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BIOELECTROMAGNETISMO: HISTORIA DE UNA DISCIPLINA ACTUAL
José Luis Sebastián Franco Departamento de Física Aplicada III Universidad Complutense de Madrid e-mail: jlsf@fis.ucm.es Abstract- Bioelectromagnetism is a discipline that studies the electromagnetic phenomena which arise in biological tissues. By definition it is interdisciplinary, since it involves the association of the life sciences with the physical and engineering sciences. The public concern about possible bio-effects from RF fields has led to consider the Bioelectromagnetism to be of primary importance in many national research programs. This paper shows that although Bioelectromagnetism is now a familiar term it is not a new discipline, as its long and rich history demonstrates. I. INTRODUCCIÓN El bioelectromagnetismo es la disciplina que estudia los fenómenos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos que aparecen en los tejidos biológicos. Estos fenómenos incluyen las fuentes (comportamiento de tejidos excitables), los potenciales y corrientes eléctricas en las regiones conductoras, la respuesta de células excitables a estímulos eléctricos y magnéticos y las propiedades intrínsecas tanto eléctricas como magnéticas de un tejido. La importancia de esta disciplina se debe a que los fenómenos bioeléctricos de la membrana celular son funciones vitales para los organismos vivos. De hecho se puede decir que la propia vida empieza con un cambio en el potencial de la membrana. El interés del bioelectromagnetismo se debe a que al contrario de todas las otras variables biológicas, los fenómenos bioeléctricos y biomagnéticos se pueden detectar en tiempo real con métodos no invasivos, ya que la información se puede obtener a través y alrededor del conductor volúmico que constituye el cuerpo humano. El origen de estos fenómenos se puede investigar combinando las modernas teorías de fuentes y conductores con técnicas numéricas de cálculo. Es muy frecuente identificar el bioelectromagnetismo con la electrónica médica. Sin embargo, son conceptos distintos ya que el primero se refiere a los fenómenos bioeléctromagnéticos, su medida y la metodología para la estimulación, mientras que la electrónica médica se refiere a los dispositivos que se utilizan para alcanzar los objetivos del primero. El bioelectromagnetismo es una disciplina evidentemente multidisciplinar, implicando entre otras ciencias a la biofísica, la bioingeniería, la biotecnología, la electrónica médica, la física médica y la ingeniería biomédica. Es quizás por este motivo que el bioelectromagnetismo se ha venido estudiando desde dos puntos de vista distintos: el físico y el anatómico. El primer enfoque considera que las ecuaciones de Maxwell y el principio de reciprocidad son sus dos pilares básicos. Las ecuaciones de Maxwell reflejan la conexión electromagnética, es decir
Medicina Electrónica Biología

Ingeniería Médica

Electrónica Médica

BioElectromagnetismo

Física Médica

Física Biofísica

Ingeniería

Bio-Ingeniería

Fig. 1. Las distintas ciencias que actualmente se consideran relacionadas con el bioelectromagnetismo.

siempre que hay campos bioeléctricos también hay campos biomagnéticos y viceversa. Del mismo modo, debido al principio de reciprocidad se puede considerar que la distribución de energía por estímulos eléctricos, la detección de distribución de señales bioeléctricas y las medidas de impedancia eléctrica son equivalentes. El enfoque anatómico ha surgido de las aplicaciones clínicas del bioelectromagnetismo y según el tejido al que se aplique se consideran tres grandes áreas: el bioelectromagnetismo neurofisiológico, cardiológico y de otros órganos o tejidos. El espectacular desarrollo de las telecomunicaciones, especialmente en el rango de las radiofrecuencias (RF), ha dado lugar a una creciente preocupación sobre los posibles efectos biológicos de los campos electromagnéticos. La necesidad de conocer los mecanismos de interacción de los campos de RF con los sistemas biológicos ha hecho que en la mayoría de los países el bioelectromagnetismo constituya actualmente una de las líneas de investigación preferente. Aunque el bioelectromagnetismo es ahora un término familiar, no es una disciplina nueva tal y como nos enseña su desarrollo histórico que presentamos a continuación.

Jan Swammerdam realizó una serie de experimentos para estudiar los cambios de volumen que se producían en el músculo durante su contracción. Esto constituyó un paso fundamental para la aplicación de corrientes eléctricas como estímulos. generaba descargas eléctricas de 450 V. Sin embargo. En la estimulación electromagnética se pueden distinguir cuatro periodos históricos diferentes asociados a 1) la electricidad estática (Benjamín Franklin 1706-1790). tuvo éxito y este experimento que está bien documentado representa el comienzo de la estimulación terapéutica de músculos mediante electricidad. En el jeroglífico se describe al bagre como un pez que “liberaba las capturas”. La estimulación se realizaba tirando del nervio con un hilo de plata que entraba en contacto con un anillo de cobre. Esto se debía a que cuando este pez era atrapado en las redes. que se sabe es muy sensible a él. 2. su verdadero comienzo lo constituye la invención de las bobinas de inducción por Michael Faraday en 1831. Sus experimentos significaron el comienzo de la diatermia. Los experimentos de Benjamín Franklin en 1747 con la botella de Leyden dieron lugar a los conceptos de electricidad positiva y negativa y ese mismo año Jean Jallabert (1712-1768) aplicó una descarga eléctrica a un paciente que tenía una mano paralizada. En 1872. Sus trabajos dieron lugar en el año 1800 al descubrimiento de la pila voltaica. en 1985 se realizó la primera estimulación magnética transcraneal [7]. La región activa de excitación se propaga desde el nervio al músculo y es la causa inmediata de la contracción muscular. Esta corriente fluye por los hilos y el tejido y estimula el nervio. La causa de este parpadeo era el efecto estimulante del campo magnético en la retina. se consideraba que la contracción de un músculo era debida a que “espíritus animales” fluían desde el nervio hasta el músculo.C. una vez activado.D. 3) a las bobinas de inducción (Michael Faraday 1791-1867) y 4) a las corrientes de radiofrecuencia (Jacques Arsene d’Arsonval 1851-1940). El Dr. DESARROLLO DEL BIOELECTROMAGNETISMO Aunque el primer documento escrito sobre fenómenos bioeléctricos es un jeroglífico egipcio de fecha 4000 B. Zn Cu Fig. Sus investigaciones se citan como los estudios clásicos para demostrar la existencia de la bioelectricidad [3] aunque como se ha mencionado anteriormente Jan Swammerdam ya había realizado experimentos similares en 1664. hasta el año 46 AD no hay ninguna evidencia sobre la aplicación médica de la electricidad.II. A mediados del siglo XVII. Los primeros que aplicaron la bobina de inducción para aplicaciones médicas fueron Emil Heinrich du BoisReymond (1818-1896) y Robert Bartholow en 1846 y en 1874 respectivamente [5]. Este. Experimento de estimulación de Luigi Galvani. Scribonius Largus recomendó el empleo del pez torpedo para curar los dolores de cabeza y la gota [1] y hasta el siglo XVII este pez eléctrico fue el único medio de producir electricidad para experimentos electroterapéuticos. Posteriormente. El tratamiento. Los trabajos los repitió utilizando la electricidad atmosférica y un arco bimetálico de cobre y zinc. En 1672 Otto von Guericke (1602-1686) construyó la primera máquina eléctrica lo que propició la aplicación sistemática de equipos eléctricos para aplicaciones terapéuticas a partir del año 1745 con el invento de la botella de Leyden por el alemán Ewald Georg von Kleist (17001748). La actividad electroquímica de dos metales distintos (zinc y cobre) formando un arco bimetálico en contacto con el electrolito del tejido producía una corriente electrica de estimulación que originaba la contracción muscular. desarrolló el proceso de resucitación cardiorrespiratoria. dando lugar a la denominada estimulación de Faraday. Alessandro Volta (1745-1827) continuó los experimentos sobre la estimulación galvánica. proporcionando una mejor explicación sobre el mecanismo por el cual se producía electricidad a partir de dos metales distintos y un electrolito. Este fue el primer experimento sobre estimulación magnética del sistema nervioso. Se considera que este fue el primer experimento bien documentado sobre de estimulación nerviosa por una fem generada por una unión bimetálica [2]. ahora son de origen biológico y distinto de las corrientes estimuladoras. Aunque todas las invenciones y experimentos que se han mencionado anteriormente contribuyeron a afianzar la electro medicina. En 1664. inicia su propio flujo de corrientes. Galvani observó las contracciones del nervio femoral de una rana cuando se le aplicaba la chispa de descarga de una máquina eléctrica. Bartholow estimuló la corteza cerebral con corrientes de Faraday y observó que daban lugar a movimientos de las extremidades del lado contrario y también al giro de la cabeza hacia ese mismo lado [6]. los dos metales distintos inmersos en el electrolito proporcionado por el tejido dan lugar a una fuerza electromotriz y a una corriente eléctrica asociada. A finales de los años 1800. Thomas Green utilizando una batería constituida por 200 celdas capaces de generar hasta 300 V. es bien conocido que Galvani no entendió el mecanismo de estimulación con el arco bimetálico. Su explicación para este fenómeno era que el arco descargaba la “electricidad animal” que existía en el cuerpo. d’Arsonval observaba un parpadeo cuando colocaba la cabeza de un individuo dentro de un campo magnético intenso variable con el tiempo. Este campo estaba generado por una gran bobina por la que circulaban 32 A con una frecuencia de 42 Hz. . d’Arsonval calentó tejidos humanos in vivo aplicando corrientes de alta frecuencia con electrodos o con grandes bobinas. al aplicar este voltaje entre el cuello y las costillas inferiores del lado izquierdo de un paciente que había sido anestesiado con cloroformo. Según los principios de la electroquímica. lo que obligaba al atemorizado pescador a liberar todo el pescado. que duró tres meses. En el año 46 A. Los experimentos más famosos en estimulación neuromuscular los realizó Luigi Galvani en el periodo 17811791. una batería que podía proporcionar corriente eléctrica continua. observando de nuevo las contracciones del músculo. 2) a la corriente contínua (Luigi Galvani 1737-1798). Green aplicó este método con éxito a siete pacientes sin pulso que sufrieron paradas respiratorias repentinas [4].

Debido a que el campo bioeléctrico. Señales Biomagnéticas La conexión entre la electricidad y el magnetismo la descubrió experimentalmente Chritian Örsted (1777-1851) en 1819 y en 1864 James Clerk Maxwell (1831-1879) desarrolló las ecuaciones que relacionan los campos eléctrico y magnético variables con el tiempo. Utilizaron un magnetómetro cuya bobina de inducción estaba formada por dos millones de vueltas de hilo de cobre alrededor de un núcleo de ferrita. Los trabajos de Beck corroboraron de forma independiente las conclusiones de Caton. A principios del siglo XX. El primer registro de la actividad eléctrica del corazón humano. Waller [18] encontró que el generador eléctrico cardiado tiene una naturaleza bipolar y sugirió que el ECG debería medirse entre los cinco puntos de medida formados por las manos. donde el doctor Ake Senning implantó el marcapasos desarrollado por el ingeniero Rune Elmqvist. A esta bobina. Fig. Fig. Sus experimentos los repitió en 1841 Emil du Bois-Reymond. uno de los hitos fundamentales en la historia del bioelectromagnetismo. Los dos carretes estaban bobinados en sentidos contrarios de forma que cancelaban los campos magnéticos de fuentes distantes externas comunes a ambas bobinas. que se colocaba delante del corazón. la era moderna del control del ritmo cardiaco empieza en 1952. obteniéndose en 1972 el primer registro MEG utilizando SQUID [13]. cuando Paul Maurice Zoll [10] realizó un control cardiaco durante 20 minutos. La introducción del SQUID (Superconducting Quantum Interferente Device) trabajando a la temperatura de helio líquido (-269ºC) permitió lograr una excelente sensibilidad en las medidas biomagnéticas. el magnetocardiograma (MCG). las piernas y la boca. Posteriormente. El efecto del campo magnético terrestre se compensaba mediante la forma en ocho que tenía el arrollamiento y colocando en las aberturas de la bobina dos agujas magnéticas idénticas en la misma suspensión y orientadas en direcciones opuestas. en la primera medida de una señal bioeléctrica. 4. La curva e es la linea de separación entre las zonas blanca y negra mientras que la curva h es el apexcardiograma. Reproducción de una página del libro de notas de Berger donde muestra los primeros registros de EEG de un humano. David Cohen [12] utilizando también un magnetómetro de bobina de inducción consiguió registrar con éxito el primer magnetoencefalograma (MEG). midiendo el impulso muscular en un músculo de rana. En 1968. Hugo Wilheim vo Ziemssen [8] utilizó esta técnica en una persona humana. realizada por Matteucci en 1838. se utilizó una aguja imantada como detector. el electrocardiograma (ECG). . Se considera que los primeros informes de Caton [15] sobre sus experimentos que fueron publicados en 1875 constituyen el descubrimiento del electroencefalograma (EEG). Aunque en 1882. Willem Einthoven (1860-1927) desarrolló el primer registrador ECG de alta calidad [19] utilizando un galvanómetro de hilo y Horatio Williams fué el primero en construir una secuencia de vectores instantáneos y es considerado como el inventor de la vectorcardiografía [20]. éste se amplificaba haciendo circular la corriente a través de una bobina y situando la aguja en su interior. producido por las corriente bioeléctricas que circulan por la anca de la rana.La aplicación de la electromedicina a la cardiología se inicia en 1871 cuando Frank Steiner publica el primer informe sobre el control del ritmo cardiaco de un perro anestesiado con una sobredosis de cloroformo. la señal magnética generada por la actividad eléctrica del cerebro. hubo de transcurrir bastante tiempo antes de que se pudieran detectar las señales biomagnéticas y bioeléctricas debido a que eran extremadamente débiles. A pesar de estos primeros intentos. Sin embargo. no sería hasta 1924 cuando Hans Berger (1873-1941) logró el primer registro de EEG de un humano. se le conectaba en serie una segunda bobina idéntica y paralela a la primera. es demasiado débil para desviar la aguja. lo consiguió en 1887 Augustus Waller (1856-1922) utilizando un electrómetro capilar. en 1888 el científico Adolf Beck [16] demostró con éxito que el impulso eléctrico se propagaba a lo largo de la fibra nerviosa sin atenuarse. Su mejorada técnica experimental la aprovechó Richard Caton (1842-1926) para medir la actividad eléctrica del cerebro de conejos y monos. A pesar de conocerse bien la interdependencia electromagnética. Señales Bioeléctricas En 1838. Primer registro de un electrocardiograma humano realizado por Augustus Waller en 1887 utilizando un electrómetro capilar. La invención del transistor por Bardeen y Brattain en 1948 hizo posible el primer implante de un marcapasos. Carlo Matteucci (1811-1865) fue el primero en detectar una señal bioeléctrica [14]. Gerhard Baule y Richard McFee [11] detectan la primera señal biomagnética. identificando los dos ritmos principales [17]. Así. 3. Hay que destacar que los principios de medida utilizados para determinar las primeras señales bioeléctricas y biomagnéticas eran prácticamente idénticos. quien utilizando una instrumentación mejor fue capaz de medir la corriente asociada al impulso muscular [5]. Esto tuvo lugar en 1958 en el Instituto Karolinska de Suecia. En 1963. no será hasta 1932 cuando Salisbury Hyman [9] la aplica clínicamente al ritmo atrial.

la historia del electromagnetismo ha sido también la historia del bioelectromagnetismo. (2ème serie). f. I. McFee R (1963): Detection of the magnetic field of the heart. ges. Pritchard WH. 87: 527-70. Br. Desde un punto de vista teórico. 55:(7) 95-6. Estos avances ponen aun más de manifiesto el importante papel cientifico del bioelectromagnetismo. Physik und Chemie 58: 1-30. Freeston IL (1985): Noninvasive magnetic stimulation of human motor cortex. 1-58. [13] Zimmerman JE. haciéndola más portátil. [8] Ziemssen H (1882): Studien über die Bewegungsvorgange am menschlichen Herzen.REFERENCIAS [1] Kellaway P (1946): Bull. [19] Einthoven W (1908): Weiteres über das Elektrokardiogram. Para obtener el primer magnetocardiograma. [20] Williams HB (1914): On the cause of the phase difference frequently observed between homonymous peaks of the electrocardiogram. Se observa entonces que desde un punto de vista tecnológico las medidas de señales bioeléctricas y biomagnéticas solo se pueden discriminar en base a que la conversión de corriente bioeléctrica en campo magnético tenga lugar dentro o fuera del cuerpo respectivamente. VE Hall. lo que abre nuevas oportunidades en el desarrollo de métodos terapéuticos y de diagnóstico. J. [11] Baule GM. Int. Archiv f. Arch. Thiene P. [15] Caton R (1875): The electric currents of the brain. 135: 985. JAMA. Igualmente emplearon un gran número de vueltas para amplificar el campo biomagnético y dos bobinas para compensar el campo magnético terrestre y de otras fuentes externas. 30: 270-303. (Lond. Ann. Hist. Jalinous R. Am. [5] du Bois-Reymond EH (1843): Vorläufiger Abriss einer Untersuchung ueber den sogenannten Froschstrom und ueber die elektromotorischen Fische. J. History of Their Interaction. Section I: Neurophysiology. ya no fué necesario utilizar los campos magnéticos y por consiguiente las medidas bioeléctricas y biomagnéticas han seguido caminos distintos. [6] York DH (1987): Review of descending motor pathways involved with transcranial stimulation. 2: 278. Physiol. 303 pp. [18] Waller AD (1887): A demonstration on man of electromotive changes accompanying the heart's beat. Washington. Phys. evidence of magnetic fields produced by alpha-rhythm currents. Chim. Hardings J (1970): Design and operation of stable r-f biased superconducting pointcontact quantum devices. HW Magoun. Am. ed. [9] Hyman S (1932): Resuscitation in stopped heart. Med. La comprensión de la función de las células nerviosas. 67: 93-106. Pflüger Arch. Engl. Lancet 1:(8437) 1106-7. IJ Field. [10] Zoll PM (1952): Excitation of the heart in ventricular standstill by external electric stimulation. 247: 768-71. del cerebro y su simulación por modelos electrónicos ha dado lugar al desarrollo de los neurordenadores. . [17] Berger H (1929): Über das Elektroenkephalogram des Menschen. J. 20: 112-37. mientras que las primeras medidas biomagnéticas por McFee eran auténticamente magnéticas. [3] Rowbottom M. faisant suite à celui sur la torpille. J. Second memoire sur l'électricité animale. klin. N. Baule y McFee midieron con una bobina el campo magnético producido por las corrientes bioeléctricas que circulan por el cuerpo humano. Arch. Esto permitió la miniaturización de la instrumentación empleada en bioelectromagnetismo. [2] Brazier MAB (1959): The historical development of neurophysiology. In Handbook of Physiology. los últimos avances científicos han hecho posible la investigación a nivel subcelular. [4] Green T (1872): On death from chloroform: Its prevention by a galvanism. Med. Am. Susskind C (1984): Electricity and Medicine. Deuts. Physiol. Med. Psychiat. 122: 517-48. 1:(May 25) 5513. Neurosurg. Ann. Med. Physiol.) 8: 229-34. Feil HS (1947): Ventricular fibrillation of long duration abolished by electric shock. 35: 292300 Fig. [14] Matteucci C (1838): Sur le courant électrique où propre de la grenouille. La invención en 1906 del tubo de vacío por Lee de Forest (1837-1961) y del transistor por Bardeen y Brattain supuso una revolucionó en la tecnología de la medida y el comienzo de la era del semiconductor. pp. III. Appl. J. midiendo la corriente eléctrica a través de un único canal de iones de la membrana celular con el método clatch-clamp. Assoc. CONCLUSIONES De lo expuesto anteriormente casi se puede decir que hasta la mitad del siglo XIX. 20:(1) 70-3 [7] Barker AT. Med. J. 50: 283-305. 41: 1572. 5. implantable y sobre todo más precisa y fiable. Science 161: 784-6. Br. J. American Physiological Society. Med. Heart J. las primeras medidas de señales bioeléctricas eran medidas auténticamente eléctricas. Con la invención del electrómetro capilar por Lippman en 1873 y especialmente el desarrollo de los amplificadores electrónicos. Med. San Francisco Press. [16] Beck CS. Vol. Aunque algunas de las técnicas básicas que se están empleando actualmente en la instrumentación bioelectromagnética corresponden a los primitivos instrumentos. Phys. Este método ha incorporado el bioelectromagnetismo a la biología molecular y al desarrollo de nuevos fármacos. San Francisco. [12] Cohen D (1968): Magnetoencephalography. El galvanómetro astático inventado por Nobili en 1825 y utilizado por Matteucci para medir la primera señal bioeléctrica.