REFLEXIONES DE ALMA LEAL.

Después de leer todo lo relacionado con la investigación y exploración del espacio, y que a través de Facebook podemos participar comentando y opinando sobre esto o aquello en los blogs especializados, nos damos cuenta que necesitamos hacernos nuevas preguntas, otro tipo de preguntas que vayan acordes a los nuevos descubrimientos. Nadie nos prohíbe hacer preguntas, y sin embargo, la falta de costumbre de participación en Foros o Debates nos hace escépticos a ello. En la exploración del espacio se nos ha mantenido medianamente interesados e informados y a nivel mundial hemos sabido y han sido presentadas ante nuestros ojos cosas que nos han dejado perplejos, asombrados, que podríamos clasificar como hitos históricos que han cambiado y profundizado nuestro conocimiento sobre las bases de los primeros pensadores Griegos, Ptolemaicos, y de la Era medieval y moderna En mi haber personal, mi estudio particular formal de 17 años desde aprender a leer y a escribir hasta terminar estudios universitarios son el colofón a un aprendizaje empezado a nivel visual, auditivo, sensorial y a largas horas del día en la infancia dedicadas a curiosear, observar, jugar, y de la noche a la luz de la luna y en contacto solitario con la naturaleza. El viento, la lluvia, el rocío de la mañana, los caballetes o libélulas, las hormigas rojas acarreadoras, las ranas, las abejas y sus panales de miel, los ajolotes, el granizo, el viento del norte, el ruido de la brisa, es decir mis horas regaladas a mi observación y juego, bases piramidales para ascender por los peldaños a cumbres de sabiduría acumulada por los que nos antecedieron en la vida. Ahora sé que no todos los niños del mundo viven esta oportunidad como yo la tuve. Pienso que por ello hoy los adultos conscientes del Planeta ansiamos comunicarnos, conocernos, compartir en fotos todo lo que consideramos digno de ello y conocer ese lugar mágico que nos atrae para saber más de otras Culturas pasadas y presentes. A través de esas fotos y de retratarnos a nosotros mismos desde el espacio nos hemos hecho conscientes de cómo luce nuestra tierra, y que el cielo azul celeste y las nubes blancas sólo nos envuelve por varios kilómetros que nos protegen como un escudo del resto de las radiaciones. Y que, porque desconocíamos esta realidad, le estuvimos infligiendo graves daños que nos acerca a un colapso de la atmósfera sana, los mares limpios, los bosques en plenitud. Pero hoy, gracias a observar el espacio y la exploración del Cosmos, pudimos retratar en retrospectiva todo nuestro entorno y ubicación en la orilla de nuestra Galaxia, la Vía Láctea, saber la edad y el nacimiento del Cosmos, en fin hoy sabemos más de lo que

pudieron saber hombres pioneros de la observación científica como Newton, Kepler, Copérnico, Galileo, Herschel, Hubble, bueno Einstein mismo. No todo lo que nos sucede en la Tierra es al mal obrar o el desatino del hombre, la naturaleza también pone lo suyo, como las erupciones volcánicas, terremotos, tsunamis, producción industrial, deshechos contaminantes (bueno esto sí es por parte del hombre y su poco conocimiento de lo que le rodea) Por ello, además de ser una sana distracción el conocernos y comunicarnos en Facebook. Hagamos de esta plataforma comunicativa el sitio donde aprendamos de los especialistas y coadyuvemos con nuestras ideas y pensamientos reflexivos a tomar medidas y hacer obligatoriedad moral las actividades encaminadas a dar marcha atrás a esta actitud depredadora de los riquísimos recursos naturales de los territorios, y a veces de territorios ajenos. Administrando para vivir, no creando y produciendo riqueza para despilfarrar y destruir. Viviendo al ritmo de la tierra que generosamente gira con nosotros de invitados y la Tierra es grande y joven, todavía le faltan otros 4,500 millones de años para morir. No hay que morirse la víspera, hay que aguantar hasta el final. FIN.