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■ MAR DEL PLATA ■ DOMINGO 26 DE AGOSTO DE 2012

IDA Y VUELTA: cultura@lacapitalmdq.com.ar

SUSANA TARANTUVIEZ Y LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL TEATRO Y LAS MUJERES

“Investigando tomé conciencia de cuestiones de género”
Esta doctora en Letras lidera el proyecto “Dramaturgas argentinas: el género en escena”. Estudia el modo en que las mujeres son representadas en el teatro argentino contemporáneo y se detiene en los textos escritos por mujeres.
usana Tarantuviez tiene como objeto de estudio el teatro nacional escrito por mujeres a lo largo de la historia. Aunque hay mucho para analizar, asegura que es una temática poco abordada. La pasión por investigar la labor de las dramaturgas argentinas le llegó de la mano de la obra de la escritora Griselda Gambaro, a partir de la cual tomó conciencia sobre diversas cuestiones de género que hasta el momento no se había planteado. -¿Cuál es su tema de investigación? -Estudio el teatro argentino contemporáneo escrito por mujeres. Además de la lectura crítico-interpretativa de los textos dramáticos

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Susana Tarantuviez.

to se llama “Dramaturgas argentinas: el género en escena”. -¿Cómo se volcó hacia esa temática? -El primer estudio abarcador que rea“El papel de la mujer en el licé sobre una teatro argentino es un objeto dramaturga argentina fue de estudio complejo y poco mi tesis docabordado” toral “Poética y ficcionalización en de dramaturgas actuales, analizo el teatro de Griselda Gambaro”, los modos de ficcionalización uti- que me abrió el camino que sigo lizados para representar las cues- transitando hoy. Y la violencia tiones de género y la relación con contra las mujeres representada las condiciones socio-históricas de en algunas de sus obras, así como producción y reconocimiento de aquellos personajes femeninos nuestras dramaturgas. Mi proyec- que en su teatro encarnan la lu-

cha contra el poder abusivo y la búsqueda de una subjetividad autónoma, me hicieron tomar conciencia de cuestiones de género que no me había planteado hasta ese momento. A partir de allí, fui construyendo mi labor de investigación. -¿Qué aporte en el conocimiento viene a cubrir su trabajo? -Como tantos otros temas que involucran a las mujeres, su papel en el teatro argentino es un objeto

de estudio complejo y poco abordado. Pero para comprender cabalmente la evolución del teatro de las últimas décadas es necesario estudiar lo que han escrito. Mi trabajo viene a cubrir una suerte de falencia en el ámbito académico que de alguna manera es un reflejo del que sufren las dramaturgas en el ámbito editorial: si bien el corpus de teatro escrito por mujeres es abundante, en relación con sus pares varones hay menos publicado, lo cual pone “El corpus de teatro escrito por en relieve la falta mujeres es abundante, pero en de apoyo editorial para las relación con sus pares varones obras teatrales hay menos publicado” de autoría femenina.

Formación profesional
Susana Tarantuviez es Doctora en Letras por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, donde actualmente dicta clases. Se desempeña en el Instituto de Literaturas Modernas del Departamento de Letras de la mencionada facultad. También es autora de numerosos libros y numerosos artículos sobre crítica literaria ■

(Continúa en página 4)

Las 8 preguntas para Cecilia Pisos (*)
¿Qué error le molesta más advertir en un texto literario? ¿Cuál es el último que halló en el libro que está leyendo o que acaba de leer? -Las repeticiones de palabras: no las repeticiones intencionales co-

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mo parte de una estrategia de estilo o una búsqueda de eufonía sino las repeticiones que revelan descuido en la escritura. Donde más las odio es en los textos propios, sobre todo si las descubro cuando están impresas.

(*) Cecilia Pisos nació en Buenos Aires en 1965. Es Licenciada y Profesora en Letras por la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). Fue docente en las cátedras de Retórica, Literatura Inglesa y Literatura Española II y auxiliar de investigación en el Departamento de Investigaciones Filológicas de la Academia Argentina de Letras. Realizó estudios sobre la lírica del Siglo de Oro (Conicet- Instituto de Filología Hispánica, UBA) y publicó artículos en revistas de la especialidad. Desarrolló tareas de autoría, coordinación y edición para diversas publicaciones y editoriales, dedicándose especialmente a los libros escolares y a la literatura infantil y juvenil. Como autora de textos escolares publicó la serie Los Requetelibros 1, 2 y 3 y participó en ABCDuende 1, 2 y 3, para el primer ciclo de la educación general básica. Es autora de varios libros de poesías y narrativa para niños publicados por editoriales argentinas y extranjeras.

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C U LT U R A DIARIO DE LECTOR

Domingo 26•8•2012

Rescate desde el fondo de la biblioteca
Por Gabriela Urrutibehety www.gabrielaurruti.blogspot.com

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l lector que escribe un diario vuelve a antiguos amores. Es cierto que parte de una mala noticia, pero que se vuelve buena porque implica volver a leer. Si la mala noticia es la muerte de Héctor Tizón, la buena es su resurrección en letra, en libro, en encuentro en la biblioteca. Las historias de Héctor Tizón reviven en los diarios: se vuelven a mencionar Fuego en Casabindo, La casa y el viento, La mujer de Strasser. El lector que escribe un diario recuerda las dos últimas, especialmente, como dos huellas profundas en su memoria: un puente, una tierra, un clima, un calor, una desolación profunda. Y bella, muy bella. Pero el lector que escribe un diario tiene un recuerdo personal, una novela que, se sorprende, no es mencionada en las necrológicas -¿escritas de apuro?- que alcanza a leer en el breve período que dura la resurrección de Tizón.

Héctor Tizón.

La leyó en los primeros ochenta, cuando apuntaba la democracia. Se llamaba Sota de bastos, caballo de espadas y hablaba, como toda la obra de Tizón, de Jujuy. De Jujuy y del éxodo jujeño. De la revolución de mayo y de Belgrano. El lector que escribe un diario no sabe por qué nadie la menciona, pero para él, el nombre de Tizón está asociado a ese descubrimiento, de la literatura, de la historia, de lo que esta-

ba pasando –le estaba pasando- en ese momento en que la leyó. Así, por el impulso del recuerdo, vuelve a la biblioteca a buscarla. Recuerda que tenía algo que ver con el realismo mágico –la contratapa le confirma que es de 1975- y con una escritura compleja. Recuerda una novela en dos tomos –los inconfundibles volúmenes del Centro Editor de América Latina- y una historia trabajosa. Volver a leerla es recordar y recuperar, al tiempo que descubrir. Con sorpresa –traicionando recuerdos, claro- encuentra que está más cercana de Pedro Páramo que de Cien años de soledad. No tiene la efervescencia arborescente de la novela colombiana sino la parquedad terrosa del relato mejicano, al que se suma una ternura de vaya uno a saber dónde. El relato sigue los caminos sinuosos de la montaña, evitando en todo momento el famoso color local. ¿Cómo lo hace, piensa el lector que escribe un diario? Contando lo que cuenta como lo más natural del mundo. Viviendo la tie-

rra, no haciéndola un objeto de museo. Y en esa vivificación, el mundo jujeño de la colonia –lejos en el tiempo, lejos en la geografíase revela propio, propio del que escribe y propio del que lee. Uno, piensa el lector que escribe un diario, no tiene más remedio que habitar ahí. Hay una relación entre la historia y el escenario, piensa el lector que escribe un diario. ¿Qué vale más, el fondo o el relato? No se puede saber, claro que no. El paisaje es la historia que se cuenta, la historia que se cuenta está indefectiblemente teñida de adjetivo: es el éxodo jujeño, claro. Cierto que el éxodo no aparece hasta el segundo tomo, la parte que se llama “El centinela y la aurora”. La colonia, la vida que la revolución viene a interrumpir, es lo que asoma en “Pulperos, caballeros, pordioseros”. Es una vida tirada hacia el norte, donde tiempo antes han descuartizado a Tupac Amaru. Allí están Lima y los avances y dios y la iglesia y las noticias del rey. La revolución propone una vida,

en cambio, mirando al sur. Hacia el sur arrea el caudillo a la gente, que agarra sus cosas, quema lo que queda y se va, para que nada quede a mano de los enemigos -¿los enemigos?-. En el sur está Buenos Aires “esa ciudad de tenderos gallegos y resaca británica”. Del sur vienen los libros y la revolución, todos lo saben, la han hecho los libros. El caudillo –solo, enfermo, taciturno- que ordena el éxodo “aún cree que las ideologías son más importantes que la vida”. Claro que, como alguien dice por ahí “los ricos inventan las ideas y los pobres se hacen matar por esas ideas”. Pero alguien rescata: “el general es enemigo de los ricos”. Los libros hacen la revolución, los pobres hacen el éxodo, los relatos hacen la tierra, el paisaje amasa los relatos. Un mundo se crea en las palabras, se rescata de la historia y se repone a la vista de todos en las letras que resucitan a un escritor dicen que muerto, rescatado desde el fondo de la biblioteca que, ya se sabe, es el otro nombre del universo ■

NUEVA EDICIÓN DE “UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO”

Rimbaud, el poeta de la libertad total
on prólogo del escritor francés Jacques Riviére y traducción del poeta español Gabriel Celaya, acaba de publicarse una nueva edición de “Una temporada en el infierno” (1873), obra fundamental de Jean Nicolas Arthur Rimbaud (1854-1891), que narra el oscuro viaje interior del joven poeta francés a través de las tinieblas. Reeditada por Ediciones Continente dentro de su colección Visor de Poesía, “Une saison en enfer” (Una temporada en el infierno) es la única obra que Rimbaud decidió publicar antes de abandonar para siempre el mundo de las letras -a los 20 años- y dedicarse a una vida de extrañas aventuras que lo llevarían a -entre otras cosas- obtener una pequeña fortuna como traficante de armas y esclavos. “Tenemos muchas imágenes de Rimbaud y hay que andar con cuidado para no perderse entre los mil espejos deformantes que nos lo muestran -señala Celaya en la introducción del libro-. Tenemos al Rimbaud de los surrealistas, poeta sin literatura, vidente, y para algunos, como Rolland de Rennéville, mago y ocultista. Tenemos al Rimbaud rebelde y anarquizante que simpatiza con la Commune y se siente un poco derrotado con ella”. Y continúa: “Tenemos al Rimbaud, `místico en estado salvaje`, según el católico Claudel. Y al Rimbaud amigo de Verlaine, bo-

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hemio, sucio, borracho y homosexual. Y al colegial, `primero de Clase`. Tenemos junto al Rimbaud apasionado por la literatura, para el que no había más Dios verdadero que Baudelaire -eran sus palabras-, al hombre que desde Abisinia escupe los peores sarcasmos sobre la poesía”. “Y junto al mercader sin escrúpulos, al pío Rimbaud agonizante, que nos retrata su hermana pidiendo los Santos Sacramentos”, ilustra. Y sostiene: “`Une saison en enfer` es por tanto el único libro que Rimbaud consintió en publicar, y tiene por eso un valor especial. Además todo Rimbaud está en él y nos habla desde muy cerca con su ritmo sacudido y su precipitada

sintaxis como queriéndonos decir todo atropelladamente”. Por su parte, Riviére asegura que Rimbaud “comienza por la cólera y por la injuria. De su alma, es lo que viene ante todo a nuestro encuentro. Es lo que debemos soportar en primer término, si queremos acercarnos a él”. “Imposible comprenderle, si se vacila ante ese torrente de insultos, si se procura esquivarlo. Porque, tal como un gran río se anuncia hasta en alta mar por el fango, Rimbaud es naturalmente precedido por esa inmensa suciedad”, aclara. Y, prosigue, “en primer término, es de una insensibilidad increíble. Es un monstruo. Es incapaz de experimentar ninguno de los senti-

mientos comunes de la humanidad. No reconoce nada digno de respeto; está absolutamente desprovisto de miramientos; es decir, no encuentra nada ante lo cual exista alguna razón de inclinarse. Todos los hábitos sociales de nuestro corazón le son incomprensibles”. El capítulo “Mala sangre”, escrito bajo la influencia del hachís, es un claro testimonio del desprecio que el poeta siente por la humanidad: “Me horrorizan todos los oficios. Amos y obreros, todos campesinos, innobles. La mano que sostiene la pluma vale tanto como la que ara. ¡Qué siglo de manos! Yo nunca dominaré mi mano”, dice en un fragmento. Y arremete: “La honradez de la

mendicidad me entristece. Los criminales asquean como castrados: yo, estoy intacto, y eso me da igual”. “No hay tradición para él -apunta Riviére-; no hay vínculos forjados por los siglos. Su alma está sola en el tiempo; la atraviesa el soplo desértico de la libertad total”. Para el ensayista, “la cólera de Rimbaud es una intolerancia, en el sentido médico del vocablo. No puede retener nada; todo su organismo está a la defensiva, en un estado de malestar y de rechazo primitivo, fundamental, permanente. Se sofoca, da vueltas y revueltas indefinidamente; en vano siempre. Sus continuas fugas son los sobresaltos de su intolerancia metafísica” ■

Mar de palabras
Imagen de Maximiliano Bendahan. (Más obras en Del Mar Art Gallery, ubicada en la planta baja del Paseo Jesús de Galíndez y Colón, en bendahan.com y delmarartgallery.net)

“Si fuera estadista o sociólogo, podría reducir la angustia a cifras y porcentajes de lo pasado y porvenir, comprimir la melancolía a gráficas evidentes y la realidad a círculos coloreados, columnas comparativas de diferente altura, sacar la me-

dia del miedo y la proyección del desinterés. El malestar es una rata caliente rabiosa que tiene entre las manos sin saber qué hacer con ella y sólo quisiera acariciarla”.
Fragmento de “Bruxelles piano-bar”, de Juan Carlos Mondragón.

Las 8 preguntas para Cecilia Pisos
¿Qué situación de su vida cotidiana encontró reflejada con sorpresiva exactitud en un libro, una película, una canción o cualquier otra obra de arte? -Cuando escribí Como si no hubiera que cruzar el mar, me

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estaba yendo a vivir al exterior y, en los diferentes capítulos de la novela, traté de imaginar los sentimientos asociados a esa situación de “dejar el lugar de uno” bajo la piel de los dos personajes principales. Juro que cuando viví realmente la

experiencia, todo lo que había imaginado fue exactamente así.

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C U LT U R A PABLO RAMOS, AUTOR DE “EL CAMINO DE LA LUNA”

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“La escritura es la única misa en la que yo puedo comulgar”
Dice que la suya es una literatura moral, que hace foco en el conflicto espiritual. Unas cuantas historias que se debía, con un fuerte peso autorreferencial, invaden este flamante libro de cuentos. “Vengo de una generación donde a mis amigos los vi caer como palomas por el sida”, contó.
“trata sobre mi gran miedo, la vejez y dido hablar. Y el cuento donde Herla decadencia, sobre lo que acarrea la nán es abusado por una tía lo escribo enfermedad. Se murió hace poco el en tercera persona”. Es una historia que nunca sucedió, padre de un amigo de Alzheimer y eso lo hizo apagarse. El infierno per- “porque esa persona no está muerta, fecto sería recuperarme un segundo pero siempre lo deseé y eso era perdopara ver cómo vivo. Acá le pasa a Ga- nar lo imperdonable. Es el cuento de la no reconciliación”, observa Ramos briel cuando cumple 65 años”. Cuando Gabriel era chiquito, menciona Pablo a su alter ego, tenía miedo. Y esto aparece “Tengo casi lo mismo escrito en “Nadar en lo profunque publicado. Soy muy do”, “como si yo hubieprolífero” se sido condenado a no ser superficial, me gustaría quedarme acá y juntar almejas que no tienen necesidad de nadar en lo pro- y nombra otro más, “La chica del pefundo. Una metáfora. Me jode ser así, lo verde”. Ella tampoco perdona. Un relato feroz, ocurrido en los teme impide mucho disfrutar de la vida. ¿Por qué no me tomo más liviana- rraplenes de Avellaneda, resignificado 20 años después cuando en una mente las cosas?...”. Y este cuento también, “es sobre reunión de Narcóticos Anónimos, mi papá y de haberlo escrito antes Ramos se cruzó con el violador deveque `La ley de la ferocidad` no escri- nido en torturador durante la dictabía esa novela. Me resultó injus- dura de Videla. “Los cuentos los escribí en distinto...entendí la incapacidad de mi padre, que tanto le protesté, con noso- tos momentos, ya con los borradores me llevó dos años -precisa-. Tengo catros las cosas le salían mal”. El padre de Pablo, sindicalista, apa- si lo mismo escrito que publicado. rece en “La muerte del Ruso León”: Soy muy prolífero, pero no me gusta “Me ayudó una frase de mi papá, que largar, creo que corregir es un trabajo en esos años de la dictadura militar espiritual”. “En `La posibilidad sublime`, siempre le decía a un amigo `me falta gente` y el ruso contestaba que no pa- cuando el tipo me dice `te das cuenta somos los únicos en el universo grisaba nada, hasta que pasó”. “Dos años viví con una negra y no tando este gol`, ellos me recuerdan recuerdo jamás que no se haya levan- de qué se trata mi fe. No soy un escritado con una sonrisa. Y no lo soporté. tor moderno, soy un escritor de la No me dio el cuero. Un minón inteli- gente, del conflicto humano, mi litegente y le debía ese cuento, `La fría os- ratura es moral y humana. Me interecuridad del universo`. Este es un libro sa lo que pasa acá, donde estamos todos amontonados”, subraya. de cuentas pendientes”, define. La posibilidad sublime para Ramos “El que más me costó escribir es `Montañas de azúcar y ríos de miel`, es la escritura: “Me siento con una reses muy personal -reconoce-. Yo des- ponsabilidad muy profunda frente a cubrí en una internación que el 80 la clase social. No soy un escritor neupor ciento de los drogadictos fueron tral. Una especie de milagro, un tipo abusados sexualmente. Y eso me ma- con la primaria nada más que un día tó. Me sentí condenado a la droga por puso una hoja en la máquina de escriuna persona. Esto nunca lo había po- bir y se le acomodó hasta la vida” ■

Pablo Ramos.

blo en el cuento `En la boca si estás muerta`. Ese diálogo lo soñé en Salta, había alquilado una casa en Rosario de Lerma, para repararla”. “Enfermo en la cama, me desperté y con la luz de la leña empecé a escribir el diálogo -recuerda Ramos-. Un n su último libro de cuentos veterinario me habló de la vacuna “El camino de la luna”, el escontra la tristeza de las vacas y pongo critor Pablo Ramos vuelca doque me hubiera gustado ser una vaca. ce historias que desde lo autorrefe¿Una vaca triste?, pregunta Mariana, rencial juegan siempre a desdibujar no una vaca vacunada. Y en la oscurilos límites entre la propia vida y la lidad pensé: esto es un cuento”. teratura a través de Gabriel Re“¿Quién me habla?, entienyes, su alter ego literario. do que es Mariana, y así lo escriDos citas: “Todo lo que escribí sin entender el conflicto, es bo me pasó, o va a pasarme “Dos años viví con una negra y un cuento que está en el límite. (Carson McCullers)” y “Tendré no recuerdo jamás que no se Como si lo hubiera rodeado y que crear sobre la vida. Y sin haya levantado con una le digo al lector: `mirá este es el mentir. Crear sí, mentir no. sonrisa. Y no lo soporté. No me cuento aunque no entiendo Crear no es imaginación, es cobien de qué se trata`, apunta. rrer el gran riesgo de poseer la dio el cuero”. Fanático de los gnósticos, realidad” (Clarice Lispector), Ramos afirma que construye así como un introito en el que los personajes sin psicología. Pablo cuenta lo que le pasó a Pablo, a Mariana y a David, resumen origen de la tristeza”, “La ley de la fe- “Los construyo desde las pasiones, el espíritu del libro (publicado por Al- rocidad” y “En cinco minutos leván- desde los nueve pecados capitales. No me olvido de que el hombre tiene tate María”. faguara). La Mariana de la dedicatoria “fue alma, no me olvido del conflicto es“La escritura es la única misa en la que yo puedo comulgar”, afirma en mi primer gran amor, me llevaba 11 piritual”. El primer cuento (“En el umbral”), una entrevista donde recuerda la gé- años y la mató la policía. Con ella ha-

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nesis del camino de la luna, una frase imaginada por tres amigos, impresa en unas remeras con flechas hacia el interior de ellos mismos. “Esa larga dedicatoria apareció después de los cuentos, a libro cerrado. Vengo de una generación -tengo 46 años- donde a mis amigos los vi caer como palomas por el sida, yo me salvé porque por milagro no me inyecté. Me parecía como demasiado”, reconoce el autor de las novelas “El

SE VIENEN LAS DE NEIL YOUNG Y PETE TOWNSHEND

Autobiografías de rockeros: valor periodístico y negocio para los músicos
l rockero canadiense Neil Young lanzará próximamente su autobiografía, al igual que el guitarrista de The Who, Pete Townshend, que se suman a las exitosas ediciones de Keith Richards y Bob Dylan. El volumen de Neil Young se llamará “Waging heavy peace”, y el de Pete Townshend será “Who I am”, y se espera que sean traducidos al castellano, además de que cuenten toda sus vidas con pelos y señales. Por el lado de Young la decisión

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sorprende, ya que es muy celoso de su intimidad y un hombre de perfil bajo, mientras que Townshend trabajó para la editorial Faber and Faber. El fundador de The Who debe enfrentarse al episodio más oscuro de su vida pública: en 2003 fue acusado de consumir pornografía infantil; su excusa fue precisamente que estaba investigando los abusos que sufrió como niño, en preparación para su libro. El año pasado, el Stone Keith Richards recibió siete millones de dóla-

res en concepto de mero adelanto por sus memorias, y la autobiografía “Vida”, resultó un éxito ya que vendió millones de ejemplares. En el último año y medio se sumaron a esta postura la compositora y cantante Carole King con “A natural woman”, el blusero Gregg Allman con “My cross to bear”; Steven Tyler, el vocalista de Aerosmith con “Does the noise in my head bother you?”, el ex vocalista de Van Halen, Sammy Hagar con “Red: my uncensored life in rock”, aunque éstas no fueron tra-

ducidas al español. Además del valor periodístico y para los fans, las biografías son un recurso para ganar dinero para los músicos como ha ocurrido con las exitosas ediciones de músicos de bandas que han pasado años de excesos como Guns N’ Roses, The Doors y Mötley Crüe. También se informó que están en preparación biografías de Yoko Ono, Paul Anka, Jerry Lee Lewis, Carly Simon, Kris Kristofferson, Graham Nash y Robbie Robertson ■

Neil Young.

Las 8 preguntas para Cecilia Pisos
¿De qué lugar, personaje común o circunstancia en general que ofrece Mar del Plata se apropiaría para incorporarlo como pasaje central de alguna de sus

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obras? -Cuando la visité, me impactó la Villa Ortiz Basualdo (Museo Castagnino). Mi abuela fue niñera de algunos de los hi-

jos de esa familia tradicional allá por comienzos de siglo XX. La usaría para ambientar una novela o una saga histórica tipo Downton Abbey.

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POESIA

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C U LT U R A
(fotografía de autor)

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“Investigando “La fidelidad a la historia es un tomé conciencia...” requisito innegociable en mis libros”

LA ESPAÑOLA MATILDE ASENSI DESEMBARCÓ CON “LA CONJURA DE CORTÉS”

LAURA RESTREPO, AUTORA DE “HOT SUR”

“Griselda Gambaro me abrió el camino que sigo transitando hoy”, dijo Tarantuviez.

ción en este sentido? (Viene de página 1) -Cuando las hipótesis con res-¿Por qué eligió dedicarse a la pecto a una obra literaria no se coinvestigación? -Apenas me recibí de Licenciada rroboran, podemos caer en lo que en Letras seguí vinculada a la facul- Umberto Eco denomina “sobreintad y descubrí que me apasionaba terpretación” y desoír los mandala investigación. Unos años des- tos del texto. Pero eso no sería hopués, la Secretaría de Ciencia y Téc- nesto. En la investigación literaria nica de la Universidad Nacional de se requiere de honestidad para con Cuyo (UNCuyo) me otorgó una uno mismo y para con el texto. Si el beca de Iniciación en la Investiga- texto no valida nuestras conjeturas ción para Graduado. Ese fue el pri- hay que aceptar que no eran el camer estímulo institucional a mi la- mino apropiado para llegar a la inbor como investigadora y funcio- tentio operis (la “intención de la nó como una legitimación que rea- obra”, el sentido del texto) y empefirmó mi elección profesional. zar de nuevo. Pero ese nuevo punto de partida Creo que un ya es un avansistema de be“Mi trabajo cubre una ce, porque cas universiproviene de tarias o de orsuerte de falencia en el una labor herganismos guámbito académico, que menéutica, y, bernamentaes un reflejo del que por lo tanto, les es de suma no debería viimportancia sufren las dramaturgas virse como para los inen el ámbito editorial” una frustravestigadores ción. jóvenes: se -¿Ha observado cambios en la trata de un reconocimiento y de una posibilidad de desarrollar un ciencia argentina a lo largo de su potencial que, de otra manera, po- trayectoria? -En la última década se ha revalodría desperdiciarse por completo. -¿Qué características persona- rizado la carrera del investigador les se necesitan para hacer inves- científico y eso repercute positivamente en la forma de hacer cientigación? -Curiosidad intelectual, porque cia. Creo que todas las producciode allí surgen interrogantes; disci- nes de un país, científicas o artístiplina, para realizar una labor cons- cas, están insertas en un contexto tante y sistemática; creatividad, político que o bien las sostiene o las sin la cual no haríamos más que re- impide. Aquí la ciencia se ve alenpetir discursos ajenos; y claridad tada por un modelo que impulsa la conceptual, necesaria para trans- investigación porque la considera mitir nuestros hallazgos y conclu- una herramienta importante para siones. La investigación científica lograr un crecimiento sostenido ■ implica elaborar hipótesis permanentemente y trabajar para pro- (*) Esta nota forma parte de un ciclo barlas o refutarlas. de entrevistas realizadas por -¿Hay momentos de frustrael Conicet.

on “La conjura de Cortés”, la española Matilde Asensi, de visita en la Argentina, cierra una trilogía centrada en el Siglo de Oro español que desmonta el carácter épico de algunas figuras de ese período -como la del conquistador que da título a la novela- y retrata las hostilidades a las que eran sometidas las mujeres, desde casamientos forzados hasta un asesinato a golpes. Más allá del destino final que le depara esta nueva entrega a Catalina Solís -la heroína de esta saga que se inició con “Tierra firme” y continuó con “Venganza en Sevilla”, ambos best-sellers que suman 20 millones de lectores en todo el mundo- las evidencias sugieren una muerte segura a manos de su artífice, que por el mo- Matilde Asensi. mento acusa recibo del agotamiento que le generó el proceso de adecua- Sin embargo a pesar de los siglos Julia Navarro, Almudena Grandes y ción de la lengua al español antiguo. transcurridos, todavía no ha cam- la propia Asensi, todos ellos con discursos narrativos muy distintos en“Catalina tiene mucho más para biado esa práctica”, indica. “Actualmente en España todos los tre sí, pero con un pasado común en decir, sin duda, pero yo siento que no puedo escribir más con el caste- días en los informativos se pasa la el periodismo. “Todos venimos del periodismo, y llano del Siglo de Oro. Esa especie de noticia de alguna mujer que ha sido imitación ligera que hago del idio- asesinada por su marido. Creemos es importante este detalle, porque se ma, tomando giros y expresiones que estamos muy lejos del siglo trata de personas que hemos estado gramaticales de aquella época, ha si- XVII, donde por ejemplo Hernán en contacto con la noticia cotidiana, do el trabajo más ímprobo que he Cortés mató a su primera mujer a con el día a día del país -analiza la augolpes sólo para poder casarse con la tora-. ¿Por qué nos hemos corrido a hecho en mi vida”, explica Asensi. s e g u n d a . la novela histórica? Siempre hemos “Por otro Hay menos tenido el instinto periodístico de lado, para “Desnudar la verdad de las v i o l e n c i a descubrir la verdad, y como a todos aprovechar la falsedades que se le han hoy, es cier- los españoles nos han mentido muriqueza todavía latente añadido a lo largo de los siglos” to, pero to- cho, somos los primeros hambriendavía existe tos de verdad”. del personaje “Fijate que en España en los últitampoco se me ocurre cambiarla de y es inadmisible”, apunta Asensi. La escritora, nacida en Alicante en mos diez o doce años todos los escriépoca... aunque creo que eso tampoco le gustaría a los lectores. De he- 1962, cursó estudios de periodismo tores nuevos que han surgido en el rucho, si la llevaría a la época actual en Barcelona y se hizo conocida por bro de la novela histórica proceden perdería mucho porque no hay razo- su abordaje de la novela histórica a del periodismo. Probablemente lo nes formales para el travestismo, partir de títulos como “El salón de que escribamos no sea toda la verdad, uno de los fuertes del personaje, que ámbar”, “El último Catón”, “El ori- pero se aproxima mucho más que lo se viste de hombre para manejar un gen perdido” y “Todo bajo el cielo”, que hasta ahora nos han vendido cobarco o eludir un casamiento forza- obras que encabezaron durante va- mo verdad inapelable”, agrega. Desde una estructura que fusiona rias semanas los rankings de ventas. do”, acota. En “La conjura de Cortés”, editada recursos de la novela de aventuras “La conjura de Cortés” tiene como ejes una conspiración para derrocar por Planeta, la escritora instala la con el folletín romántico, Asensi ensambla al rey de España y el hallazgo de un c u e s t i ó n d e l una novela mapa que revela la existencia del bo- oro y los teso“Estamos lejos del siglo XVII, plagada de tín personal del conquistador espa- ros expropiadonde Hernán Cortés mató a descripcioñol: ambas cuestiones deberá desen- dos a América nes geográtrañar Catalina Solís, que además de d u r a n t e l a su primera mujer a golpes sólo ficas y semtravestirse como Martís Nevares -a la Conquista, al para poder casarse con la blanzas de hora de encabezar alguna gesta he- t i e m p o q u e segunda” personajes, roica en esta saga- se enamorará sin c u e s t i o n a l a todo al serque el romanticismo le haga perder estirpe “heroica” de algunas figuras emblemáticas vicio de una historia que nunca pierun ápice de su firmeza. El contexto en el que transcurren del período, como la de Cortés, a de de vista el rigor histórico. “La fidelidad a la historia es un relas peripecias del personaje pone quien retrata como un hombre viouna vez más al descubierto las para- lento y ambicioso que piensa en sa- quisito innegociable en mis libros. dojas entre realidad y literatura: es- car la mayor tajada de la aventura co- Sólo invento cuando hay huecos o vacíos que me permiten incrustar la cenarios como los del Siglo de Oro lonizadora. La trilogía de Asensi se inscribe en ficción o crear una trama que se ajusespañol fueron decididamente hostiles para las mujeres, pero su riqueza una genealogía de novelas históricas ta como un guante a la realidad: la y posibilidades son infinitas desde el que en los últimos años han salido a ficción en mi caso es como una crerefutar el relato canónico de los ma- ma que se monta sobre una torta”, punto de vista narrativo. “Sí, desde lo literario es cierto que nuales de Historia, que en su mayo- sostiene. “No negocio, es la fidelidad absoaquella época ofrece más aristas y ría suelen ofrecer una versión inmamatices para una narración, pero en culada de los hechos que divide al luta a la historia -subraya-. Nada de cambiar la realidad, nada de modifilo que hace a la realidad la vida para mundo en próceres y desalmados. En España, esa suerte de interpela- carla para adaptarla a la ficción. En las mujeres es hoy mucho menos hostil y hay muchas cosas por cam- ción a la historiografía oficial ha sido todo caso, desnudarla de las falsedabiar todavía. El libro retrata una épo- encabezada por escritores como Ar- des que se le han añadido a lo largo ca de mucha violencia hacia ellas. turo Pérez Reverte, Rosa Montero, de los siglos”, concluye ■

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“Me cansa que el inmigrante sea visto o como plaga o como drama humanitario”
multitud errante”. Amor, violencia, misterio, un crimen, ritos pandilleros, mujeres que tienen que abandonar a sus hijos que casi siempre crían los abuelos o familiares porque ellas buscan una oportunidad al otro lado; cárcel, y mucho amor por la palabra, en ese cruce entre los sonidos cálidos y sensuales del español de América Latina y el pragmatismo del inglés, pueblan estas páginas. Y, cómo no, la cultura y la escritura como lucha contra la pobreza. “Hot Sur” está plagada de citas de pensadores pero destaca la del alemán Walter Benjamin que dice que “la narrativa es el lenguaje del perdón”, una idea que vertebra todo el libro. “Hay todo un juego liiteratura de terario dentro de la literafrontera, tura, una y otra vez, comestiza, mo una matrioska rusa: “donde el choque historias encriptadas en brutal de culturas haescritos, cartas, docuce que se caiga el mamentos, porque -dice la quillaje y que la realiautora- siempre he creído dad muestre sus muque la historia es la histochas caras”. Así es ria de cómo esa novela ha “Hot Sur”, la nueva y sido escrita”. feroz novela de la esEn la novela aparecen critora colombiana títulos de libros, revistas, Laura Restrepo, un cómics, de lo más variojuego literario y un pinto, que los personajes grito de libertad e van leyendo, porque irreverencia. tampoco se reconocen “Los muros que Laura Restrepo. fronteras entre lo culto y nos dividen son como cicatrices, el de Berlín, el de Palestina, el lo popular: “Fiel a esa teoría, he intentado de Tijuana, y en torno a esas cicatrices se jue- moverme en el filo entre el ‘thriller’ y la noga el destino humano. Esta novela quiere vela clásica, entre el best seller y el worst seubicarse justamente ahí, en ese punto de ller, entre el inglés y el español”, explica Resvértigo, y el verdadero protagonista es ese trepo. “Me he desquitado despotricando contra Sur que no permite que lo encajonen y lo encierren”, explicó Laura Restrepo desde Nue- toda forma de autoridad y contra los sistemas autoritarios coercitivos, especialmente va York, donde está pasando unos días. “Hot Sur”, que publicará en octubre Pla- los que pasan por democráticos. Existe en los Estados Unidos un mapa neta, ya que la escritora ‘underground’, que probaha cambiado de sello blemente los propios norteaeditorial -antes estaba “Los muros que nos mericanos no conozcan, que en Alfaguara-, es una noes el escenario de ‘Hot Sur’, vela muy actual, radical, dividen son como como una clínica clandestiferoz pero aventurera y cicatrices” na en pleno Manhattan”, divertida, como la vida añade. de los que la juegan al lí¿Cómo operan las hermanmite y donde el límite está entre el fin del sueño americano y el ini- dades latinas en las cárceles en Estados Unicio de otro que empieza, como precisa Laura dos? ¿O dónde y cómo trabajan los emigrantes? Todo eso está en este libro, “un estallido Restrepo (Bogotá, 1950). Una historia con una saga de tres mujeres de libertad, de irreverencia; de pitorreo ante la latinas que van a Estados Unidos, donde la represión; de alegría colectiva y humor gruemadre se parte el lomo por alcanzar un sue- so, de fiera reivindicación de lo que los mexiño que se desploma mientras las hijas lu- canos llaman raza”, concluye la autora. Profesora de Literatura en las universidachan por escapar de la pesadilla. “Me cansa horrores que el inmigrante in- des colombianas durante un tiempo, periodocumentado sea visto o como plaga o co- dista durante décadas, activista política, ex mo drama humanitario. Son los dos extre- guerrillera del M-19 e integrante de la comimos convencionales para abordar el asun- sión negociadora entre el Gobierno colombiano y el M-19 en 1982, Laura Restrepo es to”, argumenta Restrepo. “Yo quise explorar una tercera vía ajena al hoy una de las escritoras en lengua española odio pero también a la compasión, una va- más traducida y reconocida. Residente en México, la autora de “Olor a riante que vaya más allá de la famosa ‘tolerancia’, ese valor por excedencia del neolibe- rosas invisibles” ha puesto toda su experienralismo que quiere decir ‘no te quiero, pero cia y su saber en este nuevo libro, en el que te tolero’”, dice la autora de “El leopardo al aúna su pericia literaria y su compromiso sol”, “Delirio” (premio Alfaguara) o “La político y social ■

mêÉÅáçëáëãç
André Kertész es un fotógrafo húngaro (1894- 1985) que se caracterizó por realizar imágenes de gran preciosismo: el uso de las sombras, la mirada melancólica y alejada sobre la ciudad sobrevuelan su obra, que se hizo conocida a partir de su exposición en la Bienal de Venezia, en 1963. Recientemente se inauguró una muestra en Buenos Aires de este artista, a quien el mismo Henri Cartier-Bresson consideraba una maestro ■

La historia de esta nueva novela se levanta en la frontera, donde se activa el choque de culturas: amor, violencia, misterio, un crimen, ritos pandilleros y mujeres que tienen que abandonar a sus hijos, los condimentos de “Hot Sur”.

L

Las 8 preguntas para Cecilia Pisos Las 8 preguntas para Cecilia Pisos

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¿Cuál es el mejor diálogo que recuerda entre dos personajes de ficción? -El del capítulo final de Si una noche de invierno un viajero,

de Italo Calvino, entre el Lector y la Lectora, en el que ambos están en la cama matrimonial, leyendo cada uno su libro. La Lectora le pregunta al Lector si no está cansado de leer, si no

desea apagar la luz, y él responde: “Un momentito. Estoy a punto de acabar Si una noche de invierno un viajero de Italo Calvino.”

5

Si le permitieran ingresar en una ficción y ayudar a un personaje, ¿cuál sería y qué haría?

-Me metería en el comienzo de Matilda, de Roald Dahl, para ayudarla a escapar de su familia no lectora. También me

gustaría ser asistente de Philip Marlowe, el detective de las novelas policiales de Raymond Chandler.

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Grandes libros, pequeños lectores
de Liza Porcelli Piussi, con ilustraciones de Eugenia Nobati, Buenos
Aires, La Brujita de Papel, 2012. “Todo lo que está naciendo/ es redondo o casi/ como las hojas de un tilo”
(Hojas de tilo, Ana Prada) Por Romina Sonzini

C U LT U R A

Domingo 26• 8 •2012

FLAMANTE LIBRO RECONSTRUYE EL UNIVERSO DE ESTE GÉNERO

Purapanza,

Historieta con historia
Más que un libro de reportajes a dibujantes y guionistas, “Evocando viñetas”, de Germán Cáceres, es un lugar de consulta para aquellos que se adentren en los vericuetos de la historieta.
Por Marcos Magneschi

Purapanza cuenta la historia de una panza, de un perfume, de un amor. Un libro que nos presenta, desde una perspectiva particular, la llegada de un nuevo integrante a la familia. Lo desafiante se plantea en el punto de vista desde el que se narra esta situación, ya que produce un particular efecto de lectura. Mirada ingenua de niño que construye un mundo en relación a esa espera, un mundo que para él es conocido porque también estuvo allí. Mirada aguda de niño que establece una competencia con su padre: sobre el conocimiento y las características de ese espacio redondo; sobre la pertenecía del amor de quien porta esa panza “tan tirante y brillosa como se pone la de mamá cuando alguien la ocupa, como ahora Simón”. La historia de una nueva vida que se va delineando desde las palabras que se entrelazan entre el niño-protagonista, que ya está “afuera”, y el niñohermano, que todavía está ahí adentro… en ese espacio añorado, deseado, soñado… Y un perfume que recorre toda la historia, que establece vínculos entre padre e hijo, entre hijo e hijo, entre panza y mundo… Un perfume que tiene el olor del paraíso. Liza Porcelli Piussi es la autora de este relato que cuenta la fascinación que le produce “que se pueda crear vida adentro del cuerpo y hospedarla allí antes de que salga al mundo”. Eugenia Nobati acompaña esta historia con singulares y llamativas ilustraciones que logran transmitir el enojo, desconcierto, picardía y dulzura que va manifestando el protagonista en los distintos momentos narrativos.

onozco a Germán Cáceres. Y conozco su trayectoria de múltiples géneros. Pero es en Evocando Viñetas -un libro de su autoría recientemente publicado- donde se lo ve dibujado de cuerpo entero, digo hasta con el globito, mejor dicho con un block de hojas donde escribe su extenso reportaje que no hace a los autores de las historietas, sino directamente a los personajes, que por supuesto son los verdaderos autores, porque cuando uno lee, o mejor dicho ve una historieta, se pierde la imagen del autor, y uno vuelve a su tierna infancia, cuando nuestros padres o tías nos regalaban algún libro, para que nos adentremos en la lectura, pero por supuesto, los mismos estaban poblados de láminas. La ventaja de Germán es que puede transformarse, salirse del cuadrito y hablar con los que dibujan de igual a igual, porque Cáceres dibuja y observa, pero con lupa. Y busca los lugares comunes donde se unen historia y dibujo, la mezcla exacta donde se disparan las habilidades artísticas, donde las señas como en el truco se pescan al vuelo, Germán encuentra el punto justo de la pregunta exacta. Más que un libro de reportajes a dibujantes y guionistas es un lugar de consulta para aquellos que se adentren en los

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vericuetos de la historieta. Cáceres es un erudito en la materia. Comentar cualquiera de sus reportajes significaría perder eficacia puesto que no se puede desechar uno para hablar de otro, todos son profundos porque todos se relacionan en una secuencia no azarosa, sino secuencial como la trama de una inmensa historieta y lo que es mejor una historieta argentina, digna de una Fierro de la primera época, con la secuela de la segunda tan importante como la primera. La importancia de los guionistas, fundadores como Del Castillo, Magallanes, Roume, Rapela, Trigo, Zanotto, Wadel, (que según Breccia es el reivindicador del oficio de Guionista), Olivera, Oski, (entrañable y absurdo), Fortín, (y esas salvajes tapas de El Péndulo, Superhumor, Sex Humor, Humi), Barreiro (el Mágico), Battaglia, Viuti (o las horas de oficina), Zoppi. ¡Que equipo!, nutrido con la Industria Norteamericana pero con un gran sentido de argentinidad, todos ellos creadores de una base de historietas nuestras, con pasiones criollas. Cineastas del cuadrito, rompedores de cajas,

maestros del claroscuro, Titanes de la máquina de escribir. La segunda parte del libro profundiza especialmente el trabajo que realiza el guionista y el dibujante, los diálogos avanzan como conversaciones de mesa de café, no son entrevistas, son preguntas cuyas respuestas son espontáneas, la profundidad de las respuestas habla justamente de verdaderos artistas, no de esos cuyo arte es inextricable, por las respuestas sesudas y poco entendibles son artistas de carne y hueso cuyos trabajos relacionados con la industria gráfica, son urgidos por los tiempos, de entrega de apresuramientos pero no se traicionan, hablan de trabajos maravillosos y otros no tanto, pero todos ellos hablan de comuniones, de personajes creados al vuelo, con rostros basados en compañeros de trabajo con historias tomadas de la literatura, el cine o la vida cotidiana. Las entrevistas realizadas a Alberto Breccia y Francisco Solano López, son muy importantes en cuanto a su forma de captar los personajes junto a sus guionistas, sus respuestas indudables, hablan de pura creación, en especial su relación con el insuperable Oesterheld y su Eternauta. Con Carlos Albiac, el cine entra de lleno en la historieta, enemigo de la documentación, dibuja fotogramas y describe atmósferas. Oswal, despega con García Ferré y sus personajes de David Copperfield y Robinson Crussoe. Miguel Rep, y su maestría en la creación de los barrios porteños y su Humor político, social, introspectivo y de potrero. Capítulo aparte es la entrevista a Hugo Pratt, uno de los mas grandes historietistas de todos los tiempos, maestro de maestros, hablar solamente de algunos de sus personajes es, sencillamente mentir. Como vemos la historieta no es un género menor. Si se perdiera la historia de los hombres y quedara únicamente una revista de historietas, permitiría volver a escribir la historia de la humanidad, pero en cuadritos ■

La literatura y la escuela
La Asociación Civil Jitanjáfora (Redes Sociales para la Promoción de la Lectura y la Escritura) organizó para los días 31 de agosto y 1º de septiembre de 2012 de las XII Jornadas La literatura y la escuela a realizarse en la EET n° 3 (14 de julio y Gascón). Habrá conferencias, talleres, encuentros con autores, presentaciones de libros, mesas de experiencias, proyecciones, rondas de lectura, narraciones, feria del libro infantil y juvenil, entre otras actividades. Se contará con la presencia de reconocidos escritores e ilustradores, entre los que se encuentran Pablo de Santis, Cecilia Pisos, Graciela Repún, Iris Rivera, Claudia Degliuomini, Tania De Cristóforis, entre otros invitados. La inscripción para residentes en Mar del Plata se realizará a partir del 6 de agosto en la librería Palito (Luro 3454); los no residentes podrán hacerlo a través de grupojitanjafora@yahoo.com.ar. Para mayor información, consultar la página web de la Asociación: www.jitanjafora.org.ar o enviar un correo electrónico a la dirección mencionada ■

Cuentos para temblar de miedo
A
drenalina pura exudan los cuentos de William Sansom (1912-1976) reunidos en ‘No mires abajo’, un encadenado de temores reales e imaginarios de los protagonistas, como un muestrario para el lector de las múltiples acechanzas que dan vueltas en el recorrido de la vida. Historias que disparan un miedo irrefrenable a partir de una situación límite o no, en las cuales cualquiera puede sentir la precisión de esas sensaciones a través de una escritura -de las mejores en el mundo inglés de la posguerra- que escanea las mentes para describir, con los más mínimos detalles, los pasos previos al horror. Maestro del relato corto, Sansom viajó por Europa, trabajó en un banco, fue redactor publicitario y se alistó como bombero voluntario durante la Segunda Guerra Mundial, antes de convertirse en escritor. Publicó las novelas ‘The face of Innocence’, ‘The Body’; colecciones de cuentos (‘Fireman Flower’, ‘Three’, ‘Something terrible’, ‘Something Lovely’); crónicas de viajes, libros infantiles y una biografía de Marcel Proust. El miedo está presente siempre en ‘No mires abajo’ (La Bestia Equilátera): de manera desembozada en la primera historia (‘La escalera vertical’) que nos sumerge en un vértigo sin fin al borde del abismo, o por el contrario se dibuja de a poco en ‘Pansovic y las arañas’, donde el disparador es una simple fobia cuyo desenlace muestra el efecto letal de un ataque de pánico. Con minuciosidad, Sansom talla estas ficciones cortas que surgen a veces de su propia experiencia como en ‘Los testigos’ en la que un bombero apaga las llamas montado sobre una pared, haciendo equilibrio con una manguera cuya potencia él no maneja -sí otro bombero con el que ha tenido una discusión- y puede arrojarlo en medio del fuego. Y con cierto tono autobiográfico en ‘La pared’: ‘‘Ese largo segundo me mantuvo hipnotizado, con las botas de goma pegadas a la vereda. Toneladas más de ladrillo al rojo vivo suspendidas en el aire sobre nuestras cabezas entumecieron toda iniciativa. Yo sólo podía pensar. No podía moverme’’. ‘‘Unos metros más adelante, se erguía el edificio incendiado. Un minuto antes no habría podido distinguirlo de cualquier otra insípida atrocidad victoriana en llamas. Ahora, en cambio, podía identificar hasta el más mínimo detalle’’, apunta. En ‘Una mujer poco frecuente’, un joven recién llegado a Roma desde el campo, descubre a una mujer misteriosa que lo invita a su casa en una velada cada vez más inquietante que culmina con un brazo que se estira y se abre paso por las cortinas de la cama, la larga alfombra hasta llegar a la puerta y apagar la luz ■

Las 8 preguntas para Cecilia Pisos

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¿Recuerda haber robado un libro alguna vez? ¿Cuál o cuáles? -No, jamás. Pero sí recuerdo haber deseado intensamente

libros (que no me podía comprar). Sin embargo, de ese deseo, nació mi amor por las bibliotecas. Recuerdo, con especial cariño, la del Instituto de Educación Cooperativa (a la

que debo mi carrera de Letras) y la biblioteca Lincoln por volverme accesible la literatura en lengua inglesa.

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C U LT U R A MANUEL CALVO HERNANDO (1923-2012)

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Falleció un pionero del periodismo científico en Hispanoamérica
Escribió más de cuarenta libros como autor, coautor y compilador, sin contar sus numerosos artículos en diferentes revistas. Tuvo un último gesto a favor de la ciencia, al donar su cuerpo a la investigación.
Por Alejandro Manrique

Hernando murió a los 88 años.

l periodismo científico está de luto. El pasado jueves 16 de agosto a los 88 años falleció Manuel Calvo Hernando, precursor del periodismo científico en España y en Latinoamérica. El aporte personal de su obra es monumental y deja un importante legado en el estudio del periodismo científico: más de 40 libros como autor, coautor y compila-

E

dor, miles de artículos y trabajos publicados en diferentes revistas de habla hispana dan cuenta de una producción notable y prolífica. Nacido el 18 de noviembre de 1923 en Fresnedillas de la Oliva, Madrid, era el mayor de siete hermanos. De profesión abogado, estaba casado con María Josefa Roy, con quien tuvo seis hijos. Desarrolló su carrera profesional en el diario madrileño YA, donde comenzó de redactor y se reti-

ró como subdirector. Fue jefe de prensa del Instituto de Cultura Hispánica y en 1981 dirigió Televisión Española. En 1955, las Naciones Unidas organizaron en Ginebra, Suiza, el primer encuentro internacional “Átomos para la Paz” sobre los usos pacíficos de la energía atómica. En un mundo en el que la ciencia y la tecnología asomaban como peligrosas, se intentaba mostrar que la energía atómica no sólo servía para hacer bombas y matar, sino que también tenía aplicaciones útiles para el hombre. Calvo Hernando fue enviado a cubrir el evento como corresponsal del diario para el cual trabajaba. Con el correr de los años, relataría que ese camino cambiaría definitivamente su destino, al encontrarse con documentos y textos de las conferencias sobre los temas a tratar y poder escribir sobre ellos sin dificultades. Adquirió así una destreza y entrenamiento para efectuar crónicas de una especialidad que no existía en los medios españoles, un campo nuevo que había que desplegar: la divulgación de la ciencia para la gente en un lenguaje que fuera accesible y comprensible a todos.

A comienzos de la década de 1970 fundó y fue presidente de la Asociación Española de Periodismo Científico, institución que promovió cursos de capacitación en periodismo científico e impulsó importantes publicaciones con reflexiones sobre la profesión y su papel en la sociedad. Calvo Hernando, prácticamente el primer periodista español de la especialidad, estimularía e inspiraría a una nueva generación de profesionales que difundirían el conocimiento científico en los medios masivos de comunicación. Si existen especialistas en periodismo científico en Latinoamérica y la disciplina se consolidó como tal, le cabe a Calvo Hernando una buena cuota de responsabilidad. Infinidad de conferencias, congresos, disertaciones y seminarios lo tuvieron como partícipe en todos los países de la región. Fue un infatigable promotor del estudio sistemático de la comunicación de la ciencia y el periodismo científico, sus alcances y problemas en diferentes regiones del mundo. Junto a Arístides Bastidas, periodista venezolano, en 1969 creó la Asociación Iberoamericana de Periodis-

mo Científico. Los congresos y seminarios iberoamericanos de periodismo científico, auspiciados por reconocidas instituciones, entre ellas la Organización de Estados Americanos, potenciaron el progreso de la disciplina y el intercambio de estudios en la comunicación de la ciencia, al igual que la formación de asociaciones profesionales. Asiduamente se dice que un individuo que trasciende a su tiempo, perdura a través de los años y se lo recuerda indefectiblemente. Calvo Hernando fue un hombre excepcional que trasciende a su tiempo y dejó un impresionante legado a las generaciones futuras de divulgadores y periodistas científicos. Un hombre que inspiró para construir un mundo mejor. Como si todo eso fuera poco, también nos sorprende en su partida: no hubo entierro, pues donó su cuerpo a la ciencia y la medicina según informaron sus hijos. Un último gesto de entrega total por parte de un hombre que dedicó plenamente su vida a su familia, Hispanoamérica y el periodismo científico. Y el periodismo científico está de luto, se ha ido el gran maestro ■

Irreverencias a la historia
La carroza de Bolívar
Por Evelio Rosero Tusquets. 389 páginas

■ Lecturas
FICCION
1 CARTAS MARCADAS 2 CINCUENTA SOMBRAS DE GREY 3 CONFESIONES DE UN GÁNGSTER

Fuente: Cámara de Libreros del Sudeste de la provincia de Buenos Aires.

Los libros más vendidos de la semana
Alejandro Dolina. J.L. James. Liuc Olivares. Osvaldo Soriano. Gabriel Rolón. Francis Mallmann. Planeta. $109. Grijalbo. $125. Ediciones B. $139. Seix Barral. $89. Planeta. $99. VyR. $200. Anagrama. $95. Capital Intelectual. $75. Cuerva Blanca. $70.

El protagonista de esta novela tiene el improbable nombre de Justo Pastor Proceso López, vive en la pequeña ciudad de Pasto en el sur colombiano, está casado con Primavera Pinzón, es padre de Luz de Luna y Floridita, y vecino de Arcángel de los Ríos. Así como los nombres, La carroza de Bolívares una novela barroca en la que pasa de todo, entre otras cosas porque son al menos dos novelas unidas en una. Por un lado está la historia de Justo Pastor, ginecólogo que vive mal con su esposa, tiene amantes, sus hijas lo odian, se prepara para el carnaval de Pasto y decide patrocinar una carroza que revele la verdad sobre Simón Bolívar. Por otro lado está la historia del Libertador que se quiere revelar: la que contaron sobre él Carlos Marx y el historiador José Rafael Sañudo. A estas historias se suma la de un grupito de universitarios que aspira ser célula guerrillera urbana en Pasto, en los años 60. Uno no sabe si el autor quería hacer una novela sobre el

NO FICCION
1 CÓMICOS, TIRANOS Y LEYENDAS 2 ENCUENTROS 3 TIERRA DE FUEGOS

carnaval de Pasto o una sobre Bolívar, o quería hacer dos novelas distintas y de pronto decidió unirlas con la disculpa de la carroza. El caso es que aunque está bien escrita y la historia es clara, la segunda de las tres partes en que se divide la trama, que es la que se centra en Bolívar, se siente como artificial en el relato del carnaval. En la descripción del carnaval, Rosero es prolífico en enumerar barrios de Pasto por los que corren los personajes, lo que resulta útil para la cartografía literaria de la ciudad y sin duda es un referente claro para quienes habitan o conocen bien esa región del país. Con todo y lo anterior, es una novela amena, con unos personajes pintorescos y con un afán por contar una historia sobre Bolívar que no lo deja bien parado.
Matías Lucas

RECOMENDADOS
1 MEJOR QUE FICCIÓN. CRÓNICAS EJEMPLARES. Jorge Carrión. 2 LAS MUJERES MÁS SOLAS DEL MUNDO Jorge Fernández Díaz. 3 ANATOMÍA DE LA MELANCOLÍA Carlos Aletto.

Fragmento de

de Osvaldo Soriano
Hacia 1932, un hombre desafortunado y solitario vagaba sobre las playas de Bay City, cerca de Los Angeles. Tenía los bolsillos vacíos y unas pocas ideas de cómo ganarse la vida. La depresión había interrumpido su carrera en una pequeña empresa petrolera y desde entonces iba de un lado a otro, mirando el paisaje de los valles californianos, ganándose la vida en la cosecha de damasco o como armador de raquetas de tenis. Tenía 44 años y un título universitario de letras ingle-

Chandler el duro,
sas ganado en Londres. Experto conocedor de los clásicos de la literatura, se entretenía con la lectura de revistas de crímenes y misterios. Una tarde, Raymond Chandler decidió que podría intentar una escritura similar a la de esos oscuros redactores y así ganar algunos dólares. Se lo dijo a su mujer y escribió “Los chantajistas no matan”. Extraído de Cómicos, tiranos y leyendas, de Seix Barral.

Las 8 preguntas para Cecilia Pisos
Un extraño hongo se esparce por su biblioteca y consume de manera irrefrenable los libros. Solo dispone de unos segundos para actuar y salvar a tres de ellos. Lo que usted hace para ganar tiempo es arrojar a la voracidad del hongo a otros tres libros. ¿Cuáles serían los sacrificados y cuáles los salvados?

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-Sacrificados: la trilogía Las memorias del Águila y del Jaguar, de Isabel Allende; El cementerio de Praga, de Umberto Eco; los libros de Amélie Nothomb, especialmente Les combustibles, en el que se produce una destrucción de libros similar a la de esta pregunta. Salvados: Expiación, de Ian Mac Ewan; el Quijote, de Cer-

vantes; mis gastaditos dos tomos de la Antología Básica Contemporánea de la Poesía Iberoamericana, por los que entré, a los 14 años, a la fascinación de la palabra poética y donde guardo la primera flor que me regalaron.

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C U LT U R A

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Messi y los brasileros
Por Santiago Ortigosa Reguera

l partido empezaba a las cuatro y cuarto. Y yo tenía puesta desde anoche, anoche que había ido con mis amigos, el carlonchi y Seba, a jugar unos partidos de pool y a tomar unas cervezas al bar del centro, en total nos tomamos un cajón y medio nosotros solos, y fumamos un rato y nos peleamos con el patova, porque el Carlonchi le tocó la pierna a su mujer, que estaba en la barra, al lado nuestro: una mujer muy bien vestida y con cara de perra cínica que se reía sin parar de nuestros chistes. Y yo tenía puesto desde anoche, la camiseta de Argentina, con olor a humo, cerveza en el pecho, tres manchas grandes de vino sobre las manchas de cerveza y algunas sobre el hombro, manchas que no se diferenciaba de manchas de sangre, porque como ya les conté, nos peleamos con el patova y este, este pegaba fuerte. Era una mole hinchada. Y este, le dió una piña en medio de la nariz a Seba, que de un grito empujó a carlonchi y la trompada como un misil le pegó en la cara, más justo en la nariz, como dije anteriormente, le pegó en la nariz, porque a pesar de todo Seba era un amigo de fierro, a pesar de que Seba tenía un gancho en la cara. El partido empezaba a las cuatro y cuarto. Eran, más o menos, las cuatro y diez, y estaba mirando el televisor quieto, sentado en el sillón, chorreando babas, y no sabía comprender si los golpes venían del televisor o era el vecino de al lado que me estaba tocando la puerta para pedirme que baje el volumen del minicomponente, donde estaba pasando la radio un tema lascivo, era una mezcla de los Beatles, Miranda y Los redondos. Antes de levantarme vi que tenía un tajo en la palma derecha, un corte profundo parecido a cuando Moisés abrió el mar. Y el vecino golpeando la puerta, y gritando frases indescifrables. -Bajalo pelotudo, se nota que te importa todo un carajo. Fueron un montón de frases lanzadas como un vómito de un borracho. Y tenía sangre en la mano y el partido estaba por empezar y el gato maullando en el balcón pidiendo comida… Abrí la puerta como una oruga inválida. -Hola, ¿quién sos? -¿Qué te pasó en la cara Rodrigo? -Salí anoche. -No te hagas el gil y bajame el volumen, yo también quiero ver el partido viejo. -Ah, me conocés. Bueno ahora lo bajo, pará que encuentre el control remoto. -Desenchufalo y no compliques la tarde. Dale que estoy con mi jefe. Comportate como un pibe maduro che. Ah, y limpiate la cara, cualquiera puede pensar que venís de Vietnam o te agarró la mujer del Chino, la que hace Kun fu. Jaja. Chau Rodrigo. Cerré la puerta y no sentía los de-

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dos de la mano derecha, una gota de sangre caía al suelo, y mareado grité o susurré, ya ni me acuerdo: - Vamos, vamos Argentina, vamos, vamos a… No me sabía la letra. El control remoto estaba roto arriba de la heladera. Desenchufe el equipo. Quedaba en la casa una pena furiosa, se escuchó como venido de otro mundo como el referee daba el pitazo del comienzo del partido, y yo, ahora, tirado en el suelo culo para arriba buscando el repasador que lo tenía jugando Tommy. -Perro boludo, no sé porque no te vas a jugar a la plaza. Encontré un trapo mojado y me lo enrosqué en la mano, hice una especie de nudo que lo aprendí cuando era chico, aunque se me desató al destapar con un encendedor un porrón de cerveza Quilmes que había sobrado quién sabe de qué fiesta de cuál sábado cuando estábamos todos borrachos gritando viva Perón, viva la patria, el que no salta es un inglés. Esas cosas solían suceder después de cada rito, de cada cena o merienda, subidos en la terraza del edificio, mirando las estrellas y hablando de si que era verdad que el hombre llegó a la luna, si San Lorenzo este año se va a la B y porque el hombre araña andaba saltando de edificio en edificio y nosotros ni siquiera podíamos mantenernos en pie.

Me senté en el sillón, y el aire estaba descompuesto, no yo, el aire estaba pesando en mis pupilas, ni siquiera en mis ojos, todo el peso estaba en mis pupilas como un cuadro de Dalí derretido o como un monje sin templo alguno cayendo de un abismo de dos metros de altura y rompiéndose el cráneo. El televisor daba vueltas, y me metí una papita, una pequeñita papita a la boca y mastiqué y murmuré y grité cuando Messi clavó un terrible zurdazo al ángulo izquierdo del arquero brasilero. Y me quedé ahí, sentado como una momia reencarnada en mí, molesto con todo. Y el gato todavía en la ventana lamiéndola de manera obsesiva, compulsiva, asquerosa. -Gato de mierda, no tengo comida. ¡Andate! Y Messi gambeteando camisetas amarillas como un metegol virgen o una reserva de curas muertos. -Vamos pulguita, hacete otro. Pareciera que no existiera otro jugador, sí, Messi contra once, y cierro los ojos y veo una pelota rodando y un solo jugador en la cancha que por momentos va al banco de suplentes y levanta un porrón y se lo lleva como un trofeo o una corona de espinas a la boca y me lo da luego a mí, y yo corro y corro y fumo, fumo mucho. Ellos saben, mis amigos, que me gusta fumar, y fuma-

mos mucho y nos volvemos monstruos de ciudad, un cáncer sin cuerpo que vive porque nadie me mató, ni piensan matarme, porque yo ni siquiera se si existo, o si esto es un sueño y sólo el televisor existe con Messi y los brasileros. Y yo estoy acá, el gato en el balcón y el sol que entra por la ventana y hace pesada mis pupilas, porque ya no tengo ojos. Algún caníbal urbano me los arrancó para comerme de a poco mientras fumo y fumo y fumo un poco más… Terminó el primer tiempo del partido y pasaban imágenes que eran como bebés voladores comiendo yogurt, y una mamá feliz dándole de comer en la boca. Yo también quiero. Quiero una mamá, un yogurt y volver al bar y tocarle las piernas a la mujer del patova, porque se que a ella le gusta, porque anoche no fue el carlonchi que le metió la mano, sino fui yo, yo la hice reír, yo la besé sin que nadie me viera, y le metí la mano por debajo de la pollera mientras ella se reía, y me tocaba la entrepierna, y Seba, además de tratar de separar y ligar una de rebote, Seba y el carlonchi se ponían delante nuestro para que nadie nos viera. Y yo fumaba, le convidaba a ella y ella fumaba conmigo, una mujer bien vestida, muy bien disfrazada; una perra cínica de un circo de protistutas, una fiera angelical en

un bar inmundo donde yo era golpeado por su marido a golpes ciegos en las piernas y en la cara cuando ella, la perra cínica, agarró una botella de cerveza que estaba casi llena en la barra y me la quiso partir en la cabeza, y yo, infeliz, puse el brazo para cubrirme de la paliza y el golpe me dio en la mano, cayendo el alcohol y el humo sobre mi cara y mis pupilas pesadas. Y mis amigos, borrachos, mirando desde un rincón con las manos en la boca, Seba ya con la nariz rota y la camisa fuera del pantalón, no hicieron nada. Después de un rato me levantaron, me metieron como pudieron en el fitito y me tiraron afuera de casa, aquel edificio donde tenía que subir arrastrándome cinco pisos. Y yo fumo, por eso fumo, con mis amigos con cada pitada somos inmortales. Escuché salir del televisor otro grito. Messi, el gran Messi hace otro gol, el tercero, y ya nada importa…Y mis amigos llegan a casa, abren la puerta como todas las tardes noches. Y subimos a la terraza y nos emborrachamos y fumamos, fumamos mucho, porque saben, a mí me gusta fumar, fumar mucho, y los cuatro juntos, el carlonchi, Seba, el idiota del 4B y yo, abrazados cantamos y gritamos semidesnudos bajo las estrellas: viva Perón, viva la patria, y el que no salta es un inglés ■

Las 8 preguntas para Cecilia Pisos

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Se le concede la extraordinaria excepción de hacerle una única pregunta a uno de sus tantos escritores

predilectos. ¿Qué le preguntaría? -Le pediría a Georges Perec, que me dejara ver las notas y

los borradores de su libro La vida, instrucciones de uso, que construyó en forma de edificio de departamentos.