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■ MAR DEL PLATA ■ DOMINGO 22 DE JULIO DE 2012

IDA Y VUELTA: cultura@lacapitalmdq.com.ar

UN PLÁSTICO NOTABLE DE MAR DEL PLATA RECIENTEMENTE FALLECIDO

El futuro de la obra de Pablo Menicucci
Un grupo de cuadros se exhibe en Buenos Aires, otros integran una muestra de la Fundación Proa, en Capital. Hay obras en casas de amigos y en el Museo Castagnino. Los allegados al pintor sueñan con un espacio permanente en Mar del Plata. Su última curadora piensa que a Menicucci hay que hacerlo conocido en el mundo.
Por Paola Galano

Yo estoy preocupado porque mi obra no va a trascender”. Unas semanas antes de morir, Pablo Menicucci le confesó a su amiga Nélida Valdés ese viejo miedo: que su obra -una prolongación de la vida de un artistapermanezca olvidada, cerrada a nuevas miradas, sin más mérito que el que ya tuvo. Contenedora, El artista con su enorme instalación dedicada al glamour del cine y a la Nélida lo miró y lo tranquilizó. diva que tanto amaba, Sophia Loren. Esa obra ganó justamente el Premio “Vas a tener tu sala en el Museo de George Braque. Abajo, Pablo y sus amigos festejan la obtención del reArte Contemporáneo”, le dijo. conocimiento en Galería del Mar, donde la pieza se expuso. Esa distinNélida es escultora y es la esposa ción fue clave en su carrera. de Oscar Elissamburu, otro artista plástico de Mar del Plata. En la casa 19.30 y a causa de una neumonía puesta por cuadros inscriptos dende ambos, un Pablo con su salud con la que batallaba desde hacía tro del movimiento pop y considevisiblemente deteriorada pasó al- semanas, deja al descubierto el di- rados de un nivel superlativo. La cuestión se complejiza porgunas de sus últimas tardes, entre lema del futuro de su obra, comque el plástico podría no teun puñado de sus propias ner descendencia, y además, obras que el matrimonio guarporque sus telas están desperda en espera de alguna defini“Llegaba vestido con unos digadas en varios lugares, ención y las acuarelas que solían pantalones magenta. La gente tre ellos la galería de arte Ofedarle para que aflojara la mano lia, ubicada en Palermo, en la y viera que, aún enfermo, topreguntaba ‘¿y ése quién es?’. ciudad de Buenos Aires. davía podía pintar. Se vestía muy bien, sabía comLa muerte de Menicucci, producida a sus 78 años, el 11 binar los colores” (Valdés). (Continua en página 4 y 5) de julio pasado, cerca de las

Las 8 preguntas para Jorge Churio (*)
¿Qué error le molesta más advertir en un texto literario y cuál es el último que halló en el libro que está leyendo o que acaba de leer? -El auto-plagio. El último que hallé fue en “El Juego del ángel” que bien podría llamarse “El refrito de mi otra novela”.

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(*) Churio nació en Mar del Plata en 1965. Es ingeniero egresado de la Universidad local, se dedica a la industria de las telecomunicaciones y es escritor. Desde 1997 está radicado en Vicente López. Participó en talleres literarios con Francisco Cascallares, Alberto Laiseca, José María Brindisi, Silvia Plager. Hizo varios cursos cortos en Casa de Letras, Malba y Casa das Rosas (San Pablo). Publicó el cuento “El grupo de los jueves” en el El libro de los talleres VI, de Editorial Dunken, 2009; el cuento “Las socho” en el libro Poetas y narradores contemporáneos, Editorial De Los Cuatro Vientos, 2011 y en la antología “Las Socho”, de Editorial Trumalina, 2012. Ganó el tercer lugar en el concurso Grammata. (Auspiciado por Fundación El Libro y Eudeba) con el cuento “Dospuntocero”. Y actualmente prepara una segunda antología y una novela.

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C U LT U R A DIARIO DE LECTOR

Domingo 22•7•2012

Dejarse contar una historia
Por Gabriela Urrutibehety

l lector que escribe un diario recibe en sus manos un librito pequeño, finito. Desde la tapa, una fotografía en blanco y negro de un anciano oriental, pura arruga su rostro, sosteniendo una niña pequeña. El título remite a la foto y la foto a la historia. El autor es francés, Philippe Claudel, pero el protagonista no. La novela, pequeña, dulce, bonita, se llama La nieta del señor Linh, y habla de un inmigrante ¿vietnamita? en París, un viejo que lo único que ha podido rescatar de su tierra arrasada es su pequeña nieta. Hay una ciudad inmensa y amenazante, un amigo inesperado, un dolor terrible, una esperable barrera idiomática y una historia chiquita escrita en frases breves, de ritmo austero. El lector que escribe un diario co-

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pia un fragmento, prácticamente al azar: Hay en él algo que lo atrae: “El anciano piensa en todo eso. Sentado en ese banco que en sólo dos días se ha convertido en un pequeño rincón familiar, un madero flotante al que se hubiera agarrado en medio de una ancha, turbulenta y extraña corriente. Y con su cuerpo calienta el último brote de la rama, que de momento duerme sin temor, melancolía ni tristeza, con ese sueño de criatura ahíta, feliz de sentir la calidez del ser querido, su tibia suavidad y el arrullo de una voz acariciante. “El lector que escribe un diario encuentra que el fragmento sigue la vieja regla del tres: tres adjetivos, tres sustantivos, tres construcciones con prácticamente los mismos modificadores. No es un gran hallazgo estilístico, piensa el lector que escribe un diario, pero es efectivo. El inicio tiene la misma estructura: “Un an-

ciano en la popa de un barco. En los brazos sostiene una maleta ligera y a una criatura todavía más ligera. El anciano se llama Linh. Es el único que lo sabe, porque el resto de las personas que lo sabían están muertas”. El autor es guionista, dice la nota biográfica y el lector que escribe un diario cree que acá se nota. Puesta en situación, presentación del personaje principal y listo. El segundo párrafo es la descripción de una escena típica de película típica -el lector recuerda aquella en la que Gardel canta Volver, aunque aquí es al revés, no se vuelve si no se va-: “De pie en la cubierta, ve alejarse su país, el país de sus antepasados y sus muertos, mientras la criatura duerme en sus brazos. El país se aleja, se hace infinitamente pequeño, y el señor Linh lo ve desaparecer en el horizonte durante horas, pese al viento que sopla y lo zarandea”.

La historia es simple, pero está puesta manejada desde los detalles, desde los planos detalle, podría decirse: el vestido, la comida, la papilla, la bata, el banco de la plaza. El dolor, el amor, la soledad, la solidaridad no son sustantivos abstractos sino pequeños gestos visibles desde la letra como si uno estuviera en el cine. El drama de la guerra, las migraciones, la soledad, el abandono, la xenofobia, el lugar de los ancianos, las pérdidas permanentes están allí a la mano. El lector que escribe un diario piensa en cómo se enlaza tanto horror contemporáneo en un final feliz. Sabe que hay discusiones ideológicas y políticas que le reclaman a la literatura otras cuestiones. Pero leyendo la pequeña novela, cree que resulta

una buena muestra de cómo, con materiales que están a la mano, ahí a la vista, sin demasiadas pretensiones ni rebuscamiento, se puede ser altamente efectivo. Y contar una historia que se lee por el placer de dejarse contar una historia ■

Editorial patagónica mira a la literatura del sur
Una mirada plural que va de lo específico a lo diverso y de lo local a lo internacional, caracteriza al sello editorial patagónico “Espacio Hudson”; libros a bajo costo que acompañan las ediciones del periódico Extremo sur, irradiado desde Chubut al resto de la Patagonia. El catálogo de dicho sello, poblado de libros de narrativa, ensayo, poesía y crónica, pone su eje en temas y autores patagónicos -cuentos de Juan Carlos Moisés, notas periodísticas del poeta Raúl Artola y letras de Titín Naves, un referente del rock del sur- pero además se abre a expresiones diversas, como antologías de poesía saharaui y catalana. “Espacio Hudson” muestra la voluntad de rescate de su director, el escritor y periodista Aliaga, autor de una profusa obra poética y con un trabajo arduo sobre aspectos diversos de la literatura patagónica, la poesía escrita en lengua mapuche y, en general, la cultura sureña, como la valoración de la obra de un poeta olvidado: Bustriazo Ortiz. En ese registro se mueven títulos como “De hogueras y prohibiciones”, en el que Osvaldo Bayer rememora su trabajo periodístico en Esquel y las investigaciones que lo llevaron a “La Patagonia rebelde”, y “Así empezó mi vida libre” testimonio autobiográfico de Asencio Abeijón, uno de los principales cronistas de la Patagonia. Sostiene Aliaga que el proyecto “Espacio Hudson” se inició en 2007 con una distribución en librerías, para luego perfilar una colección que tuviera salida en los quioscos junto al diario El Extremo Sur: “Comprobamos que gente de Chubut y Santa Cruz que no tienen librería alguna, veían a nuestros libros en el quioscos y los compraban”. El proyecto, expresa Aliaga, propone una apertura en los contenidos con el objetivo de difundir lo mejor que se escribió y se escribe en la Patagonia, pero con un catálogo abierto a escritores de otras regiones, como las antologías citadas, un ensayo sobre la escritura del poeta uruguayo Eduardo Milán y otro de entrevistas del escritor Osvaldo Aguirre. Y vuelve al tema de la diversidad: “Dentro del cambio de tecnologías y paradigmas ideológicos, creemos que es posible recuperar afinidades entre autores de distintos lugares del mundo pero con miradas ideológicas y estéticas que confluyen, y hacer conocer sus obras ante otros públicos. Nos gustan las mixturas y los cruces, nos interesa el debate político y la relación entre literatura y política”. Se impone el ámbito patagónico como usina de temas históricos, literarios y sociales, y Aliaga sintetiza aquellos títulos que le gustaría que integren “Espacio Hudson” en el futuro: “La revisión de la historia de los territorios del sur -desde los fusilamientos de Santa Cruz que investigó Bayer hasta la masacre de Trelew en 1972 o la persecución persistente a descendientes de mapuches y tehuelches- incluye muchos capítulos pendientes”. “Hay debates intensos y vigentes que cruzan elementos históricos con hechos de actualidad rabiosa, como el debate por los recursos naturales en relación con las explotaciones mineras, las tierras en manos extranjeras, la lucha de los pueblos originarios y la discrecionalidad de la Justicia”. Concluye afirmando que entre esos temas, intentará reflejar la producción de diversos grupos de arte y literatura integrados por gente joven, y añade que este año publicará: “Una historia de la YPF estatal, reactualizada a partir de la expropiación”. Además, “Espacio Hudson” tiene en preparación obras de autores iraquíes, mexicanos, peruanos y españoles, y de los poetas argentinos Arturo Carrera y Diana Bellesi ■

Mar de palabras
Imagen de la serie fotográfica “Poderosas Olas Internas”, de Maximiliano Bendahan, en playa Rustika, en el sur marplatense. (Más imágenes en bendahan.com )

“Y nos quedamos allí, simplemente en silencio. Desnudos. Mirando el cielo inflamarse de luz. Tan emocionados y felices. Como si hubiéramos sido

puestos allí justo en ese momento”.
Fragmento de “El poema que no escribí”, de Raymond Carver.
(*) Esta y otras obras de pintura y fotografía podrán verse hasta el mes de setiembre en “Del Mar Art Gallery” (planta baja del Paseo Jesús de Galíndez y Colón).

Las 8 preguntas para Jorge Churio
¿Qué situación de su vida cotidiana encontró reflejada con sorpresiva exactitud en un libro, una película, una canción o cualquier otra obra de arte?

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-En una película de George Clooney “Amor sin Escalas”, recuerdo una escena en que llega a su departamento y en el armario sólo hay una camisa. Me pareció una metáfora per-

fecta (y demasiado conocida) de la soledad del viajero de negocios.

Domingo 22•7 •2012

C U LT U R A HOMENAJE AL GRAN POETA

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Bajarlía: de vanguardistas y ciberpunks
La escritora da a conocer un reportaje inédito que le realizó al poeta Juan Jacobo Bajarlía, quien falleció el 22 de junio de 2005. Siempre más allá, habló de las computadoras, de la virtualidad y de las metáforas.
“Los monstruos de la imaginación conquistaron el espacio para preceder al hombre”
Por Stella Alvarado Exclusivo para LA CAPITAL stella-alvarado@hotmail.com

ben ser creadores; no repetidores o comparativos. DE LA FICCIÓN AL TRANSREALISMO -Desde 1984 se habla en EE.UU. de un nuevo concepto en la literatura, de una subcultura. Más precisamente del movimiento Cyberpunk... -En una línea de convergencia anticipatoria dentro de la literatura fantástica, están los escritores que rondan nuevas dimensiones extrafísicas, otros mundos donde se habla de una realidad virtual. Me refiero específicamente, a la literatura Cyberpunk y a los referentes más puntuales dentro de este género. Si bien esta literatura no está muy difundida, la película Blade Runner está basada en un relato de Philip K. Dick, uno de los escritores favoritos de de los cyberpunks. Asimismo, Gibson en Count Zero introduce unos extraños personajes, como los cyberpunks y los ghoticks, adaptados a la nueva subcultura, cuya filosofía no difiere de la que pregonaban sus antepasados. “No hemos venido a producir, sino a consumir vuestros excrementos”, dicen, por que saben que la civilización está enferma y se cae en inacabables fragmentos. La obra de Gibson es desconcertante. -Frente a una realidad que es al mismo tiempo una no-realidad, se puede inferir que las posibilidades literarias son mucho más amplias en el mundo de los ordenadores, que en el de los viajes espaciales. Gibson, a través de su obra, se refiere a la penetración de la máquina en todos los aspectos de la vida cotidiana. Convierte al humano en un adjunto de la máquina. Y yo recuerdo que hace más de 40 años, anticipándote a esta realidad, escribías: “El hombre copuló con la máquina. Sus descendientes habían perdido la sombra”. -Si la ciencia ficción procesaba el futuro con vistas al cambio, la literatura ciberpunk se introduce en un mundo en que la realidad virtual crea sus fantasmas y sus “coetáneos”, con los cuales se puede tratar de problemas y deseos como si estuviéramos en presencia de nuestros prójimos. De esta manera, un “ser” creado por las computadoras es tan asombroso como un ser humano. No nos extrañemos, entonces, de que un día en que estemos desolados, los convoquemos a nuestra mesa o a nuestra angustia para vivir una ilusión paliativa, tremendamente material. El universo de la prohibición ha dejado de existir y el hombre ha dado un paso más en su semejanza con el Gran Hacedor ■
(*) Alvarado es poeta, ensayista, biógrafa y curadora de la obra literaria de Juan-Jacobo Bajarlía. Foto: gentileza de Manuel Losada.

El último rebelde
Por Sebastián Jorgi

“Nuestro grupo pregonaba una poesía que fuera escrita sin mayúsculas y sin puntuación, esto no significaba que cualquiera se transformara inmediatamente en poeta”
-La mayoría de los que se autotitulan poetas, caen en la trampa del descriptivismo, y eso es lo que los mata; mejor dicho, es lo que mata a la poesía. Pero este es un tema permanente, sobre todo el de la imagen. Porque la mayoría insiste en creer que para que haya poesía debe haber metáfora. Y esto no es así. La metáfora es una relación de analogías donde el poeta no está inventando nada; es decir que mediante algo conocido, se refiere a otro algo desconocido. En cambio, mediante la imagen, sí hay invención, porque la imagen es el conjunto de términos antitéticos que crean un concepto emocionalmente poético, donde –en una relación de autonomías- se interpreta que, recién ahí, el poeta es creador. -El Creacionismo huidobriano proponía hacer un poema así como la naturaleza hace un árbol... -Entonces, sí. Si la metáfora es una relación de analogías y la imagen es una relación de autonomías, indudablemente, cuando el poeta trabaja con esta técnica, puede decirse que es un creador. Que es un Dios porque está creando. La imagen es una creación pura del espíritu. Ella no puede nacer de una comparación, sino de la proximidad de dos realidades más o menos alejadas. El mismo Borges sospechó que las metáforas y algunos adjetivos, si no eran muy originales no llegaban a fundamentar realmente una imagen. Por ejemplo, cuando Allen Ginsberg en Aullido habla de las maquinarias de la noche, está rozando el límite de la imagen, pero el grupo de la beat generation no se atrevió a romper con la metáfora. Recién ahora la nueva generación norteamericana ha entendido que de-

ranscurría la década del mencionas a algunos de los poetas ’50 – más precisamente el fundamentales o determinativos de año 1953- cuando se publi- la poesía de aquellos años, como por ca en nuestro país una antología ejemplo Pellegrini, Trejo y Molina poética seleccionada por Osvaldo entre otros- pertenecientes a los gruSvanascini y Horacio Becco. Su tí- pos que partían del surrealismo y se tulo era “Poesía Moderna Argenti- identificaban con las escuelas activas na” y reunía la obra de los primeros en el país. A la totalidad de ese nuevo vanguardistas nacionales, entre el- movimiento estético, se lo llamó los, Juan-Jacobo Bajarlía. ¿Cómo “Vanguardia”. -En el año 1950 publicas el libro surge el devenir de esta selección y tu participación en esta antología? de poesía “Estereopoemas”, dia-En el año 1944 formaba parte del gramado por Tomás Maldonado y Grupo de Arte Concreto-Invención y en su prefacio inscribías la siguieneran compañeros míos artistas y es- te nota: “Este libro fue escrito en minúsculas y critores de la talla sin puntuación de Raúl Gustavo “Saben que la para molestar a Aguirre, Edgard civilización está los ratones”. B a y l e y, To m á s -Esa dedicatoMaldonado y Gyuenferma y se cae en ria generó un la Kosice, entre inacabables hondo malestar otros. Nosotros tefragmentos” en Rega Molina, níamos la convicquien solía pución de que, por blicar algún artíejemplo, la nueva pintura debía ser totalmente abstrac- culo en el diario Noticias Gráficas. En ta, no debía ser descriptiva. Los mun- aquellas épocas no se concebía que se dos pictóricos debían ser creados por escribiera una poesía distinta, como el artista y no trasladados del entor- proponíamos en nuestro grupo; una no. Este mismo concepto debía ser poesía que trascendiera el lenguaje aplicado también a la poesía. Nuestro gastado, las palabras gastadas, las pagrupo pregonaba una poesía que fue- labras tomadas permanentemente ra escrita sin mayúsculas y sin pun- como señuelo para concretar una tuación. Indudablemente, esto no idea. Todos éramos Invencionistas. significaba que por carecer de pun- Constituimos la primera Vanguardia tuación o mayúsculas, cualquiera Argentina, pero en ese grupo, Bayley, que escribiera de esta forma se trans- Lamadrid y yo éramos los únicos poeformara inmediatamente en poeta, tas. Es esa la razón por la que aparecepero esa era nuestra manera de expre- mos en la Antología que mencionasarnos para combatir las formas tra- bas al principio de nuestra entrevista. -Dadas las estructuras antagónidicionales del lenguaje y especialmente a aquellos escritores que se cas entre descriptivismo e imagipreponderaban en las escuelas de esa nismo, metáfora e imagen, ¿cuál época. Es por eso que Svanascini y es, a tu entender, la razón de ser Becco reunieron en la antología que poética?

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Me decía quien fuera amigo y en cierta manera mentor, César Tiempo, en mi etapa de la Escuela Argentina de Periodismo -la misma en la que Juan Jacobo trabajó como docente-“lo mejor es olvidarse de los aniversarios”. Claro, me explicaba, podrían convertirnos en estatuas inertes. En esta ironía estaba de acuerdo Juan Jacobo, a quien mejor es recordarlo en su vivacidad, en esa permanente alegría por la creación, por la literatura con mayúscula, en esas chanzas y chistes, tanto sobre personajes del ambiente como por otras figuras políticas. Sí: sabía de todo y de todos, Juan Jacobo era capaz de penetrar en la historia argentina, pongamos por caso su obra teatral Monteagudo. No es la intención de esta nota resaltar o comentar su obra poética, trabajo que he realizado con toda humildad en mi libro Siete Contra Tebas (Torres Agüero Editor, 1997). Su generosidad dio el beneplácito para este trabajo. Generosidad palpable en su atención a las nuevas generaciones de poetas y de escritores, en sus consejos sin pedanterías ni engolamientos. Conocí a Juan Jacobo Bajarlía en los años Sesenta, cuando él levantaba pólvora en las polémicas de la calle Corrientes o de pronto lo veía en la librería Perlado en la calle Rivadavia a metros de Callao. Pero la amistad nacería en Mar del Plata, a principios del verano de 1982: nos unió LA CAPITAL por intermediación del poeta Pedro Leguizamón. En lo personal y como escritor, es mucho lo que debo agradecerle a Juan Jacobo Bajarlía, a través de simpáticas reuniones y de intercambios de escritores, ideas, posiciones. Claro que su sabiduría y sus anécdotas sabrosas llenaban todos los vacíos posibles. Esta fue su ciudad preferida, donde verano a verano, junto a la infatigable Enriqueta, nos deslumbró con sus conferencias en el Provincial y en otras instituciones de la ciudad. Ensayista de lujo, su libro “Jacobo Fijman: poeta a entre otras dos vidas”, debería haber recibió un premio nacional, pero el país y los intelectuales escritores más adheridos a la politiquería y a ciertos enjuagues (me refiero a los que ocuparon cargos en estos últimos veinte años) miraron de reojo su obra ■

Las 8 preguntas para Jorge Churio
¿De qué lugar, personaje común o circunstancia en general que ofrece Mar del Plata se apropiaría para incorporarlo como pasaje central de alguna de sus obras? -Serían dos personajes colectivos: Los bañeros y Los ins-

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pectores de las campañas de verano de la AFIP. El escenario sería Punta Mogotes. La trama es sobre un complot entre Los Inspectores y Los Bañeros: promediando la segunda quincena de enero, en el día de más calor, los inspectores avanzarán desde el complejo Punta Mogotes hacia la costa, los vende-

dores ambulantes tratarán de escapar por el mar, pero ahí intervienen los bañeros, que ponen la bandera de prohibición de baño. Todavía no se me ocurre quién sería el héroe ni cómo salvaría a los desdichados del aniquilamiento tributario.

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El futuro de la obra...
(Viene de página 1) “Pablo era desprendido, generoso, si necesitabas una obra para algo él te la regalaba, siempre fue así, al Museo Castagnino le dio mucha obra”, describió su amigo Juan Carlos Lugea. ¿Se trata entonces de reunir y exponer de modo permanente su obra en Mar del Plata, como quieren sus amigos de juventud, o más bien de hacerla girar por el mundo, para que su universo pictórico dialogue con los grandes nombres de la plástica actual? ¿Podrían hacerse ambas cosas? ¿El Estado local juega algún rol a la hora del rescate de los artistas de renombre que nacen en Mar del Plata? Y una última pregunta, más existencialista si se quiere: ¿adónde pertenecen los artistas? Interrogantes abiertos que deja el caso de Pablo Menicucci, un plástico que se movió entre París y Mar del Plata, que egresó de la Escuela Malharro en 1966 y que, un año después, en 1967 ganó el Premio Braque por el que obtuvo una beca de perfeccionamiento en Paris. Allí se topó, entre otras cosas, con el Mayo Francés. Y, cuentan sus allegados, su vida cambió para siempre. Realizó más de nueve viajes al exterior para estudiar y perfeccionar su técnica, pasó por el mítico Instituto Di Tella, fue hacedor de los pocos happenings que tuvo Mar del Plata y se convirtió en protagonista estelar de Galería del Mar, ese emblemático espacio pictórico local por el que pasó buena parte del arte nacional contemporáneo. Entre bocas descomunales, colores fuertes, los gatos que amaba, la influencia del cine y el rostro siempre iluminado de la bella Sophia Loren, su obra configuró los temas que marcaron a toda una generación. Atraído por los afectos familiares, eligió quedarse en esta ciudad, una elección seguramente difícil. Muchos sospechan que, de haber partido, su nombre brillaría al lado del de Marta Minujín, por citar a otro exponente del pop argentino.

Desborde
“Antes de fin de año”
“Antes de fin de año vamos a realizar una muestra homenaje”, respondió el secretario de Cultura, Luis Reales, sobre la posibilidad de mostrar la obra de Menicucci. El funcionario no precisó dónde se realizará, pero enfatizó en que el reconocimiento tendrá que tener “visibilidad” ■ La anécdota es muy conocida. Años ’60. Tiempos de happenings en Buenos Aires y en Mar del Plata. Galería del Mar. A Menicucci se le ocurre compartir una actividad creativa –el espíritu de estas reuniones-. Y para ello invitó a autoridades oficiales y a amigos artistas. En los primeros, se encontraban un militar y su esposa. “El sentido de su happening se desbordó por la gente. Alguien tiró una banana en el centro de la pista y se generó una verdadera explosión. La gente empezó a tirarse con cualquier cosa, sobre todo con comida”, recordó Lugea. Y el militar terminó suUna invitación escrita por el mismo cio “con fideos”. Tras ello, el Menicucci para asistir a “Pablo Bazaar”, artista tuvo que dar explica- un evento que organizó en Galería del ciones ■ Mar. Con humor, escribe “no se asuste
que no es un happening”, tras la locura que había significado su anterior aventura artística.

“Antes de irse a París, Pablo era recontra mujeriego. Tenía mucha pinta, tuvo novias actrices, porque empezó siendo actor. En Francia conoció a un arquitecto. Y cuando volvió ya no era el mismo” (Lugea).

Las mujeres eran, sin duda, su fuente de inspiración. Aquí muy joven, rodeado de maniquíes en su taller.

obra)”, reconoció. Desde el otro lado, los amigos de la juventud piensan que es Mar del Plata el destino natural de la valiosa obra del artista. Por eso no descartan que el nuevo museo de arte que se construye frente al mar contenga ese legado. “Tendría que haber un espacio permanente, aunque sea mínimo, en el que vayan rotando las

También actor, maquillador y diseñador de vestuario, Menicucci ideó el atuendo de los personajes de la obra de teatro Marathón, de Carlos Monti y dirigida en Mar del Plata por Jorge Lauretti. La obra fue realizada en 1986 por un elenco local. Estas ilustraciones pertenecen a las pruebas de vestuario.

Su vida, entonces, fue el reverso del otro ícono del arte que nació en estas tierras: Astor Piazzolla.

EN MUCHAS PARTES
Ubicada en la ciudad de Buenos Aires, en la calle Honduras 4761, el espacio Ofelia reúne unas diez obras de Menicucci, todas pertenecientes a sus últimos años. “Pablo estuvo trabajando regularmente hasta el 2008, después no hizo más nada. A lo sumo alguna acuarela”, recordó Pilar Altilio, curadora de este grupo de piezas y responsable del espacio. “Pablo hizo dos muestras en Buenos Aires el año pasado en mi espacio de

¿Por qué amaba a Sophía?
“Yo pienso que estaba enamorado de ella”, teorizó Elissamburu. Y Lugea aportó lo suyo: “La madre lo llevaba de chiquito al cine. Y es su madre la que empieza a tener debilidad por Sophía Loren. El amaba a su madre, aunque ella era una italiana del sur muy dura, nada amable”. “Eligió Mar del Plata en vez de París por su madre”, contó Valdés. El amor por el cine lo acompañó toda su vida ■
Mientras tomaba mate en la casa de Lugea, Pablo dibujaba con un lápiz. Desde gatos al rostro de Sophia, que ya sabía de memoria.

la calle Honduras, fue desde esa fecha que las obras quedaron aquí y yo decidí hacer una sala especial, para exhibirlas en forma permanente. Esto Pablo lo sabía, lo mismo que mi trabajo en pos de hacerlo visible nuevamente en Buenos Aires”, contó. Además, desde el 14 de julio último algunas de esas obras integran la muestra de la Fundación Proa, dedicada al pop latinoamericano. La exposición tiene “cuatro itinerancias”, contó Altilio: el año que viene llegará a Brasil (Curitiva, Río de Janeiro y San Pablo) y a Italia (Bérgamo). Para mover las obras fuera del país, la curadora dijo haber pedido autorización a la jueza María Graciela Iglesias que interviene en la causa N° 50912, abierta en el juzgado de familia N° 1 de Mar del Plata. El expediente lo generó el mismo Lugea, a partir de la situación de “vulnerabilidad” tal como señaló la sentencia- en la que se encontraba el artista a principios de mayo de este año. “Como esto (la muestra en el exterior) tenía permisos y autorizaciones puntuales, me presenté ante la jueza dando un inventario de las obras que tengo en posesión, con todos los datos, más los formularios de la Fundación Proa para que la obra pudiera salir al exterior –relató-. La jueza me autorizó a estas acciones porque no comprometen el patrimonio de Pablo sino, mejor, lo ponen en valor. Las obras que están exhibidas son unas diez, que van rotando. Están publicadas en ‘arteonline’, y el espacio (la galería Ofelia) tiene acceso libre”. La circulación de la obra de Meni-

Una de sus bocas en la Galereia Ofelia.

Una imagen de sus últimos años, tomada en su departamento de “La Perla”.

cucci fuera de los límites de su pago tiene, para la curadora, el sentido final de “volver a inscribirlo en la historia del arte nacional”. “A Pablo lo conocen en Mar del Plata, pero en Buenos Aires lo conoce sólo una generación”, agregó. “No es que me quiero quedar con nada, yo sé que los amigos de Pablo son muy celosos, que piensan que la gente se está apoderando (de su

obras de él”, reflexionó Nélida y recordó el bienestar que le producía a Pablo estar en contacto con ese puñado de obras, las que permanecen guardadas en su casa. “Son las que descolgamos de la Alianza Francesa”, dijo, el último lugar en Mar del Plata en el que se realizó una exposición suya. “Esas son las que le prometí que tienen que estar en un museo”.

Estampilla de 1979. La emisión postal fue el primer premio del concurso de pintura organizado por la Empresa Nacional de Correos y Telégrafos, en el año internacional del niño y la familia.

Tapa diseñada para el libro de Elio Aprile, Ficcionario.

Cabe señalar que la jueza también solicitó información al municipio, a Villa Victoria y al Museo Castagnino para que esas dependencias informen “si existen en dicho lugar en exposición obras pictóricas del artista Pablo Menicucci y en su caso deberá denunciarse el carácter en que las mismas se encuentran (...) y ponerse a disposición del Tribunal”, según indicó el oficio de la jueza. De acuerdo a información suministrada por el Museo Municipal de Arte Juan Carlos Castagnino, allí se encuentran unas veintiocho obras de Pablo Menicucci dentro de su colección permanente. Excepto una que recibió el Primer Premio del Salón Municipal de 1983 y que por ser premio adquisición quedó en el Museo, las restantes fueron donadas en diferentes momentos a partir de 1987. Justamente ese año regaló quince obras juntas. “A veces donaba de una o de a dos”, contaron y ex-

presaron que las obras guardadas pertenecen a sus dos períodos, tanto el geométrico como el pop. El centro cultural Villa Victoria, en tanto, no posee obras de él, de acuerdo a una consulta realizada por LA CAPITAL. “En este momento hay que ver cómo se establece el tema sucesorio, pues no sabemos si Pablo tiene herederos posibles, probablemente los tenga, si así fuera, la justicia deberá determinar qué y cómo se heredan esos bienes e incluso quién queda en guarda de su obra. Lo que puede significar otros problemas, por ejemplo que la obra pase a estar en un sótano o mal cuidada, suele suceder incluso que la obra se remate a precios viles, todo esto forma parte de lo que acontece con cualquier artista notable y no es sólo el caso de Pablo”, acotó la curadora. Compañero de actuación de Menicucci, desde los días de la Comedia Municipal, el actor Juan Carlos Lu-

gea entendió que, en el caso de que no aparezcan herederos los bienes personales del pintor tendrían que venderse. Ese dinero –proyectó- podría convertirse en un premio estímulo para los jóvenes plásticos. “No queremos que sus bienes se los quede el Estado”, alegó. El premio en dinero podría acompañar al Salón Municipal que organiza la comuna local -explicó-. Se trata de un certamen plástico que se reflotó recientemente y que es bianual. La nueva edición se realizará el año próximo. Elissamburu admitió su admiración por Pablo desde que también él cursaba en la Malharro. “Cuando entramos, la escuela era un secundario con orientación en arte. Menicucci iba un año más que mi esposa y yo, además era más grande de edad. No nos daba bolilla”, recordó. Sin embargo, en 1967 presenció la construcción de la instalación artística que se quedó con el Braque. “Le pidió permiso al director para hacerla en la escuela. Eran unos cubos armados con madera y pintados, donde aparecía la imagen de Sophía Loren”. “Fue un artista netamente pop –evaluó- por las estructuras de sus pinturas, por los colores que utiliza, por el planteo estético inmediato, no hay que explicar la obra para nada, lo que se ve es. Y es muy alegre,

muy colorida. Su obra y su bonhomía eran fantásticos”. Siempre generoso, no solía medir su obra en términos económicos. “La enfermedad de Pablo no es de ahora, hace mucho que empezó a deteriorarse y hace mucho tiempo que algunos se acercaron aprovechándose de eso”, aseguró Lugea. “Al velorio no fue ningún artista plástico y eso que el chisme vuela, a los diez minutos de fallecido nos llamaron para preguntarnos si era verdad que se había muerto”, dijeron Valdés y Lugea. “Lo despedimos los amigos de verdad, los de hace muchos años. De los últimos, de los que se acercaron para cuidar su casa y su obra, no había nadie”, reflexionó la escultora. UN DESCONOCIDO Como si la ciudad le hubiera dado la espalda, el nombre de Pablo Menicucci circula con fuerza en los círculos artísticos, pero no mucho más. Al revés de lo que pasa con el nombre de Piazzolla, el del plástico es desconocido para muchos. Ni calles, ni teatros, ni paseos, ni escuelas se lla-

man, aún, como él. “Ahora estamos hablando de Pablo porque murió –dijo Elissamburu-, pero la ciudad no reconoce a nadie, no interesa”. Nélida recordó que Pablo recibió “recién el año pasado” el premio Alfonsina, que entrega la secretaría de Cultura local. “Esto pasa en la plástica y en el teatro también”, agregó Lugea. “Hay (en Mar del Plata) una soledad del actor, trabajás por prepotencia de laburo, porque no hay tanto público”. Y remató: “El Estado marplatense no se ha ocupado de la cultura como corresponde”. Desde mayo último, la comuna gestaba una declaración de Ciudadano Notable para Menicucci, pero los tiempos vitales le ganaron a los laxos tiempos políticos. Y antes de que se produjera la distinción, el plástico decidió partir, llamado tal vez por sus padres, por su amor parisino y por sus amigos europeos que habían fallecido mucho antes que él. Se fue el hombre. Quedan la tristeza por su partida y la contundencia de su obra. Y el desafío enorme de convertirla en algo más que en un recuerdo pasajero ■

Las 8 preguntas para Jorge Churio

Las 8 preguntas para Jorge Churio
-Edipa Maas y Metzger en La Subasta del Lote 49 (Thomas Pynchon).

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¿Cuál es el mejor diálogo que recuerda entre dos personajes de ficción?

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Si le permitieran ingresar en una ficción y ayudar a un personaje, ¿cuál sería y qué haría?

-A Ignatius Reilly a lidiar con su carrito de hot dogs.

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Grandes libros, pequeños lectores

C U LT U R A TENÍA 96 AÑOS

Domingo 22• 7 •2012

La luna en el armario,
de Márgara Averbach
Por Cintia Pellegrini Integrante de la ONG Jitanjáfora

Falleció Ñusta de Piorno, la poeta de la tierra
Aunque nació en Trenque Lauquen y realizó estudios en La Plata, realizó una intensa labor cultural en Mar del Plata, ciudad que la declaró Ciudadana Ilustre en 1999.
los 96 años, falleció el 1 de julio último la escritora Ñusta de Piorno, de extensa labor en esta ciudad, en Necochea y en La Plata. Había nacido en Trenque Lauquen, en 1916, bajo el nombre Clotilde Pascua Lozzia de Piorno. Ñusta -princesa en el idioma inca- estaba radicada en esta ciudad desde la década del ‘50, después de haber cursado estudios de periodismo en la Universidad de La Plata y de haber incursionado en las letras y la radio. En 1952 se convirtió en conductora y guionista de LU6 Radio Atlántica, en el programa “Está cantando mi tierra”, en el que se difundían poetas y cantantes tradicionalistas. Justamente, el acervo nacional y la cuestión criolla fueron todo un eje en su vida literaria. A partir de 1955 integra el grupo de poetas de Mar del Plata y la filial local del Instituto Argentino de Cultura Folklórica. Los años 60 y 70 son particularmente intensos para su producción literaria: publica 16 obras, la mayoría de ellas poesías premiadas y comienza el que sería su único libro de cuentos: “Pañuelo de yerbas”, en el que sigue con su temática netamente costumbrista y bonaerense. Su amplia obra contiene dos aspectos fundamentales: el aspecto institucional como el netamente artístico. Fue cofundadora de varios grupos nativistas, entre ellos la Casa de Folklore, al tiempo que dentro de su obra literaria se encuentran numerosos poemarios publicados a partir de alguna distinción específica. También premiada en Estados Unidos, España, Puerto Rico y, por supuesto, Argentina, La Pampa, el mar y los antiguos fortines fueron su fuente de inspiración, los temas que abordó con mayor enjundia e inocultable devoción a lo largo de su extensa labor. A raíz de eso se ganó numerosos premios en nuestro país y en España. Entre otros recibió el premio VI Fiesta Nacional de Las Letras en 1969. En 1999, la comuna local la declaró

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Clotilde Pascua Lozzia, más conocida como “Ñusta”.

“Ciudadana Ilustre” por su valioso aporte en favor de las letras y su aporte a la cultura local. Entre sus libros, figuran “Canción india” (1942), “Changuito” (1944), “Orígenes y significación de las danzas tradicionales argentinas” (ensayo, 1951), “Un río más que río y otros poemas” (1964), “El hombre y su canto hacia el sur” (ensayo 1967), “Elogio a la mujer anterior” (1967), “Este pago de Dorrego” (1963-1969), “Vengo a decir Ayacucho” (1974), “Celebración del paisano” (1981), entre otros ■

ste libro de Márgara Averbach nos abre la puerta al mundo de los relatos de una manera muy original, con la certeza de que todo lector, inevitablemente, es un niño que alguna vez descubrió, por ejemplo, que las historias pueden esconderse en mariposas o lunas. La estructura del libro es circular, ya que el primer y último relato abren y cierran el mismo. Sin embargo, los cuentos de entremedio escamotean la típica resolución del conflicto, esperable en este género, puesto que los desenlaces se detienen en los sentimientos, pensamientos e impresiones de la voz narradora al interactuar con el otro, en lugar de apelar al final feliz o esperanzador y cerrar así la lectura. La voz de una niña, que une todas las historias, relata con inocencia, pero no con menos sutileza, el vínculo que es posible crear entre chicos y grandes cuando se dejan de lado las asimetrías y autoritarismos, y se abre la posibilidad al encuentro, la sorpresa, la intimidad y la imaginación. LITERATURA Y ESCUELA Las XII jornadas “La literatura y la escuela”, organizadas por la Asociación Civil Jitanjáfora, se realizarán los días 31 de agosto y 1 de septiembre en las instalaciones de la EET 3 (14 de Julio y Gascón). La convocatoria se encuentra abierta a docentes, directivos, estudiantes de profesorado, ilustradores, bibliotecarios, mediadores culturales y público en general. Habrá talleres, charlas, proyecciones, una feria del libro infantil y juvenil y presentaciones de libros, entre otras interesantes propuestas. Para más datos, los interesados podrán visitar la página web www.jitanjafora.org.ar o enviar un mensaje a grupojitanjafora@yahoo.com.ar ■

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Concurso de cuento digital para docentes y alumnos secundarios
Estudiantes y profesores secundarios de toda la Argentina podrán participar con sus relatos literarios de la convocatoria “Itaú en el aula: Cuento digital”, que abrirá su inscripción mañana y cerrará el 27 de agosto. Promocionar la lectura y la producción escrita digital, incentivar la creatividad y aplicar las TICs (Tecnologías de la información y la comunicación) como estrategia didáctica de desarrollo de competencias de escritura, son algunos de los propósitos de este concurso propuesto por la Fundación Itaú. Los textos a presentar, cuya máxima extensión deberá ser de 10 mil caracteres con espacios, y que pueden incluir hipertextos, ilustraciones y multimedia, serán leídos por un comité de lectura de reconocida trayectoria en el ámbito educativo y literario. El jurado de premiación estará integrado por Alejandro Piscitelli, María Inés Falconi y Natalia Méndez. En noviembre de este año se anunciarán los relatos ganadores, los cuales recibirán una tablet como premio y formarán parte de la antología final publicada en formato digital y que podrá ser descargada de manera gratuita. “El uso de las nuevas tecnologías asociadas a lo artístico pero también a lo educativo, tender a armar tareas colectivas y en red, potenciando la creatividad y el trabajo en equipo”, dijo José Pages, presidente de la Fundación al destacar los móviles de la convocatoria. “Por eso buscamos que también se presenten cuentos digitales creados por dos o más personas”, agregó. De hecho, los profesores pueden presentarse en forma individual, con otros colegas, o con alumnos. Ante los cambios tecnológicos que impactan en la forma de leer y escribir, los profesores buscan capacitarse, actualizarse y compartir experiencias con colegas; por eso la convocatoria estuvo precedida por un e-learning de la fundación Evolución. Según manifestaron algunos de los 180 docentes participantes, el uso de Internet proporciona una enseñanza y aprendizaje atractivos, motivadores, activos, con expectativas enormes en relación con el aprender. Aquellos interesados pueden consultar bases y condiciones en la página web www.premioitau.com.ar ■

Apareció el “Diccionario lunfardo del erotismo”
Académicamente indolente y analista perspicaz, Ernesto Portalet fusionó en su obra la oscuridad del día con la luz de la noche y como sensible observador advirtió lo que para muchos pasó desapercibido por siglos. Nacido un 13 de agosto de 1951, se crió en Buenos Aires pero, abrevó con increíble vitalidad las más variadas geografías transnacionales. Sin titubear ante lo desconocido, recaló, interactuó y se maceró en reductos tan académicos como escandalosos, asimilando en ellos los más heterogéneos modismos y manifestaciones lingüísticas. Dentro de un contexto fragmentariamente vulgar, esta obra hilvana con elegancia, provocadoras anécdotas, apetitosas referencias e insólitos testimonios orales, los cuales refrendados por una pesquisa basada en las más fidedignas fuentes de información, hacen renacer realidades existentes en los trayectos del tiempo. Balanceando y resaltando la función social por sobre la contemplación estética, este enfoque nos permite reflexionar sobre un alegato creativo dentro del desarrollo lingüístico, reconociéndolo como valioso vínculo de comunicación enraizado dentro de nuestras más antropológicas relaciones culturales. Este diccionario temático concentra con estilo fresco y desenfadado 3.714 expresiones habladas, gestuales y escritas cargadas de auténtica porteñidad, brindando además una imagen colorida del mundo del sexo, el erotismo y la prostitución a lo largo de la historia. Conducido por la receptiva mirada y la pícara complicidad de Ernesto Portalet, el lector podrá transitar un sugestivo recorrido, en donde a través de locuciones insinuadoras logrará construir ambientes intimistas y alcanzar una impertinencia cardinal dentro de un contexto lleno de expresiones atrapadas entre lo legal, lo social, lo moralmente reprobado y para algunos lo deshonrosamente pecaminoso ■

Las 8 preguntas para Jorge Churio

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¿Recuerda haber robado un libro alguna vez? ¿Cuál o cuáles?

-Si dentro de esta figura delictiva se incluye no devolver libros prestados, confieso varios episodios.

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C U LT U R A UN LIBRO DEDICADO AL GÉNERO DE LA ENTREVISTA

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Braceli sorprende con “Ciento un años de soledad”
Asegura que la ficción y el ensayo pueden revitalizar a la entrevista. Su nuevo libro presenta dos conversaciones con García Márquez y otras con Oliverio Girondo, Juan Rulfo y Henry Miller y un encuentro entre Vincent Van Gogh y Franz Kafka.
caba de aparecer en las librerías un nuevo trabajo del excelente periodista y escritor Rodolfo Braceli. Se trata de “Ciento un años de soledad. La entrevista como ficción y ensayo”. En la primera parte de este libro, Rodolfo Braceli ofrece dos entrevistas a Gabriel García Márquez. La primera ocurrió en su casa de Cartagena de Indias en setiembre de 1996. La segunda, en el mismo lugar, entre el 5 y el 6 de marzo de 2029, a horas del cumpleaños número 101 del escritor. Una fue real; la otra, claro, ficcionada. En la segunda parte se suceden tres conversaciones: con Oliverio Girondo, Juan Rulfo y Henry Miller y un encuentro entre Vincent Van Gogh y Franz Kafka. Todo ilusorio, pero tejido con hebras textuales entresacadas de sus escritos. A través de su maravillosa pluma, lo que Braceli intenta decir es que la entrevista como género no ha muerto, pero que, urgente, hay que revitalizarla. Y propone abrirle otros caminos por el lado de la ficción y del ensayo. “Braceli me hizo el mejor reportaje de mi vida”, reseñó alguna vez Adolfo Bioy Casares. “Es el más original entrevistador de nuestro tiempo”, dijo Jorge Fernández Díaz. El mismo Braceli dice que se acepta que la entrevista es un género en extinción. “Es lo que en general se acepta, ya entrados en el año 2012. El mismo García Márquez prefiere sin disimulo, las raras veces que accede a una nota, que sea sin grabador (sin grabadora, como él la llama). No le falta razón: con demasiada frecuencia este aparatito se vuelve arma de doble filo: convierte al periodista en una especie de partenaire. Y el periodistapartenaire reduce lo que debiera ser conversación a mero interrogatorio atado a preguntas previamente pautadas. En ese ping pong la entrevista se jibariza, la conversación pierde su condición de tal en la medida en que el presunto periodista delega sus posibilidades en el exclusivo registro del grabador. En otras palabras desactiva los cinco sentidos que debiera intensificar: no mira, no huele, no toca, no paladea, oye pero no escucha. Olvida que el grabador es sólo un grabador y lo que capta es la literalidad”. Y el mismo Braceli agrega que “es un despilfarro del oficio conformarse con esa literalidad que no es todo, ni la mitad de todo, ni la mitad de la mitad. Aunque obvio, hay que decirlo: el grabador no huele, no toca, no paladea, no mira, apenas si escucha pasivamente. Cuando el periodista se reduce al grabador, se reduce a si mismo. La entrevista así planteada no entrevé, no vislumbra, no husmea, no sondea, no va más allá de lo previsible (y de lo que el personaje decide por comodidad y conveniencia). Capta las palabras pero no los airecitos internos del lenguaje. No capta ni más allá, ni más acá de nuestras narices. Difícil negar que la entrevista (a diferencia de la crónica y del reportaje) se ha vuelto un género cada vez más entregado a la comodidad del registro de ese aparatito servicial. Un género cada vez más abúlico y que por eso, se encamina hacia la extinción si es que se pretende considerarlo como género literario. Las facilidades del grabador están comiendo por las patas a tantos periodistas que acurrucados bajo la excusa, la coartada del necesario “distanciamiento”, se convierten en simples transmisores de preguntas preestablecidas. Es por tanta pasividad que se esclerosan los famosos cinco sentidos. Entonces es el entrevistador-partenaire del grabador el que por estos tiempos hace que la entrevista, desteñida y con bajas pulsaciones, no alcance tantas veces a mover la aguja que garantizaría el merecimiento para acceder a la categoría de género”. LA ENTREVISTA NO ESTÁ MUERTA Por otra parte, el periodista señala que la entrevista, como género, “no está muerta y puede todavía vadear la anunciada extinción que por su esclavitud al grabador y al cuestionario, y por propia inercia, muchos le vaticinan. No sólo eso: me atrevo a redoblar la apuesta y propongo como posible camino revitalizador la entrevista como ficción. Claro, esto siempre y cuando se consiga la imprescindible verosimilitud. Y desde adentro de esa ficción, la entrevista puede ir por más y transformarse en subterráneo modo, herramienta, de ensayo. Nadie dijo (y si así fuera, no hay por qué acatarlo) que el ensayo y la entrevista tengan que resignarse por los siglos a ser cenicientas de los géneros. El enperiodista publicó una treintena de libros, algunos traducidos al inglés, francés, italiano, coreano y polaco. El primero, Pautas eneras, fue prohibido y quemado en Mendoza en 1962 por decisión del gobierno de facto. Algunos de sus títulos: El último padre; Don Borges, saque su cuchillo porque he venido a matarlo; La misa humana; Caras, caritas y caretas; Argentinos en la cornisa; De fútbol somos; Y ahora la resucitada de la violenta Violeta (Premio Municipal de Teatro 1990-1991); Vincent, te espero desnuda al final del libro; Perfume de gol y las biografías de Julio Bocca y Mercedes Sosa. Para cine escribió y dirigió Nicolino Intocable Locche. Sus reportajes latinoamericanos se tradujeron a nueve idiomas y se publicaron en veintitrés países. En 1996 obtuvo el premio Pléyade por su entrevista a Gabriel García Márquez. Desde 2001 dicta su seminario “Del periodismo a la literatura/ Secretos de profesión” en universidades y escuelas de Comunicación Social ■

Rodolfo Braceli.

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sayo tiene el derecho y el deber de ensayarse a sí mismo. La entrevista también tiene ese derecho y ese deber. En nuestro caso, el deber comienza cuando el periodista no sólo se procura pilas frescas para su servicial grabador, sino que antes de salir de su ca-

sa rumbo a la faena, se revisa”. Rodolfo Braceli nació en Luján de Cuyo, Mendoza. Desde 1970 vive y trabaja en Buenos Aires (entre 1975 y 1980 estuvo impedido de hacerlo en medios argentinos). Como poeta, narrador, ensayista, dramaturgo y

■ Lecturas
FICCION
1 CARTAS MARCADAS 2 CINCUENTA SOMBRAS DE GREY 3 LOS HIJOS DE LOS DÍAS

Fuente: Cámara de Libreros del Sudeste de la provincia de Buenos Aires.

Los libros más vendidos de la semana
Alejandro Dolina. J.L. James. Eduardo Galeano. Planeta. $109. Grijalbo. $125. Siglo XXI. $99.

NO FICCION
1 BELGRANO 2 ENCUENTROS 3 DE SMITH A KEYNES Miguel Angel De Marco. Gabriel Rolón. Axel Kicillof. Emecé. $89. Planeta. $99. Eudeba. $89.

RECOMENDADOS
1 LAS MUJERES MÁS SOLAS DEL MUNDO 2 LA CÁMPORA 3 TIERRA DE FUEGOS Jorge Fernández Díaz. Laura Di Marco. Francis Mallmann. Capital Intelectual. $75. Sudamericana. $99. VyR. $200.

La mujer en el discurso peronista,
de Sara Perrig (Eduvim)
El objetivo es evitar que las mujeres abandonen el campo femenino para contrarrestar que las mujeres en la Argentina de comienzos de los años cincuenta, cuando ya gozan del derecho político del voto, no se resignan a ser madres y esposas. Pero para eso es necesario generar un mito alrededor del tema e incorporarlo al imaginario peronista definiendo quiénes son las mujeres, por lo cual hay una perfomatividad discursiva del cuerpo mujer que mediante la repetición citacional mujer-hogar es, desde un comienzo, normativa y efecto de una dinámica de poder, a raíz de lo cual, la categoría mujer se presenta como un resultado político que no nos remite a un sustrato ontológico predado deudor de la metafísica de la sustancia, sino a aquello políticamente representado en el discurso peronista, es decir, aquello que son las mujeres y que se define a partir de una concepción diferencial del sexo. Esto es, tanto en diferenciación a un sujeto masculino, como a un conjunto de sujetos abyectos del binomio varón-mujer que se construye a través de una serie de dualismos: fábrica-hogar; soltería-matrimonio; recibir-dar; corazón-dureza; acción política-acción social. El primer término representa la universalidad; el segundo, se constituye por especificidad y derivación ■

Las 8 preguntas para Jorge Churio
Un extraño hongo se esparce por su biblioteca y consume de manera irrefrenable los libros. Sólo dispone de unos segundos para actuar y salvar a tres de ellos. Lo que usted hace para ganar tiempo es arrojar a la

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voracidad del hongo a otros tres libros. ¿Cuáles serían los sacrificados y cuáles los salvados? -Los sacrificados: “La sombra del viento”, “El código da Vinci” y “Recuentos para Demián”. No creo que los hongos

sobrevivan a ellos, especialmente al último. Los salvados: Obras Completas de Felisberto Hernández, Obra Reunida de Mario Bellatin y Crónicas Marcianas de Ray Bradbury.

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C U LT U R A

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Villa de Adobe, Un-pluged
que en la caja fuerte de la intendencia solo había un frasco de aceitunas negras, un sombrero de paja, un salami picado grueetrás de un cerro so envuelto en papel de de colores, más alcera y un canario disecalá del Valle de la do. Larga Esperanza, eternaEn un primer momenmente iluminado por miles to la sorpresa fue grande de bujías, faroles y bombinadie recordaba haber llas de neón, resplandece guardado un canario en la “Villa de Adobe”, pequeño caja fuerte-, pero después poblado vulgarmente conode colocarse el sombrero y cido como “Las Vegas del Aldescorchar una botella de tiplano”. vino para acompañar el En el punto exacto de su salami, Nazareno habló centro, sobre una plataforcon sus colaboradores ma de bronce y antimonio Deborah, su hija de cuatro de 9 metros cuadrados, una años, y Macondo, su gato enorme piedra de cuarzo favorito-, y todos estuviecincelada con la forma de ron de acuerdo en que Viuna lamparita de 75 wats inlla de Adobe no pensaba dica el lugar donde descanretroceder nuevamente al san los restos don Nazareno siglo del calentador a keBlainsten, librero de proferosene. De alguna forma sión, alcalde por elección había que pagar esa deupopular y único responsable da, y fue esa la verdadera de haber traído la luz eléctrihazaña por la cual se lo reca a la pequeña villa. cuerda hoy en día a don En aquel entonces, los Nazareno Blainsten. El sencillos pobladores de Villa mismo se ofreció a lidiar de Adobe ignoraban las venun arreglo -a costo puratajas de la luz eléctrica, y mente personal-, con aunque habían oído hablar aquel hombre de tez mode semejante imaginería, la rena y sonrisa caribeña, mayoría de ellos no creía enviado por la Compañía que fuera posible. de Energía Eléctrica y ReaCuando don Nazareno lismo Mágico, García & Blainsten, hombre leído y García. pertinaz, se postuló para alHábil orador -campeón calde, prometió dos cosas de truco y ganador de un imprescindibles para todos tercer premio literario-, los Adobeños: traer la elecdon Nazareno argumentricidad al pueblo y cambiar- Ilustración de Alejandro Ventura, alumno de Ilustración de la Escuela de Artes Visuales tó durante seis días y sus le de nombre. Ganó por ma- Martín Malharro. noches con aquel homyoría absoluta, por su comprobada integridad moral y por ser el en conjunto a los faroles, los pollitos nota de máximo color la puso el mis- bre, entre aceitunas negras, carcajaúnico postulante para el cargo. Al día comían y comían incansablemente y mísimo Nazareno Blainsten, una das e insultos provenientes de ambos siguiente Nazareno no perdió el el Flaco Tédeuvas, poeta y catador gloriosa tarde de domingo, cuando bandos -varias veces estuvieron a tiempo, se despidió de Deborah, su oficial de la Villa, deambulaba de una inauguró el Primer Tranvía Inter-ur- punto de irse a las manos-, hasta que hija menor, y se subió a la bicicleta esquina a la otra de la plaza buscando bano de Villa de Adobe, que repleto a la mañana del séptimo día, y ante oficial de la intendencia rumbo a la un rincón oscuro donde echarse a de luces, campanas y silbatos, reco- una multitud de Adobeños que lejana capital. Treinta y seis días des- dormir la siesta. Hasta ocurrió un sui- rría puntualmente las cuatro calles aguardaba acampando en las puertas pués regresó al pueblo en una camio- cidio masivo de luciérnagas -muy centrales del pueblo -rodeando la de la alcaldía, don Nazareno se asoneta blanca de la Compañía de Ener- poético-, que obstinadas se inmola- plaza-, y que fueron oportunamente mó por la ventana y gritó a toda voz: gía Eléctrica y Realismo Mágico, Gar- ron pretendiendo competir con una rebautizadas con los nombres de: Av. “¡Llegamos a un acuerdo!”, “¡Llegacía & García, junto a un obrero vesti- enorme bola de espejos colgada en el Tomás Edison; Av. Alessandro Volta; mos a un acuerdo!”. Nunca se supo a ciencia cierta cuaAv. Nikolás Tesla y Autopista Jorge do con un mameluco blanco, una patio de la escuela. Una pena. les fueron los términos del acuerdo, La pasión por la electricidad conta- Luz, respectivamente. amplia sonrisa caribeña y una escaleEsta algarabía general se mantuvo pero finalizada la reunión, el reprera color naranja atada sobre el techo gió a todos. Cada objeto en el pueblo del vehículo. Veinticuatro horas más fue electrificado: muebles, zapatos, saludable durante un par de meses, e sentante de la compañía eléctrica se tarde, la electricidad corría como san- herramientas y carteles. Hubo sillo- hizo que Villa de Adobe fuera la pri- marchó muy contento, saludando nes que provocaron más de un susto; mera población del altiplano en ser con una sonrisa a todo el mundo desgre por las venas de Villa de Adobe. El entusiasmo fue inmediato. El mingitorios con alarma; pipas Infra- visible a simple vista desde el planeta de su camioneta y nunca jamás regremismísimo Blainsten hizo girar rojas; pelucas magnéticas; toboganes Marte, pero, como diría W. Quiroga: só con boleta de luz alguna. La electriaquella primera lámpara de 75 wats, con escalera mecánica y cinta trans- “Todo tiene un final, todo termi- cidad continuó alimentando los hogares y Nazareno Blainsten fue elegiparado sobre una mesa en el medio portadora, para un descenso contro- na…” Un lejano miércoles de octubre do ciudadano ilustre, además de alde la plaza, iluminando las caras bo- lado del infante; un comando remoquiabiertas de todos los Adobeños. A to para manejar el volumen de las volvió la camioneta blanca de la calde vitalicio de Villa de Adobe. El segundo punto de su mandato, los pocos minutos, el pueblo entero campanas de la iglesia; un semáforo compañía eléctrica, con la escalera corría a poner luces en las habitacio- altoparlante con efectos de humo y anaranjada atada sobre el techo y el proyecto de cambiarle el nombre al nes, en los patios, las veredas, sobre rayos láser; poderosos sacacorchos conducida por el mismo empleado Pueblo, no pudo concretarse. Don las mesas, debajo de las camas y hasta con motor, linterna y bocina; som- de mameluco blanco y caribeña son- Nazareno Blainsten tuvo que abanadentro de las heladeras -créanlo o breros que tostaban el pan, calzonci- risa, que dejó en la oficina de don Na- donar la idea y dejarla olvidada en un no-. Tan entusiasmados estaban y llos térmicos conectados a 220 vol- zareno un sobre de papel Manila con cajón -esto fue parte del acuerdo, setantas lamparitas pusieron que pron- tios; alpargatas con luz de giro y miles la primera boleta de luz, a vencer el gún se supo-, a pesar del bonito nomto no se pudo diferenciar la noche del de ideas más que parecían no agotar- 27 de octubre de ese mismo año, y bre que ya tenía elegido para rebautidía. Los grillos no sabían cuándo can- se nunca. Hasta hicieron colocar un por la suma de trescientos setenta zar la Villa. Pensaba ponerle “Macondo” -cotar, la loca Camila pedía monedas a gigantesco ventilador de seis pisos de mil ochocientos cuarenta y cuatro las cuatro de la mañana, los siete pe- alto para proveer de un viento cons- billetes de plata, con dieciséis centa- mo su gato preferido-, pero no lo derros mestizos de la tía Emma aullaban tante al molino del pueblo. En fin. La vos. Una real fortuna, si calculamos jaron ■
Por Gustavo Fogel fogelgustavo@hotmail.com

Me

D

tradujo una mosca

Por Matías Moscardi www.metradujounamosca.blogspot.com

Por donde una vez caminó Poe
de H. P. Lovecraft

Eternas cavilan las sombras sobre esta tierra soñando con siglos que antes se han ido; grandes olmos solemnes se alzan a un lado de la losa y del sepulcro, arqueados en lo alto, sobre un antiguo mundo oculto. Alrededor de la escena, relumbra una luz de recuerdos y las hojas muertas de los días pasados susurran, anhelando miradas y sonidos que ya no están. Solitario y triste, un espectro se desliza por los pasillos que antes llevaban sus huellas; ninguna mirada común lo percibe, aunque su canto resuena con aura misteriosa a través del tiempo: sólo aquellos pocos que conocen el secreto del hechizo divisan, entre estas tumbas, la sombra de Poe.
H o w a rd P h i l l i p s L o v e c r a f t (1890-1937) fue un escritor norteamericano destacado por sus relatos de horror sobrenatural. Sus cuentos y novelas influenciaron a grandes directores del cine de terror contemporáneo, entre los cuales se destaca John Carpenter. Su obra poética es poco conocida, aunque puede pensarse como una extensión concentrada de las pesadillas, siempre indescriptibles, desbordantes, que aparecen en sus ficciones. El poema elegido tiene un tono simbolista que lo emparenta con Baudelaire, sobre todo en su admiración por Poe. Recientemente, ha sido publicada una edición bilingüe que reúne su obra poética bajo el nombre de Poemas (Bs.As., Andrómeda, 2009).

Las 8 preguntas para Jorge Churio

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Se le concede la extraordinaria excepción de hacerle una única pregunta a uno de sus tantos escritores

predilectos. ¿Qué le preguntaría? -¿Cómo aprendiste a corregir tus originales?