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RESPONSABILIDAD CIUDADANA Libertad Regalado Espinoza El día 30 de septiembre debemos cumplir una nueva jornada cívica, ésta en especial

tiene gran importancia debido a que se elegirán a las personas que deben redactar la nueva Constitución. De ellos depende la transformación política, económica y social que deberá operarse en nuestro amado Ecuador. Quienes creemos en la democracia, aspiramos que los cambios que se operen no afecten a las clases más necesitadas ni beneficien a unos sectores. Ansiamos un verdadero equilibrio que nos permita mejorar las condiciones de gobernabilidad, acceder a los procesos de autonomías, a una nueva distribución de las riquezas del estado, a un mejor sistema de elecciones que termine con la atomización de partidos y movimientos que a lo único que nos lleva es a buscar mecanismos de escrutinios, donde no se respeta el voto ciudadano. Cómo escoger a los mejores, difícil tarea, cuando para la elección de los representantes provinciales hay 36 listas con 288 personas de los cuales solo deberemos escoger 8. De las listas nacionales a 24 representantes. La mayoría de ellos y ellas desconocidos. Son tantos los ofrecimientos emitidos, que de seguro para el día domingo habremos olvidado lo que dijo uno u otro, y sobretodo cuando solo el 10% de las promesas tenían coherencia con las premisas de la Carta Magna, las otras terminarán por ir a parar en esa nube de incoherencias donde habitan nuestros políticos; por lo que una vez elegidos reclamarles que cumplan con lo prometido será asunto imposible. El conteo rápido de votos, que llevó a los señores del TSE a prohibir este derecho, aduciendo malos manejos de la información, para “rectificar” (enfermedad de moda) y permitir su realización. Esperemos que la o las escogidas no tengan vínculos con los candidatos, pues aunque la información debe transmitirse después de las 17H00, siempre se filtra y puede influenciar en los votantes de la tarde, manipulando los resultados. El nuevo método, con ingredientes de los anteriores, parece que solo sirve para confundirnos y complicarnos la vida, de tal forma que serán electos aquellos por los que mayoritariamente no nos pronunciamos, pues el famoso “ponderado” llevará a los casi no votados a ganadores, aduciendo que las minorías tienen derecho. Como ustedes ven, estamos a merced de coloridas sábanas, encuestas a boca de urna, resultados a boca de tortuga, que solo serán emitidos después de semanas de laboriosos escrutinios, salpicados por la ansiedad colectiva y con ese ingrediente de la desconfianza que estos organismos han generado en nosotros los votantes, creando una atmósfera peligrosa de sospechas, donde rondará esa palabra fraude en quienes verán perdidas sus esperanzas. Otra vez nos quedaremos con ese sabor amargo comprobando que nada cambia, que todo es igual y se repite una y otra vez y tan seguido que lo único que veo es una dedicación desmedida a las campañas, mientras el país se debate en problemas.