ENDOPARASITISMO Y DIETA EN DOS POBLACIONES ATACAMEÑAS: ANÁLISIS DE COPROLITOS DE LOS SITIOS MINA LAS TURQUESAS Y CEMENTERIO REGIMIENTO CHORRILLOS1

Carmen Castells2, Carlos González3 y Catherine Westfall4 RESUMEN Se presentan los resultados del análisis de muestras de coprolitos y de sedimento para la determinación de endoparasitismo y dieta en dos poblaciones prehispánicas de las regiones de Antofagasta y Atacama en Chile. No obstante la funcionalidad y conservación diferenciales de cada sitio, se logró determinar la presencia de enfermedades parasitarias y especificar aspectos de la dieta de sus ocupantes. Palabras Claves: Paleopatología, Dieta, Coprolitos, Sedimento, Norte de Chile ABSTRACT The results of coprolite and sediment analysis for the definition of endoparasitism and diet in two pre-Hispanic groups from the Antofagasta and Atacama regions of Chile, are presented. In spite of the diverse functionality and differential conservation characterizing each site, the analyses carried out confirmed the presence of parasitic illnesses and specified dietary aspects of their ancient inhabitants. Key Words: Paleopathology, Diet, Coprolites, Sediment, Northern Chile Introducción Esta investigación paleopatológica (sensu Lombardi 2001) expone dos casos de análisis de materia fecal con conservación diferencial, uno de coprolitos del sitio Mina Las Turquesas (en adelante MLT), El Salvador, Región de Atacama (Castells 2004), y otro de sedimento y/o coprolitos, asociados a restos óseos humanos del sitio Cementerio Regimiento Chorrillos (en adelante Chorrillos), Calama, Región de Antofagasta (Castells 2005). Destacamos que el análisis de coprolitos del sitio MLT, corresponde al primero de su tipo efectuado en la Región de Atacama, constituyendo, en el caso de Chorrillos, una primicia para la localidad en cuestión. Ambos análisis entregaron valiosa información sobre dieta y endoparasitismo de estas poblaciones atacameñas, ya que las heces contienen evidencias indiscutibles sobre el consumo humano de alimentos (Renfrew y Bahn 1998: 276). En esta dirección, es importante recordar que si el parasitismo corresponde a “...una asociación entre animales de distinta especie, en la que uno de ellos (el parásito) se aprovecha del otro (el hospedador), inflingiéndole un daño, aunque normalmente no llega a matarlo, ya que esto supone una desventaja para el parásito” (Parasitología 2004); entonces, el endoparasitismo se refiere a las enfermedades parasitarias presentes al interior de los

1 2

Investigaciones auspiciadas y patrocinadas por las Divisiones Salvador y Codelco Norte, respectivamente. Conservador de Materiales Arqueológicos; e-mail: carmen_castells@yahoo.com 3 Arqueólogo-Taguatagua Consultores; e-mail: inkacarlitos@yahoo.es 4 Arqueóloga-Taguatagua Consultores; e-mail: catiwestfall@yahoo.es

1

huéspedes humanos5. Los parásitos producen una infección o infestación en el hospedador, entendiendo por infección el proceso de colonización de un hospedador por parte de microorganismos unicelulares, como bacterias o protozoos; siendo infestación cuando se produce una colonización por animales pluricelulares. Por ello, y considerando que la transmisión de enfermedades parasitarias puede producirse por heces, el análisis de coprolitos6 humanos de sitios arqueológicos, permite estudiar condiciones de salud y dieta de poblaciones del pasado. Respecto a estas condiciones, debe señalarse que los contagios de parásitos normalmente ocurren por consumo de alimentos infectados7, agua y por el ciclo “ano-mano-boca, lo que facilita que una persona se contagie a si mismo” (Geosalud 2004); como también a su grupo, sin requerir otros vectores. Asimismo, aspectos culturales como el proceso de agriculturización y su concomitante sedentarismo (Larsen 1995: 198) produjo significativas modificaciones en los hábitos alimenticios (Sagua et al. 2000, 2001), sanitarios (Morales et al 1999) y de higiene (Ibíd.) de las poblaciones prehispánicas, que facilitaron el desarrollo de las enfermedades parasitarias. En términos de dieta, suelen emplearse otras técnicas para recabar información arqueobotánica de los sitios arqueológicos, como los estudios carpológicos y de fitolitos, permitiendo adquirir datos sobre alimentación y especies vegetales empleadas como combustibles, entre otros. Sin embargo, sólo los coprolitos proporcionan pruebas directas sobre la ingestión de alimentos, complementando los estudios anteriores. Para efectuar este análisis, resulta indispensable considerar la conservación del sitio arqueológico, integrando el sustrato pedológico y los materiales culturales insertos en dicha matriz (Castells et al 2006); porque una adecuada conservación es condición importante, aunque no excluyente, para realizarlos. Esto se explica porque los huevos de parásitos son resistentes una vez depositados en el sustrato, asegurando su propagación hacia otros huéspedes, permaneciendo largos períodos en estado inerte hasta que se dan las condiciones necesarias para su desarrollo (Parasitología op. cit.). Incluso, es factible aislar indicios de parásitos por medio del análisis de sedimento, por ejemplo de contextos funerarios con cuerpos esqueletizados; específicamente de la zona del vientre, donde se ubicaban los intestinos y las fecas del individuo, ahora descompuestas y que forman parte de la matriz, pudiendo contener huevos de parásitos (Fugaza y Guichón 2005). También se han estudiado depósitos para especificar determinadas dietas, como lo demuestra el análisis de letrinas de un fuerte romano de Bearsden, Escocia (Renfrew y Bahn op. cit.: 277). Una prueba del uso de sedimentos lo representa Chorrillos, con fechados C14 AMS en un rango entre 850-190 AC, dentro del Período Formativo del Loa Medio (González y Westfall 2006b), que presenta una conservación deficiente producto de una combinación de factores naturales y antrópicos (Castells et al. op. cit.), recuperándose sólo osamentas humanas y exiguas muestras orgánicas, ocupándose mayoritariamente depósitos del vientre de los individuos. Al contrario, el sitio MLT proporcionó coprolitos propiamente tales.
5

El parasitismo se divide en endo y ectoparasitismo. En este último caso los parásitos colonizan la superficie externa de otro animal. Un clásico ejemplo de ectoparasitismo son los piojos. 6 El término coprolito se define como “cálculos intestinales formados de concreción fecal endurecida” (RAE 2000: 567), de origen humano o animal. 7 Especialmente significativos son los alimentos de origen animal, consumidos crudos o insuficientemente cocidos, debido a que el parásito sólo muere bajo condiciones y exposición prolongada de calor.

2

Metodología Para el análisis paleoparasitológico de Chorrillos se recuperaron 179 muestras, consistentes en: a) sedimento sin evidencias de materia orgánica; b) sedimento con gran cantidad de materia orgánica; c) materia orgánica indiferenciada y; d) coprolitos humanos. Por el contrario, el sitio mino lapidario MLT de El Salvador, ocupado aproximadamente entre 500 AC hasta 1650 DC (Westfall y González 2006), presenta condiciones de salinidad y sequedad extremadamente favorables para la conservación de los restos orgánicos (Bouchet et al. 2003: 49). Esta situación concuerda con el hallazgo de cuerpos momificado en el cercano Cementerio Las Turquesas (en adelante CLT) (González y Westfall 2006a). Por consiguiente, un total de 14 muestras de coprolitos conservaban intactas sus características morfológicas, siendo recuperadas desde distintas cuadrículas de la terraza 2. Luego de obtener las muestras, en los laboratorios de terreno de ambos sitios se aplicó: a) pesaje de la porción de la muestra a hidratarse; b) registro fotográfico en seco; y c) examen macroscópico y microscópico binocular8 en seco. Posteriormente, las muestras se rehidrataron, proceso denominado revitalización (sensu Pamo 2003), consistente en sumergir las muestras en fosfato trisódico al 0,5 % y agua destilada (sensu Rivera 1980), aproximadamente por 24 a 48 horas, dependiendo de la rapidez de los resultados de hidratación. Además, se efectuó la prueba de tinción con azul de metileno, para pesquisar la presencia de leucocitos fecales y restos de bacterias. De este modo, las muestras fueron identificadas en origen, de acuerdo a sus características morfológicas (sensu Chame 2003) y a la coloración que presentaron una vez hidratadas (sensu Rivera 1980). A contar de este punto, se observaron bajo el microscopio binocular, con aumento entre 5x hasta 40x. También se efectuó una observación en aceite de inmersión (100x). A continuación, las muestras fueron tamizadas y separadas por flotación y filtración, de acuerdo al Método de Sedimentación Rápida (TSR), que es un protocolo plausible de ser usado en terreno por su simplicidad. Todos los materiales se analizaron y fotografiaron microscópicamente. Por último, se compararon las imágenes obtenidas con colecciones fotográficas de referencia médica, para verificar las hipótesis propuestas (Geosalud 2004, Merck 2004). Resultados El sitio minero lapidario MLT. Los resultados obtenidos del análisis paleoparasitológico de las muestras de coprolitos provenientes de este sitio, permitieron recuperar restos alimenticios y especificar las algunas enfermedades parasitarias padecidas por sus habitantes durante épocas prehispánicas (fundamentalmente del Intermedio Tardío atacameño) e históricas (ver Tablas 1 y 2 y Figura 1). Respecto a la dieta, en las muestras 1, 3 y 4, se observó la inclusión de alimentos definitivamente históricos, producto de los laboreos efectuados por pirquineros en la década de 1950 del siglo XX, de acuerdo al hallazgo de una letrina y otras evidencias en las unidades D10, D11 y E11 de la terraza 1. Específicamente, se registró hollejo de Phaseolus sp. (poroto tipo tórtola y coscorrón), Lens culinaris (lentejas), Vitis vinífera (uva), semillas de Citrullus vulgaris (sandía) y Vitis vinífera (uva), granos de Zea mays (maíz) y un carbohidrato no identificado, posiblemente alguna clase de harina.
8

Marca Carl Zeiss, modelo Axiostar Plus, con medidor de tamaño en micrones en uno de los lentes.

3

Endoparasitismo se registró sólo en uno de los individuos del período histórico, con huevos de Ascaris lumbricoides y un segmento del cuerpo de un parásito compuesto de proglotides, al parecer de una taeniasis (Taenia sp.). Finalmente, la muestra 7, una bosta de Bos taurus, fue generada también por las ocupaciones históricas del sitio en la terraza 2. En términos de dieta prehispánica, la totalidad de las especies fueron trasladadas al lugar, de ámbito desértico, desde oasis y focos lacustres distantes. Como se observa en la Tabla 1, se registraron semillas de Prosopis sp. (algarrobo) en las muestras 2, 5, 6 y 9 además de carporestos de Geoffrea decorticans (chañar) en las muestras 5 y 6; y cucurbitáceas en las muestras 5 y 9, no pudiendo distinguirse su correspondencia botánica. Por otra parte, las muestras 10 y 11 arrojaron evidencias vegetales posiblemente masticadas, aunque no digeridas, de origen desconocido, que se suma a otros tejidos morfológicos vegetales, específicamente colénquima, esclerénquima y/o parénquima, en estado digerido, también sin identificación concreta (muestras 8, 12, 13 y 14). Finalmente, las muestras 2, 6 y 8 (Foto 2) dan cuenta de astillas de huesos de hasta 0,3 mm de largo, similares a las registradas por Rivera (1980: 140, Apéndice 2, Muestra 7-B) en AZ-83. Posiblemente, estas astillas sean producto de la fracturación de huesos de camélidos para extraer la médula. Mientras, el Prosopis sp. de la MLT, es equivalente a los registros en coprolitos de Ramaditas (Scott et al. 2005). Con relación al endoparasitismo, se registró la presencia de Ascaris lumbricoides en las muestras 2, 4, 8 y 13; Girardia sp. en las muestras 2 y 5; Taenia sp. en las muestras 4, 5, 9 y 14; Diphyllobotrium pacificum en las muestras 9 y 13 (Foto 3); y Trichuris trichiura en las muestras 12 y 13. En el caso de Ascariasis, existen antecedentes arqueológicos de este parásito en contextos arcaicos, datados entre 2850-2700 AC, en el sitio Los Gavilanes en Perú (Reinhard 2003). Respecto del flagelado intestinal Girardia, es probable que la muestra 2 corresponda al desarrollo del parásito y concretamente a “Girardia cysts”, siendo la muestra 5 huevos, sin que sea posible por el momento alcanzar definiciones a nivel de especie. Sin embargo, Carvalho y colaboradores (2003) identificaron para el período comprendido entre 3000 y 500 AP, la infección por Giardia duodenalis en una momia andina. En consecuencia, planteamos que es perfectamente plausible la ocurrencia de Giardia sp. en la MLT, puesto que este tipo de parasitismo suele presentarse en roedores entre ellos la chinchilla (Chinchilla lanigera) (Grau 1990), la cual fue identificada en el sitio por medio del análisis textil (hilado de pelo) y arqueofaunístico (Cases y Velásquez, citados en Westfall y González 2004). El contagio de este parásito se produce durante el faenamiento, por el contacto manual con el excremento y/o los intestinos del animal. Por otra parte, ya señalamos la presencia de Taenia sp. en un individuo de tiempos históricos (muestra 4), estando presente, además, en poblaciones prehispánicas atacameñas a partir del año 900 DC en adelante (muestras 5, 9 y 14). Postulamos que la Taeniasis observada podría corresponder al parásito de la Hymenolopis sp., porque las Taenia solium y Taenia saginata se contagian por consumo de cerdo y vacuno, animales inexistentes en el mundo prehispánico. La Hymenolopis sp. se contagia por roedores, existiendo para el área de estudio el Lauchón orejudo (Phyllotis xanthopygus) (CIMM 2000) y la chinchilla (Chinchilla lanigera); esta última registrada en la MLT, como se señaló anteriormente. Este parásito ha sido descrito para épocas preincaicas en el valle de Lluta (Santoro et al. 2003), identificando huevos de Hymenolopis nana en coprolitos. Asimismo, detectaron el parásito 4

Diphyllobotrium pacificum en ocupaciones incaicas del mismo valle (Ibíd.), presente ya en grupos Chinchorro (Reinhard y Urban 2003), como en otros contextos arcaicos del norte de Chile (Núñez et al. 1984, Ferreira et al. 1984., Aráujo et al. 1983); sumándose ahora los dos registros de huevos de la MLT. Debe indicarse que el hospedador de este parásito son peces de agua salada, transmitiéndose la enfermedad por la ingesta de pescado crudo, ahumado o insuficientemente cocido. Algunos datos indican el traslado de pescados desde la costa hacia la MLT, en la precordillera, probablemente desecados, siendo depositados al interior del pique minero (Iribarren 1975: 115). Esto coincide con la recuperación de restos óseos de peces marinos (eg. corvina, jurel, pejesapo, etc.) desde la terraza 2, confirmando su consumo y como fuente de contagio (González y Westfall 2005, Westfall y González 2004). Por último, la presencia de Trichuris trichiura en las muestras 12 y 13 (Foto 4), reafirma los hallazgos arqueológicos de este parásito por Carvalho y colaboradores (op. cit.) para muestras fecales arcaicas de Tulán en San Pedro de Atacama (1080-950 AC) y por los análisis de coprolitos de la momia incaica del Cerro El Plomo; este parásito se contagia directamente entre seres humanos a través de las heces.
Muestra 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 Restos de alimentos presentes Phaseolus sp. Prosopis sp., astillas hueso Phaseolus sp., Vitis vinífera, Citrullus vulgaris Zea mays, Lens culinaris, Vitis vinífera Prosopis sp., Cucurbitaceae sp., Geoffrea decorticans Prosopis sp., Geoffrea decorticans, astillas hueso Bosta animal; restos vegetales no reconocibles restos vegetales no reconocibles, astillas hueso Prosopis sp., Cucurbitaceae sp. Bolo vegetal Bolo vegetal restos vegetales no reconocibles restos vegetales no reconocibles, polen restos vegetales no reconocibles Trichuris trichiura Trichuris trichiura, Ascaris lumbricoides, Diphyllobotrium pacificum Taenia sp. exoesqueleto Acaridia Taenia sp., Diphyllobotrium pacificum Ascaris lumbricoides, Taenia sp. Taenia sp., Giardia sp. Ascaris lumbricoides, Giardia sp. Parásitos encontrados

Tabla 1. Elementos alimenticios y Parasitismo en muestras de la MLT.
Período Histórico Histórico Histórico Histórico PIT-A9 PIT-A PIT-A PIT-A N° 1 3 4 7 2 5 6 8 Cuadrícula D 10 E 11 Pasarela M6 M2 K3 K3 K3 Nivel 5 (40-50 cm) 7 (60-70 cm) Superficie (0-5 cm) 5 (40-50 cm) 10 (90-100 cm) 8 (70-80 cm) 6 (50-60 cm) 6 (50-60 cm)

9 Período Intermedio Tardío – Atacameño (PIT-A), para diferenciarlo del PIT local (eg. Cultura Copiapó). Es la ocupación más representativa y claramente estudiada en el sitio, encontrándose en toda la secuencia ocupacional de la MLT.

5

PIT-A PIT-A PIT-A PIT-A PIT-A PIT-A

9 10 11 12 13 14

M1 M1 K4 Pasarela K2 K6

15 (140-150 cm) 18 (170-180 cm) 10 (90-100 cm) Superficie (0-5 cm) 5 (40-50 cm) 7 (60-70 cm)

Tabla 2: Localización y periodificación de muestras en sitio Mina Las Turquesas (MLT). Cementerio Regimiento Chorrillos. Se obtuvieron escasos resultados respecto del número de muestras tomadas (179), lo que equivale al 3.4 % del total. Sin embargo, fue posible constatar evidencias de Diphyllobotriosis sp., específicamente huevos de Diphyllobotrium latum en 6 fosas funerarias, ubicadas mediante 5 cuadrículas de excavación, pertenecientes a individuos adultos femeninos y niños entre 3 y 9 años de edad (ver Tabla 3 y Foto 1). En la unidad L12 se obtuvo más del 50 % (22) de la muestra total de huevos (40) (ver Tabla 3).
Recuento de huevos de D. latum por cada 0.1 gr. E12 NO F1 E3 L12 SE F1 E1 L12 SE/SO F2 E1 M14 SE F6 E1 O11 NO F2 E1 Q10 NE/SE F3 E1 fecas pelvis fecas pelvis materia orgánica pelvis fecas pelvis fecas pelvis sedimento pelvis 3 11 11 10 3 2

Tabla 3: Unidades, origen y recuperación unitaria de huevos de D. latum El Diphyllobotrium latum también corresponde a un tipo de parasitismo producido por el consumo de peces crudos, insuficientemente cocinados o ahumados, pero de agua dulce, siendo probablemente uno de los peces del río Loa, a más de 300 metros de Chorrillos, el portador de este parásito. Una especie de pejerrey de los ríos Loa, Codpa y Camarones, Basilichthys semotilus (Dyer 2000: 100), podría haber provocado tal infestación. No obstante, la única especie ictiológica identificada en Chorrillos corresponde a Cilus gilberto (corvina) (Velásquez, citado en Westfall y González 2005), la cual actuaría como eventual vector de Diphyllobotrium pacificum, parásito exclusivo de peces de agua salada. Por el momento, no hemos establecido una forma de transmisión de Diphyllobotrium latum, al no identificarse peces de agua dulce en el sitio, aunque consideramos acertado el reconocimiento del referido parásito, de acuerdo a las características estructurales, morfológicas y de tamaño de los huevos observados microscópicamente (ver Anexo Fotos 1, 3 y 4). Un antecedentes a favor del consumo de peces de agua dulce, lo constituyen las ofrendas de Cauque (Odontesthes brevianalis) (Dyer com. pers. 2005) del cementerio formativo de Topater, contemporáneo a Chorrillos y ubicado también en Calama. Esta especie no es endémica del río Loa, registrándose actualmente en el río Elqui, al tiempo que presenta registros históricos en el río Huasco, debiéndose su presencia en este sitio por obtención directa o mediante intercambio. Evidentemente, al corresponder a una especie de agua dulce, podría actuar de huésped de Diphyllobotrium latum, pero Topater adolece de análisis paleoparasitológicos que certifiquen este tipo de zoonosis. Por lo tanto, la identificación de huevos del citado parásito en Chorrillos no puede desestimarse,

6

considerando su presencia en la aldea formativa de Ramaditas (Rivera 2002, Scott et al. op. cit.) y en el sitio arcaico de Tiliviche (4110 y 1950 AC) (Núñez et al. op. cit., Carvalho et al. op. cit.: 112). Finalmente, el objetivo de reconocer aspectos de las dietas de los individuos muestreados tuvo escasos aunque interesantes resultados. No se observaron paredes parenquimales, u otros elementos indicativos de consumo de fibra vegetal, aún cuando no sabemos si dicha ausencia obedece a pautas alimenticias o a problemas de conservación del sitio. Sin embargo, nos inclinamos por la segunda opción, debido a la presencia en el sitio sólo de Chenopodium quinoa y cucurbitácea (Belmar y Quiroz, citadas en González y Westfall 2006b). Por otra parte, en un solo caso – (unidad M14 SE-SW Fosa 5 Esqueleto 1)- se registró macroscópicamente una alta presencia de microastillas óseas, que pesaban 4 gr., equivalente al 50% del peso total de la muestra, similar a nuestros registros en la MLT y los realizados por Rivera (1980) en AZ-83 y Núñez y Hall en Tiliviche (1982: 102). Conclusiones Consideramos que la metodología analítica ocupada para la determinación de zoonosis y dieta en los sitios señalados, abre nuevas posibilidades de investigación paleopatológica de las poblaciones prehispánicas en espacios carentes de estos estudios, como la Región de Atacama y el Loa Medio. En el caso de Chorrillos, posibilitó identificar un parásito que nos remite a un consumo de peces de agua dulce, no determinado en los contextos del sitio, por corresponder a un sitio funerario o debido a su deficiente conservación, probando además que el empleo de sedimentos tras la búsqueda de materia fecal también es útil para esta clase de estudios. Por otro lado, en la MLT los resultados fueron más amplios por la conservación íntegra de los coprolitos, pudiendo reconocerse tanto componentes de dieta prehispánica como histórica, junto con un parásito distintivo de peces de aguas marinas, reafirmado por las evidencias arqueofaunísticas del sitio. En la MLT dan cuenta de una dieta mixta que integra elementos cárneos (astillas de huesos en coprolitos), productos agrícolas, recolecciones especializadas e ingesta de peces marinos, indicando una movilidad característica de estos grupos mineros-caravaneros atacameños del Período Intermedio Tardío. Mientras que en Chorrillos, la presencia del referido parásito ratifica una ingesta de peces de agua dulce, absolutamente complementaria a la especificación hortícola-pastoralista de esta población formativa. Asimismo, en la MLT se observaron comportamientos disímiles respecto de la higiene colectiva durante distintos períodos de ocupación del sitio, constatándose un uso focalizado en el espacio de las prácticas defecatorias en tiempos históricas recientes, en contrastación a la época prehispánica, donde esta conducta se extendió por toda la terraza 2, incidiendo seguramente en la propagación de las enfermedades parasitarias entre los individuos. De esta forma, este estudio proporcionó información sobre concretas conductas humanas del pasado en dos sitios funcionalmente diferentes y con distinta conservación, abordables sólo por medio de estos particulares análisis. REFERENCIAS CITADAS Aráujo, A., F. Ferreira, U. E. Confalonieri y L. Núñez 7

1983. Eggs of Diphyllobothrium pacificum in preColumbian human coprolitos. Paleopathology Newsletter 41: 11-13. Bouchet, F., N. Guidon, K. Dittmar, S. Harter, L.F. Ferreira, S. Miranda, K. Reinhard y A. Aráujo. 2003. Parasite Remains in Archaeological Sites. Mem. Inst. Oswaldo Cruz, Vol. 98 (Suppl. I): 47-52. Castells, C. 2004. Análisis de coprolitos de la excavación de la Mina Las Turquesas, El Salvador, Diego de Almagro, III Región, Chile. Manuscrito. 2005. Parasitología del sitio Cementerio Regimiento Chorrillos, Calama. Manuscrito. Castells, C., C. Westfall y C. González 2006. Aplicación de una metodología química de análisis de fósforo en los sitios Mina Las Turquesas y Cementerio Regimiento Chorrillos, Chile. Actas del XVI Congreso Nacional de Arqueología Chilena, Valdivia. En prensa. Carvalho, M., A. Aráujo y L. F. Ferreira 2003. Human Intestinal Parasites in the Past: New Findings and a Review. Mem. Inst. Oswaldo Cruz, Vol. 98 (Suppl. I):103-118. CIMM Tecnología & Servicios S.A. 2000. Informe Final Proyecto 100332. Actualización Línea Base para el Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto Damiana. Capítulo 15 (Flora y vegetación). Preparado para División Salvador. Manuscrito. Chame, M. 2003. Terrestrial Mammal Feces: A Morphometric Summary and Description. Mem. Inst. Oswaldo Cruz, Vol. 98 (Suppl. I): 71-98. Dyer, B. 2000. Revisión Sistemática de los Pejerreyes de Chile. Estudios Oceanológicos 19: 99-127. Ferreira, L., A. Aráujo, U. Confalonieri y L. Núñez 1984. The finding of eggs of Diphillobotrium Pacificum in human coprolitos (4100-1950 BC) from Northern Chile. Mem. Inst. Oswaldo Cruz, Vol.79: 175-180. Fugaza M. y R. Guichón 2005. Análisis paleoparasitológico de coprolitos hallados en sitios arqueológicos de patagonia austral: definiciones y perspectivas. Magallania, Vol. 33(2): 13-19. Geosalud 2004. http://www.geosalud.com. González, C. y C. Westfall 2005. Consideraciones sobre la prehistoria de Atacama: El Salvador y sus aportes locales e interregionales. Boletín de la Sociedad Chilena de Arqueología 38: 53-70. 2006a. Atacameños en El Salvador: nuevas definiciones sobre un fardo funerario del Cementerio Las Turquesas, Región de Atacama. Estudios Atacameños. En prensa. 2006b. Cementerio Regimiento Chorrillos de Calama: Testimonios Funerarios Formativos en el Loa Medio, Región de Antofagasta. Actas del XVII Congreso Nacional de Arqueología Chilena, Valdivia. En prensa. Grau, J. 1990. Biología y Patología de la Chinchilla. Ediciones Oikos, Santiago. Iribarren, J. 1975. Ocupación inca de Atacama y Coquimbo. Boletín del Museo Nacional de Historia Natural 34: 111-119. 8

Larsen, C.S. 1995. Biological Changes in Human Populations with Agriculture. Annual Review of Anthropology, Vol. 24: 185-213. Lombardi, G. 2001. Mummy Conservation and Paleopathology. Chungara 33(1): 87-89. Merck Pharmaceutical Company 2004. The Merck Manual of Diagnosis and Therapy, Section 13: Infection Diseases and Chapter 161: Parasitic Infections. http://www.merck.com/mrkshared/manual/home.jsp Morales, G., L. Loaiza y L. Pino 1999. Marcadores de riesgo para individuos con altas cargas de Ascaris lumbricoides en una comunidad rural del Estado Cojedes, Venezuela. Boletín Chileno de Parasitología 54 (3-4): 88-96. Núñez, L. y H. Hall 1982. Análisis de dieta y movilidad en un campamento arcaico del norte de Chile. Bulletin de l’Institute Français d’Etudes Andines 10 (3-4): 91-113. Núñez, L., L. Ferrando y A. Aráujo 1984. Hallazgo de Huevos de Diphyllobothrium pacificum en coprolitos humanos del norte de Chile (4100 al 1950 a de C). Mem. Inst. Oswaldo Cruz 79: 174-180. Pamo, O. 2003. El AND y las infecciones del pasado. Revista Diagnóstico, Vol. 42(5): 21-25. Parasitología, 2004. http://leo.worldonline.es/microbiosonlive/para_hom.html Real Academia Española 2000. Diccionario de la Lengua Española. XXI Edición. Editorial Espasa Calpe S.A., Madrid. Reinhard, K. y O. Urban 2003. Diagnosing Ancient Diphyllobothriasis from Chinchorro Mummies. Memorias do Instituto Oswaldo Cruz, Río de Janeiro, Vol.98 (Suppl. I): 191-193. Renfrew, C. y P. Bahn 1998. Arqueología. Teorías, métodos y práctica. Ediciones Akal, Madrid. Rivera, M. 1980. Análisis Experimental de Coprolitos Provenientes de los Sitios Azapa 83 y Azapa 84, pertenecientes a la Fase Alto Ramírez, Periodo Intermedio Temprano, Norte de Chile. Temas Antropológicos del Norte de Chile: 130-145, Universidad de Chile, Antofagasta. 2002. Historias del Desierto, Arqueología del Norte de Chile. Editorial del Norte, La Serena. Sagua, H., P. Aliaga, I. Neira, J. Araya y J. González 2000. Diphyllobothriosis humana por infección por Diphyllobotrium pacificum en un niño de 3 años en Antofagasta, Chile. Revista Chilena de Pediatría 71(5): 427-429. Sagua, H., I. Neira, J. Araya y J. González 2001. Nuevos casos de infección humana por Diphyllobothrium pacificum (Nybelin, 1931) Margolis, 1956 en Chile y su probable relación con el fenómeno de El Niño, 1975-2000. Boletín Chilena de Parasitología 56 (1-2): 22-25. Santoro, C, S. Dorsey y K. Reinhard 2003. Inca expansion and Parasitism in the Lluta Valley, Preliminary data. Mem. Inst. Oswaldo Cruz, Vol. 98 (Suppl. I): 161-163. Scott, L., C. Nepstad-Thornberry y K. Puseman 2005. Restos paleofecales del Sitio de Ramaditas, norte de Chile: aspectos sobre dieta y 9

salud en el Formativo Medio y Tardío. Arqueología del Desierto de Atacama: 195-210. Editorial Universidad Bolivariana, Santiago. Westfall, C. y C. González 2004. Rescate Arqueológico Mina Las Turquesas. Tomo I-Arqueología. Informe preparado para División Salvador. Sierra y Plaza, El Salvador. Manuscrito. 2005. Rescate Arqueológico Cementerio Regimiento Chorrillos de Calama. Informe preparado para División Codelco Norte. Sierra y Plaza, Calama. Manuscrito. 2006. Mina Las Turquesas: Un asentamiento minero lapidario preincaico en el extremo meridional del área circumpuneña, Región de Atacama, Chile. Actas del XVII Congreso Nacional de Arqueología Chilena, Valdivia. En prensa.

Foto 1. D. L., Chorrillos 011 NO F2 E1.

Foto 2. Astilla hueso, Muestra 8 MLT.

Foto 3. D. P., Muestra 9 MLT.

Foto 4. Trichuris trichiura, Muestra 12 MLT.

10