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PAGAN LOS QUE MÁS GANAN Libertad Regalado E.

Esta fue una de las frases más escuchadas en forma reiterada durante las dos últimas semanas de diciembre del año 2007. Entonces, ¿de qué nos preocupamos? La mayor parte de los ecuatorianos vivimos empobrecidos, y no por falta de recursos, todos sabemos que vivimos en un país privilegiado, esta última expresión también es digna de recordar. Pero resulta que cada ecuatoriano estamos alejados de este paraíso, que nos dibujan los salvadores de nuestras vidas, quienes con sus maravillosas políticas nos apartan cada vez más, de ese reparto equitativo prometido. Comparto con el criterio de que debe haber una distribución más equilibrada de la riqueza, también comparto ciento por ciento de que se debe cobrar los impuestos a los evasores, y lo que es más, castigarles severamente, porque la evasión y la elusión, son delitos contra el Estado. Los incrementos en el salario básico vital son importantes, nunca antes, en estos 27 años de gobiernos “democráticos”, se ha percibido tales alzas; pero, el riesgo de estos aumentos, nos puede llevar a una inflación mayor, a un alza indiscriminada de precios de los productos de la canasta básica (como ya lo estamos percibiendo); que dicho sea de paso, estos deben tener desde ya un control estricto de precios. Se debe hacer una revisión a los valores de los artículos de primera necesidad, si se estiman demasiados altos, tendrán que de manera obligada rebajarse, nosotros como consumidores deberíamos exigir que se exhiban los precios, se debe crear la política de denunciar este asalto permanente a nuestros bolsillos, comenzar a educarnos como compradores, comparar precios, fijarnos bien en la fecha de elaboración y caducidad, lo que está caro no se debe comprar. Sin duda, todo esto no será suficiente, porque el monopolio tiene un poder gigantesco, difícil para ellos dejar que se les controle en el crecimiento de sus riquezas, que se les obligue a una verdadera tributación; esta es una dura batalla donde todos lo ecuatorianos estamos inmersos, pues de alguna manera resultamos afectados, recordemos que somos “los consumidores finales”. Si unimos el poder de los monopolios con la fuerza mediática de ciertos Canales de Televisión, de los periódicos y las grandes radios, con quienes el gobierno se ha encargado de abrir una inmensa brecha, debido a los ataques constantes en sus sabatinos encuentros con el pueblo, acusando a sus dueños de vinculaciones con los grandes monopolios; esta nueva aleación a lo único que ha contribuido es a mantenernos en una desinformación permanente. Entonces, la afirmación de este artículo se convierte en una pregunta: ¿Pagarán los que más ganan?, o terminaremos todos siendo las víctimas, como ha pasado cada vez que se ha querido mejorar las recaudaciones fiscales subiendo los porcentajes en la tributación.