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La no-resistencia en el aikido

Lionel Ehinger Revisión: Alfredo Avila M. (instructor) Querétaro Aikikai Querétaro, Qro. Diciembre de 2006

SUMARIO – Este documento diserta sobre la característica de no-resistencia del aikido y de cómo nos ayuda en nuestra vida cotidiana.
También se comenta que los componentes más importantes para lograr la no-resistencia son una adecuada respiración y los movimientos circulares, que reflejan los movimientos que existen en la naturaleza. Resulta interesante también el reconocer que la práctica de la meditación taoísta es muy similar a la práctica del aikido. De esta manera “el camino” del aiki pasa a convertirse en todo un concepto cuando se le da un significado amplio y una aplicación no solo dentro del área de entrenamiento, sino en la vida cotidiana.

resistencia integral que incluye aspectos físicos, mentales, emocionales y espirituales. Es por eso que el aikido es referido también como una disciplina que busca la reconciliación.

TÉCNICAS CIRULARES
El universo (desde los átomos hasta los planetas y sus movimientos) es circular, no cuadrado. Estar en armonía con el universo requiere reflejar estos movimientos circulares. Es interesante identificar que la mayoría de las técnicas del aikido incorporan movimientos circulares (el movimiento espiral es también un movimiento circular). Ikkyo-ura (ilustrado en la figura 1), irimi nage, kote-gaeshi y las técnicas a partir de ushiro tekubi-dori son algunas de las las técnicas más notables para mí en ese aspecto. Además, podría decirse que en todas las técnicas de aikido se enfatiza una fluida flexibilidad, girando y rotando, manteniendo un equilibrio estable. Similarmente, muchas de las técnicas de retención (control) tales como las que se aplican en las muñecas (como nikkyo) y en los codos, flexionan las articulaciones en la dirección natural de éstas. Pese a que estas técnicas están en armonía con las flexiones naturales, son dolorosas y efectivas si uno se resiste en su contra.

INTRODUCCIÓN
El aikido es una disciplina marcial japonesa desarrollada por Morihei Ueshiba (1883-1969). La palabra, en japonés -合氣道 - está compuesta por tres “kanji” o ideogramas. El primero, 合, ai, que puede ser entendido como “armonía”. El segundo, 氣, ki, que se refiere a “espíritu” o “energía”. El tercero, 道, do, que coincide con el ideograma chino “tao”, siginifica “camino”, “vía” o “método”. De esta manera, el significado de la palabra “Aikido” puede ser entendido como “vía de la armonía espiritual”. En un sentido más amplio, puede definirse como “el arte de la asimilación y unificación con la naturaleza”, donde no hay dualidad, ni lucha, ni adversario. Por el contrario, sólo existe la armonía entre nuestro espíritu y el espíritu del Universo, y las técnicas de Aikido son la realización material de esta armonía." [1] A diferencia de muchas artes marciales y deportes de combate, el aikido nos enseña a no resistir ante una agresión, sino a aceptarla, transformarla y utilizarla. Es precisamente en este espíritu de no-resistencia donde radica la dificultad para “dominar” las técnicas de esta disciplina (varios artículos y personas que han practicado diferentes artes marciales coinciden con esta aseveración). Esta dificultad se debe en parte a que el ser humano tiende a resistir instintivamente a toda fuerza contraria. Lograr revertir esta tendencia requiere muchos años de práctica constante y aplicación contínua.. Como consecuencia de su entrenamiento, poco a poco los aikidokas (合気道家) desarrollan una actitud de no-resistencia física, inclusive fuera del dojo (por ejemplo en caídas que puedan ocurrir en la vida diaria). Con un esfuerzo consciente, esta actitud de no-resistencia física se puede transmitir al resto de lo que compone el ser humano. Se puede hablar de una no-

Figura 1. Ikkyo. Ilustración de Oscar Ratti [2].

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También hay algunas técnicas que tienen una apariencia de ser mucho más agresivas y menos circulares y armoniosas, como por ejemplo el irimi nage omote. En esta técnica entramos (irimi) en lo que parece ser en contra del oponente. Sin embargo, antes salimos ligeramente de la línea directa del ataque, entrando al punto ciego del “atacante” (uke) y desviamos la trayectoria del ataque. Esta desviación es la transformación de la energía del oponente, la reconciliación que nos permite no resistir directamente al ataque. Este sencillo análisis puede ayudar a demostrar que cuando se analizan más a fondo aquellas técnicas que aparentan ser directas se puede apreciar que en realidad existe la armonía y la no-resistencia. Las técnicas circulares son más fáciles de realizar sin usar fuerza, por el impulso que genera la espiral. En otras técnicas, tenemos tendencia a compensar una falta de técnica con más fuerza, especialmente cuando el oponente es físicamente más fuerte, pesado o duro. Estos casos nos obligan a perfeccionar la técnica de aikido, a estar en correcta armonía con nuestro uke y a respirar correctamente. Como se mencionó anteriormente, los movimientos de la naturaleza son circulares. Además son eficientes, racionales, suaves, con el centro inmovible, firme y estable. Similarmente, los movimientos del aikido mantienen este centro estable y firme con un enfoque en una rotación esférica. En el cuerpo humano, el movimiento continuo y flexible que origina la cintura es como la ejecución de una danza, lo que genera también un movimiento lleno de gracia estética. Gran parte de la belleza de las técnicas del aikido derivan del movimiento de todo el cuerpo, como un conjunto, un todo armonioso. Estos movimientos de pivote, entrada, y giro se usan para controlar y vencer al oponente. De esta manera, el principio de la rotación esférica nos permite defendernos de un oponente más grande y más fuerte.

universo de la cual todos los demás principios y fenómenos proceden. En la China antigua esta palabra hacía referencia al “Camino de la Naturaleza” o bien, al “camino del cielo”[4]. Ya que no puede ser entendido simplemente intelectualmente, es necesario sentilo. El ideograma 道, existe tanto en el chin (“tao”) como en el japonés (“do”), y es el tercer ideograma de la palabra aikido. En ambos casos el significado es el mismo y pasa a convertirse en un concepto, más que en una palabra. “El tao nunca hace nada, sin embargo, a través de él todo se hace” [5]. Estas palabras famosas de Lao-tzu no pueden ser tomadas en el sentido literal, porque el principio de “noacción” (wu-wei) no se considera inercia, pereza o simple pasividad. En el contexto taoísta, que aplica también para el aikido, “noacción” quiere decir no forzar, no ir en contra del li (o ki en japonés). El “no hacer nada” es seguir la vena de la madera, nadar con la corriente, bajar sus velas al viento, tomar la marea como sube. Lo anterior se ejemplifica en el aikido cuando un oponente es vencido por la fuerza de su propio ataque, a veces hasta sin tocarlo como en técnicas de kokyu-nage (proyección usando el poder de la respiración, ejemplificado en la figura 3).

OBJETIVO DE LA PRÁCTICA
El objetivo del aikido no es perfeccionar un paso específico o una técnica como tal, sino mejorar el carácter del practicante de acuerdo a las reglas de la naturaleza [3]. La meta de un aikidoka es tener control total de su mente y de su cuerpo, para mantener una posición alerta y calmada. Se parece al estado de meditación, pero una meditación activa. Realmente el propósito último de la meditación sentada es de poder llegar a meditar todas sus acciones, estar en estado constante de meditación. Es el estado de iluminación que los budistas e hindúes llaman “nirvana”. Es el mismo estado que busca el aikidoka, a través de una práctica diferente.

Figura 3. Kokyu nage. Ilustración de Oscar Ratti. [2] Este principio está ilustrado también por la parábola del pino y del sauce bajo una nieve pesada. La rama del pino, siendo rígida, se rompe bajo el peso, pero la rama del sauce cede al peso y la nieve se cae. Sin embargo el sauce no es flácido, es “elástico“. Así la “no-acción” es el estilo de vida de alguien que sigue el Tao (camino) y se debe entender principalmente como una forma de inteligencia: conocer los principios, las estructuras y las corrientes de los asuntos humanos y naturales tan bien que se usa lo menos energía posible para manejarlos. Esta inteligencia no es solamente intelectual, es también la inteligencia “inconsciente” de todo el organismo, que toma la línea de menor resistencia en todas sus acciones. “Lo blando vence a lo duro; Lo que carece de forma penetra lo impenetrable; hay valor en no actuar” [6]. Esto se puede ilustrar con el ejercicio de aikido del “brazo indoblable”. El brazo se extiende al frente y el oponente está invitado a doblarlo. Si mantenemos el brazo rígido, un oponente fuerte lo

EL TAO Y EL AIKIDO
El “tao” es un concepto chino cuya traducción es “camino”, “manera”, “medios”, o “doctrina”. En el Tao-Te-Ching está generalmente usado para describir lo que no se ve, lo que no se puede nombrar (“el que nombra el Tao no lo conoce”), lo que no se puede conocer, siendo la ley fundamental del

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podrá doblar. Si al contrario lo mantenemos con tranquilidad, con los ojos fijados en un punto distante, con la sensación que es una manguera a través de la cual fluye el agua hacia este punto, va a ser extremadamente difícil doblar el brazo. Los principios de la práctica del taoísmo son: concentración, percepción directa, simultaneidad, vacío, totalidad, centro, tranquilidad, equilibrio, humildad, cambio, movimiento y ritmo [7], muy parecidos a los principios del aikido y se pueden resumir por “no-resistencia”.

LA NO-RESISTENCIA EN LA VIDA COTIDIANA
Como se mencionó anteriormente, el principio de la noresistencia se aplica en aspectos de nuestra vida cotidiana. En el ámbito físico: Se puede usar cuando nos caemos, por ejemplo. En conflictos en la calle puede ser extender una mano amigable al que nos quiere atacar o correr de él, antes de usar una técnica de aikido si ninguna de las dos “alternativas” de no resistencia funcionó. Este principio se aplica también en otro deporte que me gusta mucho: el surf. No se puede resistir a las corrientes ni nadar en contra de ellas. Al contrario, hay que usarlas para poder pasar las olas. Igualmente no se puede resistir a las olas para poder montarlas, se tiene que estar en armonía con ellas para usarlas y tomar velocidad. En el ámbito relacional: A diario enfrentamos agresiones verbales. La no-resistencia no es forzosamente quedarse callado. Una alternativa es aceptar esta agresión, desviarla y usarla sin que nos lastime. En el ámbito emocional: La no-resistencia puede ser practicada en experiencias tan “insignificantes“ como en el tráfico. No resistir es aceptar el retraso y usarlo para pensar en algo productivo o meditar, en vez de frustrarse. La frustración y el estrés son productos de la resistencia a una circunstancia externa no deseada. También puede ser practicada para ayudarnos en situaciones mucho más difíciles como en separaciones dolorosas, pérdida de un trabajo o muerte de algún familiar. En todas estas situaciones como en las técnicas del aikido, respirar profundamente y regularmente nos ayuda a no resistir.

EL USO DE LA FUERZA Y LA RESPIRACIÓN
Un gran reto dentro de la práctica del aikido es buscar no usar la fuerza muscular, sino usar el ki (氣), la energía que viene de nuestro centro, o hara. Este punto se puede ubicar abajo del ombligo y coincide también nuestro centro de gravedad. Es el lugar de donde viene la respiración profunda (kokyu, 呼吸), necesaria para meditar y para practicar el aikido. Una vez que se se toma conciencia del centro y de la respiración adecuada, y con práctica contínua, se va adquiriendo una mejor técnica. Se puede estar poco a poco más relajados al realizar algún movimiento. Relajados no quiere decir flácidos, sino enfocados pero no tensos. Esto ayudará a usar más ki y menos fuerza. Al tensar los músculos, también tensamos nuestro abdomen y tensamos nuestra respiración. Al respirar profundamente en armonía con el movimiento, relajamos los músculos y empezamos a usar más ki. Una respiración con mucha inhalación es una respiración relacionada a un estado de estrés, de miedo, de tristeza (por ejemplo una persona llorando tiene problemas para exhalar, está inhalando mucho y exhalando poco). Está ubicada a nivel del pecho. Al contrario, una respiración con mucha exhalación es una respiración relacionada a un estado de depresión, de cansancio, o de enojo. Una respiración adecuada debe ser balanceada, tener el mismo tiempo y la misma intensidad durante la inhalación que durante la exhalación. También es importante que salga de lo más abajo posible, hacia nuestro hara.

CONCLUSIONES
Como adolescente, leí el libro de Dan Millman “El guerrero pacífico” [8]. Trata de la búsqueda de la felicidad de un estudiante atleta de alto nivel con la ayuda de un viejo “guerrero pacífico”. El tema gira alrededor de la no-resistencia física, mental, emocional y espiritual. He leído este libro muchas veces y dejó una huella muy fuerte en mi vida. Libros posteriores de Dan Millman mencionan más específicamente el aikido como una práctica que ayuda a desarrollar la no-resistencia en nuestra vida cotidiana. Fue en base a esta recomendación que comencé a practicar el aikido. Cada persona puede obtener diferentes aprendizajes de este libro a diferentes etapas de su vida. Uno de los puntos que me parecen importantes es que no hay momentos ordinarios, cada momento es importante. Por ejemplo en el aikido, no solamente importa la técnica, sino también el momento de entrar al tatami, lo que pasa después de terminar la técnica, inclusive el momento de cambiarnos, cada momento merece toda nuestra atención. Esto es la meditación activa, afilar nuestra atención como un guerrero, poner atención a cada una de nuestras acciones, posturas, palabras, pensamientos.

Figura 2. Suwari waza kokyu-ho (呼吸法) Un ejercicio que ayuda para entrenar el uso de la respiración en vez de la fuerza es el suwari-waza kokyu ho (figura 2). En éste nos centramos y usamos nuestra respiración para desequilibrar al oponente.

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Otro punto muy importante es precisamente el de no resistir a los cambios, a la vida en general, estar en paz. La vida es cambio, y la resistencia solo causa estrés (emocional y físico). Se debe tener sentido de humor y aceptar lo que nos da la vida, porque es la única manera de ser feliz. Es el camino del guerrero pacífico. A través de las técnicas del aikido siento que he podido aprender y practicar la no-resistencia física, y a veces he podido aplicarla a otras áreas de mi vida. Me falta todavía mucho para estar en armonía (no resistir) constantemente, pero el “do” del aikido nos recuerda que no es un estado estático, es un camino.

REFERENCIAS
[1] http://www.flaikido.org/2.htm [2] Oscar Ratti. Irene Westbrook. Aikido and the Dynamic Sphere. [3] http://www.aikikai.or.jp/eng/index.htm [4] http://en.wikipedia.org/wiki/Tao [5] http://aikidojodelevittown.blogspot.com / 2006_05_01_aikidojodelevittown_archive.html [6] Dan Millman, “El Guerrero Pacífico”. (www.danmillman.com) [7] http://www.angelfire.com/pe/taichiterapia/-II¿%20Taoteking.htm [8] http://www.aikidofaq.com/essays/index.html#Budo.4.3.

Lionel Ehinger presenta este tema como parte de los requisitos para obtener el grado de 1er kyu ante Aikikai México. Su examen se llevó a cabo el 10 de diciembre de 2006 en el dojo central México Aikikai, bajo supervisión del Sensei Michael Moreno. Comenzó su práctica en Australia y Nueva Zelanda en el Ki Society en 1995, donde obtuvo su grado de 5° kyu. Reinició la práctica del aikido en Ginebra, Suiza en marzo de 2002 en un club de la Unión Suiza de Aikido (aikikai) donde obtuvo sus grados de 4° a 2° kyu. A su llegada en México a principios del 2006 se integró al grupo de Querétaro Aikikai, de la Federación Mexicana de Aikido.

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