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LAS SIETE PLAGAS Libertad Regalado E.

Recordando sobre lo que acaeció a las tribus de Egipto, coligo que lo único que pasa es el tiempo y los actores, porque las situaciones parecen repetirse una a una, y cuando un mal nos llega este no viene solo, sino acompañado. El Ecuador se encuentra sumergido en una serie de crisis, que van desde las climáticas hasta las de orden diplomático, es como si las siete plagas nos hubiesen caído. Hablar sobre las de orden climático sería seguir señalando lo antes dicho, la deforestación, la pésima infraestructura vial, la mala organización, la ubicación de viviendas en lugares de riesgo, etc. Sobre la crisis diplomática, por fortuna se encontró nuevamente los caminos de la paz para la solución, aunque habrá que esperar los pasos que se sigan en los días venideros. El otro tema que está vigente y que no debe ser olvidado es el denunciado por el Ministro de Educación, quien señaló que de cada diez aspirantes al magisterio, solo aprobó uno. El gobierno creó doce mil plazas para el magisterio fiscal y convocó a presentarse a exámenes a quienes deseaban ingresar, se inscribieron 24.859 personas, entre ellos profesores de escuelas y colegios particulares, egresados de los Institutos pedagógicos y profesionales universitarios. A las pruebas de razonamiento lógico y verbal solo asistieron 17.877 es decir el equivalente al 74.3%. El resultado de las calificaciones dio un porcentaje promedio de 38/100; aprobaron 1500 aspirantes; es decir, el 8.63%, quienes obtuvieron una calificación superior a 60/100. ¿Dónde radica la culpa de la calidad profesional de quienes aspiran a trabajar como maestros? Una interrogante que tiene varias respuestas: La crisis que vive la educación desde hace varias décadas debido a la politización de la misma, a la corrupción administrativa, a la venta inmisericorde de nombramientos, a la deficiente supervisión escolar, la baja calidad de educación que se imparte en las escuelas, colegios y universidades y la poca o nula gestión desde el Ministerio del ramo al no manejar la Educación como Política de Estado. Muchas son las reformas educativas iniciadas fueron abortadas, a ninguna de ellas se les dio el seguimiento oportuno; cada gobierno ha creado su propia reforma y ninguna se ha llevado a feliz término, el resultado a la vista. Se requiere además una seria revisión de los paradigmas de la Universidad Ecuatoriana: autonomía, cogobierno y libre ingreso. ¿Han dado resultado o han llevado a un desgaste de la calidad? Las puertas se abren a todos, no hay un filtro de ingreso, pareciera que lo único que se pretende es producir títulos, sin importar los profesionales que se forman. El problema es serio, el tema de la educación es capital, debemos mejorar los niveles de exigencia, de supervisión, de capacitación a los maestros existentes, de investigación y tecnología. Siempre he creído que los problemas del país son el resultado de las pésimas políticas educativas.