El Bosque Fosilizado de Dunarobba

BOSQUE FOSILIZADO DE DUNAROBBA

Por Denice Marroquin Fuentes

Hace dos millones de años el mar, que ocupaba alternativamente una zona de la naciente Umbria, se retiró definitivamente, dejando espacios a amplias zonas lacustres. En su lugar, se formó un antiguo lago llamado Tiberino gracias a la formación de un gran dique natural, donde prosperaron formas animales y vegetales: hipopótamos y elefantes, sequoias, con sus poderosos troncos y raíces inmersas en el agua pantanosa y caliente.
Casi siempre oímos hablar de animales fosilizados pero pocas veces de plantas o árboles, ya que este tipo de yacimiento paleontológico es raro de encontrar. No obstante, existen alrededor del planeta algunos de ellos en los que se pueden apreciar árboles que gracias a que quedaron atrapados bajo tierra, con lo cual no tuvieron contacto con el oxígeno, se han conservado hasta nuestros días. Encontramos por ejemplo en Argentina una de las mejores reservas petrificadas del mundo: el Monumento Natural Bosques Petrificados de Santa Cruz y el Bosque Petrificado Sarmiento; Estados Unidos cuenta también con varios, siendo los más famosos: el Escalante Petrified Forest State Park, el Ginkgo / Wanapum State Park, la Gruta de la Redención y el Petrified Forest National Park; en India por ejemplo, un yacimiento geológico famoso por su madera petrificada es Thiruvakkarai; y así otros más. Muchos de ellos presentan árboles completamente petrificados, es decir, a lo largo de los años la madera sufre un proceso de tranformación en piedra, esto debido al tipo de sedimento al que estuvieron sometidos; sin embargo existen aquellos en los que es posible aún apreciar la textura leñosa y parte de su estructura, tal es el caso de la foresta fósil de Dunarobba, que más bien parecen troncos de árboles momificados. Este bosque fosilizado se localiza en la región umbra de Italia y fue descubierta en los años 70 en el

Al fondo, la cantera que permitió el hallazgo del bosque fosilizado de Dunarobba en los años 70.

Foto: Denice Marroquín Fuentes.

Los árboles fosilizados conservan por fuera su textura, aunque por dentro contienen la arcilla por la que fueron cubiertos hace más de 2 millones de años.

interior de una cantera de arcilla destinada a la fabricación de ladrillos para la construcción. Hoy, estos troncos de árboles permanecen custodiados por la autoridad provincial y resguardados bajo techos para protegerlos en contra de los agentes meteorólogicos que causan su deterioro (la temperatura, la humedad, el viento, la lluvia, la nieve); esto con la finalidad de preservarlos y continuar con el estudio paleontológico. De hecho se construyó una cámara climatizada específicamente para resguardar a uno de los troncos fosilizados más grandes que se ha encontrado, que lo mantiene a una temperatura continua. Este bosque fósilizado ocupa una extensión pequeña, en la que se pueden observar alrededor de cincuenta troncos de coníferas gigantes (pertenecientes a la familia de las Taxodiaceae, similar a las actuales sequoias) que en su tiempo alcanzaban los 30 metros, los cuales constituyen un excepcional y raro testimonio de especies vegetales que caracteriza-

ron esta zona de la península italiana en un arco de tiempo que va de hace 3 a 2 millones de años, es decir, en el periodo geológico conocido como Plioceno (1). Incluso se considera que pueden existir más árboles de estos todavía sepultados y que esperan a ser descubiertos. Y es que de hecho el terreno presenta una composición arcillosa, con lo cual se puede constatar que fue una zona pantanosa muy grande. Esto deja entrever las condiciones ambientales sustancialmente diversas a las actuales, caracterizadas por un clima más caliente y húmedo. La conservación de los troncos en la posición que fueron hallados y el mantenimiento casi total de las características de la madera original, son razonablemente atribuibles a un entierro continuo y gradual producido en el interior de un área pantanosa situada a la orilla de un gran lago, considerada como parte integrante de la rama suroccidental de la cuenca del Tiberino (2). Y es que el terreno fue sometido a un gradual hundimiento, es decir, a un fenómeno

Foto: Denice Marroquín Fuentes.

geológico llamado subsidencia: movimiento de una superficie en la que la componente vertical del desplazamiento es claramente predominante sobre la horizontal, lo cual explica el modo inclinadado en que fueron encontrados los árboles fosilizados. Es posible corroborar cómo la arcilla penetró en los árboles, rellenando las cavidades interiores, permitiendo así la conservación de su estructura original, puesto que se pueden ver los anillos de crecimiento y su tejido externo. No obstante no se preservaron completamente, ya que al estar expuestos al ambiente, el tamaño de los mismos se redujo. El tronco más grande medía alrededor de ocho metros de alto cuando fue encontrado, hoy su tamaño se redujo a casi 5 metros. Lo interesante también es que estos árboles no presentan raíces profundas, más bien una especie de raíces «aéreas» que los ayudaban a sujetarse al terreno sumamente blando, como lo hacen los mangles, ya que –como se ha mencionado– se ubicaban a orillas de un extenso lago. Las particulares características de este sitio paleon-

tológico lo convierten en un monumento naturalístico único y de gran relevancia científica. Es por ello que la Superintendencia para el Patrimonio Arqueológico de la Umbria, en años sucesivos a su descubrimiento, inició trabajos de documentación enfocados al estudio, preservación y conservación del sitio. Actualmente los mayores esfuerzos que se realizan están dirigidos a contrarrestar la decadencia de la madera, ya que la foresta fósil se encuentra expuesta a los agentes atmosféricos, principales causas de su degradación. Por lo cual se creó el Centro de Paleontología Vegetal a finales de los años 90, con el fin de soportar la actividad de estudio sobre la foresta fósil y la actividad didáctica enfocada a las escuelas, y donde es posible visitar una exposición en la que se propone un dibujo que reconstruye el antiguo bosque y la fauna que habitó este ambiente hace alrededor de 2 millones de años, así como una muestra de una serie de hallazgos paleontológicos de antiguos mamíferos y moluscos que se encontraron en algunos yacimientos notorios circundantes al bosque fosilizado.

el Taxodio de Dunarobba, Taxodioxylon gypsaceum, es una especie extinta de conífera con forma piramidal, tronco de columna, emparentada a la actual Sequoia sempervivens, que viven en el parque de Yellowstone que puede tener miles de años de edad. Hoy los troncos de los árboles fosilizados permanecen bajo techos que los protegen de los agentes meteorológicos.

Foto: Denice Marroquín Fuentes.

NOTAS 1. El periodo Plioceno abarca desde el final del Mioceno (hace aproximadamente 5,3 millones de años) hasta principios del Pleistoceno (hace aproximadamente 1,8 millones de años). Fue definido por Sir Charles Lyell y toma su nombre de las palabras griegas pleion (más) y kainos (nuevo, reciente), pudiéndose traducir por más reciente o continuación del reciente, en referencia a los mamíferos esencialmente modernos y a la fauna marina. 2. La cuenca del Tiberino es un región intramontana, de origen tectónico, alargada en la dirección NWSE y está completamente rodeada de montañas. Es la más grande cuenca sedimentaria italiana del PlioPleistoceno; y su disposición dentro de la península, la evidente alinieación con tendencia hacia los Montes Apeninos (Appennino, Appennini, en italiano) y la forma característica e inconfundible de una «Y» invertida, sugieren la estrecha relación que existe entre su origen y vicisitudes geológicas que condujeron a la orogénesis de la cordillera de los Apeninos.

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