LA HISTORIA D E LA SALVACIÓN

LUIS RUBIO MORAN

Cursos Bíblicos / A DISTANCIA

CURSOS BÍBLICOS A DISTANCIA

L A HISTORIA D E L A SALVACIÓN

Luis Rubio Moran

CONTENIDO

BIBLIOGRAFÍA

LA H I S T O R I A D E LA SALVACIÓN. C U E S T I O N E S G] RALES.
I. II. III. E L CONTENIDO FUNDAMENTAL DE LA ESCRITURA M I S T E R I O DE LA SALVACIÓN E L M I S T E R I O DE LA SALVACIÓN SE REALIZA Y SE RI EN LA HISTORIA C O M P O N E N T E S DE LA H I S T O R I A DE LA SALVACIÓN

1. 2. 3. 4.
IV. V. VI. VII.

E l m a r c o espacio-temporal Concatenación de los hechos salvíficos ent Conciencia del sentido salvífico del hecho La p a l a b r a c o m o elemento constituyente historia de la salvación

VIII.
IX.

E L H O M B R E Y SU ACCIÓN EN LA H I S T O R I A DE LJ VACIÓN E L PUEBLO DE D I O S COMO ÁMBITO DE LA SALVACI LA LITURGIA EN LA H I S T O R I A DE LA SALVACIÓN . . . CARACTERÍSTICAS DE LOS H E C H O S QUE FORMJ HISTORIA DE LA SALVACIÓN ALCANCE Y ETAPAS FUNDAMENTALES DE LA H I S 1 DE LA SALVACIÓN N O T A S SOBRE EL MÉTODO DE EXPOSICIÓN

I.
(C) PPC Edicabi. Editorial PPC, 1971. Enrique Jardiel Poncela, 4.—Madrid-16.—Teléfono 259 23 00. Nihil obstat: Dr. Lamberto de Echeverría. Censor. Imprimatur: Constancio Palomo. Vicario General. Salamanca, 25 de marzo de 1973. Printed in Spain - Impreso en España. I. S. B. N. 84-288-0278-5. Depósito legal: M. 12.824 - 1974. Impreso en Marsiega, S. A.—Enrique Jaidiel Poncela. 4.—Madrid-16.

LOS COMIENZOS D E LA SALVACIÓN.
I. O R I G E N DEL MUNDO Y DEL H O M B R E

1. 2. 3.

La creación, intervención p r i m e r a d e Di La creación en la h i s t o r i a de la salvación E l h o m b r e a n t e la creación 7

JESÚS DE NAZARET. RESTO DE ISRAEL 76 77 77 79 35 gg a) El retorno y la restauración b) La reforma de Nehemías y de Esdras c) El conflicto en el helenismo d) La reflexión de los sabios e) La oración 8 ][[ 3P 90 g\ 92 93 9 . CRISOL DE W FE . EL HOMBRE QUE RESPONI PERFECCIÓN A DIOS JESÚS DE NAZARET CONSTITUYE LA MÁXIMA INTE CIÓN DE DIOS EN LA HISTORIA LA INTERVENCIÓN DE DIOS EN JESÚS DE NAZARET LA ACCIÓN SALVÍFICA ESCATOLÓGICA 3N ONES PREPARATORIAS. CONCLUSIÓN: LA SALVACIÓN CONSUMADA . II.. cumplimiento de 1¡ vación a) Carácter pascual de la muerte de Jes b) Carácter liberador de la Pascua c) La Pascua de Jesús. EL UNGIDO DE YAVÉ 70 72 74 75 V. padre del ungido INTERVENCIÓN DE D i OS EN LA H I S T O R I A EN Y POR DIO DE LOS PROFETAS . La Pascua de Jesús.. PADRE DE LOS CREYENTES ÉXODO. David. el salvador del pueblo David. III. I.Págs. RAHÁN.. I. UN HOMBRE ENTRE LOS BRES JESÚS DE NAZARET. LA IGLESIA. DESTIERRO. UNA SALVACIÓN MARAVILLOSA 51 IV. La actividad de Jesús. PECADO Y LA PROMESA DE SALVACIÓN . o la continuidad de la historia salvífica. La revelación como acción liberadora . La tierra como objeto de promesa VID. VIDA Y FIGURA DE LA IGLESIA E L MISTERIO DE LA IGLESIA LA OBRA SALVÍFICA DE LA IGLESIA Forma y rito de la alianza Objeto y esencia de la alianza Una nueva y más excelente alianza •R EL DESIERTO HACIA EL REPOSO EN LA TIERRA DE 3 PROMESAS 66 69 70 70 La peregrinación por el desierto Josué. EXPERIENCIA DEL J U I C I O Y DE LA SALVA46 III. el rey de Israel David. 57 60 Moisés el liberador Una salvación maravillosa El éxodo: tipo de la salvación ALIANZA DEL SINAÍ 61 62 64 65 1. la salvación pie IV. II.. DILUVIO. SACRAMENTO DE LA SALVACIÓN. III. LA SALVACIÓN REALIZADA. . signo de la salvaci 3. 2.

Madrid. J. 1968. 1966.: Historia de la salvación. S. SURGY. HOFMANNS.: Teología del Antiguo Testamento. Salamanca.BIBLIOGRAFÍA La ciudad de Dios.: Historia de la salvación. Barcelona. (El presente volumen es ur esta obra. 11 .) P. L. L. F. Principales jalones vador.: Teología del Nuevo Testamento. Barcelona.. M. VON RAD.: El mensaje bíblico en nuestro tiempo.: Historia de la salvación. Aires.. DIETRICH. La predica» Sigúeme. 1952. Itinerario bíblico. Madrid. Estela. Madrid. ^ 1971. DÍEZ M A C H O . Una iniciación a la Biblia. Sigue ca. RUBIO MORAN. I.: La Biblia y el Evangelio. Madrid. JEREMÍAS. Paulinas. VATICANO II: Constituciones LUMEN GENTIUM: Dei Verbí et Spes. A. 1968. Antiguo Téstame Nova Terra. BAC. 1972. Santiago de Chile-Barcelona. 1965. Salamanca. Paulinas. Paulinas. DE: Los designios de Dios. 1958 BALAGUER. Manual bíblica. G.: Historia de la salvación. 196 J. 2 vol. SAN AGUSTÍN: BOUYER. 2 vol. LAPPLE. Hechos y Dichos. 1974. 3 1971. A. S.: El misterio de Cristo en la historia de la gueme. DE: Las grandes etapas del misterio de la salvador. Buenos CROATTO.

LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN CUESTIONES GENERALES .

3-4). Esa perspectiva no es la del ser del hombre.. lo que la Biblia afirma y describe es la acción de Dios que interviene para salvar al hombre. es el designio de salvar a los hombres: «Dios. «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. La intención primera de Dios.I.. según el beneplácito de su voluntad para alabanza de la gloria de su gracia. en efecto. con la que 15 . insertas en él. definitiva.. la que pone en marcha toda su acción. que actúa a lo largo de toda la historia. Esta intención pone en marcha todo un plan. quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad» (1 Tim 2. nuestro Salvador. Sino la del «misterio de la salvación». por cuanto nos ha elegido en él antes de la creación del mundo. que se halla en situación desesperada.. a una ruina total. eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo. cuando escribían sus experiencias personales o sus reflexiones sobre la vida y sus problemas. y así. su situación en el mundo. se halla presente en todos los tipos de exposición bíblica. EL CONTENIDO FUNDAMENTAL DE LA ESCRITURA ES EL MISTERIO DE LA SALVACIÓN La condición capital para entender la Sagrada Escritura es situarse en la perspectiva que le es propia. abocado a la muerte. introducirlas en la corriente misma de la vida de Dios. en géneros literarios distintos. que comprende desde la creación hasta la transformación de todas las cosas en orden a recapitularlas todas en Cristo. Con unas palabras o con otras. su acción en la historia. en estilos variados. y unifica la múltiple variedad de los 72 escritos que forman la Biblia. la que guiaba a los autores bíblicos cuando recogían y ordenaban las tradiciones. Este misterio de la salvación.

1. 2 Tim 1. 34. Su salvación se extiende hasta los confines de la tierra (Is 49. 8). Vana cosa el caballo para la victoria. La liberación y salvación se experimenta y descubre.. que el pueblo de Israel o la Iglesia primitiva recitaban en sus reuniones litúrgicas como expresión de sus convicciones de fe. Tit 1. 6). 13). Nada de lo humano salva al hombre. en los que se enumeran diversas intervenciones salvíficas de Dios en la historia precisamente como motivo para la alabanza o como puntos de apoyo para solicitar nuevas salvaciones. Y como tales han sido transmitidos. En el Nuevo Testamento. 6 ss. 4. legados. 27. 2. Ex 14. ni el bravo inmune por su enorme fuerza. Jn 4. de carne y hueso. experimentados y vistos como hechos salvíficos. de comunidades o de personas han sido vividos. Jer 3. 7. 10. 5-6. 136. Obran la salvación en virtud del poder de Dios que en ellos y por ellos actúa. todos tienen conciencia de que la salvación es obra de él. En Israel y en la Iglesia. 10. Dt 4. Sobre este misterio de la salvación la Biblia ofrece un verdadero testimonio. 20. 6. se expresa la convicción de que esa salvación de Dios se ha hecho presente y definitiva en Jesucristo. Ef 2. Jos 24. 87. 11. 11. 5-9. «No queda a salvo el rey por su gran ejército. Hech 4. Tit 2. EL MISTERIO DE LA SALVACIÓN SE REALIZA Y SE REVELA EN LA HISTORIA La salvación que testimonia la Biblia no es algo abstracto. 4. 29-32. 42... 27. 1). Beneficiarios de la salvación o ejecutores de la misma han sido hombres concretos. Ella nos ofrece lo que los hombres han visto con sus propios ojos. políticas. Os 13. Le 2. Hechos concretos de la historia de grupos. Sólo Dios es quien salva. para realizarlo en la plenitud de los tiempos: hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza. Existen diseminadas en los actuales libros bíblicos frases o perícopas que han sido reconocidas como verdaderas «confesiones de fe» o «credos». Fil 3.. 15. II. 15-20. 8. ni aun los grandes y poderosos. su soplo exhala. 1 Jn 1. 2. palpable. Sal 24. Ellos se saben enviados. como «el Salvador» (cf. 4. 6-11.nos agració en el Amado. 4. Dt 6. Aunque Dios actúa la salvación a través de hombres. 11). 1-3. sociales. en un hijo de hombre. 1-6. 3). Fil 2. no hay salvador fuera de él (cf. Le 2. No elucubraciones más o menos elevadas. 4. 3. 9. 35-38. 1-17. En la predicación y en la oración. lo que está en los cielos y lo que está en la tierra» (Ef 1. 1 Cron 16. 2. En el antiguo testamento merecen destacarse por su antigüedad Dt 26. 13. 38-41.. 13-201. sellados por unas circunstancias determinadas culturales. Ningún hombre. Jn 1. dándonos a conocer el misterio de su voluntad según el benévolo designio que en él se propuso de antemano. 5. 79. 13). por medio de su sangre. En El tenemos. 3 ss. lo que han oído con sus propios oídos. 35. 4 s. 5. que es «el Salvador» (cf. De palabra o por escrito. 32-40. Hech 2. El testimonio bíblico es explícito. 3. 13. La moderna investigación bíblica está descubriendo cada día más este carácter histórico de la salvación. Sal 23. 9. mensajeros. a su barro retorna. lo que han experimentado en sus propias vidas (cf. Y existen también himnos. cf. lo que han palpado con sus propias manos. Sal 89. 10. 68. Rom 1. 3-4. 1 Cor 8. la redención. 8. Es algo concreto. 3. 2 ss. 9. 23. Hech 2. Sólo Dios puede ser invocado como «el Dios de mi salvación». junto a la afirmación de que Dios 16 es el Salvador (Le 1. en el nuevo. 61. lo que han contemplado con su propio corazón. 6. 9 s. 23. marcados por una geografía. Jdt 5. 20. el perdón de los delitos. 16-17). económicas. etéreo. 3-10. 12. 24-26. 105. Is 51. Y algunos resúmenes que exponen en síntesis la tra17 . según la riqueza de su gracia que ha prodigado sobre nosotros en toda sabiduría e inteligencia.3). Col 1. 1. Como objeto de confesión de fe o como motivo para la alabanza y la súplica. 78. 6. que no puede salvar. 5. 23-25. Is 12. 60. 4. 32). 1. espiritualista. puede salvar al hombre. 3. 25. 4 s. como verdaderas intervenciones salvadoras de Dios. 31. 3-4. 10. numeroso. se expone y testimonia como obra propia y exclusiva de Dios. «No pongáis vuestra confianza en príncipes. Col 1. 47. Is 12. 11. fruto de imaginaciones desbordadas 0 anhelos insatisfechos. 16. 20-24. y en ese día sus proyectos fenecen» (Sal 146. 4. Sal 78. ni con todo su vigor puede salvar» (Sal 33. 25-27. 2. Is 43. comprende los tiempos todos (cf. por toda la Biblia. 3-5. pero llega hasta lo más íntimo del hombre (cf. En los santuarios o templos y en las tiendas o en las casas. 1 Tim 1.

COMPONENTES DE LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN La historicidad afecta al hombre como algo constitutivo de su mismo existir en el mundo. como su consumación: la creación. Hay opresiones que van más al interior de la persona: la tribulación. Heb 2. como entrelazados entre sí como partes de un todo. sino que en ellos se daba una presencia manifiesta u oculta. la sequía. A estas acciones. el envío del Espíritu Santo. la vuelta del destierro. por encima y más allá de las apariencias: esos hechos no son simples hazañas humanas. sino como formando cadena. las confesiones de fe han añadido otros hechos. los primeros testigos. velada o patente. la angustia. pero real y efectiva. superficial o radicalmente. 16-41. Estos hechos son transmitidos no como meros hechos históricos. de su íntimo realizarse como persona humana. abstractas sobre Dios. Vista así la muerte es la máxima esclavitud. en libertad. Se afirman. las generaciones sucesivas. esa fuerza personal estaba a la obra. sus hermanos. En esos hechos. el exterminio. alejado de él. la envidia. Hay males y opresiones exteriores. 19 . perfecta. La liberación del mal. de un plan amplio. como salvaciones pequeñas. es el contenido de la salvación obrada por Dios en la historia. como constructor de su propio destino en el mundo. la peregrinación por el desierto. insistiendo en la unidad o concatenación de los hechos salvíficos que se enumeran (cf. en efecto. pendiente de todo el acontecer anterior a él. la que se confiesa realizada en la pasión-muerte-resurrección de Jesús. liberando de peligros mortales para el hombre. aislado de los hombres. abierta a esta dimensión de profundidad de la existencia del hombre. ocurridas en el transcurso de la historia. Otras son de tal índole que afectan a lo más íntimo de la persona y se realizan en el orden de las relaciones del hombre con Dios y con los demás hombres: el egoísmo. no se afirman verdades teóricas. en tensión perenne hacia la realización de sí mismo. no como hechos aislados. la alianza en el Sinaí. removiendo obstáculos que impedían el acceso y la comunión de vida entre el hombre y Dios. Hech 7. pues. el Padre de nuestro Señor Jesucristo. la venida de Jesús como Juez. y a través de ellos. su morir y resucitar. asimismo. 34-38. la soberbia. con nombre personal: Yavé. de sus raíces más hondas y de sus manifestaciones más exteriores.yectoria de la salvación. sobre su ser. En ellos. que se sitúan en el origen de toda historia. como objeto de la fe. Rom 9-11). En todas estas confesiones de fe o himnos. la entrada en Canaán. 17. en un espacio y un tiempo. la codicia. es conocido con el nombre de pecado. ausente de Dios. En la narración bíblica y en la confesión de fe se recogen liberaciones de todos los peligros que pueden amenazar y de hecho amenazan la existencia del hombre en la tierra. el hambre. gloriosas o penosas. El estar situado en el mundo. concebida no sólo como final de la existencia terrena. adecuadas a un determinado momento del pueblo. acciones de Dios. la humillación. y en el final de la misma. esporádicos. se subraya el carácter histórico de lo afirmado. En ellos. la inundación. en un constante decidirse. la salida de Egipto. que recitaban aquel «credo» como expresión de su propia fe. que se continuarán más tarde en los «símbolos» de la Iglesia. descubrieron una dimensión profunda. la resurrección de los muertos. de una fuerza metahistórica. 10. la guerra.15). todo aquello que en la Escritura. la entrada del hombre en la familia de Dios. sino como hechos interpretados. Y estos hechos son confesados. intervenciones salvíficas suyas en favor de Israel o de la Iglesia: la llamada a los patriarcas. Y la opresión que cierra el horizonte de la existencia del hombre. su pasión bajo el poder de Poncio Pilato. sino como el sello a una situación en que el hombre se encontraría definitivamente solitario. que eran presagio de una salvación futura. su elección. 13. la muerte. Heb 11. la enfermedad. No resulta fácil precisar el contenido específico de esta salvación. que dificultaban. III. produce el miedo existencial durante toda la vida (cf. hechos con un sentido. 18 completa. el nacimiento de Jesús. es algo inherente a la misma condición del hombre en cuanto humana. que afectan a la dimensión más superficial de la existencia del hombre: la espada. el odio.

con los que se hallan relacionados numerosos hechos salvíficos. una promesa: a tu descendencia daré yo esta tierra (Gen 12. en los hechos salvíficos se hallan implicados. Debido a esta tensión en el concepto mismo de la historia de la salvación. 1-18). es oportuno exponer sus componentes para obtener una visión más adecuada de la misma. Gen 15. 2). en Babilonia. Betel. En él recibirán la herencia los cristianos (cf. el heredero (cf. Babilonia. los Teglatfalassar. Nekao y Psammeticos. como todo hecho histórico. 18. que se destina a la humanidad entera. Siria.. Caldea. Nínive. personajes concretos que han forjado en ocasiones la historia solemne y pública de la humanidad. Asina. 8. Antioquía. 7. Siquén. Sinaí. Nazaret. 26. Se inserta en nuestra tierra. Gal 3. en unos concretos tiempos de la evolución de la humanidad. las montañas. Pond o Pilato. 1. si la salvación es obra de Dios. Roma. E L MARCO ESPACIO-TEMPORAL. Corinto. 14. 8. ya que la acción del hombre no parece poder extenderse ni a la amplitud en que se sitúa la opresión ni menos aún a la profundidad de la misma. 24. CONCATENACIÓN TRE SÍ. 7. en Roma. Jordán. y de la que es signo la estable21 . 4). 6. otros tantos hombres forjadores de historia de la humanidad. los Herodes. Efeso. Cades. 17. en Persia. Cesárea. Silo. 13). No reviste carácter atemporal. Esta alianza. sino ligados entre sí. La salvación de Dios no sería la misma. al menos salvación bíblica. Quisón. en vistas al cual se hizo la promesa (cf. 23. cf. Jazael y Rasín.. Esa palabra reviste también la forma de una alianza (cf. Jerusalén. algunos entre los numerosos nombres bien conocidos que indican el arraigo de los acontecimientos de la salvación en nuestra misma tierra en una determinada zona de la misma. La historia de la salvación no se pierde en la nube de los tiempos. Salmanassar. Naín. Dan. César Augusto y Tiberio. Hermón. Jos 21. Mt 5. Eufrates. Ur. Darío. Gal 3. Sesonq. Belén. Ex 2.. Canaán. en unas condiciones sociales. Senaquerib y Assurbanipal. una herencia que es ya el «reino de los cielos» (cf. 13-14. 5-10. 24. Asia Menor. Babilonia. La palabra que pone en movimiento la historia de la salvación es una palabra que abre el futuro. Si. 26 . 43-45. procuradores romanos en Judea. Sargón. DE LOS HECHOS SALVÍFICOS EN- Los hechos que son calificados como salvíficos se sitúan en un determinado marco espacio-temporal. Samaría. inesperada. formando cadena. 17. los Ben Hadad. Rom 4. Tabor. El mar. Beersebá. los ríos. 13. Pero parece que el concepto mismo de historia da la salvación no tiene consistencia. 16-17). condicionándose unos a otros en su sucederse. dado que la temporalidad afecta sólo al hombre. Ciro. Heb 1. no llegaría nunca a ser propiamente salvación. 7). polassar y Nabucodonosor. ciudades y aldeas: Rameses. de una u otra manera. 1-8).. de un mismo y único plan. Y este marco geográfico no es indiferente al desarrollo de los mismos acontecimientos. 2-8). en Damasco. en Asiría. los hechos salvíficos acontecen en un marco geográfico de nuestra tierra. Egipto. la salvación se afirma como obra del nombre. conoce una primera realización en la conquista de Canaán por las tribus bajo el mando de Josué (cf.4. en cambio. que es el «descendiente» de Abrahan. 18. Sion.. 2. 15. independientes. definitiva. en Egipto. Grecia. Roma. En efecto. en Palestina. Jerjes y Artajerjes. 15.En la descripción anterior de la historia de la salvación se ha insistido en la acción de Dios. Los Ramsés.. en Cristo. 17. no se entendería de la misma manera ni se expresaría con las mismas categorías si se hubiera desarrollado en otros lugares y en otros tiempos. como partes complementarias de un todo armónico. Esta promesa continúa presente y actuando a lo largo de toda esa historia: provoca la intervención que libera a Israel de Egipto (cf. Me 12. en dependencia mutua. culturales y políticas bien conocidas por documentos extrabíblicos. Damasco. Hebrón. Rom 4. Nabo20 Los hechos histórico-salvíficos aparecen en la Escritura actual no como hechos aislados. En segundo lugar. con sus nombres propios: Mar Rojo. se prolongará hasta conocer una realización nueva. Félix y Festo. no podría ser histórica. En primer lugar. Cambises.

cf. cf. 19-22. 24. Así también la historia de la salvación se constituye esencialmente cuando los hechos que la forman son reconocidos como hechos salvíficos. Jn 3. de la casa de servidumbre» (Ex 13. 1-8. en su amor incondicional al mundo (cf. 23-27). y él lo transmite a los demás. El constituye la plenitud de los tiempos (cf. la 22 trascendencia del acontecimiento para la generación que lo vivió y para las generaciones pasteriores. 1-28). Dt 4. hermanos. Col 1. 22-25. cuando es descubierto el sentido de los hechos. 20-25. 1 Jn 4. 2. Gal 4. cuyas consecuencias se extienden y comprenden a los hombres todos de todos los tiempos y hasta al mismo universo (cf. Ex 19. 44. descubre en él esa dimensión de intervención salvífica de Dios. 10. 4.. 12. simplifica su multiplicidad. 37. Me 14. 8. con la alianza en su propia sangre (cf. con su interpretación. en realidad. 9. 12. 17. 36. El reconocimiento del carácter salvador de un hecho es fruto de la acción concientizadora de Dios sobre los autores del hecho. Así se forma el contenido de la «tradición». y tendrá su plena realización y cumplimiento en Cristo. 26. 2 Pe 3. 1 Jn 1. cuyo origen se sitúa en el interior del mismo Dios (cf. 32-33. 1-3). que habéis recibido. Me 14.» (1 Cor 15. Al propio tiempo aparece como elemento integrante la comunidad. Heb 1. existencia que culmina con su muerte y resurrección.cida en Noé (cf. un profeta. y es reconocido sólo en la fe. con las que la generación actual se sabe solidaria en el orden de la salvación o del juicio. 15-20. en primer lugar. 16. cuando la conciencia del hombre que vive el acontecimiento. 20. Israel y la Iglesia primitiva tienen conciencia de que esta transmisión forma parte de la misma historia salvífica. sus conexiones con otros acontecimientos pasados o futuros. sino también para las generaciones venideras.. cuando los hechos son contemplados por el hombre como realizaciones de su libertad. 11. Heb 1. 23. Ef 1. Jn 1. 1. Este sentido no aparece del mero análisis de las conexiones socio-económicas. 5-13. Mt 21. Ef 1. el Evangelio que os prediqué. Rom 8. toda la historia halla su sentido. en él toda la Escritura recibe unidad. 13. 26. cuyos cimientos penetran hasta el comienzo de los tiempos del mundo y del hombre (cf. 19. El «vidente» de ese carácter salvífico es. 5. Le 4. Así. Mt 2. 23-25). 1 Cor 11. 24. 1-18. ilumina su oscuridad. Cristo. Heb 1. 7. portador y manifestador de la acción salvíñca. se forma por todos aquellos que aceptan el hecho como intervención salvadora de Dios en su favor. Jn 1. Le 22. 9. 1-8. Cristo es la piedra angular del edificio de la salvación. 30-35). políticas. el descendiente de David (cf.. Rom 8. 10). 34. Mt 26. y se adhie23 . 10. la manifestación de Dios y de su plan salvador (cf. El hecho completo. Heb 8. Mt 22. Mt 1. Por estos dos ejemplos se ve cómo toda la historia de la salvación responde a un plan. 15-28). es decir. unifica la variedad de salvaciones atestiguada en la Escritura. Revelación. Hech 2. 2 Sam 7. A él le es desvelado el misterio de la acción de Dios. 32. Col 1. 14. Porque os transmití. 2). enriquecido con el sentido salvífico del mismo. lo que a mi vez recibí. 11). se concreta con la descendencia de Abrahan en el Sinaí (cf. pues. CONCIENCIA DEL SENTIDO SALVÍFICO DEL H E C H O . 24. 1 Cor 10. 8-17). Este. 24. 16-17. 1-2. 3-14). Sal 78. que era como una figura de lo futuro (cf. 9). 1-3. Jn 13. 15-20. 8. 9. 5. Apoc 21. en él tiene su cabal realización todo lo que la escritura atestigua. le dirás: «Con mano fuerte nos sacó Yavé de Egipto. Conocerá una nueva concreción con David y sus descendientes (cf. 18. 30). 3. el Pueblo de Dios. 54. Ef 1. 6. Jn 10. Le 1. 3. como encarnación del plan salvador de Dios. o sobre alguno o algunos de los testigos del mismo. culturales o históricas que han originado el hecho. Jn 1. por la que los hombres todos tienen acceso y comunión plena con Dios (cf. el hecho se reconoce como cargado de sentido no sólo para estos hombres o esta generación concreta que lo vive. Esto quiere decir que el carácter salvífico de un hecho es conocido sólo por revelación. «Os recuerdo. 8. 26-29. 1-8). Gen 6. Por tratarse de un hecho salvador. 3. Así. 1-17). 6-13.. 1-2. y cómo ese plan tiene su realización perfecta en la existencia de Jesús de Nazaret. 17. es decir. 44. 1. 49. Sólo hay historia verdadera cuando hay conciencia. 1. elementos integrantes de la historia salvífica. A esto se debe el que el hecho no se deje perder. personal o colectivo. «Cuando el día de mañana te pregunte tu hijo: «¿Qué significa esto?». 44. fe y tradición son. en efecto. Es recogido y transmitido.

Pero la interpretación salvífica no es meramente puntual. historia de la salvación cuando una comunidad que se entiende a sí misma como Pueblo de Dios. 16. como palabra de Dios (cf. la iglesia. hace posible la historia pública de la salvación. sino consecuencia de una iluminación del Espíritu que revela el sentido divino del acontecer. 12. Así. Así se ve cómo la palabra forma parte de la historia de la salvación. de poner de relieve las riquezas escondidas en el mismo. en mejores condiciones en orden a descubrir el sentido salvífico de los hechos. Así. al aceptar el hecho. trae a la memoria los hechos salvíficos del pasado. Rom 1. efectos múltiples. el profeta. con la liturgia. Is 55. puede ser válida también para las generaciones posteriores. pone sus palabras en su boca. temió a Yavé y creyeron en Yavé y en Moisés. Su tarea es de servicio a la palabra. 31. Y de profundización en el hecho. y lo va entendiendo de nuevo. Y se dirige al hombre solicitando de él una respuesta. el apóstol. el lugar de la acción de Dios.ren a Dios. válida tan sólo para la generación testigo del hecho. A ella se destina la salvación obrada. Cualquier hecho puede tener significaciones distintas. 13. Sólo se da. 4. Estas no podrán nunca ni negar el hecho ni cambiar radicalmente su sentido. Y en esto reside el carácter genuino de la Escritura como palabra de Dios escrita. la resurrección de Jesús ilumina toda su vida y todas sus palabras (cf. La palabra deshace el equívoco. la interpretación concreta que podría ser estimada como contingente. Jn 13. su siervo» (Ex 14. 14. Dios habla en ellos y por ellos. por una parte. de transmisión. LA PALABRA COMO ELEMENTO CONSTITUYENTE DE LA H I S T O R I A DE LA SALVACIÓN. a su servicio. pues. Esta palabra actúa en los creyentes en el orden de la salvación (cf. dimensiones variadas. del profeta. causas innumerables. la Iglesia. en extensión y en intensidad. aclara el mensaje evangélico. Pues lleva en ella misma el poder salvador del hecho. Hech 2. Jn 16. Porque cuentan con la iluminación que da la misma historia. La existencia de la comunidad. aplicándolo a contextos históricos y culturales nuevos y distintos. como en verdad es. lo reviste de su sentido peculiar en esta situación concreta. Así se justifica algo muy peculiar de la interpretación bíblica. Así se forma una cadena de interpretación que enriquece el hecho. En la intuición interpretadora del testigo. pues. que desvela el misterio del hecho. su aceptación de la interpretación salvífica de la historia. 6. Así. 26. Y cuentan con la ayuda iluminadora del Espíritu (cf. Heb 4. la palabra de los transmisores humanos puede y debe ser recibida no como mera palabra humana. 1 Tes 1. como sujeto transmisor de la interpretación recibida. es. se entregan a él. pues. que condicionan su existencia actual. La comunidad. a la historia de la salvación. Añadida al hecho. como sujeto receptor de la interpretación normativa. pues. con toda su vida. del «vidente». 13). que aseguran su camino hacia la salvación futura. En ella y de ella surge el intérprete autorizado. Pero como esta intuición no es mero fruto de la reflexión. La palabra es la que clarifica la acción y le da su sentido propio. no en cuanto que proyecte sobre él riquezas que aquél no contenía. Jos 24. Cada generación repiensa los hechos salvíficos del pasado a la luz de los nuevos acontecimientos que ella vive. 16). como atmósfera vital que arropa al testigo e intérprete. Se da la acumulación de interpretaciones. 36-38). Las generaciones posteriores se hallan. La comunidad. a la luz de las nuevas intervenciones de Dios en la historia. que desvelan sus relaciones con Dios. «Y viendo Israel la mano fuerte que Yavé había desplegado contra los egipcios. que es la llamada «tipología». 24 con mayor profundidad. con el servicio del amor. 25). lo que el hecho ya llevaba en sí. En una determinada y con25 . el nuevo testamento puede entender todo el antiguo a la luz de Cristo y descubrir en él figuras de Jesús. La tipología se fundamenta en la convicción de que la acción salvífica de Dios reviste siempre la misma estructura fundamental. en orden a insertarse y hacer suyo ese sentido salvífico del hecho. el hecho se hace palabra. sino en cuanto que hace patente. 14. Por este carácter de palabra de Dios. cf. pertenece. sino. como sujeto en cuyo favor la salvación es operada. 16-17. En la palabra de los transmisores aclara Dios su propia acción. A esta luz descubre en el acontecimiento pasado una riqueza de contenido salvífico que los primeros testigos o intérpretes no pudieron descubrir. 10-11). pero que permanecía oculto.

Pueden fracasar personas o instituciones puestas originalmente como instrumentos de salvación. el sacerdocio del antiguo testamento. Todo ello al doble nivel en que se mueve y se realiza la persona: el nivel individual y social. Es libre para acoger la invitación o rechazarla. es. se convierte para el hombre. para entregarse al Salvador o huir de El. «No se ocupa de los ángeles. a hacerles realizar el éxodo desde la esclavitud a la libertad. 16-18. Así. David hace presente la liberación de Dios ante el acoso filisteo. El hombre participa en la historia de la salvación como agente de la misma. hacerla emprender caminos nuevos. 1. 3. Jn 14. a esperar la intervención de Dios y aceptarla en la alabanza y el reconocimiento. se integra en la marcha de la historia de la salvación. Moi26 sés saca a Israel de Egipto. Hech 2. pero oculta. en compromiso a adquirir: el de llevar a los hombres. 43. EL HOMBRE Y SU ACCIÓN EN LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN La historia de la salvación viene constituida por las grandes acciones de Dios en favor del hombre. 33. condicionante de la historia de la salvación. desde el odio y el egoísmo al amor. Mt 10. y el éxodo es una salvación maravillosa de Dios. parecía condenar al hombre a la pasividad. Dios encomienda a cada hombre el cuidado de su hermano (cf. sino de la descendencia de Abrahan» (Heb 2. Los profetas encarnan la gracia y el juicio de Dios para su pueblo. 32. Gen 4. en exigencia. 2 Cor 5. a salvar a los hombres. El hombre. y se convierte en agente de la misma. es un enviado. 9-15). Jesús de Nazaret. todo hombre. El hombre se halla solicitado y amorosamente atraído hacia la salvación y hacia el Salvador. Rom 8. para todo hombre. sus hermanos. en la intimidad de su corazón. en un primer momento. Sal 8). Los apóstoles van realizando en la Iglesia la misma salvación de Jesús (cf. 12. La obstinación en la respuesta negativa puede obligar a emprender 27 . en tarea a asumir. la historia de la salvación. Así fracasa Saúl. 6-11). presente.creta acción salvífica se halla como concentrada toda la acción salvadora de Dios. 16. cf. fracasará la misma monarquía. un embajador. desde la salida de Egipto. 11-21). pues. ya que la salvación le es ofrecida al hombre. la condenación. puede retrasarla. 4. Esto queda de manifiesto en toda la serie de personajes que jalonan la historia de la salvación. Tiene sus altibajos. La acción del hombre puede poner obstáculos a la marcha de la historia de la salvación. IV. La respuesta del hombre. Josué introduce a Israel en Canaán. en quien se hace persona la gracia de Dios. Debido a esta respuesta no puede concebirse la historia de la salvación como una línea recta y ascendente. Si la rechaza. La acción futura se halla allí como en germen. Toda la tradición bíblica ha elaborado bajo esta perspectiva los acontecimientos fundamentales de la historia de la salvación. un lugarteniente de Dios para anunciar y realizar la salvación en favor de sus hermanos. no sospechados. Puede afirmarse que la historia de la salvación posee una estructura tal que cualquier acción salvífica emprendida por el hombre en favor de sus hermanos es como el sacramento de la acción salvadora de Dios. El hombre es el destinatario de la salvación. Ellos son la conciencia para el pueblo de la acción salvífica de Dios en su favor. Pues se cuenta con su libertad. signo e instrumento de la misma. En ellos y a través de ellos Dios realiza la salvación del pueblo. y la posesión de la tierra es el don de Yavé a su pueblo. La salvación definitiva del hombre es obra de un hombre. Me 16. a la salvación con la que Dios le ha agraciado a él. pasando por la restauración después del destierro hasta el éxodo de Cristo de este mundo al Padre. Toda la acción de Dios se dirige. para él aparece el juicio. La historia posterior descubre la conexión entre aquellas salvaciones pasadas y las actuales. desde la lejanía de Dios a la comunión con él. Si la acepta. sus sinuosidades. la salvación (cf. no impuesta. 5. 21. descubre y desvela la presencia de la salvación actual en la intervención pasada. Pero el hombre forma parte de la historia de la salvación a otro nivel. que. 2 Cor 5. como vimos. y en el campo de las estructuras e instituciones. hasta llegar de nuevo al corazón del hombre. Basta poner como ejemplo la elaboración sufrida por el acontecimiento del éxodo. Pero hay que afirmar también con la misma intensidad que es la historia de la acción del hombre.

la bendición y la maldición (cf. 50-52. en orden a la alabanza a Dios. para que él realice de nuevo. La Iglesia es. Y la recuerda también para el pueblo. Jn 11. No se impide la realización de la misma. 4. 4. 1 Pe 2. La realidad primera que la Biblia atestigua es la de la «descendencia de Abrahán» como destinataria de la promesa. 9). participando en la celebración. LA LITURGIA EN LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN La historia de la salvación ha estado siempre unida íntimamente al culto. todas las fiestas de Israel. no repitiendo el acontecimiento del pasado. Testifica la salvación en favor de los hombres. Al propio tiempo. reviste el carácter de memorial: un signo que recuerda la intervención salvífica de Dios. 3). Jos 24). 23-27 par. Así ocurre también en la historia de la salvación. Ex 16. 5. y. Mt 28. 42-47. 4. sobre todo. la salvación que realizó entonces con la generación primera. Gran parte del material bíblico actual ha conocido su origen en la liturgia. 3-10. 13. La hace más gloriosa. La celebración litúrgica. 1 Cor 11. y en orden al compromiso que la intervención salvífica supuso para la generación primera. pues. 11. 24-26). 10. en un hecho histórico salvífico. Ex 3. son celebraciones de alguna acción salvífica concreta anterior. Hch 15. él manifiesta al mundo su voluntad salvadora. y se orienta a hacerlos un solo pueblo (cf. EL PUEBLO DE DIOS COMO ÁMBITO DE LA SALVACIÓN Sólo existe historia propiamente dicha cuando existe una comunidad humana protagonista o destinataria de los acontecimientos. 16. lo rememora. también la historia del hombre. sino también como colaborador. como tal. de realizarla en favor de toda la humanidad (cf. 1. Así. el nuevo testamento insistirá en la realidad de la Iglesia como ámbito de la salvación (cf. Ex 12. Es recuerdo. 10. en orden a Dios. especialmente de la más íntima de ellas. 34-35. Ez 18). 38). la del pecado. de cualquiera de las opresiones en que se desarrolla su existencia. pues. 29 . 9-10. Este carácter prioritario de la salvación permanecerá siempre. 12-16). Núm. Lo ocurrido al hombre individual apenas forma parte de la historia a no ser por su repercusión social. V. 15-20). Hay perícopas que ofrecen el carácter de verdaderas homilías. 19. La salvación del éxodo ocurre a un «amasijo de gentes» (cf. sino apropiándose la virtualidad salvífica. Heb 8. encargado de anunciar la salvación. realizando la salvación de los hombres. además. 2. en términos de la teología moderna. signo y origen de todas las demás. 33). aun cuando más adelante se descubra el alcance personal. 2 Cor 6. A través del pueblo de Dios. sacramento de la salvación. vierte. 14. 14. Dt 30. Hech 1. Hch 2. Le 22. Is 43. 12. hace suya la salvación recordada. De ella proceden las confesiones de fe histórico-salvíficas. la comunidad o pueblo de Dios se con28 VI. El pueblo de Dios es el formado por su palabra y por su acción salvadora. 21. hoy. que. Así la liturgia actualiza el acontecimiento del pasado. La historia de la salvación es. él es testigo ante los pueblos (cf. por encargo del Señor y por la presencia del Espíritu del Salvador en ella. Ex 12. individual de la salvación (cf. en orden a su inserción ahora en el proceso de salvación que allí se realizó y cuya virtualidad toca al pueblo reunido actualmente en la celebración del memorial. No sólo como destinatario. 10-12). Y la muestra eficazmente. como más tarde las de la Iglesia. como comunidad de los salvados. 32. Así. Apoc 18. 18-20. 1 Cor 11. La historia de la salvación es la de la llamada constante de Dios al hombre para decidirse a elegir entre la salvación y la condenación.un nuevo camino. Así. de transmitirla. Rom 9-11). aquí. hace actual su contenido salvífico. 8. es irrepetible. El pueblo es el que peregrina por el desierto y el que entra en Canaán como heredero de la promesa (cf. la vida y la muerte. que llega hasta el hoy de la celebración (cf. para esta generación. como el pueblo de la nueva alianza (cf. Dios escribe derecho con líneas torcidas (cf. Lev 26. los himnos de alabanza. El pueblo. como agente de la misma. 4.

23. anuncio del banquete definitivo en el reino. de las que las conmemoradoras en la celebración no son más que figura. Ante ellos el hombre descubre con certeza. al propio tiempo. En la liturgia puede decirse que se continúa la historia de la salvación de una manera privilegiada. 24. Sal 78. 1-2. No es necesario que se trate de verdaderos «milagros». el más alto reconocimiento de la misma (cf. anuncio. y así se anuncia el alcance cósmico de la salvación y del juicio. 8. 31) o la suavidad de su paso (cf. Sal 75. Todo el que se opone a esa salvación. Le 2. da la vida. De una manera misteriosa. o por medio de los elementos de la naturaleza (agua. cf. Estas obras provocan la sorpresa. La primera constante es que la acción de Dios es creadora. E n la comunidad reunida. o por la magnitud de lo sucedido. 12. que «el dedo de Dios está aquí» (Ex 8. 8. Ex 14. Tampoco se excluye que lo sean. Dios no busca sino salvar al hombre. la celebración eucarística. Los cánticos y los himnos del salterio son expresión de estos sentimientos. prodigios. Hech 2. Pero lo que se necesita es que se manifiesten como verdaderos '(signos» de la presencia y actuación de Dios en aquellas circunstancias concretas. que es memorial de la cena del Señor. su poder. 47-51). Son hechos que llaman la atención. 9. CARACTERÍSTICAS DE LOS HECHOS QUE FORMAN LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN Los hechos que son vividos e interpretados como acciones salvíficas de Dios en la historia revisten unas características que los califican y definen como verdaderas obras divinas. 1. Jn 2. En ella y por su medio. 11. 13. 22. anticipo. 6. y como su contraste. conoce el hombre que se trata de «obras grandes y estupendas» (Apoc 15. 4. Jn 2. 11). alguien sucumbe. milagros. Aquí tenemos la prolongación real de la historia de la salvación. Nabucodonosor. las maravillas que realizó» (Sal 78. 11. desde lo más exterior y visible hasta lo más personal e íntimo. 12). Así. Y en la aceptación de la salvación por parte del hombre. sorprenden. desde la creación primera (Gen 1-3) hasta la instauración de los 31 . como «signos» (cf. hazañas. gestos o palabras. Y en esta salvación está la máxima manifestación de su gloria. 3) en que se manifiesta la mano potente de Yavé (cf. invisible. 44. 15). 1 Cor 11. 48. 104. Aunque se realicen en lo escondido. como ya se dijo. Jn 1. Dios sigue interviniendo en nuestro mundo. Es anunciada su palabra salvadora. La salvación se sitúa. o por el modo de realizarse. 20. como si comenzaran a existir de nuevo. en el sentido corriente de la expresión. 19. 86. 77. hacia nuevas y más gloriosas intervenciones salvadoras de Yavé. Ex 16. o por las circunstancias que lo rodean. 2-4. de los que Dios se sirve y con lo que se manifiesta dueño y soberano de la historia (cf. Mt 24. como el reverso de la misma. sobre todo. 18. es. O bien porque pone a los seres en la existencia primera o porque los transforma de tal manera que su situación en la vida es radicalmente nueva. Y provocan la proclamación o publicación de esas maravillas. 20. cuando el hombre rechaza la oferta de salvación que Dios le hace. 136. en la línea de todas las opresiones que esclavizan al hombre. 12. desde la periferia hasta su más íntima profundidad. 12). Así. lo que nuestros padres nos contaron. Ciro). 6. no lo ocultaremos a sus hijos. La Biblia las califica como maravillas. 4. y la admiración. 5. Este juicio de Dios se ejerce o por medio de hombres. la celebración litúrgica proyecta al pueblo hacia el futuro. fuego). 10. Is 60.Pero al propio tiempo. Se anuncia la muerte del Señor hasta que él venga y en espera de su venida (cf. hace ser. 7. 1 Re 30 19. y como por instinto. como enemigo personal de Dios o de sus planes. Sal 3. Y se actúa realmente la salvación. proezas. La primera es su carácter maravilloso. Junto a la salvación. Ex 15. el Señor se hace presente. de personas. Rom 15. accesible hoy sólo a la fe. 30. Sal 76. 61. Jue 5). oscura. 43. 2 Cor 12. 12. Cuando Dios salva. Aquí tenemos su máxima y perenne actualidad. «Lo que oímos y aprendemos. se halla el juicio. lo contaremos a la futura generación: las alabanzas del Señor. con lo que Dios se revela dueño y soberano del Universo. Y. Ese alguien es visto siempre como encarnación concreta de la fuerza del pecado. En todas las acciones salvíficas quedan patentes modos divinos de actuación. 26). 4. de la que brota la alabanza. 12. VII. 1 Cron 16. en lo profundo (cf. Esos hechos son salvíficos para el hombre.

Jn 6. 19. La cuarta es la presencia. 1 Jn 3. 15. Apoc 21-22). De Adán a Abrahán. Jos 3. La creación es una acción histórica de Dios. con el pueblo en el Sinaí. 24-28. 74). Ex 3. una obra dentro del tiempo. Desde la alianza con Noé. herederos de su misma herencia. 9 s. 1. El acto creador ilumina. y objetiva. La acción divina se manifiesta en ellos por la desproporción entre su poder personal o social y la obra que realizan (cf. 7-8. 5. es un ir con. el complejo del Éxodo y el de la elección de David. 4-11).. Destacan por su antigüedad y trascendencia. 6. 5-7).23-28). 23. Toda alianza importa una presencia peculiar de Dios en o con su pueblo. abre la historia. 22.. 6. el antiguo testamento o antigua alianza. que es el cuerpo de Cristo (cf. pertenece. provoca intervenciones de Dios que son ya salvaciones y juicios (cf. Este complacerse en preferir «la necedad para confundir a los sabios. del destierro hasta Cristo. en el que habita toda la plenitud de la divinidad (cf. paralelo e íntimamente unido a las intervenciones salvíficas posteriores (cf. 1). para anular a lo que es. Pero el pecado aparece ya desde los albores de la humanidad (cf. 43. un estar entre (cf. hasta la nueva alianza en la sangre de Cristo. 16. con el templo. 27-29) es una constante en la historia de la salvación. un mero acompañar (cf. Sal 77. 22-25 par). el acto salvador de Dios. con períodos distintos. 4) con los hombres (cf. por otra parte. Una presencia que al principio se hace transitoria. Dt 7. se hacen partícipes de su misma vida. Rom 6. 11. la flaqueza para confundir a los fuertes. Dios elige a la descendencia de Abrahán como el campo de su acción salvífica. VIII. 1 Jn 4. la nueva creación (Rom 8. Todas las intervenciones de Dios se orientan y culminan en una alianza. que nos hace hijos en el Hijo (cf. 20. 57. La división más común. el desecho. «Al llegar la plenitud de los tiempos» (Gal 4. como colaboradores de su obra salvífica. a través de una serie de promociones de seres. Toda la historia de los orígenes pertenece. 16). Sal 89. 17). 1. 12-16. en la muerte. íntima de Dios en persona en los hombres (cf. Jer 1. La segunda es la elección. 1 Cor 3. Aunque la creación es un suceso incontrolable para la historia científica. Me 14. de liberaciones de la caída absoluta en el vacío. 28-39. Hasta que culmina en el nuevo templo. Is 42. 15-17. 51. la 33 32 . Ex 13. 13. 14-17. 17. 1 Re 8). 1-11) en la presencia real. 4). de Abrahán a Moisés. y como testigo de sus intervenciones. 54. 13-22). de lleno a los acontecimientos que forman la historia de la salvación.. Por ella. como se vio. sino porque la creación es vista por Israel y por la comunidad cristiana como un acontecimiento salvííico. La tercera es la alianza. Jer 2-3. pues.2-17. 17 ss. 9). Jn 2. con Abrahán. Esta alianza establece una comunidad de vida entre los contrayentes. de lleno a la historia de la salvación. 5. aparece en Mt 1. Gen 4-6). se hace estable. 2 Cor 5. con David. de Moisés a David. Dios elige a personas o al pueblo para enviarlos como mensajeros suyos.cielos nuevos y la tierra nueva (cf. la historia de la salvación viene determinada. y lo plebeyo. Num 9. Cen 3. ALCANCE Y ETAPAS FUNDAMENTALES DE LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN El límite inicial de la historia de la salvación viene determinado por las primeras palabras de la Biblia: «En el principio creó Dios los cielos y la tierra» (Gen 1. Esta etapa se estructura en varias épocas. 16-17. y Le 3. los hombres entran a formar parte de la familia de Dios. para que nadie pueda gloriarse ante Dios» (1 Cor 1. 1 Jn 3. No es fácil precisar en cada etapa los actos salvíficos concretos. Gen 2-3). se extiende y multiplica con el hombre (cf. lo que no es nada. 6). La historia de la salvación comprende una etapa de preparación. aun cuando en la historia primero fuera la experiencia de la salvación y sólo más tarde se descubriera esa intervención que llamamos creación. Rom 8. Os 1-2. de David al destierro.. Ef 1. por el pecado. 5. Esta implica condescendencia de Dios que se liga «con ataduras de amor» (Os 11. Col 2. como testigos y realizadores de la misma. y por la inserción en él de los creyentes (cf. 14-19. sin embargo. Más tarde. 1. que culminan en la resurrección de Cristo. 11. No sólo porque por ella se pone en marcha el plan de Dios y se da el marco espacio-temporal en que la historia se va a desarrollar. 44. y forma cadena con las obras posteriores. 14. el pueblo. 2 Cor 6. 19. Por otra parte. 14. Jn 3. 5. 1).

como cuerpo social. todos los anhelos de transformación de las condiciones de vida de los hombres. Jn 14. la última. se abre un nuevo período de actuación suya. Con él queda instaurado el reinado de Dios en el mundo. Cristo y el Espíritu se hallan a la obra también en otro aspecto de la vida de la Iglesia. La manifestación suprema de esta acción de Dios nos la ofrecen la existencia 34 de los santos. 42-43. Este esfuerzo de penetración en el mensaje original. toda su febril actividad en vista a encontrar condiciones de existencia más humana para los hombres. La intervención de Dios culmina en Cristo. el de la santidad. Rom 1-3). Según esto. 23.etapa preparatoria deja paso a la de la realización. Fil 2. Pero no se limita a ella. 15-20). múltiples. nos habla por el Hijo. pues. Ellos ayudan a descubrir en todo el discurrir de la historia de la Iglesia la intervención de Dios. en la liturgia. especialmente a la misión o transmisión del mensaje (cf. 13). 17. Después de haber recibido parciales y deficientes glorificaciones por parte de los hombres (cf. 1-2. que es su Palabra. Y especialmente en los mártires. Esta cadena de santidad. Pero no termina en él. Is 43. de adaptarlo a las nuevas situaciones. objeto de la promesa a partir de David (cf. Aun cuando no resulte fácil interpretarla. como obra del Espíritu. provisorias. Es la presencia del pecado. a pesar del golpe mortal asestado ya por Cristo. 17. 4. forma parte de esta maravillosa historia de la salvación. Ciertamente que en este intento de los hombres pueden existir desviaciones. para que recibiéramos la adopción» (Gal 4. 9. en Cristo ha recibido obediencia consumada y glorificación perfecta (cf. que es el de la existencia cristiana. 17. La mirada de la fe descubre aún más. como vimos. lo destruyen. Mt 3. a través de la Iglesia. todo se halla impregnado de su acción. La misma trayectoria histórica de la Iglesia en su conjunto. 28. entre el poder de las tinieblas y la luz. Le 10. Heb 1. Mt 28. desde Cristo. con sus divisiones. Jn 1. nuevo pueblo de Dios. símbolo del poder enemigo de Dios. la existencia de esa lucha que continúa. a evitar que se diluyan en mitos o ideologías. 13. Después de haber realizado salvaciones parciales. y del hombre mismo. Pero los cre35 . invisible y oculta. Esta tarea comporta una inteligencia adecuada del mismo y una reinterpretación constante. Los Hechos de los Apóstoles y el Apocalipisis son modelo canónico de interpretación de la historia de la Iglesia. esta «tradición» del mensaje. el tiempo de la Iglesia hasta el momento actu&l no sólo en esas intervenciones que podríamos llamar obligadas. sino en todo lo que afecta a la marcha peregrinante del pueblo de Dios por el mundo. 2. que. 6-11. ordinaria o heroica. Ef 1. en quienes la fuerza de Dios triunfa de la debilidad humana hasta por encima de la propia vida. La presencia y acción de Cristo en la Iglesia y a través suyo se extiende a toda su vida. la acción litúrgica. En este último aspecto tocamos lo que habría que llamar historia general de la salvación. la antigua Serpiente y la Mujer. signo de su acción salvífica. lo esclavizan más. 1-14. caminos equivocados. nacido de mujer. 1-14). Rom 5. 1-10). 12. La historia de la salvación comprende. toda la historia humana puede ser leída e interpretada como ese balbuciente caminar hacia la edificación del reinado de Dios en el mundo. 23. 13). cuerpo de Cristo. todo el esfuerzo del hombre por ir encontrando caminos hacia una conciencia más plena de su ser en el mundo. que tiene lugar en Cristo (cf. 5-10. Col 1. entre la ciudad de Dios y Babel. Después de haber hablado Dios de muchas maneras y por muchos modos. el de la vida de caridad de sus miembros. con los vaivenes de las persecuciones exteriores y de los peligros internos. donde llega a su máxima expresión la capacidad transformadora de la existencia humana obrada por la gracia. Con su ascensión. de descubrir sus riquezas. adaptada a cada nueva situación histórica. Heb 5. en lugar de humanizar al hombre. 4-5). El momento privilegiado de esta actuación salvífica es. 19-20). forma parte de la historia salvífica en esta etapa que vivimos. con sus infidelidades y sus reformas. la definitiva (cf. «envió Dios a su Hijo. para redimir a los que estaban bajo la ley. todo se halla bajo el impulso que brota de la acción salvadora de Cristo. después de que la historia muestra la perenne y constante rebeldía del hombre (cf. Col 1. las delimitaciones de su contenido realizadas por la Iglesia a lo largo de los siglos a través de su magisterio en orden a salvar los hechos salvíficos en su consistencia real. nacido bajo la ley. pertenece de lleno a la historia de la salvación. 19. en lugar de liberarlo. 29. Descubre que. deficientes. Toda la actividad humana. manteniéndose fiel a su contenido original. con sus altibajos. 21.

Sólo algunas alusiones breves a aquellos principios que aparecen en la misma Iglesia del nuevo testamento y que son válidos y normativos para la Iglesia de todos los tiempos. la instauración de los nuevos cielos y la nueva tierra (cf. 2). en este concreto momento histórico que se vive. un esfuerzo por descubrir sus huellas. o aun en contra suya. Apoc 22. Aunque las afirmaciones sean muy escasas. en la Iglesia. 45. Esta justificación se ha hecho en las materias de los cursos anteriores. como vimos. cada uno de los actos del misterio. Dentro de esta inteligencia actual de la Iglesia. ocupa lugar privilegiado la comprensión litúrgica. es garantía de que esta última palabra de Dios tampoco fallará. Todo el tiempo que vivimos. En primer lugar. quede aniquilada en plenitud la muerte. 2 Pe 3. 31). Incluso habría que contar en ocasiones con la interpretación que la Iglesia ha dado en toda su historia hasta el momento actual. 11. en la edificación de un mundo que responda a los planes de Dios. por tanto. los que marcan un período. Y casi todo quede en penumbra. por cuanto. Toda celebración litúrgica es anuncio y anticipo de ese estadio definitivo. anhelando la venida del Señor (cf. La historia de la salvación se proyecta. La historia de la salvación tiene todavía un acto futuro: la venida del Señor a juzgar a los vivos y a los muertos (cf. más habitable para todos los hombres. con la transformación del mismo Universo. el estilo de la exposición de la historia de la salvación debe ser un estilo narrativo. a colaborar. no se realizan al margen ele la gracia que en ella habita y que ella distribuye. como vimos. como siempre. Y preparación de la misma (cf. y narrarlos procurando descubrir sus conexiones con los otros acontecimientos. hacia la parusía. Aquí tomamos la Escri36 tura tal como ella se nos presenta. Una llamada a insertarse en esa historia salvífica por la aceptación de la acción de Dios. El pueblo creyente vive en esa tensión.yentes necesitan realizar un esfuerzo de interpretación de esos signos de Dios que se manifiestan en la historia. 14. La salvación por él realizada no será completa hasta que con su venida gloriosa. proyecta la historia hacia el futuro. No en la multitud de detalles. No es posible realizar la exposición de la historia de la salvación que se realiza en la historia de la Iglesia. y recogidas por la Biblia. 13). 23. una interpelación. que. la plenitud de contenido de un acontecimiento sólo se va entendiendo a la luz de los acontecimientos presentes de la historia. Parte de la narración histórico-salvífica será exponer las interpretaciones sucesivas que un acontecimiento ha recibido en la tradición. pero. Jos 21. su encuadre dentro del culto de la Iglesia. Y toda la historia pasada. no es más que espera de esa consumación. que. Esta narración debe ser completa. completo. ésta recobra su unidad. hacia un futuro mejor. como una narración de las maravillas de Dios en la historia. Así. Fundamentan 37 . Debe ser siempre para el lector una instrucción. y una llamada a comprometerse en esa acción salvadora de Dios. más humano. con la resurrección de los muertos. Me 13. IX. No es preciso justificarla. en especial su inserción en todo el plan de Dios que se realiza en Cristo. La narración de la historia de la salvación es siempre de orden catequético. Porque la resurrección de Cristo no le afecta a él sólo. sobre todo. deberá hacerse una indicación sobre este periodo. 2-18). Is 55. NOTAS SOBRE EL MÉTODO DE EXPOSICIÓN Todo lo que hemos dicho en esta introducción nos señala ya el método de exposición. Resucitó como primicia de los que mueren (cf. sino en sus líneas fundamentales. Bastará para ello elegir algunos de los acontecimientos fundamentales. Al comienzo de cada hecho salvífico se ofrecen algunos textos sacados de toda la Biblia. Y sólo en su unidad adquiere sentido pleno. y que vivirá la humanidad. Aquí tendrá su cumplimiento pleno todas las maravillas realizadas por Dios en favor de los hombres. La historia de la salvación se narra. cumplida ya en Israel. Para ser fieles a la perspectiva bíblica. aunque en muchas ocasiones puedan realizarse fuera de la Iglesia. Fil 3. y en Cristo. 1 Cor 15. última manifestación del dominio del pecado. como no ha fallado ninguna de sus anteriores promesas (cf. 17-20). 2 Pe 3. 20-21).

y precisamente en las distintas etapas dentro de la misma Escritura. El alumno puede encontrar otros. Como método de estudio se sugiere el siguiente: Lectura de los textos que se indican al comienzo de cada capítulo. enriquecedores. con la búsqueda de nuevos textos o descubrimiento de nuevas perspectivas en los mismos. será el momento de elaborar personalmente las cuestiones o el tema escogido como trabajo personal. No son todos. adecuados. Los textos son indicativos. es aconsejable una nueva lectura del conjunto de textos bíblicos que vaya acompañada de la reflexión personal sobre los mismos.la interpretación salvífica del hecho concreto. a continuación. lectura de la exposición que se ofrece de los respectivos hechos salvíficos. numerosos. Esta es su tarea. I LOS COMIENZOS DE LA SALVACIÓN 38 . Terminada la lectura de todo el volumen. que es como un comentario al conjunto de los textos.

de todo lo visible y lo invisible» (Símbolo de Nicea-Constantinopla). Así. Is 42. con todo su ser y su capacidad de acción. Con ella se responde a la pregunta que todo hombre se formula sobre el origen del mundo y del hombre. En el principio creó Dios los cielos y la tierra.43. extiende hasta ellos su propia experiencia y adquiere la certeza de que también en el origen de todo existe una intervención de Dios que. A esta acción de Dios se la llama «creación». 1-18. pone en la existencia el Universo y los seres todos que lo habitan. 103-104. 4. 148. El pueblo de Israel vive la respuesta antes de plantearse la pregunta. 28).15 . y que será incorporada al credo de la Iglesia: «Creemos en un solo Dios. Cuando con el correr del tiempo Israel se pregunta por el origen del mundo y del hombre. 3. 14-20. que saca de la muerte a la vida. Jn 1. 44.4. creador de cielo y tierra. Heb 1. 5-13. ordinaria en los labios israelitas (cf. 6-8. 1-14. ¿1 . Ecco 42. Ha experimentado la palabra de Yavé como fuerza que llama a lo que no es para que sea. En el principio que le ha dado origen como pueblo ha visto un comienzo absoluto. Con esta afirmación se abre la Escritura. 19. Hech 17. 16-34. Padre Todopoderoso. 28. ORIGEN DEL MUNDO Y DEL HOMBRE TEXTOS: Gen 1. Gen 12. 7 . 1-7. Así se forma una convicción de fe. Sal 8. por el poder de su palabra. el progenitor del pueblo (cf. 33. 24-27. Col 1.13. 22-31. 2 Mac 7. Prov 8. 1-2. 2 Mac 7. La ha vivido en su propia historia como pueblo. Así ocurrió con Abrahán. movido por el amor.I. Job 38-42. en la salida de Egipto (Ex 1-18). 136. 1-2).

de su trascendencia. en el orden. dispuesto a comunicarla. Con un alto concepto de la «santidad» de Dios. se complace. no se confunde ni se identifica con nada de lo creado. no son obra de Dios. La única garantía de comienzo es el espíritu de Dios. desde sus raíces. sin pretensiones científicas. el mundo se desmoronaría. «Yo. 1 . LA CREACIÓN. maravilla suprema. a pesar de su cercanía. y el modo de narrarlo. Los primeros capítulos del Génesis. Sabe lo que hace. «de la nada». el caos triunfaría. INTERVENCIÓN PRIMERA DE D I O S .2. 8). Todo es gracia. esquemático. lo invisible de Dios. luna. Nada se excluye de su acción creadora. Pone todas las cosas en la existencia sin esfuerzo. No está ausente ni indiferente a la obra de sus manos. 10-11). obra maestra de la acción creadora de Dios (26-31). 22). Se precisa una constante acción creadora de Dios para mantener al mundo en la existencia. Pertenece a la escuela sacerdotal.. Ya se halla aquí en germen la definición más adecuada de Dios que se expresará al final de la Escritura: «Dios es amor» (1 Jn 4. de la benevolencia (cf. 20). cuida de la criatura. hechura original. La acción de Dios pone también orden y distinción (3-13).1. El mundo y cuanto contiene no encuentra su unidad y cohesión interna en un primer principio de orden cosmológico. Hechura absoluta. es hechura de Dios. es portador de revelación. Está presente. sin que 43 . de su distinción con relación a todo lo conocido. Las dos intentan exponer. extendí los cielos. sobre todo. cf. Es realmente «el Señor» del mundo entero. 5). sin ayuda alguna» (Is 44. sin que pronuncien. La narración afirma un hecho. No está lejos de cada uno de 42 nosotros. 4) es históricamente posterior. yo. Con el esquema artificial de la semana se encuadra la creación en el marco del tiempo. Nada ni nadie está junto a él. pone de relieve modos de ser y de actuar que definen las relaciones entre Dios. La creación entera lleva el sello del creador. De nada ni de nadie está lejano. Toda la acción se orienta y culmina en el hombre. sino en la voluntad creadora y absolutamente personal de Dios. no meras doctrinas. «El cielo proclama la gloria de Dios. lo mandó y surgió» (Sal 33. en su existir y en su actuar. son conocidos mediante las obras» (Rom 1. frente a la confusión plena. acontecimientos ocurridos en la esfera de las relaciones del mundo y del hombre con Dios. Es un libro abierto en orden a la alabanza de Dios por parte del hombre. y fue hecho. Todo está bien. íntimo a todo. La obra de ordenación revela un alguien inteligente. ni colaborando en su obra. Ni lo reduce. los orienta a una meta: el servicio del hombre. Lo que para el autor es el símbolo del mal. las tinieblas. de su aliento. Habla. 2 Mac 7. Aun los seres más inasequibles al poder del hombre surgen de una simple palabra de Dios. sin lucha. con todas sus energías y posibilidades. Yavé. Todo le está sometido. La primera (1. con lenguaje sencillo. Hace signos al hombre para descubrirlo. fuente de vida. Se mantiene distinto y superior a todo. nos movemos y existimos (Hech 17. en él estamos. y situaciones procedentes de esos hechos. 9. fuerzas de la fertilidad—. empalmándolos con los orígenes del mundo y del hombre (1-12). marca destino a los seres. el «santo» (cf. 24). pone belleza y hermosura (14-25).. El Dios creador es alguien. Por su sola palabra. «en el principio». libro en el que se exponen los orígenes de Israel (12-50). No existe imposición para crear. Pero. Nunca el hombre «crea» nada. Dt 23. el mundo y el hombre. se quiere dar respuesta al origen de Israel. su eterno poder y divinidad. dándole así dimensión histórica. sino hechos teológicos. ni oponiéndose a ella. Es el totalmente otro. contienen dos catcquesis distintas sobre los orígenes. «Desde la creación del mundo. Es un Dios único. delibera. lo he hecho todo. yo asenté la tierra. La acción de Dios se sitúa frente al vacío total. Los cielos y la tierra indican la totalidad de lo existente (cf. actúa. Sin ella. Con estilo pobre. La cercanía a la creatura no lo contamina. solo. Sin que hablen. el Señor. La acción «crear» es exclusiva de Dios. Pero este hecho. de su reproducción. La obra creadora procede de dentro. Todo es obra suya. Todo lo que hay en el mundo. Todo lo que en el ambiente cultural de la época era considerado como divino es puesto bajo la acción creadora de Dios —sol. Is 6. Actúa solo. Todo es fruto del amor. Pero este alguien. estrellas. Is 55. transforma la realidad existente. monótono. 3). Organiza. «Dijo. Es antes que todo y todo procede de él. y en este sentido la narración es histórico-salvífica. 28). Con ella se intenta dar una respuesta al origen del mundo y del hombre.

Nadie puede alegar derechos ante Dios. a toda la tierra alcanza su pregón. Todo lo existente ha sido creado. Jn 1. Como en la creación. primogénito de toda criatura» (Col 1. figura. a ninguno de aquellos sobre los que un día puso su mirada (cf. El hombre. Y todo el plan salvífico de Dios tendrá una meta: establecer a Cristo como cabeza. Como acción de Dios se va a convertir en tipo de las intervenciones posteriores de Dios. En esto radica la dignidad sublime de la persona humana. 4. 1-3). Fil 3. Y entre ambos sexos reflejan lo divino. «Oh. consciente o inconscientemente. Dios no olvida ni abandona nada de lo que ha creado. Ni se basta en el orden moral. Ni en el orden psicológico: viniendo de Dios y estando orientado. Is 65. visible sólo a la fe (cf. puesto a su servicio. 11). En cada hombre que nace al mundo está Dios a la obra. Rom 8. 29. como si no lo hubieras recibido?» (1 Cor. 3. Esto ya está realizado. Pero como «el hombre» es Cristo. no se basta a sí mismo en plenitud. La obra salvífica se entenderá ahora como una nueva creación del hombre. Aquí radica su profunda igualdad. Crea actitudes que definen las relaciones del hombre con Dios y con el mundo. Algo especial que hace que pertenezca más bien a la esfera de lo divino. del hombre que es la Imagen de Dios (cf. Rom 14. Cada acción suya supondrá como un comienzo absoluto. En el hombre hay algo especial que lo coloca por encima de la esfera de los demás seres. el hijo del hombre. LA CREACIÓN EN LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN. toda otra intervención de Dios será gratuita. a él se destina toda la obra creadora (cf. Sal 8). EL HOMBRE ANTE LA CREACIÓN. 17. Tres veces se repite que ha sido «creado» por Dios. El hecho de haber sido creado mantiene. hacia él. ¿quién eres tú para pedir cuentas a Dios? Acaso dice el vaso al alfarero: ¿por qué me has hecho así?» (Rom 9. Ningún hombre 45 . una novedad radical en los seres. El hombre es la corona de la creación. El hombre se halla en relación de inmediatez con Dios. Todo es radicalmente dependiente de Dios en aquello que tiene de más íntimo. Dios crea al hombre. puesto a su servicio. de los que los primeros no son más que imagen. como Soberano y Dueño de todo el Universo (cf. Rom 8. 2 Pe 3. 4. como ser creado. Is 49. La creación es el primer acto de la historia de la salvación. El hombre refleja la esfera de lo divino precisamente en su capacidad de dominio sobre todo lo creado. aun a pesar suyo. la raíz misma de su ser y de su actuar. Todo ha sido hecho para el hombre. suya será la iniciativa.resuene su voz. como si fuera él para sí mismo su propia ley. 2. Ef 1. 6. La obra de la creación habrá quedado consumada. Será un poner en la existencia unos cielos nuevos y una tierra nueva (cf. distinguida en sexos. Entonces será Dios todo en todos. Hasta que venga un hombre. El hombre no está perdido en el universo. 7). No es una pasión inútil. Hacia él se orienta toda la narración. No es el hombre la imagen. Heb 2. Ef 4. 1 Cor 15. sino a imagen de semejanza. 15). Aunque permanece aún oculto su dominio. sin embargo. El Hombre. Todos serán creados a imagen y semejanza de Dios. la distancia. 5-9). sometido a él (cf. todo hombre. el hombre no descansa ni se completa mientras de hecho no se dirija a él. 13). «¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste. 16). Heb 1. 2. 4-5). en orden al cual ha sido puesta en marcha toda la obra creadora. 24. que será «la imagen de Dios invisible. 49. Se hace preceder además una deliberación solemne de Dios antes de la creación del hombre. aun los más excelsos. y por quien toda la creación ha sido puesta en la existencia (cf. 1 Cor 15. 24-28). destinado para él. 15-20. hecho según la imagen del segundo Adán. Se hará visible un día (cf. 21).15. es a imagen de Dios. a la humanidad. Col 1. Jesucristo ya es el Señor (cf. 20). Ni en el orden ontológico: no existe por sí ni para sí. sombra. El hombre. y hasta los límites del orbe. 14-15. 44 Saberse creador no es indiferente para la existencia del hombre. ¿de qué te glorias. La intervención última llevará el sello de la primera. Col 1. Todo lo existente ha sido sometido al hombre. su lenguaje» (Sal 18. Será la salvación definitiva. 35-39). hombre. El hecho de la creación libera al hombre de la angustia de la existencia. su amor será el único motivo. 1 Cor 8. 10).

1-5. C ) . Armonía del hombre con la creación entera. unas preocupaciones diversas. según esto. 22. Nadie puede arrogarse el derecho de someter. 12-19. el yavista (hacia el s. ha roto el compromiso de la alianza. sino en el religioso. Sin embargo. Jer 2.12). 24. 1-6. Ez 28. 20-28. Sesión VI. quien pone condiciones para que el hombre pueda ejercer su oficio. relaciones no exigidas por su condición humana. Un autor genial. en el de las relaciones con Dios. que caracteriza la situación del hombre en el mundo. 7. El paraíso es pura gracia. por el estilo. Is 11. 9-17. Esta narración nace en Israel como fruto de la experiencia. ayuda connatural. 35. ha decidido. Existe una intención catequética. su perdición. 21. 47. II. 4 . un autor nuevo. 1-45. la división íntima de sí mismo. Jn 11. Con esta narración el autor pretende enseñar al Israel de su tiempo. teje una narración para dar a entender esta realidad. que maravillosamente creó al hombre. La ruptura de este contrato —subyace aquí ya el tema de la alianza— supondrá para el hombre la expulsión del paraíso. inclinada al pecado desde siempre (cf. su otro yo. Lesiona la imagen de Dios en el. y a todos los que leyeran en el futuro su narración. de división. Gaudium et Spes». El trata de responder al problema del origen del mal en el mundo. En este abandonar a Yavé ha experimentado el pueblo la amargura de su situación: han dejado el manantial de aguas vivas para construirse cisternas agrietadas incapaces de retener el agua (cf. El paraíso simboliza una situación de armonía fundamental. el dueño. la rebeldía. 1-14. si bien no halagadora del hombre. EL PECADO Y LA PROMESA DE SALVACIÓN TEXTOS: Gen 2. 13). se muestra profundamente realista para quien conoce su corazón y analiza su historia. Desde el período del éxodo ha vivido en alianza con Yavé.3. No conoce la vergüenza. 12-21. 1 Cor 15. Y el remedio que a tanto mal ha sido previsto de parte de Dios. Le sirven sólo como elementos descriptivos de una situación real. La conciencia de la creación funda. 19-25. 1-9. revela un mundo distinto. se ha rebelado contra él. perfecto conocedor de la psicología humana. 30. El abismo tiene un origen: el pecado. Esta situación es producto de ía benevolencia de Yavé. 22. se hace a sí mismo «dios». 4 . Concilio de Trento. Jer 31. Gen 6. por el contenido. de la edificación pacífica de la ciudad terrena. por su misericordia. la pérdida de aquella situación de privilegio. 23-31. 1-17. las únicas seguras. 14-24). 26-38. Armonía con la mujer. La reflexión de Israel descubre esta experiencia como una de las experiencias típicas de la humanidad entera.. 47 . y se han abrazado al mal. 12-15. de ponerlo a su servicio. Es Yavé. Concilio Vaticano II. con quien está en relaciones de amistoso diálogo. Se halla en él de prestado. 5. la desobediencia. y a pesar de todo. de dolor. 42-49. histórica. Un abismo separa el plan de Dios de la realidad que vive el hombre a diario en este valle de lágrimas. 7. La narración de Gen 2. X a. Ninguno debe estar sometido en lo profundo a nadie. Abandonaron el bien. Yavé. No es dueño. 43. Desde sus orígenes la humanidad está destinada a vivir una situación de relaciones amistosas con Dios. Rom 7. esta situación miserable en la que el hombre vive no es desesperada. en esta tierra maldita. Armonía con Dios. Le 23. La solución. y que la hace dramática (cf. árbol de la ciencia. restaurarlo más maravillosamente aún. para cultivar y guardar su heredad. es sólo jardinero. Armonía y paz consigo mismo. el encuentro con su natural situación de miseria. de la humanidad. 36. 23-26. 46 La narración aprovecha ideas y elementos simbólicos existentes en su ambiente cultural: paraíso. El paraíso no le pertenece al hombre como propio. de la convivencia humana.3. Pero desde el primer momento le ha sido infiel. 24. serpiente. las bases. Rom 5.. 7-12. 34. de esclavizar a otro hombre. carne de su carne. su muerte. 12-18. 65. «Const. Los purifica de su alcance mitológico.es inferior a otro hombre. no en el orden cultural. de dónde viene en cada momento el mal. 14. de paz. ha desobedecido sus mandato -. Apoc 2. su bien. La situación del hombre en el mundo en que vive es una situación lastimosa.

6). La mujer. La gracia triunfa del pecado. Se pone en juego la propia dignidad. tendréis capacidad para decidir vuestro destino. Ya nunca será posible recuperar esa relación. en realidad le falla al hombre.La descripción del paraíso deja al hombre sensación de nostalgia. Con el pecado se toma conciencia del desorden. La conciencia de la propia situación miserable crea en el hombre el anhelo de liberación. que repercute en toda su situación en el mundo. Toda la historia de la salvación no va a ser sino una aclaración progresiva y una realización cada día más concreta y perfecta de esta primera palabra de salvación. el ansia de salvación. El hombre tendrá que acoger agradecido su salvación. como si el dueño del jardín fuera enemigo de ella. el primero. Israel vivirá toda su historia proyectada sobre esa esperanza de que el paraíso se haga accesible. La edad de oro se ha convertido en perenne edad de piedra. Jesús de Nazaret es el hombre. «Hoy estarás conmigo en el paraíso» (Le 23. Heb 2. son considerados como signos de esa ruptura. 14-15). de la división. Y como en Adán hemos muerto todos. Este cambio de situación está provocado por la actuación del hombre. se acusan y condenan mutuamente. Un drama se desarrolla en el fondo de su corazón. «Porque como por un hombre vino la muerte. ayuda para él. el novillo y el cachorro pacerán juntos. Al final del drama el hombre se reconoce a sí mismo. su propia miseria. Con rasgos indelebles se describe el proceso de toda tentación: se exagera el alcance de la prohibición. El hombre huye de Dios. Dios va a ser el único capaz de abrir este camino. Los dolores más íntimamente femeninos. Con rasgos paradisíacos describirán los profetas la época de la salvación definitiva: «Serán vecinos el lobo y el cordero.. Jer 2. la más dolorosa. como experimen< a el varón en su lucha cotidiana. 21-22). del tentador. Creerá encontrarse en él en cada salvación concreta de la que es objeto. y el leopardo se echará con el cabrito. el de la maternidad. Es excesivamente hermoso. en lugar de hacer al hombre «como dios». mutuamente se traicionan. le descubre su propia desnudez. Ya está presente la realidad de que en ningún hombre está la salvación del hombre. La buena noticia está lanzada a la historia. Su vida es una constante lucha. La vergüenza marca sus relaciones. como padre de familia. también por un hombre vino la resurrección de los muertos. desde el que es imposible acceder hasta El. Hombre y mujer. Pero cada vez será proyectada su esperanza hacia una situación distinta. una superación de la tentación. 5.» (Is 11. Se le da una buena noticia. deshizo. 39). Al construir su propio destino con sus propias manos. se halaga la dignidad del hombre: seréis como dioses. que realiza la apertura del paraíso. se encuentra con el vacío radical (cf. de hierro. enviado por Dios. no le salva. y una victoria constante sobre el 49 . La situación cambiará. el de la entrega a] varón aun a sabiendas de que él buscará en ella ejercer su dominio y satisfacer su egoísmo. es la seguridad de que la muerte cierra el paso de manera definitiva a la 48 relación con Yavé. Hay ruptura con la mujer. El paraíso se halla convertido en un infierno. mutua. La condición actual del hombre no es así. Ya sabe dónde se sitúa y se origina el mal en que se halla sumergida su existencia. La consecuencia última. Su pretensión de alzarse hasta Dios le ha hundido en el abismo. En esa situación todavía se oye una palabra de esperanza. para llevar el pan a los suyos. Sus relaciones con el mundo han sido trastornadas también. Y comienza a actuar en ella. la misericordia vence a la justicia. La ruptura de relaciones con Yavé afecta a toda la situación del hombre en el mundo. destinados por Dios como ayuda semejante. 11-13. Es el nuevo Adán que repara lo que el antiguo. Esta es la esclavitud fundamental en la vida del hombre (cf. Día vendrá en que la descendencia de la mujer triunfará sobre el enemigo. comparte del varón. Pero la palabra del mal no es la definitiva. así también en Cristo somos todos vivificados» (1 Cor 15. Lo prohibido se hace así doblemente atractivo. el suspirar por la reapertura del paraíso. 19). la propia independencia del hombre. seréis vosotros mismos para vosotros vuestra única ley. y un niño pequeño los conducirá.. un abrir camino en la muerte. La salvación va a exigir una victoria sobre el pecado. La ruptura de relaciones con Yavé. Aparece el miedo en lugar de la confianza en las relaciones con Yavé.

9-17. 2 Pe 2. y se encontró consigo mismo. Sobre el pecado tiene que manifestarse necesariamente. le ha sentado a su derecha (vv. privilegio fundamental del paraíso. 14 ss. 21. Yavé constata que la maldad del hombre cunde en la tierra. 8-17. Jn 1. pretendió ser como Dios. El Dios «santo» no puede tolerar el pecado. Fil 3. 21-43. obtenida por el perdón y la misericordia. 9-10. 23-24: Lamech y sus venganzas). Mt 9. Le 7. Esta experiencia la proyecta Israel sobre la humanidad entera. Le 22. 2-4). la tierra se llenó de violencias. Adán. sino el comienzo de una relación nueva. contamina su propia existencia y la tierra en que habita. 21. 7. y vencen el pecado (Rom 6. 3. EL DILUVIO. 7. Apoc 21. Me 1. 12-13. 2. 1 Cor 15. especialmente en su pasión y su muerte. Is 54. En eso está su salvación. Israel ha experimentado en su vida la intervención de Yavé en una doble vertiente: de luz y de tinieblas. A toda ella se dirigen las palabras que Jesús dice al ladrón desde la cruz. y de la salvación de algunos. La purificación tiene una vertiente negativa. «La tierra estaba corrompida en la presencia de Dios. La narración del diluvio —una catástrofe ocasionada por el agua— se inserta así en la trama de la historia de la salvación como tipo del juicio realizado por Yavé sobre la humanidad pecadora. 1 Jn 3. antes o después. vencen a la misma muerte (cf. Dios miró a la tierra y he aquí que estaba viciada. De esta ruptura se deriva la ruptura de los hombres entre sí (cf. no pretendió «ser como Dios». por la entrega en el amor hasta la muerte (cf. Se vive en la fe. 6-8. 4. 12-15. porque toda carne tenía una conducta viciosa sobre la tierra» (vv. Rom 6. III. Con Jesús. En ella queda de manifiesto que la muerte no es la consagración en la ruptura de la relación con Dios. 5). El hombre. 1 Jn 1. 9. Jn 15. Me 1. de bendición y de maldición. un camino inverso al del primer hombre. Esta corrupción no deja indiferente a Dios. victoria obtenida por la resurrección de Jesús. 11-12). Dios se ve obligado a intervenir para purificar al hombre y hacer de nuevo habitable su tierra. el celo de Dios. de un modo o de otro. Como consecuencia de esta humillación. 12). También la muerte ha sido vencida de lo que son signo las resurrecciones de muertos (cf. con su miseria. 1-2). Condición de esta reapertura del paraíso es el recorrer el hombre. Hoy ya son «hijos de Dios» (cf. Me 5. 6. El multiplicarse de la humanidad sobre la tierra trae consigo el multiplicarse del pecado. 12-14). Col 2.tentador (cf. Dios le exaltó.. Es una lucha y una superación del pecado. 3. de salvación y de juicio. que todos los pensamientos que idea su corazón son puro mal de continuo (Gen 6. simple hombre. El hombre ha roto con Dios. Y se espera su consumación en la esperanza (cf. 27). 12-27). Han recobrado la amistad con Dios. Jn 13. Sab 14. EXPERIENCIA DEL JUICIO Y DE LA SALVACIÓN TEXTOS: Gen 6-9. 2. 29. 23-27. Rom 8. 14. Hay momentos en que la contaminación llega a tales extremos que la vida del hombre se hace insoportable sobre la tierra. 6-7. cf. 1 Pe 3. 1-12: Caín y Abel. le resucitó. con su pecado. Ef 1. 20-26). Rom 8. Jn 11). Jesús de Nazaret. 9-11). Heb 1. 18-22. Heb 11. siendo Dios. Heb 5. y en la condición de hombre se humilló hecho obediente hasta la muerte y muerte de cruz» (Fil 2. Ecco 44. en que el enfrentamiento entre ambos llega al máximo (cf. 53. Los hombres todos son incorporados a Cristo. 17-18. siendo el Hijo. Jesús. Aun cuando todavía la salvación no se ha manifestado. su cólera. con los que comienza una humanidad nueva. Col 1. 47-49. 2. 10. Es incompatible con él por su propio ser. De aquí arranca la narración del diluvio. 5-6. su ira. 5-10). 1 Cor 6. 5. la humanidad entera ha entrado ya en el paraíso. el jui51 50 . 3. 4-5. 4. 5.6. sirviéndose para ello de las narraciones que circulaban en su ambiente cultural. 1-14). antes se vació «tomando la forma de siervo y haciéndose semejante a los hombres. imperecedera (cf.

ció que Dios realiza sobre la humanidad pecadora. Me 13. El pecado de suyo destruye a la humanidad. que lo inunda todo. encarnación del pecado (cf. El hombre. La humanidad pecadora sucumbe mediante la acción del agua. por el pecado. en el día de la venida del Señor. De la catástrofe sale una humanidad nueva. haciéndole resurgir a una nueva existencia. 21). pero que se pretende teológica. 5-13). o si no llega a todos. renovada. Mientras el cristiano espera en la paciencia. como en los orígenes (cf. Esta humanidad es objeto de alianza por parte de Dios. El juicio se describe como una catástrofe cósmica. en la primitiva tradición cristiana. 18). 2 Pe 3. cogiendo a la humanidad desprevenida como en los tiempos de Noé (cf. de esa purificación. el que tendrá lugar al final de los tiempos. se concede a los hombres un espacio. La Iglesia puede ser comparada. 4-10. es aquí el agua. La benevolencia de Yavé. 1. Sobre él se ejerce el juicio de Dios. 23). 14)— de salvación para que unos pocos. de todos los pueblos. Antes de que llegue ese día. como Noé (cf. La misericordia de Dios saca sano al hombre. La destrucción es universal. arbitra instrumentos —el arca (6. 21-22. Este juicio se realizará. Con este resto Dios vuelve a comenzar la historia. es por la paciencia de Dios. 9). en todos los tiempos. Este es el punto teológico de la narración del diluvio. ante quien halla gracia Noé (6. 9. 1 Pe 3. en virtud del poder de 52 Dios. anega al pecado. Pero la intención primera del diluvio no es la destrucción. 13). Después de la catástrofe. 3. un resto. Toda la humanidad es pecadora y toda está llamada a perecer bajo el juicio de Dios. un tiempo para la penitencia (cf. El pecado reclama siempre el juicio de Dios. instrumento de salvación para cuantos se acogen a ella. 9-17). Mt 24. Heb 11. que ofrece una dilación del juicio. en efecto. Ha salido de la muerte a la vida. en virtud de la resurrección de Jesucristo (cf. se salven de la catástrofe general (7. 53 . Instrumento de ese juicio. Los que perecen en este juicio concreto son como representantes de toda la humanidad. 2 Pe 2. Ex 15. Su existencia es como una nueva creación. la vida comienza de nuevo. 38-39). en orden a la penitencia. Le 21). La presencia del juicio es constante en toda la historia de la salvación. con el arca de Noé. El agua del bautismo. El juicio y la salvación obrada en el diluvio son figura de la realidad cristiana. 1-7).21). descubre anticipaciones. a la conversión (cf. signos de ese juicio en toda la serie de catástrofes naturales o provocadas por el hombre que acontecen a su alrededor (cf. Mt 24. La fidelidad de la naturaleza se convierte en signo de la fidelidad y misericordia de Yavé para con el hombre. Una universalidad expresada en términos geográficos. El diluvio es también figura y anticipo de otro juicio. 1 Pe 3. Si la destrucción no se manifiesta antes. sino la purificación. por el agua y el fuego (cf. está abocado a la destrucción. «He decidido acabar con toda carne. Vendrá de improviso. porque la tierra está llena de violencias por culpa de ellos» (6. 9. 7-8). Un juicio a través del agua. la reedificación. 8). Por el agua será anegado el faraón. que tiende al pecado áesáe su juventud (8. «Las esclusas de lo alto han sido abiertas y se estremecen los cimientos de la tierra» (24. condenando al mundo con su fe. 20). Isaías describirá el juicio definitivo como un nuevo diluvio.

II SALVACIONES PREPARATORIAS .

La prehistoria bíblica (Gen 1-11) termina con la narración de un nuevo tipo de pecado. Como signo de este pecado es interpretada la división y dispersión de la humanidad. 3). Abrahán. Las tradiciones referentes a los patriarcas. el padre de los creyentes. La iniciativa es exclusivamente divina. La intervención de Dios es una orden de partida: «Sal de tu tierra. Pero esta humanidad dispersa y dividida va a comenzar a encontrar su unidad en un hombre llamado por Dios para que en él «sean bendecidas todas las familias de la tierra» (12. tienen una intención teológica. 57 . el amigo de Dios. TEXTOS: Gen 12. Abrahán tiene que aban. Importa una renuncia. Su nombre. Jn 8. con el llamamiento a Abrahán. cf. la realización concreta de esta salvación en Cristo se pone en marcha en un momento concreto de la historia. una ruptura. de tu parentela. 8-19. 18. Gal 3. intervención que se orienta precisamente a hacer de sus descendientes el pueblo de Dios. Ecco 44. Así lo confiesa en su «credo»: «Vuestros padres habitaron al principio al otro lado del río y servían a otros dioses. Poner de relieve la intervención de Dios en la vida de estos progenitores de Israel. 4). Heb 11.1-25. 52-58. que ofrecen suficientes garantías de veracidad a la luz de los documentos extrabíblicos. 3).I ABRAHAN. Rom 4. el del orgullo de la humanidad como fruto del progreso (cf. Dt 26. 2-3. Aunque la humanidad ha estado siempre en situación de salvación.. de la casa de tu padre» (Gen 12. PADRE DE LOS CREYENTES . 11. 1-2). 19-23. Israel es consciente de que no hay nada que alegar. Yo tomé a vuestro padre Abrahán del lado de allá del río» (Jos 24.

Lo hace justo delante de Dios (cf. 17). a quien tanto amas. Dios cuenta con el hombre para realizar su designio de salvación. 14). le hace sonreír (Gen 21. 13-16). hacen que Dios lo mire como amigo verdadero (cf. Gal 4. aunque haga reír. su hijo. 14. 8. Entre Yavé y Abrahán no puede haber secretos. de 58 mañana. a Isaac.. Tiene una vertiente profética. 1-2). pidiendo misericordia para las ciudades pecadoras. Así queda de manifiesto que en la obra de la salvación todo es obra de Dios (21. 2-3.. convierte a Abrahán en padre de un gran pueblo.» (22. Dios pide a Abrahán el sacrificio de su hijo. La respuesta de Abrahán es una aceptación práctica de los planes de Dios. 13. su fe en Dios le convierte en progenitor de Cristo. familia. Is 41. sino el que procede de su aceptación de la palabra de Dios (Gen 16. 6 ss. de quien procedería Jacob y sus hijos. 15. 11-12). 1. Se orienta a la realización de un plan. Y serán bendecidas en ti todas las familias de la tierra» (Gen 12. «Dios proveerá» (22. 11. anciana (cf. 30. en momentos sucesivos y en las distintas tradiciones. 16. 7. patria. 8-14. a Isaac.. 2.donar todo aquello que constituye su seguridad en la vida: tierra. 23). «Pensaba que hasta de los muertos podía resucitarle» (Heb 11. Sant 2. 18. 3). partió la leña para el holocausto y se puso en camino para el lugar que le había dicho Dios» (22. 19). Heb 11. 16-33). «Fuese Abrahán conforme le había dicho Yavé» (12. La palabra de Yavé parece entrar en contradicción consigo misma. cf. a tu unigénito. En virtud de tanta fe lo recobró (cf. 23-34). pues. como de muchas. por encima de su amor. «A tu descendencia daré yo esta tierra» (12. 6. pues. 9. Así la existencia de Abrahán se proyecta constantemente hacia el futuro. en la tierra que se le promete como patria (cf. En Cristo se cumplen las promesas hechas a Abrahán (cf. aunque sus caminos sean incomprensibles. a quien tanto amas. su mujer estéril. 14). La respuesta que da al muchacho que le pregunta sobre la víctima define su actitud interna. ¿Qué se hará de tanta promesa? Abrahán no duda. Abrahán sigue apoyándose en Dios. 16). La amistad autoriza a Abrahán a ese forcejeo con Dios. 21. Sale y no sabe a dónde va. 18. por encima de su angustia. Deja lo que tiene sin saber lo que se le va a dar a cambio (Heb 11. Acoge la promesa de descendencia numerosa aunque suene absurda. El es el primero de esa larga cadena de generaciones que traen al mundo al enviado de Dios. Le 1. Tiene que caminar perennemente como peregrino. El texto parece complacerse en ponderar la tortura que la petición entraña: tu hijo. Por encima de sí mismo. La renuncia a su parentela. como en tierra extraña. y tomando consigo.. le colma de bendiciones. 8). Esta aceptación implica la adhesión firme a la persona que habla: «creyó Abrahán en Yavé» (15. que es Cristo» (Gal 3.. 15-17. todos los que son de Cristo. y ve a la tierra de Moriah y ofrécemelo allí en holocausto. puso en él su confianza. sino de una sola: y a tu descendencia.. 15). se apegó a él. 6). 22-31. No el pueblo que procede de su capacidad natural de engendrar (Ismael y sus descendientes). 2-3). «Pues a Abrahán y a su descendencia fueron hechas las promesas. nada hay imposible para él (cf. «Yo establezco mi alianza entre nosotros dos» (17. La llamada no es mera renuncia. siendo él entrado en años. 10-12). ha tenido una vertiente histórica. 11-12). 2). Su rectitud y su sumisión le hacen grato a Dios. A Cristo se orientaba la promesa hecha a Abrahán de un descendiente. Gal 3. tu unigénito. La oscuridad llega al máximo en el sacrificio de Isaac. Isaac. 17. Mt 1. al salvador (cf. y obliga a Yavé a disminuir el número de justos necesarios para salvar a las ciudades (vv. por encima de su oscuridad está la nueva palabra de Dios. A cambio se le ofrece una incógnita: «para la tierra que yo te mostraré» (v. La palabra y los planes de Dios son aceptados en la oscuridad. cuando humanamente todo está en contra. No dice a sus descendencias. Una triple promesa va a sonar. Le 3. «Yo te haré un gran pueblo.). Y en él y con él.. Lo que esta amistad entraña aparece en la narración de la teofanía de Mambré (Gen 18). Su obra sorprende y admira al hombre. «Se levantó. constituyó a Dios y a su palabra como fundamento inconmovible de su existencia.. 8). Cristo. Heb 11. 55). Más aún. Gen 15. para seguir la voz de Dios en la fe. Tiene un sentido. La promesa. el depositario de las promesas: «Anda. Gen 22. que supone en la vida de Abrahán renuncias dolorosas. 6). seguro que éste no le fallará. se apoyó en él como en roca firme. La fe.19. todo el pueblo de Israel. cf. Heb 11. coge a tu hijo. 2). 1-2. los que 59 . Rom 4.

Sab 10. En el clima religioso del desierto tiene un encuentro personal con Dios. Rom 4. para que Isaac fuera también figura» (Heb 11. La intervención salvífica fundamental en la etapa de preparación es sin duda aquella por la cual Dios libra a Israel de la opresión de Egipto. porque todos sois uno en Cristo Jesús.. 11. El mismo nombre del Dios que se le revela. Rom 8. La identificación de Cristo con el «descendiente de Abrahán» (Gal 3. EL LIBERADOR. en la realidad. no hay siervo o libre. 1-12. «Entended. Jos 24. 4-6). 15-22. Toda la historia de Israel arranca de este hecho y se halla condicionada por él. 25). Ex 1. 11. sometido a prueba. 6-22). 16) autoriza a ver en el sacrificio de Isaac un tipo del sacrificio de Cristo. 43. 34. presentó a Isaac como ofrenda. 4. 1 Cor 15. cf. 19. M O I S É S . 23-29. cf. 14-24. El hijo. 32). 105. UNA SALVACIÓN MARAVILLOSA TEXTOS: E X 1-18. sino que es entregado por nosotros (Rom 8. Rom 4. Heb 2. un clamor religioso. Se resiste a una misión para la que se considera incapaz (3. No hay ya judío o griego. Sal 78. Rom 6. Porque cuantos en Cristo han sido bautizados. profundo. 26. Ex 2.1-10). solidarizándose con su pueblo oprimido (cf. 10).se han incorporado a él por el bautismo (cf. Y si todos sois de Cristo. La realidad 60 Los descendientes de Jacob se vieron obligados a bajar a Egipto en busca de pastos para sus ganados (cf. Heb 11. 11-13). II. 8). 1 Jn 4. Miró Dios a los hijos de Israel. estos clanes semitas son obligados a trabajos forzados por las autoridades egipcias. 136. 12. herederos según la promesa» (Gal 3. se le exige la misma actitud del progenitor. Gen 46. pues. Las distintas tradiciones han incrementado el elemento maravilloso para hacer de la gesta histórica una verdadera epopeya sobre el origen del pueblo. EL ÉXODO. En este encuentro Dios se le revela y le revela sus planes de liberación del pueblo y le encomienda la misión de llevarlos a efecto. Circunstancias especiales le han preparado inmejorablemente para el desempeño de su misión de liberador (cf. él siente la llamada de la sangre. 4. 1-11. La intención teológica que preside todo el material es poner de relieve la acción salvadora de Dios en favor de su pueblo. «Todos. 6-8. sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. 15). La estructura de la vocación de Moisés está orientada a poner de relieve que la liberación es obra de Yavé. 12. La iniciativa es de Yavé. Debido a un cambio de situación política (cf. Os 2. Rom 6. y atendió» (Ex 2. El sacrificio es consumado con la muerte. En cierto momento de su vida. Ex 3. 18-26). 9). y para serlo realmente. Cristo. Dt 6. 4-7. pero Jesús es recuperado vivo. os habéis vestido de Cristo. el unigénito. «Por la fe. Moisés. El es la única garantía de éxito (cf.. un embajador (cf. 14). La esclavitud arranca el clamor del pueblo. no hay varón o hembra. 7. pues él es el que le llama desde La Zarza (3. Con la seguridad de que es Yavé quien va a reali61 . Jer 2. es garantía de presencia eficaz en el orden de la salvación (cf. 9). Heb II. 17-19). 23-25). «Sus gritos subieron hasta Dios. que entraña una vuelta al Dios de los padres. Moisés es un enviado. 21. Hech 2. el amado (Jn 3. Por eso lo recobró. Yavé. el artículo principal de su credo: «Nosotros éramos en Egipto esclavos del faraón y Yavé nos sacó de allí con su potente mano» (Dt 6. Sal 78. por la resurrección (cf. olvidado sin duda anteriormente. Ex 3. cayendo en una dura servidumbre (cf. Ex 1. A esta descendencia. íntimo. I. 2629). 4. 12. luego sois descendencia de Abrahán. Y es constituido él mismo en causa de nuestra justificación (cf. Pensaba que poderoso era Dios aun para resucitar de entre los muertos. que los nacidos de la fe ésos son los hijos de Abrahán» (Gal 3. la actitud de fe. 23-26). no es perdonado. La visita salvadora de Yavé se va a encarnar en un hombre. 1-6). 10). Dios oyó sus gemidos y se acordó de su alianza con Abrahán. 5. Ex 2. Abrahán. 1. 23. 3-8. 11-12. Isaac y Jacob. 11-13). Esta intervención constituye el objeto primero de la fe de Israel. del hecho en sus líneas generales está suficientemente garantizada. pues. Jos 24. 32. 16. Esta mirada y atención ponen en marcha la acción liberadora de Yavé. Is 41. 1-19. cuyo objeto es ahora la resurrección de Jesucristo. Ex 1. 3.

La lucha es dura. 7. 16). 21-27). «¿Es que no había sepulcros en Egipto que nos has traído al desierto a morir? ¿Qué es lo que nos has hecho con sacarnos de Egipto?» (14. La misión no va a ser nada fácil. Pero ha sido salvado. La muerte es la herencia del pueblo. es el recuerdo. y los dioses de Egipto. 1-14. 22-23). pasando Yavé de largo ante sus casas.zar la salvación. 20. El pueblo emprende el camino del desierto entusiasmado. son ellos quienes se ven forzados a la confesión de fe: «el dedo de Dios está aquí» (8. marcadas con la sangre del cordero (cf. Este les cierra el paso. en cambio. los de los israelitas son ahorrados de la destrucción. que significa la intervención sacerdotal en la liberación. La situación es extremadamente desesperada. comienzan a declararse vencidos (cf. La pascua (12-13). en etapas sucesivas. 11. 12. sale victorioso de esta lucha violenta. No hay escape posible. 12). La narración culmina en la confesión del pecado por parte del faraón: «He pecado contra Yavé. 12-22). Tendrá que soportar hasta la misma ausencia de Dios que le envía: «Señor. ¿por qué maltratas a este pueblo? ¿Por qué me has enviado? Pues desde que fui a faraón para hablarle en tu nombre está maltratando a este pueblo. El ejército del faraón acosa por la espalda. muerte. 3. 14. 12. hasta el límite en que se manifiesta con claridad absoluta que la salvación es sólo obra suya. y tú no haces nada para librarle» (5. Ex 8. el faraón y su pueblo no tienen escapatoria cuando pasa la santidad de Yavé. prolongada. Más aún. 4-5. 15). para el pecado. Es. el celo de su santidad. La liberación se atribuye en la redacción actual a la sangre del cordero pascual puesta como señal en las puertas de los israelitas (cf. 6). solicitan del faraón la libertad del pueblo. Por pura benevolencia. Si el mar cierra el 63 . 26-27). Ex 14. 4. condenación. de la liberación de Egipto (cf. La superioridad egipcia es tal que parece que la liberación anterior no ha sido más que un paso hacia una muerte más ignominiosa. Moisés acepta ser el instrumento humano de esa liberación (cf. 12. misericordia. y sale en su persecución. Este endurecimiento no impedirá la realización del plan de Dios. Los israelitas han llegado a la orilla del mar. representado por sus enviados. Los representantes del mal realizan también obras prodigiosas semejantes a los enviados de Dios. 13-14). 6. pues. en la actual narración bíblica. el memorial.19-20). El faraón se arrepiente de haber dejado salir al pueblo privándose de sus servicios (cf. 5). representados por los magos y el faraón. como una procesión.21-23. Pero esta liberación se va a revelar en seguida deficiente. vuestro Dios. Moisés y su hermano Aarón. Las plagas (7-11). La liberación de Egipto se escalona. exterminio. salvación para Israel. la fidelidad de su palabra. gozando de la libertad. Pero cuando ya no hay salida humana. Por pura gracia. Para que el hombre ponga en él solo su confianza (cf. el amor de su corazón. juicio. Yavé parece complacerse en llevar las cosas hasta los límites extremos. Mientras que éstos sucumben ante el paso de Yavé. La celebración de la pascua indica el comienzo efectivo de la liberación.11). El juicio que el «paso» de Yavé realiza tiene por objeto los primogénitos de los egipcios. de que la debilidad humana va a hacer brillar el poder de Dios (cf. que hacen brillar cada vez más la intervención de Yavé. La salvación está asegurada. 1-6. 13. y contra vosotros» (10. lo hará más glorioso. Se encontrará con la incredulidad de su mismo pueblo (5. A la salvación se va a añadir el juicio. Dios abre camino. Recrudece la opresión. se opone al plan de Dios. En ella brilla el poder de su brazo. Tendrá que enfrentarse con el faraón (5. UNA SALVACIÓN MARAVILLOSA. 22). 21). solemne. Yavé. 14). 12-13). La liberación parece ya conseguida. 20-23). Israel también estaba avocado de suyo al exterminio. 14). que mantiene su palabra a los padres (Ex 3. por la justicia de Yavé. El faraón se endurece (11. Es una salida triunfal. considerado como encarnación y personificación 62 del pecado. Es la prueba de la fe. gracia. La intervención de Yavé llega al extremo en el juicio sobre el faraón. Se entabla una lucha encarnizada entre Yavé. No es una huida vergonzosa. 17-15. presidida por el mismo Yavé (cf. La celebración de la pascua ha adquirido así un contenido histórico. es decir. pues. 2. necesitada de una realización mejor. Pero llega un momento en que los poderes del mal sucumben. Este paso de Yavé es. Como encarnación del pecado. Poso al mar Rojo (13.

la salvación se hará completa. Heb 8. La unión se va a establecer. 2 Re 23. Con ella comienza Israel su existencia como pueblo (Ex 1924). que indican y miden la distancia en orden a realizar el encuentro con Yavé que la alianza entraña (cf. como comienzo del disfrute de la tierra. como gracia. Neh 8-10. 36. 16-38. Jn 13. por el bautismo. v. La alianza se define. Is 11. en Moab. el faraón tendrá que sucumbir. ni es patente nuestra victoria. Is 43. en conformidad con el «paso» que se nos ha dado realizar. le ha sacado a la otra orilla. mediante la alianza. Se completa así la salvación iniciada con la liberación de Egipto (cf. Sólo entonces será posible entonar a plena voz el canto de Moisés. entre ellos y Dios. pues. La alianza parte de un movimiento de condescendencia de Yavé. y entre sí. renovados. 2 Re 23. en efecto. También él ha sido llevado hasta el extremo de la opresión. Aún 64 LA ALIANZA DEL SINAI TEXTOS: E X 19-24. El enemigo ha sido vencido. Más aún. como a través del agua del mar rojo. Mt 5-7. y creyó en Yavé y en Moisés. 38) se ha visto liberada de la opresión. Jos 24. Dt 28-32. Jn 1. Por el pecado. aquella multitud abigarrada y confusa (Ex 12. al emprender la conquista de la tierra: Jos 24. 14-21. Aún no se ve lo que ya somos. nosotros. Su pascua. de la muerte a la vida. La alianza es un pacto por el que se establecen relaciones entre personas o tribus que no proceden de un tronco común. aunque real ya. su siervo» (14. el canto de los rescatados (cf. 2-3). 1122). El es «el hombre». 32-34. después de la conquista. llamando a Moisés para comunicarle el contenido de la misma (Ex 19. El tiene la iniciativa. III. De ellas será salvado por una intervención de Yavé semejante a la del éxodo (cf. La intervención de Yavé vuelve a revelarse como salvación y vida para Israel. 29. La intervención de Yavé en la liberación de Egipto se convierte en tipo de la salvación futura. Israel vio la mano potente que mostró Yavé para con Egipto. 16). Esta salvación. 1 Cor 5. Las aguas bautismales anegan a nuestro hombre viejo. Viene a sustituir a los lazos de sangre. a una nueva existencia. su paso al Padre es también nuestra pascua. cf. como juicio y muerte para el faraón. 3). Pero Dios le ha resucitado. como Israel. Especialmente la vuelta del destierro de Babilonia es descrita como u n segundo éxodo más maravilloso aún que el primero (cf. 26. 7-8). Estamos salvados. 1). 610. Ex 19. nos lleva a todos consigo. aún no es plena. 19. Sólo cuando el Señor vuelva. La salvación perfecta se realizará en «la pascua» de Jesús. y nos hacen surgir. bajo Josías.. Pero su sangre nos libra. bajo Josué. Dios abrirá caminos en el mar. 18. Jer 31. pero aún en esperanza. Pero Cristo no vence sólo para él. después de su reforma). como arranque de la reforma religiosa. del pecado a la gracia. con medidas extremas de purificación. «Aquel día libró Yavé a Israel de los egipcios. TIPO DE LA SALVACIÓN. Is 42.. Crea entre los que se alian una comunidad de vida. y el pueblo temió a Yavé. 6-8). Si el faraón acosa. a la escucha. Dios nos hace pasar. 7). 27-32. 16-30. ha surgido a una nueva existencia imperecedera. 19. E L ÉXODO. en su paso de este mundo al Padre (cf. El pueblo 65 . Su condición de pecado ha quedado anegada en este paso.. Apenas existen lazos de unión entre ellos. 26-29 par. Apoc 15. 3. Ex 6. 30-31). en Siquén. hay que ir haciendo realidad día a día esta muerte al pecado con una vida santa. en una situación desesperada. El pueblo colabora con la fe y con la alabanza (cf. Dt 1-11. Neh 8-10.paso. En la Escritura la alianza ocupa un puesto central. nuestro éxodo de la muerte a la vida. El pueblo es mantenido a distancia. Aquel amasijo de pueblos (Num 11. Se ha hundido en este abismo sin fondo. 20. Ya en el antiguo testamento las calamidades por las que atraviesa el pueblo en su historia son comparadas con la esclavitud de Egipto. Ex 15). Jer 23. estábamos avocados a la muerte. 4). Ez 36. Los momentos fundamentales de su historia se hallan jalonados por renovaciones de esta alianza fundacional (cf. 27-37. es el cordero pascual inmolado cuya sangre salva a los hombres del exterminio (cf. 19. que es la muerte.

12-17). Lev 19. aun de lo más sublime (astros. sol). darles culto. 16-19. y a medida que pasa el tiempo. 12-15). Dt 28. Nada de lo creado. Dt 5. 1. Y como un Dios escondido. Dt 7. «Moisés vino y. Dt 4. La tercera palabra se refiere todavía a las relaciones con Yavé. 30-40). 1. que el Deuteronomio designará con su nombre propio. se constituye en memorial de su descanso (cf. Ex 20. nociva. Las otras palabras de la alianza regulan las relaciones con el hombre. que no se deja manejar por él. sobre todo. como salvación. Ex 15. La existencia entera del israelita. a su vez. de la obra salvadora. cae bajo las exigencias de la alianza.no puede presentar título alguno que le haga acreedor a esta relación amistosa. les expuso todas estas palabras. Por eso no se puede tomar su nombre en falso. 7-8). El beneficio fundamental que Yavé ha hecho al pueblo es haberlo sacado de Egipto. al culto. Sólo hay un motivo. deseo. respeto a la vida del prójimo.. Ellas son la formulación de los compromisos. la alianza no se impone. Yavé es garante de la vida del pueblo. Como fruto del amor. no se puede utilizarlo para garantizar un testimonio que lleve a condenar a un inocente. 67 . 32-33. Tener otros dioses delante de Yavé importaría adorarlos. 7-8. Jue 2. una enumeración de los beneficios otorgados por el contratante principal. la expresión concentrada de la voluntad de Yavé. 23. Sólo él debe ser servido. Todo culto que se tribute a lo creado es una idolatría. Cualquier representación (figura. que ha sido dado al hombre como defensa. Yavé sale fiador del inocente (cf. 1. Dan 13. ya que constantemente se irá tras otros dioses (cf. Sigue el prólogo histórico. 27). 7. Dt 5. respeto a sus cosas: mujer. Es una exigencia de servicio absoluto. incontrolable por el hombre. lleva al compromiso. de sus exigencias. En contra de su tendencia instintiva. es capaz de expresarnos cómo es Dios. F O R M A Y RITO DE LA ALIANZA. El nombre de Yavé. Son garantía para la vida familiar y social: veneración y respeto entre los miembros de la familia. Dios se revela como totalmente distinto. vida. 6. 66 La segunda palabra se refiere a la naturaleza del Dios de la alianza. El monoteísmo se le impone a Israel como fruto y exigencia de su propia experiencia histórica. Dt 5. cuyo recuerdo debe mover a la gratitud y ésta. Ex 23. 10-13). 20-33. presenta el contratante principal. en este caso de la esclavitud laboral (cf. de todo lo creado. o a las obras de sus manos (cf. Pero es memorial. pero ya también en su intención. 6). no puede servir ni ser utilizado para ruina del hombre necesitado de salvación. «Te he sacado del país de Egipto. Así se confiesa la distancia que separa a Yavé de todo lo humano. La primera palabra se refiere a la unicidad de Dios. familiar con Yavé. en cambio. bienes. en sí mismo y en sus relaciones. tu Dios» (Ex 20. imagen. exclusivo. el preámbulo. La semana laboral es memorial y continuadora de la obra creadora de Dios. a regular las relaciones de los miembros del pueblo entre sí. Un primer elemento. Con esta palabra se le exige al hombre el enfrentamiento con su tendencia innata a adorarse a sí mismo. Gen 2. 1-14). 12-15. Vienen a continuación las estipulaciones de la alianza. en su ejecución. La institución del sábado como día consagrado a Yavé. someterse a ellos y a sus exigencias. queda comprometida por esta realidad. con su nombre y su título: «Yo soy Yavé. 15-20). El sábado. Sólo Yavé es quien ha sacado a Israel de Egipto. Dt 19. ni de lo humano. 16-21). en orden a mantener las relaciones con su pueblo. en orden a la vida del pueblo. Recuerda y hace presente para el hombre la liberación de la esclavitud. 12. reconocerlos. el pueblo va descubriendo motivaciones siempre nuevas para las exigencias de la alianza. 1-3. 811. 12. 2-3. se propone al pueblo para su aceptación. inútil. 4. Todo ello como condición y camino para que el pueblo viva y tenga felicidad (cf. especialmente de los injustamente oprimidos. Así. El pueblo entero respondió: nosotros haremos todo cuanto Yavé ha dicho» (Ex 19. como Yavé se lo había mandado. el amor (cf. fama. Yavé es el Salvador del pueblo (cf. Dt 5. 31. de la casa de la servidumbre» (20. Jer 2. Son las «10 palabras». misterioso. escultura) es inadecuada. es también memorial perenne de las maravillas realizadas por Yavé en favor del pueblo. 6). 44-64. invisible. La formulación del pacto entre Yavé y su pueblo sigue el modelo de las alianzas existentes en el entorno cultural. pero apunta ya a las relaciones con los hermanos.. servirlos. es decir. Este es el fundamento de la alianza. 3.

Como garantía de la alianza. El es fiel. Es la historia en cada época la que irá determinando las exigencias concretas de Yavé para su pueblo. 7. 9-12. 18 . Es el mediador de la alianza. la bendición y la maldición no rebasan los límites de una existencia feliz o desgraciada en la tierra. Se insiste aquí en la bendición porque el autor. se insiste en la maldición. Dt 30. 69 . Esta comunión de vida se significa también en el banquete ritual que sigue a la celebración de la alianza (cf. Aunque Yavé es dueño de toda la tierra. La alianza crea entre Yavé e Israel una relación de propiedad. por encima incluso de las rupturas de la alianza realizadas por el pueblo. Signo de esta presencia será en los momentos iniciales el arca (cf.23. En este período inicial de la alianza. Ex 19. 10). El mantendrá su propio compromiso. 1-5. con esta efusión de sangre se significa. 15-19). y se realiza de alguna manera.16-18. han pasado a pertenecer a su esfera. 1-2. separado de todos. El quinto elemento de la alianza se presenta en Ex 23. Así nunca se trata de cláusulas fijas. El último elemento se indica en el capítulo 24 del Éxodo: el sacrificio como rito de conclusión de la alianza. 19. 2 Sam 7.. 8. 11-12. como entre los pueblos vecinos. Is 44. 23-31. 12-26).. 1-6).Con el tiempo y a medida que el pueblo se encuentra con nuevas situaciones. 6. Os 11. no pueden ser invocados. los dioses. 18). 1 Re 8. Todas esas nuevas adaptaciones serán expresión de esas palabras fundamentales. El sella la alianza con la celebración del sacrificio y asperja al pueblo con la sangre (cf.. judicial y cultual de los siglos posteriores (cf. Como intermediario entre Yavé y su pueblo aparece la figura de Moisés. cuando ya la historia ha mostrado la infidelidad constante. 40. La esencia de la alianza viene constituida por esa comunión de vida que se establece entre Yavé y el pueblo. Ex 24. con todo tu poder. y el pueblo está padeciendo fuera de su tierra. Ex 24. con toda tu alma. Ex 23. 34. 8). tu Dios. 68 El recibe el encargo de Yavé y transmite al pueblo sus palabras (cf. Jer 2-3). 10-11). sino sólo la palabra de Yavé. «Estableceré mi morada entre vosotros. Marcharé en medio de vosotros» (Lev 26.4) con Israel y hacerlo su propiedad entre todos los pueblos (cf. Yavé sale garante del pueblo en todos los órdenes (cf. Se establece una presencia peculiar de Yavé en medio de su pueblo. 49. Como las víctimas han sido consagradas a Yavé por el sacrificio. A la fidelidad tendrá que unirse constantemente la misericordia (cf. Me pasearé en medio de vosotros. y a él solo. «un reino de sacerdotes y una nación santa» (Ex 19. que se hará efectivo en el cumplimiento de la voluntad de Yavé. inmutables. Este conjunto de relaciones vienen definidas más tarde como relaciones de amor (cf.. 2. 8). 10. 5-6. Con la sangre de las víctimas se unge el altar y se asperja el pueblo con estas palabras: «Esta es la sangre de la alianza que hace con vosotros Yavé sobre todos estos preceptos» (v. 35). la comunidad de vida entre Yavé y el pueblo. Dt 27-28). Ex 25. El amor de Yavé al pueblo exige de éste una respuesta también de amor. cf. 22). 7-8). 10. Dt 5. 12). De esta manera será incorporada a las cláusulas de la alianza toda la legislación social. 5). El Deuteronomio. 6). 22. se halla ya presente como la ley de la historia de la salvación (cf. 34. Moisés representa y testifica aquí también la colaboración humana en la obra de la salvación realizada por Yavé en favor de su pueblo. Como propiedad mutua existe entre ambos una comunidad de intereses. como explicación del mal que padece (cf. y llevarás muy dentro del corazón todos estos mandamientos que yo te doy» (Dt 6. Ex 20. «Seré para vosotros Dios y vosotros seréis para mí un pueblo» (Lev 26. 20-33. con lazo de amor» (Os 11. tiene que adaptar sus costumbres y sus leyes a ellas. 7. Pero la dialéctica de salvación y de juicio. Ex 19. Dt 5. Serán comparadas con las relaciones entre padre e hijo (cf. excluye la perspectiva de la infidelidad del pueblo. 12). ha querido ligarse especialmente «con ligaduras humanas. con las de un esposo con su esposa (Os 2-3. 24. 7. Esta siempre tiene futuro. Tarea y misión de este pueblo será dar a Yavé. cf. Jer 32. Ez 48. Ex 20. definitivas. de vida y de muerte. Dt 7. Dt 4.19-21. 6. 23-27). Esta pertenencia mutua hace de Israel el pueblo elegido. «Amarás a Yavé. reservado para su servicio. en este momento. Lev entero. con todo tu corazón. el servicio que le pertenece. Dt 5. OBJETO Y ESENCIA DE LA ALIANZA.

es visto en primer lugar. 14). En él Yavé se ha manifestado personalmente al pueblo. Os 11. su Dios. «Nos habéis traído al desierto para matar de hambre a toda esta muchedumbre» (Ex 16. si se deja guiar por sus caminos. «Así habla Yavé: Me acuerdo en favor tuyo del afecto de tu adolescencia. te ha hecho hacer cuarenta años por el desierto. de incomodidad. sino en el corazón mismo del hombre (cf. realizaciones de las maldiciones de la alianza. Dt 5. lo lleva «como un hombre lleva a su hijo» (Dt 1. LA PEREGRINACIÓN POR EL DESIERTO.11-14). 34. además. 17. si pone en él su confianza absoluta. 2). 3. La infidelidad se muestra como algo profundamente grabado en el corazón del hombre. 16. Num 10. Dios tienta al pueblo (cf. de renuncia. Dt 9. Moisés les respondió: "¿Por qué os querelláis contra mí? ¿Por qué tentáis a Yavé?". lo perdona (cf. La prueba a la que es sometido el pueblo es la prueba de la fe. 11. Dt 1-4. cf. lo alimenta. inesperados. ni las exhortaciones de los profetas. Num 9. que aseguran que la alianza permanecerá. El es el mediador de la nueva ley. UNA NUEVA Y MÁS EXCELENTE ALIANZA. en realidad. El anuncio de la nueva alianza se hace realidad en Cristo.). la presencia de Dios en su pueblo se hace persona (cf. es lugar árido. de tu seguirme en el desierto» (Jer 2. Yavé mantiene la palabra empeñada. no responde a la prueba. entusiasmado y generoso la voluntad de Yavé y se compromete a observar la alianza (cf. 31. 14). 94. No valdrán ni los constantes juicios de Dios. a sustituir su corazón de piedra por un corazón de carne. Con él. 27). que se reduce al amor a Dios y al prójimo (cf. «Acuérdate de todo el camino que Yavé. desconcertantes caminos. Esa alianza nueva y mejor queda sellada con la muerte del mediador (cf. sino que da un rodeo por el de70 sierto (cf. Ex 16. El establece la alianza entre Dios y los hombres todos en su propia sangre (cf. 25-40. Más tarde. En ella se realiza aquello que la antigua presagiaba: la remisión efectiva y plena de los pecados (Heb 9. 24 par. Ex 32). Heb 9. 25). La tradición deuteronómica y la ^predicación profética recordarán este tiempo de esponsales entre Yavé y su pueblo. 14. 17-18). Pero el pueblo sediento murmuraba contra Moisés y decía: "¿por qué nos hiciste salir de Egipto para matarnos 71 . 15-27.3. 33. tu Dios. Constantemente el pueblo se muestra infiel. Ex 13. el pueblo ha respondido inicialmente con el amor. Sal 77. Mt 14. con la entrega generosa y entusiasta. 25-28). POR EL DESIERTO HACIA EL REPOSO EN LA TIERRA DE LAS PROMESAS TEXTOS: Ex 16-17. Ex 24. El pueblo acepta complacido. Pero. «El pueblo se querelló contra Moisés diciendo: "Danos agua que beber". 7). Jn 1. áspero. La acción de Dios se dirigirá a purificar el corazón del hombre. como el lugar y el tiempo de la tentación. Los profetas reciben nuevas palabras de Yavé. Ex 15. Os 2. 1-2. para conocer los sentimientos de tu corazón y saber si guardas o no sus mandamientos» (Dt 8. la comunicación perfecta de la vida divina. 32-33. murmura. difícil. lo defiende. por otra. cf. Pero el desierto es visto. ya en la tierra. 5-6. 8. 1. Israel ha visto que Yavé. 24. 11-18). 7. éste ha sentido sobre sí su mano cariñosa que lo guía. Mt 5-7). «Quién hiciera que siempre fuera así su corazón para temerme y guardar todos mis mandamientos» (Dt 5. 1-7). El desierto. 24). Jos 1-6. El camino de Israel desde Egipto a Canaán no es directo. el fallo se hará habitual. hasta el punto de que los hombres ya no son sólo amigos. de privación. como el lugar y el momento privilegiado del encuentro con Yavé. El desierto resulta así un camino «enorme y temible» (Dt 1. Pero bien pronto falla en lo más esencial (cf. en efecto.19). Este caminar por el desierto tiene una función educativa. 4. el pueblo tienta a Dios. Ez 36. escribiéndolas no en tablas de piedra frágiles. 21). purificadora. Rom 8). 7. Jer 31. A estas manifestaciones de amor por parte de Yavé. exhortándolo a reavivar aquel primer amor. pero de una manera nueva. dispuesto a «servir a Yavé» (Ex 19. sino «hijos de Dios» (cf. 29). para castigarte y probarte. A pesar de esta infidelidad. largos. 11 -14 4521. 31-33. a interiorizar sus cláusulas. Por una parte. 10. por la costa. El desierto. del amor de tus desposorios. le pone a prueba. de si se fía de Yavé. IV. 7). 17. duros. se rebela (cf. a cambiarlo. cf.

Todas se cumplieron» (Jos 21. el pecado del pueblo no puede quedar impune. lo perdona. Jos 4. Jos 24). La promesa hecha a los padres recibe su cumplimiento. como puro don. No obstante. La ocuparon y se establecieron en ella.de sed a nosotros y a nuestros ganados?" (Ex 17. 2. tampoco en este período falta el pecado. La posesión de la tierra con toda la historia salvífica anterior sirve de prólogo histórico a la renovación de la alianza. 34). Es Yavé quien combate. la infidelidad. el último obstáculo que se opone a la conquista y en el que se renueva el prodigio del paso del Mar Rojo (cf. La generación que entrará en la tierra de las promesas será una generación nueva. 4. Como Moisés. como has soportado a este pueblo desde Egipto hasta aquí. Dt 1. 9). 19-20. La conquista. 35-40. solidario hasta el final con la generación del desierto (Dt 1. El momento para abordar la conquista de Canaán era privilegiado. 14). la ciudad primera. 37-38. Dios sale victorioso de esta tentación por parte del pueblo. y con él. contemplando tan sólo de lejos la tierra por la que había suspirado. 2-3. 10-12). 10-18). el acierto para guiar al pueblo y llevarlo a la posesión de la tierra. del duro bregar de la conquista. «Murmurasteis en vuestras tiendas diciendo: nos odia Yavé. Todos ellos renuevan la alianza en Siguen (cf. Num 11. vv. Jos 6). la energía. 8). No entrará en la tierra de las promesas. Las tribus se habían robustecido en el desierto y habían adquirido conciencia de su unidad y de su poder.) estaban en total decadencia. la tranquilidad. Moisés desaparece de un modo misterioso. Pero antes de morir. atribuye al odio lo que es fruto del amor. sin embargo. Dt 1. otras tribus establecidas ya antes en Canaán. La posesión de la tierra aparece así. Así cumple él su palabra dada a los padres (cf. esperar la intervención de Yavé. 13 -14. Un mismo espíritu. incapaces de hacer causa común y 72 de defenderse ante el empuje de un grupo aguerrido y unido. Reconocido el pecado y purificado. Num 14. cf. su misericordia triunfa perdonando una y otra vez el pecado. Así ocurre también con la conquista de Jericó. el descanso. 31. El cuadro glorioso y triunfal que ofrece el libro de Josué es ya una interpretación teológica. 37. 3. la fortaleza. cf. continúa guiándolo. Este pueblo. La historia de la salvación continúa. «Perdona la iniquidad de este pueblo conforme a la grandeza de tu bondad. El pueblo no tiene más que aceptar el don. Moisés impone las manos a Josué. 10-11). «Yavé dio a los israelitas toda la tierra que había prometido con juramento dar a sus padres. aquella que ha puesto en marcha todo el proceso de liberación. la misma presencia. esta generación. Heb 3. 20. cf. 8. de C. Jos 7. 43-45. 7. La conquista aparece descrita con rasgos de guerra santa. Con esta repartición llega la paz. J O S U É . Sus murallas caen sin que el pueblo intervenga (cf. No falló una sola de todas las espléndidas promesas que Yavé había hecho a la casa de Israel. no fue fácil. con los vínculos religiosos. después del largo y duro peregrinar por el desierto. la posesión de la tierra sigue su camino glorioso (cf. Yavé les concedió paz en todos sus confines. 7-8. asegurando así la permanencia de su mismo espíritu en él. acompañándolo paso a paso hasta depositarlo en la tierra de su descanso. Se ve en el paso del Jordán. desde el comienzo y siempre. 6-8). la violación de la alianza (cf. 27. La malicia fundamental de esta murmuración se descubre por cuanto atribuye a una intención de perdición lo que fue concebido como un plan de salvación. Los cananeos se hallaban divididos en multitud de pequeñas ciudades-estados. 8 ss. Dijo Yavé: "Lo perdono según tus palabras"» (Num 14. 23. lo soporta. Josué aparece como el enviado de Yavé para hacer efectiva la conquista de la tierra. tal como había jurado a sus padres y ninguno de sus enemigos pudo hacerles frente. El caminar por el desierto se convierte así en purificación para el pueblo. Sal 94). tipo de toda la conquista. la misma asistencia divina. renovada (cf. A las tribus venidas de Egipto se unen. El se mantiene fiel a su promesa. rehaciendo constantemente la marcha del pueblo. 19-25). cf. Yavé entregó a todos sus enemigos en sus manos. O LA CONTINUIDAD DE LA H I S T O R I A SALVÍFICA. 34. La generación pecadora sucumbe en este largo caminar. 21-35). La tierra es repartida entre las tribus. y muchos de los pueblos conquistados. y por eso nos ha sacado de Egipto para entregarnos en manos de los amorreos y destruirnos» (Dt 1. 37. 23-28. empal73 . Como en toda la historia salvífica.. Dt 1. Egipto y Asiría (segunda mitad del siglo XIII a. asegura la continuidad. el último acto de la liberación (cf.

alguien en el que se manifiesta el espíritu de Yavé y a través de cuya acción el pueblo es liberado del peligro concreto. Jer 33. porque él es nuestro Dios» (Jos 24. Me 11. En cuanto tal. Cuando el enemigo acosa. Hasta que llegue el día en que el Señor vuelva y lo introduzca definitivamente con él en el paraíso (cf. 14-26. el reposo. Mt 5. Mt 1. 1 Sam 9. Con la aparición de Jesús de Nazaret. 5. y con él. 1-13). Rom 1. La tierra entra así en los planes de Dios como la concreción histórica de la salvación. la posesión de esta nueva tierra se hace realidad (cf. 23. 43). en torno al santuario de Silo. lo consagrará de parte de Yavé (cf. Así. Pero al mismo discípulo de Jesús le queda aún mucho que caminar. Testigo y orientador de este cambio será Samuel. 1 Sam 7). el gozo consumado (cf. su Dios. Así. No hay paz completa. Renueva personalmente su compromiso «También nosotros serviremos a Yavé. No hay descanso ni reposo definitivo. Este cambio se halla bajo la protección especial de Yavé. No hay tranquilidad asegurada. Ahora le pertenece todavía en herencia la espera. La comunión de vida del pueblo con Yavé. de una herencia más íntima. 1-17. Esta estructura amenaza con destruir al pueblo. Jos 23. Israel ha mantenido una unidad sólo en el plano religioso. como una etapa de su realización. El forma parte todavía del orden antiguo como juez (cf. la tranquilidad en ella conseguida. cf. se descubren pronto como precarios. ungido rey de Judá y de Israel (2 Sam 2. Heb 4. 16-17. 25 -10. 3). 20. El apoyará el orden nuevo. el pueblo comienza a pensar en la posibilidad de un cumplimiento de la palabra en otro plano (cf. la lucha. 5-7. Todos estos bienes. David va a ser el beneficiario de esa intervención. Empalma y hace suya de esa manera toda la historia anterior. 14-15). como posesión. Viene marcado por una nueva intervención suya. 1-7). DAVID. su salvador. 4). Is 7-11. Le 23. 89. representa para un pueblo de nómadas como era el de Israel del desierto. 3). 9-10. cuando los filisteos. la suma de la felicidad. el estar con él (cf. Apoc 21. Con la posesión de la tierra se cierra un ciclo de intervenciones de Yavé. reales entonces en un determinado plano de la existencia histórica del pueblo. 4. «cada uno hacía lo que bien le parecía» (Jue 21. Pero hay la palabra de Yavé que lo promete. 16. 1-11). su benefactor. abre un nuevo período de la historia de la salvación. LA TIERRA COMO OBJETO DE PROMESA. La promesa apunta a otra tierra. 75 . Jn 14. 22). el temor. Mt 5. 72. y ésta no falla. se hace de nuevo realidad el paraíso. continuará en la tierra prometida. que han entrado en la costa cananea mientras Israel lo hacía por Transjordania. en esta época la historia de Israel conoce uno de esos momentos cruciales en que se define un cambio de rumbo que va a ser decisivo. 110. Una tierra que es ya ahora el reino de los cielos (cf. La tierra como herencia. 45. 16. Es el período de los jueces. 18. 132. 1. Sal 2. Mt 1. tentación. Lo que cuenta es la paz. EL UNGIDO DE YAVE TEXTOS: 1 Sam 16. La alianza con David (2 Sam 7). 18. En el orden político. 22). Porque no es la tierra en sí lo que cuenta. En él y con él viene la paz. Esta situación se prolonga casi durante dos siglos (desde la conquista hasta cerca del año 1000). 21). el descanso. 26. Dios con nosotros (cf. poco a poco. Si bien. Los enemigos siguen aún en la tierra. 69. 1-3. 25). V. 1 Cron 17. 21. Pero este bien último se inicia ya aquí con la presencia de Jesús en el hombre. se convertirá en símbolo de una salvación más profunda. Jn 14. la tierra formará parte siempre de la salvación. 2 Sam 1-2. con la generación que experimentó la liberación de Egipto y la alianza en el Sinaí. vv. el esfuerzo (cf. a otro descanso. Desde la entrada en la tierra. surge algún carismático. posteriormente. La urgencia y magnitud del peligro obligan a pensar en la conveniencia de unirse bajo la guía de un rey que salve a Israel del nuevo peligro que lo amenaza. 24. Ez 17. 27-28. la 74 23-24. 34. a otra paz. El bien supremo de esta nueva tierra va a ser la compañía de Dios. comienzan a presionar hacia el interior del país. que peregrinar hasta entrar en el descanso. Ahora. superiores en técnica a los israelitas.ma así con los orígenes. 3.

David legitima el nuevo orden. lanza y jabalina. Y toda esta asamblea sabrá que no por la espada ni por la lanza salva Yavé» (1 Sam 17. 8-11). conoce una nueva concreción. 28). 2 Sam 7. hechos de pecado. 1 Sam 16. hasta que reposa sobre Salomón (1 Sam 16 hasta 1 Re 2).11. el que no sirve para la guerra. En la escena de la unción. no se ha hecho como Dios. PADRE DEL UNGIDO. Ahora mismo te entrega Yavé en mis manos. que es como la síntesis y anticipo de todas sus victorias. 45-47). En su intimidad. simbolizado en el arca. sino mirando al corazón (1 Sam 16. del pecado (cf. Más aún. 12. Yavé fija su residencia en la misma ciudad de David. 8-10. la elección recae sobre el pequeño. 6-12). La desigualdad provoca la risa del guerrero. Pero este orden nuevo va a obte76 77 . se pone de relieve una de las constantes de la historia salvífica: Dios elige no según las apariencias. 17.retirándose él una vez instaurado ese orden nuevo (cf. 14). trágicamente humanos. que de suyo se muestra incapaz de responder al reto del enemigo. En esta narración se advierte un nuevo modo de concebir la intervención de Ya vé en la historia. avocado a una muerte ignominiosa (cf. 1. por profana que parezca. dirigiendo la historia desde lo escondido. queda enmarcada en el cuadro de la acción salvadora de Dios para con su pueblo. Jerusalén (2 Sam 5. Aparece así como la encarnación del mal. penetrándolo todo. el plan de salvación de Dios da un paso hacia adelante. 2 Sam 10. Así. en la conducta de los hombres. ya que éste aparece en perfecta continuidad con el antiguo. ha reconocido los límites de su acción. Su gesta histórica ha sido escrita por algún testigo de los acontecimientos inmediatamente después de los mismos. reduciendo los últimos enclaves cananeos. 18). 2. 1 Sam 12). Frente a él. 16-27). EL SALVADOR DEL PUEBLO.. sino a Dios mismo. presente en el corazón de los hombres. El éxito de este rey salvador se halla asegurado porque no se ha engreído. entre ellos el más importante. 18-19. Así aparece manifiesto en la primera hazaña de David. vv. Con David.. . que se mueven por la ambición. Israel. David logra legitimar el nuevo orden. en la que en adelante morará el Dios de Israel con una presencia especial (cf. Todo tiene su explicación lógica dentro de la historia. El filisteo se enfrenta en realidad no a los ejércitos de Israel. 17-25) y de los pueblos vecinos (cf. ¿Quién soy yo y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí?» (2 Sam 7. «Mi Señor Yavé.. su victoria contra el filisteo. descubre dónde está su fuerza. se concreta en la liberación del peligro filisteo (2 Sam 5. el último de los hijos de Jesé. para la obra de liberación (cf. pero yo voy contra ti en el nombre de Yavé Sebaot. 11-24). «Tú vienes contra mí con espada. de quién va a ser la victoria. La acción de Dios se descubre así en el corazón de lo real. fruto del pecado o de la intriga de los hombres. DAVID. David reconoce siempre que la obra por él realizada supera sus capacidades. un niño sin más armas que un cayado y una honda. 17. La unidad política se ve fortalecida con la antigua unidad religiosa. Así. con este prólogo. La gesta histórica de David una vez nombrado rey de Judá y aceptado como rey también por las tribus del Norte. 24. DAVID. 3. 1 Cron 17. armado y avezado a la guerra. Sal 24). 26). DAVID. se encuentra David. La figura de David es transmitida por la Biblia con gran cariño. David traslada el arca de la alianza a Jerusalén (2 Sam 6). 7). 2 Sam 11. La respuesta de David apunta al fondo de la lucha. En el orden religioso. toda la obra salvadora de David. EL REY DE ISRAEL. es vehículo de realización de los planes de Dios (cf. con lo que ésta se convierte al propio tiempo en la «ciudad de Dios». por el egoísmo. 27. de intriga. la conquista completa de la tierra. Esta actuación de los hombres. que será convertida en capital del reino. que es Yavé el único que salva (cf. de asesinatos incluso. Su intención es describir la trayectoria seguida por la promesa hecha a David por caminos insospechados. Con el traslado del arca a Jerusalén. Todo aparece como puramente profano. por el placer. que sirve de prólogo a toda su actividad. 1 Sam 17.

con una amplitud mayor (cf. 79 . Por eso es preferible ofrecer una breve síntesis de lo que el profeta es. 12. 23-28. Es el prólogo histórico. Entre Yavé y el ungido se establecerá una relación de paternidad. Le 1. 9. 2 Sam 12. LA INTERVENCIÓN DE DIOS EN LA HISTORIA EN Y POR MEDIO DE LOS PROFETAS Puede afirmarse que en la época que se inicia con la instauración de la monarquía. donde Dios ha fijado su trono para siempre (cf. Y será recogida y ampliada nuevamente por otros profetas (cf. 1-12. Ejercerá. 110). resucitado de entre los muertos. Hech 2. 15). 5-14). Mt 3. 21. 28-29. de origen profético. 1 Cor 15.. Le 17. Un reino que. 18. 22.. 22-36. 17. Así quedará suficientemente clara la intervención salvífica de Dios que el envío y la presencia del profeta ha supuesto en cada momento para el pueblo de Dios.. y por su medio.ner una legitimación más profunda. 20. aunque presente ya en este mundo (cf. Sal 2. Fil 2. insospechados (cf. 2 Sam 13. Aun en caso de rebeldía. en el futuro. y a través suyo. con rasgos ya tan sublimes que hacen pensar que no se trata de un rey terreno (cf. Mensajero del destino de Dios es el profeta Natán. Pero esto nos llevaría a repetir lo dicho al estudiar cada uno de los libros proféticos. 23. Una seguridad de que Yavé intervendrá nue- vamente en la historia. 13. empalmando con el Sinaí. Un reino que se instaura de una manera inusitada. 1-6. 42. especialmente en el culto.. que llega a ocupar el trono por caminos oscuros. 1 Re 1-2). con la muerte del rey. la Jerusalén celestial. en su nombre. Pero la misma historia posterior de toda la dinastía mostrará con claridad suficiente que ninguno de los descendientes de David realizará plenamente la palabra profética. Is 7. como lugarteniente suyo. esta palabra se irá reafirmando constantemente. 4. afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas. que es igualación con él en el poder y en la soberanía sobre el universo y el hombre (cf. 24-25). testigos de Dios y guías para el pueblo. para entender así la salvación peculiar que su presencia y su palabra aporta al pueblo. 20. que será verdaderamente hijo. que establecerá la justicia y el derecho definitivo (cf. El es el «hijo de David» (cf. 72.11-16). eternamente— son tan amplias que no se agotan en Salomón. La resurrección es vista como la entronización de Jesús como Mesías y Señor a la derecha del Padre. y consolidaré el trono de su realeza. El nuevo testamento ve cumplida en Jesús de Nazaret. para el pueblo (vv. Sal 2. 1 Tes 2. VI. 4-5. El es el rey. Se dirigen y afectan a toda la dinastía. 21. Lo más adecuado a la perspectiva histórico salvífica sería situar a cada uno de ellos en su propio contexto histórico. Un reino que no es de este mundo (cf. la intervención salvífica de Dios se encarna en los profetas. 21. Col 1. no apartaré de él mi amor. 2. 1). Nace así la espera mesiánica. 12. El compromiso de Yavé es compromiso de amor (v. Ez 34). No obstante. 21. Mt 2. esta palabra dirigida a David. después de desaparecer todos los hijos de David que poseían mejores títulos que él (cf. En cada uno de ellos. El será el representante de la soberanía de Yavé sobre el pueblo. de que establecerá su reinado y pondrá al frente del mismo a un descendiente de David. La palabra profética tiene una primera concreción histórica en Salomón (cf. 8-11). Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí. 4. 33-37). Is 11. 14. Pero las expresiones del texto —para siempre. A él le es entregado el reinado. Se va a insertar en el orden de la alianza. 1-6. el derecho y la justicia especialmente en favor de los pobres y desamparados. Mt 1 1. 7). Apoc 20. 14-17. Jer 33. Jn 18.. cada vez con nuevas dimensiones. 9). tu trono estará firme eternamente« (2 Sam 7. 32. concretando ahora aquella alianza con una familia. 32. 12). 9-17). 10-15. será tratado como un hijo (cf. Las cláusulas de la alianza suenan así: «Yavé te anuncia que Yavé te edificará casa. espera aún su consumación definitiva en la nueva ciudad de Dios. 5-11. El mensaje es enviado «cuando el rey se estableció en su casa y Yavé le concedió paz de todos sus enemigos alrededor» (2 Sam 7. Heb 1.. de su figura y misión.16). 6-7). Yo seré para él padre y él será para mí hijo. 28. 5-6. el nuevo beneficio salvífico de Yavé para con David. Sal 72). 27. Dios se acerca a la historia según las peculiares circunstancias por las que atraviesa el pueblo o la monarquía. Un descendiente de David ocupará el trono al morir él.

tocada. 18-12 6- 15. infiel. Será la boca de Yavé para el pueblo. Este encuentro revela al hombre la «personalidad» de Dios. En ese momento. Será puesto y enviado «para extirpar y destruir. como fuego devorador. pastor. 42. El profeta es esencialmente una figura religiosa. En esta revelación del ser profundo del pueblo aparece ya la revelación de su des81 .» Porque el encuentro revela al profeta además su misión. localizable y datable (el año tantos del rey tal. a su perseguirle como un enamorado persigue a su amada. El encuentro revela también al profeta lo que él mismo es. orientándola. Ciego. padre.. Esa palabra se constituye para él en alimento. El hombre es constituido profeta en un determinado momento de su vida. en efecto. 2). de una vocación. sordo. La invasión de Dios reviste carácter de encuentro. la transforma.. 9. concreto. su modo de proceder en orden al profeta mismo y al pueblo. Una impresión real. Una palabra irreprimible. que a nadie da su gloria. 9 s. sus planes. el santo. El es el mismo Dios que eligió a los padres. en el templo. salvándola. Con la aparición de los profetas en Israel debe decirse que la intervención de Dios en la historia da un paso más. Esto significa que se ha adquirido conciencia de que Dios interviene en las personas individuales. Por primera vez. El es. como león que ruge. 10-21. 18. El encuentro afecta a la personalidad del hombre. La huida se torna entrega. el sublime. En el encuentro el profeta oye en sí mismo la pabra de Dios. Un encuentro que reviste la forma de un llamamiento. «Cuanto más los amas. su acción repercute en la historia.15. el 80 único. en diálogo. 1-4. Am i' 10-17. se hace adúltero. esposo. Portadora de salvación para el hombre que la acoge y se convierte. el pueblo responde con la huida. 2 Re 1. su «propia personalidad» en el orden de la relación con Dios. más se apartan de ti. 4-19. desobediente. Todo su ser. 1-13. 1-4. para quien la rechaza. La presencia de Dios vivifica al profeta en sus raíces. escapa con otros amantes. el misericordioso y fiel.1-9. Pero la cercanía de Dios salva al hombre. 7-18. 49. Será legado. para las naciones. l ' 1 Re 19. dirigirse al pueblo. toda su vida ha quedado afectada. Una palabra dulce como la miel. en gozo. el solo salvador. No cabe engaño. de piedra. Es visible. Su «yo» personal se ha visto como invadido. sellada por esa invasión. amigo. 1-18. personal. como un yo individual. a través de ellas. Ez l' 1 . Os 1. 1 Sam 3. 5. portavoz de Dios. mensajero. en los grandes profetas de los siglos VIII a V a. conductor del pueblo. Es sacado de su condición habitual para ser enviado al pueblo. Al acercamiento constante de Dios.3. para reconstruir y plantar». 2 . Portadora de juicio. 18-23. que repercute hasta en su mismo cuerpo. para derrocar y perder. cuáles son sus caminos. le correspondería morir.1-11.. en casa. 1-21. dirigiéndola. Es el santo. 2 Re 2. Esta invasión de Dios no admite duda alguna para el propio profeta. el que actuó sacando a Israel de Egipto. La sensación primera del profeta en este encuentro es la conciencia de su distancia. de Cristo aparece el «yo» no como designación de una colectividad. El encuentro revela al profeta también la realidad profunda del corazón del pueblo.1-6. Se siente invadido por el pecado. Se relaciona con los hombres como rey. Una tarea fundamentalmente de transmisores de la palabra. aunque se sitúe al nivel de la propia conciencia. profunda. Puede ser definido adecuadamente como «el hombre de Dios» (1 Re 13. purifica su pecado. cuáles son sus sentimientos propios en este concreto momento. sana su incapacidad. estando detrás del rebaño. el grande. ofrecimiento: «Heme aquí. el hombre ha tenido una experiencia íntima. amarga como la hiél. cuanto más los llamas más se alejan» (Os 11. Un corazón duro. 17.1-7. 20. de Dios. en lo más íntimo de ellas. Se siente tentado de huir. que conmueve sus entrañas.1 s. sin embargo. Un encuentro en intimidad personal. juzgándola. y de que. Envíame a mí. centinela. Se convierte en palabra de hombre aun siendo palabra de Dios. profunda. 61. Esta palabra debe saltar hacia fuera. 11. sino refiriéndose a una persona concreta. Al hombre frente a Dios. en alegría de su corazón. 14-18. en visión. de su «pecado». el celoso.). Es el que hizo y mantiene a pesar de todo la alianza. se prostituye.TEXTOS: Is 6. Jer 1. de su incapacidad. Será vigía. Un corazón rebelde. Is 40. a las naciones. de condenación. en tanta intimidad. embajador. palpable. el que conduce la historia con designios de salvación.3.). que no puede comulgar con el pecado del hombre.

la palabra misma la lleva ya en sí. en orden a salvar al pueblo de la destrucción. es testimonio de lo que Dios es. participa de sus sentimientos. vacío. y los transmite al pueblo. Isaías con sus hijos (Is 7. Lleva en sí la fuerza realizadora de lo que anuncia. en relación a la actitud del pueblo para con la alianza.13 . La palabra es en sí misma un acontecimiento. el siervo de Yavé con su silencio y su sacrificio (Is 49. su paciencia y su misericordia. de su acción en él. lleno de cólera. la palabra lanzada es ya el primer acto de ese juicio. con ricos y pobres. y la desgracia que ésta acarreará irremisiblemente. 10-11). desde fuera. Le da autoridad. La intervención de Dios en la intimidad del profeta se realiza no para su personal provecho o disfrute. de destrucción. arranca o planta. un suceso. Se le ofrece presencia. al experimentar la cólera del profeta. El profeta se ha encontrado con la palabra de Dios. de juicio. edifica o destruye. que hace y realiza la historia. embajador. condenación. cercanía. intercediendo por el pueblo. Toda la acción histórica se descubre como el cumplimiento de esa palabra lanzada al mundo por el profeta. 1-13). El hecho de haberse identificado con Dios. salva o juzga. 82 sus lágrimas. encarnación de su gracia o de su juicio. dispuesto al perdón. ésta ha caído sobre el. en signo para el pueblo. sociales. Como muro inexpugnable. cómo siente su infidelidad. 52. Debido a esa palabra es lo que es (cf. de ira. Destino lastimoso. toda su existencia. de lo que Dios exige y quiere. Energía. 1-4. Nadie podrá resistir la fuerza de su palabra. La experiencia del encuentro con Dios convierte al profeta en testigo de Dios para el pueblo. El ha quedado como marcado por el pathos de Dios. el profeta. amor al pueblo como revelación del amor de Dios. juicio. sus gozos y alegrías.tino. su fidelidad. su amor. toda la palabra del profeta. El es constituido como transmisor de esa palabra de Dios. 8. liberación. de lo que Dios planea. Aunque sea hasta la misma muerte. La historia no sería la misma sin la palabra profética. políticas. con toda su palabra y su acción. * * * El profeta es. Anuncia acciones de Dios. 10. testigo de Dios. de su ida tras las vanidades. con toda su vida. de muerte. Ha irrumpido en su vida. Esto quiere decir que Dios actúa por ellos y en ellos. La persona y la vida del profeta se convierte así en símbolo. Es la consecuencia que podía esperarse de su constante abandonar a Yavé.53. toda su vida. salvadoras. Ezequiel con su fortaleza ante la muerte de su esposa (Ez 24. triste hasta las lágrimas ante la infidelidad del pueblo. para anunciar sin desfallecer la palabra a un pueblo rebelde. para anunciar destrucción de todas sus seguridades. pues. Fortaleza para resistir sin desfallecer. El profeta se define como portavoz de Dios. Transmite palabras concretas de Dios. el profeta es en realidad la encarnación de la presencia de Dios para su pueblo. Los sentimientos del profeta ante la situación del pueblo son expresión de los sentimientos mismos de Dios: celoso ante la idolatría del pueblo. Es heraldo. dolorosa. para dirigirse y enfrentarse con dirigentes y humildes. 20-21). 3. Con la palabra. Actúa en primer lugar por su palabra. en medio de la oposición más violenta. Oseas con su matrimonio (Os 1-3). religiosas. pues. Cuando llegue la salvación concreta anunciada se verá que aquella palabra profética ha dado en el blanco. dura. Los propios afectos del profeta son reflejo de los sentimientos de Dios. Cumple lo que anuncia. Así la palabra se muestra en sí misma como un acontecimiento de la historia. tras lo que nada vale. como signo de la misericordia de Yavé. su tristeza. gracia. Se muestra como palabra eficaz. su angustia. Que por ellos y en ellos Dios interviene ahora en la historia. Si anuncia salvación. El hecho de haber sido como invadido por Dios hace al profeta como una encarnación de Dios para la generación contemporánea. cómo lo reprende. haciéndose él también vano. vehemente para exhortar a la conversión. Se orienta al pueblo. Con todo su ser. presencia y acción que tiene carácter de gracia o de juicio. Is 55. Si anuncia desgracia. Jeremías con su celibato (Jer 16.1-6. de ruina. 15-27). Así el profeta participa de los afectos de Dios para con su pueblo. El pueblo ve. el comienzo del mismo. 18. El encuentro con Dios es para el profeta garantía en orden al cumplimiento de esa misión. Durante todo este período la intervención en favor del pueblo pasa por el profeta.12). aunque penetre su más profunda intimidad. mensajero. 83 . experimenta cómo Dios lo quiere.

Jn 4. 14-21). 29. los definitivos. pero son al propio tiempo la puesta en marcha de la acción futura. 2 s. 25.Actúa además a través de sus gestos. Ez 25-32. Este profeta es reconocido en Jesús de Nazaret. 8). 17). La intervención de Dios tendrá entonces otros intermediarios. Es «el hijo» por quien en los tiempos últimos. La ciudad santa. Los «cumple» (cf. realizadores de la misma. Mt 21. Ajías divide su manto.. Así toda la historia queda encuadrada dentro de la palabra de Yavé. que será como el centro del universo. Ez 8. es reconocido como tal (cf. lo que Quedaba aún del pueblo de Dios.: compra del campo de Anatot). 11). Is 13-23. 74. Isaías camina descalzo y desnudo (Is 20. 1-14). CRISOL DE LA FE TEXTOS: Jer 4. Toda ella es realización de sus planes. Significa la destrucción de Judá. El año 587 es una fecha clave en la historia del antiguo pueblo de Dios. La palabra de Dios les afecta. la experiencia de la intervención a través de los profetas 84 . Sal 42. 1 ss. destruye la ciudad y el templo y pe lleva cautivos a Babilonia al rey y a las clases dirigentes del pueblo (2 Re 25. descubridores de los signos de Dios. Nah 1-3. 28-35. intérpretes de la historia. 20-24. Con el Bautista se aviva la esperanza (cf. 6. Hech 2. Se espera para el futuro un resurgir del carisma. 10: 21. se dirige la palabra profética. La nueva comunidad que se reúne en torno a Jesús se funda sobre los profetas (cf. 27 s. EL DESTIERRO. Parece significar el final del pueblo y de su esperanza. al templo? ¿Dónde las 85 El carisma profético parece extinguirse al estructurarse el pueblo de Israel como comunidad religiosa después del destierro. Ez 4-24). Se espera la llegada del «profeta grande» (Dt 18. El temiólo. 13. 12-13. 3. Am 1-2. Aun cuando del pueblo llegue a quedar sólo un resto. Toda la historia se polariza en torno al pueblo de Dios. 27. 1 Re 11. Todos los pueblos girarán en torno a Jerusalén. Pero se refiere también al resto de las naciones que están en relación con el pueblo de Dios. Es la catástrofe absoluta. anunciadores de su acción salvífica. la morada de Dios. El ejército de Nabucodonosor entra en Jerusalén. 85. el comienzo de la misma. En el pueblo de Dios se acumulan los interrogantes. 24.: el yugo al cuello. Así los gestos de Jeremías (19. transmisores de su palabra. Is 1-12. que el silencio profético nunca es considerado como definitivo. la palabra y la acción del profeta se refiere en primer lugar a Israel (cf. ¿Dónde está la palabra de Yavé? ¿Dónde sus promesas al trono. pero que son también portadoras en germen de esa intervención. 12). 15-20). los de Ezequiel (cf. Dios ha dirigido su palabra a los hombres (cf. Jer 52). 21-25). de acciones simbólicas que son ciertamente anuncios de intervenciones de Ya vé. Jer 46-51. desde los jóvenes a los ancianos (cf. Sobre ellos se ejerce la salvación o el juicio que dicha palabra entraña (cf. en torno al monte Sión.: rotura de la olla. Prefiguran lo que ha de venir. es la Palabra (cf. de su presencia y de su. 1 Cor 4. Jn 1. Am 3-6. y este gesto anuncia y lleva en sí la división del reino (cf. toda la historia va a girar en torno a este resto. 77-80. a sus reyes. Todo en ella responde a un plan de Dios. Todos están capacitados para ser testigos de Dios. El trono de David se ha desmoronado. 43: 44. VII. 6 s. a la ciudad. hacia el que acudirán todos los pueblos. y en su caminar así se anuncia y se halla en acción ya el destierro de los egipcios. el pueblo de Israel adquiere conciencia de que su Dios es el que dirige y guía la historia toda del mundo. El hundimiento de su fe. 40). Sof 1-2). Lam 1-5. Sin embargo. Pero en realidad Jesús supera a los profetas. Todos estos signos son actuaciones de Dios para el pueblo. 32. 137. Jn 1. aunque aparece insignificante en el concierto de las naciones. Miq 1-3. Jer 21-29. Son anuncio y comienzo de realización del juicio o de la salvación de Dios sobre su pueblo. 4-5. Esta configuración de la historia a través de la vida. 89. actuación en la historia. 1-6). Todos ya son profetas. y gracias a los profetas. Heb 1. incendiado. * * * ha sido tan profunda. A todos los pueblos. 1-2). actúa como los profetas. 14. 19. destruida. Hech 11. Mt 5. Ahora. Sobre el pueblo entero ha sido derramado el Espíritu. El aparece en un contexto profético (Le 1-2).

7. Puede desligarse incluso de la ciudad santa. El destierro realiza un nuevo comienzo del pueblo. 4). va a comenzar de nuevo su obra. como resultado de la opción del nueblo. el templo. Israel repiensa su propia misión en el mundo. Y surgirá. Este tiene el encargo de dar a conocer a Yavé entre los pueblos (cf. 16. 18-22. En el pueblo se da un número reducido que no se ha prosternado ante los ídolos. ése morirá (Ez 18. 30. 1-4. con los otros pueblos. Ez 36. el trono. Dt 24. Al pretender edificar su existencia al margen de Dios se ha desviado. pues. como amenaza. El primero es sin duda su misión en el mundo. Jer 31. 33. 10-13). Se hallaba presente ya desde el comienzo de la historia. 31-34. Ahora aueda claro aue cada uno es responsable delante de Dios de sus propios actos. Is 43. todo su poder. de la ruina más absoluta resurge pujante. Jer 31. Yavé es el dueño de toda la historia. 4 ss. 10-20). Al contacto con las nuevas culturas. lejos de su Dios. renovada. También se adquiere luz sobre el problema del do87 . Jer 7. Israel se había instalado en la tierra como si de su patria definitiva se tratara. se ha mostrado constantemente rebelde. como en tantas ocasiones. de su elección. que acepta en la humillación los justos juicios de Dios. Además el destierro reviste un carácter de purificación. de un resto. 18-22. 12-13.. ha fallado nuestra esperanza. 8. más perfecta. Jer 3. sino de una minoría. El problema de la retribución recibe también nueva luz gracias al destierro. Se había engañado (cf. el destierro. 11). Yavé no se halla ligado a ningún lugar. más admirable y glorioso que el primero (cf. 11. como maldición. Habrá retorno. el silencio de Dios. Si la alianza prometía como bendición la üosesión de la tierra. Habrá una nueva alianza. Este ha roto la alianza. Había puesto su seguridad en instituciones materiales: la ciudad. habrá un nuevo éxodo. El pueblo ha equivocado su camino. 12-23. Ezequieí. Ez 14. 28. tal como las habían narrado los padres? ¿Qué ha sido de la justicia de Dios. Ez 18. 2. Su origen está en el pecado del pueblo. Dios acompaña al pueblo mediante la palabra y la acción de algunos profetas (cf. 2. Israel está sintiendo en toda su crudeza la prueba de la fe. El mismo se hace desterrado con él (cf. Habían elevado esas instituciones a categoría de ídolo. 16-21). Pero. Una obra más gloriosa que todo lo anterior. Un proverbio corría por el pueblo. 22-25). la fe. Tob 13. Lo que parecía el final. algo imprevisto. presagiaba también. El pecado exigía la destrucción del pueblo. Todos los pueblos se hallan bajo su acción.victorias de Yavé. «Andan diciendo: se han secado nuestros huesos. ha desembocado fuera de la tierra. de su amor? ¿Qué se ha hecho de su fidelidad y de su misericordia? La tragedia parece minar la esperanza. La fe sale purificada. Su morada comienza a ser su pueblo. de cmien aquellas instituciones eran sieno. Yavé no abandona a su pueblo. No de todo el pueblo. Ellas habían suplantado a Yavé. El aue peque. El destierro descubre lo inadecuado de la doctrina tradicional sobre la retribución. Pero el mismo destierro reviste una vertiente de salvación. cuando todo parece perdido. con un pueblo renovado. 10. Is 45. 25-30). El pueblo necesita ver el desmoronamiento de todas esas instituciones m r a que vuelva a mirar sólo a Yavé. Con estos pocos. * * * El destierro constituye la vertiente de juicio de la intervención de Yavé. Jeremías. que ha oído la voz de los profetas. más íntima. purificado (cf. Todo su hacer se halla encaminado secretamente en orden al pueblo de Dios. La acción de Dios en la historia muestra oue la retribución es valor permanente. como acusación a Yavé: «los padres comieron los agraces y los dientes de los hijos sufren la dentera» (cf. Jer 31. Dios va a realizar una nueva maravilla. infiel. Pero la presencia de Yavé asegura que puede surgir de nuevo la vida. 86 Pero Dios realiza una salvación. el segundo Isaías). 3. Ez 1. la expulsión de la tierra. ha errado el blanco. Ya no confiaban propiamente en Yavé. la situación de Yavé con relación a esos pueblos. Ez 37). La fe del pueblo es purificada. que ha entendido las promesas de Dios en su sentido genuino. Hasta entonces la retribución se concebía como colectiva. aun de la misma muerte (cf. Al propio tiempo el destierro es salvador por cuanto ilumina algunos aspectos de la vida de Israel. Pero no la idea de cómo se había de realizar. con estos que han reconocido su pecado y el del pueblo (cf. a poner su confianza en él solo. 29). No ha sido. 42. en realidad se ha convertido en un nuevo comienzo. estamos perdidos» (Ez 37. 25).

Ya el segundo Isaías había asegurado el carácter salvífico de este retorno. munidad religiosa en que se convierte el pueblo después del destierro. Esd 1. 4-10). movido de su amor (54. le abre caminos. Este siervo humilde realizará la obra de la restauración. se experimenta y se vive 89 VIII. hasta quedar desfigurado. también ahora Yavé acomüaña a su pueblo (Is 41. celebrando la pascua con gozo (cf. sin embargo. 1-6. la actitud confiada de los humildes. Esd 5-6). que corre la suerte de la generación del destierro. sufre él el castigo. Es provocado por Yavé. abominado de todos. la oración constante con la que el pueblo responde a la acción de Dios o solicita su intervención. 13 . 43. y así libera al pueblo. a pesar de su inocencia (cf. solidario con su pueblo. El mantiene su palabra. Gracias al sacrificio del siervo. Ha sido interpretada así también la figura de Moisés. suscita a Ciro como instrumento de su juicio sobre Babilonia (cf. En él se sigue revelando la fidelidad de Dios para con los suyos. 37. A la comunidad de los repatriados se le asegura que en estas realizaciones. injuriado. Sólo la palabra de los profetas Ageo (520) y Zacarías (520-518) estimulan de nuevo la acción de los repatriados. 14-21. 137).53. afrontan el riesgo de la vuelta. Toma sobre sí la maldición que pesaba sobre el pueblo debido a su pecado. 40-48. La suya no será una misión de triunfo. y como promotor de la liberación para su pueblo (cf. 49. como un servicio salvífico para el pueblo. 26. ís 41. Y en planos más profundos. La solución no será teórica. Sólo algunos. movidos sin duda por anhelos religiosos. que. sino de dolor: será menospreciado. Jer 40. 48. en beneficio suyo. Así el destierro es juicio y es salvación. y en la celebración de la pascua. lo libera de la opresión (Is 43. herido. por otra parte. más honda. de la salvación. como dueño de toda la historia. se ofrece a la muerte. en acontecimientos mundiales.lor. Is 52. año 538) hasta la aparición de Jesús de Nazaret. Ha sido vista realizada en Jeremías. 56-66. Momentos privilegiados de esa guía silenciosa de Dios serán: la reflexión de los sabios que ilumina los nuevos problemas que la historia plantea. al fracasar todos los planes de restauración política. Como entonces. 51. Y debido a su humillación y a su obediencia. abofeteado. 1-15). se convierte en centro de todas las miradas. 12-16). 25-27. en el orden de las intervenciones de Dios. Pero él no va forzado. 12). un resto. Is 47. especialmente del dolor del inocente. Aunque la va a mantener y realizar por caminos nuevos. Los más prefieren las seguridades adquiridas ya en Babilonia. 45. Zac 1-8. que la salida de Egipto (cf. 3-5). Y es vista encarnada y realizada sobre todo en la figura del «siervo de Yavé» (cf. Acepta este destino doloroso. 17-20. 7-26). en sustitución de él. el conflicto con el helenismo. 14-16). más interiores al hombre. 1-6. la reforma de Esdras y Nehemías. se realiza el empalme con la historia salvífica anterior. La empresa parece llamada a sucumbir. Lo más importante. Sal 79. 2-4). más maravillosa. 126. insospechados. le son entregados los pueblos como herencia. 80. 8-16). al parecer sin motivo (cf. rehace y restablece su alianza con ellos (55. 1-7. por pobres y humildes que parezcan. Is 41. 1-7. 4. Tres hechos mayores han sido recogidos en la Escritura: la vuelta del destierro. el siervo será luego exaltado. Ez 36-37. 21). tan rico. Dt 1. a) El retorno y la restauración (Is 40-55. que ponen su confianza sólo en Dios y esperan una nueva intervención suya y una salvación plena. de los pobres. 42-43). en oleadas sucesivas. 106. que terminan la reconstrucción de la ciudad y del templo. Ag 1-2. El entusiasmo del retorno choca inmediatamente con las dificultades de la penuria económica y de la oposición de los que se habían instalado en Judá y Jerusalén durante el destierro. puede decirse que ocurre en el interior de los corazones de los miembros de esa co88 . más personales. el pueblo halla la paz con Dios. EL RESTO DE ISRAEL La historia de la salvación parece conocer un silencio en el período. 3. El edicto de Ciro al año siguiente de apoderarse de Babilonia (539) permite a los judíos la vuelta a su patria (cf. 1-7. El retorno en sí mismo es una nueva experiencia salvífica. En la reconstrucción de la ciudad y del templo. que se extiende desde la vuelta del destierro (edicto de Ciro.

que se instituye con esta ocasión. La ley es leída ante el pueblo. después de saquear el templo de Jerusalen (1 Mac 1. Pero la restauración efectiva no responde a tan grande esperanza. Zac 7-8). aunque pobre. Y se hace posible la labor de proselitismo de la fe judía entre los griegos. Desde la conquista del Oriente por Alejandro Magno (340-326). 9-18). 31. será en adelante memorial de esta renovación de la alianza (cf. pero de orden religioso. Se manifestará en seguida al pasar a dominio sirio. 6-10). los repatriados se convierten definitivamente en comunidad religiosa. Con esta reforma. Esd 7.. Al frente de esta comunidad. Ag 2. Is 51. 1 . Muy pronto la colección de libros sagrados hebreos es traducida al griego (traducción de los LXX. Zorobabel continúa la promesa hecha antiguamente a David (cf. 2-3. Neh 1-13. 2. Pero el helenismo entrañaba también una vertiente negativa. dado el sincretismo religioso. 1-9. Dan 11. Neh 9. Por una parte. 4-10). 62). 10-13. 2 Mac 5. 15 s. Dan).ese empalme. En la patria recobrada no se encuentra la salvación prometida. 5. segunda. 12). lo que le lleva a descubrir nueva luz para problemas que tenía planteados desde antiguo. se hallará en adelante el sacerdocio. la fecha es dudosa) (cf. Esta reacción sigue dos caminos distintos. el politeísmo y una moralidad que no se avenía con las exigencias de la fe judía. Por una parte. Esta rebelión 91 . el paraíso anunciado (cf.17-23. Los horizontes de este nuevo compromiso se amplían. Con Zorobabel se extinguen las esperanzas de una restauración como nación. 285-246). La alianza queda renovada una vez más. Además. 14-17). 54. llevado de su celo por helenizar todos sus dominios..: 2 Mac 6. Zac 3. 16). 44 s. c) El conflicto con el helenismo (1-2 Mac. Jerusalen sigue siendo la ciudad de Dios (Zac 1. 54. 60. La comunidad se salva de nuevo. como en todas las ocasiones anteriores. La celebración termina también aquí con un canto de alabanza. Sab 3. como en los días del Sinaí. 1-3. En él se hará presente Yavé de un modo radicalmente nuevo (cf. Así el mensaje de la revelación puede extenderse a un círculo de lectores más amplio. 1-9. 1 s. 38-46). 11. deroga la ley iudía. va a tener un destino glorioso.5. De este peligro la van a salvar Nehemías (primera misión. 65. Se abre la perspectiva de la entrada de pueblos aún lejanos (Is 56. Is 55. como responsable de encaminarla 90 hacia Dios. 5-37). 9. 16 s. Dan 11. El pueblo judío comprende que está en iuego su propia existencia como comunidad religiosa. 24-28). Así el problema de la retribución conoce un avance con la conciencia de la pervivencia del hombre después de la muerte (cf. El templo. La reforma se instaura. 3-5. Dan 12. de 445 a 443. 2 Mac 7. Neh 8-10). instaura el culto de Zeus en el templo de Jerusalen y manda ofrecerle sacrificios (cf. Ez 43). El compromiso y la respuesta del pueblo se van definiendo cada vez más en la línea del amor (cf. También esta reforma es vista como una vuelta a los orígenes. La fiesta de los tabernáculos. Zac 2. Mal 1-3). acepta el compromiso (cf. La ley del Dios altísimo se convierte en su estatuto jurídico. la mirada hacia el futuro.. Mal 1-3). 11. Neh 8. la concepción griega del mundo y del hombre obliga al judaismo a profundizar en su propio tesoro religioso. El centro de la vida de la comunidad la constituirá el culto. la comunidad judía se encuentra con un nuevo mundo cultural que va a poner a prueba una vez más su propia fe. Dios rehace y restablece su alianza con los repatriados que vuelven a ser su pueblo y él sigue siendo su Dios (cf. 15-25). este encuentro es positivo. y éste. decretando la pena de muerte para quienes la observen. y la de la resurrección de los muertos (cf. Y reacciona para defender su fe. Antioco IV Epifanes (175-163). de salvarla. 45. b) La reforma de Nehemías y de Esdras (Esd 710. No aparece mientras Palestina está baio el dominio tolerante de los Ptolomeos de Egipto (323-198). con dificultades constantes con los vecinos. 1-8. la comunidad está amenazada de sucumbir absorbida por el paganismo circundante (cf. la rebelión v la lucha armada (Matatías y sus hijos). el 433) y Esdras (año 398. 9-14. ]2-26). En el orden religioso. 36. con entusiasmo juvenil. 23. que es una confesión de las maravillas realizadas por Dios a lo largo de la historia (cf. bajo Ptolomeo II. 14. 11-17. 29. El conflicto era inevitable. Sometidos a los persas. Hay que lanzar nuevamente. Y desde esta perspectiva será leída e interpretada una vez más toda la historia del pueblo por el Cronista (I-II Cron-Esd-Nehemías).14. 1 Mac 1. 8. 10. bajo los Seléucidas U97-142).

La comunidad reconoce sin dificultad que a través de esas sentencias de los sabios se le indican caminos de vida. 129. La oración.. Y el valor redentor del sufrimiento (cf.logrará. 19. un sentido salvífico. la que ha realizado en la creación o la que realiza en la historia en favor del pueblo o del individuo. me quejo y gimo: él oirá mi clamor» (Sal 55. 6). 34. 12. 124. no supone ni lleva a la ruptura con Dios. 29. 1 Re 3.. es. se expresan en himnos (Sal 8. El hombre acude al encuentro también con lo que es. de alabanza que la salvación experimentada suscita. La respuesta clásica. 135. 17. e) La oración constituye un momento privilegiado del encuentro del hombre con Dios. 2 Cron 31. Lev 23). sino la educación» (2 Mac 6. Tiene por objeto las relaciones entre los hombres y con Dios. en la alabanza. es decir. en el servicio. En ello está su dignidad. el principal sigue siendo 92 el de la retribución. El sentimiento de gozo. 138. 18. 118. 2. 93 . se muestra como el de la única victoria verdadera. 93. a los enigmas con que la fe tradicional tiene que enfrentarse ante las nuevas situaciones históricas. que en ellas se le ofrecen respuestas. El sabio. sino en el humilde reconocimiento. justificado. La Sabiduría apunta ya una retribución en un estadio nuevo de existencia después de la vida terrena. la respuesta del hombre a la acción salvadora de Dios. constantemente. 10. 11. cf. 87. recibe una fuerte crítica en Job: el dolor no siempre es fruto del pecado. 5). Dios viene al encuentro como lo que es. aparece ya en tiempos de Salomón (cf. 113. de origen idumeo. En realidad. necesitado de salvación. 76. 3). Lev 6. Una victoria que pasa a través de la muerte. pues. pero suficientes para su época. por los sacrificios y las fiestas (cf. 103-106. funcionario de la corte. estos castigos buscan no la destrucción. de agradecimiento. en efecto. 122. aue impondrán por reyes a los Herodes. «Cuando corrige (Dios) con la desgracia. La imagen del hombre. cuya gloria está en el servicio a Yavé. 46-48. y entregarse a él con confianza. El camino del martirio parece el de la derrota. 8-23. que resultan misteriosos. La otra reacción es el martirio. Dan 3. El hombre no se realiza en la exaltación propia. Sab 3. no está abandonando a su propio pueblo. el enemigo típico de Israel en toda su historia. que es considerado como el prototipo de sabio v a auien se atribuye la casi totalidad de los escritos de sabiduría. Para mantenerse en el poder se llegará hasta a la guerra entre los hermanos. 33. después de enconadas luchas. reconoce su poder. 21. Entre éstos. La muerte del testigo de la fe es ya la derrota del perseguidor. como se ha dicho. Al final ya no se sabe si se lucha por la propia fe o por los intereses propios. d) La reflexión de los sabios constituye sin duda una de las intervenciones escondidas de Dios. El hombre acepta la acción de Dios. En ella y por ella Dios y el hombre se encuentran. 88. 29-38. 18-31 (Eleazar). 1 Mac 2. recogida aún en Proverbios (hacia 480). La oración constituye un verdadero acontecimiento salvífico. al mediodía. Hasta que la nación judía caiga bajo el dominio de los romanos (año 63). ya que todo aquí en la tierra es vanidad. 6568. 145-150). trayendo salvación. al final. parciales a veces. el hombre vuelve a casa. 164). en la rebeldía. La vida de los judíos se halla enmarcada en un clima de oración. 59. 10-11. 30. Reconocer y alabar a Dios es para el hombre salvación y vida. como salvador. Y se hará alianza con aquellos mismos que al principio del conflicto eran partidarios de la helenización. 117. 40. Tiene. También la vida de la comunidad en cuanto tal. la sabiduría está en aceptar sus planes. Con ella el poder del perseguidor queda radicalmente vencido y superado. 114. Realizado el encuentro en la oración. Muchos judíos eliden el camino de la muerte (cf. a la mañana. «A la tarde. transformado. 14. su benevolencia. 96-100. La persecución es vista como una intervención de Ya vé en orden a purificar al pueblo. 116. 92. queda así restaurada en la oración. Pero a lo largo de la lucha los motivos se mezclan. 33. 12-17). 144). en cantos de acción de gracias (Sal 18. 16-28. Para el Eclesiastés no hay retribución terrena que merezca tenerse en cuenta. Sal 1). Dan 6. La fuente de inspiración de la reflexión del sabio es la experiencia de la vida y la ley de Dios (cf. su misericordia. en primer lugar. la independencia política del territorio. 2 Mac 7 (los siete hermanos con la madre) (cf. de encuentro con Dios. «Siete veces al día te alabo» (Sal 119. Sal 63. salvado. inadecuadas aún en ocasiones. 2 Mac 6. 136. 1-9).

123. su súplica. 74. por cuanto le hace penetrar en su propio interior. 31. que son como el alma de la comunidad. aquel al que le han fallado las seguridades humanas en las que los hombres colocan de ordinario su salvación. y descubre en él el origen y la causa de toda esa situación de miseria que le oprime. acoge. 137). Le 18. se inclina. en y por la oración. de su auxilio. todo es llevado por el hombre en la oración ante Dios y expuesto ante él con clamores. A él dirige su corazón. 10-38. 77. desterrados. 63. es decir. Este anhelo le lleva confiado a acudir a Dios en busca de auxilio. Al salir de la oración. y su propia experiencia. El hombre saldrá de la situación miserable en la que se encuentra. viudas. con sollozos. limpia. esta inclinación lleva ya en sí salvación. la salvación de Dios se hace presente en el mundo y en la historia. Si algo solicita. 1-4. 52. 7-14. 120. 85. 22.El hombre. 129. 1 Re 12. está atento. 21. 12. extranjeros. esclavos. finalmente. Ha provocado. 64. 17. salvado (cf. la oración en realidad está transformando al orante. Ellos son los que mantienen firme. 59. le sale al encuentro siempre su propia situación de rebeldía. 3. transformado en el orden de sus relaciones con Dios. con lágrimas. como hemos visto. 11-16. en la oración. 38. 102. cuya actitud constituye la mejor respuesta a la acción de Dios y la mejor disposición para recibir su salvación. peregrinos. 44. «inclinados». porque la historia. va al encuentro de Dios. Su petición de salvación suele ir precedida de la confesión del propio pecado. 3. Is 61. enfermos. Ex 17. 25. 26. que penetra hasta más allá de las nubes. Lev 26. 7. personales o nacionalistas (textos fundamentales: Sof 2. agresividad. El pobre es un humillado que se ha hecho humilde. Toda la condición miserable en que se desenvuelve la existencia del hombre en el mundo —la angustia. Porque en el fondo el pobre sabe que toda miseria tiene su origen en el corazón del hombre. 106. 86. pone sus ojos. 25. en busca de liberación (súplicas o lamentaciones individuales: Sal 3. 13. incapaces de levantar cabeza. Esta actitud atrae la intervención salvadora de Dios. 6-15. En la comunidad judía se ha ido creando a partir del destierro un grupo de hombres. se acerca. atiende. 32.53. La vida los ha obligado a andar cabizbajos. el hombre sale renovado en su interior. 34. viva y pura la esperanza de la salvación sin mezclarla con ambiciones materiales. 80. amargura. 43. el anhelo de salvación. experimenta que el pecado se interpone al diálogo. Esta postura define su actitud ante Dios. Si quiere dialogar con él. La acción salvífica de Dios se realiza. En la oración el hombre reconoce su pecado y lo confiesa delante de Dios. resentimiento. 1-5. Sal 142. sí. la persecución. 2-3). Num 12. de pecado. A él levanta su cabeza. En él. tiene conciencia de que en el fondo toda desgracia es la consecuencia inevitable del pecado. lamentaciones colectivas: Sal 12. Heb 5. 35. 130. 5-7. 11-13. ignorantes. 28. Entre ellos se enumeran: huérfanos. Esta atención. El pobre de Yavé es el hombre que ha experimentado en su vida la pobreza real. presta oído. de su ayuda. perseguidos. 41. le han mostrado que Dios es como un padre. 131). y en él solo. tiene una función salvífica. emigrantes. con una infinita e ilimitada confianza. justificado. La experiencia del dolor no ha provocado en ellos rebeldía. la enfermedad. Si la desgracia le afecta. 19). a la espera de que alguien venga a echarles una mano. 17. 22. la muerte. 69. de que él escucha. el pecado impide la concesión. De esta manera. por cuanto la intercesión del hombre en favor del hombre llega también hasta Dios y en virtud de ella muchas veces el pueblo. 83. Así. derrama su existencia ante él (cf. 6971. Sal 13. 9-14). ancianos. El dolor y la inseguridad. 143. 73. despo95 . atento siempre a los gritos de auxilio del hijo. según esto. 42. Aunque en ocasiones los caminos de esa salida resulten desconcertantes. 51. la traición. 79. Cuando el hombre se acerca a orar a Dios. responde a la invocación. Dios salva de la muerte aunque sea convirtiendo la muerte en camino de vida (cf. en busca de su intervención. o el hombre. con gritos. justifica al pecador. Podría decirse que el dolor es la herencia de su vida. la violencia. 60. los «pobres de Yavé». encarcelados. Se solicita la intervención de Dios y se está seguro de que la oración llega hasta Dios. La oración. han experimentado 94 la salvación (cf. 14. 140. la opresión. 54-57. su oración. en este período preferentemente al nivel del corazón. 13 . que perdona. Así el pobre se presenta desnudo delante de Dios. 7-10). el pecado—. la guerra. oye. 8-13. las lágrimas. Siempre con el grito a flor de labios.

Desprendido de sí mismo. el pobre sólo tiene seguridad y apoyo en su Dios. Una esperanza pura. su todo. y una muerte de cruz. su defensor. Estos personajes anónimos mantienen viva la esperanza de la salvación. Y la apresuran con su oración. realizada en la muerte. 1 Cor 1. salvarse a sí mismo.jado de todo. su amigo. acostumbrados a la necedad de su sabiduría. a la fortaleza de su debilidad (cf. 17-25). El hombre no pretende marcarle caminos a Dios. y se abrirán a su salvación. hasta de su propia justicia. Y la mantienen genuina. Ellos serán los que. Y se entrega a él en la plena seguridad de que él no defrauda. su protector. abiertos siempre a los insondables caminos de Dios. III LA SALVACIÓN REALIZADA 96 . ser como él. La pobreza se revela así como la actitud religiosa perfecta. la reconocerán presente en un pobre. en Jesús de Nazaret. Pone su salvación en sus manos. verán la salvación de Dios. seguro de que él no falla. Una esperanza firme. de que él salvará.

constituyen por lo mismo el centro de la historia de la salvación. la hora de la apertura del paraíso (Le 23. 37-39. 10. tiene la experiencia constante de que Jesús de Nazaret. la expulsión del príncipe de este mundo (Jn 12. libra a los hombres de la esclavitud. 2). Hacia él se dirige toda la mirada de la Iglesia y. Las intervenciones de Dios en la historia por las que salva al hombre llegan a su plenitud. 12). Ef 1. 24. pero constituido por Dios Mesías y Señor (cf. 10-11. Esta afirmación es una confesión de fe. 32-36. los definitivos. 15). 2 Cor 6. aunque también a tientas. 22. tienen su cumplimiento en el envío de su Hijo. 7. 15). Su muerte marca la victoria de Dios sobre los enemigos del hombre. 3. Toda la balbuciente espera de la humanidad anterior a él y ajena al pueblo elegido. constituyen el centro del plan de Dios (cf. El. que se hace hombre. 31. Jesús de Nazaret. 15-28). Hech 4. 3-19). está la salvación de los hombres (Hech 4. se orienta hacia él aunque a tientas. 4-5).«Al llegar la plenitud de los tiempos envió Dios a su Hijo. Con él han aparecido los últimos días (Heb 1. con él. nacido bajo la ley. 30-34. 2). 2225 par. su nacimiento. rechazado por los hombres. el Cristo. Heb 9. Porque la Iglesia sabe. Jn 18. su muerte y resurrección. para rescatar a los que se hallaban bajo la ley. el Señor. Este hombre tiene un nombre: Jesús de Nazaret. la hora de la restauración de la nueva y definitiva alianza con los hombres (cf. crucificado (cf. Me 14. Hech 2. 3. la realización del juicio. su vida. 16. 13-14. y para que recibiéramos la filiación adoptiva» (Gal 4. 4. 2. En él se realiza toda la espera anhelante del pueblo de Israel. la nueva vida y la nueva creación (Jn 19. 11). 42-43). los días de la salvación (cf. En El. la hora de la donación del Espíritu y. 36. continúa vivo. 20. los introduce con él en la familia de Dios. 3. su vida y su obra. la del mundo. 9). nacido de mujer. presen99 .

la ignoran101 . Le 3. 1. Todo el nuevo testamento. habla su mismo lenguaje. Le 3. por los siglos. de garantía.).. 10-14. 1-11. 1-9. Su vida se desarrolla en la Palestina de comienzos del siglo I de nuestra era. ejercen el Sumo Sacerdocio Anas y Caifas (cf. 53. 11. Mt 8. Herodes tratará de apoderarse de él para matarlo (cf. El. se han convertido para nosotros en ministros de la palabra (cf. Pilato firmará la sentencia de crucifixión (Me 15. 12.. el sentido que el hecho revistió para aquellos que convivieron con él desde el principio. Le 13. 1 s. 5 s. el salvador de los hombres. 1-15 par. 1-2). Pero el método de la historia de la salvación no es éste. y con ella la intención genuina y global de los autores. 57-66). 5. seguir de cerca sus pasos por los caminos de Palestina. 1 s. para ver sus obras. sube a Jerusalén a celebrar las fiestas de su pueblo (Me 11. actuante. pues.-39 d. para contemplar su resurrección. sus palabras y su obra. Aquí. 51-53. Jn 4. Le 9. 2. 18. Jn 2. 13. Le 9. se reúne los sábados en las sinagogas para la oración (cf. Mt 16. I. C ) . fuente también hoy para ella y para los hombres todos de vida y salvación. 23-28). C ) . Ahora nos toca examinar su vida. 2. y que. 24. de C. como el Hijo de Dios. habiéndose encontrado con él. conoce sus escrituras sagradas (cf. 10. para recobrar de nuevo la unidad de la redacción de los escritos. 51. C. a quien la fe cristiana confiesa como el Salvador. principio y fin. El. Me 6. 7. Hech 1. 6-12). seguimos el testimonio del nuevo testamento tal como lo tenemos actualmente. y descubre en ella la intervención salvífica de Dios. Mt 26. Las fuentes para el conocimiento de Jesús han sido sometidas durante los últimos tiempos a un análisis minucioso. En toda la etapa de preparación hemos descubierto ya la presencia silenciosa y anticipada del misterio de Cristo. de su persona y de su obra. UN HOMBRE ENTRE LOS HOMBRES Jesús de Nazaret. actuante. 31.te. Como hombre.-14 d. en el último estadio de la redacción de los escritos. a la teología y a la Iglesia. Pero debe superar el análisis crítico. 1-7. utiliza sus mismas imágenes. recobrada la unidad total de cada uno de ellos y del conloo junto. ha vivido en su propia carne las experiencias más hondas de la miseria humana: la pobreza (cf. Pertenece al pueblo judío (cf. 22 s. hoy. Mt 1. Su vida se halla encuadrada en un marco espacio-temporal perfectamente controlable y conocido. Jn 4. Le 4. como judío vive: es circuncidado al octavo día como todo varón judío (Le 2. de C ) . Me 12. 14-16) y le tachará de loco (cf. La perspectiva de la historia de la salvación contempla en él al enviado de Dios. 21). 16). para admirar su muerte. 35). cf. C. 20. 23-24). 23. C ) . 21-22). Gracias a él es posible hoy precisar con bastante acierto lo que procede de Jesús mismo y lo que ha podido ser añadido por la comunidad primitiva o los mismos autores como interpretación. desnudo —imposible de llegar hasta él en ningún caso—. exaltado a la derecha del Padre. es un hombre entre los hombres. 22. Le 4. 1-4. Así podremos descubrir el secreto de su persona y la actuación de Dios en él en orden a la salvación definitiva de los hombres. desde esta perspectiva. presentado al templo (Le 2. JESÚS DE NAZARET. después de la muerte. mañana. gobierna Judea Poncio Pilato (26-36 d. Y de que en él se halla la salvación verdadera de los hombres. 16-21. de C . siendo emperador de Roma César Augusto (29 a. presente. Jn 19. Como judío es reconocido por sus contemporáneos e incluso despreciado por ellos (cf. 12-14. 22). 12-15). nos ofrece testimonio fiel de que Jesús de Nazaret. para escuchar sus palabras. 13-14). Observa su vida con mirada de fe.). sino el hecho con su interpretación.). Le 23. ayer. como tetrarca de Galilea ha sido puesto Herodes Antipas (4 a. ha sido constituido Cristo y Señor. No busca el hecho histórico en sí mismo. Le 1. 35-40). El realizador de la salvación y consumador de la misma. Le 2. Debe conocer esos resultados. 19. Anas y Caifas presidirán la reunión del sanedrín que lo condena a muerte (Jn 18. Con ello se ha prestado un extraordinario servicio a la fe.-4 a. en intérpretes autorizados. 55. alfa y omega. Se considera orgulloso de serlo (cf. Los hechos referentes a Jesús de Nazaret. sabiéndolo resucitado. Cuando inicia su actividad es emperador de Roma Tiberio (14-37 d. Nace en el reinado de Herodes (37 a. se prestan a múltiples interpretaciones (cf. resucitado. vivo.

). Gal 4. han podido responder afirmativamente. Conoce y experimenta el sometimiento y la obediencia. Las situaciones injustas provocan en él ira (cf. 1. 13. 51. 46). Me 8. El resto del Nuevo Testamento será más explícito. 32 par. la debilidad y miseria que son herencia del hombre en su situación histórica. el desaliento (Le 22. Jn 2. 21. 33). 34. Sabe compadecerse de la multitud hambrienta (cf. es realmente de nuestra misma raza. 15-19. Se advierte ya en los mismos Evangelios. 2. 37). después de una traición. En primer lugar. la sed y el agotamiento después del duro caminar (Jn 4. que todo lo ha hecho bien (cf. 19-23. uno de los soldados atraviesa su corazón con una lanza (cf. Heb 5. sufre la persecución (cf. una de las experiencias más trágicamente humanas (cf. 6). 5. Nada. 1-17. 13 ss. pues. Así. Heb 5. Me 11. Jn 5. Pero nadie. Jn 2. Este peligro apareció en seguida en la Iglesia. a la pregunta que Jesús dirige a sus contemporáneos: «¿Quién de vosotros puede argüirme de pecado?» (cf. lo tocaban. Se le ha podido odiar hasta la muerte. hermano de los hombres. 16-18). Jesús de Nazaret. 4. lo palpaban. Jesús. «El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1. que se entregó a sí mismo para redención de muchos» (1 Tim 2. 1-6. Jn 6. 11. 2. 16. 43). 1 Jn 1. «siendo hombre». que es la muerte. El mismo título «hijo del hombre». 10. vv. Me 2. Le 9. y demostrar su afirmación. 1-3. Especialmente contra aquellas tendencias que negaban la verdad de la encarnación. 6-7. especialmente de la esclavitud de la muerte (cf. tendrá que entrar en comunión perfecta con los hombres todos. 8. con quienes disfruta con sus alegrías (cf. «Uno es Dios. 14). 14-15). Le 3.). en primer lugar como una afirmación de la plena humanidad del Salvador. después de la resurrección. tan frecuente en los Evangelios (cf. 8. entristecerse hasta las lágrimas ante la experiencia del dolor humano (Jn 11. 23-38). Jn 8. Le 2. Le 22. Me 14. integralmente humano del 102 Salvador no ha podido ser puesto en duda por sus contemporáneos. 1). 14-15). Fil 2. 13-18. 39-52. 11-13. 8). 9. 3 s. las genealogías con que se abren los Evangelios insertan al Salvador dentro de una cadena de generaciones humanas (cf. es hombre hasta las últimas consecuencias. Experimenta la máxima miseria de la condición humana. 14). el Hijo de Dios (cf. Se le ha podido tachar de iluso o de loco. 22). 15 ss. Conoce el gozo que proporcionan la familia y los amigos. 33-44). existe el peligro de deshumanizarlo. Mt 11. Le 3. de la crítica amarga. Mt 1. Le 3. Me 3. 5. Pero contra este peligro se elevan muchas de las expresiones del nuevo testamento. del abandono. 11. 4). pretendiera hacerse Dios (cf. el hambre (Mt 4. como el Salvavador. 38). uno también el mediador entre Dios y los hombres. 22 s. 38. excepto el pecado (cf. Hech 10. 7. Mt 2. empalma con la humanidad dentro del pueblo de Israel en ocasiones de una manera escandalosa (cf.cia (Me 9. Le 2. como el Hijo de Dios.. Mt 16. Pero cuando. aprendida en el dolor (cf. 32). de la desgracia inevitable (Me 11. Desde los primeros momentos de su vida. 33). Mt 12.1-10). Me 15. 34). 17. 7). 3. consanguíneo de la humanidad. 43 -15. 45. 13-36). una condena injusta (cf. Me 3. 18-19).. 41). 2 Jn 7. Ellos lo veían. Fil 2. y por si pudiera quedar alguna duda. 11. 36. Me 7. 1. 1-3. Su muerte es comprobada jurídicamente (cf. 7. 21-33. 7-8. el abandono de todos.17). 2. 39-44. 33-35. Jn 19. y con la humanidad entera (cf. 47-48. Mt 23. Jn 10. 29. Rom 8. se ha visto a Jesús como el Cristo. passim). ni sus más encarnizados enemigos durante su vida ni a lo largo de la historia. Le 19. Para poder salvar al hombre. haciéndose en verdad «hermano de los hombres» (cf. 60-66. 59. 45-54. Sólo así podía hacerse «pontífice misericordioso y fiel en las cosas que tocan 103 . 13. La Carta a los Hebreos dará un paso más justificando la necesidad de esta comunión del Salvador con el hombre. Le 22. 13 s. asumir la condición carnal (2. 14. Me 10. el que había de guiarlos a todos a la salvación (2. Sólo así. que intentan disminuir los rasgos humanos del Salvador. debe interpretarse. la angustia y el horror ante la muerte. Para ellos el escándalo estaba en que. 3. Mt 1.. 5). podía abrir un camino en ella y librarlos del miedo a la muerte que esclaviza a los hombres (cf. 3. el hombre Cristo Jesús. Heb 4. y hasta el final de ella. Me 6. el Cristo (Mt 1. Me 1. 1-5. 1-5. hasta la misma muerte.. con todos los horrores de un suplicio para malhechores. Pero de su familia y de sus mismos amigos tiene que experimentar el dolor de la incomprensión. 34. Todos tienen que confesar que ha pasado por el mundo haciendo el bien. El carácter humano. Nada de lo humano le es extraño.11-12) hasta las últimas consecuencias. 10). 14. de la traición (cf. Le 10. 21-32).

* * * mir su misma suerte para sacarlo de ella. «Nada puede él (el príncipe de este mundo. cf. Rom 5. Tarea de la teología de todos los tiempos será descubrir en cada momento. sin embargo. se abraza al plan de Dios sobre él tal como se le había revelado en el Bautismo. 31). para todos y para siempre. JESÚS DE NAZARET. pues.. consustancial a nosotros en cuanto a la humanidad» (Con. «Aun siendo hijo. Mt 4. apto para llevar a los hombres hasta el interior mismo del santuario (cf. perfecto en la humanidad. se sabía divina. 24-25). La Iglesia ha debido. Aquí tenéis la encarnación perfecta de lo que el hombre es. verdaderamente hombre. misión de servicio. 7-8). 23).. y que consiste en asumir la misión del siervo de Yavé. año 451). Sólo así podía hacerse «causa de salvación eterna» (5. el mismo que seguiría más tarde el pueblo de Israel (cf. es capaz de ayudar a los tentados» (2. estar constantemente atenta para defender este dato y rechazar el peligro. Calcedonia. y debe. «Ha de confesarse a uno solo y el mismo Hijo. 2-13. 14-16). Is 42. indican la actitud de Jesús para con Dios.a Dios para expiar los pecados del pueblo. La misma tentación se hace presente por boca de Pedro cuando Jesús habla 105 . Porque en cuanto él mismo padeció siendo tentado. 27) contra mí. el camino de la rebelión. un escándalo. Toda la historia de la salvación nos ha atestiguado el camino seguido por Dios para salvar al hombre. soberano de la vida y de la muerte. partícipe de nuestra miseria hasta llegar a la misma muerte y muerte de cruz.). Is 14. 13-53. o reduciéndolo a una mera apariencia de hombre. Rom 5. 17-18). asu104 La actitud de Jesús para con Dios a lo largo de toda su vida se resume en expresiones como éstas: «Se humilló a sí mismo obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz» (Fil 2. una necedad (cf.. Todo lo que hemos visto se sintetiza en una sola expresión. Al llegar la realización de la salvación no falta esta costumbre divina. Así aparece con toda claridad en las escenas fundamentales de su vida. que constituyen una dramática tentación. Jesús rechaza la tentación.. Mt 3. el que realiza el plan de Dios sobre la humanidad (cf. Así lo hizo en ocasión solemne en los primeros siglos. 5). 5-9). en sus palabras y en sus actuaciones. 1 Cor 1. 9. 52. vencedor hasta de sus mismos enemigos (cf. Así lo expresa proféticamente Pilato al presentar a Jesús flagelado y coronado de espinas ante los judíos: «Este es el HOMBRE» (Jn 19. 2. el que se inscribe en la tendencia innata del hombre. 1. 29). 5. es decir. 14). Num 20. II. 13-17. 1-7. es. 45-49. Dt 8. 21-22. Esos salvadores han debido solidarizarse con el pueblo. 12). EL HOMBRE QUE RESPONDE EN PERFECCIÓN A DIOS Que el Salvador de los hombres sea un hombre. qué es lo verdaderamente humano. del triunfo fácil. Ex 17. nuestro Señor Jesucristo. 8. Dios se ha servido siempre de hombres para llevar a cabo esa obra que. Al comienzo de su misión el tentador le sugiere un camino distinto. haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su parte como hombre y se humilló a sí mismo. con lo que padeció.. Heb 2. Jesús de Nazaret es el hombre perfecto. pero el mundo ha de saber que amo al Padre y que obro según el Padre me ha ordenado» (Jn 14. 14). 1-4. el mismo. del éxito. Amenaza siempre la tentación de suprimir este escándalo. con ayuda de la ciencia y de la reflexión filosófica. y ver cómo todo ello se realiza en el Salvador de los hombres. Con toda su grandeza y majestad. v. «se despojó de sí mismo tomando condición de siervo. Es EL HOMBRE. de erigirse en centro de adoración (cf. como un rey sobre su trono. de humillación. El Salvador asume plenamente la condición humana. el que siguió Adán (cf. Dt 6. 13. Gen 3. Amor y obediencia. Esta actitud ha quedado patente a lo largo de toda su vida. 9). «Yo hago siempre lo que le agrada a él» (Jn 8. de dolor (cf. de buscar la propia gloria. experimentó la obediencia» (Heb 5. relegando su figura al mundo de la leyenda o del mito. 1-11 par... cf. Ex 6. que ha combinado las cosas para llevar a Jesús a la muerte. 15). el segundo Adán (1 Cor 15. 8). obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz» (Fil 2. Con toda su miseria y su impotencia. 19).. Era el camino obligado para la salvación real de los hombres.

29. 34. Pero Jesús de Nazaret es «el hombre». 39-43: el buen ladrón.del destino doloroso que le espera en Jerusalén (cf. Ex 20. es la actitud primera y el deber primario del hombre derivado de su misma naturaleza. Esta oleada de gloria se consuma con su muerte (cf. no se rebela. Mt 9. 21. 22. Jn 12. 13. Jn 1. Mt 26. Le glorifica constantemente con su oración (cf. Jesús mismo se convierte en el glorificador perfecto de Dios. Me 8. 3. 36). Mt 4. 7. Así sólo Jesús de Nazaret se muestra como glorificador perfecto de Dios. Toda la historia de la humanidad. con todo el corazón. 1-2). 14-18). Pil 2. 32-33. 8. Dt 5. 19. tampoco él abrió la boca» (cf. Num 13.). 7). Jn 4. 8. 7). la de ensalzarse a sí mismo. Ex 14. Y ha pasado por la vida haciendo el bien y liberando a los hombres (cf. 31). Prefirió despojarse de sí mismo. Dt 6. Así cumple en plenitud la vocación del hombre. no se defiende. que se somete a la voluntad del Padre: «Pero no sea lo que yo quiero. 36-45. 12. Jesús se ha humillado durante su vida delante de Dios y delante de los hombres. sino lo que quieres Tú» (Me 14. 4. cf. Jn 5. de la manifestación de sus bondades en su favor. Y con sus palabras.11). 63. 12-16. Pero triunfa la actitud del siervo. Le glorifica también con sus obras (cf. Glorificar a Dios. Jn 7. Contemplando retrospectivamente toda su vida y su obra en la víspera de su muerte.. Jesús aquí es injuriado. todo es posible para Ti. 1 Pe 2. 48. Jn 13. Jesús. Mt 26. 36. 18. Hech 10. 7. 3. 34-38). y como oveja que ante los que la trasquilan está muda. Le 5. 44. Heb 4. 1 Jn 3. 4). Heb 5. 7. 24-30. 20 (pastores). 17. Jn 13. que no puede ceder a ningún otro su gloria (cf. el «amar al Señor. 15). Gen 3. 38). Me 2. «Abba. 2 Cor 5. 33-34 par. Me 1. que se da durante toda su vida. abofeteado. 13. 4). Jn 18. Rom 8. 6. 38 (Ana). 17-23). 46). Jesús podía haber elegido también este camino. 28 (Simeón). La glorificación máxima es su pasión y muerte. en efecto. no le han dado la gloria (cf. La pretensión original del hombre ha sido la de «hacerse igual a Dios» (cf. llega a su máxima expresión en la pasión y muerte. 21. Mt 22. 35. que son realización de la obra de Dios y de su voluntad (cf. aparta de mí este cáliz» (Me 14. tu Dios. 8. Heb 2. haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre (cf. Le 10. Jesús siente repugnancia y angustias de muerte (cf. Le 23. 25-26. La provoca con sus palabras y con sus obras durante su ministerio (cf. 7. Pero no lo hizo. 19-46. 47-48: el centurión romano). 107 . 21). Glorificar a Dios supone el servicio exclusivo a él.18). En efecto. Is 53. 8). 1 -14. 2. 5). Como un cordero al degüello era llevado. 3. 31)]. Le 3. No pretende su propia y personal gloria (cf. 43). Le 2. 1-10). Hech 8. Le 23. Sal 19). 11. su paso por el mundo provoca la glorificación de Dios. la de declarar la independencia con relación a Dios para construirse él su propio destino (cf. 32-33). Me 14. Dios ha sido glorificado en él [el hijo del hombre» (Jn 13. a pesar del conocimiento más personal que han tenido de Dios. 1-4. es condenado con falsos testimonios. 9. y de las manifestaciones de Dios en la historia y en la creación (cf. La provoca en su nacimiento (cf. Ez 11. Padre. 5. 5. «fue oprimido. pues. 17. 20-23. Este sometimiento y humillación. calumniado. elige el camino inverso de Adán. 14. Todos los hombres. se ha manifestado como un Dios celoso. «Ahora (cuando se consuma la traición de Judas con la entrega del Maestro. Jn 8. tomando la condición de siervo. 16. Todo lo ha hecho bien. 9). 54).). Este reconocimiento de Dios es el primero y fundamental mandamiento (cf. Esta vocación y destino el hombre no la ha realizado nunca en la historia. y la misma historia de la salvación en su conjunto es una prueba de ello. El nunca se ha rebelado. Is 42. No le ha fallado nunca a Dios. 16. Ante la pasión inminente. Rom 1. buscando su propia gloria. Busca sólo la gloria de Dios (cf. 18. 14 (ángeles). 50-54.. asumida en el amor a Dios y a los suyos (cf. Dt 1. Pero no levanta la voz. puede Jesús confesar: «Yo te he glorificado sobre la tierra llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar» (Jn 17. con todo el ser y el poder» (cf. Todos se hallan de hecho bajo el pecado (cf. Jn 8. con 106 toda el alma. Siempre se ha rebelado contra Dios. Y el hombre sin pecado (cf. 35. 45. amándolos hasta el límite de sus fuerzas. 9-18). 1. Y acude a la oración. Yavé. Y tiene su máxima expresión en Getsemaní. Ez 28. Le cuesta aceptar el plan de Dios. y él se humilló y no abrió la boca. 15. en efecto. Gal 4. hasta el final de su vida (cf. 8. que desembocará en su muerte. Realmente se ha abrazado al plan de Dios sobre él. que son las que el Padre pone en sus labios (cf. los paganos y los mismos judíos.

16. Me 8. ha permanecido oculta durante su peregrinación terrena. como mensajero. que el camino por él escogido es el que realiza verdaderamente la vocación y el destino del hombre (cf. en unión con él. Toda la vida de Jesús de Nazaret ha estado bajo la acción de Dios. 24. 11-14). como el siervo de Yavé (cf.La misma realidad afirma la carta a los Hebreos con categorías sacerdotales. en la gloria. Esta será la tarea de la Iglesia a lo largo de toda la historia. cf. un destino doloroso (cf. Jn 12. Jn 1. son favorecidos algunos con la contemplación de la gloria de Jesús. Desde la muerte de Cristo. de la que Dios sale garante (cf. toda su actividad. y por la incorporación de los hombres a él. 27-30). 19. con la renuncia al pecado. 2. 1-5. 13. el sacerdocio perfecto (cf. lo constituye Cristo y Señor. En orden a la aceptación de esa misión. en la voz (cf. JESÚS DE NAZARET CONSTITUYE LA MÁXIMA INTERVENCIÓN DE DIOS EN LA HISTORIA. 5. 8-20. el Padre le exalta. Ex 13. 9. A éstos. ITI. 9. 31-32. el Espíritu desciende sobre él y le invade. 16. En esta escena de la transfiguración se experimenta también a Dios presente en el monte. 20. Jn 13. Mt 1. aunque ya sus signos habían sido una manifestación velada de ella (cf. 26-27). 1-10). De todos ellos se puede decir que «la gracia de Dios estaba sobre él» (Le 2. Esto resulta incomprensible para ellos. inocente. 31-33 par. y a partir de este momento. Su vida comienza con una intervención de Dios. 22. 5). 23-28. 17-18. les revela abiertamente el destino que le espera. Por haber renunciado a su gloria. Mt 3. incontaminado. con su palabra. en la nube.). Le 1.. 18. Esta experiencia de Dios atestigua 109 108 . Jn 2. Mt 2. 1-2). Le 1. 5-9). 17. con el culto. La voz del cielo testimonia que en este acontecimiento se realiza la unción de Jesús con el Espíritu. Heb 2. Heb 2. 5-10). excepto en el pecado (cf. a su victoria sobre la tendencia del hombre a la propia exaltación. precisamente en el orden de la salvación. que han intuido ya algo de su misterio y de su misión y se adhieren a él (cf. pueden dar gloria a Dios. 13-17 par. consagrándole como profeta. 16. No busca. inaudita. Dios le glorifica de una manera insospechada. Esta misma experiencia de la vocación se revive nuevamente en otro momento crucial de su vida. pues. resucitándole y sentándole a su derecha. con su oración. El niño se halla en una relación especial con Dios (cf. 14). 8). 1). vv. 24). 1. Todo tiende a mostrar cómo el niño que va a nacer se halla ya desde el origen bajo la acción del Espíritu. 32-34). que es irradiación de la gloria de Dios (1. Gen 1. no se avergüenza de llamar hermanos a los hombres. causa en ella la presencia de Dios que caracterizaba toda la historia salvífica (cf. 35. cuando la multitud comienza a abandonarle y él concentra su actividad y enseñanza en el círculo de sus discípulos. por sí mismo la gloria y el honor del Sumo Sacerdote (cf. que no tiene necesidad de ofrecer sacrificios cada día primero por sus pecados propios. 2-8 par. apartado de los pecadores. 19). que realiza en María una obra de creación.). Como consecuencia de esta humillación. dándole la filiación divina en plenitud. pues. 10-17. dando así a Dios el culto perfecto (cf. De esta manera. 4. 40. 3 s. 5). 22. que es «santo. Me 9. 9-11. Mt 1. Is 42. Jesús de Nazaret. El Hijo. El bautismo de Jesús constituye la experiencia de su propia vocación y de su misión (cf. con su vida santa y de caridad... se halla bajo la acción del Espíritu. 5. se ofrece a sí mismo como oblación y víctima (10. se hace semejante a ellos en todo. Con la exaltación de Jesús se muestra. Jn 16. 16-18). Me 8. 31-33). 2 Pe 1. Fil 2. guiada y fortalecida por el Espíritu (cf. 28). cf. Esta es la intención teológica que subyace en el género literario «anunciación» escogido por Lucas y Mateo para describir la entrada de Jesús en el mundo. Esta presencia y guía de Dios es constante en los primeros pasos del niño. especialmente en el orden de la predicación.» (7. 11. Aunque esta gloria le pertenece a Jesús como Hijo (Jn 17. los hombres todos. Dios se hace presente a Jesús. con el testimonio.. sino que aprende la obediencia con sus padecimientos (5. 14).

En todas estas fórmulas y expresiones se confiesa una intervención real de Dios. todo su ministerio de la Palabra. 3. El mismo acontecimiento se expresará en numerosas fórmulas que ponen de relieve la situación presente de Jesús. 7. para sacar de la muerte (cf. 12. Jn 17. 16). Una serie de ellas describe la acción de Dios como un despertar o levantar a Jesús de entre los muertos (cf. 2. En ella está en juego y en acción todo su poder. 4. 19. Rom 8. 1 Cor 6. y a partir de ellas. 62. 1. lo ha constituido Cristo. Le 11. 7. Toda su actividad de profeta. Le 4. 8. Sólo él ha podido constituir a alguien en Señor. de anunciador del remado de Dios. 8. su misión de Siervo. Jn 5. 10. 8. Jn 4. 17). 1-3. 28). 20-23. 21). 110 2 Cor 4. le orienta hacia Galilea para comenzar allí su misión (cf. Sólo él ha podido elevar a alguien hasta situarlo junto a sí. 10).). le hace realizar las obras de salvación de los hombres (cf. 14-15). 111 . lo ha levantado. 42-44. 10. Ef 1. 8. 2. Jn 6. es el mismo Padre quien realiza las obras por El y en él (cf. insistiendo en una dimensión de «vivificar» (cf. 14. 37-38). Toda su acción es el cumplimiento de la obra de Dios (cf. Le 10. 30. 11). «resucitó» (cf. Las palabras que él habla son las que Dios ha puesto en sus labios (cf. 17-18. una vez que se ha reconocido como actuante en él el mismo poder de Dios (cf. Al propio tiempo la categoría del resultado indica que aquí nos encontramos con la máxima intervención de Dios. su carácter de Hijo. Heb 1. 7). tanto la del anuncio del reinado de Dios como la de su propio destino doloroso. Rom 1. 17. Hech 1. 1). Sólo Dios. 13). Habla sólo lo que ha oído al Padre (cf. Rom 4. 32-34. 23-24. 21. 1 Pe 3. 25. presente y actuante en él (cf. 4. donde va a entrar en confrontación con el tentador (cf. 55-56.14. 4. de su Espíritu. Heb 2. 5.. 12. 12 ss. 34. 18-22. 12. J n 2.de nuevo y confirma la misión profetica de Jesús. también en esta etapa de anuncio doloroso. Así la existencia de Jesús. Más aún. Todas sus obras. Su palabra es la palabra misma de Dios (cf. 12). 20. 1. tanto la pública como la dirigida especialmente a sus discípulos. 12. 8). que había comenzado bajo la mirada dinámica de Dios. 4. 13. 14. 8. lo ha glorificado. 3-13 par. Le 4. 1). Jn 14. toda la vida de Jesús. 21. no las dice por su cuenta (Jn 14. Hech 2. 36. más que la acción misma de la resurrección. lo ha hecho subir (ascender) a los cielos. 49-50). 21-22: reedificación del templo). 10. 9. 7-10. 11). 18. 14. son fruto del poder de Dios. Más aún. que es consumación y cima de la salvación. 1 Cor 15. 3. 10. Este acontecimiento es expresado con varias fórmulas en el nuevo testamento. 33-36. Por eso su palabra posee autoridad (cf. Otra serie atribuye la resurrección al poder de Dios. Mt 12. 14. 6). termina y culmina con otra intervención. El Espíritu le dicta su palabra de anuncio de la liberación de los pobres (cf. 2. 10. 11. 6. 34. Jn 8. 1 Cor 6. Mt 7. Le 5. Le 24. Con tales experiencias. 1 Tes 1. 6-11. 2 Cor 13. se atribuye al mismo Jesús con la fórmula «ha resucitado». Apoc 19. se podrá llegar a afirmar que él es la Palabra de Dios (cf. Gal 1. El hace las obras que el Padre le ha dado a realizar (Jn 5. Jn 5. 5. 10. Jn 1. Rom 4. Así se afirma que Dios lo ha exaltado. Hijo. 4. 2. Los hombres reconocen que en él y en su acción Dios visita a su pueblo (cf. 4. 17. tanto en el éxito como en el fracaso. 1 Sam 2. Ef 1. 4. 34). 8. 1 Cor 15. 21). 20. 28 ss. Jn 21. 12. Col 3. toda su actividad. La máxima y definitiva intervención de Dios en Jesús de Nazaret la constituye su resurrección.). 5-8. Me 1. 9. 22. 27. Rom 4. 18-19). El Espíritu es el que le impulsa al desierto (cf. 6. Le 4. 8. Rom 6. 7. quedan aseguradas como una realización de Dios. duro. 17). Jn 3. 5.1. igualándole a él en el poder. Fil 3. son palabras de Dios (cf. 1. 63. es Dios quien lo guía y orienta. los signos que realiza. En ella se realiza la máxima acción. en efecto. 30. Col 2. 1 Cor 15. tiene poder para vivificar. 15. Me 16. 5.16. difícil de oír. 31. 1 Tim 3. 15. 4-5. causa en él el gozo por la obra salvífica de los discípulos y por la revelación del Padre (cf. 10). 68. 3. que es realización de la nueva creación. a su misma altura. 34). 24. 10. 9. Fil 2. 2 Re 5. entregándole la soberanía del mundo (cf. Le 1. lo ha sentado a su derecha (cf Me 14. 1 Pe 3. 14. 15. 47. Señor. En el último estadio la resurrección. Le 4. a la acción del Espíritu (cf.

14. sino que él mismo se atribuye autoridad y poder para perdonarla los (cf.IV. El es la piedra angular (cf. 24. su actividad de enseñanza desborda la categoría de profeta. 15-18. Es mayor que Moisés. 42-43) identificándolo con su misma presencia en el mundo (Le 7. 18. Mt 21. a los oprimidos. 18. Jesús revela el plan de Dios. 6. Mt 11. Mt 13. 4 par. 16. 17. Como los profetas anuncia el reino de Dios (cf. 7. Me 10. 28. 39. No anuncia sólo el perdón de los pecados como acción futura de Dios. celoso (Mt G. Me 2. más aún. Le 13. Gal 4. se considera como el mensajero escatológico de Dios. 21. 32. El es la Palabra de Dios para el hombre (cf. El mismo se identifica en ocasiones con los profetas hablando de que correrá su misma suerte (cf. indica ya su presencia (cf. 1. 17). se cumple ese reinado de Dios. Le 7. 9. 12. 22. Sin embargo. 13. Me 6. 11. Le 22. 7. Me 9. Hch 3. Mt 5. 23. 2. 28. 1-18). se ejerce esa soberanía. 21. 37). Jn 5. 5. en su palabra. Pero este mismo Dios es dado a conocer por Jesús 113 . en toda su vida. cuyo retorno caracterizaría los tiempos escatológicos (cf. En su persona. él es el que nos lo revela. Jn 4. Mt 11. 1-2). la manifestación perfecta de Dios. 1-8. 32). 35. en favor suyo. 19. Como profeta es reconocido por el pueblo (cf Me 6. el lugar de encuentro de los hombres (cf. 1. 3 s.. Jn 4. 1-21. y así se someten a Dios (cf. presente en su misma persona. en su acción. Rom 8. el guía de la salvación—. 11. Mt 24 par. 31. 22. Mt 19. Hch 1. Le 17. 37. Le 5. 25). No anuncia sólo la venida del reino. 15). Mt 11» 12. cf. Jesús se presenta como el plan de Dios en persona. 6. 14. Me 3. Reafirma la realidad de Dios manifestada en el Antiguo Testamento como Señor del cielo y de la tierra (cf. 31-39. constituyen la acción salvífica definitiva de Dios en favor del hombre.). Su figura y su actividad recuerda la de los profetas. 21-22. 20 s. en su vida. 14. «Recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas» (Mt 4. Mt 11. Es más que profeta (cf. 1-18). es reconocido hasta el extremo el poder de Dios sobre el hombre (cf. 17. 8. Mt 11. 28-29. LA INTERVENCIÓN DE DIOS EN JESÚS DE NAZARET COMO LA ACCIÓN SALVIFICA ESCATOLOGICA La acción de Dios en Jesús de Nazaret. 18-23. 46. 1). 21-48. 6. 32). que conoce perfectamente los secretos de Dios.. 7. sus planes y su vida. 20. Le 13. 20). En él se cumplen las escrituras que presagiaban ese plan (cf. 8. 23. y especialmente en su muerte y resurrección. 6. El es el que anuncia la liberación a los pobres. Ahora. 22 ss. 27-29). exhorta a la conversión (cf. 19. Con él han llegado los tiempos a su plenitud (cf. Le 4. el que trae la revelación final.). 6. Me 16. desvela los misterios del fin (cf. 17) y condenado (cf. La situación creada con su aparición en el mundo es la situación última. lo que ellos son en su consideración. 16-19. característica primera y fundamental de ese reinado de Dios (cf. Mt 5. 18). 15. Jn 1. 14-17). 9. Jn 14. Todo el designio de Dios consiste en la instauración de su reinado. En él reaparece el espíritu profético. 43-47. 8. Mt 21. Mt 4. 28). 1. la escatológica. 23. la decisiva. 17. 43. Hech 2. 7-15). Le 4.). Jn 7. Ef 2. todo lo que quiere hacer con ellos. 28. 63-65). Jn 1. En él está dicho todo lo que Dios es para los hombres. los hombres y el mundo. 20. Dt 18. Le 11. 57. 17-21. cuya enseñanza o Tora coi-rige (cf. 44). 33. Le 4. Joel. 47. En él se deben recapitular todas las cosas (cf. Mt 10. que es reconocido como profeta (cf. «Muchas veces y de muchas maneras había hablado Dios a los padres por los profetas. 23. Continúa la predicación del Bautista. 52. La actividad pública de Jesús es una actividad de enseñanza. 25. 14. 7. Me 1. Jn 4.). Mt 12. Me 1. Me 1. 22). 14. pues. Ef 1. en los tiempos nuestros que son los últimos (los escatológicos) nos ha hablado en el Hijo» (Heb 1. del mundo y del hombre (cf. 41. 10). Tanto en el orden individual —Jesús es el primer salvado—. Jesús. 21-25. Mt 12. 14-15 par. con poder para echar en la gehenna (cf. 42). 11. 6. 7. 28. 15. cuanto en el colectivo —él es la primicia de los salvados. 26). de su soberanía en el mundo. aun estando en la línea profética y cumpliendo en este aspecto las esperanzas del antiguo testamento (cf. todopoderoso (cf. 49. Jesús revela también la vida íntima de Dios. Le 10. Jesús anuncia que ese reinado se halla ya cercano. 21-24). tanto en la vertiente de la liberación de la opresión en que el hombre se halla. Mt 9. Como hijo que está en su seno (Jn 1. 3-17.). 25-26). 3. Jn 12. 23. 22. la definitiva. 7. en su palabra y acción (cf. 5 par. 1. cuanto en la dimensión positiva de la donación de ios bienes escatológicos. 4). 40. LA REVELACIÓN COMO ACCIÓN LIBERADORA. 12. Me 1. Le 4. 45.

21. 26. Jesús revela. 27. 35. Mt 10. 1). 1-10. 12. 19. por su suerte (cf. 16. 11. Por la presencia de Dios en Jesús. 11). 1 Cor 6. 15. Mt 10. Ef 1. aquéllos están más necesitados de ella (cf. revela el amor de Dios (cf. con pecadores. Ef 2. Al revelar a Dios como comunión de vida interpersonal. Me 5. pero no un Dios solitario. La Iglesia. 13-16). 16-17. Le 15. aquel que es el Espíritu del Padre (cf. 25-30). íntima. a imagen de la Imagen. 5-13). 9. Por amor envía el Padre a su Hijo al mundo. 10. 4. Le 5. hace de ellos con él y entre sí uno solo (cf.. 26) y del Hijo (Jn 7. 1-3. Jn 5. aun en medio del sufrimiento y 114 de la muerte (cf. al mismo nivel (cf. Mt 5. como entrega en plenitud. 14-17. 14. Me 14. Estos están más cerca de la salvación. 34). 23. 13). enviado por él de junto al Padre (cf. 17). 17. 10-16.. Jn 14. 26-28. como EL AMOR (cf. a Dios. 15. 26. Mt 6. los niños lo mismo que los adultos (cf. Jn 5. Le 11. 19. con su conducta. 11. hallará solución a esta paradoja formulando el misterio de la Trinidad Santa. Le 12. 1-23). 13. con sus palabras. Mt 10. 39. Rom 8. Jn 11. El rostro divino de este Espíritu aparecerá patente en su actuación en la comunidad de discípulos (cf. Jn 15. 15. las más difíciles de superar. Mt 11. 1-4. 41. Jn 4. 29 s. y que se nos ha transmitido incluso en su original arameo: «Abba» (cf. y así se la revela él a los demás (cf. 11 s. de su bondad. Jesús experimenta y vive esta relación con Dios (cf. lo mismo los ricos que los pobres. 25-38. Jesús revela a Dios. 6. Jn 3. Revela la suprema dignidad del hombre que consiste en que Dios establece relaciones con él como con un hijo (cf. Mt 28. 3. Jn 7. 1 Jn 4. 9-39. 5. 16. Jn 17). Así el amor hace maravillas imposibles. En comunión de vida con el Padre y con el Hijo. que es Cristo. Jn 17. Gal 4. nos revela que la vida de Dios consiste en el amor. 1 Cor 15. serán expresiones con las que se indicará más tarde esta dignidad del creyente revelada por Jesús (cf. 3. 1 Jn 4. 9). 3-14). Gal 4. 46. Mt 9. 30. Me 10. 30. 31). pues con su palabra. Mt 7. Me 2. 42. Rom 8. pues. lo que el hombre es en la consideración de Dios. junto a ellos. Destruye las barreras religiosas. 1 Cor 3. 10. 11-19. Hech 2. hasta dar la vida por sus amigos (Jn 15. 37. 49. 7. con otras categorías de pensamiento.). 6. Revela además la igualdad radical de todos los hombres.. con publícanos (cf. 12-17. Me 7. revela el misterio del hombre. 10. el mismo amor con que Jesús ama a los hombres. 1-10). 26) con su muerte (cf. 36. con militares (cf. 9-10. El modo y la cualidad del amor de Dios a los hombres lo revela Jesús cuando habla de la delicadeza. pues. 30. Rom 1. segura y confiada. hasta el extremo (cf. 16-21). y lo entrega hasta la muerte para salvar a los hombres (cf. 9-10). más tarde. Le 12. 4-6). Le 7. 23. 8. 1 Cor 2. 29-31. Rom 8. Jn 3. 9). 2 Cor 13. le lleva a entregarse a ellos en alimento (cf. 12. 1-10). 24).como su propio Padre. 14. Jn 14. 18. 9-13. 34. respetuosa y obediente. Todo está a su servicio. 6. Jn 6). 20-22. como nuevo Moisés. que ha sido creada para el hombre (cf. Mt 5.18. 13. rompe todas las barreras que se habían instaurado dentro del mismo pueblo de Dios. de la ternura. 13-18.. hijos en el Hijo. también Mt 6. 19-30. 11. 8. 2-13). sino un Dios en comunión de vida interpersonal. 2 Cor 3. de su preocupación constante por ellos. Le 7. 1. 12. Le 8. 14). tres personas. 5. 17). Su igualdad y al propio tiempo su distinción del Padre y del Hijo se manifiesta en las distintas enumeraciones. pero sobre todo con su conducta. 15. 36-50. Conoce y reafirma la superioridad del hombre sobre todo lo creado (cf. aquel que interviene y guía constantemente la existencia de Jesús. Mujeres y hombres se hallan en el mismo plano en orden a la salvación. Le 23. una sola naturaleza. 14. Como mensajero último de Dios. 15. 32. Me 2. Le 6. 4. Amigos de Dios. hacia los que van sus preferencias (cf. 1. 25 s. 17. 15. 4-6. como un solo Dios (cf. 20. Jn J3. como expresión de amor. Rom 8. 115 . cf. 15. Rom 8. los convierte en morada deliciosa donde fija su residencia el Dios Tres (cf. 1 Cor 6. 19-20). Le 6. de su perdón. incluso la misma ley. 19. 19. Con esta denominación expresa Jesús su conciencia de estar en una relación personal con Dios. El signo más claro de esta comunión de vida entre Jesús y Dios es la invocación con que se atreve a dirigirse personalmente a él. Mt 8. Me 2. 9-11. 1-27. 35-36. Ef 4. 45 s. se encuentra el Espíritu Santo. del cariño de Dios para con los hombres. 32. 4-6. Jesús. 30. 29-31). como la de un niño con su papá. con samaritanos (Jn 4). 15. Mt 26.23-26. 36-50. 27 s. Para él todos están llamados a la salvación. 16. 28. estableciendo relación con gentiles (cf.

Signos y galantía definitiva de esta apertura de la muerte hacia un nuevo modo de existencia lo constituye el mismo Jesús. unen a Dios. cuando alude al destino definitivo con ocasión del juicio (cf. El hombre. Hay dolores que son ocasión para que se manifieste en ellos la acción salvadora de Dios (. la actitud ante la mujer (cf. Le 14. 1 Jn 3. Sabe que se halla en situación de extrema miseria. no es un ser para la muerte. La palabra de Jesús es clara a este respecto: «Yo soy la resurrección v la vida. en el gozo del Señor. «Esta es la vida eterna. 36. a no temer a los que matan el cuerpo. 7-9. Así se revela el destino del hombre en el designio de Dios. 9. 3. como nuevo Moisés. en la herencia. sino que vive (cf. 4. Mt 15. En la nueva situación del-hombre creada con la instauración del reinado de Dios en Jesús. 3). Le 4. en acciones (cf. Mt 6. Lo afirma él expresamente contra las tendencias materialistas de los saduceos: «Dios no es Dios de muertos. 24). Pero el dolor tiene. 31-46). Queda comprometida la intimidad misma del hombre. 40. 1 Jn 4. Heb 2. aunque murió y fue sepultado. de vida. Me 10. la muerte. 21. especialmente en el orden de las relaciones con los hombres. Le 16. 34-38. 19-31). Mt 5-7 par. Y la muerte. 1-4). 31-46). 19-21. Jn 16. que te conozcan a ti. aunque muera. Jn 10. Este amor se traduce en sentimientos. Le 12. en el paraíso. 117 . Jn 9. el que cree en mí. Jn 13. 10-12. 6. no está ya entre los muertos. 1-10). Mt 24. 1-2). 20-21. orientados al servicio de los hermanos. Me 10. 5.cf. 12). Mt 16. Hay dolores y sufrimientos que son condición para el encuentro con Jesús. 14). Mt 7. en el descanso de Dios. 15. que. llevan a él (cf. Males físicos. Es signo del imperio del pecado (cf. 14-29. Mt 5. 1-16. Todos los dolores y angustias. Me 10. Aun afirmando esta dignidad. el uso de los bienes (cf. Le 12. 3. para Jesús de Nazaret. 1-12). 42-45. Se traduce en el perdón y en la misericordia para todos. 14-23. esclavizan al hombre (cf. como pensaban aún muchos entre sus contemporáneos (cf. Jn 12. en los aue se traduce y se hace visible la actitud verdadera para con Dios (cf. Está necesitado de salvación. eterna (cf. Mt 5. 16. la muerte parece cerrarle el camino (cf. 7. salida. las exigencias que la entrada en el reino supone para los hombres (cf. 21). 12-22). Le 24. Mt 5. en quien está la salvación (cf. 33-37). vivirá. 28). 42. 12-13. Como mensajero escatológico de Dios. Jesús no se engaña sobre la condición presente del hombre. 1 Cor 15. Queda comprometido el hombre en todos los aspectos de su existencia. El dolor no es castigo del pecado. Mt 5. Le 10. 1). La muerte no cierra definitivamente la existencia del hombre. 5-6).. el único Dios verdadero. Lo presupone cuando exhorta a atesorar en el cielo (cf. 27. sino de vivos» (Mt 22. Mt 11. afianzan al hombre en la comunión con Dios (cf. 26). el corazón. Jn 4. 12-14). ante los niños (Me 10. las palabras (cf. en el banquete. sus hermanos. 34). 30-37). y a tu enviado Jesucristo» (Jn 17. a preferir perder la vida para ganarla (cf. Me 10. allí donde se fragua y de donde procede todo el mal (cf. 45. se convierten en camino de salvación. 10. 55). Mt 11. Con todo ello queda claro que la exigencia fundamental del reino es el amor. 7-11). Col 1. 1. ha resucitado. El amor a Dios con todo el corazón y su signo manifestativo aue es el amor al hermano (cf. 32-32). Jn 9. 22. 28-34. no morirá para siempre» (Jn 11. sentido. en palabras. 13-21). el pecado. Jn 8. 16. una vida imperecedera. las exigencias de Dios se interiorizan. 9-17. si bien se halla condicionado también a la actitud del hombre ante ese don (cf. pues. males del espíritu. Mt 5. 47. y especialmente para los enemigos (cf. según Jesús. Jesús revela la nueva Tora. 20-21. 18-19. en la gloria—. sino para la vida. Jn 14. 12. Le 14. 1 s. para los pobres (cf. y todo el que vive y cree en mí. Hay angustias que proceden del servicio al reino y son motivo de gozo.). 14). Me 12. 47. Mt 25. acogidos en el amor. Este destino de vida lo recibe el hombre como un don (cf. en el seno de Abrahán. 1-13. Este destino de vida eterna se describe con multitud de imágenes —la entrada en la región de la luz. 6. 4). Mt 10. Mt 25. Sant 2.14-17. y precisamente como primicia de los que mueren (cf. Con todas ellas se quiere dar a entender 116 una realidad única: la comunión de vida con Dios. Me 8. Mt 25. 14-15). El hombre se halla oprimido por el dolor. 24). 28). 15. sometido a múltiples oprobios y a profundas opresiones (cf. en la paz. 18-19). 11-12). 1 Jn 4. Mt 5. 2. 27. 32-46. Mt 20. Gal 4. Así queda afectado el saludo (cf. pero no pueden matar el alma (cf. 3). 28). La acción de Jesús manifestará que en él Dios visita al hombre para liberarlo (cf. 38-48.

7. Y éste es el motivo de las exigencias para el hombre. Le 6. Jn 13.Esta nueva exigencia tiene un motivo nuevo: la intervención de Dios en favor del hombre. es luz que ilumina. La opresión del trabajo. Le 4. 2. 19. el sentido de la propia vida. alma del creyente. Jesucristo (cf. que es entrega a él (cf. y a su enviado. Por haber experimentado él la gracia salvadora de Dios. en realidad. 1 Jn 5. la esclavitud que procede de la certeza y del temor a la muerte (cf. Me 1. 3). Sólo así Dios puede enseñorearse del corazón del hombre. Mt 11. El hombre se encuentra sujeto a múltiples opresiones. Por todo esto es calificado como el introductor de la muerte (cf. Gal 5. Y está en conocer a Dios. LA ACTIVIDAD DE JESÚS. Jn 14. las divisiones. Jer 31. El Espíritu. pues éste se le impone al hombre aun en contra v por encima de su anhelo de obrar el bien (cf. 16-17. La ley de la nueva alianza. 17-21. en efecto. 1 Jn 3. los celos. 1 Tim 3. se hace más exigente. Heb 2. Así. 20). aliento que estimula. Es la esclavitud del pecado (cf. 33. Mt 13. con la angustia por ganar el pan (cf. Sólo así puede abrirle las puertas al disfrute de los bienes de la salvación y comunicárselos (cf. 35-36. Col 3. Existen opresiones más íntimas. 23. 14). debe el hombre responder con perdón. Me 1. 38). las presiones ejercidas sobre él por la sociedad en que vive. por ser el amor. 36. 13-15. Rom 1. dar la vista a los ciegos. 18 . Jn 8. Le 13. 9. 15). Rom 8. 34-35. y se identifica con el mismo Espíritu de Dios que habita en sus corazones (cf. 8). 8). de amor a los hombres.3. Pero se hace también mucho más sencilla. 17-19). 1-10. todas ellas son signos y efectos de su instalación en el corazón del hombre. Rom 5. Esta escritura en el corazón lleva consigo el conocimiento íntimo de Dios. 30. interiorizada. de hallar modo de superar hasta la misma muerte. Jn 8. «Aun aplicando los métodos críticos más rigurosos y a pesar de la correspondiente contracción de la materia. ha sido introducido en el corazón de los creyentes. 21-22 = Is 61. Jn 17. 7. En él se manifiesta su actitud de gracia. 31. 39. 44). el odio. Ellos son la salida personal a la muerte. La opresión del dolor. su misericordia. Sant 1. de misericordia. 14-24). cariño que espolea. En Jesús. SIGNO DE SALVACIÓN. 1819. Al revelar el misterio de Dios. en efecto. 13-16. cf. como el homicida (cf. su perdón. según la propia situación. 5-9). 2 Cor 3. 22-26). 19. 26 s. 3. 1 Pe 5. Sab 1. 7-9. 1 Jn 2. cf. Tit 2. 1 Cor 15. Gal 5. La envidia. al amor manifestado de parte de Dios. 34). de perdón. En los resúmenes de su vida pública. 8). 13-20. Como instigador del pecado aparece siempre el tentador (cf. el pecado es el que origina en el mundo todas las opresiones. personales o sociales. Con palabras tomadas de Isaías lo resumirá Lucas: «anunciar a los pobres la buena nueva. fuego que vivifica. 1 Jn 2. en último término. 12-17. 34. 23-25. Jn 8. la traición (cf. 8). 3. sugiere al discípulo en cada momento la respuesta adecuada. Y mucho más llevadera (cf. Sab 2. más dolorosas aún. 36. Ez 11. 11). al desvelar el misterio del hombre. 7-8). en tener seguridad y garantía de encontrar salida a la existencia. Gen 3. el emperador de la muerte (cf. Jesús de Nazaret pasa por el mundo «haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo» (Hech 10. con misericordia. 36-50. consiste en conocerse a sí mismo. 16. Jesús realiza la salvación de los hombres de una manera real. 1-3. la ley. 32-34. queda de manifiesto un núcleo de tradición que está sólidamente vinculado con 119 . la revelación de su misericordia y de su perdón. las discordias. 1-3. 1-2). 19. externas e interiores. 39: Mt 9. Porque el Espíritu. ha aparecido la benevolencia de Dios (cf. que tiende constantemente asechanzas al hombre (cf. 18. Gen 3. 56. proclamar la liberación a los cautivos. 16. 22-26). 9-11) y lo esclaviza (cf. Heb 2.). 12. La mirada de fe descubre que. Rom 7. 1-5. las rencillas. a la actividad de la enseñanza se añade la de la procla118 mación de la buena noticia del reino y la de «sanar toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo» (Mt 4. 1 Jn 3. La salvación. con amor para con sus hermanos (cf. El reinado de Dios presupone la victoria sobre todos estos enemigos. Mt 18. 15). 3). Ellos son el sentido del hombre. el enemigo del reinado de Dios (cf. Gen 3. de la enfermedad y. dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor» (cf. Una opresión de la que nadie ni nunca se ve libre (cf. 2 Cor 3. que es toda la Ley nueva. 23. 16. 14-19. Ef 6. incluso la misma muerte (cf. 15. 24). El paso de Jesús por el mundo trae consigo la liberación de enfermedades.

Jn 6. Le 22. 35-43 par. 13. Decía palabras y realizaba acciones que eran castigadas con la pena de muerte (cf. 10). 1-4). 25 = Is 53. 14). 1-41). Me 1. cf. aun cuando se reconozca como manifestación del poder de Dios que actúa en él (cf. Le 13. Me 10. Jn 2. 32-34. 12). 65. Mt 3. 12). 51). Me 1. Is 53. 41 par. Jesús le vence rechazando su tentación a lo largo de toda su vida (cf. se realiza en plenitud en el misterio de su Pascua. Me 2. Mt 9. 4. 15-20. 10. Me 1. CUMPLIMIENTO DE LA SALVACIÓN. Mt 12. 52. Es signo de que el fuerte ha vencido (cf. Hech 2. 25. cf. pero se trata también de la curación de leprosos (en el sentido amplio en que entonces se entendía esta palabra).. Jn 10. 3. 7. que se hace presente en la actividad de Jesús durante su vida. 12). Jesús acepta su muerte. En todo esto se halla ya en acción la salvación de la misma muerte. 22-27. 12-13 = Is 53. 5. cuando habla del sufrimiento y del desprecio del hiio del hombre (cf. 11. 31. 20-22). 27 = Zac 13. Le 22. 46-52. 33. 7. 50. 11-17. El es la resurrección y la vida (cf. pp. 44-52. de que la salvación está entrando en las moradas de los hombres (cf. 35. Mt 11. la sopor121 120 .). Me 9.los acontecimientos de la actividad de Jesús. Como signo también de esta acción salvífica de Jesús. 10-17. la de ser luz y salvación a través de su propia muerte «ñor muchos» (cf. 7-9. 8-12). Jn 8. de que el pecado ha comenzado a ser vencido (cf. LA PASCUA DE JESÚS. los acontecimientos de su pasión y muerte. de que el reinado de Dios ha comenzado a establecerse ya en el mundo (cf. 9. 1-6. ni es mero fruto de su compasión para el dolor de los hombres. 1-18. 23-24. Le 11. 22-36. de que él es quien carga con nuestras enfermedades y dolencias para librarnos de ellas (cf. 4. Me 8. 15. 1 Cor 11. La salvación. 14 s. 29). es decir. comienza la aniquilación de su imperio (cf. así como los de su resurrección y exaltación y el envío del Espíritu Santo (cf. el Evangelio nos presenta aleunas resurrecciones de muertos (cf. 8-10). I. 3). 1 Tim 2. 22-25. Teología del Nuevo Testamento. 14. 16-17. Se trata primariamente de la curación de padecimientos psicógenos. Le 11. 12. 36-50. de paralíticos v de ciegos (cf. 11 s. El misterio de la Pascua de Jesús comprende.53. 4. 7. del juicio para sus condenadores (cf. 17. 23-25. 3. 39. 35-38 = Is 53. Aun siendo inocente (v. 24-30. 7. rompe las cadenas con que tenía esclavizados a los hombres (cf. 12. 21-23). 24. 6. 31 par. 29-31. Me 3. una muerte expiatoria y sustitutiva (cf. Jn 5. 33. Me 2. Le 13. En Jesús. Jn 11). Is 53. 18-21). 13 . 23-28. 7). 9.. A la victoria sobre el pecado se añade la victoria sobre el maligno. 1-8 par. cf. 4-9. 23. Esta conciencia de Jesús aparece en muchas ocasiones y en numerosas palabras que ofrecen todas las garantías de que proceden del mismo Jesús como aquellas en que es interpretada la última cena como entrega de su cuerpo y de su sangre como sacrificio que instaura la nueva alianza (cf. 31. 1-12. Is 53. que ha llegado el tiempo escatológico de la espada. 6). Pero esta muerte violenta Jesús la asume con plena libertad. 16-18. 7..10). 22-27. Fil 2. 115. 29-32. 10. Le 24. 49. Mt 12. Jeremías. 16). 20).» «Jesús realizó curaciones que fueron asombrosas para sus contemporáneos. Mt 26. al propio tienroo. 10-11). 1-6.45 = Is 53.) Esta actividad sanadora de Jesús no es un mero alarde de poder. 28). como designio de Dios para él (cf. Le 17. 38-40) realizadas por Jesús con una breve orden. 9. 21). Le 22.. A Jesús la muerte no le cogió de sorpresa. 5-9. Me 1. 24. Salamanca. 16-21). pues. 23-28). De hecho tuvo certeza de que moriría de muerte violenta (cf. además de la tarea profética (cf. 14. 14-29. Me 14. 14. 1-20. Rom 4. en la que se incluía. la vida está en acción. Is 42. 9). 22: Me 5. 40-44. Me 9. Le 7. El lo ata (cf. Mt 12. en unidad indisoluble. En él se hace presente el perdón de Dios (cf. Le 24. a) Carácter pascual de la muerte de Jesús. cuando afirma que se entrega por muchos como rescate (cf. 25 = Is 53. (J. Me 1. Me 14. Le 7. y la muerte se halla ya en retirada. 12. Is 42. 6. voluntariamente. Le 19. cuando intercede por los culpables (cf. Estas sanaciones son signos. 9.. 4). 1974. Sigúeme. cuando habla del pastor herido (cf. Le 7. 10. 24. 12). 6-11. 16-17. 26-29. 5. Me 14. El asume y acepta la misión de siervo de Yavé (cf. principalmente de los que los textos califican de «expulsiones de demonios» (cf. El mismo Jesús es el testigo de eme Dios se halla dispuesto a perdonar el pecado de los hombres. Mt 4. 113. 23-27. cuando afirma que será «entregado» (cf. 1-18 = Is 53.

la traición de uno de los discípulos (Le 22. 3-6). que es «su hora» (cf. Jesús cumple en plenitud la misión que se le había encomendado.). 1-3. odiado por aquellos mismos a quienes él había amado hasta el extremo. 34).ta con paciencia (v. A primera vista. el odio. 20). Le 24. 31-34. «Maldito el que pende de un madero» (cf. Mt 27. 3-4. 49). que lleva al primero de ellos a la negación. y a todos. 6-7). Jn 20. dándose así la mano judíos y romanos (cf. y oyendo sus gritos de angustia. la reconciliación de Herodes y Poncio Pilato. lo sienten como alguien real. «Deja. 50). Abandonado de todos. Jn 21. aunque se hace presente en lo interior. 122 18-19). 53). mujeres o discípulos. 4 s. el sepulcro abierto y vacío (cf. 39. 32-34). Jn 13. Todo parece indicar que el enemigo ha obtenido la victoria total sobre él. 30). 11. 1-3). Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo. Jn 20. 42-43). la criba de todos ellos (cf. 24-29). 1. viéndole amarrado a la cruz. Le 24. 31). Le 22. 7). como expiación por el pecado de la multitud (cf. el fin. cf. abandonado y maldito de Dios. 30-31). Hech 4. El enemigo ha puesto en juego todos sus recursos. 20. 30-31. Me 14. haciéndose reconocer por detalles íntimos. Bien pronto. ha utilizado todas sus armas: el odio de los dirigentes del pueblo (cf. a quien se había sometido siempre. 13). Le 24. presente. Le 23. 7. de su inmolación expiatoria. 27).. En ella realiza plenamente la salvación de los hombres. la intriga parecen haber prevalecido sobre el inocente. 16-17. 19. que lo salve ahora. Jn 4. algunas mujeres y discípulos encuentran la losa corrida. es distinta de cada uno de ellos. Jn 19. La cumple en el amor a los hombres y al Padre. cf.. la pasión y muerte de Jesús parece el fracaso total. 19. Jn 1. Jesús parece. 30. en quien había puesto su confianza. 30. Y hasta el género de muerte. 31). en ésta. Mt 28. 36-43. vamos a ver si viene Elias a salvarle» (Mt 27. Pero pronto se ve que no es así. 29. Jer 31. la cruz. 26. b) Carácter liberador de la Pascua. Me 14. se trata de su sacrificio. 2). sino una persona que. En realidad se trata de su «pascua» personal.. 3-10). 8. 4-6. 1 Cor 5. la derrota absoluta de aquel hombre eme había puesto su confianza en sólo Dios. 11. 16. 36 = Nurn 9. 31-34). se diría que por detalles del espíritu (cf. 30. San Jusm se siente autorizado. 3. pero en una situación nueva. 23. Es un ser transformado. 7. 1 Cor 15. ¿por qué me has abandonado?» (Me 15. palpable (cf. el rechazo del pueblo. si es que tanto lo quiere» (Mt 27. Le 24. con sus rasgos o gestos característicos que lo dan a conocer (cf. 42-43). entre malhechores. haber llegado a un callejón sin salida. El pecado. al abandono (cf. 38. En este momento supremo. 27. a manos de gentiles. Bien pronto. 13. para poner en labios de Jesús palabras mucho más claras: «El Padre me ama porque doy mi vida. Jn 20. Los enemigos podían celebrar la fiesta en paz. Le 22. como para todos. Jn 20. 18. 17. Todo parece indicar que realmente ésta es la hora del poder d2 las tinieblas (cf. adaptado al modo de ser de la persona. como cordero pascual (cf. 25-28). La muerte parecía constituir para él. los discí123 . 28). 8. 12.. 14. 8. 12. actuante. Jn 20. Se lo habían quitado de encima. vv. se burlan de él: «A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. renovado (cf. 7-12. 44. ciertas con la certeza que da la vivencia más profunda. Ex 24. ésta es la orden que he recibido de mi padre» (Jn 10. 17-18. Dios mío. En este momento supremo. fuera de la ciudad. 54-60 par. 21. es real. Le 22. individualmente o en grupos. de su paso de este mundo al Padre (cf. Dt 21.19. 10. lanzándolo al abismo de la muerte. 40. La losa que cierra su sepulcro parece ser el sello definitivo del fracaso de su aventura. Le 22. 36. lo ven. La muerte de Jesús tiene carácter pascual. pues.1-8. que lo pospone a un vulgar salteador (cf. Me 16. Es la misma persona que antes. El que había muerto vive (cf. cuando. 24. de su maldición. 7. Le 24. Gal 3. parece ser signo de ese abandono de Dios. Jn 20. Ante cada uno adopta un aire peculiar. con estos datos de la tradición. Es el mismo Jesús de Nazaret. con las señales de la pasión sufrida (cf. 27). No es un fruto de su fantasía. Ha puesto su confianza en Dios. yo la doy voluntariamente. Ante estas experiencias repetidas. nadie me la quita. Hasta Dios mismo parece haberlo abandonado dejándolo a su propia suerte (cf. Jesús lo ha «cumplido todo» (Jn 19. 19. vivo. Le 24. cuyo servicio había sido su alimento (cf. Jn 13. Le 23. El mismo grito de Jesús en la cruz parece indicarlo: «Dios mío. numerosas. Le 24. al tercer día. unos y otros. Así parecen entenderlo sus enemigos y verdugos.

16. 22. Jesús encomienda al Padre su espíritu (cf. Rom 8. adquieren la convicción de que ciertamente Jesús ha resucitado. para siempre. porque no conoce el pecado (cf. atado. el primer liberado de la opresión del pecado. 5-6). 1 Pe 2. La resurrección aparece así como el sello puesto por Dios a la obra de Jesús. 21. 11). fruto de su obediencia. introducido en su propio seno. no consiguió inducirle a pretender «ser como Dios». 5. 50. es escuchado por su reverencial temor (cf. sobre todos los enemigos. 2 Cor 5. le ha salvado. 20. definitivamente. la muerte es signo de la condición de pecado. se ha abierto camino en el abismo de la muerte. Heb 5.» íl Cor 15. Se arroja en las manos de Dios. En una vida sin final. del enemigo. Así queda vencido. Me 16. Queda vencido. 2 Cor 5. en una situación definitiva. la tentación original. es. 21). y en realidad él no lo abandona. Rom 5. «¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?» (Le 24. de su amor al Padre y a los suyos (cf. «Pues como los hijos participan en la sangre y en la carne. 14. Y la vive precisamente en esta dimensión de lejanía de Dios. La vive no por necesidad. estaban toda la vida sujetos a servidumbre» (Heb 2. tu victoria?. Apoc 1. La muerte de Jesús. la respuesta divina a la confianza y entrega del siervo. Como acontecimiento de la historia de la salvación también la muerte ha sido vencida. pues. 31. Pero no ha quedado aprisionado en los infiernos. 17. Gracias sean dadas a Dios que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo. 24-25). derrotado. 9).. 3. Ha descendido realmente a los infiernos. La muerte sería la consumación de la ruptura entre Dios y el hombre aue se inicia con el pecado. a Jesús en el alejamiento de Dios. 15). 12. 15. inimaginable. 34. 9). 1-3.. del apartamiento de Dios en que se encuentra la humanidad (cf. Con su muerte consuma la renuncia a sí mismo. Así aparece la salvación consumada del hombre por obra de Dios. 14. 24). 30. Me 15. muerte. al diablo. Jn 12. la muerte ya no tiene dominio sobre él» (cf. resucitado de entre los muertos. ¿Dónde está. sentándolo a su derecha (cf. 6). por haber bajado hasta tal abismo. le ha exaltado sobre todos los seres. de la muerte. 3-10) son todo un símbolo: la muerte ya tiene salida. Heb 2. como vimos. Rom 8. pero continúa. el príncipe de este mundo (cf. 5). nada preparados para ello.54-57). no establece. 7). Heb 5. Le 23. 9. Ef 5. por haber obedecido hasta la muerte y muerte de cruz. Esto quiere decir que la muerte no ha sido el final de la aventura de Jesús. 2. transformadas las condiciones normales. Gal 5. La losa corrida. sentado a su derecha. 1 Cor 15. 4. Rom 6. por haber amado al Padre hasta ese extremo y a los hombres hasta el punto de dar su vida por ellos. de igual manera él participó de las mismas para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte. seguro que hasta de la muerte puede él salvarle (cf. 6.. Pero a esta confianza Dios responde acogiéndolo en su seno (cf. 124 hasta lo más profundo de la condición humana. Hasta en el último momento. Heb 9. juzgado. ya no muere. 6-8). Jn 20. por la obediencia y el amor llevados hasta el final. que es una humillación. no ha dejado que conociera la corrupción. 23). sino por solidaridad con los hombres y por obediencia al designio del Padre (cf. 3). 1 Jn 3. Gal 2. realiza en perfección el éxodo de sí mismo para ponerse en las manos de Dios y dejarse conducir por él. de abandono suyo (cf. el sepulcro abierto y vacío (cf. y su instigador. Fil 2. por el temor a la muerte. El misterio pascual significa la victoria definitiva sobre la muerte. sin cambio posterior. «La muerte ha sido devorada en la victoria. Pero en este camino queda también vencido y derrotado el pecado.. Heb 7. 2 Cor 5. 7-8). En esta perspectiva. no le ha abandonado. 31. Hech 2. Así ha sido derrotada la muerte. por su resurrección. por cuanto manifiesta que la vida continúa. Heb 2. con una infinita confianza. sería el establecimiento definitivo en el alejamiento de Dios. y del siervo. en efecto. Y lo ha situado en su cercanía. 14-15). le ha levantado del abismo. Porque con todos sus ardides no logró apartar a Jesús del camino que el Padre le había indicado. Por haberse humillado hasta ese extremo. 33-35. esto es. no ha quedado encerrado en el reino de la muerte. Así se muestra la victoria de Dios. 46). Como acontecimiento de la existencia humana. 3. Cristo. Le 24. también han sido rotas sus ataduras (cf. 26. 14-16. Su muerte ha sido en realidad su «paso» de este 125 . el Padre ha intervenido. echado fuera. 3-4. Jn 13. De una manera nueva. Hech 2. Dios no ha fallado a su siervo. Jesús condena el pecado en la carne (cf. en una situación totalmente distinta. el pecado. y librar a aquellos que.pulos. 11-12. Jesús vive esta condición carnal del hombre hasta sus últimas consecuencias (cf. «Cristo.

transformado por el Espíritu. 1-14. Gen 1. Aludiremos sólo a algunos. Heb 2. 50-51. en la debilidad y miseria de la carne. Su existencia ya no se halla sometida a la debilidad. c) La Pascua de Jesús. Fil 2. Le da el poder de ser juez de todos (cf. — La resurrección. 25. 8-10). 19. 4). Esta nueva situación resulta misteriosa. Por el Espíritu. Como hombre nuevo. Fil 2. Ef 1. de regeneración (cf. Cristo. la gloria de su condición divina. Rom 6. 9). 63). realiza también esta segunda creación. 42. vida. Col 1. 29. 21-22). ha descendido de su situación original celeste (cf. 13-20). el escatológico (cf. 8. 5-6). a la muerte. 9-11). 2-30. 31-32). El Espíritu de Dios. 2 Cor 3. 5. hasta descender a los infiernos. 2 Cor 4. que transforma su modo de existencia. Jesús ha sido liberado de la condición de esclavo que había asumido. 15. la salvación plena. 8. Jn 3. llevándose cautiva la cautividad (cf. Jn 7. en la herencia prometida. 22. Le 24. A esta humillación de Jesús responde Dios con la resurrección. 30. 20-23. Así se consuma en él la salvación. Ya no es el hombre carnal. 1-5). 31-36. su éxodo del mundo carnal al mundo del espíritu. Hech 1. 1-11. 62. Rom 5. 7. Es el hombre nuevo. sino que es fuerza. a la esclavitud. recibe ahora esa gloria en plenitud (cf.12. 8). 6-11. Me 16. — El misterio pascual se describe con frecuencia con la simbología de la ascención (cf. no sólo en este siglo. retorna a su situación original. su Pascua. Rom 8. Esa liberación es la condición previa necesaria para el establecimiento en una nueva situación de existencia. 13). constituye en realidad una nueva creación. 28. 34. Jn 17. 6-11). quien lo guía.1. 30-31. Se describe también como una entronización como rey del universo. 2. «para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos. y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre» (Fil 2. Cristo se convierte en la verdadera imagen de Dios (cf. 12-19. 2. Le 24. lo somete todo bajo sus pies (cf. lo exalta. y de todo cuanto tiene nombre. 44-49). que es la muerte. Es construido Hijo de Dios con poder (cf. sino por el mismo Espíritu de Dios. 1-2). 2 Cor 5. él difunde el Espíritu y espiritualiza a los hombres (cf. 17. 32-34. lo establece junto a sí. 26. 39. lo iguala en el poder con El. 11. le da el poder y el señorío sobre todos sus enemigos (cf. de junto a Dios (cf. 1 Cor 15. 12. Ahora es el Espíritu quien anima esta existencia. Rom 1. 10. pues. 4). Jn 1. 18). lo penetra. el «sheol» (cf. Con Jesús comienza. la gloria de ser Hijo de Dios. Col 1. 55-56. en la tierra y en los abismos. 1. 20. como co-reinante sobre los hombres y el universo (cf. Cristo ha sido hecho ser espiritual (cf. lo invade. él renueva a los hombres. que había actuado la creación primera (cf. incluso su ser carnal. Hech 10. 8. animada no sólo por el principio natural. 126 Cristo exaltado y constituido Señor. Ef 4. Fil 3. Heb 2. lo constituye Mesías y Señor (cf. Heb 1. Jesús. Mt 28. 7. 21. 22). 20. Jn 3. 15-20. el último. sino también en el venidero» (Ef 1. 1 Cor 15. Jn 13.mundo al Padre. 4. Hech 2. 20-28. 7). 9). al límite extremo de la condición humana. 45). lo sienta a su derecha. 12. Rom 8. una unción íntima. La glorificación consiste en el hecho de que el hijo del hombre que había renunciado a la gloria que como a Dios le correspondía. el definitivo. Jn 6. poder. Esta gloria penetra ahora todo su ser. poder o dominación. Ef 1. Jn 3. Col 3. 2). Como hombre espiritualizado. Jn 5. Gal 6. Hech 3. Dios lo corona de gloria y dignidad (cf. 20. 11. El Espíritu transforma las condiciones de su existencia. una humanidad nueva. 5-9). la nueva criatura. Le ha otorgado un nombre sobre todo nombre. 11. 38). 39). lo encumbra sobre todos los cielos. Dios lo ha «puesto por encima de todo principado. Ef 2. Fil 2. 4. 6. Así se afirma el alcance incluso cósmico del señorío de 127 . a las partes inferiores de la tierra. El Espíritu realiza en él una acción de vivificación (cf. 9. la «psyche». 24. Ef 4. 13-15. Se ha humillado hasta el extremo. 13-14. al tomar la forma de hombre. Gracias a esta unción por el Espíritu. Heb 2. 9. El Espíritu unge a Jesús (Hech 10. La exaltación se describe también como una glorificación (cf. 1 Cor 15. Dios le hace recorrer el camino a la inversa. 15. Ef 4. Así responde Dios a la actitud de despojo de su condición divina de Hijo (cf. 17. 1-27. el ánima. 19. 1 Cor 11. su entrada en el descanso de Dios. Ha sido hecho «Espíritu» (cf. 8). Puede ser descrita bajo distintos aspectos. potestad. realizada por el poder de Dios.

La historia de la salvación continúa. 5. Hasta que llegue el momento. en realidad constituido Hijo de Dios con poder (cf. De tal manera es transformado por la unción y acción del Espíritu que es. 10. va germinando en la historia. 15. Heb 2. 13. pues. 8. Ha resucitado de entre los muertos como primicia de los que duermen (cf. Rom 1.18. 20. como el Hombre. le han sido dados Israel. tienen su cumplimiento en Jesús resucitado. Nos lleva a todos consigo. Cristo ha sido constituido heredero de todo (cf. 32-34. Ha entra128 129 . 13-17. 3. 3. 3. Conoce una nueva dilación. 5. do en el descanso de Dios como «guía de la salvación» (Heb 2. el cosmos.14. La Pascua de Jesús es. 20. 20-23). Gal 4. Por ella y en ella. Cristo. 5-6. en todos los tiempos. por encargo de Cristo. Pero esta salvación no es para él solo. a través de la Iglesia. no puede manifestarse. 31). a la humanidad entera. Col 1. Pero no ha sido aún el fin. lo que aparece y se manifiesta es su condición de hijo del hombre en la debilidad de la carne (cf.1. Por la resurrección. 1 Pe 3. las naciones. Su misma naturaleza humana. un tiempo de espera. como el Hijo del hombre. No sólo sobre los hombres. 13. de la nueva venida en gloria de Cristo. 34. se hace espiritual. Rom 8. igual a él (cf. 4. y que. cuando se consumará en los hombres y en el mundo aquello que Cristo adquirió para sí. 3. 1 Cor 15. pues. 25. 3. y reanudadas a lo largo de toda la historia salvífica. En su condición terrena. todos los hombres. 7). que es uno con el Padre. y por la línea de la igualdad con Dios en el poder. Heb 1. escondido en el misterio de Dios. 7. 2. a Jesús como el Hijo de Dios. Con él han llegado los tiempos finales. 9. Jn 1. sino sobre todo género de criaturas. 5-14). 6-8. Así. constituido Hijo de Dios con poder (Rom 1. 5. una proclamación que importa una verdadera adquisición de la condición divina hasta en su misma condición y naturaleza humana (cf. su misma condición existencial. 58). 22. 15. 3. 1 Cor 12. Lo es desde siempre y lo ha sido durante toda su vida terrena (cf. 8). carnal. Como Hijo.Jesús. 2 Pe 3. tienen posibilidad de acceso a la salvación. Gal 4. 4. La resurrección proclama. 1. 9). Heb 1. Jesús es liberado del obstáculo que impedía la plena manifestación de lo que es. Rom 1. Hech 13. como ya vimos. De esta manera. la realización plena de la salvación. en la oración característica de Jesús: 'Abba'. 5-18. Rom 8. 10. Las promesas hechas anteriormente a Abrahán. Rom 8. Hech 5. El nos lleva consigo. 3. 19-47. 4). por la unción con el Espíritu. Gal 4. Fil 2. 1 Pe 3. 4). Esta dilación la ocupa ahora el tiempo de la Iglesia. Cristo ha sido salvado ya en plenitud. se va a hacer presente al mundo y a los hombres la salvación adquirida por Cristo. Le 9. Jn 5. A él. Heb 1. Este carácter y conciencia aparece claramente. con capacidad y aptitud para ser inundada por el esplendor de la gloria de Hijo. Col 3. sobre el universo entero. Pero la filiación divina de Jesús no se manifiesta. de paciencia (cf. como herencia. se afirma la divinidad de Jesús. 5. 28. 1).—Jesús es el Hijo de Dios. cf.

SACRAMENTO DE LA SALVACIÓN .IV LA IGLESIA.

su aparecer ante los hombres. Toda su actividad puede decirse que tiende a congregar en torno a sí un grupo. Una tarea imposible. el nuevo pueblo de Dios. como tal. I. una comunidad santa o iglesia (cf. puesto en el mundo como congregación visible de los salvados. Mt 13. Mt 16. 18).La nueva dilación que la historia de la salvación conoce entre la Pascua de Cristo y la parusía o su retorno en gloria.1). hay un período de siembra. La perspectiva de la historia de la salvación pediría exponer la trayectoria salvífica que esta comunidad ha realizado a lo largo de los siglos. Por ellos conoceremos la figura de la Iglesia. la convocación santa (cf. VIDA Y FIGURA DE LA IGLESIA Jesús tiene conciencia de que antes de la instauración gloriosa del reino de Dios tiene que pasar un tiempo. Nos limitamos a lo que podemos llamar la «etapa constituyente». al propio tiempo que es luz para interpretar todo el resto de su historia. Enumeraremos algunos de los hechos que el nuevo testamento ofrece como fundamentales. y que. constituye norma de ser y del actuar de la iglesia en todos los tiempos. Rom 1. lo ocupa la comunidad de salvación. desde su fundación hasta nuestros días. el cuerpo de Cristo. de germinación y de crecimiento del reino antes de que llegue la siega (cf. 26-29. Me 4. la Iglesia. aquella que ha sido recogida en el nuevo testamento. y como signo de la salvación obtenida. y a través de ellos podremos descubrir la intervención de Dios en ella. 24-31). 133 . y la tarea salvífica que Dios realiza a través de ella en favor de los hombres.

Estos gozan de gran autoridad en su calidad de testigos de 135 . 3. 19-26. 1-20). como el que más. 4. 6. gentes de condición modesta (cf. 5. a establecer la alianza con los hombres en su sangre (cf. 7). Así la expansión numérica se afianza. 60). dedicados a la oración. que los congrega definitivamente. 25. Con la pasión y muerte de Jesús el grupo se disuelve y parece llamado a desaparecer (cf. 7. 1 s. 6.). y su huida es ocasión para el anuncio del mensaje (Hech 8. los discípulos del crucificado se hallan en Roma (cf. 1 14. discípulos de Cristo se encuentran en Siria. 4. Mt 21. poderes (cf.. Hech 2. Hech 15. 12). pues Jesús resucitado lo vuelve a congregar en torno a sí (cf. con especiales poderes (cf. con María. Mt 13. 36-38. Hech 8. De hecho existe desde el comienzo en torno a él un grupo: primero. Hech 10. 8-12. 3. 41. más tarde. Jn 4. 42. Me 1. 34 par. 16). 4. 12-16). Pero entre los paganos se mostrará bien pronto que Dios se tenía reservado un pueblo numeroso (cf. Hech 2. de la comunidad de salvación (cf. compartiendo vida. Reunidos en Jerusalén.). 10. Y se agregan también. 27). 11. que. Me 10. 11. 14. Hech 2. Algunos pagan pronto con su vida el celo desplegado (cf. 16-20.X Este grupo de discípulos conoce sus crisis. Mt 5. La comunidad tampoco conoce fronteras sociales. Le 24. Mt 23. 8. 13. 26-38. en la lejana España haya sido anunciada la palabra por el mismo apóstol (cf. Me 2. 1-4). 9-11). Acuden a recibir enseñanzas de los apóstoles. Me. 15. Rom 15. fatigas. Porque el mensaje no conoce de razas ni fronteras (cf. Hech 2. 34 -18. * * * La vida de la primera comunidad se resume así: «Perseveraban en oír la enseñanza de los apóstoles y en la unión. de Macedonia y de Grecia (cf. y se le añade la expansión geográfica. Hech 8.un rebaño (Me 14. 19-24). Le 11. doctrina. reciben una efusión del Espíritu Santo. la Madre de Jesús. Saulo de Tarso. 34 s. civiles (cf. y debido al testimonio de la palabra de los apóstoles. una plantación (cf. Mt 16. 13. 2-3. a construir el edificio de Dios (cf. huyen. 26 s. 7. de discípulos. le acompañan y a quienes envía como mensajeros suyos. Otros. 8. por el que se les concede el perdón de los pecados y se hacen acreedores a la recepción del Espíritu (cf. a recoger a los hombres en una red (cf. Y hasta es muy posible que en los mismos confines del imperio. 7). le entrega él su oración que la va a caracterizar y la distinguirá de las demás (cf. Hech 11. pero algunos se adhieren a él de corazón (cf. Me 16. Le 14. 60-69). 47. Hech 2. Hech 13. 15-17. 31-33. La comunidad tiene desde el primer momento una profunda inquietud misionera. 9 s. 5 s. de simpatizantes (cf. Para esta comunidad suya. que en ellos se manifiesta. 13. 43-47. 21). y debido precisamen134 te a la persecución. 4. 44-52. 7. Me 14. 13. Jn 10. se van agregando otros muchos (cf. 13. 34-42 par. Hech 2. 10. «En el templo y en las casas no cesaban de enseñar y anunciar a Cristo Jesús» (Hech 5. 22. Bien pronto. cf. en torno al Resucitado y entre sí (cf. 15. A la expansión va a contribuir. aunque sin que sepamos cómo. 15.. Hech 6. 35-51).21. Me 3.. Bastante pronto también. 1-10. 19). 27 par. 12-15). que participa en su banquete (cf. 16. sobre todo. 38). Mt 10. en la fracción del pan y en la oración» (cf. 6. 20. inseparablemente. a congregar la familia de Dios (cf. dejándolo todo. Le 17. la ciudad de Dios (cf. 9. En tres viajes misioneros lleva el mensaje a las ciudades más importantes de Asia Menor (cf.13). Sin embargo. 47). 1 Cor 3. 37) y mediante el bautismo de agua en su nombre (cf. que será en adelante motivo constante de enfrentamiento dentro de la comunidad (cf. De entre ellos Jesús elige a algunos. 21. con los doce. A ella se agregan desde el primer momento personas importantes: militares (cf. Hech 2. 22-25). y puede decirse que. Hech 11. y al poder del Espíritu. Hech 9).. Mt 13. Hech 4. Ef 2. 8. Con ellos. 5-11).. A este grupo inicial. 38).). 20-31). una viña (cf. Mt 26. y otros más. 7-8. Jesús forma una verdadera comunidad. Hech 10). 24 par. 1-14). según la mentalidad de la época. Rom 1. uno de los perseguidores. 14). no sin oposición de algunos. Jn 6. 4. 42). la dispersión no se consuma. 1 Cor 1. 13-15). 10-23. 5. sacerdotes (cf.). 14. 19-20. La agregación se realiza por la fe en Jesús como Cristo y Señor (cf. los doce. 18. cf. Hech 1. que se ha encontrado con el Señor resucitado cuando iba camino de Damasco con orden de detención para los seguidores de Jesús (cf. Hay como una especial complacencia en narrar la entrada en el grupo de discípulos de personas excluidas. El paso decisivo en este campo lo da Pedro al admitir a los paganos (cf. 33-46). Jn 1. También las fronteras religiosas son superadas. 1-18). 1. 18. 31.. 1-15. angustias.). 32-33.1-35). 23 .

4. Son considerados como «columnas de la fe» (cf.. Ef 6. 137 . Hech 2. Al frente de ella se hallan «los doce» (Hech 1. 8. Sólo un Señor. En ella el que preside realiza el gesto que caracteriza la última cena de Jesús: el partir el pan y distribuirlo entre los participantes (cf. 46. Los creyentes escuchan sus instrucciones sobre la vida de Jesús. 1 ss. 1). 43-45). Hasta en la misma celebración de la comida que expresa y crea la unidad de la comunidad se da el abuso. 1 Cor 15. 1-11). 21. en el pan y en el vino. 14. Por la participación en esta cena la comunidad se sabe integrada en el mismo Cristo. Hech 15). 26-27. La oración es actividad primordial. 1 Pe 3. 24-31. 16-17). 15. 6. 18. como portavoz suyo (cf. y. la comunidad expresa sus relacio136 nes con Dios. comunión que lleva hasta la comunidad de bienes materiales (cf. En la oración. 4.la vida y sobre todo de la resurrección de Jesús (cf. Hech 1. A veces pecados de tal naturaleza que hacen avergonzarse al apóstol (cf. 2 Cor 2. Aunque cada uno tiene su estilo de enseñar. 1 Cor 3. 23). Hasta el último momento se muestran ambiciosos (Me 9. Corroboran las enseñanzas con recuerdos de sus palabras y con narraciones de sus acciones o gestos salvíficos. 11-14). Rom 8. como también habéis sido llamados con una misma esperanza. 12. 3. Jn 17. Hech 1. Hech 9. 7. 3-7). 1 Cor 6. la de vuestra vocación. formando un solo cuerpo con él (cf. 1 Cor 16. como memorial de la entrega que Cristo hizo de sí mismo. 10. 6-8). vv. 1 Jn 5. y en unión con la comunidad entera (cf. Hech 8. especialmente sobre su pasión. 24-26). pues «mientras uno pasa hambre. 6. Las reuniones pueden ir acompañadas de la fracción del pan y se pueden prolongar hasta bien entrada la noche (cf. se ayudan en sus necesidades (cf. una fe. por todos y en todos» (Ef 4. Fil 4. a su vez. 27. sus sentimientos para con él. beneficiaría de la salvación obtenida por Jesús con su entrega (cf. También después de la resurrección y la efusión del Espíritu. 24-31) con acciones de gracias. 32. 3. Gal 2. 15-17). 9-13). Le 1. La comunidad tiene una sola fe (cf. 6. 23-32). 1 -11. 13-18. 10). 1213. comunión de voluntades y de corazones. 33. 17-34). La cena se celebra obedeciendo al mandato del Señor. 1). 2. la enseñanza es sustancialmente la misma. 1 Jn 1. 6-9. 19). a imitación de la oración peculiar que le entregó Jesús (cf. Jud 20. 14. cf. Hech 28. 4-6). 23 s. Estas enseñanzas de los apóstoles constituyen el sustrato y la base de nuestros evangelios (cf. Le 22. 15-22. 1 Tes 5. durante la última cena (cf. 33-34. 4. 12. Hech 5. como cuerpo. 5. 17. 10-11. 15. 66-72). 5-12. otro está ebrio» (1 Cor 11. 2 Cor 12. o que atentan contra la esencia misma de la comunidad. que concentran en sí todos los servicios (cf. 6. 44-45. 27-30. 10. Alternan en ella peticiones (Hech 4. Ya en vida de Jesús uno le traiciona (cf. 1 Cor 10. hasta el punto de que se consideran como decisión del mismo Espíritu que guía a la comunidad en toda su vida (cf. Col 4. Mt 6. La fracción del pan designa una comida típica de la comunidad. muerte y resurrección. 1 Cor 11. Fil 4. 16. 1-4). Esta actividad es obra del Espíritu (cf. 4. 25. 3. Cuando hay que tomar decisiones que afectan a toda la comunidad actúan en grupo. 2 Cor 8-9. 2). Se dan la ambición y el fraude (cf. Al principio participa en la oración judía (cf.. 24. 20-21. de su cuerpo y de su sangre. 24. 1 Cor 5. Fil 1. Hech 6. 35-45. 11. 21-22. Le 14. Hech 20. 19 s.). 31-12. 6. Hech 1. con alabanzas (cf. Ellos descubren la conexión de su vida y de su persona con la Escritura. Pero pronto encuentra ella sus propios modos de expresión. En ocasiones actúa Pedro en nombre de todos. Adaptan las palabras de Jesús al momento presente de la comunidad. ocupa todos los momentos de la existencia (cf. un bautismo. 13. 32-37. 17. 1 Cor 1. Estas decisiones tienen fuerza vinculante. La unión en la fe crea la comunión plena entre los miembros de la comunidad. 4. 1 Tim 2. 6-9). 28). 7-11). 9. otro le niega (Me 14. El evangelio es uno solo. 13. 6. Hech 11. 1-4 Gal 2. Se reconocen como «hermanos en el Señor» (cf. 1-23. La comunidad cristiana se halla sólidamente organizada desde el primer momento. porque la dividen (cf. Gal 2. 7. 31). que está sobre todos. Hech 15. 18. Gal 2. 18-24). Hech 1. 1-11. 39-43. 10-11). sobre su enseñanza. Hech 2. y que brotan de las situaciones más dispares de la vida (cf. 5. 10. sus características. 25). 1 Cor 11. 13. La comunidad experimenta el pecado en sus miembros. todos lo abandonan (Me 14. Pedro se muestra débil ante los hermanos siendo ocasión de escándalo para los débiles (cf. Le 22. 14-15). 20-23). 13-15). «Sólo hay un cuerpo y un espíritu. el Espíritu es concedido por la oración (cf. Gal 1. 50). un Dios y Padre de todos. Sant 5. 8. Rom 12.

2 Tim 1. 18-19). La primera manifestación es la de los judai138 zantes. 5). Hech 20. como fundamento visible de su comunidad (cf. 1-6. 2 Tim 2. 1 Tes 5. Gal 2. y la realización de la salvación (cf. suelen ser pasos a los que son sometidos los miembros de la comunidad (cf. e intentan destruirla por todos los medios. 2 Pe 5. 14. 28-32). 1-6). Se presentan como formando grupo. como los demás. 3-17 (Pedro).8-12. 17. 11-14. Hech 14. 6-8). 16-24 (Pablo y Silas). que ponen en peligro la integridad del mensaje. Salvador. 18. 1). Hech 9. sus pecados. 5. el juicio. II. 28-31. Una de las tareas de los dirigentes de las comunidades será precisamente esta vigilancia sobre los errores. Hech 6. la existencia misma de la comunidad. 2. humana y pecadora. que ven amenazadas sus posiciones. 17. derribando a su paso todas las barreras establecidas por los intereses y egoísmos de los hombres. 23-35 (Pablo). por sus doctrinas. como confirmador oficial de la fe de sus hermanos (Le 22. Señor. 1 Jn 2. 1 Cor 7-15). 4. 3 Jn 9-10. 1-4. en continuidad con la de los apóstoles. con su fe en Jesús el crucificado. había sido designado por Jesús como roca. que querrían someter a la comunidad a las normas judías (cf. Los poderes de estos dirigentes se extienden a lo doctrinal (Hech 15). Esta comunidad tiene sus responsables. 1 Tim 4. La forman hombres ordinarios. 20). Hech 6. y con él. 1-2. y que forma parte de su misión (cf. 11. comunidad de hombres. 12. 1-31: Pedro y Juan. Fil 1. 1 Tim 4. 2. comunidad. Hech 6. 1 Tim 4. 1-11). Pronto aparecen errores de diverso tipo. la muerte. Se constituyen dirigentes en las distintas comunidades que hacen las veces y representan al apóstol (cf. 14 . 2 Pe 2. 20. 23. 22-27. 11-12. 1. 22). del error (cf. 1 Tim 4. Esta expansión provoca la oposición de los poderosos. 3-5. 17-20). 16. como interpretación única y exclusiva del mismo. Jn 21. Son reconocibles por sus costumbres. 1-16. 1 Tim 5. 6. 13. el castigo. con responsabilidad sobre el anuncio de la palabra. 6). 8-9. 6. 3-5. alma de la comunidad. Esta oposición afecta a la integridad del mensaje. La comunidad conoce desde el primer momento la oposición. por medio de una imposición de manos (1 Tim 4. Esta responsabilidad de la comunidad nadie la asume si no le es encomendada o directamente por el mismo Jesús o indirectamente a través de los primeros elegidos (cf. 24. 15-17). 31-32). que se encomiendan a otras personas (cf. Si algún rasgo caracteriza a este grupo humano es. 7-8. Hech 4. 6. Tit 1. tienen también ellos sus debilidades. 14. 18. como encargado del rebaño de Jesús (cf. * * * Todos estos hechos nos ofrecen un panorama de la figura que ofrece la Iglesia de Cristo. 9-11). a lo cultual (cf. 2 (Santiago). 2 Cor 11. barreras que los enemistan y dividen. Hech 15. 2 Jn 7. 32. 5. 22-25. Los hombres que for139 . 39-40. EL MISTERIO DE LA IGLESIA La Iglesia. 2 Cor 11-12. su anhelo misionero. lleva en sí el misterio. por sus compromisos. 14. Heb 13. 2 Cor 2. 1-2. Tit 3. pero a quienes se ha encomendado el cuidado y la defensa de la comunidad. 17-18. 15-19). semejantes a todos los demás. Gal 1. 1 Pe 5. que procede de dentro de la misma comunidad (cf. en efecto. como Mesías. Se les encomienda la misión. 6. Jn 15. 3. 5-9. Mt 16. Aunque originariamente empalman con el judaismo. en orden a la dirección de la misma (cf. a la disciplina de la comunidad (Hech 6. 10. 7. Hijo de Dios. Ninguna de las miserias de la humanidad se halla ausente de ella. 4-15. 6. a salvarla del pecado. 29-32. A medida que la comunidad crece van aumentando los servicios. 12. presentes en todas las comunidades. y la presencia del Espíritu (Hech 20.4. 2 Tim 4. El. cuando se trata de opiniones humanas que se sitúan por encima del mensaje. pronto se separan de él. 1-10). Con este servicio de hecho salvan ellos a la comunidad (cf. Col 2. La cárcel. 5. 1 Jn 2. Mt 5. 2 Tim 2. que. sobre la vida ordenada de la comunidad (cf. la persecución. 1-11. Se diría que es herencia dejada a la comunidad por el mismo fundador. 2 Tim 4. 60. Hech 12. por sus prácticas. Tit 1. 5. 1-3). 1 Pe 5. Vive en el mundo y se halla constituida por hombres que están en el mundo. 1-4). sobre la fidelidad de la doctrina. 1216. que la lleva por los caminos del mundo. Hay otra oposición más dolorosa aún. con lo que se asegura la continuidad en la misión. Gal 2-5). 1 Cor 15.

26-27). Jn 3. 19-20. con una vida perfecta. 38. 26. 16-17). Fil 3. Me 16. 1314. 1 Cor 15). cf. Rom 6. Este misterio es el que intentan expresar los diversos nombres con que la comunidad es designada. 22-25. 3-5. La comunidad. 7). 32). 2-30. 13. Ef 1. 3-19. 2728. Jn 15. que es fruto del mismo Espíritu (cf. La Iglesia experimenta continuamente la presencia y la acción del Resucitado en ella. 4-14). Hech 10. por la entrega (cf. 16-19. 44-48. 31). 59-60). Jn 2. por el amor. Jn 17. 5. 19. Su misma permanencia en medio de la oposición hace pensar en la existencia de un misterio en ella (cf. 2 Cor 1. Ef 2. El Señor actúa eligiendo a los miembros de su comunidad (cf. 20. Rom 8. 2 Cor 11. 15. 15. 7-12. 9. 1-10. 1-2. 11-12). Lo es. Rom 14. que es el rito de incorporación a la comunidad (cf. Hech 5. 16. el nuevo. 19-40. transformando a sus miembros de carnales en espirituales (cf.. 20-26). 4-6). 1 Cor 6. Hech 2. 1 Cor 12. 3-9. Rom 8.. como lo experimenta Pablo cuando. 8. Pues toda la obra y la acción del Hijo y del Espíritu arranca del amor del Padre. 19. 2-4. Son los «cristianos». 21). 20. Sus miembros son «los santos». 8-12. como lo experimentan Ananías y Safira. Hech 4. 6-12. Gal 5. 22-24). en efecto. Es el «pueblo de Dios». Hech 20. 13. 12. 15-17. 6. Gal 1. elegidos por Dios. Su miedo se convierte en audacia (cf. 14. el egoísmo. al comprobar que mentir a Pedro es mentir a Dios (Hech 5. Forman un solo cuerpo (cf. elegido por él y rescatado por la 141 . es el templo. 12. 16-18. 1213). Frente a la tendencia instintiva del hombre. santuario o casa de Dios. 3. 44-45 par. 6. la comunidad se caracteriza por la unión. 1 Jn 1. que acompaña al bautismo. Es la esposa de Cristo. Hech 3. 16-17. Hech 3. 33-34. 6-9). 7-12. Rom 8. 16). de perseguidores se convierten en apóstoles (cf. También aquí puede hablarse de una verdadera identificación. ha puesto en marcha todo el proyecto y lo ha realizado mediante el envío de su Hijo (cf. 1 Tim 4. se experimenta a sí misma como una creación de la Trinidad. 19-30. 9. Momento privilegiado de esta presencia y acción del Señor es la oración (cf. 2 Cor 6. 4. 12-17. 1-4). Hech 5. 17-26. 2. la fracción del pan. 33). Col 2. Heb 3. 3-7). 23). 16. 1. Por el bautismo el creyente se inserta realmente en Cristo (cf. 11. 5). 4. Ef 1. ofreciéndose ellos mismos en sacrificio (cf. 19. 33. El la edifica enriqueciéndola con múltiples dones (cf. 9-10) y del Espíritu (Jn 14. 1 Pe 2. persiguiendo a los discípulos. 16. 15-16. 7-9). 13. Lumen Gentium. 3-7). 10. 5. 21. La Iglesia nace. Fil 1. 26. Jn 20. 4. 32. Hech 8. 17-18. El Espíritu de tal manera es el alma de la comunidad que se puede hablar de una cierta identificación (cf. 1 Cor 1. 4-6. 8. Gal 1. en los creyentes (cf. y se han adherido a él. Toda agregación de nuevos miembros viene marcada por esa efusión del Espíritu Santo. pues al celebrar la memoria de la muerte del Señor (cf. a quien se entrega con amor. La designación de los responsables se realiza bajo la actuación del Espíritu (cf. 8. 1 Tim 1. 38-41. por su inserción en Cristo. destinados a darle el culto en espíritu y en verdad. 29. 12. por una acción del Espíritu (cf. 1-6). 18. Ef 5. el sufrimiento constituye para ellos un motivo de gloria y de gozo (cf. 1. 22-23). 1-10. 5. 3-4). sin pecado. Rom 8. 16-18. Jn 14. 1. se mueven por el amor a los hermanos. 1. 12 s. 11. perdonan a sus asesinos (Hech 7. porque han sido segregados. 40-41. se le presenta Jesús y le dice: «Yo soy Jesús a quien tú persigues» (Hech 9. Ef 1. no buscan su propio provecho. 28. 1 Cor 10. 13. Rom 5.. 12 s. Mt 18. Rom 1. Hech 5. 36-43. 17-26. 6-12. 28. 1-10. 1. 15. 13. 20. 26-27) la comunidad en realidad se hace uno con él (cf. 34-39). Hech 2. 3-6). El la ha congregado (cf. la división. 140 5). 4. Rom 8. que es el nuevo templo de Dios (cf. Ef 2. porque confiesan a Jesús como el Cristo de Dios. 4 b). con el Hijo y el Espíritu. 16. 1-6. a quien debe ella sometimiento y obediencia y fidelidad (cf. formado de gentes de todos los pueblos y razas (cf. 1 Cor 3. 1 Cor 11. El Padre mora también. La comunidad. En la comunidad se realizan signos en los que brilla el poder de Dios (cf. Ef 4. 52. por él viven y para él mueren (cf. 18-20). El misterio consiste en que el origen y la existencia constante de la comunidad constituyen una intervención de Dios. 13-20). Rom 1. Hech 2. y los defiende y los guarda (cf. ponen en común hasta los mismos bienes materiales (cf. 3-19. El Espíritu dirige y orienta la expansión de la comunidad (cf. en que él mora (cf. El amor del Padre. 15-16. 14. 8-10. sobre todo. como «un pueblo reunido por la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (San Cipriano. pues. 3-5. 16. Hech 9. Actúa y se halla presente en la acción de los apóstoles (cf. 9-10. Hech 2. 28). 4. 3. 28. 3-6). 2 Tim 2. También experimenta la acción del Padre. 5-11.man la comunidad aparecen transformados. Hech 11. 7). en efecto. 13. Gal 2. 14-25. el escatológico. 2 Cor 5. 16-17. 32.

Se la destruye. 23-28. la avaricia. 3 s. 1 Cor 1. pero necesita constantemente la reforma. la ignorancia. en todas las épocas. es pecadora. unido indisolublemente a él. 1 Pe 2. contra la que nada pueden ni los hombres con sus maquinaciones ni las puertas del infierno con todo su poder (cf. el error. formando unidad con él. en el perdón de los enemigos. la Iglesia prolonga en el mundo su acción salvífica. en la enfermedad. es obra de Dios. una. que una y otra vez acuden con su miseria íntima. en vida y en muerte. Rom 12. la lujuria. la idolatría. A la manera como en Cristo. Pero junto a ello. 4. 3 s. 18). Ef 1. La anima el Espíritu. Pero hay más. 27. 1 Cor 12. Todo lo humano ha existido en ella. 4 s. 8). en medio de ello. hecho realidad en tantas ocasiones. en el amor humilde de tantas legiones de hombres y de mujeres. Hech 5. como hemos visto. su Señor. en el dolor. y tentada de esclavizarlos o someterlos a su dominio. pero se complace en vivir en el mundo. e inclinada a buscarse a sí mismo. pobres y ricos. en su estímulo constante para que reemprendan la lucha. 22-23. suspira por estar con Cristo. El es el perfecto glorificador de Dios. de una obra de Dios. Rm 16. obligada a estar atenta siempre a su Señor. Todo esto. que han realizado ya aquí en la tierra la santidad. 8-13). En la fidelidad mantenida a su Señor. la superstición. la Iglesia es santa. Es el sacramento —signo que significa y realiza— de la salvación obtenida por Cristo. 12-27. LA OBRA SALVIFICA DE LA IGLESIA La Iglesia. Pero esta doble realidad crea en la Iglesia y en sus miembros una constante tensión. Ha existido la división. Heb 8. al odio. Gal 3. 18-20). como su prolongación en el mundo. No se le hace favor alguno ni a Cristo ni a su Iglesia resaltando uno con detrimento del otro. a adorarse a sí misma. a la comodidad. Toda la historia de la Iglesia es una prueba de esta doble integrante de la Iglesia. sujeta a la división. 1 Cor 6. con el que ha establecido alianza nueva y eterna. que parecían parennes. el orgullo. El resultado de esa mutilación puede ser más comprensible. así también en la Iglesia los dos aspectos son inseparables. definitivas. católica. 24). pero necesita dirigentes humanos que pueden oponerse al Espíritu. al egoísmo. Gal 3.. a instituciones. Por el bautismo el cristiano acepta 143 . Como integrada por hombres. a sus hermanos. Heb 9. en la constante obra de reforma de los hombres y de sí misma como ha llevado a cabo. pero se ve rodeada de miseria. llamada a servir a los hombres. de humanidad. 10. ha existido y brillado palpable142 mente el poder y la acción de Dios. sin esperar recompensa. 5. 16-17. Pil 4. Toda otra glorificación pasa por él (cf. a los particularismos. 39. 12.. 25. y su permanencia hasta hoy. La Iglesia continúa la obra de glorificación del Padre llevada a cabo por Cristo. en la acogida a los pecadores. y se ve amenazada de continuo por el error. la injusticia. a complacerse en sí misma. hasta el escándalo: la ambición. Se sabe divinizada. A través de ella. * * * Los dos aspectos que hemos expuesto forman la Iglesia total. en el que se unen los creyentes íntimamente entre sí (cf. la de Cristo. Mt 16. a quien ha otorgado sus bienes (cf. 2 Cor 1. está cierta de poseer la santidad. grandes y sencillos. se sabe en posesión de la verdad. Como obra de Dios. 4-8. el ansia de poder y de dominio. insustituibles. III. en el servicio abnegado y escondido de tantos hombres y mujeres. Dios ha intervenido. 15-17. teniendo para ello que morir a realidades. para glorificarle y adorarle sólo a El. 13. Dios y el hombre se han unido en perfección y unidad indisoluble..muerte de su Hijo. hasta el martirio en tantas ocasiones. entre tantos peligros exteriores y tantas dificultades internas. llevan a pensar que se trata. Ef 1. en realidad. No es la Iglesia de Cristo (cf. Col 1. 9-10. Como cuerpo de Cristo. vencedores de la tendencia al orgullo. Dios sigue interviniendo en el mundo de la historia y de los hombres de múltiples maneras. pero se deja llevar con frecuencia por los deseos de la carne. Lumen Gentium. Es el «cuerpo de Cristo». En su surgir en la historia y en su mantenerse en ella. tiene ya en sí el Espíritu. 12-15. 28-29.

1-12). para que la comunidad se mantenga fiel (cf. 32-36. Ef 3. 23. Rom 15. Los sacrificios espirituales designan toda la existencia en cuanto es una vida en el Espíritu. una manifestación de la salvación obrada en él. 13-29). 10. 48. y del que son testigos cualificados los responsables de la comunidad (cf. La Iglesia continúa también la misión profética de Cristo. 2 Tes 1. 13-15). y en este sometimiento se cumple la glorificación del Padre (cf. 7. 1 Tes 1. 1-2. para que no evacué la cruz de Cristo (cf. que anuncia su muerte salvadora. Me 16. 12). 34-43. 15. ni a sí misma. 5-7. Sacrificio espiritual es también la oración (cf. 1 Cor 10. 2 Pe 1. para que no ponga como salvador a ninguno otro. 13). 18-19. 26. 18. 11. 1 Cor 1. 17). Gal 2. 9. 4. Tit 1. 31). Rom 1. se entrega a él. y por su medio. 20. especialmente cuando es ofrecida como testimonio al Evangelio (cf. 1-7. 15-18. a ella debe interrogar constantemente la Iglesia en busca de fidelidad (cf. Le 9. Ef 1. Para ello elige Jesús a doce (cf. forma uno con él (cf. En ella. Rom 12. Jn 14. como manifiestan los signos que acompañan a la palabra. 27-37. 9-11. la prolongación o expansión de la glorificación ofrecida por Cristo (cf. la acción de gracias al Padre (cf. 11. la comunidad cuenta con varias garantías: la presencia del mismo Jesús (cf. 16. Gal 1. Ef 4. Apoc 12. por tanto. 5. Jn 14. 4-5.16.a Cristo. con todas sus manifestaciones concretas (cf. que tiene como cometido recordar y ayudar a comprender todo el misterio de la revelación de Jesús (cf. por todo lo que entraña por parte del creyente. Hech 4. Le 6. Como verdadera palabra de Dios que es (cf. La misión primera de la Iglesia es difundir la buena noticia de la salvación en Cristo. 20. se injerta en él (Rom 6. en realidad. 16). 6-7). Esta tarea glorificadora del Padre que la Iglesia realiza es. Provoca además la aceptación de esa salvación. la aceptación de la muerte. 2 Cor 5. 2 Tim 3. 1-2. y que se remonta hasta el mismo Jesús y los Apóstoles (cf. 12. ofrecida como homenaje al Padre por Jesucristo (cf. Este anuncio de la liberación no es una palabra vacía. Heb 15.18-21). sino la salvación realizada en Cristo (cf. 2 Cor 9. 1 Tes 1. 16-17). 2 Cor 4. 14-24. la presencia del Espíritu. Y al propio tiempo le salva.1 ss. Fil 1. 1 Cor 11. 2 Cor 3-4). 5. Ef 5. San Pablo tiene conciencia de la urgencia de esta tarea (cf. 14. 2 Tes 3. 21. 1 Cor 4. 20). para que no ponga otro fundamento distinto del que ha sido puesto (1 Cor 3. Col 3. 24). y que provoca la admiración y la glorificación de Dios en quien la contempla (1 Pe 2. 4. en y sólo por Jesucristo. Esta misión la autentifica Jesús resucitado en virtud del poder que le ha sido conferido (cf. Gracias a esta inserción. 16. 18-20. 2 Cor 4. 9). Jn 14. 11). la celebración de la cena del Señor. 20. 15. 2 Tim 2. 9-10. Me 16. Jn 21. 1-2. 1 Tes 2. 1 Cor 4. en unión con la muerte de Cristo. 20. Rom 10. y. 1. 10-14. que provoca la alabanza. 21. 1 Cor 6. 5). Hech 2. 1-2). El centro del anuncio en la Iglesia no es ya el reinado de Dios. 14-15. Col 1. 16. la comunidad de los bautizados es el ámbito de la alabanza a Dios. 26-27. 5-9). Y lo es. 11-12). 4-9. Lo es la lucha constante contra el pecado. 3-12. 5). 45-49). esa cadena de creyentes que se van entregando en fidelidad el tesoro evangélico que ellos recibieron a su vez. Continúa también la misión sacerdotal de Cristo como Salvador y Santificador de los hombres. Dios realiza la liberación que anuncia (cf. 6). y precisamente como su máxima expresión. 1 Cor 2. Hech 6. es palabra con poder. 1 Cor 1-2. 1-20. Como garantías visibles se halla la tradición. que es como una constante oblación de sí mismo a Dios (cf. 11). Ef 3. la unión de los creyentes y su amor mutuo. La Iglesia da gloria a Dios de múltiples maneras: pregonando sus excelencias (1 Pe 2. Me 3. y es la perfecta «acción de gracias» (cf. Mt 28. 16-20). porque lo pone al abrigo del pecado y de la muerte al ser fruto del sometimiento perfecto al plan de Dios manifestado en Cristo Jesús.. 13). 14-15. 1-5. 10. Para el desempeño de esta delicada misión. 13. Mt 28. Le 24. es de145 . se consagra a su servicio. peligro que la acecha constantemente (cf. la de anunciar la salvación de los hombres. Le 10. 16-17. 12. Hech 13. y para ello los envía (Mt 5. ofreciendo sacrificios espirituales (cf. 6. 1-13). 1 Cor 1. 18-21). con lo cual el hombre se somete al plan de Dios. Rom 15. Esta tradición ha adquirido una forma fija en algunos libros —la Sagrada Escritura—.2-2. 16. 18-19. 1 Cor 9. v. 13-15). El anuncio de la buena nueva de la liberación de los oprimidos es la primera tarea encomendada a 144 la Iglesia. 17-19). 20-21). 12-14. en que aparece visiblemente la eficacia invisible de la palabra (cf.

eir, por ella y en ella Dios salva verdaderamente hoy al hombre. En verdad el único Salvador ha sido, es y será siempre y sólo Cristo. «En ningún otro hay salvación, pues ningún otro nombre ha sido dado bajo el cielo, entre los hombres, por el cual podamos ser salvos» (Hech 4, 12; 3, 12-16). «Uno es Dios; uno también, el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, que se entregó a sí mismo para redención de todos (1 Tim 2, 5-6; cf. Heb 5, 8-9; 7, 24-25; 8, 1 -10, 18). Pero la comunidad ha experimentado que su propia palabra y el contacto físico con ella son, como en el caso de Jesús, portadores de salvación (cf. Hech 3, 6-7; 5, 12. 15-16; comparar con Me 1, 32-34; 3, 1-6; Le 8, 45-48; Hech 20, 10-12). Este poder le viene dado por el mismo Jesús (cf. Me 3, 14-15; 16, 15-20). Así, la Iglesia ejerce una verdadera liberación de esta opresión profunda que se describe como la escravitud de Satanás (cf. Hech 26, 17-18). Ella libera también del pecado, por cuanto Jesús le ha dado poder de perdonarlo (cf. Mt 16, 19; 18, 18; Jn 20, 21-22; Sant 5, 15; Hech 13, 38). Y libera de la misma muerte, por cuanto por el bautismo inserta al creyente en Cristo, muerto y resucitado, y le ofrece así participar en su misma vida, la definitiva, la imperecedera (cf. Rom 6; 1 Cor 15; 2 Tim 1, 9-12).
* * *

Este poder salvador concedido a la Iglesia, ésta lo ejerce, como ya se vio, por medio de la palabra. Y lo ejerce por medio de signos, los sacramentos. Estos signos llevan el sello de la forma humana de la Iglesia. Son externos, visibles, materiales, desproporcionados para el efecto de gracia que les está encomendado comunicar. Prolongar la encarnación de Dios en Cristo. La eficacia les viene del poder de Dios, que se expresa en la palabra que acompaña al gesto, a la acción. Son indicadores, reveladores de la intervención de Dios. Pero al propio tiempo, como la humanidad en Jesús, la oculta. Si tienen eficacia en el orden de la salvación de los hombres, esta eficacia no les viene de lo que son en sí mismos, pobres gestos humanos, pobres materias creadas, sino de la condescendencia de Cristo, que los ha elegido como instrumentos de su actuación entre los hombres. 146

Entre ellos, los llamados sacramentos de la iniciación cristiana —bautismo, confirmación, eucaristía— constituyen la intervención salvífica fundamental. Describir esa intervención y la salvación obrada por ellos sería repetir todo lo dicho hasta aquí. Recordamos sólo algunos aspectos. En el bautismo se realiza el juicio sobre el pecado del hombre. Un juicio semejante al realizado en el diluvio, en el paso del mar Rojo. El pecado queda anegado. El hombre sale salvado por el poder de Dios, que le abre camino a través del agua (cf. 1 Pe 3, 21; 2 Pe 3, 1-10; 1 Cor 10, 1 s.). Se realiza el juicio que sobre la condición carnal del hombre ha supuesto la muerte-resurrección de Jesús. Por el bautismo, el creyente se sumerge en Cristo, en su muerte. En esta inmersión el pecado del hombre queda anegado. Y el hombre surge, resucita, a una nueva existencia, una existencia en el Espíritu (cf. Jn 3, 5; Rom 6, 3-6). Así, el bautismo hace que el hombre renazca a una nueva vida, causa en él como una creación nueva, una nueva generación, surge de él un hombre nuevo, un hombre renovado (cf. Rom 6, 4; 2 Cor 5, 17; Ef 1, 9-13; Jn 3, 3-8; 1 Cor 15, 44-50). Por el bautismo se realiza la alianza de Dios con el hombre, una vez removido el obstáculo que para ella constituía el pecado. En virtud de esta alianza, el hombre pasa a ser amigo de Dios, recibe la gracia y la santidad (cf. Rom 1, 5. 7; 1 Pe 1, 10-13; 2 Cor 12, 9-11; Gal 1, 3-5; Ef 6, 23-24; 4, 13-15). Recibe la filiación divina, real, verdadera, aunque adoptiva, al insertarse en el Hijo, al recibir el Espíritu mismo del Hijo (cf. Rom 8, 14-17; Gal 3, 26 - 4, 7; 4, 21-31; 1 Jn 3, 1-3). Esta alianza trae consigo una presencia nueva, personal, de Dios en el hombre, que se convierte en templo, en morada del mismo Dios (cf. 2 Cor 6,16; 1 Cor 3, 16-17; Ef 3, 14-19). Por el bautismo, el creyente se inserta también en el nuevo pueblo de Dios y recibe inscrita en su corazón la ley de este nuevo pueblo, el Espíritu (cf. Rom 8, 1-3; 5, 5). Así, el creyente queda capacitado íntimamente para amar a Dios sobre todas las cosas y para entablar unas relaciones constantes de amor con todos los hombres (cf. 1 Jn 4, 20-21; 5, 20; 1 Cor 13, 9. 12; Col 1, 6-7; Gal 4, 8-9). Esta nueva vida, esta nueva alianza, se consolida y perfecciona con la participación en la Eucaristía. En 147

ella, en efecto, el nuevo pueblo de Dios recibe como alimento el propio cuerpo de Cristo, como nuevo y mejor maná que le fortifica para la peregrinación por la vida (cf. Jn 6, 32-33. 35. 48-49. 53. 55; 1 Cor 10, 3-11), le hace un solo cuerpo con él (cf. 1 Cor 11, 23-32; 10, 14-22). En ella bebe la sangre del mismo Cristo, la que quita el pecado del mundo, la que significa y realiza la comunión de vida entre Dios y el pueblo (cf. Jn 6; Le 22, 19-20; 1 Cor 11, 23-26). Estos signos, como todas las intervenciones de Dios en la historia de la salvación, se nos ofrecen como recuerdo de las salvaciones obradas por Dios a lo largo de toda la historia, especialmente en la muerte de Cristo. Este recuerdo actualiza su eficacia salvífica para el hombre. Pero al propio tiempo son anticipo, prefiguración y pregustación de la salvación que se hará definitiva y manifiesta cuando el Señor vuelva. Con ellos, especialmente con la Eucaristía, se anuncia la muerte del Señor hasta que él vuelva (1 Cor 11, 26). En ella se anticipa el banquete, que será la herencia del reino. Todos los signos, al tiempo que causan la unión con Cristo, exigen del que los recibe una asimilación cada vez más perfecta con él. Como él renunció y murió a sí mismo, también el cristiano debe caminar en una vida nueva, muriendo constantemente al pecado (cf. Rom 6). Debe, como Cristo, amar a los hermanos hasta entregarse por ellos a la muerte (cf. 1 Jn 3-4; 1 Cor 8, 1-12; 13; 14, 6-7; Rom 13, 8-9; Jn 15, 9-17). Esta exigencia le viene del amor que se le ha manifestado, de la salvación obrada por Dios en favor suyo.
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Así, y renunciándose a sí mismos, en muchas ocasiones hasta la muerte, la muerte violenta, o esa muerte, más costosa acaso, de cada día, han ofrecido al Padre, en unión con Jesucristo, el homenaje de gloria, la alabanza perfecta, el sacrificio espiritual. A lo largo de la historia, la Iglesia ha mantenido su impulso misionero. Ha anunciado el mensaje de la salvación por los caminos del mundo. Siempre ha habido espíritus generosos que, dejándolo todo, han ido por el mundo anunciando la necedad de la cruz. La Iglesia ha sufrido violencia por mantenerse fiel a este mensaje, enfrentándose en todas las épocas de su historia con los poderes del mundo, que quisieran erigirse a sí mismos en salvadores de los hombres, que recaban para sí el honor que la Iglesia defiende que sólo a Dios pertenece. Se ha esforzado, con todo el empeño de sus teólogos, por entender cada día mejor el mensaje que anuncia, para ver el alcance del mismo en orden a las situaciones concretas por las que atraviesan los hombres de cada época. Ha defendido constantemente, y prueba de ello son los Concilios universales y particulares que jalonan la historia de la Iglesia, una inteligencia del mensaje que no lo evacué, para mantenerlo íntegro, no sin lucha, no sin vacilaciones, perdiendo a veces en el camino a muchos de sus hijos.

La historia de la Iglesia manifiesta que esta salvación de Dios se ha hecho realidad en el mundo por medio de la Iglesia en todas las épocas. Es verdad que la intervención fundamental de Dios se realiza en el interior de los corazones, y es, por tanto, incontrolable. Allí se da la muerte y resurrección. Pero se puede observar, por sus frutos, que esa muerte al pecado, que esa resurrección a una nueva vida, ha sido real en innumerables hombres y mujeres de la historia. Algunos han sido reconocidos como vencedores heroicos. Pero son legión los que la han hecho efectiva sin ser notados más que por el Padre, que ve en lo escondido. 148 149

V CONCLUSIÓN: LA SALVACIÓN CONSUMADA

22.13 . Fil 2. dónde estaba la verdad y dónde el error. 22-26). 12. 14. 62 par.12). 20-21). El creyente de todos los tiempos repite en sí esta actitud.La salvación es ya real. El hombre debe ir obrando día a día la salvación (cf. cuyas circunstancias son desconocidas (cf. 13) y de los incorporados a él (cf. el verdadero valor de las cosas y de las personas. 2 Tes 2. 1 Tes 4. 1 Cor 16.. 45. Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. a la pérdida. el Señor Jesucristo que transformará nuestro humilde cuerpo conforme a su cuerpo glorioso. en virtud del poder que tiene para someter a sí todas las cosas (Fil 3. En la parusía se realizará una congre153 . Mt 25. la mirada siempre tendida al futuro. Jesús ha expresado su certeza de que un día vendrá en gloria (cf. Me 13. 40-41. 29. Col 3. Tit 2. 13). por la acción de la Iglesia. Pero es una realidad escondida. La Iglesia primitiva vivió con el anhelo de ser testigo de esa instauración gloriosa del reino de Dios (cf. su actitud frente a los hermanos. Me 14. 32). 1 Cor 3. 3-4). 1 Tim 6. al abandono. 10-15). Hasta que el Señor vuelva. sino también para los creyentes. Se halla expuesta al ataque. 40. 51.11. Me 13. Revelará lo que cada uno ha ido fraguando a lo largo de su vida.. Este retorno. 1 Cor 15. 25. y se revelará la victoria ya obtenida sobre todos los enemigos de Dios y del hombre (cf. que continúan la encarnación de Jesús (cf.1-3. No sólo para Cristo.5. El retorno del Señor en gloria es el último acto de Dios que confesamos en el «credo»: de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos. Este juicio manifestará lo que cada uno era en realidad. 26 par. 24. Mt 24-25). comporta una manifestación gloriosa de Cristo (cf. de donde espera un Salvador.. Comporta una dimensión de juicio: se consumará entonces..

Pondrá su morada entre ellos. la de la Iglesia. manifestación y consagración de la reunificación de los hombres divididos y dispersos por el pecado. 2 Pe 3. ni gritos. la definitiva.gación. 42-51. Y lo acelera con su anhelo que se hace oración: «El espíritu y la novia dicen: «Ven». Toda la historia. 17. «Vi un cielo nuevo y una tierra nueva. 155 . después de haber pasado por la purificación —las descripciones apocalípticas (cf. Mientras dura este hoy. el pueblo de Dios fija su mirada en ese nuevo estadio. Apocalipsis) hablan del fuego y del agua como instrumento—. Mientras llega. porque el mundo viejo ha pasado". 13-18. hambre—.1-5). a la vez que reviven en él el anhelo por la transformación necesaria del mundo en que vive (cf. 3-5). 1 Cor 15. pronto vendré». la liberación perfecta. la salvación consumada.1-10. en que el cuerpo será instrumento perfecto de la expresión de la persona y de la comunicación mutua. el creyente vive situaciones que son interpretadas como signos anticipadores de ese juicio final —guerras. persecuciones. Traerá consigo la resurrección de los cuerpos (cf. Ven. Dice el que da testimonio de todo esto: «Sí. Con la parusía se inaugura un nuevo estadio del mundo y de los hombres. testigo de este juicio que está ya en acción. 51-52). 1 Tes 4. de los hombres. «Amén. Entonces dijo el que está sentado en el trono: "Mira que hago un mundo nuevo"» (Apoc 21. ». Y el que oiga. porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron. diga «Ven. Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: "Esta es la morada de Dios con los hombres. la del cosmos. Mt 24-25. Esa situación nueva será el verdadero paraíso. 33-58). Ya no habrá noche. porque el Señor Dios los alumbrará y reinarán por los siglos de los siglos» (Apoc 22. Ve154 rán su rostro y llevarán su nombre en la frente. 20).. La ignorancia de las circunstancias es estímulo para la vigilancia.. y ellos serán su pueblo y él. 7). Dios-con-ellos. el trono de Dios y del Cordero estará en la ciudad y los siervos de Dios le darán culto. 1-30). Jn 11. 20-23) que implica la transformación del modo de existencia. y que culminará cuando el Señor vuelva. 25. reunificación que se ha hecho realidad profunda en Cristo y en el pueblo de Dios (cf. para el ejercicio del amor (cf. «Esta será la herencia del vencedor: yo seré Dios para él y él será hijo para mí» (Apoc 21. Señor Jesús» (Apoc 22. la de la humanidad. ni fatigas. Y enjugará toda lágrima de sus ojos. E n él se consuma la obra creadora de Dios. Apoc 12-19). una vez vivificado y transformado por el Espíritu (cf. no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol. en esta perspectiva. Mt 24-25.. terremotos. «Y no habrá ya maldición alguna. es. será su Dios. La certeza del acontecimiento aviva en el creyente la esperanza. 1 Cor 15. y no habrá ya muerte ni habrá llanto. Mt 24.

Presencia del juicio en la historia de la salvación. 4. 5. 8. El hombre como agente de la salvación de Dios. 4. C blico. La Eucaristía como corona de la acción sálvífica Iglesia. El hombre es salvado dando gloria a Dios. El profeta. La palabra y su eficacia sálvífica en el antiguo o e tamento. 2.CUESTIONARIO Responder a cinco de las cuestiones siguientes: 1. La Iglesia. j 3. Signos de los tiempos presentes e intervención sal 157 . 6. El sacramento de la penitencia como intervencic Dios por la Iglesia. No está en el hombre la salvación del hombre. 5. 8. La resurrección de Jesús como misterio de salvac. La liturgia y la historia de la salvación. 9. 9. 3. 2. La tradición y su sentido salvífico. La glor en la salvación del hombre. La creación como acto de la historia de la salvación La oración y su eficacia sálvífica en la historia de l Sentido salvífico de la persecución. sacramento de salvación para el mundo 6. 10. 7. salvador de la comunidad. El gobierno de la comunidad como acción sa misma. La obra de reforma del Pueblo de Dios y su sentid La revelación del misterio del hombre y su sentida TEMAS Desarrollar alguno de los temas siguientes: 1. 7.