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LEÓN TROTSKI Y ESPAÑA (1930-1939

)
Ignacio Iglesias, 1977

“No nos convirtamos en jefes de una nueva intolerancia; no nos presentemos como apóstoles de una nueva religión, aunque sea la religión de la lógica, la religión de la razón” (Proudhon, carta a Marx del 17 de mayo de 1864)

1.INTRODUCCIÓN
En el comprensible deseo de estudiar los distintos y múltiples aspectos de la revolución española, inaugurada merced al hundimiento de la Monarquía en abril de 1931 y finiquitada -al menos durante un largo lapso de tiempo- con el derrumbamiento de la República en marzo de 19391, no faltan ni mucho menos los temas a tratar. Uno de ellos, interesante aunque no muy importante, dicho sea en honor de la verdad, es el que concierne a las posiciones políticas expuestas por León Trotski a lo largo de los ocho años que abarca el mencionado ciclo revolucionario español. Interesante porque no puede sernos indiferente lo que escribió sobre nuestro país uno de los máximos dirigentes de la revolución rusa; no muy importante porque su pensamiento no halló raíces, ni siquiera verdadero eco, en el movimiento revolucionario que tuvo por escenario a España. La reciente publicación en Francia y España de la totalidad de los textos de Trotski referentes a la revolución española -salvo cuatro cartas que el minucioso compilador no pudo encontrar2- muestra que se mantiene todavía vivo, al menos en un cierto sector, tal vez perteneciente a las nuevas generaciones, el interés por cuanto escribió uno de los artífices de la conquista del poder por los bolcheviques en octubre de 1917 y luego fundador del Ejército rojo. También resulta otro síntoma no menos elocuente el hecho, de veras sorprendente, de que hayan surgido en España, en estos últimos tiempos, grupos o grupitos que reivindican su neta filiación trotskista, aunque pertenezcan a sectores diferentes que, como es tradicional, se disputan con ardor entre ellos. Ahora bien, digamos de buenas a primeras, aunque la afirmación irrite a algunos, que los juicios de Trotski sobre los distintos aspectos de la revolución española pecaron de dogmatismo y de incomprensión, asimismo de apasionamiento, pero sobre todo del inconmensurable error de examinarla a través del prisma del Octubre ruso. Además, fácil resulta comprobar que junto con una real lucidez en ciertas cuestiones, aparece con frecuencia en sus escritos una especie de embriaguez teórica que le impide vislumbrar la realidad de la situación y de sus componentes. Se diría que siente las más de las veces la imprescindible necesidad de exhibir certidumbres sólidas y no de conocer, de saber, de enterarse como es debido. Cuando se dogmatiza se suele perder con facilidad el sentido de las realidades. Es, pues, el suyo un pensamiento más lógico que realista, más polémico que analítico, más transpuesto que natural. El máximo error en que suelen incurrir casi todos los teóricos del movimiento revolucionario es proceder por referencia; así, Trotski, ante la revolución española solía referirse a la revolución rusa, al igual que Lenin, ante la También pueden adoptarse otras fechas para situar el inicio y fin de la revolución española: la caída de la dictadura primorriverista, en enero de 1930, y las llamadas jornadas de mayo en Barcelona, en 1937, que afirman el poder de Negrín y los comunistas al mismo tiempo que acaban con las ilusiones de las tendencias revolucionarias. 2 L.Trotski, La révolution espagnole (1930-1940), Ed. de Minuit, París, 1975 (textos recopilados y presentados por Pierre Broué). Hasta ahora solo contábamos con los reproducidos en el tomo III de Ecrits, traducidos y publicados luego en castellano por Ruedo Ibérico en 1971, con el titulo Escritos sobre España. La edición preparada por Broué fue publicada, en dos volúmenes, por la Editorial Fontanella, de Barcelona.
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revolución rusa, se refería a la Comuna de París y ambos a la Gran Revolución francesa. El resultado suele ser, las más de las ocasiones, que el llamado análisis marxista se convierte en un esquema que abusivamente pretende explicar todo, pero que al cabo de cuentas no explica nada o muy poco, ya que la capacidad de juicio sufre de obnubilación total. La experiencia ha demostrado que no sirve de gran cosa la tendencia a refugiarse en los análisis del pasado, con notorio servilismo teórico. Cabe reconocer que las equivocaciones que pululan en las opiniones de Trotski aparecen ahora con mucha mayor nitidez que cuando fueron expresadas, no solo porque los años transcurridos arrojan luces más claras y hasta nuevas sobre los acontecimientos de antaño, sino igualmente porque resulta más fácil liberarse de la especie de subyugación que se sentía leyendo la magnífica prosa del revolucionario ruso, extraordinario escritor, que supo manejar insuperablemente la metáfora, con facilidad la ironía, con frecuencia el sarcasmo y en ocasiones -¡ay!- la perfidia. Bernard Shaw, que sabía lo que decía, llamó a Trotski «rey de los panfletarios». Y no hay duda que muchos de sus escritos referentes a España corresponden más al género panfletario que al sereno del análisis objetivo. Sin embargo, las falsas posiciones políticas de Trotski respecto a la revolución española tienen su origen en causas más profundas que el simple dogmatismo y el afán desmesurado de imprimir sobre nuestro país la calcomanía con la imagen de la Rusia de 1917. Trotski, a partir de este año, no se sale una sola vez de los esquemas de la revolución de Octubre, cual es fácil comprobar. Pero no solo porque, primer actor del golpe de Estado triunfante, tuvo sin duda la tendencia de querer darle una significación general, sino asimismo y sobre todo porque se convirtió en el apologista intransigente del bolchevismo, en el que se empeñó en ver el modelo único e insuperable de organización revolucionaria, al mismo tiempo que consideró la dictadura leninista cual paradigma de todas las revoluciones, cualquiera que fuese el escenario de las mismas. Trotski, como es sabido, se unió a los bolcheviques en el verano de 1917, después de haberlos combatido desde 1903 con clarividencia, sobre todo en la cuestión inherente al tipo de organización que cabía dar a la socialdemocracia rusa. En su autobiografía trata de reducir al mínimo esa diferencia fundamental, e incluso afirma que fue Lenin el que tuvo razón y no él, contradiciendo así la propia evidencia. ¿Por qué esta absurda actitud suya? Respuesta fácil: la lucha de Stalin y sus sucesivos aliados se llevó a cabo contra el trotskismo en nombre del leninismo; Trotski, acorralado, se esforzó en presentarse como el verdadero leninista frente a los otros, a los que estigmatizó de desviacionistas del bolchevismo. Al adoptar esta actitud, tuvo ipso facto que condenar su propio pasado, si bien se esforzó al mismo tiempo en minimizar sus diferencias con Lenin, el irrecusable pontífice. Angélica Balabanova, secretaria de la Internacional Comunista durante la primera época, en su biografía de Lenin escribió que Trotski «era el converso que quería superar a todos en entrega y sacrificio, un recién converso que deseaba hacerse perdonar sus muchos pecados contra el bolchevismo y que, por ello, se volvió más papista que el Papa, más irreconciliable, más revolucionario, más bolchevique que los bolcheviques mismos. Evitó todo cuanto su solo aspecto hubiera podido

las meras reivindicaciones salariales. ¿Cómo es posible que el hombre que en 1903 vio los peligros que encerraba para la clase obrera revolucionaria el sistema de organización impuesto por Lenin a los bolcheviques. que en 1914 fue uno de los pocos internacionalistas que se opuso a la guerra europea. que en 1925 se ocupó brillantemente de la dirección científica y técnica de la industria. La historia de España muestra que los más intransigentes inquisidores -ante todo el primero de ellos. de los que solo tres eran obreros. cómo es posible -repetimos. que en 1919-1920 organizó el sistema de transportes soviético paralizado como consecuencia de la guerra civil. Se me antoja que así se explican algunos de sus actos. Lenin. tartamudeó sin cesar y resbaló las más de las ocasiones. que en 1918 logró crear un ejército y llevarlo a la victoria. Indudablemente -como ya 3 Angélica Balabanova. sino más bien como un núcleo militar integrado exclusivamente por una minoría de revolucionarios profesionales. que en 1917 vio la posibilidad de apoderarse del poder mediante un golpe de Estado y supo comportarse en estratega incomparable. Formado en la clandestinidad zarista como un rígido aparato de cuadros. núcleo militar porque se basaba en la centralización y en la disciplina más rigurosas. Hannover.»3. se enfrentó con Stalin y la degeneración de la revolución rusa en el peor de los terrenos. que en su concepto agrupaba la llamada vanguardia de obreros e intelectuales. 192. concibió el partido no como una organización de masas apoyada en el movimiento sindical. teniendo como objetivo la preparación de la lucha armada para conquistar el poder. en todo caso en un terreno que no era el suyo. primero en Bruselas y luego en Londres. Alianza Editorial. en el que se produjo la escisión entre bolcheviques (mayoritarios) y mencheviques (minoritarios). el trotskismo no pasó de ser una vana tentativa de restaurar el bolchevismo del período heroico –con todos sus defectos congénitos. ¿Qué hacer? es asimismo la delirante apología de un partido asentado sobre una doctrina infalible. En esta lucha oposicionista. con lo que trataban de borrar su pasado. Trotski. para tratar de imitar a Lenin y limitarse a un papel de simple ortodoxo del leninismo? En consecuencia.que un hombre tan clarividente y capaz dejara luego de ser él mismo. pág. por sí mismos. Verdad es que Trotski resultó víctima propiciatoria de la noción leninista de partido. . Lenin. en una época en que éste ya estaba superado y por tanto no podía tener base en la historia real. fray Tomás de Torquemada.. que en 1905 intuyó el verdadero carácter de la revolución rusa. que asumió a partir de 1917 después de haberla combatido años antes en compañía de otros marxistas. 1959. en una centralización a ultranza y en el sentimiento superior de tener razón contra todo el mundo. jamás lograrán superar el tradeunionismo. el partido bolchevique había educado a sus militantes en la concepción de una estricta disciplina. Citado por Harry Wilde.fueron precisamente los de origen converso.marcarle con el sello menchevique.. pág. como si se le hubiera roto el resorte que años antes le había mantenido alerta y perspicaz. sobre todo de intelectuales4. Gracias a él -otros ya lo han señalado-. 4 Recordemos que en el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata ruso. desde luego-. Madrid. en situación mediocre. es decir. estuvieron presentes 57 delegados. Trotski se mostró un pésimo táctico y un mal estratega. celebrado del 30 de julio al 23 de agosto de 1903. 1972. 121. Y en la concepción puramente elitista de que los trabajadores. en su conocido librito ¿Qué hacer?.

París. al igual que lo había hecho Trotski. escribió en 1904 las siguientes líneas proféticas: «Al final todo girará en torno a un solo hombre. reemplazados por una pequeña minoría dirigente. La revolución dejaba de ser obra de los propios trabajadores. el llamado Comité Central. Trotski. Otros marxistas mostraron. y en la ciudad burguesa. éste en manos del secretario general. el partido bolchevique contenía en su seno los gérmenes de una evolución que lo llevaría ineluctablemente a una oposición completa respecto a los trabajadores. sin tener en cuenta su ideología. hasta presentar acusados aspectos que nada tienen que ver con la democracia socialista. militar. el cual. añagaza con la que se ha pretendido ocultar el poder omnímodo de los jefes. fundamentalmente hostil a toda manifestación de particularismo o de federalismo nacional. a la clase obrera toda conciencia revolucionaria. la entronizó como norma fundamental el bolchevismo merced a la imposición de Lenin. ex providentia. sino que las extremó en ocasiones. cuyo poder dictatorial había previsto en 1904.. Por tanto. objetivo principal de su política. de los militantes respecto a la dirección del partido.confesó Rosa Luxemburgo en 1904-. el fundador de la socialdemocracia rusa. 6 Citado por Michel Collinet. Uno de esos aspectos es sin duda el de la subordinación mecánica. que Trotski denunció en su debido momento al escribir: «La organización del partido sustituye al partido. ibídem. Convertido en un ortodoxo más del leninismo. ser materia prima de la historia revolucionaria y en modo alguno sujeto principal de esta historia. pág. 20. dirigente único y todopoderoso. que es centralizador por esencia. en consecuencia. 20. Una vez instalado en el poder. el bolchevismo consideraba ser el depositario de la verdad absoluta y. sus opositores. a su vez conducida por otra minoría aún más reducida. el verdadero mecanismo del denominado centralismo democrático. tener razón incluso contra la clase obrera. Amito-Oumont Ed. Bien se ve que mucho antes de que lograra conquistar el poder. presentándose como su más ardiente defensor. Pues bien. Citado por Michel Collinet. Trotski no solo abrazó a partir de la revolución rusa de octubre de 1917 las concepciones de Lenin. Halló lógico que el poder de Nuestras tareas políticas. Este era. El poder absoluto sobre toda la organización ejercido por un reducido número de dirigentes encerraba graves peligros. se identificó motu proprio con la revolución.. al cabo de cuentas. folleto editado en Ginebra en 1904. Rosa Luxemburgo lo explicaba por el hecho de que éste había comenzado a desarrollarse sobre el terreno económico del capitalismo. 5 . Plejanov. su papel no debía ser otro que el de estar al servicio exclusivo del partido.resultó años más tarde víctima del secretario general de dicho partido. esa tendencia hacia la centralización propia del marxismo la acentuó. Du bolchevisme. a cualquier tendencia que pertenecieran. en general una fuerte tendencia a la centralización es inherente al marxismo. en 1917. a la que decía representar. Por ejemplo.. Trotski -¡quién se lo iba a decir!. centralizada. Lenin y el bolchevismo negaron. el secretario general sustituye al Comité Central»5. 1957. mejor dicho. abandonó sus antiguas concepciones y se identificó por completo con el partido bolchevique. por último. pág. no podían ser otra cosa que enemigos de la revolución. tendrá en sus manos todos los poderes»6. la aberración que suponía el jacobinismo leninista. pues. En efecto. el Comité Central sustituye a la organización y.

frente a la naciente burocracia estalinista ya en trance de imponerse definitivamente en la URSS. nº 278. con lo que. Los problemas debatidos en los medios del partido. La derrota de Trotski ante Stalin.la clase obrera fuese reemplazado por el poder del partido bolchevique. el partido detentaba la verdad y toda opinión diferente a la de los exegetas del bolchevismo resultaba un error condenable y condenado severamente. sacar las conclusiones debidas. Ed. heredada por el estalinismo y por el trotskismo. Trotski es el teórico de un régimen cuyo realizador es Stalin»7. Su objetivo principal. Junto a este exclusivismo se fue creando toda una mitología en torno al partido y a la revolución bolcheviques. respondieron con la indiferencia hacia el resultado final de la misma. aplastó la Oposición obrera surgida en el seno mismo del bolchevismo. se situaron a la cola del estalinismo. etc. no menos elocuente: «Lenin fue el realizador rígido y Trotski el trovador» (en «L´Insurrection de Cronstadt et le destinée de la Révolution russe». que nada tenían que ver con sus propios problemas. puesto que solo aspiraban a introducir ciertas reformas en el equipo dirigente. y los trabajadores. Así. 7 Antón Ciliga. Los oposicionistas reclamaban la democracia en el seno del Partido Comunista. arrojado de la Unión Soviética. que únicamente correspondía a los militantes. cuando años después escribió: «Trotski y sus partidarios están demasiado íntimamente ligados al régimen burocrático de la URSS para poder llevar la lucha contra ese régimen hasta sus últimas consecuencias». París. con su dogmatismo. ya que para él Lenin fue un intocable.. sobre todo en los sectores dirigentes -revolución alemana. A los ojos de la clase obrera rusa tratábase de una lucha entre dirigentes por la dirección del partido y por ende del Estado soviético.. revolución china. las huelgas de Petrogrado y la revuelta de Cronstadt. convertido en partido único y erigido en representante exclusivo de los intereses fundamentales de los trabajadores. Trotski tuvo en todo ello su parte de responsabilidad. simplemente degenerado. París. pues. que sumada a la supuesta infabilidad leninista se convirtió en una especie de teología compleja. Durante años siguió considerando el Partido Comunista como su propio partido y el Estado soviético como socialista. resultaba inevitable: habían elegido un mal terreno para la batalla. una actitud que puede definirse como reformista. el patriotismo soviético y el culto a Lenin fueron otros tantos obstáculos que impidieron a Trotski. 1938. Para ambos. así como la de los otros oposicionistas. al mismo tiempo. El fanatismo de partido. No le faltaba razón a Ciliga. A los trabajadores se les mantuvo al margen de la lucha de fracciones. . ante una realidad nueva que no cesaría de acentuarse. la revolución de octubre un modelo a imitar y el partido bolchevique un instrumento revolucionario único e imprescindible. Este ha sido el origen de la intolerancia leninista. incluso contra los propios trabajadores. junto con Lenin. su mística y su escolástica. Trotski y sus partidarios adoptaron desde 1924. se empeñaron en querer restaurar la política leninista de los años heroicos de la guerra civil.. consistía en corregir el curso erróneo» del Partido Comunista soviético y por ende de la III Internacional. Révolution prolétarienne. 1938). claro está. llegado el caso. Y añadió esta frase lapidaria: «En el fondo.se les antojó a los obreros y campesinos rusos cuestiones lejanas. mas no pensaron un solo instante en exigir el restablecimiento de las libertades democráticas para el pueblo en general. quiérase o no. Au pays du grand mensonge. NRF (Gallimard). También es de Ciliga esta otra expresión.

en fin. para Trotski y los trotskistas esta burocracia expoliadora no es una clase. La concentración total del poder político y económico en manos de los bolcheviques. al que se obstinaba en permanecer fiel.Por tanto. la cual nunca podía tener razón. pero no fueron los únicos. No obstante. se vería obligado a ampliar su crítica y poner en tela de juicio el leninismo. pero comenzó entonces a dudar y a preguntarse si no tendría que revisar esta concepción. contra toda evidencia. en suma. Hasta 1927.y admitir que la burocracia estalinista podría suponer un nuevo tipo de régimen de explotación. A decir verdad. Habría que recordarles que para Marx producción y reparto son dos aspectos inseparables de un único proceso. No hay duda de que estos dos factores desempeñaron un importante papel. la degeneración burocrática resultaba ineluctable -como ya hemos dichodesde el momento en que el partido bolchevique se atribuyó per se la dirección exclusiva de la revolución. no se trata ni puede tratarse de una clase social porque no dispone de un lugar propio en las relaciones de producción. dado que los medios de producción están estatificados. Únicamente al final de su vida lanzó la hipótesis de que si la guerra mundial que acababa de iniciarse se terminaba sin la victoria de la revolución. en gobernantes y gobernados. en amos y en sirvientes. Creo que Trotski se equivocó profundamente respecto a la naturaleza del estalinismo. de breve duración. insisten en que. se debió. a su función y a su importancia. Según ellos. El triunfo de la burocracia en la URSS. teniendo en cuenta la situación imperante. ni siquiera los fundamentales. de la clase obrera y del Estado soviético. sus posiciones políticas respecto a la Unión Soviética y al estalinismo estuvieron siempre retrasadas. preconizando solo la oposición en el interior de los mismos con el propósito único de obtener un cambio de orientación. según el concepto marxista. desde el momento en que el Estado es dueño absoluto de la economía. la liquidación de toda forma de democracia obrera y la represión contra los disidentes u oposicionistas. año en que descubrió que éste se encontraba totalmente en manos de la burocracia. siendo así que la burocracia surgió en la superestructura. se debería entonces revisar su concepto del régimen soviético -Estado obrero degenerado. infraestructura y superestructura tienden a confundirse. además. simbolizada ésta por el estalinismo. Consideró que se trataba de un fenómeno pasajero. al aislamiento en que se halló la revolución rusa y al estado atrasado del país. Por tal motivo nunca se decidió a llevar a cabo un análisis serio del estalinismo. hasta 1933 defendió a los partidos comunistas. Trotski consideró que el partido tenía razón en última instancia. las clases se definen como un producto de la infraestructura económica de la sociedad. hasta 1939 prosiguió afirmando que el Estado soviético conservaba su carácter obrero no obstante su degeneración. ¿A qué se debió la incapacidad de Trotski para ir al fondo del verdadero problema? Sin duda al hecho de que. impidiendo con la máxima violencia la participación de los otros partidos u organizaciones. a causa de la contradicción insoluble existente entre la dominación de la burocracia y lo que él denominaba «formas socialistas» de producción existentes en la Unión Soviética. facilitó el surgimiento y posterior consolidación de una sociedad dividida en dirigentes y dirigidos. en tal caso. limitándose a participar ventajosamente en el reparto del producto económico. sino una casta. pero la toma del poder por Hitler en Alemania le incitó súbitamente a orientarse hacia la construcción de nuevos partidos y de una IV Internacional. según Trotski. . merced al desarrollo del Estado y en el seno del mismo. o sea.

nos aclara el trotskista anteriormente señalado9. Ed. burló esta concepción en la práctica mediante su golpe de Estado. Hace pocos años. Como es sabido. gracias a Trotski. digámoslo sin rodeos.de que no fue dirigida por socialistas (comunistas) y ni siquiera por gente procedente del movimiento obrero. no obstante su sedicente fidelidad al marxismo. dicha revolución es el alfa y omega. pág. hay países que nacen deformados.. del que no puede o no quiere salir. antes que esta última no logre la madurez necesaria y sea lo suficientemente numerosa. Mas volvamos a lo de «Estado obrero degenerado». por tanto. pueden mencionarse varios países capitalistas que han conocido asimismo una notable expansión de su industria. por lo que tal vez se extienda hasta la eternidad sin acarrear descomposición o defunción alguna? Estalinistas y trotskistas han alimentado. Pero el bolchevismo. pág. la mitología leninista creada en torno a la revolución rusa de octubre de 1917 y a la función decisiva del partido bolchevique. que entregó el poder a la burocracia estalinista autóctona. se ha encerrado en un círculo vicioso. París. en cada uno de los países. una explicación dialéctica: bastaba que se rompiera el eslabón más débil de la cadena capitalista. veinte años. Por lo visto. añadía que un partido político representa los intereses de una clase social y no puede alcanzar el poder antes de tiempo. que son también Estados obreros degenerados? No fueron fruto de una revolución. al contrario de lo que sucede en la vida orgánica. ¿Puede decirse de ellos. pero en todo caso progresivo respecto al capitalismo. un trotskista francés explicó que esos países del Este «nacieron burocráticamente deformados»8. hasta el punto de perder su carácter predominantemente agrario. una vulgar excrecencia en una economía socialista y llamada en consecuencia a desaparecer en un plazo más o menos corto. El caso que plantea Cuba es aún más cómico. ni jamás tuvieron rasgo alguno de obreros. . El trotskismo. La burocracia dominante en la Unión Soviética y en los países del Este europeo no es una simple casta parasitaria. no es ni marxista ni sociológica en el lato sentido de la palabra. 9 Ibídem. 159. según Marx las clases sociales y sus respectivas ideologías son el resultado de las fuerzas productivas. Maspero. por lo que mal puede afirmarse que degeneraron. ¿Es que su degeneración actual es mayor o no que la de hace diez años. Para unos y otros. los recursos económicos y las fuerzas de producción. quiéranlo o no. es decir. Es. una clase dominante que ejerce un poder absoluto política y económicamente. 8 Pierre Frank. manes de Marx!. porque persiste en afirmar que la Unión Soviética continúa siendo un Estado obrero aunque degenerado. como Trotski dijo de la Unión Soviética. 76.La explicación trotskista.. cincuenta años? ¿Habrá que considerar que la degeneración de la URSS no tiene límites. sin que valga la pena tener en cuenta el nivel técnico. puesto que allí triunfó en 1959 una revolución socialista con la particularidad -¡oh. Lo ha demostrado con creces el establecimiento de regímenes semejantes al de la URSS en el resto de la Europa oriental. La Quatrième Internationale. 1973. fórmula que se viene repitiendo desde hace cincuenta años. modelo único a imitar en todas partes. al alimón. Tiene que considerar la burocracia soviética como una casta privilegiada y no como una clase explotadora. Sin embargo. así como existen individuos que son jorobados de nacimiento. Fueron el resultado de la ocupación militar soviética. ¿Por qué progresivo? Pues a causa de la formidable expansión de las fuerzas productivas soviéticas. Luego halló.

Cahiers Spartacus. París. «El peligro -escribió. Incluso diez días después de la toma del poder.Zinoviev. la inmensa mayoría de los obreros de Petrogrado estaba con los socialistas-revolucionarios y los mencheviques»13. convirtiendo la necesidad en virtud. 10 . fracasaron por no disponer de un partido bolchevique. pág. refiriéndose a 1914: «La guerra provocó la destrucción casi completa del partido»11. Histoire du Parti communiste russe. a donde era preciso acudir para hallar la inspiración revolucionaria. siendo así que su triunfo se debía a toda una serie de particularidades. Todas esas tendencias fueron eliminadas definitivamente en 1921. dimitieron al mismo tiempo que reclamaban un gobierno de coalición de todas las organizaciones socialistas. 13 Ibídem. en su Historia de la revolución rusa. 166. fue un golpe de Estado llevado a cabo por el minoritario partido bolchevique.comienza cuando. 12 Ibídem. 174-175. como modelo de táctica socialista»10. 47. dicho sea de paso. al mismo tiempo que se aplastó la Rosa Luxembourg. surgieron en su seno los comunistas de izquierda en 1918. para mejor establecer la leyenda de un leninismo infalible y de un partido unido. fue presentado como paradigma de lo que debe ser una organización revolucionaria. Esta advertencia no sirvió de nada y la creación de la III Internacional acarreó la imposición definitiva del modelo soviético. Los bolcheviques. más que una revolución en el estricto sentido del término. desde 1903 hasta 1917. ante las primeras medidas represivas sin duda necesarias para mantenerse en el poder contra viento y mareaonce comisarios del pueblo. Tampoco después de octubre de 1917 mostró el partido bolchevique esa unidad de que se nos ha hablado mil veces: en efecto. cabe plantear crudamente la cuestión: ¿Fue una verdadera revolución la rusa de octubre de 1917? Lo históricamente cierto es que las masas obreras no tuvieron una participación activa. sin embargo. 172.Ya en 1918. después. No menos cierto es que el propio grupo dirigente bolchevique no mostró un vivo entusiasmo por ese golpe de Estado. con técnica perfecta. págs. París. 1926. una secta estrecha y reducida. de tal manera que Trotski escribió en diversas ocasiones que las revoluciones alemana. pág. hablaban en nombre de una clase obrera que no les seguía ni les escuchaba. 1946. Rosa Luxemburgo se elevó contra la pretensión de presentarla como un modelo que ineluctablemente era imprescindible imitar. emplea la expresión golpe de Estado en no pocas ocasiones. Empero. El propio Trotski. pero en medio de la indiferencia casi general. Y. pues. primero. Moscú se convirtió a partir de entonces en la Meca. ya que el partido deseaba en su mayoría aguardar la reunión de la Asamblea constituyente. en realidad lo impusieron Lenin y Trotski. bolcheviques. en su clarividente estudio sobre la revolución soviética. transforman [los bolcheviques] en toda una teoría la táctica a la que les obligaron esas fatales condiciones y quieren recomendar su imitación al proletariado internacional. 11 G. el centralismo democrático en 1919 y la oposición obrera en 1920. Todo esto se ocultó luego. ni antes ni después. Más tarde: «Cuando se produjo la revolución de Febrero de 1917. La révolution russe. Luego: «Durante los años 1915 y 1916 no fuimos otra cosa que una minoría insignificante»12. lo cual. Ese partido bolchevique. Zinoviev dice textualmente. y española. le historia nos dice que ese partido no pasó de ser. cantado y loado en todos los tonos. pág. permitía al grupo dirigente controlar el naciente movimiento comunista internacional.

revuelta de Cronstadt. Lo curioso fue que Trotski se enfrentó a todas ellas y las combatió sin cuartel en nombre de la unidad sacrosanta del partido; en nombre de esa unidad fue después capitulando poco a poco ante Stalin14. Hasta su trágica muerte, Trotski repetirá incansablemente que merced al partido bolchevique triunfó la revolución rusa. Aceptémoslo. Pero no es menos cierto, en tal caso, que a causa precisamente de ese partido, que se apropió de los destinos del país, degeneró esa revolución, de modo y manera que lo que se quiso presentar como un Estado obrero se convirtió poco después en un Estado burocrático, en el que los obreros continúan siendo tan explotados como pueden serlo en cualquier país capitalista. Es innegable que Trotski, al igual que Lenin, acabó considerando el partido revolucionario como un núcleo centralizado y disciplinado al extremo más que como un sector organizado de la clase obrera. Por eso razonaron las más de las veces en términos de táctica y de estrategia. Para ellos tener una política justa consistió en lograr imponerse a los trabajadores como única dirección revolucionaria. Argüir que los sectores mayoritarios de la clase obrera pueden no dejarse maniobrar por el partido, por más bolchevique que sea; no querer seguir sus dictados ni estar de acuerdo con él, en fin, preferir otros derroteros y otra política, son argumentos sin valor alguno para Trotski. Si el partido no obtiene ípso facto la dirección de la lucha revolucionaria, como imponen los cánones leninistas, entonces la responsabilidad incumbe a los dirigentes de turno, por no haber sabido comportarse en verdaderos bolcheviques. En el fondo, esta concepción supone un desprecio total hacia los trabajadores, a los que no se les otorga ideas propias y solo se les considera como masa maniobrable. Y, no obstante, ya en vísperas de la primera guerra mundial, pudo comprobarse que el sector reformista de la clase obrera era cuantitativa y cualitativamente, para emplear los mismos términos que Marcuse15, diferente de ese reducido estrato superior corrompido por el capitalismo, al que Lenin había denominado aristocracia obrera. Por tanto, los partidos socialdemócratas y sus dirigentes representaban a un amplísimo sector de los trabajadores y el calificativo de traidores lanzado por los comunistas contra esos dirigentes no les convenía; Vale la pena reproducir algunos párrafos del discurso de Trotski pronunciado en el XIII Congreso del Partido Comunista ruso, celebrado en mayo de 1924: «Ninguno de nosotros quiere ni puede tener razón contra su partido. En definitiva, el Partido siempre tiene razón... No se puede tener razón más que con el Partido y por medio del Partido, puesto que la historia no ha creado otras vías para plasmar su razón. Los ingleses tienen un proverbio histórico: ´Right or wrong, my country´, que tenga razón o no, es mi país. Nosotros, con mayor fundamento histórico, podemos decir: que tenga razón o no en ciertas cuestiones parciales concretas, sobre determinados extremos es mi partido... Y si el Partido adopta una decisión que tal o cual de nosotros considera injusta, ese dirá: justa o injusta, es mi partido, por lo que soportaré las consecuencias de su decisión hasta el fin».(Citado por Boris Souvarine en su magnífica obra Staline. Aperçu historique du bolchevisme, reeditada por Éditions Champ Libre de París, págs. 315-316. También menciona este discurso Isaac Deutscher en su conocida biografía de Trotski, edición inglesa, II vol., pág. 139.) Lo curioso del caso es que fue el propio Stalin quien le contestó con estas palabras: «El camarada Trotski dijo que el Partido no se equivoca jamás. Es falso. El Partido se equivoca a menudo». (Véase la mencionada obra de Souvarine, pág. 316.) 15 Herbert Marcuse, El marxismo soviético, Alianza Editorial, Madrid, 1969, pág. 36.
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reflejaban, en efecto, el sentimiento de los militantes. La prueba es el rotundo fracaso del llamado frente único por la base, merced al cual los comunistas pretendieron separar a dirigentes y obreros socialistas. Trotski incurría en un manifiesto error cuando trataba de explicar las derrotas revolucionarias como consecuencia de la crisis de la dirección, pues en todo caso tratábase de crisis de la conciencia revolucionaria de la clase obrera. Trotski escribió, efectivamente, que la crisis histórica de la humanidad se reduce a la crisis de la dirección revolucionaria. No cabe duda de que tanto él como sus epígonos se han movido siempre gracias a una serie de certidumbres fuertemente enraizadas, certidumbres que no se basaban en nada sólido. Los trotskistas mostraron en todo momento una acusada tendencia a comportarse como esos metafísicos que hablan con ardor de lo que no existe, cerrando los ojos precisamente ante la realidad circundante. Al igual que los estalinistas, como antes los bolcheviques, han creído en todo instante ser los depositarios únicos de la verdad, de una verdad inmaculada, fija, estratificada. Nunca se esforzaron en concebirla dialécticamente, sino que se contentaron con encerrarla en esquemas, en fórmulas, sostén de su ortodoxia. Ahora bien, los ortodoxos de toda índole fueron invariablemente celosos descubridores de desviaciones, de herejías. No puede sorprender que la historia del trotskismo, como la del estalinismo, como lo fue la del bolchevismo, haya sido un largo y penoso proceso de excomuniones y de expulsiones. Puede afirmarse que Trotski tuvo, en elevado grado, lo que Víctor Serge denominó «la mentalidad política utilitaria e intolerante de los bolcheviques»16. Jamás permitió en el movimiento trotskista un punto de vista distinto al suyo; también en esto quiso ser un perfecto bolchevique. Según sus apreciaciones del momento, la terminología cambia: los camaradas discrepantes se convierten en centristas, es decir, en oportunistas, cuando no en traidores, expresión que salió de su pluma con lamentable frecuencia; en cambio los sumisos resultan excelentes revolucionarios, si bien más tarde se descubrió que algunos de ellos eran agentes de la GPU. Abundaron asimismo las querellas personales, que su genio polémico se esforzaba en presentar como cuestiones de principios políticos fundamentales. Y a medida que las excomuniones se sucedían, se acentuaba todavía más, si cabe, el carácter sectario del trotskismo. Un antiguo trotskista, que fue miembro de su dirección internacional, escribió años después, al relatar el fruto de su experiencia: «Me di cuenta que había entrado en una secta, con sus aspectos nobles pero también con sus esquemas, sus frenesíes, sus exclusivismos»17. Añadió luego: «Trotski no se desviaba de una lógica y de un esquematismo implacables»18. Y alude a sus relaciones con el POUM, en las primeras semanas que siguieron a julio de 1936: «Lo único que lamento en mis apreciaciones, es cierto sectarismo que nos era peculiar. Esto nos incitaba, por desgracia, a proseguir querellas de tendencia por lo menos excesivas y desproporcionadas en relación con el objetivo común, en lugar de cargar el acento sobre lo que nos unía a la comunidad socialista. Ahora bien, a falta de un partido revolucionario de tipo bolchevique -nuestra suprema consigna-, existía una comunidad socialista auténticamente revolucionaria y cuyos principales Víctor Serge, Mémoires d´un révolutionnaire, Edit. du Seuil, París, 1951. pág. 375. 17 Jean Rous: «Notes d´un militant», revista Esprit, París, mayo de 1956, pág. 793. 18 Ibídem. pág. 197.
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componentes eran la mayoría del Partido Socialista con Largo Caballero, la CNT y el POUM [...]. Una revolución socialista era posible que pudiera no estar obligatoriamente de acuerdo con el esquema del 1917 ruso»19. Así pues, Trotski se enfrentó con los problemas inherentes a la revolución española prisionero de toda una serie de condicionamientos, de visibles tics políticos que ineluctablemente tenían que impedirle comprender los verdaderos problemas del movimiento obrero español. Armado, por decirlo así, con la supuesta infalibilidad del leninismo, consideró con frecuencia que bastaba que fuese necesario algo para que pudiera surgir como Venus de la espuma del mar. La imposibilidad o en todo caso la dificultad no tenían razón de ser. Bastaba, según sus afirmaciones, tener una política justa -y esa política era pura y simplemente el leninismo- para que todo resultara factible e incluso fácil. Por ejemplo, dictó la necesidad para la revolución española de crear soviets, de armar al proletariado, de construir un poderoso partido comunista. ¿No se logró nada de todo esto? La culpa recae sobre sus seguidores españoles -los Nin y Andrade-, que no supieron mostrarse a la altura de las circunstancias. Fácil afirmación; fácil y sobre todo falsa. Uno de los principales escollos con que tropezó Trotski en la comprensión de la realidad española fue sin duda alguna la existencia en nuestro país de un potente movimiento anarcosindicalista. Me parece que no estaba preparado para comprender el fenómeno sindicalista, de tanta importancia en España: nunca había formado parte de un sindicato, ni siquiera se aproximó jamás al movimiento sindical. Además, atendiéndose a los ejemplos alemán e inglés, principalmente. no veía en los sindicatos de los países capitalistas otra cosa que organismos profesionales atentos solo a obtener meras reivindicaciones económicas y que, por si fuera poco, servían de soporte electoral a la socialdemocracia y al laborismo, respectivamente. En su vasta Historia de la revolución rusa, verbigracia, no alude más que en dos o tres ocasiones, de pasada, a los sindicatos rusos, sin mencionar su importancia ni su participación en los movimientos huelguísticos con anterioridad a octubre de 1917. Cierto que en alguna ocasión señaló la importancia que presentaba la CNT, pero no quiso o no pudo comprender que esa importancia resultaba casi decisiva para los destinos de la revolución española; en otros términos, que nada podía hacerse de positivo sin la CNT y mucho menos contra la CNT. ¿Cómo habría de reconocerlo Trotski, puesto que la central confederal estaba fuertemente impregnada de ideología o sentimiento anarquista y hacía tiempo que él -como la casi totalidad de los marxistas- había decretado su defunción? ¿Era posible dar por vivo a ese anarquismo que se había considerado muerto? Más adelante trataremos con algún detenimiento esta cuestión capital, que provocó en Trotski incomprensiones fáciles de señalar. No fue menor su ignorancia de la psicología del militante sindical, puesto que consideró que bastaba con atacar, denunciar y vituperar a los dirigentes del anarcosindicalismo para que sus adeptos los abandonaran y corrieran a cobijarse en un hipotético partido leninista. Para nuestro hombre, la vanguardia revolucionaria, es decir, el sector más consciente y decidido de la clase obrera, solo podía estar representada por un partido de carácter leninista, centralizado, jerarquizado, disciplinado; los sindicatos, por su parte, reunían a la masa atrasada, sin verdaderas preocupaciones de emancipación social,
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Ibídem, pág. 798.

París. La revolución española. ni mucho menos. Sus máximos dirigentes establecieron otras prioridades. que a pesar de la difícil existencia de proscrito que llevaba Trotski. aún más excesivo. ningún conocido marxista paró mientes en las cuestiones españolas. salvo la Unión Soviética. pág. aislado casi siempre y por ende atado prácticamente de pies y manos. artículos y cartas. parti et syndicat. Cabe señalar. el perseguido número uno. como lo pone de manifiesto la extensísima bibliografía existente. pues. sed magis amica veritas. Uno de sus epígonos. claro está. cual puede verse. No se trata de una detracción al estilo estalinista. lógico que un hombre como León Trotski. se halla a varios años luz de estas concepciones. aunque solo sea por el hecho de aparecer en la historia contemporánea como el más insultado del mundo. 20 . Esta última necesidad nos obliga.) De Kautsky a Lenin. para mejor obtener la disciplina en el trabajo y una mayor labor intensiva en la producción. no es casual. para realzar esta preocupación de Trotski por España. que desde los ya lejanos tiempos de la I Internacional. En las páginas que siguen estudiaremos brevemente las que pueden denominarse falsas posiciones revolucionarias de Trotski respecto a la revolución española. de poner los hechos en su verdadero lugar. su atención se detenía curiosamente en los Pirineos. Ed. pues. en meros instrumentos del nuevo Estado en el dominio de la producción. vivió siempre bastante replegado sobre sí mismo. con escasa preocupación por los problemas internacionales. 2. un puro juego de la imaginación»21. 1973. Después de octubre de 1917. 7. Maspero. ante la evidente amenaza hitleriana. en sus dos vertientes socialista y anarquista. reflejando así la nula importancia del país en el concierto internacional. así como su ceguera ideológica y su utopía doctrinaria. Ni siquiera años después le desapareció su suspicacia respecto al movimiento sindical20. Pero. pusiera su vista en España. quiso imponer la militarización de los sindicatos rusos. mejor dicho. acorralado por un Estado intitulado socialista y finalmente asesinado por uno de sus múltiples sicarios. a combatir a un hombre que merece el mayor respeto. existiendo como tal y sin estar animada por un partido revolucionario. el hombre sin visado.MARX Y ESPAÑA El proceso revolucionario español que se extiende de 1930 a 1939 sigue ofreciendo un gran interés que el tiempo no apaga. sino de una imperiosa necesidad de puntualizar. sus escritos sobre nuestro país -folletos. de aclarar. y Alemania.llamados o condenados a transformarse. Era. (También no es menos cierto que el movimiento obrero español. que allá por 1932. tal vez Véase su folleto Classe ouvriére. es una quimera. consideraba a justo título como la clave de la situación internacional. mayor interés pusieron. tras el triunfo de la revolución. superior a la que dedicó a otros países. Amicus Plato. Por tanto. consecuente con este principio suyo.. para reivindicar al mismo tiempo a unas organizaciones y a unos hombres a los que Trotski se empeñó en colgar el sambenito infamante de la traición. toda su vida entregado en cuerpo y alma a la revolución.ofrezcan una notable extensión. escribió lo que sigue: «Una organización revolucionaria de masas. el movimiento obrero europeo había desdeñado todo interés por nuestro país.. que con la caída de Alfonso XIII entraba de lleno en una profunda crisis revolucionaria. 21 Ibídem.

Como puede observarse. Tirso y demás grandes maestros. aunque con una pronunciación defectuosa.] El secreto de este engaño reside sencillamente en el hecho de que los historiadores. en uno de sus artículos publicados en el New York Daily Tribune. y Federico Engels. fueron analizados en conciso y a mi parecer justísimo resumen. que incluso estudió el castellano.. 1901.r. cuando al ser expulsado de Francia a finales de 1916 se vio obligado a permanecer en España tres meses escasos. en una época en la que no existían grandes revistas o periódicos que dedicaran estudios atentos a la política extranjera. La tarea no es excesivamente fácil. En septiembre de 1854. según juicio suyo. La lectura de sus artículos dedicados a nuestro país pone de manifiesto su clarividencia de juicio al comentar los hechos y juzgar las personas. lo cual le permitió lograr un conocimiento minucioso de los aspectos más sobresalientes de la vida española. Hasta ahora he estudiado. La revolución española. las épocas que van de 1808 a 1814 y de 1820 a 1823. Mas a su perspicacia natural se juntaba un auxiliar precioso: su conocimiento de la lengua y de la cultura españolas. ni busca un paralelo histórico cualquiera para aplicarlo mecánicamente a España. causándome asombro lo que dijo de nuestro teatro antiguo. Moscú. Lope de Vega.siguiendo la tradición bakuninista. no ya del teatro español. ningún país que Europa conozca tan poco y juzgue tan falsamente como España. Marx escribió a Engels: «España constituye actualmente el objeto principal de mis estudios. 'gg'. Poco después. El proletariado militante. los anarquistas. Antonio López editor. s. con excepción de Turquía. vicisitudes y progresos dominaba perfectamente. página 80. En su conocida obra dice: «Mi respetable interlocutor [Marx] me habló de literatura española. Barcelona. su aguda comprensión del acontecer político de su época y de la realidad española le llevó incluso a este atinado juicio: «El carácter de la Anselmo Lorenzo. pudiera exhibir un conocimiento tan perfecto de la política española. después. con buena sintaxis. 'jj' y 'rr'»22. cuya historia. En la actualidad emprendo el período 1834-1843. 315. primero. Lo más difícil es establecer la ley que ha presidido la evolución histórica. Parece casi insólito que Marx. hice bien en empezar a su tiempo por el Quijote». Calderón. en vez de medir los recursos y la fuerza de estos pueblos por su organización provincial y local. valiéndome principalmente de fuentes españolas. dice: «No existe quizá. sobre todo aquél. Incluso el propio Trotski. En todo caso. Marx se sale de los caminos trillados. Disponemos de un testimonio a este respecto: el del militante ácrata español Anselmo Lorenzo. Carlos Marx. no trata de servirse de esquema alguno. que Marx hablaba regularmente. Al contrario. [. han bebido en las fuentes de sus anuarios cortesanos»23.. a mediados del siglo diecinueve. ediciones en lenguas extranjeras. He de advertir que la conversación fue sostenida en español. pág. no vio otra cosa que un país exótico y pleno de folklorismos. 23 Carlos Marx. sino del teatro europeo. que conocía detallada y profundamente. LOS ARTÍCULOS DE MARX y ENGELS Sin embargo. 22 . destacando los alemanes Max Nettlau y Rudolf Rocker. se habían interesado vivamente en los asuntos de España. debido en gran parte a la dureza de nuestras 'cc'. que conoció a Marx en Londres con motivo de una reunión de la Internacional..

creadas para organizar la defensa y gobierno del país. desempeñaron el papel. Pero no quiso en ningún instante confundir sus deseos con las realidades. e incluye. que sepamos. sino que profundizó en la historia del país al objeto de estudiar las fuerzas sociales en presencia y explicar la evolución histórica de la sociedad española. la cual ofrece solo nueve de los artículos que vieron la luz en el New York Daily Tribune. se enfrentó con la tarea de redactar toda una serie de crónicas y artículos. que abarcan grosso modo el período comprendido entre 1808 y 1843. Por su parte. publicaron en 1858 dos artículos en la New American Cyclopedia. en la que se incluyen los cuatro artículos publicados en 1873 por Engels en Der Volkslaad. Existen. desde la invasión napoleónica y la consiguiente guerra de independencia hasta la caída del general Espartero. bajo el título Los bakuninistas en acción. pág. Marx publicó en el New York Daily Tribune un total de veintiún artículos -el primero lleva la fecha del 19 de julio de 1854 y el último la del 18 de agosto de 1856-. Barcelona. asimismo colaboró en el New York Daily Tribune. la mayoría de edad de Isabel II y la jefatura del general Narváez. es decir. de otros tantos diques opuestos a la Así se perdió la oportunidad de avalancha revolucionaria»26. Junto con Engels. LA ORIGINALIDAD DE SUS ANÁLISIS El interés que Marx puso en España no fue ni ocasional ni superficial. en su número de diciembre del mismo año. la más reciente de Ariel. que vio la luz en el Putnam's Magazine. Refiriéndose. finalmente. el clero y un número muy reducido de representantes de la burguesía. señala «el bajo nivel del pueblo durante la insurrección». transformar la guerra contra los ejércitos de Napoleón en una verdadera revolución burguesa. Con arreglo a esta óptica nueva. durante todo el período de su existencia. la segunda apareció en Moscú. 81. Aclara Marx: «Como consecuencia de todo ello. estuvieron dominadas por la aristocracia provincial. el resto de los que redactó Marx para dicho periódico. uno sobre la batalla de Badajoz en el volumen II y otro sobre la del Bidasoa en el III. la sublevación encabezada por el general Prim. además de esos nueve artículos. de Marx y Engels: la primera es la de Cenit. con tres artículos publicados en 1860 y que conciernen a la guerra que España llevaba a cabo en Marruecos25. el típico militar español del siglo XIX. esas creaciones del impulso popular. de Madrid (se publicó en 1929 y la traducción es de Andrés Nin). 25 24 . por lo que las Juntas. en el que analiza el ejército español. por ejemplo. Ibídem. 26 Edición de Cenit. a la lucha contra la invasión napoleónica. pág. tres ediciones en castellano de La revolución española. Vio en los acontecimientos españoles de la primera mitad del siglo XIX un claro intento de salir del sopor en que el país se hallaba después de la pérdida de la mayor parte de su imperio colonial. Sus análisis son por eso mucho más valiosos. Federico Engels escribió en 1855 un estudio titulado «Los ejércitos de Europa». surgidas en los comienzos mismos de la revolución. En ellos no se limitó a seguir con atención el desarrollo de los acontecimientos de España ya registrarlos. los escritos con Engels para la New American Cyclopedia y los de este último ya mencionados.moderna historia de España merece ser apreciado de modo muy distinto a como lo ha sido hasta ahora»24. puesto que se aparta por completo de la imperante entre los historiadores de entonces. sin fecha. 102.

sin conservar ninguna influencia»29. pág. la sociedad española estaba llena de vida y de vida sana. precisamente en el momento en que se dispone a dar un gran paso adelante y empezar una nueva era. el cual escribió: «Ciertamente. Esta última característica también la atisbó Engels. No cabe duda de que en estos antecedentes históricos se encuentra -amén de otras particularidadesel posterior arraigo del anarquismo y. cuando el triunfo electoral del Frente Popular. creáronse grandes monarquías sobre las ruinas de las clases feudales. como la siguiente. el cual. el español es el que siente mayor antipatía por la disciplina militar»31. hacia el acatamiento cuartelario. como todos sus contemporáneos. Es este: «Y ¿cómo puede explicarse que precisamente en el país en que el absolutismo apareció en su forma más ruda antes que en los otros Estados feudales. Fue corno un laboratorio en el cual los distintos elementos de la sociedad se mezclaron y se transformaron hasta tal punto que les fue posible a las ciudades sustituir su independencia medieval por la superioridad y la dominación burguesas. ¿Y qué decir de esta otra. Nueva York. pág. en el siglo XVI. o. diciembre de 1855. págs. se viera desagradablemente sorprendido al darse cuenta de que. por el contrario. Esto fue lo que ocurrió el 14 de abril. la aristocracia cayó hasta un nivel extremo de degradación. 152. de todos los pueblos europeos. por lo tanto. En dos palabras: ha terminado la misión revolucionaria del ejército español»27. y toda la fuerza y toda la influencia conquistadas a costa de tantos sacrificios pasan a manos de gentes que aparecen como representantes de los movimientos populares de una época anterior»28. el centralismo no pudiera echar nunca raíces? La contestación no es difícil. sin dejar por ello de conservar los peores privilegios. En los demás grandes Estados de Europa. la monarquía absoluta apareció como un centro de civilización. más exactamente. el ejército ha estado en su totalidad contra el pueblo. 28 27 . 30 Ibídem. lo que salvó al pueblo español de toda idolatría del Estado y de acompañar en su decrepitud a las instituciones estatales: «Solo así pudo darse el caso de que Napoleón. en el mismo artículo Marx insiste en que el centralismo no arraigó en nuestro país como en otros lugares. y que en todas sus partes resistía con fuerza»30. en Edición de Moscú. cae bajo el poder de las ilusiones del pasado. hacia la centralización en general. Edición de Cenit. He aquí una consideración que igualmente se confirmaría muchos años después. 29 Ibídem. «Los ejércitos en Europa». mientras que las ciudades se veían privadas de su poder medieval. que habríamos de ver confirmada muchos años después?: «Una de las características de la revolución consiste en el hecho de que el pueblo. la aristocracia y las ciudades. de sumo interés puesto que aclara una realidad específica española que muchos no supieron ver tres cuartos de siglo después. el 16 de febrero de 1936. desde luego. que se refiere a los levantamientos populares de 1856: «Esta vez. Por último. Nos permitiremos asimismo reproducir otro párrafo de Marx. pág. al proclamarse la República. 81. sobre todo. 78-79. y. En todas partes. consideraba a España como a un cuerpo sin vida. en Putnam's Magazine. ha luchado solo contra el pueblo y los milicianos nacionales.No menos interesantes son algunas otras observaciones suyas. En España. una cierta repugnancia innata del español hacia el Estado. 45. a pesar de que el Estado español era un cadáver. como un agente de unidad social. 31 Federico Engels.

1936, y sobre todo en 1937, cuando la militarización de las milicias obreras en la zona republicana.

3.RUSIA Y ESPAÑA
Trotski, en el prefacio de su Historia de la revolución rusa, reconoce que el triunfo de los bolcheviques en un país atrasado desde el punto de vista capitalista y que todavía no había conocido la etapa democrática -salvo en la muy breve de ocho meses que va de la revolución de febrero a la de octubre- se debió ante todo al carácter original que presentaba Rusia en 1917, es decir, a lo que la diferenciaba de los otros países. Es una confesión interesante, que en su tiempo sirvió para justificar la conquista del poder por la minoría bolchevique y hacer frente a los alegatos de algunos marxistas -la mayoría- de la época, que consideraron la acción prematura por no darse las condiciones materiales e ideológicas del socialismo. Y lo es asimismo porque a partir de la creación de la III Internacional o Internacional Comunista, en 1919, sus dirigentes negaron esa originalidad a los demás países para mejor imponer el patrón soviético. No cabe la menor duda que, en efecto, existió en Rusia ese carácter original apuntado por Trotski. Pero ha existido también y continuó existiendo en todas partes, en unos países de manera más acusada que en otros, puesto que el desarrollo histórico de cada uno de ellos no se efectuó con arreglo a un modelo único, aunque algunos siguieran unas líneas generales. Precisamente uno de los países que ofrecía toda una serie de rasgos distintivos propios, que le daban un carácter de veras original, fue España, esa España del período 1930-1939 que Trotski examinó a su manera, es decir, reconociendo en ocasiones por pura forma dichas peculiaridades, pero olvidándolas y por tanto negándolas de hecho al establecer la táctica a seguir por el movimiento revolucionario, ya que lo que ofreció fue pura y simplemente el esquema de la revolución rusa de octubre. CARACTERÍSTICAS DE UNO y OTRO PAÍS Estos dos países, situados justamente en los dos extremos opuestos del continente europeo, presentaban en su común atraso particularidades innatas, harto distintas a las de los otros países de Europa, sobre todo los occidentales, pero diferentes entre sí. Como atinadamente señaló Trotski, mientras la Rusia de los zares avanzaba lenta y progresivamente bajo la presión de sus vecinos de Occidente, España, que había conocido antaño períodos de gran florecimiento y superioridad sobre el resto del mundo, arrastraba desde hacía tres siglos su decadencia, estado que Marx calificó en su tiempo de «putrefacción lenta y carente de gloria». Esta importante diferencia, establecida por la historia, por la geografía y por la economía, obliga a descartar a priori todo paralelo entre la Rusia de 1917 y la España de 1931. Por tanto, querer servirse como hilo conductor de lo acontecido en el primer país para prever el curso de los sucesos en el segundo es erróneo. Los ejemplos históricos pueden facilitar la comprensión de ciertos síntomas, pero no determinan un diagnóstico acertado. Se ha exagerado no poco el atraso de Rusia en tiempos de Nicolás II. He aquí cómo describe el anarquista ruso Volin la situación de entonces: «La evolución económica del país se aceleraba cada vez más. En cinco años (de 1900 a 1905), la industria y el progreso técnico dieron un salto prodigioso. La producción de petróleo en la cuenca de

Bakú, la de la hulla en la del Donetz, la de los metales, etc., se acercaban rápidamente al nivel alcanzado por los países industriales. Las vías y medios de comunicación, ferrocarriles, tracción mecánica, transporte fluvial y marítimo, se multiplicaban y modernizaban. Importantes fábricas de construcciones mecánicas empleaban miles y decenas de miles de obreros. Ellas surgían y crecían en los alrededores de las capitales. Regiones industriales enteras nacían y otras se extendían. Las grandes fábricas Putilov; los importantes astilleros Nevsky; la gran fábrica Báltica y varías otras grandes, todas en San Petersburgo; los barrios industriales de la capital moscovita, con sus decenas de millares de obreros, Kolpino, Chukhovo, Sestroretszk y otros; la región industrial de Ivanovo-Voznessensk, cerca de Moscú; numerosas e importantes fábricas en Rusia meridional, en Kharkov, en Ekaterinoslav y otras ciudades, demuestran rápidos progresos que permanecían ignorados en el extranjero, excepto en los círculos francamente interesados32». Rusia, pues, no era en 1917 un país pura y simplemente atrasado, sino un país que al lado de su atraso atávico presentaba ya un desarrollo capitalista afirmado, puesto que en 1913 era la quinta potencia industrial del mundo. Volin nos ha ofrecido el cuadro de ese desarrollo. La industrialización disponía de importantes bases mineras y de abundante mano de obra procedente del campo. Ocupaba el séptimo lugar entre los países productores de hulla, el quinto en la de acero, y la de petróleo, que fue de unos 9 millones de toneladas en 1912, ascendió a 29 millones en vísperas de la guerra de 1914-1918. Mas era sobre todo una gran potencia agrícola, no obstante su escaso rendimiento a causa de utilizar métodos tradicionales y rutinarios. Sus 500 millones de quintales de grano, de los que 220 eran de trigo, le aseguraron el primer lugar del mundo durante los años 1909 a 1914; el 21 por 100 de la producción de trigo se exportaba. Producía asimismo una cuarta parte de las patatas del mundo y una quinta parte del azúcar de remolacha; ocupaba el segundo lugar mundial en ganado bovino, el tercero por su número de corderos y el primero en ganado caballar, Añadamos que casi poseía el monopolio de hilados de lino y de cáñamo33. Merced a la exportación de materias primas agrícolas, Rusia consiguió importantes cantidades dinerarias para su industrialización, si bien ésta se inició e intensificó sobre todo gracias a la ayuda abundante de capitales extranjeros. De esta manera, las fábricas construidas eran grandes empresas; la nota característica fue una elevada concentración demográfica de las fábricas rusas. Si designamos por 100 el total de obreros en las fábricas de más de 50 asalariados, se tienen las cifras siguientes: el 49 por 100 de los obreros rusos trabajaban en fábricas de más de 1.000 asalariados ya en 1902, mientras que en Francia, en 1906, no había más que el 24 por 100, y en Alemania, en 1905, el 15 por 100. He aquí un ejemplo elocuente: en la inmediación de la revolución de octubre, la fábrica Putilov de Petrogrado -luego Leningrado- contaba con más de 40.000 obreros. La situación en España era muy distinta. Si bien desde comienzos del siglo actual, tras la atonía provocada por la pérdida de los últimos restos coloniales en 1898, se inició una recuperación económica y comenzó a crecer la industria, su evolución fue lentísima. La consecuencia ha sido el calmoso proceso de industrialización, en el
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Volin, La Revolución desconocida, 2 vols., Ed. Campo Abierto, Madrid, 1977, I vol., páginas 37-38. 33 Pierre George, Geografía de la URSS, Ed. Taurus, Madrid, 1967, págs. 297-298.

que, al contrario de lo sucedido en Rusia, no aparecen las grandes fábricas. La empresa tipo, la que más abunda hasta la guerra civil, ocupaba diez obreros por término medio; las grandes factorías con más de 500 asalariados, escaseaban, pues solo había algunas, muy pocas, en la siderurgia, establecidas en su mayor parte en Vizcaya, Cataluña y Asturias, donde en consecuencia la densidad proletaria era más importante. En 1930 trabajaban en la siderurgia unos 35.000 obreros, menos que en la sola fábrica Putilov, de Petrogrado, mencionada anteriormente34. En 1930, en vísperas de la iniciación del proceso revolucionario, la población obrera española se aproximaba a los dos millones, de los cuales, como hemos dicho, cerca de 35.000 trabajaban en la siderurgia. «La mayor parte se ocupaba en industrias poco adelantadas, característicamente pequeño-burguesas, debido a que en tamaño y técnica no habían superado las dos últimas décadas del pasado siglo. La industria textil tenía 222.000 obreros; la de la confección de vestidos, 119.000; la de manufacturas de metales, 24.300; la de la construcción, 373.351, y en las restantes empresas trabajaban 578.000. La minería y los transportes ocupaban cerca de medio millón de trabajadores»35. Estos datos muestran claramente que si bien la industria se había desarrollado en los últimos años de la Monarquía, el país era todavía esencialmente de economía agraria y de producción de bienes de consumo. Salvo durante el breve período de la guerra mundial de 1914-1918, existió un permanente déficit de la balanza comercial. En la inmediación de la República, la población de España era de 23 millones y medio de habitantes. (Rusia tenía en 1917 unos 150 millones.) Como acabamos de señalar, el país seguía siendo esencialmente agrícola, si bien había descendido la población del campo al 45,5 por 100, puesto que diez años antes, en 1920, alcanzaba el 57,3 por 100, mientras que en el mismo período la población del sector industrial pasó del 21,9 al 26,5 por 100 y la de servicios del 20,8 al 27,9 por 100. He aquí algunos datos referentes a la producción agrícola e industrial correspondiente a 1930: 39,9 millones de quintales de trigo, 2.236 toneladas de azúcar, 100.700 toneladas de textil algodonera, 7 millones de toneladas de carbón, menos de 1 millón de toneladas de acero, etc. Poco antes de iniciarse la guerra civil, la posición de España en la economía agrícola e industrial era la que sigue: trigo, el 1,7% de la producción mundial; arroz, el 0,1%; maíz, el 0,7%; patatas, el 1,6%; aceite de oliva, el 28%; vino, el 9,9%; algodón, el 0,02%; azúcar de remolacha, el 1,2%; hulla, el 0,4%; acero, el 0,5%; mercurio, el 27,4%,etc. Destacaba en la agricultura el aceite de oliva, primer productor mundial, y en la minería el mercurio, segundo productor mundial36. DIFERENCIAS FUNDAMENTALES Estimamos haber establecido, aunque a grandes rasgos, las enormes diferencias existentes, en el terreno económico y por lo que concierne
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José Bullejos, España en la segunda República, Impresiones Modernas, México, 1967, pág, 32. 35 Ibídem, pág. 33. 36 Víctor Alba, Histoire des Républiques Espagnoles, Ed. Nord-Sud, París, 1948, páginas 417 y 420.

de justicia social»37. La crisis en que se encontró España al finalizar 1930 presentó aspectos distintos. un nuevo horizonte. no hallaron la menor resistencia. Cajica. III. disciplinado y audaz apoderarse de un poder que nadie defendía. Por una necesidad espiritual. no eran capaces de defenderse con energía. que era justo. salvo un batallón. 37 . Ed. compuesta de 200. escondido. ya que éste no participaba de manera directa en el ejercicio del poder. para la mayoría de los españoles. Aprovechándose. sin duda temerosa de propiciar un proceso revolucionario que pudiera favorecer sobre todo a la clase trabajadora.. dejó que la dictadura del general Primo de Rivera se pudriera y se derrumbara sin necesidad de revolución. fue el régimen monárquico el que daba las últimas bocanadas y no las clases dirigentes españolas. asustadas. La guarnición. A decir verdad. arrastrando consigo a la Monarquía. la República aparecía como una nueva aurora. Y cuando en octubre unos centenares de guardias rojos a las órdenes de Trotski asaltaron el poder en Petrogrado. una clase obrera harta de aquel estado de cosas. más fácil que levantar una pluma».. dijo: «Los habitantes dormían tranquilamente y no sabían que en aquellos momentos un nuevo poder sustituía al antiguo». La situación política rusa era. puesto que en su revista se escribió: «La clase obrera ingresó en la República ebria de ilusiones Diego Abad de Santillán. un campesinado que quería la tierra.. un gobierno incapaz de hacer frente al caos reinante. Así. ser instrumento de la contrarrevolución. de un concurso de circunstancias favorablemente excepcionales. México. Quien haya vivido in situ aquel período sabe que. Trotski. un comienzo de algo nuevo. pues. por su parte. pero que tampoco deseaba. entre la Rusia zarista de 1917 y la España borbónica de 1930. de progreso. que no quería llevar la revolución hacia adelante. que había logrado cierto impulso merced a la neutralidad del país durante la primera guerra mundial. 1971.000 soldados. cuyos jefes -salvo Lenin. de mujeres. vol. desmoralizadas. En efecto. pág. en vísperas de la revolución de octubre. Lenin comentó: «Fue fácil. la siguiente: un país que sufría las consecuencias de tres años de guerra. 7. además. las llamadas jornadas de Julio no se transformaron en una represión sangrienta contra los bolcheviques.a las riquezas naturales. la Monarquía estaba en franca contradicción con las necesidades del capitalismo español en el terreno económico y político. en manos hasta entonces de la oligarquía agraria. pudo un partido reducido. un Estado en avanzada disgregación. era toda la sociedad rusa. la burguesía industrial. No era únicamente el régimen zarista el que se encontraba en plena crisis. se rodeó la imagen de la República con una aureola de liberalización. Es cierto lo que dice el escritor anarquista Santillán: «Para los más era como un mito de realizaciones justicieras. se sentía inclinada a cambiar de régimen para mejor asegurar sus intereses. Gracias a esta situación particular y a la par paradójica.sufrieron solo un breve encarcelamiento. La organización trotskista española compartió este mismo punto de vista. Contribución a la historia del movimiento obrero español.. no obstante las acusaciones de los bolcheviques. Las clases hasta entonces dominantes. se mostró indiferente y no intervino. Pero la burguesía tampoco estaba dispuesta a atacar de frente a la Monarquía. los órganos represivos ya no respondían a su función tradicional. una población que aspiraba a la desmovilización y a la paz. minados por la revolución de Febrero que había llevado al poder a una coalición dispar. sede del gobierno presidido por Kerenski.

4. Un ejemplo: ya en 1854 los obreros textiles de Barcelona se declararon en huelga para reivindicar el derecho de asociación. un movimiento que tenía sus propias tradiciones»39. en diciembre de 1904». hasta la dictadura del proletariado»40. Todo esto. 20. G. Trotski. 1975. pág.Veereeken. Ruedo Ibérico. entre la España de los años 30 y la Rusia de 1917 existía una enorme diferencia. sino también a las fracciones republicanas [por lo que] es muy posible que la Monarquía madrileña se mantenga. conceptos y esquemas de la revolución rusa de octubre de 1917: las condiciones políticas y sociales. en enero de 1931.LAS CONCEPCIONES DE TROTSKI EN 1930-31 No era en modo alguno acertado encararse con la España de 1930-31 con las ideas. París. París. 41 Ibídem. que «el desarrollo de la revolución empujará hacia la bandera de la Monarquía no solo a las fracciones conservadoras y liberales de las clases dirigentes.000 obreros. en la obra ya mencionada. 15. en la que participaron 30. En enero de 1931. Ed. pues. que la del proletariado ruso. en lo que a conciencia de clase se refiere. «la huelga de la fábrica Putilov fue la primera huelga importante en Rusia. Examinar el hecho español a través del prisma ruso tenía que dar ineluctablemente una imagen que no correspondía a la realidad. Madrid. La primera huelga de cierto alcance en Rusia tuvo lugar en Tiflis. agosto de 1932. 23. el proletariado español era. La Pensée Universe1le. pág. 42 Ibídem. que Trotski errara al escribir. La imperante en aquellos momentos no posibilitaba «el armamento de los obreros y de los campesinos»41. Así lo ha reconocido recientemente uno de los más destacados trotskistas belgas. págs. Trotski escribía: «No hay que olvidar que se trata nada menos que de la conquista del poder»45. de la estructura atrasada y pequeño burguesa de su industria. Esta falsa perspectiva le incitaba a lanzar consignas que respondían a la experiencia soviética. 40 L. ni era factible oponer al deseo general de Cortes constituyentes unas «Cortes revolucionarias»42. No puede sorprender. aunque sea con el rostro lleno de cardenales. 20. pág. Como hemos visto. Revista mensual Comunismo. Georges Vereecken: «Era torpe aplicar mecánicamente la política de Lenin y Trotski durante la revolución de octubre. Rusia era casi un terreno virgen. Tenía a este respecto una tradición mayor. 17-18. en 1896. 39 38 . 168. no obstante darse la particularidad de que a pesar del escaso desarrollo económico de España.democráticas y dispuesta a actuar en los cuadros de la sociedad burguesa»38. núm. pág. La guépéou dans le mouvement trotskiste. 1971. 21. Y según Volin. uno de los más combativos de Europa. la situación económica asimismo. 45 Ibídem. pág. Escritos sobre España. Tal era la realidad. lo que no sucedía en España. más rica. 43 Ibídem. ni el objetivo inmediato podía ser «la creación de soviets»44. 44 Ibídem. ni las masas se dirigían «hacia la senda de la insurrección»43. pero que estaban lejos de corresponder a la situación real de España y a la mentalidad propia de los españoles. pág. 26. donde existía una gran influencia anarquista y sindical. eran profundamente distintas.

particularmente en lo acontecido en la revolución rusa de octubre. sin empecinamientos ridículos –que limitan y ciegan-. 19. puesto que como consecuencia de la guerra y sobre todo de la desorganización imperante abundaban las armas en la retaguardia. de calcar en España la política seguida por los bolcheviques en 1917. consciente o no. pero nada tenía que ver con la situación reinante en España. lo cual suponía ignorar las ilusiones democráticas que mecían entonces al pueblo español. correspondía al esquema de la revolución rusa.repetimos. durante todo el periodo de su existencia. por lo que líneas después añade: «Sin embargo. lo repetiremos una vez más. ni tampoco teorías preconcebidas que ponen telarañas en los ojos-. como Marx puso de manifiesto en sus artículos sobre España. comenzando. una vez escrito eso. Como hemos visto. Trotski consideró que era posible que la Monarquía borbónica lograra mantenerse hasta que sonara la hora de la dictadura del proletariado. Trotski prefirió la palabra Junta. la cuestión de las Cortes ha sido puesta ya a la orden del día. ¿cómo podía desear imponer la dictadura del proletariado una clase obrera en la que la influencia anarquista era tradicional e importante? Verdad es que Trotski. donde las abandonaban los soldados que se iban del Ibídem. pág. ¿Cómo podía olvidar que en Rusia el armamento de los trabajadores fue empresa fácil.fue el empeñarse. Las últimas que existieron fueron las Juntas militares. las Juntas que ofrecieron un sentido histórico más progresivo. Ese afán. las cuales dejaron un pésimo recuerdo en el pueblo español. Comportarse de esta manera es olvidar que toda insistencia en sacar a colación hechos sucedidos en otra época y en otro país está condenada a resultar inadecuada y por ende estéril. En estas condiciones hay que suponer que la revolución tendrá que pasar por una etapa de parlamentarismo»46. Además. 47 46 . así como la de creación de soviets47. a la denominación específicamente rusa de soviet. como las que surgieron en diversas provincias durante la invasión napoleónica. éste aspiraba a la instauración de la República y en modo alguno a la dictadura del proletariado. SOVIETS y DICTADURA DEL PROLETARIADO Sin duda alguna ya disponemos de la perspectiva histórica indispensable para enjuiciar serenamente. en efecto. que derrocó el zarismo y abrió una breve etapa parlamentaria. las Juntas «desempeñaron el papel. sino más bien con un amplio deseo de esclarecimiento. creadas en 1917 como grupo de presión por una parte del Ejército. debió recordar que entre el zarismo y el triunfo de los bolcheviques hubo la revolución de Febrero. Esto resultaba más atinado. hizo que Trotski lanzara la consigna de «armamento de los obreros y campesinos». En efecto. que consideraba «íntimamente ligada con toda la historia de la revolución española». por situar los acontecimientos en su verdadero contexto. En ocasiones. pero es fundamental porque el error en que frecuentemente incurrió Trotski respecto a España -y continúan aún incurriendo ad glorian los trotskistas de toda laya. no tuvieron un origen muy popular ni sus miembros fueron designados democráticamente. de otros tantos diques opuestos a la avalancha revolucionaria». Me parece que esto es violentar no poco la historia de España. como ya hemos hecho. teniendo en cuenta el periodo y el escenario en que se inició el proceso revolucionario español. Esto puede parecer baladí a fuer de natural y lógico. en discurrir refiriéndose a nuestro país con la vista fija en el pasado.

Trotski. precisamente “a causa de la ausencia de la idea y del movimiento sindicalista”. a los campesinos. que jamás estuvieron sindicados. Volin. pág.frente? En España. una de ellas para decir que estaban en manos de los nencheviques. al proletariado. el sindicalismo. 178. por otra parte. popularizarse incansable y constantemente. Sobre la necesidad de los mismos escribió abundantemente. ¿Existía una organización sindical importante? Trotski hace dos o tres alusiones a los sindicatos rusos. imprescindible. Se tiene la impresión. Escritos sobre España. añade. Esta consigna deberá anunciarse. sin ofrecer jamás una indicación sobre la importancia real y el número de militantes de cada una de ellas. el 17 de diciembre. es preciso ocuparse inmediatamente de constituir soviets obreros»50. PARTICULARIDADES CONTRA EXOTISMOS Como es harto sabido. sentencia: «Si los anarquistas hubiesen sido revolucionarios. que él preconizaba con ahínco. los más explotados. dice y repite. Señalemos la evidente falta de información de Trotski. más nada dice sobre quién las provocaba y orientaba o dirigía. No hay revolución sin soviets. por considerar que su existencia era la condición sine qua non para el triunfo de la revolución. Cinco días más tarde: «Por otra parte. exceptuando algunos intelectuales eruditos. era totalmente desconocido. incluyendo a esos millones de hombres. que no han ingresado jamás en los sindicatos»51. si se entiende por éstos los consejos obreros que se crearon y desarrollaron en Rusia»48. Ibídem. y a la primera ocasión hay que proceder a su realización»49. Para Trotski. de él se habría valido el movimiento obrero» (págs. las armas no existían en la vía pública ni estaban al alcance de la mano: había que arrebatarlas al Ejército y a la Guardia Civil. puesto que durante la guerra civil la sindicalización fue obligatoria en la llamada zona republicana. L. No menos absurda resultaba la creación de soviets. el establecimiento en nuestro país de los soviets era. 51 Ibídem. 76 y 77. escribió a este particular: «Antes de la revolución de 1917. fue prematuramente iniciado en 1905 y reconstituido en 1917. pág. los más explotados». 32. El proletariado organizado era solo una pequeña minoría del pueblo ruso y los socialdemócratas bolcheviques y mencheviques. acción que. pág. 84. Si el mecanismo sindical hubiese existido. siendo el subrayado del propio autor). tanto en 1905 como en 1917. para paliar la escasísima importancia numérica de los partidos y de los sindicatos. los soviets surgieron en Rusia. El 12 de diciembre de 1930 indicó: «Me parece que la consigna de soviets está sugerida por toda la situación. 76. 50 Ibídem. y aún en 1937. se refiere constantemente a la clase obrera. habrían ante todo hecho un llamamiento en favor de la creación de soviets que aglutinasen a todos los representantes de la ciudad y del campo. se compaginaría mal con la etapa de parlamentarismo que justamente preveía Trotski. Se puede admitir que el soviet. que 49 48 . al referirse a los «millones de hombres. En cambio. pues. a tenor de todo esto. El 15 de abril de 1931: «La consigna central del proletariado es la del soviet obrero. citado anteriormente. lo que nos aclara no poco respecto al desprecio que en general le merecían. pág. pero rara vez a sus organizaciones específicas.una minoría de esa minoría52. forma rusa de organización obrera. ahí está el ejemplo de la revolución de octubre. Incluso incluye una estadística de las huelgas declaradas entre 1905 y 1917. 52 Resulta curioso comprobar que Trotski en su Historia de la revolución rusa.

escribió: «La semana espartaquista de Berlín. entonces será preciso atenernos a la de comités de fábrica. hubo momentos en que Trotski comprendió la inanidad que suponía el persistir en lanzar una consigna como la de la creación de soviets.. que no correspondía ni a la situación del país ni sobre todo al deseo de los trabajadores españoles. se identificaba al régimen burgués. por su parte.000 afiliados y la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) con 700. a semejanza de las jornadas de Julio en Petrogrado. Esta disposición de ánimo de Trotski la encontramos no solo por lo que concierne a España. Llevaba tres cuartos de siglo haciendo huelgas de toda índole sin haber necesitado para dirigirlas organismos de carácter exótico como eran los soviets.000. a la de soviets y que. correspondiendo el 57 por 100 al sector agrícola. págs. en una carta anterior.. casi inmediatamente.] Parece ser que la consigna de juntas aparece ligada. ya que los trabajadores estaban muy organizados. en una carta a Andrés Nin escribía el 1 de septiembre de 1931: «A veces me pregunto por qué no existen soviets en España. sobre todo sindicalmente. [. les parece demasiado dura. para dar paso a las recetas o esquemas habituales fruto de la revolución rusa. por este motivo. por ejemplo. ¿Por qué? He expresado. la UGT (Unión General de Trabajadores) contaba con más de 100. demasiado rusa. sobre todo en su economía. Como consecuencia de la situación predominante del proletariado en la composición de la nación alemana. El obrero español. De todas las maneras.en España la situación era distinta. Esto significa que el frente único y la unidad de organización con la mayoría de la clase obrera no pueden obtenerse a base de esa consigna»53. Trotski. sino igualmente en otros países. Pero el proletariado se identificaba políticamente a la socialdemocracia. en la mente de los obreros españoles. ¿No nos hallaremos frente a una paradoja histórica. La révolution espagnole.. si la consigna de juntas (soviets) no logra hallar eco. refiriéndose en una de sus obras a la insurrección espartaquista alemana. la insurrección de noviembre entregó automáticamente la soberanía del Estado a un Consejo de obreros y soldados. 53 L. que. algunas ideas a este particular.. se desvanecían pronto. puesto que vemos la existencia de soviets en Rusia obrar como un factor que paraliza la creación de soviets en otros países revolucionarios? Hay que otorgar a esta cuestión la máxima atención en las conversaciones personales con los obreros de todas las regiones de vuestro país. . lo que sumaba casi un millón de sindicados en un país que tenía entonces 21 millones de habitantes de los cuales 7 millones formaban la población activa. que trotskistas y estalinistas preconizaban con la vista puesta en la Unión Soviética. de verdadera comprensión de la realidad española.las palabras masas y clase obrera se repiten con la misma insistencia y hasta con idéntica generalidad que los políticos burgueses se refieren al pueblo y al país. se sentía plenamente representado por su sindicato o su partido. No obstante. pertenece al tipo de las semirrevoluciones intermedias. por ejemplo. El partido independiente ocupaba en la revolución alemana el lugar que en Rusia en el lenguaje de Trotski -así como en el de los bolcheviques de entonces y de los comunistas de ahora. Baste saber que en 1918. [. Es decir. en enero de 1919. pues.] No podemos crear soviets en España precisamente porque ni los socialistas ni los sindicalistas los quieren. que la consideran de manera diferente a como lo hacían los obreros rusos en la misma etapa. esos momentos de gran lucidez. demasiado decisiva. Así. 176-177. Por desgracia. Así.

Trotski colgaba el epíteto de menchevique a Rosa Luxemburgo. puesto que poco después del derrumbamiento de la dictadura del general Primo de Rivera comenzaron a sucederse en el país toda clase de huelgas. 5. entonces Alcalá-Zamora es nada menos que Tchang Kaichek y Alejandro Lerroux es Wang Jin-wei. enfrascado en la tarea de construir el socialismo en un solo país. el citado Manuilski. Sin embargo. su visión de los problemas de la revolución fue en todo momento mucho más elevada y sus juicios en ocasiones más perspicaces que los emitidos por los dirigentes de la Internacional Comunista. Trotski. La Comintern en España. Rapport et discours de clôture au Presidium élargi du Comité Exécutif de l'I. tuvo que ocuparse Moscú. como confesó años después el entonces secretario general del Partido Comunista de España56. los anarquistas españoles oscilaban entre el menchevismo y el bolchevismo. págs.C (18-20 de febrero de 1930). es decir.LA INTERNACIONAL COMUNISTA EN ESPAÑA Obligado es señalar que no obstante las limitaciones y errores fundamentales de Trotski. pág. admitiendo al fin que a pesar del escepticismo de uno de sus principales jefes. aquél jefe del Kuomintang y éste dirigente de su ala izquierda. abundan las referencias. uno de ellos. 23. Ed. página 97. en la Unión Soviética. 1930. podrían desembocar en una revolución. Estos evidenciaron siempre una ignorancia supina: verbi gratia. 84-85. Indalecio Prieto a Tseretelli. Impresiones Modernas. Verdad es que se vieron obligados a reconocer tácitamente su error inicial. Solo a partir de entonces los burócratas de la III Internacional comenzaron a preocuparse seriamente de los acontecimientos de España. Andrés Nin a Martov. los símiles de esta naturaleza. llevados en ocasiones al extremo. Bureau d'éditions.. etc. pocos años después haría lo mismo con Andrés Nin. La crise économique et l'essor révolutionnaire. se atrevió a afirmar desdeñosamente en 1930 que una huelga parcial en cualquier país ofrecía «mayor importancia para la clase obrera internacional que ese género de revolución a la española»55. Con esta extraordinaria miopía se enfrentó la Internacional Comunista con la revolución española. los trotskistas de España eran denominados bolcheviques-leninistas. Seuil. Histoire de la révolution russe. como cuando compara Alcalá-Zamora primero a Lvov y luego a Kerenski. abril de 1931 es equiparado a febrero de 1917. II. etcétera. entre esta visión de la revolución rusa aplicada a España se interpone curiosamente en sus artículos la revolución china. 54 . 1972. no solo en L. y otras de lo que pudiéramos denominar sus resabios leninistas. París. en Barcelona. a la que daba un carácter prioritario. 55 D. los acontecimientos inmediatamente posteriores demostraron que la revolución a la española ganaba en importancia a las huelgas de los otros países. en manos de los acólitos estalinistas. 1950. París.Manuilski. Sin nombrarla. Refiriéndose concretamente a España. A veces. consecuencia unas veces de su total desconocimiento de España.pertenecía a los socialistas-revolucionarios y a los mencheviques. Las llamadas jornadas de Julio en Petrogrado se reproducirían ineluctablemente. Lo que faltaba era un partido bolchevique»54. La caída de la dictadura del general Primo de Rivera les cogió de sorpresa. vol.. Manuilski. según él. Mejor dicho. así como de la lengua española. México. 56 José Bullejos.

pág. (En todo caso. la dirección del Partido Comunista la ejercían íntegramente. sino una política clara y consecuente que le permitiera salir del aislamiento en que se encontraba. en aquella época. en total medio millar escaso de militantes. en las vísperas de la proclamación de la República. se lo callaban. gracias a lo cual pudo años después. 106. La crisis del movimiento comunista. el alemán Stocker y el polaco Purmann. Humbert-Droz. lo cual obligaba a los comunistas a quedar al margen de los acontecimientos revolucionarios que velozmente se acercaban. sino de los agentes que la Internacional había enviado precipitadamente. puesto que su misión no era otra que velar por el cumplimiento de las órdenes que recibían de la Unión Soviética. ABUNDANCIA DE DELEGADOS MOSCOVITAS La primera medida que adoptó Moscú fue reforzar la delegación que ya tenía en España. Los representantes de Moscú que deambulaban por Madrid y Barcelona no fueron capaces de comprender la situación real del país. copia de todos los informes y documentos que transmitía a Moscú. cesó esta intransigencia»58. el comunismo español. naturalmente. 1970. 169. vol.los centros industriales. si la comprendían. presididos por Duclos. Ed. A los sedicentes dirigentes del comunismo español no se les ocurría otra cosa que repetir como papagayos las consignas ultraizquierdistas y sectarias remitidas desde Moscú: ¡Por la República de los soviets de obreros. donde se hallaban ya otros cuatro enviados moscovitas: los franceses Duclos y Rabaté. medida que correspondía a la práctica burocrática imperante. puesto que lo que el precario Partido Comunista necesitaba no eran precisamente instructores -cuya misión no era en realidad otra que velar por la aplicación en nuestro país de los acuerdos del último Congreso de la Internacional Comunista. pág. enviaba a su esposa. La Comintern en España. soldados y campesinos!. Por tanto. antiguo pastor protestante y ordenado helvético.) Disponemos a este respecto del valioso testimonio de uno de esos delegados de la Internacional Comunista. Obstinados en aplicar las directivas que recibían de Moscú. no podían pactar ni aliarse con ningún partido político. vuelto al redil socialdemócrata. suizo. el proceso de la revolución española iba a iniciarse sin la presencia real en el escenario nacional del Partido Comunista. Y no era esto la peor: «Más grave que su exigüidad numérica era su reducidísima influencia en el proletariado y su extrema debilidad teórica»57. instalada en Suiza. 58 José Bullejos. I. no correspondían a la realidad política española-. sino asimismo en las ciudades y localidades rurales. soldado y obrero sabía lo que esto significaba. Su organización comprendía únicamente unos cuantos grupos. y menos con el socialista. A decir verdad. el cual llegó a la capital catalana en enero de 1931. Fernando Claudín. estaba dividido. Nos lo confirma el que fue secretario general en aquel período: «Como expuse antes. todos ellos formaban una ignara cohorte muy internacional y nada española. Ni siquiera con posterioridad a la revolución de diciembre. enviando nuevos delegados e instructores. París. el Partido Comunista de España no estaba en manos de españoles. 57 . a los cuales pronto se juntaron. Por si fuera poco. como veremos más adelante. Ruedo Ibérico. además del mencionado Humbert-Droz. los delegados de la Comintern. redactar sus Memorias. Lo cierto es que ningún campesino. el caucasiano «Pierre» y el suizo Stirner (Edgar Woog). Humbert-Droz. los cuales.

ni partido. nada [. [. Y la única manera de estar bien con Moscú.. que ilustra elocuentemente lo que en verdad eran los delegados moscovitas.En éstas abundan las muestras de la perspicacia de esos profesionales de la revolución.] representaba a la Internacional Juvenil Comunista... Es indudable que les interesaba mucho más ser gratos a los jefes de la Internacional Comunista.] El número de miembros del partido en Barcelona es. lo que hacían y. confiesa: «Nuestro partido continúa viviendo en una pasividad absoluta y temiendo mostrarse a la luz del día. pág. vol. Es la primera vez que tengo como tarea poner en movimiento un partido que no existe»61. sin olvidar una sola coma. [ . págs. nada. De Lenine a Staline. Unos y otros.. vegetaban en el lato sentido de la palabra en una triste y mísera mediocridad. 62 Ibídem. con la que sin duda era más franco que con la alta burocracia de Moscú. de cuarenta. y es impotente»60. es decir.]. [. En un informe a Moscú. 405. Ed. fechado el 14 de febrero de 1931.. [.. 61 Ibídem... de un cementerio abandonado. Rabaté. los cuales se limitaban a redactar de vez en cuando un informe halagador destinado a sus superiores y a vivir como simples turistas al tonificante sol de España. Poco más o menos fue lo que escribió a su esposa unos días antes. Veamos lo que nos cuesta Humbert-Droz. si se quiere que el periódico se publique»62. el joven caucasiano. ni sindicatos nuestros. los dirigentes del Partido Comunista alborotaban cuanto podían para mejor disimular su silencioso sometimiento a los delegados de la Comintern. enviado como instructor de la sección de organización para construir el partido a base de células de fábrica.] Stirner y yo tenemos que escribir una buena parte de los artículos. Eran Jacques Duclos. que representaba a la Internacional Sindical Roja. LA INEXISTENCIA DEL PARTIDO COMUNISTA En una carta a su esposa.. cuando precisamente se ampliaba el movimiento antidinástico que culminaría con la instauración de la República. y yo mismo.. Stirner. ni periódicos. a sus patronos que pagaban. en el papel. cuya tarea era aún bastante imprecisa»59. el 10 de febrero: «En el partido domina el sueño profundo e inocente de la niñez todavía en la cuna. lo que representaba el Partido Comunista de España en los primeros meses de 1931. 405-406. Neuchatel (Suiza). 59 . y asegurar su carrera. 1971. dirigentes que no dirigían y que igualmente se afanaban en su sumisión a Moscú. Y añade: «El Partido Comunista no existe en Barcelona. por tanto. 416. Dix ans au service de l'Internationale Communiste.] representante de la Internacional Comunista en España. decir amén a cuanto les ordenaban y transmitir fielmente. Humbert-Droz presenta el panorama así: «En Barcelona nos hallábamos cinco representantes llegados de Moscú. sobre todo. era no inmiscuirse en nada. A la Baconnière. pág. que preocuparse de veras por lo que acontecía y se avecinaba en España. Pierre. 60 Ibídem. 411. pág. Humbert-Droz le dice: «Nada puedo decir todavía sobre mi trabajo. Lo que hay está dividido. II. las órdenes recibidas a los dirigentes del Partido Comunista de España. subdividido. la situación me parece muy simple no hay nada. por decirlo Jules Humbert-Droz. no opinar sobre nada. Pero de los momentos de conversación con Stirner y de la impresión que saco en Madrid y aquí [en Barcelona].

pág. . en la imposibilidad práctica de aplicarlas. Algo así como si ladraran a la luna. por una República soviética. En marzo escribe: «Las ilusiones republicanas y parlamentarias se disipan»67.así.. ya que el niño no se desarrolla»63. Humbert-Droz. 419. lo contrario resultaría algo así como discurrir en el vacío o escribir sobre el agua. Pero cabe añadir. España se abría a la revolución e inauguraba su largo y penoso proceso que desembocaría en la guerra civil. consecuencia de su origen y posterior desarrollo. uno de los factores capitales que cabía tener en cuenta era su movimiento obrero organizado. pág. ni adoptar una táctica realista y consecuente. lo que es más justo. así como sus características peculiares. 435. como tampoco lo era su ceguera ante los acontecimientos. Es decir. En el caso español. pero en aquellos meses primeros de 1931. 6. 419. ¿Y cómo podía desarrollarse? Puesto que se dirige confidencialmente a su esposa. lee los periódicos en la terraza de un café bebiendo el aperitivo ajenjo o vermut-. puesto que el Partido Comunista no era su dirigente principal. El joven [“Pierre”. A su esposa le confiesa el 5 de febrero de 1931: «Gracias al “Berliner Tagblatt” supimos que había huelga en la universidad»66. pág. que su irresponsabilidad no era menor que la de sus compañeros. se va a comer.. En una palabra: el desarrollo de los acontecimientos confirmó mi análisis de la situación»68. 419. los delegados e instructores en cuestión prefieran pasar el tiempo como buenamente pueden: «Rabaté está en su elemento: se levanta a mediodía. tanto los establecidos en Moscú como los que deambulaban por España. sigue poco más o menos su ejemplo. el caucasiano]. ¡Y un mes más tarde se proclama la República! Esto no es óbice para que a últimos de abril afirme: «Las elecciones municipales fueron una victoria inmensa de los republicanos y de las fuerzas de izquierda pequeño burguesas. pág. a los que deben sumarse los epígonos españoles. no supieron prever los acontecimientos. pág. si prácticamente no existía? Lo único que se les ocurría era recurrir al esquema habitual: lucha por un gobierno obrero y campesino. Y a este 63 64 Ibídem. tenían que enterarse por la prensa extranjera de lo que sucedía ante sus propias narices. 450. 68 Ibídem. aunque un poco menos perezoso.]. En resumen: los teóricos de la Internacional Comunista. El rey abdicó y abandonó el país [. 67 Ibídem. aunque él se haya guardado de hacerlo. de la extravagancia de la política de la Comintern y del dilettantismo de sus delegados en España. como acabamos de ver. se atreve a decirle: «Las orientaciones que nos han dado de la casa central [Moscú] son un documento de extravagante fantasía»64. pintó un cuadro implacable del estado real del Partido Comunista. 420-421. ¿Cómo podía serlo. pág. y yo me esfuerzo en hacer algo útil redactando los documentos del partido»65.EL MOVIMIENTO OBRERO ESPAÑOL Todo análisis político exige imperativamente un conocimiento previo de las distintas clases sociales en juego. Sus informes a Moscú no muestran mayor perspicacia. 66 Ibídem. los burócratas estalinistas consideraban que no podía haber revolución ni cambio alguno en nuestro país. Stirner multiplica los paseos y las excursiones. No puede sorprender que. Ibídem. 65 Ibídem. vuelve luego a tomar el café y pasa el resto de la jornada en el cine o en las cervecerías. no percibieron la situación.

mecánicos. manifestaron a finales del siglo XIX su sorpresa al encontrar claros antecedentes de las doctrinas libertarias. como sucedió en Rusia. Lobov y Tchernomazov. dice: «Los bolcheviques estaban también infectados de espías. aunque también. eran “militantes responsables”. zapateros. entre otros. escritores. de arriba abajo del Partido. La influencia del anarquismo ha sido a este respecto notoria. Joaquín Costa. en su obra ya citada. por desgracia. marxista. Este origen de clase de sus fundadores y dirigentes explica indudablemente el vigor. jamás estuvo minado por los agentes provocadores a sueldo del poder. su incapacidad para ir al meollo de los problemas. tipógrafos. 413-414. Oradores. en varios escritores del siglo XVI.»69. (Souvarine. lo cual acarreó no pocos sinsabores y bastantes fracasos. Giner de los Ríos y Dorado Montero. escribe lo que sigue: «En general. en terreno abonado.respecto hay que apresurarse a señalar que. pues. los más conocidos. casi todos fueron originariamente trabajadores manuales. entonces en plena expansión. en su mencionada obra. 69 . etc. tanto el socialismo antiautoritario como el socialismo autoritario. fueron en España creación directa de proletarios. Jitomirski. ha habido siempre en la clase trabajadora de España más instinto que cálculo. Malinovski. donde el espíritu del socialismo y del anarquismo fue divulgado ante todo por intelectuales procedentes de la burguesía y hasta de la nobleza. su pobreza ideológica. En el pequeño congreso bolchevique secreto de Praga. la tenacidad y el arraigo del movimiento obrero español. los propagandistas surgieron del mismo seno de la clase trabajadora. incluso en el sector considerado más o menos reformista. sea dicho de paso. que exaltaron la espontaneidad del individuo frente a la autoridad del Estado. contrariamente a lo acontecido en la Rusia zarista -lo propio sucedió en otros países-. la I Internacional? ¿Cómo pudo resistir las implacables represiones de la Monarquía y de la República? Ante todo digamos que no fue un mero accidente histórico la adhesión de la mayoría de los internacionalistas españoles a la tendencia bakuninista. Santillán. quiérase o no. ¿Por qué el anarquismo pudo implantarse sólidamente en nuestro país. Esas doctrinas libertarias cayeron. más acción que reflexión. la mayor parte de los cuales se mantuvieron en su lugar de trabajo. Nos lo Diego Abad de Santillán. donde el partido bolchevique tampoco escapó a la infiltración de la Okhrana. periodistas. Romanov. no obstante los esfuerzos que para impedirlo hicieron tanto Marx como Engels. No es de poca importancia todo esto. págs. en España. puesto que han sido tres peligros que al través de los años no han dejado de acechar al movimiento obrero europeo y por tanto también al español. LA INFLUENCIA DEL ANARQUISMO Desde luego. cuando no tuvieron que abandonarlo a causa de las persecuciones. Contribución a la Historia del movimiento obrero español. entre los 28 delegados presentes se hallaban al menos cuatro provocadores. hombres de oficio manual. por último. también obstaculizó la formación de un monstruoso aparato burocrático. así como sus partidarios españoles en el seno de la Asociación Internacional de Trabajadores. salvo rarísimas excepciones. Pero en cambio supuso un serio impedimento a que se desvirtuara el carácter de clase. I. tejedores. su desprecio incluso por los estudios teóricos. identificados más tarde»). vol. al ejemplo de la socialdemocracia alemana y sus sindicatos.

fueron inyectados en la sociedad española como resultado de inspiraciones venidas de fuera. el socialismo y el régimen constitucional. antaño muy popular. de confianza en la luz interior. de la situación y del funcionamiento de la vida social de los españoles»73. le tengo yo condición». pág. triunfaron los bakuninistas. pág. las obras de Fourier y de Cabet. han dado origen a modos interiores de estar en la vida. sin la cual los estudiosos de la historia española saben que ya no se puede hablar con conocimiento de causa de España y de lo español. 70 . 73 Ibídem. más tarde las de Proudhon. en su enlace con una continuidad de situaciones y reacciones anímicas que. pero robarle al Estado. 303. emanación y expresión de la estructura. y dentro de los cuales era crónica costumbre calificar de injustas o deficientes las leyes y las autoridades que las aplican»71. México. En efecto. No se puede explicar mejor las causas históricas que motivaron en el pasado el profundo arraigo en España del anarquismo. sobre todo del republicanismo federal. Se publicaron algunos periódicos. escribió: «El Estado español nunca había poseído fuerte trabazón interior. una reunión para organizar la sección española de la Asociación Internacional de Trabajadores. que dice así: «Yo no quiero ser ladrón. que llegaron a obtener buen número de suscripciones y propagaron la creación de asociaciones obreras en distintos lugares del país. encontró la simpatía y el sostén de la mayoría de los internacionalistas españoles.explicó hace unos años el ilustre historiador Américo Castro en una de sus más atrayentes obras. traducidas por Pi y Margall. La realidad histórica de España. En consecuencia. al entrecruzarse en el espacio y en el tiempo. cada día veían más en el Estado al enemigo secular. cuando el italiano Giuseppe Fanelli llegó a España en octubre de 1868. 293-294. 72 Ibídem. que era el más influyente. 1962. mandatado por Bakunin. Entre 1840 y 1850 se difundieron en nuestro país. 71 Ibídem. El caso es que los obreros. Páginas antes había escrito: «El fascismo y el comunismo. El naciente movimiento obrero se iba emancipando poco a poco de los políticos liberales y republicanos. se percibía una voluntad autónoma de las masas populares. En una de sus declaraciones se decía: «El Congreso recomienda a todas las secciones de la Asociación Internacional de Trabajadores renuncien a toda acción corporativa que tenga por efecto efectuar la transformación social por medio de las reformas políticas Américo Castro. en la misma se condenó la participación obrera en la lucha política. sobre todo en las provincias catalanas y andaluzas. Editorial Porrúa. Tras él laten siglos de soledad desesperada y esperanzada. estaba integrado por reinos y virreinatos que convergían en el vértice de la institución real. de recelo de toda justicia y orden exteriores»72. En la obra en cuestión70. Tanto es así que al celebrarse en julio de 1870. por el contrario. Lo serio y lo grave del anarquismo español es su auténtica españolidad. con asistencia de un centenar de participantes. el anarquismo fue. Luego añade: «Lo decisivo en el anarquismo español consiste. decepcionados de los elementos políticos. 277. Sin duda lo que más atraía de estas doctrinas era su oposición a la autoridad central y al Estado. Hay una soleá. más que en ideologías expresadas en libros. págs.

Todos los esfuerzos de Lafargue y de los partidarios del marxismo en nuestro país no sirvieron de gran cosa. el periódico libertario El Obrero que se publicaba en Palma de Mallorca. Ruedo Ibérico. pág. Un par de meses antes. las luchas obreras alcanzaron a comienzos de nuestro siglo gran intensidad en España. el cual en un informe que presentó en octubre de 1872 -un mes después de la escisión entre marxistas y bakuninistas. París. para construir sobre sus ruinas la anarquía. del Estado y de la Iglesia. único medio de asegurar el éxito de la revolución social. la Internacional ha sido fundada como un puro nexo de la sociedad secreta de Bakunin. Marx designó a su yerno Lafargue. 76 José Peirats. exclamó: «Queremos terminar con el poder del capital. 128. más entregados a la acción individual y con evidente desdén hacia los sindicatos. al fijarse como objetivo la socialización revolucionaria de la economía y la emancipación política integral de la clase obrera»76. celebró su primer Congreso en septiembre de 1911. en política somos anarquistas. 1971. diferenciándose así de los anarquistas de otros lugares. salvo agrupar a estos últimos e incitarlos años después a crear el Partido Socialista. I. la Alianza.nacionales. Gracias a esta actitud. y las invita a emplear toda su actividad en la constitución federativa de los cuerpos de oficio. pero muy pronto fue lanzada a la ilegalidad por el Anselmo Lorenzo. 1. merced a la práctica de la misma. el inseparable amigo y colaborador de Carlos Marx. en España no se planteó nunca el problema entre adversarios y partidarios de la organización sindical. pág. Todos o casi todos los anarquistas españoles fueron partidarios entusiastas de la organización. Pero éste no tendría ni la pujanza ni la duración del anarcosindicalismo español. Contribución a la Historia del movimiento obrero español. 83. I. El proletariado militante. Avivó esta tendencia de los anarquistas hacia los sindicatos el ejemplo que procedía de Francia. pág. vol. a la que debiera servir como una especie de campo de reclutamiento y al mismo tiempo de palanca que permita dirigir todo el movimiento proletario». La CNT en la revolución española. se esperaba la revolución social y la desaparición de la sociedad capitalista. acontecida en el Congreso de La Haya. 7. vol. Ed. afirmó: «En España. Lo reconoció Federico Engels. Diego Abad de Santillán. En pleno crecimiento. Y en el transcurso de dicho Congreso un delegado. con una nueva idea fija: la huelga general. Los días 30 y 31 de octubre y 1 de noviembre de 1910 se reunió en Barcelona un Congreso obrero que decidió crear la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). 75 74 .al Consejo general de la Internacional. En realidad fue la Alianza bakuninista la que fundó en España la I Internacional. como aconteció en otros países. en economía colectivistas y en religión ateos»74. proclamaba: «Nuestro programa es el más radical que se conoce. la cual definió «una posición netamente anarcosindicalista. EL ANARCOSINDICALISMO No obstante la influencia anarquista. vol. Para contrarrestar esta orientación francamente anarquista de la sección española de la Internacional. Esta federación es la verdadera representación del trabajo y debe verificarse fuera de los gobiernos políticos». donde surgió con ímpetu el sindicalismo revolucionario. que en 1871 se refugió en España huyendo de la represión desencadenada en París contra los participantes en la derrotada Comuna. Rafael Farga Pellicer. cubano de nacimiento. la libre federación de las libres asociaciones obreras»75.

Juan Díaz del Moral. Sometida a una ilegalidad total. 1967. La dictadura del general Primo de Rivera se produjo en un momento. por si no fueran bastantes los asesinatos perpetrados por las bandas de los llamados sindicatos libres. primero. a sueldo de la patronal. Como ya hemos dicho. puesto que asistieron al mismo 450 delegados. La primera edición de esta interesante obra se publicó en 1929. Tres años más tarde. aún se produjo en el seno de la organización confederal dos serias discordias que acabaron por quebrantar su fuerza interna: la que surgió entre los propios anarcosindicalistas a causa de la táctica seguida y la que tuvo por actores a partidarios y adversarios de la III Internacional. como acertadamente anota Díaz del Moral en su libro. que representaban a 800. Era el «ejército proletario más crecido. En esta situación particularmente difícil. este momento cumbre en la vida de la CNT fue también el punto de partida de su decadencia durante unos cuantos años. incluso declaró amarillos a los obreros que no ingresaran en la Confederación durante los tres meses siguientes. 78 77 . la cual vio caer asesinados los mejores de sus dirigentes. si bien reafirmó al mismo tiempo que la finalidad perseguida era el comunismo libertario. También decidió. se calculó que la organización alcazaba el millón. en 1918. En 1915 se reorganizó la CNT y se publicó de nuevo su periódico Solidaridad Obrera. en que la CNT se hallaba casi exangüe. quizá a causa de su andamiaje doctrinal. más compacto y más entusiasta que registran los anales del obrerismo español»78. sus sindicatos fueron clausurados y su prensa prohibida. adherirse provisionalmente a la III Internacional. 7. Madrid. EL PARTIDO SOCIALISTA Los orígenes del socialismo fueron distintos a los del anarquismo y su desenvolvimiento infinitamente más difícil. septiembre de 1924. poco en consonancia con la tradición del pueblo español. el primer núcleo marxista se creó en torno a Lafargue. quebrantó gravemente a la CNT. 175. La embriaguez del entusiasmo y de la fuerza hizo que el Congreso pretendiera absorber a la Unión General de Trabajadores (UGT). iniciado por la patronal catalana y al que respondieron varios grupos confederales. surgió más potente que nunca. La represión gubernamental. Historia de las agitaciones campesinas andaluzas. pero en 1931. En el célebre Congreso del teatro madrileño de la Comedia. que desde mayo de 1916 empezó a ser diario. Fue la generalización del llamado sindicato único como organismo de lucha obrera. pág.000 afiliados. Sin embargo. Las cárceles se llenaron de anarconsindicalistas. y después el pistolerismo. de tendencia socialista. Él fue quien Ibídem. procedimiento practicado por la fuerza pública para matar a los presos en el momento de su traslado de una cárcel a otra. precisó de unos años para restañar sus heridas. que Marx había enviado a España para contrarrestar la acción de los bakuninistas. con la consiguiente orientación estatista y centralizadora. Alianza Editorial. que eran mayoritarios.gobierno de Canalejas. en vísperas de la proclamación de la República. como todos los sindicatos confederales no pudieron estar representados. en un Congreso regional que tuvo lugar en Barcelona. en plena fiebre provocada por la reciente revolución rusa. la organización confederal decidió la «refundición orgánica de las sociedades profesionales en sindicatos de ramo o industria y la definición de la acción directa como arma de combate»77. en diciembre de 1919. la CNT alcanza un desenvolvimiento extraordinario. se implantó la «ley de fugas». pág.

como Riotinto. su severa disciplina. lo que motivó esta observación de Díaz del Moral: «En el trayecto de la nación por la órbita de los siglos. como folletín en el periódico madrileño La Emancipación. de las cuales veinte eran obreros -tipógrafos en su mayoría-. y las regiones costeras. ¿Será una mera coincidencia con este hecho el evidente predominio en Castilla del socialismo estatista y centralizador. aprobado por la mayoría. publicándose por vez primera en 1872. ni siquiera despertar un verdadero interés. pág. 437. su marcha se caracterizó empero por una lentitud extraordinaria. sobre todo en el centro de España. no obstante contar a partir de 1888 con el apoyo de la Unión General de Trabajadores (UGT). El doctor Jaime Vera discutió el adjetivo obrero. pero no por ello disminuyó la influencia socialista. en las elecciones a Cortes que tuvieron lugar en febrero de 1918. y el predominio en Cataluña. producida en las juventudes en 1920 y en el partido en 1921. sino también del sur. Si bien el Partido Socialista fue creciendo constantemente. 80 Obra citada. Peñarroya y Almadén. consideró que así se afirmaba el carácter de clase del partido. contribuían al débil desarrollo del socialismo representado por el Partido Socialista. contrariaba la contextura espiritual de los asalariados. 79 . este último salió bastante quebrantado numéricamente de la escisión comunista. puesto que no lograba arrastrar a las multitudes obreras. en 1909. A partir de entonces. hasta entonces desconocido en el país. crecieron el PS y la UGT. pero Pablo Iglesias. cuatro médicos o estudiantes de Medicina y un doctor en Ciencias.000 afiliados y A la reunión asistieron veinticinco personas. en efecto. La huelga fracasó. Su centralismo. en particular de Pablo Iglesias. federalista y antiestatista?»80. que en 1920 contaba con 211. el Partido Socialista mantenía una política de total independencia respecto a los republicanos. fueron elegidos seis diputados del Partido Socialista. Solo después de la semana trágica de Barcelona. el Partido Socialista y la Unión General de Trabajadores se lanzaron a una huelga general revolucionaria. En cambio. además. su fe en la acción política electoral. por algunas pequeñas localidades de Andalucía y Levante. De 1910 a 1917 aumentó la actividad y la influencia socialistas. no solamente en los centros mineros del norte del país. Andalucía y La Coruña del anarquismo descentralizador. lo mismo sucedió a la UGT. Ese reducido núcleo marxista se convirtió en 1879 en el Partido Socialista Obrero Español79. que abandonó sus querellas con la Monarquía -expresadas a través de sus Juntas militares. el exiguo desarrollo de la industria nacional y la pobreza de su propaganda. organización sindical creada y dirigida por los socialistas. pero fallaron las otras fuerzas antidinásticas y sobre todo el Ejército. puesto que perdió la mitad de sus militantes. A más de todo esto. Castilla ha representado la fuerza centrípeta. asimismo se extendieron los socialistas en el campo. merced al trabajo perseverante de sus elementos directores. coincidiendo con un mayor impulso en la industrialización del país y las crisis políticas. la fuerza centrífuga. se formó la conjunción republicano-socialista.tradujo al español el Manifiesto Comunista. porque le parecía limitante. secundados por la CNT. En agosto de 1917.para enfrentarse violentamente a los huelguistas. ni muy extensa ni muy fervorosa.

La revolución rusa no solo produjo un fuerte impacto en esos grupos. cabe reconocer que la mayoría del mismo no participó en la votación. debemos referirnos al Partido Comunista. el reconocimiento de su autonomía y el derecho a revisar las decisiones de la III Internacional. Como el partido contaba con 52. sin la menor influencia real sobre la clase trabajadora del país. contra lo que pudiera suponerse. es decir. contestando a Ángel Pestaña que representaba a la CNT. éstos pudieron recuperarse.877 afiliados. así como los pésimos recuerdos que le dejó la huelga general revolucionaria de 1917. Su fundación. consolidar sus organizaciones -PS y UGT-. EL PARTIDO COMUNISTA Para completar el cuadro ofrecido por el movimiento obrero español.200 miembros. que aprobó los documentos fundamentales de la misma. ni mucho menos. fue consecuencia directa de la creación de la III Internacional. 83 Votaron a favor 8. mostró por vez primera su incomprensión del movimiento obrero español en general y del Stanley G. También tomó el acuerdo de enviar una delegación a la URSS. para que informara sobre la verdadera situación de la misma. por los bolcheviques rusos. «cantidad muy superior a la realidad»82. dejando tranquilos a los socialistas.269. lo que incitó al Partido Socialista a no oponer al golpe de Estado del general Primo de Rivera más que una platónica protesta. el de la CNT. si bien hacía depender esta decisión de ciertas condiciones. 27. como. por su parte. La revolución española. 84. El pequeño sector que se separó de las Juventudes Socialistas en abril de 1920 y la minoría que rompió con el Partido Socialista en abril de 1921 -unificados luego a instigación de Moscú-. al naciente Partido Comunista. Payne. sino asimismo en los medios anarcosindicalistas y socialistas: el Congreso de la UGT celebrado en octubre de 1918 aprobó por unanimidad el envío de un entusiasta saludo a la Unión Soviética. decidió adherirse provisionalmente a la III Internacional. el Congreso extraordinario reunido por el Partido Socialista en junio de 1920. Barcelona. Trotski. Ahora bien. 1972.000 en su Congreso de 192281. pág. poco antes de proclamarse la República.que solo tuvo 95. creado desde luego más tardíamente. por ejemplo. Editorial Ariel. la UGT tenía 300. 82 José Bullejos.615 abstenciones. Es más. deslumbrados por los inmensos resplandores de la revolución rusa y dispuestos a aceptar sin discusión cuanto procedía de la Internacional Comunista. lo hicieron casi a ciegas.000 afiliados. que tuvo lugar en diciembre de 1919. que desde sus comienzos afirmó contar únicamente con 1. finalmente. y. acordó por mayoría ingresar asimismo en la nueva Internacional83. incluso aquellas famosas veintiuna condiciones que de hecho ataban a todo revolucionario a las decisiones impuestas por Moscú. como se sabe. en contra 5. En el segundo Congreso de la Internacional Comunista. cuantos abandonaron el Partido Socialista no se fueron.016 y hubo 1. Tal vez fue este quebrantamiento. en 1920. el cual no pasó de ser hasta 1936 un grupo exótico. 81 . Lo menos que puede decirse es que Moscú no supo sacar partido de esta situación favorable que se les ofrecía en España. como la dictadura se dedicó preferentemente a perseguir a los anarquistas y a los comunistas. aumentar sus efectivos y llegar a ser en 1930 la principal fuerza política del país. La Comintern en España. pág.

etc. la unificación de los elementos avanzados de la clase trabajadora que han traído aquí sus experiencias. Impresiones Modernas. 178. otros terminaron peor. instaurada mediante un golpe de Estado en septiembre de 1923. Revolución y contrarrevolución en España. es decir. En uno de sus documentos se decía: «No debe creerse.. necesariamente. 250. los dirigentes de los Partidos Comunistas italiano y español. Se afirmó por parte de los bolcheviques y sus seguidores que esas condiciones eran absolutamente indispensables para impedir el ingreso en la nueva Internacional revolucionaria de los elementos poco seguros. pág. aferrados a la legalidad burguesa. pág. los cuales se pusieron al servicio de la dictadura del general Primo de Rivera. los socialistas no querían someterse incondicionalmente a las tácticas impuestas por la III Internacional. Por lo que respecta a España -en todos los países sucedió poco más o menos lo mismo-. que habían sido nada menos que secretarios generales. en abril de 1931. simples carreristas procedentes de la socialdemocracia. poco o nada tenían que ver con la realidad política española. Julián Besteiro. que la dictadura del proletariado ha de revestir necesariamente la misma forma en todos los países. 1966. 1961. no pasaba de ser un pequeño grupo que se limitaba a gritar las consignas que recibía de Moscú y que. A los anarquistas les disgustó pronto el giro que adoptaba el nuevo régimen soviético: absorbente centralismo. La CNT. sin embargo. presentándolo como gran novedad. hegemonía total de los bolcheviques. esta forma tiene que variar.anarcosindicalismo en particular: «¿Pero qué les ofrecemos nosotros? Les ofrecemos un Partido Comunista internacional. llevando consigo las resoluciones del Congreso. sus camaradas le preguntarán: ¿Qué nos traes de Moscú? Les presentará los frutos de nuestro trabajo y someterá nuestras resoluciones a su voto. es decir. Antes al contrario. México. Moscú se apartó del movimiento obrero español. París.. la UGT y el Partido Socialista se apartaron de Moscú. persecución del resto de las organizaciones obreras. como hemos visto anteriormente. Ed. 85 Andrés Saborit. Ruedo Ibérico. pero fiel y obediente. según el grado de desarrollo y el perfeccionamiento industrial de las distintas naciones o grupos de nacionalidades. sus confrontaciones mutuas [. algunos de los más intransigentes moscovitas abandonaron pronto el Partido Comunista para volver al Partido Socialista o para alejarse de toda actividad política. Las llamadas 21 condiciones impuestas por Moscú a las organizaciones que deseaban ingresar en la Internacional Comunista levantaron una barrera infranqueable para los antiguos partidos socialistas. los pregoneros del llamado eurocomunismo. Joaquín Maurín. de manera que al establecerse la República. Ocurrió justamente lo contrario. El Partido Comunista de España no existió prácticamente de 1923 a 1930. y los sindicalistas españoles que se unirán sobre la base de nuestras tesis no formarán otra cosa que el Partido Comunista español»84. Por su parte. como Ramón Merino Gracia y Oscar Pérez Solís. La imitación servil de los procedimientos empleados en una nación determinada para hacer valer la fuerza del proletariado y conseguir la victoria sobre el capitalismo la considera el Partido Socialista Español como un error que expone a los más sensibles fracasos»85. 84 . Obsérvese que eso mismo lo dicen y repiten -¡medio siglo después!-. contentándose con contar en España con un partido insignificante.]. reformistas. Cuando el camarada Pestaña regresará a España.

sinceramente o no. discrepase del Poder. 6. en el momento de derrumbarse la Monarquía y proclamarse la República. 1970. Sin embargo. 88 Alianza Editorial.. al releer hoy día Informe de mi estancia en la URSS. de Fernando de los no obstante la óptica distinta existente entre el Ríos88. Los que crearon el nuevo Partido Comunista no quisieron escuchar las advertencias de aquellos que. y Mi viaje a la Rusia sovietista.DE LA PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA A LA INSURRECCIÓN DE OCTUBRE DE 1934 Como hemos apuntado anteriormente.el Partido Comunista de México. quien se ha atribuido el derecho de definir la verdad civil. .]. el cuadro social que presentaba España era. Barcelona.].].. no la del proletariado. La primera edición se imprimió en 1921. ¿Quién en España -siendo anarquista... al cabo de cuentas. 87 Editorial ZYX. la voz popular deberá permanecer muda. 71-72): «la revolución rusa vino a fortalecer aún más el espíritu subversivo. Madrid. no deja de sorprender cómo ambos supieron entrever ciertas realidades y hasta prever algunas de las consecuencias ulteriores de la revolución rusa. escribió en su libro El movimiento obrero español (Impresos Costa. «La III Internacional -escribió Pestaña-. Porque es éste. Para muchos de nosotros -para la mayoría. sin previo conocimiento de causa y examen crítico.. Madrid. salvo entre la minoría comunista. al que seguirían muchos más.desdeñó el motejarse a sí mismo de bolchevique? Hubo pocos a quienes no cegara el fogonazo de la gran explosión». junto con el hindú Roy acababa de crear -1919.el bolchevique ruso era un semidiós. en la táctica. Manuel Buenacasa. Dos de los delegados enviados a la Unión Soviética por sus respectivas organizaciones -Ángel Pestaña de la CNT y Fernando de los Ríos del PSOE. 1968. págs. el siguiente: un proletario industrial de elevada formación y un nivel de vida 86 Ni siquiera el anarquismo español se libró de ese entusiasmo.] resulta que la dictadura será la forma de gobierno [.que no respetaba la democracia obrera y había impuesto su propia dictadura.publicaron las impresiones de su viaje. Y Fernando de los Ríos: «Mas si la dictadura ha de existir en tanto que se consiga alcanzar lo que no se puede prometer [... en abril de 1931. que no dejaron de causar profundo efecto. portador de la libertad y de la felicidad comunes [. verdad con carácter de dogma. a fuer de órgano supremo de la “vanguardia consciente”. sobre todo: entusiasmo ante la revolución rusa triunfante86 e impaciencia a causa de las reservas expresadas por los dirigentes socialistas y del tradicional apoliticismo anarquista. anarcosindicalista y el socialista. 1928. en líneas generales. el ruso que. La escisión en cuestión fue fruto de la impaciencia y del entusiasmo. sino en los medios. La primera edición se publicó en 1921. secretario general de la CNT en 1918-19. no ya en los fines. la política de una Internacional sometida a los dictados de un partido -el bolchevique. es el arma política de un partido determinado y dominante». siempre que. llamada a ser impuesta desde arriba si de abajo surgen protestas». cerrada a cal y canto a todo razonamiento..Ese fue. el resultado de la escisión provocada en el movimiento obrero español por los partidarios de la III Internacional y merced a la insistencia de sus delegados en España: el primero. más que la heredera directa de todos los anhelos que palpitan en el seno de la gran familia proletaria. socialista y libertario de los anarquistas españoles [. de Ángel Pestaña87. insistían en que no cabía aceptar de buenas a primeras. fue Borodin.

de existencia fugaz-. Por tanto. puramente formales. una burguesía empresaria relativamente fuerte en Cataluña. de que era muy posible que el trono se mantuviera. en fin. una clase de grandes propietarios rurales absentistas y con mentalidad semifeudal. Mi asombro fue insignificante comparado con el de los mismos líderes republicanos»90. La crisis del movimiento comunista. Buenos Aires. No le faltaba razón al rey destronado cuando un año después de su abdicación declaró: «No puedo decir que fui yo el español más sorprendido. sobre todo a causa del fracaso de la sublevación de Jaca. lo expresó muy bien de la manera siguiente: «A los comunistas españoles nos sucedió lo mismo que a los liberales peninsulares del XIX: carecíamos de ideas propias. comercial. I. y. contra el escepticismo incluso de no pocos socialistas y republicanos. contra el criterio expuesto por Trotski. ex dirigente del Partido Comunista. bien organizado en el terreno sindical merced a la CNT y a la UGT. un Partido Comunista prácticamente inexistente. y. un movimiento obrero en pleno desenvolvimiento.exhibían las más de las veces ideas foráneas y falsas. no muy desarrollada y en el fondo conservadora. Vasconia y Asturias. no tenían ideas. Junto con esto. que consideraban a los monárquicos con más fuerza de la que en realidad tenían. una clase media rentista. trotskistas. los 89 90 Fernando Claudín.soportable. un campesinado que mostraba una actitud conservadora en las regiones de pequeña propiedad rural y franca tradición rebelde en las zonas de latifundio. Mas aquí comienza el drama. hasta la dictadura del proletariado.. España se encontró en condiciones de acabar con las supervivencias feudales que acarreaban su atraso. Claudín. los socialistas y los republicanos. los anarquistas no querían tenerlas. tal vez por antojárseles un atentado a su libre albedrío. etc. p. «aunque sea con el rostro lleno de cardenales» -estas fueron sus palabras-. los grupos institucionales. cuando en realidad no hacía más que comenzar. Por segunda vez en su historia -la otra fue en 1871 cuando se proclamó la primera República. LA CAÍDA DE LA MONARQUÍA Y LA REPÚBLICA Contra el parecer de la delegación de la Internacional Comunista en España. es decir. la Monarquía se derrumbó como un castillo de naipes merced al simple soplo de unas elecciones municipales. 1 de mayo de 1932. todo análisis y toda actitud política respecto a la revolución que acaba de iniciarse tenía que arrancar inevitablemente de dichos factores. por último.. un Partido Socialista influyente y bien estructurado. La Nación.178. Pero no solo la revolución democrática llegaba con retraso. vol. por decirlo así. elaboradas sobre la base del análisis de la sociedad española. sino que los dos sectores que se hicieron cargo del nuevo régimen. Los socialistas.. el Ejército. la policía. pretendimos apropiarnos la revolución española a partir del marxismo singular que había servido para la revolución rusa»89. Los socialistas aspiraban solo a ciertas reformas sin calado alguno. en diciembre de 1930. que constituían la situación concreta del país. los comunistas en sus diferentes tendencias -estalinistas. la burocracia y la Iglesia. . es decir. salvo su ambición de consolidar a toda costa el nuevo régimen republicano. que creía en una estabilización al menos temporal de la Monarquía. finalmente. pronto mostraron que para ellos la revolución había terminado. puesto que los otros países occidentales le habían llevado a cabo en el transcurso del siglo XIX. En lugar de apropiarnos el marxismo a partir de la singularidad de la revolución española.

donde alcanzó la cifra del 40 por 100 entre el millón de obreros rurales sin tierra. puesto que la UGT planteó bastantes por su cuenta. la de piritas. siendo así que en 1930 había habido 402 con 247. Triunfaron centristas y derechistas. ni siquiera eso. a mediados de 1932. La República. de la Unión General de Trabajadores y del diario El Socialista acabó por pasar a manos de estos últimos. temerosos del radicalismo que iba adoptando la clase trabajadora. se fue generalizando. las huelgas -un total de 1. descendió la extracción del carbón. ya no se diferenciaba gran cosa de la Monarquía.republicanos. aunque tal vez por motivaciones diferentes. hasta entonces uno de los jefes socialistas que había defendido con ardor la colaboración con los republicanos. como lo demuestra el hecho elocuente que la UGT llegó a contar. Cierto es que un gran sector de los mismos continuó otorgando su confianza a los socialistas. La dirección del Partido Socialista.000 huelguistas.460 huelguistas. El colaboracionismo y el reformismo se habían desacreditado en el propio seno de las masas socialistas. Los republicanos cada día se inclinaban más hacia la derecha. El descontento. hasta Largo Caballero.000 en 1932. por su parte. comenzó a hacer propaganda en favor de la revolución. Pero otro sector no menos importante. La agravación de las condiciones económicas contribuyó a la radicalización de todo el movimiento obrero. la cuestión agraria. y que el Partido Socialista pasó de 15. el exterminio del poder económico y político de la Iglesia y la plena expresión de las nacionalidades. la del plomo. con algo más de un millón de adherentes. sino que se fijaba un plazo de casi cien años para su total realización.000 militantes en 1929 a 71. con separar el Estado de la Iglesia dejando a ésta sus poderes y con iniciar una reforma agraria que no solo indemnizaba a los grandes propietarios absentistas. lo que incitó a los jóvenes socialistas a llamarle extemporáneamente el Lenin español. no duraron mucho tiempo las ilusiones republicanas que habían prendido entre los trabajadores. tanto en la industria como en el campo. en las cuales cada día ganaba mayor terreno la propaganda de los jóvenes socialistas y de los partidarios de Largo Caballero en favor de una acción revolucionaria.200 con 420. también se acrecentó el número de huelgas: 85 huelgas agrícolas en 1931 y 450 en 1933. En estas condiciones. consideró que únicamente la acción directa podía permitir a los obreros de la ciudad y del campo obtener unas reivindicaciones que la República no estaba dispuesta a conceder por las buenas. . la Juventud Socialista. Aumentó el número de parados. También la colaboración gubernamental de los socialistas provocó a la larga un visible descontento. 1933 fue el peor año en lo que se refiere a la producción industrial. El resultado fue que se acortó la vida de la asamblea constituyente elegida en junio de 1931 al romperse la coalición republicanosocialista y se celebraron nuevas elecciones generales en noviembre de 1933. sobre todo en éste. la del estaño y la del hierro. Socialistas y republicanos se contentaron con redactar una Constitución muy democrática en apariencia. El verbalismo de los unos y la retórica de los otros nada tenían que ver con los cuatro grandes problemas que el país tenía planteados y necesitaba resolver con urgencia: la destrucción total del armatoste secular del Estado semifeudal. representando en gran parte por la CNT. Por si fuera poco. En 1933. comenzó a cambiar de lenguaje y a preconizar nada menos que la dictadura del proletariado.ya no fueron exclusivamente obra de la CNT. que tan inconsideradas esperanzas había producido.

el comisionista barcelonés de los imperialistas madrileños.] sentían irresistibles ansias de cambiar el decorado político de España. Pero pronto surgió en el seno de la CNT una fuerte oposición. 1974. Los jefes del anarcosindicalismo se han convertido en empleados subalternos y en verdaderos agentes del nacionalismo catalán de paz social»93. de la revolución» que defendía la FAI. por ser treinta los firmantes –Pestaña. clásico y un tanto peliculero. incluso enviaron dos observadores a la reunión celebrada en agosto de 1930 en San Sebastián.-.LA ACTITUD DE LOS ANARCOSINDICALISTAS La CNT. se reconstruyó rápidamente en 1930. Curiosamente coincidían con Trotski. Clará. sus militantes no estaban dispuestos a establecer treguas ni hacer concesiones a la República burguesa. 91 . pág. Sus ansias se trocaron en anhelo republicano y nosotros. Menudearon las huelgas y no faltaron las de carácter general. nos echamos a un lado y dejamos que el pueblo desbordado en santo entusiasmo hiciera su voluntad. Arín. Comenta Brademas en su mencionado libro: «Los dirigentes de la CNT estaban seguramente en lo cierto cuando decían que la FAI erraba en sus consideraciones tácticas. el socialista Largo Caballero.. No dijimos jamás a los trabajadores que acudieran a las urnas electorales. 93 L. Anarcosindicalismo y revolución en España (1930-1937). los anarcosindicalistas llevan a cabo una política conciliadora con respecto al régimen detestable del coronel Maciá. La dirección confederal había adoptado entonces «una postura abiertamente reformista»91. Editorial Ariel. creada clandestinamente en julio de 1927 con el propósito de reivindicar la tradición antipolítica y la mística revolucionaria heredadas de Bakunin. en el cual se atacaba sin tapujos el «concepto simplista. Peiró. El Combate Sindicalista. Valencia. La crisis interna apareció a la luz del día en el Congreso extraordinario que la CNT celebró en Madrid. Barcelona. 92 Juan Peiró. asegurando que se podía ir a la revolución enseguida. en la que los republicanos y socialistas establecieron un pacto cuyo objetivo era el derrocamiento de la Monarquía y la instauración de la República. 42. en junio de 1931. Lo cierto es que la dirección de la CNT -con Pestaña a la cabeza. Aún avivó el espíritu combativo de los faístas la represión desencadenada por el gobierno republicano contra la CNT y la acción partidista en favor de la UGT llevada a cabo por el ministro de Trabajo. que el 31 de mayo de 1931 escribió: «Por la que veo. aprovechando la autorización concedida por el gobierno Berenguer. Escritos sobre España. pero tampoco les dijimos que dejaran de ir a ellas»92. animada por la FAI (Federación Anarquista Ibérica). pág. etc.Trotski.se embarcó en el movimiento en favor de la República burguesa. impotentes para encauzar aquella formidable corriente antimonárquica por cauces superiores a la República. pero las equivocaciones de la John Brademas. 87. sin contar más que con sus propias fuerzas y sin tomar en consideración contingencia alguna. que casi había desaparecido de la escena pública durante los años de la dictadura del general Primo de Rivera. Muy pronto se iniciarían las hostilidades: dos meses después se publicó el llamado Manifiesto de los treinta. Las relaciones de los dirigentes confederales con los líderes políticos catalanes fueron todavía más estrechas. tendientes a conspirar contra el régimen monárquico. 6 de septiembre de 1935. Esta última pasó a la acción inmediatamente. Juan López.. «El sindicalismo y el problema político de España». Peiró se disculpó unos años después: «Las masas del pueblo [. Menudearon en aquellos meses las relaciones con los elementos republicanos.

Solo en Asturias la CNT aceptó el pacto de unión. la FAI conseguía un gran triunfo: tras una larga labor de infiltración en comités y juntas. enfrentándose así al resto de la organización confederal y sobre todo a la FAI. Solidaridad Obrera»94. Consecuentes. dejando ad calendas graecas la lucha por el socialismo. los sostenedores incondicionales de la naciente República y los defensores ardorosos de un reformismo posibilista que únicamente establecía como objetivos inmediatos la conquista de ciertas reivindicaciones políticas y sociales. la FAI se proponía implantar el comunismo libertario por su cuenta y riesgo. no lograron mermar la influencia de la FAI en la dirección de la CNT. Execraban toda dictadura salvo la suya. RADICALIZACIÓN DE LOS SOCIALISTAS Los socialistas. 83. Por la visto. Levante y Andalucía. jornada de ocho horas. En un manifiesto decían: «La responsabilidad la queremos toda para nosotros. que culminó con la insurrección de octubre de 1934. ni el apoyo del pueblo trabajador. por cuanto no hemos solicitado la colaboración de nadie. Gracias a esta actitud. 94 John Brademas. 95 «La Federación Anarquista Ibérica al pueblo». en cambio en Cataluña. Su órgano El Socialista publicó el 1 de mayo de 1931 un manifiesto de las Ejecutivas del PS y de la UGT. la Alianza Obrera no pudo imponerse. donde se declaró el comunismo libertario. Los faístas parecían obnubilados y cada día más intransigentes. Anarcosindicalismo y revolución en España (1930-1937). Los putschs faístas se sucedieron a partir de entonces. El tercero aconteció el 8 de diciembre del mismo año.»95. El primero fue el que tuvo por escenario el Alto Llobregat catalán. pág. con un programa que abarcaba los puntos siguientes: voto a los veintiún años. claro está. imponiéndolo al conjunto de los trabajadores en particular y de la población en general.y luego en Asturias marzo de 1934-.. también sin mayor alcance que las otras dos. no obstante contar en su seno con valiosas figuras revolucionarias. ausente la CNT. a la FAI le faltó entonces un mínimo de comprensión de las realidades sociales: había estado jugando a la revolución y precisamente cuando surgió un verdadero movimiento revolucionario se volvió de espaldas al mismo y lo dejó en las manos agujereadas de los socialistas. El segundo se inició el 8 de enero de 1933 y se extendió por varias localidades de Cataluña. con el propósito de crear un frente unido capaz de impedir el triunfo definitivo de la reacción. con su dogmatismo e indiferentes a lo que pudieran hacer o pensar las demás organizaciones obreras. fueron los fieles aliados de los republicanos. Encerrada en su suficiencia. creadas primero en Cataluña -diciembre de 1933. la Alianza Obrera tuvo en la región asturiana una importancia capital. como hemos dicho. que dirigían la CNT. los faístas. El 21 de septiembre. esta vez la sublevación se produjo en Aragón y la Rioja. CNT. Y eso parecía confirmar las premisas de los extremistas. implantación de seguros sociales.. adopción de medidas para resolver la crisis de trabajo. se negaron a formar parte de las Alianzas Obreras. no tuvo. pues. duró cinco días y fue brutalmente reprimido por las autoridades republicanas. Estos sucesivos fracasos y la expulsión en 1932 de los sindicatos partidarios de los treintistas. el 18 de enero de 1932. principalmente. pasaba a controlar el órgano de la CNT. mejor suerte que el anterior. 11 de febrero de 1933 .Federación Anarquista Ibérica tenían el efecto de incrementar el temple revolucionario de las masas.

primero con Besteiro y luego con Prieto. Y en otro. Como puede comprobarse. el carácter burgués de la República. hechos que evidenciaron que el peligro fascista se extendía por Europa.como consecuencia de la incapacidad de los republicanos. 51. merced a lo cual obtendría una especie de revancha sobre todo el mundo. que ellos sostenían. según frase entonces bastante corriente. Y se produjo un distanciamiento entre los sectores animados por Besteiro y Largo Caballero. La Comuna asturiana. B. Comenzó. Bilbao. 1974. a surgir en el seno del Partido Socialista una oposición a compartir el poder con los republicanos. 67-68. no podía quedar más claro. Díaz Nosty. sino que eran éstas las que aparecían determinadas por aquéllas. marchando después a la lucha callejera97. dijo: «Tenemos que recorrer un período de transición hacia el socialismo integral. Por obra y gracia de los jóvenes socialistas. Al comienzo. Ed. algunos de ellos meramente subjetivos: el resentimiento. de conquista del poder y de dictadura del proletariado. Zero. pág. la desilusión sufrida al comprobar que su obra de reformas en el ministerio de Trabajo fue suprimida por los ministros que le sucedieron. dos meses después. etc. que algún día habrá que emprender. La colaboración gubernamental de los socialistas sirvió de muy poco a éstos y a la clase obrera. esta vez en Madrid. dijo que era necesario conquistarlo por la vía constitucional. el creer sinceramente que el poder vendría a las manos de los socialistas -a sus propias manos. hacia la cual vemos»96. con otros dirigentes socialistas. el sarampión revolucionario que. La radicalización de Largo Caballero -que merece un estudio atento. Pero ni lanzó a la 97 96 . Ibídem. el 14 de noviembre de 1933. se había logrado convertir la República en una Monarquía sin rey. El triunfo del Frente Popular. simplemente afirmamos que esas opiniones nuevas no estaban motivadas por sus posiciones revolucionarias. e incluso su tímido reformismo asustaba a la burguesía española. la incompatibilidad. pero es evidente que jamás se lo propuso seriamente. que a la larga acarrearía un debilitamiento del partido víctima años después de la ruda polémica entre las tendencias prietista y largocaballerista. afirmó que era preciso armarse.fue el resultado de la conjunción de varios factores. más personal que política. y ese período es la dictadura del proletariado. En todo caso. sufrió en edad ya avanzada. también influyó bastante en ellos lo acontecido en Austria y en Alemania. pues. Así. En un discurso que pronunció en Murcia. provocarían un cambio fundamental en algunos dirigentes socialistas. Hablaba a troche y moche de conquistar el poder por la violencia. al verse convertido en factótum de los jóvenes socialistas. afirmó que había que hacerlo por la vía revolucionaria. al mismo tiempo se dedicó a hojear las obras de Marx y a extraer alguna que otra cita para sus arengas. le abrió ambos caminos: no tenía más que elegir. Largo Caballero se convirtió en «el Lenin español». págs. los parcos resultados de la participación ministerial y la inclinación de la República hacia el centro-derecha. Y éste comenzó a hablar de revolución. Largo Caballero en primer lugar. echando así bruscamente por la borda cuarenta años de reformismo. en febrero de 1936. No quiere esto decir que no era sincero en sus nuevas opiniones. luego. paradójicamente. la vanidad sin duda.creación de escuelas. ya que «la clase trabajadora no cumplirá con su deber si no se prepara para ello». como consecuencia de las elecciones generales de noviembre de 1933. Se inició entonces la llamada «bolchevización» del Partido Socialista y de sus Juventudes. motivado por la exclusión de los socialistas del gobierno republicano. las aspiraciones de los socialistas no iban muy lejos.

Largo Caballero aceptó públicamente las Alianzas Obreras. para impedir la entrada en el gobierno de los representantes de la CEDA. que duró quince días. Madrid.por los socialistas y provocado y dirigido clase obrera a la calle ni aceptó formar gobierno. en la que no les fue posible participar. pág.se lanzaron en junio de 1934 a una huelga general revolucionaria en la que se quedaron solos. con lo que se diferenciaba notablemente de las otras organizaciones que integraban la Alianza Obrera. Su miopía política fue en aquellos momentos tremenda. pero sin lanzarse los obreros a la calle-. Cuando fue al fin jefe del Gobierno en septiembre de 1936. para el líder socialista el eje del movimiento revolucionario debería ser y era el Partido Socialista. En Madrid. 13 de agosto de 1933 99 Sin embargo. En fin. Ed. Su descalabro se dejaría sentir pocos meses después. frenando todo lo posible la revolución. no pasando de ser las Alianzas un simple anexo del mismo. incluso la confederal. 98 El Socialista. al mismo tiempo que lo acercaba a los comunistas. en Moscú no tomaban muy en serio al líder socialista. La Comuna de Asturias. Bilbao y otras plazas fuertes de los socialistas. partido confesional y derechista. México. sin duda por hallarse en esta provincia el proletariado más combativo y por reunir la Alianza Obrera a todas las organizaciones. naturalmente. que acarreaba un fortalecimiento de las derechas. ya que según contó luego José Bullejos (Europa entre dos guerras. puesto que los obreros industriales y los trabajadores de las ciudades no les secundaron. fue preparado -muy mal. sobre todo. Largo Caballero llegó a declarar que aprobaba totalmente la política interior rusa98. pues no comprendió que el desgaste de los republicanos podía verificarse a cuenta de la clase obrera y. Castilla. mas prefirió esperar a que se desgastaran los republicanos para que éstos le entregaran luego el poder en bandeja. no en vano a partir de entonces se inició un cambio en el lenguaje del Partido Comunista: Largo Caballero dejó de ser un socialfascista para ser presentado como un compañero. dispuestas a dar un golpe de Estado. . la prosa de la prensa socialista era tan encendida y tanto se hablaba de revolución. que los campesinos pertenecientes a la UGT -casi medio millón en 1933. unos para denigrarla ignominiosamente y otros para ensalzarla en forma ditirámbica. A decir verdad. en las primeras semanas de la revolución y de la guerra civil se olvidó de la dictadura del proletariado y se dedicó a reconstruir el desvencijado Estado burgués. en espera de poder llamarlo más tarde camarada99. como en efecto sucedió. Sobre la misma se escribió bastante. tampoco bien preparada. el movimiento se limitó a la declaración de la huelga general. indudablemente había escogido la vía constitucional. no debe impedir ver los hechos tal como fueron: tratose de un movimiento cuyos fines no eran otros que amedrentar al presidente de la República y al jefe del Gobierno para impedir así que dieran paso a la participación gubernamental de las derechas. fueron vencidos y ya no lograron superar esta derrota. Indalecio Prieto había lanzado esta amenaza en el parlamento poco antes. los socialistas. La insurrección de octubre de 1934 presentó diversos aspectos y solo alcanzó virtualidad en Asturias -en otros lugares se declaró la huelga general. Pronto se vio. que no había habido preparación previa ni la necesaria coordinación. cuando la insurrección de octubre. además. Además. En realidad se trató de un acto defensivo en el espíritu de sus iniciadores. 1945. pero lo cierto es que hizo muy poco por vigorizarlas y extenderlas por toda España. 164) «allí acogían con carcajadas burlonas las humorísticas frases de Manuilski comentando jocosamente los discursos y declaraciones de Largo Caballero».

pág. le volvieran la espalda? El que entonces oficiaba de secretario general. La Comintern en España. evidenció sin equívocos la demagogia. vol.también mal. el Partido Comunista se apresuró a pedir la constitución de un gobierno de obreros y campesinos ¿Cómo sorprenderse que las masas trabajadores. 102 José Bullejos. no cambiamos nuestra posición. como señaló el que en aquellos tiempos era el secretario general. [. los camaradas se niegan a distribuir nuestros manifiestos a causa de la hostilidad de las masas» 101. La Comintern en España. VIRAJES DEL PARTIDO COMUNISTA Ya hemos dicho que la realidad no confirmó en modo alguno los pronósticos de la delegación de la Internacional Comunista en España. salvo -repetimosen Asturias. la política ultraizquierdista consistente en crear soviets para mejor implantar un gobierno obrero y campesino. en plena euforia republicana. 101 service de . que creía en la posibilidad de una estabilización del régimen monárquico a principios de 1931. consideró que era necesario proseguir. ¿Correspondía este tipo de gobierno a una fase avanzada de la revolución democrático-burguesa o al comienzo de la transformación de ésta en revolución socialista? ¿Era la expresión orgánica. en agosto de 1931 la Internacional Comunista dirigió una carta abierta a los militantes del PC español. Dix ans au l´Internationale Communiste. de los campesinos y del proletariado o la forma de la dictadura del proletariado?102. págs. si bien calificó de sectaria la política del Partido Comunista. Mas cuando la Monarquía se derrumbó. Únicamente la participación activa de la CNT en toda España pudo haber dado al movimiento de octubre una proyección. ni modificamos el tono de la propaganda»100. acentuándola más si cabe. Sin embargo.por ellos. Y añadía: «Pero el error fundamental del Partido el 14 de abril fue no comprender que debía lanzar entonces las 100 José Bullejos. la Internacional Comunista. Como las cosas no iban mejor. por ejemplo. cometido el error de considerar que «había llegado la hora de la revolución proletaria» y haberse mostrado «incapaz de movilizar a las masas en una lucha revolucionaria efectiva». En ese documento se decía. que por fin se había decidido a prestar atención a lo que ocurría en España. embriagadas de republicanismo.] En Barcelona. una amplitud y un alcance que no tuvo. 123-124. No obstante. Los obreros de Madrid han quemado todos los ejemplares de “Mundo Obrero” que había en los quioscos. que el PC «antes del 14 de abril había hecho un análisis falso de la situación política del país». De todas las maneras.. págs. estructural de una alianza democrática de la pequeña burguesía. en la que criticaba severamente los errores cometidos por éste y le incitaba a cambiar de política. según informó uno de los delegados de Moscú: «Nuestro trabajo se desenvuelve en España en un terreno de franca hostilidad de las masas. Jules Humbert-Droz. Peor todavía.. II. el confusionismo y la incapacidad revolucionaria del titulado largocaballerismo. 131-132. 453. confesó años después: «Nuestro aislamiento aquellos días era total. como si quisiera ganar el tiempo perdido. De Lénine a Staline. Lo menos que puede decirse es que la contradicción era evidente: ¿cómo podía Moscú reprochar al PC una política que éste se había limitado a aplicar de acuerdo con las órdenes recibidas? Además. jamás la Internacional se preocupó de definir lo que en realidad entendía por gobierno obrero y campesino.

la creación de estas Alianzas entrañaba un manifiesto propósito de escindir el movimiento antifascista». La cantinela de siempre. 93. para que se apresuraran a entrar en las 103 Andrés Nin. el PC solicitó el ingreso en esos «órganos fantasmas». los anarquistas. «separatismo catalán» y «actividades comunistas». pág. Obras completas.consignas de la revolución democrática para arrastrar a las masas a la acción revolucionaria decisiva». Y una semana después. Adame y Trilla fueron sustituidos por los Díaz. Cuando se crearon las Alianzas Obreras. tanto en España como en Europa. Cuando precisamente la reacción ganaba terreno. 104 J. que como siempre les sorprendió105. pero sí todavía más dóciles que los otros. al suponer a Trotski en España y nada menos que . de esos que la Guardia Civil holgadamente reprimía. 21 y 28 de abril y 5 de mayo de 1933. el mismo periódico insistía: «Las Alianzas Obreras son órganos fantasmas. 1942. Comentando este documento. Hernández y la Pasionaria. etc. prosiguieron gritando en España lo que les ordenaban en Moscú. La Internacional Comunista. el 4 de octubre. creados a espaldas de las masas. añadiendo: «Ya conoce usted lo que se prepara: no un alzamiento tumultuario. Por ejemplo. uno de los consejeros «moscovitas» escribía: «El Partido Comunista de España debe orientarse hacia la dictadura del proletariado y de los campesinos bajo la forma de soviets [puesto que se ha entrado] en la fase de preparación -política y orgánica. si tenemos en cuenta el abracadabrante contenido de la carta que el 24 de septiembre. no eran éstos ni mejores ni peores. Editora Nacional. como si realmente les costara efectuar un cambio tan brusco. Previó. Prosiguió. diez días antes de la insurrección de Asturias. La Correspondencia Internacional. contra todo el mundo. pues. París. de frente único. Y merced a su docilidad infinita. cumpliendo órdenes de Moscú. dirigió al general Franco. En ella se habla de «alzamiento socialista». págs. Los Bullejos. Ed. su órgano principal Mundo Obrero escribía el 25 de julio de 1934: «En su origen. Sin embargo. como si nada hubiera sucedido. la propaganda contra los socialistas. los trotskistas. cambió su delegación y acabó asimismo por reemplazar la dirección española. con arreglo a la escuela de Trotski y quién sabe si dirigido por Trotski -hay no pocos motivos para suponerle en España-» (José Antonio Primo de Rivera. escribió Nin: «Es ya tradicional en la Internacional Comunista hacer recaer sobre la dirección de los partidos la responsabilidad por los propios errores cuando las desastrosas consecuencias de la aplicación de la famosa línea general son tan evidentes que no se puede seguir cerrando los ojos ante las mismas»103. un mes más tarde -solo un mes-. 105 En cambio no debió sorprender el movimiento en cuestión al jefe de Falange. Pero lo hicieron de mala gana. Madrid. callejero. Los problemas de la revolución española. sino un golpe de técnica perfecta. pero con una imaginación realmente desbordante. fue suficiente que la iniciativa no partiera de los comunistas para que estos la combatieran encarnizadamente. al mismo tiempo que hablaban de unidad. pues el movimiento.de los obreros y campesinos para la toma del poder»104. Chavaroche(seudónimo del búlgaro Stepanov): «Las tareas fundamentales del PCE en la etapa actual del desarrollo de la revolución en España». Fue necesario que se produjera el movimiento insurreccional. 1971. Madrid. entre los muros de una secretaría y con el fin de impedir el verdadero frente único». que no quería aceptar que si el PC no pasaba de ser en España una fuerza insignificante la causa principal era la política que le dictaba y le imponía. Ruedo Ibérico. 709710). Primo de Rivera. en fin.

no obstante la inevitable influencia de la revolución rusa. a los hombres de las Cortes de Cádiz. la historia de España fue ignorada. De todos modos. no obstante el abismo que les separaba: la referencia constante al esquema de la revolución rusa. 127-135. Es innegable que existen en cada país unas características propias que cabe tener en cuenta y que nada presentan de común con el nacionalismo. en enero de 1933. por comunistas que lo condenaban como los beatos al mismísimo diablo y por trotskistas que acaban de romper con él. trataran de presentarse como los autores y únicos animadores del mismo. Así. A decir verdad. Hasta el triunfo de Hitler en Alemania. .de la excrecencia estalinista. como si no tuviera relación alguna con el presente español. enmendar. Su única perspectiva era. en honor a la verdad. cuando el movimiento ya estaba en marcha. que ineluctablemente resultaba una especie de cordón umbilical mutuo. Esto no fue óbice para que más tarde. insistió en que los trotskistas de todos los países tenían que figurar en las filas de los respectivos partidos comunistas. la principal disputa consistía en reivindicar la representación de la tradición bolchevique. reproducido en su libro España ante la socialización económica. Lo hicieron pues. se ha referido a los hombres más representativos del progresismo español del siglo XIX. por ejemplo. desprendiéndose -¿cómo? ¿de qué manera?. Editorial Zero. Bilbao. no sería justo meter en un mismo saco los análisis de Trotski y los de la Internacional Comunista. ni por ende los de los trotskistas y estalinistas españoles. de un Partido Comunista fuerte. Estos eran especialistas en generalidades pseudo revolucionarias. aunque de forma somera y no siempre muy atinada. Trotski insistió desde sus primeros escritos en la necesidad imprescindible. págs. Esta actitud era consecuencia de la posición adoptada respecto a la Unión Soviética y a la Internacional Comunista. en su habitual estruendosa propaganda. el economista Juan Velarde Fuentes –con cargos gubernamentales en varios gabinetes franquistas y en el primero del rey Juan Carlos. como única garantía del triunfo de la revolución española. TROTSKI Y LOS TROTSKISTAS ESPAÑOLES Las concepciones principales de Trotski sobre España eran en líneas generales erróneas. por no corresponder a la realidad del país106. menospreciada incluso. a Jovellanos. Tal vez el jefe de Falange sacó a colación el nombre del fundador del Ejército rojo para asustar de veras a la pequeña burguesía española. pero no se menciona una sola vez a Flores Estrada. para tratar de reformar su falsa política. como ya hemos dicho y repetido. En los escritos de trotskistas y estalinistas españoles abundan las referencias a Lenin. 107 Digamos. En España no se tuvieron en cuenta.en un breve artículo titulado «Trotski y sus ideas sobre la realidad económica y social de España». 1970. corregir. 106 Las criticó también. a Costa y a tantos otros107. por anarquistas que lo detestaban acusándolo del aplastamiento de la sublevación de Cronstadt.Alianzas. pues. Pero había algo que inconscientemente unía a unos y a otros. lograr que el movimiento comunista volviera a la política establecida en los cuatro primeros Congresos de la III Internacional. que Joaquín Maurín fue tal vez el único que en sus libros. mientras que aquellos se esforzaban en presentar interpretaciones más serias del acontecer político. Pero allí donde había un PC los trotskistas eran expulsados sin permitírseles exponer sus puntos dirigiendo un movimiento integrado por socialistas que lo repudiaban desde los lejanos tiempos de las 21 condiciones y de la escisión.

la clase obrera ignoraba. luego de la existencia de ésta depende la suerte de la revolución. las distensiones que produjeron en el movimiento comunista las revoluciones alemana y china. de proseguir la política iniciada en la Unión Soviética en 1927 y que no había dado resultado positivo alguno. pero el triunfo de éste depende de que haga suyas las concepciones de la oposición trotskista. que debería actuar como fracción en el seno del comunismo oficial. pág. En efecto. por obra y gracia de Trotski. sin el menor arraigo popular. Acabó por aceptar a causa de la insistencia de Trotski y de algunos trotskistas reunidos en Madrid en torno a Juan Andrade y de Francisco García Lavid (Henri Lacroix). pero solo sobre el papel. De esta manera el trotskismo. sin influencia real en el movimiento obrero no obstante la valía de gran parte de sus componentes. es decir. por tanto. consistente en que sus partidarios militaran en el PC de cada país. no quiso comprenderlo. se mostró bastante reticente a crear en España la Oposición trotskista. resultaba tan difícil como hacerles comprender que la pluma que vuela y la piedra que cae obedecen a la misma ley de la atracción universal. 108 L. Sobre el papel el argumento era aceptable. pues. el dependiente de Moscú. era evidente: ¿cómo recomendar a los trabajadores que ingresen en la fracción trotskista y al mismo tiempo que consideren al PC como su propio partido. lo difícil para el trotskista era hallar ese partido fantasma al objeto de ofrecerse en holocausto. que llegó a Barcelona en septiembre de 1930 expulsado de la Unión Soviética. Plantear estos problemas de índole internacional a los obreros y campesinos españoles de aquel entonces. Su silogismo era el siguiente: no hay revolución posible sin la existencia de un Partido Comunista. La révolution espagnole. interesado sobre todo en disponer de una organización propia en España. Andrés Nin exponía este problema a Trotski en una de sus cartas: «A esta gente hay que enseñarle las primeras nociones del comunismo. prefiriendo por su parte colaborar con Maurín y su organización. a los que era preciso comenzar por explicarles previamente el abc del comunismo. el Partido Comunista contaba con bastante audiencia en la clase obrera. iba acompañada de su complemento necesario: la existencia de una organización trotskista. las luchas de tendencias que hubo en el Partido Comunista ruso. se condenó desde el primer día a ser una tendencia minoritaria. El caso en España era distinto: se acababa de salir de una dictadura militar que duró siete años y el Partido Comunista solo existía burocráticamente. La contradicción. No cabe duda de que Nin. así como otras cuestiones que eran el leitmotiv de las críticas de Trotski contra la dirección estalinista. que Trotski jamás quiso reconocer. donde el PC apenas existía. A lo que Trotski respondía impertérrito días después: «Confieso que no imagino poder dar una conferencia sobre el comunismo a los obreros más atrasados sin plantear al mismo tiempo las cuestiones de la Oposición de Izquierda»108. no se puede comenzar por hacerle la propaganda de la Oposición». cual sucedía en España al iniciarse 1931. partido al que dicha fracción acusa de llevar a cabo una política catastrófica? El 2 de noviembre de 1930. . además las divergencias surgidas en la Unión Soviética entre Trotski y Stalin habían repercutido en el seno de la organización comunista alemana y francesa y hasta hallado cierto eco en el resto de los trabajadores. Tratábase. 55.Trotski.de vista. en otros países. Esta concepción de Trotski. Pero Trotski. como Alemania y Francia.

dos hechos imprevisibles años antes. Trotski con su grupo español. de acuerdo con una lógica inexorable. en mayo de 1931. como lo es asimismo el que durante la guerra civil alcanzara la preponderancia conocida.En 1930 se creó el primer núcleo de la Oposición. Ya contaba. no solo la crítica de las posiciones del Partido Comunista. se profundizaron –a veces de manera algo bizantina. al crearse el grupo trotskista se dividió el sector de los oposicionistas al Partido Comunista. en particular de Nin. se limitaron entonces a comprobar una situación de hecho. puede decirse que Trotski ganó su batalla con la creación de la Oposición. En septiembre recibieron el refuerzo de Andrés Nin. No tenía sentido alguno obligar a los miembros de la Oposición a ingresar en un Partido Comunista que prácticamente no existía109. El Partido Comunista se desarrolló gracias al Frente Popular y a la guerra civil. pues. Bilbao y Oviedo. se habían perdido cinco años preciosos. pero jamás afirmaron que el estalinismo español no saldría nunca de su enanismo de 1931-1932. Valencia.y la Federación Catalanobalear -convertida en el Bloque Obrero y Campesino-. aunque éste El que lograra existir más tarde es otra cuestión. que había sido expulsado de la Unión Soviética por pertenecer a la tendencia trotskista. por haber insistido en 1931-1932 en la inexistencia real del Partido Comunista y no prever que años después sería un partido importante. pues de acuerdo con el esquema ya trazado tenían que serio del Partido Comunista. Ahora bien. sino un ataque en toda regla contra la política de la organización comunista disidente dirigida por Maurín. un mes más tarde celebró en Madrid una Conferencia nacional. la organización se creó y surgió a la luz pública cuando inició. amén de algunos antiguos comunistas que habían roto con el Partido Comunista y que se encontraban desperdigados por Madrid. que reunía a varios militantes procedentes de Bélgica y Luxemburgo.las diferencias existentes entre ellos y se permitió indirectamente el ulterior desarrollo del estalinismo en nuestro país. no excusaban ni sus ribetes de catalanismo ni su independencia respecto a la III Internacional. como pudo comprobarse en julio de 1936. al producirse los acontecimientos capitales de todos conocidos. En realidad. por tanto. catalogada in aeternum como centrista -pecado mortal-. debida ante todo al chantaje practicado por la Unión Soviética. tal vez decisivos. pero sin otro alcance real que impedir entonces la reunión de todos cuantos se oponían a la política del Partido Comunista de España. 109 . franceses sobre todo. como ya hemos señalado. La acusación es falsa: Nin y Andrade. encabezados por Trotski y azuzados por él. pues Trotski consideraba «un deshonor para la Oposición» el que sus militantes formaran parte de la organización que dirigía Maurín. tras haber logrado vencer las reticencias de algunos de sus partidarios. La táctica impuesta por Trotski a los trotskistas españoles a partir de 1930 resultó. Cuando en septiembre de 1935 se creó el POUM -al que nos referiremos más adelante con la debida extensión-. que solo vendía armas a la República en la medida en que el Partido Comunista fuera la organización dominante. en efecto. la Oposición trotskista -denominada entonces Izquierda Comunista. Ciertos historiadores trotskistas. precisamente a base de los hermanos-enemigos de antaño. al que los trotskistas. así como sus compañeros. Y se lleva a cabo en aquellos primeros tiempos de existencia real. la publicación de su revista teórica Comunismo. acusan a Nin y a Andrade de miopía política. fatal en el curso ulterior de la revolución española. El hecho resultaba casi cómico en Cataluña.

los trotskistas españoles estaban obligados a considerar al Partido Comunista como su propio partido. Trotski. La lógica y hasta el sentido común brillaban por su ausencia. aconsejando [. agosto de 1932. se incitaba a los trabajadores a seguir las consignas de los estalinistas. Su concepción resultaba de un simplismo que lindaba con el utopismo: bastaba que el Partido Comunista aceptara recibir en su seno a las tendencias oposicionistas para que ipso facto se convirtiera en la organización capaz de hacer triunfar la revolución. El ejemplo más elocuente del utopismo de Trotski nos lo ofrece la carta que envió el 24 de abril de 1931 al Buró político del Partido Comunista de la Unión Soviética: «Hay que poner fin inmediatamente a la política de escisión artificial en España. no en la prensa. al que continuaba definiendo como un Estado obrero con bases socialistas. insistió uno y otro día.de una organización sometida a sus dictados y no de un partido revolucionario que escapara a su control.] a todas las organizaciones comunistas españolas convoquen lo antes posible un congreso de unificación [. combatía sin la más mínima transigencia a cuantos afirmaban que en la URSS se había impuesto una nueva clase social y un nuevo tipo de explotación. Madrid. hago esta proposición. Y no menor ardor puso en enfrentarse a los que consideraban que se perdía el tiempo en proseguir actuando como simple oposición. Escritos sobre España. ingresad en él!»110. hasta 1934. ayudarlo a volver al buen camino y dotarlo de una buena dirección. págs. al que solo era necesario corregir. sino por carta»111. para cumplir con la estrategia política de Trotski. Lo peor era que los trotskistas españoles se veían obligados. en consecuencia. Hay que insistir en las posiciones políticas de Trotski durante este período porque muestran hasta qué extremo era prisionero de sus concepciones respecto al régimen soviético.]. en esa táctica sin perspectivas. que por otra parte la Oposición condenaba por falsas y contraproducentes. num. L. Disponemos del testimonio irrecusable de uno 110 111 Revista Comunismo. No menos incomprensible resultaba el que los trotskistas españoles se vieran obligados a publicar en su revista un llamamiento que terminaba así: «¡Trabajadores: Seguid las consignas del Partido Comunista. sin querer admitir que lo que a los burócratas del Kremlin les interesaba era disponer en España -como en los demás países. 15.. Para no crear dificultades exteriores.. Las discrepancias entre la organización trotskista española y Trotski -así como con sus epígonos. hasta tal punto que puede afirmarse que los trotskistas españoles fueron los menos trotskistas de todos los trotskistas. Bien se ve que aún mantenía vivas sus ilusiones respecto a Moscú. 35-36.. el Partido Comunista de la Unión Soviética y la Internacional Comunista seguían siendo su Partido y su Internacional.. claro está. siendo Stalin un simple usurpador. surgieron desde un comienzo y resultaron casi permanentes. como fracción del Partido Comunista y de la III Internacional. Trotski. Es decir. Respecto a España. que anulaba por completo los esfuerzos llevados a cabo en el terreno teórico por sus mejores militantes para intentar aclarar la situación real del país en cada momento dado. pues. Su posición respecto a la Unión Soviética se aplicaba consecuentemente al resto de los países: así. que desde el llamado Secretario Internacional se esforzaban en que los diversos grupos nacionales aplicaran sin discusión las órdenes del jefe supremo-. . a aplicar una táctica inútil.no apareciera por parte alguna y fuera juzgado también como centrista.

colmó nuestra paciencia»112. ya que no dejó de recurrir a veces a la agresión verbal. Trotski cambió entonces radicalmente de opinión y condenó aeternum los Partidos Comunistas y decidió la creación de nuevos partidos y de una IV Internacional. y que se definían mediante un artículo de Trotski. que dura desde hace dos años y medio. Escritos sobre España. Ni que decir tiene que los severos censores alemanes se apresuraron a obedecer. 103. que lanzó Juan Andrade. la sección alemana parió en octubre de 1932 una larguísima resolución atacando a la Oposición española a causa de un simple cambio de denominación y por juzgar ésta que era preciso dejar de ir a remolque del Partido Comunista. que tenía casi un carácter de mandato [. extrajo éste unos cuantos párrafos. Tres meses después de este pensum teutónico. por lo que concierne a Trotski. aconsejándole que no discutiera con él. Prefacio al libro de Andrés Nin Los problemas de la revolución española. solo servían para exacerbar su iracundia. nuestro partido. que Trotski no quiso publicar.. Nos elevamos en distintas ocasiones contra el sistema de trabajo del Secretariado Internacional y los métodos impositivos de Trotski [.. en polemizar con Andrés Nin sin tener en cuenta al resto de los militantes que lo apoyaban. Hitler se apoderó del poder y el Partido Comunista alemán. que inmediatamente hacía condenar por los demás grupos trotskistas.. provocar una escisión en la organización trotskista y deshacerse así de los rebeldes. 114 L. pág. es decir. 113 Por ejemplo. el Partido Comunista es el partido de la revolución. desapareció a partir de entonces. 21. con el consiguiente tono agrio cuando no irascible. aislados de su contexto.]. Considerábamos que la orientación y la táctica política del momento no era determinada por la deliberación de las secciones. los cuales. Los disentimientos de la organización trotskista española con Trotski y sus incondicionales se convirtieron en constante polémica.] Lamento no poder reproducir la correspondencia entera. pág. Se esforzó. a pesar de la forma muy amistosa. sometidos a Trotski. las advertencias de Nin. que representaría un grueso volumen»114. Según los alemanes.]. De esa correspondencia. a través de expulsiones y permanentes escisiones.de los dirigentes de la Oposición española: «Nuestra principal objeción se basaba en un principio en que estimábamos que la táctica a desarrollar se establecía casi exclusivamente en función de la política de la oposición comunista rusa.].. No dejó Trotski de recurrir a una añagaza típicamente leninista: tratar de personalizar sus discrepancias. intentase Trotski producir una escisión creando un grupo incondicionalmente adicto en España [.. Y finalmente. partido de la revolución. La forma amistosa. la más mínima diferencia de criterio suponía para Trotski una insoportable desviación. se disolvió al igual que un azucarillo de azúcar en el agua. sin tener en cuenta la situación del movimiento obrero en cada país y las posibilidades especiales políticas que podía haber para cada sección nacional de la Oposición en su propio medio de acción... 112 . [. pues. se hallaban siempre en manos de sus más fogosos partidarios113. desdiciéndose lamentablemente en el breve lapso de unas semanas. el hecho de que al llegar a la convicción de que la sección española se negaba a una obediencia ciega a su persona y a sus determinaciones. sin oponer la menor resistencia..Trotski. no era otra cosa que una polémica constante. para tratar de obtener en España lo logrado en otros países. sino con la organización española. El 21 de febrero de 1933 escribió: «Mi correspondencia con el camarada Nin.

siendo así que no se había producido caso alguno de esta naturaleza. por lo que serían inmediatamente expulsados. octubre de 1934.demuestra que la Internacional Comunista no tiene enmienda posible. Estas líneas. Melquíades Álvarez. Díaz Nosty. no permitía la existencia en su seno de fracciones.un cambio total en la actitud de Trotski: el desastre alemán -vino a decir. al mismo argumento recurrió Calvo Sotelo. cuando dijo que «la República francesa vive. pues el número de sus muertos sumó unos centenares y el de encarcelados superó los 30. salvó la República francesa. al objeto de actuar dentro de ellos como fracción organizada y tratar así de atraerse al mayor número posible de socialdemócratas. Pero con una particularidad de veras incongruente: ingresando antes en los partidos socialistas. a diferencia del francés. como anteriormente había ocurrido con el Partido Comunista. Se produjo una verdadera psicosis contrarrevolucionaria en las clases medias y en la burguesía. Acontecimientos posteriores profundizarían estas divergencias hasta producirse una ruptura total y definitiva. págs. 350-351. no por la “Commune”. Estos sabían que el Partido Socialista español. trató de aplicar la misma táctica empleada hasta entonces con tan pésimos resultados. Madrid.a los cuatro vientos para demostrar que Nin era decididamente Martov español. hizo el elogio de Thiers y afirmó que merced a los fusilamientos que ordenó. o sea. recordó alborozado que en esa represión se efectuaron 40. el La subida de Hitler al poder provocó -repetimos. el liberal de antaño. reflejaban el parecer de la casi totalidad de los trotskistas españoles. que también había olvidado el liberalismo de su juventud. un vulgar menchevique. alimentada por una literatura que. En el parlamento. En su revista se afirmó sin equívoco: «Por triste y penoso que nos resulte. A decir verdad. 116 B. núm. La clase obrera había fracasado por lanzarse a la lucha en condiciones desfavorables. el abanderado de la reacción. 8. 39. sin solicitar el parecer de nadie y sin tener en cuenta las particularidades que pudieran darse en ciertos países. sino por la represión de la “Commune”». hay que orientarse hacia la creación de nuevos partidos bolcheviques y una nueva Internacional. redactadas por Juan Andrade. ese quebranto no supuso ni mucho menos su liquidación. las derechas derrocharon parrafadas de elocuencia para exigir del gobierno mano dura. en realidad provocada por las derechas reaccionarias y con una dirección -la de los socialistas largocaballeristas. estamos dispuestos a mantenernos en estas posiciones de principio que hemos aprendido de nuestro jefe.000. La organización trotskista española se opuso a este nuevo rumbo y anunció incluso que estaba dispuesta a la ruptura con el resto del movimiento trotskista y con Trotski. y Ramiro de Maeztu. La Comuna asturiana. Sin embargo. si bien el terreno de acción serían los partidos socialistas en lugar de los comunistas.000 fusilamientos116. Además. refiriéndose a la insurrección de Asturias. 115 . La ola contrarrevolucionaria amenazaba con anegar España entera. solo hablaba de sacerdotes descuartizados y de monjas violadas por los mineros. esta decisión fundamental fue adoptada por Trotski sin previa discusión. un centrista. por ejemplo.que no Revista Comunismo.EN 1935: LA FUNDACIÓN DEL POUM La clase obrera española salió sumamente quebrantada del movimiento revolucionario de octubre. aun a riesgo de tener que andar parte de nuestro camino hacia el triunfo separados de él»115.

sobre todo por la que a España se refería. Las querellas en el seno de la coalición gubernamental. los escándalos financieros. no se desarrollaba mucho la organización ni su influencia sobre las masas obreras. Había fracasado. todo ello hizo que a la larga el movimiento de octubre de 1934 resultara un gran triunfo moral y político. pág. Uno de los trotskistas más notables y antiguos. en su casi totalidad. al igual que ya había hecho en 1934. sino por el contrario de no autodisolverse en una organización burocratizada y jerarquizada como era el Partido Socialista. la casi totalidad de la organización trotskista española decidió realizar una política más amplia. NUEVOS RUMBOS DEL TROTSKISMO ESPAÑOL En septiembre de 1934 se formalizó. Los trotskistas españoles. cierto. juzgaron esta maniobra utópica. Hubo un resurgir de las izquierdas en general y de la clase obrera en particular. La révolution espagnole. cuando Trotski impuso su táctica de entrismo en los partidos socialistas para influenciarlos. la mediocridad de los ministros. Pero la ola contrarrevolucionaria no tardaría en conocer un evidente reflujo. a pasar por el purgatorio. prácticamente la ruptura de los trotskistas españoles con Trotski. no obstante la presión de las fuerzas reaccionarias. 269. El monárquico Goicoechea llegó a decir en el parlamento. de más elasticidad táctica [. Las discrepancias existentes sobre diferentes cuestiones. hasta tal extremo que el gobierno se vio obligado. que produjeron en el país gran emoción. etc. de refugiarse en una pasividad puramente propagandística y periodística118. el furor represivo de que hizo gala la reacción produjo en toda España no solo un intenso movimiento de solidaridad de los trabajadores en favor de los presos. que veían en Gil Robles.. 351. Se denunciaron con tal vigor los actos represivos llevados a cabo en Asturias por un sector del Ejército -moros y legionarios.sabía muy bien lo que quería y que hasta el último instante permaneció a la expectativa. ésta imbuida ahora de un fuerte espíritu unitario. donde los nuevos adherentes estaban obligados a aguardar unos meses. pero no estaba definitivamente vencida. Además. con el propósito verdaderamente ilusorio de arrancarles las masas obreras necesarias para crear nuevos partidos bolcheviques y dar vida a la IV Internacional.. explicó en el escrito al que ya nos hemos referido el estado de ánimo imperante en ellos: «y precisamente porque a pesar de la autoridad teórica de que gozaba la ICE [Izquierda Comunista Española].]. La determinación adoptada estuvo también 117 118 Ibídem. antes de obtener los simples derechos de militantes. . Durante todo el año 1935. Trotski.los dos años han pasado a la historia de España con la denominación del bienio negro-. L. a pesar del escaso alcance de las mismas. dirigiéndose al gobierno: «El país anhela que desandéis todo lo andado desde el 14 de abril de 1931»117.y por la Guardia Civil. las derechas prosiguieron su acción demoledora de cuantas reformas habían realizado los republicanos unidos a los socialistas.. que habían producido un estado de indudable tirantez. el enterrador de la República. No se trataba. Juan Andrade. sino que ese movimiento se extendió a los sectores republicanos. hallaron su punto culminante merced a la decisión adoptada súbitamente por el antiguo fundador del Ejército rojo de obligar a sus partidarios a ingresar en los partidos socialistas. pues. el jefe de la CEDA. pág. inhábil y poco en consonancia con la realidad política. a conmutar 21 de las 23 penas de muerte impuestas en Asturias por los tribunales militares. como con no poca insidia escribió Trotski.

que tener en cuenta el nuevo clima de unidad obrera que se extendía por el país. a dejar de ser críticos contemplativos de un proceso revolucionario que de nuevo aparecía en el horizonte. Tuvieron mil veces razón los trotskistas españoles que. Fersen y Esteban Bilbao. Mientras tanto.] y por un reflejo natural de defensa y combate el sentimiento de unidad era arrollador entre los trabajadores. con la máxima eficacia revolucionaria en los resultados»119. que condujo a la fundación del POUM.impuesta por dos consideraciones. Este fue el camino seguido. ya inservible. . 120 Ibídem.como Trotski preconizaba como consigna terminante. Digamos que los resultados de esta nueva táctica fueron nulos en todas partes.vaticinaba una próxima revolución en el país galo asimismo de acuerdo con los esquemas de la revolución rusa. profundamente analizadas: 1) la mayoría de los militantes obreros trotskistas deseaban romper el aislamiento a que la actuación en círculo sectario les condenaba. pero esto significaría una autoliquidación total. en el cual -dicho sea de paso. Solo unos meses después. para denunciar la 119 Juan Andrade. verificándose así lo previsto por todos salvo por Trotski. también se encuentran alusiones no menos cortas en alguna de sus cartas. No había más remedio. sino para convertirse en pasivos adherentes socialdemócratas y enfundar dos de ellos -L. que la organización trotskista española se opusiera a Trotski en esos momentos trascendentales. Hubiera sido cómodo y muy fácil plegar banderas y correr a engrosar el montón socialista. y su estado de espíritu propendía a incorporarse a otra organización donde tuvieran la posibilidad de aplicar más eficazmente su actividad. sino de saber cómo afrontarlo con provecho. Trotski volvió la espalda a España y a la revolución española durante bastante tiempo. naturalmente. pág. puesto que también abandonaron toda relación epistolar con él. se trataba para nosotros. se vieron asimilados. cuando de lo que se trataba en realidad era de «llegar a una verdadera conjunción con criterio independiente. no para seguir al pie de la letra las consignas de Trotski. En lugar de asimilar a los demás.su magnífica pluma. dejándose llevar más por consideraciones estrictamente personales que por motivos políticos. media docena de militantes trotskistas se fueron al Partido Socialista. por otra parte.. con los más influenciables a nuestras concepciones. incluso en Francia. y no a la disolución –ingreso individual en el Partido Socialista. 2) el avance de la reacción era rápido [. creíamos igualmente. donde los socialistas tenían un criterio más amplio respecto a la existencia en su seno de diversas fracciones. tras el descalabro de octubre de 1934. en lugar de perder el tiempo en experiencias pueriles dentro del Partido Socialista. no de someternos a un estado pasional demasiado genérico en sus fines. 6. No fue casual. Incluso la resonante insurrección de Asturias no le mereció otra cosa que una brevísima referencia en su folleto ¿A dónde va Francia?. pues. prefirieron buscar su unificación con otras fuerzas o sectores más afines. sin duda algo despechado al no verse seguido. que nuestra unión debía realizarse con los más próximos. brillantes teóricos y escritores. 6. revolución que jamás llegó. ni mucho menos. pág. llevada a cabo sin pena ni gloria. Los trotskistas españoles aspiraban. Prólogo al libro de Andrés Nin Los problemas de la revolución española.. es decir. para llegar a crear el verdadero partido marxista revolucionario de la clase trabajadora española»120.

se fusionaron tras una etapa de varios meses de discusión previa122. ex dirigente comunista. pronto se puso de El Bloque se formó en marzo de 1931. no podía abordar así la cuestión sin dejar de ser la Internacional Comunista»123. En realidad no hubo tal Congreso. pág. sino la diatriba: inicia entonces sus múltiples y perennes variaciones sobre el leitmotiv de la «traición del POUM». I. que acababa de crearse. Luego. cuando se hacía necesario un reagrupamiento de la clase obrera y ante el cual cabía prepararse. Las negociaciones de fusión databan de hacía varios meses. expulsado por el Ejecutivo del Partido Comunista y por el de la Internacional Comunista. ese partido. encabezada por Andrés Nin. En efecto. participaron igualmente los representantes de otras organizaciones -todas ellas de pequeña importancia numérica-.pasividad de la dirección trotskista española y su imperdonable error de no haber ingresado en el Partido Socialista. En enero de 1936 ya no practica la crítica. Al fin. Partit Català Proletari. que en julio de 1930 había sido excluida del Partido Comunista de España a causa de haberse solidarizado con su dirigente Maurín. problemático. el Bloque Obrero y Campesino121. Fue algo que Trotski no comprendió. Editorial Portic. 1973. vol. merced a la fusión del Partido Comunista Català con la Federación Comunista Catalano-balear. de acuerdo con las decisiones adoptadas previamente en el seno de las dos organizaciones. iniciadas en enero de 1935. se dijo que el 29 de septiembre de 1935 se había celebrado el Congreso de unificación. México. La Internacional Comunista. Hay una edición en castellano: El marxismo en España 1919-1939 (Historia del BOC y del POUM). nuevo silencio igualmente prolongado. Como ya estaba casi todo ultimado. 179. al rememorar aquel período. 123 Fernando Claudín. En las primeras reuniones. en dicha reunión se designaron los miembros del Comité Ejecutivo. La fusión se efectuó en un momento sumamente importante. Partit Comunista Català y la Federación catalana del Partido Socialista. en Horta. La crisis del movimiento comunista. Barcelona. dirigido por Joaquín Maurín. fuera y contra el estalinismo. Claudín. lo rompe en octubre de 1935 para criticar al POUM. que tuvo lugar en el número 24 de la calle Montserrat de Casanovas. sino una simple reunión de varios representantes del Bloque y de la Izquierda trotskista -en total once personas-. al igual que en 1931. naturalmente. Al iniciarse las discusiones. escribió: «La creación de un gran partido revolucionario del proletariado español era extraordinariamente posible entre 1934 y 1936. en 1935 -un año después de la insurrección de octubre y un año antes de la guerra civil-. únicamente podía crearse fuera y contra la Internacional Comunista. del Comité Central y dirección de las Juventudes. 121 . y la Izquierda Comunista -la organización trotskista-. Fue un acto lógico. Es un tema que no abandonará hasta su muerte. pero sobre la base de un marxismo abierto. CostaAmic editor. localidad situada en las afueras de Barcelona. LA FUSIÓN DEL BLOQUE y DE LA IZQUIERDA COMUNISTA En septiembre de 1935. 1974.) 122 A causa de hallarse ambas organizaciones en la ilegalidad. (Véase a este respecto el libro de Víctor Alba Història del BOC. que se decían más o menos marxistas y más o menos revolucionarias: Unió Socialista de Catalunya. por no haber decidido adherirse a la IV Internacional. inexistente salvo en su mente. que debía haberse producido en 1931 no obstante las diferencias que existían sobre distintos problemas. pero que en la dinámica revolucionaria tendían a superarse.

por último. Esa mutua evolución hacia posiciones más en consonancia con la realidad imperante. Andrade. los restantes se habían ido retirando y desertando de la unificación. con el consiguiente confusionismo. las mejores plumas de los antiguos trotskistas -Nin. aquel dogmatismo intransigente -«no por el huevo. poco a poco.. cuando la unificación de las dos organizaciones ya estaba prácticamente decidida y los principales documentos políticos . No fue mera casualidad el que solo quedaran prestos a la unificación el Bloque y la Izquierda Comunista. a los pocos días de iniciarse la revolución y la guerra civil. que defendía el programa y las posiciones de la III Internacional. que de hecho la identidad de pensamiento se estableció antes que las dos organizaciones se unieran. que en el mes de julio. se fue comprobando durante las semanas de discusiones con las otras organizaciones y también en las semanas que el Bloque Obrero y Campesino y la Izquierda Comunista dedicaron a perfilar sus acuerdos. con el llamado Partit Català Proletari. Mucho antes de que la unificación se ultimara. ni con la Federación catalana del Partido Socialista. Todas esas discusiones con las mencionadas organizaciones o grupos pusieron en evidencia. grupo de composición pequeño burguesa que tenía mucho de catalán y poco de proletario. salvo el Bloque Obrero y Campesino. como dice un adagio español. dando de lado a los rescoldos de viejas polémicas. que continuaba vinculada a la Esquerra catalana. No estará de más señalar. Es decir.comenzaron a colaborar en las publicaciones bloquistas. No podía haber unificación posible con la Unió Socialista. presto en todo instante a arremeter contra el mundo entero en nombre de los sacrosantos principios y que hizo precisamente de esa soberana intransigencia el principal motivo de su política. no obstante haber tenido que obrar en plena clandestinidad a causa de la situación política imperante. también se fue esta última organización. Pocas veces el juego democrático se mostró tan eficiente.que la ruptura con Trotski había liberado a los trotskistas españoles de una especie de corsé que les obligaba a mantenerse en una rigidez ideológica que al mismo tiempo les alejaba de toda participación real en los verdaderos acontecimientos.manifiesto que las diferencias eran demasiado profundas. que ya pertenecía a otra organización importante. ni con el Partit Comunista. en septiembre de 1935. ni. su acentuado catalanismo de los primeros tiempos. así como una cierta veleidad en sus consignas políticas. por lo que a los trotskistas españoles se refiere. al menos no existía discrepancia fundamental en la manera de enfocar los principales problemas. de prisa y corriendo se juntaran todos los otros grupos para crear el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC). hacia actitudes más responsables y serias. Quedaba lejos. se había llevado a cabo la decantación necesaria. por lo que concierne a los bloquistas. A decir verdad. No menos lejos quedaba. etc. la Izquierda Comunista trotskista y el Partit Català Proletari. Tres meses después.y a la par pasivo que les había impuesto Trotski. la identidad de pareceres entre el Bloque y la Izquierda Comunista. Arenillas. que se situó bajo la égida de la Internacional Comunista. lo que muestra bien a las claras que no fue una unificación establecida subrepticiamente entre dirigentes. tal vez bajo la presión de los acontecimientos y sobre todo merced a la rica experiencia vivida. aunque sea a título de simple anécdota. Tampoco lo fue el que meses después. ni menos aún improvisada sin la activa participación de todos los militantes. Había habido una mutua evolución. se diría en realidad fue así. finalmente. sino por el fuero».

a pesar de la rectificación iniciada. Tercera. pues si bien era cierto que la organización española había decidido su nuevo curso. 18 de octubre de 1935. . Contiene dentro de él tres tendencias opuestas: Primera. despertó el llamado Secretariado de la organización internacional trotskista -Trotski proseguía encerrado en su mutismo. desmoralizados a causa del fraccionismo del movimiento obrero. se han quedado temporalmente No se consideraba. teniendo en cuenta vuestra incomprensión fundamental de los asuntos españoles. definitiva. que hay que reconocer. según pensaron sus fundadores. Barcelona. continúa siendo fundamentalmente un partido de tipo socialdemócrata. aún débil numéricamente y poco desarrollado fuera de Cataluña. el ala izquierda socialista mantiene sobre muchas cuestiones posiciones equivocadas fundamentalmente. reproducción fiel de lo que fue la socialdemocracia alemana y de lo que es el laborismo inglés. Pero tampoco lo era el Partido Socialista y menos todavía el Partido Comunista. profundamente menchevique. núm. No obstante. como un adelantado del futuro partido revolucionario. representante único del proletariado revolucionario. Y no lo es porque el Partido Socialista. es el ala izquierda del Partido Socialista la que tiene una mayor importancia. que no aspira a otra cosa que ayudar a los republicanos pequeño-burgueses. como una organización inactivos»125. representada por las Juventudes y por una fracción importante del propio partido. Por ejemplo. no creemos que os puedan ser útiles»124. que lucha contra la tendencia reformista y la centrista. Barcelona. no lo era menos que existía una disciplina internacional a la que en última instancia tenía que someterse. Por otra parte. He aquí por qué: «El Partido Socialista no es el partido que la revolución exige. en la que después de refutar al Secretariado trotskista les decía estas últimas palabras: «Por falta de tiempo no podemos enviaros las informaciones que pedís. 125 La Batalla.elaborados o en trance de serio. 1 de agosto de 1935. prefiriendo servirse de sus amanuenses-. republicanizante. precisamente cuando ésta en su VII Congreso ha hecho un viraje radical. es decir. izquierdista. lo tenía en cambio la disciplina internacional. Esta carta insólita e incongruente mereció una seca respuesta de Nin. la tendencia centrista que tiene la dirección del partido parte del supuesto que nuestra revolución es democrática y no democrático-socialista. reformista hasta la médula. el cual dirigió una carta al Ejecutivo de la Izquierda Comunista para decirle que debían romper sus relaciones con el Bloque e ingresar en el Partido Socialista. negándose por consiguiente a reconocer la necesidad de que la clase trabajadora tome el poder por medio de la insurrección armada. acatar las órdenes de Trotski. Por eso insistía en que no había todavía en nuestro país el gran partido socialista revolucionario que la revolución precisaba. más la nueva promoción revolucionaria que entra en acción impulsada por la unidad marxista y los elementos que. derechista. Hablando en plata: lo que decidieron los trotskistas españoles no tenía valor alguno. sino más bien como un primer paso dado en el proceso unitario que anhelaban los trabajadores españoles. pues. Segunda. No lo era el POUM. ha iniciado su orientación hacia la política de la Internacional Comunista. centrista. 14. inaugurando una 124 Boletín Interior de la Izquierda Comunista. En la perspectiva de la unificación marxista. POSICIONES FUNDAMENTALES DEL POUM El POUM se creó. En su principal órgano de expresión se escribió: «El gran partido socialista revolucionario se formará agrupando en un todo único los núcleos marxistas existentes.

«El Partido Comunista de España no es tampoco el partido bolchevique de nuestra revolución. órgano de frente único [.política que se encuentra situada a la derecha de la extrema derecha socialdemócrata»126. transformación de la guerra imperialista en guerra civil. el dilema fascismo o socialismo se ha convertido en breves instantes en este otro: fascismo o democracia. en su primera fase. 4) Reconocimiento de los problemas de las nacionalidades. que el Partido Comunista. 3) Necesidad de la Alianza Obrera local y nacionalmente. No hay más que ver las oscilaciones tácticas seguidas por el Partido Comunista de España (sección española de la Internacional Comunista) desde que se proclamó la República hasta ahora para darse cuenta de su artificialidad. la tierra para el que la trabaja. 6-7. sino en fusionarse sobre la base de unas premisas fundamentales. no debe ahogar la democracia obrera... Comité Ejecutivo. El dilema es: socialismo o fascismo. 8) Defensa de la URSS. Los órganos de poder presupone la más amplia y completa democracia obrera. Sujeto. Ediciones La Batalla.] . España quedará estructurada en forma de Unión Ibérica de Repúblicas Socialistas. establecimiento transitorio de la dictadura del proletariado. debe ser orientada hacia la toma del poder. págs. ninguna esperanza en la Sociedad de las Naciones. la cual impondría ineluctablemente su política. págs. derecho de criticar la política de los dirigentes de la URSS que pueda ser contraproducente para la marcha de la revolución mundial. ya que será nacionalizada. [. 127 Ibídem. incluso el propio nombramiento de los Comités directivos. después de la experiencia de octubre. fracasadas ambas. febrero de 1936. 5) Solución democrática. pero no favoreciendo su política de pactos con los Estados capitalistas. del problema de la tierra. órgano insurreccional. La clase trabajadora no podrá tomar el poder pacíficamente. el POUM consideraba que el problema de la creación de un gran partido revolucionario no consistía en ingresar todos los marxistas en una organización ya existente. son determinados no por el partido en sus Congresos. Para el Partido Comunista. siguiendo los mandatos de Moscú. la táctica. 8-9. 2) Una vez tomado el poder. 126 . págs. La Alianza Obrera debe pasar necesariamente por tres fases: primera. luchando por la unidad socialista revolucionaria mundial hecha sobre bases nuevas.. 6) Ante la guerra. sino por órdenes procedentes de Moscú. Por otra parte. segunda. A su parecer eran las siguientes: «1) La revolución española es de tipo democrático-socialista. y tercera. Una consigna completamente republicanoburguesa encuentra en el Partido Comunista su más firme apoyo»127. Qué es y qué quiere el POUM. Comienza por faltar en el Partido Comunista un régimen de democracia interna. como sección oficial de la Internacional Comunista a las fluctuaciones de la política exterior del Estado soviético. órgano de poder. se ve obligado a actuar de acuerdo no con las necesidades del movimiento revolucionario en nuestro país. 7) El partido unificado permanecerá al margen de la II y III Internacionales. lo que con frecuencia está en abierta contradicción. pero en usufructo y no en propiedad. El partido de la revolución no puede. 9) Régimen permanente de centralismo democrático en el partido unificado»128. de un salto se coloca a la derecha de la derecha socialista. Barcelona. sino por medio de la insurrección armada. 5-6. sino por medio de la acción revolucionaria internacional de la clase trabajadora.. sino de conformidad con las conveniencias de la diplomacia soviética. La línea política. 128 Ibídem.] Y es en este momento cuando la clase trabajadora.

por tanto. en efecto. naturalmente. es decir. los trotskistas españoles ya habían roto prácticamente toda relación con él.] Los gobiernos burgueses de izquierda encuentran el más firme apoyo de los comunistas estalinianos. que era preciso comenzar por establecer esa unidad en Cataluña. mal traducido y 129 130 Ibídem.. como es sabido. pues..EL FRENTE POPULAR El POUM se creó contra el parecer de Trotski. se limita a criticar un solo párrafo del manifiesto que el POUM dirigió al proletariado español con motivo de su fundación: el referente a su decisión de mantenerse al margen de la II y III Internacional y de adherirse al Comité Internacional pro Unidad Socialista Revolucionaria. cuya sede estaba en Londres y que reunía a diferentes partidos socialistas y comunistas independientes. . en esa carta. Prácticamente esta política de sostén conduce a frenar la acción de las masas en marcha hacia la revolución socialista. treintistas. particularmente. de fundamental importancia en nuestro país. Lo curioso del caso es que Trotski.y que.. defendía en España el Partido Comunista. «Por medio del Frente Popular se pierden totalmente las diferencias de clase y se asesta. 9. un golpe a la lucha de clases.. también quedó expuesto el hecho de que fue precisamente esa actitud política suya la causa principal de dicha ruptura. Ibídem. pero «la pugna entre anarquistas y socialdemócratas es muy profunda para que sea posible ganar a la idea de unidad sindical a ambos contendientes»130. si bien éste no tuvo arte ni parte en las discusiones previas llevadas a cabo por la Izquierda Comunista con el Bloque Obrero y Campesino.Asimismo el POUM se pronunció decididamente contra la política de Frente Popular preconizada en el VII Congreso de la III Internacional -celebrado en Moscú del 25 de julio al 25 de agosto de 1935. No puede. que es la piedra angular del marxismo. que se mostró siempre defensor del POUM. Lo hizo el 18 de octubre. lo cual acarreó a su vez una agria polémica entre los dos y la inevitable ruptura. por tanto. Ya hemos visto que la posición de Trotski en aquel período era que todos sus partidarios ingresaran en los partidos socialistas. extrañar que a la primera ocasión Trotski arremetiera contra el POUM. El POUM consideraba al mismo tiempo que este organismo no era el germen de una nueva Internacional. sobre todo durante la guerra civil española. sin excepción alguna. págs. Por lo que a la cuestión sindical se refiere. el POUM consideró que lo ideal sería acabar con la división existente. protagonizada por la CNT y la UGT. Solo después la situación resultaría más factible para plantear el problema de la unidad sindical a escala nacional. Entendió. págs. a las tres semanas escasas de su creación. donde el movimiento sindical aparecía más atomizado: sindicatos confederales. 15. etc. sino en una carta al trotskista holandés Sneevliet. Y no menos curioso resultaba el hecho de que la acerada crítica de Trotski se basaba en un único párrafo. autónomos. aunque todavía no públicamente. sino el centro de convergencia de los partidos socialistas revolucionarios que luchaban por la reconstrucción de la unidad internacional sobre bases nuevas. 13. La burguesía tiene hoy un aliado de un valor enorme: es el Partido Comunista con su defensa a ultranza del Frente Popular»129. [.

Hasta Largo Caballero escribió: «Parece mentira que haya “socialistas” que se asusten del concepto “bolchevización”. ACTITUD DE LOS SOCIALISTAS Y NUEVO VIRAJE DE LOS COMUNISTAS El proceso unificador que llevó a la fundación del POUM no dejaron de percibirlo asimismo otros sectores. 132 Artículo publicado en Claridad. que tenían interés en provocar una ruptura total entre el POUM y Trotski. Es más. Maurín escribió entonces: «Ni nos convence la hipótesis de una problemática bolchevización ni nos sentimos inclinados hacia el Partido Socialista a causa de su tradición histórica». pág. la supuesta bolchevización de la organización socialista consistió más que nada en el uso y abuso de una fraseología ultrarrevolucionaria. París. rayando en la demagogia. Ahora El historiador francés Pierre Broué. 1962. Indudablemente. la creo probable y próxima». El sentido que los jóvenes le dan no es otro que la depuración del Partido. A lo que respondió Carrillo: «Afirmar que es imposible bolchevizar al Partido Socialista hace pensar en que se teme más a la bolchevización que al triunfo del reformismo. Ruedo Ibérico. En agosto-septiembre. 131 . debe trabajar por conseguir ese resultado. las Juventudes Socialistas. un marxista. 17 de agosto de 1935. para implantar en ella la «bolchevización». por ejemplo. 134 Artículo publicado en Claridad. nosotros sabemos que solo se puede trabajar desde dentro. Madrid. un revolucionario. hecho al que nos referiremos más adelante. Sin embargo. que arrastra consigo al mayor núcleo de masas obreras del país. de Barcelona. que ha recogido. Aún añadió. Carrillo. A no pocos este propósito les parecía imposible: transformar el antiguo Partido Socialista. Como señaló el hispanista e historiador inglés Brenan. Antecedentes sociales y políticos de la guerra civil. Ed. 133 Fue recogida en folleto por la Editorial Marxista. por el contrario. El laberinto español. imbuido de reformismo. en un partido bolchevique. De ahí nuestro emplazamiento para que se ingrese»134. que preconizaba el ingreso de sus partidarios en el Partido Socialista. Largo Caballero seguía siendo «en el fondo un socialdemócrata que jugaba a la revolución»135. 230. 272. Pero coincidiendo en cierta manera con Trotski. Posiblemente. como puede comprobarse leyendo los discursos y los artículos de aquella época. que la publicó en los primeros meses de 1937. 135 Gerald Brenan. 23 de noviembre de 1935. Madrid. se bolchevice. pedía que la unidad se efectuara entrando las tendencias desgajadas del Partido Comunista en la vieja casa socialista. Y hoy. para reafirmar su convicción: «Yo niego que sea imposible la bolchevización del Partido Socialista. la mala traducción de que se sirvió le fue ofrecida por los agentes de la GPU rusa introducidos en los círculos dirigentes trotskistas. cuando ya estaba decidida la fusión del Bloque y de la Izquierda para formar el POUM. conociendo la situación de nuestro Partido. presentado y anotado los textos de Trotski que figuran en el libro La révolution espagnole. la reafirmación de su ideología marxista y su reconstrucción orgánica al objeto de que sea un instrumento de combate eficaz»132. Esto de la bolchevización resultó una especie de ritornello en boca de los largocaballeristas. secretario entonces de dichas Juventudes. aclaró éste grave error de traducción en una nota al pie de la pág. tiene que desear que el Partido Socialista. tuvo lugar una polémica entre Santiago Carrillo y Joaquín Maurín en las columnas de Claridad y La Batalla133.que cambiaba todo el sentido de lo afirmado por el POUM131.

a la altura de la hora histórica» (Revista Leviatán. He aquí lo que escribió a este respecto: «Hoy. Jean Rous.de los largocaballeristas coincidía curiosamente con encendidos elogios a la Unión Soviética y un acercamiento al Partido Comunista. Madrid. es decir. no necesita direcciones de Zurich o Moscú. Raymond Millet. Si esto fuera imposible. en julio-agosto. está muerto el socialismo reformista.. le basta su propia organización y el talento y la responsabilidad de sus líderes. 20-21) el siguiente comentario: «Editorialistas como Emile Buré no dudaron en escribir que “la nueva época será la de la IV Internacional”. que fue de 1934 a 1936 el teórico. en el fondo era la transposición y la exaltación del Octubre ruso. con lo que los socialistas dejaban de ser los socialEl historiador francés Pierre Broué. Álvarez. 23 de noviembre de 1935. agosto de 1935. Por desgracia. Trotski nos animaba con ejemplos históricos: “Los bolcheviques no eran más que un puñado en abril de 1917 y en octubre tomaron el poder”. ¿es que esto tiene algo que ver con el bolchevismo y la IV Internacional de Trotski y los trotskistas? Por lo demás. Largo Caballero llegó a decir: «Hagamos todos los esfuerzos que nos corresponden para impedir que la unificación sindical y política. también ha muerto ese socialismo revolucionario de la III Internacional que recibía para el mundo entero el santo y seña de Moscú. esa radicalización -sobre todo verbal.. 16. Madrid. en su librito Trotski y la guerra civil española (Ed. 136 . Pero. tomando de una la táctica revolucionaria y de la otra el principio de las autonomías nacionales. en el que éste afirmó: «Creo que la II y la III Internacional socialistas están virtualmente muertas. 6). Buenos Aires. del llamado largocaballerismo. París. Araquistáin no dio importancia alguna a la necesidad de una nueva Internacional. palabras! Lo que importa es que sea un partido -con cualquier nombre. 1966. Cuando alegábamos que éramos pocos y no disponíamos de medios. de la adhesión a la construcción de la IV Internacional. máxime si llega a ser un partido único. entonces hombre de confianza de Trotski. 1968. Y es que poco antes. Mas volvamos a Araquistáin. 137 Articulo publicado en Claridad. pág. ni siquiera al mantenimiento de las ya existentes. pág. como si todos ellos llegaran a un punto de confluencia tras la orientación de unos -los socialistashacia la izquierda y de otros -los estalinistas. un gran partido obrero. ¿Comunista? ¿Socialista? ¿Segunda. democrático y parlamentario que representaba la II Internacional. no se olvide que en aquellos tiempos se puso un poco de moda hablar sin ton ni son de la IV Internacional. por decirlo así..». se malogre. la II y la III.. defiende las tesis trotskistas y señala que «la corriente en favor de la bolchevización del Partido Socialista. habría llegado el momento de adoptar una posición definitiva sobre nuestra permanencia en la II Internacional»137. necesidad que se hace sentir. En realidad. nos dedicó una encuesta: “Hacia la nueva extrema izquierda”.hacia la derecha136. tercera Internacional? ¡Palabras. Como siempre. ofreciendo como ejemplo un escrito de Luis Araquistáin. Estoy convencido que debe surgir una IV Internacional que funda a las dos primeras. contra lo que opina Broué. en “Le Temps”. págs. era excepcionalmente vigorosa». núm. tan necesaria. se había celebrado en Moscú el VII Congreso de la Internacional Comunista. Hace falta colaborar con los elementos de la II Internacional que estén conformes en llegar a la unificación con la III. 25). que adoptó la consigna de Frente Popular. del ala izquierda del socialismo español. escribió años después en su libro Itinéraire d'un militant (Jeune Afrique Edition. la realidad se orientaba de manera distinta a este esquema».bien.

. lo cual supuso un cambio total en el equilibrio de fuerzas en Europa. que sorprendió y hasta desconcertó a no pocos? Sencillamente. la Internacional Comunista. Esa política fue la del Frente Popular. al preconizar el ingreso de sus partidarios en el Partido Socialista. de los diversos partidos comunistas. ¿Cómo Trotski no vio que los socialistas iban a ser los primeros en dejarse tentar por la nueva táctica de Moscú? ¿Cómo no comprendió que ingresar entonces en los partidos socialdemócratas.. el panorama cambió por completo. al mismo tiempo que se afanaba por estrechar sus relaciones con Gran Bretaña. a modificar su política exterior. Trotski incurrió en flagrantes contradicciones: por ejemplo. con el hitlerismo triunfante en el corazón del continente europeo. A partir de 1933. Se apresuró. en su artículo «¿Qué deben hacer los bolcheviques-leninistas en España?» -verdadera requisitoria contra el POUM y sus dirigentes-. En el comunicado publicado al finalizar las conversaciones oficiales entre Eden y Litvinov -ministros de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña y Unión Soviética. era atarse prácticamente de pies y manos?138. se decía que «la actual situación internacional necesita más que nunca que se prosigan los intentos de promover la construcción de un sistema de seguridad colectiva en Europa [. había que hacer antesala o pasar por el purgatorio durante algún tiempo.fascistas de antaño para convertirse en aliados privilegiados de los comunistas. Esta nueva política de la URSS supuso. por cuyo conducto y enarbolando la sola bandera del antifascismo los estalinistas ofrecían en lo sucesivo una imagen nueva. ignoraba un hecho importante.] se han convertido en víctimas de los falaces estalinistas» y que «la fusión de las dos organizaciones de jóvenes [las Juventudes Socialistas y Comunistas] significa que los mercenarios de la Internacional Comunista burlarán y distribuirán las mejores energías revolucionarias». Y esa nueva política exterior soviética era consecuencia directa de la subida al poder de Hitler en Alemania. Es decir. A decir verdad. respectivamente. y la neutralidad alemana representaba para la URSS una garantía contra un hipotético ataque francés. precisamente cuando éstos se disponían a colaborar estrechamente con los comunistas. merced a la cual les sería posible obtener la colaboración con los partidos socialistas y la burguesía liberal.. el déspota del Kremlin. es decir. pues. la lucha contra el estalinismo había que llevarla a cabo a través de los partidos socialistas. por tanto. el más peligroso e inmediato. que Maurín no dejó de recordar a Santiago Carrillo en la polémica escrita que mantuvo con él: que la reglamentación interna de dicho partido exigía un cierto periodo de tiempo antes de disfrutar los nuevos adherentes de la plenitud de sus derechos. Ne varietur. ¿A qué obedeció tan fundamental cambio. Hasta entonces. Para él todo eso no era otra cosa que vulgares trapisondas de Stalin. claro está. ¿Se vio jamás mayor contrasentido? Añadamos que en su tozudez. Trotski. para Stalin y su camarilla el país más militarista y agresivo era Francia. afirma que a causa del Frente Popular «los obreros socialistas [... ingresando en la Sociedad de Naciones y firmando tratados de ayuda mutua con Francia y Checoslovaquia. una política nueva por parte de la III Internacional y. Trotski no advirtió todo el alcance de la nueva situación o bien no quiso advertirla. la nueva política exterior soviética exigía una política nueva de su instrumento. condenados a ser víctimas propiciatorias. vio en la nueva Alemania el enemigo principal. pero concluye no obstante en la necesidad imperiosa de «adherir al Partido Socialista y 138 Por lo que concierne a España. A su juicio. La Unión Soviética.] según los principios inspirados por la Sociedad de Naciones».

decisión ratificada a continuación por la UGT y por las Juventudes Socialistas.a la Juventud Unificada»139. La técnica electoral no puede justificar la política de traición que constituye el lanzamiento de un programa común con la burguesía»142. Maurín y Nin invocan el sistema electoral español. tergiversando incluso los hechos para mejor rebatirlos. Los antiguos comunistas de izquierda españoles se han convertido en la cola de la burguesía de izquierda. París. 1972. fue aprobado previamente. 142 Ibídem. la cuadratura del círculo. ¿por qué ese empeño en que sus partidarios ingresaran en ellas. Negándose a escuchar los motivos aducidos por el POUM para explicar su firma a dicho pacto.393 secciones del Partido Socialista -solo siete se opusieron-. La reivindicación L. págs. Encontrábanse los trabajadores españoles en difícil condición como consecuencia de la represión que siguió a los acontecimientos de octubre de 1934. sino que se limitó a firmar un pacto de carácter electoral con los otros partidos de izquierda. En realidad el POUM no se adhirió jamás al Frente Popular. La mayoría de estos partidos se ha encontrado a la cabeza de la revolución española en sus años de ascenso y ha hecho cuanto dependía de ellos para traicionarla y agotarla. que hace extraordinariamente difíciles las candidaturas independientes para un partido joven [. 140 139 . la de los jóvenes socialistas -en los que había depositado inconsiderablemente sus esperanzas. 26). pág.000 de sus mejores militantes en la cárcel. pág. tan denigrado por Trotski. E. 123-124. Escritos sobre España. Cabe decir que ese pacto electoral. sino siempre la liberación de los encarcelados» (presentación del libro de Manuel Grossi L´lnsurrection des Asturies. el Partido Sindicalista (Pestaña) y finalmente el POUM (Andrade). Examínese el documento firmado y se verá que no se habla para nada de Frente Popular.. págs. la Unión General de Trabajadores. el argumento movilizador de los candidatos del Frente Popular jamás es el Frente Popular -una expresión que Largo Caballero se jacta en sus Memorias de no haber empleado en ningún escrito o discurso de esa época-. ¡Es difícil imaginarse una caída más humillante!»141. el Comunista (¡evidentemente!).].I. con más de 30. 141 L.D. por 1.ni la comenta. 130-131. en el terreno político. en un referéndum celebrado en diciembre de 1935. la Juventud Socialista (¡por desgracia!).Trotski. sabiendo que traicionarían? Veamos cuál era la situación de entonces. La novedad consiste en la firma del partido de Maurín-Andrade. Y todavía añade: «En busca de una justificación de su política. Escritos sobre España.Trotski. Pero este argumento no tiene ningún valor. ¿Por qué estas organizaciones no merecieron de Trotski una sola línea de crítica? Tal vez hallara natural que traicionaran.la lamenta y la del Partido Socialista -en el que se tenía que haber ingresado. Pero si era así. Trotski calificó el acto de traición a la causa del proletariado y de la revolución: «Este documento vergonzoso ha sido firmado por los representantes de los dos grandes partidos burgueses de izquierda. Tiene mil veces razón Georges Garnier cuando escribe: «En todos los discursos electorales.. el Partido Socialista. Es curioso el juego dialéctico de Trotski: la firma estampada por el POUM la considera una traición. Trotski se empeñaba en querer resolver. 126.. EL FRENTE POPULAR Y EL PACTO ELECTORAL El 15 de enero de 1936 se firmó en Madrid un pacto electoral que fue la base del Frente Popular en España140.

. que había sido uno de los primeros partidarios de Trotski en España.Trotski. pág. Justo. Andrade.] se estudió la situación creada. pág. En efecto. Juan Andrade me envió dos veces su libro. Escritos sobre España. de aislarse de la poderosa corriente establecida. Contribución a la Historia del movimiento obrero español.de Trotski). Ni siquiera el movimiento anarcosindicalista. la inesperada disolución del parlamento y la consiguiente convocatoria a nuevas elecciones avivó las esperanzas de los obreros y campesinos españoles. 266-267. que en nombre del POUM había puesto su firma en el documento que legalizaba el pacto en cuestión.. esos militantes acordaron que en aquella ocasión no era aconsejable persistir en la tradicional campaña abstencionista.]. las dos veces con dedicatorias calurosas en las que me llamaba su “jefe y maestro”. escribió el austriaco Kurt Landau. Pero los trabajadores no estaban en estado de poder imponerla al gobierno derechista que detentaba el poder. los subrayados son -¡ay!. [.más popular. tradicionalmente apolítico. por puro prurito doctrinario. A esa conclusión llegaron los militantes de la CNT y la FAI en Barcelona.. págs. III. así fue: los 30. ex . Trotski. ni de permanecer sordo a un deseo generalizado. 143 Diego Abad de Santillán. Prefacio al libro de Andrés Nin Los problemas de la revolución española. Y la conducta de Andrade no es otra cosa que una “traición al proletariado en provecho de una alianza con la burguesía”» (L. y combatir al mismo tiempo también toda ilusión sobre el Frente Popular. que en definitiva fueron los que determinaron con sus votos el triunfo del Bloque Electoral en febrero de 1936»145. y por primera vez en todo el pasado del movimiento libertario. como lo reconoció uno de sus escritores con las palabras siguientes: «En reuniones de militantes todavía en libertad [. como era la de aprovechar todas las posibilidades de actuación pública y de grandes actos para dar a conocer nuestro partido y nuestro programa a las grandes masas de opinión. 28.. sin ninguna discrepancia o apenas con alguna disidencia individual sin mayor influencia.000 presos gravitaron en la conciencia de los trabajadores españoles más que cualquier otra consideración doctrinal. Andrade. comentó años después: «Aunque hubo consideraciones que pudiéramos llamar pragmáticas que inspiraron nuestra decisión..000 presos políticos y sociales gravitaban en todos más que ninguna otra consideración.. pág. Recordando aquella situación particular. El propio Trotski había escrito años antes: «Bien o mal. fue duramente atacado por éste: «Hace algunos meses que fue publicado en Madrid un libro de Juan Andrade: “La burocracia reformista en el movimiento obrero” [.] Es indudable que los 30. el POUM respondió así principalmente al sentimiento unánime de los trabajadores españoles para hacer frente al desarrollo ofensivo de los militares y la contrarrevolución. y el ejemplo de Barcelona fue recibido espontáneamente por las grandes masas confederales de toda España como una consigna»143. 11. vol. la que se imponía por encima de todas las demás. un partido revolucionario basa su táctica apreciando las modificaciones de la conciencia de las masas»144. me obliga ahora a declarar con tanta mayor firmeza que jamás he enseñado a nadie la “traición política”. 144 L. I. 145 Juan Andrade. Comentando más tarde esta absurda diatriba. El POUM no podía correr el riesgo. deseo compartido incluso por los antipolíticos de la CNT-FAI. sensibilizadas por la lucha política electoral. Histoire de la révolution russe. pudo escapar a esta cita electoral. vol. 124. A este imperativo obedeció la decisión del POUM de participar en el pacto electoral de las izquierdas. Este hecho que en otras circunstancias no hubiera dejado seguramente de alegrarme. era la amnistía para los encarcelados.

el POUM la combatió por considerarla un abandono caracterizado de las posiciones de clase en favor de la colaboración con la burguesía denominada democrática. 148 John Brademas. que pudo producirse precisamente a causa de la incapacidad mostrada por las organizaciones partidarias del Frente Popular para luchar contra la reacción. Desde el instante mismo en que la Internacional Comunista. 26 de mayo de 1939). con la máxima claridad para que no existiera el menor equívoco. 181. según Madariaga. es un crimen político imperdonable..]. dos cuestiones completamente distintas. tres e incluso cuatro partidos. 147 Stanley G. sin duda para hacer más creíbles sus desaforadas acusaciones contra Nin y Andrade. trataban de dar al Frente Popular un alcance que ni tenía ni podía tener en España. A decir verdad solo los comunistas. 150 Franz Borkenau. En el fondo.. 7ª edición.se sirvió de los medios que le proporcionó el poder para aplastar a los marinos de Cronstadt. al igual que todos los bolcheviques. Sudamericana. El laberinto español. pero a condición de que uno este en el poder y todos los otros tres en la cárcel». Payne señaló que se trataba de una «amplia alianza electoral de la izquierda»147. los dirigentes de todos los otros partidos que participan en el Frente Popular lo consideran como una coalición electoral y no aspiran a otra cosa».participó en la disolución de las tendencias surgidas en el seno del partido bolchevique -Centralismo democrático y Oposición obrera. España. Payne. Brademas comentó: «Estaba claro que el Frente Popular era cosa de muy limitado alcance. pág. asesinado en España por la GPU: «Infamar a camaradas como traidores. compartió el punto de vista de Bujarin. «el pacto no pasó de ser un papel para los acontecimientos ulteriores»149. 227. cuya Comuna pereció el 18 de marzo de 1921.La mayoría de los historiadores que estudiaron la revolución y la guerra civil españolas coinciden en reconocer el carácter limitado que ofreció el Frente Popular. pero que Trotski y los trotskistas se empecinaron en confundir. precisamente en el quincuagésimo aniversario de la Comuna de París. pág. A decir verdad. París. Su secretario general. Ed. 160. EL POUM Y EL FRENTE POPULAR El POUM explicó reiteradamente. 1971. Ed. pág. 1964. «Bajo la dictadura del proletariado pueden existir dos. pág.y en la represión contra mencheviques y socialistas-revolucionarios. ya se vio cómo Trotski -de acuerdo con Lenin. Ensayo de historia contemporánea. 446. pág. Buenos Aires. que había afirmado. lanzó la consigna de Frente Popular en todos los países. órgano de los socialistas de izquierda franceses. a consecuencia de su VII Congreso. El reñidero español. Se imagina fácilmente de qué medios se serviría Trotski si dispusiera del poder y no solo de una pluma» (texto reproducido en Juin 36. París. con meros objetivos electorales»148. asimismo también de acuerdo con Lenin. y para Borkenau «se sobreentendió que los partidos y grupos individuales comprometidos en esta alianza se verían libres de obligaciones mutuas una vez terminadas las elecciones»150. su posición respecto al pacto electoral y al Frente Popular. Anarcosindicalismo y revolución en España (19301937). 146 Gerald Brenan. aplicando las órdenes de la III Internacional. 149 Salvador de Madariaga. La revolución española. Brenan escribió: «El pacto del Frente Popular en España había sido solamente un acuerdo electoral»146. 45. . Ruedo Ibérico. José Díaz escribió en La Correspondencia Internacional (17 de abril de 1936): «Con excepción del Partido Comunista [. No dejó de hacerlo hasta que se inició la guerra civil. A su debido tiempo había trotskista y próximo al POUM.

. Qué es y qué quiere el 154 Andrés Nin. Antes y después. número 2. Queremos decir con ello que la política del Frente Popular no responde a los intereses vitales del proletariado y de la revolución en el momento presente»154. sin duda porque su propósito no era polemizar sin ton ni son.000 combatientes encarcelados. febrero 152 POUM.. en enero. Traducida al lenguaje real. 28-29. [Pero] exigir de la clase obrera que renuncie a sus aspiraciones máximas -destrucción del poder burgués y conquista del poder. hijo de cándidas ilusiones democráticas. 153 Comité Ejecutivo. como pudiera aparentemente suponerse. sino estudiar lo sucedido con los ojos bien abiertos. particularmente por mediación de Nin. con el hecho de que el POUM firmara el documento que sirvió de base para las elecciones generales del 16 de febrero de 1936. pág.. págs. la frase “consolidar la República” significa dar la posibilidad a la burguesía de consolidar su dominación de clase bajo la forma republicana. revista de 1936.]. otro de los dirigentes del POUM había escrito: «La táctica del “frente popular antifascista”.. es un crimen y una traición. Se trataba entonces de un simple pacto de carácter electoral teniendo como finalidad principal la amnistía»153. Presentación del L'lnsurrection des Asturies. Ahora bien: «Esta interpretación nuestra del Frente Popular no está en contradicción. un artículo que comienza así: «Con la victoria de la coalición obrero-republicana [. que llevaría indefectiblemente la revolución a la catástrofe. No seremos ciertamente nosotros los que regateemos la importancia de esta victoria.]. del 16 de febrero». Este y no otro es el sentido de la política de Frente Popular [. . Nin publicó en febrero de 1936. La magnitud de lo conseguido es considerable. Un mes antes. el POUM puso en guardia al proletariado español contra el Frente Popular [. a los pocos días de celebrarse las elecciones. es una posición defensiva caracterizada por el abandono del propio programa y la busca de un punto de apoyo en los sectores 151 Comité Ejecutivo. Ya hemos visto que varios de los historiadores que se ocuparon de los acontecimientos de nuestro país no cayeron en el simplismo trotskista. Uno de ellos escribió atinadamente: «El POUM se vio en la necesidad de firmar el pacto a causa de que el sistema electoral español hacía casi imposible que el partido presentara candidaturas independientes. fue el POUM el más implacable denunciador del Frente Popular. y la amnistía para los 30. Qué es y qué quiere el Georges Garnier. 13-14.denunciado el POUM que la política de sostén al Frente Popular llevada a cabo por la dirección del Partido Socialista y del Partido Comunista «conduce a frenar la acción de las masas en marcha hacia la revolución socialista»151. para conocimiento de todos..]. libro de Manuel Grossi POUM. antes de la firma del pacto»152. pero faltaríamos a nuestro deber si no pusiéramos en guardia a los trabajadores contra un optimismo irreflexivo. pág. a los siniestros héroes de la represión de Octubre. iniciada en Francia y proclamada panacea universal por el VII Congreso de la Internacional Comunista. se ha logrado el fin que fundamentalmente se perseguía: cortar el paso a la reacción vaticanista. Tan pronto como se conoció el resultado de las elecciones. así como de la voluntad existente de liberar a los presos y cerrar el paso a la reacción. «Después de las elecciones La Nueva Era.. 13. Barcelona.en nombre de la necesidad de “consolidar” la República. Todo esto ya lo había explicado.

«degradación y prostitución del marxismo». otro militante. en esta época de convulsiones sociales. mayo de 1936. como expresión que son de intereses de clase completamente heterogéneos. Perspectiva justa. trátase en realidad de poner en la picota al POUM. Ya el 22 de enero. «¿Frente Popular Antifascista o Frente Único Obrero?». o sea. señaló: «El Frente Popular es organismo artificioso montado sobre una base inestable y poco sólida. hacia la segunda revolución. Trotski y los trotskistas vieron en la firma por parte del POUM del pacto electoral en cuestión la ocasión de mostrar su radical oposición al joven partido español. tan golosos de las referencias leninistas. al analizar la naturaleza del Frente Popular. 1. que engendran aspiraciones políticas y concepciones sociales radicalmente opuestas»156. 4. 159 «El año crucial de nuestra revolución». Nin.. 157 L.pequeño-burgueses. ni tampoco se creó sección alguna de la IV Internacional158. págs.EN VÍSPERAS DEL 19 DE JULIO El órgano principal del POUM publicó en los primeros días de enero de 1936 un editorial que llevaba un título profético y en el que se decía: «Dos caminos se abren frente a nosotros y solo dos: o la marcha hacia el socialismo. Barcelona. Ningún partido político puede existir sin esas alianzas». en el que habla de «documento vergonzoso». o el retroceso fulminante y el triunfo de la contrarrevolución [. Andrade y consortes y establecerán los cimientos de una sección española de la IV Internacional!». aquellos que no tienen confianza en sí mismos. etc. núm. designado diputado por Barcelona. En él se cruzan corrientes totalmente dispares. La democracia en el siglo XX.. estas líneas de Lenin que figuran en uno de sus libros más conocidos: «Únicamente pueden temer las alianzas temporales. «unificación marxista con la burguesía». revista La Nueva Era. Barcelona. «que se ha convertido simplemente en la cola de la burguesía de izquierda» y que «no hace más que llevar a cabo servilmente la política que el VII Congreso de la Internacional Comunista ha impuesto a todas sus secciones». Y con un patetismo teatral muy suyo. Trotski añadió: «¡En España se hallarán sin duda alguna verdaderos revolucionarios que desenmascararán implacablemente la traición de Maurín. 158 Podríamos recordar a los trotskistas. 123-126. Vamos a entrar ahora en el período de las grandes luchas»159. Maurín.. la disyuntiva es terminante: o triunfará el socialismo o triunfará el fascismo. Jordi Arquer. La Batalla.]. «¿Qué es el Frente Popular?». Escritos sobre España.] Creemos que la disyuntiva histórica de nuestra época de transición no está planteada entre el fascismo y la democracia burguesa. enero de 1936. 3 de enero de 1936.Trotski. revista La Nueva Era. incluso con elementos inciertos. verdadero o no. «traición al proletariado». Sin embargo. denunció esa traición.. 155 . en su primera intervención parlamentaria declaró: «No hay duda. Y tres meses después. después del triunfo de la revolución rusa. núm. 10. Barcelona. Más que una crítica a fondo del Frente Popular y del pacto electoral. sobre la cual intentó basar su política. Trotski se apresuró a publicar un breve artículo157. solo unos días después de haberse firmado tal pacto. [. 156 José Luis Arenillas. sino entre el fascismo y el socialismo»155. de la aristocracia obrera y del reformismo de todas las tendencias después de haber contribuido activamente a desbaratar e inutilizar las fuerzas sinceramente comunistas y revolucionarias. Trotski se equivocó una vez más en sus innumerables profecías: ningún revolucionario.

que «no estudia nada. En efecto. [. ¿qué tienen que ver todas esas inútiles disquisiciones sobre socialdemócratas y socialdemocracia con la concepción poumista de la revolución democrático-socialista? Mil veces nada. en un artículo. que Andrade. Maurín «es la encarnación misma de un pequeño-burgués revolucionario. Por lo demás. Trotski. pues. tras arremeter una vez más con los dirigentes del POUM -Nin y Andrade se comportaron con «el desdén de filisteos conservadores». ha de empezar la revolución socialista»161. que parte del supuesto de que estamos en presencia. los campesinos de numerosos lugares se apoderaron de las tierras que trabajaban. mayo 1936. volvía a insistir: «Frente a socialistas y comunistas hay un sector marxista. LA RADICALIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES La derrota electoral de las derechas reanimó extraordinariamente. comprende poco y siembra la confusión en torno suyo». pues uno «no se puede poner el socialismo bajo el control de la democracia» y «el socialismo -o el comunismo. 160 . esa síntesis de revolución “democrático-socialista”? Absolutamente nada. es decir. Editorial Marxista. por ejemplo.-. como era de esperar. 4. Y en la calle menudearon los choques Joaquín Maurín. Barcelona. 130-131. 162 L. no de una revolución democrático-burguesa. esperada desde tiempo inmemorial. El dilema es: fascismo o socialismo»160. págs. 296). En este caso debería haber explicado lo que él entendía por revolución democrática.] Nuestra revolución es democrática y socialista a la vez puesto que el proletariado triunfante tiene que hacer una buena parte de la revolución que correspondía a la burguesía y. Intervenciones parlamentarias. pág. «¿Revolución democrático-burguesa o revolución democrático-socialista?». ágil. No obstante la claridad de la fórmula -revolución democráticosocialista o para mayor precisión socialista-. afirma con la mayor seriedad del mundo que todos ellos luchan «por la revolución “democráticosocialista”. como había predicho el POUM.. Finaliza de manera sentenciosa: «¿Qué significa. recuerda que Marx ya se había referido a «lo incorrecto del término socialdemócrata». el nuestro. Y para explanar teóricamente esta confusa afirmación. para así ver si realmente ya se había llevado a cabo o no en nuestro país. por la traición socialdemócrata». de guerras imperialistas. se lanzaron a un vasto movimiento para imponer sus reivindicaciones. No es más que un galimatías ecléctico»162.Trotski. contra la opinión de Trotski-. 161 Joaquín Maurín. superficial y versátil». sino democrático-socialista. socialista. por su parte. amigo de hacer juegos malabares con la dialéctica o de buscarle tres pies al gato. El mismo Maurín. Observamos que en esta edición en castellano de Ruedo Ibérico se han suprimido algunas líneas interesantes por los sorprendentes conceptos vertidos. simultáneamente. el lector atento convendrá que el galimatías ecléctico es el que ofrece Trotski en esta ocasión. el movimiento obrero y campesino español. revista La Nueva Era. es un simple momento de transición entre dos etapas antagónicas. etc. cuando afirma que «la revolución democrática ya está realizada en España» (véase La révolution espagnole. Sin preocuparse del programa del Frente Popular -simple papel mojado. Escritos sobre España.de cataclismos políticos. 1937. agrega que «la revolución “democrática” y la revolución socialista se hallan en lados opuestos de la barricada» y que «la revolución “democrática” en España es Azaña». o para mayor precisión. realizando así su reforma agraria. núm.nos basta».. los obreros. Nin y Maurín «corren juntos detrás del Frente Popular».

Los meses comprendidos entre las elecciones de febrero y la sublevación militar de julio. [. frenar su acción combativa [. Quería situarse por encima de las clases y en realidad flotaba en el vacío. el gobierno republicano se empeñaba en mantener un imposible equilibrio entre las derechas y las izquierdas. para los marxistas revolucionarios dicho gobierno es burgués por su contenido de clase y por su política.. con los intereses generales del país. evitando cualquier medida que pudiera perturbar la precaria estabilidad social. un par de cartas dirigidas a Víctor Serge el 3 y el 5 de junio165 y otra escrita el 16 de julio a la organización trotskista holandesa166. fechado el 12 de abril.. Para la clase obrera. pues. núm. págs. toda acción encaminada a impulsar el proceso revolucionario debe ser resueltamente reprimida. Alcalá-Zamora es el Hindenburg anterior a la toma del poder por los nazis y al mismo tiempo «el representante del equilibrio bonapartista». en esta hora histórica. la revolución ha terminado. el advenimiento de una dictadura de tipo fascista»163.entre los embriones de milicias obreras -formadas sobre todo por jóvenes socialistas. en un artículo publicado poco antes de los acontecimientos de julio. se halla en una de sus etapas de desarrollo. Pero ¿no habíamos quedado en que la firma del pacto electoral y el establecimiento del Frente Popular había atado a los trabajadores a la burguesía de izquierda y liquidado la revolución? Todo el resto de este artículo repite las habituales diatribas contra sus antiguos camaradas trotskistas. 166 Ibídem. 304-307.] Por consiguiente. Nin. ofrecieron una conmoción continua. Sobre este período interesante -que como hemos dicho abarca solo cinco meses justos-. Escritos sobre España. el proletariado no puede. sin traicionar sus intereses de clase que coinciden. resumía la situación así: «Para la burguesía democrática. julio de 1936.y los grupos de choque de Falange Española.] Mientras para los demócratas burgueses y pequeño-burgueses. Para la segunda. El primero se inicia con una apreciación justa: «La situación en España es de nuevo revolucionaria». por encima de las clases. su destitución -mero resultado de una maniobra parlamentaria de Prieto.. págs. entre reaccionarios y revolucionarios. Barcelona. [. Si la clase obrera prestara atención a los cantos de sirena que la invitan al desarme en un momento en que es más necesario que nunca estar armado de todas armas. 163 . Mientras tanto. Para la primera. ayudaría directamente a la burguesía a reforzar su sistema de explotación. el gobierno actual es un gobierno popular “antifascista”. 165 La révolution espagnole. únicamente conocemos un texto de Trotski164. 164 «¿Qué deben hacer los bolcheviques-leninistas españoles?. ahora. 299-302. imprimirle un ritmo vigoroso constituye un deber ineludible. mejor dicho.. gracias al inevitable desencanto de las masas populares.. La Nueva Era.. a sentar las bases de un potente mecanismo estatal de coacción de etiqueta democrática y a preparar. a cuya consolidación hay que contribuir desde el Parlamento y desde la calle. Pero todo el resto parte de supuestos apriorísticos que hace que aparezca sumamente desenfocado respecto a la realidad política del momento. convertidos en traidores por no Andrés Nin. caracterizado por una evidente radicalización de los trabajadores españoles.«significa el comienzo de un período revolucionario agudo». acelerar ese proceso. y para los comunistas republicanos. Así.]. Una vez más se deja llevar por su afán de juzgar los políticos españoles buscándoles un antecedente histórico. «La acción directa del proletariado y la revolución española». 6. págs. 129-132.

desde el instante en que el POUM se creó contra su voluntad. es un herético. fundado ya el POUM. fue porque «le permite llevar una existencia tranquila». ni la política revolucionaria ni el marxismo». luego. Que no se nos diga que los factores psicológicos nada tienen que ver con las cuestiones políticas. 167 . «no comprende nada. que habían decidido seguir un camino distinto al indicado por él. Para Trotski. no quiere que acontecimientos importantes perturben su actividad crítica de “diletante”». de su mezquina tranquilidad política. etc. claros y precisos.. todo cuanto este último hiciera o dejara de hacer resultaba erróneo. Mientras las diferencias se produjeron en el seno de la organización trotskista. «estar presentes en cada lucha». Heréticos. que era y sigue siendo no solamente falsa. es conocer la Las tres están dedicadas a atacar. todo lo demás del artículo en cuestión es inconcreto. el que discurre por cuenta propia. «agruparse bajo la bandera de la IV Internacional». si en lugar de haber creado el POUM hubieran continuado siendo la sección española de la IV Internacional. a Andrés Nin. Por lo que se refiere a las dos cartas que dirigió a Víctor Serge y la que escribió a los trotskistas holandeses. heterodoxo. espurio. completamente pasivo y que no tiene la menor intención de participar realmente en la lucha de masas». «se ha contentado con articulitos criticones contra los estalinistas. «con una política justa» -¡la lámpara mágica de Aladino!-. la discusión se convirtió en ataque y anatema cayendo aquél en ese vicio tan bolchevique de considerar traidores a cuantos osaban discrepar. eran para Trotski los hombres del POUM. etc. Veamos algunos ejemplos: si éste se fusionó con la organización de Maurín. lo es en lo sucesivo para los trotskistas. estaba más cercano a él que todas las otras organizaciones españolas. «se ha revelado lo que es en realidad. que todas esas elucubraciones y dicterios de Trotski. para el caso es lo mismo. Para Trotski. ANARCOSINDICALISTAS y COMUNISTAS Mucho más interesante. mera palabrería: «preocuparse de la temperatura de las masas y no de las pandillas parlamentarias». SOCIALISTAS. centrista y tutti quanti. se ha preocupado solo «de su propia pasividad. casi seria preferible no hablar167. que solo debían servir de alimento espiritual a sus escasos y fieles seguidores. Trotski discutió. etc. dejándose arrastrar por el resentimiento hacia los antiguos trotskistas españoles. antibolchevique. sin el más mínimo miramiento. por lo demás.la hacen los hombres. con mayor o menor vehemencia. lo que es hoy una mercancía barata». pues. el POUM aparece en la escena española como el enemigo público número uno. No cabe duda que la pasión le cegó. no había otra causa de la irreductible intransigencia de Trotski respecto al POUM: el resentimiento. antileninista. con todos sus defectos reales o supuestos. a pesar de que éste. al cabo de cuentas. Recordamos una vez más la lapidaria y atinada frase de Kurt Landau: «Uno se imagina fácilmente de que medios se serviría Trotski si dispusiera del poder y no solo de una pluma». Y aún añade: «La acción marxista en España comienza con la condena implacable de toda la política de Andrés Nin y Andrade. un “diletante”. Por lo que dice. es decir. Aparte estos ataques. los cuales no pueden desprenderse de su propia psicología. Ya lo era para los estalinistas. sino criminal».haber aceptado su política. pues. puesto que la política -buena o mala. podrían estar hoy día a la cabeza del proletariado». los socialistas. Hacía ya tres siglos que Bossuet había afirmado que el que tiene una opinión. Uno se pregunta si además de las diferencias políticas de fondo que pudieran existir.

Prestaron su apoyo a la fusión de los esqueléticos sindicatos de la CGTU (Confederación General del Trabajo Unitaria) y los socialistas de la UGT. el órgano de su tendencia convertido en diario. pero. Mas al mismo tiempo. que consideraba cancelada la experiencia con los republicanos y defendía la conquista del poder por la clase trabajadora. proclamaban que el programa del Frente Popular no podía resolver los problemas de España y que era necesario imponer la dictadura del proletariado.000 afiliados. monárquicos y carlistas. cada día más decidido a llevar asimismo hasta sus últimas consecuencias sus aspiraciones revolucionarias.situación en aquel importante período de las principales organizaciones españolas. en el que estuvieron representados más de 600. Porque al mismo tiempo que los trabajadores se radicalizaban. y otro tal vez minoritario. así como Claridad. motivada por el enfrentamiento de un sector posiblemente mayoritario encabezado por Largo Caballero. lo que logró fue debilitar la fuerza de los socialistas y facilitar la tarea sinuosa y soterraña del Partido Comunista. la experiencia del llamado «bienio negro» y el resultado de las elecciones de febrero. la agravación de la situación política coincidía con una fuerte crisis interna.de la necesidad de abandonar la vía parlamentaria para orientarse francamente hacia el golpe de fuerza. aunque contaba entonces con la dirección de la organización y de su diario. mucho más reducido. se asistía a un ascenso de las fuerzas reaccionarias. Incluso abogaron por la unión del Partido Socialista y del Partido Comunista en una sola organización. que como hemos visto tuvo una notable participación en el triunfo electoral de las izquierdas en febrero. por otra parte. falangistas. En efecto. Por todo esto. El 1 de mayo. habían convencido al sector contrarrevolucionario -militares. partidario de reanudar la antigua alianza con los demócratas republicanos y de limitarse a defender la República frente al peligro reaccionario. iniciada un par de años antes. muchos menos que en otras ocasiones pero más de los que podía suponerse a causa de la crisis que había atravesado. Por lo que concierne al Partido Socialista. Lo menos que puede decirse es que Largo Caballero logró lo contrario de lo que se proponía. interesa echar una ojeada a sus principales organizaciones. si es que en realidad se proponía algo concreto. considerando que el indudable prestigio de Largo Caballero entre los trabajadores españoles era suficiente para que todas esas unificaciones se efectuaran en torno a él. para dedicarse a cultivar la amistad con los comunistas. el cual pudo penetrar con fuerza en la UGT y apoderarse de las nuevas Juventudes Socialistas Unificadas. en las cuales tenían que reflejarse inexorablemente los acontecimientos políticos que entonces vivía España a ritmo acelerado. y propiciaron la unificación de las juventudes socialistas y comunistas. reunido en torno a Indalecio Prieto. único a sus ojos capaz de aplastar al movimiento obrero. convirtiéndose así el líder único e indiscutido. formado por Besteiro y sus amigos políticos. los largocaballeristas habían ayudado a enterrar las Alianzas Obreras. Largo Caballero. no consideraba llegado el momento de lanzar a la clase obrera a la conquista violenta del poder. pareció comprender la inutilidad de las insurrecciones locales llevadas a cabo a instigación de los grupos anarquistas de la FAI. pero que permanecía deliberadamente al margen de esta áspera lucha de fracciones: desde siempre se había opuesto a la colaboración gubernamental de los socialistas. en sus discursos. la CNT inició un nuevo Congreso en Zaragoza. El anarcosindicalismo. repito. Aún existía otro sector. Las terribles represiones sufridas en los . En realidad.

[. Así. Pero nadie se preocupó de establecer una línea de conducta ante los acontecimientos que se avecinaban. que ha vivido siete años bajo la dictadura. en cambio discute sobre la suerte que pueden correr los grupos de naturistas y nudistas «refractarios a la industrialización». En su preparación ha entrado más el concepto de la audacia que los restantes factores indispensables de organización y de circunstancias. mayor importancia tuvo para el Partido Comunista la unificación de las juventudes. Si no se produce una saludable reacción.»169.años anteriores. no obstante la debilidad de la fuerza sindical de estos últimos.. La fusión de los sindicatos socialistas y comunistas. de nuevo.. 125126. Ediciones CNT. el anarcosindicalismo confió en la improvisación. Enero quedó localizado en unos cuantos puntos. que desde el primer momento pasaron a depender de él. Ed. En este Congreso se resolvió por fin el problema treintista.] Al esbozar las normas del comunismo libertario. de la Comintern. La CNT. págs. les permitió lograr unas posiciones que más tarde aprovecharían con ventaja.. aunque sus efectivos continuaban siendo muy reducidos respecto a los de los socialistas y anarcosindicalistas. En el dictamen referente a las aspiraciones ideológicas de la CNT se decía: «.. [. 1971. la CNT va a pasos agigantados hacia el más castrador y enervante reformismo. Ni que decir tiene que ese desprecio de las realidades concretas -políticas y económicas. pudo por fin convertirse en ese período en una fuerza política de relativa importancia. pág. 120. reintegrando a todos los sindicatos expulsados por haber mostrado su disconformidad con la táctica faísta. París. No faltaron otras voces en sentido contrario. no lo presentamos como un programa único. vol. 170 José Peirats.. Una vez más. Estas vendrán. ha disminuido en gran cantidad. La CNT en la revolución española. págs. Y sigue a continuación una idílica descripción del comunismo libertario. I. vol.. rehuye el problema del poder. que proclamó el comunismo libertario en varios pueblos levantinos y andaluces] fue un error. el primer error revolucionario de la Confederación. El Partido Comunista. [. Ruedo Ibérico. Por ejemplo. La CNT de hoy no es la misma que la de 1932 a 1933.] En enero se cuenta con todo menos con los trabajadores. mejor dicho. de octubre a esta parte.no caemos nosotros en el error de los políticos que presentan soluciones definitivas para todos los problemas. tenía necesariamente que alentar ilusiones democráticas y precisaba el contraste para ir paulatinamente desengañándose y pasando a las filas de la revolución»168.habría de pagarlo muy caro meses después la CNT y con ella el conjunto del movimiento revolucionario español.] No caímos en la cuenta de que el proletariado. que no permita transformaciones. José Peirats. 145-146. merced a la creación del Frente Popular y a la condescendencia que le mostró ingenuamente Largo Caballero –lo que supuso la de toda su tendencia-.. y serán las propias necesidades y experiencias quienes las indiquen»170. mas no en su entusiasmo. 168 .. un delegado de Sagunto se quejó: «La organización. ha cambiado radicalmente. I. No faltaran las críticas a la actuación pasada. lógicamente. la savia anarquista que circulaba por sus arterias. Toulouse. las decepciones ocasionadas por los fracasos de los movimientos insurreccionales a que inconsideradamente se había lanzado ocasionaron cierta mella en su potencial.. un delegado de Pasajes afirmó: «Es preciso decir que el 8 de enero [se refiere al movimiento del 8 de enero de 1933. 169 El Congreso confederal de Zaragoza. 1955.. La CNT en la revolución española. si no ha desaparecido totalmente.

Empero. pasando de 30. «¿Cómo ha contribuido el Frente Popular al triunfo electoral de España?». con el Ejército como fuerza principal de choque. en fin. toda la miopía de la tendencia largocaballerista. Al mismo tiempo. ni las denuncias públicas. toda la incapacidad de los gobernantes republicanos. Se evidenciaba así. La Correspondencia Internacional. claro está. emplea toda clase de recursos contra éste. Madrid. como así ocurrió.Al mismo tiempo se afanaban en reforzar el Frente Popular merced a sus relaciones con los republicanos de izquierda y su decidido sostén al Gobierno. de cuya división el Partido Comunista sería el primer beneficiario. un golpe militar. se lanzó al ataque en las principales ciudades. como es sabido. minimizaban sus diferencias con la izquierda largocaballerista -partidaria de la conquista del poder por los trabajadores-.000 militantes. el 12 de mayo. especialmente los terroristas».que no había hecho otra cosa que frenar las reivindicaciones económicas y políticas de la clase trabajadora al mismo tiempo que permitía la conspiración permanente de las derechas y. comenzando por Azaña. insistiendo por otra parte en la necesidad de que ésta triunfara en el seno del Partido Socialista. pero no existía en el seno del Gobierno un solo ministro capaz de obrar con energía y tomar las medidas necesarias para impedir la sublevación. que había jugado inconscientemente la carta del fiasco republicano sin prever un golpe de Estado militar. pero habían logrado merced a su desmesurada representación parlamentaria participar de manera directa en la vida política del país. . Intensificó su propaganda hasta límites insospechados. en su doble juego. Mas su miopía política era incurable. la reacción española. el abandono de su anterior consigna en favor de los soviets y su insistencia en proclamar que aún no era la hora de la revolución socialista. Tenemos todavía mucho camino que recorrer juntos con los republicanos de izquierda»171. No habían faltado las advertencias. El antifascismo en nombre exclusivo de la democracia burguesa. derrotada por el impulso del pueblo laborioso. Así. campesinos sobre todo. puesto que entre los obreros más conscientes. Se alimentaban todos ellos de mera retórica. 11. concurría todo ello en su afán de colaborar a toda costa con los republicanos. 17 de abril de 1936. continuaba persistiendo una gran desconfianza hacia el Partido Comunista. en ella combinaba su sostén al gobierno burgués y su acción de cara a los trabajadores no exenta de demagogia. tal vez acrecentada a causa de su cambio fundamental de política. Temían. gracias a sus recursos que tenían que ser inmensos. Digamos que sus nuevos militantes se reclutaron entre los sectores más atrasados.000 a 60. pero 171 José Díaz. los de las zonas industriales. sus efectivos doblaron de enero a mayo. secundando el movimiento iniciado en Marruecos un par de días antes. dos meses antes de la sublevación militar. su diario Mundo Obrero afirmaba: «La reacción fascista. cumpliendo así la misión que Moscú les había asignado después de las decisiones adoptadas por el VII Congreso de la Internacional Comunista. presidente de la República.LA GUERRA CIVIL Y LA REVOLUCIÓN El 19 de julio de 1936. Lo único que permanecía inalterable en los comunistas era su fidelidad incondicional a la Unión Soviética. todo el fracaso del Frente Popular -defendido por los comunistas. trágicamente. José Díaz: «Debemos luchar contra toda clase de manifestaciones de impaciencia exagerada y contra todo intento de romper el Frente Popular prematuramente. Escribió su secretario general. Todavía no eran muchos.

EL DERRUMBAMIENTO DEL ESTADO Y LA TRASCENDENCIA DE LA REVOLUCIÓN La sublevación militar en Marruecos. extendiéndose también a las regiones agrarias de Aragón y Levante. no obstante es preciso tener en cuenta ese hecho capital de que es la reacción la que se decide a atacar. Por eso. cuando se produce el choque del 19 de julio. el Estado se derrumbó como un castillo de naipes al menor soplo y la República quedó a la intemperie. fueron las fuerzas contrarrevolucionarias las que primero se lanzaron al ataque. A partir de aquel momento no hubo más poder en media España que el Ejército rebelde. sin protección alguna. sobre todo frente a un Ejército cuyos mandos habían preparado la sublevación minuciosamente. bien o mal. fracasó un intento de ponerse de acuerdo con los sublevados. Hubo que haber vivido aquellos días para comprender el verdadero sentido de la libertad. La historia no les había enseñado gran cosa. ya que el fascismo y la reacción se extendían por gran parte de Europa. mientras en la otra media el poder pasó a la calle. el deslumbramiento provocado por aquellas jornadas cegó todo espíritu crítico. como sucedió en otras revoluciones y en otros países. La revolución se produjo principalmente en Cataluña y Asturias. Si bien es cierto que los trabajadores respondieron adecuadamente. tampoco habían previsto algo capaz de llenar ese vacío que se produjo por la fuerza de los acontecimientos. caso particular por ser una ciudad sitiada a las pocas semanas. conoció una situación algo diferente. El Gobierno se apresuró a dimitir. los trabajadores se encontraron desde el primer instante ante dificultades inmensas. Ahora bien. No se trataba. ocultaban un verdadero reflujo. que se aspiró a plenos pulmones. sorprendió a cuantos gravitaban en tomo a las instituciones republicanas y a bastantes dirigentes obreros. cuyo objetivo primero era acabar con el movimiento revolucionario. todo cuanto había servido de base al Estado. sino de dos clases opuestas que se sentían mutuamente con fuerzas para dar la batalla final y dirimir definitivamente la supremacía. como la del general Primo de Rivera en 1923. Las organizaciones obreras. Madrid. por su parte. creían en un irresistible flujo revolucionario. un simple pronunciamiento. por lo que a las zonas industriales se refiere. la policía. Ahora bien. Hasta cabe afirmar que las cosas fueron mejor cuando imperó la improvisación revolucionaria que cuando más tarde se reconstituyeron las instituciones y demás órganos estatales. consistió en un ascenso paralelo de las dos fuerzas antagónicas que se disputaban la hegemonía y que inexorablemente tenían que chocar. En esta última. siendo así que tales acontecimientos. hubo que improvisar todo y todo se improvisó. así como su extensión a toda España. pasando en algunos lugares de la defensiva a la ofensiva. Casi todo el mundo vio confirmado el optimismo de los que. es decir. hay que advertir que cuando se habla de revolución española se generaliza más de la cuenta. desapareció por completo el Ejército. tras el movimiento huelguístico de junio en Francia. con frecuencia más bien que mal. incluidas las obreras. produjo en los lugares donde no triunfó el efecto contrario: abrió la caja de Pandora y la revolución se extendió impetuosamente. de una clase que se fortalecía mientras la otra se debilitaba. producidos a contrapelo de la marcha de la historia. En fin. La mayor parte de las organizaciones. allí donde la sublevación militar fracasó. Y sin embargo. considerando en su ceguera que el golpe militar sería una asonada más. no fueron capaces de comprender algo de veras evidente: que el fenómeno que tuvo lugar en España durante los meses que siguieron a las elecciones de febrero. la burocracia. y . pues.tenían más miedo a una revolución socialista. La sublevación militar.

Trotski. las industrias textiles y del papel. puede afirmarse que la revolución española. resultó la más honda y rápida de cuantos ejemplos ofrece la historia. 42-44. tranvías y autobuses. 1962. Esta fue la fuerza de los trabajadores españoles. las plantas alimenticias y las cervecerías. Tenía. Burnett Bolloten. La revolución española (Las izquierdas y la lucha por el poder). Las propiedades agrícolas fueron expropiadas. una revolución sitiada desde el primer día. 185. al mismo tiempo que reorganizó la economía gracias a los sindicatos. en un discurso pronunciado en Valencia a comienzos de agosto. es decir. ha estado. mas asimismo su debilidad. así como una multitud de otras empresas. En efecto. Fue. para así desvirtuar el carácter de la revolución y apaciguar la inquietud de las democracias occidentales.. pág. a cuantos en la zona republicana querían limitarse a la defensa de la democracia. En parte alguna se transformó el orden social tan radicalmente y en forma tan rápida. fueron incautadas o controladas por comités de obreros [. Ahora bien.]. fueron asimismo incautados o controlados. a la Unión Soviética. Tenía que serlo. Ed. como trataron de hacer desde el primer día en la zona republicana. en cierto modo. No solo fueron los capitalistas los expropiados. . a las potencias capitalistas. los taxis y las embarcaciones. pues. los campesinos. págs. las fábricas de botellas de cristal y las perfumerías. la socialista UGT y la anarcosindicalista CNT. sino igualmente la pequeña burguesía. a la revolución española de julio es tomar como escenario principal el ofrecido por Cataluña y Asturias. puesto que tuvo que hacer inmediatamente frente a la hostilidad interior y exterior: a los ejércitos franquistas. a los estalinistas. se apoderaron de la tierra y establecieron sus colectividades. aunque limitada geográficamente.. su justicia. Un autor que estudió con atención este primer período de la revolución española escribió: «En aquellas provincias donde la revuelta había fracasado. los almacenes y hoteles. gracias a su peso específico en la economía del país. no por debajo. que se trataba de «una revolución proletaria más profunda que la propia revolución rusa». por su parte. partido burgués. Los ferrocarriles. los obreros de las dos federaciones sindicales..»173. las fábricas de maquinaria y automóviles. Los cines y teatros.el País Vasco. los comerciantes y negociantes. dos regiones además donde la nula o escasa fuerza comunista no podía frenar los impulsos revolucionarios. donde dominaban los nacionalistas.. las industrias eléctricas y químicas. razón Nin cuando afirmó. Referirse. Jus. Escritos sobre España. los periódicos e imprentas. cuya amistad interesaba a Stalin. Los archivos notariales y los registros de la propiedad fueron quemados [. México. quisieron aplicar de nuevo una política de Frente Popular. a su nivel político y cultural. sino por encima del proletariado ruso de principios de 1917»172. Desde el primer día de la revolución. no conoció la menor transformación revolucionaria. algunas se colectivizaron y otras quedaron divididas entre los campesinos. Esto mismo lo reconoció en parte Trotski meses después.. El proletariado impuso sus milicias. las minas y fábricas de cemento. restaurantes y bares. se incautaron de la mayor parte de la economía. Los cambios económicos en la ciudad y en el campo no se limitaron a la capa privilegiada de 172 173 L. las compañías de luz y fuerza eléctrica.. las fábricas de gas y servicios de agua. los artesanos y pequeños fabricantes. su policía.]. por tanto. puesto que la revolución no se detuvo ante nada ni ante nadie. al escribir: «El proletariado ha dado muestras de cualidades combativas de primera magnitud.

en el término de pocas semanas. destruir todo un ejército.la sociedad. ni una República que les había perseguido hasta el mismo 19 de julio. La clase trabajadora de Cataluña. sobre todo en Barcelona. L´increvable anarchisme. que a pesar del desorden económico. pág. Un anarquista español resume por su parte la situación creada entonces. compañeros. Con el hundimiento del Estado cayeron también por tierra todas las barreras. pero cabía añadir que al cabo de cuentas la clase trabajadora dependía de lo que hicieran sus organizaciones. la dirección de la guerra»175. sino más bien y ante todo de oponerse al enemigo más inmediato. No es que tengan miedo de los golpes o del combate. destruir su engranaje. el espíritu de iniciativa logró en ciertos aspectos verdaderos milagros. ya no hay necesidad de derrocar el Estado: se había hundido. haciendo hincapié en la particularidad Este discurso de Andrés Nin figura en su libro Los problemas de la revolución española. 175 Luis Mercier. LA IMPORTANCIA DEL PAPEL DE LA CNT Las masas anarcosindicalistas. En estos dos importantes sectores -el de la economía y el de la guerra. en el aspecto político. los obreros de España. pronunciado en Barcelona el 6 de septiembre. sobre todo. Unión Général d'Editions. 174 . Y no obstante. por lo que los trabajadores no se quedaron a medio camino y transformaron la economía por completo. ¿Pensáis que representa poca cosa. París. pero tenemos ya mucho ganado. han demostrado en estas cuantas semanas de lucha su espíritu de sacrificio y su capacidad de organización. Un buen conocedor del anarcosindicalismo lo explica bien en las líneas siguientes: «En Cataluña. lucharon denodada y heroicamente para impedir el triunfo de la sublevación militar. en otro de sus discursos. ni que les angustiaran los problemas más urgentes. 120. 1970. sus dirigentes máximos no supieron qué hacer y naufragaron lamentablemente. ya que las organizaciones obreras y campesinas aseguraban la continuidad de la vida comunitaria y la mejoraban. Su actuación fue decisiva. la clase trabajadora haya triunfado en la empresa de que funcionen todos los servicios públicos y la vida se desarrolle con la normalidad que todos veis? Yo os digo que el espectáculo que ofrece hoy la clase trabajadora de nuestro país hace concebir las más grandes esperanzas»174.los militantes anarcosindicalistas. Por desgracia. Son las dimensiones del vacío que tienen que llenar. la que tenemos ante nosotros. Sí. lo que les produce súbitamente un sentimiento de inferioridad. Nin. puesto que han demostrado que sabían batirse y aceptar la muerte. No se trataba para ellas de defender un Frente Popular que habían premeditadamente ignorado. sin aguardar órdenes o indicaciones superiores improvisaron con excelentes resultados. el más peligroso. la diplomacia. 183-184. dijo: «Es una lucha dura. se apresuraron a formar milicias armadas para enviarlas a los nacientes frentes de guerra. mostrando de esta manera un claro instinto de clase. el comercio exterior. los militantes más destacados del movimiento anarquista son presa del pánico. también de fundamental importancia. fieles a su tradición revolucionaria. compañeros. destruir su disciplina y constituir un ejército nuevo? ¿Os parece poco esfuerzo. al mismo tiempo que en la retaguardia imponían el orden revolucionario y sus sindicatos organizaban sin perder tiempo la producción. Lograda esta primera y capital victoria. difícil. la naturaleza de los asuntos internacionales. lo desconocido de la guerra moderna. págs. Se sienten sin disposición alguna para las tareas que clásicamente dependen del Estado: la hacienda nacional.

editado por Tierra y Libertad. que significa la colaboración». dueño absoluto de la situación. al igual que la naturaleza. Fiaban en la palabra y la persona de un demócrata catalán y mantenían y sostenían a Companys en la presidencia de la Generalidad»178. ¡Qué lejos quedaban aquellos levantamientos armados de los años 1932 y 1933 para imponer el comunismo libertario! Como la sociedad. encontró un tercer camino. que desempeñó un importante papel en la orientación del anarquismo durante la revolución española. llegado el momento de la explicación. otro de los dirigentes anarquistas. Sin embargo. En erecto. Para García Oliver. en julio de 1937. resultaba poco menos que fatal. el más inesperado y el peor de todos: permitir que subsistiera el poder estatal. dueño el pueblo de los destinos de la nación y de sus propios destinos. imponer nuestra voluntad absoluta. facilitar su reconstrucción y dejar que se apoderaran de él otras fuerzas contrarias precisamente a la revolución. pero nosotros no creíamos en la dictadura cuando se ejercía contra nosotros y no la deseábamos cuando la podíamos ejercer nosotros en daño de los demás»177. el escritor anarquista Santillán. la liquidación continua de todas las conquistas revolucionarias. El movimiento anarquista. 169. que no aceptaron un poder revolucionario porque significaba dictadura. Ya no se trataba de propagar las bondades del comunismo libertario. Años más tarde. Por qué perdimos la guerra. la alternativa quedaba planteada en los términos siguientes: «O el comunismo libertario. desarticulado el gobierno central y el de la Generalidad. El anarquismo español se halló de esta manera cogido en el engranaje del Estado ya reconstruido y lo que aconteció más tarde. paradójicamente. o la democracia. Y . Por vez primera en la historia. pág. 1940. Porque una cosa era evidente: el destino de la revolución española dependía de la política que adoptara la CNT y la FAI. aún puntualizó más: «La CNT y la FAI se decidieron por la colaboración y la democracia. es decir. Dos caminos se le ofrecía y solo dos: ser consecuente con su pasado ideológico y liquidar definitivamente todo poder estatal o bien apoderarse del mismo -solo o con otras fuerzas obreras. reveladas la CNT y la FAI como fuerza predominante. a falta de un poder político revolucionario se reconstituyó el antiguo poder burgués. el anarquismo se encontraba dueño de la situación en una región eminentemente industrial. el anarcosindicalismo se vio obligado a pasar de la mera especulación idealista a la concreción pura y simple de los hechos.. La CNT en la revolución española. no soporta el vacío. Y los dirigentes anarquistas. vol. Barcelona. democracia.en que se halló el anarcosindicalismo: «Finalizaba el 20 de julio una de las fases más decisivas de la contienda. Buenos Aires. Ediciones Imán.para emplearlo como instrumento de lucha. surge la necesidad de articular el orden revolucionario. por si fuera poco. 158. I. 177 176 . declarar caduca la Generalidad e instituir en su lugar el verdadero poder del pueblo. Así se arrojó por la borda muchísimos años de José Peirats. dieron su visto bueno a un poder burgués que quería decir. renunciando al totalitarismo revolucionario que había de conducir al estrangulamiento de la revolución por la dictadura confederal y anarquista. sino de dar una orientación precisa al triunfo revolucionario. se ve frente a uno de los dilemas más trascendentales»176.. pág. que es igual a la dictadura anarquista. Diego Abad de Santillán. Hablando en plata: los anarquistas habían tenido en sus manos el destino de la revolución y lo dejaron escapar. escribió: «Podíamos ser únicos. 178 Véase el libro De julio a julio.

intransigente apoliticismo. que la actitud de ambos dirigentes socialistas discrepara también ante la posición que cabía adoptar una vez declarada la guerra civil. partidarios como su jefe político de la revolución socialista. No puede sorprender. Era el Gobierno tipo de Frente Popular. es decir. única manera de ganar asimismo la guerra. La tendencia representada por Indalecio Prieto se había esforzado en las semanas anteriores. Pero casi al mismo tiempo. merced a la movilización de todos los elementos contrarrevolucionarios o no revolucionarios. Sin embargo. Largo Caballero. coincidiendo así con los comunistas. Es preciso que todos los instrumentos del Estado. ya citado. de Madrid. Y así sucedió: el 5 de septiembre se formó un nuevo Gobierno presidido por Largo Caballero. puesto que nada hacía por plasmar en la realidad sus palabras. era donde se expresaba más claramente el pensamiento político de los largocaballeristas. con el pretexto de que éste no jugaría más que un papel de mera fachada. SOCIALISTAS Y COMUNISTAS El Partido Socialista se hallaba profundamente dividido cuando se produjo la sublevación militar. ya se preparaba a reemplazar al republicano Giral a la cabeza del Gobierno. constituye el primer paso hacia una especie de capitulación. 121. Así. afirmó dicho periódico: «Estamos. Y el 22 del mismo mes puntualizó aún más su posición: «La revolución es el aniquilamiento económico del fascismo. pág. en cambio. adversario de colaborar de nuevo con los republicanos. comenta acertadamente: «La aceptación por parte de los anarquistas de la reconstitución de un gobierno oficial republicano. hay que señalar que su actitud resultaba en general pasiva. y especialmente el Ejército. A decir verdad. siendo así que el movimiento sindical detentaría la fuerza efectiva.. en obtener la formación de un Gobierno republicano-socialista que fuese capaz de hacer frente a los acontecimientos que se avecinaban. El diario Claridad. conocedora de lo que se tramaba en el Ejército. proseguía empleando el mismo lenguaje revolucionario de antaño y afirmando que era preciso llevar la revolución hasta sus últimas consecuencias. en un profundo proceso revolucionario. Su débil peso inicial será rápidamente lastrado mediante la intervención soviética y las intrigas de las potencias llamadas democráticas»179. . por obra de la intentona militar. el primer paso. del que formaban parte seis socialistas. de cualquier Gobierno. El Estado oficial se desarrolla rápidamente. sean también revolucionarios». a los pocos días de producirse la rebelión militar. pues. que cumpla los fines de desarmar al pueblo y 179 Luis Mercier. sino por una España en que estas castas sean raídas definitivamente». Para Prieto tratábase de defender la República y solo la República. L'increvable anarchisme. El pueblo no lucha ya por la España del 16 de julio. El propósito no prosperó a causa de la irreductible negativa de Largo Caballero. por tanto para aniquilarle también militarmente. Un anarquista analizó más tarde con indudable visión política este acontecimiento: «Lo importante es hallar algo que permita reconstruir el aparato del Estado. que era todavía una España dominada socialmente por las castas tradicionales. el 1 de agosto. Largo Caballero comenzó a atenuar sus declaraciones revolucionarias y a referirse a la defensa de la democracia. poner las riendas en manos de un Gobierno. que los comunistas habían preconizado después de las elecciones de febrero y que Largo Caballero rechazó siempre. Mercier. dos comunistas y cuatro republicanos de izquierda..

no cambiaron su línea política consistente en presentar el Frente Popular como organismo dirigente de la República. .].. Azcárate.] Y el “Lenin español” servirá de puente para la etapa más trágica de la revolución española»180.»183. Y sin embargo. 255. Consecuente con su política de defensa de la democracia burguesa. que ponga la camisa de fuerza a la revolución. aún treinta años después los comunistas cantaron las excelencias del mismo: «El mérito histórico del Gobierno Giral es que supo aceptar y tomar acto de las nuevas realidades político-sociales que estaban surgiendo en España. fue un movimiento en el que se entremezclaron aspectos de espontaneidad y de organización. éste adoptó una serie de medidas jurídicas que legalizaban situaciones de hecho creadas por las masas. que respondía a la nueva posición de la Internacional Comunista y a los intereses de la Unión Soviética. Largo Caballero es el hombre-providencia. No obstante. En suma. pág. los comunistas tuvieron que asistir impotentes a la riada revolucionaria de los primeros días. ¡Viva el Frente Popular! ¡Viva la unión de todos los antifascistas! ¡Viva la República del Pueblo!»181. vol. por su parte. dispuestos a defender la República [. Y es que ese Gobierno servía la ficción propagada por la Internacional y por el Partido Comunista de que se trataba de una lucha entre el fascismo y la democracia.reducirle a la obediencia. 182 Ibídem. pueblo laborioso: Todos en pie. Editorial Progreso.. pero lo hicieron a regañadientes. con cuatro ministros. En realidad este Gobierno se limitó -¿qué otra cosa podía hacer?. que en aquellas primeras semanas de la guerra civil no representaba nada. 1967. Pese a que en el Gobierno no figuraba ni un solo representante de la clase obrera.] La posición extremista de Largo Caballero en el seno de su partido. 183 Ibídem. sin contrapartida alguna. 199. L. aceptaron la creación del nuevo Gobierno Largo Caballero fue porque no tenían más remedio. I.. el 5 de septiembre. antifascistas. Balaguer.a registrar sobre el papel lo que se hacía en la calle. que cabía defender por encima de todo.. pág. con su lógica inexorable. pág. los anarquistas entraron en ese mismo Gobierno dos meses después. La CNT en la revolución española. Moscú. Los comunistas. 122. debilitaba la unidad de las fuerzas 180 181 José Peirats. [.. y muchas veces sin esperar los llamamientos o directivas de las organizaciones obreras y democráticas existentes»182. 265. I. le destacan como hombre de la situación. Dolores Ibárruri declaró en nombre del Partido Comunista desde Unión Radio de Madrid: «Trabajadores. etc.. La espontaneidad se manifestaba en que las masas populares se lanzaban a la lucha por impulso propio. Dolores Ibárruri. De todas formas. Para ello... el Partido Comunista sostuvo al Gobierno Giral. Si más tarde. M. vol. su prestigio personal ante las masas ugetistas. No en vano escribieron: «La crítica sistemática y negativa de Largo Caballero contra el Gobierno Giral y los partidos republicanos entorpecía la tarea urgentísima de crear una dirección única y responsable de la guerra. En la noche del 18 al 19 de julio. [. Ellos mismos lo reconocieron: «En su arranque. Las concesiones iniciadas en Barcelona el 19 de julio se proseguían. El Partido Comunista os llama a ocupar un puesto en el combate para aplastar definitivamente a los enemigos de la República y de las libertades populares. durante la cual los trabajadores prescindieron del Frente Popular y de República.. la consideración de que es objeto en los medios confederales y anarquistas. pág. Guerra y revolución en España.

que comprendieron inmediatamente las posibilidades que se les ofrecía. la militarización de las milicias. una sublevación militar. 7) reparto de las tierras de los grandes propietarios entre los campesinos pobres. en aquellos primeros días de julio de 1936. victorioso en algunas provincias y capitales. en la medida en que éste les permitía ampliar su influencia en los distintos estamentos gubernamentales y sobre todo en el nuevo Ejército republicano.antifascistas y alentaba los planes aventureros de los anarquistas. Meses más tarde. 4) pago de los jornales de los días de huelga. de taller y de mina.a aplastar la sublevación. cuando Largo Caballero se dio cuenta de la trampa en que había caído y trató de ponerles un freno. se diría que España entera no pudo retener su estupor. También había insistido en que sería el año de la revolución o de la contrarrevolución. no comprendieron el alcance real de los acontecimientos. si cabe. merced a ese Gobierno Largo Caballero los comunistas pudieron ir ganando sólidas posiciones y extender su influencia. 9) depuración de los cuerpos armados y elección de sus jefes por los soldados y guardias. por la intervención soviética. quizá víctimas de la obnubilación del levantamiento militar. EL POUM Todas las organizaciones temían. 2) aumento del 10 por 100 de todos los salarios inferiores a 500 pesetas mensuales. que hizo de ellos sus principales agentes y sus únicos beneficiarios. 10) mantenimiento de las milicias armadas. cuando la rebelión militar se produce. desde luego. Y sin embargo. Porque debe tenerse en cuenta que fue dicho Gobierno el que inició la reconstrucción del Estado republicano. La prueba la tenemos en las reivindicaciones que su Comité ejecutivo lanzó el 24 de julio: 1) Semana de trabajo de treinta y seis horas. ¿Cuál fue la actitud del POUM entonces? Digamos que tampoco escapó a la miopía mostrada por las demás organizaciones. puede afirmarse que en aquellas fechas ningún partido ni central sindical estuvo a la verdadera altura de las circunstancias. . 11) consejo sumarísimo contra los jefes de la insurrección 184 Ibídem. hasta que los reveses de la guerra y el postrer golpe del coronel Casado puso punto final a su hegemonía. del socialismo o del fascismo. 3) reducción del 25 por 100 de los alquileres. pág. Las organizaciones. Con éste se convirtieron en los dueños de la situación. decisivamente ayudados. 8) revisión del Estatuto de Cataluña en sentido progresivo. la reorganización de la policía y el establecimiento de una nueva burocracia estatal. En efecto. Los comunistas. los comunistas provocaron su dimisión y reemplazamiento por un hombre que les era más dócil: el doctor Negrín. abandonaron sus reservas hacia Largo Caballero y se convirtieron en sus más ardorosos defensores. Nos referimos a las masas obreras porque aparecieron desde el primer día como infinitamente más audaces y avanzadas que sus organizaciones. El POUM había denunciado públicamente esta posibilidad. encaminados a liquidar la República y el Frente Popular»184. todo ello en detrimento de la revolución. Y con todo. Pero mayor asombro provocó. 5) subsidio a los obreros en paro forzoso. 6) control de la producción mediante comités de fábrica. que no se limitaron -allí donde pudieron. sino que desencadenan el proceso revolucionario más hondo que conoce la historia: la transformación de todo el orden político y económico. Algo así como si una cosa fueran las predicciones políticas y otra muy diferente la realidad brutal de los hechos. 264. la inmediata reacción de las masas obreras.

hayan pasado por alto este plan de reivindicaciones. que esa juventud o debilidad contara en la correlación de fuerzas. Pero si el POUM consideró desde el principio que el porvenir de la revolución dependía en gran parte de la actitud que adoptaran la CNT y la FAI. recordemos a los aficionados a los ejemplos históricos que los bolcheviques tenían tras de sí. ¿No será que la revolución también les sorprendió? 186 L. dígase lo que se quiera. I. pero en general no reflejaban los cambios que estaban en trance de realizarse. por tanto. ni menos aún por buscar un amparo ante los ataques estalinistas. 24 de julio de 1936. 85. 187 Fernando Claudín. sino más bien como un primer intento en el camino de la unificación de las fuerzas marxistas revolucionarias. no tuvo tiempo para desarrollarse convenientemente y por ende para hacer frente a la situación con posibilidad de dirigirla u orientarla. señalando que la guerra y la revolución eran inseparables. . Confinado prácticamente a Cataluña. Ahora bien. sobre todo en el económico. El 19 de julio. 185.fascista185. La révolution russe. pág. política llevada a cabo con catastróficos 185 Avant -órgano del POUM en catalán-. Algunos de estos puntos correspondían a la nueva situación. No deja de sorprender que los trotskistas. el POUM llevaba diez meses escasos de existencia cuando se produjo el 19 de julio. allí tropezaba con la influencia aplastante del anarcosindicalismo en los principales núcleos proletarios. tanto en el terreno político como en el económico. Y al mismo tiempo le acosaba la hostilidad implacable del Partido Comunista»187. cuando la revolución de 1918: «los espartaquistas eran todavía demasiado débiles para tomar ellos mismos la dirección»186. llegó demasiado pronto y cogió al POUM sin estar organizado debidamente. No cabía entonces otra política. Así era. II. el motivo no fue otro que tener plena conciencia de que el anarcosindicalismo contaba con los militantes más abnegados y combativos de la clase trabajadora española. siempre lanza en ristre para arremeter contra todo lo divino y humano. Tratar de establecer una diferencia entre dirigentes y dirigidos. No es casual que pocos días después.Trotski. vol. esta convicción no fue óbice para que el POUM señalara a su debido tiempo. más de una docena de años de organización. por ejemplo. sobre todo con respecto a los anarcosindicalistas. no fue por puro «seguidismo». pero expresado en el tono debido a compañeros y no con los exabruptos a los que se inclinaba con facilidad Trotski. Pero sus fuerzas eran muy limitadas. Claudín dice: «Para el POUM estaba claro el carácter socialista de la revolución española y propugnaba la instauración de un poder proletario. Prescindir de ellos y combatirlos en nombre de diferencias ideológicas resultaba profundamente erróneo. lo cual no dejó de repetir en su prensa. Demasiado joven. Es lógico. lo que consideraba equivocado y peligroso en la conducta de la CNT-FAI. el POUM se mostrara partidario de un poder obrero capaz de llevar adelante la revolución socialista y de vencer la sublevación militar. pág. En cambio. vol. al producirse la revolución de 1917. en la que el POUM apareció como una pequeña minoría. en especial los últimos. era caer en la aberración del llamado «frente único por la base». La crisis del movimiento comunista. ni por complejo de inferioridad. pues. tampoco se consideraba como el gran partido obrero que necesitaban los trabajadores españoles. Sin embargo. Además. Algo semejante le ocurrió a la Liga de Espartaco en Alemania. y querer luego enfrentar a éstos con aquéllos. comprendiendo al fin el verdadero sentido de los acontecimientos.

4-5. Por eso la posición del POUM resultaba dificilísima. .resultados por la Internacional Comunista durante los años comprendidos entre 1928 y 1933. Este fue. pues. 3) haber cedido a la presión de los estalinistas para que el POUM fuera eliminado del gobierno de la Generalidad. pueden afirmar que el POUM se equivocó de cabo a rabo. Y en las condiciones particulares imperantes en España en 1936-1937 hubiera supuesto. Es indudable que existió una especie de ineluctabilidad que hizo que dicho partido. lo que desde el punto de vista táctico incluso privaba a la CNT-FAI del sector más afín a ella en muchas cuestiones. Prefacio al libro de Andrés Nin Los problemas de la revolución española.. los destinos de la revolución. no tuviera más remedio que aceptar los hechos consumados y sumarse a ellos aunque los reprobara. el aislamiento total del POUM y facilitado la acción represiva llevada contra él por los estalinistas.. que hacer una política que contara con el anarcosindicalismo y tratar de impedir que en su torpeza política hiciera el juego a los sectores que se proponían limitar la acción de los trabajadores a la defensa de la democracia. sobre todo de la primera. en última instancia. que supuso la reaparición como mayoría de los partidos pequeño-burgueses republicanos [. al igual que el conjunto de la clase trabajadora española. durante la guerra jamás el trabajador español situó en un mismo plano a Largo Caballero y a Franco. pueden argüir que el POUM fue presa del fatalismo y se limitó a seguir a la CNT-FAI como si fuera su sombra. como más de una vez escribió Trotski. Había. principalmente: «1) Su aceptación de la disolución del Comité de Milicias en Cataluña. víctima de los errores capitales en que incurrieron tanto la CNT como la FAI.]. la lucha contra éste impidió a la mayoría -incluso a bastantes dirigentes anarquistas. precisamente cuando éstos habían demostrado su fuerza y la debilidad del poder contrarrevolucionario de la Generalidad»188. es decir. 4) haber entregado desarmados y sin garantía a los trabajadores de Barcelona después de las jornadas de mayo de 1937. que desde el momento en que los obreros y campesinos no eran dueños absolutos de su destino igual les daba Franco que Largo Caballero. 2) el reconocimiento de la insignificante fuerza sindical influida en la región catalana por los estalinistas. No solo trataba de impedir males mayores. puesto que el gran peso de esas dos organizaciones. un hecho contaba más que todas las consideraciones políticas: la guerra. El que esto no se haya conseguido. Es más. aun previendo las nefastas consecuencias de ciertas decisiones. organización sindical afecta al POUM.calibrar la política nefasta de aquéllos. además. Se ha olvidado por algunos una circunstancia particular: se vivía la guerra y para la mayoría lo capital era ganarla. la lucha contra las tropas del Ejército enemigo. Un joven historiador 188 Juan Andrade. mucho más importante y de mayor raigambre entre la clase trabajadora catalana. sino asimismo y sobre todo de no enfrentarse inútilmente a las masas trabajadoras. sin jamás descender al ruedo. para las cuales. ni siquiera a Negrín y a Franco. págs. Afirmar. tenía ineluctablemente que determinar. para los cuales únicamente cuentan los efectos prácticos. Esos errores fueron cuatro. Únicamente los aficionados a ver los toros desde la barrera. No. ¿significa acaso que la táctica era errónea? Solo los vulgares pragmáticos. en uno u otro sentido. resulta una aberración fruto sin duda del más puro y estéril esquematismo. en lugar de establecer el pacto de unidad sindical con la FOUS.

Este se encontró solo. la disolución del Consejo de Milicias y de los diferentes Comités locales verdaderos órganos de poder-.catalán. se hubieran llevado a cabo tanto con el POUM como sin el POUM. El POUM se enfrentó entonces al estalinismo en las peores condiciones posibles.. Todo lo demás. que lo condenaba al holocausto. Andreu Nin: su evolución política (1911-1937).]. 1975. de unidad antifascista.. Sin embargo. después que la CNT aceptó formar parte de ella. este hecho hubiese podido ser fácilmente calificado de contrarrevolucionario y podido separar al POUM de las masas obreras catalanas»189. refiriéndose a la entrada del mismo en el Consejo de la Generalidad.. La révolution espagnole. . Los anarquistas españoles y el poder. cuando en nombre de la solidaridad obrera pidió el derecho de asilo en Cataluña para Trotski. Por otra parte. el innegable gran mérito histórico del POUM. imperaba igualmente en Europa una extrema docilidad hacia Stalin. incluidos sus errores tácticos. página 222. Solo se halló igualmente cuando denunció los procesos de Moscú de 1936-1938. Zero. como consecuencia de la decisión de la CNT-FAI de entrar en el Consejo de la Generalidad. Lorenzo. los anarquistas no querían oponerse a los comunistas por temor a que la Unión Soviética suspendiera todo envío de armas. LAS CRÍTICAS DE TROTSKI Ante los acontecimientos iniciados en España el 19 de julio. puesto que la Unión Soviética aparecía como el único país que ayudaba al pueblo español en su lucha contra las tropas franquistas. ahora es evidente que el bloque con los radicales significa la preparación ilegal del golpe de Estado militar por el Estado mayor 189 Pelai Pagès. al igual que los socialistas. su acción. resulta de poca monta. 192 Ibídem. Si el POUM hubiese quedado fuera de esta unidad. 333-334. 190 César M.en el momento de constituirse éste. comentó: «. 191 L. desenmascarándola en su verdadero carácter de clase.Trotski. Estos. Y añade: «Para los obreros franceses. por lo visto.». que se mantendría como un mito durante toda la guerra. Trotski muestra una doble satisfacción: sus pronósticos. cuando condenó la política de nointervención en España practicada por la URSS durante los dos primeros meses. víctima asimismo del intervencionismo italiano y alemán. cuando estigmatizó sin equívocos la intervención soviética en nuestro país. En la página 212 dice a este respecto: «La CNT no tomó la defensa del POUM por varias razones [. Bilbao. 335. París. Ed. tanto cuando formó parte de la Generalidad como cuando fue excluido de la misma por presión de los estalinistas y ante la indiferencia de los anarquistas.. sirvió para que el estalinismo se descubriera y apareciese tal como era en realidad: un partido que con la máscara del antifascismo y de la democracia trataba de imponerse por todos los medios a las otras organizaciones para implantar su propia dictadura totalitaria. ¿Por qué en Francia? Pues porque Trotski considera que «las jornadas de julio en España complementan y profundizan con extraordinaria fuerza las lecciones de junio en Francia».. al cabo de cuentas. págs. Este fue. Ruedo Ibérico. Ed. etc. había llegado a la conclusión de que las armas rusas tenían más valor que la solidaridad de clase190. 1972. tanto en los medios intelectuales de izquierda como en amplios sectores socialistas. «se han confirmado»191 y «serán de una importancia histórica para el desarrollo de la IV Internacional tanto en Francia como en cualquier parte»192.. pág. empezaba a tomar cuerpo la consigna de unidad contra el enemigo común.

los talleres y las fábricas pasen desde ahora mismo de las manos de los capitalistas a las del pueblo. 138. pues las unidades que no se habían sublevado fueron disueltas. pues. Por lo demás. requisado por el POUM para alojar a sus simpatizantes y delegados extranjeros. pág. no rayó entonces a gran altura. cuando Trotski escribió esas líneas el Ejército no existía en la zona revolucionaria. Maurín y Nin. La carta no llegó a manos del interesado y fue encontrada. Trotski continúa sin preocuparse gran cosa por la revolución que se lleva a cabo en España. a los Estados mayores de las milicias más próximas»195.francés. Es decir. pág. a la realización de este programa [de la revolución socialista] en las zonas donde el poder se halla en manos de los obreros. en el cual patentiza una vez más su deficiente información y su impenitente idealismo. En su carta al Secretariado Internacional de la organización trotskista. Ahora bien.Trotski. Una vez más. Trotski envió esta carta por correo ordinario al Hotel Falcón. Los obreros deben experimentar una rabia particular contra Nin y sus amigos. los capitalistas y terratenientes. El Ejército fascista no resistirá veinticuatro horas a la atracción de ese programa: los soldados entregarán a sus oficiales. con la protección de Daladier. 196 Incomprensiblemente. Su clarividencia política. estaban encarcelados o fueron víctimas de los pelotones de ejecución. Todo cuanto se le ocurre decir es lo siguiente: «Se discierne hoy con mayor claridad igualmente el crimen que han cometido a principio de año los dirigentes del POUM. No deja de . Trotski aconsejaba abrir una puerta que ya estaba abierta de par en par. tampoco la revolución española sirvió en lo más mínimo «para el desarrollo de la IV Internacional». la revolución no se produjo en Francia -donde no podía producirse-. habían desaparecido. pág. Escritos sobre España.»194. ministro de la Guerra»193. disolver. Escribe: «Es preciso proclamar que la tierra. en lugar de impregnarnos de la mayor desconfianza hacia la burguesía radical? Ahora tenemos que pagar con nuestra sangre vuestros errores. puesto que el interés de Trotski continuaba fijo en Francia. aplastar» el conjunto del cuerpo de oficiales y «reemplazar el Ejército por la milicia popular». por su parte. ¿Vale la pena señalar que a nadie se le ocurrió hacer tal reproche a Nin y sus amigos? Verdad es que los trabajadores se veían enfrentados a problemas más fundamentales y urgentes que todos esos tiquismiquis. 341. Cualquier obrero que reflexione puede preguntarles y les preguntará: ¿No habéis previsto nada? ¿Cómo habéis podido firmar el programa del Frente Popular y cómo nos habéis hecho dar nuestra confianza a Azaña y compañía. Trotski aparece situado a bastantes años de luz de la realidad española. en los hechos. los acontecimientos revolucionarios que tenían por escenario a España quedaban como relegados a un segundo plano. 195 L. el francés Jean Rous196.Trotski. su texto se reprodujo en el diario parisiense Le Monde.. muchos años después. La révolution espagnole. «Primeras lecciones de España». 334. pero alcanzó en España una extensión y un calado extraordinarios. Señala igualmente que cabía «romper. Es necesario pasar. donde había pronosticado la inminencia de una revolución socialista. el 5 de diciembre de 1970. atados de pies y manos. El 16 de agosto envió una carta a su delegado en Barcelona.. por el historiador Paolo Spriano. afirmación puramente subjetivista. L. Unos días después escribe un artículo. fechada el 27 de julio. Sorprende su lectura por la novedad del tono: «Ustedes 193 194 Ibídem. en los archivos de la policía italiana.

al no ver una diferencia radical entre el programa del Gobierno Largo Caballero y el del general Franco. en el que éste le comunicaba -sin duda un poco apresuradamente. «las masas laboriosas. sobre todo la de sus antiguos amigos Nin y Andrade. En cuanto a Nin. Olvida los duros conceptos vertidos hasta fecha reciente contra los anarquistas y.. . la situación cambia de día en día. es decir. lo que es más significativo. por reminiscencias del período precedente. El proyecto no prosperó. por tanto. porque salvo el POUM -que se dejó guiar por meros sentimientos de solidaridad y no por consideraciones políticasnadie tenía interés en la presencia de Trotski en España. Andrade y otros. así como la condescendencia de los sindicalistas. que resultó ser.. el cual pone en evidencia tanto su falta de información como sus errores de apreciación de la situación española. en Barcelona. Trotski. sería criminal dejarse llevar ahora. se trata ahora de la lucha directa armada. sobre todo las campesinas. Trotski.a la agencia de prensa Havas.. Y termina con estas palabras significativas: «Mis saludos más calurosos para todos los amigos..debe intentarse lo más discretamente posible»198. Otro delegado de Trotski.Trotski.] por reminiscencias del período precedente». afirma. han caído en una absoluta indiferencia»199. 199 L. Si hay divergencias no deben en manera alguna impedir una aproximación sincera y duradera. el checo Irwin Wolf. 135-136. págs. pág. Es preciso. ¿Qué había sucedido? ¿Qué significaba ese cambio súbito. aproximarse a los sindicalistas. Dicha carta era respuesta a un telegrama que le había enviado Jean Rous. a pesar de sus prejuicios».extraordinariamente peligroso dejarse dirigir exclusivamente o incluso sobre todo por consideraciones de doctrina. La révolution espagnole. Como dice el lema de la orden inglesa de la Jarretera: Honni soit qui mal y pense.Ahora bien.Trotski. merced al cual los traidores de ayer volvían a ser los amigos de hoy? Simplemente que el POUM había reclamado públicamente el derecho de asilo en Cataluña para Trotski. La Batalla comentó: «Se queda estupefacto ante la sorprender la inocencia de estos revolucionarios profesionales. Se habla de la desaparición de Maurín. de la CNT. mis informaciones están al nivel de cero. no se le ocultaba que para lograr ese ansiado visado necesita la ayuda del POUM. en una amplia declaración que hizo en México -país donde había encontrado refugio desde hacía un mes. que entonces se encontraba en Noruega aislado y reducido casi al silencio. [. cueste lo que cueste. Sería -a mi parecer. Escritos sobre España.la posibilidad de obtenerle un visado. también y sobre todo para los que creen tener razones para estar descontentos de mí»197. Y ni que decir tiene que reanuda sus ataques contra el POUM. El asunto -para que se logre. ¿Qué significa esto? Espero que no habrá sido asesinado.] completamente dispuestos a ir inmediatamente a Barcelona. en la gran batalla. 197 L. la de un agente de la GPU.. refiriéndose a los dirigentes del POUM -hasta días antes blanco predilecto de sus diatribas-.comprenderán muy bien que yo no puedo dar consejos desde aquí. que «sería criminal dejarse guiar ahora [. Los conceptos que vierte merecen una respuesta del diario poumista La Batalla. Este no vuelve a referirse a nuestro país hasta el 19 de febrero de 1937. vio el cielo abierto: «Nosotros estamos [. meses después empleó una dirección particular. En efecto.. que ni siquiera se hacen enviar la correspondencia a una dirección que no llame la atención de nadie. 135. se decide a enterrar el hacha de guerra. pág. una vez más Trotski vuelve a insistir en que. 357. 198 Ibídem...] La cuestión que me preocupa sobre todo es la relativa a las relaciones entre el POUM y los sindicalistas.

el 20 de marzo. los estalinistas y los socialistas contra sus dirigentes. abrió insospechadas perspectivas a la Unión Soviética. etc. si bien a Stalin le resultaba difícil eludir su solidaridad con el pueblo español sin correr el riesgo de desacreditarse ante los trabajadores del mundo entero. han perdido todas sus ilusiones»207. su objetivo principal era consolidar su alianza militar con Francia y reforzar su acuerdo político con Inglaterra. no obstante haber firmado también dicho convenio ambos países. sino casi inexistentes»201.ligereza con la que un hombre de la experiencia política de Trotski lanza afirmaciones de tal gravedad y en contradicción tan evidente con la realidad»200. 200 201 «A propósito de una declaración». Trotski se sirve de unos conceptos apriorísticos que no necesitan la menor información. 207 Ibídem. Stalin percibió un posible doble negocio en la guerra civil española: comercial y político. En fin. Mas la persistencia e intensificación del apoyo de Italia y Alemania al general Franco. Así. Esto explica su inhibición en España durante las primeras semanas de la guerra civil. «las masas no ven la diferencia entre los dos regímenes»206. 376. inhibición motivada asimismo por el carácter de una revolución que no dirigía ni tampoco deseaba. no razona. 25 de marzo de 1937. desrazona. 379. . que no quieren romper con sus ministros burgueses»204. pág. en la que repite sus acusaciones contra la política del POUM. no obstante reconocer que sus «informaciones no son solo incompletas. presidida por el pedagogo norteamericano John Dewey. L. 202 Ibídem. 205 Ibídem. A decir verdad. 379. a comienzos de agosto de 1936. Reconoce no disponer de la información necesaria para poder opinar. 363. por antojársele inoportuna en el contexto europeo e internacional. 203 Ibídem. las cantilenas de siempre. La révolution espagnole. En su deposición del 14 de abril de 1937 ante la Comisión de encuesta sobre los procesos de Moscú. en su mayoría. por lo que se adhirió inmediatamente. pág. no era la primera vez. comprometiéndose a no enviar armas a España. 204 Ibídem. Es igual. es lo mismo»205. 363-364. pág. cuando afirma que «sosteniendo a Nin contra nosotros se ha hecho todo lo posible para impedir la victoria en España»202.Trotski. Por desgracia. 206 Ibídem. pág. «las masas. Un mes después. como ya hemos puesto de manifiesto. pero no obstante opina y opina mal. vuelve a cometer la ligereza que le había reprochado La Batalla: «Con Franco o Caballero. pág. nueva carta de Trotski al Secretariado Internacional. que cometiera ligerezas de esa naturaleza. De todas formas. pág. La Batalla. ¡Y los trotskistas de todas las latitudes han pretendido y pretenden presentar esta mera palabrería como un serio análisis político! 12. ni sería la última. o cuando dice que se precisa «alzar los anarquistas. Pero la intervención italo-germana en favor de los militares sublevados tenía que preocupar a la URSS. pág. 363. tenía sumo interés en reforzar su alianza con las democracias occidentales para proteger a la Unión Soviética de la amenaza del III Reich. 362. o cuando proclama que «la victoria solo es posible por el camino que hemos indicado»203.LA INTERVENCIÓN SOVIÉTICA Y SUS CONSECUENCIAS Stalin. al convenio de no-intervención.

Alfredo. Politics. que no fue en modo alguno un adversario de los comunistas. militares.. el que suelen abusar los estalinistas. como era probable que ningún país vendería las armas necesarias al Gobierno republicano. Ramos Oliveira. integrado principalmente por el argentino Codovila. la Unión Soviética lo haría. Sus efectivos aumentaron desmesuradamente.En efecto... lo sería igualmente de naturaleza política. de «defensa del orden republicano y respeto de la propiedad privada». policías. ARMAS RUSAS E INFLUENCIA COMUNISTA Merced a la política seguida en España por los comunistas. puesto que de esta manera aparecía ante el mundo como el único país que socorría a un régimen democrático -por algo los comunistas no hablaban de revolución y solo de lucha antifascistavíctima de la reacción y del fascismo. sino mediante pago contante y sonante. ¡Gran tema de propaganda. de manera que en unos cuantos meses contaron con varios centenares de miles de militantes. la venta de armas podía encajar. etc. Un escritor socialista. Pedro. Victor Gollancz. esa propaganda en torno a la «ayuda» rusa servía además para que se hablara lo menos posible de los procesos de Moscú. Al mismo tiempo. 209 A. [. se hicieron comunistas. otros inspirados por el entusiasmo que animaba dicha organización»209. fácilmente explicable. algunos por cálculo. 1946. ofrece este testimonio: «La clase media republicana. ante el Comité Central en marzo de 208 En España Codovila se hacia llamar Medina. Stalin envió un no menos sólido equipo de consejeros militares y económicos. sorprendida por el tono moderado de la propaganda comunista e impresionada por la unidad y realismo prevalecientes en dicho partido. el fascismo. Economics and Men of Modern Spain. Para dirigir con mano de hierro a los comunistas españoles. otros por debilidad moral. que se habían iniciado en agosto y finalizaron con ]a condena a muerte de varios antiguos dirigentes bolcheviques.adoptaron durante la guerra civil nombres españoles para encubrir mejor su verdadera identidad y misión. Ed. que los partidos comunistas y sus compañeros de ruta explotaron ruidosamente! Por si fuera poco. en la política exterior soviética: se trataba únicamente -afirmaba el Kremlin. empero. afluyó en gran número a incrementar sus filas. la Internacional contó con un sólido equipo. secundados en los demás países por el eficaz aparato de propaganda de la Internacional. Por una especie de silogismo. Londres. sobre todo. el búlgaro Stepanov. Gerö. que se dejaron llevar ante el pelotón de ejecución sin un grito de protesta.] Los oficiales del Ejército y los funcionarios que nunca habían hojeado un folleto de propaganda marxista. pero no a crédito como hicieron Italia y Alemania con el general Franco. verdadera eminencia gris de Moscú en España208. etc. Según un informe presentado por José Díaz. el cual era relativamente rico – sus reservas de oro eran muy importantes-.comenzó a convertirse en un factor importante de la vida política. . el italiano Togliatti. Gracias a esta participación. pág. cuantos osaban denunciar esos procesos eran presentados ipso facto como enemigos del pueblo español y aliados del fascismo. 599. el húngaro Gerö y. secretario general.de ayudar a la democracia republicana a defenderse del enemigo común. Todos los agentes al servicio de la URSS –políticos. por decirlo así. Este crecimiento insólito del Partido Comunista es. junto con los inevitables agentes de la GPU. acrecentando luego mucho más merced a la llegada de las armas rusas. lo cual supondría un magnífico negocio de índole comercial. Togliatti. a las pocas semanas de iniciarse la guerra civil el Partido Comunista -representado en Cataluña por el PSUC.

7 por 100 de obreros agrícolas. 210 .529. recordemos que el oro fue embarcado en Cartagena el 25 de octubre y llegó a Odesa el 2 de noviembre.. plomo.079. los dirigentes comunistas arreglaron algo los porcentajes en cuestión para acentuar su carácter de partido obrero. por ejemplo las de papel de fumar. Tres años de lucha. Y aun así. decisivo para el José Díaz. fechas que. Pero no quiso correr riesgo alguno.3 gramos. tanto en calidad como en cantidad. 1974. como puede observarse. ya había conseguido el envío a la Unión Soviética de una buena parte de las reservas de oro de que disponía el Gobierno republicano para que sirvieran de garantía de pago. Su composición social. de la Librairia du Globe.. en la propaganda. Incluido en la parte segunda del presente libro.que obró desde el primer día por cuenta de Moscú. que ascendían a 249. Y no obstante. ha sido enorme. puesto que a las 510 toneladas de oro que los tovaritchi se llevaron cabe añadir sus importaciones de naranjas. Esto pone de manifiesto el negocio económico que supuso para Stalin. 1969. ni del punto de vista económico ni del político. contaba solo con un tercio de obreros industriales. arrendatarios y pequeños propietarios. se repartían así: 55. 32. «vanguardia del proletariado». así como la veintena de barcos mercantes españoles que se quedaron en la URSS al finalizar la guerra211. (El oro trasladado a Moscú pesaba exactamente 510. el costo de la «ayuda» soviética al régimen republicano no resultó muy inferior a la italo-germana. no siendo menor el político ya que los comunistas se apoderaron de los principales puestos en el Ejército. Los tanques rusos hicieron su aparición en el frente de Madrid el 28 de octubre y los aviones surgieron en el cielo madrileño el 11 de noviembre.1 por 100 de intelectuales. proporcionado por Alemania e Italia al régimen del general Franco. No existe la menor duda que la responsabilidad de Largo Caballero y sus ministros. Todos cuantos han estudiado el aspecto militar de la guerra civil -me refiero.5 por 100 de obreros industriales. según denunció el escritor anarquista Diego Abad de Santillán. Antes de que se utilizara en terreno español la primera arma rusa. y 9. pues. decidió por tanto intervenir. lo cual les permitió ejercer una hegemonía en la llamada zona republicana que se evidenció sobre todo a lo largo de 1938. claro está. París.1937. como nos tienen habituados. particularmente del doctor Negrín -ministro de Hacienda que jugó un importante papel en el envío del oro a Rusia. en realidad se limitó a enviar el armamento necesario para prolongar la resistencia. Un episodio de la revolución española: el proceso contra el POUM. los efectivos del Partido Comunista. correspondía a su política. pág. la Unión Soviética jamás satisfizo los pedidos que se le hicieron. La entrega del oro a los soviéticos resultó un hecho capital. profesiones liberales y clase media210. amén de las fábricas enteras que se apropiaron. pág. etc. en la policía. jamás para poder ganar la guerra. transcurrieron tres meses largos antes de la llegada de las armas soviéticas. son harto reveladoras.coinciden en señalar la superioridad del armamento. pero incluso aceptándolos no dejan de ser extraordinariamente elocuentes: el Partido Comunista. Sin duda. 211 Andrés Suárez. a los que la historiaron en serio y no a los propagandistas venales. Ed.) Si bien la rebelión militar se inició en Marruecos español el 17 de julio y los sublevados recibieron los primeros aviones italianos y alemanes en los últimos días de ese mismo mes. 390. ante las inesperadas y óptimas perspectivas que se le ofrecían en España. textiles.140 afiliados. Stalin. etc.

un papel fundamental en la guerra civil española. puesto que la intervención soviética acarreaba precisamente una grave lesión de esos intereses.. Sin ella. La capitulación pura y simple ante las exigencias de los comunistas es uno de los más lamentables capítulos de la actuación de las diversas organizaciones políticas y sindicales durante la guerra civil.curso posterior de los acontecimientos. Con el oro español en sus manos. 212 . A partir de entonces.. que en modo alguno eran los del pueblo español. Encuesta reservada del Comité peninsular de la FAI sobre la ayuda de Rusia. Víctima de esa condescendencia fue Largo Caballero. junio de 1937. se quedaba. es indudable que el Partido Comunista jamás habría logrado alcanzar la preponderancia que tuvo. Rusia cuenta con su Partido Comunista [. con lo que se mostraba una gran miopía política. no por ello dejó de aceptarlos. aprovechándose de la condescendencia o sumisión que les rodeaba. Stalin era de hecho el dueño de la situación por mediación de los innumerables «consejeros» que había enviado previamente y del Partido Comunista. defecto este en que incurrieron más de una vez tanto la CNT como la FAI. Las armas rusas fueron otras tantas armas políticas. como lo fue luego Prieto.]. Rusia impone condiciones por la ayuda que presta. El movimiento libertario conocía muy bien los peligros que implicaba la ayuda soviética»212. oponiéndose así a la corriente general. tanto en el terreno militar como en el político.. eliminando así de manera progresiva a cuantos no se sometían a sus dictados. Dos respuestas de militantes destacados del movimiento libertario. Anarcosindicalismo y revolución en España. el Gobierno y las organizaciones que lo sostenían. de concesión en concesión para poder recibir el armamento y proseguir la guerra. La CNT y la FAI en la guerra. puesto que si bien no todos aceptaron de buena gana las consecuencias ineluctables de la ayuda rusa. Todos ellos. Memoria. en minoría en España? Es bien conocida: Rusia.. viéronse obligados a someterse a las continuas exigencias de los comunistas. a expensas de lo que los rusos o sus acólitos españoles decidieran de acuerdo con sus propios intereses. Era creencia generalizada que los intereses de la guerra estaban por encima de todo. Estos impusieron poco a poco e impunemente sus pretensiones. Lo menos que puede decirse es que si el movimiento libertario conocía esos peligros. en efecto.ahogar la revolución e ir dejando a un lado tanto a sus adversarios políticos como a cuantos le ponían algún reparo. hicieron y deshicieron su antojo. la dirección política y militar de los elementos que consienten y aplican sus planes. en manos de los estalinistas. Rusia ha puesto precio a su “solidaridad”: la supremacía del partido que obedece a sus órdenes. Para este vergonzoso chantaje. sumiso por completo a sus órdenes. unos de forma oculta y otros a la luz del día. como lo fue a continuación la CNT. pág. La ayuda soviética desempeñó.]. la cual le permitió -para mejor favorecer los intereses de la política exterior de la URSS. En un informe reservado Manzana -sucesor de Durruti a la muerte de éste. pues.y Esgleas que había sido consejero de Defensa de la Generalidad de Cataluñadecían respecto a esa ayuda soviética: «¿Qué fuerza hay detrás de la criminal política de los comunistas. LA POSICIÓN DEL POUM Puede afirmarse sin rodeos que el POUM fue la única organización que desde el principio se atrevió a denunciar públicamente la intromisión soviética. Véase en John Brademas. en los frentes de guerra y en la retaguardia.. 238. Vende a cambio de oro y al contado [. los descontentos prefirieron callarse o limitar sus críticas a informes de carácter confidencial o secreto..

era un verdadero crimen político contra la causa del socialismo. Hoy está dispuesta a ayudar a la revolución española. Nin declaró en un mitin: «Hay un país. 28 de agosto de 1936. de toda dictadura personal o burocrática.. Lo que entonces hubimos de decir.. cuando comenzaron a comprobarse los efectos inmediatos de la solidaridad de Stalin. . sino que necesitamos interpretar y explicar a la clase trabajadora.. En un mitin que celebramos en este mismo local combatimos enérgicamente la política dicha de neutralidad que entonces seguía y propugnaba el Estado soviético. en la que se decía: «[.] Esta liquidación de las esencias de Octubre ha llevado a Stalin no solo a una tergiversación radical de los principios del socialismo revolucionario. Pero esta ayuda debía haber venido. de los grandes militantes de Octubre. que tuvo lugar en agosto. ¿Con qué derecho nos niega Stalin su ayuda?»214. 215 Ibídem. cambio que nosotros. sistemática y progresivamente preparado con todos los medios coactivos que el poder pone en sus manos.]. 13 de septiembre de 1936. condenó a muerte a dieciséis antiguos dirigentes bolcheviques. Barcelona. no va a quedar así nadie que pueda hacerle la menor sombra a Stalin [. de prestar su ayuda y su concurso a nuestra revolución.. ¿A qué se ha debido ese cambio? ¿Acaso Stalin ha comprendido el error cometido durante dos meses y medio y ha querido rectificarlo? Que ha habido error lo prueba el simple hecho de 213 214 La Batalla. hace más de dos meses. En los primeros días de septiembre el portavoz principal del POUM rompió el silencio predominante respecto a la actitud de nointervención de la URSS. entre los que se encontraban Zinoviev y Kamenev. La URSS está en trance de rectificar su política. y la situación actual sería muy diferente de la que es. Indudablemente.. Piatakov y Radek. en su día calificamos como merecía. como decíamos nosotros. sino al exterminio físico de la vieja guardia bolchevique.. que en realidad se proponía establecer la preponderancia del Partido Comunista y a través de éste liquidar definitivamente la revolución. silenciados por los demás para no crearse problemas con los comunistas o considerar erróneamente que se trataba de «historias» entre dirigentes soviéticos en la lucha por el poder. Decía: «Luego ha habido un cambio de actitud en el Gobierno soviético. Una vez más los hechos nos han dado la razón. cuando la Unión Soviética ya estaba dispuesta a cambiar de política respecto a España. marxistas revolucionarios. Más atinado estuvo un editorial de La Batalla publicado unos cuantos días después. el único. El monstruoso proceso de Moscú y su trágico desenlace son el corolario de ese curso de liquidación política y física. De los viejos colaboradores de Lenin. La política de neutralidad que entonces seguía la URSS era totalmente inaceptable. 27 de octubre de 1936. El primero de ellos. Y seis semanas después. no podemos limitarnos a saludar y a exaltar en sí. en el que se ha manifestado.»215. Ibídem. mediante un editorial con este título elocuente: «La neutralidad del Gobierno soviético no puede justificarse. El Comité ejecutivo del POUM publicó una resolución. al cual hay que añadir el suicidio de Tomski y la persecución que se inicia contra Bujarin. Nin se hacía no pocas ilusiones sobre el verdadero carácter de esa ayuda. la cual no puede encontrar justificación dentro de los principios socialistas»213. particularmente en las masas.También el POUM denunció los procesos de Moscú. Es la URSS. lo mantenemos íntegramente. en nombre del marxismo revolucionario. Nos declaramos enemigos irreductibles. el firme deseo de solidarizarse con nosotros.

Ellos quieren.. fieles en esto a la buena tradición de Marx y de Lenin. a cuenta de la ayuda que [la Unión Soviética] nos presta. en cuyo Gobierno estaba aún representado el POUM. El POUM lanzó la voz de alarma: «Es de todo punto intolerable que. socavar en el exterior el prestigio del Gobierno republicano en España. con la ayuda descarada de Hitler y Mussolini. Por nada del mundo -tómese de ello buena nota. “La Batalla” intenta suministrar material para las insinuaciones fascistas indicadas. se pretenda imponer determinadas normas políticas. En una palabra: lo que interesa realmente a Stalin no es la suerte del proletariado español o internacional. intervenir y hasta dirigir de hecho la política española. 27 de noviembre de 1936. Barcelona. sobre todo en la zona republicana española. . del cambio. debilitar el sentimiento de solidaridad fraternal que se fortalece cada vez más entre los pueblos de España y los pueblos de la Unión Soviética. lo cual reforzaría las posiciones políticas y estratégicas del fascismo hitleriano que Stalin considera su enemigo mortal. baste saber que esta nota -una prueba más de la intervención rusa. en tercer lugar. No ha procedido la rectificación del error del deseo de servir los intereses de la revolución española [. en primer lugar. principal base moral de la lucha antifascista. donde no obstante ya se había puesto de manifiesto la injerencia soviética. 218 Solidaridad Obrera. de un instinto de conservación en las relaciones de fuerzas internacionales. 216 217 Ibídem. El consulado general de la URSS en Barcelona rechaza con desprecio las lamentables invenciones de esa hoja»218. En su número del 27 de noviembre. sin exceptuar el órgano principal de la CNT en Cataluña. sino de una preocupación de política exterior. y a nuestra independencia de acción y de organización al servicio de los altos intereses revolucionarios del proletariado español y del proletariado internacional. que decía: «Una de las maniobras de la prensa vendida al fascismo internacional consiste en la calumnia de que son los representantes de la Unión Soviética acreditados ante el Gobierno quienes de hecho dirigen la política exterior de la República española. 15 de noviembre de 1936.renunciaremos nosotros a nuestra libertad de juicio y de crítica.. pronunciar determinados vetos.]. Como botón de muestra del sometimiento general. Y he aquí que entre los órganos de la prensa catalana se ha encontrado una hoja que ha emprendido la tarea de apoyar esta campaña fascista. Esto nos parece inaceptable desde el punto de vista táctico. sino la defensa del Gobierno soviético según la política de pactos establecidos por unos Estados frente a otros Estados»216. podía llegar a triunfar en la guerra civil. Ibídem. Son bien claros los fines que se plantean los servidores del fascismo al difundir una insinuación semejante. por lo que el cónsul soviético en Barcelona el ex trotskista Antonov-Ovseenko. 28 de noviembre de 1936. El tiro dio en la diana. que si son preciosas las armas materiales. lo son mucho más las armas que podemos llamar morales de la libertad de pensamiento y la autodeterminación de la propia línea política hacia la emancipación revolucionaria»217.la rectificación. y que fue publicada en todos los periódicos. He aquí un lenguaje insólito en aquellos tiempos de conformismo. apoyar y reforzar las tendencias de desorganización minadora del Frente Único republicano de parte de diferentes grupos incontrolados e irresponsables. en segundo lugar.se apresuró a publicar una nota.fue distribuida a la prensa por la Comisaría de propaganda de la Generalidad. pues consideramos. Pero el factor real más importante que ha dictado dicho cambio es la comprobación por parte de Stalin de que Franco.

. afirmaron que la revolución y la guerra eran inseparables. motivo por el cual no se ocupó de la cuestión del armamento de los trabajadores españoles. sin aguardar la victoria. dejando para más tarde la cuestión del régimen y su contenido social. a los Estados mayores de las milicias más próximas»219. Verdad es que había repetido que lo que se necesitaba en España era un programa revolucionario y no otra cosa: «El Ejército fascista no resistirá veinticuatro horas a la atracción de ese programa.APRECIACIONES DE TROTSKI ¿Cómo juzgó Trotski la intervención soviética en España? ¿Qué interpretación política dio a esa intervención? Digamos en honor de la verdad que tardó en aludir a la misma y que incluso no la consideró en su justa medida. un problema quedaba planteado y que nadie podía eludir: la necesidad absoluta de vencer a los militares sublevados. puesto que éstos. puesto que se dedicó a los problemas políticos y desdeñó de hecho el aspecto militar. lo cual correspondía a su concepción del carácter obrero de esa revolución. 341. etc. los comunistas.-. Vio en ella solo el aspecto exclusivamente político. ¿Y qué dijo Trotski a este respecto? Nada. en el reformista o en el contrarrevolucionarioresultaba algo así como escribir sobre el agua. El único que pareció distinguirse de todo el mundo fue Trotski. sin referirse para nada al envío de armas. Había. tanques. atados de pies y manos. aviones. a liquidar poco a poco las conquistas revolucionarias de los trabajadores. hasta que el 19 de febrero de 1937 escribió: «La política de Stalin en España constituye la reedición no tanto de la de Kerenski en 1917 como la de Ebert y Scheidemann durante 219 L. Se impuso. Todos coincidían. Trotski creía en la magia de los programas y en la fuerza exclusiva del verbo más que en la acción de las armas. en enfrentarse al mismo tiempo a los problemas políticos y militares planteados. Así. La révolution espagnole. Y se necesitaron desde las primeras semanas de producirse la guerra civil. ¿Cómo sorprenderse de que una gran parte de los combatientes estuviera dispuesta a vender su alma al diablo con tal que éste la proporcionara las armas adecuadas para combatir al enemigo? La intervención soviética desempeñó el papel de diablo. el POUM y algunos sectores -socialistas de izquierda y anarquistas-. los soldados entregarán a sus oficiales. comprobaron la imposibilidad en que se hallaban de hacer frente a los cañones. cañones. ya en los primeros días de la guerra. una lucha global en la que no podían existir compartimentos estancos o elementos autónomos. en última instancia. cuando la revolución se imponía arrolladora en la retaguardia y solo existían las milicias. ametralladoras. tan capital. independientemente de que se afirmara el contenido socialista de la revolución o que ésta retrocediera hasta desaparecer en favor de una situación idéntica parecida a la que existía antes del 19 de julio de 1936.Trotski. proclamaron que primero había que ganar la guerra. lo que asimismo suponía contar con los técnicos necesarios para su manejo. pero en realidad comenzaron a establecer este último al dedicarse igualmente. por tanto. pág. si bien éstos solo durante los primeros tiempos. prietistas y republicanos. tanques y aviones con simples escopetas de caza. por su parte. que vencer también en el terreno militar y para ello se necesitaban armas de todas clases -fusiles. Ahora bien. pues. Sin esto todo quedaba reducido a pura quimera y cuanto se hiciera -en el terreno revolucionario. Trotski escribió esas líneas el 30 de julio de 1936. aunque de manera distinta.

En primer lugar. el Partido Comunista Español sigue siendo una pequeña minoría que continúa encontrando un odio creciente entre los obreros. 358. 222 Ibídem. 175-176. del mercado capitalista. por falta de información veraz o por causa de ideas preconcebidas. salvo pequeñas cantidades de armas adquiridas clandestinamente. En segundo lugar. Cuando al fin Trotski se decidió a referirse al problema. deshaciéndose de este modo de adversarios peligrosos. no puede hablarse en este caso de «leyes del mercado capitalista». no dudó en denunciar a su debido tiempo los motivos que incitaron a Stalin a intervenir en la guerra de España y las consecuencias inmediatas de esa intervención. cual puede verse. faltaba que Valencia las aceptase»223. De acuerdo con las leyes. donde dice: «La ayuda concedida por el gobierno de Moscú al gobierno de Frente Popular ha sido siempre condicional. A cambio de las armas. pág. por cierto. por lo que de hecho no quedó otro mercado que el de la URSS. Algo más claro y concreto es unos cuantos meses después. estamos seguros que nadie osará afirmarlo. lo cierto fue que las armas rusas. ¿Cómo pues ha obtenido Stalin incluir el poder en esa transacción? La consabida respuesta es elevando su autoridad ante las masas gracias a los abastecimientos militares. 404. Ya hemos visto el porqué. hacía un año que duraba. Simples vaguedades. acompañada de la exigencia de medidas rigurosas contra los revolucionarios»222. el gobierno soviético ha puesto como condición de su colaboración una serie de medidas decisivas contra los revolucionarios. no bastaba con que Moscú impusiese condiciones. acompañadas además de una intensa propaganda -hasta se llegó a decir que la ayuda era gratuita-. Ibídem. con las consecuencias de todos conocidas. ha sido capaz de concentrar en sus manos todos los puestos de mando. nueva variación histórica: «La política de la Comintern en España refleja íntegramente su fatal política en China»221. Todo esto es indudablemente cierto. En tercer lugar. escrito el 17 de diciembre de 1937: «¿Cómo y por qué el Partido Comunista Español. sin que Trotski le prestara la importancia que merecía. A pesar de la “autoridad” resultante de los abastecimientos soviéticos. el menos importante. pág. si explicar la hegemonía de los comunistas a causa de las armas rusas es superficial. págs. 373. Por otra parte. En cambio. Escritos sobre España. a pesar de la presencia de organizaciones socialistas y anarquistas incomparablemente más poderosas? La explicación socorrida de que los estalinistas han adquirido el poder a cambio de las armas soviéticas es superficial. insignificante por su número y su dirección. pág. toda posibilidad de abastecimiento se cerró a causa del embargo decidido por el Comité de no-intervención. Veamos lo que afirmó en su artículo «Lección de España: última advertencia». Pero aún no era gran cosa. El 8 de marzo.la revolución alemana de 1918»220. el POUM. puesto que tal mercado no existía. en octubre. no supo. 223 L. puesto que cada afirmación resulta un manifiesto error. al que el antiguo creador y jefe del Ejército rojo había acusado una y mil veces de permanecer agarrado a la cola del Frente Popular y de colusión con el Gobierno en consecuencia con los comunistas-. 220 221 Ibídem. pero significativa de la incomprensión de la realidad española. tratarlo debidamente.Trotski. ello bastaba. . Cita larga. en un artículo que titula «El comienzo del fin». ¿quiere decirse que el Partido Comunista no necesitó de esa ayuda para imponerse a todas las demás fuerzas?. pero se trata solo de un aspecto de la cuestión y. esa ayuda. Moscú ha recibido el oro español.

Trotski. se sintió compelido a acoger con premura el ofrecimiento soviético. En sus afirmaciones aparece siempre un seco esquematismo. Ibídem. ¿Cómo hacer. en diciembre de 1937.. decir que era solo «un aspecto de la cuestión». porque «esos mismos señores querían mantener la revolución dentro del marco burgués»224. lo convirtiera en chantaje permanente. no procede. La cuestión del armamento. no cabe afirmar que el Partido Comunista continuaba siendo. por lo que no puede aclararse limitándose a colgar etiquetas a la gente. El Ejército rojo se apoderó de las reservas militares francesas. pesaba enormemente sobre la conciencia de todas las organizaciones y del propio Gobierno. Pero su posterior reacción ante los rusos y los comunistas españoles. había dejado de serlo. como el propio Largo Caballero pudo comprobar poco después e Indalecio Prieto más tarde. repito. las revoluciones no han triunfado en modo alguno gracias a protecciones extranjeras que les proporcionasen armas. 176.000. 182. justamente a causa de esa simpatía -amén de otras causas que ya hemos señalado-. 226 Ibídem. si bien es verdad que para que Moscú impusiera sus condiciones era preciso que el Gobierno republicano las aceptase. por lo demás. muestra que no obró consciente de servir los intereses de Stalin. pura y simplemente. por tanto. pero insuficiente ante las grandes necesidades de armamento moderno. arrojando al mar a los cuerpos expedicionarios extranjeros. frente a la guerra? Ante este grave problema. incluso el menos importante. Largo Caballero. vivía con veinte años de retraso. al recibir el oro en depósito. se logró montar una industria de guerra. Podían muy bien oponerse a la revolución o tratar de desvirtuarla incluyéndola en el marco burgués y al mismo tiempo no aceptar las condiciones políticas de Moscú.provocaron un vasto movimiento de simpatía hacia la Unión Soviética. 182-183. ¿O es que ya esto se ha olvidado?»226. contando además con indudable influencia en la UGT. Esas líneas suyas muestran palmariamente la astronómica diferencia que 224 225 Ibídem. [. hasta es posible que jamás pasara por su imaginación que Moscú. Las revoluciones triunfan ante todo gracias a un programa social que proporciona a las masas la posibilidad de apoderarse de las armas que se encuentran en su territorio y de disgregar al ejército enemigo. ya que el número de sus militantes superaba los 200. condiciones que al fin y al cabo los ataba de pies y manos. Sin duda. la escasez angustiosa del armamento propio y la imposibilidad de adquirirlo en otros países. no lo es en cambio agregar que si éste las aceptó fue. sin armas. Por ejemplo. No. ante la magnitud que tomaba la guerra. En cuarto lugar. pág. sobre todo en Cataluña. . Trotski afirmó alegremente: «Pero el mundo no se reduce al Moscú de Stalin. la cuestión no es tan simple. «una pequeña minoría». pág. sino escasamente a los dos meses. Largo Caballero mostró una gran ceguera política y escaso olfato comercial. como es fácil comprobar. obsesionado y obcecado por la revolución y la guerra civil rusas. pág. Desde luego.] El proletariado de Rusia ha vencido a la reacción interior y a los intervencionistas extranjeros sin apoyo militar del exterior.. Y por si fuera poco. Trotski añade: «Hasta el presente. Dos nuevos errores: la cuestión de aceptar o no la ayuda soviética no se planteó al año y medio de guerra. inglesas y americanas. la ayuda que los sublevados recibían de Italia y Alemania. En un año y medio de guerra civil se podía desarrollar la industria de guerra española adaptando una serie de fábricas civiles a las necesidades de la guerra»225. lo cual hace que pequen de sumarias y por ende de erróneas.

Ahora bien. . El terror estalinista aparecía ante caballeristas. en su camino hacia el poder total: quería eliminar a los largocaballeristas y anarquistas. y acusaba de enemigos de la Unión Soviética. Escribió el ex comunista Claudín: «Y el terror desencadenado por Stalin contra las oposiciones dentro de la URSS vino a sumarse a las motivaciones propiamente españolas para llevar esa inquietud al colmo. mas presentía que su destino no sería mejor si la guerra la ganaba una República mediatizada por el Partido Comunista.existía entre el Trotski del famoso tren blindado y el Trotski de Coyoacán. no obstante las dificultades. que había sido el refugio de toda la pequeña burguesía asustada por la revolución. rindiendo culto a la palabra y al escrito como fórmulas mágicas y decisorias. en sus manos. es decir. anarcosindicalistas y poumistas como la prefiguración de lo que les esperaba en caso de un final victorioso de la guerra civil con hegemonía comunista. Era evidente que el Partido Comunista trataba de pasar a una segunda etapa. pues. un sordo descontento. el doctor Negrín. al fin y al cabo algo propio de mandarines. En perfecta sincronización con los “procesos de Moscú” reclamaba. Y la posición que inmediatamente había adoptado el Partido Comunista de España no era como para tranquilizarles. Incluso entre éstos prendía el malestar. después. 13. No poca gente comenzaba a preocuparse: adivinaba lo que le ocurriría tras una victoria de los franquistas. Puede afirmarse que hasta entonces. Se iba. La crisis del movimiento comunista. en particular los de la CNT. aún era posible salvar las conquistas revolucionarias más fundamentales. Ese descontento contra los estalinistas era más evidente y profundo en Cataluña. pág. íbanse descubriendo sus pretensiones hegemónicas. en efecto. el exterminio del POUM. no. vol. de cómplices del fascismo. se mostraba particularmente arrogante. produciendo entre bastantes militantes. 188. entre el hombre enfrentado a las realidades militares de cada instante y el encerrado en su habitación viviendo de recuerdos y de abstracciones. I. a los caballeristas y anarcosindicalistas que denunciaban los crímenes de Stalin»227. por la solapada propaganda que los comunistas llevaban a cabo contra Largo Caballero y sus principales colaboradores. Pero la censura. anarquistas y socialistas de izquierda. acompañado todo ello de una intensa propaganda en la que aparecía como el alma de la resistencia. tanto en los frentes de guerra como en la retaguardia. impedía a los periódicos que no se sometían a los dictados del Partido Comunista responder adecuadamente. los periódicos poumistas. aparecían cada día con mayores blancos por efecto de la censura. apoderándose poco a poco de todos los resortes del Estado y de los principales puestos de mando en el Ejército republicano. ¿cuál fue 227 Fernando Claudín. para dar paso a un nuevo Gobierno presidido por un hombre más dócil a sus designios. puesto que representan el reflujo más claro de la misma. donde el PSUC.LAS JORNADAS DE MAYO EN BARCELONA A medida que el estalinismo acrecentaba su influencia. CAUSAS DEL MOVIMIENTO Los acontecimientos de mayo de 1937 en Barcelona son importantes en el estudio de la revolución española. mascullado de mala gana a causa de las persistentes concesiones de sus máximos dirigentes.

Barcelona 1937. y las masas obreras. que estudió el movimiento de mayo. todas las organizaciones políticas y sindicales de Cataluña tienen su parte de responsabilidad. Según este autor. capital entonces del régimen franquista. comprendidos entre ellos los del POUM. La inconsciència o consciència dels qui els iniciarem no compta. 147. puesto que los obreros en cuestión no obedecieron órdenes de ninguna organización y obraron por propia cuenta. que feia que qualsevol circunmstància pogués provocar»230. sirvió de detonador. Una vez más se manifestó el espontaneísmo de las masas obreras. d'una manera accelerada.] lo cual muestra el abismo que se había abierto entre los anarquistas y los poumistas. por el otro»229.. Nomès cal tenir present l'estat psicològic creat des del novembre anterior. pág. Els fets de maig. 100. pág. va provocar el partit comunista entre nosaltres -iniciat ja quan Antonov Ovssenko va prendre possessió del seu càrrec de cònsol general sovietic de Barcelona i acabat. Ed. almenys psicològicament. en un “crescendo” provocador. basta hojear los periódicos de aquellas fechas. Y es muy posible que la provocación haya sido metódicamente preparada por los servicios de la GPU en España. la FAI tampoco. El intento por parte de la policía. poc abans del maig de 1937-. No es cierto que hubiera habido sorpresa. no tenía el menor interés en buscar un enfrentamiento armado en una situación que no era propicia. después de analizar la situación reinante en Cataluña desde enero de 1937 y de llegar a la conclusión de que eran inevitables. particularmente La Batalla y Solidaridad Obrera.la naturaleza de aquellos sucesos?. a la cual se apresuraron a suscribir los comunistas. En todo caso. el mes de abril había sido escenario de numerosos incidentes. no merece la menor atención por absurda. El historiador catalán Cruells. manejada por los estalinistas del PSUC. Además. comentó: «Es innegable que els fets de maig esclataren per una provocació que. de apoderarse de la Telefónica de Barcelona. Este indudable carácter espontáneo. el grupo «Los Amigos de Durruti» no era capaz de llevarlo a cabo aunque lo quisiera y el POUM. Barcelona. ¿cuáles fueron sus causas? ¿Fueron el resultado de una provocación hábilmente preparada por los comunistas? ¿Tuvieron un origen internacional. 1969. por el clima de violencia que habían contribuido a crear. Juventud. como creyó el anarquista Santillán a causa de la presencia frente al puerto de Barcelona de varios buques de guerra franceses e ingleses? ¿Se debieron al descontento reinante entre el proletariado barcelonés? Tal vez el estallido lo provocó un concurso de circunstancias diversas228. como se vanagloriaron en Burgos..Trotski. sí hubo provocación. sirvió para que Trotski afirmara que el movimiento «ha estallado inopinadamente para los jefes. por último. Cuestión distinta es saber si hubo o no una preparación previa del movimiento. Sin embargo. para cercionarse que nada existió de inopinado. Puede contestarse por la negativa: la CNT no lo quería. los acontecimientos de mayo representan la explosión violenta de una grave crisis política. no duda en escribir: «El clima antianarquista que. 229 L. que presagiaban lo que ocurriría días después. Escritos sobre España. fou preparada amb temps. lògicament havia 228 La tesis de que los acontecimientos de mayo fueron inspirados por agentes franquistas. por un lado. puesto que era previsible que los obreros cenetistas de la Telefónica no se dejarían arrebatar el control que ejercían. 230 Manuel Cruells. los miembros de la CNT que la controlaban se defendieron y en su ayuda corrieron gran número de trabajadores armados. . [. que se venía gestando desde hacía unos meses. En cambio.

La actitud provocativa de la contrarrevolución determinó el estallido. II.. en el terreno puramente político. Ni la primera ni la segunda 231 232 Ibídem. caótico y sin perspectivas inmediatas. condenarlo o solidarizarse con él? Nuestra opción no era difícil. traidor al proletariado revolucionario. nuestro partido [el POUM]. significaba una explosión violenta. si bien denunciaron como provocadores no solo a los comunistas. pág. había insistido en la necesidad de plantear en el terreno político los problemas surgidos en el transcurso de la guerra y de la revolución. el cual se ha servido. LA POSICIÓN DEL POUM El POUM. sino también a los elementos catalanistas.. poco más o menos. desde los trotskistas a los estalinistas. [.en su ambición de acabar definitivamente con la influencia del movimiento revolucionario. Solidaridad Obrera. en él expuso tanto su interpretación del movimiento como la posición que adoptó ante el mismo. Barcelona. para realizar sus designios. en un plazo más o menos próximo. el partido tenía que adoptar una actitud. un movimiento espontáneo. Este fue. 13 de junio de 1937. denunciaban: «Desde hace tiempo [los comunistas] han elaborado un plan. 128. unidos con elementos catalanistas. . «Reiteradamente. Pero ya los obreros en la calle. Recordemos que éste. El Comité nacional de la CNT. principal pagano de las jornadas de mayo. era comisario de Orden Público y autor del intento de ocupar la Telefónica. Se dice en dicho manifiesto: «[. de ese Noske de baja estofa. de un documento importante. en su manifiesto fechado el 6 de mayo. Estos. También para el POUM fue una provocación de los comunistas. Los comunistas. de la irritación acumulada de la clase obrera. el punto de vista de la CNT y de la FAI. vol. Estat Catalá y algunos emboscados trabajaban activamente para desprestigiarnos en las regiones y en el extranjero. Nosotros tenemos bastantes pruebas de que los acontecimientos del 3 de mayo son obra de los provocadores». las analizo en un manifiesto que se repartió el día 12 entre los trabajadores de Barcelona. Trátase. Peirats. también en otro manifiesto. pues. Redactado por Nin. Lo que no saben todos son las coincidencias raras que acompañan estas actuaciones que culminan en los sucesos de mayo»232. que responde al nombre de Rodríguez Salas». 161. en particular de los anarquistas.. La CNT en la revolución española. Nuestros vaticinios se han cumplido. un escritor anarcosindicalista. 233 José Peirats. que possibilitava els fets que van ocórrer com si fos una provocació prevista»231. como consecuencia. y. decía: «Hay un largo proceso de batalla contra nuestra organización en Cataluña.] No plantear el problema en estos términos. si bien el juego de estos últimos tenía otras motivaciones. miembro de la organización estalinista catalana. pasando por cuantos historiadores se han ocupado de estudiar la revolución y la guerra civil españolas. durante estos último tiempos.. coincidían todos ellos -catalanistas y comunistas. explosiva. por lo que no cabe ignorarlo como hizo casi todo el mundo. pág. Abundan también los documentos encaminados a interpretar los motivos fundamentales de lo que se tuvo siempre por una vasta maniobra de provocación»233.de portar a una situació tibant.] las jornadas de mayo han sido el resultado directo e inmediato de una monstruosa provocación del PSUC. escribió años después: «Existe abundante bibliografía sobre los trágicos sucesos de mayo. ¿Cuál? ¿Inhibirse del movimiento. En fin. en cuanto a su aspecto episódico. coincidentes todos ellos en su enfrentamiento con el movimiento revolucionario.

. No con orgullo. sino con arrepentimiento. no era posible hacer nada contra la dirección de la CNT-FAI. caso de haberse triunfado -para lo cual. 211. que también trató de impulsar el movimiento hasta llevarlo hasta sus últimas consecuencias. a causa de esta desautorización. 137. Pero no quisieron. No podía triunfar. aunque muchos militantes anarquistas hubiesen dudado de su dirección. aun antemano que no podía triunfar»234. las jornadas de mayo pudieron haber detenido el proceso de liquidación de las conquistas de la revolución. como lo comprobó asimismo la pequeña fracción anarquista agrupada en «Los Amigos de Durruti». si los dirigentes anarcosindicalistas hubieran querido -había que contar con ellos para lograr que los militantes cenetistas se lanzaran unánimemente a la lucha con objetivos precisos-. desalojando previamente del Gobierno de la Generalidad a los estalinistas y a la pequeña burguesía. pág. porque para ello hubiera sido necesario que los dirigentes de la FAI lanzaran todas sus fuerzas en la batalla. Los problemas de la revolución española. Pero nos faltaba confianza en los que se habían erigido en representantes de nuestro movimiento. repetimos. no teníamos un núcleo de hombres de solvencia y de prestigio a quien echar mano. Erraba manifiestamente Trotski cuando insistía en que era necesario denunciar uno y otro día.. a los dirigentes anarquistas para mejor atraerse a sus militantes. No. sin vacilar un momento. El POUM no podía adoptar otra posición que la que conscientemente tomó. no estaba claro si se colocarían bajo la dirección de esa Junta que se pretendía crear»237. Además. todo lo más que se podía esperar. La experiencia ya había demostrado. ni tampoco hacer más de lo que hizo. Por qué perdimos la guerra. de la CNT y abandonando Indudablemente. viéndose desautorizada por los dirigentes anarcosindicalistas. 235 234 . 236 Ibídem. o no pudieron a causa de su avanzada política de colaboración gubernamental. Estábamos en condiciones de devolver a Valencia al general Pozas y su escolta con nuestro rechazo de su nombramiento.. de fuerzas de asalto y de carabineros [. pág. Diego Abad de Santillán. El anarquista Santillán hizo esta confesión: «Nos acusamos de haber sido causa principal de la suspensión de la lucha.actitud cuadraban con nuestra cualidad de partido revolucionario y. El escritor Pagès señaló con razón: «[.] la negativa de la dirección cenetista sería definitiva para entender la posición del POUM. su aliada. pág. para respaldar cualquier actitud de emergencia»236. 237 Pelai Pagès: Andreu Nin: su evolución política (1911-1937).]. su consigna de crear una Junta revolucionaria -con la que el POUM estuvo de acuerdono llegó a plasmarse en la realidad. ¿ERA POSIBLE TOMAR EL PODER EN MAYO DE 1937? En las condiciones en que tuvo lugar el movimiento de mayo. definitivamente su política de concesiones. Forzar los acontecimientos suponía en aquellos momentos colocarse frente a la CNT. que ocurría todo lo contrario. 134. porque a medida que fuimos paralizando el fuego por parte de los nuestros. hemos visto redoblar las provocaciones de los escasos focos de resistencia comunistas y republicanos catalanes»235. optamos por prestar nuestra solidaridad activa al movimiento. era necesaria una participación decidida de los dirigentes Andrés Nin. Y a continuación: «No nos faltaba la fuerza material. sin miramiento alguno. 258. obrero y la tercera: sabiendo de en efecto. respecto a los socialistas. y estábamos a tiempo para detener las columnas.. pág.

pág. fue explicarnos cómo una dirección anarquista podía establecer el poder de unos soviets que además no existían. lo único que le importó en buen bolchevique fue la conquista del poder. Dos meses después: «A una distancia de varios miles de kilómetros.que «la prensa de todas las tendencias» llegara a esa conclusión. según escribió el 24 de agosto de 1937238. Pero desde entonces se han publicado documentos. Todavía nos ofreció otra parrafada verdaderamente proletariado de Cataluña se hubiese apoderado del 1937. Trotski apañaba las cosas a su gusto y antojo.Trotski.cenetistas y. Pero hubiera planteado de nuevo. Dudamos -mejor dicho. de las jornadas de mayo. pecaron de falta de audacia y prefirieron proseguir su política del compromiso. en este rosario de contundentes afirmaciones. Lo que los lacayos anarquistas de la burguesía quieren o no. Todos los hechos. Si hubiera habido una dirección revolucionaria y no una dirección traidora. aún podía uno preguntarse en el mes de mayo si la toma del poder era materialmente posible o no. la oposición entre Cataluña y el resto de la España republicana. de toda la organización catalana. los dirigentes anarquistas. claro está.pág. Lo que se le olvidó a Trotski. todos los datos. En todo caso. 240 Ibídem. dado la tierra a los campesinos. etc. resulta a largo plazo una cuestión secundaria. La révolution espagnole. habríamos tomado el poder en cualquier momento. y la revolución española se habría convertido en una revolución socialista e invencible»240. 525. por tanto. informes e innumerables artículos en la prensa de todas las tendencias. de suma importancia. establecido el poder de los soviets. . ya que todas las fuerzas estaban de nuestro lado. afirmó-. una vez más. con más acuidad aún que durante las primeras semanas de la revolución. las fábricas y talleres a los obreros. pág. sin disponer de los informes que solo se pueden obtener sobre el terreno. Igualmente deforma los hechos al afirmar lo que sigue: «Los propios dirigentes de la CNT y de la FAI dijeron. Ibídem. con su habitual desenfoque. Una vez más. 423. todos los testimonios llevan a la misma conclusión: la conquista del poder era posible»239. Sin querer reconocer que el hecho de la provocación estalinista era un elemento de apreciación interesante y hasta necesario -«tenía una importancia secundaria».con partidos que no ocultaban su oposición decidida a la revolución y a todas las conquistas revolucionarias del pasado. La estalinista ni siquiera hubiera encontrado dos aplastar a los obreros catalanes. En el territorio 238 239 delirante: «Si el poder en mayo de reacción burguesaregimientos para ocupado por Franco L. habría hallado un apoyo en toda España. es que han reconocido que el proletariado insurgente era lo suficientemente fuerte para apoderarse del poder. de hecho de capitulación. al mismo tiempo que lo compartían -y lo compartían mal. después de la insurrección de mayo de 1937: 'Si hubiéramos querido. Continuaban proclamando su oposición a conquistar el poder. 459. Lo que cuenta. sin querer comprender que así reforzaban el poderío de su adversario estalinista. negamos. objetivo que se hubiera logrado «con una dirección tan solo un poco seria y con confianza en sí misma». era un riesgo a correr.era cambiar la relación de fuerzas políticas en Cataluña. Esto hubiese sido. habría purgado el aparato del Estado de todos los Azaña.'. desalojando de la Generalidad a los comunistas y partidos pequeño-burgueses. sin discusión alguna. pero no queríamos ninguna dictadura. Trotski se ocupó.

sin mencionar a los autores que sobre el mismo tema escribieron en la España del general Franco. Payne. sacrificando el presente y el futuro inmediato en aras de la llamada «unidad antifascista». John Brademas.no solo los obreros. ¿Será necesario recordar que la reacción burguesa-estalinista pudo enviar contra el proletariado catalán. Luego se supo que ni tan siquiera el Gobierno -salvo probablemente Negrín. entre los españoles. es que ignoraba totalmente la situación que dominaba tanto en el sector republicano como en el franquista. y de José Peirats. Lo menos que puede decirse. como confesaron más tarde los antiguos comunistas Jesús Hernández. En tales condiciones. Pero aun no se habían decidido a iniciar la represión comenzando por el POUM. Ni más ni menos. Trotski se dejaba mecer por un optimismo que por desgracia ya no podía tener curso. en España. Indalecio Prieto y aún otros. por la que la noticia de la detención de los dirigentes poumistas y el secuestro de Andrés Nin produjo entre ellos el efecto de una bomba. Todos señalaron la participación capital de los soviéticos a los órdenes de Orlov. Prefirieron esperar. Enrique Castro y Fernando Claudín. jefe en nuestro país de la GPU -denominada entonces la NKVD-. no dos batallones. Juan Simeón Vidarte.sabía nada. sino asimismo cuantos han estudiado la revolución y la guerra civil españolas con un mínimo de objetividad. cabe dudar que un gobierno extranjero hubiese corrido el riesgo de enviar sus batallones sobre el suelo abrasador de España»241. 14. llevada a cabo por policías estalinistas españoles manejados entre bastidores por agentes de la GPU. y el 17 de mayo de 1937 formó el doctor Negrín nuevo Gobierno. entre los extranjeros. que era el sector más débil.LA REPRESIÓN ESTALINISTA Mientras los dirigentes anarcosindicalistas perdían el tiempo justificando su inhibición. Durante más de un mes -del 7 de mayo al 16 de junio. No fueron los menos sorprendidos los señores Zugazagoitia e Irujo. como comentario a tales afirmaciones. Habían logrado provocar la dimisión de Largo Caballero. Manuel Tagüeña. mientras la prensa comunista cantaba a voz en cuello la independencia nacional. sino dos divisiones? Al tomar sus deseos por realidades. se habrían puesto del lado de la Cataluña proletaria. que ni siquiera se había apoderado del poder.pág. Raymond Carr. habrían aislado al Ejército fascista e introducido en su seno una desagregación irresistible. los comunistas desarrollaban su plan tendente a imponerse definitivamente. Por fin. sino también los campesinos. Pierre Broué y otros más.parecía que las aguas desbordadas en Barcelona volvían a su cauce normal. Elena de la Souchère. los cuales actuaron a su antojo como en territorio conquistado. Stanley G. La intervención de los agentes de la GPU figura en las obras de Gabriel Jackson. 425. se decidieron el 16 de junio a desencadenar una feroz represión contra el POUM. ministros de 241 Ibídem. tras haber obtenido el reemplazamiento de Largo Caballero -que se negó rotundamente a llevar a cabo la represión-. Salvador de Madariaga. No solo estos últimos pusieron de manifiesto el papel jugado entonces por los servicios secretos de Stalin. Solo las persistentes campañas de los periódicos comunistas eran signo evidente que esa calma era mera apariencia. más dócil a la política estalinista. a aquellas alturas. .

por los sicarios a las órdenes de Orlov. para afirmar luego que los nazis lo habían salvado. el proceso que se llevó a cabo contra ellos se convirtió en una tribuna de acusación contra el estalinismo. Luis Araquistáin. Al no confesar. En todo caso. arrojados a la ilegalidad. respectivamente. pero resulta muy verosímil. interesados en el asunto. 615-616.Gobernación y de Justicia. sin duda. págs. supieron mostrar su solidaridad y proclamar la trayectoria revolucionaria de los hombres que se hallaban en el banquillo de los acusados. el cual no había cesado de criticar su labor. es la página más negra en la historia del Partido Comunista de España. Tanto fue así. todos ellos. confiesa: «Agregamos. desfilaron Largo Caballero. Los militantes poumistas. los cuales comprobaban cómo se establecía en territorio republicano el mismo método de terror impuesto en la Unión Soviética contra los oposicionistas. También en el extranjero cundió la sorpresa y la indignación en los medios antifranquistas: militantes obreros. I.) Claudín. Federica Montseny y otros más. amparándose en las sombras de la noche escriben sobre las paredes de todas las localidades catalanas el acusador: «¿Dónde está Nin?». por su parte. alienados -como todos los comunistas del mundo en esa época y durante muchos años después. Pero éste ya había sido asesinado. a pesar de las diferencias políticas que había tenido con el POUM. Ignoramos si la descripción que hace Jesús Hernández en su libro Yo fui un ministro de Stalin es cierta o no. es decir. que la represión contra el POUM y en particular el odioso asesinato de Andrés Nin. no hubo durante el mismo ni arrepentimientos ni confesiones. que se hizo cómplice del crimen cometido por los servicios secretos de Stalin. El sacrificio de Andrés Nin puede que haya salvado a los demás dirigentes poumistas de una suerte semejante. no dejaron de acrecentar ese malestar cuando pudieron leer en los periódicos las rocambolescas acusaciones de espionaje lanzadas por los comunistas españoles. sobre todo entre los militantes y dirigentes cenetistas y largocaballeristas. intelectuales y elementos liberales. como había tristemente acontecido en los procesos de Moscú. (Hernández afirmó que Nin fue bárbaramente torturado. Nin fue asesinado e inmediatamente se transmitió a Moscú un mensaje comunicando que el asunto N había sido resuelto definitivamente. según parece en una checa de Alcalá de Henares. con lo que se demostraría sus relaciones con los fascistas. vol. los más LA PERSECUCIÓN CONTRA EL POUM Y EL ASESINATO DE ANDRÉS NIN La súbita y brutal represión provocó inquietud y malestar en la zona republicana. por nuestra parte. uno de los hombres de Orlov. inmediatamente coreados por los del mundo entero. el italiano Vittorio Vidali -que en España se hacía llamar comandante Carlos y que en la actualidad es un honorable miembro del senado de su país. Pero eso no salva nuestra responsabilidad histórica»242. que el 242 Fernando Claudín: La crisis del movimiento comunista. sobre todo durante el período en que ocuparon puestos gubernamentales.por las mentiras monstruosas fabricadas en Moscú. Como testigos. Los comunistas españoles estábamos. sin la menor duda porque había sido asesinado. que presintieron lo que les podía acaecer a ellos.propuso el siguiente plan: simular el rapto de Nin por pretendidos agentes de la Gestapo. Aumentó la emoción cuando se supo que Nin había desaparecido y no figuraba entre los dirigentes del POUM procesados. Varias delegaciones internacionales se presentaron en Barcelona y Valencia para informarse de la suerte de Nin. .

pero se olvidan de que murieron en aquellos días militantes tan importantes como Roldán. no obstante los años transcurridos. muy democrático. pero en modo alguno por delitos de traición e inteligencia con el enemigo. París. en un momento dado. Duhamel. pág. provocó honda indignación en todas partes. Otro estalinista. sin que se haya sabido por quién. también se vio obligado a referirse al caso Nin. Se muestra ahora muy liberal. pero no lo sabe. el del norteamericano José Robles. Y a éste lo mataron los del POUM»245. 57. hasta el momento en que fui a la Unión Soviética. no obstante los casi veinte años de desestalinización. claro. pero ha cerrado a cal y canto su actuación durante la guerra civil. 52. centrales sindicales. como la calificó Claudín. 243 . 1974. En las grandes revoluciones de la historia. sucede que ciertos revolucionarios. y sobre todo Antoni Sesé. Creo posible que haya sido ejecutado en nuestra zona»244. pág. dice: «Ahora. si bien es probable que un día -¿cuándo?. durante los combates de mayo en Barcelona. ex anarquista. Madrid. adoptan posiciones contrarrevolucionarias»243 Y por lo que concierne al asesinato de Nin. el hermano de Gregorio López Raimundo. que era lo que públicamente exigían los comunistas. LAS TERGIVERSACIONES DE TROTSKI El asesinato de Andrés Nin. el del austriaco Kurt Landau. argumentando de la manera siguiente: «Sí. ¿Y cómo llegué a admitirlo? Merced a un razonamiento personal. En primer lugar. sino de burda patraña. Seuil. He aquí su curioso razonamiento: «Jamás había considerado a los trotskistas como adversarios posibles. varias organizaciones obreras internacionales. Pero lo más grave es que Vidiella trata de disculpar el asesinato de Nin. amalgamando además hechos de naturaleza distinta. acaecida al ser tiroteado su coche. puesto que ninguno de los historiadores de la guerra civil han culpado al POUM de esa muerte. ex anarcosindicalista. Demain l'Espagne. Martin du Gard y Mauriac. con lo que muestran ser todavía prisioneros de su pasado estalinista. de la que participaron notables escritores como los franceses Gide. 51. aunque no asesinado. hijo del Santiago Carrillo.tengan que arrepentirse. el de Marc Rhein. el del checo Erwin Wolf. arguyendo que con anterioridad los del POUM habían matado al comunista Sesé. el Partido Comunista de España continúa sin haberse lavado de aquella «página negra». que haya sido ejecutado. dispuesto a jugar honradamente el juego político con la llamada derecha civilizada y hasta con el Opus Dei. Obsérvese su casuístico estilo: cree. ex todo hasta que se hizo comunista. 244 Ibídem. ya sé que ahora se ha mitificado la cuestión de la muerte de Andreu Nin y que es probable que sea algo de lo que tengamos que arrepentirnos. Sin embargo. En este caso no se trata de casuismo. el del polaco Moulin. para Vidiella aún no ha llegado el tiempo del arrepentimiento. Santiago Carrillo no entona el más mínimo mea culpa sino que insiste aún en el carácter contrarrevolucionario del POUM. No dejó de aumentar esta indignación cuando llegaron al extranjero noticias de otros crímenes de la GPU: el del inglés Bob Smilie. En un libro reciente. Es la primera vez que se afirma tal cosa. no creo que Nin haya estado en Burgos o en Berlín. ex socialista. pág. 19 de abril de 1975. 245 Revista Triunfo. etc.tribunal los condenó por su intervención en los acontecimientos de mayo -considerada como un atentado al orden público y a la legalidad republicana-. prefiriendo que no se hable. Ed. repetimos. el catalán Rafael Vidiella.

que reúne cuanto escribió sobre nuestro país y se verá que no es una afirmación gratuita. lo sucedido en España había abierto los ojos a no pocos sobre la verdadera naturaleza del estalinismo. pág. de haberse «adaptado a los jefes anarquistas». Una sola voz no supo estar a la verdadera altura de las circunstancias en aquellos momentos dificilísimos de la represión comunista contra los dirigentes del POUM: la de León Trotski. «política criminal». de «oportunismo». La révolution espagnole. que no pasaba de ser un comodón entregado a una «actividad crítica de dilettante». Stalin trata de echar la responsabilidad sobre la izquierda. presentando a sus jefes como agentes de Franco. eran víctimas del odio cainita del estalinismo. equivocados o no -esta es otra cuestión-. pero guardó total silencio sobre los perpetrados en España durante la guerra civil»246. sus críticas. y así sucesivamente. para exponer sin reserva alguna su solidaridad con unos hombres que.dirigente menchevique ruso Abramovich. continuó impertérrito su tarea demoledora. Así. Incluido en la parte segunda del presente libro. las expresiones empleadas cambian de nuevo. Repásese su libro La révolution espagnole. el 8 de agosto de 1937 escribía: «Nin es un antiguo e incorruptible revolucionario. Ni tan siquiera en aquellos trágicos meses supo acallar su resentimiento. cuya mayoría había tomado partido por el POUM... de «traición». cuando critica la política del POUM y sus dirigentes. etc. «Nikita Jruschev. 412. Sin embargo. 409-411 249 Ibídem. de ser «la cola de la burguesía de izquierda». Únicamente un par de meses antes de la represión. Este ha sido el motivo de los ignominiosos asesinatos de Nin y otros jefes del POUM.. de «capitulación». cuando se trata de denunciar los crímenes de la GPU los términos que emplea son otros. pág. según sus necesidades polémicas. descorrió un poco el velo respecto a los crímenes de Stalin en la Unión Soviética. pág. Lo conozco muy bien». Ahora bien. Por eso el movimiento de protesta y de solidaridad hacia sus víctimas alcanzó gran volumen. Es mi amigo. al preguntarle uno de los miembros de la Comisión Dewey quién dirigía el POUM. En todo caso. llevados a cabo por la GPU»249. Al contrarío. 248 Ibídem. se apresuró a añadir: «Pero lo critico vigorosamente»247. consistente en denunciar al POUM y al propio Andrés Nin presentándolos como los máximos responsables de cuanto ocurría. sin duda por necesitar de buenos argumentos. Pero inmediatamente. Se esforzaba en defender la independencia del proletariado español contra las maquinaciones diplomáticas de la pandilla que ocupa el poder en Moscú»248. 376. incluso después del asesinato de Nin. Un episodio de la revolución española: el proceso contra el POUM. De Nin escribió más de una vez que era un «menchevique». ¡Y tan vigorosamente! A partir de entonces reanudó. habla de «crimen». contestó: «Nin. 246 . Defendía los intereses del pueblo español y combatía [a] los agentes de la burocracia soviética. el lenguaje de Trotski cambia en ocasiones. Este es una vez más denunciado como «oportunista». mientras Andrés Suárez. en abril de 1937. 247 L.Trotski.. vigorosas.]. que «no podía hacerse a la idea de romper con el Frente Popular». el 24 de agosto. Precisamente por este motivo la GPU se desembarazó de él [. en su informe secreto de febrero de 1956. Unos días más tarde. págs. etc. El 16 del mismo mes añade: «Después de una serie de derrotas. como temeroso de haber dicho más de lo que quería. Por ejemplo. puesto que entonces se trataba para Trotski de polemizar con los trotskistas belgas y holandeses.

o bien del «incorruptible revolucionario». 255 Ibídem. Esta gente “imparcial” ha protegido a la GPU. han tomado definitivamente el camino del centrismo». por el POUM»253. los socialistas. pero esta vez superaba los límites de la más elemental honestidad. 430. ¡Curiosa y arbitraria amalgama! Por lo visto. los estalinistas y. del «traidor». los republicanos españoles. ni anarquistas. 395-396. pág. 250 251 Ibídem. 254 Ibídem. En el mismo sentido se expresa el 4 de septiembre: «Hemos criticado abiertamente a Nin en vida.y ese ente casi metafísico que es el proletariado. pág. Pero esto no es óbice para que en otro lugar denunciara las persecuciones de que eran víctimas «los poumistas. Sí. Nin era mi adversario. 252 Ibídem. un centrismo que a veces es de «izquierda» y otras de «derecha». No cambiaremos nuestra apreciación sobre él después de su muerte»251.sus dirigentes «asustados por las exigencias inexorables de la revolución. . ni socialistas. Pero no lo hicieron. Ibídem. que ilustra hasta dónde Trotski podía dejarse arrastrar por el afán polémico.] de que colaboraban con el general Franco. O las palabras tienen un sentido y al mismo tiempo un valor. Dice: «Los gangsters de la GPU asesinaron en España al dirigente del POUM Andrés Nin. El 4 de septiembre nos depara un argumento insólito. pág. Hay métodos polémicos que empequeñecen a quien los emplea. los anarquistas revolucionarios y los socialistas de izquierda»254. «los representantes de las otras organizaciones obreras. 253 Ibídem.. en el ala izquierda. únicamente se salvaban de la traición el propio Trotski -que había explicado la lección de lo que cabía hacer. pág. Fenner Brockway le consideraba como un compañero de ideas. Sus vaticinios tienen el mismo nulo valor: «Parece muy probable que esta experiencia grandiosa [los hechos de mayo] va a provocar una escisión en el POUM. repitió impertérrito sus estribillos de siempre: «El proletariado español ha caído víctima de una coalición compuesta por los imperialistas. dictadas por los intereses históricos del proletariado y no por consideraciones sentimentales»250. Trotski abusaba de esta clase de curiosos silogismos en sus polémicas. pero ¿de qué Nin se trata? ¿Del «dilettante».. 415. 483. pág. 567. del «menchevique».. la GPU tal vez no se habría atrevido a lanzar contra los dirigentes del POUM la acusación mentirosa [. cuando podía exigírsele un poquito de serenidad y de seriedad en el juicio. Si el buró de Londres y los demás Poncio Pilatos “imparciales” hubieran procedido a una encuesta sobre las falsificaciones de Moscú inmediatamente después del proceso Zinoviev-Kamenev. van a traicionar definitivamente la revolución para ganar la gracia y después el favor de Moscú»255. Ya terminada la guerra civil. buscando a todo trance ridiculizar o anonadar a sus contrincantes.. esos residuos del estalinismo. Los elementos que excluían a los trotskistas y fraternizan con los jefes brandlerianos y sapistas. del que «defendía los intereses del pueblo español»? Porque no comprendemos que un dilettante pueda ser al mismo tiempo un incorruptible revolucionario. pág. Por el contrario. que ofrece la particularidad de que sus integrantes no son ni republicanos. 429. «su destino trágico no puede cambiar nuestras apreciaciones políticas. Por lo que concierne a Nin. o bien no valen un comino ni son dignas de ser tenidas en cuenta. ni poumistas. Resultado: Nin fue asesinado»252. los anarquistas. ni un traidor aparecer como un defensor de los intereses de los trabajadores. ni estalinistas.

se adaptaban a los estalinistas»256. bien pertrechado. pág. parlanchines anarquistas. pero. 258 Ibídem. Verdad es que también afirmó que si «al frente de la España republicana se hubieran encontrado los revolucionarios y no los agentes poltrones de la burguesía. gruñían. en marzo de 1939. sin duda sí. considera algunos aspectos de esta última como si se tratara de un calco de la guerra civil rusa. cada día y a veces cada hora exige improvisaciones.CONSIDERACIONES FINALES Examinando objetivamente. No solo sus interpretaciones de los acontecimientos las hizo siempre a través del prisma de la revolución bolchevique. sobre todo al período concerniente a la guerra civil. eran otras. sin lugar para la improvisación. pág. pág. centristas incurables del POUM. soluciones inesperadas para poder enfrentarse con problemas nuevos que no dejan de producirse y que nadie puede codificar. la revolución rusa resultaba un modelo perfecto y único. Escritos sobre España. Para Trotski. sino el espíritu»259. Andrés Nin. en una conferencia que pronunció en abril de 1937. por ejemplo. escrito negro sobre blanco. vacilaban. 497. Y cuando le argüían que las condiciones de España.reformistas inveterados. 125. suspiraban. se ha visto que en toda revolución. 260 L. al cabo de cuentas. 183. 256 257 Ibídem. como lo fue entonces el franquista? Para él. el problema del armamento nunca hubiera jugado un papel preponderante»260. Pero tal parece que para Trotski letra y espíritu eran una sola y única cosa. como en la vida misma. aplicadas mecánicamente. 15. sino que las actitudes o soluciones que proponía resultaban en todo instante un calco perfecto de las adoptadas por él y Lenin en 1917. 26 de abril de 1937. Sin embargo. Se adaptaban a los estalinistas como las víctimas se adaptan a los verdugos y la cuerda al ahorcado. maniobraban.Trotski. agregando que «de la revolución rusa hay que tomar no la letra. le contestó de manera indirecta. detallado. cuanto escribió Trotski respecto a la revolución española. Incluso en varios de sus escritos del período de la guerra civil. Barcelona. ya que para Trotski la revolución era algo puesto en ecuación y que debe desarrollarse con la misma implacable lógica que una operación algebraica. se tiene la fundada impresión de que no supo ni quiso apearse del rocinante de sus ilusiones. pág. ¿Es que era suficiente el verbo revolucionario para hacer frente a un Ejército moderno. . Mas cabe recordar que cuando todas esas organizaciones se levantaron en Madrid contra el Partido Comunista. 159. Esas ilusiones consistían en querer ver en todas partes una reedición del Octubre ruso. Escritos sobre España. conducirán al fracaso». el verbo que tenía que corresponder a un programa definido. al afirmar que «las fórmulas de la revolución rusa. pues.Trotski. 259 La Batalla. hablándonos de Regimientos y no de Divisiones y poniendo en un mismo plano la caballería roja y la aviación italo-germana en cuanto a su eficacia. respondía desdeñoso que ese era el «argumento acostumbrado de todos los oportunistas»257 y que las «homilías abstractas de este género producen una impresión nada seria»258. a la altura de nuestro tiempo. Trotski y los suyos tomaron el partido de los estalinistas. L.

Este fue en todo momento el ritornello incansable de Trotski. presentando los hechos a su antojo. que Trotski. ¿y de qué le sirvió luego su política justa. verdadera desviación del espíritu. de justo en su actuación. ¡Ah!. pura y simplemente. en particular respecto a los anarquistas. Puede decirse que criticó todo y a todos. Sus análisis o sus simples afirmaciones los consideró siempre exactos y justos. como hiciera antes Lenin. sobre todo. sino un programa y el agente encargado de aplicarlo. un partido revolucionario. incluso atribuyéndole posiciones políticas que no adoptó jamás. a la menor diferencia de criterio. no haber denunciado implacablemente al resto de las organizaciones y. negándose a cal y canto a escuchar el menor argumento contrario. Y como no le era posible enviar a la hoguera a los herejes. es decir. Pero más que los trotskistas continúen . lo que faltó en la guerra civil española no fue el armamento adecuado. Es decir. de acertado. un partido bolchevique-leninista. a estas sorprende mucho alturas. Asombra todavía de veras. ¿Es acertar en la actuación inmediata. en él una indudable actitud inquisitorial. entonces se trata de simple pragmatismo y William James habrá de reemplazar a Carlos Marx. los de los demás. a sus dirigentes. ni siquiera se detenía ante sus propios compañeros de organización. pero un partido revolucionario con una política justa: en una palabra. eran inexorablemente condenados. puesto que al cabo de cuentas fue el eterno derrotado desde que se le escapó el poder de las manos en la Unión Soviética. equivocados a priori por ser diferentes a los suyos. Su intransigencia era tal que la elevó a la categoría superior de verdadero culto. Con el POUM y sus dirigentes se comportó en forma inquisitorial. cuando no en crimen de opinión. ese espíritu crítico se detenía súbitamente en cuanto era necesario analizar sus propias posiciones políticas. El fracaso o el simple error propios le eran ajenos. Cuanto él dijera había que aceptarlo como atinado y asimismo infalible. resumiendo: el POUM tenía que haber hecho lo que no hizo y haber dejado de hacer lo que hizo. pero las repetiremos una vez más: haber firmado el pacto electoral de febrero de 1936.Por tanto. pues. a la par que incansable. se contentaba con cubrirlos de denuestos y colgarles el sambenito de traidores. predicador incansable de la llamada política justa. pero sin que jamás nos haya aclarado en qué consiste realmente. sus juicios o el resultado de sus abundantes vaticinios. no haber conquistado el poder en julio. Para Trotski nada existe de positivo. Anidaba. el POUM estaba condenado a no merecer la más mínima aprobación. los cuales. triunfar? Si lo justo de una política ha de basarse en sus efectos prácticos. pecó del gravísimo defecto. jamás logró practicarla. etc. Asimismo habrá que creer. Nacido con el estigma del pecado original. Ahora bien. puesto que en su conducta mostró que no existían más errores y fracasos que los de los otros. Trotski el vencido o Stalin el vencedor?. haber mostrado un franco espíritu de conciliación. Lo decimos sin tapujos: Trotski. ya que fue incapaz de crear en torno suyo un verdadero movimiento revolucionario? El espíritu crítico de Trotski fue agudo y permanente. en tal caso. haber entrado a formar parte del Gobierno de la Generalidad. al igual que el tirador atina en la diana? ¿Es ver cumplidos sucesivamente todos los objetivos propuestos con antelación? ¿Es. esa actitud de Trotski. ¿Quién tuvo entonces una política justa. Lo de la política justa se halla en cada página suya. según él. de que su intolerancia convirtiera la discrepancia política en delito de opinión. tras la sublevación militar. ¿Cuáles fueron las principales acusaciones de Trotski contra el POUM? Ya las hemos señalado anteriormente. al igual que Stalin.

no son ellos los que desde España informan a Trotski. según dice un viejo adagio castellano. Lo que más llama la atención en la literatura trotskista es su mimetismo. 264 Ibídem. de su fidelidad al pasado. llevará a éste a grandiosas victorias»265. Cahiers de la IV Internationale. hasta las expresiones empleadas son las de Trotski. que identifican con una supuesta verdad marxista-leninista. ¿Qué puede decirse de su contenido? Repite -desde luego. 263 Ibídem. Este. desde Noruega primero y desde Méjico después. ¿No se vio durante la revolución rusa cómo incluso los destacamentos cosacos se pasaban al Ejército rojo?»264. repetían en la capital catalana lo dicho por Trotski a miles de kilómetros. éste nos aparece como una especie de hombre de Neandertal. adoptando y haciendo suyos los errores y desvaríos en que incurrió Trotski al juzgar los principales acontecimientos de la revolución española y. es que cuando Trotski recibe de sus enviados unos informes en los que éstos se limitan a reproducir lo que él les dijo en sus cartas o artículos. pág. critica sin conocimiento de causa y sin disponer de información seria. actuando en circuito cerrado. Hace pocos años. 45. pág. pág. el viejo revolucionario cree confirmados sus puntos de vista y no ve que es víctima de una lamentable mistificación. Se diría que forman parte de la herencia que les legó y que no pueden recusar.lo que ya había afirmado y repetido Trotski. al POUM y a sus dirigentes. de tal palo tal astilla. de las derrotas del proletariado. harto elocuentes respecto a la mentalidad de los trotskistas del pasado y del presente: «La IV Internacional puede por tanto afirmar con razón: hemos previsto todo eso»261. Y en nombre de ese pasado. sino que es Trotski el que a distancia informa a los que están en España. . Y como remate. «Una política revolucionaria podía hacer penetrar “la peste bolchevique” incluso entre los elementos más atrasados y más reaccionarios. condenan y excomulgan con suma facilidad. un pithecantropus prehistórico a causa de su anacronismo. con menos valor literario y menor talento polémico. aún hoy día. Sí. Lo curioso del caso. Qualis pater. pág. cual siempre suele ocurrir con los neófitos que quieren mostrar su celo. [. 265 Ibídem. la política bolchevique de la IV Internacional podía salvar al POUM y abrirle amplias vías. en lugar de estudiar sobre el terreno la verdadera situación y extraer las conclusiones necesarias.. 9. París. anatematizan. sin la menor relación con la realidad cotidiana. el autor del folleto hace gala de una mayor petulancia. «Para vencer a Franco era necesario una dirección revolucionaria. Casanova. Y sus delegados que iban a Barcelona. De esta manera. Veamos algunos botones de muestra. digno de estudio psicológico. 11.] La IV Internacional le propuso su programa»262. en particular refiriéndose al POUM. 262 Ibídem. Por lo que concierne a la revolución española. la Liga Comunista (sección francesa de la IV Internacional) reeditó un folleto escrito en 1939 por un militante trotskista de origen polaco. el leitmotiv de siempre: «La IV Internacional. un partido»263. los argumentos coinciden exactamente con los de Trotski. sobre todo. 43. «Solo el trotskismo. pág. las acusaciones de todos ellos son las mismas de Trotski. que por lo visto estuvo en España durante la guerra civil. es decir. talis filius. La guerre d´Espagne. empeñados en que los problemas se adaptaran 261 M. Es decir. No obstante el aire iluminado que el trotskista suele presentar.. enero de 1971. De todas formas. o sea.impertérritos. 37.

No hemos querido afirmar. Poretski Les nôtres. como el Partido Sindicalista o el Partido Federal. Verdad es que no hacían otra cosa que imitar a Trotski. Emigrado a los Estados Unidos en 1941. Creo que la respuesta a nuestra pregunta nos llegó años después. ni sus cambios tácticos fueron calculados matemáticamente. su propia emisora de radio. el partido bolchevique en su conjunto las cometió también. hasta lo incriticable. Lenin cometió faltas. Trotski había olvidado que durante la revolución rusa aconteció lo mismo. fue un tal Zborowski. orden que cumplió sin duda con todo éxito267. Durante la revolución española. etc. .y que no obstante las discrepancias políticas seguían conservándole gran respeto. de conciliaciones y de compromisos». imprentas. La révolution espagnole. éste resultaba sospechoso a algunos trotskistas. puesto que todas las organizaciones -hasta las más reducidas. cuando reprochó al POUM de disponer de «su propio local. A pesar de toda la mitología creada en torno al partido bolchevique -establecida a posteriori por los que fueron sus dirigentes para justificar su supuesta superioridad sobre el resto de los partidos-. está llena de tumbos. sino que ni tan siquiera estudiaron a fondo un problema cualquiera.Trotski.disponían asimismo de sus locales. al igual que a lo largo de la historia han errado no pocas veces todas las organizaciones. Pero solo en parte y hasta ciertos límites. Trotski lo sabía. Lo reconoció Lenin en su libro La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo: «Toda la historia del bolchevismo. se hallaba más próximo a sus ideas que cualquier otro. los trotskistas desempeñaron en España o con respecto a España un papel totalmente negativo. Por lo demás. Se equivocó en ocasiones. lo cual mostraba una vez más su supina ignorancia de la realidad española. el colaborador más íntimo de León Sedov. mas con su peculiar dialéctica se curaba en salud contra toda crítica: «Marx cometió faltas. Por ejemplo. hasta que los bolcheviques se incautaron de todo al establecer su dictadura.a sus principios y no los principios a los problemas. Pueden leerse. pág. editado en castellano por la ed. criticar y criticar. su propia imprenta. Zero con el título Nuestra propia gente. el libro ya mencionado de Georges Vereeken La guépéou dans le mouvement trotskiste y el de Elisabeth K. de todas las maneras. pero Trotski lo defendió siempre. sabemos que también conoció sus titubeos y equivocaciones. No fue la suya una trayectoria en línea recta. su papel era criticar. al comentar la actitud de Trotski respecto al POUM. 459. Pero esas 266 267 L. Tal vez el hecho de que el POUM se creó contra el parecer de Trotski -partidario de que se ingresara entonces en el Partido Socialista. sus propias milicias»266. sobre este asunto. No cabe duda que había recibido de Moscú la orden de envenenar las relaciones de Trotski con el POUM. que esta organización tuvo siempre una política acertada e irreprochable. allí descubrió la policía su calidad de agente de la GPU. antes y después de la revolución de octubre. ni mucho menos. que empeñado en criticar criticaba todo. contra unos hombres que habían militado a su lado -como Nin y Andrade.podía explicar en parte esa actitud suya. el elemento más activo de ese Secretariado. Más de una vez nos hemos preguntado los motivos de iracundia de Trotski contra un partido que. un ruso-polaco que se hacía llamar Etienne. el hijo de Trotski. No solo no actuaron. cuando se descubrió que la GPU había logrado introducir en el Secretariado Internacional de la organización trotskista a agentes suyos.

remedo del leninista. Me parece que ya va siendo hora de acabar de una vez para siempre con toda esa palabrería. gracias a la exactitud de su línea fundamental»268. En fin. aunque no correspondan a los denunciados por Trotski y los trotskistas.Trotski. Asimismo erró al no prepararse adecuadamente para la clandestinidad después de las jornadas de mayo de 1937. antes que se estableciera la sindicalización forzosa y la CNT estableciera un acuerdo tácito con la UGT que prácticamente dejaba de lado a la citada FOUS. de la misma manera que lo eran en la dirección algunos de los dirigentes enviados al frente al mando de los milicianos. no era el más adecuado para hacerse escuchar por los trabajadores cenetistas. para intentar hacer lo mismo con los sindicatos de la FOUS. en todo caso hubo que intentarlo inmediatamente después del 19 de julio. Sí. Insistimos en que todo esto es pura mitología. ni probablemente existirá un tipo único de partido obrero ideal -con una línea fundamental y una política justa-. de la misma manera que la niñera conduce al niño de la mano ordenándole lo que debe hacer y lo que le está prohibido. hasta el socialismo. sin participación real en las luchas sociales. los demás partidos. organización pequeña. Existe. El lenguaje que empleó siempre en su prensa y en sus mítines. controlados por militantes poumistas. de lo cual se aprovechó pronto el estalinismo. en mayo de 1936. La política sindical del POUM fue errónea y lo pagó luego duramente. en nombre del cual actúa exclusivamente el bolchevismo-leninismo.faltas fueron corregidas a tiempo. el no haber aprovechado el reingreso en la CNT de los sindicatos treintistas. el nombramiento de Andrés Nin como consejero de la Generalidad. El precipitado ingreso de ésta en la UGT solo sirvió para dar a la organización ugetista un realce e importancia que no tenía ni merecía en Cataluña. es decir. y en consecuencia se comportan como pésimos pedagogos y como revolucionarios pasivos. Escritos sobre España. 268 L. en vísperas casi de la guerra civil. subestimando la fuerza de este último. Tampoco fue acertado. se dejó engañar por la tregua establecida por el estalinismo. no podía pagarse el lujo de distraer en mil tareas a los mejores de sus militantes. capaz de conducir a los trabajadores. pág. especie de albacea universal. Pero por lo que Trotski ha dicho y repetido. por tanto para extender su influencia entre las masas populares. solo está al alcance del bolchevismo-leninismo. que ha causado no poco daño a todos esos grupos y grupitos que se han creído o se creen todavía ser los depositarios de la verdad absoluta. 153 . a mi juicio. Error fue. el resto de las organizaciones. Jamás existió. acordado en el Congreso que esta última celebró en Zaragoza. El POUM. sin la menor duda el POUM cometió errores antes y después del 19 de julio de 1936. precisamente en unos tiempos en que el comunismo se había desacreditado y en que el bolchevismo solo servía para obtener la aversión de las masas anarcosindicalistas. surgieron y existen para traicionar al proletariado. ni existe. Trotski reprochó el POUM no ser un partido bolchevique. pues. el continuador de la tradición bolchevique. ya que era absolutamente necesario en la secretaría política del partido. una línea fundamental que es la que determina la llamada política justa. su equivocación original fue querer ser desde el día mismo de su fundación el verdadero partido comunista. mas su defecto verdadero consistió precisamente en querer ser un partido bolchevique. creo.

no eran los republicanos los que se aprovechaban y se servían de los comunistas. Como la que tuvo lugar en septiembre de 1937. su pasión y su persistente ofuscación recayeron en otras cuestiones más fácilmente polémicas. cuando ciertamente su política era consecuente con la de la nueva clase social instalada en Moscú. sino que eran éstos los que se servían y se aprovechaban de los republicanos. Sabido es que éste jamás puso a votación de los diputados sus créditos de guerra: por lo demás. Así era. sino en la cárcel. cuando no se perdían en bizantinas discusiones270. pág. en irrealidad. XI. no estaría en el parlamento. entre Trotski y los trotskistas norteamericanos: tratábase de saber si en caso de haber en España un diputado trotskista. Con toda razón juzgó Semprún la labor de Trotski con estas líneas certeras: «En suma. que para Trotski no podía ser error ya que la compartía-. siendo así que practicaban su propia política. el marxismo no le sirve a Trotski para indagar el contenido concreto de la nueva realidad. por tanto más superficiales e intrascendentes. A causa de ello se juzgó superficialmente la actuación del Partido Comunista de España. en efecto: Trotski y los trotskistas han buscado únicamente confirmaciones. Con lo cual se confirma que no solo la Iglesia es ortodoxa. bastaba. la bandera revolucionaria volvería a ondear de nuevo a los cuatro vientos. por tanto.fue el de juzgar a la Unión Soviética y al Partido Comunista según criterios que ya estaban superados. Todos los errores cometidos por el POUM y que hemos enumerado -salvo el último. en derrocar a los malos y reemplazarlos por los buenos. en plena represión contra el POUM. para Trotski el problema del movimiento comunista era simplemente una crisis de dirección. Durante nuestra guerra se estimó que los comunistas hacían la política de los republicanos burgueses. considerando sus cambios de táctica como otros tantos errores. a veces atinadas. Jorge Semprún. Su interés. sino para buscar en ésta los elementos que confirmen una visión apriorística. si hubiera habido entonces un diputado trotskista. a las cuales aplicó impertérrito su esquema de la revolución rusa sin aceptar la más mínima modificación. con desalojar a Stalin y a su pandilla para que el comunismo internacional y la Unión Soviética recuperaran la buena savia del bolchevismo. Por eso sus críticas. El problema consistía. En realidad. El POUM compartió este punto de vista falso. su error capital -en el que por cierto participaron todas las otras organizaciones. 270 269 .Sin embargo. comenzando por los trotskistas. puesto que jamás los aludió. otras veces se transformaban en pura abstracción. inadmisible en gente que se dice marxista. Puro maniqueísmo. debieron antojársele peccata minuta. continuaba predominando entonces la idea que la URSS seguía siendo un Estado obrero. pues. que cabía criticar objetivamente pero al que había que defender por encima de todo. el error consistió en creer que el estalinismo se equivocaba. sino que también pueden ser ortodoxas las sectas y las capillas»269. Prefacio a la citada obra de Claudín. Cabe preguntarse si esa terca intransigencia no ocultaba en última instancia una incapacidad real para poder llegar al fondo del problema. en algo que aunque lo pareciese no era de nuestro mundo. En efecto. Por no querer o no poder encararse con la realidad soviética. que no era otro que el de la nueva clase social que había surgido en el seno del Estado soviético y que logró instalarse en la dirección del mismo. en general no ofrecían perspectiva alguna y terminaban por ser discurso vacío o letra muerta. éste votaría o no los créditos de guerra de Negrín.

no le otorgó el interés obligado. Y cuando el 19 de julio de 1936 los trabajadores españoles se lanzan a una lucha decisiva que conmueve al mundo entero. se siente alejado de cuanto sucedía o podía suceder. Era la primera revolución que se producía desde hacía unos cuantos años. Carlos Marx señaló en su tiempo la tendencia de los revolucionarios a imitar los personajes de las revoluciones del pasado. había prestado suma atención a los acontecimientos políticos españoles. que se transformaba. le hicieron aún más sordo y ciego a cuantas objeciones le hacían sus camaradas más desinteresados. Trotski. su impotencia ante los acontecimientos. tuvo la tendencia muy humana -mas poco política y condenada al fracaso. a cuantas lecciones le daba la realidad cotidiana de un mundo que se movía. hasta los últimos instantes de su vida. Primer actor de esa revolución rusa de 1917 que terminó por devorarlo. se siente casi ajeno a ellos. Trotski. cuyo centro de gravedad era entonces España. Todos sus breves artículos de esa época son meramente polémicos. También le falta. presentándola como un único modelo a copiar en todas partes y en cualquiera de las situaciones.Es notorio que Trotski. No recibe la revolución española con ese júbilo que entonces abrazó a amplias masas en todos los países.de querer dar a la misma una significación universal. sobre todo. dedicados exclusivamente a combatir la política del POUM. Trotski habría escrito muy breves líneas sobre la revolución y la guerra civil españolas. se va luego desinteresando casi totalmente. Como sabía que el trotskismo estaría ausente de la misma. . Su aislamiento. cuando el proceso revolucionario se agudiza todavía más. la información necesaria -que antes le facilitaba Andrés Nina causa de su desconocimiento de la lengua española. que desde 1930 a 1934. estamos casi tentados a afirmar que si no hubiese existido el POUM. se empeñó en imitarse a sí mismo. que no obstante disponía de una prensa internacional que dedicaba grandes espacios a los acontecimientos de España. ¿Por qué esta anomalía? La respuesta es fácil: al desaparecer en España la sección trotskista. En consecuencia. cierto.