Lengua y habla en las novelas de Miguel Delibes

Manuel Alvar Universidad Complutense, Madrid Delibes no es melindroso en el empleo de un lenguaje poco académico; a veces diríamos descuidado. Para cualquier no castellano es una agresión el uso del leísmo y del laísmo, tan del habla de Valladolid y del occidente peninsular. Pero casi siempre el uso de la lengua intenta crear un clima real, así el vocabulario dialectal, que aflora -como vamos a ver- más en las gentes populares o rurales que en las burguesas; o en una lengua conversacional que trata de colocarnos en el ambiente de los hablantes, o el metalenguaje -riquísimo- de sus experiencias cazadoras. Pero todo esto exige que lo acertemos a valorar con su propio sentido, porque lo que está fuera de cualquier duda es que Delibes posee el pulso de la lengua, y, por eso, es dueño de una multitud de registros que hacen ser a sus criaturas seres vivos e identificados con la realidad en que habitan. Creo que nada más lejos del novelista que las pretensiones de destruir el lenguaje; por el contrario, trata de darle la validez más ajustada en cada momento, lo que es aceptar una convención social, pero la única que puede justificar la existencia de cualquier lengua y, en definitiva, la existencia del hombre como tal. Porque el académico Delibes no es un academicista, como no lo somos ninguno de los lingüistas que pertenecemos a la Academia. Por encima de todo, y de todos, está el lenguaje como instrumento, esa convención que nos viene impuesta y gracias a la cual podemos entendernos. Pretender destruir el lenguaje es pretender destruir nuestras posibilidades de comunicación, abandonarnos al caos, que sería lo más opuesto a lo que el novelista intenta hacer. Porque no se trata del poeta lírico que puede escribir para un pequeño cenáculo de iniciados, y aun entonces habría muchos hilos que enmadejar, sino la necesidad de quien crea una obra para multitudes, cuanto más nutridas mejor, que no son escoliastas o exégetas, sino -simplemente- lectores. Y el lector puede ser de muy heterogéneo talante: el conocedor de la literatura y el simple curioso, o el historiador y el sociólogo que buscan los testimonios que no se encuentran en otro sitio, o el lingüista y el etnólogo. Para todos escribe el narrador por más que su pretensión inicial no tenga en consideración tantos y sutiles hechos para los que su obra resulta tener validez. No cabe destrucción del lenguaje, sino engrandecimiento; no desmembración, sino articulación; no dispersión, sino integración. Por eso Delibes reacciona con pocas contemplaciones cuando se le plantea el problema. Yo no creo en la destrucción del lenguaje, la considero una broma. El lenguaje destruido dejaría de ser comunicación y pienso que el lenguaje, si no sirve como vehículo de comunicación, no sirve para nada. Suponer que ello comportaría una renovación artística me parece una sandez1.

He aquí unas palabras -escasas- muy claras y precisas. El lenguaje es un hecho colectivo, en el que estamos inmersos y del que no podemos zafarnos. Pero no cabe lamentarse: la lengua es cárcel, si no la sabemos usar o nosotros no somos, como diría Unamuno, otra cosa que «un cacho de mansedumbre»; pero la lengua es nuestra libertad porque nos da la experiencia de millones de hablantes que nos han legado un instrumento que no tenemos que inventar para cada una de nuestras necesidad es y al que podemos moldear como los dedos del alfarero a la pella de barro2.

desde los días de Vossler.. En El camino me despojé por vez primera de lo postizo y salí a cuerpo limpio.que usan el triste de don Eloy y la criatura natural que es la Desi. Ahí están los registros -tan diferentes. sino usar la lengua para unos fines de comunicación que. al escribir su Verdadera historia deja caer. Sí. abandonando la retórica y escribiendo como hablo. unas palabras que para mí son ejemplares: en cuanto a la retórica [de su historia]. La literatura no es engolamiento y grandilocuencia. Delibes ha descubierto esta gran lección en un paisano suyo que escribía cuatrocientos años atrás. Bien cerca de Valladolid nació aquel prodigio al que llamamos Bernal Díaz del Castillo y él. o de técnica. el pensionista y la sirviente conviven una Navidad y el recuerdo les atenaza. hacía una zambomba con el cuerpo del lechón y nos daba la murga6. Marcos. mi mediohermano. yo no soy quien para decirlo5.] nos disfrazábamos y el tío hacía un concurso de chistes y otro de poesía y otro de villancicos y en cada uno daba un duro de plata de premio [.] Allá en mi pueblo..Para mí esta es la cuestión en la obra de Delibes. porque no van razones hermoseadas ni policía dorada. A esto. con palabras distintas de las mías. en tal noche como hoy. que va según nuestro hablar de Castilla la Vieja. Si en el asunto mejoro o no. como. el narrador cuenta cómo descubrió la vieja fórmula del «escribo como hablo». o en la de cualquier narrador que merezca contar y ser contado: el instrumento lo recibimos.el de cada uno de sus entes de ficción. desde el Génesis. pero esperamos que algún día sea nuestro novelista.. entonces las evocaciones tienen un mismo valor íntimo. no como les imponen. Como arribes de riada. si no todo a las buenas llanas. en tal día como hoy [. pero se enuncian de manera harto diferente. lisa y llanamente. Por eso los personajes de Delibes hablan como saben. «salí a cuerpo limpio» es decir «todo a las buenas llanas». y que en estos tiempos se tiene por más agradable. algo que no veremos. no han sido la declamación ni el gorgorito. que era el canon que postularon los grandes clásicos del siglo XVI y que se había perdido por mil complicados barroquismos. máxima lección del buen hablar.. soldado sin letras (es un humilde decir). que suelen poner los que han escrito. Diríamos la distinta formalización de unos mismos contenidos: habla el hombre que está ya en el último tramo y responde la moza que apenas si empieza a vivir: Hace muchos años. señaló Francisco Umbral3. tal vez pueda mejorar la cosa Así fue como entré en ese cambio del lenguaje. se le llama estilo. pero lo usamos personalmente. Al menos quede aquí una buena declaración de principios: A raíz del Nadal empiezo a leer un poco obras de ficción y entonces llego al convencimiento de que. . que era inocente. y es que ser clásico es ser vida y no arqueología. y que debajo de esta verdad se encierra todo bien hablar4. Hablando con César Alonso de los Ríos. Y Delibes tiene el suyo propio y trata de tener -hemos dicho que crea seres vivos. o de las dos cosas a que te refieres.

abollarse 'entristecerse'. además es cazador y maneja con soltura el habla del grupo y luego -de emigrante. escribe una jerga de los más ramplones medios de comunicación (usualmente. amoscarse'. En tan pocos días. Este paso insensible de un lenguaje que de entrada manifiesta aborrecer y acaba captándose. revela. quedar por 'dejar'.su sistema lingüístico de raíz norteña. huir precipitadamente'. atendiera. por otra parte. choca con otro de cuño meridional. [. lo hemos comprobado con esta invasión de cafeterías. Valgan estos dos textos. Se dice pronto. aunque tal vez los términos de su ecuación no sean comparables. es decir arcaizante. . mancar por 'lastimar. dañar' (un zapato).El caso más complejo de enmarañamiento lingüístico es el del bedel cazador. llegan a Buenos Aires el 30 y el 2 de abril entran en Santiago.. sintácticos o fraseológicos de su estrato social (gibar 'fastidiar'. pero por su condición de semiinstruido.. pero es empleado en un centro docente y tiene una cierta cultura mal asimilada. El Diario de un emigrante empieza el 24 de enero. La cogimos y sólo de sentir el habla de allá se me puso el corazón como una pasa. pero empleaba también los coloquialismos léxicos. Los desajustes libran batalla en este azacaneado funcionario y no serán de poca monta a la hora de tomar decisiones. otro del 3 de septiembre. sí lo son los resultados a que se llega en la parcela lingüística de que estamos tratando7: Se ríe de la forma de hablar de aquellos hombres y acaba cogido en su propia trampa. la lengua precisamente por comprensible. la facilidad con que los españoles perdemos lo que consideramos tan esencial y que. candar por 'cerrar' (la boca o la cartera).. pantalones vaqueros. derribar. Pero sobre esto volveremos. cabrearse 'enfadarse.. [colocarse] tras mío y santas pascuas 'asunto concluido'. y ese auténtico galimatías que a los locutores y periodistas les resultan los tiempos verbales sirviera. cobrar' (caímos dos liebres. el emigrante ha cobrado conciencia de su propia condición y. la chavala se emperró en poner la radio a ver si cogíamos España. y el manadero de nostalgias. Lorenzo hablaría como las gentes de su tierra.le resulta sorprendente. Delibes lo denuncia desde su conciencia de creador. ponerse de mal café. salir de naja 'escaparse. inusual. Lorenzo es un hombre de pueblo y su habla tiene rasgos populares. en el mundo que siente hostil. uno del día 5 de abril. manejara. es decir innovador. el 15 de marzo Lorenzo y su mujer embarcan en Barcelona. en otro orden de cosas. sólo la lengua viene a ser el asidero para salvaguardar su propia personalidad. usando y abusando de caer por 'tirar. después será la amargura de la soledad. cuando la incomunicación parcial va abriendo fisuras en el alma que se creía fuerte8: De regreso.] Va para tres meses que no oigo hablar español como Dios manda. recién llegados. no caigo ninguna). cuando llega a Chile. subirse a la parra 'montar en cólera'. etc. Y.). cocacola. constatar. salió todos con valor de perfecto absoluto o indefinido).

que eso no era cristiano. lo mismo que afloran otros en labios que han aprendido el español de Sudamérica o que tratan de remedar el habla (ché. 213)11. También son maneras de hablar. Uno piensa en la relatividad de todo. plata). Los problemas comienzan en Mendonza. a lo mejor se le toma en España . Menos mal que terció uno que me hizo ver que facturar y despachar eran una misma cosa (p. 'mujer estupenda'). y aquí se produce la primera colisión lingüística: Ya quemado le dije que qué coños querían decir con eso de despacharlas. la colisión se va produciendo: el primer chilenismo9 se usa a distancia. que más de una vez nos han sorprendido. y entonces el gilí se atocinó y nos pusimos los dos a voces. churro. que ellos dicen la polla. Después vendrán otra. y otra. Son. 208). los consabidos desajustes de que todos hablamos10 y que a todos nos han creado enojosas situaciones: Ni sé que se habrá querido decir la gilí con eso de los cabros.Entre tanto. O son los chilenismos específicos. 221). el 2 de abril: hay que cambiar de tren y tomar o despachar las valijas. recuerdo un paseo por Santiago de Chile y el restregón en los ojos ante la muestra que había a nuestro alcance «Frutería El Coñito». y otra. El chalado parece como que me hubiera adivinado el pensamiento y me salió con que la polla es acá la lotería. un coño! Ya le dije que sin ofender y el torda recogió velas y que había querido decir español (p. unas veces. cuando trata de reproducir la lengua del tío Egidio (boletos. pero se me hace que con esta fulana habrá que andar con ojo (p. incluso de lo que ya se sabe. 206). De regreso me colé en un bar y el cipote del mostrador de que me oyó hablar me salió con que ¡pucha. pero al bueno de Lorenzo no se le podía exigir la misma comprensión que al profesor de dialectología: A la tarde me llegué al Consulado. Y es que la razón estaba de parte de aquel hombre que en su risa «dijo que todo eso del lenguaje es una chorrada y a un chileno que hable como un libro. a lo que nosotros decimos la lotería (p.

cuando me enfrenté con Sudamérica. se compra un carro que le zumba el bolo y para allá [. Fracasado en su intuición lingüística. Ya les dije que será para ellos. Me llevaron el primer ejemplar al aeropuerto. aunque están buenas en el plato. por más que el hombre se quede como el alma de Garibay. un viernes 3 de septiembre se escribe: «Dentro de 30 años uno ha amasado unos pitos. yo soy teniente coronel (p.. Lo que no fue previsible es que un día llegara a Chile el emigrante Lorenzo. Le dejé en su idea por no llevarle la contraria y echar la mañana a perros. por su capricho. ¡No te amuela! Si esto es una codorniz. pero hubo antes un proceso de adaptación.por un deslenguado y a la recíproca» (p. [. 232). Ni tampoco le faltaban motivos al amostazado Lorenzo en su discusión con la mucama («la gilí de ella me salió con que si provisional quería decir provisorio. una larga teoría de aceptaciones. 230)13 y. y los colonizadores llamaron a las cosas por el parecido que tuvieran con las que ellos sabían de Castilla. A través de la palabra se identifican las aves.. es él quien aprendió para que Lorenzo escribiera. que tuviera afición a la caza y al cobrar «un bicho raro parigual que las avefrías».] Porque por vueltas que se le dé. como se increpa a quien tiene usos idiomáticos diferentes que los nuestros. que van señalando la aclimatación de la lengua a una nueva realidad. no más. p. como está aquí provisorio» (p. 270)12. 267). con ese gusto a bravío que le enciende a uno la sangre» (p. no tiene emoción y «estas perdices son medio maricas» (p. De mal café la respondí que sería ella la que con provisorio quería decir provisional». que al tiro la reconocería y que era un macho. Las cosas no tienen remedio. Cazar fácilmente.] La señora Verdeja y don Juanito porfían que lo del moño es una codorniz.. pero ya sabemos la razón: Diario de un cazador salía el mismo día que yo cogía el avión para Chile. Se ha producido una nueva fusión del narrador con su criatura. cuestión de nominalismo que trasciende la capacidad de las entendederas del cazador. «no es que sean las de allá. y que iba a condicionarle aquella novela que todavía no existía ni en proyecto. lo estamos viendo.. un pastor se empeñara en llamarle codorniz: Ya le dije que a las codornices me las conozco como si las hubiera parido y el cipote porfió que cómo no. pendiente de un cielo que ha perdido y sin apoyar los pies en una tierra que no le pertenece. Los desajustes están en la lengua y en la interpretación del mundo a través de la lengua. tuvo sus cambios semánticos como resultado de la historia. se denigra a las pobres aves cobradas. 226). y así los mismos significantes se aplican a significados diferentes. El castellano se trasplantó. 301). Y entre el desafío y la claudicación. pero no deja de ser importante la postura que el novelista había tomado. De manera que mi lectura del Diario de un cazador durante la travesía me dejó tan reciente la conciencia de Lorenzo que. . lo vi todo a través de los ojos del cazador14. Resulta sorprendente la capacidad de vocabulario que Delibes captó en ese contacto. Pero las cosas no tienen remedio.

p. el coloquial de las ciudades. Este conglomerado nada simple se hace más complejo aún con gentes que. entonces la semántica puede hacerse más deslizante y los significados resultan más imprecisos. 14 .Alguna vez Delibes dice que «este lenguaje rural -porque no tiene que ver con el popularsigue aún llamándome la atención»15. del mismo nivel. 103-105). te lo tomas por donde quema). en una familia burguesa: el grupo social se define por sus hábitos («papá mondaba delicadamente una naranja auxiliándose del tenedor y del cuchillo.. yo la tengo peor. el ciudadano «participa en muchas representaciones simultáneas y es miembro de una serie de estratos»16. chiflar 'gustar apasionadamente'). tan distanciado de la vulgaridad como del arcaísmo conservador. eso digo yo. 25 . Vítora y la Domi. pgs. las criadas. Para no repetir quiero fijarme sólo en Femio.. p.] -¡Qué jodío chico! No piensa más que en matar. pues.. tele. 13 . Gitanismos (gicho). por afectar a un orbe restringido. «¡Concho!. el chofer. 67). «el crío este tiene cada cacho salida». 156) y junto a ellas la jerga infantil que traen los hermanos (cole. p. Pero con la casa se vinculan los hijos. esa inesperada presencia es una descarga de emociones. p. «vio salir un demonio de los infiernos a por él». Se trata de un hombre plebeyo. los diversos niveles de lengua. 109. Sécamele». dentro de la doctrina de Platón. la pitillera es de oro. 67 .. coloquialismos (quitó hierro. me refiero a El príncipe destronado. sin tocarla con un dedo». Necesitamos aclarar o matizar: el novelista distingue entre rural (o habla de campesinos..] ¿El andoba? No se ahorca por cien millones. cazadores. «como no me se hace bola». pescadores y admira en ellos «la propiedad con que definen sus problemas o la topografía que les circunda») y popular (o habla urbana de carácter barriobajero). los personajes rurales de Delibes tienen un mundo muy limitado y a él condicionan las posibilidades de expresión que. Luego nos extrañamos de que los niños hablen lo que no deben» (p. 143) y. lógicamente.. ellas son nuestros primeros maestros de retóricas («Me se ha mojado el cañón. soez y ambigua. -No enseñes esas cosas a la criatura [. pero nos interesa su registro idiomático. por las referencias a un status que denuncian ciertos elementos ambientales (leen Paris-Match. «yo no sé qué hacer con esta cría. que se caracteriza lingüísticamente por la limitación de intereses. «dila buenos días». las criadas. p. te bajo conmigo a por la leche donde el señor Avelino». chulo y engreído ante la moza llegada del pueblo. en las que el mundo de una sexualidad incipiente le produce reacciones de macho rijoso. deslizando la mano por el . pero ¿por qué todo lo malo tiene que tocarla a una?». me se duerme toda. como diría Mamá con sentido ambiguo: «en esta casa son muchos los que dicen cosas inconvenientes. Por el contrario. Vaya pico que se gasta. la ciudad funde multitud de intereses y unifica diversidad de metasistemas que conviven y se condicionan mutuamente. 73). p. 71. Su lengua se acomoda a este conjunto de relaciones. ya ves tú» (pgs. el novio de la Vito. Algo que puede ser un proceso de integración lingüística. el suelo de la habitación es de tarima encerada. Poseemos una obra de Delibes que nos resulta muy ilustrativa. pretende dominar a la novia: «Si tú tienes hoy mala leche. son enormemente matizadas y precisas. denuncian continuamente su origen por vulgarismos y ruralismos («Si no lloras al lavarte la cara. Y así se va formando una lengua coloquial en la que. [. porque el lenguaje urbano es «expresión de unos comportamientos que son opuestos a los rurales y que hacen hablar a la vida de la ciudad de una manera específica». me gusta lo blanco. p. Se trata de la lengua. 15. frente al estatismo de la sociedad rural. del mismo modo que en la urbe se cumple otro proceso de integración social.] Parla como una persona mayor. que irrumpe en la casa con su uniforme de soldado. eufemismos de transparente contrasentido (tengo lo otro). p. Todos van estableciendo unos recursos bien diferenciados por la pertenencia a un conjunto o por las relaciones con los individuos de otro. don Juan de criadas en los paseos domingueros. son ajenas a la familia. p. ambigüedades (tu papá apunta por lo fino. rateros. el niño aprende la lengua de las criadas. Es decir. tienen un cenicero de Murano. parece un general [. también por unos amores ilícitos muy bien caracterizados dentro del grupo. Pero entre ambos registros hay otro. Para un niño lleno de fantasías. Su lengua. y. no hago vida de ella». los novios. 72).

la mujer pertenece a un mundo distinto: sus ideas políticas son las que más fácilmente afloran porque son el motivo aparente de la escisión conyugal y. Son los niveles que establecen los diferentes grados de cultura. donde se reflejan todos esos integrantes de la complejidad social. que facilitan el fácil juego de significados («¿Más discos [de música]? ¿Te parecen pocos discos todavía? Mira. «Nunca creas que tú eres la verdad. como la capacidad económica. una ideología política significa una religiosidad distinta. pretendidamente objetivo de la realidad («Si en esta vida ves antes la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio. p.. Delibes nos da una notable lección: los servidores conviven con los acomodados. porque puede haber quien forcejee por no salir de su gueto lingüístico y seguir siendo un marginado. 76) o mediante el recurso del estilo indirecto libre el novelista la aproxima al mundo mental de sus inferiores («Mamá dijo que la cocina no era lugar para los niños y que al cuarto de jugar [. que se identifica por el registro de su habla más que por cualquier otro motivo.. los niños con todos. Los lingüistas dirían que su idiolecto se adapta en cada momento a las necesidades expresivas y participa de los condicionantes geográficos17 y de los de clase. Y lo segundo. que pueden determinar. otros coloquiales. Quico. ya lo sabemos.quien aplebeya su habla con los recursos de la chabacanería: «Ve y di a tu madre que se vaya a freír puñetas. a ser imparcial» 18. por más que no todos los hablantes utilicen todos los registros. esposa ». el chófer con las criadas. sirve para caracterizar a un hombre. 108). sino como testigo de una realidad plural . Si yo soy honrado..] Un glace. p. En otro nivel se sitúa el habla de los padres. por la tercera persona). es más fácil la interacción de unos grupos sobre otros que en la estática sociedad rural. pero. y. una distinción en estratos superpuestos. hijo». 72). p. p. Y el novelista intenta estar en su sitio.. 68).escote). Hazme este favor. He aquí muy diversos niveles de habla ciudadana: desde el de las inmigrantes rurales hasta el rico que usa pitillera de oro y llama glace al hielo: entre ambos extremos lo que es el proceso integrador del habla urbana. Frente a él. p. 76). porque estaba aburrida de niños y de seguir así terminaría en el manicomio». algunos de solemnidad retórica («Lo que a mí me molesta es que siendo uno un hombre positivamente honrado. y con ella una moral. gentes de posición más que acomodada. p. acompañado del gesto suficiente del chulo («sacó otro Celta y lo encendió entornando los ojos y haciendo pantalla con las manos». el niño se incorporó: ¿Es una cabeza de ajo una puñeta. así y todo. todo reunido. Así el Padre. tía Cuqui?» (p. Y la palabra en Quico deja un remusgo de insatisfacción: «Cuando la tía Cuqui le dijo a Mamá "fríes una cabeza de ajo en un dedo de aceite". utilizará unos recursos propagandísticos que han incrustado en su conciencia. 88). vulgarismos (aquí.. obsesión') y si no lo toca revienta». en los gestos o en las actitudes encuentran usos y mores para mantener un distanciamiento que quieren hacer rentable. tal los hampones que en la lengua. y de los que no se puede desprender («¿Y qué quieres que te diga de la guerra? Fue una causa santa». mis ideas serán honradas». no como demiurgo omnisciente. Todo. 74) u otros en los que se mezcla el rasgo plebeyo con la pretendida exquisitez del parvenu («¿Habrá un cacho visqui para un sediento? [. p. etc. es entonces el hombre -otro rasgo con significado social.] y le dijo a la Domi que a ver si era capaz de entretenerlos [. Pero este aparente equilibrio se rompe en los momentos de tensión. La novela resulta ser otro ámbito de convivencia. Porque la ciudad nivela. Su lengua es el espejo. hijito» (p. Lo primero que has de aprender en este mundo es a ser imparcial. Son. alguien venga a poner en duda la honradez de sus ideas. lógicamente. jergalismos (barbo 'duro'). y quedan los grupos extradomésticos con los que todos se relacionan en mil esferas de vinculaciones diferentes. 59).] y que si podía pasar media hora tranquila sin oír a los niños y sin que hicieran alguna se daría por satisfecha. en este mundo cada cual tiene su disco ['preocupación. Pero en el habla urbana hay unos principios de escisión a los que llamaríamos lingüística social o dialectología vertical. 89). empecinado en sus obsesiones bélicas.. siempre y cuando el usuario aspire a la nivelación. serás un desgraciado. una distinta visión del mundo.

era demasié. pero en otra novela. Chorradas. Palabrería y más palabrería. Cuando no los términos efímeros de una moda pasajera («-Joder. pero no resulta ser todo. p. sin embargo.y. el menosprecio de corte y alabanza de aldea.la lucha de la ciudad contra el campo o. Se trata de dar el testimonio lingüístico de un grupo social. que esté políticamente marcado puede ser condicionante. zafio. el rural. son los recursos buscados para salvar el edificio cuarteado. paupérrimo. 151-152). es importante.y el Conejo y Porky volaron por los aires y aterrizaron en un alero y al mirarse el uno al otro vieron que Porky tenía la piel del Conejo y el Conejo la piel del cerdo y Quico y Juan se reían con toda su alma y antes de que se desahogara. Tierra quiere decir fidelidad a unos usos. p. si es lo justo sacar al Camacho. de pobres. sino porque la sordidez del vocabulario ha dejado de significar otra cosa que la pretensión de mostrar una aparente libertad a cambio de abdicar de la propia independencia. sí. exacto. En la ciudad coexisten todos esos registros que motivan la heterogénea estructura lingüística de una urbe. abundarán los elementos negativos en gentes que se creen liberadas de una tradición. y en el infantil. Porque. lo hemos visto ya. identificación con lo que es inalienablemente . Queda. de ahí la determinación ideológica. Frente a esta denigración de la lengua. lejos de la moral. sino necesidad. Esto. el lenguaje ciudadano. al fin. Dice que no cede el salón de sesiones ni a San Pedro bendito que baje del cielo. necesita de apoyos lingüísticos como el polisíndeton de las narraciones de los niños («y la bola reventó -¡¡boooooom!!. su lenguaje es coloquial («Y le besaba a lo loco».] les dijo». Es -y lo veremos luego más ampliamente. el testimonio de Delibes sobre algo que no puede ignorarse ni silenciarse. a la libertad de la lengua.. tío». Delibes nos ha dado unos niveles de lengua determinados por esa serie de realizaciones a la que llamamos habla. riquísimo. no son sino el resultado de una intransigencia que no respeta a la libertad de los demás («el alcalde anda como encabronado. Todo que signifique raciocinio está eliminado de unas estructuras que. pobreza mental. ¿Sólo se oye ese lenguaje tabernario en un partido político? Pensemos en lo que es el pasotismo. en sí. la mezcla -quien lo diría. Es. 12). a la Plaza. y no porque a estas alturas actúe el temor del tabú. diciendo que van a votar comunista porque sí. Ahora bien. No merece la pena convertir estas páginas en un diccionario de malas palabras. bien que no en unos planos utópicos. negación del pensamiento. en el ámbito de la Vítora. p. De una parte. lógicamente. de otra. para que la observación superficial aparezca de inmediato superada. se tambalean.. y. 11). el señor Cayo es la voz de la tierra. Todos estos ataques a la libertad. la Valen [. de unas gentes concretas. y social. Pero constreñidos en unos conjuntos digamos progresistas. Sólo una crítica miope ha podido ver en esta novela una anécdota externa y no enterarse de su preciso planteamiento. la lengua de esos jóvenes hirsutos y violentos hay que buscarla donde pueda darse. el taco. tu verás». la Rabal. 21) o que demasiado temeroso de la divinidad. etc. que nos arreglemos en el teleclub y que si queremos concentración de masas. el machismo hispánico que suele confundir las circunvoluciones cerebrales con el esperma («¡Ostras!. con palabras que suenan bien a los oídos de un humanista. por más que no sean generales.. porque les sale de los huevos. la Ana Belén y la tira. El disputado voto del señor Cayo. la repetición. sino con los acolitillos de candidato. pgs.no con los pucheros. los hábitos son exclusivamente urbanos. y no le nazcan muertas. por más que estén aherrojadas por otros prejuicios. pero no determinante: en cualquier grupo político hay gentes bien y mal habladas. y la muletilla. acaba desesperanzadamente. 11). juveniles. ¿no? -Tampoco es eso. matizado. La elección como personajes novelescos de esos politiquillos de tres al cuarto no es oportunismo. por eso su interés aquí y ahora. lo que ese lenguaje representa es incultura. liberados. que baje Dios y lo vea». vacío de cualquier contenido. las cosas funcionan de manera diversa. sino en una realidad que. p. hacerse cada uno de los personajes para que las criaturas sean retazos de vida. respeto a la herencia. tosco. Lo que Delibes refleja son unos hábitos lingüísticos más amplios que los de un grupo.

pavo en la lengua de primer grado es «ave gallinácea oriunda de . En un rincón. si se lo hubiéramos pedido: El señor Cayo. la hornillera con una docena de dujos. Y no saberlo es herir al hombre. como tantas veces. mangar es robar (p. ¿es poner mango? -Natural. Entonces escribe. la historia lingüística frente a la creación del argot: El señor Cayo que desde hacia un rato golpeaba la azada contra el suelo. al costado. se levantaba un cobertizo para los aperos y. Los señoritos llevan su incultura y su ignorancia a cuestas y descubren que van a redimir al redentor. las abejas bordoneaban por todas partes (p. Hay un breve diálogo que nos puede servir de aclaración y ejemplo.propio. El novelista. bordeada ahora de cerezos silvestres y. la inspeccionó y dijo como para sí: -A esta azada hay que mangarla. Sin salir de un ejemplo de Miguel Delibes. Dentro de la cerca. sí su manifestación lingüística. -En la ciudad. Ni hubiera salido ni salió: bastaría seguir leyendo por esas páginas (hasta la 93 cuando menos) para ver en el labriego la encariñada precisión de un vocabulario. El contraste no tiene color: la libertad lingüística. cuanto se le ofrece es prohibirle un trabajo que no es amargo sino gustoso. con la precisión que el rústico hubiera narrado. se ha convertido en su propio personaje. A cambio. el saber aposado de generaciones y generaciones. y como compensación.llamo metalenguaje a lo que en lingüística se dice lengua de segundo grado. profesión. lo conoce. el lenguaje rural es matizado y vario. al alcanzar el teso. conoce el mundo y conoce la manera de expresar los dos orbes complementarios. en lugar de tapia. -Mangar. Para entendernos -y aun cuando el término no deja de tener valoraciones distintas. He dicho que frente a la imprecisión y la pereza. el amor al trabajo bien hecho. la levantó finalmente. penduleando la escriña. también es libertad humana. El señor Cayo hubiera narrado así y el Rafa no hubiera salido de su pobreza léxica. pero esto ahora no importa. ascendió por la senda. al fondo. 87). que sería el conjunto específico de saberes de una determinada actividad. etc. Aún hemos de considerar una última cuestión a la que habíamos apuntado: el metalenguaje de los cazadores. 100). se detuvo ante la cancilla que daba acceso a un corral sobre cuyas tapias de piedra se asomaban dos viejos robles.

las sabe contar. Dios sabe por qué caminos ha aprendido todas esas cosas. cada página de Delibes es como un apostadero por el que la pasa de mil aves nunca se termina. como el taurino. protesta por vivir la angustia del tema. y el de los cazadores es de singular importancia. Cuando Delibes justifica que Lorenzo escriba un diario. Yo propondría a los jóvenes dialectólogos que estudiaran La caza de la ganga23. entonces el lenguaje adquiere un último matiz por demás sabroso20. El maestro empieza . por no operar. Papeleta tras papeleta hacen un copioso montón y. hay tantos metalenguajes como oficios o actividades. una liberación de los condicionamientos que rigen el resto de mi actividad literaria. Porque no es la exhibición del coleccionista de rarezas. de sus amigos los cazadores: la vanidad «les lleva a estampar. pluma en mano. además. será la acepción familiar de 'hombre soso o incauto' o. Es lo que hacemos los dialectólogos cuando nos vamos por trochas y a desmonte para recoger todas esas cosas que tememos perder pronto. sino la conciencia de lo que sabe que es una criatura diferenciada en un mundo muy complejo. Para mí. tanta. pero el hombre tiene extrañas preferencias a la hora de dar nombre. pero si al hecho de ser popular se agrega la cualidad de ser cazador. ensayos como La caza de la perdiz roja (1962). la jergal. el lenguaje». sus proezas venatorias en un carnet confidencial». Si cazando me siento libre. Pero -son sus palabras: Esto no me sucede cuando escribo de caza. pero. torno a sentirme libre y. Del mismo modo. escribir sobre asuntos de caza constituye. con mucha frecuencia. las sabe y. El lexicógrafo se convierte en cazador. Delibes ha visto las cosas en su nivel preciso: el hombre cazador. Delibes es etnólogo y folklorista. Y el novelista nos da una hermosa lección de cosas: la naturaleza puede ser una. esto es.están bajo nuestros dedos. y don Francisco. de 'moneda o billete de cinco pesetas'. sin embargo. Creo que son las quejas que puede aducir cualquier hombre que. El libro de la caza menor (1964) o Con la escopeta al hombro (1970) son un filón inagotable para nuestro diccionario. según hemos confirmado con los análisis anteriores. cosa -en verdad. al final. etc. como alumno aventajado. escribiendo sobre caza reproduzco fielmente aquella placentera sensación. Y aquí el escritor se transforma: es el científico que sabe que el capricho no existe y que la geografía tiene su sentido a la hora de llamar a cada cosa por su nombre. pero no las localizaba. el gran etnógrafo portugués José Leite de Vasconcelos le llamó al orden.bastante insólita en un bedel de instituto. el ser hombre del pueblo ya imprime a la expresión unos giros y unos timitos típicos. por incapacidad para expresar fácilmente lo que quiere decir. se encare con un mazo de hojas de papel blanco. Por eso el «verdadero protagonista de mis Diarios es la palabra. Pero esto. dispone de su propia jerga dentro de la jerga popular. etc.». es caracterización suya. en cierto modo.América. ¿cuánto tiempo tardó en saberse? Recuerdo a Rodríguez Marín: recogía canciones. tiene buen cuidado en explicarse. dialectólogo y etimologista. aprendió pronto la lección y rectificó sin rechistar22. Delibes dice que no es feliz escribiendo. hay que recurrir al novelista para identificar aquellos mil nombres y aquellas mil denotaciones que -presa cobrada. que incluso disponemos de un Diccionario de la caza19. según unos hábitos seguidos por la fauna. no opera sobre mi ni la coacción de la forma expresiva21. pero en otra de segundo grado. Pero añadiría más.

hombre de menos saberes. el Barbas. o con Ursino. La lengua es un vehículo de comunicación con los lectores y. todavía se la ve menos. Lo único cierto es la verdad de estas gentes: tienen su lengua. Y acierta porque posee muchos registros de la lengua y sabe cómo usarlos porque sabe dónde tañer para que el instrumento suene sin desafinar. También hay hombres que hablan como libros. de cuando en cuando. sin ambigüedades y con total precisión. Se trata de un ave que nunca se le arrancará al cazador -ni larga. Baste con un botón de muestra: podríamos aprender con Juan Gualberto. en Navarra y Aragón. en el aire -en el cielo neblinoso principalmente-. Huesca y Teruel. Y el río de la lengua. pero churra y torra en la provincia de Zaragoza25 y no hablemos de los nombres de la becada. El desacuerdo continúa a la hora de identificarla. Su hallazgo «escribo como hablo» es lo que hace -lo diría Unamuno. la ganga tiene algo de paloma y algo de perdiz. ave tan esquiva e invisible como la chola. aunque los dialectólogos sabían que se trataba de otro pájaro26.] A mi ver. el adjetivo la califica y el verbo la anima. perdicero taimado y sentencioso.en cada ocasión. incluso entre gentes que se precian de pajareras. porque eso es lo que hacen los malos escritores. la ganga constituye un semillero de equívocos. Él ha puesto el registro y ha pulsado: hay adecuación del hombre con su lengua. pero esto sería el cuento de nunca acabar y los apuntes dejarían de ser apuntes.su lección («la ganga es uno de los pájaros más misteriosos e insociables de nuestra fauna [. como la hubo antes del hombre con el paisaje en el que sus ojos se entreabren. gaag. la segunda o Pterocles orientalis es chorla en puntos salpicados de Zaragoza.. Desde fuera vemos que acierta siempre. sino de Fray Luis de León. y eso es lo que importa. . correrá diáfano y sin embarrarse. porque a lo mejor nos complican más las cosas. es la transmisión del alma de los personajes que inventa: lejos la destrucción del instrumento. y Delibes tiene razón.. sino que está ahí. Pero no se pueden mezclar caóticamente nombres. no olvidemos lo que -antes. Delibes no tiene razón cuando dice que le cuesta trabajo escribir. Y si nos vamos a la Andalucía oriental. Ganga y ortega son distintas: la primera es la Pterocles alchata y como ganga es conocida. además..enseñaban en la escuela: el nombre designa a la cosa. y emite. el maestro nos ha dado los elementos de juicio. y cada vez más cuidado el afinamiento que se exige para que nada se descompase.a su paso. si así se utiliza. Por más ajustado.que sus libros hablen como hombres. como en la verdad de esas criaturas rurales que Delibes nos ha regalado. Abro un Atlas de los que redactamos los dialectólogos. cuando se logra conocer. aunque nada lerdo. para transmitir una realidad por ahí está. por más preciso. ni corta. que si a la ganga se la oye poco. Y sigue con su lección de dialectología: Empezando por su denominación.que en el campo vive el mejor hablar. En tierras de Burgos se la conoce por el nombre de chorla. churra es nombre que salió alguna vez al preguntar por la fúlica. el Montaraz. mientras en tierra de pinares vallisoletanos ha oído llamarla churra. un gargarismo cadencioso -gaag. Qué duda cabe -y no es juicio mío. un adjetivo o un verbo son precisos -e insustituibles. la mejor que para ellos puede existir y la usan sabiéndola. vientre oscuro y propensión a las salinas y abajos [. porque son hombres de carne y hueso las criaturas que han nacido.mediante el cual se delata»)24. adjetivos y verbos. se la confunde con la ortega. Delibes tiene razón cuando dice que le gusta escribir de caza. El maestro ha hecho el enunciado suficiente. pero el novelista no tiene la culpa de la falta de personalidad de los seres. pero de más bulto. sólo un nombre.. ya que a menudo.] O sea.

como total negación del intercambio. Piensa en la Torre de Babel. 80) Aquí se plantean los primeros problemas lingüísticos de nuestro hombre. fuera de ellos. pero que aún no sabe que será cubierto un día por el toisón de los borregos. al fin. Se trata de que la palabra sea una entidad unívoca para que la comprensión sea unánime. porque entonces la comunicación sería imposible. llega a la conclusión de que no diferencia un cero de una O. pero la palabra será su perdición.Pero no se acaban aquí sus preocupaciones lingüísticas. ya no absurdo. y la única oportunidad de convivencia que se nos dio a los humanos. a un ser sometido a presiones inhumanas le llevan a desconfiar de las posibilidades. la del hombre acosado. se vayan resquebrajando las primitivas unidades. se produce un desajuste. Pero esto se puede entender en una sociedad teóricamente libre. Otras hay que nos llevan al mundo de la teoría. que están condicionadas por la garrulería de los prohombres. los hombres del mundo entero podrían. sino más allá de los límites de la paranoia. porque hay mucha gente interesada en armarla (la confusión) porque de ella (de la confusión) sacan tajada los vivos. quizás entenderse a despecho de los prohombres» (p. ni tampoco es posible en el mundo limitado por la tiranía de don . todo ha de ser confusión. en su vida de social reunía a un grupo esperantista: la idea subyacente era que «merced a un idioma universal. sólo unos pocos lenguajes muy técnicos se situarán en un plano abstracto en el que las palabras tengan una aséptica significación. Jacinto San José Niño. Lógicamente. y que participara de otros intereses. la desperdiciamos bien tontamente (p. no en cualquiera de las nuestras. El planteamiento del problema. convéncete. Antes de llegar a la degradación del sólo «¡Beeeeeeeeeé!». Es decir. tal y como Jacinto lo formula. perfeccionarse mutuamente y. Genaro. la palabra como instrumento para alcanzar una libertad imposible. y aun del valor. Pero no se trata de un individuo que modifique la lengua. por nueva. si esto ocurre en cosas de tan de poca monta ¿Qué de particular tiene que las palabras confundan y que cada uno dé a la misma palabra significados distintos? Si la imaginación del hombre es tan débil que no acierta a inventar un garabato que diferencia claramente el cero de la O. Y monta su propia teoría. al trasladar esos metalenguajes desde los límites parciales en los que es comprendido. piadosa (por el narrador que cuenta). se suscita la cuestión del cambio semántico: cada individuo no da «a la misma palabra significados distintos». la Torre de Babel. a la postre. dentro de cierta racionalidad en una lengua artificial que. en un mundo al que han castrado hasta el aire que lleva la voz. lo que ocurre es que cada hombre está inserto en un grupo o varios grupos sociales que se comportan de manera distinta ante la lengua común y. el hombre incluye valoraciones psíquicas que vienen a dar complejidad al signo lingüístico y puede ocurrir que. ¿te das cuenta?. Jacinto San José Niño (y no está mal el simbolismo de los tres componentes) vive un mundo en el que la persona está asfixiada por las consignas y los principios instrumentados. Jacinto San José Niño intenta salvarse en la palabra. hasta otros mucho más amplios. sino de un grupo que puede condicionarla. que sólo puede florecer en la conciencia íntima de cada uno. de la comunicación. o. En un reconocimiento médico. el hombre degradado a condición perruna. que son normales y poco catastróficos. cambiar impresiones. Estos hechos. El hombre está urgido por otros hombres y la palabra es el mundo de su evasión. 81). era la base de cualquier lengua artificial: internacionalidad e invariabilidad léxica. con que el libro acaba. a través de ellas. La Parábola del náufrago es una novela despiadada (por el tirano). Jacinto. aún no tenga más valores que los puramente denotativos. quiere ser hombre libre.

b) La palabra. pero. tan pronto como hablan los archipámpanos. apenas ha servido sino como instrumento de agresión o exponente de necedad. el verdugo del diosecillo engañador. no cabía sino salvar lo que menos pudiera comprometer. Aquí está el nudo de la cuestión: ni una lengua universal. pero la falacia de la lengua es permitir llegar a la comprensión de todo por todos. es decir. y por tanto escapaba a las posibilidades del hombre. conocidos o . se mata» (p. Jacinto postula la palabra-escudo. un lenguaje añadido a la estructura social en la que se vive para poder sobrevivirse con una partecilla. pues todo lo que afectara al contenido no tenía carácter voluntativo. la práctica necesaria en la colonia -campo de concentración en que viven. Así las cosas. palabra corta. frase corta. 82). pues no estaba en la mano -o en las entendederas. Por eso Jacinto se separa pronto de los esperantistas: pretender incluir en el mismo instrumento a todos los grupos sociales y a todos los pueblos. el cerebro ha de actuar con independencia de lo que se emita. es decir. lengua artificial y de grupo que reduce en cuanto es posible los elementos de la lengua común. se discute. si se odia. «el mundo se convertiría en un olla de grillos» (p.de todos y la ideología de Jacinto tuvo que reducirse al plano de la forma de expresión. 85). se alborota la Humanidad. Entonces no queda más remedio que desestimar cualquier tipo de generalización lingüística (ni universalismo ni sociologismo integrador) hay que inventar un lenguaje de grupo. dentro del grupo en el que Jacinto. ni una común a toda la complejidad de una sociedad. las palabras sólo sirven para una comunicación negativa. ni dialéctica. por tanto. los genaromartines sucumbirán porque nada solivianta tanto a los DARIOESTEBANES como que los genaromartines los interpelen» (p. aunque el movimiento que estaba naciendo. c) Con las palabras se construyen paraísos inaccesibles para las piernas y d) y última. por eso lo que conviene es aislarse. estaban insertos y se consideraban solidarios: «menos palabras y más cortas». Frente a la palabra-agresión. En ese mundo insolidario. 94). Pero no podemos olvidar que ha nacido en un medio hostil al individuo y que está motivada por la desconfianza inicial ante todo y ante todos. iba pronto a tropezar con otras: la falta de prosélitos. Se habrían resuelto todas las aporías. si se discute.Abdón. Antes de llegar. de libertad. los principios pragmáticos se limitaron a decir: «a) No es racional que al hombre se le vaya toda la fuerza por la boca. hasta el día. limitado en sus intereses y limitado a quienes se interesen. la incomprensión del proyecto. y aquí se desciende a la pequeña contingencia que deben tratar de salvar. se odia. o Genaro. de forma que si mil quinientos millones de hombres pudieran -todos. «para embrollarte y hacerte decir lo que no has dicho».hablar entre sí. por limitada que la consideremos. Genaro está formulando principios archisabidos en lingüística: el problema de la comunicación está en el cerebro. Ante este pesimismo metafísico.es «que si se habla. Su teoría -tal y como ya la deduzco e intento articular. no en los órganos fonadores. pensamiento largo» vino a sufrir una primera -y fundamental. tal y como el hombre se sirve de él: cierto que es un espléndido instrumento de comunicación. La vida de su microcosmos está escindida en dos unidades menores: Darío Esteban. no hubiera hecho falta inventar nada. o Baudelio Villamayor o Eutilio Crespo. La postura de Jacinto ha dado un giro completo: Babel convenía porque en su galimatías nadie se entendería con nadie y eso podría ser una especie de felicidad. Por la mudez a la paz. a una solución ecléctica. cuantas menos palabras pronunciemos y más buenas sean estas. porque «el día que los genaromartines [= oprimidos] dispongan de un idioma inteligible para interpelar a los DARIOESTEBANES [= opresores]. menos y más breves serán la agresividad y la estupidez flotante del mundo» (p. resultará más dañino que beneficioso. Genaro considera una nueva radicalización que presto abandonará. En el primer caso. el escepticismo de Jacinto afecta a la esencia misma del lenguaje. 9). En una sociedad libre y con unos hombres libres (no sólo políticamente). el disidente que será degradado a la condición de chucho. como veremos. pues si en la realidad esto sería otra nueva Torre de Babel. Ahora sí: en ese nuevo instrumento hay la pretensión de defenderse de mil peligros.limitación: lo de pensamiento largo era difícil de conseguir. pues llevaría a la destrucción del grupo que quisiera pensar por su cuenta. Tal fue el origen del contracto. que nos enloquecería.exige un aislamiento de pequeños grupos solidarios. Y el lema «ni retórica. y Genaro Martín. al menos.

sirve como defensa de ese grupo y. busca el sentido mítico de las palabras y. debe quedar incomprendida por los demás. si ello fuera posible. tan inmensamente pequeño. Delibes ha recogido un mundo lingüístico riquísimo y variado en la boca de las gentes del pueblo: es la verdad de su obra.un nuevo orden para la Humanidad menos palabras y más cortas. Y es que difícilmente se pueden resolver los problemas universales desde el fondo de un pozo. se trata de disponer de un instrumento de defensa y no de un lenguaje especial como puede ser el de los carpinteros. porque justicia y razón son tan variopintas como la historia y las palabras. su creación es voluntaria. a la mudez total. literaria. ahorro de tiempo. la palabra en su integridad es uno de los pocos lujos permitidos a los mortales. se injuriaron los participantes y se llegó a una nueva y desalentadora conclusión: «Ha sido un fraco. «todo intento de comprensión por la palabra es una utopía» (p. sin mucho esfuerzo es: «Ha sido un fracaso. las más. con ellas. Es decir. soldados o estudiantes. y dan fe de ello las posturas teóricas de estos personajes. que tienden también a muy otros fines. que -por lo demás. Jacinto pretendería llegar. construye significaciones metafóricas y crea y recrea los mil problemas de la etimología popular. pienso que sin saberlo. Todos recordamos al zapatero Belarmino de Pérez de Ayala. Lo siento. si se salía de su mundo. mientras que Belarmino es un filósofo que contempla el mundo y extrae de él contenidos simbólicos. como son . Los homos no tenemos remo». 98). todo su intento es acortarlas y procurar decir lo menos posible. Son dos tipos distintos de novela (la intelectual y la sociológica. y lo poco no servía para nada. (Lo que en cristiano. sino la mordaza enmudecedora o. Entonces no hay invento posible. Lo curioso es que Jacinto. había establecido -lo creía al menos. quedan ajenas a la cuestión de qué es un argot o una lengua de grupo. por tanto. utilizan también la lengua común. Simplemente. da sentido a las onomatopeyas.) para volver a unos hontanares estrictamente populares. sin embargo. distintos. pero utopía y mayor resultaba querer que su código tuviera aceptación universal cuando. el sarcasmo con que el desdichado de Jacinto llegará a la desilusión total. sino a un grupo que busca marginarse para poder sobrevivir. tras Jacinto. que amagan. Jacinto habla consigo mismo y nos deja el desaliento total que es la novela entera: Cada cual maneja su historia y sus palabras. al rechazar las palabras esdrújulas estaba volviendo a los manaderos de nuestra historia lingüística. eliminando las palabras cultas (de tradición eclesiástica. repristinación de valores y alguna otra cuestión. Por otra parte. Lo que Jacinto trataba de formular era lo que en lingüística se llama jerga.ignorados. otras son inconsistentes. peor aún. y participaba de todos los caracteres que les damos: pertenencia a un grupo cerrado de individuos. Pero el desaliento. Claro que se diferencia del argot por no pertenecer a los bajos fondos sociales. no destruye sino que crea su mundo. comprensión. No es ocasión de discutir las ideas de Jacinto sobre eufonía. Jacinto San José Niño no anda solo en sus aspiraciones de crear un lenguaje esotérico. Tras Belarmino están Max Müller y Pierre Janet27. un mundo hostil que lo degradará a condiciones borreguiles. Belarmino parte de una postura optimista: como los poetas. digámoslo sin más pretensión que las de caracterizar grosso modo). albañiles. Nadie sabe qué es lo justo y qué es lo razonable. se discutió. tiene tapiada la boca. A veces resultan muy triviales. Convocó un congreso de contracto. Lo siento. populares o de etimología intelectualizada de las palabras. cuando. Los humanos no tenemos remedio»). además. etc. se anotó su discurso en el libro de actas y ahí acabó todo: se planteó una cuestión gramatical. la total desesperanza del novelista está en esa crueldad de ver al hombre como enemigo del hombre. No se había inventado gran cosa. Para él. y. Pero las pretensiones de los dos personajes son harto distintas: Jacinto parte de una desconfianza inicial que le lleva a rehuir el uso de las palabras.

5 Conversaciones. Jacinto. 4 Edic. Madrid. 2 Vid. 303. como tienen las manos tan frías no pueden ni agarrar el palillero. 6 La hoja roja. ¿Sabes cual es?. que la escriban los vivos. Conversaciones con Miguel Delibes. Madrid. Ha sido fiel al principio augustiniano de que en el interior de cada uno de nosotros hay una verdad. bien que muchos términos sean americanismos de más amplia difusión. Pensemos en tantos casos de su obra: fe en los hombres y desconfianza en el Hombre. C. III. Los ejemplos pueden multiplicarse cuanto se quieran. pero quiero aducir el más completo de las páginas 408-410. II. sólo el desencanto le sirve para formular su intento de teoría general. porque el defecto de la historia. que la historia deberían escribirla los muertos. eso. buena o mala. CCXII. t. t. Jacinto. ¿por qué no les alfabetizamos? Hemos llegado al final: Delibes. Jacinto. 347. 1983. puede hacer filigranas con ellas si quiere para acomodarlas a lo que le conviene. 189. 212 y 301. 8 Diario de un emigrante. convertido en cada una de sus criaturas. ha utilizado el instrumento lingüístico que permitía crear seres de carne y hueso. 3 Miguel Delibes. Notas 1 César Alonso de los Ríos. trasplantado a un plano de universalidad. La lengua como libertad y otros estudios. respectivamente. pues sólo uno. p. pero hay una dificultad. pero verdad. pero es lo que digo. p.. 63. . Madrid. no saben. Sin embargo. p. cap. p. p. p. convéncete. 124. O. ¿sabes?. Jacinto. 7 Conversaciones.suyas. 9 Digo chilenismo porque es de Chile de donde procede el léxico de Lorenzo. 1971. 1970. Biblioteca Autores Españoles. mira. 137. p.

14 Conversaciones. Á. 242. 11 Vid.. si me apuras un poco.. hasta sus perdices. 73). recogidos. p. 223). su perro. de otro modo serás un botarate» (p. y suasorio. Sus problemas afines del siglo XX («I Simposio Internacional de Lengua Española». intocable y permanente. Vocabulario español de la caza. O. 188. Las Palmas). Madrid. 1948. 22. II de las O. 21 Dos palabras al frente de Con la escopeta al hombro. esto nunca podrá ser lo mismo. pero llamarle al cine biógrafo parece una coña. 1981. El español lengua de centenares de millones de hablantes. p. 19 Ministerio de Agricultura.C. Bien mirado. como digo yo» (p. 175. 22 Cantos populares españoles. pero con un lenguaje que quiere ser desapasionado. . 16 Niveles socioculturales en el habla de Las Palmas. Las Palmas de Gran Canaria. ¡Qué cosas! ¡También son ganas de hablar! Claro que con esto de las palabras no hay razones. Rosenblat. 185. 18 Y la cita sigue contra el marido. 419-426. de tan evidente: «Hay hombres que creen representar la virtud y todo le que se aparta de su juego de ideas supone un atentado contra unos principios sagrados. Uno necesita su amiguete de toda la vida. 20 Prólogo al t.C. cebadas. p. 15 Ibidem. 1971. 1950. 231). leísmo y laísmo: «A ese pazguato o a esa pazguata difícilmente podrás convencerles» (p. Dámaso Alonso. 1972. Madrid. estas ni son perdices ni nada.10 Vid. Son como codornices. p. p. Lo de los demás es circunstancial y tornadizo. 13. p. V. tendrás personalidad. t. ordenados e ilustrados por Francisco Rodríguez Marín. 17 Por ejemplo. Nuestra lengua en ambos mundos. Y lo mismo de pasmadas que ellas» (p. lo de ellos. sus bacillares y. Si te enrolas en su juego de ideas. Buenos Aires. 75). 12 Añádase otro texto significativo: «Acá todo quisque le dice al cine biógrafo. p. eso sí. 13 «Por vueltas que le dé.

de retirada [. p. t. codorniz en agosto en los rastrojos. t. mapa 502. 93). 26 Atlas lingüístico y etnográfico de Andalucía. 25 Atlas lingüístico y etnográfico de Aragón. Apostillas al lenguaje de Belarmino. tórtolas en setiembre. 27 Carlos Clavería. 24 Cf.. gangas en julio.libros . apud Cinco estudios de literatura española moderna. en la charca a los revolcaderos. babel... Navarra y Rioja. p.23 O. mapa 421. IV. II. 184. una chaladura. 1945. Salamanca. V.C. «El niño empezó bien tierno con la caza.]» (Los Santos inocentes. t.