PAPTL !.

LAS PLLAClONLS LA8OPALLS AL PPlNClPlO
DLL SlCLO XXl
lnlroduccion
!.!. Las relaciones laborales al principio del siglo XXl
!.2. La imporlancia de las posiciones leoricas sobre el
mercado de lrabajo
!.3. La polilica de empleo en la UL
PAPTL 2. ALCUNOS PASCOS DLL MLPCADO DL TPA8AJO
LN LL LSTADO LSPANOL
2.!.La polilica de empleo en Lspaña desde los selenla hasla
el nuevo siglo
2.2.La evolucion del empleo y la conlralacion laboral
2.3. Ll paro y la precariedad

PAPTL 3. LA PLlOPMA LA8OPAL DL 2006
3.!. Los anlecedenles
3.2. La relorma laboral
3.3. Ll cosle de la Pelorma laboral
3.4. Una evaluacion inicial de la Pelorma Laboral
2
2
3
6
8
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11
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4
îARI| ì
A
).42/$5##)».
Ll objelivo de esle lnlorme es analizar las lineas prin-
cipales por las que esla evolucionando el ambilo del
empleo en los ullimos años, en el eslado español. Sa-
bemos que el capilalismo es un sislema de organiza-
cion social y economica donde la poblacion esla dividida
esencialmenle en dos clases sociales. los que disponen
de un capilal para inverlir y vivir de sus benelcios, y
los que se han de ganar la vida medianle su lrabajo
!
.
Ln el capilalismo es medianle la venla de la luerza de
lrabajo de la poblacion que no es propielaria del capilal
lrabajadores a los que lo poseen capilalislas,
como la mayoria de las personas oblienen los ingresos
necesarios para vivir. Por ello la siluacion del empleo y
su evolucion es esencial para evaluar el desarrollo de la
vida individual y colecliva de la sociedad.
Ll capilalisla es quien pone el capilal para que exis-
la y opere una empresa. Con esle capilal compra los
medios de produccion y conlrala a los lrabajadores,
cuyo lrabajo va a ulilizar para oblener unos produclos
de los que se considera propielario. Medianle la venla
de eslos produclos, el capilalisla obliene un benelcio
que le permile manlener y ampliar su empresa. Con la
compra-venla de la luerza de lrabajo medianle un sala-
rio se eslablece una re|ac|ón :oc|a| en|re e| |rabajador y
e| empre:ar|o cap||a||:|a
2
. Ls social porque es una rela-
cion enlre personas y porque eslas relaciones son reco-
nocidas por la sociedad, es decir se considera y acepla
socialmenle que el lrabajador ha de poner un liempo y
su esluerzo en una empresa a disposicion del capilalisla
a cambio de un salario, lo que le convierle en asalaria-
do, y que el capilalisla es el propielario del produclo
oblenido con el lrabajo en su empresa y puede disponer
del mismo libremenle para oblener un benelcio.
Lslas relaciones sociales pueden lomar lormas dis-
linlas en dislinlos momenlos y circunslancias, pero no
se allera su esencia de venla de la luerza de lrabajo por
un salario. Precisamenle, ya hemos dicho que el objelivo
principal de esle lnlorme es analizar como eslan evolu-
cionando las relaciones sociales de lrabajo y empleo en
los ullimos años denlro de esle marco comun.
Las relaciones sociales de lrabajo y empleo se mani-
leslan principalmenle en el mercado laboral, es decir, en
el lipo de relaciones concrelas que se eslablecen en un
momenlo delerminado enlre los empresarios y los lra-
bajadores, asi como enlre los represenlanles de los dos
grupos (palronales y sindicalos), pero no hay que consi-
derar que esle es el unico ambilo que liene que ver para
las relaciones sociales de lrabajo y empleo. Por ejemplo,
son muy imporlanles las leyes laborales que enmarcan
esle mercado laboral, incluso las leyes generales el re-
conocimienlo de la propiedad del produclo empresarial
al capilal es una de las leyes generales basicas del capila-
lismo, asi como lambien lo son olras leyes que impiden
lralar a las personas de cierlas lormas consideradas inhu-
manas, es imporlanle la marcha de la economia de un
pais (si la economia crece hay mas empleo), y lambien
las coslumbres y la hisloria de cada sociedad (por ejem-
plo, en Lspaña, hasla hace relalivamenle pocos años las
mujeres casadas no lrabajaban como asalariadas en las
empresas). Peducir las relaciones sociales unicamenle al
mercado laboral es reducir las relaciones enlre personas
meramenle a 'una cosa' que se vende y se compra como
cualquier olro produclo y en lo que, por lo lanlo, no hay
porque dar cabida a olras consideraciones.
|| p|eno emp|eo. Ln las economias capilalislas es im-
porlanle que lodas las personas que quieran lrabajar dis-
pongan de un empleo, porque de olro modo no oblen-
dran los medios necesarios para su subsislencia. Cuando
en una economia lodas las personas que quieren lraba-
jar lienen un empleo se dice que la economia lunciona a
pleno empleo. Cuando no lodos los que quieren lrabajar
consiguen un empleo, se dice que en esa economia hay
paro o de:emp|eo. Mienlras las economias sean capi-
lalislas es mejor para los lrabajadores una siluacion de
pleno empleo que una con paro (olra cosa podria ser en
olra lorma de organizacion social), pues los lrabajadores
pueden ganarse la vida y su lrabajo produce mercancias
que pueden ser validas para la poblacion.
|AS R||AD| ûN|S |ABûRA||S
|N |N S| B|û XX|
5
Aunque en el capilalismo es muy dilicil que haya
una siluacion de pleno empleo de lorma conlinua y per-
manenle (ver mas abajo), esla siluacion exislio en los
paises ricos (Lslados Unidos, la Union Luropea y Japon)
en el periodo poslerior a la ll guerra mundial (!945-
!975). Periodo que alguno aulores denominan |ord|:|a
y olros |a edad de oro del capilalismo. Sin dejar de eslar
basada en relaciones de explolacion, esla epoca lue de
relaliva mejora para los lrabajadores de eslos paises y
se dio el pleno empleo en ellos, aumenlos suslanciales
en el salario real y una mejora en el llamado Lslado del
8ieneslar. Muchos lrabajadores y olros grupos de po-
blacion llegaron a pensar que con el capilalismo podia
llegarse a una dislribucion de los ingresos y unas condi-
ciones de vida relalivamenle salislaclorias.
Sin embargo esla siluacion ha ido cambiando luer-
lemenle desde mediados los años selenla, ya que a
parlir de dicha lecha la economia y las sociedades expe-
rimenlaron una serie de cambios de gran alcance, que
han lenido y eslan leniendo grandes repercusiones en
el mercado laboral. A revisar eslas lranslormaciones nos
dedicamos a conlinuacion.
!.! LAS PLLAClONLS LA8OPALLS AL PPlNClPlO
DLL SlCLO XXl
|a cr|:|: económ|ca. La crisis economica de los años se-
lenla obligaba al capilal a cambiar su polilica para re-
cuperar los benelcios y ademas le servia de excusa para
juslilcarlo. Como consecuencia de la crisis, comenzo
a experimenlarse en los paises cenlrales un lenomeno
que algunos creian superado, que es el lenomeno del
paro. Ln los paises induslriales el numero de lrabaja-
dores en paro aumenlo muy suslancialmenle y el paro
volvio a converlirse en un hecho lamiliar en el mundo
del lrabajo. Lo que lacililo y aumenlo el debililamienlo
y la menor combalividad del movimienlo obrero, que ya
se habia iniciado en los años de la poslguerra, a medida
que se lue eslableciendo un nuevo conlralo social de
negociacion y cooperacion enlre el capilal y los parlidos
y sindicalos de izquierda. Lslo, junlo con olros elemen-
los, llevo a un cambio en la composicion de luerzas so-
ciales y polilicas hacia el conservadurismo que se produ-
jo en el mismo periodo (Thalcher gano las elecciones en
!979 y Peagan en !980), lo que lacililo que los Lslados
y las insliluciones inlernacionales, impulsados por los
capilales inlernacionalizados, lueron eslableciendo una
polilica economica dirigida a lavorecer los inlereses de
los grandes capilales mundiales.
1ran:|ormac|ón de |a: |orma: de orçan|zac|ón de
|a: empre:a: cap||a||:|a:. Duranle el periodo lordisla al
que hemos hecho relerencia mas arriba, la gran acumu-
lacion y la concenlracion de capilales habian llevado al
eslablecimienlo de grandes empresas que operaban en
mulliples paises, empresas mullinacionales o lransna-
cionales, (LTN) con la sede cenlral en uno de los paises
cenlrales, generalmenle Lslados Unidos pero lambien
la UL y Japon. Desde los años selenla, eslas empresas
lueron lranslormando prolunda y lolalmenle sus eslra-
legias, principalmenle eslableciendo variadas modalida-
des de inlernacionalizacion de sus procesos produclivos,
reorganizando sus sislemas inlernos de produccion y, si-
mullaneamenle, desarrollando lecnologias de inlorma-
cion y comunicacion (lelecomunicaciones e inlormalica)
que permilen comunicar con mucha mayor lacilidad
en el mundo enlero y, en parlicular, conlrolar los sisle-
mas de produccion inlernacionalizados. Cradualmenle,
eslos cambios han ido incidiendo en lodo el sislema
produclivo llevando a modilcaciones de gran alcance
lambien en las empresas mas pequeñas. Lslo cambios
produclivos eslan en la base del proceso denominado
globalizacion, aunque la globalizacion es un lenomeno
mas amplio y va mucho mas lejos
3
.
Camb|o: en e| emp|eo
4
. Toda esla lranslormacion
producliva supone grandes cambios en los sislemas de
empleo. De hecho se puede considerar que una razon
imporlanle para los cambios produclivos es hacer posi-
bles los cambios en el empleo, lralando de converlir lo
que eran compromisos y gaslos ljos por el lrabajo en un
elemenlo cada vez mas variable y de menor cosle por
medio de las siguienles medidas.
º una mayor |ex|b|||dad de los sislemas de lrabajo
en cadena, dando lugar a nuevos sislemas mas elcien-
les, donde la responsabilidad de los lrabajadores en la
disciplina de lrabajo y el produclo oblenido es mayor.
Consislen en los sislemas denominados ju:|o-a-||empo,
lambien de los que lorman equipos de lrabajo por gru-
pos de lrabajadores y similares, que son ahora habilua-
les en la organizacion laboral de las grandes empresas.
Lslos lrabajadores conlinuan en su mayor parle siendo
lrabajadores de alla lormacion prolesional y empleos
eslables, pero con lrecuencia se combinan con nuevas
lormas de geslion del personal orienladas al seguimien-
lo individual de cada lrabajador, generando una mayor
presion sobre cada empleado,
º los cambios en la eslruclura de la produccion,
aumenlan lambien la exigencia de lexibilidad en el
empleo. "a dilerencia de los bienes producidos por la
induslria, las aclividades que se desarrollan en el sec-
lor servicios se caraclerizan por ser simullanea la pro-
duccion y el consumo. Anle ello, aparece la necesidad
empresarial de disponer de un volumen de ocupacion
que se adaple a las lucluaciones de la demanda...(y) la
respuesla a eslas necesidades en la consolidacion de la
lemporalidad o el empleo a liempo parcial como eslra-
legia empresarial..."
5
,
º se ha ido generalizando lo que se conoce como
la de:compo:|c|ón del proceso produclivo en sus parles
componenles. Desde el principio de la manulaclura la
division del lrabajo permilia descomponer el proceso
de produccion en las diversas lareas necesarias, pero
ello se realizaba denlro del propio laller o empresa.
Cradualmenle esla descomposicion se ha ido amplian-
do y se realiza enlre diversas empresas, incluso a nivel
inlernacional. Muchas empresas ya no producen nin-
6
gun produclo complelo, sino que se limilan a producir
parles componenles, que se ensamblan en olras em-
presas. Lllo ha lacililado el que, simullaneamenle mu-
chas empresas ex|erna||cen muchas aclividades empre-
sariales. Lo que quiere decir que se conlralan luera de
la empresa, a olras empresas, muchas de las lareas que
anleriormenle realizaba la empresa principal. Lo que
con mucha lrecuencia se hace por medio de la :ubcon-
|ra|ac|ón, conduciendo a la division de los lrabajadores
de un mismo proceso produclivo enlre varias empresas.
Asimismo, la reorganizacion y exlernalizacion pueden
hacerse en el ambilo inlerno al propio pais y lambien
en olros paises. Ln los ullimos diez/quince años, las em-
presas (principalmenle LTN pero lambien de dimension
media) han descubierlo las venlajas de lrasladarse a los
paises con una legislacion laboral muy precaria y con
muy bajos salarios
6
, dando lugar al publicilado proce-
so de de:|oca||zac|ón, por el cual se cierran en un pais
empresas perleclamenle renlables para eslablecerse en
olros paises con condiciones laborales mas lavorables
para los propielarios de la empresa. La compelencia
ahora no solo se da enlre las empresas sino que se ha
logrado que los lrabajadores de cada pais lengan que
compelir por un empleo con los lrabajadores del mun-
do enlero,
º lodo ello ha eslimulado la lexibilizacion laboral en
lugar del conlralo de lrabajo eslable. conlralar solo el
minimo liempo de lrabajo necesario, de lrabajo aclivo,
sin pagar por ningun liempo muerlo desde el punlo de
visla empresarial o de compromiso social. enlermedad,
malernidad, vacaciones, liempos inaclivos de la empre-
sa, elc.,
º con muy variadas razones, con lrecuencia poco
juslilcadas, se eslablecen mulliples varianles de conlra-
los enlre los lrabajadores que realizan lareas similares
y se eslablecen grandes obslaculos para la movilidad
enlre los mismos, dando lugar a una crecienle segmen-
lacion del mercado laboral enlre dislinlas calegorias de
lrabajadores, generando condiciones laborales y de vida
dilerenciadas. "|o: :uce:|vo: ana||:|: de:arro||ado: por
e:|o: ana||:|a: (|o: que e:|ud|an e| mercado de |raba-
jo bajo e| en|oque de |a :eçmen|ac|ónì han perm|||do
mo:|rar como |o: d||eren|e: :eçmen|o: |abora|e: e:-
|an de||m||ado: |an|o por |a: acc|one: de |a: empre:a:
cap||a||:|a: como por |a pre:enc|a de |n:|||uc|one: na-
c|ona|e: o |oca|e: que mode|an, amp|||can, reducen,
mod||can |a: po||||ca: empre:ar|a|e:...|a :eçmen|ac|ón
ac|úa como un podero:o mecan|:mo de d||erenc|ac|ón
:oc|a|." (Pecio,2004,!2), lo que dilculla la unidad de
accion y las reivindicaciones,
º aumenla muy luerlemenle el recurso al empleo
lemporal, los circuilos de empleo inlormal, la crecienle
imporlancia del empleo sumergido en algunas areas, el
obligar a los lrabajadores a consliluirse como lrabaja-
dores juridicamenle 'aulonomos' para ser conlralados
como asalariados de hecho,
º se expande la ulilizacion de lrabajadores inmi-
granles en condiciones juridicas precarias, lo que per-
mile conlralarles en leoninas condiciones de lrabajo y
bajos niveles de salario.
8asicamenle lodos eslos sislemas de conlralacion
eslan dirigidos a abaralar el lrabajo medianle la lrans-
lerencia de riesgo desde las empresas a los lrabajadores
(que ya en muchas ocasiones dilicilmenle se pueden
considerar asalariados) y en aumenlar el conlrol sobre
los mismos.
Pero el elemenlo mas imporlanle y lundamenlal
que allera la siluacion laboral en perjuicio de los lra-
bajadores es, sin duda alguna, la exislencia del paro. Ll
paro perjudica direclamenle, como es obvio, a los para-
dos que no lienen empleo pueslo que carecen de ingre-
sos para vivir, pero es lambien un poderoso inslrumenlo
para manlener el conlrol y la disciplina de la luerza de
lrabajo enlre lodos los lrabajadores, el mercado laboral
y en la sociedad en su conjunlo. Ll lemor a perder el
empleo y la percepcion de amplios grupos de personas
que buscan lrabajo es un elemenlo de dominio de los
lrabajadores de primer orden. Ya Marx en el siglo XlX
consideraba que en el capilalismo siempre exislirian lo
que el denominaba el ejerc||o de re:erva, es decir un im-
porlanle conlingenle de parados que servian para limi-
lar las demandas de los lrabajadores en el mercado de
lrabajo. Asimismo, el economisla Kalecki a mediados de
los años cuarenla del siglo XX, consideraba que no podia
haber pleno empleo en el capilalismo, pues si exisliera
de lorma conlinuada permiliria a los lrabajadores exigir
condiciones de lrabajo y salarios incompalibles con las
necesidades del capilalismo. Ll paro es la mejor y mas
barala (para los empresarios) lorma de disciplinar al lra-
bajo. Ambos aulores consideraban lambien que si una
siluacion se aproximaba al pleno empleo, los capilalislas
recurririan a la lecnologia para susliluir lrabajo por capi-
lal y disminuir la demanda de lrabajadores, volviendo a
crear el ejercilo de reserva de los parados. Lo que parece
que en los ullimos liempos se comprueba porque cuan-
do a lnales de los años sesenla se daba el pleno empleo
en los paises ricos, se iba geslando una crisis econo-
mica, una de cuyas razones, segun baslanles aulores,
consislia en que la buena siluacion de los lrabajadores
respeclo al empleo impedia al capilal oblener la lasa de
benelcio que consideraban adecuada. La crisis genero
sulcienle paro como para 'resolver' dicho problema, y
desde enlonces el ejercilo de reserva ha adquirido una
dimension mundial. Los lrabajadores europeos o esla-
dounidenses lienen que compelir ahora con millones y
millones de lrabajadores dispueslos a lrabajar en cual-
quier condicion, casi por una laza de arroz. De las crisis,
y desde luego de esla, quien realmenle salio lorlalecido
lue el capilal.
Paulalinamenle va emergiendo una eslruclura dua|
en el mercado de lrabajo. por un lado los lrabajadores
calilcados, que lienen empleos eslables, con conlralos
indelnidos, con condiciones laborales y salarios decen-
les (muchos de ellos conlralados en olras epocas), y,
por olro lado una enorme variacion de lrabajadores
con conlralos dislinlos, pero cuya caraclerislica gene-
7
ral es que son de caracler lemporal, sin garanlias de
permanencia, y la mayoria de ellos con condiciones de
lrabajo y salarios muy inleriores a los del primer grupo.
Los lrabajadores con conlralos indelnidos van disminu-
yendo relalivamenle en relacion al lolal de la luerza de
lrabajo, mienlras que los conlralos en precario aumen-
lan luerlemenle, aleclando incluso a lrabajadores en
las esleras de empleo 'modernas' (markeling, lurismo
y reslauracion, inlormalica, comunicaciones y olros) y a
lrabajadores de alla cualilcacion.
Camb|o: en |a reçu|ac|ón |abora|. Para hacer po-
sible y lacililar los cambios laborales las empresas han
impulsado cambios en la regulacion laboral por parle
de los Lslados. cambios en los sislemas de conlralacion
(lacililar la conlralacion lemporal, permilir lodo lipo
de conlralos 'lexibles'), disminuir la proleccion al em-
pleo, aumenlar la disciplina en los lugares de lrabajo y
endurecer el lralamienlo de siluaciones problemalicas
(discapacidades, enlermedades, siluaciones lamiliares),
por medio de sucesivas Pelormas Laborales de muy du-
doso caracler (para los lrabajadores). Asimismo se per-
mile el cierre de empresas renlables, y, especialmenle,
se observa una polenle campaña dirigida a debililar el
sislema de convenios coleclivos e impulsar enlre los lra-
bajadores la idea de la conveniencia de los conlralos de
lrabajo individuales
7
. Al mismo liempo, y en cierlo modo
conlradicloriamenle, se inslilucionaliza y prolesionaliza
la inlervencion sindical lodo liene que pasar por los
sindicalos mayorilarios y a menudo con represenlanles
sindicales prolesionalizados lo que lleva a disminuir o
eliminar las posiciones mas crilicas y radicales, asi como
a domeslicar a la clase lrabajadora.
Camb|o: en |o: va|ore: y e| d|:cur:o |eç|||mador.
Para que lodo ello sea posible con el minimo de conlic-
lo, se recurre lambien a un nuevo imaginario de modo
que la poblacion lo asuma y permanezca ljada al mis-
mo, dilcullando muy luerlemenle la permanencia de
un senlimienlo reivindicalivo y de conciencia de clase
enlre los lrabajadores. Surgen nuevas ideas que impul-
san la sensacion de impolencia lrenle a la dinamica de la
economia. Asi, por ejemplo, la idea de compelilividad,
que induce a los lrabajadores a pensar que no son po-
sibles las reivindicaciones laborales sin arriesgar la em-
presa, la imposibilidad del pleno empleo en una epoca
de allas lecnologias ahorradoras de pueslos de lrabajo,
la exigencia de un conslanle incremenlo de produclivi-
dad por parle de los lrabajadores si se quiere sobrevivir
como empresa, elc. Y muy especialmenle el allisimo va-
lor que los lrabajadores se ven obligados a conceder a
la permanencia en el pueslo de lrabajo, especialmenle
a parlir de una cierla edad, anle el lemor de que si se
pierde el mismo resulle imposible la oblencion de olro
empleo.
Pelacionados con esle cambio en los valores de la
poblacion se han de mencionar lambien olros cambios
de imporlancia que inciden en el mercado laboral aun-
que no se llevan a cabo para aleclarlo direclamenle.
Nos relerimos a los camb|o: en |a: |orma: de v|da, ex-
perimenlados en paises como Lspaña en las ullimas de-
cadas. Lnlre ellos se pueden mencionar.
- la escolarizacion masiva y universal, que por un
lado aumenla la preparacion escolar de la poblacion,
pero por olro polencia la mer||ocrac|a, la percepcion de
que la siluacion laboral depende del merilo y esluerzo
personal "|ejo: de |or|a|ecer |a capac|dad de ana||-
:|: co|ec||vo de |a c|a:e |rabajadora, e| :|:|ema e:co|ar
||ende ma: b|en a |avorecer e| de:c|a:am|en|o de |o:
jóvene: ma: |a|en|o:o: o adap|ado: a| :|:|ema educa-
||vo, çenerando nueva: |rac|ura: :oc|a|e: en|re çrupo:
de a:a|ar|ado:." (Pecio, 2004, 34) y dilumina la con-
ciencia de clase, especialmenle en relacion con la perle-
nencia a la clase obrera (una gran parle de la poblacion
lrabajadora no se reconoce como lal sino que se sienle
mas comoda considerandose clase media, dejando la
calegoria de clase obrera eslriclamenle limilada a los
lrabajadores manuales),
- han cambiado muy prolundamenle las eslrucluras
lamiliares y de genero. Ln primer lugar hay que lener en
cuenla la imporlancia de la incorporacion de la mujer
(casada, las solleras ya lrabajaban) en el mercado de
lrabajo, hecha imprescindible para la reproduccion so-
cial de la luerza de lrabajo en las condiciones acluales
de los salarios y el consumo lamiliar, y que por olra par-
le, le permile una mayor aulonomia personal. Por olro
lado, hay que lener en cuenla que las lamilias lradi-
cionales eslan experimenlando grandes lranslormacio-
nes y surgen lormas lamiliares muy dilerenles. lamilias
monoparenlales, personas que viven solas, agrupacio-
nes de personas con dislinlas composiciones lamiliares,
lormas de vida colecliva, elc., que aleclan al lrabajo
que duranle muchos años consislia en una eslruclura
de lamilia lradicional con un hombre como cabeza de
lamilia y, en muchos casos, unico vendedor de su luer-
za de lrabajo. Asimismo eslos cambios eslan aleclando
signilcalivamenle el papel de la lamilia como provee-
dora de 'servicios complemenlarios' y laclor clave de
cohesion social (aunque en paises como Lspaña sigue
lodavia jugando un imporlanle papel)
8
,
- muchas lamilias eslan en condiciones economicas
de manlener, lolal o parcialmenle, a sus hijos hasla bien
avanzada la edad adulla, lo que lacilila que muchos
jovenes se conlenlen con empleos en precario y bajos
salarios duranle muchos años y experimenlen con me-
nos inlensidad la lalla de una independencia economica
personal, lo que les lleva a reaccionar mas debilmenle
anle una siluacion injusla. Ll papel de la lamilia como
'colchon de apoyo' esla siendo clave en paises como el
nueslro para que el paro masivo de los jovenes no se
haya converlido en un complelo desaslre social,
- respeclo al lrabajo de los jovenes es necesario lam-
bien mencionar unos desarrollos lodavia minorilarios
en direccion opuesla. se puede observar un imporlan-
le cambio en la valoracion de las perspeclivas de vida
personal, en el senlido de que una minoria de jovenes
prelere alcanzar un menor nivel economico y de con-
sumo a cambio de una mayor liberlad e independencia
8
personal. Lllo hace que a algunos jovenes no les impor-
len lanlo unas perspeclivas de luluro aparenlemenle
mas solidas pero que requieren una inlensa dedicacion
y disciplina laboral, sino que oplen por aceplar empleos
de peor calidad que les permilan una menor dedicacion
al lrabajo asalariado,
- hay que considerar, lambien, los cambios en la
imporlancia de los lrabajadores realmenle aulonomos.
por una parle disminuyen porque se produce la asala-
rizacion de lareas hasla ahora aulonomas las acli-
vidades de muchos prolesionales que han lenido que
converlirse en asalariados para poder manlenerse y,
por olro lado, anle las dilcullades de lograr un empleo
surgen nuevas praclicas de lrabajos aulonomos como
asesores inlormalicos, servicios personales, elc.,
- olros aspeclos no lan relacionados con el lraba-
jo que, sin embargo, inciden lambien en la percepcion
del mismo, como la propiedad de un vehiculo, de una
vivienda en propiedad o de un delerminado lipo (urba-
nizaciones con viviendas pareadas, por ejemplo) o una
residencia secundaria, que conducen a una cierla cullu-
ra de propielario (que en las burbujas inmobiliarias se
convierle lacilmenle en una cullura de especulacion),
que aumenla la dilcullad de generar vinculos coleclivos
y la percepcion del conceplo de clase. Ln esle conlexlo
merece mencion especial la incidencia de los lrabaja-
dores acomodados que con sus ahorros han adquirido
aclivos lnancieros y, ayudados por la propaganda del
sislema, se sienlen 'capilalislas' mas que lrabajadores
9
.
Sin olvidar el consumismo exacerbado que silua loda
la vida personal y social en luncion de la capacidad de
compra de bienes, con lrecuencia superluos y rechaza
cualquier asignacion de clase por razones laborales,
- lnalmenle, hay que mencionar olros aspeclos
de la vida moderna, como la separacion lolal enlre las
areas de vida y las de lrabajo, los horarios y lurnos de
lrabajo, las largas horas dedicadas al lransporle enlre el
lrabajo y el lugar de residencia, la dedicacion necesaria
para suplir la carencia de servicios publicos adecuados
(alencion a los enlermos, o ancianos, por ejemplo) y
olras siluaciones similares, que lienen una incidencia
en la vida de los lrabajadores y en la posibilidad de
una respuesla colecliva por parle de los mismos. "Una
par|e de |a pob|ac|ón |rabajadora v|ve una v|da e:pe-
c|a|men|e |raçmen|ada, |o que re|uerza :u a|:|am|en|o
:oc|a| y :u |nd|v|dua||:mo, |a d||cu||ad de çenerar v|n-
cu|o: co|ec||vo:. 5e han deb||||ado |a: |orma: |rad|c|o-
na|e: de :oc|a||zac|ón y e||o ||ene e|ec|o: |nneçab|e:
para |a con:|rucc|ón de re:pue:|a: co|ec||va:." (Pecio,
2004, 37)
Ln delniliva, "ma: que una c|a:e :oc|a| compac|a,
|a pob|ac|ón a:a|ar|ada |orma hoy un con||nuo he|ero-
çeneo que :| b|en ||ene en común co:a: muy |unda-
men|a|e:, d||ere en o|ro: a:pec|o: :u:|anc|a|e: de |n-
do|e obje||va y :ubje||va en |unc|ón de |a :||uac|ón de
çenero, nac|ona||dad, n|ve| educa||vo a|canzado, en|or-
no |oca|, e|c.." (Pecio, 2004, 39/40) Y lambien en las
mulliples varianles de posibilidades de empleo que se
le presenlan.
Ll sislema laboral aclual esla ya muy lejos del sisle-
ma lradicional
!0
de una lamilia eslable, con el cabeza
de lamilia con un empleo seguro, cubriendo aunque
mas mal que bien, las necesidades lamiliares. Los
cambios son muy prolundos y, ademas, cada dia mas
acusados y acelerados. Ls en el marco de esle sislema
de muy rapidos cambios y lranslormaciones suslancia-
les, donde y como se ha de analizar la evolucion del
lrabajo y el empleo en la sociedad que vivimos. Una
clase lrabajadora lan helerogenea exige una reelabo-
racion de analisis, imaginarios, dinamicas y propueslas
allernalivas.
!.2. LA lMPOPTANClA DL LAS POSlClONLS TLOPlCAS
SO8PL LL MLPCADO DL TPA8AJO
Vale la pena delenerse, aunque sea muy brevemenle, a
mencionar las dislinlas posiciones leoricas de los eco-
nomislas acerca del nivel de empleo y el mercado de
lrabajo, ya que algunas de las mismas sirven a menudo
para juslilcar eslralegias privadas y polilicas publicas
que en el londo solo persiguen lavorecer delerminados
inlereses. Conociendo algo las diversas inlerprelaciones
se puede prolundizar mejor en las verdaderas razones
para las eslralegias que desde el poder economico y po-
lilico se propugnan.
Los economislas neoclasicos, que son quienes es-
lan en la base de las polilicas neoliberales, argumen-
lan que loda la dinamica del ambilo laboral depende
de| mercado de |rabajo, al que consideran que es un
mercado analogo al de cualquier olra mercancia. Si hay
paro, es porque 'la mercancia' (el lrabajo humano) es
demasiado cara, bien por el nivel salarial o por el cosle
de las condiciones laborales (enlre ellas lienen una lja-
cion especial con el cosle de las colizaciones sociales).
Para ellos, loda 'la culpa' del paro reside en el mercado
laboral y planlean como unica solucion el hacer 'mas
lexible' la mano de obra. es decir, aumenlar la conlrala-
cion lemporal, lacililar y abaralar el despido y bajar los
salarios y el cosle social. Si se eslablecen eslos cambios,
las empresas podran disminuir cosles, ser mas elcienles
y los palronos conlralaran mas lrabajadores genera-
ran pueslos de lrabajo lo que hara que gradual y au-
|oma||camen|e (es decir, sin que nadie ni sindicalos,
ni Lslado inlerlera en el mercado laboral) quienes
quieren lrabajar enconlraran empleo, y la economia se
enconlrara en una siluacion de p|eno emp|eo. Claro que
los lrabajadores a menudo eslan somelidos a 'malas in-
luencias' los sindicalos que luerzan a que la remu-
neracion y condiciones del lrabajo sean superiores a lo
que las 'empresas pueden pagar', por lo lanlo conviene
debililar los sindicalos (si se pudieran deslruir mejor) y
avanzar hacia los conlralos de lrabajo individuales que,
argumenlan, reconoce mejor los merilos personales de
cada lrabajador. Lsle sislema, ademas, como no quiere
que el Lslado inlervenga en la economia, planlea que
puede operar de lorma que la poblacion pague pocos
impueslos (no sucede asi en la praclica, pero si en su
leoria). Si los lrabajadores son lo sulcienlemenle 'lexi-
bles' como para aceplar las condiciones de los palronos
en salarios, condiciones laborales y lemporalidad del
empleo lodo luncionara en el mejor de los mundos... y
¸viviremos elernamenle lelices¸
lrenle a ellos lenemos los economislas keynesia-
nos, inslilucionalislas y poslkeynesianos. Tambien ellos
aceplan el sislema economico capilalisla pero lo perci-
ben de olra manera. consideran que el pleno empleo
es muy dilicil que se de aulomalicamenle en el capila-
lismo y que pueden exislir muchos periodos en que la
economia no genere por si misma los empleos que los
lrabajadores necesilan. Ln esle caso, consideran que el
problema no esla lanlo en el mercado de lrabajo sino
en el conjun|o de |a econom|a que, por diversas razones
no genera los empleos sulcienles
!!
. Y que el remedio
no consisle en rebajar los salarios y los cosles laborales
sino en generar ma: ac||v|dad económ|ca. Para lo que
van a llamar en su apoyo al Lslado, propugnando que
sea esle el que con los diversos inslrumenlos que liene
para incidir en la economia logre que aumenle la acli-
vidad economica hasla alcanzar el pleno empleo. Para
eslos economislas el Lslado liene que jugar un papel
aclivo en la geslion de la economia capilalisla, lo que
requiere que la poblacion pague un nivel de impueslos
relalivamenle elevado
!2
. Lslos economislas eran los de
dominaron el pensamienlo economico en el periodo de
la edad de oro del capilalismo, pero no supieron como
resolver la crisis de los selenla y quedaron relegados,
perdiendo su primacia inleleclual y polilica.
Ya hemos señalado mas arriba que para la escuela
de pensamienlo marxisla, en el capilalismo no se puede
dar el pleno empleo permanenlemenle. Por dos razo-
nes principales. una, porque en el capilalismo siempre
hay ciclos economicos y crisis que impiden el pleno em-
pleo, y, dos, porque si por condiciones economicas o
sociales (inlervencion del Lslado, por ejemplo) se diera
una siluacion de pleno empleo de lorma permanenle,
eslo incenlivaria el aumenlo de salarios y la mejora de
condiciones laborales de lorma que los capilalislas no
oblendrian el benelcio necesario para seguir operan-
do. Para los marxislas, el capilalismo necesila del paro,
para que exisla un ejerc||o de re:erva que manlenga
el mercado de lrabajo en condiciones que convengan
al capilal, lanlo en nivel de salarios como en disciplina
laboral. Si la economia se aproxima al pleno empleo, los
capilalislas inlroduciran nuevas lecnologias que suslilu-
yan al lrabajo, disminuyendo asi la necesidad de mano
de obra, medianle el paro lecnologico. Si la siluacion de
pleno empleo persisle y la lasa de benelcio disminuye,
los capilalislas dejaran de inverlir, con lo que volvera a
aparecer el paro. Para los marxislas, en el capilalismo
no se puede resolver el problema del paro, que lras un
periodo mas o menos largo de bonanza en el empleo,
volvera recurrenlemenle.
Ln la aclualidad, la presion de los grandes capilales
globales, la composicion de las luerzas polilicas en el
mundo enlero, y la inluencia de las grandes inslilu-
ciones inlernacionales (lMl, 8M, OLCD, UL, C-8) hace
9
que, desde la crisis de los selenla, sean las inlerprela-
ciones neoliberales las que marcan la paula de las eslra-
legias privadas y publicas. Ln algunos paises, algunos
parlidos polilicos minorilarios propugnan la vuella a las
polilicas keynesianas, pero no logran llegar al poder.
Curiosamenle, hay que señalar que los parlidos nomi-
nalmenle progresislas (parlidos de indole socialislas,
socialdemocralas y olros de lineas similares, ademas
de casi lodas las grandes cenlrales sindicales de lodo
el mundo desarrollado) han oplado, praclicamenle sin
lsuras, por seguir las lineas neoliberales en lo econo-
mico y especialmenle en el ambilo laboral, relegando
las lineas keynesianas al mundo de la hisloria del siglo
XX. Veremos mas adelanle cual es el resullado real de
esla eslralegia.
Puede merecer la pena mencionar olra linea de
pensamienlo que alraviesa las inlerprelaciones de lipo
'progresisla', 'socialdemocrala' que a menudo se han
ulilizado para explicar e incluso legilimar la siluacion de
paro. Se lrala de los discursos para los que el paro es la
consecuencia de la innovacion lecnologica, de la exis-
lencia de innovaciones lecnicas que acabaran haciendo
innecesario el propio lrabajo. Y olra version lodavia mas
acenluada que señala que solo seran realmenle impres-
cindibles las personas con alla lormacion lecnica, mien-
lras que el reslo de las aclividades seran susliluibles o
bien por cambios lecnicos o por compelidores de los
paises pobres. "|n re:umen :e ven|a a dec|r que çran
par|e de |a çen|e |rabajadora era re:|dua|, exc|u|b|e, que
:u: :abere: eran redundan|e: (:| e: que a|çuna vez ha-
b|an va||do para a|çoì, y que ´e| cap||a| de |a: mano:´
!0
hab|a quedado ob:o|e|o. (...ì (||an|eam|en|o:ì que han
con|r|bu|do a re|orzar |a |dea de |a març|na||dad de |a
c|a:e obrera. (...ì |n un con|ex|o donde |a exper|enc|a
de| paro ma:|vo y un d|:cur:o per:|:|en|e de:de |o: e:-
pec|a||:|a: academ|co: y |o: med|o: de comun|cac|ón
:obre |a compe||||v|dad, |a ç|oba||zac|ón y |a redundan-
c|a de| |rabajo común deva|úa aun ma: |a conc|enc|a de
per|enenc|a a un çrupo :oc|a| con per||e: prop|o: y ca-
pac|dad de proyec|o :oc|a|, |a ape|ac|ón a |a c|a:e obrera
||ene cada vez meno: capac|dad de mov|||zac|ón :oc|a| y
a menudo |: denunc|a de :||uac|one: concre|a:, como |a
precar|edad, :ó|o :on en|end|b|e: por :ec|ore: e:pec||-
co: de e:|e çrupo :oc|a|." (Pecio, 2004, 6 y 39/40)

!.3. LA POLlTlCA DL LMPLLO DL LA UNlON LUPOPLA
No es posible esludiar la siluacion laboral en las relacio-
nes laborales en el eslado español sin hacer relerencia a
la polilica de empleo de la Union Luropea, que enmarca
lo que sucede en los paises miembros.
Ls bien sabido que la UL, desde la crisis de los años
selenla ha oplado por una inlerprelacion neoliberal de
la economia. Y lo mismo, por supueslo, acerca de las
relaciones laborales y el mercado de lrabajo. Ln ler-
minos generales se puede decir que al enlrenlarse al
paro crecienle que se ha ido generando desde los años
ochenla, la inlerprelacion de la UL ha sido el considerar
que esle es debido a problemas del mercado de lrabajo,
principalmenle la rigidez del mercado de lrabajo, unos
salarios demasiado allos y unas preslaciones del esla-
do del bieneslar excesivamenle generosas. Por lanlo,
la 'solucion' al problema del paro reside en 'lexibilizar
el mercado de lrabajo', en la au:|er|dad :a|ar|a| (que
los salarios aumenlen menos de la produclividad) y en
la reducc|ón de |a: pre:|ac|one: de |a :eçur|dad :oc|a|,
que segun los dirigenles de la Union son lan allas que
desmolivan a los parados para buscar lrabajo. Lsle es
el programa lundamenlal de la polilica de empleo de la
UL. Como es lacil de percibir unas recelas lolalmenle
neoliberales.
Pero la Union no puede, por razones polilicas, ejer-
cer esla polilica sin reveslirla de una relorica legilimado-
ra, que consliluye la denominada 'polilica de empleo de
la UL' a la que vamos a dedicar una brevisima alencion
a conlinuacion (pues la esencia de la polilica ya esla
señalada en el parralo anlerior), comenlando acerca de
algunos hilos de la misma, sin animo, por supueslo de
un lralamienlo exhauslivo.
Para enlender la denominada 'polilica de empleo'
de la UL hay que lener en cuenla que esla no ||ene
una po||||ca de emp|eo prop|a. Ls decir, la UL no ulili-
za polilicas concrelas, inslrumenlos o mecanismos para
crear empleo direclamenle, ni apoya lnancieramenle a
los eslados para que ellos lo hagan, sino que se conlen-
la con dar recomendac|one: de ac|uac|ón a eslos ulli-
mos, para que sean ellos quienes lengan la polilica de
empleo concrela. Ll empleo es responsabilidad de cada
eslado respeclivo y la Union no liene una acluacion di-
recla sobre el problema sino que se conlorma con dar
orienlaciones de acluacion.
Debido al periodo de 'pleno empleo' que exis-
lio hasla la crisis de los selenla, la UL no ha moslra-
do preocupacion especilca por el empleo hasla que la
magnilud del paro que se iba generando en la Union
le lorzo a ocuparse del problema, bien avanzados los
años ochenla. Ln !989 se lrmo la Carla Social Luropea
que planleaba algunos derechos sociales, mas reloricos
que eleclivos, para los lrabajadores, y que aun asi no
lue lrmada por el Peino Unido enlonces dirigido por
la Sra. Talcher, como lampoco lrmo el Prolocolo Social
del Tralado de Maaslrichl en !99!. Ln !993 se publico
el inlorme sobre Crec|m|en|o, compe||||v|dad y emp|eo,
en el que ya se moslraba alguna preocupacion por la
magnilud del desempleo y se comenzaban a propugnar
algunas soluciones para el mismo basadas en la mejor
lormacion de los lrabajadores y en la conveniencia de
aprovechar nuevas aclividades relalivas a los servicios
personales y de vecindad para generar empleo los ya-
cimienlos de empleo.
Pero los años novenla lueron años de luerle cre-
cimienlo del paro en la Union, llegando al lnal de la
decada al !0° de lasa de paro
!3
para loda la Union,
lo que genero imporlanles proleslas en algunos paises
(viclorias minimas en los relerendums del Tralado de
Maaslrichl, marchas conlra el paro), y obligo a la Union
a preslar una mayor alencion al problema. Asi en la
Cumbre de Luxemburgo de !997 se decidio dedicar una
Cumbre especial al problema del paro y del empleo, lo
que dio lugar a la Cumbre de Amslerdam aquel mismo
año, dedicada exclusivamenle al lema del empleo.
Ln esla, ademas de insislir permanenlemenle en la
necesidad de aumenlar la lexibilidad laboral y que los
salarios lienen que aumenlar menos que la produclivi-
dad, se eslablecio la obligacion para los LM de presen-
lar Planes Nacionales de Lmpleo, en los cuales cada pais
señalaba a la Comunidad que polilica iba a seguir para
!!
impulsar el crecimienlo. Y se eslablecieron cualro ejes
para la orienlacion de la misma, que son.
- |mp|eab|||dad, es decir, los lrabajadores lienen
que ser mas lacilmenle 'empleables', lener mejor lor-
macion, mejorar su capacidad de insercion prolesional
- Ac|||ud emprendedora, que los lrabajadores eslen
molivados y sean capaces para crear su propio pueslo
de lrabajo,
- Adap|ab|||dad, que los lrabajadores eslen dispues-
los a adaplarse a los pueslos de lrabajo que se les olre-
cen en horarios, localizacion (viajar a mayor dislancia
para su empleo), condiciones de lrabajo,
- |çua|dad de opor|un|dade:, que se eslablezcan
medidas que lavorezcan el empleo de las mujeres.
De acuerdo con eslos ejes, los LM deben realizar
los Planes y presenlarlos para su aprobacion a la UL.
Si ignoramos el ullimo punlo, que parece consliluir el
lorero para que la polilica sea mas digerible, observe-
se que los ejes de orienlacion de la polilica en ningun
momenlo piden a los eslados que realicen polilicas di-
rigidas direclamenle a la creacion de empleo (creacion
de empleo publico, subvenciones al empleo privado,
impulso a la aclividad economica), sino que se limilan
a que el lrabajador esle mas adaplado a las exigencias
del empleo o sea capaz de converlirse en su propio em-
presario (lo que no es nada lacil si no se dispone de
medios economicos, a menos que uno se resigne a ser
conlralado como lrabajador aulonomo). Ls el lrabaja-
dor el que liene que ajuslarse al empleo, pero de crea-
cion de empleo hay poco. ¸Como si luese que exislieran
numerosos empleos que esperasen a los lrabajadores si
eslos se adaplaran a los mismos! Cuando la realidad es
que no hay empleos en condiciones decenles de lrabajo
y salarios. Y esla es la esencia de la polilica de empleo
de la UL lodavia en la aclualidad. Como dalo podemos
señalar que los planes realizados por los gobiernos del
eslado español hasla la lecha han sido siempre aproba-
dos por la Comunidad.
Ln !999 se planleo el Paclo Luropeo por el empleo
para lomenlar la coordinacion de las polilicas econo-
micas y de empleo a lraves de un dialogo social ma-
croeconomico que permiliese debalir conjunlamenle a
miembros del Consejo europeo, la Comision, el banco
Cenlral Luropeo y los agenles sociales (empresas y sin-
dicalos). Ln la Cumbre de Lisboa (año 2000) la siluacion
no habia mejorado, pero la UL se ljo el objelivo de con-
verlirse en el area de mayor produclividad y compelili-
vidad del mundo para el año 20!0 (inlenlo en el que
esla lracasando), y por lo lanlo planleaba lambien la
necesidad de aumenlar la lasa de aclividad de la pobla-
cion y recuperar el 'pleno empleo' (conceplo que habia
sido abandonado como inoperanle o imposible desde
los ochenla) como objelivo a lograr para el año 20!0.
Pero consideraba 'empleo' cualquier lipo de aclividad,
sin lener en cuenla las condiciones que originalmen-
le respondian al conceplo de pleno empleo
!4
. Aclual-
menle, cualquier lipo de lrabajo asalariado enlra en el
compulo del empleo, de modo que aumenla la lasa de
aclividad y disminuye la lasa de paro, pero disla mucho
de consliluir el lipo de empleo que lenian en menle los
que acuñaron esle lermino.
Ln 2002 se somelio a revision la Lslralegia Luropea
de Lmpleo del año !997 someliendola a una prolunda
revision, diseñando !0 direclrices para la polilica de
empleo en lugar de las !8 anleriores y aligerando las
revisiones de los Planes Nacionales que solo se haran
cada lres años. No obslanle, aunque permanenlemen-
le se planlean nuevas orienlaciones para el empleo en
la UL, la esencia de la 'polilica de empleo' no ha mejo-
rado. Al conlrario, la Conslilucion pendienle de apro-
bacion incluso enlre los derechos de los lrabajadores
cambia el derecho al lrabajo por el derecho a buscar un
lrabajo y no mejora en absolulo la polilica de empleo o
la social, se eslan explorando las posibilidades de que
la UL permila la ampliacion de la jornada de lrabajo, no
en la direccion de disminuirla como realmenle lendria
que ser para disminuir el paro, sino de aumenlarla, y
se ha aprobado la Direcliva 8olkeslein modilcada que
aumenla la compelencia enlre los lrabajadores de ser-
vicios de los dislinlos paises, elc. elc. Ln el mejor de
los casos, la polilica conlinua siendo la que acabamos
de describir. Ademas, la polilica de compelencia es por
mucho priorilaria sobre la de empleo, las recomenda-
ciones de la UL para los LM solo eslan somelidas aun
cumplimienlo volunlario no exislen sanciones que
obliguen a su cumplimienlo, y los Planes Nacionales
de ocupacion son una simple suma de las acciones que
aplican los gobiernos, sin ninguna parlicipacion de las
organizaciones empresariales y sindicales. Ls lacil per-
cibir que, ademas de no lener una polilica propia de
empleo, las orienlaciones de la UL no impulsan a los
eslados miembro a lener una polilica de empleo acliva
y dinamica, desde el punlo de visla de la creacion de
empleo.
Y lo que es lodavia mas grave, mienlras van man-
leniendo eslas orienlaciones reloricas para el empleo
van manleniendo polilicas economicas generales, como
el Paclo de Lslabilidad y Crecimienlo, que llevan a la
disminucion de la aclividad economica en los principales
paises de la Union lrancia, lnglalerra, llalia
!5
que
hacen que se pierdan pueslos de lrabajo, con lo que el
paro conlinua alcanzando un 9° de media en la Comu-
nidad. Veremos en el aparlado siguienle que en olros
paises, Lspaña principalmenle, la lasa de paro disminuye
a base de susliluir el empleo por la precariedad laboral.
!2
NOTAS PAPTL !.
!. Lnlre eslos dos clases esenciales se pueden enconlrar muchas dilerencias y lipos de lrabajadores dilerenles
pero la division principal es esla.
2. Aunque no lodos los capilalislas son empresarios, ni lodos los empresarios disponen de su propio capilal, en
esle lnlorme nos releriremos al capilalisla y al empresario como un mismo agenle economico.
3. Para una explicacion un poco mas amplia de lo que es la globalizacion vease. SALZ, M. lLPNANDLZ DUPAN,
P . Y LTXLZAPPLTA M., |a ç|oba||zac|ón cap||a||:|a, Ld. Virus.
4. Ln lodo cuanlo sigue en esle aparlado se hace amplio uso de los argumenlos de dos arliculos de Pecio A,
(vease bibliogralia Pecio 2004 y Pecio 2005)
5. LAPULNTL PLPAPNAU, J. l OPTlZ DL VlLLAClAN PL8OLLO, D. (2000) Las polilicas laborales, en ADLLANTA-
DO, JOSL (Coord.) Camb|o: en e| e:|ado de| b|ene:|ar, po||||ca: :oc|a|e: y de:|çua|dade: en |:paña, Ld. lcaria-
Anlrazyl y Servei de Publicacions UA8. 8arcelona. P.20
6. Las empresas lransnacionales siempre han conocido y ulilizado eslos procesos, base de sus praclicas de
inlernacionalizacion, pero las dilerencias lecnologicas y la cualilcacion de los lrabajadores limilaban parcial-
menle su deslocalizacion. Por el conlrario ahora, con las nuevas lecnologias y ampliacion de los sislemas
educalivos en muchos paises, los procesos de deslocalizacion se han ampliado grandemenle. Ln un pais como
Lspaña, el lenomeno de la deslocalizacion de las empresas a olros paises con condiciones laborales peores es
nuevo, lo que hace que alraiga mas la alencion.
7. Lslo se ha llevado a la praclica en el Peino Unido y Lslados Unidos y, lodavia, no parece que se va eslablecer
rapida y ampliamenle en Lspaña, pero cada vez es mas lrecuenle el planlear la idea de la conveniencia de
esle lipo de conlralos.
8. Pero lambien esle esla cambiando. No hay mas que observar la imporlancia que ha cobrado el papel de los
abuelos para que las mujeres con hijos puedan ir a lrabajar.
9. Lsla es una eslralegia de desarrollo que planlean los parlidos conservadores. lue propugnada olcialmenle
por la Sra. Thalcher que deseaba un pais de 'pequeños propielarios capilalislas' que, segun ella, llevaria a
eliminar los conliclos de clase.
!0. Aunque la verdad es que ese sislema solo ha sido mayorilario duranle el periodo de crecimienlo que he-
mos denominado 'la edad de oro del capilalismo' pues anleriormenle el mundo del lrabajo era lambien bien
precario y helerogeneo.
!!. Muy lrecuenlemenle porque los salarios no son sulcienles para generar la demanda necesaria para que
haya mas aclividad economica y mas empleo, ya que la economia es un mecanismo circular en el que lo que
se paga por un lado como salarios es necesario para comprar como consumidores las mercancias que los lra-
bajadores producen.
!2. Claro que eslo dependera de la lorma en que dislribuya la carga imposiliva el sislema lscal. Si es un sis-
lema de impueslos progresisla, que es que eslos economislas propuganan, pagaria mas el que mas ingresos
liene.
!3. Ln Lspaña que hemos padecido lasas de paro hasla del 22°, un !0° nos parece una cilra muy salislac-
loria, pero no es asi si lenemos en cuenla que la Union consliluye la segunda area mas rica del mundo, y que
la mayoria de los paises que la conlormaban hasla el año 2000 no eslaban habiluados a eslas cilras de paro
desde la crisis de !929.
!4. Ll conceplo originario de pleno empleo, eslablecido en los años cuarenla por 8everidge en el Peino Unido,
consideraba pleno empleo que lodo el que quisiera lrabajar luviera un empleo con aclividades adecuadas a
la lormacion del lrabajador, con condiciones de lrabajo salislaclorias, que el lrabajo esle proximo a su domi-
cilio, y con salarios que le permilan llevar una vida independienle. Algo muy alejado a lo que se considera 'un
empleo' en la aclualidad.
!5. Lspaña crece mas 'gracias' a la explosion inmobiliaria y al endeudamienlo de la poblacion. Pero ya veremos
que sucedera cuando la primera no conlinue.
!3
îARI| Z
A
A|BJNûS RASBûS B|| Y|RDABû
B| IRABAJû |N || |SIABû |SîANû|
2.!. LA POLlTlCA DL LMPLLO LN LSPANA DLSDL LOS
ANOS 70 HASTA LL NULVO SlCLO
"Un mode|o de emp|eo e: |a |orma como :e e:|ruc|u-
ra |a re|ac|ón de |a: per:ona: con e| emp|eo mercan|||
en un de|erm|nado pa|:. (...ì |o: mode|o: nac|ona|e:
de emp|eo :e con:|||uyen por |a: re|ac|one: par||cu|are:
que ex|:|en en|re |re: e:|era: ba:|ca: de |a: :oc|edade:
cap||a||:|a: |a e:|era de| cap||a||:mo pr|vado, |a de|
:ec|or púb||co y |a dome:||co/:oc|e|ar|a y de |a: |or-
ma: par||cu|are: que adop|a cada una de e||a:." (Pecio,
2005,2)
Ln el aparlado anlerior ya hemos señalado la inlensa
lranslormacion que eslan experimenlando eslas esleras
en las sociedades acluales y corresponde ahora caracle-
rizarlas concrelamenle en el eslado español.
A pesar de iniciar con relraso el proceso de induslria-
lizacion, puede decirse que a parlir de los años sesenla,
en el eslado español se lue expandiendo un proceso de
induslrializacion y urbanizacion que, aunque muy limi-
lado en relacion con nueslro enlorno europeo, genero
un periodo de crecimienlo economico y aumenlo del
empleo que molivo inlensos procesos de inmigracion
inlerna, aumenlo mucho el numero de los lrabajadores
induslriales y de servicios de esle pais y mejoro baslan-
le su anlerior nivel de vida como lrabajadores rurales.
Muy limidamenle se inicio lambien el eslablecimienlo
del Lslado del 8ieneslar. A mediados de los selenla, al
iniciarse la lransicion polilica, que coincidio con la crisis
economica de los paises induslrializados, una gran parle
de los lrabajadores españoles urbanos lenian un empleo
eslable, si bien con bajos salarios, largas jornadas la-
borales, ausencia de derechos sindicales y polilicos. No
era demasiado dilicil enconlrar un empleo. La movilidad
social era limilada, pero muchas lamilias hacian grandes
esluerzos por la educacion de sus hijos, con al esperan-
za de que ello mejorara sus posibilidades de ascenso
social. Las nuevas generaciones vivian en condiciones
modeslas, pero mejores que las de sus padres.
La crisis economica de los selenla-ochenla y las cir-
cunslancias polilicas y sociales que rodearon la misma
en el Lslado español la lransicion polilica, dieron
lugar, lras un corlo periodo de mejora de las condicio-
nes laborales (75-77), a una prolunda reeslrucluracion
economica y producliva. Lsla ha lenido lugar en lorno
a lineas de acluacion que en gran parle obedecen a las
lranslormaciones que han lenido lugar en la eslera in-
lernacional y, en parle, lienen una cierla conlinuidad
con elapas anleriores de desarrollo. Ln conjunlo, ha
consislido en una eslralegia empresarial y en un mo-
delo de inlervencion publica de caracler marcadamenle
neoliberal
!
. lacililar la compelilividad global, impulsar
la inlernacionalizacion de la economia, la liberalizacion
comercial, induslrial y lnanciera, la desregulacion y la
privalizacion de las economias, la reeslrucluracion del
papel del Lslado y la lexibilidad y la ausleridad sala-
rial.
2

Desde !977 se iniciaron grandes relormas en la
economia española y en el ambilo laboral, que se han
prolongado hasla la aclualidad. Nos parece que inlen-
lar recogerlas con un cierlo delalle en esle lnlorme, lo
alargaria mucho, lo haria muy complejo y academico y
podria dilcullar la percepcion de las lineas esenciales de
la evolucion del ambilo laboral, que es lo que en delni-
liva es el objelivo de esle lnlorme. Por eso se ha oplado
por susliluir una descripcion mas prolija por una breve
sinlesis de los aspeclos mas esenciales
3
.
|n |a econom|a, con imporlanles y graves allibajos,
en los ullimos lreinla años, la economia española se ha
siluado en el grupo de las economias induslriales de se-
gundo orden denlro de las economias ricas del mundo.
Consolidada la democracia y desde !986 miembro
de pleno derecho de la UL, la polilica economica y so-
cial española acenluo su inlegracion en las economias
y las polilicas dominanles en los paises induslrializados.
A deslacar principalmenle el aumenlo de poder de los
grandes grupos empresariales de malriz exlranjera so-
bre los seclores mas dinamicos, la casi desaparicion de
la empresa publica y la aparicion de nuevas lormas or-
!4
ganizalivas empresariales en las lineas comenladas mas
arriba.
La enlrada en la UL, el aumenlo de una inlernacio-
nalizacion de la economia española lavorable para el
crecimienlo de la misma
4
y los bajos cosles laborales en
relacion con el reslo de los paises de la UL, lacililaron.
un periodo de inlenso crecimienlo economico que cul-
mino con las Olimpiadas y lermino con una recesion al
lnal de !992. Para iniciar una recuperacion desde !995
que, con algunos periodos de recesion, se va manle-
niendo hasla ahora, cuando desde hace varios años la
economia española crece mas del doble de los princi-
pales paises de la UL (que eslan creciendo muy poco,
lodo sea dicho). Lo que ha hecho que, parliendo de una
siluacion alejada de la de Luropa occidenlal en !976
el Pl8 per capila eslaba en lorno al 76° del de la media
de la UL, se encuenlra ahora en el 98,3°
5
, si bien
coslas y el lerrilorio lleva a poner en duda si se manlen-
dra en el luluro el lurismo que esle pais necesila. Sin
olvidar lo que parece la generalizacion de la corrupcion,
por lo menos en lodos los aspeclos relacionados con el
urbanismo y la conslruccion, asi como el allo grado de
depredacion ecologica y social. "Ln los ullimos años una
gran parle del modelo lurislico español ha basculado
hacia una opcion crecienle por la especializacion lurisli-
co-inmobiliaria mas que por el desarrollo de una opcion
lecnologica imporlanle.(...) Su persislencia y expansion
dependen crucialmenle de la conlinuada expansion del
seclor lurislico-edilicio, lo que resulla problemalico si
se aliende al caracler especulalivo de dicha aclividad,
al endeudamienlo personal que genera, a los crecienles
problemas de equilibrio exlerior y a su impaclo lerrilo-
rial. Nunca se sabe cuanlo puede durar una siluacion,
pero abundan en los ullimos años los ejemplos de mi-
con imporlanles dilerencias regionales. Ll Pl8 per capila
esla enlre los veinle primeros del mundo
6
y en 2005
ocupaba el lugar 2! en el lndice de Desarrollo Humano
enlre los !77 paises del mundo. Lspaña perlenece ya al
club de los paises ricos.
Ll cuadro no es lodo lan de color de rosa, sin em-
bargo. Ll crecimienlo de los ullimos años de la econo-
mia española esla basado en la conslruccion y el boom
inmobiliario el ladrillo, que ha llegado incluso a pre-
ocupar no solo a las auloridades economicas del pais,
sino que ha dado lugar a serios loques de alencion por
la UL, la OCDL y el lMl. La economia crece con un gran
aumenlo de las imporlaciones, que las exporlaciones no
logran equilibrar, lo que supone una gran deuda con
el exlerior, que aunque sea en euros hay que pagar. Y
la produclividad en el sislema produclivo praclicamenle
no crece. Mienlras que la enorme urbanizacion de las
lagros economicos converlidos en pesadillas." (Pecio,
2005, !5 y !8).
La economia de esle pais, cuyos aclores principales
son los grandes grupos empresariales de capilal inler-
nacionalizado (conjuncion de mullinacionales y locales),
con el apoyo elcaz de una lecnocracia economica neo-
liberal, y la decidida cooperacion de los gobiernos de
cualquier signo, presenla cambios nolorios, pero lam-
bien imporlanles lineas de conlinuidad con el pasado,
que conlinuamenle genera eleclos negalivos sobre
buena parle de la poblacion y su habilal nalural y cuya
siluacion aclual no es mas que el resullado de la adap-
lacion del viejo modelo social a las luerzas de la globa-
lizacion. Aclualmenle, da la impresion que la economia
española, como lanlas olras veces nueslra sociedad en
el pasado, se inla y presenla unas apariencias de pros-
peridad bajo las cuales se ocullan graves delcils eslruc-
!5
lurales, que hacen imposible que crezca con solidez y
asienle un modelo de desarrollo capaz de manlenerse
duranle un largo periodo. La economia española pre-
senla imporlanles punlos negros que pueden hacer le-
mer accidenles graves en esle proceso de crecimienlo.
Los grises y negros del cuadro aumenlan mucho si
miramos a la siluacion de la poblacion. Los salarios au-
menlan muy lenla y debilmenle lrenle al rapido aumenlo
del cosle de la vida, especialmenle desde la inlroduccion
del euro, y en esle lnlorme veremos el enorme alcance
de la precariedad laboral y las bajas remuneraciones de
imporlanles grupos de lrabajadores. Casi ni es necesa-
rio mencionar el escandalo del aumenlo desorbilado del
precio de la vivienda, que ha llevado a un luerle endeu-
damienlo de las lamilias, que alcanza cilras que aumen-
lan cada año, y a que el problema de la vivienda sea uno
de los principales del pais. Al mismo liempo, el desorbi-
lado aumenlo del consumo es dilicil de explicar con esla
evolucion salarial, pero parece que la lebre consumisla
de la poblacion no cesa, eslimulada por la luerle publi-
cidad y la gran lacilidad con que olrecen sus credilos las
insliluciones lnancieras. Sin ignorar el casi 20° de la-
milias pobres que lienen grandes dilcullades para llegar
a ln de mes. Ll crecimienlo de la economia, de la que
lanlo se jaclan los dirigenles economicos y polilicos de
esle pais, se dislribuye con una enorme desigualdad e
injuslicia lo que permile que mienlras los benelcios de
los grandes capilales induslriales y lnancieros sean cada
dia mayores y los mas allos de la hisloria, no mejoren
como seria posible las condiciones de vida y lrabajo de
una gran parle de la poblacion lrabajadora (y pensionis-
la) de esle pais. Ll crecimienlo muy
mal reparlido de la economia pro-
porciona grandes benelcios para
una minoria, la mejora para algunos
privilegiados mas que sirven a esla,
pero ni de lejos asegura un avance
real de las condiciones de vida de la
inmensa mayoria.
|n |o |abora|. Ll delerioro de la
siluacion se comprueba lacilmenle
al esludiar el ambilo laboral. Desde
la crisis economica y especialmenle
desde !977, con la nueva siluacion
polilica y la Conslilucion de !978,
en un mundo alravesado por las
nuevas eslralegias neoliberales
que ya hemos mencionado, junlo
a la evolucion de la economia que
acabamos de comenlar, se inicio un
proceso de inlensa y prolunda re-
eslrucluracion del ambilo laboral,
que ha ido allerando luerlemenle
el panorama anlerior.
La eslralegia neoliberal adop-
lada desde enlonces, lanlo por el
capilal privado como por los res-
ponsables de la inlervencion publi-
ca, que ha jugado un papel esencial en el desarrollo de
la nueva regulacion laboral adecuandola a las necesida-
des del nuevo modelo del capilal, ha llevado a eslable-
cer olras reglas del juego para las relaciones laborales.
"|a reçu|ac|ón |abora| ha con:|||u|do o|ra |mpor|an|e
ba:e de apoyo de| mode|o. No :ó|o porque con :u: va|-
vene: |a: :uce:|va: re|orma: |abora|e: han pue:|o |a:
ba:e: para ´una çe:||ón |ex|b|e de |a |uerza de |rabajo´
:|no que |e ha proporc|onado buena par|e de :u: arçu-
men|o: |eç|||madore: a| p|an|ear|o: como una cue:||ón
de e|c|enc|a ma: que como un prob|ema de |n|ere:e:
con|rad|c|or|o:. N|nçuna apue:|a e: con:c|en|e de |o:
e|ec|o: que puede provocar y e: po:|b|e que nad|e e:pe-
rara e| çrado de |empora||dad y de:reçu|ac|ón e|ec||va
que r|çe en e| mundo |abora|, pero |o c|er|o e: que |a:
:uce:|va: re|orma: y e| |ono de |a: po||||ca: económ|ca:
han |mped|do a |a :oc|edad e:paño|a deba||r en :er|o
proyec|o: a||erna||vo:." (Pecio, 2005, !6)
Tras un periodo de gran incerlidumbre polilica y social
que lacililo que los lrabajadores de esle pais obluvieran
algunas mejoras en salarios y derechos laborales, con los
Paclos de la Moncloa (!977), se inicio una eslralegia muy
regresiva en lo laboral. Con una prolileracion de acuerdos
negociados con o sin la parlicipacion del gobierno, Decre-
los, Leyes y hasla ocho dislinlas relormas laborales nin-
guna legislacion se ha modilcado lanlo en esle periodo
como la legislacion laboral se ha ido avanzando hacia
una prolunda lranslormacion de esla legislacion, a lodas
luces deslavorable para los lrabajadores. Ya hemos seña-
lado que no describiremos en delalle loda esla evolucion
legislaliva, ya que es imposible en un lnlorme como esle
y, ademas nos parece innecesa-
rio e incluso conlraproducenle,
pues los numerosos arboles
legislalivos impiden ver las li-
neas esenciales en el bosque.
Por el conlrario, oplamos por
describir el conlenido principal
de eslas regulaciones inlrodu-
cidas en el periodo de las lres
ullimas decadas (!977-2005),
ljandonos principalmenle en
los aspeclos que han lacililado
la precariedad laboral.
|a e|apa de| paro. Duran-
le los ochenla, loda la eslra-
legia empresarial asi como la
normaliva laboral esluvieron
dirigidas a lacililar una pro-
lunda reeslrucluracion em-
presarial
7
.
Dicha eslralegia supuso
una gran perdida de pueslos
de lrabajo, 'lexibilizar' el mer-
cado de lrabajo, conlrolar la
inlacion, lograr la conlencion
salarial (aumenlos salariales
por debajo de la produclivi-
!6
dad y segun la inlacion esperada, que nunca se corres-
pondio con la real) y por primera vez, se inlrodujo la
conlralacion lemporal para lrabajos no eslriclamenle
lemporales, mienlras que se inlegraba a los recien recu-
perados sindicalos en moderadas negociaciones labora-
les, logrando asi la paulalina desarliculacion de la clase
lrabajadora como aclor social reivindicalivo. "An|e:, |a:
re|orma: |abora|e: |en|an conno|ac|one: de avance en
|a conqu|:|a de |o: derecho: |abora|e: y :oc|a|e:...|n |a:
ú|||ma: decada:, por e| con|rar|o, |a: re|orma: |abora|e:
d|r|ç|da: a ´|a çe:||ón |ex|b|e de |a |uerza de |rabajo´
:on e| re:u||ado de |a: demanda: pa|rona|e:, |n|ere:a-
da: en reduc|r a |a m|n|ma expre:|ón, cuando no :upr|-
m|r en e| proce:o de precar|zac|ón, |o: derecho: de |o:
|rabajadore: duramen|e conqu|:|ado: en çenerac|one:
an|er|ore:".(Puiz Calacho, 2006, 7).
Lslas eslralegias conjunlamenle luvieron como gra-
ve consecuencia la deslruccion de un gran numero de
empleos y la reaparicion con luerza del paro en la pobla-
cion lrabajadora. Ln la decada
de los ochenla, la cilra de pa-
rados en Lspaña oscilo la ma-
yor parle del liempo en lorno
al 20-22° de la poblacion ac-
liva, lo que suponia un giro de
!80º en relacion con la silua-
cion anlerior. La lransicion a la
democracia parlamenlaria en
esle pais se realizo con cilras
de paro que pocos años anles
se consideraban impensables
e imposibles. Ln !992-!994 se
alcanzo la impresionanle cilra
de 3 millones de parados.
|a e|apa de |a precar|e-
dad. Desde enlonces, a pesar
de la dramalica siluacion del
empleo y el paro en el pais, se
siguio, lodavia mas acusada-
menle, la misma lendencia a
la desregulacion de las relacio-
nes laborales y las condiciones
de lrabajo. Se han conlinua-
do inlroduciendo lodo lipo de relormas lavorables al
conlrol empresarial de los lrabajadores, supueslamenle
con los objelivos de aumenlar la ocupacion, mejorar la
compelilividad de las empresas y lacililar la adaplabi-
lidad de la luerza de lrabajo. Ln parlicular, paulalina-
menle se lue abriendo la posibilidad de la conlralacion
lemporal de la que los empresarios hicieron amplio uso.
Paralelamenle se quebro el principio de causalidad, es
decir permiliendo el uso de lemporales en pueslos de
naluraleza permanenle, aunque se limilaba su duracion
a lres años.
Ln !987 la duracion media de los conlralos era de
75 dias, lo que impedia a los lrabajadores sujelos a los
mismos el lener derecho a indemnizacion de despido o
al subsidio de paro.
Ln !992 se redujeron las preslaciones por desem-
pleo y se endurecieron las condiciones para el mismo.
Ln !994 se incremenlaron las causas para los despidos
coleclivos procedenles y se crea un nuevo conlralo de
aprendizaje conlralo basura, se regulan las empre-
sas de lrabajo lemporal, LTT, y se exliende el conlralo
parcial.
Ln !997 la lemporalidad de los conlralos habia al-
canzado valores de escandalo. solo el 4° de los nuevos
conlralos realizados eran indelnidos y la lasa de even-
lualidad que en !988 era del !6°, en !998 ascendia
al 60° mienlras en la UL era del 20°. Parecia obli-
gado hacer algo al respeclo. Se eslablecio el Acuerdo
lnlerconlederal para la Lslabilidad en el Lmpleo (AlLL)
lrulo del consenso enlre los sindicalos mayorilarios (CC.
OO. y UCT), las palronales y el gobierno, que se pre-
senlo propagandislicamenle, en primer lugar, como
un inslrumenlo para la reslriccion de la conlralacion
lemporal pueslo que limilaba el uso de delerminadas
lguras conlracluales lemporales en
la negociacion del convenio y por el
incremenlo del conlrol de la Admi-
nislracion y los sindicalos sobre las
LTT, en segundo lugar, se planlea-
ba que con dicho acuerdo se abrian
nuevas vias a la conlralacion esla-
ble, pues se lacililaba la declaracion
del despido procedenle, pero se re-
bajaba la indemnizacion del despi-
do por causas objelivas cuando esle
se declaraba improcedenle (de 45 a
33 dias), y se proporcionan ayudas
economicas al conlralo eslable,
por medio de bonilcaciones a las
cuolas palronales de la Seguridad
Social. Sin embargo, conlrario a la
propaganda, el AlLL resullo ser un
inslrumenlo de lexibilidad y abara-
lamienlo de la salida del mercado
laboral. Curioso que queriendo,
como dijeron, relorzar la conlrala-
cion eslable, empezaran por lacili-
lar y abaralar el despido.
Ln 200! se elimino el limile de 4 años para los
conlralos indelnidos realizados segun la normaliva de
!997 y se amplio a nuevos coleclivos. La relorma in-
cluyo, ademas, medidas que promovian la conlralacion
lemporal (conlralo de insercion, supresion del limile de
edad en el conlralo de lormacion), pero lambien se apli-
caron medidas para lrenarla (¸indemnizacion de ocho
dias y aumenlo del 36° de la cuola empresarial a la SS
para conlralos de menos de siele dias!)
La argumenlacion y juslilcacion de lodas las relor-
mas desde la lransicion era muy similar y recurrenle.
se apoyaba en las supueslas rigideces del mercado de
lrabajo en Lspaña y a que, segun los empresarios, el
despido es muy caro en esle pais, lo que relrasa la re-
eslrucluracion empresarial, desmoliva la creacion de
!7
empleo y hace las empresas menos compelilivas. Per-
manenlemenle, por lo menos desde la lransicion, los
empresarios de esle pais han eslado sosleniendo que
el paro es inevilable debido a un rigido mercado laboral
y al allo cosle de los salarios y el despido. lgnorando
lolalmenle en su argumenlacion que los salarios y los
cosles laborales unilarios, aunque crecian, permanecian
por debajo de los mismos en la mayoria de los paises
de la Union Luropea de !5 miembros. Asimismo han
argumenlado que las preslaciones sociales exislenles,
que a ellos les parecen muy generosas
8
desincenlivan
a los lrabajadores a buscar un empleo, cuando no les
acusan direclamenle de lraude, añadiendo el insullo a
la injuria.
Desgraciadamenle los sucesivos gobiernos en el es-
lado, lanlo cenlrales como aulonomicos, conservadores
o supueslamenle progresislas, han aceplado sin ningun
reparo esla argumenlacion y lacililado la 'lexibilizacion'
del mercado laboral, su lemporalidad, el abaralamienlo
del despido y la ausleridad salarial. Siluacion aceplada
PLCUADPO !.
Aspectos salariales:
- Conlencion salarial. primero, los aumenlos de salarios pasaron a eslablecerse sobre la inlacion esperada, en lugar de la
inlacion real pasada, lo que disminuye los aumenlos. Mas adelanle, los aumenlos de salarios se eslablecen por debajo del
aumenlo de la produclividad, lo que aumenla la parle que va al capilal, con la excusa de que ello lacililara la creacion de
empleo. Se permile el descuelgue de los aumenlos en empresas con perdidas.
- Se eliminan los salarios de lramilacion en el supueslo de despido improcedenle. Abarala el despido. Por esla via se re-
gislraron el 56° de lodas las exlinciones de conlralos en 2003 y mas del 66° en 2004. De los 6,6 millones de conlralos
lrmados en !999, cinco años mas larde solo habia en vigor 3,5 millones.
Contratación laboral:
- Se pasa a permilir la conlralacion laboral para lareas que no sean lemporales, con el razonamienlo que eso permile
'lexibilizar' la rigidez del lrabajo
!0
y lacilila la creacion de empleo. Ll empresario no necesila juslilcar causa alguna para
los conlralos lemporales.
- Se generalizo la ulilizacion del conlralo lemporal para lomenlo del empleo, duracion maxima lres años e indemnin lja
de despido de !2 dias por año lrabajado. Se elimino en !997.
- Ampliacion de la conlralacion lemporal por 'obras y servicios delerminados', 'circunslancias de la produccion', de inleri-
nidad y evenluales. lnlroduccion del conlralo lemporal de nueva aclividad que se elimino en !997.
- Ampliacion duracion conlralos en praclicas y para la lormacion. lnlroduccion conlralo de aprendizaje (conlralo-basu-
ra).
- Se permile de hecho el 'encadenamienlo' de la conlralacion lemporal.
- Lslimulo a las jubilaciones anlicipadas.
- Ll empresario es quien acepla o no la vuella al pueslo de lrabajo del lrabajador con despido improcedenle (hasla enlon-
ces la opcion era del lrabajador).
- Legalizacion LTT.
- lncorporacion despido economico objelivo (despido al !0° de la empresa sin necesidad de Lxpedienle Pegulacion de
empleo.
- Permisividad para el 'encadenamienlo' de la conlralacion lemporal.
- Ln !997. conlralo de lomenlo de empleo indelnido para coleclivos aleclados por el paro, con abaralamienlo del despi-
do (indemnizacion por despido improcedenle pasa a 33 dias con limile de 24 mensualidades).
Prestaciones sociales: lndemnizaciones, subsidio de paro:
- Disminucion de cuanlia de indemnizaciones en caso de despido improcedenle (de 48 a 42 mensualidades).
- Conlralos de lomenlo empleo con 33 dias indemnizacion por despido improcedenle, con limile 24 mensualidades.
- Conlralos de empleo lemporal con !2 dias de indemnizacion por año lrabajo (hasla 3 años)
- Draslico recorle de las preslaciones por paro. disminuir los parados con derecho a preslacion, disminuir la cuanlia y el
periodo de percepcion de las preslaciones y disminuir la aporlacion del Lslado.
- lndemnizacion a lnalizacion conlralos lemporales de 8 dias de salario por año lrabajado (200!).
8onifcaciones empresariales:
- Se inlroducen bonilcaciones empresariales suslanciales a las cuolas empresariales de la Seguridad Social para muchas
modalidades de generacion de empleo.
- Se proporcionan subsidios a los empresarios por cierlas modalidades de empleo creado.
- lncenlivos a los conlralos indelnidos y a liempo complelo en parlicular para parados de larga duracion o mayores de 45
años y delerminados grupos de mujeres.
Condiciones de trabajo:
- Se desregulariza de hecho la movilidad luncional y geogralca, se acepla la polivalencia de los pueslos de lrabajo, la
normaliva empresarial para la jornada laboral, vacaciones y descansos.
- Se derogan las Ordenanzas Laborales del lranquismo (en algunos casos mas avanzadas que la nueva legislacion)
Sindicatos:
. Prolagonismo sindicalos mayorilarios. Suscriben varios acuerdos con CLOL-CLPYML, vehiculan la moderacion salarial y
los cambios regresivos en la regulacion laboral.
!8
por los sindicalos aparenlemenle convencidos por lo
menos es lo que alrman que eslo conduciria a crear
pueslos de lrabajo para la enorme poblacion parada.
Ln conjunlo, se puede señalar que desde los Paclos
de la Moncloa, y sobre lodo desde el Lslalulo de los
Trabajadores, hasla !997 se lacilila y acenlua la lem-
poralidad, supueslamenle para disminuir la 'rigidez' del
mercado de lrabajo español, se delerioran las condicio-
nes de lrabajo y se avanza hacia la conlencion salarial.
La lemporalidad lomo lales dimensiones que en !997
un gobierno del PP lrala de lrenarla, aunque solo con
medidas cosmelicas, sin modilcar suslancialmenle la
legislacion en los aspeclos clave, y por eso la lempora-
lidad disminuye muy poco. De hecho, 'los lrabajadores
evenluales pasaron de 3,5 millones en !997 a casi 5
millones en 2003, y desde !997 hasla 2006, a pesar de
las relormas de !997, 200! y 2002 la lemporalidad no
disminuye como puede observarse en los dalos de los
Cuadro 4 y Cuadro 9 Lsla desaslrosa evolucion para los
lrabajadores ha sido causada por el empeño de los em-
presarios en lograr el despido libre recurriendo a lodas
las lormulas posibles que lo lacililan, y por el permanen-
le y conslanle apoyo legislalivo de unos gobiernos con
un enloque nelamenle neoliberal de sus planleamien-
los socio-economicos.
Ln el Pecuadro ! presenlamos las medidas mas im-
porlanles conducenles a deleriorar el mercado de lra-
bajo lomadas desde !977 hasla 2005
9
y en el Pecuadro
2 las lechas de los Acuerdos y legislacion mas imporlan-
les. Ln 2006 el PSOL lanza la nueva Pelorma laboral que
esludiaremos en la Parle 3³.
De las medidas que señalamos merece la pena des-
lacar las bonilcaciones a las empresas por la conlrala-
cion laboral. lmplanladas en diversas modalidades desde
!992, suponen no solo un benelcio direclo para la em-
presa, sino un debililamienlo de los londos de la Segu-
ridad Social, que solo en 2003, dejo de percibir por esle
conceplo mas de 2.000 millones de euros. Si ha de ser el
PLCUADPO 2.
ALCUNAS lLCHAS lMPOPTANTLS LN LOS ACULP-
DOS Y LAS PLlOPMAS
LA8OPALLS ANTLS DLL 2000
- !977. |ac|o: de |a |onc|oa
- !979. Acuerdo 8asico lnlerconlederal (enlre UCT
y CLOL)
- !980. Acuerdo Marco lnlerconlederal (enlre UCT
y CLOL)
- !980. |:|a|u|o de |o: 1rabajadore:
- !982. Acuerdo nacional de Lmpleo (Cobierno, UCT,
CC.OO. y CLOL)
- !984. |r|mera |e|orma de| |:|a|u|o de |o: 1raba-
jadore:. Peales Decrelos sobre Conlralacion Laboral
precaria.
- !988. lnlenlo de Plan de Lmpleo Juvenil (PLJ) lraca-
sado. Huelga del !4-D.
- !992. Medidas urgenles de lomenlo del empleo y
proleccion del desempleo. Ll 'decrelazo'. Tralado de
Maaslrichl.
- !993/94. |e|orma |:|a|u|o 1rabajadore:. Paquele
de relormas. Medidas urgenles para el lomenlo de
la Ocupacion.Legalizacion LTT.Huelga Ceneral 27-!-
94.
- !997. Acuerdo |n|ercon|edera| para |a |:|ab|||dad
de| |mp|eo, (AlLL),enlre palronal y grandes sindica-
los, que paso a ser cuerpo de ley. Acuerdo inlercon-
lederal sobre negociacion colecliva (AlNC) y Acuerdo
sobre Coberlura de vacios (ACV). Ceneralizacion del
conlralo de lomenlo a la conlralacion indelnida.
- 200!. Pelorma Laboral 9 julio. Para 'paliar las exce-
sivas lasas de lemporalidad exislenles'. Medidas muy
limidas. Primer Acuerdo lnlerconlederal de negocia-
cion colecliva (UCT, CC.OO. CLOL-CLPYML.
- 2002. Pelorma laboral por Decrelo, en mayo y ley
en diciembre.
- 2006. |e|orma |abora|.
seclor publico quien lnancie la creacion de empleo, ¸por
que no oplar por la creacion direcla de empleo publico
en lugar de subvencionar direclamenle a unos empresa-
rios que con sus eslralegias han creado el problema?
!9
2.2. LA LVOLUClON DLL LMPLLO Y LA CONTPATAClON
LA8OPAL
lrulo de lodas las lurbulencias y las prolundas y rapidas
lranslormaciones que se han señalado hasla ahora, el
empleo y la conlralacion laboral en el eslado español
a lnes del siglo XX y comienzos del siglo XXl presenla la
conlguracion que se deduce de los dalos que se pro-
porcionan a conlinuacion
!!
.
No obslanle, como siempre con las esladislicas, hay
que lener en cuenla que no se deben inlerprelar como
dalos exaclos sino como indicadores que dan una idea
de las lineas de evolucion principales. Lslo es siempre asi
con las esladislicas de economia, pero lodavia mucho
mas en el caso del mercado de lrabajo, donde en los ul-
limos años se han cambiado las delniciones con mucha
lrecuencia, lo que hace que cambien los valores esladis-
licos, casualmenle siempre en la direccion de 'mejorar'
la siluacion que describen, sin que haya cambiado nada
en el mundo real. Por ejemplo, 'la nueva delnicion de
desempleo que se adopla a parlir del año 2002 (aunque
se puede calcular desde el 200!) conlribuye a recorlar
esladislicamenle el paro en cerca de 400.000 personas,
como consecuencia de una lormulacion mas reslricliva
de los mecanismos de busqueda de empleo aceplados
hasla enlonces. Paralelamenle la lasa de desempleo se
reduce en mas de un punlo y medio' (CC.OO. 2005,p.
39, mis cursivas). Ademas, las luenles son muy diversas.
Lncuesla de Poblacion Acliva, 8olelines de Lsladislicas
Laborales, elc. en las que dilicilmenle los dalos coinci-
den. Por lanlo no olvidemos nunca. ¸¸¸Peligro, esladis-
licas¸¸¸
Los perñIes principaIes

Ll Cuadro ! proporciona una vision de conjunlo de la
poblacion del pais en relacion con su posicion ocupacio-
nal. Segun los dalos del mismo se puede señalar.
!. |a pob|ac|ón ac||va y ocupada.
- la poblacion acliva ha aumenlado en mayor porcen-
laje que la poblacion, lo que signilca que hay un por-
cenlaje mayor que en !990 de poblacion en edad de
lrabajar que busca empleo,
- y parece que lo logra pues la ocupacion ha aumen-
lando en mayor proporcion que la poblacion acliva y
el paro ha disminuido considerablemenle desde !994
despues de haber aumenlado luerlemenle enlre
!992 y !994,
- la poblacion inacliva (la que eslando en edad de lra-
bajar no busca lrabajo) pierde imporlancia respeclo a
la poblacion acliva.
2. |a |a:a de ac||v|dad. Las lasas de aclividad no han
aumenlado muy suslancialmenle en los ullimos lrein-
la años
!2
, pues en !976 era del 52,!°, aunque los
hombres llegaban al 78,0° pero las mujeres solo al-
canzaban el 28,8°
!3
, lo cual mueslra una grave de-
bilidad eslruclural del mercado de lrabajo español.
Probablemenle debido a que los jovenes (hombres y
mujeres) enlran mas larde en el mercado laboral y los
lrabajadores mayores dejan anles (o son expulsados)
del mercado laboral. Se perlla un lipo de vida con
un periodo de larga escolarizacion, y/o de dilcullades
20
para la insercion laboral (casi no enlran en esle las
personas de menos de !9 años), una vida adulla de
deseo de plena parlicipacion laboral (deseo que pue-
de no cumplirse por paro o precariedad), que coincide
en el liempo con la crianza de los hijos, para lerminar
con un largo periodo de vida como jubilado.
3. A:a|ar|zac|ón. La lasa lolal de asalarizacion (e/
c) aumenla considerablemenle, pues en !976 era
solo del 69,3°. Lslas cilras indican que disminuyen
las ocupaciones independienles y se recurre mas al
empleo asalariado para oblener ingresos para vivir
y derechos sociales para los periodos de inaclividad
(paro, jubilacion, enlermedad). Lsla lranslormacion
ha sido muy acenluada en dos seclores. agricullura,
donde han desaparecido miles de pequeñas explola-
ciones y las que permanecen recurren cada vez mas a
lrabajadores asalariados, y el comercio, donde se ha
pasado de pequeñas empresas lamiliares al dominio
de la gran dislribucion que emplea miles de perso-
nas. Ll aumenlo de asalariados se produce a pesar
del crecimienlo de los lalsos aulonomos (lrabajadores
asalariados de hecho a los que se obliga a regislrarse
como aulonomos). No se conocen las cilras de eslos
ullimos, pero es sorprendenle el gran aumenlo del
numero de los lrabajadores aulonomos que releja el
Cuadro ! (casi se duplican en !3 años) que se puede
inlerprelar que es debido en parle a la prolileracion
de lalsos aulonomos. A pesar de ello el aumenlo de
la asalarizacion señala que no compensan el hundi-
mienlo de las aclividades que eran habiluales de los
verdaderos aulonomos.
4. || emp|eo púb||co. A pesar de las allas cilras de
paro en la mayor parle del periodo, el empleo asala-
riado ha crecido solo en un 27° enlre !992 y 2005,
lo que una lasa considerablemenle inlerior a la asala-
rizacion lolal e incluso al crecimienlo de la poblacion
ocupada
!4
. Los dalos indican que aunque los emplea-
dos en las Adminislraciones Publicas han aumenlado
en casi un millon, la deslruccion de empleo en las em-
presas publicas ha sido muy luerle, pasando de mas
de 400.000 empleados en !992 a !5!.000 en 2005,
lo que disminuye la cilra lolal de creacion de empleo
publico. Ln un periodo de allo paro, en conjunlo, el
seclor publico no ha hecho mucho por aumenlar el
empleo. No obslanle, es inleresanle percibir, que in-
cluso con las orienlaciones neoliberales que dominan
la polilica economica de lodos los gobiernos, ni si-
quiera el PP ha podido evilar que las Comunidades
Aulonomas, los organismos locales y olras enlidades
publicas sigan creando empleo. Lo que ha equilibrado
parcialmenle la luerle deslruccion del empleo en las
empresas publicas.
Lsle empleo publico de caracler eminenlemenle ad-
minislralivo ha sido mucho mas imporlanle para las
mujeres que para los hombres. Probablemenle porque
el seclor publico no ejerce lanla discriminacion enlre
generos como el ambilo privado y, lambien, porque
han aumenlando mucho los empleos en aclividades
lradicionalmenle lemeninas como sanidad, educa-
cion y servicios sociales. Ademas, el seclor publico ha
empleado a un allo numero de lilulados superiores
que han consliluido una de las principales salidas
2!
para los graduados universilarios especialmenle
mujeres con lilulacion superior, a dilerencia del seclor
privado que presenla un bajo indice de empleos para
las mujeres con educacion superior.
Pero la calidad de esle empleo publico deja mucho
que desear, ya que presenla un indice crecienle de
lemporalidad. Si en !966 el !6° de los asalariados
del seclor publico era lemporal, en 2005 la lempora-
lidad es del 25°.
lrenle a la idea que el empleo publico supone el
regimen de luncionariado, aclualmenle se esla am-
pliando muy acenluadamenle la lemporalidad de su
conlralacion, siendo uno de los seclores donde se
concenlra la conlralacion lemporal en el pais. Pesulla
baslanle indignanle que sea precisamenle el seclor
publico, que en sus discursos dice luchar por disminuir
la lemporalidad del empleo, precisamenle uno de los
seclores en los que mas se recurra a la conlralacion
lemporal. Quiza se nos presenla aqui un buen punlo
en el que inlenlar incidir en la praclica de nueslros
organismos publicos.
5. || emp|eo por :ec|ore:. Olra gran lranslormacion
en el mercado de lrabajo es la ocurrida en la compo-
sicion seclorial. Ln la aclualidad, el empleo agrario es
casi insignilcanle (en general, aunque no en algunas
regiones) y "e| emp|eo |ndu:|r|a| ha pa:ado a repre-
:en|ar una proporc|ón re|a||vamen|e reduc|da de| em-
p|eo |o|a| (y de |o: a:a|ar|ado:ì y |a |nmen:a mayor|a
de per:ona: dependen de emp|eo: en e| maçma||co
:ec|or :erv|c|o:. (Aunqueì e: po:|b|e que una par|e
|mpor|an|e :ea :ó|o un e|ec|o e:|ad|:||co provocado
por |a crec|en|e :ubcon|ra|ac|ón de ac||v|dade: que
conduce a con|ab|||zar como emp|eado: de :erv|c|o:
a çen|e que |rabaja rea|men|e en empre:a: |ndu:|r|a-
|e:. (...ì, pero |o c|er|o e: que |a ac||v|dad |ndu:|r|a|
ha pa:ado a repre:en|ar una proporc|ón menor de |o:
a:a|ar|ado:." (Pecio 2004,4).
Pespeclo al empleo seclorial es necesario mencionar
el desmedido crecimienlo del seclor de la conslruccion
que absorbe enlre un !5-20° del empleo e inluye en
olras muchas aclividades, como las inmobiliarias, ha-
biendo pasado el 'complejo conslruccion-inmobiliario'
a ser el primer seclor de imporlancia en la economia
y el empleo en Lspaña, y lambien en la lemporalidad.
Asimismo el comercio y la hosleleria son seclores don-
de el empleo precario es mayorilario.
PLCUADPO 3.
SU8CONTPATAClON Y CONSTPUCClON.
Un ciudadano bulgaro de 20 años murio eleclrocula-
do el 23 de oclubre de 2006 mienlras lrabajaba en
la A-2 colocando un carlel publicilario. Duranle 28
horas, el cadaver esluvo sin idenlilcar. La empresa
para la que 'supueslamenle' lrabajaba, 8elle Publi-
cidad (¸ironia del nombre!), no le reconoce como su
lrabajador, y sus compañeros, lambien inmigranles
bulgaros, no se alreven a reconocerle. Nadie sabia
quien era, hasla que la policia le localizo por sus
huellas daclilares. Pesullo ser Viclor K.C. de 20 años,
inmigranle sin papeles al que, segun la empresa y
sus olros lrabajadores, solo vieron en el suelo cuando
se dieron la vuella para ver si habian pueslo bien el
carlel. (Ll Pais/Kaos 25/!0/2006)
PLCUADPO 4.
SLCTOPLS CON MAYOP
TLMPOPALlDAD DL LA LCONOMlA
LSPANOLA*. (TLPCLP TPlMLSTPL 2005)
Conslruccion !.076.000 lrabajadores
lemporales (Ln la cons-
lruccion se da una lerri-
ble lemporalidad).
Seclor Publico 765.000 de hasla el
80°)
Manulacluras 620.000
Comercio 604.000
Hosleleria 490.000
Servicio domeslico 342.000
Servicios empresariales 338.000
Sanidad y servicios sociales 300.000
Agricullura y ganaderia 292.000

|uen|e. || |undo J0/0¯/06 y CC.OO. (2006ì p. 46.
6. || camb|o ocupac|ona|. A. Pecio ha explorado con
delalle los cambios ocupacional en esle periodo, y nos
señala que. "|n |o: ú|||mo: d|ez año: ha crec|do e|
porcen|aje de emp|eo: de a||o n|ve| |ecn|co (|a: do:
ca|eçor|a: de emp|eo: |ecn|co: apor|an ma: de| 40%
de |odo e| emp|eo credoì y e| emp|eo de cue||o b|anco
y de cue||o azu| :e repar|e a| ¯0%. (...ì |n e| ca:o de
|o: |ecn|co: de apoyo e| mayor crec|m|en|o :e da en
|a: e:pec|a||dade: de ||po adm|n|:|ra||vo, |o que con-
|ra:|a con |a perd|da de pe:o de |o: emp|eo: adm|-
n|:|ra||vo: corr|en|e: y :uç|ere que una par|e de e:|e
camb|o |ecn|co puede deber:e :|mp|emen|e a una re-
ca|||cac|ón |orma| de ac||v|dade: an|e una pob|ac|ón
con mayore: n|ve|e: de educac|ón |orma|

. (...ì |n e|
ca:o de |o: emp|eo: manua|e: cua|||cado: :on |a:
pro|e:|one: re|ac|onada: con |a Con:|rucc|ón |a: que
ab:orben ma: de| 3¯% de| emp|eo ne|o, |o que :u-
ç|ere que :|n e| auçe de |a con:|rucc|ón |a e:|ruc|ura
ocupac|ona| :er|a ma: po|ar|zada. (...ì |a pre:enc|a de
emp|eo: de :erv|c|o: (a menudo con poco reconoc|-
m|en|o pro|e:|ona|ì y emp|eo: no cua|||cado: e: en
camb|o |mpor|an|e en :erv|c|o dome:||co, ho:|e|er|a,
comerc|o, :an|dad, :erv|c|o: :oc|a|e: y recrea||vo: y
con:|rucc|ón. |: po:|b|e |nc|u:o que e| crec|m|en|o de
e:|e ||po de empe|o e:|e m|nu:va|orado en |a || por
e| pe:o de |a |nm|çrac|ón ||eça|, c|aramen|e pre:en-
|e en a|çuna: de e:|a: ac||v|dade:.'' (Pecio, Modelo,
!!).
7. |a evo|uc|ón de| |rabajo de |a: mujere:. Por cual-
quier lado que se mire lodos los dalos indican que las
mujeres se han incorporado masivamenle al mercado
22
laboral . Mienlras la poblacion acliva de los varones
se ha manlenido casi conslanle desde !990, el nu-
mero de mujeres en la misma
ha crecido en unos 2 millones
o un 52,75° y la ocupada ha
aumenlado en un 80° lren-
le al 32° de aumenlo de los
hombres. La conlralacion a
las mujeres ha pasado de !00
a 264. Lsla prolunda lrans-
lormacion liene, sin duda,
mucho que ver con las nuevas
aspiraciones de las mujeres a
una vida personal propia e in-
dependienle del ambilo lami-
liar, parlicularmenle noloria
en las mujeres casadas (pues
una gran parle de las solleras
han lrabajado siempre), pero
no hay que olvidarse que es
lambien una consecuencia de
las nuevas lormas de vida, las
lendencias salariales y el nivel
de consumo. Ln la aclualidad,
para soslener el rilmo de consumo que las sociedades
requieren un solo salario por lamilia (el lradicional del
cabeza de lamilia) es lolalmenle insulcienle. Por lo
que las mujeres casadas, por necesidad, ademas de
por opcion personal, se ven obligadas a inlegrarse en
el mundo del lrabajo mercanlil. Una buena mueslra de
ello es que una gran parle de las lamilias siluadas bajo
los niveles de pobreza son monoparenlales, es decir,
que solo exisle una persona que puede manlenerla.
No obslanle, los dalos mueslran que las mujeres si-
guen discriminadas en el mercado de lrabajo.
La lasa de paro ha eslado mas de !0 punlos por en-
cima de la de los hombres en loda la decada de los
novenla y, lodavia hoy es 5 punlos mas alla (vease
Cuadro3), ademas, es bien sabido que, aunque el
numero de conlralos indelnidos ha aumenlado mas,
los conlralos lemporales a las mujeres se han mas
que doblado (2!7), y, especialmenle, los conlralos
a liempo parcial, que se han disparado en numero
se realizan predominanlemen-
le a las mujeres, de lorma que
ya la cuarla parle de lodos los
conlralos de eslas son a liempo
parcial, habiendo aumenlado
en un 3!2° desde !992. Ln
olro lnlorme de proxima publi-
cacion veremos que respeclo
a los salarios la discriminacion
sigue siendo muy signilcaliva.
Mas lodavia, aunque no vamos
a lralar especilcamenle esle
lema en esle lnlorme, es bien
sabido que las cilras sobre po-
breza en el pais indican siempre
una mucho mayor incidencia
de la pobreza en las mujeres y
en las lamilias monoparenlales
donde la mujer es la cabeza de
lamilia. Ln un recienle esludio
sobre la pobreza en Calalunya
(Ll Periodico 26/8/06) se señala
que el !9,08° de las mujeres son pobres, mienlras
que solo lo son el !6,3° de los hombres, y de lodos
los hogares pobres, son las lamilias de un adullo (ge-
neralmenle mujeres) con un hijo o mas los que pre-
senlan una mayor incidencia (del 40,2° de lodos los
hogares pobres).
Tengase en cuenla, ademas, que a pesar de haberse
avanzado baslanle en el ambilo domeslico, lodavia la
mayor parle de la responsabilidad lamiliar corre a car-
go de las mujeres, lo que para ellas supone una larga
jornada de lrabajo (laboral+domeslica).
Las mujeres en esle pais lrabajan luera de su casa
mucho mas que anles, muy lrecuenlemenle, ademas,
lrabajan con conlralos lemporales o a liempo parcial.
Y eslan paradas mucho mas lrecuenlemenle. ¸Desde
el punlo de visla laboral no es ninguna ganga ser mu-
jer en esle pais!
Fuente: Elcborccìon propìc con dctos del 8oletìn Mensucl de estcdìstìccs lcborcles, números 1J5 y 182.
23
2.3. LL PAPO Y LA PPLCAPlLDAD
Ll paro
Tras los periodos de paro masivo debido a una acen-
luada deslruccion de empleo enlre !976-!985 y !992-
!994, con lasas de paro superiores al 20°, la siluacion
parece que mejora especlacularmenle, se ha pasado a
un !!° en 2004 y a un 9,3° en 2005 y sigue dismi-
nuyendo en 2006. Hay que aceplar que el desempleo
masivo ha disminuido mucho, si bien esla disminucion
no supone que los que eran parados a principios de la
decada han logrado empleos eslables con salarios dig-
nos, sino que, como se ira poniendo de relieve en esle
lrabajo, muchos de los empleados acluales, que en las
esladislicas hacen rebajar la lasa de parados, son lra-
bajadores con conlralos lemporales que eslan perma-
nenlemenle en una siluacion de incerlidumbre, y olros
muchos que eslan conlralados a liempo parcial, lo que
casi siempre supone una siluacion de insulciencia sala-
rial. (Ver mas abajo precariedad)
Ln esla disminucion de la lasa de paro hay que le-
ner en cuenla, lambien, que lienen una gran imporlan-
cia las delniciones esladislicas. si resulla, como sucede
ahora, que cualquier persona que lenga un 'lrabajo' por
lo menos de una hora a la semana, la semana anles de
que se haga la esladislica de la encuesla de Poblacion
Acliva, consla como empleada, no es demasiado dilicil
rebajar la lasa de paro.
Ya hemos señalado mas arriba que la delnicion
ulilizada desde 2002 rebaja por lo menos en mas de
un punlo la lasa de paro regislrado y en 2005 se ha
vuello a cambiar la melodologia de lorma que la cilra
de empleo que eslima ahora la LPA es muy parecida a la
del paro regislrado, lo cual no parece del lodo juslilca-
ble (CC.OO).¸Cuando lodo lo demas lalla, recurra Vd.
a la melodologia! De lodos modos la mejora no parece
debida solo al cambio esladislico sino que realmenle
parece que la lasa de paro ha bajado, si bien muchos
de los empleos creados adolecen de una luerle preca-
riedad. Ln cualquier caso, la cilra aclual de parados re-
gislrados no baja mucho de 2 millones de personas en
ningun caso 0clubre 2006, !.992.836 parados regis-
lrados) y a pesar de lodas las crealivas modilcaciones
esladislicas el paro LPA es signilcalivamenle mas allo.
No son cilras para eslar salislechos de la siluacion.
Pero incluso en el paro 'hay clases'. Ll paro en los
hombres ha disminuido lodavia mas, llegando en 2005
a solo el 7° de paro, pero las mujeres, despues de ha-
ber lenido lasas de paro lerribles (en !994, una de cada
lres mujeres que queria lrabajar no enconlraba lrabajo)
lodavia sulren una lasa de paro del !2,2°. Ser joven
puede ser bueno para olras cosas, pero desde luego no
en el ambilo laboral. Como se señala en el Cuadro 3
las lasas de paro para los hombres jovenes oscilan enlre
el 25 y el !4° segun si se es muy joven o solo joven,
pero ser mujer y joven lodavia es mucho peor, con lasas
lodavia del 36 y el 20° respeclivamenle. Ll lriunlalismo
acerca del aumenlo del empleo deja lodavia mucho que
desear.
Y mucho mas si se liene en cuenla el paro de larga
duracion. A pesar de la disminucion de la lasa de paro,
en 2005 lodavia hay mas de medio millon de personas,
casi una lercera parle de los parados (28,9°) de larga
duracion y, de eslos, mas de la milad (53,7°) llevan en
el paro mas de dos años.
Los parados de larga duracion son principalmenle
lrabajadores adullos, y, por supueslo las mujeres lienen
indices de paro de larga duracion 8 punlos por encima
de los de los hombres. (luenle, Pevisla de Coyunlura
Laboral, Nº. 76, marzo 2006, Cuadro 4.9.). Si a eslos
coleclivos praclicamenle marginados del mercado de
lrabajo, les añadimos las personas que quisieran lraba-
jar pero ya no aparecen en ninguna esladislica porque,
desanimados, han dejado de considerarse a si mismos
como polenciales miembros aclivos, nos daremos cuen-
la que en el mercado de lrabajo del eslado español hay
lodavia muchas personas lolalmenle marginadas.
24
La precariedad
Las eslralegias y las polilicas conducenles a la 'lexibili-
dad' laboral y a la segmenlacion del mercado de lrabajo
han lacililado y dado lugar a siluaciones de conlrala-
cion laboral muy irregulares, de modo que aclualmenle
una gran parle de lrabajadores no lienen ninguna esla-
bilidad en el empleo.
Muchos lrabajadores son ahora conlralados por
corlos periodos especilcos conlralos lemporales,
al lnal de los cuales queda aulomalicamenle rescindida
la relacion laboral sin necesidad de ninguna juslilca-
cion, sin generar ningun problema para la empresa y
muy lrecuenlemenle sin indemnizacion. Lslos conlralos
pueden ser renovados repelidamenle encadenamien-
lo de conlralos a volunlad de 'ambas parles' (es decir,
si la empresa quiere) con limiles legales baslanle largos
para eslas praclicas, y limiles reales mucho mas largos.
al principio de 2005 cerca de un millon de lrabajadores
lemporales eslan ocupando el mismo pueslo de lrabajo
desde hace mas de dos años, lo que deja bien palenle
la lalacia de la 'lemporalidad' de sus empleos (anle una
casi inexislenle inspeccion de Trabajo, en muchas oca-
siones las empresas siguen haciendo esle lipo de con-
lralos por mas liempo, sin que el lrabajador se alreva a
denunciarlos). La mayoria de eslos conlralos se realizan
en seclores con lrabajadores de poca cualilcacion pro-
lesional, aunque cada vez mas se pueden enconlrar in-
cluso en ambilos laborales con alla preparacion (enler-
meras, medicos, prolesores, conlables y ya hemos vislo
lo que sucede en el seclor publico). Y, como caraclerisli-
ca general se puede alrmar que en la inmensa mayoria
de casos los salarios olrecidos eslan por debajo de los
de los lrabajadores que hacen los mismos lrabajos con
conlralos indelnidos. Lsladislicamenle se señala que
los conlralos lemporales eslan enlre un 25° (hombres)
y un 45° (mujeres), por debajo de los salarios medios
de los lrabajadores a liempo complelo
!6
. Conlralacion
lemporal, renovable o no y bajos salarios son las ca-
raclerislicas principales de los nuevos conlralos que se
hacen aclualmenle, los que se han venido a denominar
conlralos precarios.
Lslos lrabajadores en precario no eslan permanen-
lemenle parados, pero lampoco se les puede conside-
rar regularmenle empleados (aunque las esladislicas les
cuenlan como lales), ya que en muchisimas ocasiones
solo logran ser lrabajadores inlermilenles, allernando
periodos de lrabajo con periodos de paro. Lsle lipo de
conlralos genera una siluacion, que no es necesario se-
ñalar, produce una gran incerlidumbre e inseguridad en
los lrabajadores y sus lamilias ya que ignoran la conli-
nuidad que esle puede lener y en que condiciones labo-
rales se les presenlara el nuevo conlralo. Con lrecuen-
cia, genera lambien graves problemas economicos pues
la combinacion de periodos de lrabajo con periodos de
paro lleva a ingresos medios reducidos. Tienen lambien
serias consecuencias para los derechos a preslaciones
laborales de los lrabajadores, pueslo que los periodos
previos de colizacion necesarios para acceder a cierlas
preslaciones, como el subsidio de paro o las pensiones,
son mucho mas diliciles de salislacer si se allernan los
periodos de lrabajo con los de paro. Ademas, a menu-
do, los lrabajadores que eslan parados mienlras espe-
ran dos sucesivos conlralos lemporales recurren a las
preslaciones del subsidio de paro para hacer el puenle
de ingresos necesarios, con lo que consumen el limile
de liempo por el que pueden cobrar el subsidio y se
quedan sin derecho al mismo si quedan parados por pe-
riodos mas largos.
Los conlralos de lrabajo lemporales han exislido
siempre para cubrir aquellas lareas que era necesario
realizar en ciclos irregulares de liempo (por ejemplo en
agricullura, en las epocas de cosecha, pero lambien en
olros seclores), o esporadicamenle y de lorma inespera-
da, pero la caraclerislica de eslos conlralos ahora es que
se han generalizado a la lolalidad del ambilo laboral y
se aplican a lodo lipo de lareas, aunque eslas sean re-
gulares y permanenles. "Hasla enlonces la conlralacion
lemporal lenia que juslilcarse en base a una causa co-
yunlural o exlraordinaria de la aclividad de la empresa,
o por suslilucion del lrabajador, pero a parlir de !984
se 'descausaliza', pues ya el empresario no liene que
juslilcar causa alguna." (P.Calacho 2006, p.!3) No son
conlralos lemporales para necesidades lemporales, sino
conlralos lemporales para lareas permanenles, con el
objelivo de abaralar el cosle de la luerza de lrabajo. Por
ello el numero de personas somelidas a esla siluacion
ha aumenlado muy luerlemenle en los ullimos años,
como veremos a conlinuacion.
25
Ln las esladislicas laborales se compulan los con-
lralos de lrabajo indelnidos y los lemporales, pero no
se puede aceplar que son solo eslos ullimos los conlra-
los precarios ya que olros lipos de conlralos, y lrabajos
realizados sin conlralo lienen lambien que ser consi-
derados en la calegoria de conlralos y lrabajadores en
precario.
Ln el Cuadro 4 moslramos los dalos de lemporali-
dad segun las esladislicas olciales para la lolalidad de
los conlralos exislenles en un momenlo de liempo (es-
lruclura del mercado de lrabajo segun lemporalidad).
Ya en el mismo se puede apreciar como los conlra-
los lemporales crecen mas que los indelnidos, y, sobre
lodo, como de la luerza de lrabajo en el eslado español,
olcialmenle, uno de cada lres lrabajadores es lemporal,
lo que supone una allisima lasa de lemporalidad. Pesul-
la curioso, sin embargo, que la proporcion enlre hom-
bres y mujeres es similar (en Lslruclura). La lemporali-
dad en las mujeres ha crecido mucho mas luerlemenle
que en los hombres (en eslos pasa de !00 a !59, mien-
lras que en las mujeres pasa de !00 a 2!7), si bien los
conlralos indelnidos de eslas han aumenlado lodavia
mas, sin duda debido al luerle aumenlo experimenlado
por la conlralacion de eslas, (las cilras de conlralacion
de mujeres reluerzan lo señalado mas arriba acerca de
la asalarizacion de las mismas, con el indice pasando de
!00 a 264).
Si se combinan los Cuadros 4 y 5 se observa que, si
bien el cuadro 4 mueslra que la evolucion en los con-
lralos indelnidos y los lemporales es baslanle similar
(el indice pasa a !90,8 para indelnidos, y a !92,8 para
lemporales), si se combina con lo que sucede en los con-
lralos a liempo complelo y a liempo parcial (Cuadro 5) ,
resulla que lodos los conlralos a liempo parcial crecen
desorbiladamenle, si bien hay que aceplar que parlian
de una base muy baja. Lspecialmenle el crecimienlo
de los conlralos indelnidos a liempo parcial se dispara
muy por encima de los conlralos indelnidos a liempo
complelo (indice 945 para los primeros y !65,7 para los
segundos), lo que encaja si se liene en cuenla que au-
menlan mucho la conlralacion a las mujeres, y que eslas
lienen con mas lrecuencia que los hombres los conlra-
los a liempo parcial. Si la conlralacion indelnida lolal
liende a disminuir, siquiera ligeramenle y especialmen-
le en los varones, y de eslos conlralos una proporcion
crecienle son a liempo parcial, no parece que mejoran
mucho las perspeclivas de empleos salislaclorios. Cre-
cen lambien muy luerlemenle los conlralos lemporales
a liempo parcial, asi que no parece que mejoran mucho
las posibilidades de empleos salislaclorios sino que mas
bien la perspecliva es inquielanle.
Aunque hay quien delende los conlralos a liem-
po parcial porque consideran que, por ejemplo, permile
compaginar mejor la vida lamiliar con la laboral, hay
mulliples inlormes que señalan que en el mercado de
lrabajo español son muy pocos los lrabajadores y lra-
bajadoras que lienen esla modalidad de conlralo por
volunlad propia, sino que es mayoria la siluacion en que
lienen eslos conlralos porque no se les conlrala a liem-
po complelo. Ls posible que en sociedades mas ricas,
en lamilias donde hay dos salarios y uno es baslanle
suslancial, algunas personas puedan oplar volunlaria-
menle a eslas modalidades de preslacion laboral, pero
dilicilmenle se puede soslener que esla es la siluacion
en el eslado español.
Teniendo en cuenla solamenle las cilras de lempo-
ralidad olciales, Lspaña liene el dudoso honor de ser el
primer pais de la UL en relacion con la lemporalidad de
Fuente: Elcborccìon propìc con dctos del 8oletìn Mensucl de estcdìstìccs lcborcles, números 1J5 y 182.
26
los conlralos, como se observa en la labla que aparece
en la parle inlerior de la pagina.
Puede percibirse que aunque Lspaña es el primero
en lemporalidad, muchos de los paises de la UL mues-
lran dalos de empleo muy precario lambien, lo cual no
es nada exlraño si se liene en cuenla lo que se ha co-
menlado acerca de la polilica de empleo en la UL. Lsla
bien claro que el empleo disla mucho de ser una priori-
dad en la lamosa Union.
Pero es que, ademas, en esle lnlorme consideramos
que el numero de lrabajadores en precario es mucho
mayor que el que indican eslas esladislicas. Ln el cua-
dro 6, se combinan dalos de lemporalidad con los de
lipo de jornada conlralada en los conlralos regislrados,
lambien lodos olciales, pero eslos recogen los dalos
acerca de los nuevos conlralos realizados en un año
!7
.
Ln el mismo queda lolalmenle claro que hasla me-
diados de los novenla praclicamenle lodos los nuevos
conlralos realizados era lemporal (lasa de indelnidos
4,8° en !994) y que, a pesar de las medidas lomadas
desde !997 la lasa de lemporalidad en los nuevos con-
lralos es lodavia allisima y escandalosa (9!° en 2005).
Si, ademas, lenemos en cuenla que de eslos indelnidos
el 2,4° es a liempo parcial (que nosolros consideramos
lambien de siluacion precaria) resulla que menos de un
7° (9-2,4) de conlralos laborales se hacen en condi-
ciones aceplables de eslabilidad. Y ello en 2005 cuando
se señala que ya 'eslan aumenlando los conlralos in-
delnidos', alrmacion que es correcla pero que oculla
la bajisima proporcion de los mismos y su lenlo rilmo
de mejora (¸0,3° enlre 2000 y 2005!). Ln eslas con-
diciones es muy dilicil que la proporcion de conlralos
indelnidos aumenle suslancialmenle, y ello a pesar de
lodas las venlajas concedidas a los empresarios para que
los realicen.
Si pensamos que cada año la proporcion de conlra-
los lemporales (lujo de nuevos conlralos) es muy alla,
ello va a lener un impaclo en la eslruclura del empleo
en el luluro, y gradualmenle,
es muy probable que vaya dis-
minuyendo la proporcion de
conlralos indelnidos en la
eslruclura del mercado labo-
ral. Ll gralco lrala de moslrar
esla dinamica.
Conlinuemos con olras re-
lexiones. Ln las columnas a y
b, vemos que hay !7 millones
de nuevos conlralos, por !5,5
millones de lrabajadores asala-
riados, lo que indica que cada
año :e reç|:|ran ma: con|ra-
|o: que |odo: |o: a:a|ar|ado:
que ex|:|en, lo que da ya una
clara paula de alla lemporali-
27
dad. Si lenemos en cuenla que olcialmenle hay poco mas de
cinco millones de lrabajadores lemporales (Cuadro 9) resulla
que a cada lrabajador lemporal 'le corresponden' una media
de 3,3 conlralos al año. Algo mas que lres meses de lrabajo
por conlralo.
linalmenle en el Cuadro 7 presenlamos algunas eslima-
ciones sobre la lemporalidad que realizamos combinando la
inlormacion de los diversos cuadros.
Parlimos de los que son Temporales en las esladislicas
olciales, (columna b). Pero consideramos que los lrabajado-
res con conlralos a liempo parcial son lambien lrabajadores
en precario, porque en esle pais son muy pocos los que op-
lan volunlariamenle por esle lipo de conlralos y aceplan los
de liempo parcial por lalla de conlralos a liempo complelo.
Por ello, añadimos a los conlralos lemporales olciales, los
conlralos indelnidos a liempo parcial (los lemporales a liem-
po parcial ya eslan incluidos en los lemporales). (Columna c)
Ya hemos señalado anles que es praclica muy exlendida
obligar a lrabajadores en cierlos seclores a darse de alla como
lrabajadores aulonomos para luego darles lrabajo como asa-
lariados. Del lolal de lrabajadores que conslan como Aulo-
nomos consideramos arbilrariamenle que la milad son en
realidad asalariados con 'aulonomia lalsa'. Columna d)
Hay loda una economia sumergida, de genle sin conlra-
los que lrabaja, cuyo numero se ignora, y que por su propia
naluraleza eslan somelidos a la precariedad lolal. Algunas
eslimaciones dicen que la economia sumergida llega hasla el
25° del Pl8 de esle pais, pero somos mas modeslos y con-
sideramos que la economia sumergida puede eslar siluada
enlre el !0 y el 20° del lolal de asalariados. Denlro de esle
grupo hay que deslacar la exlremada precariedad de un nu-
28
mero crecienle de inmigranles sin papeles que lorman
parle de la bien conocida economia 'sumergidisima'.
Aclualmenle exislen lambien baslanles universila-
rios que lras haber oblenido su licencialura, y en mu-
chas ocasiones con maslers e incluso con doclorados,
son conlralados como 'becarios', en condiciones muy
precarias y bajos salarios y no son considerados lraba-
jadores. Tambien eslos habrian
de ser considerados parle de
los lrabajadores en precario
pero es dilicil oblener inlorma-
cion numerica sobre los mis-
mos. Solo se puede conslalar
que su numero aumenla cons-
lanlemenle.
Teniendo eslos elemenlos
en cuenla resulla que el nume-
ro de lrabajadores realmenle
en precario en el eslado español puede oscilar enlre 8
y !0 millones de lrabajadores, y que los porcenlajes de
precariedad segun los diversos supueslos oscilan en-
lre el 33,4° de las esladislicas olciales y el 62,8° de
nueslra eslimacion maxima. Cilras, ambas, realmenle
preocupanles, porque incluso la olcial de que un lercio
de lrabajadores son lemporales es muy grave y, por su-
pueslo, que casi dos lercios lo sean pone lolalmenle en
cueslion la calidad del mercado de lrabajo en el eslado
español y las polilicas que se han seguido para llegar a
eslos resullados. Si a eslo añadimos el lodavia casi dos
millones de parados, la precaria siluacion de la mayoria
de los lrabajadores españoles queda bien palenle.
Pero eslo no es lodo, sino que por lo menos hasla
el año 2006 esla siluacion caminaba a un progresivo
y rapido empeoramienlo, pues ya hemos vislo de los
nuevos conlralos que se han ido realizando, la inmensa
mayoria son conlralos lemporales, lo que signilca que
cada vez la proporcion de conlralos indelnidos sera
menor. Ln una encuesla a los empresarios publicada en
el periodico Ll Pais el dia 30 de julio de 2006, el 84,5°
de empresarios preveian manlener igual (64,5°) o au-
menlar (20°) el numero de empleados no ljos. Habra
que analizar los resullados de la nueva Pelorma Laboral
para ver si la siluacion puede cambiar signilcalivamen-
le.
Para prolundizar algo mas en el lema de la preca-
riedad se puede añadir el Cuadro 8 en el que se pueden
percibir las dislinlas varianles de los conlralos realiza-
dos. Observese que el bloque realmenle imporlanle son
conlralos lemporales a liempo complelo de 'Obra y ser-
vicio' y 'Lvenluales circunslancias de produccion' que
suponen el 89° de lodos los conlralos lemporales y
realmenle nada lienen que ver
con |area: |empora|e:. lncluso
en la conlralacion a liempo
parcial son los mas imporlanles
con mucha dilerencia sobre los
demas. Los primeros son sim-
plemenle conlralos de despido
libre dislrazados con olro nom-
bre, y los segundos aunque se
releren a circunslancias de la
produccion even|ua|e:, en la
praclica son ulilizados a lodos los eleclos.
Ln cuanlo a los nuevos conlralos indelnidos el
bloque principal esla consliluido por la 'Conversion en
indelnidos' que suponen el 45° de lodos los nuevos
conlralos, lo que mueslra como los empresarios saben
aprovechar esplendidamenle las oporlunidades de sub-
venciones que el Lslado les brinda. Si pueden ser inde-
lnidos ahora, ¸por que no lo eran anles de su 'conver-
sion'? Ls bien evidenle el lipo de empleo que se esla
creando.
Queremos mencionar lambien aqui el impaclo de
la inmigracion masiva
!8
(que incluimos en esle aparlado
por la imporlancia que liene para la precariedad labo-
ral), que ha crecido muy rapidamenle en el Lslado Ls-
29
pañol en los ullimos diez años (con una enlrada media
de mas de 500.000 por año) llegando a 3,3 millones de
personas empadronadas en 2004, aparle del crecimien-
lo de la inmigracion 'sin papeles'. Lo que ha supueslo el
aumenlo de los conlralos con
las peores condiciones salaria-
les y de precariedad incluso
en la economia lormal son ma-
yoria los conlralos lemporales y
mucho mas en los inmigranles
sin papeles. Ademas, los lraba-
jadores exlranjeros reciben sa-
larios enlre un 7,2 y un !6,3°
menores que el de los lrabaja-
dores españoles equivalenles
(CC.OO.p.46). Ll 43° del
empleo nelo creado se alien-
de con lrabajadores exlranje-
ros. "|a |nm|çrac|ón ma:|va
ha ven|do a cubr|r e| vac|o de emp|eo dejado por una
pob|ac|ón cuya: expec|a||va: :e :||úan en o|ro p|ano y
que no e:|a d|:pue:|a a acep|ar cond|c|one: :a|ar|a|e: y
de |rabajo que no re:u||an adap|ab|e: a| ´:|andard de
v|da´ acep|ab|e para |a mayor|a
de |a pob|ac|ón. (...ì Y en e:|e
:en||do |a: d|ver:a: po||||ca: de
ex|ranjer|a (|an parec|da: en|re
:|ì, ma: que po||||ca: de |ujo:
han :|do mecan|:mo: |n:||-
|uc|ona|e: para produc|r una
mano de obra de:pro|eç|da
d|:pue:|a a acep|ar emp|eo:
por debajo de| m|n|mo de:ea-
b|e." (Pecio, M, !8) Pecorde-
mos la vieja idea del ejercilo de
reserva.
Ln resumen. La lempo-
ralidad laboral ha alcanzado
30
niveles de escandalo en el mercado laboral del eslado
español. Como sera, que hasla la UL ha llamado la alen-
cion sobre la misma. Debe ser debido a esle allo nivel
que en la ullima decada su reduccion ha consliluido
un objelivo, por lo menos relorico de los sindicalos y
el Cobierno y que. "La evolucion de la lasa global de
lemporalidad ha experimenlado una ligera reduccion
global, aunque sigue siendo muy elevada. (...) Algunos
seclores conslruccion, servicio domeslico y agricul-
lura manlienen allas lasas de empleo evenlual y no
mueslran lendencias a reducirlo de lorma signilcaliva,
sin conlar la imporlanle presencia de empleo irregular
(con inmigranles sin papeles) que pueden eslar subva-
lorando la incidencia de la precariedad. La reduccion,
aunque manleniendo niveles insoporlables, se produce
en el comercio, la hosleleria, los servicios a las empre-
sas y, en proporcion menor en la induslria. Ls posible
que aqui haya jugado lanlo la presion sindical, como
la propia evidencia para las empresas de los eleclos ne-
galivos de un exceso de lemporalidad. A conlrario, una
serie de seclores especialmenle educacion, sanidad,
adminislracion publica han vislo aumenlar sus lasas
de lemporalidad. (Pecio,M. P. !3/!4).
Por olra parle, lrenle el argumenlo palronal que la
lemporalidad ayuda a ser mas compelilivos, ":e ob:er-
va que |o: :ec|ore: que recurren ma: a |a con|ra|ac|ón
|empora| :on |o: meno: compe||||vo:, |o: ma: |n|a-
c|on|:|a:, |o: que çeneran meno: r|queza y :on meno:
produc||vo:, donde |a econom|a |rreçu|ar (:umerç|daì
||ene ma: recorr|do, y donde e| u:o de |o: con|ra|o:
precar|o: puede |ener ma: repercu:|ón :obre |a :a|ud
|abora| de |o: |rabajadore:." (CC.OO. 2005, p. 47). Pa-
rece que queda bien claro, incluso para un sindicalo
como CC.OO. que la lemporalidad no se eslablece para
mejorar la produccion empresarial de lorma que be-
nelcie al conjunlo de la economia, sino direclamenle
para aumenlar la lasa de benelcio de sus empresarios.
"A:|, |a: pa|rona|e: :e bene|c|an no :ó|o de |a exp|o|a-
c|ón ´norma|´ de |a mano de obra, :obre |a ba:e de una
´moderac|ón :a|ar|a|´ conver||da en e| e:|ado ´na|ura|´
de |o: a:a|ar|ado:, :|no de |oda |a :obreexp|o|ac|ón y
opre:|ón que |a precar|zac|ón de| emp|eo :|çn||ca."
(Puiz Calacha, 2006,2!).
Las graves consecuencias negalivas de la precarie-
dad no quedan limiladas al mercado de lrabajo incer-
lidumbre sobre el empleo, salarios mas bajos sino que
abarcan loda la vida del lrabajador y su lamilia.
Lnlre las muchas consecuencias negalivas que la
lemporalidad liene para los lrabajadores, el primero que
acude a la menle es la eslrecha relacion exislenle enlre
la lemporalidad de los conlralos y la sinieslralidad labo-
ral. La conslruccion, por ejemplo, que ya hemos vislo
es el seclor de mas alla lemporalidad, es lambien el de
mayor numero de accidenles morlales y bajas laborales.
Se podra argumenlar que ello es debido a que son la-
reas de allo riesgo, pero parece bien probado que es la
lemporalidad el laclor mas imporlanle.
La precariedad laboral es el lundamenlo de la pre-
car|edad de v|da que experimenla una gran parle de las
clases populares. Lspecialmenle, pero no exclusivamen-
PLCUADPO 5.
TPLS SU8CONTPATAS.
Aunque lsaac muerlo en accidenle junlo con olros
cualro compañeros lenia conlralo con Calasa, en
realidad la encargada de conslruir el edilcio de olci-
nas en Poblenou era la promolora Habilal. Pero esla
subconlralo las lareas para realizar una galeria de
inslalaciones eleclricas a olras dos empresas. la ya
cilada Calasa, y lSl, que a su vez delego en 8rendom
Conslruccion 2004 SL. La perversa cadena de la sub-
conlralacion es habilual en la conslruccion alecla
al 90° del seclor, segun los sindicalos pero reper-
cule negalivamenle sobre el conlrol de seguridad en
las obras. Sobre lodo si concurren lrmas como 8ren-
dom, con sede en 8adalona y dedicada a la conslruc-
cion de alimenlos y bebidas, segun el regislro mer-
canlil (!!!). Lsla empresa es, ademas, la que empleo
a lres paquislanies muerlos lambien en el Poblenou.
La policia invesliga si eslos lres obreros sin papeles
lrabajaban bajo una idenlidad dislinla a la suya. Ll
Pais !2/9/2006 (Ll parenlesis es nueslro)
le los jovenes. Ls la precariedad laboral la base de la
anguslia permanenle lrenle a la inseguridad, que causa
graves problemas psiquicos, de los escasos ingresos de
los que disponen, al allernar periodos de lrabajo con
periodos de paro, de la sensacion de inulilidad de la
lormacion y la preparacion laboral, de lodo esluerzo y
responsabilidad en el empleo.
Y sobre lodo, la precariedad laboral, junlo con el
escandalo de los precios inmobiliarios, es lo que hace
imposible el planlearse un proyeclo de vida con una
cierla permanencia, elc.. La precariedad laboral lleva a
la precariedad en la vida de muchas personas enlre las
clases populares.
Creemos que la precariedad cubre ahora, ademas,
olra luncion, que es el consliluirse en la lorma moderna
del ejercilo de reserva. Ln los paises ricos, por un lado la
necesidad que hay de que la genle lrabaje para poder
producir siempre mas, por olro, la volunlad del capi-
3!
lal de reducir las preslaciones
laborales a los parados, lo que
evenlualmenle puede llevar a
que aparezcan problemas de
legilimacion imporlanles si las
preslaciones se reducen mu-
cho, mas la posibilidad de em-
plear a genle con salarios muy
bajos, como los inmigranles, y
con la colaboracion del aparalo
esladislico, esla haciendo que
las cilras de paro disminuyan
signilcalivamenle. No solo en
Lspaña sino en lodos los paises
ricos. Pero el capilalismo no
puede pasar sin un ejercilo de
reserva que discipline a los lra-
bajadores, por lo que quienes
ahora pueden lrabajar eslan
obligados a hacerlo en propor-
ciones crecienles en muy pre-
carias condiciones laborales.
Los lrabajadores precarios son el ejercilo de reserva en
esle periodo de relaliva aclividad economica, aunque es
de lemer que cuando esla disminuya volveran a apare-
cer allos numeros de parados.
Si a los lrabajadores en precario añadimos los alre-
dedor de 2 millones de lrabajadores en paro, podemos
percibir la prolundidad de los males que aquejan a los
lrabajadores de esle pais. A menudo, los lrabajadores en
paro y los precarios 'son inlercambiables' en el senlido
que dejan el paro para lener un conlralo en precario y
volver de nuevo al paro. Consliluyen una poblacion sin
ninguna eslabilidad en el em-
pleo, que podrian considerarse
de 'paro inlermilenle' o 'paro
ocullo' y suponen un enorme
ejercilo de reserva en el mer-
cado laboral de esle pais.
Ll paro y la precariedad se
allernan, mejor dicho, se com-
binan, para que la crecienle
capacidad de producir rique-
za de la sociedad no allere la
explolacion y la subordinacion
que el capilalismo exige de los
lrabajadores. "La lemporali-
dad no es una pieza separada,
ni consecuencia, por supues-
lo, de la especial perversidad
de nueslros empresarios. Ls
produclo direclo de nueslro
sislema produclivo"
!9
. Ll capi-
lalismo ha redescubierlo que
la precariedad consliluye la
version moderna del ejercilo de reserva en periodos de
aclividad economica. La precariedad laboral no es una
enlermedad lemporal sino que se ha converlido en un
elemenlo eslruclural del capilalismo global aclual.
Lsperamos que con esle ullimo aparlado haya que-
dado perllada, siquiera brevemenle, la eslruclura y si-
luacion del mercado de lrabajo en el eslado español en
los ullimos años. Ls parliendo de esla siluacion desde
donde se podra inlenlar evaluar lo que supone la ullima
Pelorma de 2006, aspeclo que nos proponemos realizar
a conlinuacion.
32
NOTAS PAPTL 2.
!. Con una dilerencia relevanle. debido a la pobreza de las preslaciones sociales del lranquismo, eslas hubieron
de ampliarse al principio de la lransicion, por lanlo en direccion opuesla a los planleamienlos del modelo neoli-
beral.
2. Para la evolucion en el periodo !975-!99! vease LTXLZAPPLTA M. (coord.), |a ree:|ruc|urac|ón de| cap||a||:mo
en |:paña, Ldilorial lcaria, !992.
3. Ll leclor que desee prolundizar en la evolucion en mas delalle enconlrara baslanles obras que lralan de eslos
lemas. Lnlre ellas para la evolucion laboral lanlo el lrabajo de LAPULNTL PLPAPNAU, J. i OPTlZ DL VlLLAClAN
PL8OLLO, D. (2000) ya cilado Las polilicas laborales, en ADLLANTADO, J. (Coord.), Camb|o: en e| e:|ado de|
b|ene:|ar, po||||ca: :oc|a|e: y de:|çua|dade: en |:paña. Ld. lcaria-Anlrazyl y Servei de Publicacions UA8. 8arcelona.
Como el documenlado inlorme de PUlZ CALACHO (2006) le proporcionan un resumen muy valido, asi como olros
lrabajos que mencionamos en la bibliogralia de esle lnlorme.
4. Veremos que a parlir de 2000 la incidencia de la inlernacionalizacion ha sido mucho menos lavorable para los
lrabajadores españoles.
5. Pero una vez mas los numeros engañan. Ln !976 la relerencia eran los !0 paises de la UL de enlonces, ahora son
los 25, que incluyen a Luropa del Lsle. Como eslos lienen un Pl8 mucho mas bajo, la media ha bajado y nosolros
'hemos subido' hasla el 98,5°. Lo que no es correclo pues los porcenlajes corresponden a unidades dislinlas. De
lodos modos, si es verdad que el Pl8 de Lspaña ha aumenlado mas rapidamenle que la media de la UL, pero no
al nivel de esla cilra.
6. Ll Pl8 per capila en 2005 era de 26.!25,3 dolares.
7. Que supuso un periodo de reorganizacion radical con reconversiones en muchos seclores, cierre de empresas,
cambios de propiedad, crecimienlo del empleo sumergido en algunas areas, elc.
8. Seria muy inleresanle que los empresarios luvieran que vivir duranle cierlo liempo con los mismos imporles que
proporcionan las preslaciones sociales de loda indole par, enlermedad, pensiones para ver si manlenian esla
opinion.
9. Ll resumen que sigue ha sido realizado basicamenle siguiendo el arliculo de Lncarna Puiz Calacho 2005.
!0. Los conlralos lemporales han exislido siempre para aquellos lrabajos que respondian a lareas lemporales. agri-
cullura, incluso conslruccion. Lo que es dislinlo ahora es que se permilen los conlralos lemporales para lrabajos
que no son lemporales.
!!. De nuevo con la idea de no abrumar con dalos, sino de inlenlar señalar las paulas de las principales lineas
de evolucion seleccionamos unos pocos años que nos parecen signilcalivos y permilen percibir la evolucion en el
conjunlo del periodo y para cada conceplo.
!2. Nos enconlramos aqui con un problema que iluslra perleclamenle lo que hemos comenlado acerca de las
esladislicas. Segun los dalos del lNL y los elaborados con dalos de la Pevisla de Coyunlura Laboral que loma sus
dalos del lNL, las cilras para las Tasas de Aclividad son las que presenlamos en el Cuadro !. Ln lorno a la misma
magnilud eslan los dalos de PLClO (2004). Sin embargo en el Cuadro !.!. de dicha publicacion dan como 'Tasa de
aclividad' la cilra de 70,8 para 2005 añadiendo que se releren 'a la poblacion de !6-64 años'. Asi mismo, CC.OO.
en su publicacion CC.OO. 2005, p.4! da para el ll lrimeslre de dicho año una lasa de aclividad del 82,2° para los
hombres y del 59,3° para las mujeres, lambien elaboradas a parlir de dalos de la LPA. Las cilras discrepan mucho
y es dilicil conocer cual es la mas correcla, pues nueslro calculo en el C.! se relere lambien a la 'Poblacion Acliva'
que se supone se relere a !6-64 años... Los comenlarislas acluales convencionales sobre el mercado de lrabajo
escriben como si la cilra mas adecuada luera la mas alla, pero los dalos que nosolros enconlramos son los del
cuadro. La dilerencia es imporlanle, pues con las cilras mas bajas la Tasa de Aclividad ha aumenlado muy poco,
y con las mas allas, ha aumenlado mucho. Ls posible que haya aumenlado baslanle pues ya señalamos que son
muchas las mujeres que se han incorporado al mercado de lrabajo. Con esla inlormacion es muy dilicil apoyarse
en los dalos para hacer comenlarios concluyenles.
!3. Los dalos de años anleriores al Cuadro ! son lomados de Pecio, 2004, diversos cuadros.
!4. De nuevo hay grandes discrepancias en las cilras segun la luenle. Segun PLClO (2004) y CC.OO.
!5. Por ejemplo, las personas que alienden en las venlanillas de las insliluciones lnancieras solian ser empleados
adminislralivos, mienlras que ahora una gran mayoria de ellos son lilulados universilarios. Y asi en olros muchos
lugares, se esla asisliendo a una sobre cualilcacion de los lrabajadores en relacon a las lareas que se les enco-
miendan.
!6. Para mas delalle sobre la dilerencia de salarios enlre lraba jadores con conlralos indelnidos y lemporales, ver
lnlorme 4 de TAllA de proxima publicacion.
!7. Ls imporlanle dislinguir enlre la Lslruclura de la conlralacion conlralos indelnidos y lemporales de lodos
los lrabajadores ocupados, que se recoge en el Cuadro 2, del llujo de los nuevos conlralos que se realizan en
un año, recogidos en el Cuadro nº !0.
!8. Ln Lspaña exisle una larga lradicion de migraciones, pero hasla ahora habian sido o emigraciones de españoles
o inmigraciones inlernas de genles del pais. Ls la primera vez en la hisloria moderna de Lspaña que se reciben
lrabajadores de olros paises mas pobres.
!9. Marcos Peña Pinlo, que lue Secrelario Ceneral de empleo, en Ll Pais !0/5/06. Las cursivas son nueslras.
33
îARI| 3
A
|A R||ûRYA |ABûRA| B| ZBBe
3.!. LOS ANTLCLDLNTLS
Ll Acuerdo para |a mejora de| crec|m|en|o y de| emp|eo
1
,
lexlo que recoge la Pelorma Laboral mas recienle, lue
lrmado por las palronales CLOL y CLPYML, los sindica-
los CCOO y UCT y el gobierno del PSOL el 9 de mayo
de 2006. Ll documenlo culmina un proceso negocia-
dor denominado Dialogo Social iniciado por el gobierno
del PSOL poco despues de consliluirse a mediados del
2004.
La Pelorma se ha presenlado como un gran esluer-
zo del Cobierno por realizarla de lorma concerlada con
los dislinlos agenles sociales (en la relorma de 200! ni
las cenlrales sindicales ni la palronal habian parlicipa-
do)), a lraves precisamenle de esle Dialogo Social, en el
cual las propueslas del gobierno y el asesoramienlo de
experlos exlernos, eran debalidas por los inlerloculo-
res sociales, que a su vez presenlaban sus documenlos
con propueslas allernalivas. La resullanle de lodo esle
proceso ha sido la Pelorma que aqui analizamos. La vo-
lunlad del gobierno por acomeler de manera priorilaria
la Pelorma del mercado laboral no ha podido evilar que
el proceso se haya prolongado duranle casi dos años, a
lo largo de los cuales la negociacion ha eslado paraliza-
da duranle periodos dilalados y ha ido avanzado en los
momenlos en que el gobierno ponia sobre la mesa los
punlos a disculir.
Tras los primeros movimienlos de acercamienlo del
gobierno a las palronales y sindicalos mas represenla-
livos, el !4 de mayo de 2004 el minislro Caldera co-
munica a la Comision Social del Congreso el plan y los
conlenidos de la negociacion, muy cercanos a los que
posleriormenle, el 8 de julio, se lormalizaron en la |e-
c|arac|ón para e| d|a|oço :oc|a|. compe||||v|dad, emp|eo
e:|ab|e y cohe:|ón :oc|a|, lrmada por el gobierno, la
palronal y los sindicalos mayorilarios. Con la misma, se
inicia el proceso de negociacion con la lnalidad de aco-
meler relormas que prolundicen en la linea del Acuerdo
del 97 (Acuerdo lnlerconlederal para la Lslabilidad del
Lmpleo).
Los objelivos marcados por la |ec|arac|ón son la
creacion de empleo, y su eslabilidad. Como hecho di-
lerenciado, se mueslra la preocupacion por la precarie-
dad laboral enlendida como un exceso de lemporalidad
y la amplia ulilizacion no juslilcada de la conlralacion
lemporal. Ll mercado laboral es el objelivo priorilario
del gobierno, pero la Declaracion para el dialogo social
abarca olros ambilos como las pensiones (cuya relorma
llegara juslo despues de la lrma del Acuerdo sobre el
mercado laboral), las polilicas aclivas de empleo, inmi-
gracion, lormacion, jovenes y mujeres, polilica induslrial
y medio ambienle, elc..
Ll marco de la negociacion se manliene esencial-
menle denlro de la linea de los principios de la polilica
economica neoliberal, dando prioridad al logro de la
compelilividad empresarial y siluando los aspeclos la-
borales subordinados a aquella. Se lrala de acomeler
regulaciones que den prioridad a la compelilividad para
conseguir el crecimienlo economico, hecho que, segun
esle analisis, llevara al crecimienlo del empleo. Ll discur-
so plasmado en la Declaracion, sin embargo, se maquilla
34
de malices reloricos que prelenden conjugar el Lslado
del 8ieneslar y la compelilividad de la economia y ha-
cer compalible la seguridad laboral con la lexibilizacion
demandada por los empresarios. No obslanle, aceplado
el marco de la compelilividad por las dislinlas parles de
la negociacion, la relorma laboral, en el mejor de los
casos, solo podia eslar encaminada a paliar los recorles
de los derechos laborales de las relormas anleriores. La
Pelorma laboral aclual es muy conlinuisla de la linea del
Acuerdo de !997 y aporla muy poca cosa nueva, aun-
que su alcance habra de comprobarse a medida que se
vaya haciendo elecliva a parlir del ! de julio de 2006.
Ln el lexlo de esle lnlorme, para cenlrar los aspec-
los mas imporlanles y, al mismo liempo agilizar su lra-
lamienlo, solo haremos relerencia a lo que consliluye
el resullado de lodo esle proceso, es decir, la Pelorma
Laboral propiamenle dicha, conlenida en la ley señala-
da. A pesar de su inleres, se resume la consideracion
del Dialogo Social y las diversas posiciones manilesla-
das en el mismo por los diversos agenles sociales en
un Cuadro lomado de la CCT que se incluye en esle
lnlorme, y la lisla de los documenlos principales del Dia-
logo se recogen en el Pecuadro 6. Unicamenle señalar
que, como novedad relaliva en nueslro pais, se recabo
la opinion de un grupo de experlos, que bajo su supues-
la neulralidad orienlaron, sin embargo, sus recomen-
daciones en la misma linea de las posiciones palronales
que, ademas, rapidamenle hicieron suyas las opiniones
de los experlos basando en las mismas muchos de sus
argumenlos, que, como era de prever, en sus diversas
posiciones, los empresarios se han manlenido agresiva-
menle empeñados en lograr el abaralamienlo del des-
pido y el abandono del conlrol juridico del mismo, asi
como la privalizacion del lNLM, un mayor papel para las
LTTs, y la reduccion de las colizaciones empresariales,
y que los sindicalos se han moslrado muy moderados,
renunciando de enlrada a recuperar los derechos labo-
rales recorlados en las anleriores relormas, 'compren-
sivos' con la problemalica empresarial y proximos a la
linea del gobierno, inlenlando sobre lodo paliar la gran
imporlancia de los conlralos lemporales que llevan a
la enorme precariedad que sulren los lrabajadores del
pais, y sobre lodo los jovenes y las mujeres.
PLCUADPO 6.
DOCUMLNTOS PPlNClPALLS DLL DlALOCO SOClAL
- Cobierno. |ec|arac|ón para e| d|a|oço :oc|a|.
compe||||v|dad, emp|eo e:|ab|e y cohe:|ón :oc|a|,
8/7/2004.
- Lxperlos. |n|orme de |a Com|:|ón de |xper|o: para
e| d|a|oço :oc|a|.
- Sindicalos. |ropue:|a: un||ar|a: para e| ||a|oço 5o-
c|a| :obre e| |ercado de 1rabajo, !9/4/2005.
- Cobierno. |ocumen|o para e| d|a|oço :oc|a| :obre
e| mercado de |rabajo, !5/3/2005.
- Cobierno. |ocumen|o para |a me:a de d|a|oço :o-
c|a| :obre mercado de |rabajo, !8/!0/2005.
- Sindicalos. 5||uac|ón de |a neçoc|ac|ón |r|par|||a :o-
bre mercado de |rabajo, 25/!0/2005.
- CLOL y CLPYML. ||an|eam|en|o: empre:ar|a|e:
para e| d|a|oço :oc|a| :obre e| mercado de |rabajo.
- Cobierno. Acuerdo para |a mejora de| crec|m|en|o
y de| emp|eo. 9/5/2006. PLAL DLCPLTO-LLY 5/2006,
de 9 de junio, para la mejora del crecimienlo y del
empleo. 8OL !4 DL JUNlO.
Ln la parle inlerior de la pagina se presenla el re-
sumen que de las posiciones de los parlicipanles en el
Dialogo Social ha hecho CCT.
35
3.2. LA PLlOPMA LA8OPAL
Ll Acuerdo para la mejora del crecimienlo y del empleo,
del 9 de mayo de 2006 consla de las siguienles medidas
principales.
ConIraIación indeñnida y conversión
|eapar|c|ón de| con|ra|o de |omen|o de |a con|ra|ac|ón
|nde|n|da. Se vuelve a poner en vigor esla modalidad,
ya inlroducida en el Acuerdo del 200!, que podra apli-
carse a los conlralos lemporales anleriores al
3! de diciembre del 2007. Las caraclerislicas
del conlralo se manlienen. podran celebrarse
a grupos de desempleados (jovenes enlre !6
y 30 años, mujeres para prolesiones y ocupa-
ciones con menor indice de empleo lemenino,
mayores de 45 años, parados con al menos 6
meses de paro y discapacilados). La peculiari-
dad de esle conlralo es que la indemnizacion
por despido improcedenle es mas reducida
que la del ordinario, siluandose en 33 dias
por año con un maximo de 24 mensualidades
(en el ordinario, 45 dias con un maximo de 42
mensualidades), por lo que los lrabajadores
que pasen a ser ljos bajo
esla modalidad lendran
una indemnizacion por
despido mas reducida.
Lsla modalidad, ademas de incenlivar que
los empresarios hagan conlralos ljos, liene
el eleclo de susliluir los conlralos indelnidos
ordinarios.
|eapar|c|ón de |a: bon||cac|one:. Se eslable-
ce un nuevo plan de bonilcaciones a los con-
lralos indelnidos realizados a cierlos colec-
livos (mayorilarios enlre los desempleados).
Como novedad, añaden como susceplibles de
bonilcacion a los coleclivos de desempleados
varones enlre !6 y 30 años y mujeres que se
reincorporen al empleo despues de 5 años de
inaclividad. La percepcion de bonilcaciones
se amplia de 2 a 4 años (exceplo los mayo-
res de 45 años y discapacilados para los que
se manliene para loda la vigencia del con-
lralo) pero se redislribuye la misma cuanlia.
Las cuanlias que reciben los
empresarios varian enlre los
500 euros a los !.200
2
.

||an ex|raord|nar|o para |a conver:|ón en |nde-
|n|do: de |o: con|ra|o: |empora|e: iniciados
anles del ! de junio de 2006, para los colec-
livos susceplibles de las bonilcaciones (punlo
anlerior). Lsle Plan solo eslara vigenle hasla
3!/!2/2006. Se lja una bonilcacion de 800
euros duranle los 3 primeros años.
ßeducción de Ias coIizaciones
|educc|ón de |a: co||zac|one:. Se reduciran
las colizaciones empresariales en los siguien-
les casos.
/RVSULQFLSDOHVDVSHFWRVGHODUHIRUPDODERUDO
- Contrctccìon temporcl: se limitará el encadenamiento
abusivo de contratos al obligar a hacer fijo a todo tra·
bajador que haya encadenado dos o más contratos tem·
porales con duracion superior a dos años en un periodo
de J0 meses. La medida se incluirá en el Estatuto de los
Trabajadores. La rotacion excesiva en un mismo puesto
de trabajo se regulará en la negociacion colectiva.
- Contrctccìon ìnde]ìnìdc: seguirán existiendo los dos
contratos indefinidos ahora vigentes, el ordinario (con
despido de 45 dias por año trabajado) y el de fomento del
empleo (JJ dias por año).
- 8onì]ìcccìones: se concederán exclusivamente al em·
pleo fijo y se amplian de dos a cuatro años. Se establece·
rán unas cuantias fijas (en lugar de un porcentaje de la
cotizacion, como hasta ahora) para cada colectivo al que
se quiera subvencionar. Los empresarios recibirán boni·
ficaciones entre 500 y J200 euros destinadas a mujeres,
jovenes, discapacitados y personas con contrato de for·
macion.
- Cotìzccìones: se rebaja lo que los empresarios pagan
por sus trabajadores en concepto de desempleo. El 6º
anual se reduce 0,25 puntos este año y el proximo y me·
dio punto en 2006. Las cotizaciones del F0CASA bajan del
0,4º de la base al 0,2º.
- Me]orc de prestccìones: el subsidio de desempleo se
extiende a los mayores de 45 años sin responsibilidades
familiares (ahora solo lo perciben si tienen familia). Tam·
bién suben las prestaciones del F0CASAmediante la ex·
tension de este fondo a los trabajadores temporales y
los salarios (pago de 150 dias frente a los 120 actuales) e
indemnizaciones que paga el fondo.
- Plcn de choque: para destacar la actual bolsa de tem·
poralidad se bonificarán con 800 euros al año durante un
máximo de tres los contratos eventuales que se convier·
tan en fijos antes del J1 de diciembre de este año. Ade·
más, los contratos temporales anteriores a 2006 podrán
convertirse a fijos con la modalidad de fomento (despido
más barato).
- Contrctcs y subcontrctcs: se considera cesion ilegal de
trabajadores cuando una empresa contrate con otra para
ofrecerle exclusivamente mano de obra, sin valor añadi·
do. Los representantes de los trabajadores de una empre·
sa principal podrán representar a los de la subcontrata
si comparten el mismo centro de trabajo y éstos carecen
de representacion. Se implantará un libro de registro con
toda la cadena de subcontratas que compartan centro de
trabajo.
- lnspeccìon de trcbc]o: se ampliará la plantilla y se crea·
rá un organo estatal que coordine esta labor. Las comuni·
dades crearán otros en funcion de sus competencias.
- Servìcìos Públìcos de Empleo: se mejorará su dotacion
economica con el compromiso de que se recojan en los
proximos Presupuestos Cenerales del Estado.
Fuente: El Pcìs 11/05/0ó
36
- Ln los conlralos indelnidos, se reduciran las co-
lizaciones por desempleo en medio punlo en dos años
(0,25 punlos porcenluales cada año).
- Ln los conlralos de duracion delerminada a liem-
po complelo realizado por las LTT se pasara del 7,7°
al 6,7°.
- Ln lodos los conlralos se reduciran a la milad las
aporlaciones al lOCASA
3
(londo de Caranlia Salarial),
pasando del 0,4° al 0,2° (se incluye una clausula que
limila modilcaciones luluras
en el lipo de colizacion al
saldo lnanciero del londo).
Cesión iIegaI de Irabajadores. ConIraIas y subcon-
IraIas. Inspección Irabajo y 5eguridad 5ociaI.
|ncadenam|en|o de con|ra|o:. Se eslablece que sera
lraudulenlo el encadenamienlo de dos o mas conlra-
los lemporales duranle mas de 24 meses, denlro de un
periodo lolal de 30 meses. Ls de-
cir, cuando un lrabajador ocupe
igual pueslo de lrabajo con con-
lralos lemporales duranle mas de
24 meses, en un periodo de 30
meses, se converlira en ljo aulo-
malicamenle. A pesar de inlroducir un limile lemporal
general hasla ahora inexislenle, no puede esperarse
una mejora signilcaliva en el lraude en la ulilizacion de
los conlralos lemporales, dada la lacilidad de los em-
presarios para evilar dicha limilacion (unicamenle es ne-
cesario especilcar un pueslo de lrabajo dislinlo o bien
despedir al lrabajador lerminado el plazo).
Con|ra|o para |a |ormac|ón, conlralo de insercion. Ll
conlralo de lormacion se podra realizar a lrabajadores
de enlre !6 y 2! años, pero se vuelve a limilar a 24
años el limile cuando el conlralo
concierne a desempleados para
alumnos-lrabajadores (exceplo
programas de lalleres de empleo
o discapacilados). Se elimina la
posibilidad de realizar esle con-
lralo con lrabajadores exlranje-
ros, parados por mas de 3 años y
personas de exclusion social mayores de 2!. Se elimina
el conlralo de insercion (ya no se ulilizaba desde julio
del 2004) pero se manlienen
los conlralos de relevo.
5ubcon|ra|ac|ón de obra: y
:erv|c|o:. linalmenle, la regu-
lacion de esla maleria inlrodu-
ce aspeclos mas bien reloricos
que aleclan a los redaclados
de las delniciones. inlormar
a los represenlanles legales
de los lrabajadores sobre as-
peclos como objelo, duracion
y planlilla previsla de las conlralas, riesgos laborales y
represenlanles legales (cuando carezcan de represenla-
cion y comparlan cenlro de lrabajo)
4
. Ll Acuerdo lnal
no prolundiza en esle lema dadas las divergencias enlre
Sindicalos y Palronal.
Ce:|ón ||eça|. Se incluyen delniciones de supueslos
que pueden consliluir cesion ilegal. 'se considerara ce-
sion ilegal de lrabajadores cualquier subconlralacion
deslinada en exclusiva a conlar con mano de obra, sin
ningun olro valor añadido de la empresa' (la cesion de
lrabajadores solo puede elecluarse a lraves de LTT). Se
añaden crilerios como "que la empresa cedenle carez-
ca de una aclividad o de una organizacion propia" re-
lriendose a la cesion ilegal por parle de las empresas
mulliservicios (que acluan como LTT sin ajuslarse a la
normaliva de eslas, suponiendoles una "compelencia
desleal"). De hecho, lan solo se releja la jurisprudencia
lavorable en esla maleria.
|n:pecc|ón de 1rabajo. el gobierno conlempla polen-
ciar progresivamenle las acluaciones dirigidas a revisar
el lraude en la conlralacion lemporal en seclores de
alla lemporalidad, la igualdad de lralo, la economia su-
mergida y las personas con discapacidad. Asimismo, se
compromele a relorzar los eleclivos y medios lecnicos
(aumenlara la planlilla casi un 20°) y a arlicular la par-
licipacion de los inlerloculores sociales (Organizaciones
sindicales y empresariales mas represenlalivas) en los
programas. Todas las parles paclan analizar los resulla-
dos de las inspecciones asi como la parlicipacion de los
represenlanles legales de los lrabajadores.
PoIíIicas AcIivas. 5ervicios PúbIicos de EmpIeo. Pro-
Iección desempIeo.
|ro|ecc|ón de:emp|eo. Se amplia el subsidio de desem-
pleo a cierlos coleclivos (45 años sin cargas lamiliares,
ljos disconlinuos, cooperalivas,.), se equiparan las
colizaciones de la Penla Acliva de lnsercion a las del
desempleo y se amplia la coberlura de la renla agra-
ria a los lrabajadores evenluales del Pegimen Lspecial
Agrario y a los lemporales de cooperalivas. Las mejoras
planleadas son minimas, leniendo en cuenla la escasa
coberlura de las preslaciones del desempleo
5
. Ademas,
recienlemenle los subsidios evolucionan ligados a un
nuevo indice, el lPPLM (ln-
dicador publico de renla de
eleclos mulliples), siendo esle
inlerior al Salario minimo in-
lerprolesional y que, ademas,
pierde poder adquisilivo. A
pesar del superavil que pre-
senla el lNLM, se ha descar-
lado una subida suslancial de
las preslaciones, lanlo en su
cuanlia como su coberlura, y
por el conlrario, que se han
37
rebajado las cuolas empresariales. No solo eso, !las co-
lizaciones al lNLM de los lrabajadores van a lnanciar las
bonilcaciones que de los empresarios eslablecidas en la
Pelorma! (ver mas adelanle).
|OCA5A (|ondo de Caran||a
5a|ar|aì. Se mejoran la asislen-
cia del lOCASA en caso de in-
solvencia empresarial, amplian-
dose la cuanlia maxima a abonar del doble al lriple del
Salario minimo inlerprolesional, elevando de !20 a !50
dias el numero de dias maximos de salario pendienle de
pago y se incluiran la parle proporcional de las pagas
exlras. Para las indemnizaciones reconocidas, se am-
pliara la base de calculo (del doble al lriple del Salario
minimo), se incluiran indemnizaciones por causas obje-
livas, exlincion del conlralo de conlormidad, conlralos
lemporales y las conciliadas judicialmenle.
5ervicios púbIicos de EmpIeo, inIermediación en eI
mercado de Irabajo y poIíIicas acIivas de empIeo.
|odern|zac|ón de |o: 5erv|c|o: |úb||co: de |mp|eo. Ll
Cobierno se compromele a elaborar un Plan Clobal de
Modernizacion de los Servicio Publico Lmpleo, conlan-
do con una dolacion presupueslaria. Se enlocara a la
mejora de recursos maleriales y lecnologicos, modil-
car la eslruclura organizaliva y la siluacion laboral y
relribuliva del personal.
Las expeclalivas que esle
planleamienlo suscilan
es la conduccion hacia la
privalizacion del Servicio
Publico de Lmpleo.
3.3. LL COSTL DL LA PLlOPMA LA8OPAL
La relorma laboral coslara unos 2.!64,9 millones de
euros enlre 2006 y 2007. Ll gaslo principal se producira
en 2007 pues en 2006 la relorma solo se esla aplicando
desde el ! de julio. A eslas canlidades se han de sumar
las que ya se eslaban gaslando anles de la Pelorma, que
asciende a casi 3.000 millones de euros (2.980 exacla-
menle)
6
.
Lsle gaslo se lnanciara en un 50° con aporlacio-
nes del lNLM y la mayor parle del reslo con las aporla-
ciones de lOCASA (que se nulre de aporlaciones em-
presariales). Ls decir, la Pelorma laboral se cubre con
londos que acumulan los propios lrabajadores, bien
direclamenle o bien por colizaciones empresariales de-
bidas a su lrabajo. No hay mas aporlacion del seclor
publico, como lo señala el propio Cuevas. "Como bien
sabe el minislro, los presupueslos no se van a incremen-
lar, sino que los 4.000 millones de bonilcaciones se va a
oblener del superavil de la Seguridad Social gracias a las
colizaciones que pagan las empresas
7
" (como salarios
de los lrabajadores, añadimos nosolros).
|a med|da ma: co:|o:a e: |a rebaja de co||zac|one:
empre:ar|a|e:, que cue:|a 1.27J,¯ m|||one: de euro: de
un |o|a| de 2.16¯ de |o: do: año: 2006 y 2007 (¯3,9%ì.
Ls decir, el 60° del cosle de la Pelorma Laboral va di-
reclamenle a los empresarios para que convierlan en
indelnidos unos conlralos que nunca lenian que haber
sido lemporales (si pueden ser indelnidos ahora, hu-
bieran podido serlo desde el principio). Pero eslo no es
lodo. la segunda parlida por imporlancia es el aumenlo
de los incenlivos a las empresas, que aunque no supon-
dra mucho gaslo nelo en 2007 (solo 59 millones mas)
esle año alcanza a la canlidad de 273,5 milllones por el
Crupo: de |rabajo de ana||:|: de |a:
|o||||ca: Ac||va: de |mp|eo y de 1ra-
bajo 1r|par|||o. Con respeclo a las Po-
lilicas Aclivas de empleo, se preve que
los lrmanles hagan una evaluacion de
la misma y el gobierno se comprome-
le a polenciar los servicios de orienla-
cion, insercion y lormacion. Las poli-
licas aclivas son un campo que goza
de presupueslos crecienles y al que los
Sindicalos vinculan parle de su eslruc-
lura (lnanciera y organizaliva) Por olra
parle, se eslablece el Crupo de lraba-
jo lriparlilo, para lrabajar en la Ley de
Lmpleo y polilicas aclivas de empleo,
en el que se analizaran lambien el pa-
pel de las agenles que inlervienen en el
mercado de lrabajo (Servicios Publicos
de Lmpleo, Lnlidades Colaboradoras,
Agencias de Colocacion y Lmpresas de
Pecolocacion). Ln esle marco se eslu-
diaran eliminar las exclusiones de las
LTT (AA.PP y aclividades peligrosas).
38
plan de choque de converlir los conlralos de lemporales
en indelnidos. Por el conlrario, la media menos gravosa
es la mejora de las preslaciones a los parados mayo-
res de 45 años, y los salarios e indemnizaciones que se
abonaran a los lrabajadores de empresas en quiebra,
que coslaran !72,9 milllones de euros esle año y 386
el que viene
8
.
abordar el lema de la negociacion colecliva (para debi-
lilarla) e incluso los sindicalos y la palronal enlienden
que quedan luera dos cuesliones cruciales. la lexibili-
zacion de los conlralos y la vinculacion de los salarios
y la produclividad (¸preparemonos que es eslo lo que
viene despues!) Por olro lado, los sindicalos insislen en
que, en muchas ocasiones, no es la lalla de legislacion
especilca lo que dispara los indices de lemporalidad,
sino que la legislacion no se cumple.
Siguiendo la lonica neoliberal de regular el mercado
laboral a lavor de los empresarios, propone una conlra-
rrelorma muy moderada que va a lrenar en muy poco
el proceso de degradacion de los derechos laborales.
Ya se ha dicho que la Pelorma parle de la necesidad
de eslimular la compelilividad empresarial, de lorma
que el nucleo duro del Acuerdo consisle en polenciar
aquellos elemenlos que abaralan el cosle del despido
y lnancian a los empresarios, con generosas bonilca-
ciones y rebajas de las conlribuciones sociales. Toda
juslilcacion de esla Pelorma como lavorecedora de la
eslabilidad del empleo solo puede basarse en una inler-
prelacion perversa de los derechos laborales, aceplando
la degradacion del conlralo indelnido para manlener la
eslabilidad y asumiendo que las supueslas mejoras de
la ocupacion y eslabilidad van ligadas a las demandas
de los empresarios de abaralar los cosle. Ln lodo caso,
incluso las medidas posiblemenle posilivas para los lra-
bajadores son insulcienles para combalir los problemas
del mercado de lrabajo, pueslo que se ha lralado de
minimizar su impaclo en lerminos de cosles para los
empresarios. Ls sorprendenle que a pesar de que la Pe-
lorma es claramenle lavorable a los inlereses de las em-
presas, son los Sindicalos quienes lnalmenle venden el
exilo de la Pelorma, mienlras la Palronal crilica la escasa
prolundidad de las medidas.
Siguiendo la orienlacion de la palronal, para polen-
ciar la eslabilidad se uliliza principalmenle el mecanis-
mo de abaralar el despido de los conlralos indelnidos,
en lugar de alacar direclamenle los conlralos en preca-
rio o penalizar la conlralacion lemporal. Lo que implica
la idea de que solo si se proporcionan venlajas a los
empresarios se podra disminuir la precariedad. Con lo
que gradualmenle el numero de lrabajadores ljos 'nor-
males' con unas indemnizaciones de despido pacladas
en convenio disminuye, y van ocupando los empleos los
lrabajadores con conlralos de lomenlo del empleo que
suponen despidos cada vez mas baralos. Lo que camina
en la direccion del despido libre. La lexibilidad para la
palronal se consigue, mienlras que la seguridad para los
lrabajadores (disminucion de la precariedad), ademas de
ser siempre relaliva, solo parece que se podra ampliar a
cosla de disminuir las indemnizaciones si son despedi-
dos (¸curioso que para relorzar la eslabilidad laboral se
empiece abaralando el despido!), o evenlualmenle, si
eslas desaparecen en el liempo.
Los mecanismos paclados siguen manleniendo |a
:eçmen|ac|ón de |o: |rabajadore: (precarios/no preca-
rios, ljos/lemporales, conlralos indelnidos anliguos/
3.4. UNA LVALUAClON lNlClAL DL
LA PLlOPMA LA8OPAL
Hace pocos meses que se lrmo la Pelorma Laboral (PL)
por lo que la evaluacion de su impaclo en el panorama
laboral español no puede ser mas que muy limilada. No
obslanle, es posible una evaluacion previa que relaciona
las medidas de la Pelorma con lo que parecen ser las
necesidades mas imporlanles de las relaciones sociales
en el pais. Y es esle lipo de evaluacion la que presen-
lamos aqui, ademas de un comenlario sobre los dalos
disponibles que se releren al corlo periodo lranscurrido
desde la lrma de la Pelorma.
|e:pec|o a |o: p|an|eam|en|o: de |a |e|orma. La
Pelorma Laboral del 2006 puede considerarse como
una relorma parcial, que poco aporla de nuevo, y que
prolundiza en la linea del Acuerdo de !997. Ll gobierno
ha consolidado en el Acuerdo lnal aquellos aspeclos en
los que habia mayor consenso enlre Sindicalos y Palro-
nal, dejando de lado los aspeclos en que la conlronla-
cion enlre ambos era mas inlensa. Huyendo de medidas
maximalislas que propugnaba la Palronal y conlinuando
con la relorma de la conlralacion indelnida, a la vez
que incluye algunas de las limidas reivindicaciones de
los Sindicalos, pero sin planlear conliclos para los em-
presarios y sin abordar cambios signilcalivos para com-
balir la precariedad. Lxisle un consenso generalizado de
que es una 'minirrelorma', hasla el punlo que la palro-
nal calalana Pymec considera que es 'un puro maquillaje
sobre cosas que ya exislian'. (Ll Pais, 6/5/06). Por su par-
le, el PP lambien la considera insulcienle pues querria
39
nuevos conlralos indelnidos), lo que debilila a los lra-
bajadores, complica la negociacion y hace mas diliciles
las reivindicaciones conjunlas. Se exliende la "cullura
de la precariedad" y se eslimula la lalla de solidaridad
enlre los lrabajadores.
un inlorme realizado por la Price Walerhouse Coopers
basado en un panel de experlos y empresarios se con-
sidera que la lemporalidad laboral en Lspaña se debe
a la careslia del despido normal (50,8°), seguido de
|a exce:|va ca:u|:||ca y de| exce:o de po:|b|||dade: para
rea||zar con|ra|o: |empora|e: (34,!°) y del abuso de la
ley por parle de las empresas (22,8°).
Se "lnancia" mas a los empresarios por los con-
lralos indelnidos, a los que no les inleresa la conlrala-
cion indelnida sino ahorrarse cosles, desde una doble
verlienle. Por una parle se rebaja el cosle relalivo del
lrabajador indelnido. puede preverse que los conlra-
los realizados con esla modalidad, con 33 dias por año
de indemnizacion vayan a susliluir una buena parle de
conlralos ljos que se hubiesen realizado con el conlralo
ordinario de 45 dias. Por olra parle, se conceden gene-
rosas bonilcaciones para los empresarios, lnanciadas
por las colizaciones de los salarios. Una vez lerminen las
bonilcaciones, la conlinuidad de los conlralos ljos que
se creen es algo incierla.
Ademas se abaralan las colizaciones por desempleo
y a lOCASA, cuando, al mismo liempo, las mejoras en
las preslaciones para los lrabajadores sin minimas. Todo
ello consliluye un mal precedenle. Ll superavil de la Se-
guridad Social no deberia ulilizarse para disminuir las
aporlaciones empresariales (mucho menos lodavia para
equilibrar las cuenlas eslalales, como se esla haciendo)
sino para aumenlar el londo de Caranlia para prever
los problemas que peudan surgir en el luluro y mejorar
las preslaciones de los mas debiles. La dinamica deberia
ser precisamenle la conlraria en una elapa en la que los
benelcios empresariales eslan aumenlando muy sus-
lancialmenle.
Las disposiciones de la Pelorma Laboral prueban
bien claramenle que la llosolia del Cobierno y los agen-
les sociales reside en la aceplacion complela de que la
lorma de resolver los problemas laborales es por medio
de incenlivar generosamenle a los empresarios. Ni re-
molamenle se planlea que eslos puedan ser obligados
a cumplir con sus obligaciones sociales como parle de
un conlralo social minimamenle equilibrado. La unica
lorma de que cumplan con su obligaciones es medianle
la lranslerencia de imporlanles londos que correspon-
den al palrimonio coleclivo (las colizaciones sociales
son palrimonio social cuando no direclamenle de los
lrabajadores a los que se les impulan en la Conlabilidad
nacional) para eslimular a los empresarios a que no de-
|rauden la ley.
Que los empresarios paclen unos acuerdos genera-
les en esla linea es logico, pero que lo haga un gobier-
no que se aulodenomina de izquierdas y, sobre lodo,
unos sindicalos que se denominan a si mismos de clase
es mas dilicil de enlender. Los sindicalos eslan inslilu-
cionalizados y no proponen medidas mas prolundas
para recuperar los derechos laborales. Solamenle han
conseguido alargar la negociacion y no han cumplido
con las minimas expeclalivas que podria esperarse de
su necesidad de legilimarse (anle sus ya debiles bases).
Sobre el papel la relorma laboral puede venderse
como posiliva para los mas precarios pueslo que hasla
la Pelorma no habia limile de encadenamienlos para
los conlralos lemporales y ahora si lo hay. Pero en la
realidad, la nueva regulacion puede lacilmenle ser es-
quivada por ejemplo, despidiendo al lrabajador o cam-
biando el pueslo de lrabajo que ocupa anles de que
acabe el plazo. Como mucho, cambiaran las esladislicas
(de lemporal precario a "indelnido" precario), lo que,
sin embargo, permilira alrmar que se ha lomenlado la
conlralacion "indelnida". Ll conlralo del lomenlo del
empleo es mejor que el lemporal (las indemnizaciones
para conlralos de LTT son de 8 dias despido, mienlras
que el de lomenlo llega a 33 dias de indemnizacion),
pero ya hemos señalado que la exlension de esle con-
lralo lendra como eleclo principal susliluir el conlralo
indelnido clasico.
Ls muy dilicil combalir la precariedad desde la re-
gulacion cuando ya se han inlroducido los inslrumenlos
para lacililarla (por ejemplo, evilar el abuso de los con-
lralos lemporales una vez exislen mulliples). lncluso en
40
"Negociar" con la palronal y el gobierno no puede ser
posilivo para los lrabajadores porque en esle marco en
que se aceplan las premisas de la compelilividad y pro-
duclividad no pueden cuajar medidas que supongan un
encarecimienlo de cosles para los empresarios, asi que
las medidas lavorables a los lrabajadores son siempre
descaleinadas o reloricas para maquillar recorles de los
derechos laborales (y evilar la oposicion a un recorle
mas evidenle). Los sindicalos lorman parle del aparalo
eslalal, colaborando a promover el exilo de la economia
de mercado, ademas responden a inlereses de inslilu-
cion (lavorecer los inlereses de sus inlegranles y man-
lener buenas relaciones con el eslado que les lnancia),
por eso no movilizan, desinlorman y se apunlan al exilo
vendiendo la relorma. Lo que lleva a la perdida de base
de los sindicalos y debililamienlo de la clase obrera.
prensa, pero nueslro lexlo lo realizamos segun las es-
ladislicas del Minislerio de Trabajo y Asunlos Sociales
(Movimienlos Laboral Pegislrado, 8olelin mensual, Oc-
lubre 2006).
Con dalos del 8olelin Mensual respeclo al Movi-
mienlo Laboral Pegislrado hemos elaborado el siguienle
cuadro numero !0.
Ademas, en el documenlo olcial 'Avance sobre
conlralacion bonilcada' acumulado julio-sepliembre
2006' del mismo Minislerio se alrma. "Ln lecha 30 de
sepliembre, el volumen lolal de conlralos bonilcados
acogidos al P.D-Ley 5/2006, ha sido de 279.432, de los
que son indelnidos 272.055 equivalenles al 97,36 °
del lolal, y 7.377 Temporales, lo que supone el 2,64°
del lolal".
A pesar de las discrepancias en las cilras, ambos
conjunlos de las mismas Minislerio y prensa y esla-
dislicas olciales, los dalos señalan que la Pelorma ha
sido muy elcienle y la precariedad esla disminuyendo.
Lsperemos que la lendencia conlinue y los mas de 5
millones de lrabajadores lemporales de esle pais, segun
sus esladislicas, muchos mas segun nueslras eslimacio-
nes, puedan ver su posicion laboral consolidada.
No obslanle, hay algunos aspeclos que hacen ma-
lizar los resullados empiricos que parecen surgir de la
Pelorma.
º Ln primer lugar se observa que la Pelorma coin-
cide en un periodo de aumenlo de la conlralacion la-
boral. Ln el cuadro !0 se comprueba que los conlralos
PLCUADPO 7.
DL LA PPLNSA DlAPlA

Ln julio, primer mes de aplicacion de la relorma labo-
ral, se lrmaron !68.285 conlralos de lrabajo indel-
nidos, una cilra que supone un aumenlo del 44,7°
respeclo del mismo mes del año anlerior. De esa cilra,
8!.!!68 corresponden a la conversion de empleos
lemporales en ljos. Lsla cilra supone un !0° del lo-
lal de conlralos regislrados y una subida de mas de
52.000 empleos ljos respeclo al mismo mes del año
pasado. Lnardecido por eslas cilras, el Minislro de Tra-
bajo Caldera aseguro que la conlralacion indelnida
"se esla disparando" y animo a los empresarios a "se-
guir ulilizando las venlajas" de la relorma, que olre-
ce hasla lnal de año una subvencion de 800 euros
anuales para aquellos que lranslormen los empleos
lemporales en ljos. Ll minislro se moslro convencido
de que en los proximos meses "se inlensilcara" la
conlralacion indelnida, de modo que "se podrian su-
perar incluso" las previsiones del Cobierno.
Desde que se aplica la Pelorma julio a sepliembre-
, los servicios publicos de empleo han regislrado
455.035 conlralos ljos, el 53° mas que en el pe-
riodo anlerior. (Ll Pais)... La PL ha propiciado que se
lrmen casi medio millon de conlralos ljos, de los que
el 60° se benelcian de las bonilcaciones eslableci-
das (no nos explican porque los demas son aleclados
por la Pelorma como ellos alrman). La lormula mas
empleada paso de conlralos lemporales a eslables. Si
se hicieran mas de un millon de conlralos ljos nuevos,
'lerminariamos 2006 con algo mas de dos millones
de conlralos indelnidos'... ( Pais 4/!0/06. Cursivas
nueslras).
|e:pec|o a| |mpac|o concre|o, ya se ha señalado
que la inlormacion es lodavia muy escasa y lragmenla-
da y no ha podido aleclar signilcalivamenle la lasa de
lemporalidad que permanece en lorno al 33° (lrenle
a una lasa de lemporalidad de la UL del !6°). Ll pro-
blema de evaluacion se complica porque algunos de los
dalos que proporciona el Minislerio de Trabajo, sobre
los que se basan las inlormaciones de la prensa diaria,
no coinciden con los que se presenlan en las esladisli-
cas olciales
9
. Pecogemos en recuadro los dalos de la
4!
el 87° de lodos los conlralos analizados eran evenlua-
les, con una duracion media de 4 meses. Ls decir, que la
cilra de conlralos lemporales ya habia disminuido anles
de la Pelorma desde el 96° de !997 y el 9!° de 2003.
Ls posible que, como manlienen algunos medios, ello
se deba a que los empresarios anlicipaban la Pelorma y
querian precaverse conlra ella, pero no exisle evidencia
que señale si era eslo o que los conlralos lemporales
con su elevadisimo volumen ya habian alcanzado el le-
cho y comenzaban a disminuir.
º Ln segundo lugar, y quiza como maliz mas im-
porlanle, hay que lener en cuenla que los conlralos
ljos realizados (bien sean los 455.000 de la prensa o
los 270.000 de nueslro compulo) es muy probable que
no sea una cilra permanenle, sino que sea debido a la
subvencion exlraordinaria de 800 euros al año, por lres
años, que se concede a las lranslormaciones en ljos
hasla el 3! de diciembre de 2006. Ln una siluacion lan
grave respeclo a la lemporalidad, nadie puede eslar en
conlra de medidas urgenles de choque que resuelvan la
siluacion pero aunque se lograra converlir a un millon
de personas en ljos ahora, ¸que sucedera a parlir de
enero de 2007 cuando ya no haya subvenciones espe-
ciales? Lsle es el quid de la cueslion y lo que debe ser
la base para evaluar la Pelorma Laboral. Solo si esla es
capaz de inverlir la lendencia a la lemporalidad de los
conlralos de lorma permanenle podra juzgarse que lie-
ne exilo.
Y los dalos no van en esla direccion. Ln los lres
primeros meses de la Pelorma, como recogemos en la
labla ! los conlralos lemporales han aumenlado. Muy
poco, solo un 0,5°, pero que juslo al comienzo de una
muy publicilada relorma, con el objelivo de disminuir
la conlralacion lemporal, el numero de conlralos au-
menle, no es precisamenle un buen signo. Podria de-
cirse que los empresarios españoles han adquirido ya
un habilo de ulilizar la mano de obra lemporal como
elemenlo permanenle de sus planlillas, y es muy dilicil
hacerles enlrar en un nuevo sislema menos venlajoso,
de hecho, en la recienle encuesla de UCT que mencio-
namos, el !8,6° de los conlralos lemporales no es-
pecilcan la causa de la relacion lemporal, el 23° de
los conlralos no hace conslar el sueldo del lrabajador y
un 26,5° de conlralos no especilcan ni el sueldo ni el
convenio al que se corresponden, aunque la ley obliga
a hacer conslar los lres elemenlos. Ls lambien bien co-
nocida la dimension del lraude en el mercado laboral,
que consliluye un habilo de una gran parle del mundo
empresarial español y que dilicilmenle va a cambiar con
las relormas sobre la lnspeccion Laboral que se han pac-
lado en esla ocasion.
Pero sobre lodo, es dilicil que la Pelorma cambie de
lorma permanenle los habilos del mercado laboral, por-
que los cambios eslan basados en subvenciones que ob-
lienen los empresarios por los mismos, lo que hace muy
dilicil soslenerlos de lorma permanenle. ¸Que sucedera
cuando las generosas subvenciones se lerminen en los
proximos lres o cualro años? Ls enlonces cuando se ha-
indelnidos ordinarios, no aleclados por la Pelorma, es-
lan lambien creciendo con baslanle luerza asi como la
conversion de lemporales en ljos en los meses anlerio-
res a la Pelorma, los dalos del recuadro lambien señalan
que el 40° de conlralos indelnidos lrmados han sido
ajenos a la Pelorma. Ademas, hay que señalar que los
conlralos lemporales ya eslaban disminuyendo, si bien
muy lenlamenle, anles de la relorma. Lnlre Lnero y Ju-
lio de 2006, en una revision de 2052 conlralos realizada
por UCT en Calaluña (Ll Periodico !0/9/06) resulla que
42
bra de evaluar la Pelorma. Las allas cilras de conversion
de lemporales en ljos inmedialamenle de la Pelorma
mueslra que los empresarios españoles son rapidos en
aprovechar las venlajas que les olrece la Adminislracion,
y mueslran, lambien que exislian muchos pueslos de
lrabajo que hubieran podido ser ljos desde hace mucho
liempo y que los empresarios manlenian como lempo-
rales. La conciencia social de los empresarios españoles
no parece ser muy acusada.
Ademas, ¸lienen eslas medidas la luerza sul-
cienle para modilcar signilcalivamenle en lerminos
cuanlilalivos el numero de conlralos lemporales? No
ignoremos que ahora hay mas de cinco millones de
lrabajadores que son lemporales de lorma conlinuada.
Aunque se lograra llegar a la muy volunlariosa cilra de
un millon de nuevos conlralos como resullado de la
Pelorma, solo supone menos de un 20° de cambio, y
el olro 80° seguira en su siluacion de precariedad. Si
a ello se añade que nos enconlramos en un momenlo
de luerle aclividad economica, sera necesario lener en
cuenla que puede suceder si el ciclo cambia hacia una
recesion.
Y, lo que es mas, ¸son eslas medidas sulcienles
para inducir a un cambio conlinuo en los habilos de
conlralacion? Pevisando la Pelorma no lo parece, sino
que sus medidas, basadas solo en el eslimulo economi-
co y la exhorlacion a la palronal, parecen mas bien un
procedimienlo de emergencia para disminuir un poco
una siluacion escandalosa que, ademas, ha supueslo
llamadas de alencion inlernacional. Con ella parece
que se prelende hacer ver en el inlerior del pais y sobre
lodo anle las insliluciones inlernacionales correspon-
dienles que exisle una gran preocupacion por el lema
y se loman medidas sobre el mismo. Un gran ejercicio
de legilimacion para una Pelorma muy modesla anle la
magnilud del problema, que no podria conlinuar de la
misma lorma si no luera por la debilidad del movimien-
lo obrero y la complicidad de los grandes sindicalos.
8arcelona, noviembre de 2006
NOTAS PAPTL 3.
!. PLAL DLCPLTO-LLY 5/2006, de 9 de junio, para la mejora del crecimienlo y del empleo. 8OL !4 DL JUNlO.
2. Tambien se lja una subvencion, aunque inlerior, para la conversion de conlralos lormalivos y conlralos de relevo
(los que susliluyen a un labajador que se ha jubilado parcialmenle) en ljos. 50 euros. Lsla bonilcacion no esla
acolada en el liempo.
3. londo publico lnanciado con las aporlaciones de los empresarios, que garanliza que si las empresas cierran en
quiebra sus lrabajadores puedan cobrar los salarios e indemnizaciones pendienles.
4. Ll Parlamenlo abordara las conlralas y subconlralas aprovechando la Ley Peguladora de la Subconlralacion en
el seclor de la Conslruccion.
5. Ll porcenlaje de parados que perciben subsidio se silua enlorno el 70°.
6. Olras luenles señalan que el gaslo sera de 3.750 millones en bonilcaciones, de las que 2.700 seran para incen-
livar empleo ljo y 870 millones adicionales para sulragar la conversion de lemporales en ljos. A parlir del proximo
año el cosle se elevara a 3.994 millones anuales. (Ll Pais, !2/5/06). Lsle gaslo es en su lolalidad para incenlivar a
los empresarios.
7. Ll Pais !2/5/06.
8. Tomado de Ll Pais !!/5/2006.
9. Parece que las discrepancias son debidas a que la cilra de 455.000 conlralos que presenla el Minislerio como
lrulo de la Pelorma y recoge la prensa diaria se incluyen lodo los conlralos indelnidos, lanlo los aleclados por la
Pelorma como los ordinarios. Ll Minislro supone que lodos los conlralos indelnidos se han benelciado de alguna
manera de los incenlivos de la Pelorma. Solo asi se aproxima su cilra a la que proporcionan las esladislicas olciales.
!54269 + 270.787= 425.056. Ln los dalos recogidos por Ll Pais en 4/!!/06 lambien se uliliza el mismo procedi-
mienlo de sumar los conlralos indelnidos ordinarios con los que lienen las bonilcaciones, si bien en esla ocasion
se menciona lambien las cilras para cada calegoria (que son las que inlroducimos en el Cuadro !0).