You are on page 1of 1

10

opinión

el observador Jueves 2 de junio de 2011

Dislexia

segmentos pronunciables, diferenciar los fonemas del habla que son acústicamente similares, reagrupar y convertir letras o combinaciones de letras en sonidos, automatizar las relaciones grafema-fonema, analizar y sintetizar estímulos visuales, procesar cambios rápidos de estímulos tanto en la modalidad auditiva como visual.

M

lll
Por

uchos niños presentan dificultades en lectura y escritura. Estas dificultades se explican por distintos factores y por combinación de factores: socioeconómicos –pobreza–, biológicos –genética y neurobiología– y el más predominante, fallas de la enseñanza. Ahora, entrando en tema, no es lo mismo tener retraso lector que dificultades importantes y persistentes en lectura. Esto es, no todos los niños con retraso lector o con problemas de lectura son disléxicos. La dislexia es otra cosa y hay distintos subtipos de dislexia. Las hipótesis sobre las causas reales de la dislexia son variadas y siguen siendo tema de polémica y discusión. Lo mismo cabe decir respecto de los nuevos tratamientos que se proponen. La dificultad para aprender a leer está relacionada con un funcionamiento atípico de algunas áreas del cerebro que intervienen en procesos perceptivos y cognitivos relacionados con la lectura. Algunas partes del cerebro del niño disléxico trabajan diferente que las de sus pares de edad no disléxicos. Los disléxicos emplearían vías cerebrales diferentes que los lectores normales. Las regiones del hemisferio izquierdo, habitualmente encargadas de procesar la información verbal escrita y la comprensión del lenguaje y el habla, están mucho menos activas en los niños disléxicos cuando tienen que discriminar sílabas. Muestran hipoactivación de la corteza visual y auditiva y muestran una actividad mayor en el área frontal (tal vez, para compensar). Los buenos lectores lograron automatizar el mecanismo de reconocimiento de las palabras. Identifican las palabras con rapidez y precisión

GUillermo Fossati
Dr. en psicología Educacional, máster en psicología y máster en Educación por la Universidad de Minnesota (EEUU)
drguillermofossati@ adinet.com.uy

Especialistas del Instituto de Foniatría de la Universidad de Medicina de Hannover dividen nuestra capacidad de comprender el lenguaje en cinco niveles. En la base están las llamadas Habilidades de Nivel Básico, el análisis inconsciente y automático del proceso cronológico y del tono de los sonidos escuchados. Fallas en la automatización de procesos básicos parecen estar en la base de los problemas del niño disléxico.

oRACionES pALABRAS
y leen de manera global. Activan más la región occipital-temporal del hemisferio izquierdo –vía rápida para la lectura–. Una mirada rápida de las palabras que forman parte de su léxico ortográfico y fonológico produce la activación inmediata de su pronunciación en la memoria. Utilizan la decodificación grafemafonema solo para el reconocimiento de palabras no conocidas. Se piensa que esta capacidad para la identificación rápida y precisa de las palabras depende del conocimiento ortográfico; un sistema de asociaciones entre la fonología y la ortografía de las palabras. frecuencias en destrezas auditivas, visuales y motoras. Se ha visto que al entrenar estas funciones básicas se genera una mejora significativa en la lectura y la escritura.
t t t t

SÍLABAS SoniDoS niVEL BÁSiCo
Con frecuencia estas condiciones deficitarias no se hacen obvias puesto que los niños logran compensarlas en otro nivel. Aprenden a buscar vías lectoras alternativas. Sin embargo, al proceder de esta manera, el niño termina pagando un alto costo afectando la comprensión de lo que lee. Pone demasiado esfuerzo cognitivo en la decodificación del texto. Una lectura ineficiente de las palabras de un texto hace que una proporción importante de la capacidad de procesamiento sea “consumida” en la lectura de las palabras del texto; dejando menos recursos para la comprensión de lo que se está leyendo. Otra ayuda, que ha mostrado ser un complemento efectivo, consiste en entrenar, tecnología mediante, la coordinación y comunicación entre los dos hemisferios cerebrales. Procedimiento que se basa en el hecho de que la conexión entre los dos hemisferios (cuerpo calloso) suele estar funcionalmente afectada en los niños disléxicos. l

E

n los últimos años, la búsqueda de las causas ha sido más exitosa. Esto surge a partir de evidencia que sugiere la existencia de un número amplio de conexiones entre la dislexia y dificultades asociadas con la automatización de distintas destrezas básicas. En particular destrezas relacionadas con el procesamiento auditivo y visual a nivel central (cerebral). En breve, funciones básicas relacionadas con la resolución de tiempos y

omprendemos oraciones al entender las palabras que las componen. La comprensión de las palabras se basa a su vez en la habilidad para percibir sílabas y sonidos. Finalmente, en un nivel más básico, analizamos en forma subconsciente y automática, entre otras cosas, el orden cronológico y el tono de los sonidos que oímos. Estas funciones de nivel inferior o básico se utilizan para identificar sonidos, fonemas, y sílabas. Es a partir de una insuficiencia o debilidad relativa en este nivel básico que se terminan afectando también los niveles superiores y se compromete la automatización adecuada del proceso lector. Entrenar estas funciones básicas impacta positivamente en la capacidad para procesar información. Esto es, entre otras cosas, lograr aislar los sonidos que componen las palabras y descomponer las palabras en

C

ThE SóTAno
edUardo espina
eduardoespina2003@yahoo.com

Coimas y más

E

l emperador Sepp (Blatter) tiene razón en enojarse con los periodistas que exigen transparencia al órgano regente del fútbol mundial: los medios de comunicación no entienden que la FIFA no es una junta internacional de moral sino una usina generadora de capitales y por lo tanto está de más entrar en minucias intrascendentes y exigir que desaparezca la corrupción en dicha federación internacional. Blatter, seguramente con mayor poder

real que el secretario general de la ONU, tiene toda la razón en querer restarle importancia a las graves acusaciones de corrupción contra algunos integrantes de la todopoderosa federación, pues sin buenas coimas de por medio es imposible hacer negocios, y menos esos negocios que dejan multimillonarias ganancias para las partes involucradas. La situación financiera de la FIFA puede considerarse extraordinaria y uno de los responsables del auge de esa

gran factoría de capitales es Blatter, quien detrás de su imagen de dirigente políticamente correcto –no olvidemos que otorgó a África su primer mundial de fútbol– esconde su indisimulable condición de pirata suizo para el cual ningún caballero es más poderoso que Don Dinero. Con el respaldo de gigantescas multinacionales tales como Coca-Cola, Visa y Adidas, la FIFA se ha convertido en una especie de Papá Noel que anda por el mundo haciendo regalos, pero con una gran diferencia respecto al famoso personaje asociado a la Navidad: si alguien quiere tener un regalo de la FIFA, como

la organización del Mundial de Fútbol o de algún torneo internacional importante, debe primero pagar para tener su regalo. En el mundo del feroz capitalismo nada es gratis, ni tampoco la FIFA está para andar haciendo caridad. Así pues, con el peso de una de las etapas más corruptas en la historia del deporte profesional, el emperador universal Blatter se apronta para comenzar otros dos años de reinado. Dicen que al terminarlos se retirará, pero de aquí hasta entonces seguramente se las ingeniará para continuar en el poder, que es en el único lugar donde le interesa estar. l