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VIVIENDO LA MUERTE EN OCCIDENTE

La sociedad occidental ante la muerte. “En nuestra cultura occidental la muerte ha experimentado cambios y modificaciones en la manera de ser concebida y vista.” (Aries. 1982:94) El ser humano, sabe que su vida física y terrestre, en un momento determinado se acabará. Este pensamiento, que cuenta con la gran duda del cuándo y del cómo la vida se extinguirá por el advenimiento de la muerte, ha marcado hondamente el espíritu humano en el transcurso de su desarrollo. La muerte ha sido por definición: “el cese de la vida”, “culminación”, “fin”, “extinción”, “destrucción”, “ruina del cuerpo”. Pero las concepciones religiosas y las creencias en el más allá, al estar tan impregnadas en el hombre, “... han influenciado y contribuido para que la muerte no sea vista sólo como el cese de la vida física, sino también como el paso a otra vida...” (Vovelle. 1985:66)

Ha sido determinante pues, en el mundo occidental, la aparición de la religión, principalmente la presencia del cristianismo desplegando e imponiendo su dogma, en la formulación de las actitudes de la sociedad ante la muerte. Sin embargo estas actitudes no siempre fueron las mismas, han variado con el pasar de los siglos.

A partir del siglo XVII, sobre todo en el siglo XVIII, el hombre ha dado un giro en la manera de encarar la muerte. Diferente de lo que sucedía en el medioevo, hubo, aunque pequeño, un distanciamiento discreto de las cosas referidas a la muerte. Este alejamiento vino pautado por una enorme convicción, mayor que en el pasado, en la fragilidad de la vida y la corrupción del cuerpo. Dicha voluntad, “...desemboca, finalmente, en una especie de indiferencia ante la muerte y los muertos.” (Aries. 1987:269)

Las noticias de muerte en un mundo en que casi todos se desvanecían, por las más diversas causas: guerras, enfermedades, epidemias, catástrofes naturales, etcétera eran recibidas frívolamente y se buscaba minimizar sus efectos o consecuencias. De ahí que Philippe Aries afirma que “quien pierde a su mujer o a su marido busca a alguien que lo reemplace cuanto antes, salvo en el caso de las mujeres incasables, o si el superviviente se ha retirado del mundo y espera su propio fin... La expresión de dolor sobre el lecho de muerte no se admite; en cualquier caso es pasada en silencio..., entre la verdadera sociedad y los verdaderos cristianos... Después del período de duelo la costumbre no tolera manifestaciones personales: el que esta demasiado afligido para volver a una vida normal tras el breve lapso concedido por la costumbre no tiene más recurso que retirarse al convento, al campo, fuera del mundo en que es conocido” (Aries. 1987:272). La muerte en la sociedad uruguaya del siglo XIX

que se produzca la “devaluación” del cuerpo por ser “receptáculo del pecado”. comida de gusanos y reducido a polvo en castigo del orgullo con el que preferí mis antojos y gustos a vuestra voluntad. ¡Oh polvo!. Según la concepción cristiana. 1987:19) De esta forma. pero la hará de un modo diferente. por lo menos hasta el último cuarto del siglo XIX.Es en este contexto que debemos entender la actitud de la sociedad uruguaya ante el fenómeno de la muerte.. Los efectos espirituales del pecado eran abolidos si el creyente no abandonaba su fe máxima en el momento “supremo” de la muerte. p.. la muerte: “Polvo eres. 1960: Romanos 6. Señor. El Uruguay del siglo XIX veía a la muerte mayormente desde la óptica de la fe católica: “Las diversas creencias en la vida futura. la muerte en este mundo es el. es un nuevo comienzo. la muerte penetró en el mundo por causa del pecado. ¡Oh disolución de todo mi cuerpo. Morir es ser liberado de las aflicciones de este mundo y del cuerpo terrenal para ser vestido de la vida y de la gloria celestial. la publicación en los diarios de lamentos por “. p. que por su muerte y resurrección deshizo la separación espiritual resultante del pecado. el ser humano no dejará de experimentar la muerte física. como un nuevo nacimiento. son.. abandono . el que mi cuerpo sea pisado... por ejemplo.” (Biblia Latinoamericana. Debido al pecado original: al desobedecerse el mandamiento de Dios el hombre quedó sujeto a la penalidad del pecado” (Vovelle. en efecto..23.” (Aries. lograba puente hacia “la otra vida”. 1960: Génesis 3.39.. 1987:392)..” (Biblia Latinoamericana. la muerte en el siglo XIX debe ser vista en el marco de una teología católica predominante. “Desde que el Cristo resucitado triunfó de la muerte. 101) Es menester entonces. La aceptación de la muerte como castigo. aunque tenga la certeza de vida después de la muerte. Por eso el cristiano esta comprometido a desear la muerte con alegría. acceso a la vida eterna. en el Cristianismo vemos el principal promotor de esta actitud en el mundo occidental” (Aries.. La muerte para el creyente no es el fin de la vida. un medio de transición para una vida plena. en una sociedad del recuerdo. El cuerpo necesitaba ser reducido a la nada como paga por el pecado. las repuestas a la imposibilidad de aceptar la muerte del ser querido. y al polvo volverás. haberse el cuerpo tantas veces separado de Dios por el pecado. sustentada por las distintas religiones. pero el alma del creyente sería salva gracias a sus buenas obras y a lo actuado por Cristo. 1985:72). 69) “Porque el salario del pecado es muerte.. “En este sentido.”: “Acepto. es un hecho que se hace público.

” (Barran. En ese sentido “. durante toda la vida se produce un adiestramiento individual. Es durante toda la vida. De esta misma forma. se encontraba rodeado por su familia. la muerte socializada hizo que su rasgo más angustioso y afligido se desgastara. todos habían tenido que asistir a enfermos graves y ver morir a más de uno de sus hijos y no solo a sus dos padres.. hacer testamento... S/d:196. T1) Por otro lado. personas desconocidas de la familia entraban en la casa para estar y acompañar al enfermo. era otro de los estadios del ser humano (en la creencia cristiana predominante uno importante). ni en la cercanía de la muerte cuando hay que pensar en ella.. se los contemplaba cotidianamente. La muerte no era ocultada. podemos decir que se moría en público: el acompañar en masa al agonizante era una especie de consuelo. tanto por el hecho de la presión de la Iglesia y la sociedad de. .” (Barran. amigos y comensales. definitivo.total de los hombres. si era necesario. la exhibición de lo macabro de la muerte no tenía limitantes. vemos que en esa época no se moría solo. Así. sino con gran publicidad. al contrario. Sd: 231. T1) La sociedad en este período se sitúa ante la muerte.. de no hacerlo sería irresistible.. El arte de morir es sustituido por el arte de vivir.” (Aries. no con una actitud de horror. Justo es que así sea disuelto quien no anheló más que placeres mundanos y seductores halagos de la carne.. social y familiar para cuando llegue ese momento. Entonces. favorece la fabricación de una coraza que banaliza el hecho porque talvez la angustia.el testamento y el viático eran los heraldos que comunicaban al enfermo y a sus deudos la proximidad del fin. como los nueve meses del embarazo son la preparación para esta vida. era una “costumbre más en aquella sociedad Bárbara”. tenían varias veces la „experiencia‟ de la muerte de los otros.” (Barran. de esta forma todos eran entendidos y especialistas de la muerte. la muerte y el duelo se vivían en comunidad. la vida terrestre es la preparación para la vida eterna. incluso cuando se le llevaba el viático (el último sacramento) a un moribundo. hediondez y soledad espantosa del sepulcro! Yo os acepto y miro como instrumento de la divina justicia. como por el hecho del viático llevado casa de los enfermos graves no discretamente. Es decir.. en su agonía. En la iglesias se hacían misas de cuerpo presente (esto pasó en Montevideo hasta 1861). es más. frecuentemente en los cementerios se avistaban calaveras y huesos esparcidos en el suelo. al moribundo se la hacia saber de su inminente fin. no es en el momento de la muerte “. Por tanto “.T1) En esta misma línea. se exhibía con gran algarabía. Y eso crea acostumbramiento. Sd:232-233.. 1987:251) Se veía a la muerte como un hecho natural y cotidiano. cadáveres y ataúdes. El moribundo. un seguro contra la angustia. de temor. huesos. como si ella fuese un hecho inconmovible.

calaveras. etcétera. en los velorios. exhibida. En muchas ocasiones. velas. etcétera eran avisados en los diarios y en los escaparates de las tiendas... puchero.. . con chocolate. hasta fines de siglo. “carruajes para entierros”. Todo regado. T1) Otro ejemplo. y seguirán haciéndolo en la medida en que. La muerte no solo era expuesta.. también era ironizada y burlada. S/d: 224. bailes. muestra clara de todo este ambiente festivo entorno a la muerte. Todo lo que la identificaba con lo majestuoso. la sociedad se iba civilizando: “La prensa exhibía tibias. la abundancia de bebidas. la burla evidente en el entierro que muchas veces eran comparables con carnavales. la fiesta. “cajones de toda clase a precios equitativos. Las cocherías avisaban toda su mercadería por los diarios: “carros fúnebres”. en palabras de Barrán. etcétera aparecían habitualmente en los periódicos y revistas de la ultima década del siglo XIX. ilustraciones sobre la muerte. es el hecho de que en los periódicos. sobretodo en campaña. candelabros”.. los asistentes eran invitados a comer a la casa de duelo o un almacén próximo. en grabados que acompañaban los avisos mortuorios. actitudes que de alguna manera intentaban restarle poder desde la aparente frialdad hasta la risa. “.Día de los muertos en México. los amigos y parientes era invitados con mates amargos y dulces. cantos.. libre y abierta. los avisos fúnebres aparecían confundidos junto a avisos comerciales y a noticias de carácter social. simbologías. sumado a coqueteos. con „libaciones‟ de caña. iconografías. “cajones. y los objetos fúnebres –ataúdes. paños e invitaciones”. “buenos y cómodos carruajes de lujo”. necrologías. lo triste y lo respetable cedió paso a ceremonias. Sd:109. bizcochuelos. eran los „almacenes de bebida‟ que se ubicaban frente a los cementerios el día de los difuntos. coronas. etcétera. Dibujo del siglo XIX La cotidianización y banalización de lo macabro llego a tal punto que. T1) Se podría decir que había un nexo entre la muerte y una forma de vivir alegremente la vida. crespones. el juego.” (Barran.” (Barran. después del sepelio. las revistas literarias contenían casi siempre artículos o cuentos macabros.

El mundo burgués haciéndose valer de su poder. . 1987:393) En una ‘sociedad nueva’. en el siglo XIX. De esta forma. la muerte pasa a inspirar un respetuoso temor. y ellos se tiñeron con el miedo que de ella comenzó a manar.” (Aries.. respeto y seriedad se asociaron e identificaron.. la visita a la casa del muerto es algo así como una visita al museo. ganó espacio a su lado el decoro y al dignidad. se le adosaron ideas tales como lo terrible e irremediable. de que la muerte no es el fin del ser querido. algo más que la participación habitual a una ceremonia social ritual. la muerte ganó el poder ajeno al respeto y la seriedad. Débora Arango. se elabora un nuevo código de lo decoroso e indecoroso en relación con la muerte. el baile. comida y fiesta porque se creía y se aceptaba casi sin problemas el hecho de que los niños se salvaban inmediatamente y una vez en presencia de Dios intercedería por sus deudos y conocidos.” (Aries. Por presión de las clases sociales poderosas y por una serie de medidas gubernamentales. A la vez que se erradicó de la muerte el juego y la “romería”.. La muerte de un niño (quienes eran considerados angelitos) era motivo de festejo con bailes. Creían que se transformaban en ángeles puros. “. enemiga de todos los hombres. Se acentúa una concepción. al cese de los goces terrenales y por tanto terrorífica. impregnó en la sociedad su propia concepción de la muerte vinculada a lo invencible. es decir. la muerte logra otra imagen. Comenzó una repulsión por lo que la rodeaba: el juego... Muerte. De esta forma busca eliminar los restos lúdicos que las ceremonias de la muerte aún contenían. Es hermosa. no es ni fea ni temible. la risa. transfundiéndose mutuamente sus virtudes. de origen cristiano."Celebración de la muerte de un niño".. y la muerte es bella. una ‘muerte nueva’ Con el paso del tiempo la muerte comienza a tener un nuevo tratamiento y tomar una nueva función. es asistencia a un espectáculo reconfortante y exaltante. Se fue acentuando la seriedad de la vida y el temor a perderla. 1987:393) La presencia en el lecho de muerte es. por dura que sea la pena del superviviente “.

.ocultada al moribundo... la muerte no debía ser anunciada nunca. Negación que también ocurría en forma de rechazo de la misma inmersa en la cotidianidad. todo lo que la recordaba como hecho natural y normal. tanto en la vida como en el arte o en la literatura: se oculta bajo la belleza. es decir. T2) La esencia de los dos actos es la misma: confiar en que el desconocimiento y la ignorancia del fallecimiento. 1987:393) De esta forma lo bello pasa a ser lo central. De esta forma la muerte va a tomar una característica de inexpugnable. “. el arte es puesto al servicio de la negación de la muerte.. ocultada a sus familiares. negando la muerte. la muerte no es ya muerte. tan artísticamente bellos como los cementerios. desdramaticen la situación.. La iconografía de la muerte y el lenguaje usado a la hora de hablar de ella fueron también formas de encubrimiento y alejamiento. alejándola y logrando su pronto olvido. Entonces. por ejemplo. Así. Esta nueva mentalidad crece no solo por un consenso social. convertidos en parques de paseo. Sd:265. es una ilusión del arte. en el cementerio. que la sensibilidad „bárbara‟ había permitido exhibir. lo cual significó una contribución para el alejamiento de la muerte de la convivencia diaria. era por medio de su silenciamiento.. es decir. un acto de mal gusto y sobretodo una total falta de sentimientos. ahora la sociedad intentará alejarse de ella. incluso busca mejorar su presencia. debía ser “.. impidiendo su anuncio” (Barran. reservada. Otra de las “formulas de negarla”. se prohibieron las misas de cuerpo presente. cambió el lenguaje de . Comienza un proceso donde lo macabro es ahora señal de falta de sensibilidad. de ser exhibida pasa a ser oculta. le teme. y se reserva tras la belleza y la magnificencia. T2). revestidos con forros de raso violeta. de una muerte antes presentada macabramente. Aparecen también los carros fúnebres de gala que se destacaban por ser obras de arte andante.. de guardar un “silencio sepulcral” en torno al hecho... S/d: 268. se elude lo macabro buscando una asociación con un arte Renacentista: “. aparecen los ataúdes elegantes de ébano o jacarandá. La muerte ha comenzado a ocultarse a pesar de la aparente publicidad que la oculta en el duelo. rechazándola con horror y repugnancia” (Barran.Se logró dejar de lado la espiritualización de la podredumbre de la carne en descomposición. era tenido como muestra de insensibilidad.” (Aries. sino también porque es antecedente y causa de una considerable disminución de la tasa de mortalidad.

Hacia mediados del siglo XX aparece una nueva manifestación en los sectores económicamente llamados altos y aburguesados de la sociedad uruguaya (a decir de Vovelle. Sd: 283. el duelo es una enfermedad. y sin que se confiese siempre. Asimismo.. “.los diarios y revistas. se va a incrementar: la muerte en los hospitales. la habitación del moribundo ha pasado de la casa al hospital. la crisis de lágrimas se convirtió en crisis de nervios. un hecho que tal vez antes no hubiese sido tolerable. continuó por lo general desarrollándose en el seno de la familia. entonces.” (Aries. ahora si. este último ha ofrecido a las familias el asilo en que estas han podido ocultar al enfermo inconveniente. 1987:466) Entonces la actitud social ante la muerte definitivamente cambió. el fin de todo. “finado” y “restos mortales”. el papel cumplido por los médicos en ese proceso de ocultamiento fue muy importante.. aunque la asistencia al velorio y al entierro quedó reducida a los familiares. vecinos y amigos más íntimos de la familia.. se ha expulsado a la muerte del hecho y del transcurrir cotidiano. En la ciudad todo sigue como si nadie muriese. la gente recurría más a estos recintos por cirugías o por análisis en los nuevos aparatos tecnológicos de la época.. y quien lo demuestra prueba la debilidad de su carácter” (Aries.” (Aries. es decir. Entonces se comenzó a impedir la entrada a las personas que no eran consideradas necesarias. utilizando palabras más “cuidadas” para referirse a la muerte y a los muertos. existía una queja constante en torno a la cantidad de gente que invadía la sala de los moribundos y tenían contacto con ellos.” (Barran. 1982:100) . el hospital se transforma en más “familiar” y “normal”: “Llevaron con mayor frecuencia al enfermo grave a vivir en el hospital. porque el “todo” era el individuo. y también su expresión demasiado insistente y lánguida. Además. “La desaparición de un individuo no afecta para nada ya en su continuidad. a esta sala. A partir de entonces... en la sociedad desde principios del siglo XX. ejemplo son: “último suspiro”.. son de naturaleza morbosa. en las partes más individualizadas): se buscó la intimidad en la medida en que se escapaba al exhibicionismo de los sentimientos: “. es decir. contagiándose enfermedades e impidiendo el trabajo médico. Cambio convenido por los progresos en la medicina y la posibilidad de llevar tratamientos médicos en los hospitales mismos.. En ese sentido.. Aunque con la excepción de las personas de renombre y famosas. esta reducción del destino a lo personal dio a la muerte posiblemente más poder y capacidad intimidatorio porque ella era. que ni el mundo ni ellas mismas podían ocultar ya. T2) Se logra una convicción de que la manifestación publica del duelo. es decir. 1987:474) La muerte.

debe ser entendida como una Construcción Social e Histórica. lo cual debe entenderse como un intento de la gente de superar el terror que le causa morir. En este siglo se produce un gran avance de la tecnología de la salud y aparecen los cuidados intensivos que posibilitan prolongar la vida a pacientes que. la muerte.El nuevo velorio La muerte es concebida como el límite infranqueable e invencible para el individuo. tomando en cuenta que la representación y las actitudes del hombre ante la fallecimiento de otros (costumbres. Sin embargo. y sin duda no representa otra cosa que su primera etapa” (Aries. la muerte se convirtió en tema de punta de la “nueva historia” francesa .. hoy en día. creencias. siempre y cuando se tenga claro que ésta dependerá. ya que el agonizante no podrá estar acompañado de su familia. Anteriormente. se ha convertido en el más terrible y angustiante poder. “Un tipo absolutamente nuevo de morir ha aparecido en el curso del siglo XX. que por todas sus implicancias culturales particulares. hoy el hombre teme al exceso de saber y se ve obligado a colocarle límites. ritos) han sido muy diferentes en distintas épocas y en distintas sociedades. ‘Ya no se muere como antes’. en la actualidad. al. En efecto. por otro modifican los límites de la vida y muerte: de la forma de morir. de no ser por estos cuidados morirían. Hacia finales de 1970. aunque se busca ocultar su presencia. et. desapercibidamente. los historiadores habían estudiado la muerte por el lado demográfico y con métodos cuantitativistas (con Chaunu a la cabeza) (Febvre. y como un hecho biológico e individual. mitos.. Su realidad fue admitida. más que en cualquier otra época. campo que derivaba hacia la historia de los procesos ecológicos. .. Este terror “. 1987:465). ha aumentado en la medida en que las personas tienen conocimiento de experiencias de enfermos que mueren en condiciones que quisieran evitar para sí mismas” (Aries. Y así como en otras épocas el miedo era por el “no saber”. se intenta que pase sin ser notada. Esta “nueva historia de la muerte”. Al momento que tiene el poder de aniquilar la vida.. Entonces. 1987:480). existe el anhelo por conseguir una muerte digna. Poco después se convertía en objeto de un nuevo campo de investigación: la historia de las epidemias y de la mortalidad. esta concepción sin duda está fuertemente vinculada con la medicalización y cientifización de la vida que antes mencionábamos (de la salud y la enfermedad) y por ende de la muerte. tiende a verse como un dato objetivo.. “. como la llamó Emmanuel Le Roy Ladurie. adoptó un punto de vista antropohistórico. 1974:233). estanco e indiscutible. Estos avances científicos que por un lado prolongan la subsistencia. Pero considera que no debe abandonarse el ideal de lograr una muerte digna. 2002:6). “la muerte es mucho más que una cuestión médico científica” (Gala León..

Desde esta perspectiva. al. 1987:377) . de que las personas elijan. que niega la muerte. que la muerte no es su asunto". por tanto. 2002:16): así. Pero tampoco puede esperarse consenso en este punto porque el sentido de la dignidad es subjetivo y. o bien le hacen frente. 1998:12). nos impide prepararnos para enfrentarla y reflexionar sobre lo que puede sucedernos al final de la vida. sin que nadie lo note. para otros. en la medida de lo posible. Así por ejemplo. habrá individuos que consideren inaceptable vivir dependiendo de otras personas para satisfacer todas sus necesidades. cuando son irreversibles. lo insoportable será padecer terribles dolores u otros síntomas físicos muy molestos. por no querer saber de la muerte. El ideal es desaparecer disimuladamente. de las personas que nos rodean o del personal que nos atiende. precisamente por eso. diferentes personas querrían evitar por considerarlas indignas. puede variar significativamente entre diferentes personas. en la sociedad occidental hemos permitido que la muerte recupere sus viejas características porque abandonamos los recursos que servían para “domesticarla”. “Ahora. socialmente compartida. quienes reconocían en la muerte una fuente de dolor y angustia y. Como nos dice Aries: "los hombres o bien intentan colocarse al abrigo de la muerte. Esos de los que se rodeaban nuestros antecesores. en un enfrentamiento silencioso. se preparaban y apoyaban para encontrar consuelo ante ella. “El principal obstáculo que tenemos en la época actual para tener una muerte digna proviene de nosotros mismos. 1987:375) del hombre masa moderno siempre paradójicamente. lo intolerable será encontrarse conectados a máquinas para sobrevivir. Pero es igualmente cierto que otras personas podrían aceptar estas mismas condiciones y no les resultarían indignas. 1998:12) "Una muerte decorosa – Una „despedida digna‟" Como diría Philippe Ariès (1982). al. 2002:8) Es muy difícil dar una definición de muerte digna.” (Cruz. Parecería más fácil definir este concepto por su opuesto: decir qué se entiende por una muerte indigna. “La „discreción‟ es la versión moderna de la dignidad” (Gala León. como se ponen al abrigo de una bestia salvaje en libertad. la muerte debe ser silenciosa y no debe crear problemas a los supervivientes.” (Gala León. (Aries. sin el auxilio de una sociedad que ha decidido de una vez por todas. esta muerte deshonrosa es la que se vive en contra de lo que uno elige. pero están reducidos únicamente a su fuerza y a su coraje. Esta es la actual “dulce muerte” (Aries.más que nada. et. Estos son algunos ejemplos de formas de vida que. su propia muerte. a la mentira y a la simulación cuando se hace presente” (Cruz. Se explica por una actitud.solo. et. Hemos construido un círculo vicioso que nos vuelve cada vez más torpes para acompañarnos y nos deja más solos con nuestros temores. recurrimos al silencio. para otros.

etc.. nuestra época. de la salud y de los jóvenes.. la medicalización de la enfermedad. • Individual: Pasa de ser un espectáculo público a ser un acontecimiento privado. y que en muchos países del mundo a tenido un crecimiento vertiginoso. 1994:55). siempre es una sorpresa. • Es negociable: La negación de la muerte lleva directamente a la necesidad de que “alguien se ocupe por mí” nace todo un negocio en torno a la muerte: ~ Servicios completos de velatorios: que evitan llevar el cadáver al domicilio. 2000: 267) Ejemplo del negocio de la muerte .. ocultarse.. “La muerte ha sido excluida de la sociedad moderna.. et. un “lugar para que usted y su familia compartan”. íntimo. y superarse rápidamente... o apenas rodeado de sus familiares más cercanos. “Algunas de las causas que pueden explicar esta individualización de la muerte son: la urbanización. ~ Cremación: “. al. individual y privada como su decisión”. Ahora la muerte viene a interrumpir el único sentido fuerte que tiene la vida moderna: la juventud y la duración de esta (profundizaremos en este tema más adelante). Más que temerle le parece injusta.. se ofrece. et.” (Pérez Sales. Entonces.. La muerte no puede ser socialmente pensada ni hablada” (De La Rochefoucauld.. la negación de la muerte. detesta por eso mismo la muerte” (Aries. El hombre moderno muere en el hospital solo. “. podemos destacar tres características esenciales de cómo en Hombre vive la muerte: • Negación: La muerte aparece como un fracaso de la técnica y del modelo del hombre moderno que “todo lo puede”. ~ Cementerios privados: que se ofrecen promocionando: “Una solución definitiva y a su alcance”.. y como tal se transforma en un hecho clandestino que debe disimularse. cuando encuentra ese límite no puede otra cosa que negarlo. un accidente. “que ha hecho de la glorificación del cuerpo.. la tecnologización. 1982:396). La única manera de hablar de la muerte es negándola. obscena.En esa misma línea.”. al. También ofrecen (venden) „el descanso eterno‟: “Adquiera su espacio en . como solución definitiva. la simplificación de los ritos y la ruptura de los lazos sociales” (Pérez Sales. llevándolo a velatorios ya preparados para “la despedida”. 2000: 262).

menos aún.. al. en su mayoría. et. et. “para un hombre medio resulta difícil creer el dato de que al día mueren en el mundo unas 500. podemos encontrar ciertas características sociales actuales (pos-modernas).De esta forma. y menos aún la propia” (Pérez Sales... . que son el germen y fundamento de esas conductas: El aumento de la esperanza de vida: lo que ha traído el corolario de quitarle cotidianeidad a la muerte.” (De La Rochefoucauld. 1994:85). „anormales‟” (Aries. El culto a la juventud: vivimos en una sociedad en la que los medios de comunicación nos bombardean una y otra vez con el paradigma y modelo de gente a imitar: “jóvenes y guapos. que ha sido desterrado del hogar y catapultado a la fría conveniencia aséptica del hospital convirtiéndose en una muerte “solitaria y deshumanizada”. Pero esto difícilmente se puede conseguir si.000 personas” (Gala León. son veladas en ellas.” (Gala León. faltos de modelos a imitar o seguir. et. Una menor mortalidad aparente: nuevamente. huérfanos del necesario aprendizaje social que nos debería modelar para poder afrontar nuestro final. han desterrado la muerte. Conclusión. 2000: 268). que no puede verse en el seno familiar. nos preguntamos: ¿por qué esta actitud? A fin de responder esa pregunta. en la creencia de que así la muerte no nos alcanzará. Algo de lo que no se puede hablar. ya no se ven entierros por en medio de las calles de la ciudad con su ritual pausado y a pie.. viejos. las personas mueren lejos de casa y. 1982:300). la mortalidad infantil casi ha desaparecido y las guerras y genocidios son normales y muy lejanas. Además. los medios de comunicación. En este ambiente. al. 2002:17)... “apuntalándose así la íntima fantasía o coqueteo con la inmortalidad. enfermos y pobres son marginales. oculto y ocultable. de hecho. a lo sumo. Esta fantasía colectiva ha devenido en una especie de delirio de inmortalidad. nos encontramos indefensos ante la muerte. 2002:33).. al. Una menor preparación o “educación para la muerte”: como sumatoria final de todo lo anterior “. que hace incluso apartar a los cementerios del medio urbano. “nos vende” un mundo donde ya no hay epidemias mortíferas ni hambrunas. pocas ganas quedan para pensar en algo de "tan mal gusto" como es la muerte. la muerte y los moribundos se consideran algo vergonzoso. “En este marco. como ya dijimos antes. tan solo mueren los demás y nuestra propia muerte „larga me la fiais‟..

científicas. respuesta apropiada a sus necesidades nuevas. surgiendo tantos equívocos y contradicciones que hacen el carácter esencial de su actitud frente a la muerte. y al morir. 1983:175). La muerte en Occidente. que sustituyen los antiguos velatorios del hogar. desde que el Hospital pasa a ser la Institución reservada para morir. de todos nuestros más inconfesables temores y la hemos desterrado.En conclusión. según el momento histórico. podemos diferenciar en Occidente. a las prefóbicas del sinvivir por su temor y a las fóbicas de su negación. pero incapaces aún de hacerse dueños de ella. actualmente. Ed. sin embargo en las sociedades posmodernas es difícil afrontar su mera idea. Ante ella. apartándola de nuestra existencia. de modo que las actitudes hacia ella han sufrido un proceso desadaptativo. De este modo hemos comenzado a alejar. 1987. traduciéndose en un cambio radical en la conciencia e información sobre la propia muerte. “retrocediendo de la mano del “progreso” de las actitudes saludables del afrontamiento y la aceptación. P. religiosas y. El hombre ante la muerte. 1982. 1998:18) Así. * BARRAN. Ed. 2 vol. Entonces. en el que es aceptada como parte natural de la existencia y otro. con el orgullo y el acatamiento. eliminándola incluso de nuestro lenguaje (no sea que la atraigamos al nombrarla). Historia de la sensibilidad en el Uruguay. A fin de cerrar el presente apartado. Ed. con el precio de su existencia terrestre. e incluso a ocultar la muerte construyendo edificios destinados a velatorios. Barcelona. Montevideo. a lo largo siglo XX. P. 1987:55). podemos decir que la muerte siempre ha sido objeto de profundas reflexiones filosóficas. se enfrentan con distintos ojos la llegada de la hora final. Madrid. es decir. . los hombres.” (Vovelle. buscan en las ficciones ideológicas a su alcance. Bibliografía para saber más del tema * ARIES. en cada época se muere de manera diferente. dos momentos en la vivencia de la muerte: uno previo a su Institucionalización Hospitalaria. sacándola de nuestras casas. Sd. nada mejor que citar la conclusión de Vovelle en su estudio sobre la muerte: “El miedo y a la Humanidad se mezclan. o relacionados con ellos. descubriendo la idea de su propia muerte. En las últimas décadas hemos otorgado a la muerte. J. * ARIES.” (Cruz. “cada sociedad tiene la muerte en la que cree” (Aries. Argos Bergara. Taurus. Banda Oriental.

Edhasa. J. 259-271 * VOVELLE. * VOVELLE. Gamo Medina. E. 1985. * PÉREZ SALES. Sea como sea. de quien fuere y bajo cualquiera de sus circunstancias. 1960. México. 1983. 1994. palabras. Nº 30. Ideologías y mentalidades. M. una percepción. Ariel. muchos dirán que el mundo ha cambiado su forma de ver la muerte en directa proporción a como a cambiado su visión de la vida. Barcelona. una especie de carácter reflexivo que sirve de cascarón para este trabajo. en todas las épocas. I. RAJA HERNÁNDEZ. Ed. 1998. Actitudes ante la muerte y el duelo. la muerte. * CRUZ. sentimientos. 1974. nº 3. ya sea como una costumbre inevitable o como una tragedia dolorosa. F. Gallimard. siempre ha dejado. a continuación hay comentarios y aportes de compañeros para criticar y opinar. GONZÁLEZ INFANTE. Barcelona. M. M.J. GUILLÉN GESTOSO. P y R. Mas bien. 2000. C. volumen 12. VILLAVERDE GUTIÉRREZ. LUPIANI JIMÉNEZ. de Ciencias de la Salud (UCA). * DE LA ROCHEFOUCAULD. Combates por la Historia. Transfiguración de la Vida. pp. ni nadie nos intenta iniciar desde niños en los diversos significados de la muerte. L. * FEBVRE. con los años. . Morir como tantas otras cosas de la vida se transforma en un conocimiento. La mort en Occident. Sociedades Bíblicas Unidas. Más allá del rito: la construcción social del sentimiento de dolor. Apuntes y discusiones Nadie nos enseña a morir.* Biblia Latinoamericana. Madrid. Duelo: una perspectiva transcultural. Universidad Católica de Chile. que se va a aprendiendo en el camino. Ariel. LUCENA. La Muerte. En: Cuadernos de Medicina Forense. Valera. I. 2002. Octubre 2002. pp.U. Ed. Máximas. R. cada uno va captando señales de su alrededor. M. En: revista Psiquiatría Pública. En efecto. Editorial Clínica : Editor. Santiago de Chile. Una revisión conceptual. F. SÁNCHEZ y Mª C. 12-16. va formando su propia manera de ver y concebir la muerte. Paris. señales. * GALA LEÓN.

la pena de muerte. temas con hondo trasfondo religioso. y esto ha llevado a que la muerte haya ampliado sus derivaciones. y esto sucede cuando ese nuevo dios que juega con la vida y muerte de los humanos “no tiene solución” para nuestros padecimientos. Nuevas enfermedades. se busca que lo cotidiano no sea “manchado” por la muerte. o por lo se preocupa más en como llegarán a “sus últimos años”. La tecnología ha cambiado la forma de morir pero también de . Los vaivenes. y nos a puesto ante los ojos la concepción de que la casa es el sitio donde se vive y no donde se muere. han hecho que el cuerpo pueda llegar a tener tiempo de caducación. al suicidio silencioso. conocimientos más profundos de nuestro organismo. y en este sentido el cristianismo a contribuido a que millones de personas hayan muerto con un sentido de “continuidad” aliviador. La muerte transforma en mártires a los hombres como a sus ideas a sus ideas. han dado paso a la muerte en soledad. sicológicos y espirituales. al amigo. Podríamos decir que. y es de allí que la medicalización sea considerada la principal causa de la mayor parte de los cambios que la muerte ha tenido en los últimos siglos. ni del no sufrimiento en la eternidad. El duelo no comienza el día de la muerte sino cuando la medicina dice “no hay solución posible. al asesino a distancia. esa inestabilidad congénita con la que se vivía en el pasado. pues el fallecimiento de los líderes y/o los héroes no han sido tomadas como la de sus ideas. ahora la agonía puede ser más larga (personas han estado años en estado de coma inducido) pero por mucho menos dolorosa: se ha paleado el dolor del enfermo pero se ha confinado a la familia. límites físicos. anatomía. aquel al que el cura le daba la extremaunción. el aborto y el suicidio. La guerra cara a cara (“la de sable en mano y carabina a la espalda”). y hasta los ideales. ese vivir al borde del abismo. y otras diversas formas de muerte honrosa. sino como una continuación eterna que debe de ser concebida como una herencia. ahora la gente se desvela más por ella. La medicina moderna juega con ese delgado y complejo límite. a una agonía aún superior en padecimientos que el del propio enfermo. sólo cabe un milagro” o afirma “es irreversible”. aunque en realidad lo que se juzga es la incapacidad del Hombre de interceder entre el humano y la muerte (lo desconocido).La religión ha cimentado desde hace siglos una especie de “ilusión espiritual” en el mundo occidental. el amor. el no pensar que hay algo más allá haría (para muchos) insoportable la muerte cercana. ese parece ser el mensaje. La vida ha expandido sus límites. que es la de hacer creer que luego de la muerte existe “otra vida”. que ha transformado las formas de afrontar las pérdidas físicas. como si la vida nunca dejara de ir hacia delante. la defensa del ideal con el cuerpo. por lo tanto debe de responder a una voluntad natural y no a un mandato terrenal. Se ha modificado la agonía del moribundo. que no nos habla del más allá. sino que nos intenta afincar la idea de no dolor en vida. Nos ha dado un lugar donde morir (el hospital). Pues no es lo mismo tener una idea abstracta que alguna vez moriremos y la de saber realmente los límites de nuestra vida. al menos. La sociedad juzga en la actualidad temas tales como la eutanasia. la defensa del honor a duelo. de no sufrimiento ante la muerte. Por otro lado. la medicina y la tecnología han creado sin embargo una “ilusión física”. ha sido sustituida por una especie de máscara de seguridad que es la medicina moderna. de falsa seguridad.

y reportó que el cuerpo humano perdía 21 gramos en el momento del fallecimiento. que los cadáveres eran llevados a “hospitales para muertos” donde se les vigilaba a la espera de señales de putrefacción. Nacimiento de la morgue El 80 por ciento de los ciudadanos de los EE. puede desecar tu cuerpo en nitrógeno líquido. Su reducción puede provocar súbitos espasmos musculares. Desde 1951 ningún estadounidense ha muerto de viejo. y hasta cierto punto lo ha transformado en una circunstancia que aunque más compleja. o “fase agónica”. “criar malvas” y la mejor para un fanático de Star Trek: “dormir con los Tribbles”. cuando en realidad es falso. tal y como quedó evidenciado en la fosa de Atapuerca (España) donde a 14 metros de profundidad se encontraron los fósiles de 27 homínidos de la especie Homo heidelbergensis. existen al menos 200 eufemismos para la muerte. hecho este que ha despersonalizado el asesinato. Ese fue el año en que el gobierno eliminó esa clasificación de los certificados de defunción. . En 1907 un doctor de Massachusetts llevó a cabo un experimento con una “cama para morir” especialmente diseñada. Nunca digas morir. Desde entonces ha sido ampliamente asumido como un hecho. 09 | Septiembre 2006 La práctica de enterrar a los muertos podría datar de hace 350 000 años. Enterrado vivo: en la Europa del siglo XIX existían tantas evidencias anecdóticas de personas vivas que eran declaradas muertas erróneamente. Si puedes hacerlo aquí… En la ciudad de Nueva York se cometen más suicidios que asesinatos. Afirman que este “enterramiento ecológico” se descompone en 6 o 12 meses. es la falta de oxígeno. o lucha.matar. negarla. o simplemente que pase inadvertida. hace que la muerte siga manteniendo crueldad pero haya escapado del vínculo “cara a cara”. y sellar al polvo resultante en un ataúd biodegradable elaborado con harina de maíz. incluyendo “pasar a mejor vida”. 27 No.UU. un posible antecesor del Neandertal y del humano moderno. Alternativamente. Forma de ocultarla. derivada de la palabra griega “agon”. una empresa sueca llamada Promessa. Morir de viejo se ha convertido en una especie de personificación del ideal de muerte. La causa de muerte. pulverizarlo con vibraciones de alta frecuencia. Cosas que no sabías de la muerte Por Lee Aundra Temescu DISCOVER Vol. ahora muchas veces se mata a personas que están a cientos de metros. en todos los casos. Esperando para exhalar. mueren en un hospital.

Se estima que 100 000 millones de personas han muerto desde que surgieron los humanos. .