You are on page 1of 1

“Somos un país encantador”, ¿y quién protege su encanto?

En su mensaje el presidente Ollanta Humala usó seis veces la palabra ‘cultura’: de poblaciones lejanas, de salud, de prevención, de conflictos... pero cultura en el sentido de proteger un legado en riesgo, no.
JAVIER LIZARZABURU
MUSUK NOLTE

Lo más cerca que estuvo de hablar de cultura y patrimonio fue cuando dijo que éramos un “país especial y encantador”. De ahí despegó rápido en otra dirección. Puede ser que con la experiencia de Puruchuco quedó escarmentado. A principios de año él había intervenido personalmente para zanjar un lío entre el Ministerio de Cultura y la Municipalidad de Ate, que quería cortar en dos ese complejo arqueológico. Humala dijo que había que proteger el legado cultural de todos los peruanos y que no se cortaba. Y anunció que se construirían unos túneles por debajo del cerro. Con eso el lío quedó zanjado, hasta que una investigación de este Diario dejó al descubierto el fiasco: los túneles no pasarán por debajo del cerro sino que lo van a atravesar, afectando la integridad del lugar. ¿Cómo sucedió eso? No se sabe. Pero con ese escenario de fondo, y a un año de gobierno, ¿qué se ha avanzado en términos de protección de patrimonio en la capital?
PATRIMONIO EN JAQUE. El santuario de Pachacámac, como muchos sitios arqueológicos de la capital, vive la amenaza diaria de invasiones y de destrucción de legado. (IM)PACIENCIA

Consultado sobre este punto, el viceministro de Patrimonio Cultural, Rafael Varón, dijo que está convencido de que su sector hace todo lo posible para cumplir con la ley, que le exige al mismo Estado la protección de su riqueza. “Lo más importante ha sido la defensa del patrimonio, haciendo compatible esto con las exigencias del desarrollo”, señaló. La arqueóloga Ruth Shady, que dirige el proyecto Caral, lo apoya. Ella cree que hay un saldo positivo. “Hay profesionales que están tratando de mejorar y sacar las cosas adelante, solo que los cambios no los podemos ver de la noche a la mañana”, indicó. Pero la impaciencia no es gratuita. Esta responde a los empujones y codazos que dan el crecimiento económico y la expansión inmobiliaria incontrolada. Anahí Vásquez de Velasco es una gestora cultural y la persona que el año pasado convocó a la primera marcha por el patrimonio cultural. Ella le pone un cero a la gestión de Cultura.
INTERVENCIONES COSMÉTICAS

temas de patrimonio. “En un momento el presidente parecía comprometido con la historia del país y la importancia que tiene para la gente, pero no fue así”, señaló con referencia a Puruchuco. “Pero incluso hoy vemos que en el Centro Histórico, que es Patrimonio de la Humanidad, se venden casonas como terreno”, añadió. Y es que es difícil entender el compromiso oficial con recuperación de huacas y casonas. Si revisamos las acciones de ese ministerio en los últimos meses, los anuncios tienen más de cosmético que de visión: asistir

a la entrega de instrumentos musicales; reanudar un ciclo de cine peruano; abrir la temporada del Teatro Nacional; un concurso escolar sobre el Qhapaq Ñan... No es que esas actividades no sean importantes. Lo son. El problema está en que no hay nada más que mostrar, a un año de gobierno, en cuanto a acciones destinadas a proteger el legado que tiene la capital del Perú y transformarlo en algo que produzca riqueza hoy.
VOLUNTAD POLÍTICA

“Los bienes integrantes del Patrimonio Cultural de la Nación, independientemente de su condición privada o pública, están protegidos por el Estado…”.
(Art. V, Ley del Patrimonio Cultural, N° 28296)

Según indicó, no cree que este gobierno esté interesado en

Al indagar en la página web del ministerio, la última actividad que reportan en el área arqueológica se produjo en el año 2009, en la huaca Garagay. Pero más que falta de información, es un tema de visión. Y ahí hay un nudo de difícil salida. El hecho de que para el 2012 el presupuesto de este ministerio, que no llega siquiera a los 70 millones de dólares, fuera recortado en casi un 40% es quizás el principal indicador de la prioridad que le da este gobierno. Quién diría que somos cuna de civilización en el mundo. Esta poca importancia se ve reflejada en la actitud del Minis-

terio de Economía. A principios de año, durante cinco semanas buscamos sus comentarios frente a estos desafíos y nadie habló con este Diario. Para esta nota volvimos a hacer la gestión y ni siquiera respondieron los mensajes. Inaugurar un teatro es diferente a decidir qué se va a hacer con las casonas, cuyos dueños las quieren tirar abajo a falta de estímulos. Es distinto también de saber qué se va a hacer con las huacas, la mayoría de las cuales está amenazada de desaparecer. Que estos aspectos sigan sin resolverse en un país como el Perú es un reflejo no solo de una falta de visión. Es una preocupante falta de adecuación a las posiciones internacionales respecto del papel del legado cultural en un contexto de desarrollo.
CAMBIO DE VISIÓN

PRESUPUESTO 2012
65 MILLONES DE DÓLARES 50% es para mantener el Teatro Nacional, la Biblioteca Nacional, el Archivo General de la Nación y programas de interculturalidad. 35 millones van al resto del país.

LIMA MILENARIA

Una propuesta para la capital
Es una campaña de este Diario que busca difundir la información que sale a la luz sobre la ciudad prehispánica de Lima. Este trabajo quiere también sensibilizar a autoridades, empresas y público sobre el papel del patrimonio en una visión de desarrollo y ciudadanía. El 12 de enero de este año, la alcaldesa Susana Villarán firmó el decreto que declara Lima Ciudad Milenaria - Ciudad de Culturas. Queda pendiente la ordenanza.
Síguenos en Facebook:
Recuperemos la memoria de Lima Milenaria

Un funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Washington, Fernando Cuenin, hace poco explicaba cómo a partir de la década de los 90 los principales organismos internacionales habían modificado su visión sobre la cultura que, hasta entonces, se había mantenido

al margen de las discusiones de desarrollo económico y pobreza. Esto se había producido, señaló Cuenin, porque en los últimos años las industrias culturales “habían mostrado un dinamismo mayor al de sectores tradicionales como las manufacturas y la agricultura”. El mismo Banco Mundial sostiene que el patrimonio es un elemento activo del desarrollo. “Es una forma de capital que se puede usar en el sentido dinámico de ofrecer empleo, generar ingresos y movilizar las comunidades para atenuar la pobreza”, señala uno de sus textos. En síntesis, la visión tradicional de cultura, asociada a una visión elitista o museística, ajena a toda discusión de desarrollo, ha sido ampliamente superada. Menos, tal parece, en el Perú. ¿Por qué? Inclusión, desarrollo y pobreza aparecen en todos los discursos de moda. Quizás nos falta entender que esa herencia recibida de tantas culturas que resolvieron, aquí, las ecuaciones más fundamentales de sobrevivencia y de creatividad, nos permite hoy una oportunidad para salir adelante.

algrano: RAFAEL VARÓN, VICEMINISTRO DE PATRIMONIO CULTURAL E INDUSTRIAS CULTURALES

“Queremos ampliar los estímulos fiscales para el fomento de la cultura”
¿Qué acciones están tomando frente a la tensión por el crecimiento inmobiliario que afecta el patrimonio arqueológico, el colonial y el republicano? Estamos buscando que el patrimonio arqueológico sea puesto en valor, y que en lugar de ser destruido y recortado sea integrado armoniosamente con el entorno, como se puede ver en Mateo Salado, Pucllana y otros. En el caso de Patrimonio Histórico buscamos que los monumentos sean recuperados y que se les dé un uso armonioso con su valor. ¿Algún plan para coordinar con los alcaldes distritales y comprometerlos a cuidar su patrimonio? Esa es una labor que viene desarrollando el ministerio en acciones de difusión y de capacitación con gobiernos regionales, con alcaldes distritales, pero es una labor que hay que seguir fortaleciendo, porque hay mucho trabajo que tiene que venir desde los municipios distritales. A principios de año estaban haciendo cambios a la ley de patrimonio. ¿Han avanzado en eso? Sí, se ha avanzado tanto en la ley de patrimonio como en toda la normativa que se refiere a la investigación. Es un proceso que toma tiempo. ¿Qué es lo más importante aquí? Compatibilizar la protección de patrimonio con su uso social y adecuar la legislación a las condiciones actuales del país. Por ejemplo… En los últimos años se han realizado excavaciones y todo este material encontrado ha saturado las instalaciones del Estado, y no se puede usar ni para exhibición ni investigación ni almacenamiento, porque no tenemos capacidad. ¿Qué significa el cambio en ese contexto? Significa mejorar la capacidad del Estado para almacenar estos

bienes, para investigarlos, para difundirlos, y para conocer mejor nuestro pasado. ¿Se ha avanzado con el tema de los estímulos fiscales para propietarios de bienes históricos? Se está revisando el tema de los estímulos fiscales en general, para el fomento de la cultura. Esto sí se ha avanzado. Estamos haciendo el reglamento para la nueva ley y elaborando una nueva ley de incentivos tributarios a la actividad privada. Su presentación al Congreso está muy próxima. ¿Quiere decir que se ampliará la base de estímulos fiscales? Eso es lo que se busca, sí. Que estos estímulos no sean solamente para grandes instituciones que están establecidas, sino que se busca que esta nueva ley beneficie a iniciativas nuevas, con una base más amplia, como edi-

toriales o cine independiente, y otras actividades culturales. ¿Cuál es la relación con el Ministerio de Economía? Estas propuestas siempre quedan estancadas ahí… Ese es uno de los aspectos que hay que tratar. Hasta ahora esa ha sido la primera valla que ha habido que superar. ¿Esa valla sigue ahí? Esperemos que no. ¿El Ministerio de Cultura está trabajando en alguna fórmula que le genere recursos propios? El ministerio tiene una amplia gama de generación de recursos propios, pero creemos que es fundamental que se amplíe el presupuesto del Estado, a la vez que se sigan buscando fuentes adicionales privadas y de la cooperación internacional.

¿Por qué no se buscan fórmulas más creativas, como dinero de la lotería o un porcentaje del dinero de los tragamonedas o un impuesto al alcohol o al tabaco? Hay fórmulas de esa naturaleza en distintos países del mundo y cualquier ingreso al Ministerio de Cultura, con fines de trabajo en cultura, sería interesante. Todo eso debería ser visto en el conjunto de la política fiscal. ¿De qué manera trabajan para difundir la información sobre el legado milenario de Lima? Es un trabajo muy amplio y ha venido fortaleciéndose en los últimos años. En el último semestre el ministerio ha trabajado en distintos sitios arqueológicos y en los museos del Estado, con días de ingreso gratuito. También hay programas en los que se busca que la comunidad haga suyos estos espacios.