Aprendiendo con Adobe Lightroom 4: La Interfaz y el Catálogo (Capítulo 1) Coincidiendo con el lanzamiento de la última versión de esta aplicación, Adobe

Lightroom 4, comenzamos a partir de este artículo un curso de edición y manejo de este software. Para los que no lo conozcáis aún, diremos que Lightroom es un software diseñado exclusivamente para: Administrar, corregir, compartir, imprimir y distribuir profesionalmente fotografías capturadas en formato digital. Así pues damos continuidad a conceptos que intentamos aprender con el curso “Aprendiendo con Adobe Camera RAW” que realizamos hace unos meses. Hasta ahí nada nuevo, pues, de hecho, hay numerosas aplicaciones que realizan funciones similares tanto de pago como Open Source. Al respecto de esto último, nuestro nuevo compañero Sergio Perea(que es experto en asuntos Open source), ya os comentó sobre Photivo como revelador raw. Tal vez por esa razón el precio de lanzamiento de la versión 4 haya bajado significativamente con respecto a cuando salieron versiones anteriores en su día. ¿Un intento, por parte de Adobe, de captar nuevos usuarios, sabedor de que otras soluciones desde el movimiento Open Source comienzan a competir seriamente con sus productos? Pero Lightroom no se queda únicamente en el aspecto del revelado raw (aspecto sobre el que más profundizaremos durante el curso) es una aplicación con la que puedes “organizar” bastante bien tu flujo de trabajo en cuanto a edición. Eso sí, en cuanto quieras aplicar determinados ajustes creativos, deberás complementarlo con el uso de Photoshop u otro programa de edición. Echando un primer vistazo a la interfaz de Lightroom

Una vez que arranca Lightroom (y suponiendo que ya tenemos un catálogo creado, cuestión que veremos en el siguiente capítulo), la vista que obtenemos del programa es la que podemos ver en la imagen. He dividido la imagen en varias zonas para poder irlas comentando. Se arranca desde la opción de menú “Biblioteca” situada en la zona E. 1. La zona A corresponde al navegador o explorador de archivos. Esta zona funciona de forma muy similar al explorador de archivos del sistema operativo. Así seleccionando la carpeta en cuestión accederemos a visualziar las fotografías que se ven en la zona C y D. 2. La zona B corresponde al control del nivel de zoom que podemos hacer cada vez que usamos esa herramienta 3. Las zonas C y D corresponde a la visualización de fotografías. En la zona C tenemos visualización completa y única, modo miniatura (el de la imagen) así como otras opciones como “antes y después”. 4. La zona E permite cambiar entre diferentes tipos de visualización según vayamos a trabajar. La parte en la que pasaremos más tiempo será la segunda: Revelar.. 5. La zona F es la que corresponde a la zona donde podremos manejar la información de la fotografía y, en concreto, si está activada la opción de Revelar, donde podremos variar los parámetros y realizar nuestro revelado. Las zonas, según estemos en Biblioteca, Revelar, Mapa, Libro, Proyección o Web, son muy similares tan solo irá cambio el tipo de información a manejar en cada momento. Las iremos viendo. Alrededor de cada una de las zonas existe una pequeña flecha a modo de triángulo que nos permiteocultar estos menús en el caso de que nos molesten para trabajar. Cuestión que, en ocasiones, se agradece. ¿Qué es el catálogo de Lightroom? Cuando se inicia Lightroom e importa fotografías, se crea de forma automática un archivo de catálogo (con la extensión .lrcat). El catálogo realiza un seguimiento de las fotografías y de su información, pero no contiene los archivos fotográficos en sí. La mayoría de los usuarios desean mantener sus fotografías en un catálogo, que puede contener miles de imágenes. Puede crear varios catálogos para distintos propósitos o bien mantener uno solo. Como en definitiva es una base de datos, su buena gestión hará que el funcionamiento general de Lightroom mejore.

En este catálogo se controla la ubicación de los archivos y recordar todos los datos asociados. Al decir todos los datos nos referimos a un completo registro de las fotografías, datos de las previsualizaciones, enlaces que indican la ubicación de las fotografías en el ordenador, metadatos que las describen e instrucciones de las ediciones aplicadas en el módulo Revelar. Todos los ajustes se almacenan en el catálogo, por ejemplo, los resultantes de clasificar las fotografías, añadirles metadatos y etiquetas de palabras clave, organizarlas en colecciones o quitarlas del catálogo (incluso si los archivos originales están offline). Es por esta razón, que los que ya venís manejando Lightroom conoceréis, que se cada cierto tiempo al cerrar Lightroom el programa nos dice si queremos realizar copia de seguridad del catálogo. Veremos más cosas sobre el catálogo en próximos capítulos. La importancia de las palabras clave Antes de empezar a trabajar es importante organizarse. Ya nos lo contaba hace tiempo nuestro compañero Rodrigo Rivas como parte de su especial sobre flujo de trabajo (el cual os recomiendo encarecidamente) cuando nos hablaba sobre la selección/organización de nuestras fotografías.

Palabras clave, tags, metatags o keywords. Básicamente nos referimos a lo mismo: Metadatos. Los metadatos son datos sobre los propios datos, explicado de forma sencilla. Esto significa, con un ejemplo un poco tonto, que si tenemos una pieza de información del tipo que sea, para facilitar su búsqueda establecemos una serie de palabras claves descriptivas de lo que hay en en dicha pieza de información. Esto reducirá significativamente los tiempos de búsqueda del motor de la base de datos que sea, pues no se consultará las pieza enteras de información sino tan solo los metadatos asociados. Esto se traduce en una mejora significativa del tiempo de búsqueda, el cual se reduce. Como hemos comentado tenemos una base de datos que es el Catálogo de Lightroom. Así pues si utilizamos palabras clave, mejoraremos la búsqueda de fotografías. Claro está que las palabras clave que pueda poner yo con arreglo a esos filtros de búsqueda no tienen por qué coincidir con los de otra persona. Normalmente en otros casos suele haber estándares de metadatos con una clasificación determinada. En este caso no hay nada … o tal vez sí. Existe una lista de palabras clave con 5700 palabras en orden jerárquico que te permitirán establecer fácilmente las palabras claves en sus fotografías dentro de Lightroom. El autor de este gran trabajo esJosé María Flores Zazo que distribuye bajo licencia “Creative Commons Attribution 3.0 – Reconocimiento – No Comercial – Sin Obra Derivada”. Así que nos hemos puesto en contacto con José María y él gustosamente colabora en este curso poniendo este granito de arena con sus palabras clave(que podéis descargar desde aquí). Un auténtico lujo contar con este diccionario. Por supuesto además de las establecidas podrás añadir las tuyas propias. Conclusiones

Con esto concluimos nuestro primer capítulo de Aprendiendo con Adobe Lightroom 4. Acabamos de comenzar viendo un poco el aspecto y la base de funcionamiento de Lightroom. En próximos capítulos, profundizaremos algo más en la interfaz, el catálogo y como optimizar Lightroom para un correcto funcionamiento así como otros nuevos conceptos, nos os preocupéis, tenemos trabajo. De nuevo agradecer a José María Flores Zazo por su disposición a colaborar con su archivo de palabras clave. Hasta el próximo capítulo y recuerda que el don está en la mirada del fotógrafo. Aprendiendo con Adobe Lightroom 4: Optimizando Lightroom (Capítulo 2, primera parte) Antes de empezar cualquier proyecto es conveniente planificar bien y ponerlo todo a punto. Si en el capítulo anterior de Aprendiendo con Adobe Lightroom 4, dábamos un vistazo general a lo que es la aplicación y a lo que es el catálogo, hoy entraremos más en profundidad. Uno de los defectos que tenemos muchos es no leernos los manuales ni de los programas ni de nuestras propias cámaras, menos mal que el de las medicinas sí. Y es que los manuales y la documentación son herramientas imprescindibles. Cierto es que su lenguaje a veces es muy enrevesado y no ayuda para una lectura comprensiva de los mismos pero son necesarios. Hace poco que comentamos cómo podíamos mejorar el rendimiento en Adobe Photoshop. Veremos que gran parte de lo comentado ahí tiene validez aunque en Lightroom tenemos la funcionalidad del catálogo que, si jugamos bien, nuestras bazas, nos ayudará a acelerar bastante nuestro flujo de trabajo en cuanto a revelado raw. Pasos previos Lo primero que nos encontramos es que Lightroom (como Photoshop) es un programa que necesita unos requerimientos mínimos bastante superiores a la media. Gran parte del problema a veces es que queremos ejecutar aplicaciones (y me incluyo) en equipos cuyas prestaciones no son las más adecuadas para ello. A modo de resumen la recomendación en este sentido, por parte del fabricante Adobe, es la de tener bastante memoria ram, una tarjeta gráfica adecuada y un disco duro rápido. También por otro lado nos recomienda ejecutar Lightroom en un sistema operativo de 64 bits. Una cuestión importante también es que haya espacio disponible suficiente en el disco duro (aquí más que suficiente recomendaría abundante, pues un disco duro muy lleno se suele volver lento, ya sabéis). Estas cuestiones son importantes, al menos, para darle un uso avanzado al programa pues repercutirán seriamente en nuestro flujo de trabajo con el mismo. Empezando a mejorar el rendimiento Y digo empezando. Pues como en cualquier aplicación el rendimiento no solamente depende muchas veces de lo que configuramos para esa aplicación, sino también de cómo sobrecarguemos o no el sistema operativo con otros procesos o tareas. Una de las cuestiones, una vez que tenemos nuestro hardware a punto es considerar el tipo de ficheros

de imagen sobre los que vamos a trabajar con Lightroom (normalmente ficheros RAW), sus tamaños, el número de imágenes por catálogo, el número de ajustes locales que hagamos así como las opciones que podemos tocar para mejorar el rendimiento.

Pensemos en dos de los factores comentados. El número de imágenes por catálogo influye muchísimo en Lightroom. No tenemos más que darnos cuenta que un catálogo de los dos últimos años, por ejemplo, con miles de imágenes, tardará, mucho más en cargar e influirá negativamente mucho más en la fluidez del programa que si hacemos un catálogo por cada sesión. Tampoco hay que exagerar y debemos buscar en cada caso nuestro punto medio de la virtud. Dependiendo del número de fotografías que hagas al mes estaría bien realizar catálogos por meses, por ejemplo. Así en cada catálogo tendremos unas cuantas sesiones y será bastante manejable con un equipo decente. Pero esto dependerá de cada uno, habrá alguno que prefiera realizar un catálogo por trimestre, semestre o año dependiendo del número de fotografía. El tamaño (del catálogo) sí que importa Tened en cuenta que cuanto más grande sea nuestro catálogo más ocupará en memoria, pues no es extraño que el proceso “lightroom” ocupe más de un Giga de nuestra memoria ram. La cuestión es que si en nuestro flujo habitual cambiamos mucho de sesión fotográfica tal vez el andar cambiando de catálogo nos resulte un poco pesado. Pero creo que es la opción más razonable. A la hora de crear los catálogos os recomendaría que siguieseis algún tipo norma como puede ser “2012_01.lrcat”, “2012_02.lrcat” … si por ejemplo guardamos un catálogo por cada mes. También Lightroom intenta hacer sus deberes y de vez en cuando nos preguntará si deseamos optimizar el catálogo (si estáis familiarizados con la defragmentación de archivos o la indexación de tablas en bases de datos tendréis idea del tipo de proceso, en caso contrario quedaos con que es una reordenación del catálogo para encontrar mejor los datos, diciéndolo de forma sencilla).

Llegados a este punto la recomendación es que los catálogos, los ficheros de imagen así como las vistas previas no se almacenen en el disco principal pero sí que lo hagamos en algún sistema externo (disco externo o NAS) sobre todo en el caso que trabajemos con los mismos catálogos desde distintas ubicaciones de la red. En este caso la red o el almacenamiento externo puede afectar negativamente al rendimiento dependiendo de su velocidad. En el caso de discos externos recomiendan usar USB 3.0 / Firewire o eSATA. Esta cuestión es por motivos de seguridad. El número de ajustes locales influye también

El otro factor que influye dependerá de nuestro “estilo” de revelado. Si por ejemplo realizamos muchísimos ajustes locales en Lightroom, este factor influye en el rendimiento pues son más datos los que se guardan junto con la imagen. Salvo para determianados aspectos los ajustes locales, aún con la nueva versión, prefiero realizarlos sobre Photoshop. Usando discos SSD, HDD y otros Según nos cuenta Ian Lyons de Computer Darkroom, la respuesta es compleja. ¿Merece la pena, pues, comprar un disco SSD para usar con Lightroom? Podéis acceder al resto de tablas con sus resultados en el enlace anterior.

Lo que nos viene a decir Ian Lyons en su extenso artículo es que tampoco es la panacea absoluta el usar discos SSD en el caso de Lightroom (siempre en relación en sus pruebas). En unos casos los discos SSD se comportaron más rápido y en otros los discos duros de 7200 lo hicieron. Cuestión que se repitió en las pruebas usando discos con puerto Firewire. El comportamiento a la hora de cargar las vistas previas, importar fotografías o cargar los catálogos fueron similares. Tan solo existe unas mejoras “marginales”, según sus palabras, en cuanto a los módulos de Librería (carga de vistas previas) y de Desarrollo (tiempo de carga de la foto) pero no lo suficientemente superiores como para justificar la compra de discos SSD, al menos por el momento. Un resultado que difiere de larecomendación de Adobe para el trabajo con Photoshop como ya vimos en su día, pues en ese caso Adobe sí existe una mejora al usar un disco SSD como disco de caché (scrath disk) para Photoshop. Configuración Óptima Recomendada Adobe también nos recomienda como configuración recomendada para un rendimiento adecuado de Lightroom acudir al artículo de Martin Evening. Resumiendo sus recomendaciones serían éstas: 1. Usar siempre que sea posible Lightroom en modo 64 bits, sobre todo para no estar limitados a un máximo de memoria ram de 4GB. 2. Que la tarjeta gráfica no es tan importante como lo es en caso de Photoshop. Teniendo una cantidad adecuada de memora ram (aquí cuanta más, mejor), la cantidad de memoria que se dedica a la representación de las imágenes que gestiona Lightroom no necesariamente limita la velocidad de la propia aplicación. Eso sí, se recomienda, como siempre, tener los drivers de la tarjeta gráfica debidamente actualizados. 3. En cuanto discos, ya hemos mencionado algo, pero propone como solución ideal la posibilidad de un array de discos. Esta solución siempre es la mejor por motivos de seguridad, principalmente, no solamente para el caso de Lightroom.

1. Desde Adobe recomiendan un procesador multinúcleo (de los de última generación). Es más, para un rendimiento óptimo piden 6 núcleos pero hasta la fecha vengo trabajando con 4 núcleos sin ningún problema, eso sí tengo 8GB de memoria ram en mi portátil. Consideraciones finales En la segunda parte de este capítulo 2, avanzaremos algo más pero ya en concreto sobre laconfiguración interna del propio Lightroom y qué podemos hacer desde ahí para tener un comportamiento óptimo de la aplicación. Por avanzar algunas cuestiones entraremos a ver los valores adecuados de la caché, el modo más adecuado de renderizar las imágenes o porqué mantener el catálogo y las vistas previas en la mismca carpeta. Os recuerdo que para el capítulo 3 tengáis preparadas las palabras clave que indicábamos en el capítulo 1. Y recordad siempre que el don está en la mirada del fotógrafo. Aprendiendo con Adobe Lightroom 4: Optimizando Lightroom (Capítulo 2, segunda parte) 13COMENTARIOS Alfonso Domínguez Lavín 22 de marzo de 2012 | 13:22

A estas alturas seguro que ya te ha quedado claro que, en resumidas cuentas, con un buen procesador multinúcleo, abundante ram y un disco duro rápido puedes trabajar perfectamente conLightroom 4 o con versiones anteriores. Pero también desde el propio Lightroom podemos configuraruna serie de parámetros que nos ayudarán a mejorar el rendimiento de Lightroom. Esta configuración consiste, básicamente, en usar intencionadamente las vistas previas(previsualizaciones) a 1:1 así como mantenerlas todo lo que sea posible en la caché, mantener el tamaño de la vista previa estandar lo más pequeño posible, mantener el catálogo y las vistas previas en la misma carpeta, no usar la opción de grabar ficheros XMP, optimizar habitualmente el catálogo y aumentar la caché de Camera Raw. Sí, por si no lo sabías, desde hace varias versiones el motor de de Adobe Camera RAW y de Lightroom es “compartido” por ambas aplicaciones y por eso podemos “Abrir como objeto inteligente” una imagen en Photoshop que haya sido revelada en Lightroom (siempre y cuando las versiones sean las equivalentes, es decir no vale usar Lightroom 4 y abrir como objeto inteligente usando Photoshop CS3, por ejemplo). Vistas previas a 1:1 Lightroom usa las vistas previas para mostrar miniaturas en la vista de cuadrícula, a la hora de hacer zoom, en el módulo de Revelar, en la Presentación de diapositivas y en los módulos de Imprimir y Web. Al importar fotos, se puede elegir entre tres tipos de vistas previas según la calidad de imagen:

1. Mínimo: Vistas previas pequeñas, de baja resolución, previsualizaciones JPEG incrustadas en las fotos, generadas por la cámara. Ellos son el tipo más rápido de vista previa para crear. La vista Tira de imágenes y Grid del módulo Library utiliza vistas previas de un mínimo de forma temporal, hasta que Lightroom las genera a tamaño estándar para las vistas previas en miniatura. Por eso, notarás, cuando cargas por primera vez una carpeta de una sesión de fotos que se cargan las miniaturas y pasado un cierto tiempo éstas cambian. Se corresponden con el JPEG mínimo o básico que realiza la cámara. 2. Intermedias: Vistas previas más grandes, también generados por la cámara. Se corresponden con el JPEG grande que genera la cámara. 3. Estándar: Previsualizaciones estándar generadas por Lightroom. Se usa el motor de Camera Raw para dicho procesamiento. Por lo tanto, a veces notaremos un aspecto “diferente” con respecto a los otros tipos de vistas previas sobre todo si han aplicado ajustes en el módulo Revelar. Se puede especificar el tamaño de la previsualización estándar que usted necesita, sobre la base de la pantalla que utilice. Las previsualizaciones estándar se utilizan en miniaturas vista en Tira y Grid, así como en las áreas de vista previa y de contenido de los módulos de Presentación de diapositivas, Imprimir y Web. 1. Vistas previas a 1:1: Estas vistas previas son la vista al 100% de “píxeles efectivos” y, al igual que con las previsualizaciones estándar, es el motor de Camera Raw quien las procesa. Cuando Lightroom genera vistas previas 1:1, también genera vistas previas mínimas y estándar, así que las tres están disponibles para el programa según sea necesario. Sabed que debido la cantidad de datos que se están procesando, las vistas previas a 1:1 pueden tardar bastante en generarse. Para visualizar y trabajar con fotografías, Lightroom requiere una vista previa estándar o 1:1, dependiendo de la tarea. Si, cuando se realizó la importación, solo contamos con vistas previas mínimos o integradas, Lightroom crea vistas previas estándar o 1:1 de forma automática según lo necesite. No es que Lightroom tarde o no responda es que está procesando esa vista previa. Por eso, en mi opinión, prefiero importar generando las vistas previas bien al principio, tomarme un café mientras lo hace y cuando estoy revelando sé que no me interrumpirá para generar esa vista previa. De esta forma se aumenta la capacidad de respuesta de la aplicación cuando estamos revelando.

Truco: Si hiciste un proceso rápido de importación (generando vistas previas pequeñas) puedes ir al módulo biblioteca y la cuadrícula donde vemos las miniaturas seleccionamos aquellas con las que vamos a trabajar y elegimos la opción de renderizarlas 1:1. Esperamos un poco a que se procesen y ya podemos trabajar de forma fluida con todas ellas.

Vistas previas estándar al tamaño más pequeño posible Dado que el generar vistas previas estándar lleva su tiempo, cuestión que puede ralentizar el rendimiento de Lightroom por lo explicado anteriormente, mantener las previsualizaciones estándar a tamaño pequeño ayuda a reducir el tamaño de la caché de

archivos de vista previa, lo que a su vez acelera el rendimiento y ahorra espacio en disco duro. ¿Cómo lo hacemos? Para ello hemos de especificar unos datos en el cuadro de diálogo Configuración de Catálogo (ver imagen)

1. Desde Edición / Ajustes de Catálogo (Windows) o Lightroom / Ajustes de catálogo (Mac OS)seleccionamos Administración de Archivos. 2. Para tamaño de previsualización estándar el truco consiste en elegir un tamaño que esté lo más próximo a la resolución de pantalla que estemos usando. En mi caso, estoy viéndolo, en un portátil con una resulución de 1366×768 píxeles por lo que elijo la opción de 1440 píxeles (ligeramente superior). Cada uno deberá elegir este parámetro en función de su pantalla. 1. Para calidad de previsualización seleccionamos Bajo o Medio, parámetros que se corresponden con la escala de “bajo” o “medio” en la calidad de archivos JPEG, pero que son valores suficientes para una visualización en pantalla adecuada. Insistir que esto no nos hace perder calidad en las imágenes que hemos en forma alguna pues es tan solo una caché. Recordad que el RAW original no se toca nunca y permanece inalterable.

Mantener las vistas previas bastante tiempo A menos que el espacio en disco sea un problema, la recomendación de Adobe es que mantengamos estas vistas previas al menos 30 días o que no las descartemos. Yo, en mi caso, tengo seleccionado 30 días, pues “normalmente” proceso las imágenes antes de que pasen 30 días (bueno, a veces no).

El resto de ajustes necesarios Aún no hemos acabado (no te preocupes esto hay que hacerlo al principio) tan solo quedan unos pocos ajustes más finalizar de optimizar adecuadamente Lightroom. 1. Mantener el catálogo y la caché de previsualización en la misma carpeta: Por defecto, Lightroom guarda el archivo de caché de previsualización, Micatalago_Previews.lrdata, en la misma carpeta que el archivo de catálogo, Micatalogo.lrcat. Si mueves el archivo de catálogo o almacenas de forma independiente de la memoria caché provoca que Lightroom tenga que regenerar las vistas previas. 2. Desactiva la escritura de ficheros XMP: De forma predeterminada, los cambios realizados a los archivos en Lightroom (añadir palabras clave o ajustes de revelado, por ejemplo) se almacenan con la foto en el catálogo de Lightroom. Sin embargo, para otras aplicaciones, como Adobe Bridge y Camera Raw, para reconocer los ajustes realizados, es necesario que se guarden un ficheroXMP (Extensible Metadata Platform) de datos. Sin embargo si tu flujo de trabajo pasa por hacer revelado en lightroom y luego realizar ajustes o efectos en Photoshop (como es mi caso), no hace falta. Abres como objeto inteligente en Photoshop (en este caso debería ser ya la versión CS6 que usa Adobe Camera RAW 7) y trabajar en Photoshop. Solamente en el caso que trabajes indistintamente con Bridge, Photoshop o Lightroom tiene sentido marcar esta opción (opción que reduce el rendimiento significativamente por otro lado). Para desactivarlo vas a Edición / Ajustes de catálogo (Windows) o Lightroom / Ajustes de catálogo (Mac OS) haces clic en la ficha Metadatos y anulas la selección automática de escribir cambios en XMP. Así de sencillo. 1. Optimizar el catálogo: Lightroom está constantemente escribiendo cambios en el archivo de catálogo (.lrcat). Cuando el rendimiento disminuye, el propio Lightroom “suele” avisar para realizar la optimización. Si lo quieres hacer de forma manual vete a Archivo / Optimizar catálogo.

2. Haz copia de seguridad del Catálogo: Para optimizar aún más el rendimiento y mejorar la estabilidad del catálogo, al salir de Lightroom (de forma programada siempre, una vez a la semana o al mes) se nos suele ofrecer la posibilidad de la copia de seguridad. Es muy útil si el catálogo se corrompe de alguna forma. Hazla siempre. 1. Aumentar el tamaño del caché de Camera RAW: Por defecto, Lightroom define el caché de Camera RAW en 1 GB. Al aumentar tamaño de la caché, se pueden almacenar más datos de la imagen, lo que a su vez acelera la generación de vistas previas de las imágenes. En muchos artículos técnicos y foros se indica que una caché 20 GB (el máximo)acelera muchísimo. Yo lo tengo puesto así desde la versión 3 y sí que he notado mejora en el rendimiento dentro del módulo Revelar. Para aumentarlo vete a Lightroom> Preferencias (Mac OS) o Edición> Preferencias (Windows). Haces clic en la ficha Administración de archivos y pones el valor. De todas formas, prueba con distintos valores por encima de 10GB hasta encontrar el adecuado (aunque probablemente será 20 GB). Consideraciones finales Como siempre mantener actualizado Lightroom así como cerrar otros procesos o programas, defragmentar de forma habitual el disco y tener actualizado el sistema operativo son cuestiones habituales de mantenimiento que contribuyen a mejorar el rendimiento general. Os espero en la siguiente entrega, tened preparadas las palabras clave de las que os hablábamos en el capítulo 1 de nuestro especial Aprendiendo con Adobe Lightroom 4. Y recuerda que el don está en la mirada del fotógrafo.

Aprendiendo con Lightroom 4: Metadatos y Actualización de Presets a Lightroom 4, lo que hay que saber (capítulo 3) 4COMENTARIOS Alfonso Domínguez Lavín 19 de abril de 2012 | 15:30

Os he venido avisando. ¿Tenéis preparadas las palabras clave? No, venga pues id a buscarlas en el primer capítulo. ¿Ya? Veamos lo básico que hay que saber para manejarse con las palabras clave. Lo primero que me contaron cuando hoy hablar de los metadatos es que son datos sobre los propios datos. En nuestro caso (simplificando mucho el concepto) van a ser datos “asociados” a una foto. Esto nos permitirá (más adelante) el buscar y trabajar con fotografías que tengan alguna etiqueta o palabra clave asociada. También vamos a adelantar un asunto que creo os tiene preocupado a muchos: ¿qué hago con mis presets de Lightroom 3? ¿los puedo actualizar? La respuesta es sí y el proceso es bastante sencillo. Posiblemente tengas que reajustar un poquito algún control, pero poco más.

Los Metadatos: qué son Cierto es que es un tema que suele costar bastante (reconozco que me cuesta poner palabras clave), pero como decíamos son datos que asociamos al dato principal que es la imagen y sun función es mejorar la organización de nuestras fotografías. Tal vez suene algo redundante. Pues es que lo que es. En cierta manera estamos redundando información para que sea más “accesible” por así decirlo. Hay algunos “metadatos” que vienen ya

incrustados en la propia imagen como son la apertura, la ISO, la focal, … etc. Estos son incorporados automáticamente a Lightroom. Lo que hacemos con las palabras clave es dar información “extra” a nuestra imagen. ¿En qué consiste dicha información? En una serie de etiquetas (tags o metatags) que lo que indican son una serie de características de la fotografía: “Árbol”, “Amanecer”, “Playa”, “Puerta” podrían ser algunos ejemplos.

Qué mejor manera que hacerlo de forma organizada con las palabras clave de nuestro amigo José María Flores Zazo que vimos en el capítulo 1. Seguro que ya tenéis el archivo a punto. Nos dirigimos al módulo Biblioteca y vamos al menú Metadatos. Casi abajo del todo encontramos la opción Importar Palabras Clave como vemos en la imagen superior. Una vez hecho ésto nos aparece una serie de palabras clave agrupadas por temas.

Si, por ejemplo, no nos gusta la etiqueta “Hora Dorada” podemos editarla y cambiarla por “Golden Hour” si estamos más familiarizados con ese término anglosajón. El proceso es muy sencillo. Desde el módulo biblioteca seleccionamos en la tira inferior de fotografías de Lightroom (miniaturas). A continuación, nos vamos a las palabras claves y seleccionamos aquella etiqueta o palabra clave que nos sirva para describir lo que vemos en el grupo de fotografías seleccionadas.

También podemos crear etiquetas nuevas dentro de cualesquiera de los temas. Para ello pulsamos con el botón derecho sobre una categoría y seguidamente elegimos la opción de “Crear palabra clave dentro de categoría”. Yo prefiero ir creándolas dentro de una categoría para mantener la estructura creada.

Y no hay mucho más para comenzar a etiquetar. Si quisiéramos seleccionar todas las fotografías con la etiqueta “Hora Dorada” seleccionamos dicha etiqueta y podemos trabajar solamente con ésas. Además cuando cargamos dicha fotografía a algunos servicios online éstos detectan las palabras clave incorporadas y las incorporan como etiquetas de la fotografía. Actualizar nuestros presets a la nueva versión En la segunda parte, vamos a ver algo que seguramente a muchos os venga muy bien. Como ya hemos comentado sobradamente, los controles de Lightroom han cambiado así como su flujo de trabajo. Esto ha hecho que los presets o preajustes que teníamos en nuestra versión anterior de Lightroom 3 no nos valgan para esta versión (o sí). Pues bien con este método que vamos a ver a continuación podremos “convertir” nuestros preajustes o presets de Lightroom 3 para que se “comporten” igual en Lightroom 4 según nos cuentan enPresetsHeaven. Cuando aplicamos un preset antiguo de Lightroom 3 a una imagen en Lightroom 4 recibimos una alerta en la esquina inferior de la misma avisándonos. Esto es signo de que vamos a aplicar un algoritmo de procesamiento de imagen antiguo(2010) y existe uno nuevo(2012) que es el que incorpora Lightroom 4. Esto también ocurre cuando importamos un catálogo de Lightroom 3 a la nueva versión.

Cuando se aplica la actualización de este nuevo algoritmo de procesamiento de imágenes (2012) notamos algunas diferencias importantes con respecto al preset antiguo. Especialmente en imágenes en que el preset ajuste alguno de estos parámetros:
       

Exposición Brillo Contraste Luz de relleno Recuperación Recorte de negros Claridad Curva de tonos

Si presionamos ese pequeño botón para actualizar al nuevo algoritmo, podremos convertir ese preset para que se adapte a Lightroom 4. Se abre un cuadro de diálogo como vemos debajo. Asegúrate que marcas la opción de revisión de antes y después para ver las diferencias entre la versión antigua y la nueva.

Una vez que lo hagas. Ve a la izquierda, a la zona de los presets/preajustes y pulsa botón derecho o dale al símbolo “+” que aparece allí para crear un nuevo preset y selecciona la opción de “Actualizar con los ajustes actuales” y listo. Ya hemos actualizado nuestro preset/preajuste con el nuevo algoritmo de procesamiento de imágenes de Lightroom 4 (2012).

En resumen Los metadatos son una buena forma de organizar nuestras fotografías de forma temática recogiendo información sobre el contenido visual de la imagen, cosa que la cámara no hace automáticamente y debemos ser nosotros quienes utilizando la lógica asignemos palabras clave que describan lo que vemos. Por otro lado hemos visto de una forma muy sencilla como actualizar nuestros viejos presets de Lightroom 3 a la nueva versión y poder seguir utilizándolos en Lightroom 4. Esos estodo, recuerda que el don está en la mirada del fotógrafo. Aprendiendo con Lightroom 4: El módulo Revelar. Corrigiendo que es gerundio (capítulo 4, primera parte) 1COMENTARIO Alfonso Domínguez Lavín 4 de junio de 2012 | 13:27

Lo primero antes de nada asegúrate de haber actualizado a Lightroom 4.1 ¿por qué? Pues tiene mucho que ver. Hace unos días nos contaba nuestro compañero Miguel Ángel que Adobe actualizabaDNG Converter, Adobe Camera RAW y Lightroom entre otras cosas para dar soporte a nuevos modelos de cámaras digitales así como de nuevos perfiles para objetivos. Concretamente en el blog oficial de Adobe Ligtroom se dice: “Additional Color Fringing corrections to help address chromatic aberration.” Lo cual nos dice que han introducido mejoras en el tratamiento de las aberraciones cromáticas. Y es que ahora tenemos una posibilidad nueva de corrección muy interesante. Vamos a verlo. Comenzamos a revelar con Lightroom 4.x “corrigiendo”. Sí, corrigiendo. Es una cuestión que me he planteado bastante a la hora de organizar los capítulos de este curso. Os explicó el motivo de empezar a revelar así. Uno de las cuestiones que habitualmente olvidamos es realizar este tipo de pequeñas correcciones pues solemos dejarlo para el final. Lo que suele ocurrir (de hecho me ha pasado mucho hasta que decidí cambiar mi flujo de trabajo) es que nos olvidamos y abrimos el archivo RAW en Photoshop y continuamos la edición allí. Mejor, en mi opinión, crregir esos defectos primero y después realizar el procesado en sí que toque. Así que vayamos al módulo Revelar. Aprendiendo con Lightroom 4: Correcciones de Halos y aberraciones cromáticas De acuerdo que con cuanto mejor sea un objetivo mejor tratará los flares, las aberraciones cromáticas y otros fenómenos de la luz al pasar por el objetivo. Al decir mejor, me refiero que la presencia de éstos en la imagen será más reducida. Pero sin embargo, al igual que hay grandes diferencias de precio en los objetivos y no siempre mayor precio significa mayor nitidez por ejemplo, en otros aspectos como es el de las aberraciones cromáticas

existen diferencias. Resumiendo, cuanto mejor sea el objetivo menor presencia de fenómenos no deseados tendremos. Esto junto con otros factores como son la distorsión o el viñeteado, llevaron a implementar dentro de Lightroom una opción que manejase los diferentes perfiles de objetivos del mercado en función de unos parámetros asociados al revelado. En la versión 4.0 vemos que tenemos dos opciones: Perfil / Manual. Dentro de perfil aparece la opción de Quitar aberraciones cromáticas (realmente es una reducción automática de las mismas en base a un algoritmo). Aprendiendo con Lightroom 4: Diferencias en el tratamiento de las aberraciones cromáticas en la versión 4.1

Corrección Lightroom 4.0

de

lente

en

Adobe

En la versión 4.1 se ha añadido la opción “Color”. Desde ahí podemos tener control absoluto (y no solamente marcar la opción automática de Lightoom) sobre el tono púrpura/cyan y verde/amarillo de las aberraciones cromáticas. En versiones anteriores de Lightroom se podía hacer algo similar pero al parecer en la versión 4.0 se optó en primera instancia porque fuese automático. Ahora con la 4.1 recuperamos todo el control. Un buen acierto.

Corrección Lightroom 4.1 Tenemos 4 controles que os paso a explicar a continuación:

de

lente

en

Adobe

1. Cantidad: Controla la cantidad de tono Púrpura-Azul que aparece en la aberración cromática. 2. Tono púrpura: Controla el tono Púrpura-Azul que aparece en la aberración cromática. 3. Cantidad: Controla la cantidad de tono Verde-Amarillo que aparece en la aberración cromática. 4. Tono verde: Controla el tono Verde-Amarillo que aparece en la aberración cromática. A continuación os dejo el vídeo con todo el proceso completo y cómo realizarlo. Es muy sencillo. La imagen en cuestión presenta algunas aberraciones cromáticas perceptibles a partir del 1:1 de la imagen. Para mayor detalle he optado por ampliar a 2:1 (un 200%) y que se note mejor el proceso durante la grabación. Para ello abrimos una fotografía cualquiera que esté hecha a contraluz por ejemplo o con un cielo azul brillante (como es en el ejemplo) y en la cual apreciemos aberraciones cromáticas.