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Corte Interamericana de Derechos Humanos

Chairs: Vanessa Hernandez

Co-Chair: Pedro Pablo Vallejo

Niñas Yeam y Bosico Vs. Republica Dominicana

Estimados Delegados, Es mi para mí un placer darles la bienvenida a esta segunda edición del “National Congress for Excellence” en nombre del The Oxford School Debate Team. Mi nombre es Juan Fernando Corro. Como estudiante graduando de bachiller en Ciencias en The Oxford School; es para mí un verdadero honor servirles como Presidente de esta conferencia. La primera edición del NCE fue todo un éxito y como en toda conferencia, se espera que cada año sea mejor. Todos los moderadores y directores han hecho un gran esfuerzo; sin embargo, depende de ustedes que esta segunda edición sea aun mejor que la primera. Son ustedes los encargados de prepararse y dedicarse a resolver estos conflictos internacionales que se debatirán. Se que para muchos de ustedes esta será su primera conferencia. Quisiera darles un testimonio y un mensaje. Debate es más que leer un boletín, estudiar y participar de la conferencia. El que piensa así, nunca cosechara los frutos de participar en esta actividad. Debate involucra pasión. Para debatir y sacar verdadero provecho del proceso, debes sentir esa pasión que te hace trasnocharte, que no deja que comas hasta terminar. Debe haber sacrificios y compromiso. Todo esto sin olvidar que en una cumbre no solo se conoce de temas de trascendencia internacional; se hacen amistades y se pasa un buen rato. Todo esto mientras participas de una de las mejores experiencias de tu vida. Espero que estén tan ansiosos como nosotros por participar de este debate y que den su máximo. Si tienen alguna duda o pregunta acerca de algún boletín, reglas de procedimiento o hasta de la misma conferencia; no duden en contactarme a mí o a sus moderadores, con mucho gusto trataremos de ayudarles en lo que podamos. Saludos, Juan Fernando Corro Presidente, National Congress for Excellence Jfcorro16@hotmail.com

Queridos Delegados de la Corte Interamericana de Derechos Humanos:

Mi nombre es Pedro Pablo Vallejo, y este año tuve el honor de ser invitado como Co-Moderador de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Tengo 18 anos y nací en Bogotá, Colombia, pero he vivido en Panamá desde los 4 anos. Me gradué en Diciembre de 2011 del Colegio Episcopal de Panamá, y voy a continuar mis estudios en agosto en la Universidad de Rochester en Nueva York. Junto con mi Co-Moderadora Vanessa Hernández, escogimos este tema por la complicación y la combinación de problemas que en este se dan. Es muy importante que analicen cada detalle de este caso y que hagan las investigaciones correspondientes para poder crear un foro muy dinámico y polémico. Cualquier pregunta o comentario no duden en contactarme a mi email. Estoy ansioso de poder conocerlos a todos y que compartamos una experiencia que de seguro no vamos a olvidar.

Vanessa Hernández

Pedro Pablo Vallejo

vihc_14@hotmail.es

pedro_vallejo@hotmail.com

Corte Interamericana Sobre los Derechos Humanos

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recibió una petición en favor de las niñas Dilcia Yean y Violeta Bosica contra la República Dominicana por haber negado la nacionalidad a las niñas a pesar de haber nacido en ese territorio. Los peticionarios señalaron que debido a la falta de reconocimiento de la nacionalidad, las niñas estaban expuestas al peligro inminente de ser expulsadas del país y que no podían ingresar a la escuela por carecer de un documento de identificación. Al mismo tiempo los demandantes mencionaron la violación de los siguientes artículos 3 (Derecho al Reconocimiento de la Personalidad Jurídica), 8 (Garantías Judiciales), 19 (Derechos del Niño), 20 (Derecho a la Nacionalidad), 24 (Igualdad ante la Ley) y 25 (Protección Judicial) de la Convención Americana, en conexión con los artículos 1.1 (Obligación de Respetar los Derechos) y 2 (Deber de Adoptar Disposiciones de Derecho Interno).La CIDH adoptó y aceptó la denuncia por denegación de los derechos a la nacionalidad y a la educación de las niñas de ascendencia haitiana nacidas en Republica Dominicana, derecho a la nacionalidad como vía para el reconocimiento de derechos civiles y políticos y examinó de manera detallada los términos de discriminación ejercidos ante las víctimas. El 5 de marzo de 1997 se intentó registrar los nacimientos de las niñas Dilcia Yean y Violeta Bosico, presentando las cédulas de sus madres y los documentos que probaban que habían nacido en la República Dominicana. Sin embargo el Oficial Civil se negó a dar curso a las solicitudes. Se apela esta decisión ante el Procurador Fiscal del Distrito Judicial competente y el 20 de julio de 1998, éste emitió una orden confirmando la negativa del registro. A una de las niñas, Violeta Bosico, además, se le negaba el acceso a la escuela. El 28 de octubre de 1998 la Clínica de Derechos Humanos Internacionales de la Facultad de Derecho Boalt Hall de la Universidad de California, Berkeley; el Movimiento de Mujeres de Ascendencia Haitiana (MUDHA) y CEJIL envían el caso a la CIDH/OEA para exigir los derechos a la nacionalidad, al acceso a la educación, a la igualdad ante la ley, entre otros, de las niñas. La CIDH solicitó información al gobierno y trató de facilitar un arreglo amistoso. El 14 de marzo del 2001 decidió publicar un informe de admisibilidad. Tras nuevos intentos frustrados de alcanzar una solución amistosa, la CIDH remitió sus conclusiones finales al gobierno dominicano el 6 de marzo de 2003, estableciendo un plazo para cumplir con sus recomendaciones. Cuatro meses después, el gobierno no había adoptado las medidas necesarias para cumplir con las recomendaciones. El caso de las niñas Yean y Bosico representa un valioso precedente en materia de derechos sociales: por un lado, se reconoce el valor fundamental del derecho a la nacionalidad como instrumento para el reconocimiento del resto de los derechos; por otro, es uno de los primeros

casos en que se exponen violaciones al derecho a la; al mismo tiempo el caso representa un llamado de atención al Estado dominicano para que remedie la situación generalizada de vulneración de los derechos de miles de niños y niñas de ascendencia haitiana en su territorio.