CONCEPTO DE FAMILIA DESDE LA PSICOLOGÍA Angélica Montenegro Torres ______________________________________________________________________________

Desde la Psicología, la familia se puede observar como un conjunto de individuos que interaccionan constantemente, conformando entonces una convivencia familiar. A partir de esta convivencia, la familia ha logrado establecer algunas pautas de comportamiento en común, así como una serie de normas que brindan un estilo de convivencia propio. Aunque algunas de estas normas y/o reglas llegan a ser explicitas y otras implícitas, generalmente se establecen mediante el diálogo entre los miembros para llegar a un acuerdo y lograr de esta manera organizarsen. Así entonces, la Convivencia Familiar sería un proceso cotidiano de interacción de los miembros de un grupo familiar en el que se reconocen, se fortalecen, se elaboran, se construyen o se transforman sus vínculos creando un espacio común que posibilita la existencia. (Rentería, Lledias y Giraldo, 2008, p. 432). Complementando lo anteriormente mencionado y, después de haber realizado la lectura de 16 artículos de Revistas Especializadas de Psicología, se evidencia una repetición en ciertas categorías, tales como: Interacciones Esta situación, donde existe una interacción entre los miembros del grupo familiar, se logra evidenciar en la cotidianidad, puesto que es común que las reglas anteriormente mencionadas surjan espontáneamente ya que son aportadas por la propia experiencia de cada uno de los

miembros, porque han convivido con su primer grupo de origen, y a esto se le combina además, las expectativas que cada miembro tiene frente a su nueva vida en común. Dentro de este contexto cabe mencionar que en la fase en donde el ser humano comienza su primera interacción familiar, aprende por una parte determinados comportamientos relacionados con las formas de comer, dormir, buscar abrigo, sentir, amar, comunicarse, sentarse, saludar, divertirse, reír, gesticular, lavarse, jugar, vestirse, educar a los niños, etc., y por otra parte también, interioriza creencias, valores, normas y técnicas de conducta, una estructura social determinada, un código moral, al aprender lo que está bien y lo que está mal hecho, qué prácticas reciben premios o signos de aprobación, cuáles son aquellas que reciban castigos y reproches con todo lo que ello implica. No obstante, lo refiere Doron y Parot, que la importancia que tiene la familia, hace referencia al gran valor de que todas las personas nacemos en una sociedad humana organizada, en un medio social en donde la mayoría de nuestras características, incluyendo nuestra personalidad, son de algún modo influenciadas por la interacción social, entendiendo está, como el “proceso interpersonal mediante el cual unos individuos en contacto modifican temporalmente sus comportamientos unos frente a otros con una estimulación recíproca continua. La interacción social es el modo comportamental fundamental en un grupo” (2004, p. 320). Y es en este proceso interpersonal de crecimiento, en donde los seres humanos adoptamos las costumbres de otros individuos mediante los contactos personales, aunque el contenido de este proceso varía enormemente según las personas y las circunstancias con las que establecemos dichos contactos. Más sin embargo cabe resaltar que desde otro punto de vista, como nos lo mencionan Rentería, Lledias y Giraldo (2008) la interacción familiar da cuenta de que “es el

proceso que posibilita un espacio común negociado de construcción de significados entre los miembros de forma interactiva y simultanea” (p.432). Reconociendo así que los individuos con quienes mantenemos contacto son parte de una familia y, por ende de una sociedad en donde se pueden evidenciar múltiples características mediante su contacto, representadas en las pautas de vida que aplican, y que consisten en las prácticas transmitidas de generación en generación, permitiendo además que sea parte importante en la familia porque es ahí donde se da inicio al primer contacto con otros individuos.

Es importante mencionar que, en el grupo primario, llamado familia, las relaciones que se establecen entre los miembros implican a cada individuo holísticamente, como sucede en la mayoría de las asociaciones entre seres humanos, es por esto que en la familia se produce, un aprendizaje y una interiorización profundamente emocional que la convierte en la fuente de las funciones con mayor poder a las que el individuo está sometido en todas las sociedades.

Una de las características que distingue a la familia es su capacidad de integrar muchas funciones en un único procedimiento de convivencia, pero eso no quiere decir que no haya otras formas de llevarlas a cabo, por ejemplo a partir de la psicología se puede ir desde la satisfacción de las necesidades, el establecimiento de la función socializadora, la capacidad de la resolución de conflictos, tanto para los padres como para las hijas/os, hasta esas pautas que se brindan para la crianza de los hijos/as (Hernández, 2009, p. 19) . Socialización La función socializadora es una de las funciones más importantes que cumple la familia ya que ella expresa que para sobrevivir, los seres humanos necesitan de la cooperación de los individuos durante un período de tiempo relativamente largo.

Este hecho ha llevado a todas las sociedades a organizarse en torno a grupos de personas que generalmente conocemos bajo el nombre de familia. Y a la familia, en su función socializadora, se le atribuye responsabilidades de apoyo y control de las y los jóvenes, que se expresan en la calidez de la interacción paternal y maternal filial, en la aceptación del hijo/a como persona y en asumir el control como el ejercicio efectivo del poder parental. (Durán, Medina, González y Colón, 2007, p. 714) Es por esto, que independientemente de cuál sea la estructura de una familia (de las costumbres matrimoniales, del tipo de control de la conducta sexual o de la realización de cualquier otra función), esta cumple con el cometido de mantener y socializar a los miembros del hogar, al mismo tiempo que contribuye a mantener el control social, constituyéndose en el primer agente de socialización, y no sólo por ser el primero en actuar sino, fundamentalmente, por el carácter cualitativo de su influencia. (Cabrera, Guevara y Barrera, 2006, p. 116) Viéndose entonces a la familia como el primer agente de socialización en donde se logra analizar que las funciones de esposos y padres desde un punto de vista como, la calidad de su relación y la satisfacción de estar juntos, son factores fundamentales e influyentes que inciden en el proceso de socialización y en el ajuste psicológico de los hijos. (Cabrera, Guevara y Barrera, 2006, p. 116) Patrones de Crianza Por otro lado, se dice que a lo largo de la historia de la humanidad, la familia ha jugado un rol significativo en el desarrollo de las sociedades porque al conformarse una pareja y tomar la decisión de tener hijos/as, adquieren el compromiso y la tarea ardua que implica criarlo, lo que entraña una preparación completa para cumplir con esta misión, porque en dicha tarea influyen los sentimientos, las experiencias, las costumbres y los hábitos y el grado de madurez de la

pareja, los patrones de crianza de papá y mamá, los resentimientos, traumas y demás situaciones que se trae desde casa. De ahí la importancia de tener claro, cuándo y con quién se va a tener un hijo.

Existen diferentes formas de educar a las hijas/os, y estas se caracterizan por la forma concreta como los padres actúan frente a ellas o ellos, situación que trae consecuencias positivas o negativas. Como lo expresa Patricia Andrade en su comentario:

Los hijos de padres que ejercen mayor control y supervisión, estableciendo límites y reglas, o cuando las técnicas disciplinarias son extremas (pocas o muchas reglas) existe mayor probabilidad para tener conductas precipitadas; ante una relación pobre o nula, entre el adolescente y sus padres, el adolescente puede presentar conductas de riesgo, o bien, puede resentirse y rebelarse debido a que percibe un sobre control y sobre monitoreo por parte de sus padres. (2006, p. 92)

A partir de esta idea se puede decir que los estilos de crianza que emplean los padres están directamente relacionados con la cultura y las condiciones socialmente establecidas, de allí que la familia asuma el rol de poder sobre cada miembro, haciendo tributo al sistema social en que se desenvuelven, siendo entonces, un espacio donde se puede formar aquella estructura social, a través de los patrones y relaciones de crianza.

Resolución de Conflictos

Por otro lado, desde la mirada disciplinar de Psicología, también se habla de la resolución de conflictos como una función dentro de la familia, que apunta a la resolución de los mismos en forma constructiva de tal manera que se controlen nuestras reacciones instintivas de enojo, ira,

imposición, irrespeto y agresividad; y sustituirlas por acciones razonadas que nos ayuden en la búsqueda de una solución positiva para todos.

De ahí que, adquirir habilidades adecuadas para resolver de manera apropiada un enfrentamiento, es un ejercicio que se debe practicar conscientemente, y así, establecer mejores formas de conducir nuestra vida y por ende las relaciones interpersonales.

Ahora bien, para mejorar nuestra forma de manejar esas situaciones que generan reacciones instintivas dentro del seno familiar, es necesario determinar cuáles comportamientos no colaboran en el buen manejo de las mismas, sean estos con un miembro de la familia o no. Pues la escasa cotidianidad en la gestión directa de los conflictos en el ámbito familiar conlleva al aumento de la agresividad como un medio de respuesta; sin dejar de lado, la permanente convivencia y, por ende su prolongada dependencia con los padres genera formas de agresión hacia sí mismo y tienden a culpabilizarse. (Sommantico, Parrello, De Rosa y Osoria, 2007, p. 86).

De igual forma, buscar solamente los intereses individuales dejando de lado los del otro no es una buena forma de manejar un enfrentamiento, sino más bien deberían ser apreciados como oportunidades para crecer en el arte de las relaciones humanas. Sin embargo, para que esto se dé, es necesario que las personas envueltas en el conflicto, estén en la disposición de buscar consenso a través de la negociación, de ser posible, o bien buscar la solución que mejor convenga (o perjudique menos) a todos los interesados.

Sin embargo, Cabrera, Guevara y Barrera, hacen mención a que el conflicto es necesario porque es un factor de crecimiento cuya resolución implica un trabajo orientado a obtener un nuevo equilibrio más estable y superior al anterior. Además es adecuado para los niños, quienes a través

de la observación de estrategias de manejo dentro del desacuerdo pueden aprender habilidades y estrategias para la resolución de sus propios conflictos. (2006, p.116)

En general, todas las relaciones en las que nos vemos implicados se verían beneficiadas si en algunas ocasiones estuviéramos dispuestos a “ceder un poco” y de manera razonable. Por ejemplo, en aquellas ocasiones en el que el motivo de diferencia es un aspecto de poca trascendencia para nosotros pero de suma importancia para él o ella. Por otro lado, si se asume una actitud intransigente, la interacción entre ambas personas disgustadas empezará a sufrir paulatinos pero graves daños a nivel familiar. (De Mézerville, 2007)

Por otro lado, Barcelata y Álvarez (2005) sostienen desde una visión sistémica que cuando existen conflictos en la interacción familiar se generan triángulos patológicos, los cuales son definidos como triangulación. Es por ello que todas las familias tienen o crean pautas tríadicas, y se harán más rígidas cuando la familia se enfrente a un cambio o sufra una tensión, y serán más flexibles en periodos de calma.

En palabras simples, una situación de tensión hace presión en la familia y se requieren ciertos cambios dinámicos que la estabilicen. Los roles, los valores y los objetivos se pierden y se hacen confusos en la medida que el conflicto siga permaneciendo en el sistema. Los problemas, crisis y conflictos en la familia hacen necesario un cambio, que a su vez llevarán a redefinir un nuevo sistema de relaciones, así el cambio fundamental que se espera definirá nuevas formas de comportamiento de los miembros de la familia. Todo aquello que implica un cambio permite crecer y aprender de nosotros y de quienes nos rodean. Por lo tanto, los conflictos familiares son avances y crecimientos, que se experimentan en todo grupo humano.

Satisfacción de Necesidades

Otra de las funciones familiares es la satisfacción de necesidades, y para ello es clave saber que la satisfacción parte del deseo y búsqueda de los medios capaces de calmar la angustia que genera la carencia de algo, en este caso particular se hace referencia a la necesidad de afecto y amor, necesidad de pertenencia y necesidad de reconocimiento; porque sin lugar a duda el ser humano siempre está en una lucha constante por lograr satisfacerlas. Permitiendo entonces articularse con lo que plantean Jiménez, González y Reyes, (2009): “La satisfacción familiar es entendida como los sentimientos que despiertan en las personas las diferentes interacciones con los miembros de la familia; bien sean verbales o físicas…” (p. 79)

Pero es en la familia donde deben cubrirse las necesidades, puesto que de estas dependen que el individuo tenga un óptimo desarrollo tanto mental como emocional; por ejemplo si se cubre la necesidad de pertenencia, el niño o miembro del hogar aprenderá a valorar a la familia y la verá como un núcleo de apoyo, orientación, donde se inculcaron normas y valores que le ayudarán a desenvolverse en la sociedad. Y como resultado de la satisfacción de las necesidades se evidencia la acción que está impulsada por la necesidad, y eliminación de la tensión que fue generada por la necesidad. (Durán, Medina, González y Colón, 2007, p. 723)

Contexto

En lo señalado anteriormente sobre las funciones y características de la familia, es relevante hacer mención sobre el contexto puesto que con el paso de la historia, en la humanidad se han logrado transmitir valores a través de la cultura, la religión, las costumbres, etc., que van directamente relacionados con el papel y el rol que socialmente se les ha otorgado a los diferentes miembros de la familia, la comunidad o la sociedad, tipificándolos en cada caso según el sexo: las mujeres

están relacionadas con la procreación, cuidado de los hijos, y por ende del hogar; mientras que el hombre, se relaciona con la capacidad subsistencia. de satisfacer las necesidades de su familia y su

Y es así que desde muy temprano, la familia va estimulando el sistema de diferenciación de trabajo asignados socialmente a las mujeres y a los hombres asentando así, tanto la identidad como el rol, ejercidos por estas personas. Por ejemplo, la mujer a lo largo de la historia ha suplido el rol de esposa, ama de casa/madre/cuidadora y el rol de la reproductividad; más sin embargo, el hombre ha sido la cabeza de hogar, trabajador/proveedor y su rol productivo. Por otro lado, se evidencia además una fragmentación de la familia desplazada, puesto que la mujer asume la jefatura del hogar asumiendo los gastos económicos por su relativa facilidad para emplearse, y el hombre asume roles del hogar; y esto genera patrones de auto identificación con respecto al sitio de origen, ya que las familias no asimilan y no sobrellevan el proceso, y sus relaciones se vuelven tensas (se da inicio a separaciones y conductas violentas). (Martín y Sarmiento, 2007, p. 107) Ahora bien, desde una mirada psicológica los contextos familiares hacen referencia a los escenarios de relaciones y procesos exógenos a la familia que está en permanente comunicación con ella, en una relación de doble vía. Dichos escenarios se crean y recrean en la familia como procesos sociales, económicos, culturales e históricos, (Rentería, Lledias y Giraldo, 2008, p. 434). Incluyendo en su totalidad las distintas opiniones que los autores han expuesto en la presente investigación, se lograría evidenciar que la familia sería el grupo natural en donde se elaboran pautas de interacción en el tiempo y en el espacio, los conflictos y cambios internos forman parte

de esa historia familiar, puesto que cada una de ellas se trasforma, para posteriormente adaptarse y reformarse en su desarrollo. Se concebiría además, como un sistema abierto, en donde cada uno de los miembros está íntimamente relacionado y, por lo tanto, la conducta de cada uno influirá en los demás.

PALABRAS CLAVES: Funciones familiares, Interacciones, Socialización, Contexto, Resolución de Conflictos, Satisfacción de Necesidades, Patrones de Crianza

GLOSARIO Las categorías que se tienen en cuenta se definirán a continuación: Contexto  Totalidad de las condiciones que afectan a un individuo en un momento dado, y que conforman el cuadro donde se incardina algún hecho parcial o experiencia particular. (Warren, 1987, p. 67).  Medio humano en el cual aparecen y evolucionan los problemas mentales. Este permite dar un sentido a los síntomas cuando se sitúan en el medio a fin de ser descifrados. (Saz, 2000, p. 83) Interacción  Relación entre dos unidades o sistemas de cualquier clase, de suerte que la actividad de cada una está en parte determinada por la actividad de la otra. (Warren, 1987, p.186).  Relación interpersonal entre individuos a través de la cual sus comportamientos están sometidos a una influencia recíproca, por lo cual cada individuo modifica su forma de actuar en relación a las reacciones del otro. (Saz, 2000, p. 158) Patrón  Patrón: Término que designa más particularmente en psicología el estímulo de referencia con relación al cual el sujeto debe hacer una comparación. (Doron y Parot, 2004, p. 423).  Patrón de Conducta: Tipo de comportamiento del individuo que intenta conseguir el mayor número de objetivos en el menor tiempo posible. (Saz, 2000, p.201).

Resolución de Conflictos  Resolución: Actitud caracterizada por una firme adhesión a alguna línea de conducta previamente decidida. (Warren, 1987, p. 316).  Prueba de resolución de problemas: Experimento en que se presenta una situación que requiere una complicada serie de actos o de procesos de pensamientos para llegar a un fin determinado. (Warren, 1987, p. 284)  Solución de problemas: Proceso metacognitivo por el que los individuos comprenden la naturaleza de los problemas de la vida y dirigen sus intentos hacia la modificación bien del carácter problemático de la solución misma, o bien de sus reacciones hacia ella. (Saz, 2000, p. 256). Satisfacción  Actitud caracterizada por un sentimiento de agrado y de quietud motora, generalmente debida a una situación previamente imaginada y cuya idea ha suscitado la actividad motora. (Warren, 1987, p. 323).  1) Proceso por el cual una necesidad, o más generalmente una motivación, recupera el nivel de cero. El hambre, en cuanto desequilibrio fisiológico puede ser satisfecho por un alimento sin sabor, pero que devuelve el estado del organismo a su valor de equilibrio. 2) Estado afectivo agradable que resulta del consumo de un estímulo agradable. Un producto sin valor nutritivo, puede servir de reforzador para un aprendizaje. (Saz, 2000, p. 242). Socialización  Proceso progresivo y acumulativo mediante el cual el niño, durante su desarrollo, asimila los comportamientos, valores, normas, códigos, roles, ritos, costumbres, convenciones y

modos de pensamiento propios al entorno sociocultural… Sobre la base dada por los modos primarios de la sociabilidad, la iniciación social del niño procede primero del objeto materno y prosigue en el marco familiar ampliado, y después, en nuestras sociedades, dentro del marco escolar. Los procesos de identificación desempeñan un rol prevalente. (Doron y Parot, 2004, p. 525).  Proceso mediante el cual adquieren los individuos hábitos socialmente deseables y quedan capacitados para vivir como miembros de un grupo social. (Warren, 1987, p. 338).  Proceso por el cual las personas adquieren, con relación a otras personas, los conocimientos, las capacidades, las normas y los valores con los que actuarán como miembros de una sociedad dada. Es una secuencia continuada que se lleva a cabo durante toda la vida. (Saz, 2000, p. 254).

REFERENCIAS Bibliografía  DORON, Roland, et al. Diccionario Akal de Psicología. Ediciones Akal, S.A. España. 2004.  HERNÁNDEZ, Guillermo. Psicopatología Básica. Editorial Pontificia Universidad Javeriana.  Saz, A. (2000). Diccionario de Psicología. Barcelona.  Warren, H. (1987). Diccionario de Psicología. México - Buenos Aires. Webgrafía  Andrade, Betancourt y Palacios. (2006). Factores Asociados a la Conducta Sexual en Adolescentes. Recuperado de Agosto 11 de 2011,

http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=80401510  Barcelata y Álvarez. (2005). Patrones de interacción familiar de madres y padres generadores de violencia y maltrato infantil. Recuperado el 19 de Agosto de 2011, de http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=79814904003.  Cabrera, Guevara y Barrera. (2006). Relaciones maritales, relaciones paternas y su influencia en el ajuste psicológico de los hijos. Recuperado el 19 de Agosto de 2011, de http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=79890211  De Mézerville. (2007). Cómo resolver los conflictos en el matrimonio. Recuperado el 24 de Enero de 2012, de http://www.cbnmexico.com/cbn_familia_arti.php?id=456

 Durán, Medina, González y Colón. (2007). Relación entre la experiencia de la separación parental y la construcción de un proyecto de vida del joven y al joven universitario. Recuperado el 19 de Agosto de 2011, de

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