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DUERMEN SOBRE PAPEL SELLADO (2) Libertad Regalado E.

En el artículo anterior me refría a la importancia del tejido de sombreros y a la forma cómo eran considerados los habitantes de nuestra provincia, partiendo de esa frase en la que se argüía que dormían sobre papel sellado. La pregunta que se deriva de esto es ¿de qué se defendían? Pues de tanto abuso y atropello. El interés de las autoridades durante la colonia fue exclusivamente del cobro de tributos y la usurpación de las tierras y de las riquezas. Para el efecto inventaron leyes e impuestos que paulatinamente fueron cansando a sus moradores, llegando incluso muchos de ellos a iniciar el proceso de migración, buscando donde vivir tranquilamente. El cambio de la actividad artesanal, a una de tipo agrícola como la siembra del cacao y la tagua, se debió a que durante las primeras décadas del siglo XIX los tejedores de Jipijapa, cansados de los problemas ocasionados, tanto por los delegados del gobierno que se enriquecían a su costilla, como por personas que comercializaban la paja toquilla hacia el Perú, y en vista de que nadie respetaba los Decretos que tanto les había costado conseguir del Congreso en los años 1835 y 1837, prohibiendo la exportación de la fibra; pero sí en cambio se dio paso al nefasto decreto en 1843, conseguido por los comerciantes en la presidencia de Juan José Flores, facultando la libre exportación; muchos de ellos abandonarían la ciudad y llevarían su arte a provincias como Azuay, Pichincha e Imbabura. Esta es la razón también para el cambio de nombre al concentrarse el tejido en Montecristi, y dejará de llamarse “Jipijapa” para ser conocido como “Montecristi” y por convertirse Panamá en el centro de la comercialización y exportación al mundo en “Panamá Hat”. La actividad política de los indios de Jipijapa, en los primeros años del siglo XIX es muy fuerte, hay constantes revueltas, por esta razón vieron con muy buenos ojos el inicio de las guerras de independencia, recaudaron dinero y muchos hombres se unieron al ejército libertador; por eso, su adhesión al movimiento libertario fue casi simultáneo con el de Guayaquil, demoró simplemente, los seis días que tardó en llegar el bando, que fue ovacionado en la plaza central, hoy Parque Bolívar. Tanto fue su apego a la libertad, que el 26 de noviembre de 1820, se instala el Primer Cabildo, en una convocatoria pública “a los ciudadanos libres de ese vecindario” que fuera realizada por el Comisionado de la Junta Superior de Gobierno de Guayaquil, Don Ramón Pacheco; nombrándose como primer Alcalde al señor Manuel Menéndez, cuya rúbrica consta en el acta de constitución, la misma que fue entregada al Presidente de la Junta Superior de Gobierno por el comisionado. El acta original reposa en la Biblioteca Municipal de Guayaquil. Toca ahora a la Ilustre Municipalidad de Jipijapa, rectificar el error histórico de considerar el 8 de enero de 1822, como fecha de creación del Primer Cabildo.