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Creencias y Costumbres Es difícil determinar todas las creencias protestantes pues al formar decenas de sectas siempre habrá alguna

que no comparta ciertas ideas con las demás. No obstante sí puede afirmarse que todas, sin excepción, creen en la Biblia como Palabra de Dios. Casi todas consideran a Jesús el hijo de Dios y muchas, aunque no todas, creen en la virginidad de María. También el sacrificio de Jesús es considerado por casi todos como un medio de expiar el pecado original. Sin embargo, a partir de ahí podemos decir que no hay unanimidad en casi ningún otro aspecto aunque hay ideas que se pueden encontrar en varias sectas protestantes. La mayoría de los protestantes suelen reunirse para el culto en común los domingos, aunque hay algunas sectas que se reunen los sábados o incluso los lunes. Estas reuniones se llevan a cabo en templos que han sido financiados por los feligreses, aunque algunas sectas prefieren reunirse en la intimidad de sus hogares formando grupos de unas pocas familias. El eje de las reuniones protestantes es el sermón del ministro de la iglesia, aunque hay sectas donde no hay ministros y son los feligreses los que se turnan para pronunciar varios sermones. El sermón suele ir acompañado de himnos cantados por todos los feligreses aun que hay sectas que prohiben la música pues la consideran una afrenta al Señor. Toda esta diversidad ha hecho del protestantismo una filosofía muy versátil y dinámica que puede cumplir las aspiraciones de muchos creyentes, pues después de investigar durante algún tiempo todos los fieles pueden encontrar una secta en la que le resulte más fácil creer.

COnsidero que deben existir ciertos criterios al momento de construir un templo o santuario 1. Innovación, empleando un estilo ecléctico entre lo clásico y contemporaneo, jovenes, adultos y niños se sientan además confortables e inspirados. 2. Excelencia y profesionalismo en la elaboración, contrucción y decoración hechas bajo la unción de Dios 3. Ministra con la estética, luminosidad y olor 4. Aporta con el patrimonio arquitectónico de la nación. 5. Está diseñado en torno a un patrón divino 6. Tiene espacios para desarrollar otras artes 7. Permite desarrollar una adoración contemplativa y jubilosa a JEsucristo. SI hubiese algun arquitecto cristiano leyendo esto le invito a realizar o añadir algun criterio que considere necesario.
ALGUNAS RAÍCES TEOLÓGICAS E HISTÓRICAS DE LA ICONOCLASIA PROTESTANTE Y PENTECOSTAL Daniel Chiquete Introducción. Algunas de las convicciones y prácticas pentecostales tienen fundamento en tradiciones bíblicas y protestantes, aunque con frecuencia no somos conscientes de ello. Esto es especialmente válido respecto a las actitudes iconoclastas en relación con las imágenes religiosas y los lugares para celebrar el culto. Las primeras son rechazadas y los segundos, erigidos con estricta austeridad. Mi intención es señalar sucintamente algunas raíces bíblicas e históricas que motivan estas disposiciones. Para entender los cambios en la arquitectura, hay que considerar lo acaecido en el ámbito de las artes plásticas, pues es en donde se libran las batallas ideológicas y estéticas que luego repercutirán en la arquitectura. En la historia de la iconoclasia y en la del arte cristiano ningún texto bíblico ha tenido tanta influencia como Ex 20,4-5b: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás”. Este mandamiento fue componente esencial de la

religión yahvista y una de sus principales herencias entregadas a la religión cristiana. La interpretación de este mandamiento ha sido también la base para el desarrollo o la falta de un arte cristiano. La prohibición de la realización de imágenes determinó la austeridad visual de los templos protestantes, llegando en el pentecostalismo al mayor minimalismo representativo. En el Nuevo Testamento y la iglesia antigua. En el NT hay algunas tendencias hostiles al templo de Jerusalén, lugar central del culto judío. La aparición de un “nuevo templo” es una idea existente desde el profetismo exílico y el surgimiento de la apocalíptica. Jesús se ubica en esta línea profética. A la mujer de Samaria le asegura que los templos rivales de Gerizím y Jerusalén serán sustituidos por un culto “en Espíritu y verdad” (Jn 4,23). Para Jesús el templo no media un encuentro individual o comunitario con Dios, Él percibe su propia persona como este lugar privilegiado. Su conciencia de superioridad sobre el templo se refleja en su afirmación: “Os digo que uno mayor que el templo está aquí” (Mt 12,6). Otra actitud muy crítica es la representada por Esteban, para quien “el Altísimo no habita en templos hechos de mano” (Hch 7,48; 17,24). Diferentes autores neotestamentarios expresan también la idea de que la nueva comunidad cristiana es el lugar de encuentro con Dios, su nuevo templo o casa. Pablo escribe a la comunidad corintia: “Vosotros sois alabanza de Dios, edificio de Dios... ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1Cor 3,9-16); en tanto que el autor de 1Pe 2,5: “Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo”. El templo es visto en las primeras iglesias sólo como uno más de los múltiples lugares para el culto y la misión. Pero en realidad fue la “casa” el espacio más importante del cristianismo durante sus primeros tres siglos de existencia. La “casa” asumió casi todas las funciones que se desarrollaban en el templo y en la sinagoga, además de adquirir funciones nuevas. La “casa” es lugar de ejercicio de la misión, de celebración de la cena del Señor, de oración, de instrucción catequética, de hospitalidad y refugio, etc. Estas funciones continuaron durante algunos siglos, pero lógicamente experimentaron cambios debido al crecimiento de las comunidades y a la diversificación de las funciones desarrolladas por las iglesias locales. En los testimonios literarios de los tres primeros siglos, así como en la continuidad teológica entre el NT y los Padres de la iglesia respecto a los lugares litúrgicos se confirma la permanencia de las comunidades domésticas. . Sirva de ejemplo Hipólito (alrededor del 200), quien discurre sobre el término ecclesia : “Porque no es un lugar el que es llamado ecclesia , tampoco una casa construida con piedra y barro... ¿Qué es, pues, la ecclesia ? La santa congregación de los que viven en justicia... esa es la ecclesia , la casa espiritual de Dios”. Los testimonios arqueológicos son menos abundantes, pero igualmente significativos. A través de ellos queda constancia de la importancia de la “casa” en el desarrollo de la iglesia en general y de la ausencia casi total de cualquier expresión artística en ella. Fueron, pues, su esencia de religión “doméstica”, la prohibición de representar lo divino en imágenes y, posteriormente, las persecuciones, las que impidieron el surgimiento de un arte cristiano vigoroso en esas épocas. Sin embargo, han sobrevivido algunas expresiones artísticas de este período, especialmente en las catacumbas y los sarcófagos cristianos, expresiones que pueden considerarse las primeras creaciones de un arte cristiano. La paz de Constantino (313) y la declaración del cristianismo como religión oficial (323) permitieron el desarrollo externo de la iglesia. Surge la arquitectura imperial-cristiana que habría de desarrollarse con el paso de los siglos y que crearía en occidente los estilos basilical, románico y gótico, como los más representativos de la cristiandad hasta la Reforma del siglo XVI. Junto a este factor político, fue muy importante la justificación teológica. Ya Orígenes había defendido la posibilidad de “reconocer al Dios invisible en las cosas del cosmos visible”, lo que motivó a los emergentes artistas cristianos al uso de elementos naturales como símbolos de la fe cristiana. Otro cambio importante acontece en Oriente en el s. VI, cuando la imagen cristiana se convierte en icono, es decir, se pone en tal relación con lo representado que se le considera como mediación del favor divino. Hay otra tendencia que niega la adoración de las imágenes pero que reconoce su posibilidad de estimular la piedad. También se argumenta la posibilidad de representar la esfera de lo divino con la encarnación de Cristo, según su humanidad, ya que él representa lo invisible de Dios. En la Alta Edad Media fue muy importante Tomás de Aquino, para quien las imágenes cumplen tres funciones: 1) promover la piedad, 2) recordar el ejemplo de los santos, y 3) enseñar a los ignorantes. Las imágenes son concebidas como laicorum literatura, posibilidad de instrucción para los ignorantes o pueblo sencillo. La Reforma protestante. La Reforma fue un importante momento en la discusión teológica respecto a las imágenes y los lugares para el culto. Andrés Karlstadt, colega de Lutero en Wittenberg, exigió desde principios de 1522 la eliminación de las imágenes de las iglesias, porque consideraba que eran adoradas como ídolos; y en relación a los templos opinó que “las casas de Dios son casas en las que solamente Dios debe ser adorado… pero nuestros templos pudieran ser llamados cuevas de asesinos, porque en ellos se asesina nuestra espíritu”. Martín Lutero, representante de una posición más moderada, escribió: “Donde las imágenes son quitadas del

corazón, ellas no pueden hacer daño al ojo… Dios prohíbe las imágenes que uno pone y adora en lugar de Dios… No se prohíbe toda imagen, sino sólo la imagen de Dios que se adora”. Lutero también reconocía el potencial pedagógico de las imágenes: “Es mejor que en la pared se pinte cómo Dios creó el mundo, Noé construyó el arca u otras buenas historias, que pintar alguna cosa mundana vergonzosa”. A él le gustaban las imágenes en sus escritos, especialmente en su Biblia en alemán. También las consideró una valiosa ayuda para la oración: “No podemos renunciar en la vida religiosa a la contemplación, porque nosotros no podemos pensar ni entender nada sin las imágenes” y, además, “la creación es el libro más hermoso, o una Biblia en la que Dios a sí mismo se ha descrito y pintado”. Consideraba a la imagen útil para la fe, pero no salvífica. En cambio, Huldrich Zwinglio no acepta ningún valor pedagógico de las imágenes, pues para él lo sagrado está en oposición a todo lo sensible. Entre los argumentos que esgrime están los siguientes: 1) las iglesias ricamente decoradas son un escándalo en tanto los pobres en la sociedad no tengan suficiente para comer; 2) la fe viene de la predicación y no por la contemplación de imágenes materiales; y 3) Dios es Espíritu y quiere ser adorado en espíritu y verdad. También Juan Calvino está en contra, tanto de la adoración, como de la fabricación de imágenes. Para él, “una imagen de Dios no puede ser nunca otra cosa que un ídolo antropomórfico y significa una ofensa contra Dios, ya que atenta expresamente contra su mandamiento”, Calvino afirmó: “El completo sinsentido se ha apoderado del mundo cuando se quiere poseer una forma visible de Dios… Ya Isaías previene respecto al daño a la majestad de Dios cuando alguien quiere representar al Incorpóreo en un material corpóreo, al Invisible en una estatua visible, al Espíritu en un objeto sin alma y al Inmensurable en un pedazo innoble de madera”. Como en Zwinglio, “Dios es Espíritu y debe ser adorado en espíritu” es el tono fundamental de la polémica de Calvino contra las imágenes. El único reflejo de Dios que reconoce es la Palabra Y en relación a los templos que contienen imágenes religiosas expresó: “Los burdeles son más píos que nuestros templos”. También los “herejes” de la Edad Media y del tiempo de la Reforma rechazaron la adoración de imágenes como opositores a una iglesia mundanizada. En su argumentación pueden detectarse elementos importantes de crítica social. Las imágenes son rechazadas como símbolos de dominio de la iglesia feudal, y dañadas o destruidas. Los anabaptistas de Münster veían también las imágenes, epitafios y estatuas como símbolos de poder. La principal tendencia fue atacar las imágenes en las cuales se expresaban las pretensiones de la jerarquía eclesiástica y las demostraciones de poder de la clase dominante. Más que las imágenes, lo que se rechazaba y atacaba eran las instituciones que éstas representaban. El ataque contra ellas tenía la función de demostrar su falta de poder. Por ello, en cierto sentido, puede considerarse la iconoclasia como un fenómeno sustitutorio y como una revolución cultural: las imágenes pierden en el protestantismo su carácter numinoso, caen ante el proceso de racionalización, de “desencantamiento del mundo”, en el sentido de Max Weber. En general, la Reforma protestante estuvo marcada por sus tendencias iconoclastas, que posteriormente habrían de influir también en la arquitectura protestante, aunque en las primeras décadas no produjo cambios significativos en la construcción y uso de los lugares de culto. Se continuó la práctica común de la Edad Media de utilizar los templos cristianos para múltiples actividades, como lugares de enseñanza, de almacenaje de alimentos, de reuniones comunitarias o para la realización de transacciones comerciales. Los principales reformadores concordaban en atribuir a los templos, más un valor utilitario que religioso. Según Lutero: “No hay otro motivo para construir iglesias, que el de que la gente se reúna para poder orar, oír la predicación y recibir los sacramentos”. También afirmó: “En las iglesias no sucede otra cosa, más que nuestro amado Señor mismo nos habla por medio de su santa Palabra y nosotros, por nuestra parte, hablamos con él por medio de la oración y la alabanza”. Las imágenes religiosas en los templos han comenzado a no ser tomadas en consideración. Los primeros cambios en la arquitectura cristiana se aprecian hacia finales del s. XVI, pero se evidencian con mayor claridad hasta el XVII. La liturgia protestante da un papel protagónico a la predicación, y el púlpito es elevado, tanto por razones acústicas como teológicas. Se implementa el uso de las bancas en las iglesias, lo que también indica la importancia que va adquiriendo en el protestantismo la comunidad litúrgica. Una comunidad sentada provoca menos ruido y está en mejores condiciones de oír la predicación y de ver lo que está aconteciendo durante la liturgia. El baptisterio fue trasladado al área del coro para que estuviera a la vista de la comunidad. Otro producto especial de la Reforma fue la ordenación espacial del altar, el púlpito y el órgano en forma axial, en la parte oriental de la iglesia, es decir, también visible a la comunidad que se encuentra congregada en la nave. Se puede apreciar que la Reforma puso en movimiento la idea de la centralidad de la comunidad en la celebración litúrgica. La predicación, expuesta en el idioma propio de las comunidades, se convierte en uno de los momentos más relevantes. La palabra desplaza a la imagen en la celebración cristiana: oír se vuelve más importante que ver. A partir del siglo XVIII, adquiere relevancia teológica la discusión, que se prolongará durante los siglos posteriores sin encontrar consenso ni en el catolicismo ni en el protestantismo, sobre si el edificio eclesiástico es domus Dei o domus ecclesiae . . En términos generales, se puede afirmar que en el catolicismo la tendencia es a considerarlo

domus Dei y en el protestantismo, domus ecclesiae. En cuanto a la tradición ortodoxa, deriva hacia una posición intermedia. Conclusión Considero que lo dicho anteriormente es el trasfondo que puede ayudar a entender la iconoclasia pentecostal contemporánea: ella es un legado de su herencia protestante. Pero además, en América Latina se ve reforzada por la constitución pentecostal como minorías religiosas en ambientes abrumadoramente católicos, al menos en las primeras décadas de la expansión del movimiento. Su negación absoluta de las imágenes religiosas y la austeridad formal y visual de sus templos buscan también estar en contraposición respecto de las representaciones católicas en estas áreas. En el catolicismo popular, la imagen juega un papel central y la iglesia católica institucional generalmente se identifica por su visualmente rica arquitectura barroca. El pentecostalismo se ubica en oposición a ambas tendencias e, incluso, intenta ser su negación simbólica. En la religiosidad pentecostal, además de la importancia de la palabra, herencia protestante, se halla la experiencia subjetiva del encuentro con el Espíritu Santo; ambas son componentes esenciales de su culto y su espiritualidad. Así, la imagen no tiene mucha cabida, lo que considero como una expresión iconoclasta pasiva: no hay intento de dañar ninguna imagen, simplemente se niega su existencia. En el pentecostalismo, la imagen pictórica es sustituida por la imagen verbal y el templo objetivo de ladrillo y cemento, por el subjetivo de la comunidad como “morada del Espíritu Santo”.

CURIA DEL ARZOBISPADO DE MÉXICO SECRETARIA DE CAMARA Y GOBIERNO MÉXICO 1, D.F. IGLESIAS PROTESTANTES Y SECTAS R.P. Pedro Herrasti S.M. Censor NIHIL OBSTAT P. José Luis G. Guerrero Por disposición del Emmo Sr. Administrador Diocesano se concede el IMPRIMATUR Mons. Rutilio S. Ramos R. vicario Gral. México, D.F.,6 de junio de 1995
Folleto EVC No. 84

IGLESIAS PROTESTANTES Y SECTAS

INTRODUCCIÓN.

Dios no ignora nada. Dios no tiene que improvisar. Desde toda la eternidad (Ef.1,3-10) sus designios salvíficos para redimir al hombre del pecado incluían la Encarnación de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. El Eterno se haría hombre "nacido de mujer, nacido bajo la Ley" (Gál.4,4) con todo lo que esto significa, o sea, la aceptación de vivir en el tiempo. Jesucristo sabe perfectamente que su permanencia entre nosotros es temporal y que su obra debe ser continuada hasta el fin de los tiempos por la Iglesia por El fundada. Vemos cómo al dar comienzo a su vida pública, lo primero que hace es elegir de entre sus seguidores a "los que El quiso" (Mc.3,13) constituyendo los Apóstoles y designando un jefe de entre ellos en la persona de San Pedro. Si su muerte redentora en el Calvario es suficiente para salvar a la humanidad de todos los tiempos, la predicación de su Evangelio tenía que ser llevada por sus Apóstoles y sus sucesores, siglo tras siglo. No sería lógico suponer que aquella orden de "ir a predicar a toda criatura y bautizar a todas las naciones" (Mt.28,19-20) tendría su cabal cumplimiento durante la vida de los Apóstoles. Y vemos cómo antes de la muerte del último de los Doce, ya la Iglesia ha designado sucesores para proseguir la evangelización del mundo. La fundación de la Iglesia, es pues, obra directa y expresa del Señor Jesús. La Iglesia no se inventó a sí misma ni surgió por generación espontánea. Tanto en el libro de los Hechos de los Apóstoles como en las mismas cartas de San Pedro o San Pablo, vemos cómo la Iglesia fundada por Jesucristo va tomando forma y se va extendiendo por todo el Imperio romano. Los Apóstoles y sus sucesores tienen plena conciencia de que la tarea emprendida no terminaría con la muerte del último de los Doce, sino que deberá continuar hasta que el Señor vuelva según lo prometió. No es concebible, pues, la idea de que en el transcurso de los siglos, se hayan ido fundando "iglesias cristianas" totalmente separadas de la Iglesia de Cristo, tanto en creencias como en autoridad y normas morales. Todos los deseos de Nuestro Señor de que fuéramos "un sólo rebaño y un sólo Pastor" (Jn. 10, 16), de que fuéramos "uno como Tú Padre y Yo somos Uno" (Jn.10,30), se ven contradecidos por el nacimiento de otras comunidades separadas y en contra de la Iglesia Católica. Ya desde el primer siglo hubo dificultades porque Cristo fundó su Iglesia con hombres comunes y corrientes. La historia de la Iglesia es una continua lucha por preservar la unidad, dejando a izquierda y derecha herejes y cismáticos. Las causas de dolorosas separaciones, como la de Focio en el siglo décimo, han obedecido a razones mucho muy

complejas en las que se han mezclado dogmas, autoridades civiles, ansias de poder, etc... Pero el colmo llegó en el siglo XVI con el movimiento mal llamado de Reforma en el que la cristiandad occidental se dividió dramáticamente, división que perdura hasta nuestros días a pesar de los esfuerzos ecuménicos de algunas autoridades religiosas. Debemos los católicos conocer el origen de esas divisiones para comprender la proliferación de sectas venidas en su mayoría de Estados Unidos y apreciar el don gratuito de haber nacido en un país católico. La ignorancia de hechos históricos irrefutables nos hace perder de vista en dónde está la Iglesia que Cristo fundó y contentarnos con cualquier otra fundada por un hombre cualquiera, venga de donde venga. Mientras que otras religiones, como los judíos o musulmanes no hacen proselitismo en nuestra patria, tenemos en cambio la experiencia de las visitas siempre inoportunas de agentes de sectas derivadas del protestantismo. Muchísimas familias católicas han vivido ya la tragedia de que alguno de sus miembros ha apostatado. En todos los barrios y pueblos de México ya existen "templos evangélicos" con mayor o menor éxito. El fenómeno de la expansión de dichas iglesias es mucho muy complejo, pero hasta el Santo Padre nos ha pedido actuar valientemente para detener su avance. "Ellos salieron de entre nosotros mismos, aunque realmente no eran de los nuestros. Si hubieran sido de los nuestros, se habrían quedado con nosotros. Al salir ellos, vimos claramente que entre nosotros no todos eran de los nuestros" Jn.2,18-19

IGLESIAS PROTESTANTES -Definición. Bajo el término general de "protestantismo" se comprende el conjunto de doctrinas y de iglesias salidas de la "Reforma" del siglo XVI. La palabra "Reforma" sirve también para designar al protestantismo y la razón es que sus principales jefes, Lutero y Calvino se creyeron enviados por Dios a reformar la Iglesia de Cristo, restaurar la religión del espíritu y sustituir las tinieblas del error y la corrupción de costumbres por la luz de la verdad y la pureza de la moral. "Post tenebras, lux".

-Origen. Haciendo a un lado particularidades, podemos decir que: el protestantismo tuvo tres tipos de causa: intelectuales, religiosas y políticas.

*Causas intelectuales: Hay muy estrecha relación entre la Reforma, movimiento religioso y el Renacimiento, movimiento intelectual. Desde el siglo XV, filósofos y pensadores redescubren en el culto a la antigüedad, un humanismo que poniendo al hombre corno el centro de todo, choca con la filosofía cristiana de los siglos anteriores, en los cuales Dios dominaba absolutamente el pensamiento de los intelectuales. Iniciando ya desde entonces el racionalismo, hacen una crítica independiente de la cual no se escapa ni la Sagrada Escritura. *Causas religiosas: A la independencia de espíritu correspondía una gran libertad de costumbres. Desde hacía algunos siglos, abusos deplorables se habían infiltrado más o menos en todas partes; se notaba un rebajamiento en la moral de la Iglesia, que no cumplía sino imperfectamente su misión divina; en Alemania, de una manera señalada, el alto clero, mal reclutado entre los grandes señores, poseedor de grandes extensiones de terreno, no soñaba sino en la dominación y para ello se servía de la Iglesia, en vez de servirla. El mal no era menor en los monasterios y el mismo Papado, convertido en una potencia italiana, preocupado por sus intereses materiales, olvidaba con frecuencia los asuntos espirituales. Indudablemente era indispensable una reforma no ya en la constitución misma de la Iglesia o en sus dogmas, pero sí en la disciplina y en las costumbres. Esta reforma vino, desgraciadamente demasiado tarde, desde dentro de la Iglesia con el Concilio de Trento (1570), pero ya antes había estallado toda una revolución que no tuvo el carácter de reforma sino de ruptura de la unidad y destrucción del dogma católico. *Causas políticas: Por importantes que fueran las causas intelectuales y religiosas, la reforma protestante fue mas que todo la consecuencia de un movimiento político, nacido de la ambición de los jefes de estado que vieron en la separación de sus iglesias nacionales de la autoridad de Roma, la mejor manera de acrecentar su poderío y de llegar a ser a la vez jefes espirituales y temporales de sus súbditos.

- Los hombres. Martín Lutero. Ya desde el año 1411, Jan Huss, en Praga había condenado agriamente los abusos y desviaciones de la época y siguiendo las doctrinas de Wycleff atacó a la Santa Sede. El Concilio de Constanza lo invitó a retractarse y al negarse a ello, la Inquisición lo condenó a muerte, siendo quemado vivo en 1415.

El malestar prosiguió y a principios del siglo XVI el ambiente estaba preparado para facilitar la explosión de un movimiento reformador. Solo hacía falta el hombre y la ocasión. Llegó el hombre, Martín Lutero y la ocasión fue la cuestión de las indulgencias. Lutero nació en 1483 y murió en Esleben, Sajonia, en 1546. En el año de 1505 ingresó al convento de los Agustinos en Erfurt y fue profesor de teología en Wittemberg. Para recaudar fondos para la construcción de la Basílica de San Pedro, el Papa León X encargó a los dominicos la predicación de nuevas indulgencias y Lutero se molestó por no haber sido encargada la misión a los agustinos. Comenzó por condenar los abusos y el principio mismo de la indulgencia, así como su eficacia. Fue excomulgado en el año de 1520, pero Lutero quemó públicamente el documento papal y acusó al Papa de anticristo. La Dieta de Worms presidida por Carlos V lo instó a retractarse, pero ante su obstinación, lo desterró del Imperio. Fue protegido por Federico de Sajonia y permaneció en el Castillo de Waetburg, donde tradujo la Biblia al alemán. En 1525 se casó con una exmonja Catalina Bora y se dedicó a predicar sus doctrinas, que tuvieron gran aceptación gracias a la protección de los príncipes sajones que aprovecharon la ocasión para rechazar la autoridad de Roma y de paso apoderarse de los monasterios y bienes de la Iglesia Católica. Sus Doctrinas: La teoría luterana de la ineficacia de las indulgencias forma parte de todo un sistema cuyo punto central es la justificación por la fe. En lugar de buenas obras, pone Lutero la de: "peca mucho y cree más". Así podría resumirse la idea maestra del reformador, de la cual saldrán otros varios puntos como consecuencia rigurosa. Para Lutero, a partir de la caída de Adán, el pecado viene a ser una segunda naturaleza del hombre: "todo es pecado en el hombre, el hombre no es más que pecado". Nada puede cambiar este estado de cosas y el único remedio es recibir la justificación que nos dan los méritos de Jesucristo por la pura fe. Las obras no sirven para nada. Y en consecuencia los sacramentos y el culto, son cosas superfluas. Lutero admite tres sacramentos: Bautismo, Eucaristía y Penitencia, pero no procuran la Gracia y no se requieren para la salvación. El culto a los santos debe ser suprimido: deben ser imitados, pero no invocados. No hay purgatorio. La única regla de fe y la única autoridad es la Biblia interpretada por la razón individual. La iglesia, por tanto es una Sociedad invisible, en donde no hay autoridad, ni sacerdocio, ni ordenación, pues todos los fieles son sacerdotes.

Sus teorías produjeron las opiniones más contradictorias entre sus seguidores y Lutero se vio obligado a organizar iglesias visibles, bajo la protección del Estado. Decretó en consecuencia que la predicación y la administración de los Sacramentos serían ejercidas por los elegidos por el pueblo, a quienes los ancianos les impondrían las manos.

Juan Calvino. No fue tan solo Martín Lutero el promotor de la reforma protestante. Juan Calvino, nacido en 1509, influenciado por las ideas protestantes tuvo que huir de Francia, perseguido por francisco I y se estableció por fin en Ginebra donde se convirtió en dictador religioso y moral estableciendo un gobierno teocrático que intervenía hasta en los detalles más minimos de los ciudadanos. Su persecución a los opositores fue terrible y sangrienta. Su más conocida víctima fue el español Miguel Servet al que mandó quemar vivo. Sus doctrinas se parecen mucho a las de Lutero, pero va más allá, sosteniendo que una vez justificado el pecado por la fe, no puede ya perder la gracia de Dios, de lo que deduce la predestinación absoluta: Dios ha predestinado a unos a la salvación eterna y a otros a la condenación, sin atender a las obras que los hombres puedan realizar, buenas o malas. Organizó a su iglesia independiente del Estado, gobernada por un consistorio compuesto por eclesiásticos elegidos por el pueblo. Este sistema se llama presbiteriano.

Enrique VIII. La reforma en Inglaterra estalló poco después que el luteranismo lo hiciera en Alemania. Precursor de este movimiento había sido el ya citado Wycleff en el siglo XIV. El rey Enrique VIII que había sido defensor de la fe católica, resentido por no haber podido obtener del Papa Clemente VII la sentencia anulatoria de su matrimonio con Catalina de Aragón, para poder "casarse" con Ana Bolena (a quien después mando matar, decapitándola), en 1534 declaró que el Papa es un obispo cualquiera, sin potestad en Inglaterra, de la cual "el Rey es, después de Cristo, el único jefe de la Iglesia". Así nació la Iglesia Anglicana, al principio separada de Roma pero conservando la doctrina Católica. Del crisma cayó en la herejía con Eduardo VI que en una profesión de fe de 42 artículos, prácticamente adoptaba las ideas luteranas. En 1563 fueron retocados los 42 artículos y reducidos a 39.

El Protestantismo actual.

Desde el momento en que Lutero, Calvino y Enrique VIII rompieron la unidad con Roma y adoptaron como norma de fe la libre interpretación de la Biblia, perdieron la noción de lo que es la Iglesia que Cristo fundó. Carentes de Magisterio infalible, abandonados a sus propias ideas, bien pronto se dividieron y subdividieron hasta el caos actual. Surgieron fundadores por todos lados, cada quien con sus ideas. Al principio hubo cruentos enfrentamientos de todos contra todos, pero en la actualidad han caído en una tolerancia absoluta, en que realmente a nadie le importa lo que otros crean o dejen de creer. El movimiento protestante pasó a América por los ingleses que se asentaron en el norte del Continente, sin preocuparse por la evangelización de los moradores originales: la religión era cosa de raza blanca y las tribus indias no fueron ni conquistadas ni mucho menos evangelizadas: fueron exterminadas. Muy distinta fue la visión de los españoles al llegar a estas tierras. Admitiendo las crueldades y abusos de la conquista, no podemos negar la preocupación de la Corona Española por la evangelización de nuestros indios. Las inmensas dificultades de dicha evangelización fueron maravillosamente superadas con la aparición de la Virgen Santísima en el Tepeyac en 1531, apenas 10 años después de terminada la conquista. Por eso el Papa Juan Pablo II la llamó "Estrella de la Evangelización". El desmoronamiento del protestantismo a todo punto de vista, ha llegado al colmo en los Estados Unidos, donde están registradas no menos de 21000 "iglesias", algunas muy poderosas y con gran número de seguidores, pero otras tan ridículas como la que cuenta con dos miembros, marido y mujer...

LAS SECTAS. Se habla ahora de "Iglesias Históricas" y de "sectas" para diferenciar aquellas iglesias protestantes que revisten una cierta seriedad en su fe y moral, de aquellas otras carentes de consistencia y que por desgracia son las más agresivamente proselitistas en nuestra Patria, de las cuales tenemos que decir algunas palabras. Historia de las sectas en México. La independencia de México fue entusiastamente alentada por los Estados Unidos, pues mientras fuera España quien gobernara, no podrían dominarnos. Manejando hábilmente las ideas masónicas de la Revolución Francesa, ayudaron a los que ahora llamamos Padres de la Patria a vencer a la Corona Española y abrir las puertas al imperialismo norteamericano. Joel Poinsett, el embajador americano en tiempos de Benito Juárez, convenció a este último de dar entrada los protestantes, pues mientras México fuera monolíticamente católico, los Estados Unidos no podrían adueñarse de nuestra economía, primer paso para la dominación política.

"Los hijos de las tinieblas son más astutos que los Hijos de la Luz" Jn. 16, 18 Así fue como en 1870 empezaron a trabajar en México algunas sectas americanas y para 1885 ya contaban con 35,000 adeptos. Cien años después, ya eran 880,000 y en 1980 eran dos millones doscientos mil. Se calcula que en la actualidad existen en nuestro suelo entre cinco y seis millones de protestantes. Este asombroso incremento ha sido posible gracias a una serie de circunstancias muy complejas, entre las cuales no podemos olvidar, por ejemplo, la inestabilidad política de México, desde tiempos de Juárez en donde la lucha por el poder fue terrible. El porfiriato por desgracia desembocó en la Revolución y degeneró en la persecución religiosa y el movimiento Cristero. La jerarquía Católica tuvo que replegarse y habiendo perdido todos sus privilegios y posesiones, empezar de nuevo a partir de cero en 1929. La escasez de sacerdotes desde la independencia (gran parte del clero era español y tuvo que abandonar sus parroquias), dejó al pueblo sin pastores en manos de lobos con presupuesto en dólares. Es así como ahora al restablecerse las relaciones Iglesia-Estado, aparecen registradas en Gobernación, más de 300 "iglesias". Actualmente ya hasta tenemos sectas autóctonas, "made in México". Como hemos demostrado al principio de este estudia, Cristo fundo UNA Iglesia que históricamente hablando es la Iglesia Católica, por lo tanto, todas las iglesias emanadas de la "reforma Protestante", son falsas. La auténtica Reforma de la Iglesia surgió desde dentro, a partir del Concilio de Trento (1545-1563) convocado por el gran San Pío V y a grandes reformadores católicos como San Ignacio de Loyola, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Avila, San Jerónimo Emiliani, San Antonio María Zacarías y tantos y tantos otros, que sin abandonar el regazo maternal de la Iglesia, la purificaron y santificaron. Dios no abandona a su Iglesia y se cumple la promesa de Nuestro Señor: "Estaré con ustedes hasta el fin del mundo" (Mt.28,20)

El error fundamental del Protestantismo. Si a una casa le dinamitamos los cimientos, necesariamente se derrumbará totalmente. Eso fue lo que hizo Lutero y después sus seguidores, al negar la autenticidad de la Iglesia Católica. Para independizarse de Roma tuvieron que inventar teorías y negar dogmas. Del error básico de DESCONOCER LO QUE ES LA VERDADERA IGLESIA, se derivan como en cascada todos los demás errores protestantes: a) Como la Iglesia es invisible, no hace falta estar en comunión con Roma. b) Para desconectarse del Magisterio infalible y la tradición de la Iglesia, sostienen la libre interpretación de la Biblia, sacando cada quien sus conclusiones muy personales.

c) Para negar la Tradición, tuvieron que adulterar la Biblia o de plano suprimir libros enteros. d) Habiendo roto con Roma, se quedaron sin sacerdocio válido y por lo tanto tuvieron que negar la validez y necesidad de alguno o todos los Sacramentos. e) Desconociendo la esencia de la Iglesia de Cristo, se dedicaron a fundar, Biblia en mano, iglesias por todos lados. Resultado: existen miles de "iglesias cristianas" predicando las doctrinas más contradictorias y sembrando la total confusión en el pueblo. Para subsistir independientes, la mayoría de las iglesias y sectas no tienen la más mínima preocupación ecuménica. Aquel deseo del Señor de que constituyamos "Un solo Rebaño y un solo Pastor"(Jn. l0,1 6), les tiene sin cuidado. Faltos de autoridad, han olvidado la moral cristiana, sobre todo en cuestiones sexuales. El "No Fornicarás" y el "No desearás la mujer de tu prójimo" han caído en total desuso y ahora, para ellos, todo se vale: relaciones prematrimoniales, divorcio, anticonceptivos, homosexualismo y hasta el aborto. Igualmente han suprimido del diccionario palabras como mortificación", "sacrificio" o "austeridad" y la principal preocupación es la búsqueda del placer a toda costa, de la comodidad, abundancia de satisfactores y prosperidad económica, aunque sea a costa de los demás. Es un materialismo práctico y desenfrenado en el cual las exigencias del cristianismo auténtico como el tomar la cruz en seguimiento del Señor, carecen de sentido. "Aparecerán falsos Cristos y falsos profetas que harán señales y prodigios con el fin de engañar, aún a los elegidos, si esto fuera posible". Mc. 13,22

Una aclaración prudente: Hay que decir, sin embargo, que no por ser falsas iglesias, todas sus enseñanzas son erróneas. Dentro de la inmensa variedad de iglesias y sectas protestantes, que se auto nombran,"evangélicas" para no despertar desconfianza, hay algunas mucho muy cercanas al Dogma Católico y que buscan afanosamente la unión de todos los cristianos. Pero también hay sectas absolutamente alejadas de la verdad y a las que no les importa lo mas mínimo el movimiento Ecuménico. Estas últimas son, por desgracia las más activas en México, como los Testigos de Jehová y los Mormones, refutados ampliamente en los Folletos EVC 12 y 10 respectivamente. Recomendamos a nuestros alumnos la adquisición de las obras del P. Flaviano Amatulli en especial "Diálogo con los Protestantes" en la cual, entre otras cosas, analiza 31 iglesias o sectas, demostrando sus errores. Igualmente útil es "La Iglesia Católica y el Protestantismo".

(Apóstoles de la Palabra, Calle Agujas 676, Col. El Vergel, Iztapalapa, 09880 México, D.F. Te¡. 656 4218) Ante el asedio permanente de las diversas sectas que difunden sus errores de puerta en puerta, es preciso que los católicos estemos perfectamente informados acerca de la verdadera Religión para que no seamos inquietados y desorientados por personas que tal vez de buena fe, pero totalmente equivocadas han dejado el catolicismo debido a su mortal ignorancia religiosa. "Sépanlo bien: Nadie puede interpretar por sí mismo una Profecía de la Escritura". 2 Pe. 1,20

CONCLUSION. Gracias a la prodigiosa evangelización realizada por los monjes españoles, nos tocó nacer en un país católico. No tuvimos que buscar afanosamente la verdadera Iglesia de Cristo. Nos bautizaron en ella sin haberlo siquiera pedido. En primer lugar ¡cuán agradecidos debemos estar con Dios por este don gratuito! Tenemos muy cerca de nosotros, en nuestro propio barrio, una capilla católica en donde habita Nuestro Señor Sacramentado, Tenemos a nuestra disposición ministros de los Sacramentos que nos santifican y nos comunican la Palabra de Dios. Pero en segundo lugar, debemos tratar de ser auténticos católicos, aprovechando todo esto. Y no solo a nivel personal, sino en nuestra comunidad. Si Dios nos concedió "nacer Católicos", debemos valorar este don y preservarlo para nosotros mismos y para los que nos rodean. No podemos permanecer indiferentes ante la deserción de miles de católicos ignorantes, que abandonan la Iglesia de Cristo por seguir fantasías sectarias sin haber nunca apreciado lo que Dios les había regalado: La verdadera Religión. Es absolutamente necesario y urgente prepararnos todos para rechazar toda clase de herejías y ayudar a los que nos rodean a hacer lo mismo. Una muy buena idea es propagar los Folletos EVC de puerta en puerta, de la misma manera que los protestantes diseminan sus errores.

Sectas Protestantes
Enviado por sonia_anik

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Objetivos Cisma Sectas Protestantes Testigos de Jehová Mormones Adventistas del Séptimo Día Iglesia Pentecostal Conclusiones Bibliografía

PRÓLOGO Desde el punto de vista cristiano que supone y afirma la existencia de un Dios, son el fruto de los esfuerzos que el hombre o grupos humanos han hecho por descubrir y reconocer sus relaciones con Dios y de Dios con las cosas, teniendo en cuenta que tales esfuerzos están condicionados por el desarrollo social y el progreso de su reflexión. En la antigüedad Dios eligió un pueblo. El pueblo de Israel, donde se iban cumpliendo las promesas de Dios, con este pueblo hizo una alianza, donde Dios les prometio ayudar y salvar si el pueblo era fiel a dicha Alianza. Posteriormente Cristo también escogió un pueblo, donde realizar principalmente la salvación; es la Iglesia, que significa reunión o Asamblea del Pueblo de carácter religioso. En tal sentido la Iglesia fue instituida o fundada por Nuestro Señor Jesucristo, quien comenzó a instituir su Iglesia con el anuncio de la Buena Nueva, es decir, de la llegada del Reino de Dios, para cumplir la voluntad del padre; por lo tanto; Jesús fundó una sola Iglesia, pero a través de los años esta Iglesia fundada por Jesucristo ha sufrido muchos intentos de ruptura y separación que por mas esfuerzos que han hecho sus autoridades siempre han quedado algunos hermanos con ideas separatistas y han formado grupos que aceptan la autoridad del Papa, Obispos y sacerdotes; justamente esto es lo que se intenta explicar en el presente trabajo a fin de poder deslindar y diferenciar a las Sectas Protestantes de las Evangélicas, así como también analizar y comprender la Doctrina Social en que se basa cada una de estas congregaciones que es materia de estudio en el presente trabajo y así comprender mejor la visión del mundo cristiano. OBJETIVOS

1.- Investigar y analizar los cismas y su trascendencia en la Iglesia Católica. 2.- Explicar brevemente las causas que dieron origen a la primera gran separación de los cristianos de la Iglesia de Cristo 3.- Identificar a los principales reformistas o iniciadores de la reforma Protestante que dio origen al cisma de Occidente 4.- Identificar las diferencias y semejanzas existentes entre las Sectas Protestantes y la Iglesia Católica. I.- C I S M A Concepto.- en sentido figurado entendemos por cisma a la discordancia o desavenencia entre miembros de un grupo o comunidad. De igual forma dentro de la Iglesia fundada por Jesucristo existieron cristianos que por motivos humanos o mas o menos justificables han sembrado la discordia y la desunión en el cuerpo místico de Cristo , que han dado origen al Cisma de Oriente y Occidente que aun perduran en nuestros días. A.- Cisma de Oriente( Ortodoxos).- esta primera separación se originó en el siglo IX en la época de FOCIO, quién fue condenado por el Octavo Concilio de Constantinopla, y destituido de su cargo por el Papa. Posteriormente, en el siglo XI, el patriarca Miguel Cerulario se levantaría nuevamente contra el Papa, haciendo varias acusaciones públicas a roma, llevándose acabo el 16 de Julio de 1054 la separación total y definitiva. Causas de esta separación: Las causas principales de esta separación fueron:
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El problema de los inoclastas que prohibían dar culto a las imágenes. Las discusiones doctrinales en torno a la segunda Persona de la Santísima Trinidad. La ambición de los obispos de Constantinopla que pretendían tener más autoridad que el Papa de Roma. La intromisión de los emperadores en asuntos de la Iglesia. De esta separación se formó la Iglesia Ortodoxa del Oriente.

Los Ortodoxos y Cristianos.- se separaron por razones históricas e incomprensiones humanas, hace mil años el Papa excomulgó al Patriarca y el Patriarca al Papa, estas excomulgaciones las anularon el Papa Pablo VI y el Patriarca Antenágoras. La Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Católica son hermanas, profesan la misma fe y proclaman el mismo Credo. Ambas Iglesias tienen gran devoción a la Virgen y dan culto a las imágenes. Sus Obispos y sacerdote son tan válidos como los nuestros , de igual manera reconocen la validez de sus sacramentos. Por tanto los católicos pueden asistir válidamente a Misa con los Ortodoxos y hasta confesarse y comulgar. B.- Cisma de Occidente(Protestantes).- esta segunda separación de gran trascendencia floreció en Europa en el siglo XVI teniendo como autores principales a Martín Lutero en Alemania , Gavino Calvino en Suiza y a Enrique VIII en Inglaterra. En la historia se conoce también a este cisma como la Reforma Protestante, la misma que logró separar de al Iglesia a muchos cristianos.

Al rechazar la autoridad de la Iglesia y admitir la libre interpretación de la Biblia, el Protestantismo con el transcurrir de los siglos se ha ido dividiendo en infinidad de sectas o grupos, cada cual con sus propios fundadores y jefes. C:- Ecumenismo.- llámese ecumenismo a todo el esfuerzo desarrollado en las diferentes confesiones cristianas orientado a la reconciliación de la cristiandad divina. El Concilio Vaticano II en el Decreto de Ecumenismo N°4 dice: "Por movimiento ecuménico se entiende al conjunto de actividades e iniciativas nacidas u ordenadas a favorecer la unidad de los cristianos de acuerdo con las diversas necesidades de la Iglesia y las circunstancias del tiempo". El Concilio Vaticano también dice: "Los fieles Católicos han de ser, sin duda, solícitos de los hermanos separados en la acción ecuménica, orando por ellos, hablándose de las cosas de la Iglesia, dando los primeros pasos hacia ellos. Pero deben considerar por su parte con ánimo sincero y diligente, lo que hay que renovar y corregir en la familia católica misma, para que su vida sea más fie y claro testimonio de la doctrina y de las normas dadas por Cristo a través de los apóstoles" II.- S E C T A S P R O T E S T A N T E S Concepto.- son todas aquellas agrupaciones religiosas surgidas principalmente en Europa en el siglo XVII, como consecuencia de la ruptura de la Unidad Eclesial al estallar la rebelión en la sociedad cristiana encabezada por los reformistas o protestantes. De la infinidad de sectas o grupos protestantes que existen en la actualidad, destacan las siguientes: A.- TESTIGOS DE JEHOVÁ Historia.- los Testigos de Jehová son los grupos religiosos más antiguos de adoración del Dios verdadero. Los Testigos de Jehová tienen una antigüedad de casi 6000 años, empezando desde cuando Adán(nuestro primer padre) vivía y de quién se dice que uno de sus hijos (Abel ) fue Testigo de Jehová (Heb 11.4) Abel fue sólo el primero de una línea no interrumpida de Testigos, Noé continuó esta línea a través del diluvio(Heb 11.7) A través de la Historia de la Biblia, Jehová ha levantado testigos para dar amonestaciones y advertencias especiales en tiempo de juicio. Moisés advirtió a Egipto del castigo que le vendría al Faraón y a los egipcios, luego habló proféticamente a los judíos naturales, la antigua nación de Israel como Testigo de Jehová. El mismo Jesús era miembro de aquella antigua nación judía y él era el testigo de Jehová. Fecha de Fundación.- la Congregación Testigo de Jehová fue fundada por Charles Teze Russel en el año 1878. Doctrina en que se basa.- los Testigos de Jehová se basa en la siguiente doctrina:
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La Biblia es la palabra de Dios (2 Timoteo 3,16) Cristo es el hijo de Dios y es inferior a él (Mateo 3,17; Juan 8,42) Dios(Salmos 83,18; Isaias 42,8) El Reino de Dios(Mateo 6,10; Lucas 4,43) La muerte se debe al pecado de Adán (Romanos 5,12) El alma humana cesa de existir al momento de la muerte (Ezequiel 18,4) El infierno es el sepulcro de la humanidad (Job 14, 13)

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Esperanza para los muertos(Juan 5,28-29) Debe evitarse el espiritismo(Deutoronomio 18, 10-12) Satanás el gobernante invisible del mundo ( 1 Juan 5,19) Sangre(Génesis 9,3; Levítico 17,14) Esperanza para el futuro(Mateo 20,28; Salmos 37,11) Los cristianos deben dar testimonio (Romanos 10,10) El sábado se dio solamente a los judíos y terminó con la ley mosaica (Deuteronomio 5,15; Exodo 31,13)

Sacramentos que recibe El único sacramento que reciben los Testigos de Jehová es el Bautismo y se recibe a través de cinco pasos importantes , ellos son:
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Conocimiento, significa que debemos tener un conocimiento exacto de Jehová y de Jesús. Obediencia, ser obedientes a las leyes y principios de la Iglesia. Arrepentimiento, arrepentirnos de todo mal. Conversión, debemos conocer y aceptar la Doctrina de los Testigos. Dedicación y Bautismo, sacramento propiamente dicho mediante el cual recibimos al Espíritu Santo y nos convertimos en cristianos.

B.- MORMONES Fecha de fundación.- esta gran congregación religiosa fue fundada en el año 1830 por Joseph Smith. Doctrina en que se basa La doctrina que profesan los Mormones es la siguiente:
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Creen en Dios el eterno Padre, en su hijo Jesucristo y en el Espíritu Santo. El hombre será castigado por sus propios pecados y no por la transgresión de Adán. Por la expiación de Cristo, todo el género humano puede salvarse mediante la obediencia a las leyes y ordenanzas del Evangelio. El hombre debe ser llamado por Dios, por profecía y la imposición de manos, por aquellos que tienen la autoridad a fin de que puedan predicar el Evangelio. La misma organización que existió en la Iglesia Primitiva esta es apóstoles, profetas, evangelistas. El don de lenguas, profecía, revelación, visiones, interpretación de lenguas. La Biblia es la palabra de Dios hasta donde este traducido correctamente. El "Libro del Mormón" es la palabra de Dios. Todo lo que Dios ha revelado y revela y revelará muchos grandes importantes asuntos. En la restauración de las diez tribus que serán la Nueva Jerusalén será edificado sobre el Continente Americano. En estar sujetos a los reyes, presidentes, gobernadores y magistrados, en obedecer y honrar y sostener la ley. En ser honrados, verídicos, castos, benevolentes, virtuosos en hacer el bien a todos los hombres.

Sacramentos que recibe

Los sacramentos que recibe esta congregación son:.
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Fe en el Señor Arrepentimiento Bautismo por Inmersión, para la remisión del pecado Imposición de manos, comunicar el don del Espíritu Santo

C.- ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO DÍA Historia.- el adventismo existió desde que el hombre desobedeció a Dios en el jardín del Edén, porque Adán y Eva esperaba el advenimiento del Salvador prometido para restaurar al hombre y redimirlo del pecado; ellos pensaban que Caín era el Salvador prometido y no fue así , de manera que siguieron creyendo en la esperanza del advenimiento del Salvador que se hizo realidad en Jesús y aún espera el Segundo Advenimiento de Jesús a la Tierra. Organización.- la Iglesia Adventista empezó entre los años 1844 a 1847, a través de la Asociación General. Hoy se encuentra organizado de la siguiente manera:
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Asociación General Divisiones Uniones Departamentos Misioneros de la Iglesia

Fecha de Fundación.- la Iglesia Adventista fue fundada en 1878 por:
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Guillermo Miller James White Jose Bates Juan G. Paton J.N. Andrews, quien fue el primer misionero enviado al extranjero.

Doctrina en que se basa.- los Adventistas tienen como Declaración Oficial de las creencias fundamentales a 27 doctrinas según la Declaración en Dallas(EE.UU). Ellas son:
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Las Sagradas Escrituras norma inmutable La Trinidad: Padre, hijo y Espíritu Santo El Padre El Hijo El Espíritu Santo La Creación La Naturaleza del Hombre La Gran controversia Vida, Muerte, Resurrección de Cristo La experiencia de la Salvación Unidad en el Cuerpo de Cristo El Bautismo La Cena del Señor

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Ministerio y Dones Espirituales El Don de la Profecía La Ley de Dios El Sábado Mayordomía Conducta Cristiana El Matrimonio y la Familia El Ministerio de Cristo en el Santuario Celestial La segunda Venida de Cristo Muerte y Resurrección El Milenio y el Fin del Pecado La Tierra Nueva

Instituciones.- actualmente la Iglesia Adventista en expansión hacía la comunidad y en brindar la ayuda mutua al prójimo tiene instituciones a:
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OFASA ADRE Clínicas, médicos y de campaña Club Conquistadores y Guías Mayores Centros Educativos Universidades Adventistas

D.- IGLESIA PENTECOSTAL Historia.- Pentecostes es la fiesta de la cosecha del Pueblo de Israel, en cuya fiesta ciento veinte(120) personas incluidos los discípulos de Jesús recibieron el Bautismo en el Epíritu Santo, de esto surge las Iglesias de las denominaciones Pentecostales. En consideración a lo estipulado, las Iglesias Pentecostales o Pentecosteses, las mismas que tienen como base la palabra de Dios, son congregaciones(Movimiento misionero mundial) que tienen una organización reconocida según las leyes formales del país y que el único fin o principio que persigue es, predicar el Evangelio como novedad de una nueva vida a las viejas costumbres y tradiciones en que viven los hombres por practicar una mera y simple religión sin conocimiento, sin vida y sustento en la Palabra de Dios , por lo que no es una secta que puede imponer sus dogmas y principios basados en las experiencias y conocimiento de los hombres, sino basada en la Santa Biblia, tal y como ella está contenida para los efectos que el Evangelio demanda en una transformación total y reordenamiento de la vida espiritual del hombre y como ende el cambio de actitud en su vida exterior. Fecha de fundación.- el Movimiento Misionero Mundial de la Iglesia Pentecostal, en el Perú, fue fundado por el Reverendo Rodolfo Gonzales Cruz, en el año 1981 en al ciudad de Arequipa. Doctrina en que se basa La Iglesia Pentecostal se basa en la Doctrina de los Santos Evangelios que contienen la Biblia Cristiana. Sacramentos que recibe

Los únicos sacramentos que recibe la Iglesia Pentecostal o Pentesostes son:
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Bautismo en agua (sumersión) La Santa Cena

CONCLUSIONES Del estudio realizado se puede llegar a las siguientes conclusiones:
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Jesucristo fundó una sola Iglesia y con el devenir del tiempo se han dado rupturas y separaciones que han dado origen a al organización de unas serie de sectas protestantes. Los Cismas de Oriente y Occidente son la de mayor trascendencia que aún perduran en nuestros días. Las Sectas protestantes desconocen al Papa como jefe de la Iglesia Universal, y organizan su propio culto, sus propias costumbres y sus propios rituales. La formación de sectas se debe generalmente al afán de liderazgo, puesto que cada una de ellas tiene fundadores, jefes y pastores. La única semejanza existente entre sectas e Iglesia Católica, es que ambas coinciden en la fe en Cristo, en el aprecio y estima de la Biblia y en la recepción de algunos sacramentos.

BIBLIOGRAFÍA 1.- Asociación Casa Editora Sudamericana; Suplemento Especial de la Revista Adventista - Guía para Docentes- Buenos Aires – Argentina.1982 2.-Ministerio de Educación: Diccionario Santillana N°2. Edición Elfo. MadridEspaña.1975 3.- Movimiento Misionero Mundial: Fuentes Orales.1998 4.- ODEC. Iglesia Soy. 3° Año de Secundaria. Chiclayo – Perú 5.- QUIROZ. T. Dionicio: Separata "Visión Cristiana del Mundo". Chiclayo – Perú 6.- Sociedad Bíblica Unida: La Biblia "Dios Habla Hoy". Versión Popular. Segunda Edición

CONCLUSIONES Y CONSECUENCIAS DE LA REFORMA

La Reforma destruyó la unidad de la fe y de la organización eclesiástica de los pueblos Cristianos de Europa, separó a muchos millones de la verdadera Iglesia Católica. La falsa doctrina fundamental de la justificación por la sola fe enseñada por los Reformistas, produjo una lamentable superficialidad en la vida religiosa. El celo por las buenas obras desapareció, los fines caritativos ya no fueron cultivados, los intereses sobrenaturales fueron relegados a un segundo plano.

La negación de la institución Divina de la autoridad de la Iglesia, abrió la puerta a toda excentricidad, dio aparición a las sectas protestantes. La Reforma fue la causa de sufrimientos indescriptibles entre el pueblo; ocasionó guerras civiles que duraron décadas con todos sus horrores y devastaciones; las personas fueron oprimidas y esclavizadas, tesoros de arte y manuscritos fueron destruidos. Alemania en particular, la casa original de la Reforma, fue reducida a un estado de patética calamidad por la Guerra de los Treinta Años. Este trabajo esta muy compactó en comparación a toda la información que encontré y me vi obligado a recibir para realizar este reporte. Yo antes sabía lo que hizo Lutero y Clavino; pero, no a tal magnitud. Por lo que pude ver ellos cambiaron el mundo, la historia de la iglesia, la religión y la vida de todos. Se puede observar que trajo una reforma en un principió positiva para la iglesia, algo que la revitalizó, le dio frescura. Pero, al inmiscuirse fanáticos, esto se desvirtuó y perdió toda pureza, como consecuencia sectas, sufrimientos, etc. Posiblemente esta es la base para que en la actualidad, la iglesia no lleve a cabo una reforma, la cual le viene siendo necesaria para refrescar ideas y regresar a sus inicios de inspiradora de fe. Por el temor a lo que pasó en el pasado no creo que alguien tenga el valor de hacerla, por lo menos por el momento.

LOS PROTESTANTES

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A. Las Iglesias protestantes. B. ¿Unidad de protestantes y católicos? C. Historia de los protestantes.

A. LAS IGLESIAS PROTESTANTES

1. ¿Quiénes son los protestantes? Los protestantes se separaron de la Iglesia católica en el siglo XVI. La ruptura incluyó bastantes diferencias doctrinales y prácticas. Por ejemplo, la mayoría de estas Iglesias sólo aceptan dos sacramentos: Bautismo y Cena (Eucaristía con importantes variaciones). 2. ¿Cuáles son las Iglesias protestantes? Estas Iglesias se han dividido y subdividido bastante. Podemos hablar de tres grupos:
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Las Iglesias luteranas de las que se desprendieron los anabaptistas y menonitas.

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Las Iglesias calvinistas o protestantes reformadas, de las que proceden los presbiterianos y los puritanos o congregacionalistas; y en buena parte las Iglesias anglicanas. Las Iglesias anglicanas han dado lugar a los baptistas, metodistas, episcopalianos, cuáqueros, etc. Sin embargo, los anglicanos ocupan un lugar intermedio entre católicos y protestantes. Su doctrina tiene puntos calvinistas mientras que su organización y liturgia es semejante a la católica. Hay dos ramas anglicanas: la High Church más próxima al catolicismo, y la Low Church con más huellas calvinistas.

3. ¿Por qué hay tanta ramificación en los protestantes? Una explicación es ésta: los protestantes admiten sólo la Escritura como fuente teológica rechazando la Tradición y el Magisterio. Pero sin el Papa, sin Tradición y sin Magisterio, hay muchos modos de interpretar la Biblia. Entonces unos y otros se separaron pretendiendo conseguir una fidelidad mayor a las Escrituras, según su interpretación.
B. ¿UNIDAD DE PROTESTANTES Y CATÓLICOS? 1. ¿Qué obstáculos impiden la unidad de católicos y protestantes? Además de algunas enemistades y de la unión con Pedro, el problema también es doctrinal, de fe, pues hay varios temas con planteamientos diferentes. Por ejemplo, en los Sacramentos, en la moral y en las antiguas premisas protestantes: "sola scriptura", "sola fides", "solus Christus" que ahora vemos. 2. ¿Qué significa "sola scriptura"? Suele decirse que los protestantes admiten sólo la Biblia rechazando la Tradición y el Magisterio. Sin embargo, en realidad nadie acepta el principio de "sola scriptura", y los protestantes siguen la Biblia con la interpretación de Lutero, Calvino o los iniciadores y pastores de sus Iglesias. 3. ¿Qué significa "sola fides"? Es conocida la afirmación protestante de que basta la fe sin obras para salvarse. Sin embargo, este planteamiento no es tan radical pues, como es lógico, los pastores protestantes predican un comportamiento correcto y desean que la vida -las obras- de sus fieles sea ejemplar. 4. ¿Qué significa "solus Christus"? Esta idea protestante invita a buscar la santidad siguiendo a Cristo sin necesidad de la Iglesia. Pero obviamente tampoco esto es tan radical y los pastores protestantes cuidan su comunidad y desean que sus fieles se reúnan y asistan a sus sermones. 5. ¿Y las diferencias en los sacramentos y la moral? Aquí también hay diferencias importantes, pero no vamos a insistir en lo que nos separa. Recordemos lo que nos une: la fe en Cristo y muchos siglos de doctrina común.

C. HISTORIA DE LOS PROTESTANTES 1. ¿Cuándo empezó la reforma protestante?.- Comenzó con Lutero en 1517. Hasta ese momento los cristianos de occidente permanecían unidos. Sólo los ortodoxos se habían apartado del papa. Pero antes de esa fecha hubo algunos precedentes. 2. ¿Qué precedentes? Años antes, se había formado un ambiente que facilitó la propagación de las ideas protestantes. Veamos algunos motivos:
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o o o

La decadencia de la autoridad del papa.- La estancia en Aviñón, el cisma de occidente y el conciliarismo habían debilitado el prestigio del pontificado. Además, los papas del siglo XV y comienzos del XVI están más pendientes de lo temporal y político que de lo espiritual; por ejemplo, se alían con unas naciones frente a otras. La decadencia de la teología y la aparición de errores como el nominalismo, Wiclef, Huss, etc. Los abusos de los clérigos y de la curia romana, que crearon un ambiente de resentimiento y deseo de reforma. El nacionalismo político alemán, y el nacionalismo eclesiástico.

3. Lutero.- Martín Lutero era un fraile agustino de gran personalidad, contradictoria y avasalladora. Angustiado por sus debilidades y deseos de salvación, fue creando una doctrina que tranquilizara su agitada conciencia.

Primero encontró el texto de san Pablo: el justo vive de la fe. Y lo reinterpretó diciendo que basta la fe para salvarse, sin necesidad de las obras, ni de cumplir los mandamientos. Elaborando sus ideas, vio que se oponían a las enseñanzas de la Iglesia. Entonces se reafirmó en sus propuestas: rechazó al papa y a la Tradición, afirmando que basta la Biblia, interpretándola como uno desee. Así fue suprimiendo sacramentos, votos, celibato, etc. Sólo la fe. El comienzo público tuvo lugar en 1517 cuando Lutero expone por escrito 97 tesis en Wittemberg y envía otras 95 al arzobispo de Maguncia. A partir de aquí la fama de Lutero y de su doctrina se extiende a gran velocidad, entre otras cosas por el gran sentido de la propaganda que Lutero poseía: inundó Alemania con sus escritos. Cuando murió en 1546, media Alemania era ya protestante. Luego, su doctrina se extendería con facilidad por los países escandinavos. 4. Calvino.- Juan Calvino era francés afincado en Ginebra, donde llegó a gobernar con mano férrea. Era emprendedor, frío, dominante, más práctico y riguroso que Lutero. Difundió mucho las ideas protestantes, que llegaron a Suiza, Holanda, Escocia y parte de Francia. Luego, el calvinismo pasó a Inglaterra y de allí a Estados Unidos, etc. 5. El anglicanismo.- El anglicanismo comenzó con un cisma. En 1534, el rey Enrique VIII se autoproclamó cabeza suprema de la iglesia de Inglaterra, e hizo jurar a todos este reconocimiento. A su muerte, se introdujo el calvinismo, sobre todo durante el reinado de Isabel I (1558- 1603). 6. Dos ideas.- Varias personas me han pedido más ideas para convencer a familiares protestantes. Pienso que una conversión se consigue con la oración y el cariño, más que con grandes argumentos. De todos modos les diré dos ideas que hacen pensar:
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Los protestantes surgen en el siglo XVI.- Ellos pretenden ser la iglesia de Cristo, pero rompen con las enseñanzas transmitidas durante dieciséis siglos. ¿Es posible que la Iglesia enseñara doctrinas falsas durante tantos siglos?, ¿y que Dios lo permitiera? ¿No será que los protestantes deben corregir sus doctrinas? El legado de Jesús.- Simplificando mucho, podemos decir que con su estancia entre nosotros, el Señor nos proporcionó tres grandes dones: los sacramentos, María y el papa. Antes de la venida de Cristo ya disponíamos de mandamientos, oraciones y buena parte de la biblia. Las tres cosas que proceden exclusivamente de Jesús son los sacramentos, María y el papa. Son los grandes tesoros cristianos. Y son precisamente tres cosas que los protestantes rechazan

ORIGEN DEL NOMBRE
La Dieta del Sacro Imperio reunida en Espira en abril de 1529 resolvió que según el decreto promulgado en la Dieta de Worms (1524) las comunidades en las que ya se había establecido la nueva religión y que no podía ser alterada sin grandes dificultades, eran libres de mantenerla, pero hasta la reunión del concilio no debían introducir más innovaciones en la religión y no debían prohibir la Misa o poner impedimentos a los católicos para asistir a ella. Contra este decreto y especialmente contra el último artículo, los seguidores del nuevo Evangelio – el Elector Federico de Sajonia, el Landgrave de Hesse, el Margrave Albert de Brandenburgo, el duque de Lüneburg, el príncipe de Anhalt, junto con los diputados de 14 de las ciudades imperiales libres – presentaron una protesta solemne como injusto e impío. El significado de la protesta era que los que disentían no iban a tolerar el catolicismo dentro de sus fronteras. Por ello fueron llamados Protestantes. Con el paso del tiempo la connotación original de “no tolerancia para con los católicos”, se perdió y el término se aplica y es aceptado por los miembros de las iglesias occidentales y secta que en el siglo XVI fueron organizadas por los Reformadores en oposición directa a la Iglesia Católica. Un mismo hombre puede llamarse Protestante y Reformado: el término Protestante pone mayor acento en el antagonismo a Roma; el término Reformado enfatiza la adhesión a cualquiera de los Reformadores. Donde prevalece la indiferencia religiosa, muchos dicen que son protestantes, simplemente para indicar que no son católicos. Es ese sentido vago y negativo la palabra está en la nueva fórmula de la Declaración de Fe hecha por el rey de Inglaterra en su coronación: “Declaro que soy un fiel Protestante ("I declare that I am a faithful Protestant"). Durante los debates en el parlamento se observó que la fórmula propuesta excluía en efecto a los católicos c del trono, mientras que no comprometía al rey con credo particular, puesto que nadie sabe cual es o ha de ser el credo de un protestante fiel

PRINCIPIOS CARACTERISTICOS PROTESTANTES
Por más que el credo de los protestantes individuales sea vago e indefinido, descansa, sin embargo, en unas reglas standard, o principios, que se basan en las Fuentes de la Fe, los medios de justificación y la constitución de la Iglesia. Un reconocido autor protestante, Philip Schaff (en "The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge", art. Reformation), resume los principios del Protetantismo con las palabras siguientes: El Protestante va directamente a la Palabra de Dios para buscar instrucciones y al trono de gracia en sus devociones, mientras que un católico romano consulta las enseñanzas e si iglesia y prefiere ofrecer sus oraciones a través de la Virgen maría y de los santos. De este principio general de libertad evangélica, y de relación directa del creyente con Cristo, proceden las tres principales doctrinas del Protestantismo -- l absoluta supremacía de (1) La Palabra, y de (2) la gracia de Cristo y (3) el sacerdocio universal de los creyentes… 1. Sola Scriptura (Solo la Escritura) El primer objetivo o principio (formal) proclama que las Escrituras canónicas, especialmente el Nuevo Testamento, son la única fuente infalible y regla de fe y práctica

y afirma el derecho a la interpretación privada de la misma, para distinguirse del punto de vista católico, que declara que la Biblia y la Tradición son fuentes coordinadas y reglas de fe y hace de la Tradición, especialmente los decretos de los papas y de los concilios el único intérprete legítimo e infalible de la Biblia. En esta línea Chillingworth expresó este principio de la Reforma en la bien conocida fórmula: “La Biblia, toda la Biblia y nada más que la Biblia, es la religión de los protestantes”. Sin embargo, el Protestantismo no desprecia o rechaza en absoluto la autoridad de la iglesia en cuanto tal, sino que la subordina a ella y mide su valor por la Biblia y cree en una interpretación progresiva de la Biblia a través la expansión y profundización de la consciencia de la Cristiandad. De ahí que, teniendo sus propios símbolos o estándares de doctrina publica, retuvo todos los artículos de los antiguos credos y una gran cantidad tradición disciplinaria y ritual y sólo rechazó las doctrinas y ceremonias para las que no había una clara justificación en la Biblia y que parecían contradecir su letra o espíritu. Las ramas Calvinistas del Protestantismo fueron más allá que los luteranos y anglicanos en su antagonismo a las tradiciones recibidas, pero todos unidos en el rechazo de la autoridad del papa. Melanchthon estuvo durante un tiempo a punto de aceptar ésta, pero sólo jure humano, o una supervisión limitada de la iglesia, la meritoriedad de las buenas obras, las indulgencias , el culto a la Virgen, santos y reliquias, los sacramentos ( distintos del bautismo y la eucaristía) el dogma de la transubstanciación y el sacrifico de la Misa, el purgatorio y la oraciones por los muertos, la confesión auricular, el celibato del clero, el sistema monástico y el uso del latín en el culto público, sustituido por las lenguas vernáculas. 2. Sola Fide ("Sólo la Fe") El principio subjetivo de la Reforma es la justificación sólo por la fe o, mejor, por la gracia libre a través de la fe operativa en las buenas obras. Hace referencia a la apropiación personal de la salvación cristiana y apunta a glorificar a Cristo declarando que el pecador esta justificado ante Dios (i.e. libre de culpa y declarado justo) solamente sobre la base de los meritos totalmente suficientes de Cristo tal cual los aprehende la fe viviente, en oposición a la teoría - que entonces prevalecía, y sustancialmente sancionada por el concilio de Trento – que hace de fe y las buenas obras la fuente compartida de justificación , poniendo el acento sobre las obras. El protestantismo no desprecia las obras pero niega su valor como fuente o condición de la justificación e insiste en ellas como frutos necesarios de la fe y prueba de la justificación. 3. Sacerdocio universal de los creyentes El sacerdocio universal de los creyentes implica el derecho y el deber de los laicos cristianos no solo de leer la Biblia en las versiones vernaculares, sino también de tomar parte en el gobierno y en todos los asuntos públicos de la Iglesia. Se opone al sistema jerárquico que pone la esencia y autoridad de la iglesia en el sacerdocio exclusivo y hace que los sacerdotes ordenados sean los mediadores necesarios entre Dios y el pueblo”. Ver Schaff “El Principio del protestantismo alemán e inglés. (1845)

DISCUSION DE LOS TRES PRINCIPALES PRINCIPIOS DEL PROTESTANTISMO

Supremacía de Biblia (Sola Scriptura)

La creencia en la Biblia como única fuente de la fe es histórica, ilógica, fatal para la virtud de la fe y destructiva de la unidad. Es ahistórica. Nadie niega el hecho de que Cristo y los Apóstoles fundaron la Iglesia predicando e imponiendo la fe de sus doctrinas. Ningún libro había dicho hasta entonces la divinidad de Cristo, el valor redentor de su pasión o de subvenida a juzgar al mundo; estas y otras revelaciones similares tenían que ser creídas en el mundo de los Apóstolos que eran, como mostraban con sus poderes, mensajeros de Dios. Y los que recibían su palabra lo hacían solamente por su autoridad. Puesto que la sumisión de su mente era durante la vida de los Apóstoles la única muestra de la fe, no había lugar, en absoluto, para lo que ahora se llama juicio privado. Esto está muy claro por las palabras de la Escritura: “De ahí que no cesemos de dar gracias a Dios, porque al recibir la palabra de Dios que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino como palabra de Dios cual es en verdad” ( Tes. 2:13) . La palabra oída se recibe a través de un maestro humano y se cree por la autoridad de Dios, que es el primer autor (cf. Rom. 10:17). Pero si en el tiempo de los Apóstoles la fe consistía en el sometimiento a la enseñanza autorizada, también es así hoy, porque la esencia de las cosas nunca cambia y los fundamentos de la del Iglesia y de nuestra salvación son inamovibles. Y es ilógico basar la fe sobre la interpretación privada de un libro, porque la fe consiste en someterse y las interpretaciones privadas consisten en juzgar. En la fe por el oído la última palabra se apoya en el maestro, en el juicio privado se apoya en el lector, que somete el texto muerto de le escritura a una forma de examen post-mortem y emite un veredicto sin apelación: él cree en si mismo más que en una autoridad más alta; y esa confianza en propia iluminación no es fe. El juicio privado es fatal para la virtud teológica de la fe. John Henry Newman dice:” Pienso que puede asumir que esta virtud, ejercida por los primeros cristianos, es completamente desconocida entre los protestantes hoy o, al menos, si aun quedan ejemplos de ella, se ejercita hacia aquellos, quiero decir los maestros y adivinos que expresamente dicen que no son objetos de ella y que exhortan a su gente a juzgar por si mismos” (“Discourses to Mixed Congregations", Faith and Private Judgment). Y como prueba aduce la inestabilidad de la llamada fe protestante: “Son como niños zarandeados aquí y allá y arrastrados por cualquier tormenta de doctrina. Si tuvieran fe no cambiarían. Miran la simple fe de los católicos cono si fuera indigna de la naturaleza humana, y sin crítica y tonta.” Pero sobre esa simple y obediente fe se construyó la iglesia y se mantiene firme y unida hoy”. Donde falta la confianza absoluta en la palabra de Dios, proclamada por sus embajadores acreditados, es decir donde no hay virtud de la fe, no puede haber unidad de la Iglesia. Es razonable y la historia protestante lo confirma. Las “infelices divisiones”, no sólo entre secta y secta sino hasta dentro de la misma secta se han convertido en lo norma y corriente. Se debe al orgullo del intelecto privado y solo se cura con una humilde sumisión a la autoridad Divina
Justificación por la Fe Solamente (Sola Fide)

Ver el artículo separado JUSTIFICACION.

Sacerdocio universal de todos los creyentes

El “sacerdocio universal de los creyentes” es una ilusión querida que va bien con todas las doctrinas del protestantismo ya que cada hombre es su propio y supremo maestro y es capaz de justificarse a si mismo por un fácil acto de fe, no hay necesidad de otros maestros ordenados ni ministros del sacrificio y de los sacramentos, Los mismos sacramentos, de hecho, son superfluos. La abolición del los sacerdotes, sacrificios y sacramentos es la consecuencia lógica de las falsas premisas, i.e., el derecho al juicio privado y la justificación por la sola fe, y es por consiguiente tan ilusorio como ellos. Más aún, es contrario a la Escritura a la tradición y a la razón. La postura protestante es que el clero era originalmente representante del pueblo y derivaba todo el peder de él, y que lo que hace el clero es mantener por cuestión de orden y conveniencia lo que los laicos podrían también hacer. Pero la Escritora habla de obispos, sacerdotes, diáconos como investidos con poderes espirituales no poseídos por la comunidad en si y transmitidos por un signo externo, la imposición de manos, creando así un orden separado, una jerarquía. La Escritura muestra a la Iglesia que empieza con un sacerdocio ordenado como su elemento central. La historia igualmente muestra este sacerdocio que vive en una sucesión ininterrumpida hasta el presente en oriente y occidente, hasta en las iglesias separadas de Roma. Y la razón requiere una institución así: una sociedad que se confiesa establecida para continuar la obra salvífica de Cristo debe poseer y perpetuar Su poder salvífico, debe tener un orden comisionado por Cristo que enseñe y administre, de la misma forma que Cristo fue comisionado por Dios: “ Como el Padre me ha enviado yo os envío a vosotros (Juan 20:21). Las sectas que son como sombras de las Iglesias crecen y decrecen con los poderes sacerdotales que subconscientemente o instintivamente atribuyen a sus pastores, ancianos, ministros, predicadores y otros líderes.

EL CRITERIO PRIVADO EN LA PRACTICA
A primera vista parece que el juicio privado como regla de fe disuelve enseguida todo credo y confesión en opiniones individuales haciendo así imposible ninguna vida de iglesia basada en una fe común. Porque quot capita tot sensus: no hay dos hombres que piensen exactamente lo mismo en cualquier tema. Sin embargo el hecho es que la iglesias protestantes han vivido durante varios siglos y han moldeado el carácter no sólo de los individuos sino también de naciones; millones de de almas han encontrado y encuentran en ellos el alimento espiritual que satisface su deseos espirituales; su actividad caritativa y misionera cubre amplios campos en sus países y en el extranjero. La aparente incongruencia no existe en la realidad, porque al libre examen individual no se le permite nunca y en ningún sitio total libertad en la formación de las religiones. La Biblia abierta y la mente abierta en su interpretación, son más bien una excusa para atraer a las masas, fomentando su orgullo y engañando a su ignorancia, que un principio de fe eficaz. La primera limitación impuesta a la aplicación del libre examen individual está en la incapacidad de la mayoría de los hombres de juzgar por si mismos en cuestiones que está más allá de sus necesidades físicas. ¿Cuántos cristianos se hacen gracias a las toneladas de biblias que reparten los misioneros a los paganos? ¿Qué clase de religión sacaría hasta un hombre culto si no tuviera otra cosa que su cerebro y su libro para guiarle? La segunda limitación surge del entorno y sus prejuicios. El derecho asumido del libre examen individualmente no se ejerce hasta que la mente está provista de ideas y nociones

proporcionadas por la familia y la comunidad, entre las cuales sobresalen las concepciones normales sobre los dogmas religiosos y las obligaciones. Se dice de la gente que son católicos, protestantes, mahometanos, paganos “de nacimiento”, porque el ambiente en el que han nacido les proporciones invariablemente la religión local mucho antes de que sean capaces de juzgar y elegir por si mismos. Y la firmeza con que se asientan en las mentes estos conocimientos iniciales se ilustra muy bien por los pocos cambios que se dan a lo largo de la vida. Las conversiones de una fe a otra son comparativamente raras. El número de convertidos en cualquier denominación comparado con el número firmes y fieles seguidores representan cantidades negligibles. Hasta allí donde el libre examen individual ha llevado a la convicción de que otra religión es preferible a la que uno profesa, no siempre se da la conversión. El convertido, junto y más allá de su conocimiento, ha de tener suficiente fuerza de voluntad para romper con antiguas asociaciones, viejos amigos, antiguos hábitos y enfrentarse a las incertidumbres de la vida en un nuevo ambiente. Su sentido del deber, en muchos casos, debe ser heroico. Una tercera limitación al ejercicio del libre examen individual es la autoridad de la iglesia y del Estado. Los reformadores sacaron mucho provecho de su emancipación de la autoridad papal, pero no mostraron inclinación alguna a permitir a sus seguidores la misma libertad. Lutero, Zwinglio, Calvino y Knox fueron tan intolerantes del libre examen individual cuando iba contra sus propias opiniones como cualquier papa de Roma con la herejía. Por todas partes se distribuyeron confesiones de fe, símbolos y catecismos e invariablemente eran apoyados por el poder secular. De hecho, el poder civil en las distintas partes de Alemania, Inglaterra y Escocia y en todas partes tiene mucho más que ver con el moldeado de las denominaciones religiosas que el libre examen individual y la justificación por la sola fe. Los gobernantes eran guiados por consideraciones políticas y materiales en su adhesión a las distintas formas particulares de fe e impusieron el derecho de imponer su propia elección a sus súbditos, sin tener en cuanta las opiniones individuales: cujus regio hujus religio. Estas consideraciones muestran que el primer principio protestante, el libre examen individual, nunca tuvo influencia en las masas protestantes. Su influencia se limita a unos pocos líderes del movimiento, a los hombres con la marca de un fuerte carácter que fueron capaces de formas sectas separadas. Ellos rechazaron la autoridad de la Vieja Iglesia, pero pronto la transfirieron a sus propias personas e instituciones y también a veces a los príncipes seculares. La forma inmisericorde con que fue ejercida la nueva autoridad es ya una cuestión histórica Más aun, con el curso de los tiempos, el libre examen se ha convertido en un librepensamiento sin ataduras, Racionalismo, Modernismo que campan por las universidades, sociedades culturales y la Prensa. Las semilla „plantada por Lutero y los otros reformadores no echó raíces o enseguida murió entre las masas semieducadas que aún se agarran a la autoridad o fueron coaccionadas por el brazo secular, pero florecieron y produjeron su fruto completo en las escuelas y entre las filas de la sociedad que alimentaba su vida intelectual de esa fuente. La Prensa moderna hace esfuerzos infinitos para difundir el libre examen y sus últimos resultados al público lector. Hay que notar que los primeros protestantes, sin excepción, pretendían ser la verdadera Iglesia fundad por Cristo y todos retuvieron e Credo de los Apóstoles con el articulo “Creo en la Iglesia católica”. El hecho de su origen y entorno católicos es la razón de sus buenas intenciones y su confesión de fe a la que se sometían. Pero tales confesiones, si es que hay algo de verdad

en el aserto de que el libre examen individual y la Biblia abierta son las únicas fuentes de la fe protestante, son directamente antagónicas del espíritu protestante. Esto lo reconocen, entre otros, J. H. Blunt, que escribe:” La mera existencia de tal confesión de fe como obligatoria para todos o algunos de los miembros de la comunidad cristiana es inconsistente con los grandes principios en los que los grupos protestantes justifican su separación de la iglesia, el derecho al libre examen individual. ¿No tiene ningún miembro un justo derecho a criticarlos y rechazarlos como sus predecesores tuvieron el derecho de rechazar el credo católico o los cánones de los concilios generales? Parecen violar otra importante doctrina de los reformadores, la suficiencia de la Escritura sola para la salvación. Si la Biblia sola es suficiente, ¿qué necesidad hay de añadir artículos? Y si se replica que no hay adiciones, sino meras explicaciones, más o menos distintas unas de otras según las distintas sectas del protestantismo, ¿quién decidirá cual es la verdadera? Su finalidad confesada es asegurar la uniformidad , la experiencia de estos siglos ha demostrado lo que puno no haber sido previsto por sus originadotes, que han tenido un resultado diametralmente opuesto y han producido no unión sino diversidad “ (Dict. of Sects, Heresies, etc.", Londres, 1886; Protestant Confessions of Faith). Uniendo libre examen a la Biblia, los Reformadores comenzaron una religión de libro i.e., una religión de la que, teóricamente, la norma de fe y conducta se contiene en un documento escrito, sin un método, sin una autoridad, sin un intérprete autorizado. La colección de libros llamados “la Biblia” no es un código metódico de fe y moral; si se separa de la corriente de la Tradición de confirma su inspiración divina, no tiene una autoridad especial y , en manos de intérpretes individuales se retuerce con facilidad su significado para que encaje en la mente privada. Nuestras leyes modernas, elaboradas por mentes modernas para laS necesidades modernas, son oscurecidas y separadas diariamente de su finalidad por alegaciones interesadas: los jueces son completamente necesarios para su interpretación y aplicación y a no ser que afirmemos que la religión es un asunto de interés privado personal, que los grupos religiosos o iglesias son superfluos, debemos admitir que los jueces de la fe y de las costumbres son tan necesarios como los jueces de la ley civil lo son para el Estado. E esa es otra razón por la que el libre examen, aunque se sostiene en teoría, no se ha llevado a la práctica. De hecho todas las denominaciones protestantes están bajo unas autoridades constituidas, llámeseles sacerdotes, presbíteros, ancianos, ministros, pastores o presidentes. A Pesar de la contradicción entre la libertad que proclaman y la obediencia que exigen a causado que su imposición haya llegado a ser tiránica, especialmente en las comunidades calvinistas. Así, en los siglos XVII y XVIII no había país alguno más dirigido por los sacerdotes en todo el mundo que la presbiteriana Escocia. Una religión del libro tiene además otros inconvenientes. Sus devotos pueden extraer de ella devoción solamente como los adoradores de fetiches la extraen de sus ídolos, es decir, creyendo firmemente en su espíritu escondido. Si se elimina la creencia en la inspiración divina de los sangrados libros, lo que queda puede ser visto simplemente como un documento humano de ilusión religiosa o hasta un fraude. Ahora, en el curso de los siglos, el libre examen privado ha conseguido un éxito parcial en eliminar el espíritu de la Biblia, dejando en ella poco más que la letra, para que los buenos y malos críticos discutan sin ninguna ventaja espiritual.

JUSTIFICACION POR LA SOLA FE EN LA PRACTICA

Este principio tiene que ver en la conducta, contrariamente el libre examen, que tiene que ver con la fe. No está sujeto a las mismas limitaciones, ya que su aplicación práctica requiere menos capacidad mental, su funcionamiento no puede ser verificado por nadie, es estrictamente personal e interno, escapando así a los conflictos violentos con la comunidad o el Estado que podría llevar a la represión. Por otra parte, así como evade la coerción, se presta a aplicaciones prácticas en cada paso de la vida del hombre y favorece la inclinación del hombre al mal haciendo la llamada “conversión “ridículamente fácil, siendo manifiesta su influencia funesta en la moral. Si se añade a la justificación por l a sola fe la doctrina de la predestinación al cielo o al infierno al margen de las acciones del hombre, la esclavitud de la voluntad humana parece inconcebible que ninguna buena acción pueda resultar de tales creencias. Históricamente, la moralidad pública se deterioró inmediatamente hasta un terrible nivel allí donde el protestantismo se introducía. Sin mencionar los robos de los bienes de las iglesias, el brutal tratamiento al que se sometía al clero, secular y regular, que permanecía fuel y los horrores de tantas guerras de religión. Tenemos el testimonio del mismo Lutero respecto a los malos resultados de sus enseñanzas (ver Janssen, "Historia del Pueblo Alemán ", donde cada cita se documenta con una referencia a las obras de Lutero publicadas por de Wette).

ADVENIMIENTO DE UN NUEVO ORDEN: EL CESAROPAPISMO
Un panorama similar, de degradación religiosa y moral se puede deducir de los escritores protestantes contemporáneos en todos los países después de la primera introducción del protestantismo. No podía ser de otra manera. El inmenso fermento causado por la introducción de los principios subversivos en la vida de la gente trae naturalmente a la superficie y muestra en su mayor fealdad todo lo que es brutal en la naturaleza humana. Pero sólo durante un tiempo. El fermento se agota en si mismo, la fermentación decae y el orden reaparece, posiblemente bajo nuevas formas. La nueva forma del orden social y religioso, que es el residuo de la gran conmoción protestante en Europa. Es la religión territorial o estatal – un orden basado en la supremacía religiosa del gobernador temporal, en oposición al antiguo orden en el que el gobernador temporal emitía un voto de obediencia a la Iglesia. Para entender correctamente el protestantismo es necesario describir este cambio de largo alcance. Los primeros intentos reformadores de lutero eran radicalmente democráticos. Buscaba beneficias a la larga al pueblo recortando los poderes tanto de la iglesia como del Estado. Los príncipes alemanes, eran para él “en general los más grandes tontos o las peores alimañas de la tierra”. En 1523 escribía: La gente no querrá ni podrá aguantar vuestra tiranía nuca más. El mundo no es ahora lo que era al principio cuando se podía cazar y conducir a la gente como rebaños”. Este manifiesto , dirigido a las mas más pobres fue asumido por by Franz von Sickingen, un caballero del Imperio que apareció para ejecutar esas amenazas, con un doble objetivo, reforzar el poder político de los caballeros – la nobleza inferior – contra los príncipes y abrir el camino al nuevo evangelio expulsando a los obispos. Su empresa, sin embargo, consiguió todo lo contrario. Los caballeros fueron derrotados y perdieron toda la influencia que habían tenido, mientras que los príncipes salieron fortalecidos. La sublevación de los campesinos resultó ventajosa para los príncipes: la terrible matanza de Frankenhausen (1525) dejó a los príncipes sin enemigos y al nuevo evangelio sin sus

defensores naturales. Los victoriosos príncipes usaron su poder aumentado exclusivamente en su propio beneficio en oposición a la autoridad del emperador y la libertad de la nación, sometiendo al nuevo evangelio a este propósito y ello con la ayuda del mismísimo Lutero. Tras la fracasada revolución, Lutero y Melancthon comenzaron a proclamar la doctrina de poder ilimitado de los gobernantes sobre sus súbditos. Los príncipes habían destruido en menos de diez años el orden existente, pero fueron incapaces de hacer surgir uno nuevo de sus cenizas. Así pues se hubo de pedir ayuda a los poderes seculares, se colocó a la iglesia al servicio del Estado, su autoridad y su riqueza y sus instituciones pasaron a manos de los reyes, príncipes y magistrados de las ciudades. El único papa de Roma descartado fue sustituido por muchos papas locales que “para fortalecerse a si mismos se aliaron para la promulgación del Evangelio” se reunieron en bandas dentro de los límites del Imperio alemán e hicieron causa común contra el emperador. Desde entonces en adelante el progreso del protestantismo ocurre más en lo político que en lo religioso. La gente deja de reclamar innovaciones pero sus gobernantes tienen la ventaja de ser obispos supremos y a la fuerza o por astucia o por ambos imponen el yugo del nuevo evangelio a sus súbditos. Dinamarca, Suecia, Noruega, Inglaterra y todos los pequeños principados y ciudades imperiales de Alemania son ejemplos de esto. Los lideres supremos y los gobernadores eran conscientes de que los que habían destruido la autoridad de Roma también destruirían la suya de ahí que se activaran leyes penales contra los que disentían de la religión del Estado decretada por el gobernador temporal. Inglaterra, bajo Enrique VIII, Isabel y los Puritanos elaboraron los códigos penales más feroces de todos contra los católicos y otros que no aceptaban someterse a la religión establecida. Resumiendo: Los jactanciosos principios protestantes solamente trajeron desastres y confusión donde se les permitió actuar libremente y el orden solamente se pudo restaurar con algo similar al viejo sistema: símbolos de la fe impuestos por una autoridad externa y aplicados a la fuerza por el brazo secular. Ningún lazo de unión existe entre las muchas iglesias nacionales, excepto su común odio a Roma, que es el sello de nacimiento de todas ellas, la marca comercial de muchas, aun en nuestros días.

EXPLICACION DE LA RAPIDA EXPANSIÓN DEL PROTESTANTISMO
Antes de pasar al estudio del Protestantismo contemporáneo, contestaremos la cuestión y resolveremos una dificultad ¿A qué se debe la rápida expansión del Protestantismo? ¿No es una pruebe de que Dios estaba de parte de los Reformadores inspirando, animando y coronando sus esfuerzos? Seguramente al considerar el crecimiento de la primitiva cristiandad y su rápida conquista del Imperio Romano como pruebas de su origen divino, debiéramos sacar la misma conclusión a favor del Protestantismo por su rápida expansión en Alemania y en los países del norte de Europa. De hecho el Protestantismo se extendió más rápidamente de que la Iglesia de los Apóstoles. Cuando murió el último de ellos no había grandes extensiones de tierra, ni reinos enteramente cristianos, la Cristiandad estaba aún en las catacumbas y en los suburbios alejados de las ciudades paganas, mientras que el un período de similar duración, setenta años, el Protestantismo había tomado el control de la mayor parte de Alemania, Escandinavia, Suiza, Inglaterra y Escocia. Un momento de reflexión nos da la solución de esta dificultad. El éxito no se debe invariablemente a la bondad intrínseca ni el fracaso es prueba cierta de maldad interna.

Ambos dependen en gran manera de las circunstancias: de los medios empleados, de los obstáculos encontrados, de la receptividad del público. El éxito del protestantismo, por consiguiente debe ser sometido a examen antes de usarlo como prueba de bondad interna. El movimiento reformador del siglo dieciséis encontró el suelo bien preparado par su recepción. El clamor de una reforma profunda de la Iglesia en la cabeza y en los miembros había estado sonando a través de Europa durante un siglo, justificado por la forma mundana de vivir de muchos clérigos, altos y bajos, por los abusos en la administración de las iglesias, por las extorsiones monetarias, por la negligencia en el cumplimiento de los deberes religiosos que era muy amplia en el conjunto de los fieles. Si los protestantes hubieran ofrecido una reforma en el sentido de corrección, probablemente todos los elementos corruptos se hubieran vuelto contra ellos, de la misma forma que judíos y paganos se opusieron a Cristo y a los Apóstoles. Pero lo que querían los reformadores era, al menos al principio, poner fina al a la iglesia existente y este plan se ejecutó recurriendo a los peores instintos del hombre. Se puso un cebo a la concupiscencia de siete cabezas que existe en el corazón de todos los hombres: lujuria, avaricia, gula, pereza, ira, envidia y soberbia y todas sus consecuencias fueron cubiertos y curados por la confianza en Dios. No se requerían buienas obras: la inmensa fortuna de la iglesia era el botín de la apostasía. La independencia política y religiosa animó a los reyes y principas a abolir los diezmos, confesiones, ayunos uy otras obligaciones desagradables , lo que atrajo a las masas. Mucashpersonas fueron engañadas para entrar en la nueva religion por la cuidadosa conservación por parte de los innovadores de las apariencias externas del catolicismo, por ejemplo , en Inglaterra y en los reinos escandinavos. Evidentemente no necesitamos recurrir a la intervención divina para dar cuenta de la rápida expansión del Protestantismo. Era más plausible ver el dedo de Dios en la detención de su progreso.

PROTESTANTISMO EN EL PRESENTE
Teología Después de casi cuatro siglos de existencia, el Protestantismo en Europa es aún la religión de millones, pero ya no es el Protestantismo original. Ha estado y está en un perpetuo flujo: el principio del ilimitado de la libre interpretación o como se llama ahora, Subjetivismo, ha estado llevando a sus fieles de aquí para allá de la ortodoxia al Pietismo, del racionalismo al Indiferentismo. El movimiento ha sido más notable en los centros intelectuales, en las universidades y entre los teólogos en general, pero se ha extendido a las clases populares. La escuela moderna Ritschl-Harnack también llamada Modernismo tiene discípulos en todas partes, no sólo entre los protestantes. Para una exacta y completa revisión de las principales líneas de pensamiento referimos al lector a la Encíclica "Pascendi Dominici Gregis" (8 sept., 1907), cuya expresa finalidad es defender a la Iglesia Católica contra las infiltraciones protestantes. En un punto, ciertamente el Modernista condenados por Pío X difieren difiere de sus hermanos intelectuales: él permanece y quiere permanecer dentro de la Iglesia Católica para influir en ella con sus ideas; el otro está francamente fuera, enemigo y orgulloso estudiante de la evolución religiosa. Hay también que notar que todos los puntos del programa modernista han de se rastreados hasta la Reforma Protestante, porque el espíritu moderno es un residuo

destilado de muchas filosofías y muchas religiones: el pinto es que el Protestantismo se proclama a si mismo como portaestandarte y reclama el crédito por sus logros. Más aún, los puntos de vista Modernistas en filosofía, teología, criticismo, apologética, reforma de la Iglesia etc., son defendidos en un noventa por ciento de los casos por la literatura teológica alemana, francesa y americana, mientras que Inglaterra se queda un poco atrás. Pero el Modernismo está en las antípodas del Protestantismo del siglo XVI. Empleando la terminología de Ritschl, da nuevos valores a las antiguas creencias Aun se habla de la Escritura como inspirada, pero su inspiración es solamente la apasionada expresión de las experiencias religiosas humanas: Cristo es el Hijo de Dios, pero su ser de hijo es como el de otro cualquiera hombre bueno. La mismas ideas de Dios, religión, iglesia, sacramentos han perdido sus antiguos valores: ahora no representan nada real fuera del sujeto en cuya vida religiosa forman una especie de paraíso de los tontos El acto fundamental de la Resurrección de Cristo ya no es un hecho histórico, sino el resultado de una mente creyente. Harnack pone la esencia del Cristianismo, es decir toda la enseñanza de Cristo, en la Paternidad de Dios y la Hermandad de los hombres. ¡El mismo Cristo no es parte del Evangelio! No era tal la enseñanza de los Reformadores. El Protestantismo actual, por consiguiente, puede ser comparado con el Gnosticismo, maniqueísmo, el Renacimiento, el Filosofismo del siglo XVIII en cuanto estos eran virulentos ataques contra la Cristiandad, con la intención de destruirla. Ha conseguido victorias importantes en una especie de guerra civil entre la ortodoxia y la no creencia dentro del protestantismo; no es un enemigo menor a las puertas de la Iglesia Católica

PROTESTANTISMO POPULAR
En Alemania, especialmente en las grandes ciudades el Protestantismo, como guía positive de la fe y la moral, se extingue rápidamente. Ha perdido toda influencia en las clases trabajadoras. Sus ministros, cuando no son infieles, doblan sus manos con desesperación. La vieja fe es poco predicada y con poco éxito. Las energías ministeriales se dirigen a las obras de caridad, misiones extranjeras, polémicas contra los católicos. En las naciones de habla inglesa las cosas parecen un poco mejor. La influencia del Protestantismo en las masas es mejor que en Alemania, con el renacimiento de Wesleyen y el partido de la Alta Iglesia entre los anglicanos que hicieron mucho pro mantener alguna fe viva, de manera que las enseñanzas deletéreas de los Deistas y Racionalistas ingleses no penetró en el corazón del pueblo. El Presbiterianismo en Escocia y en otras partes ha mostrado más vitalidad que otras sectas menos organizadas. “Inglaterra”, dice J. R. Green, “se convirtió en el pueblo del libro” y ese libro era la Biblia. Aún era el libro que era familiar para todo Inglés, se leía en las iglesias y en el hogar y en todos los lugares sus palabras, cuando eran oídas según la costumbre aún no mortecina, hacían surgir un sorprendente entusiasmo...Respecto a la nación en general no existía historia, romance, apenas alguna poesía, salvado el poco conocido verso de Chaucer, en el idioma inglés, cuando la Biblia se leía en las iglesias... El poder del libro sobre la masa de los ingleses se mostraba en miles de formas superficiales y en ninguna situación de forma más conspicua que en la influencia ejercida sobre el idioma ordinario…Pero más grande queso influencia en la literatura en las expresiones del idioma era el efecto de la Biblia en el carácter de la gente en general…. . . (Hist. of the English People, chap. viii, 1).

PROTESTANTISMO y PROGRESO
Prejuicios

La mente humana está constituida de manera que colorea con sus concepciones propias previas cualquier noción que se presenta para ser aceptada. Aun que la verdad sea objetiva una e inalterable en su naturaleza, las condiciones personales son ampliamente relativas, dependiendo de preconcepciones y cambiable. Por ejemplo, los argumentos que hace trescientos años convencían a nuestros padres de la existencia de brujas y enviaron a millones de ellas a la tortura y el cadalso, ya no nos impresionan a nuestras mentas más ilustradas. Lo mismo puede decirse de todas las controversias teológicas del siglo dieciséis. Para el hombre moderno es un conjunto oscuro, de cuya existencia es consciente, pero cuyo contacto evita. Con las controversias han desaparecido las formas bruscas y sin escrúpulos de ataque. Los adversarios se enfrentan como parlamentarios, con un deseo común de amable juego limpio, no como tropas armadas concentradas en matar, usando medios limpios o sucios. Aun existan excepciones pero solo en los niveles bajos de los estratos literarios. ¿A que se debe este cambio de comportamiento a pesar de la identidad de las posiciones? Porque somos más razonables, mas civilizados, porque hemos evolucionado de las oscuridades medievales a la comparativa luz moderna ¿De donde viene este progreso? Aquí el Protestantismo reclama que al librar de la esclavitud romana abrió el camino para la libertad política y religiosa, para la evolución sin limitaciones sobre al base de la confianza en si mimo, para más altos estándares de moralidad, para el avance de la ciencia – en resumen para todas las cosas buenas que han sucedido en el mundo desde la Reforma. Entre la mayor parte de los no católicos esto se ha convertido en un prejuicio que ningún razonamiento puede romper. Por consiguiente la discusión que sigue no será una batalla buscando la victoria final sino más bien una revisión pacífica de los hechos y los principios.
Progreso en la Iglesia y en las iglesias

La iglesia católica del siglo XX está muy avanzada respecto a la del siglo XVI. Ha compensado la pérdida de poder político y de riqueza mundana con el incremento de influencias espirituales y eficiencia. Sus fieles se extienden por más partes, son más numerosos más fervientes que nunca en su historia y están unidos con el gobierno central de Roma por un afecto más filial y más claro sentido del deber. La educación se da abundantemente a clero y laicado, la practica religiosa la moralidad y las obras de caridad florecen, el campo de las misiones católicas se extiende a todo el mundo y es rico en cosechas. La jerarquía nunca ha estado tan unida, nunca tan dedicada al papa. La unidad romana resiste con éxito la irrupción de sectas, filosofías o políticas. ¿Pueden nuestros hermanos separados decir algo semejante de sus numerosas iglesias, hasta allí donde están reguladas y dirigidas por el poder secular? No alegramos de su desintegración, de su caída en la indiferencia religiosa y del retorno a los partidos políticos. No, porque hasta un poco de cristianismo es mejor la línea mundana vacía. Pero sacamos esta conclusión: Después de cuatro siglos el principio católico de autoridad aun funciona para la salvación de la iglesia, mientras que para los protestantes el principio de subjetivismo está destruyendo lo que queda de su antigua fe y llevando a las multitudes a la indiferencia religiosa y ruptura con lo sobrenatural.

Progreso en la Sociedad Civil

La organización política de Europa ha sufrido más grandes cambios que las iglesias. Las prerrogativas reales, como las ejercidas, por ejemplo, por la dinastía Tudor en Inglaterra, se han desaparecido para siempre. “La prerrogativa era absoluta, tanto en teoría como en la práctica. El gobierno se identificaba con la voluntad del soberano, su palabra era ley para la conciencia y la conducta de sus súbditos” (Brewer, "Letters and Papers, Foreign and Domestic etc.", II, pt. I, 1, p. ccxxiv). Ahora no hay persecución por razones de conciencia dejados al capricho de los gobernantes. Y allí donde se da es la obra de la pasión antirreligiosa temporalmente en el poder y de todas formas ha perdido mucho de la antigua barbarie. La educación está al alcance de los más pobres y más bajos. E castigo del crimen ya no es una ocasión para mostrar de forma espectacular la crueldad humana respecto a los seres humanos. Hay medidas contra la pobreza que se ha disminuido ampliamente. Las guerras disminuyen en número y se hacen con humanidad de manera que las atrocidades como las de la Guerra de los Treinta Años en Alemania, de los Hugonotes en Francia, las Españolas en los Países Bajos y la invasión de Irlanda por Cromwell se han ido sin posibilidad de regreso (ver N. del T.). El cazador de brujas, el que las quemaba, el inquisidor, los soldados mercenarios descontrolados han dejado de ser una plaga para la gente. La ciencia ha sido capaz de controlar las epidemias, el cólera, viruela etc., la vida humana es más luminosa y sus amenidades han crecido cien veces. El vapor y la electricidad al servicio de la industria, del comercio y de la comunicación internacional unen a la humanidad en una vasta familia con muchos intereses comunes y una tendencia a hacer una civilización uniforme. Desde el siglo XVI hasta el XX ha habido progreso. ¿Quién han sido los principales promotores? ¿Católicos, Protestantes o ninguno de ellos? Las guerras civiles y revoluciones del siglo XVII que ponen fin a las prorrogativas reales en Inglaterra y ponen un verdadero gobierno del pueblo por el pueblo fueron religiosas en su totalidad y protestantes en lo esencial. “Libertad de Conciencia” era el grito de los Puritanos, que significaba libertad para ellos contra el episcopado. El abuso tiránico de su victoria para oprimir a los Episcopalianos produjo su caída y ellos a su vez fueron las víctimas de la intolerancia. Jaime II, que era católico, fue el primero en intentar con todos los medios de que disponía, asegurara para todos sus súbditos de todas las denominaciones “"liberty of conscience for all future time”, i. e. “Libertad de conciencia para todo el futuro” (Declaration of Indulgence, 1688). Su prematuro Liberalismo fue apoyado por muchos clérigos y laicos de la Iglesia Inglesa, que nada tenía que ganar con ello, pero levantó la más violenta oposición entre los Protestantes No-conformistas que, exceptuando los Cuáqueros, preferían seguir con la opresión que conseguir la emancipación si habían de compartirla con los odiados y temidos “papistas”. Tan fuerte era este sentimiento que superó a todos los `principios de patriotismo y respeto de la ley de la que los ingleses suelen presumir, lo que les llevó a dar al bienvenida a un usurpador extranjero y tropas extranjeras para conseguir ayuda contra sus compatriotas ( cosúbditos) católicos en parte para hacer precisamente lo que éstos había sido falsamente acusados de hacer en tiempos de Isabel. La dinastía Estuardo perdió el trono y sus sucesores fueron reducidos a una mera figura política. La libertad política se había conseguido, peor los tiempos no estaban aun

maduros para la más amplia libertad de conciencia. Las leyes penales contra los católicos y los que disentían (Dissenters) se agravaron en vez de ser abolidas. Está más allá de de toda duda que la Revolución francesa de 1789 fue muy influida por los sucesos ingleses del siglo anterior y es igualmente cierto que el espíritu que la movía no era el Puritanismo Inglés, porque los hombres que hicieron la Declaración de los Derechos del Hombre contra los Derechos de Dios y que entronizaron a la Diosa Razón en la Catedral de Paría, tomaron sus ideales de la Roma pagana más que de la Inglaterra Protestante.
Progreso en la Tolerancia Religiosa

Respecto a la influencia protestante en el progreso general de la civilización desde el origen del protestantismo hay que separar al menos dos períodos: el primero desde el principio de 1517 al fin de la Guerra de los Treinta años (1648) y el segundo desde 1648 hasta hoy. El período de expansión juvenil y el período de madurez y decadencia. Pero antes de ver su influencia en la civilización hay que examinar las siguientes cuestiones previas: ¿hasta dónde influye el cristianismo en la mejora del hombre intelectual, moral y material – en este mundo, porque sus efectos saludables en el otro no se pueden comprobar y no se pueden usar como argumento en una disquisición científica? Hubo naciones altamente civilizadas en la antigüedad, Siria, Egipto Grecia, roma y hay lo son China y Japón, cuya cultura nada debe al cristianismo. Cuando Cristo vino a iluminar al mundo, la luz de la cultura romana y griega brillaban en su mejor momento y al menos por tres siglos más, la nueva religión no añadió nada a su lustre. El espíritu de la caridad cristiana, sin embargo, gradualmente fue la levadura de la masa pagana, suavizando los corazones de los gobernantes y mejorando las condiciones de los súbditos, especialmente los pobres, los esclavos, los prisioneros. La intensa unión entre Iglesia y Estado, que comenzó con Constantino y continuo con sus sucesores, los emperadores romanos de Oriente y occidente, trajeron mucho bien, pero probablemente mucho más mal. El episcopado laico que los príncipes asumieron reducía prácticamente a la iglesia medieval a un estado de vasallaje abyecto, al clero secular a la ignorancia y a la mundanidad, y a los campesinos a la servidumbre y con frecuencia a la miseria Si no hubiera sido por los monasterios, la Iglesia medieval no hubiera salvado, como hizo, los restos de la civilización grecorromana que tan poderosamente ayudó a civilizar la Europa occidental tras las invasiones bárbaras. Los monjes formaron por todo Occidente sociedades modelo, bien organizadas, regidas con justicia y prósperas por el trabajo de sus manos, verdaderos ideales de una civilización superior. Era aún la antigua civilización romana, perneada por el cristianismo, pero encadenada a los duros intereses de Iglesia y Estado. ¿Era mejor la Europa cristiana al principio del siglo quince, desde un punto de vista mundano, que la Europa pagana de principios del siglo cuarto? Para el principio de nuestro distinto progreso moderno hemos de volver al Renacimiento humanístico o clásico, i.e., renacimiento pagano que siguió a la conquista de Constantinopla por los turcos (1453), después del descubrimiento de nuevas rutas de comercio por el Cabo de Buena Esperanza por los portugueses o el descubrimiento de América por los españoles y tras el desarrollo de los intereses europeos, fomentados o iniciados a principios del siglo quince, justamente antes del nacimiento del Protestantismo. La aparición del Nuevo Mundo fue para Europa una nueva Creación. Las mentes se expandieron con los vastos espacios abiertos a su investigación. El estudio de la

astronomía, al principio al servicio de la navegación, que pronto consiguió su premio al descubrir su propio terreno, los cielos estrellados, la geografía descriptiva, la botánica, la antropología y ciencias asociadas, que exigían estudio y que dieron las grandes cosechas en el Este y en el Occidente. El nuevo impulso y la nueva dirección dados al comercio cambiaron los aspectos políticos de la vieja Europa. Hombres y naciones fueron puestos en contacto con intereses comunes, lo que es la raíz de la civilización. La riqueza y la prensa proporcionaron los medios para satisfacer el debilitado deseo del arte, ciencia, literatura y formas de vivir más refinadas. En este estallido de nueva vida aparece el Protestantismo, hijo de su tiempo. ¿Fue una ayuda o un obstáculo en este movimiento hacia delante? El protestantismo joven fue naturalmente un periodo de confusión en todas las esferas de la vida. Nadie puede leer hoy, sin avergonzarse y sentir tristeza la historia de esos días de conflictos religiosos y políticos; la religión convertida por todas artes la sirvienta de la política; la destrucción arbitraria de iglesias, monasterios y tesoros de arte sagrado; guerras entre ciudadanos de la misma tierra hechas con una increíble ferocidad, con terribles pérdidas ciudades sometidas al pillaje y arrasadas hasta los cimientos; gente pobre enviados a morir o condenados a morir de hambre en sus estériles tierras arrasadas; la prosperidad comercial cortada de un golpe ; los lugares del saber reducidos enseñanzas vacías y hueras y formas de vivir libertinas; la caridad eliminada de las relaciones sociales para dejar paso a la villanía a al abuso; la grosería en la forma de hablar y de comportarse de crueldad bárbara por parte de los príncipes , nobles y jueces en su trato don el “súbdito” y el prisionero. En resumen, la repentina caída de países completos en algo peor que el salvajismo primitivo. “Voracidad, robo, opresión, rebelión, represión, guerras, devastación, degradación “, es una descripción que encajaría en la lápida del primer Protestantismo. Pero “violenta non durant”. El protestantismo se ha convertido en algo sedado, difícil de definir. De una u otra forma es la religión oficial en muchas tierras de la raza teutónica, y cuenta entre sus seguidores una enorme cantidad de grupos religiosos. Estos protestantes teutones y semi-teutones dicen ser los líderes de la civilización moderna, que poseen la mayor riqueza, la mejor educación, la moral más pura y en todos los aspectos se sienten superiores a las razas latinas que aún profesan la religión católica y asocian su superioridad a su protestantismo. El hombre se conoce imperfectamente: el exacto estado de su salud, la verdad de su conocimiento, los motivos reales de sus acciones están un una velada semioscuridad; de sus vecinos aún conoce menos que de si mismo y su generalizaciones sobre el carácter nacional, tipificado en apodos, son caricaturas sin valor. Las antipatías enraizadas en luchas antiguas – políticas o religiosas – entran ampliamente en los juicios sobre las naciones o las iglesias. Epítetos oprobiosos y obsoletos aplicados en el calor y pasión de la batalla aún cuelgan del antiguo enemigo y crean prejuicios contra él. Conceptos formados hace trescientos años en un estado de cosas que hace mucho que ha dejado de existir aun sobreviven y distorsionan nuestros juicios. ¡Que despacio pierden su sus connotaciones perversas los términos como Protestante, papista, romanista, noconformista y otros! De nuevo: ¿Alguna de las grandes naciones es puramente protestante? Las más ricas provincias del Imperio son católicas y contiene un tercio de su población total. En los

Estados Unidos de América los católicos forman la mayoría de la población que va a la iglesia en muchas grandes ciudades: san Francisco (81.1 por ciento); Nueva Orleans (79.7 por ciento); Nueva York (76.9 por ciento); S. Louis (69 por ciento); Boston (68.7 por ciento); Chicago (68.2 por ciento); Filadelfia (51.8 por ciento). (Estadística de principios del s. XX, N.del T). A principios del s. XX Gran Bretaña y sus colonias una población católica de doce millones. Holanda y Suiza tienen poderosas provincias católicas y cantones; solo los pequeños reinos escandinavos han logrado sujetar el desarrollo de la vieja religión. Surge una pregunta más: concediendo que unos estados son más prósperos que otros ¿su gran prosperidad se debe a la forma particular de cristianismo que profesan? La idea es absurda. (Nota 2 del Traductor.) Porque todas las denominaciones cristianas tienen el mismo código moral – el Decálogo – y creen en los mismos premios para en si mismo mientras que el catolicismo la elimina. Contra esto se puede decir que el catolicismo produce orden disciplinado – una cosa igualmente buena para el comercio. La verdad del asunto es que la confianza en si mismo se fomenta más con olas instituciones políticas libres y los gobiernos descentralizados. Estos ya existían en Inglaterra antes de la Reforma y han sobrevivido a ella; igualmente existían en Alemania pero fueron destruidos por el cesaropapismo protestante y nunca revivieron con el vigor primitivo La Italia medieval, la Italia del Renacimiento disfrutaba de un gobierno municipal libre en muchas ciudades y principados, aunque el país era católico, produjo una abundante cosecha de hombres indisciplinados que confiaban en si mismos, grandes en muchos aspectos de la vida, buenos y malos. Y mirando a la historia vemos a la católica Francia y España llegando Ambas al cenit de su grandeza nacional mientras Alemania minaba y trataba de desintegrar aquel Sacro Romano Imperio, investido en la nación alemana – un imperio que era su gloria, su fuerza, la fuente y principal corriente de su cultura y prosperidad. La grandeza de Inglaterra durante la misma época se debe a la misma causa que la de España: el impuso dado a todas las fuerzas nacionales por el descubrimiento del Nuevo Mundo. Tanto España como Inglaterra comenzaron por conseguir la unidad religiosa. En España. La Inquisición, con u bajo costo de vidas, preservó la vieja fe; en Inglaterra las leyes penales infinitamente más crueles eliminaron toda oposición a las innovaciones importadas desde Alemania. La misma Alemania no recuperó su prominente posición en Europa bajo el emperador Carlos V hasta la construcción de un nuevo imperio durante la guerra franco alemana (1871). Desde entonces su avance en todas las direcciones, excepto en la religión ha sido tal que ha amenazado la superioridad comercial y marítima de Inglaterra La verdad de todo este asunto es esta: la tolerancia religiosa ha sido incluida en todas las constituciones de las naciones modernas; el poder civil se ha separado del eclesiástico; las clases gobernantes han crecido alarmantemente indiferentes a las cosas espirituales; las clases educadas en general son racionalistas; las clases trabajadoras están ampliamente infectadas con el socialismo antirreligioso; una prolífica prensa diaria y periódica predica el evangelio del naturalismo más o menos abiertamente a los incontables lectores; en muchas tierras las enseñanzas cristianas son eliminadas de las escuelas públicas y la religión revelada está perdiendo su poder de dar forma a la política a la cultura , a la vida de los hogares y el carácter personal que se ejercía en beneficio de los Estados cristianos. Y en esta huida general de Dios hacia la criatura, sólo el

catolicismo se mantiene con su enseñanza intacta, su disciplina más fuerte que nunca y firme su confianza en la victoria final.
La Prueba de Vitalidad

Un estándar de comparación algo mejor que el glamoroso “progreso mundial”, que como máximo un resultado accidental de sistema religioso, el “poder de auto preservación y propagación “, i.e., la energía vital. ¿Cuáles son los hechos? “el movimiento antiprotestante en la Iglesia romana”, dice un escritor protestante,” que en general es llamado Contra-Reforma, es realmente al menos tan notable como la Reforma misma. Probablemente no hay exageración en llamarle el más notable episodio singular que ha ocurrido nunca en la historia de la Iglesia Cristiana. Su inmediato éxito fue más grande que el Movimiento Protestante. Ocasionó una explosión de de entusiasmo misionero como nunca ha existido del el primer día de Pentecostés. En lo que se refiere a la organización no hay duda de que el manto de los hombres que crearon el imperio romano ha caído sobre la Iglesia Romana y nunca ha dado pruebas más sorprendentes de vitalidad y poder que en ese momento, inmediatamente después de que una gran parte de Europa se había escapado de sus manos. Las prensas producían literatura no sólo para las necesidades de las controversias del momento sino en admirables ediciones de los primeros Padres a los que apelaban los Reformadores – a veces con más confianza que conocimiento. Ejércitos de devotos misioneros enviados a regiones de Europa que parecían perdidas para siempre (por ejemplo, la parte sur de Alemania y partes de Austria –Hungría) fueron recuperados para el papado y las reclamaciones del Vicario de Cristo fueron extendidas ampliamente por países donde nunca se habían oído antes” (R. H. Maiden, classical lecturer, Selwyn College, Cambridge, in "Foreign Missions", London, 1910, 119-20). El Dr. G. Warneck, protagonista de la Alianza Evangélica en Alemania, describe así el resultado del Kulturkampf:” El Kulturkampf (i. e. la lucha por la superioridad del protestantismo contra el catolicismo en Prusia) inspirado por motivos políticos, nacionalistas y liberal-religiosos, terminó con una completa victoria de Roma. Cuando comenzó, pocos de los hombres que conocían Roma y las armas empleadas contra ella podían predecir con certeza que una lucha con el romanismo en esas condiciones iba a terminar necesariamente en la derrota del Estado y en el incremento del poder del romanismo… El enemigo el que nos enfrentamos en batalla nos ha vencido brillantemente, aunque teníamos todas las armas que el poder civil puede proporcionar. Ciertamente la victoria se debe a la habilidad de los líderes del partido del Centro, pero es más verdadero pero es verdad que las armas que utilizamos eran armas poco eficaces, incapaces de causar daños serios. La Iglesia romana es, como el Estado, un poder político, mundial en esencia, pero después de todo ella es la Iglesia y dispone de poderes religiosos que invariablemente utiliza cuando contiende con los poderes civiles por la supremacía. El Estado no tiene un poder equivalente que oponer. No puedes golpea a un espíritu, ni siquiera al espíritu romano…" (Der evangelische Bund und seine Gegner", 13-14). El gobierno antirreligioso de Francia renovó el Kulturkampf, pero tampoco tuvo éxito “n golpear el espíritu romano”. Se confiscaron patrimonios, iglesias, escuelas, conventos, pero el espíritu vive. La otra seña de la vitalidad católica – el poder de propagación - es evidente en el trabajo misionero. Mucho antes del nacimiento del protestantismo, los misioneros católicos

habían convertido a Europa y llevaron la fe a sitios tan lejanos como China. Después de la Reforma, reconquistaron para la Iglesia las tierras del Rin, Baviera, Austria, parte de Hungría y Polonia y establecieron florecientes comunidades cristianas en toda América de Norte y de Sur, en las colonias portuguesas, en todas partes, por resumir, donde los poderes católicos pudieron actuar libremente. Durante casi trescientos años los protestantes estaban demasiado concentrados en la auto preservación para pensar en la obra misionera extrajera. Pero eso ha cambiado y ahora la desarrollan en muchos países con éxito. Malden, en la obra citada arriba, compara los métodos católicos con los protestantes y resulta que a pesar de su simpatía por los suyos, su aprobación va al otro lado.

CONCLUSION
Los católicos profesan todos la misma fe, usan los mismos sacramentos, viven bajo la misma disciplina. El protestantismo, producto del Evangelio y de las fantasías de cien reformadores, gente que siempre está lamenta las infelices divisiones y llamando en vano a una unión que es sólo posible bajo esa misma autoridad central, contra la que protestar es su único común denominador Bibliografía: Para los temas controvertidos, ver cualquier libro de texto católico o protestante. La obra estándar católica es BELLARMINE, Disputations de Controversiis Christianoe fidei etc. (4 vols., Rome, 1832-8); en el campo protestante : GERHARD, Loci Theologici, etc. (9 vols., Berlin, 1863-75). Para la historia social , política del Protestantismo las mejores obras son DÖLLINGER, Die Reformation (3 VOLS., Ratisbon, 1843-51); The Church and the Cherches , tr. MACCABE (1862); JANSSEN, Hist. of the German People at the close of the Middle Ages, tr. CHRISTIE (London, 1896-1910); PASTOR, Hist. de los Papas desde el fin de la Edad media. BALMES, Protestantismo y Catolicidad en sus efectos sobre la civilización Europea; BAUDRILLART, The Catholic Church, the Renaissance and Protestantism, tr. GIBBS (London, 1908) Estas son lecturas recomendadas por el Instituto Católico de París y en el lado protestante recomendamos CREIGHTON y GARDINER. N del T. La bibliografía que acompaña a este artículo, como éste mismo son de principios del siglo XX. Fuente: Wilhelm, Joseph. "Protestantism." The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. <http://www.newadvent.org/cathen/12495a.htm>. Transcrito por Douglas J. Potter . Dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Traducido por Pedro Royo