Bibliografía Alfageme R. Cantos y Martínez M. De la participación al protegonismo infantil. Propuestas para la acción. Plataforma de Organizaciones de Infancia.

Madrid 2003.
2.1 Convención y participación La Convención tiene un alcance de grandes dimensiones: es un hecho ético y cultural pero sobre todo es un hecho político que le da a su carácter jurídico, un alcance que lo trasciende históricamente. El derecho en el caso de la Convención recoge y expresa una nueva cultura de infancia que como referente axiológico, epistemológico y antropológico nos abre a repensar la sociedad en su conjunto, las relaciones sociales que la fundan y la nutren, los proyectos que le dan sentido y esperanza. Sorprende constatar que en ningún momento la Convención recoge una definición de participación, sin embargo los artículos que expresan este espíritu nos permiten saber cuándo la participación es un derecho. Libertad de opinión. Derecho de niños y niñas a ser oídos Artículo 12 1. Los Estados partes en la presente Convención garantizarán al niño y la niña, que esté en condiciones de formarse un juicio propio, el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que afectan al niño y la niña, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones del menor, en función de la edad y madurez del mismo. 2. Con tal fin, se dará en particular al niño y la niña oportunidad de ser escuchado en todo procedimientos judicial o administrativo que afecte al menor, ya sea directamente o por medio de un representante o de un órgano apropiado, o de conformidad con las normas de procedimiento de la ley nacional. Libertad de expresión Artículo 13 1. El niño y la niña tendrá derecho a la libertad de expresión, ese desarrollo incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio elegido por el menor. 2. El ejercicio de tal derecho podrá estar sujeto a ciertas restricciones, que serán únicamente las que la ley prevea y sean necesarias: a. Para el respeto de los derechos o la reputación de los demás;

de impartir dirección al niño y la niña en el ejercicio de su derecho de modo conforme a la evolución de sus facultades. de conciencia y de religión. en su caso. por ser igual.b. Asimismo. Libertad de Asociación Artículo 15 1. La escucha supone un espacio de encuentro. 2. El gran reto. conlleva no sólo el derecho a formarse opinión sino el derecho a escuchar y ser escuchado. nuestras expectativas. La escucha es compromiso y compromete. Los Estados partes reconocen los derechos de la infancia a la libertad de asociación y a la libertad de celebran reuniones pacíficas. la salud o la moral públicos o los derechos y libertades fundamentales de terceros. Como señala Trisciuzzi (1998). el orden público. es recuperar visibilidad. el discurso. recuperar opinión. 2. rompe con el silencio social secularmente impuesto a los niños. Es cierto que si la opinión es un derecho esto no conlleva obligatoriamente la aceptación de su contenido. de diálogo y de negociación. es lograr que la sociedad y el Estado .1. el orden. 2. de comunicación. identidad y dignidad. Y es que la escucha no es reducible al oír. Los Estados partes respetarán el derecho del niño y la niña a la libertad de pensamiento. La libertad de manifestar su religión o sus creencias sólo podrá ser objeto de las limitaciones prescritas por la ley que sean necesarias para proteger la seguridad. 12. Reconocer el derecho a la opinión y que ésta sea tenida en cuenta. Se da cuando se reconoce y se valora al otro. voz. La opinión es un legitimo ejercicio del poder. enriquecedora de mí y viceversa. opinar no es decidir. No se impondrán restricciones al ejercicio de estos derechos distintas de las establecidas en conformidad con la ley y que sean necesarias en una sociedad democrática en interés de la seguridad nacional o pública. de improvisación. igual y diferente a mi y. la protección de la salud y la moral públicas o la protección de los derechos y libertades de terceros. nuestro deseos. en tanto acción hace “públicos” nuestros pensamientos. de los tutores. Los Estados partes respetarán los derechos y deberes de los padres y. en consecuencia. mera función biológica que se reduce a registrar. Libertad de Pensamiento Artículo 14 1. de la privacidad.1 Libertad de opinión El derecho a la opinión recogido en el art. los arranca de la intimidad. La palabra. La escucha es un acto propio del ser humano pues sugiere reconocer al otro como otro. 3. Para la protección de la seguridad nacional o el orden público o para proteger la salud o la moral públicas. por diferente fuente de novedad. portador de los mismos derechos que yo y.

entonces.2 Libertad de expresión. en particular. no siempre será un deber. Sin embargo. 15 que reconoce el derecho a la libertad de asociación deba ser subrayado como el derecho de contar con herramientas que les permita a los niños una presencia social organizada. en particular con las organizaciones de otros actores sociales. un ser con capacidades en desarrollo. individuo o colectivo emita una opinión no prescindible. 29 que considera la preparación del niño para una vida responsable en una sociedad libre. será un acto que sí implica responsabilidad. establecer la madurez como criterio de ponderación de la calidad de la opinión.” Alejandro Cussiánovich (1999) . igualmente el artículo 14 referido a la libertad de pensamiento. Por ello. es el desafío de contribuir al desarrollo de la capacidad de tener opinión sensata. Pero cuando se ejerza o se deje de hacerlo. 2. Estos tres artículos son claramente una invitación a la formación del niño como sujeto de derecho con responsabilidad social. con la misma fuerza. Es necesario evidenciar que la Convención hace uso central del criterio de la madurez del niño. DIÁLOGO CON OTROS AUTORES “Es necesario recordar que así como no todo valor determina un deber ser para el derecho. un permanente aprendizaje. Este es. no deja de ser un desafío técnico y profesional de amplia resonancia ética y jurídica al tener que sopesar la opinión del niño. Esta salvedad. Debería asegurarse una mayor vigilancia para evitar fáciles estereotipos de mediciones e indicadores de madurez que no escapan a sesgos culturales o a un proceso aún insuficientemente validado científicamente. pues de otro modo la opinión se desnaturalizaría en su esencia. Si bien la participación es un derecho así como el de opinión. una opinión representativa y una interlocución en el Estado y la Sociedad. exige una real distanciamiento de prejuicios y representaciones sociales que mutilan toda posibilidad de que el niño. pero el art. lejos de debilitar el criterio lo hace más exigente en su aplicación práctica pero.aprendan a escuchar la opinión de los niños y niñas y a reconocer el peso social que estos tienen. ante el reto de la educación. la opinión tenga peso ético. Si bien es cierto que la Convención tiene otros artículos relacionados con la participación como el art. el art. lo que compromete. etc. de negarles su presencia pública. 17 de acceso a la información. En este sentido la opinión es un referente que favorece al niño. de la formación de la personalidad. Este es un criterio que debe operar como garantía de protección a la opinión del niño y las implicaciones que sobre él podrían tener su opinión en su bien o en su contra. no sólo para los niños. propia y flexible.1. divergente. así no todo derecho arrastra al mismo tiempo un deber. Estamos. de mutilar su derecho a la participación. social y político. por su calidad. de conciencia. No escuchar a los niños es una forma de negarles existencia. del desarrollo y alimentación de información necesarios para que. pensamiento y conciencia Conviene relacionar el derecho a la opinión con el de la libertad de expresión con los criterios de correcto ejercicio que el mismo artículo 13 estipula.

. desde una preocupación centrada en la participación infantil. ha sentado principios. El que se mantiene dentro del ámbito de la Convención. “La participación es el medio a través del cual se construye una democracia y es un estándar con el cual también debe ser medida”. Participación gradual Quizás una de las teorías más conocidas y extendidas sobre participación infantil sean las aportaciones de Roger Hart y su conocida tipología de la escalera de la participación. incluso por organismos como el Banco Mundial al referirse al desarrollo humano12. Hart habla de participación cívica y no de su defensa de participación en procedimientos legales. Hart aborda el tema de la participación infantil desde hace ya años y su propuesta se ha convertido en un “clásico” de la participación infantil. Además considera que las cuestiones relativas al medio ambiente son las más idóneas para iniciar y desarrollar la participación infantil. aspecto éste reconocido. podemos decir que la Convención. y entonces se.2. Hart (1997) nos recuerda que la participación debe ser un proceso dinámico y constructivo y exhorta “más críticamente a los procesos del trabajo con niños y niñas de tal modo que podamos comprometerlos en caminos más genuinamente participatorio.Así.5) Este autor establece tres abordajes al tema que van a marcar el alcance de la participación infantil. en su particularidad. asegure que el derecho a la participación activa de los niños es una exigencia para el cumplimiento del resto de sus derechos y para hacer de los mismos niños los primeros actores en el respeto a los derechos de todos.enfatiza el derecho a la opinión. pues. siendo el objetivo principal de los proyectos la participación de niños niñas así como su concienciación. Hart (1992 pp. 2. como instrumento de jurisdicción supranacional. el que infravalora o tiene un bajo reconocimiento de las potencialidades de los niños y niñas. ésta ha servido más como indicador de autoevaluación para valorar la actitud de los adultos o como modelo para evaluar el nivel de participación infantil. el que va más allá de la protección infantil y habla del niño como protagonista de sus propios derechos. en la práctica. para involucrarlos auténticamente. En la escalera de la participación Hart tipifica la participación infantil en 8 niveles. puntos de referencia prácticos y sobretodo un espíritu de valorización del niño que son base sólida e inspiradora de una nueva cultura de infancia que se enriquezca al hacerse y que. La participación es también una exigencia estratégica y metodológica.

Por ejemplo. Los niños y niñas no comprenden la situación. También es el caso de aquellas acciones de escaparate participativo como actos benéficos. Por ejemplo. desfiles con causas solidarias o en actos donde los niños son un “gancho”. no comprenden las acciones. se promueve un acto en contra de las drogas sin proceso de sensibilización sobre el tema. . se da en aquellas ocasiones en las que se reparten camisetas a niños y niñas sobre alguna causa y ellos las usan para cantar o bailar en algún evento pero no participan en la organización del acontecimiento ni conocen el contenido del mismo. No participación Nivel 1. El proceso no se comparte con los niños. Se utiliza a los niños como escaparate para fortalecer una causa. La decoración se produce cuando se “utiliza” a la infancia para fortalecer intereses de manera relativamente indirecta. Decoración o escaparate. aún cuando se tengan las mejores intenciones.Escalera de Hart adapta este modelo de ARNSTEIN (1969). un reclamo para defender determinadas causas. es decir se utilizan las voces infantiles para transmitir mensajes de los adultos. ni se les hace ningún tipo de consulta. Nivel 2. para decorar sin que tengan mucha noción de los que hacen. ellos no conocen cómo se usó la idea. Manipulación o engaño. Frecuentes a la hora de “vender productos” donde se utiliza a los niños.

Relacionado con la movilización social. A veces ocurre con motivo de la participación de los niños en conferencias.Nivel 3. Grados de participación Nivel 4. Asignados. Para Hart este nivel puede ser un buen paso para involucrarles en procesos participativos más genuinos. En este nivel se da a los niños y niñas la posibilidad de expresarse pero en realidad su opinión tiene poca o ninguna incidencia sobre el tema. niños. generalmente los adultos no son capaces de responder a las iniciativas de los niños. saben quién tomó las decisiones sobre su participación y por qué. son necesarios animadores y educadores que sepan cómo dar vida al potencial de los más jóvenes. dirigiendo y organizando ellos mismos una actividad sin intervención de los adultos. compartidas con los niños. niñas y jóvenes trabajan como consultores de los adultos de forma integral. si los adultos seleccionan a niños o niñas que saben expresarse bien pero con muy poca o ninguna preparación sobre el tema. Peldaño realmente participativo los proyectos a este nivel son iniciados por los adultos y la toma de decisiones se comparte entre adultos. Nivel 7. decisiones compartidas con los adultos. Por ejemplo. niñas y jóvenes. Son los más difíciles de encontrar. tienen un papel significativo. Para ello. no decorativo. para Hart estamos en un buen nivel de participación. Se produce cuando los niños y niñas tienen una iniciativa y los adultos les apoyan para llevarla a cabo sugiriendo formas de mejorarla. para que los niños pudieran analizar e informarse sobre ellos. Iniciados por los adultos. Sin embargo. En este nivel los niños y niñas comprenden las intenciones del proyecto/actividad. Los niños se organizan solos proponiendo. Consultados e informados. A veces los niños. Es un mecanismo que persigue el empoderamiento de las personas. Iniciados y dirigidos por los niños. sobre el estilo de comunicarlo o sobre sus propias opiniones. Ejemplo se realiza una evaluación sobre un determinado tema que les afecta y estos conocen los resultados. Nivel 8. La actividad puede ser un valioso medio para que los niños aprendan sobre sí mismos observando su propio comportamiento. Nivel 5. Cuando las condiciones son favorables todos podemos pensar en proyectos donde incluso los más pequeños participan cooperativamente en grandes grupos. Aún los ejemplos son muy escasos. son aún muy escasos. Iniciados y dirigidos por los niños. Participación simbólica o apariencia. . Es un ejemplo de consulta aunque no involucra suficientemente a la infancia en el proceso. Si el proyecto/actividad está diseñado y dirigido por los adultos pero los niños comprenden el proceso y sus opiniones se toman en serio. resolviendo sus conflictos y sugiriendo estrategias para la organización y administración del proyecto. Nivel 6. Sería mejor además compartir los resultados con los adolescentes participantes. Se produce un cambio importante pùes los niños y niñas se sinvolucran en el proceso completo. niñas y jóvenes. pero informados.

de la ciudadanía. ➔ Negación como discriminación positiva. Esto es lo que Giangi Schibotto16 llama una visión salvacionista de la infancia. los menores de edad... por supuesto. inteligencia y voluntad suficientes para gobernarse a sí mismos. DIÁLOGO CON OTROS AUTORES Hacia una teoría del preciudadano La preocupación por ayudar a consolidar las democracias latinoamericanas. para consolidar democracias estables. que hace de la ciudadanía algo mas que el ser sujeto de derechos políticos y cívicos. más específicamente. a partir de los niños. Los niños no son ni pueden ser ciudadanos plenos.. libertad. la movilización social incluye activar a la gente para que saque adelante una agenda predeterminada. Por el contrario. en la fundamentación valórica y en la dimensión social del régimen democrático. institucionales.. se requiere de un esfuerzo sistemático en orden a . Se sostendrá que. la conceptualización de la democracia que inspira este trabajo no la limita a sus dimensiones puramente representativas. porque es manejado comúnmente por adultos quienes están fuertemente preocupados en darle voz a los niños pero que aún no han empezado a pensar cuidadosamente y con autocrítica en hacerlo (. Sino fuese así. 1997). la participación encuentra un bloqueo que tiene incluso su supuesta fundamentación en el sentido común y en la sensibilidad social frente a los niños.La justificada exclusión que hacen los regímenes democráticos de los niños. alude además a la movilización social que se da cuando se reconocen las energías de los niños y es que para el autor. ha motivado el presente trabajo.. El ideario democrático afirma como valor y fin a alcanzar el autogobierno. se supone énfasis en la participación. particularmente en Latinoamérica.. empíricas y políticas. En este tipo de discursos. Y esto supone asumir ciertas concepciones de las democracias.Tal pretensión sólo puede sustentarse en la creencia de que los ciudadanos comunes gozan de la autonomía moral. “El gran valor de la participación sobre la movilización social para todas las edades. se les niega mecanismos de protección. al negarles el derecho a ejercer los derechos políticos. La primera es la de no participación y a esta etapa corresponderían los niveles de la manipulación. la democracia sería una pretensión absurda. En efecto. Entre los riesgos. y rechazar otras. la libre determinación de los ciudadanos..) el tokenism es una forma extremadamente común de envolver a los niños (. Los niños no pueden juzgar adecuadamente su propio bien e interés. Los niños requieren se tutores: los adultos. “.Respecto a los riesgos de una participación mal entendida Hart señala dos grandes etapas. es que aquélla apunta al desarrollo a largo plazo de la ciudadanía y. De ahí que la teoría y la normatividad democrática hayan excluido a los niños. pero los niños sólo aprenden de dichas experiencias que la participación democrática es un engaño” (Hart. la decoración y el tokenism. El autor lo describe así: “el tokenism es un tema particularmente difícil de tratar. 1997). a un sentido de responsabilidad local más que al simple dar solución de corto plazo a problemas de la comunidad a través del uso de trabajo libre” (Hart..) al envolverlos como tokens llamará la atención de la prensa y de los políticos y podrá entretener a muchas audiencias. no puede ser pretexto para olvidarlos desde el punto de la teoría democrática y de las políticas públicas.

se resuelvan en experiencias formativas para la participación. politológica. serían un ejemplo de los espacios específicos existentes para posibilitar la participación de los niños en su comunidad. de cierta teoría de la preciudadanía que apunte a destacar a la niñez como objeto y sujeto de la preocupación democrática en nuestro continente”. Los consejos infantiles. Pero hay muchos más y tampoco es posible hacer ahora el inventario de tales espacios o medios 15..incorporar progresivamente a los niños. la escuela y las otras instituciones educativas constituyen los ámbitos más inmediatos o cercanos para la participación infantil. para que haya realmente participación se precisan también los canales. los medios o los espacios idóneos para vehicularla. deberían cumplir tales espacios para que. “. la participación de los niños está incluso promulgada. a la participación social o comunitaria. la familia.Luego se sentarán las bases. ética filosófica. Existen también concepciones pedagógicas. desde una perspectiva política. a nuestro parecer. puesto que este trabajo ha querido referirse desde el principio a otros ámbitos de la participación infantil. a nivel efectivo y valórico. sobre todo en países que disponen de legislaciones educativas de carácter progresista. social. moral y jurídica. Gonzalo García y Sergio Micco (1997) . Han de permitir actuar sobre el entorno próximo y la vida cotidiana porque son conocidos y se pueden transformar perceptiblemente . Sin duda.3. Los espacios para la participación Reconocido el derecho a participar y supuestas las competencias necesarias. vamos a comentar algunas de las condiciones que. En concreto. Simplemente. psicológicosocial.. Respecto a algunas de tales instituciones. para ir concluyendo. métodos de enseñanza-aprendizaje y formas de organización escolar que pretenden fomentar y hacer realidad la participación de los alumnos. en la lógica y en las prácticas de la democracia”. a la vez que se constituyen en escenarios de participación social infantil. a los que antes nos hemos referido. Pero éste no es el lugar para tratar de todo ello. aunque no siempre cuenta con la operativización necesaria para hacerla eficaz.

Como acabamos de señalar. es necesario que los niños y las niñas se signifiquen en el proceso desde su origen. Hay que garantizar la posibilidad de hacer cosas con el conocimiento práctico adquirido por la experiencia directa de las diferentes situaciones de la vida cotidiana. En la medida en que los niños puedan tomar parte en ese proceso. lo que sería lo mismo. El bagaje que poseen los niños. y con esa mirada tan sana y a la vez tan nítida. los diferentes momentos o fases en que se desarrollará el proceso. conocerán las condiciones y los límites de su participación. o. Aquí es muy importante de nuevo la implicación de los niños.La participación social infantil no puede tener como objeto abstracciones o realidades que estén fuera de su alcance. es muy importante que los niños conozcan la realidad sobre la que van a actuar. ello garantiza un «clima de seguridad para participar» porque los temas sobre los que trabajan son abordables y tienen una dimensión y complejidad a su medida. que es sobre el que tienen la información suficiente. Han de explicitar las intenciones y el proceso de la participación Para que sea posible aprender a participar participando. hacen que su conocimiento pueda tener la misma validez que la de cualquier adulto. pero no menos importante es que se apropien del objetivo que persigue su intervención en una actividad o proyecto. o. En el momento que se produzca la experiencia de participación es conveniente ir definiendo y redefiniendo las . sobre todo si van a ser ellos quienes vayan a desarrollar la propuesta. Se evitan los miedos a ser interrogados y/o evaluados por un adulto. así como los comportamientos o acciones que deben poner en marcha. como mínimo. porque establecerán aquellos procesos que son factibles y que se pueden comprometer a llevar a cabo. Es necesario promover experiencias que permitan a los niños aprender a intervenir participando de su entorno más cercano. y que definan los motivos que les llevan a involucrarse en esa acción. que se impliquen en la redefinición del mismo. lo que les facilitará poder opinar y actuar. Si las experiencias en las que se implican los niños y las niñas giran en torno a asuntos que son conocidos. el hecho de estar cada día en contacto directo con la calle. Cuando se establecen las condiciones de la participación es necesario definir el plan de acción.

Con todo ello. sin más. alcaldes infantiles. los aspectos que han facilitado o dificultado la acción y valorar los resultados obtenidos. Cuando se propone o genera un espacio participativo ha de ser asumiendo todas sus implicaciones y estando en disposición de acoger las sugerencias y observaciones que hagan los niños. y. Este requisito es fundamental en situaciones de «participación proyectiva» y de «metaparticipación». No se trata de mimetizar. determinadas estructuras políticas existentes (parlamentos de niños. infantilizar tales formas. por su cuenta. la participación se convierte en una suerte de simulacro o de «representación». etc. «adultizar» superficialmente a los niños. lo que constituye una experiencia formativa importante. por un lado. pero con muy escasa proyección participativa. Hay que garantizar que se trata de participación real. por otro. preparando a los niños para otras iniciativas en las que podrán tener un mayor grado de autonomía y dominio sobre el proceso. estas formas mimetizadas de la organización política vigente lo que consiguen es. Crea un proceso de reflexión guiada sobre la propia participación. pero de lo que aquí hablamos no es de eso sino de experiencias genuinas y reales de participación. quizá muy atractiva de cara a la galería y como forma «ornamental». No se trata de que los niños «jueguen» a ser adultos o de que jueguen a participar como si lo fueran.etapas. En ocasiones. así como generar todo un proceso de reflexión conjunta para poder establecer con claridad los pasos y pautas seguidas. sino de que se impliquen como lo que son. en la que . de manera que cada experiencia participativa aporte un conjunto de referencias valiosas para posteriores situaciones. cuanto de buscar aquellas formas institucionales en las que los niños puedan sentirse cómodos sin necesidad de adoptar determinados papeles que no corresponden a su idiosincrasia.). ya juegan a imitar a los adultos. Han de ser espacios genuinos y reales de participación infantil Con eso nos queremos referir a que deben ser espacios adaptados a las condiciones sociales y psicológicas de la infancia. Diversas experiencias han mostrado que la simple translación de formatos adultos resulta generalmente inapropiada. Los niños.

que las decisiones hay que negociarlas. Y eso también lo tienen que aprender los niños mediante sus experiencias de participación. pero que ésta deberá respetar a las minorías. que el trabajo y el esfuerzo realizado por los niños sea tenido en cuenta y considerado para mejorar la realidad.aquello de lo que se hable o se decida pueda tener efectos constatables. incluso antidemocrático. podrá o deberá llevarse a cabo. Han de aprender que no siempre uno va a salirse con la suya.org/rie26a07.rieoei. Cuando la participación es real no escamotea los conflictos. Y la experiencia de los mismos también forma parte del aprendizaje de la participación. http://www. que los consensos no son fáciles de obtener. Pero es obvio que no todo. Participar supone reconocer la pluralidad de opiniones y la existencia de intereses contrapuestos. que en lo que afecta a todos habrá que acatar la opinión de la mayoría.htm . También es una motivación para seguir participando y reforzando su compromiso con la comunidad. ni quizá la mayor parte de lo que los niños propongan. Los niños y las niñas han de poder ver los resultados de su trabajo y que se hagan públicos para que el resto de la ciudadanía pueda apreciarlos. Pretender eso sería irreal o demagógico.

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