LA EDUCACIÓN REQUERIDA EN LA TRANSMODERNIDAD Dr.

Mauricio Villabona G A manera de inicio El presente ensayo pretende discernir entorno al tipo de educación requerida no tanto en la postmodernidad, sino en los tiempos actuales, donde el impacto de las Tecnologías de Información y Comunicación, junto con la globalización y el cambio constante, la incertidumbre, el caos y la variedad de perspectivas, constituyen un nuevo escenario, para algunos denominado la Transmodernidad. Mi aporte va direccionado a la educación universitaria concretamente. El ensayo presenta una parte inicial en su desarrollo centrado en los conceptos: Modernidad, Postmodernidad y Transmodernidad, posteriormente se direcciona a los avances tecnológicos y su incidencia en la cotidianidad del ser humano, luego nos vamos a pasear por los requerimientos de esta nueva sociedad frente a los cambios sociales, políticos, económicos y culturales fruto de la presencia de estas fuerzas, para finalmente tratar de expresar mi postura, inmersa en esa trama de significados y sentidos, con la que pretendo aportar elementos en mi

proceso de formación dentro de la asignatura Gestión de la educación, de la Maestría en gerencia educacional.

El camino recorrido Considero que antes de tratar de comprender los elementos fundamentales de la educación necesaria en estos nuevos tiempos, se requiere de aclarar unos conceptos, que cada día se utilizan con mayor frecuencia, algunas veces con sentidos diferentes a los que en realidad tienen, se trata de la modernidad, la postmodernidad y en mi caso incluiré la Transmodernidad, ya que estoy plenamente convencido que estamos en otra época, estos elementos de tipo paradigmático, considero que en la actualidad conviven e inciden directamente en los procesos educativos. Iniciare citando a Echeverría (2004), quien después de una brillante exposición de la cosmovisión medieval, describe los principios constitutivos de la modernidad,

refiriéndose a ella como la confluencia de varios elementos originados en la Europa de los siglos XV y XVI, bajo esta cosmovisión se reconocen aspectos importantes desarrollados anteriormente, pero también se nutre de un conjunto de

transformaciones de diversos tipos: políticos, sociales, culturales. El autor anteriormente citado argumenta que el punto de quiebre entre la cultura medieval y la modernidad es la crisis de autoridad que sufre la iglesia, en los órdenes intelectual y político, recordando que la semilla que generó dichos cambios se desarrolló dentro del seno de la misma iglesia. La modernidad era un gran paso en su momento, ya que desarrollaba una concepción diferente del conocimiento, incluía la veracidad y validez de este, por encima de cualquier autoridad que estuviere por fuera del ámbito concreto del conocer, ni las tradiciones culturales, ni las instituciones sociales podían establecer autoridad para definir la verdad. Echevarría (ob.cit.) sustenta que la modernidad prescindía de la fe y de cualquier apoyo externo, dando a la duda especial importancia. Al respecto Capra (1998), sostiene: en los siglos XVI y XVII se presentó un cambio de la visión medieval, la cual se soportaba en la filosofía aristotélica y en la teología cristiana, pasando del pensamiento dogmático de la edad media al escepticismo en la modernidad, siendo la duda su principal herramienta y fundamento. Es el paso en el campo del conocimiento de la teología, que predominaba en el medioevo a la influencia de la ciencia, en la filosofía de la metafísica a la epistemología, de la preocupación por los problemas del ser a darle importancia a los problemas del conocimiento. Estos cambios de acuerdo con el autor anteriormente citado, fueron originados por los descubrimientos de la física, la astronomía y las matemáticas, algunos eruditos la llaman revolución científica, en ella sobresalen los nombres de Copérnico, Galileo, Descartes, Bacon y Newton. Galileo aporta un proceso de exclusión de la cualidad de la ciencia y la limita al estudio de los fenómenos medibles y cuantificados, sin embargo a pesar de sus grandes aportes nos ofrece un mundo muerto, donde los sentidos, la sensibilidad, la estética y la ética no se tienen en cuenta.

Descartes es quien crea el método de pensamiento analítico, con él se pretendía desmenuzar, los fenómenos complejos en partes, para su comprensión y a partir de las propiedades de estas llegar al funcionamiento del todo. El universo para él incluyendo los organismos vivos era una especie de máquina, que podía ser entendida, analizando sus partes más pequeñas. Para Galileo y Descartes esta máquina perfecta era gobernada por leyes matemáticas exactas, aspecto que se logró con la mecánica newtoniana. Para Rodríguez (2004), la modernidad se caracteriza por la cohesión, la

unidad y la afirmación y la denomina la tesis en términos del pensamiento hegeliano, adicionalmente se caracteriza por tener un sujeto actuante, el cual está en capacidad de incidir en los acontecimientos, a nivel físico. La modernidad asegura la autora anteriormente citada, se encontraba indisolublemente unida a la noción del tiempo, una temporalidad histórica. Se identifica con la industrialización, el maquinismo y el mecanicismo, pretendiendo realizar un avance histórico progresivo. La razón es por excelencia su protagonista principal, trata de explicar el mundo. A nivel de la educación su influencia fue muy marcada y se manifestó en procesos lineales de enseñanza aprendizaje. Se ha criticado mucho de la modernidad, el hecho de tratar de utilizar el mismo método hipotético deductivo en todas las ciencias, tanto naturales como sociales, con una visión reduccionista, fragmentaria y positivista. Pero el pensamiento cartesiano a finales de los siglos XVIII y XIX, tuvo sus primeros enemigos, fue el movimiento romántico manifestado en el arte, la literatura y la filosofía, llegando incluso Blake, citado por Capra (ob.cit) a decir: ¨Líbranos Dios de la visión simplista y del sueño de Newton¨ (p.41). Luego Goethe, Kant entre otros, fueron introduciendo los conceptos que permitieron la nueva ruptura paradigmática, complementados posteriormente por el desarrollo de la física cuántica. En otro orden de ideas Rodríguez (ob.cit), se refiere a la capacidad que tiene la humanidad de transformarse y de transformar la realidad, como una gran riqueza, fruto de esto, la historia será siempre cambiante y cada vez más compleja. Esta gestación de un nuevo cambio paradigmático, se inicia a finales del siglo XIX inicios

del siglo XX, la consolidación de una nueva cosmovisión, llamada por algunos estudiosos como Postmodernidad. En este transitar, de acuerdo con Capra (ob.cit), se produce la emergencia de unos valores nuevos, con cambios de percepciones y modos de pensar, es el paso de ser asertivo a ser integrador, de lo racional a lo intuitivo, de lo analítico a lo sintético, pasando de una visión reduccionista a una holística, de lineal a no lineal. En la postmodernidad toma fuerza la teoría de sistemas, caracterizada por concebir a los sistemas vivos como una totalidad integrada, cuyas propiedades no pueden ser reducidas a la de sus partes más pequeñas, son propiedades del conjunto, que ninguna de las partes tiene por sí sola, emergiendo de las relaciones organizadoras de estas. Se da inicio a un paradigma con múltiples micrologías, discursos contextualizados, traducidos en un paisaje heterogéneo y disperso. Para Rodríguez (ob.cit.), la Postmodernidad se relaciona con la antítesis. En este nuevo paradigma ya se evidencia la influencia de la comunicación, el teléfono, el telégrafo, se da un proceso de separación entre el emisor y el receptor, una dilación espacio temporal. Incluso emerge el primado de lo otro, discursos antisistema, se abre la posibilidad de participación de grupos minoritarios y de las mujeres. A nivel de la educación en la postmodernidad hay un tránsito del conductismo al constructivismo. Para muchos esta cosmovisión postmoderna está aún vigente, para otros está naciendo, pero para mí ya pasó, esto debido a la globalización y al auge de las tecnologías de la información y la comunicación, migrando de un pensamiento en bucles a un pensamiento volumétrico, en red. Esta última cosmovisión afecta de manera notoria la educación, permitiéndole romper la barrera espacio tiempo,

llegando mediante el uso del internet, a cualquier lugar del mundo. Pasamos del constructivismo al conectivismo. Estamos frente a una sociedad, con nuevos requerimientos, aspecto de vital importancia en la gestión universitaria, en tal sentido considero que es necesaria una reconfiguración comunicativa organizacional. Al respecto, Nedder (2011), en su proceso de reconfiguración comunicativa de las organizaciones educativas se ubica en la frontera entre la postmodernidad y la Transmodernidad, presentando cuatro posibles contextos: en el primero donde

prevalece la universidad tradicional y la alfabetización tecnológica, caracterizado por un modelo de distribución y transmisión del conocimiento, y donde el computador se utiliza para la enseñanza e investigación, mediante procesadores de texto, hojas de cálculo, navegadores y algunos software de programación. Se logra además en este contexto una automatización y control rutinario de tareas, en este contexto están la mayoría de universidades venezolanas. El segundo contexto se direcciona en el ámbito externo hacia el desarrollo de competencias, manifestado en cambios curriculares y métodos pedagógicos, encaminados a generar destrezas para la vida y el trabajo. Por este contexto algunas universidades ya están transitando. En el tercer contexto, aparecen las redes,

apoyadas en la convergencia de tecnologías en las actividades de investigación, educación y extensión, propagando saberes multidireccionales, hacia receptores emisores situados en un radio geográfico definido. Hay estructuras abiertas, con límites cambiantes y múltiples conexiones de comunicación, con alta frecuencia de contacto y flexibilidad reticular, ya aquí está presente la Transmodernidad, y son muy pocas universidades que se encuentran en este contexto. El cuarto contexto permite una conciencia intersubjetiva masificada por la tecnología, a nivel planetario, mediante el uso y la apropiación del conocimiento, conformando entornos inteligentes autopoiéticos, aquí es donde debemos llegar. Un intento de conclusión Estamos inmersos en una realidad caracterizada en lo factico por las TIC´s y la globalización y en lo teórico y filosófico por la complejidad y lo transdisciplinario. Conocedores de la evolución de la cosmovisión del ser humano, pasando por la modernidad, la postmodernidad, hasta llegar a la Transmodernidad, estaríamos en condiciones de poder concebir cambios en la gestión de las organizaciones universitarias y en el tipo de educación a implementar, con especial énfasis a pasar de la transmisión de conocimientos a la apropiación del mismo, consolidando instituciones autopoieticamente inteligentes, ajustados a estas nuevas realidades y con una visón enmarcada en el desarrollo humano en una era planetaria. Por lo tanto debemos antes de iniciar procesos de cambio en las universidades, cambiar nuestra cosmovisión y la de las autoridades.

REFERENCIAS Capra, F. (1998). La Trama de la Vida. Una Nueva Perspectiva de los Sistemas Vivientes. Barcelona: Anagrama. Echevarría, R. (2004). El Búho de Minerva. Chile: J.C. Sáez. Nedder, I. (2011). Reconfiguración Comunicativa de la Organización Universitaria desde la Deslocalización de Saberes. Diálogo Transcomplejo. Maracay: Universidad Bicentenaria de Aragua Rodríguez, R. (2004). Transmodernidad. España: Antropos.