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UNIDAD CONTENIDO OBJETIVO

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LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

Los principales conflictos de la Guerra Fría II Analizar grupalmente los conflictos más característicos de cada etapa en que se divide la Guerra Fría.

INICIO: Observan video corto sobre la división de Alemania. Recuerdan instrucciones de la actividad. DESARROLLO: En grupos estudian contenidos del tema que les fue asignado y luego exponen brevemente los diversos temas que les fueron asignados. CIERRE: Énfasis en las principales etapas, características y conflictos de la Guerra Fría.

1.

DIVISIÓN DE ALEMANIA DURANTE LA GUERRA FRÍA (1945-1989)

Muy pronto Alemania se convirtió en el país donde de forma más notable se manifestaría la incipiente Guerra Fría. La primera zona de confrontación entre las dos superpotencias vencedoras (Estados Unidos y la URSS) fue precisamente el país germano. Tras su capitulación en abril de 1945, Alemania fue ocupada militarmente por los aliados. La división del mundo en bloques Se conoce como Guerra Fría Bildunterschrift: al tenso período que atraviesan las relaciones internacionales una vez terminada la Segunda Guerra Mundial y que se extiende hasta el inicio de la distensión, a finales de la década de 1980. La Segunda Guerra Mundial no finalizó con la firma de un tratado de paz, como había sucedido en 1919. Las diferencias entre los vencedores se agudizaron tras fracasar los primeros intentos de colaboración en Alemania. Las relaciones se rompieron y se formaron dos bloques enemigos, separados por diferencias políticas, socioeconómicas y culturales; en este sentido, la división de Berlín fue el símbolo de la división del mundo de la posguerra. La división de Alemania A partir de 1945 solo una parte de Alemania recibió una segunda oportunidad democrática: la occidental. 4-11 de febrero de 1945: se reunieron en la ciudad de Yalta (Crimea) Churchill, Roosevelt y Stalin. Los vencedores dividieron el territorio alemán en cuatro zonas de ocupación: la oriental fue controlada por la URSS, y la occidental por Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos.

La ciudad de Berlín, situada dentro de la zona de ocupación soviética, reproducía el mismo esquema de división. 1947: Bildunterschrift: Estados Unidos y Gran Bretaña decidieron integrar económicamente sus respectivos sectores creándose la Bizona, con sede en Francfort. Más tarde se uniría el sector francés, aunque Francia sentía grandes recelos sobre propiciar la unificación alemana. Junio de 1948: los aliados occidentales llevaron a cabo una reforma monetaria unilateral emitiendo un nuevo marco revaluado, distinto del utilizado en la zona soviética. 23 de junio de 1948: las autoridades soviéticas disponen el cierre de todos los accesos de comunicación (ferrocarril, autopistas y canales), así como los suministros de gas y de electricidad de Berlín. La ciudad quedó aislada de la Alemania Occidental. 26 de junio de 1948: las potencias occidentales respondieron al bloqueo con un puente aéreo para abastecer a los dos millones de personas que habitaban Berlín occidental. Se realizaron vuelos día y noche para transportar mercancías (víveres, carbón y petróleo). Este tráfico aéreo consiguió eludir los efectos del bloqueo, que se levantó finalmente el 12 de mayo de 1949. La “biestatalidad” de alemania 8 de mayo de 1949: se aprobó en Alemania Occidental el texto constitucional que ratificaba la creación de la República Federal Alemana (RFA), con capital en Bonn. Los partidos mayoritarios fueron el demócrata-cristiano y el socialdemócrata. Se redactó una nueva constitución para Alemania, la Ley Fundamental, que reflejaba las lecciones “antitotalitarias” del reciente pasado. La segunda democracia alemana se diseñó como democracia parlamentaria funcional, con un Canciller Federal (jefe de gobierno) y un Presidente Federal con competencias reducidas. Los fundamentos del Estado se fijaron de tal modo que quedaban a salvo incluso de una mayoría favorable a alterar el orden constitucional, resultando por tanto imposible abolir la democracia por vía “legal”, con el fin de evitar lo ocurrido en 1933 cuando los nazis accedieron al poder. Ese mismo año: en el este, la zona de ocupación soviética, se creó la República Democrática Alemana (RDA), donde se gobernó por medio de una dictadura de partido único y signo marxista-leninista. Su capital fue Pankow; más tarde se transladaría a Berlín.

2.

LA GUERRA DE COREA

Esta guerra se desarrolló en la época de la denominada Guerra Fría, dentro del marco de los enfrentamientos sostenidos por la Unión Soviética comunista y Estados Unidos de ideología capitalista.

Se inició el 25 de junio de 1950, extendiéndose por un período de tres años, ya que se le puso término el 27 de julio de 1953. En ella se enfrentaron dos visiones del mundo circunscriptas en un mismo territorio, al este del continente asiático: la Corea del Norte, apoyada bélicamente por China, donde el comunismo había triunfado tras la revolución, y la Unión soviética, también de ideología comunista y la Corea del Sur, capitalista, respaldada por Estados Unidos y los países bajo su influencia. Debemos recordar que al término de la Segunda Guerra Mundial, Japón tras rendirse luego de soportar dos bombardeos atómicos, perdió entre sus territorios, a Corea, que constituía una de sus colonias, a manos de los aliados, que se comprometieron a mantenerla como país integrado, a pesar de haber quedado bajo la influencias de las grandes potencias. Al norte del paralelo 38, quedó Corea bajo la influencia soviética, mientras los estadounidenses ejercían su poder al sur de dicho límite, ambos en forma encubierta ya que habían prometido que sería un estado independiente. La Unión soviética puso al frente del gobierno del territorio a su cargo, a Kim Il Sung, líder del Partido Comunista, mientras que en Corea del sur fue electo Syngman Rhee. En 1950, en un comunicado de prensa, Estados Unidos cometió la imprudencia de declarar que el territorio de Corea no se incluía entre sus intereses en el Pacífico, lo que incitó a los comunistas a invadir Corea del sur, cuyo dominio les sería fácil lograr sin la ayuda estadounidense, y así obtener la unión de Corea en un solo estado comunista. El 25 de junio de 1950, los coreanos del norte realizaron un ataque sorpresivo, que replegaron a los coreanos del sur hacia Pusan, donde establecieron una zona de resistencia conocida como Perímetro Pusan, obteniendo ayuda de la ONU, lograda por no estar presente el representante soviético, quien se hallaba ausente como protesta porque la ONU, había rechazado la incorporación de China Popular. El presidente Truman de Estados Unidos ordenó, sin intervención del Congreso, la intervención de la Fuerza aérea norteamericana en el conflicto y su séptima Flota fue destinada a proteger Taiwán. Japón, Canadá, Reino Unido, Colombia, Australia, Nueva Zelanda, Francia, Sudáfrica, Turquía, Grecia, Tailandia, Holanda, Etiopía, Las Filipinas, Bélgica y Luxemburgo, unieron sus fuerzas a las norteamericanas, creando el Grupo de Operaciones Especiales Smith, cuyo mando fue confiado al General Douglas MacArthur, quien había sostenido que era en Asia, donde los comunistas concentrarían sus fuerzas de dominio, para iniciar desde allí la conquista ideológica del mundo. Al oeste de la península de Corea se halla la ciudad de Inchon, y hacia allí se dirigieron las fuerzas de la ONU, donde, tras resultar victoriosos tomaron rumbo hacia Seúl, ciudad adyacente a Inchon, donde obtuvieron su posesión. Luego de lograr la vuelta de los norcoreanos al norte del paralelo 38, las tropas al mando de Estados Unidos pretendieron seguir avanzando hacia el norte, pero los Chinos consideraron que el traspaso del límite establecido por el río Yalu, que establece la frontera entre Jilin y Liaoning (provincias chinas) y Corea del norte, significaba una amenaza para su país, y pidió la ayuda soviética.

Los chinos al mando del general Peng Dehuai, lograron, a partir del 19 de octubre de 1950, que las tropas de la ONU retornaran al sur del paralelo 38. El 4 de enero de 1951, los comunistas lograron un aplastante triunfo contra los capitalistas en la Batalla de la Reserva de Chosin, logrando tomar Seúl, lo que implicó el relevo de su cargo, a MacArthur, quien había propuesto el empleo de la bomba atómica contra China. En su reemplazo fue designado, el General Matthew Ridgway. El año 1953, se iniciaría con nuevos rumbos en materia de política internacional. En el primer mes del año, la presidencia de Estados Unidos fue ocupada por el republicano Dwight Eisenhower y en el mes de marzo, ocurrido el fallecimiento de Stalin la jefatura de la Unión soviética fue ocupada por Gheorghi MalenKov, lo que propició los inicios de tratativas de paz. El 27 de julio de 1953, en Panmunjom, situada a 8 kms. de Kaesong, se firmó un armisticio donde se estableció el cese de las hostilidades, que dejó un saldo de más de un millón de muertos y una economía coreana completamente arruinada, restableciendo el límite del paralelo 38, donde se constituyó una zona desmilitarizada.

3.

GUERRA DE VIETNAM

La Guerra de Vietnam,[2] llamada también Segunda Guerra de Indochina, fue un conflicto bélico que enfrentó entre 1958 y 1975 a la República de Vietnam (o Vietnam del Sur), apoyada principalmente por los Estados Unidos, y Vietnam del norte, apoyado por el bloque comunista, en el contexto general de la guerra fría. Las facciones en el conflicto fueron, por un lado la República Democrática de Vietnam con el apoyo de movimientos guerrilleros norvietnamitas como el Viet Cong o Frente de Liberación Nacional :(NLF, por sus siglas en inglés) y de suministros soviéticos y chinos. Por el otro lado, la República de Vietnam con el apoyo militar y logístico de los Estados Unidos. En ayuda de los estadounidenses también participaron tropas de combate de Australia, Corea del Sur, Filipinas, Nueva Zelanda y Tailandia. Otros países como Alemania, Irán, Marruecos, Reino Unido y Suiza contribuyeron con suministros materiales y equipamiento médico. Contingentes testimoniales en apoyo de los EE.UU. fueron enviados por Taiwán y España, que movilizó a un reducido grupo de médicos militares en misión sanitaria.[3] La guerra se distinguió por transcurrir sin la formación de las tradicionales líneas de frente, salvo las que se establecían alrededor de los perímetros de las bases o campos militares, de manera que las operaciones se sucedieron en zonas no delimitadas, proliferando las misiones de guerra de guerrillas o de "búsqueda y destrucción", junto con acciones de sabotaje en las retaguardias de las áreas urbanas, el uso de la fuerza aérea para bombardeos masivos y el empleo extensivo de agentes y armas químicas, constituyendo estas últimas operaciones violaciones de diversas convenciones internacionales de guerra que prohíben la utilización de armas químicas y biológicas. La cobertura del conflicto realizada por los medios de comunicación permitió la denuncia de las frecuentes violaciones y abusos de los derechos humanos cometidos por los dos bandos, pero

autores como Luciano Garibaldi afirman que atraían mucho más la atención las perpetradas por Estados Unidos[4] , alimentando así la creciente oposición de la opinión pública occidental hacia la intervención estadounidense. Ante la contestación y división de la sociedad estadounidense, los acuerdos de paz de París en 1973 supusieron la retirada de las tropas estadounidenses y el cese de su intervención directa, pero no lograron poner fin al conflicto. Este prosiguió hasta que, en 1975, tras la toma de Saigón, se forzó la rendición incondicional de las tropas sudvietnamitas y la unificación del país, bajo el control del gobierno comunista de Vietnam del Norte, con el nombre de la República Socialista de Vietnam, el 2 de julio de 1976. La guerra habría causado la muerte, según el gobierno de Hanói, de entre 2 y 5,7 millones de personas,[5] la mayoría de ellas civiles, y graves daños medioambientales. Para los EE.U.U., el conflicto resultó ser la confrontación más larga en la que se han visto envueltos. Surgió el sentimiento de derrota o “Síndrome de Vietnam” en muchos ciudadanos, lo que se vio reflejado en el mundo cultural y la industria cinematográfica, así como en un repliegue de la política exterior hasta la elección de Ronald Reagan en 1980.[6]

4.

INVASIÓN RUSA EN CHECOSLOVAQUIA (1968)

Checoslovaquia: Primavera de Praga (1968) Durante la Guerra Fría, la Primavera de Praga fue un periodo de intento de liberalización política en Checoslovaquia que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto de ese mismo año, cuando el país fue invadido por la URSS, y sus aliados en el Pacto de Varsovia (a excepción de Rumanía) en una acción que pretendía evitar el ingreso de un potencial sistema capitalista dentro de Checoslovaquia. Checoslovaquia, fue siempre un espacio de vital importancia en el centro de Europa y lugar estratégico desde el punto de vista de la geopolítica. Durante muchos siglos, fue el dominio de la casa de los Habsburgo, la que impuso su poder en la región. Más tarde, quedó incluida dentro del Imperio Austro-Húngaro, que contenía comunidades de distinto origen, lengua y cultura, por lo que fue llamado el Imperio de las Nacionalidades. Luego de la primer guerra mundial, con la derrota del Imperio Austro-Húngaro, se construyó la República de Checoslovaquia, finalmente durante la segunda guerra (1938-1945), los nazis la ocuparon y la reclamaron como parte de Alemania. Al terminar la segunda guerra, el territorio checo quedó dividido en dos partes. Una, ocupada por las tropas soviéticas, y la otra por las norteamericanas. Las dos potencias mundiales del momento, llegaron a un acuerdo por el cual volvían a imponer en su cargo al ex presidente Benes, que había sido destituido por los alemanes.

El 2 de febrero de 1948, el partido comunista checo llegó al poder mediante un golpe de estado. De este modo, el comunismo Stalinista llegó al control de la Europa central, creando un sistema defensivo (como si fuera una muralla formada por los siguientes países: Polonia, Hungría, Yugoslavia, Bulgaria, Albania, Rumania, Checoslovaquia y Alemania Democrática) ante una eventual agresión del mundo de occidente. Dentro de los estados europeo centrales que estaban dentro del bloque comunista, sin dudas uno de los más importantes era justamente Checoslovaquia, por su desarrollo industrial y su injerencia política. Los comunistas checos aceptaron, en general, las directivas de Moscú, sin demasiadas objeciones. La tutela de Rusia les permitía una cierta estabilidad y un crecimiento sostenido. Sin embargo, la situación varió durante la década del ´60. Comenzaron a manifestarse corrientes opositoras al régimen que llegaron a su punto culmine en enero de 1968, en lo que se conoció en todo el mundo como la “primavera de Praga”. Este proceso político que conmovió al comunismo, fue dirigido por Alexander Dubcek , hijo de un militante comunista, que había realizado una importante carrera política, y en enero del 68, accedió al cargo de Secretario General del Partido Comunista Checo. El mismo, pretendía acentuar la autonomía de Checoslovaquia y adoptar algunas reformas económicas y sociales. Dubcek, fue seguido por muchos checos que pretendían el levantamiento de la censura y que se adopten algunas de las reformas previstas. Este proceso se aceleró cuando el partido comunista (que actuaba como partido único, ya que estaba prohibido la pluralidad política) aprobó un nuevo Programa de Acción, que fue ampliamente rechazado por antiguos dirigentes del partido, intelectuales, escritores y periodistas censurados. Al principio, Moscú intentó evitar que se quiebre en dos el Partido Comunista Checo. Luego, cambió de táctica, y comenzó a culpar a los checos de contrarrevolucionarios y de preparar un golpe contra el comunismo. Dubcek, intentó buscar apoyo en Tito, líder de Yugoslavia y Ceausescu de Rumania, que eran los líderes del comunismo europeo menos dependientes de Rusia. A pesar de todos los intentos por evitar la invasión, los tanques soviéticos llegaron a Praga el 20 de agosto. La experiencia checa, no podía quedar sin castigo, si la Unión Soviética, aspiraba a que no se reprodujera. Seiscientos mil soldados ocuparon Checoslovaquia. La resistencia fue pasiva, se intentaba de esta manera, evitar una masacre, ya que las desigualdades de recursos eran evidentes. Finalmente, el proceso político de Dubcek fue derrotado. Las reformas económicas fueron anuladas y se restablecieron las condiciones de censura. A pesar de la derrota, “la Primavera de Praga” (que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto de ese mismo año) dejó huellas profundas y mostró una faceta del comunismo desconocida hasta ese momento La ruptura chino-soviética

5.

LA REVOLUCIÓN COMUNISTA CHINA

El largo proceso revolucionario iniciado en 1912 con la caída de la monarquía y el establecimiento de la República dirigida por el Kuomintang de Sun-Yat-sen culminará con el triunfo comunista en 1949 y el establecimiento de la República Popular dirigida por Mao Zedong.

Dos grandes fuerzas se erigen en este período: por un lado el Kuomintang nacionalista de Chiang-Kai-Chek, por otro, el Partido Comunista fundado en 1921 por Mao. Tras un primer momento de colaboración, estalla el enfrentamiento entre ambos bandos en 1927. El choque culmina con el triunfo nacionalista en 1934 y la huida del Ejército Rojo de Mao en la denominada "Larga Marcha". Tras haberse anexionado Manchuria en 1931, Japón lanza en 1937 la invasión de China. El gobierno nacionalista del Kuomintang y los comunistas dejan de enfrentarse y se alían en la lucha contra el invasor nipón. De 1940 a 1945 hay cuatro grandes fuerzas en China: el invasor japonés que controla las zonas más ricas del país; un gobierno chino colaboracionista dirigido por Wang Ching-wei y establecido en Nankín; el nacionalista Kuomintang apoyado por británicos y norteamericanos; y el comunista de Mao apoyado por la Unión Soviética. Cuando Japón es derrotado y abandona China en 1945 vuelve a estallar la guerra civil entre el bando nacionalista apoyado por EE.UU. y el comunista que recibe la ayuda de la URSS. La guerra concluye en octubre de 1949 con el triunfo del Ejército Rojo que proclama en Pekín la República Popular China. Las tropas supervivientes de Chiang-Kai-Chek se refugian en la isla de Formosa (Taiwan), donde establecen un gobierno nacionalista chino apoyado por los EE.UU. La revolución comunista china había triunfado. Revolución Cultural La Gran Revolución Cultural Proletaria (chino simplificado: 无产阶级文化大革命, chino tradicional: 無產階級文化大革命, pinyin: wúchǎn jiējí wénhuà dà gémìng, habitualmente abreviada como 文化大革命, wénhuà dà gémìng, literalmente Gran Revolución Cultural, o simplemente 文革 wéngé, Revolución Cultural) fue una campaña de masas en la República Popular China organizada por el líder del Partido Comunista de China Mao Zedong a partir de 1966, y dirigida contra altos cargos del partido e intelectuales a los que Mao y sus seguidores acusaron de traicionar los ideales revolucionarios. Según la interpretación más habitual, en el fondo la Revolución Cultural fue una lucha por el poder en la que la aspiración de Mao por recuperar su autoridad se vio apoyada por las ambiciones de otros miembros del partido, como su esposa Jiang Qing y el líder del ejército Lin Biao. El objetivo era apartar del poder político a Liu Shaoqi, jefe del estado, y a Deng Xiaoping, secretario general del Partido. Si bien la Revolución Cultural en sí finalizó con el IX Congreso del Partido Comunista de China en abril de 1969, es frecuente extender el periodo histórico designado con esta expresión a toda la etapa de luchas por el poder en la República Popular China que se extendió desde 1966 hasta 1976, año en que murió Mao y se arrestó a la Banda de los Cuatro, la facción encabezada por Jiang Qing. La Revolución Cultural permitió a Mao recuperar el poder político, del que había sido apartado tras el fracaso del Gran Salto Adelante. Esta lucha por el poder daría lugar a una situación de caos y conmoción política que estuvo acompañada de numerosos episodios de violencia, en su mayoría protagonizados por los Guardias rojos, grupos de jóvenes, apenas adolescentes en muchos casos, que, organizados en comités revolucionarios, atacaban a todos aquéllos que habían sido acusados de deslealtad política al régimen y a la figura y el pensamiento de Mao Zedong.

La cuestión de cómo una lucha por el poder alcanzó niveles tan altos de violencia y desorden social ha intrigado a los historiadores y a los expertos en psicología de masas, y han sido numerosos los estudios académicos publicados en China y en el extranjero sobre este periodo de la historia reciente de China, que han intentado ofrecer explicaciones sobre las causas de los sucesos de aquellos años.

6.

LA RUPTURA EN LAS RELACIONES CHINO SOVIETICAS

El triunfo de la revolución comunista en China había llevado la firma de un tratado de alianza con la URSS en 1950 y, tras la muerte de Stalin, Kruschev había viajado a Pekín en 1954, llegando incluso Moscú a comprometerse secretamente en 1957 a ayudar a China para obtener la bomba atómica. Sin embargo, las nuevas políticas que lanzó Kruschev, la desestalinización y la coexistencia pacífica, terminaron por separar a dos naciones que por largas tradiciones históricas competían en su papel de potencias. La coexistencia pacífica era opuesta a una política china que aún creía en el valor de la revolución mundial y no aceptaba que la URSS, una vez alcanzada la paridad nuclear, planteara la competencia con occidente desde una perspectiva esencialmente económica. La desestalinización era vista en Pekín como el abandono de los principios del marxismo-leninismo en una vergonzosa política "revisionista". El proceso de ruptura entre los dos gigantes comunistas se fue articulando en diferentes pasos: En 1958 la China Popular bombardeó los islotes de Quemoy y Matsu en el estrecho de Formosa. Mientras Taiwan (la China Nacionalista de Chiang Kai Chek) era apoyado por EE.UU., la URSS mantuvo una actitud distante. Mao acusó al Kremlin de haberse convertido en un aliado objetivo de EE.UU., mientras que Moscú denunció el aventurerismo chino mortalmente peligroso en la era nuclear. La visita de Kruschev a Pekín en 1959 hizo que se visualizaran las crecientes diferencias: los expertos soviéticos fueron repatriados, los estudiantes chinos en Rusia enviados a casa, se interrumpieron las acciones de cooperación. El más pequeño y pobre de los países comunistas europeos, Albania, firmará un acuerdo con China en enero de 1962, abandonando la órbita soviética y entrando en una alianza con China. El conflicto ideológico se convirtió pronto en un típico conflicto entre potencias: En el choque fronterizo por la región del Tibet entre China y la India en 1962, Moscú optó por apoyar al gobierno de Nueva Delhi. Mao acusó a la URSS de "capitulacionista" tras la crisis de los misiles en Cuba en 1962. En 1964, la China Popular ensayó su primera bomba atómica, lo que dio al enfrentamiento una nueva dimensión. En 1969, estallaron incidentes fronterizos sangrientos en el río Ussuri. La nueva situación fue aprovechada por unos EE.UU. debilitados por la guerra del Vietnam. Kissinger en 1971 y el presidente Nixon en 1972 visitaron Pekín normalizaron las relaciones, lo que permitió que la China Popular ingresara en la ONU como miembro permanente del Consejo de Seguridad en la lugar de Taiwan.

Indochina fue otro gran escenario de la pugna chino-soviética mediante aliados interpuestos. Vietnam, sólido aliado de la URSS, se enfrentó con el régimen de Khmer rojos en Camboya, apoyado por China. El conflicto degeneró en acciones armadas en 1979. La invasión vietnamita de Camboya que acabó con el cruel régimen de Pol Pot fue contestada con ataques militares chinos en el norte de Vietnam. Por primera, vez dos países que se proclamaban comunistas hacían la guerra. La llegada de Gorbachov trajo una mayor distensión que, sin embargo, no llevó a una plena normalización de las relaciones. Ambos países han seguido en adelante evoluciones bien diferentes: mientras que la URSS se derrumbaba y desaparecía, Pekín se mantenía como la única potencia comunista

7.

LA CRISIS DE LOS MISILES DE CUBA

Esta crisis llevó al mundo al borde de la guerra nuclear. Después del fracasado intento de invasión de la Bahía de Cochinos en abril de 1961.La mayor confrontación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética se dio en el Caribe. Durante octubre de 1962. Fidel Castro demandó a la URSS el beneficio de una protección militar. En 1962, la Unión Soviética fue flagrada construyendo 40 silos nucleares en Cuba. Según Kruschev, la medida era puramente defensiva, para evitar que los Estados Unidos intentaran una nueva investida contra los cubanos. Por otro lado, era sabido que los soviéticos querían realmente responder por la instalación de misiles Júpiter II por los estadounidenses en la ciudad de Esmirna, Turquía, que podrían ser usadas para bombardear el sudoeste soviético. Para entonces la revolución cubana, había dejado de ser un proceso impulsado por sectores democráticos contra la dictadura de Fulgencio Batista, para convertirse en la coartada con la que la URSS establecía una base de operaciones militares y de inteligencia en el corazón de occidente. Este paso agudizó los conflictos entre las superpotencias (Estados Unidos de un lado, la URSS y China Popular del otro). En abril de 1961 Fidel Castro proclamó oficialmente el carácter socialista de su gobierno. Con ello daba un giro radical al programa original de la revolución cubana. Ahora se trataba de establecer en Cuba un socialismo de corte soviético, por lo que el primer ministro de la URSS, Nikita Khrushchev no tuvo reparos en fortalecer el subsidio del nuevo régimen de La Habana. La URSS no solo garantizó a Fidel Castro grandiosos recursos económicos, sino también asesores militares y armas de todo tipo. Kruschev envió navíos de carga y submarinos transportando armas atómicas hacia Cuba. Se inició la construcción en Cuba de rampas para el lanzamiento de cohetes capaces de llegar en minutos a la zona sur oriental de los Estados Unidos. El objetivo fundamental desde el punto de vista soviético era el de modificar el equilibrio de armas atómicas desplazadas por el mundo, hasta entonces desfavorable a la URSS. La presencia de misiles en Cuba había sido negada públicamente por Khrushchev hasta que el 14 de octubre de 1962, aviones espías norteamericanos fotografiaron las bases de lanzamiento balístico construidas en Cuba bajo el asesoramiento soviético. El presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, consultó con sus asistentes diversas opciones para enfrentar el hecho: bloqueo militar, una invasión, un ataque aéreo, la diplomacia, etc. Al final optó por la primera alternativa. El 22 de octubre Kennedy anunció el bloqueo naval para evitar el arribo de nuevos cohetes atómicos a la isla. Ordenó cuarentena a la isla posicionando navíos militares en el Mar Caribe y cerrando los contactos marítimos entre la Unión Soviética y Cuba. Al mismo tiempo demandó a la URSS la inmediata retirada de las armas atómicas de Cuba. El país fue declarado en "cuarentena", por el único bloqueo verdadero que ha sufrido la isla después de la revolución. El bloqueo duro pocos días. Durante este período a las fuerzas navales de los Estados Unidos se les encargó la tarea de interceptar y revisar todos los

barcos que se dirigían a Cuba. El fin era el de comprobar si conducían armas atómicas. Esta medida de Estados Unidos contó con el respaldo de la Organización de Estados Americanos. El 23 y 24 de octubre Kruschev habría enviado mensaje a Kennedy, informando de sus intenciones pacíficas. El 26 de octubre dice que retiraría sus misiles de Cuba si Washington se comprometía a no invadir Cuba. Como consecuencia de este mensaje pacificador se estableció un pacto según el cual Estados Unidos se comprometía a no invadir a la isla, a no permitir que lo hiciera algún aliado, a levantar el bloqueo naval y a retirar los cohetes atómicos norteamericanos que apuntaban hacia la URSS desde bases norteamericanas en Turquía. Por su parte la URSS, además de retirar los misiles de Cuba debió comprometerse a no agredir a Turquía. El final de la crisis constituyó un paso de avance hacia el fin de la guerra fría. Para el gobierno de Cuba resulto un hecho frustrante, pues no se incluyó a Castro como firmante del pacto. Por un tiempo las relaciones de la Habana y Moscú se agriaron a causa de esta exclusión. Fidel Castro no sólo le dio un frío recibimiento a Anastas Mikoyan, encargado de relaciones exteriores de la URSS, cuando este visitó Cuba poco después de la crisis, sino que respondió a la política soviética de distensión con la incentivación de grupos armados en toda América Latina, y en diversos países de África. La Habana condenó la política reformista de los Partidos Comunistas mucho de los cuales se fragmentaron en grupos de "prosoviéticos" y "procastristas". Cuba inició una mejoría en sus relaciones con la URSS a partir de dos hechos, la muerte de Guevara en Bolivia (1967) y la defensa pública hecha por Castro de la entrada de los tanques soviéticos en Praga (1968). El pacto Kennedy-Krushchev, tampoco resultó muy bien recibido, pues aquel acuerdo se interpretó como la entrega oficial de Cuba al imperialismo soviético. Fue una victoria política para los Estados Unidos. A pesar de haber sido negativo el acuerdo para ambos lados, el gran derrotado fue el líder soviético, visto como un débil al no saber mantener su posición frente a los estadounidenses. Esta crisis dio nacimiento a un nuevo periodo: la distensión, señalada por la puesta en marcha del teléfono rojo, línea directa entre Moscú y Washington, que aligeraría las comunicaciones en caso de otra crisis. Publicado por Eduardo Capdevila en martes, mayo 27, 2008