EL TAO DE LA NANOTECNOLOGÍA.

La palabra Tao (chino simplificado y tradicional: 道, difundida por el taoísmo, Puede traducirse literalmente por ‘el camino’, ‘la vía’, o también por ‘el método’ o ‘la doctrina’. En el taoísmo se refiere a la esencia primordial o al aspecto fundamental del universo; es el orden natural de la existencia, que en realidad no puede ser nombrado, en contraste con las incontables cosas "nombrables" en las que se manifiesta. En japonés se le llama dō. Esta palabra tenía un significado espiritual y filosófico de «camino de la naturaleza» o «camino de los cielos». El significado del tao depende del contexto y puede usarse como término filosófico, cosmológico, religioso o moral. En ambos casos, el concepto totalizador del tao resulta servir para definir el llamado «orden natural de las cosas que nos rodean» que el taoísmo propone como el funcionamiento armónico de la naturaleza, siendo así el tao el ejemplo a seguir que los taoístas toman para aplicarlo a los diferentes aspectos de la vida. Hay un flujo en el universo que se llama tao. El tao fluye lentamente, pero nunca para y es increíblemente poderoso, manteniendo las cosas del universo en orden y equilibrio. Se manifiesta a través de cambios de estaciones, ciclos vitales o mutaciones de poder u orden. El tao es la ley de todo. El que sigue al tao se hace uno con el tao. Además, conviene comprender el chi (término chino para ‘vapor, aliento o energía’), porque el chi y el tao van de la mano, ya que el chi es la energía que circula en el universo, por lo que se puede decir que el tao es flujo de chi. El concepto del tao se basa en aceptar que la única constante en el universo es el cambio y que debemos aceptar este hecho y estar en armonía con ello. El cambio es el flujo constante del ser al no ser, de lo posible a lo real, yin a yang,

femenino a masculino. El símbolo del tao, llamado taijitu, está constituido por el yin y el yang confluyendo en un círculo. Hace ahora siete años se descubrió el grafeno. Corrijo, hace siete años se aisló por primera vez. Del grafito, el mismo de las minas del lápiz de su mesa, salió casi por casualidad una fina lámina (tan delgada que tiene un átomo de espesor) con la ayuda de una vulgar cinta aislante. Sin embargo, la ciencia no entiende de casualidades, así que el material se caracterizó, se vieron sus propiedades y aplicaciones. Fibra óptica y ordenadores decenas de veces más rápidos, paneles solares o sensores de todo tipo son algunas de las posibilidades que ofrece de este material fino, resistente, flexible, transparente y superconductor por citar algunos de sus prodigios. Sus padres, Andre Geim y Kostya Novoselov, han ganado un Nobel en Física y el público, ya desde 2012, empezará a disfrutar de este material. Aunque no lo sepa, el futuro móvil de su hija, el primero flexible, estará hecho de grafeno. Aquí van las diferentes aplicaciones, desde las primeras, pantallas o radares, hasta las que se vendrán después, complejísimos circuitos eléctricos. Como declaraba uno de los expertos consultados, cualquier objeto, ropa, papel, ventanas o nuestro propio cuerpo, será electrónico. Además, no es nocivo para la salud, puesto que también nosotros estamos hechos de carbono. Pantallas táctiles… flexibles, planas y transparentes. El óxido de indio, material clave hasta ahora para la industria, es escaso y caro, y el grafeno se está posicionando tanto en el área de dispositivos móviles como en células fotovoltaicas. El grafeno es tan carbono puro como el carbón, el grafito y el diamante. Pero la forma en la que están “ordenados” los átomos cambia enormemente sus propiedades. En el grafeno, los átomos de carbono están dispuestos en forma plana (bidimensional), en orden de panal de abeja. Eso lo convierte en un excelente conductor (eléctrico y térmico), se vuelve casi irrompible, y más flexible que el plástico más deformable.

En el siglo XXI. El Tao, se adapta a la filosofía de la nanotecnología. El grafeno como sabiduría. Actualmente siguiendo la naturaleza del Grafeno en el siglo XXI. Nos enseña que debemos ser flexibles y resistentes a la vez. Con una dureza inquebrantable y flexible a la vez. La flexibilidad viene de la tolerancia y la aceptación de las informaciones que tenemos que adaptarnos en el siglo XXI. En la actualidad, las redes y el bajo costo al acceso a las informaciones era para nuestros abuelos; una utopía que se convirtió en realidad en la actualidad. La dureza inquebrantable; si usamos el pensamiento de la fenomenología en la filosofía en cuánto a la reducción eidética. A las esencias de las cosas. En cuánto reducimos los conceptos y esencias de los valores en la vida. ¿Qué es el bien en nuestra visión en el siglo XXI? Es depurar el relativismo de las informaciones, la postmodernidad, hacia una esencia profunda de valores que nos ayudan a tener una visión despejada de nuestros pasos. Entonces somos duros como el diamante en cuánto a los valores que queremos aportar a la humanidad en una era confundida de relativismo, hedonismo y producto del exceso de informaciones que vienen de muchas direcciones. El Yin, demuestra que somos tolerantes y flexibles en la humanidad y en las informaciones como desarrollo para nuestra cultura y conciencia. El Yang, demuestra nuestras convicciones sólidas en cuánto a los valores eidéticos en el siglo XXI. Nuestra evolución personal para el desarrollo de nuestra existencia y el sentido hacia la vida. © Pedro Villanueva González. Patagonia. Chile. Ha escrito “La evolución noúmenica de la especie humana” La trans-desconstrucción; la filosofía después de Jacques Derrida. El psicoanálisis ecológico. La semiótica sincronística. El transconstructivismo. El método de la Emiléctica. Etc. También sus pinturas; como el manifiesto del arte realismo postcapitalista; manifiesto del expresionismo óptico. Etc. Actualmente están disponibles en la Web y en Youtube.