Situación Ambiental de Venezuela 2001

Análisis de Percepción del Sector

Editores Diego Díaz Martín, Alejandra Padrón, José Felix Ingoglia, Mildred Real, Marycarmen Sobrino y Carmen Mujica Diciembre del 2001

Introducción El presente análisis fue elaborado con la finalidad de evaluar los principales alcances y dificultades de la gestión ambiental en Venezuela durante el año 2001, así como identificar acciones concretas a corto, mediano y largo plazo que promuevan mayor eficiencia en la conservación de nuestro patrimonio natural. Lejos de ser exhaustivo, este estudio pretende pulsar la opinión de un destacado grupo de profesionales venezolanos de diferentes sectores del acontecer ambiental del país, con reconocida trayectoria en la materia. Dado el carácter intencional de la muestra, los resultados son altamente confiables en torno a la percepción del sector y los principales retos y desafíos ambientales del 2002. Para ello, se conformó un grupo interdisciplinario de profesionales, quienes tuvieron por misión establecer la metodología de trabajo y formular las invitaciones a participar. Asimismo, tuvieron la responsabilidad de recopilar y analizar la información correspondiente, proveniente de organizaciones no gubernamentales, universidades, empresas privadas, medios de comunicación social y entes gubernamentales. VITALIS... hombre, comunicación y ambiente, es una organización no gubernamental creada con la misión de promover la formación de valores, conocimientos y conductas, cónsonas con la conservación ambiental y el desarrollo sostenible. Por medio de esta iniciativa, que se realiza por segunda vez consecutiva al final de cada año, se espera impulsar un debate constructivo, propositivo y de altura, dirigido a conciliar posiciones e intereses a favor de la conservación y la mejora de la calidad de vida en nuestro país, así como a explorar los mecanismos y las acciones a emprender en el área ambiental desde la gestión oficial y no gubernamental a las puertas de un nuevo año. Metodología

Este análisis fue de tipo descriptivo y pretende pulsar por segunda vez la opinión de los profesionales del sector ambiental. Para ello, se elaboró un instrumento de recolección de datos bajo la modalidad de encuesta, la cual constó de seis preguntas, tres abiertas y tres cerradas (ver anexos) La muestra fue seleccionada de manera intencional, debido a que solamente se escogieron especialistas venezolanos, con más de cinco años de experiencia consecutiva en el acontecer ambiental del país, activos en diversas organizaciones representativas de cada sector. Vale mencionar que se consultó el mismo número de especialistas por sector. Se recopilaron un total de 107 opiniones / respuestas, de igual número de especialistas, pertenecientes a los subsectores ONGs (34.57%), empresa privada (23.36%), universidades o centros de investigación o docencia (20.56%), organizaciones gubernamentales (14,95%) y medios de comunicación social (6,56%). El análisis de la muestra comprende profesionales en su mayoría hombres (53,27%), con grado académico a nivel universitario o de postgrado (66,35%) predominantemente con nivel gerencial de medio a alto (64,45%). Resultados Principales Problemas Ambientales de 2001 La figura 1 muestra los principales problemas ambientales identificados por los entrevistados para el año 2001. Es de hacer notar que algunos de los problemas señalados trascienden la escala temporal del año bajo estudio, apareciendo nuevamente desde el análisis realizado a finales del 2000, con lo cual se denota la dimensión de la variable ambiental y se destaca la consuetudinaria aparición de problemas de un año tras otro, pues esta problemática es más el resultado de una serie de eventos, que la consecuencia de un problema aislado o aislable. Como las principales preocupaciones de los entrevistados (17%) surgen la inadecuada recolección, tratamiento y disposición final de los residuos sólidos (basura) en todo el territorio nacional, tanto a nivel urbano como rural. Le sigue la pérdida de diversidad biológica y demás recursos naturales (15%), principalmente debido a la presión de la frontera agropecuaria, la cacería indiscriminada, la minería ilegal y descontrolada, el sobreaprovechamiento pesquero y la deforestación. La contaminación fue descrita como el tercer problema ambiental más importante de Venezuela en el 2001 (12%), particularmente la degradación de los ríos, lagos y playas, por efecto del vertido directo y sin tratamiento de aguas servidas, basura, residuos peligrosos y derrames petroleros. Asimismo, se reconocieron los problemas derivados de la contaminación atmosférica y sónica. Mención especial merece el aparente incremento del tráfico automotor, sin un adecuado control

de las emisiones de los vehículos y sin cambios en los patrones de refinación de la gasolina, que genera un aumento progresivo de los niveles de contaminación atmosférica. Las invasiones de diversas ABRAEs, particularmente de Parques Nacionales, fueron reconocidas como el cuarto problema ambiental más importante en nuestro país (9%). Resaltaron los graves casos de los Parques Nacionales Henri Pittier, Monumento Natural Agustín Codazzi y la expansión de algunos poblados dentro de El Ávila. En cuanto a las Reservas Forestales, algunos consultados evidenciaron la crítica situación de invasiones en Caparo y Ticoporo, bajo una “supuesta óptica de participación social-comunitaria, marcada aparentemente por un nocivo populismo”. Vale citar que algunos de los entrevistados reconocieron estos programas como un logro. Especial consideración merece la indiscriminada actividad minera en las ABRAEs del Estado Bolívar, en especial la de la Zona Protectora Sur (cuencas altas de los ríos Caroní y Paragua). Con 6% destacan los incendios forestales, ocurridos en diversos sitios de Venezuela a comienzos del 2001, y que motorizaron la creación de un comando unificado para su atención. Los especialistas consultados refieren las dificultades de la gestión oficial como un problema de importancia para el sector (6%), donde no se cuenta con una única política clara y transversal a todos los sectores productivos y de desarrollo de la sociedad. Asimismo, consideran como uno de los principales obstáculos para alcanzar el desarrollo sostenible la burocracia a nivel central, y la debilidad en la gestión ambiental del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales (MARN), organismo rector de la política ambiental en Venezuela, así como de otros organismos gubernamentales y no gubernamentales, todo ello aunado a la poca educación ambiental de los ciudadanos. El manejo inadecuado del recurso hídrico, la formulación inconsulta de leyes (Tierras, Espacios Acuáticos, Zonas para el Desarrollo Sostenible y Pesca), la conclusión del Tendido Eléctrico que atravesó un sector del Parque Nacional Canaima y que lleva electricidad al Brasil, y la degradación ambiental que conduce a la insalubridad y posterior proliferación de enfermedades (p.e. Dengue y Malaria), figuran cada una con 5% como problemas ambientales. En el caso específico del agua, preocupa a los especialistas el deterioro progresivo de las cuencas altas de ríos que son fuentes del agua tan vital para la subsistencia de la humanidad, así como la destrucción de las zonas protectoras a lo largo de sus cauces, generando un riesgo potencial de inundación aguas abajo, con el incremento del escurrimiento de las aguas de lluvia, lo cual trae al mismo tiempo aumento de los sedimentos que acaban con la vida útil de las represas que alimentan a los acueductos. La falta de una efectiva vigilancia y control y la agudización de la pobreza, figuran cada una con 4%. La primera, relacionada con la débil o limitada gestión de los funcionarios de guardería a nivel nacional, regional y local, orientada a mitigar los impactos de las actividades que deterioran los recursos naturales y el ambiente. La segunda, como causal de muchos de los problemas que

originan la ocupación indebida del territorio y la proliferación de comportamientos insostenibles, en los cuales no hay un mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos, sino que por el contrario, una profundización en sus condiciones de marginalidad. El urbanismo incontrolado (3%), los derrames petroleros (2%) y el mal manejo de las aguas servidas (2%) también fueron reconocidos como problemas ambientales de 2001. Análisis de Resultados Los resultados compilados en este estudio sugieren que en la Venezuela del año 2001, la gestión ambiental quedó relegada a un tercer o cuarto plano, dentro del contexto socioeconómico y político que vive el país, situación que no favoreció la obtención de logros significativos para el sector, escenario muy similar al año 2000, aunque en opinión de algunos especialistas, empeoró. El manejo de los residuos sólidos (basura) en Venezuela continúa apareciendo como el problema ambiental más importante, seguido por el sobreaprovechamiento de los recursos naturales. La gestión oficial se destacó en el ámbito de la planificación con el lanzamiento de la Estrategia Nacional para la Conservación de la Diversidad Biológica y su Plan de Acción, así como la formulación del proyecto de Reglamento de Bioseguridad. Por otro lado, algunos de los consultados refieren la declaratoria de varias leyes contempladas en la habilitante como un proceso inconsulto y violatorio de la Constitución Si bien se reconoció la limitación presupuestaria como uno de los principales problemas de la gestión del sector, algunos de los consultados reconocieron como logros los fondos provenientes de la sobremarcha ecológica, así como aquellos provenientes del Fondo Ambiental Global (GEF, según sus siglas en Inglés) para el Delta del Orinoco y del Banco Mundial para INPARQUES, dentro del programa de fortalecimiento de Parques Nacionales. Al igual que el año anterior, los subsectores privado y no gubernamental, se mantuvieron activos en la concreción y puesta en marcha de diversas iniciativas principalmente a nivel local o regional, y en el desarrollo de nuevas modalidades de participación ciudadana para el mejoramiento de su entorno. En algunos casos, la simple supervivencia de las organizaciones no gubernamentales fue reconocido como un logro sustancial, así como la aparición de grupos locales dentro de las unidades educativas y las comunidades organizadas. Una vez más, algunas de las debilidades esgrimidas por los entrevistados sobre algún sector, pareciera ser una fortaleza de otro, lo cual evidencia la necesidad de unir esfuerzos a través de asociaciones estratégicas multisectoriales e interinstitucionales, orientadas a solucionar la complejidad de los problemas ambientales de nuestro país, bajo la rectoría oficial, con amplia participación de las universidades y las organizaciones no gubernamentales, con el apoyo de la empresa privada y los medios de comunicación social.

Por año consecutivo, destaca la ausencia de una clara política ambiental, coherente con las otras políticas nacionales, de progresiva administración, basada en una continuidad técnica y gerencial, con conocimiento de los problemas y de las posibles alternativas de solución. Por su parte, las ONGs, en opinión de algunos entrevistados, parecen haber estado muy de bajo perfil, inclusive menor al año anterior, situación que pudiera restar aceptación de sus acciones en el público especializado y en las comunidades en general. Es necesario entender que la dimensión de los problemas ambientales trascienden variables sociales, económicas, culturales y hasta políticas. Por ello, no extraña que la gestión ambiental refleje dificultades en cada uno de estos escenarios, en los cuales destacan las limitaciones de orden administrativo, que han redundado en dificultades para las poblaciones humanas. La crisis económica ha golpeado fuertemente a muchas ONGs haciendo difícil su acción y en algunos casos obligándolas a cerrar sus puertas. Por otra parte, el bajo perfil institucional que posiblemente se adoptó, entre otras razones, para evitar caer en el caos de conflictividad social, ha afectado fuertemente la acción colectiva de las ONGs como grupo de presión política en favor del ambiente. En comparación con el año anterior, la percepción de la gestión de las organizaciones públicas, privadas y del tercer sector, muestra algunas variaciones interesantes. La gestión oficial durante el 2001 fue percibida de regular (51%) a deficiente (44%), cifra que no varía considerablemente con el 2.000 en la cual fue catalogada por los especialistas de regular (44%) a deficiente (39%), pese a que para el pasado año el 17% la catalogó de buena, cifra que contrasta con el 4% del 2001. En opinión de algunos especialistas, el rendimiento de las autoridades ha estado muy por debajo de lo esperado, particularmente, tomando en cuenta los excelentes técnicos con que disponen. En cuanto a las ONGs, el pasado año 37% las catalogó de buena, 39% regular, 15% deficiente y 9% muy buena Para el 2001, tal gestión fue catalogada de 43% buena, 39%regular, 12% muy buena y 6% deficiente. Es preciso destacar que la gestión ambiental de las empresas privadas, fue evaluada por primera vez en el 2001. Se debe hacer un mayor énfasis en la gestión a mediano y largo plazo, evitando las continuas situaciones de emergencia administrativa, sentando las bases procedimentales y metodológicas que garanticen la evaluación progresiva de sus acciones, hacia objetivos de mayor complejidad técnica. Conclusiones y Recomendaciones Resulta indispensable la definición de prioridades ambientales a nivel nacional y regional, con una

amplia y representativa participación de los diferentes sectores, aceptando el concepto del trabajo secuencial hacia grandes temas. En VITALIS consideramos que identificar los problemas es esencial para poder proponer soluciones, en donde cada sector de la sociedad entienda y se comprometa a cumplir con su responsabilidad en la solución. El proceso debe ser transparente, democrático, altamente técnico, representativo y participativo. Se requiere la implementación de una clara política ambiental, coherente con las otras políticas nacionales, de progresiva administración, basada en una continuidad técnica y gerencial, con conocimiento de los problemas y de las posibles alternativas de solución. Es indispensable unir esfuerzos entre los diversos sectores a fin de obtener resultados que beneficien a la colectividad, al mismo tiempo que mantengan la integridad de los servicios que brinda un ambiente sano. Se reconoce una vez más la coordinación de iniciativas y la cooperación interinstitucional como un elemento fundamental en la gestión ambiental del país. Las autoridades gubernamentales, por si solas, no podrán acometer los retos ambientales del año 2002. La empresa privada, la sociedad civil organizada, las ONGs, la comunidad científica y tecnológica del país y los medios de comunicación social, están llamados a participar activamente en este proceso. Los organismos oficiales están llamados a continuar fortaleciendo la planificación estratégica a corto, mediano y largo plazo, con una justa asignación presupuestaria, y el concurso de todos los actores involucrados, especificando los indicadores que permitirán medir la efectividad de tales acciones, incluyendo los mecanismos de seguimiento y control. Especial interés merece la planificación hidrológica, el manejo de las áreas protegidas y el control de las actividades susceptibles de degradar el ambiente. Las ONGs están llamadas a retomar su rol como agentes de apoyo, presión política y cambios en defensa del ambiente, mediante el desarrollo de programas y proyectos que contribuyan al fortalecimiento y desarrollo de los temas ambientales en el país y promuevan una participación representativa en el acontecer nacional La complejidad de las causas y efectos de los problemas ambientales requiere que lo ambiental sea considerado como parte esencial de los programas de los distintos sectores, tomando en cuenta sus implicaciones en la materialización de los derechos fundamentales consagrados en nuestra Constitución. Se deben revisar los mecanismos de consulta y coordinación interinstitucional, a nivel gubernamental, no gubernamental y privado, a los fines de garantizar el intercambio sistemático de información entre los diversos sectores, para agilizar los procesos de toma de decisiones y evitar la duplicación de esfuerzos. El diálogo se impone como mecanismo de participación de los diferentes subsectores de la sociedad. Se debe incrementar la inversión pública y/o privada en la gestión ambiental, a los fines de

fortalecer y consolidar la estructura administrativa oficial y/o privada existente a nivel nacional, favoreciendo particularmente los procesos de descentralización y los mecanismos de vigilancia y control de las acciones susceptibles de degradar el ambiente. Se debe fomentar la creación y desarrollo de una estructura eficiente y efectiva que fomente la reducción, reutilización y reciclaje de residuos sólidos a nivel nacional, tanto a nivel urbano como rural. Asimismo, resulta imperativo evaluar y corregir en el menor plazo posible, los mecanismos de recolección, tratamiento y disposición final de residuos, y el manejo apropiado de desechos peligrosos. Se debe propiciar un sistema de indicadores ambientales, que alerte en forma temprana en torno a la situación de los bienes y servicios ambientales del país, y sus necesidades de conservación y desarrollo. Esto con la finalidad de mantener a todos los actores informados sobre los progresos y las dificultades en la gestión ambiental, así como las acciones que cada sector de la ciudadanía debe emprender, en procura de la mejora de la calidad de vida y la conservación a perpetuidad de nuestro patrimonio natural. ANEXOS ANEXO 1. Formulario de Encuesta CONSULTA NACIONAL Situación Ambiental de Venezuela 2001 Es grato dirigirnos a Uds. con la finalidad de invitarles a participar en el análisis “Situación Ambiental de Venezuela 2001”, iniciativa que persigue evaluar los principales alcances y limitaciones de la gestión pública y privada a nivel nacional. Para ello, VITALIS ha conformado un equipo interdisciplinario de profesionales, quienes siguiendo una metodología estandarizada, abordarán una muestra intencional y segmentada de especialistas del sector ambiental venezolano, entre los cuales se encuentra su organización. Con tal propósito, se ha elaborado un instrumento con sencillas preguntas generales que Ud. podrá completar en un tiempo muy breve, las cuales podrá encontrar al final de la presente comunicación. Si Ud. ya completó este instrumento, le rogamos hacer caso omiso de la presente comunicación. Si no, le invitamos a remitirlas vía fax al número: (212) 267-2517 o al correoconsulta2001@vitalis.net antes del venidero 15 de diciembre. También puede completarla directamente en Internet: www.vitalis.net Para su debido conocimiento, sus aportes en este instrumento serán totalmente confidenciales. VITALIS se compromete a enviarle, vía correo electrónico, una síntesis del informe final, el cual será dado a conocer a través de los medios de comunicación social a partir de la segunda semana del mes de diciembre.

CONSULTA NACIONAL Situación Ambiental de Venezuela 2001 1. En su opinión ¿Cuáles son (fueron) los tres (3) principales problemas ambientales de la Venezuela del año 2001?

2. ¿Cuáles son (han sido) los principales logros de la gestión ambiental (pública y privada) en el país, durante el año 2001?

3. ¿Cómo calificaría Ud. la gestión ambiental de: Autoridades gubernamentales a nivel nacional (marque sólo una) ž Excelente ž Muy Buena ž Buena ž Regular ž Deficiente. Organizaciones no gubernamentales (ONGs) a nivel nacional (marque sólo una) ž Excelente ž Muy Buena ž Buena ž Regular ž Deficiente. Empresas Privadas a nivel nacional (marque sólo una) ž Excelente ž Muy Buena ž Buena ž Regular ž Deficiente. 4. ¿Cuál (es) acción (es) propone Ud. para que los problemas ambientales que señaló en la primera pregunta, encuentren una solución en el 2002?