T E O R Í A D E L A O C I O S A T H O R S T E I N

C L A S E

V E B L E N

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TEORÍA

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I Introducción La institución de una clase ociosa se encuentra en su máximo desarrollo en los estadios superiores de la cultura bárbara por ejemplo, en la Europa feudal o el Japón feudal. En tales comunidades se observa con todo rigor la distinción entre las clases; y la característica de significación económica más saliente que hay en esas diferencias de clases es la distinción mantenida entre las tareas propias de cada una de las clases. Las clases altas están consuetudinariamente exentas o excluidas de las ocupaciones industriales y se reservan para determinadas tareas a las que se adscribe un cierto grado de honor. La más importante de las tareas honorables en una comunidad feudal es la guerra; el sacerdocio ocupa, por lo general, el segundo lugar. Si la comunidad bárbara no es demasiado belicosa, el oficio sacerdotal puede tener la preferencia, pasando entonces el de guerrero a ocupar el segundo lugar. En cualquier caso, con pocas excepciones, la regla es que los miembros de las clases superiores -tanto guerreros
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como sacerdotes -estén exentos de tareas industriales y que esa exención sea expresión económica de su superioridad de rango. La India brahmánica ofrece un buen ejemplo de la exención de tareas industriales que disfrutan ambas clases sociales. En las comunidades que pertenecen a la cultura bárbara superior hay una considerable diferenciación de subclases dentro de lo que puede denominarse -en términos amplios -la clase ociosa; hay entre esas subclases una diferenciación paralela de ocupaciones. La clase ociosa comprende a las clases guerrera y sacerdotal, junto con gran parte de sus séquitos. Las ocupaciones de esa clase están diversificadas con arreglo a las subdivisiones en que se fracciona, pero todas tienen la característica común de no ser industriales. Esas ocupaciones no industriales de las clases altas pueden ser comprendidas, en términos generales, bajo los epígrafes de gobierno, guerra, prácticas religiosas y deportes. En una etapa anterior, pero no la primera, de la barbarie, encontramos la clase ociosa menos diferenciada. Ni las distinciones de clase ni las que existen entre las diversas ocupaciones de la clase ociosa, son tan minuciosas ni tan intrincadas como en los estadios posteriores. Los isleños de la Polinesia ofrecen en términos generales un buen ejemplo de esta etapa, con la salvedad de que -debido a la ausencia de caza mayor -la profesión de cazador no ocupa en el esquema de su vida el lugar de honor habitual. La comunidad islandesa de la época de las sagas ofrece también un buen ejemplo de este tipo. En tales comunidades hay una distinción rigurosa entre las clases y entre las ocupaciones peculiares a cada una de ellas. El trabajo manual, la industria, todo lo que ten4

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ga relación con la tarea cotidiana de conseguir medios de vida es ocupación exclusiva de la clase inferior. Esta clase inferior incluye a los esclavos y otros seres subordinados y generalmente comprende también a todas las mujeres. Si hay varios grados de aristocracia, las mujeres de rango más elevado están por lo general exentas de la realización de tareas industriales o por lo menos de las formas más vulgares de trabajo manual. En cuanto a los hombres de las clases superiores, no sólo están exentos de toda ocupación industrial, sino que una costumbre prescriptiva lo descalifica para desempeñarlas. La serie de tareas que tienen abiertas ante sí está rígidamente definida. Como en el estadio superior de que ya se ha hablado, esas tareas son el gobierno, la guerra, las prácticas religiosas y los deportes. Esas cuatro especies de actividad rigen el esquema de la vida de las clases elevadas y para los miembros de rango superior -los reyes o caudillos son las únicas especies de actividad permitidas por el sentido común o la costumbre de la comunidad. Cuando el esquema está plenamente desarrollado, hasta los deportes son considerados como de dudosa legitimidad para los miembros de rango superior. Los grados inferiores de la clase ociosa pueden desempeñar otras tareas, pero son tareas subsidiarias de algunas de las ocupaciones típicas de la clase ociosa. Tales son, por ejemplo, la manufactura y cuidado de las armas y equipos bélicos y las canoas de guerra, la doma, amaestramiento y manejo de caballos, perros, halcones, la preparación de instrumentos sagrados, etc. Las clases inferiores están excluidas de estas tareas honorables secundarias, excepto de aquellas que son de carácter netamente industrial y
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sólo de modo remoto se relacionan con las ocupaciones típicas de la clase ociosa. Si retrocedemos un paso más desde esta cultura bárbara ejemplar a etapas inferiores de barbarie, ya no encontramos la clase ociosa en forma plenamente desarrollada. Pero esta barbarie inferior muestra los usos, motivos y circunstancias de las que ha surgido la institución de una clase ociosa e indica los primeros pasos de su desarrollo. Son ejemplos de estas fases más primitivas de la diferenciación varias tribus nómadas cazadoras de diversas partes del mundo. Puede tomarse como ejemplo adecuado cualquiera de las tribus cazadoras norteamericanas. No es posible afirmar que haya en esas tribus una clase ociosa definida. Hay una diferenciación de funciones y una distinción de clases basada en ella, pero la exención del trabajo de la clase superior no ha avanzado aún lo suficiente para que pueda serle plenamente aplicable la denominación de «Clase ociosa». Las tribus que se encuentran en este nivel económico han llevado la diferenciación económica a un punto en que se hace una distinción marcada entre las ocupaciones de los hombres y las de las mujeres y esta distinción tiene carácter valorativo (invidious)1
Utilizo la palabra «valorativo», aquí y en el resto de la obra, para traducir el término inglés invidious empleado por Veblen. Ese calificativo significa de ordinario denigrante, envidioso u odioso. Pero como explica más adelante (pp. 412) el autor, le da un sentido distinto: «Se emplea el término en sentido técnico, para describir una comparación de personas con objeto de escalonarlas y graduarlas con respecto a la valía o valor relativos de cada una de ellas en sentido estético o moral y conceder, y definir así los grados relativos de agrado con que pueden ser legítimamente contempladas por sí mismas y por las demás. Una comparación valorativa (invidious) es un proceso de valoración de las personas con respecto a su valía»
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En casi todas estas tribus las mujeres están adscritas, por una costumbre prescriptiva, a aquellos trabajos de los que surgen, en el estadio siguiente, las ocupaciones industriales propiamente dichas. Los hombres están exentos de esas tareas vulgares y se reservan para la guerra, la caza, los deportes y las prácticas devotas. En esta materia se hace con frecuencia una discriminación rigurosa. Esta división del trabajo coincide con la distinción entre la clase trabajadora y la clase ociosa, tal como aparece en la cultura bárbara superior. Al avanzar la diversificación y especialización de ocupaciones, la línea divisoria así marcada viene a separar las ocupaciones industriales de las no industriales. El modelo de donde ha derivado la industria posterior no está constituido por las ocupaciones propias del hombre en el anterior estadio bárbaro. En el desarrollo posterior ese tipo sobrevive solamente en ocupaciones no clasificadas como industriales; guerra, política, deportes, ciencia y el oficio sacerdotal. Las únicas excepciones notables son una parte de la industria pesquera y ciertas ocupaciones ligeras que es dudoso puedan ser calificadas como industria, tales como la manufactura de armas, juguetes e instrumentos para los deportes. Virtualmente todas las tareas industriales son una excrecencia de lo que en la comunidad primitiva bárbara se clasifica como trabajo de las mujeres. En la cultura bárbara inferior, el trabajo de los hombres no es menos indispensable para la vida del grupo que el realizado por las mujeres. Es incluso posible que el trabajo del hombre contribuya tanto como el de la mujer al abasteci7
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miento de alimentos y de las demás cosas que necesita consumir el grupo. Tan evidente es este carácter «productivo» del trabajo de los hombres, que en las obras corrientes de economía se considera el trabajo del cazador como tipo de la industria primitiva. Pero no es así como opina el bárbaro. A sus propios ojos no es un trabajador y no ha de clasificárselo a este respecto junto con las mujeres; ni debe clasificarse tampoco su esfuerzo juntamente con el tráfago (drudgery) de las mujeres, como trabajo o industria, de modo que sea posible confundirlo con aquél. En todas las comunidades bárbaras hay un profundo sentido de la disparidad existente entre el trabajo del hombre y el de la mujer. El trabajo del hombre puede estar encaminado al sostenimiento del grupo, pero se estima que lo realiza con una excelencia y eficacia de un tipo tal que no puede compararse sin desdoro con la diligencia monótona de las mujeres. Si retrocedemos un paso más atrás en la escala cultural encontramos -en los grupos salvajes -que la diferenciación de tareas es aún menos complicada y la distinción valorativa entre clases y tareas menos consistente y rigurosa. Es difícil encontrar ejemplos inequívocos de una cultura salvaje primitiva. Son pocos los grupos clasificados corno «salvajes» que no presentan rastros de una regresión desde un estadio cultural más avanzado. Pero hay grupos -algunos de los cuales no son, aparentemente, resultado de una regresión -que presentan, con alguna fidelidad, los rasgos del salvajismo primitivo. Su cultura difiere de la cultura de las comunidades bárbaras en la ausencia de una clase ociosa y en la ausencia, en gran medida, del ánimo o actitud espiritual en que des8

por lo general. Pueden citarse otros ejemplos. ni que su estructura social sea. El esquema de la vida de estos grupos en la época de su primer contacto con los europeos parece haber sido casi típico por lo que respecta a la ausencia de una clase ociosa. pacíficos y sedentarios. son pobres y la propiedad individual no es una característica dominante de su sistema económico. aunque es más dudoso. de la misma manera que si fuesen realmente poblaciones «primitivas» Estas comunidades que no tienen una clase ociosa definida presentan también otras semejanzas en su estructura social y modo de vida. Caso de ser así. ni tampoco que esta clase abarque necesaria9 . la menos diferenciada. como ejemplo.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA cansa la institución de una clase ociosa. pero pueden servir. Esas comunidades de salvajes primitivos en las que no hay jerarquía de clases económicas no constituyen sino una fracción pequeña y poco importante de la raza humana. Ciertas comunidades de indios pueblo son incluidas con menos seguridad. El mejor ejemplo de esta fase cultural lo ofrecen las tribus de los andamanes y todas las de los Montes Nilguiri. Son grupos pequeños y de estructura (arcaica) simple. Pero no se sigue de ello que sean las comunidades más pequeñas que existen. Muchas de las comunidades aquí citadas. pueden muy bien ser casos de degeneración de una barbarie superior más bien que portadoras de una cultura que no haya estado nunca por encima de su nivel actual. son. sólo por extensión pueden ser aceptados para nuestro actual propósito. en todos los aspectos. si no todas. en la misma clase. a pesar de todo. los aínos de Yezo y. algunos grupos bosquimanos y esquimales.

las ocupaciones de vida cotidiana en que no entra ningún elemento apreciable de proeza. es decir. Los datos que nos ofrecen los usos y los rasgos culturales de las comunidades que se hallan en un estadio bajo de desarrollo indican que la institución de una clase ociosa ha surgido gradualmente durante la transición del salvajismo primitivo a la barbarie. 2) tiene que haber posibilidades de conseguir medios de subsistencia suficientemente grandes para permitir que una parte considerable de la comunidad pueda estar exenta de dedicarse. de modo habitual. durante la transición de unos hábitos de vida pacíficos a unas costumbres belicosas. que constituyen en estos casos la clase ociosa en proceso de incoación. o dicho con más precisión. con arreglo a la cual algunas de ellas son dignas y otras indignas. los hombres. o ambas a la vez). Bajo esta antigua distinción son tareas dignas aquellas que pueden ser clasificadas como hazañas.THORSTEIN VEBLEN mente a todas las comunidades primitivas que no tienen sistema definido de propiedad individual. Las condiciones necesarias al parecer para que surja una clase ociosa bien desarrollada son: 1) la comunidad debe tener hábitos de vida depredadores (guerra. tienen que estar habituados a infligir daños por la fuerza y mediante estratagemas. La institución de una clase ociosa es la excrecencia de una discriminación entre tareas. El rasgo común más notable de los miembros de tales comunidades es cierta ineficacia amable cuando se enfrentan con la fuerza o con el fraude. caza mayor. Lo que sí es de notar es que esta clase de comunidades parece incluir los grupos pacíficos de hombres primitivos -acaso todos los grupos característicos pacíficos-. 10 . indignas. al trabajo rutinario.

Es una distinción de tipo personal. Son sobresalientes y sustanciales los hechos iluminados por el interés dominante en la época. la hazaña tenía un gran valor en el esquema general de la vida cotidiana. Por ello. poca atención por parte de los economistas. en consecuencia. El fundamento en que se basa habitualmente cualquier discriminación entre hechos cambia con el interés que determina el modo de considerar esos hechos. como se ve. Pero persiste con gran tenacidad como lugar común preconcebido incluso en la vida moderna. Cualquier base de distinción resultará. la distinción es sustancial y descansa en bases suficientemente válidas y poderosas. Vista a la luz de ese sentido común moderno que preside los estudios de economía. en apariencia. por ejemplo. en cuanto hecho que forma parte de la secuencia del desarrollo. sin importancia para quienquiera que habitualmente considere los hechos de que se trate desde un punto de vista distinto y los evalúe para una finalidad diferente. una distinción basada en estos fundamentos parecía más imperativa y definitiva entonces que hoy. El interés se centraba en mayor grado alrededor de este hecho.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA Esta distinción tiene escaso significado en una comunidad industrial moderna y ha recibido. En los estadios culturales primitivos en los que la fuerza del individuo contaba de modo más inmediato y evidente en la modelación del curso de los acontecimientos. El hábito de distinguir y clasificar los diversos fines y direcciones de actividad prevalece necesariamente siempre y 11 . parece meramente formal y no sustancial. de superioridad e inferioridad. en la aversión por las ocupaciones serviles. En consecuencia.

de otro. y esta distinción moderna es una forma trasmutada de la distinción bárbara entre hazaña y tráfago. 12 . de un lado. en consecuencia.THORSTEIN VEBLEN en todas partes. porque es indispensable para elaborar una teoría o esquema general de la vida que sea útil en la práctica. Por consiguiente. De ordinario. El punto de vista particular o la especial característica que se toma como definitiva en la clasificación de los hechos de la vida depende del interés en consideración al cual se trata de hacer la discriminación de los hechos. Así. los fundamentos de la discriminación y las formas de procedimiento para hacer la clasificación cambian según avanza el desarrollo de la cultura. el punto de vista adoptado. la política. el culto y las diversiones públicas. porque cambia también la finalidad en gracia a la cual son aprehendidos los hechos de la vida y. pero la distinción fundamental no ha caído en desuso. La línea de demarcación no es la misma que existía en el esquema bárbaro. Pero el cambio de tipos y punto de vista es gradual y rara vez produce la subversión o la supresión total de un punto de vista que ha sido aceptado en un momento dado. se hace una distinción entre ocupaciones industriales y no industriales. las características que se reconocen como sobresalientes y decisivas de una serie de actividades o de una clase social en un estadio de cultura no conservarán la misma importancia relativa para los propósitos de la clasificación en ningún estadio subsiguiente. El juicio popular siente como intrínsecamente distintas tareas como la guerra. y el trabajo relacionado con la elaboración u obtención de los medios materiales de vida.

En otros tiempos y entre los hombres imbuidos de prejuicios de tipo diferente. que la utilización coactiva del hombre por el hombre sea función industrial. En la concepción de la vida salvaje o bárbara. la distinción tácita -de sentido común -hoy practicada consiste en que sólo debe considerarse como industrial un esfuerzo cuya finalidad última sea la utilización de algo no humano. en tanto que en el otro coloca sus medios de vida. Se siente que hay una antítesis entre los fenómenos económicos y los no económicos. De este modo se traza una línea entre la humanidad y el resto de la creación. En todas las comunidades que se encuentran en el estadio del salvajismo hay un sentido alerta y penetrante de la antítesis entre dos grupos de fenómenos. la línea divisoria se traza en sitio distinto y de modo diferente. 13 . en uno de los cuales se incluye a sí mismo el bárbaro. Este poder industrial sobre la naturaleza incluye el poder del hombre sobre las bestias y sobre todas las fuerzas elementales. sino entre las cosas animadas y las inertes. pero no se concibe a la manera moderna. pero se clasifica como actividad industrial todo esfuerzo encaminado a elevar la vida humana aprovechando el medio ambiente no humano. No se cree. Los economistas que mejor han conservado y adaptado la tradición clásica postulan generalmente el «poder del hombre sobre la naturaleza» como hecho característico de la productividad industrial. por ejemplo. la línea no se dibuja con tanta precisión como hoy.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA En efecto. no es una antítesis entre el hombre y el resto de la creación.

etc. La fantasía bárbara imputa a la clase una actividad 14 . El concepto incluye aquellas cosas que el animista salvaje o bárbaro aprehende como formidables en virtud de un hábito real o imputado de iniciar acciones. pero no penetra nuestra vida cotidiana con la extensión o consecuencias prácticas de gran alcance. La línea de demarcación podrá ser vaga y movible.. Esta categoría comprende un gran número de objetos y fenómenos naturales. Fenómenos naturales impresionantes. Para la mente del bárbaro la elaboración y utilización de lo que ofrece la naturaleza inerte es una actividad que se encuentra en un plano totalmente distinto de sus tratos con cosas y fuerzas «animadas». Tal como aquí se emplea. el término no implica necesariamente que more en esas cosas un alma o espíritu. tales como una tormenta. una catarata. ovejas.THORSTEIN VEBLEN Puede que sea un exceso de precaución explicar hoy que la noción bárbara que se intenta expresar aquí con el término «animado» no abarca todas las cosas vivas y comprende. excepto cuando se los considera en colectividad. una enfermedad. gusanos. pero la distinción general es suficientemente real e imperativa para influir en el esquema bárbaro de la vida. muchas que no lo son. son considerados como «animados». turones. en tanto que las frutas y las hierbas e incluso animales poco notorios como moscas. Tal distinción entre lo inerte y lo activo persiste aún en los hábitos mentales de personas irreflexivas y afecta todavía profundamente la teoría dominante de la vida humana y de los procesos naturales. no son aprehendidos de ordinario como animados. en cambio. visibles en los estadios anteriores de cultura y creencias.

sino -acaso más decisivamente -en tempe15 . Es demostración de pureza. La distinción entre hazaña y tráfago coincide con una diferencia entre los sexos. La industria es el esfuerzo encaminado a crear una cosa nueva con una finalidad nueva que le es dada por la mano moldeadora de quien la hace empleando material pasivo («bruto»). Dondequiera que el ingenuo salvaje o bárbaro se encuentra con una actividad que lo estorba. Asimila. Es este desarrollo teleológico de una actividad lo que constituye un objeto de fenómeno en hecho «animado». esa actividad a la acción humana y los objetos activos al agente humano. no de diligencia. la interpreta en los únicos términos que están a su alcance -los términos dados inmediatamente en su conciencia de sus propios actos-.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA dirigida a algún fin. Hablamos aún de «materia bruta» con algo de la concepción bárbara que da un profundo significado al término. Ocuparse con éxito de tales fenómenos es más bien hazaña que industria. Guiada por esta discriminación ingenua entre lo inerte y lo animado. las actividades del grupo social primitivo tienden a dividirse en dos clases. Difieren éstos no sólo en estatura y fuerza muscular. Los fenómenos de este carácter en especial aquellos notablemente formidables o desconcertantes -tienen que ser afrontados con un espíritu diferente y una habilidad de distinta especie de los requeridos para manejar cosas inertes. es la conversión hacia sus propios fines de energías anteriormente encaminadas por otro agente a algún otro fin. que en términos modernos pueden denominarse hazaña e industria. pues. en cuanto produce un resultado útil para el agente. mientras que la hazaña.

la emulación activa y la agresión. Se produce entonces un proceso acumulativo de adaptación selectiva a la nueva distribución de tareas. la divergencia de función adoptará la forma desarrollada de una distinción entre lo que es hazaña y lo que es industria. en algunas de las comunidades más arcaicas que -conocemos como por ejemplo. Y en cuanto el grupo entra en contacto hostil con otros grupos. la lucha y la caza vienen a constituir el oficio de los hombres físicamente ap16 . La serie de actividades que en términos generales caen bajo la denominación de hazaña corresponden al varón como más fuerte. La persecución habitual de la caza mayor exige un empleo frecuente de las cualidades viriles de robustez. desde tiempos muy remotos. de hecho. más robusto y más capaz de una tensión violenta y repentina. y más fácilmente inclinado a la autoafirmación. agilidad y ferocidad y. En tal grupo depredador de cazadores. difícilmente puede dejar de apresurar y ensanchar la diferencia de funciones entre los sexos. y esta diferencia tiene que haber dado origen. parecen ser relativamente pequeñas y sin importancia. las tribus de los andamanes-. a una división del trabajo correspondiente a aquélla. Las diferencias de robustez. especialmente si el habitat o la fauna con que el grupo está en contacto son de un tipo que exige el ejercicio de las virtudes más vigorosas. de carácter fisiológico y de temperamento que hay entre los miembros del grupo primitivo pueden ser pequeñas.THORSTEIN VEBLEN ramento. Pero en cuanto ha comenzado una diferenciación de funciones basada en las líneas marcadas por esta diferencia de físico y de ánimo. se amplía la diferencia originaria de sexos. por tanto.

no puede calificarse de trabajo productivo sino más bien de adquisición de sustancias por captura. tanto el guerrero como el cazador cosechan donde no han sembrado. Su demostración agresiva de fuerza y sagacidad difiere evidentemente de la asidua y rutinaria transformación de materiales que realizan las mujeres. Esta distinción teórica entre la hazaña y el tráfago está tan tenaz y escrupulosamente arraigada en 17 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. Cuando mediante una muy prolongada costumbre se consolidan en el grupo unos hábitos de vida depredadores. la lucha y la caza a que se dedican los hombres son dos tareas que tienen el mismo carácter general. Ahora bien. todo esfuerzo que no implique una proeza visible viene a ser indigno del varón. Ambas son de naturaleza depredadora. Las mujeres hacen el resto del trabajo que hay que realizar -los demás miembros del grupo que no son aptos para llevar a cabo el trabajo propio de los hombres son clasificados a este propósito con las mujeres-. el sentido corriente de la comunidad le exige un canon de conducta.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA tos. de tal modo que en ese estadio cultural para el hombre que se respete no es moralmente posible ninguna tarea ni adquisición que no tenga por base una proeza -fuerza o fraude-. Siendo ésta el trabajo del hombre bárbaro en su forma más desarrollada y más diferenciada del trabajo de las mujeres.LUGOS@HOTMAIL. el domeñar y reducir a subordinación aquellas fuerzas extrañas que no se presentan en el medio como refractarias a su voluntad se convierten en el oficio acreditado del hombre cabal dentro de la economía social. Conforme va ganando consistencia la tradición.COM) .COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. la matanza y destrucción de los competidores en la lucha por la existencia que tratan de resistirlo o burlarlo.

sino que tiene que enviar a su mujer para que realice esa tarea inferior. Es. Su base psicológica puede ser expuesta esquemáticamente como sigue: Por necesidad selectiva el hombre es un agente. a su propio juicio. Como ya se ha indicado. degradantes e innobles.THORSTEIN VEBLEN muchas tribus cazadoras. que el hombre no puede llevar al hogar la caza que ha matado. Es un agente que busca en cada acto la realización de algún fin concreto. el instinto del trabajo eficaz tiende a crear una comparación valorativa o deni2 Véase la nota sobre terminología. Aquellas ocupaciones clasificadas como proezas son dignas. el despilfarro o la incapacidad. valor u honor. las que no contienen ese elemento de hazaña y especialmente aquellas que implican servidumbre o sumisión son indignas. un centro que desarrolla una actividad impulsora -actividad «teológica»-. Donde quiera que las circunstancias o tradiciones de la vida llevan a una comparación habitual de una persona con otra en punto a eficacia. necesario decir algo acerca de su origen y significado. Tiene un sentido del mérito de la utilidad (serviceability) o eficiencia y del demérito de lo fútil. objetivo e impersonal. tienen una importancia de primer orden en el desarrollo de las clases y las distinciones de clase y es. la distinción entre hazaña y tráfago es una distinción entre ocupaciones que tiene carácter valorativo. aplicados a las personas o a las conductas. por tanto. honorables y nobles. Se puede denominar a esta actividad o propensión «instinto del trabajo eficaz» (instinct of workmanship)2. p.] 18 . Por el hecho de ser tal agente tiene gusto por el trabajo eficaz y disgusto por el esfuerzo fútil. 11[T. Los conceptos de dignidad.

cambian las condiciones de la emulación. sobre todo. emulación en el terreno de la utilidad industrial. Durante aquella fase primitiva de desarrollo social en que la comunidad es aún habitualmente pacífica. Los trofeos -prueba tangible de las proezas -encuentran un lugar en los hábitos mentales de los hombres como accesorios que adornan la vida. A la vez. el incentivo que impulsa a la emulación no es fuerte ni su alcance grande. acaso sedentaria. El botín. La emulación de tipo económico que se produzca en tal grupo será. El resultado es que el instinto del trabajo eficaz se exterioriza en una demostración de fuerza que tiene sentido emulativo. Se consigue la estima y se evita el desdoro poniendo de manifiesto la propia utilidad. La agresión se 19 . Cuando la comunidad pasa del salvajismo pacífico a una fase de vida depredadora. los trofeos de la caza o de la razzia pasan a ser considerados como demostración de fuerza preeminente. y no tiene un sistema desarrollado de propiedad individual. en gran parte. Aumenta el alcance y la urgencia de las oportunidades y los incentivos de la emulación.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA grante. La actividad de los hombres toma cada vez más el carácter de hazaña. el éxito patente se convierte en un fin buscado por su propia utilidad como base de estimación. y se hace cada vez más fácil y habitual la comparación valorativa de un cazador o guerrero con otro. del temperamento de la población. En toda comunidad en donde se hacen habitualmente tales comparaciones valorativas. la eficiencia del individuo se demuestra de modo especial y más consistente en alguna tarea que impulse la vida del grupo. La medida en que se produzca este resultado depende.

Surge de este modo una distinción denigrante entre la hazaña y la adquisición por captura. El trabajo se hace tedioso por virtud de la indignidad que se le imputa. «Honorable» es «formidable». de otro. «digno» es «prepotente». Como consecuencia de ello -y por contraste -la obtención de cosas por medios distintos a la captura viene a ser considerada como indigna de un hombre en su mejor condición. En este estadio cultural la forma acreditada y digna de autoafirmación es la lucha. otra cosa sino un acto de agresión de éxito reconocido.THORSTEIN VEBLEN convierte en forma acreditada de acción y el botín sirve prima facie -como prueba de una agresión afortunada. allí donde la agresión implica lucha con hombres o con bestias. Por la misma razón la práctica del trabajo productivo o la ocupación en servicios personales caen bajo la misma odiosidad. y los objetos o servicios útiles obtenidos por captura o coacción sirven de prueba convencional de que la lucha ha tenido un desenlace feliz. Un acto honorífico no es. El hábito ingenuo y arcaico de interpretar todas las manifestaciones de fuerza en términos de personalidad o «fuerza de voluntad» robustece en gran medida esta exaltación convencional de la 20 . la actividad que implica la demostración de una mano fuerte se convierte en honorable de modo especial y primordial. en último término. de un lado. Para el bárbaro primitivo -antes de que esa noción simple haya sido oscurecida por sus propias ramificaciones y por el desarrollo secundario de ideas con ella emparentadas«honorable» parece no comportar otra cosa sino una afirmación de superioridad de fuerzas. y el trabajo industrial.

Las armas son honorables y su uso. Se supone aquí que. Paralelamente la ocupación industrial pasa a ser odiosa y. Con esta apreciación que hace el sentido común bárbaro de la dignidad o el honor. En algún sentido esto es también cierto de las comunidades más civilizadas de hoy día. el manejo de herramientas y útiles industriales resulta inferior a la dignidad de los hombres cabales. tan comunes entre las tribus bárbaras como entre los pueblos de cultura elevada. en la secuencia de la evolución cultural. en la apreciación común. se convierte en un empleo honorífico. disponer de las vidas -matar competidores formidables. Los epítetos honoríficos. los grupos humanos primitivos han pasado de una etapa inicial pacífica a otro estadio subsiguiente en el que la lucha es la ocupación reconocida y característica del grupo. Y este alto oficio del autor de la matanza. sean brutos o seres humanos -es honorable en el mayor grado. Los epítetos y títulos usados para dirigirse a los caudillos y para propiciarse la voluntad de los dioses y reyes imputan con frecuencia a los destinatarios una propensión a la violencia avasalladora y una fuerza devastadora irresistible. Pero ello no implica que haya habido una transición brusca 21 . El trabajo se hace tedioso. expresión de la prepotencia del matador.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA mano fuerte. llevan comúnmente el cuño de este sentido ingenuo del honor. aunque sea para perseguir a las criaturas más miserables de los campos. La predilección mostrada en las divisas heráldicas por las bestias más rapaces y las aves de presa refuerza la misma opinión. arroja sobre todo acto de matanza y sobre todos los instrumentos y accesorios del mismo una aureola mágica de dignidad.

La fase cultural depredadora se alcanza sólo cuando la actitud depredadora se ha convertido en la actitud espiritual habitual y acreditada de los miembros del grupo. Puede. Tuvieron que presentarse. finalmente. cuando. No hay en la evolución cultural un punto antes del cual no se produzcan luchas. no me22 . Los hábitos conocidos de los grupos primitivos. por tanto. objetarse que no es posible que haya existido un estadio inicial de vida pacífica como el aquí supuesto. cuando el combate ha pasado a ser la nota dominante de la teoría normal de la vida. Es seguro que en todo estadio temprano del desarrollo social hubo de producirse alguna lucha. en la cual aparece por primera vez el combate. Tampoco implica que con la transición a la fase cultural depredadora desaparezca toda industria pacífica. Es el de si se produce una disposición mental habitualmente belicosa -un hábito de juzgar de modo predominante los hechos y acontecimientos desde el punto de vista de la lucha-. La diferencia sustancial entre la fase cultural pacífica y la depredadora es. ocasionales o esporádicas. ni siquiera su mayor o menor frecuencia y habitualidad. una diferencia espiritual. luchas motivadas por la competencia sexual. la apreciación vulgar de los hombres y las cosas ha llegado a ser una apreciación orientada hacia la lucha. por tanto. con mayor o menor frecuencia. lo mismo que los de los antropoides y el testimonio de los impulsos de la naturaleza humana sirven como refuerzo a esta opinión. Pero el punto que se debate no es la existencia de luchas. posterior o superior.THORSTEIN VEBLEN de la paz y buena voluntad inquebrantadas a una fase de vida.

del desarrollo de los conocimientos técnicos y del uso de herramientas. sólo que contemplado desde puntos de vista diferentes. que la fase cultural depredadora adviene gradualmente. El cambio de actitud espiritual es el resultado de un cambio en los hechos materiales de la vida del grupo y se advierte. Es evidente que un grupo puede llegar a un grado mayor o menor de plenitud de esa actitud depredadora. quede un margen por el que merezca la pena luchar. Se concibe. La transición de la paz a la depredación depende. mientras no se hayan desarrollado las armas hasta el punto de hacer del hombre un animal formidable. pues. imposible una cultura depredadora. habitual de ningún grupo o clase hasta que el desarrollo de los métodos industriales haya alcanzado un grado tal de eficacia que. en las épocas primitivas. por encima de la subsistencia de quienes se ocupan de conseguir los medios para ella. en tal forma que su esquema general de vida y sus cánones de conducta puedan estar regidos en mayor o menor extensión por el ánimo depredador.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA cánica. La depredación no puede llegar a ser el recurso convencional. Se puede caracterizar como pacífica la vida de un grupo dado mientras el recurso habitual al combate no grupo haya colocado la lucha en el primer plano de los pensamientos cotidianos del hombre como rasgo dominante de su vida. Naturalmente. conforme se van produciendo las circunstancias materiales favorables a una actitud depredadora. En consecuencia. El límite inferior de la cultura depredadora es un límite industrial. el desarrollo primero de las herramientas y las armas es el mismo hecho. a través de un desarrollo de actitu23 . pues. de modo gradual.

Las pruebas de la hipótesis de que ha habido tal estadio pacífico en la cultura primitiva derivan en gran parte de la psicología más bien que de la etnología y no pueden ser detalladas aquí. 24 . y que este desarrollo se debe a que las circunstancias de la vida del grupo sufren un cambio de un tipo adecuado para desarrollar y conservar aquellos rasgos de conducta que favorecen más bien una vida depredadora que una existencia pacífica. Se aducen parcialmente en un capítulo posterior en el que se estudia la supervivencia de rasgos arcaicos de la naturaleza humana en la cultura moderna.THORSTEIN VEBLEN des. hábitos y tradiciones depredadoras producidas por acumulación.

El ocio y la propiedad nos interesan para nuestro propósito en cuanto elementos de la cultura social -hechos convencionales-. y por otra. del comienzo de la indolencia ni del comienzo de la apropiación de artículos útiles para el consumo individual. El presente estudio no se ocupa. la aparición de una clase ociosa coincide con el comienzo de la propiedad. de los comienzos de la propiedad individual como derecho convencional o pretensión considerada como equitativa.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA II. El desprecio habitual del trabajo no constituye una clase ociosa. De lo que se trata es. 25 . Es necesario que así ocurra porque ambas instituciones son resultado de la misma conjunción de fuerzas económicas. del origen y naturaleza de una clase ociosa convencional. por una parte. Emulación pecuniaria En el proceso de la evolución cultural. por tanto. como tampoco constituye propiedad el hecho mecánico del uso y el consumo. En la fase preliminar de su desarrollo no son sino aspectos diferentes de los mismos hechos generales de la estructura social.

la forma primera de propiedad es una propiedad constituida por las mujeres y disfrutada por los hombres físicamente aptos de la comunidad. es decir. La propiedad de las mujeres comienza en los estadios inferiores de la cultura bárbara aparentemente con la aprehensión de cautivas. tanto varones como hembras. Pueden expresarse los hechos en términos más generales -y más ciertos por lo que respecta a la importancia de la teoría bárbara de la vida -diciendo que se trata de una propiedad de la mujer por el hombre. La razón originaria de la captura y apropiación de las mujeres parece haber sido su utilidad como trofeos. Los usos de las comunidades arcaicas o existentes en las que las mujeres no constituyen propiedad son prueba de tal aserto. pero esas cosas útiles no son pensadas como propiedad de la persona que se las apropia y que las consume. se apropian habitualmente para su uso individual de una serie de cosas útiles. De modo análogo. es la que se produce en los estadios inferiores de la barbarie entre el trabajo del hombre y de la mujer. Indudablemente hubo algunas apropiaciones de artículos útiles antes de que surgiese la costumbre de apropiarse de las mujeres.THORSTEIN VEBLEN La diferenciación primera. de donde surgió la distinción entre una clase ociosa y otra trabajadora. La práctica de arrebatar al enemigo las mujeres en calidad de trofeos dio lugar a una forma de matrimonio26 . considerada como equitativa. de una pretensión convencional a poseer cosas exteriores. La apropiación y el consumo habituales de ciertos efectos personales de poca importancia no plantean el problema de la propiedad. En todas las comunidades los miembros.

LUGOS@HOTMAIL. Ha sido costumbre en la teoría económica -y especialmente en aquellos economistas que se adhieren con menos titubeos al conjunto de teorías clásicas modernizadas -interpretar en lo sustancial esta lucha 27 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. aunque sea en forma poco desarrollada. la costumbre de la propiedad.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA propiedad. El concepto de propiedad se extiende a los productos de su industria y surge así la propiedad de cosas a la vez que la de personas. en modo alguno. por una parte. su utilidad como demostración honorífica de la prepotencia del propietario. Ambas sirven a esa propensión de dominio que penetra la vida toda de las comunidades depredadoras. exhibiendo un resultado perdurable de sus hazañas. El resultado de la emulación en las circunstancias de una vida depredadora ha sido.COM) . una forma de matrimonio basado en la coacción y. Y aunque en los últimos estadios de desarrollo la utilidad de las cosas para el consumo se ha convertido en el elemento predominante de su valor. Dondequiera que existe la institución de la propiedad privada. el proceso económico presenta como característica una lucha entre los hombres por la posesión de bienes. por otra. En la fase inicial de su desarrollo no es posible distinguir ambas instituciones: las dos surgen del deseo que tiene el hombre afortunado de poner en evidencia sus proezas.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. además de las capturadas al enemigo. Fue seguida de una extensión del matrimonio-propiedad a otras mujeres. la riqueza no ha perdido. De este modo se establece gradualmente un sistema bien trabado de propiedad de bienes. que produjo una comunidad doméstica con el varón por cabeza.

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por la riqueza como una lucha por la existencia. Tal es, también, su carácter en todos los casos en que la «sordidez de la naturaleza» es tan estricta que no ofrece a la comunidad sino medios de vida muy escasos como contrapartida de una aplicación celosa e incansable a la tarea de conseguir medios de subsistencia. Pero en todas las comunidades progresivas se avanza más allá de ese estadio de desarrollo tecnológico. La eficacia industrial se lleva a un punto que permite a los que intervienen en el proceso de la industria conseguir algo más que los medios mínimos de subsistencia. No ha sido raro en la teoría económica hablar de la lucha ulterior por la riqueza sobre esta nueva base industrial como de una competencia por el aumento de las comodidades de la vida, y primordialmente por el sensible aumento de las comodidades físicas que permite lograr el consumo de bienes. Se sostiene convencionalmente que el fin de la adquisición y acumulación es el consumo de los bienes acumulados -tanto si se trata del consumo directo por parte del dueño de los bienes, como si se trata del consumo hecho por la comunidad doméstica a él unida y teóricamente identificada a este propósito con él-. Al menos, se cree que ésta es la finalidad económica legítima de la adquisición, única que la teoría debe tomar en cuenta. Puede, desde luego, concebirse tal consumo como encaminado a satisfacer las necesidades físicas del consumidor -su comodidad física- o las denominadas necesidades superiores -espirituales, estéticas, intelectuales, etc-; la última clase de necesidades se satisface indirectamente mediante un gasto de bienes en la forma que es familiar para todos los lectores de obras de economía.
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Pero sólo cuando se toma en un sentido muy alejado de su significado ingenuo puede decirse que ese consumo de bienes ofrece el incentivo del que deriva invariablemente la acumulación. El móvil que hay en la raíz de la propiedad es la emulación; y el mismo móvil de la emulación sigue operando en el desarrollo ulterior de la institución a la que ha dado origen y en el desarrollo de todas aquellas características de la estructura social a las que afecta esta institución de la propiedad. La posesión de la riqueza confiere honor; es una distinción valorativa (invidious distinction). No es posible decir nada parecido del consumo de bienes ni de ningún otro incentivo que pueda concebirse como móvil de la acumulación y en especial de ningún incentivo que impulse a la acumulación de riqueza. No debe, desde luego, pasarse por alto el hecho de que en una comunidad donde casi todos los bienes son de propiedad privada, la necesidad de ganarse la vida es un incentivo poderoso y omnipresente para los miembros más pobres de ella. La necesidad de la subsistencia y de un aumento de comodidad física puede ser durante algún tiempo el móvil dominante de la adquisición realizada por aquellas clases que hacen habitualmente un trabajo manual y cuya subsistencia tiene una base precaria; que poseen poco y ordinariamente acumulan poco; pero en el curso de este estudio se verá que, incluso por lo que se refiere a esas clases carentes de medios, el predominio del móvil de la necesidad física no es tan claro como a veces se supone. Por otra parte, por lo que respecta a aquellos miembros y clases de la comunidad ocupados principalmente en acu29

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mular riqueza, el incentivo de la subsistencia o la comodidad física no desempeña nunca un papel considerable. La propiedad nació y llegó a ser una institución humana por motivos que no tienen relación con el mínimo de subsistencia. El incentivo dominante fue, desde el principio, la distinción valorativa unida a la riqueza y, salvo temporalmente y por excepción, ningún otro motivo le ha usurpado la primacía en ninguno de los estadios posteriores de su desarrollo. La propiedad comenzó por ser el botín conservado como trofeo de una expedición afortunada. Mientras el grupo se separó poco de la primitiva organización comunal y mientras estuvo en contacto íntimo con otros grupos hostiles, la utilidad de las personas o cosas objeto de propiedad descansaba principalmente en una comparación valorativa entre el poseedor y el enemigo al que se había despojado. El hábito de distinguir entre los intereses del individuo y los del grupo a que pertenece corresponde, al parecer, a una etapa posterior. La comparación valorativa dentro del grupo entre el poseedor del botín honorífico y sus vecinos menos afortunados figura, sin duda, en época temprana como elemento de la utilidad de las cosas poseídas, aunque en un principio no fuera el elemento principal de su valor. La proeza del hombre era aún proeza del grupo y el poseedor del botín se sentía primordialmente como guardián del honor de su grupo. Encontramos también esta apreciación de la hazaña desde el punto de vista de la comunidad sobre todo por lo que se refiere a los laureles bélicos en estadios posteriores del desarrollo social.

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Pero en cuanto comienza a tener consistencia la costumbre de la propiedad individual, empieza a cambiar el punto de vista adoptado al hacer la comparación valorativa sobre la que descansa la propiedad privada. En realidad, un cambio es reflejo del otro. La fase inicial de la propiedad -la fase de adquisición por la aprehensión y la conversión ingenuas- comienza a pasar al estadio subsiguiente de una organización incipiente de la industria sobre la base de la propiedad privada (de esclavos); la horda se desarrolla hasta convertirse en una comunidad industrial más o menos autosuficiente; las posesiones empiezan a ser valoradas no tanto como demostración de una incursión afortunada, cuanto como prueba de la prepotencia del poseedor de esos bienes sobre otros individuos de la comunidad. La comparación valorativa pasa a ser primordialmente una comparación entre el propietario y los otros miembros del grupo. La propiedad tiene aún carácter de trofeo, pero con el avance cultural se convierte cada vez más en trofeo de éxitos conseguidos en el juego de propiedad, practicado entre miembros del grupo, bajos los métodos cuasi pacíficos de la vida nómada. Gradualmente, y conforme la actividad industrial va desplazando, en la vida cotidiana de la comunidad y en los hábitos mentales de los hombres, a la actividad depredadora, la propiedad acumulada reemplaza cada vez en mayor grado los trofeos de las hazañas depredadoras como exponente convencional de prepotencia y éxito. Con el desarrollo de la industria establecida, la posesión de riqueza gana, pues, en importancia y efectividad relativas, como base consuetudinaria de reputación y estima. No es que deje de concederse esa
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estima sobre la base de otras pruebas más directas de proezas, ni que la agresión depredadora o bélica afortunada deje de suscitar la aprobación y la admiración de la multitud, ni de provocar la envidia de los competidores menos afortunados; lo que ocurre, es que se hacen menores el alcance y frecuencia de las oportunidades de conseguir distinguirse por medio de esta manifestación directa de una fuerza superior. A la vez, las oportunidades de realizar una agresión industrial y de acumular propiedad por los métodos cuasi pacíficos de la industria nómada aumentan en radio de acción y facilidad. Y lo que es más importante, la propiedad se convierte ahora en la prueba más fácilmente demostrable de un grado de éxito honorable, a diferencia del hecho heroico o notable. Se convierte, por tanto, en la base convencional de estimación. Se hace indispensable acumular, adquirir propiedad con objeto de conservar el buen nombre personal. Cuando los bienes acumulados se han convertido de este modo en prenda acreditada de eficiencia, la posesión de riqueza asume el carácter de base de estimación independiente y definitiva. La posesión de bienes, adquiridos agresivamente por medio de la hazaña personal o pasivamente por título hereditario, se convierte en base convencional de reputación. La posesión de riqueza, que en un principio era valorada simplemente como prueba de eficiencia, se convierte, en el sentir popular, en cosa meritoria en sí misma. La riqueza es ahora intrínsecamente honorable y honra a su poseedor. La riqueza adquirida de modo de los antepasados o de otras pasivo, por trasmisión personas, se convierte, por un refinamiento ulterior, en más honorífica que la adquirida por el propio esfuer32

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zo del poseedor; pero esta distinción corresponde a un estadio posterior de la evolución de la cultura pecuniaria y se hablará de ella en su lugar adecuado. La proeza y la hazaña pueden seguir siendo la base del otorgamiento de la más alta estima popular, aunque la posesión de riquezas haya pasado a ser la base de la reputación corriente y de una situación social impecable. El instinto depredador y la aprobación consiguiente de la eficiencia depredadora están profundamente teñidos por los hábitos mentales de aquellos pueblos que han pasado por la disciplina de una cultura depredadora prolongada. Con arreglo al criterio popular, los honores máximos a que es posible aspirar pueden ser, incluso entonces, los conseguidos desplegando una extraordinaria eficiencia depredadora en la guerra, o una eficiencia casi depredadora en el arte política. Pero a efectos de tener una posición decorosa ordinaria en la comunidad, esos medios de conseguir reputación han sido reemplazados por la adquisición y acumulación de bienes. Así como en el anterior estadio depredador el bárbaro necesita para estar bien situado a los ojos de la comunidad- llegar al nivel de fortaleza física, astucia y habilidad que impera en la tribu, es necesario ahora llegar a cierto nivel convencional y un tanto indefinido de riqueza. En un caso es necesario cierto nivel de proeza como condición de respetabilidad; en el otro, cierto nivel de riqueza. En ambos es meritorio todo lo que excede de esos niveles normales. Aquellos miembros de la comunidad que no llegan a alcanzar ese grado normal y un tanto indefinido de proeza o propiedad quedan rebajados a los ojos de sus congéneres y,
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en consecuencia, se rebajan también en su propia estimación, ya que, por lo general, la base del propio respeto es el respeto que le tienen a uno sus prójimos. Sólo individuos de temperamento poco común pueden conservar, a la larga, su propia estimación frente al desprecio de sus semejantes. Se encuentran aparentes excepciones a la regla, especialmente en gente de fuertes convicciones religiosas. Pero esas aparentes excepciones rara vez lo son en realidad, ya que tales personas se apoyan en la aprobación putativa de algún testigo sobrenatural de sus actos. En cuanto la posesión de propiedad llega a ser la base de la estimación popular, se convierte también en requisito de esa complacencia que denominamos el propio respeto. En cualquier comunidad donde los bienes se poseen por separado, el individuo necesita para su tranquilidad mental poseer una parte de bienes tan grande como la porción que tienen otros con los cuales está acostumbrado a clasificarse; y es en extremo agradable poseer algo más que ellos. Pero en cuanto una persona hace nuevas adquisiciones y se acostumbra a los nuevos niveles de riqueza resultantes de aquéllas, el nuevo nivel deja de ofrecerle una satisfacción apreciablemente mayor de la que le proporcionaba el antiguo. Es constante la tendencia a hacer que el nivel pecuniario actual se convierta en punto de partida de un nuevo aumento de riqueza; y a su vez esto da un nuevo nivel de suficiencia y una nueva clasificación pecuniaria del individuo comparado con sus vecinos. Por lo que respecta a nuestro problema actual, el fin perseguido con la acumulación consiste en alcanzar un grado superior, en comparación con el resto de la
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comunidad, por lo que se refiere a fuerza pecuniaria. Mientras la comparación le sea claramente desfavorable, el individuo medio, normal, vivirá en un estado de insatisfacción crónica con su lote actual; y cuando haya alcanzado lo que puede denominarse el nivel pecuniario normal de la comunidad -o de su clase dentro de la comunidad-, esta insatisfacción crónica cederá el paso a un esfuerzo incesante encaminado a crear un intervalo pecuniario cada vez mayor entre él y ese nivel medio. La comparación valorativa no puede llegar nunca a ser tan favorable a quien la hace, que éste no desee colocarse en un rango más elevado que sus competidores en la lucha por la reputación pecuniaria. Por la naturaleza del problema, es difícil que pueda saciarse nunca el deseo de riqueza en ningún ejemplo individual y es evidente que la satisfacción del deseo medio general de riqueza está fuera de toda posibilidad. Por amplia, igual o «equitativamente» que pueda estar distribuida la riqueza de la comunidad, ningún aumento general de ella puede avanzar un paso en dirección a saciar esta necesidad cuyo fundamento es el deseo individual de exceder a cada uno de los demás en la acumulación de bienes. Si, como se supone a veces, el incentivo para la acumulación fuese la necesidad de subsistir o de comodidad física, sería concebible que en algún momento futuro con el aumento de la eficiencia industrial se pudiera satisfacer el conjunto de las necesidades económicas de la comunidad; pero como la lucha es sustancialmente una carrera en pos de la reputación basada en una comparación valorativa, no es posible aproximarse siquiera a una solución definitiva.
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La propensión a lograr un resultado y la repugnancia por el esfuerzo fútil siguen siendo el motivo económico subyacente. Cuando pasa al estadio depredador. Además de esto. en el que el egoísmo en el sentido más estricto se convierte en nota dominante. esa propensión lo sigue acompañando como rasgo penetrante que modela su esquema general de la vida. La propensión cambia únicamente de forma de expresión y de objetos próximos a los que se dirige la actividad del hombre. En gran parte esta emulación modela los métodos y selecciona los objetos de gasto para la comodidad personal y la vida respetable. en la que la nota dominante de la vida es la solidaridad no analizada e indiferenciada del individuo con el grupo al cual su vida se encuentra ligada. en gran medida por el hábito de la emulación pecuniaria. Esa propensión a la actividad encaminada a un fin y esa repugnancia por todo esfuerzo fútil que corresponden al hombre por virtud de su carácter de agente no lo abandonan cuando sale de la ingenua cultura comunal. el poder conferido por la riqueza proporciona otro motivo para acumularla. Bajo el régimen de propiedad individual el medio más al 36 . aunque el nivel de suficiencia en estos aspectos está afectado. a su vez. El deseo de una mayor comodidad y seguridad frente a la necesidad está presente en todos y cada uno de los estadios del proceso de acumulación en una sociedad industrial moderna.THORSTEIN VEBLEN Lo que acaba de decirse no debe ser interpretado en el sentido de que no haya otros incentivos para la adquisición y acumulación que este deseo de superar en situación pecuniaria y conseguir así la estima y la envidia de los semejantes.

medido por una comparación favorable con los demás. en cuanto la antítesis egoísta entre hombre y hombre alcanza plena conciencia. una nota de desaprobación. Entre los motivos que llevan a los hombres a acumular riqueza. El éxito relativo. y a toda prueba de fracaso en materia pecuniaria.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA alcance de la mano para conseguir visiblemente una finalidad es el que ofrecen la adquisición y la acumulación de bienes. primordialmente. Se emplea el término en sentido técnico.tiende más y más a modelarse como esfuerzo para superar a los demás en los resultados económicos logrados. o resultado de tal esfuerzo. Acaso no sea necesario observar que al emplear el término invidious (valorativo) no hay intención de exaltar ni lamentar ninguno de los fenómenos que vienen a caracterizarse con la palabra. la inclinación a conseguir resultados -el instinto del trabajo eficaz. esfuerzo dirigido a una demostración de riqueza acumulada que aumente el grado de reputación. para describir una comparación de personas con objeto de escalonarlas y graduarlas con respecto a la valía o valor relativos de cada una de ellas -en sentido estético o moral. continúa correspondiendo la primacía en alcance en intensidad a este móvil de emulación pecuniaria. por tanto.COM) . Viene a acentuar la lucha por la respetabilidad pecuniaria al extender a todo fracaso.y conceder y definir así los grados relativos de agrado 37 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH.LUGOS@HOTMAIL. El esfuerzo encaminado a lograr un fin viene a significar.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. la repugnancia por la futilidad se coliga en buena parte con el incentivo de la emulación. se convierte en el fin del esfuerzo que se acepta como legítimo y.

38 . Una comparación valorativa es un proceso de valoración de las personas con respecto a su valía.THORSTEIN VEBLEN con que pueden ser legítimamente contempladas por sí mismas y por las demás.

39 . siendo el trabajo su modo de vida reconocido y aceptado. y en la que leves y costumbres aseguren a esas clases una participación más o menos definida del producto de su industria. El ocio ostensible El efecto inmediato de una lucha pecuniaria como la que se ha descrito esquemáticamente sería -de no estar modificada su influencia por otras fuerzas económicas u otras características del proceso emulativo. hasta cierto punto.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA III. cuyo medio ordinario de adquirir bienes es el trabajo productivo. Esas clases inferiores no pueden eludir en ningún caso el trabajo. al menos dentro de su propia clase. en consecuencia. Este resultado se produce en realidad. tienen un cierto orgullo emulativo en conseguir una reputación de eficiencia en su trabajo. Ello puede afirmarse. y la imputación del trabajo no es. Por el contrario.hacer a los hombres industriosos y frugales. sobre todo. por lo que se refiere a las clases inferiores. y en la que haya una considerable subdivisión de propiedad. de las clases trabajadoras de una comunidad sedentaria que se encuentre en un estadio agrícola de desarrollo industrial. especialmente denigrante para sus miembros.

THORSTEIN VEBLEN que es a menudo la única línea de emulación que está a su alcance. el trabajo se asocia en los hábitos de pensamiento de los hombres con la debilidad y la sujeción a un amo. Tampoco le falta a esta clase el incentivo de la diligencia y el ahorro. En aquellas personas para quienes la adquisición y la emulación sólo son posibles dentro del campo de la eficiencia productora y el ahorro. En la cultura depredadora. Pero lo que nos importa aquí de modo más inmediato es otro aspecto de la clase pecuniaria superior. La más imperativa de estas demandas secundarias de la emulación y a la vez la de ámbito más extenso es la exigencia de abstenerse del trabajo productivo. Por virtud de esta tradición se considera que el trabajo rebaja y esta tradición no ha muerto nunca. una marca de inferioridad y viene por ello a ser considerada como indigna de un hombre que ocupa una buena posición. Por el contrario. con el avance de la diferenciación ha 40 . Esto es cierto de modo especial en el estadio bárbaro de la cultura. en consecuencia. y cualquier incentivo de la diligencia viene a ser ineficaz. que prácticamente cualquier emulación en este sentido está superada. Pero hay ciertas características secundarias del proceso emulativo de las que no se ha hablado aún. pero su acción está cualificada en tan gran medida por las demandas secundarias de la emulación pecuniaria. la lucha por la respetabilidad pecuniaria operará en cierta medida en el sentido de aumentar la diligencia y la sobriedad. Es. que vienen a circunscribir y a modificar la emulación practicada en esas direcciones tanto en las clases pecuniariamente inferiores como en la clase superior.

Tanto es así que hay muy pocos miembros de la clase más elevada que no tengan una repugnancia instintiva por las formas vulgares de trabajo. Todas las personas de gusto refinado sienten que ciertos oficios -que convencionalmente se consideran serviles. En todos los momentos. Una desviación forzosa de su patrón habitual de decencia. porque la estima sólo se otorga ante su evidencia.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA adquirido la fuerza axiomática que es consecuencia de una prescripción de largo tiempo e indiscutida. La arcaica distinción teórica entre lo bajo y lo honorable en el modo de vida de un hombre conserva aún hoy mucha de su antigua fuerza. La riqueza o el poder tienen que ser puestos de manifiesto. tanto en lo accesorio de la vida como en la clase y alcance de su actividad. aun aparte de toda consideración consciente de la aprobación o desaprobación de sus semejantes. Y la demostración de la riqueza no sirve sólo para impresionar a los demás con la propia importancia y mantener vivo y alerta su sentimiento de esa importancia. sino que su utilidad es apenas menor para construir y mantener la complacencia en uno mismo. se siente como un desprecio de su dignidad humana.llevan unida con inseparabi41 . Para ganar y conservar la estima de los hombres no basta con poseer riqueza y poder. el hombre normalmente constituido se ve ayudado y sostenido en su propio respeto por las «apariencias decentes» y la exención de «trabajos serviles». Tenemos un fuerte sentido de suciedad ceremonial que tiene especial intensidad al pensar en las ocupaciones asociadas en nuestros hábitos mentales con el trabajo servil. salvo en los estadios culturales más bajos.

Es. en otra parte. un cierto grado de ociosidad y de exención de todo contacto con los procesos industriales que sirven a las finalidades cotidianas inmediatas de la vida humana. Se condena y evita sin titubear un instante las apariencias vulgares. como baja. del ocio y de las otras demostraciones de riqueza es. bella o incluso irreprochable.THORSTEIN VEBLEN lidad una cierta contaminación espiritual. subjetivo. de superioridad de poder. la riqueza con42 . en gran parte. la vida de ociosidad es bella y ennoblecedora en sí misma y en sus consecuencias. las habitaciones mezquinas (es decir. una vida ociosa es la demostración más sencilla y concluyente de fuerza pecuniaria y. Este valor directo. viene a ser considerada. resultado de una sustitución mental. A los ojos de todos los hombres civilizados. En ese estadio. por tanto. los hombres reflexivos han considerado siempre como un requisito necesario para poder llevar una vida humana digna. utilizando un atajo mental. en cierta medida un reflejo de la utilidad del ocio como medio de conseguir el respeto de los demás y. baratas) y las ocupaciones vulgarmente productivas. con tal de que el caballero ocioso pueda vivir siempre con facilidad y desahogo manifiestos. secundario y derivado. Durante el estadio depredador propiamente dicho. en consecuencia. y en especial en las etapas primeras del desarrollo cuasi pacífico de la industria que sigue al estadio depredador. sin duda. La ejecución del trabajo ha sido aceptada como prueba convencional de una inferioridad de fuerza. Desde los días de los filósofos griegos hasta los nuestros. Son incompatibles con la vida en un plano espiritual satisfactorio -con el «pensamiento elevado»-.

y con el paso del estadio depredador a la forma casi pacífica de vida esa tradición se refuerza en vez de ser desechada. esta especie de emulación desaprueba en forma indirecta la participación en el trabajo productivo.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA siste principalmente en esclavos y los beneficios que deriva de la posesión de riqueza y poder toman principalmente la forma de servicio personal. Por lo tanto. y recíprocamente. Incluso aunque no hubiese surgido una clase ociosa unto con la aparición primera de la propiedad individual. incluso aunque no hubiese sido considerado ya como indecoroso bajo las tradiciones antiguas derivadas de un estadio cultural anterior. La abstención ostensible del trabajo se convierte. como la aplicación al trabajo productivo es un signo de pobreza y sujeción. como indigno de los hombres cabales. en marca convencional de éxitos pecuniarios superiores y en índice convencional de reputación. por tanto. hubiese sido en cualquier caso -por la fuerza del deshonor unido a la ocupación productiva. La antigua tradición de la cultura depredadora consiste en que hay que rehuir el trabajo productivo. resulta incompatible con una situación respetable en la comunidad. la institución tomó un significado nuevo y más pleno con la transición del estadio depredador a la siguiente 43 .una de las primeras consecuencias de la propiedad. Por el contrario. allí donde predomina la emulación pecuniaria no se estimulan de modo uniforme los hábitos industriosos y frugales. El trabajo se convertiría inevitablemente en deshonroso -en cuanto demostración de pobreza-. Y hay que notar que mientras la clase ociosa existía en teoría desde el comienzo de la cultura depredadora.

de rebaños de ganado y de una clase servil de pastores y de vaqueros. El hombre cabal está celosamente apartado de todo lo que es. Desde ese momento existe una «clase ociosa» tanto en teoría como en la práctica. a distinción entre las clases ociosas y laboriosas es.THORSTEIN VEBLEN etapa de cultura pecuniaria. trabajo rutinario y servil. pero hay que notar como hecho decisivo del problema que tratamos el de que el motivo ordinario y ostensible que tiene la clase ociosa para ocuparse de esas tareas no es evidente44 . Durante la etapa depredadora propiamente dicha. muy semejantes a las de sus primeros tiempos. El estadio subsiguiente de industria casi pacífica se caracteriza generalmente por la existencia de una esclavitud consolidada en la cual los esclavos son cosas. pero su actividad contribuye apreciablemente al sustento del grupo. Personas exageradamente amigas de las sutilezas teóricas complicadas pueden sostener que esas ocupaciones son aún «productivas». Esas ocupaciones son el gobierno. desde el punto de vista formal. meramente ceremonial. Desde este momento el rasgo característico de la vida de la clase ociosa es una exención ostensible de toda tarea útil. siquiera sea de modo incidental e indirecto. los deportes y las prácticas devotas. la guerra. Las ocupaciones normales y características de esta clase en la fase madura de su historia a la que nos estamos refiriendo son. en cierto sentido. la industria ha avanzado hasta el punto de que la comunidad no depende ya para su subsistencia de la caza ni de ninguna otra forma de actividad que pueda ser calificada justamente de hazaña. en su concepto. De ahí data la institución de la clase ociosa en su forma consumada.

propiamente dicho. mas o menos ostensible. Es este último aspecto de la caza -expurgado de toda imputación de constituir una actividad lucrativa. un elemento. como en cualquier otro estadio cultural. ejercida principalmente con ánimo de lucro. se gobierna y se hace la guerra. La insistencia en la propiedad como base de la reputación es muy ingenua e imperiosa durante los estadios primeros de la acumulación de riqueza. por ende. La abstención del trabajo no es sólo un acto honorífico o meritorio. no se da en grado suficiente para absolver a quien la practica de la imputación de dedicarse a una industria lucrativa. de hazaña. la caza es también un deporte -un simple ejercicio del impulso depredador. la caza viene a diferenciarse de modo gradual en dos ocupaciones distintas. y esta 45 . en provecho pecuniario de quienes dirigen ambas actividades. pero contiene. pero es un provecho conseguido mediante el método honorable de la captura y la conversión. falta en ella virtualmente el elemento de hazaña o. pero con una diferencia: cuando la comunidad sale del estadio cazador. Abstenerse del trabajo es la prueba convencional de la riqueza y. Como tal no ofrece un incentivo pecuniario apreciable.el único meritorio y el único que corresponde al esquema general de la vida de la clase ociosa desarrollada. al menos en parte. Por otra parte.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA mente un aumento de riqueza por medio del esfuerzo productivo. la marca convencional de una buena posición social. sino que llega a ser un requisito impuesto por el decoro. en cambio. De un lado es una profesión. en todo caso. Algo semejante puede decirse de la caza. En éste.

la prescripción se apodera de esta prueba convencional de riqueza y la fija en los hábitos mentales de los hombres como algo sustancialmente meritorio y ennoblecedor en sí. Nota notae est nota rei ipsius. e incompatible con una vida digna. Este tabú opuesto al trabajo tiene otra consecuencia ulterior respecto a la diferenciación industrial de las clases. surgirá una clase ociosa secundaria y en cierto sentido espuria -despreciablemente pobre y cuya vida será precaria. como lógica consecuencia. pero esa clase será moralmente incapaz de lanzarse a empresas lucrativas-. Las alternativas que les quedan a estas personas son la mendicidad y la privación. y ello en un doble sentido. en tanto que el trabajo es productivo. la adquisición por la industria es igualmente imposible para hombros pobres y orgullosos.THORSTEIN VEBLEN insistencia en lo meritorio de la riqueza conduce a una insistencia más vigorosa en el ocio. Se hace impracticable acumular riqueza por simple captura y. se convierte a la vez. Al aumentar la densidad de la población y convertirse el grupo depredador en comunidad industrial constituida. sino moralmente imposible para quien ha nacido noble y libre. Según las leyes permanentes de la naturaleza humana. El caballero venido a menos y la dama que ha conocido días mejores no son. llena de necesidades e incomodidades. en intrínsecamente indigno. ganan en alcance y consistencia las autoridades y costumbres establecidas que rigen la propiedad. Dondequiera que el canon del ocio ostensible tenga posibilidades de operar con libertad. La prescripción acaba por hacer no sólo que el trabajo sea deshonroso a los ojos de la comunidad. fenómenos 46 . ni siquiera hoy. por un proceso análogo.

a una excesiva santidad o tabú anejos a la persona del jefe.COM) . Pero al hacerlo así salvó a Su Majestad Cristianísima de la contaminación servil. Así.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. se cuenta de ciertos jefes polinesios que bajo el peso de las buenas formas prefirieron morir de hambre a llevarse los alimentos a la boca con sus propias manos. Es cierto que esta conducta puede haber sido debida. por ejemplo. El contacto de sus manos habría comunicado el tabú y habría hecho inapropiada para servir de alimento a cualquier cosa tocada por él. Un ejemplo mejor.LUGOS@HOTMAIL.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA desconocidos. la conducta de los jefes polinesios es más fiel al canon del ocio honorífico de lo que pudiera parecer a primera vista. el sentido de lo vergonzoso del trabajo manual puede llegar a ser tan fuerte que en coyunturas críticas supere incluso al instinto de conservación. nos lo ofrece el caso de cierto rey de Francia de quien se cuenta que perdió la vida por un exceso de fuerza moral en la observancia de las buenas formas. Este penetrante sentido de la indignidad del más ligero trabajo manual es familiar a todos los pueblos civilizados. el rey se sentó sin protesta ante el fuego. al menos en parte. Pero el tabú mismo es un derivado de la indignidad o la incompatibilidad moral del trabajo. 47 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. En personas de sensibilidad delicada que han testado largo tiempo habituadas a las buenas formas. y permitió que su real persona se tostase hasta un punto en que fue imposible curarle. lo mismo que a pueblos que se encuentran en una cultura pecuniaria menos avanzada. o al menos más inequívoco. aun interpretándola en ese sentido. de modo que. En ausencia del funcionario cuyo oficio era trasladar el asiento de su señor.

Esto sólo puede hacerse de modo indirecto. en el caso de la hazaña es posible y usual procurarse algún resultado tangible que se pueda exhibir a modo de trofeo o botín. tal como aquí se emplea. y 2) como demostración de una capacidad pecuniaria que permite una vida de ociosidad. consiste su vida. Significa pasar el tiempo sin hacer nada productivo: 1) por un sentido de la indignidad del trabajo productivo. En una fase posterior del desarrollo se acostumbra a emplear algún distintivo o insignia de honor que sirva como marca convencionalmente 48 . La prueba duradera del trabajo productivo consiste en su resultado material -generalmente algún artículo de consumo-. Ya se ha notado que el término «ocio». mediante la exhibición de algunos resultados tangibles y duraderos del ocio así empleado. Tiene que encontrar medios de poner de manifiesto el ocio que no ha vivido a la vista de los espectadores.THORSTEIN VEBLEN Summum crede nefas animam praeferre pudori Ea propter vitam vivendi perdere causas.cuenta convincente de ese tiempo vivido en privado. Pero la vida del caballero ocioso no se vive en su totalidad ante los ojos de los espectadores a los que hay que impresionar con ese espectáculo del ocio honorífico en que. Alguna parte del tiempo de su vida está oculta a los ojos del público y el caballero ocioso tiene que poder dar -en gracia a su buen nombre. de manera análoga a la conocida exhibición de productos tangibles y duraderos del trabajo realizado para el caballero ocioso por los artesanos y servidores que emplea. según el esquema ideal. no comporta indolencia o quietud. De modo semejante.

Ejemplo de tales pruebas inmateriales de ociosidad son tareas casi académicas o casi prácticas y un conocimiento de procesos que no conduzcan directamente al fomento de la vida humana. de juegos. grados y enseñas de los que son ejemplo típico los emblemas heráldicos. de las últimas modas en materia de vestidos. En todas estas ramas del conocimiento. generalmente la forma de bienes «inmateriales». Pero el ocio en el sentido más estricto. considerado como ocupación. Al aumentar la densidad de población y hacerse más complejas y numerosas las relaciones humanas. Tales. mobiliario y carruajes.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA aceptada de la hazaña y que indique a la vez la cantidad o grado de hazaña que simboliza. tiene un parecido muy cercano con la vida de hazañas. el conocimiento de las lenguas muertas y de las ciencias ocultas. títulos. de la sintaxis y la prosodia. tales como los perros y los caballos de carrera. de las diversas formas de música doméstica y otras artes empleadas en la casa. de la ortografía. Desde el punto de vista económico. por tanto. el motivo inicial de donde procede en un principio su adqui49 . y los resultados que caracterizan una vida de ocio y que sirven como criterios de decoro tienen mucho de común con los trofeos que resultan de las hazañas. en nuestra época. deportes y animales de lujo. no deja ningún producto material. Los criterios demostrativos de una ociosidad anterior toman. el ocio. las medallas y las condecoraciones honoríficas. todos los detalles de la vida sufren un proceso de elaboración y selección y en ese proceso de elaboración el uso de trofeos desarrolla un sistema de rangos. a diferencia de la hazaña y de todo esfuerzo productivo empleado en objetos que no son de utilidad intrínseca.

Además -y más allá. son por ello requeridos con mayor insistencia como prueba necesaria de un grado respetable de ociosidad. Es bien sabido -o al menos se cree por lo general. no habrían sobrevivido.THORSTEIN VEBLEN sición y de donde advino su boga puede haber sido algo por entero distinto del deseo de mostrar que uno no había pasado el tiempo ocupado en tareas industriales. Esta clase de hechos se presentan a la observación de modo más inmediato y directo. Merece la pena de observar que todas esas clases de prácticas ceremoniales a las que se clasifica bajo el epígrafe general de modales tienen un mayor grado de estimación entre los hombres en aquel estadio cultural en el que el ocio ostensible tiene la máxima boga como signo de respetabilidad. Tales conocimientos pueden clasificarse. en algún sentido. en términos generales. usos corteses. como ramas del saber. decoro y. pero a menos que esos conocimientos hubieran sido aprobados socialmente como demostración de un empleo improductivo del tiempo. Tales son los que se conocen como modales y buena educación. de modo mucho más notorio en todo lo que se refiere al decoro que los hombres de épocas posteriores. con excepción de los más exquisitos.de ellos hay toda una serie de hechos sociales que pasan imperceptiblemente de la región del saber a la de los hábitos y la destreza físicas. que en etapas posteriores del desarrollo cultural. El bárbaro del estadio de la industria casi pacífica es un caballero bien nacido. ni conservado su puesto como prendas convencionales de la clase ociosa. las prácticas formales y ceremoniales.que los modales se han ido pervirtiendo progresivamente conforme se alejaba la sociedad del estadio 50 .

mejor dicho. y a los ojos de todas las personas de sensibilidad delicada. el código ceremonial de los usos y costumbres decorosos debe. la procedencia.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA patriarcal. una estilización de los gestos y en parte supervivencias simbólicas y convencionalizadas que repre51 . en parte.que el decoro es un producto y un exponente de la vida de la clase ociosa y sólo prospera de modo pleno en un régimen de status. Muchos caballeros de la vieja escuela se han visto obligados a notar con tristeza que en las comunidades industriales modernas la gente de nacimiento inferior observa los modales y costumbres de las clases mejores.son.entre las clases industriales propiamente dichas es una de las más cimeras enormidades de la civilización en los últimos tiempos. sin duda. El origen -o. y este motivo inicial rara vez está ausente -caso de que llegue a faltar en alguna ocasiónen la conducta de las personas de buenas maneras en cualquier estadio ulterior de desarrollo. la decadencia del código ceremonial -o. Los modales -se nos dice. La decadencia que ha sufrido el código en manos de la gente industriosa atestigua -dejando aparte todo vituperio. en algo que no sea un esfuerzo consciente por parte de las personas de buenas maneras encaminado a demostrar que han gastado mucho tiempo en adquirirlo. dicho de otro modo. la vulgarización de la vida.de los modales ha de buscarse. en gran parte. Como suponen habitualmente antropólogos y sociólogos. El fin próximo de la innovación y de su elaboración ulterior ha sido la superior eficacia de la nueva invención en punto a belleza o expresividad. su comienzo y desarrollo al deseo de conciliarse a los demás o demostrarles buena voluntad.

Los modales comenzaron por ser símbolo y pantomima y sólo tenían utilidad como exponente de los hechos y cualidades simbolizados. Hay pocas cosas que nos provoquen tanta repugnancia instintiva como una infracción del decoro. Algunos de los países del continente europeo presentan buenos ejemplos de esta supervivencia espiritual. sino una característica que forma parte del alma digna. Los modales vinieron a tener -en el concepto popular. y la asiduidad con la que se practica la observancia ceremonial de rangos y títulos se aproxima mucho al ideal implantado por el bárbaro en la cultura nómada cuasi pacífica.THORSTEIN VEBLEN sentan actos anteriores de dominio o de servicio o contacto personal. Las desviaciones del código del decoro han pasado a ser odiosas per se a todos los hombres.una utilidad per se. y hemos ido tan lejos en la dirección de 52 . independiente en gran medida de los hechos que originariamente representaban. En gran parte son expresión de la relación de status -una pantomina simbólica de dominación por una parte y de subordinación por otra-. pero sufrieron después la transmutación que suele acompañar en el tiato humano a los hechos simbólicos. la importancia de todos los puntillos de conducta es extrema. Allí donde en nuestros días son los hábitos mentales depredadores y la actividad consiguiente de dominio y servidumbre los que imprimen carácter al esquema general de la vida. Esas comunidades se aproximan también al ideal arcaico por lo que se refiere a la estimación atribuida a los modales como hecho de valor intrínseco. en el concepto común. adquirieron un carácter sacramental. y la buena educación no es. una mera marca adventicia de excelencia humana.

tanto a juicio de quien los practica como del observador. el valor de los modales reside en el hecho de que éstos son pregoneros de una vida ociosa. En último análisis. porque la buena educación exige tiempo. por ende. la adquisición de un cono53 . Por tanto -y recíprocamente-. Su fundamento económico ulterior ha de buscarse en el carácter honorífico de ese ocio o empleo no productivo del tiempo y el esfuerzo. este sentido de la rectitud intrínseca del decoro no es más que el fundamento próximo de la boga de los modales y la buena educación. ser adquirida por aquellas personas cuyo tiempo y energía han de emplearse en el trabajo. sin el cual no se adquieren los buenos modales. Puede perdonarse el quebrantamiento de la palabra empeñada. El conocimiento y hábito de las buenas formas no se consigue sino mediante el uso largo y continuado. aplicación y gastos. Gustos. pero una falta de decoro es imperdonable. admitiendo que pueda haber alguno. y no puede. como el ocio es el medio convencional de conseguir reputación pecuniaria. que pocos de nosotros. El conocimiento de las buenas formas es a primera vista una prueba de que aquella parte de la vida de una persona bien educada que no se desarrolla bajo las miradas del espectador se ha empleado dignamente en adquirir conocimientos que no tienen efecto lucrativo. modales y hábitos de vida refinados son una prueba útil de hidalguía.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA imputar a las observancias ceremoniales de la etiqueta una utilidad intrínseca. aunque los modales tienen esta utilidad intrínseca. podamos asociar una falta de urbanidad de un sentimiento de la indignidad fundamental del culpable. «Los modales hacen al hombre» No obstante.

que son consecuencia de la habituación pasiva. pueden mejorarse aún más de modo reflexivo mediante un esfuerzo asiduo por adquirir los signos distintivos de un ocio honorable. aun cuando el interesado no piense en ello y no se preocupe de adquirir un aire de opulencia y señorío debidos a la ociosidad. visible. en forma de modales y conducta de gente ociosa.THORSTEIN VEBLEN cimiento bastante profundo de lo relativo al decoro es algo necesario para todo el que aspire a una mediana reputación desde el punto de vista pecuniario. que pueda ser exhibido. haciendo de la exhibición ulterior de estos signos adventicios de exención del trabajo útil. y aun mayor en su conducta y modales habituales. como consecuencia del simple hecho de una persistente abstención del trabajo. Aquella parte de la vida ociosa honorable que no se desarrolla a la vista de los espectadores puede servir a las finalidades de reputación sólo en la medida en que deja tras sí un resultado tangible. medido y comparado con productos de la misma clase exhibidos por otros aspirantes que compiten en la lucha por la reputación. No hay duda de que éste es un punto en el que una aplicación diligente de esfuerzo y gastos puede fomentar de modo muy eficaz el logro de un dominio decoroso de las facultades que distinguen a la clase ociosa. objeto de una disciplina vigorosa y sistemática. Recíprocamente. Tal efecto se produce. Parece ser especialmente cierto que varías generaciones de ociosidad dejan un efecto persistente y perceptible en la conformación de la persona. cuanto mayor sea el grado de eficacia y más patentes las 54 . Pero todas las sugestiones de una vida persistentemente ociosa y todo el conocimiento de lo decoroso.

De esta manera. no son. De ahí que en la lucha competitiva por el dominio de los buenos modales se tomen tantos trabajos para cultivar los hábitos de conducta decorosa y de ahí que los detalles de decoro se conviertan en una disciplina amplia a la que se requiere que se conformen todos aquellos que aspiran a ser considerados como gente de reputación impecable. se logra una evolución sincopada de la hidalguía de nacimiento y educación de un buen número de familias y linajes. se convierta gradualmente en una instrucción laboriosa en materia de comportamiento y en una educación del gusto y una discriminación respecto a cuáles de los artículos de consumo son decorosos y a cuáles sean los métodos decorosos de consumirlos. el hecho de que se ha utilizado la posibilidad de producir idiosincrasias personales patológicas y de otro tipo y de trasmitir los modales característicos mediante una imitación astuta y una educación sistemática para crear deliberadamente una clase culta.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA pruebas de un alto grado de habituación a prácticas que no sirven a ningún propósito lucrativo o directamente utilitario. en modo alguno. Merece la pena notar. mediante el proceso vulgarmente conocido como esnobismo. en conexión con esto. desde el punto de vista de la utilidad que presentan para la existencia de una clase ociosa en la población. que el ocio ostensible. Esta hidalguía sincopada da resultados que. 55 . por otra parte. mayor es el gasto de tiempo y materia implicados por su adquisición y mayor la buena reputación que de ello resulta. Y de ahí también. a veces con resultados muy felices. del que el decoro es una ramificación.

de buena fe. el principio dominante y perdurable de la prueba de buena educación es la exigencia de un gasto importante y evidente de tiempo. a base de la conformidad con los cánones de gusto aceptados en las materias de que se trate. desde luego. La concesión de reputación se hace a este respecto. puede haber un grado considerable de variación en los detalles. aunque la base próxima a la discriminación pueda ser de otra clase. Dentro del ámbito de aplicación de este principio. Hay. pero son variaciones de forma y expresión y no variaciones sustanciales. además. y es también posible graduar y clasificar a las personas con cierta exactitud. y sin una consideración consciente de la situación pecuniaria o el grado de ocio que ha disfrutado un determinado candidato a la reputación. por lo general. Por ello. expresión directa de consideración y buena voluntad y.THORSTEIN VEBLEN sustancialmente inferiores a otros que han tenido una preparación más ardua en las conveniencias pecuniarias. con arreglo a una escala progresiva de modales y educación. Pueden compararse las diferencias entre una persona y otra en punto al grado de conformidad con el ideal en esos aspectos. en su mayor parte. no es necesario hacer derivar este ele56 . Gran parte de la cortesía del trato cotidiano es. pero los cánones de gusto con arreglo a los cuales se hace esa concesión están constantemente vigilados por la ley del ocio ostensible y sufren continuamente cambios y revisiones encaminados a ponerles en consonancia más estricta con sus exigencias. grados mensurables de conformidad con el último código acreditado de puntillos relativos a los medios decorosos y a los métodos de consumo.

expresa una actitud más o menos convencionalizada de subordinación. a la vez.COM) . De modo semejante. Y también aquí el código es evidentemente un código de status y muestra de modo patente su incompatibilidad con todo trabajo productivo vulgar.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. que nuestra conducta con respecto a los servidores y a otras personas inferiores que dependen pecuniariamente de nosotros es la conducta de una persona que se encuentra en posición de superioridad dentro de una relación de status. aunque esta manifestación se modifica con frecuencia suavizándose en gran medida la expresión original de dominio puro. apelan con fuerza tan convincente a nuestro sentido de lo correcto y amable. Estas últimas son expresión del status. es suficientemente claro.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA mento de la conducta de ninguna base subyacente de reputación para explicar su presencia a la aprobación con que se le mira.constituyen el 57 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. pero no ocurre lo mismo con el código de las conveniencias. para cualquiera que se tome la molestia de observar.LUGOS@HOTMAIL. Una seguridad divina y una complacencia imperiosa -como de quien está acostumbrado a exigir que se le sirva y a no pensar en el mañana. nuestra conducta respecto a los superiores. que atestiguan tanto el dominio e independencia de las circunstancias económicas y que. Es entre los miembros de la clase ociosa más elevada. Sirva de ejemplo la presencia señorial del caballero o la dama de alta categoría. y en gran parte también respecto a los iguales. y es también esta clase superior la que da al decoro la formulación definitiva que le hace servir como canon de conducta para las clases inferiores. que no tienen superiores y que tienen pocos iguales. donde el decoro encuentra su expresión más plena y madura. Desde luego.

Si la tribu se dedica al pastoreo. Las mujeres y otros esclavos son valorados en mucho. más bien. que las nuevas circunstancias de la vida acentúan la utilidad de los siervos en el último aspecto citado. al parecer: 1) una propensión a dominar y coaccionar. en especial. Durante el estadio de la industria casi pacífica y. ante el cual el plebeyo de baja cuna se deleita en inclinarse y someterse. hay razones para creer que la institución de la propiedad ha comenzado por la propiedad de personas y en primer lugar de mujeres. Los incentivos para adquirir tal propiedad han sido. Se valora a los siervos por sus servicios. el motivo dominante de la adquisición de la propiedad de personas parece haber sido ordinariamente la utilidad de sus servicios. y en el concepto popular.THORSTEIN VEBLEN derecho innato y el criterio distintivo del caballero en su mejor forma. porque este modo de conducta es aceptado como atributo intrínseco de un valor superior. Pero el predominio de ese motivo no se debe a una decadencia de la importancia absoluta de las otras dos utilidades que presentan los siervos. constituye. no sólo como evidencia de riqueza. es aún más que eso. la esclavitud de la mujer impone hasta tal punto su carácter a la vida eco58 . sino como medio de acumularla. junto con el ganado. Como se ha indicado en un capítulo anterior. 2) la utilidad de aquellas personas como demostración de la proeza de su dueño y 3) la utilidad de sus servicios. en los primeros tiempos del desarrollo de la industria dentro de los límites generales de esa etapa. El servicio personal ocupa un lugar peculiar en el desarrollo económico. Lo que ocurre es. la forma usual de inversión lucrativa. En la cultura casi pacífica.

incluyendo en ella las obligaciones domésticas. resulta impracticable la captura de esposas en tribus hostiles como fuente consuetudinaria de aprovisionamiento de mujeres. que la mujer llega a servir como unidad de valor entre los pueblos que se encuentran en ese estadio cultural como. La gran relación humana que penetra todo el sistema es la de amo y siervo. por ejemplo. en los tiempos homéricos-. Donde ocurre así no puede discutirse que la base del sistema industrial es la esclavitud del tipo que considera a los esclavos como cosas y que las mujeres son comúnmente esclavas. A la vez aquellos esclavos cuya tarea es el servicio personal. Una vez que la comunidad ha llegado a adquirir hábitos de vida fijos. Este proceso de exención progresiva común de las tareas industriales corrientes comenzará generalmente por la esposa. No podemos estudiar aquí la 59 . Se establece entonces una división del trabajo por la cual el servicio personal al amo se convierte en oficio especial de una parte de los siervos. Donde se ha logrado este avance cultural la esposa principal es de ordinario de sangre hidalga.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA nómica. o la esposa principal. La prueba de riqueza aceptada como indiscutible es la posesión de muchas mujeres y a la vez de otros esclavos ocupados en servir a la persona del amo y en producir bienes para él. en tanto que los empleados en ocupaciones industriales propiamente dichas se alejan cada vez más de toda relación inmediata con la persona del señor. y el hecho de que lo sea apresura su exención de las tareas vulgares. van siendo gradualmente eximidos de la industria productiva encaminada a fines lucrativos.

la exención de la esposa gana en alcance hasta llegar a incluir la exención del servicio personal denigrante y no sólo del servicio industrial. se eleva el nivel convencional de riqueza de las clases superiores. Al avanzar el desarrollo industrial y acumularse la propiedad en relativamente pocas manos. La misma tendencia a la 60 . de la misma manera que era propiedad de su padre antes de la compra.THORSTEIN VEBLEN manera cómo se origina el concepto de sangre hidalga ni el lugar que ocupa en el desarrollo del matrimonio. tanto por la alianza con sus poderosos parientes que resulta de la unión. la investirá en cierta medida con la prerrogativa del ocio que es el signo principal de hidalguía. bastará con decir que la sangre hidalga es aquella que ha sido ennoblecida por un contacto prolongado de la riqueza acumulada o con prerrogativas inquebrantadas. si la riqueza del propietario de la mujer lo permite. y en cuanto el principio haya adquirido autoridad prescriptiva. el principio de que la hidalguía es trasmisible operará para colocarla por encima del esclavo corriente. La esposa seguirá siendo propiedad de su marido. por ello. Se prefiere para el matrimonio a la mujer que tiene esos antecedentes familiares. pero a la vez es de la sangre hidalga de su padre. Por completa que sea su sumisión al amo y por inferior que sea la mujer a los miembros varones del estrato social en que la colocó su nacimiento. Para nuestro propósito actual. desde el punto de vista moral. como porque se siente que se hereda una sangre que ha estado asociada con muchos bienes y gran poder. es incongruente que se ocupe en las tareas denigrantes que desempeñan sus compañeras de servidumbre. Ayudada por este principio de la hidalguía trasmisible.

Todas estas clases de utilidad se ven mejor servidas por un gran número deservidores altamente especializados. del trabajo doméstico servil. cuyo cuidado directo de la persona del amo no se vea distraído de este su oficio principal por ninguna otra ocupación subsidiaria. el cuidado del aparato doméstico cada vez más grande puede necesitar un aumento de trabajo. tiene el máximo interés. y también a otros siervos que atienden directamente al amo. caso de haberlas. Por tanto. más que como medio de comodidad. el desarrollo de una clase especial de servidores personales o corporales se ve favorecido también por la gran importancia atribuida a este tipo de servicio. Tanto para su reputación con la comunidad como para su propio respeto. esta atenuación no es de gran peso. La exención es más tardía cuanto más remota es la relación en que se encuentra el siervo con la persona del amo. Si la situación pecuniaria del señor lo permite. con el transcurso del tiempo. es cuestión de gran consecuencia el hecho de tener a su disposición servidores especializados y eficientes.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA exención del trabajo manual y. se amplía más adelante hasta incluir a las demás esposas. En cuanto no se les tiene sólo para exhibirlos ofrecen al amo la satisfacción deservir de campo de acción a la propensión del dueño hacia el dominio. se produce una creciente diferenciación y multiplicación deservidores 61 . Siendo la persona del amo la encarnación de la dignidad y el honor. pero como el aparato aumenta generalmente con objeto de servir de medio para la buena reputación. Estos servidores especializados son más útiles por la exhibición que representan que por el servicio efectivamente realizado. Ciertamente.

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domésticos y personales junto con una concomitante exención progresiva de tales servidores del trabajo productivo. En virtud de que se les utiliza como demostración de la capacidad de pago, el oficio de tales servidores domésticos tiende constantemente a incluir menos obligaciones y, de modo paralelo, su servicio tiende a convertirse en meramente nominal. Ello es cierto en especial de aquellos servidores que están dedicados de modo más inmediato y ostensible al cuidado del amo. Su utilidad viene así a consistir en gran parte en su exención notoria del trabajo productivo y en la demostración de la riqueza y el poder del señor que tal expansión proporciona. Después de haber progresado bastante la práctica de emplear un cuerpo especial de servidores que viven en esta situación de ocio ostensible, se empezó a preferir a los hombres para servicios en los que se ve de modo destacado a quien los practica. Las razones, en especial los de apariencia robusta y decorativa, tales como los escuderos y otros sirvientes, deben ser, y son sin duda, más vigorosos y costosos que las mujeres. Son más aptos para esta tarea, ya que demuestran un gasto mayor de tiempo y de energía humana. Por ello, en la economía de la clase ociosa la esposa siempre afanada de los primeros tiempos patriarcales, con su séquito de doncellas trabajadoras, cede el puesto a la dama y al lacayo. En todos los grados y pasos de la vida y en todos los estadios del desarrollo económico el ocio de la dama y el lacayo difiere del ocio del caballero que lo es por derecho propio, puesto que el primero es aparentemente una ocupa62

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ción de tipo laborioso. En gran parte, toma la forma de un cuidado minucioso y atento al servicio del amo o al mantenimiento y elaboración de los accesorios v adornos domésticos, de modo que esta clase ociosa sólo merece este calificativo en cuanto que realiza poco o ningún trabajo productivo, pero no en el sentido de que evite toda apariencia de trabajo. Las tareas realizadas por la dama o por los servidores domésticos son, con frecuencia, bastante arduas y están encaminadas, también con frecuencia, a fines considerados como extremadamente necesarios para la comodidad de toda la familia. Hasta el punto en que tales servicios conducen a la eficiencia física o a la comodidad del amo y del resto de las personas de la casa, han de ser considerados como trabajo productivo. Sólo el residuo de actividades que queda una vez deducido este trabajo efectivo debe clasificarse como ociosidad. Pero muchos de los servicios clasificados como cuidados domésticos en la vida cotidiana moderna y muchos de los bienes requeridos por el hombre civilizado para llevar una existencia agradable tienen carácter ceremonial. Han de ser clasificados, por tanto, como ociosidad en el sentido en que aquí se usa esta palabra. Pueden, a pesar de ello, ser imperativamente necesarios desde el punto de vista de una existencia decorosa; pueden, incluso, ser necesarios para la comodidad personal aunque su carácter sea principal o totalmente ceremonial. Pero en cuanto comparten este carácter son imperativos y necesarios porque se nos ha enseñado a exigirlos, so pena de incurrir en indignidad o suciedad ceremoniales. Nos sentimos incómodos en el caso de que nos
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falten, pero no porque su ausencia produzca una incomodidad física de modo directo, ni porque un gusto no educado para discriminar entre lo que se considera desde el punto de vista convencional como bueno y como malo pudiera sentirse molesto por su omisión. En la medida en que esto ocurre, el trabajo empleado en estos servicios ha de clasificarse corno ocio, y cuando lo realizan personas ente libres ni dirigen el establecimiento, debe clasificarse como ocio vicario (vicarious leisure). El ocio vicario al que dedican su tiempo las esposas y criados -y al que se clasifica como cuidados domésticospuede convertirse, con frecuencia, en tráfago rutinario y penoso, en especial cuando la competencia por la reputación es viva y dura. Así ocurre con frecuencia en la vida moderna. Donde ello sucede, el servicio doméstico que comprende los deberes de esta clase servil puede denominarse con más propiedad esfuerzo derrochado que ocio vicario. Pero este último término tiene la ventaja de que indica la línea de donde derivan estos oficios domésticos a la vez que sugiere cuál es la base económica sustancial de su utilidad, ya que estas ocupaciones son principalmente útiles como método de atribuir al amo o a la casa una reputación pecuniaria fundándose en que se gasta en ella una cantidad notoria de tiempo y esfuerzo. De este modo surge, pues, una clase ociosa subsidiaria o derivada, cuya tarea es la práctica de un ocio vicario para mantener la reputación de la clase ociosa primaria o auténtica. Esta clase ociosa vicaria se distingue de la auténtica por un rasgo característico de su modo habitual de vida. El ocio
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de la clase señora consiste, al menos ostensiblemente, en ceder a una inclinación a evitar el trabajo, y se presume que realza el bienestar y la plenitud de vida del amo; pero el ocio de la clase servil exenta del trabajo productivo es, en cierto modo, un esfuerzo que se le exige y que no está dirigido de modo primordial o normal a la comodidad de quienes pertenecen a ella. La ociosidad del criado no es su propia ociosidad. Hasta el punto en que es un servidor en el pleno sentido de esta palabra, y no es a la vez un miembro de un grado inferior a la clase ociosa propiamente dicha, su ocio se produce a guisa de servicio especializado, encaminado a favorecer la plenitud de vida de su amo. La evidencia de esta relación de servidumbre aparece, sin duda, en el porte y modo de vida del sirviente. Lo mismo puede decirse, a menudo, de la esposa en el largo estadio económico durante el cual es aún primordialmente sierva -es decir, mientras sigue en vigor la comunidad doméstica encabezada por el varón-. Para satisfacer las exigencias del esquema de vida de la clase ociosa, el sirviente debe no sólo mostrar una actitud de subordinación, sino también los efectos de una educación especial y una práctica de esa subordinación. El sirviente o esposa debe no sólo desempeñar ciertos oficios y mostrar una disposición servil, sino que es imperativo que dé muestras de una facilidad adquirida en la práctica de la subordinación -de una conformidad, debida a una larga preparación, con los cánones de la subordinación efectiva y notoria-. Incluso hoy día son esta aptitud y esta habilidad adquiridas en la manifestación formal de la relación servil lo que constituye el elemento principal de utilidad de nuestros criados bien
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pagados, así como una de las principales cualidades que adornan a la esposa bien educada. El primer requisito de un buen sirviente consiste en saber con claridad cuál es su sitio. No basta que sepa cómo conseguir ciertos resultados mecánicos deseados; tiene, por encima de todo, que saber cómo conseguir esos resultados en la forma debida. Puede decirse que el servicio doméstico es una función más bien espiritual que mecánica. Se desarrolla gradualmente un sistema complicado de buenas formas que regulan de modo específico la manera como ha de practicarse esa ociosidad vicaria de la clase sirviente. Debe repudiarse toda desviación de esos cánones formales, no tanto porque sea prueba de una falta de eficiencia mecánica, o incluso porque ponga de manifiesto una ausencia de la actitud, y temperamentos serviles, sino porque, en último término, demuestra la ausencia de una preparación especial. La preparación especial para el servicio personal cuesta tiempo y esfuerzo y, allí donde es ostensible en alto grado, demuestra que el criado que la posee no se ocupa ni se ha ocupado habitualmente de ninguna tarea productiva. Es una presunción de una ociosidad vicaria que data de mucho tiempo atrás. De ese modo el servicio así preparado es útil no sólo en cuanto satisface la preferencia instintiva del amo por el trabajo hábil y bien hecho, así como su tendencia a un dominio ostensible sobre las personas cuyas vidas sirven a la suya, sino que tiene también la utilidad de poner en evidencia un consumo de servicio humano mucho mayor del que mostraría el mero ocio ostensible practicado por una persona sin la debida preparación. Es una falta grave que el ma66

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yordomo o lacayo cumpla sus deberes en la mesa o el carruaje de su señor con tan mal estilo que aparentemente su ocupación habitual haya podido ser la labranza o el pastoreo. Tal trabajo torpemente realizado implicaría la incapacidad del amo para procurarse los servicios de sirvientes especialmente preparados; es decir, implicaría incapacidad de pagar el gasto de tiempo, esfuerzo e instrucción requeridos para capacitar a un sirviente preparado para el servicio especial de que se trate, con arreglo a un código formal rígido. Si la actuación del criado hace suponer falta de medios por parte del amo, contradice la finalidad sustancial del servicio, ya que la utilidad principal del criado es la demostración que supone la capacidad de pago de su amo. Lo que se acaba de decir podría interpretarse en el sentido de que la falta de un criado mal preparado consiste en la sugestión directa de que sus servicios son baratos o útiles, Pero, desde luego, no ocurre así. La conexión es mucho menos inmediata. Lo que ocurre aquí es lo que acontece de modo general. Cualquier cosa que aprobamos en su comienzo, sea cual sea el motivo de la aprobación, acaba por aparecérsenos como justificada por sí sola; acaba por ser clasificada en nuestros hábitos mentales como sustancialmente buena. Mas para que un canon específico de conducta pueda mantener su boga, tiene que continuar estando apoyado por el hábito o actitud que constituye la norma de su desarrollo, o al menos tiene que no ser incompatible con él. La necesidad de un ocio vicario o un gasto ostensible de servicios es un incentivo dominante en el sostenimiento de sirvientes. Mientras esto siga siendo cierto, puede decirse, sin
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provocar mucha discusión, que se considerará insoportable todo apartamiento de los usos aceptados que pueda sugerir un aprendizaje abreviado del servicio. La exigencia de una ociosidad vicaria costosa actúa indirectamente, de modo selectivo, guiando la formación de nuestros gustos -de nuestro sentido de lo correcto en tales materias-, y produce también la exclusión de ciertas desviaciones al no dar a éstas la aprobación necesaria. Al ascender el nivel de riqueza reconocido por el consenso común, la posesión y explotación de sirvientes como medio de exhibir superfluidad experimenta un refinamiento. La posesión y mantenimiento de esclavos en la producción de bienes es signo de riqueza y hazaña, pero el mantenimiento de sirvientes que no producen nada es signo de una riqueza y una posición aún mayores. Bajo este principio surge una clase de criados, cuanto más numerosa mejor, cuya única ocupación es servir sin objeto especial a la persona de su amo y poner así de manifiesto la capacidad de éste de consumir improductivamente una gran cantidad de servicio. Con ello sobreviene una nueva división del trabajo: surgen los servidores o dependientes cuya vida se emplea en mantener el honor del caballero ocioso. Mientras un grupo produce bienes para él, otro, encabezado generalmente por la esposa, o por la esposa principal, consume para él viviendo en ociosidad ostensible, demostrando con ello su capacidad de soportar un gran quebranto pecuniario, sin poner en peligro su opulencia superior. Este bosquejo -¿un tanto idealizado y esquemático?- del desarrollo y naturaleza del servicio doméstico es más cercano
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TEORÍA

DE

LA

CLASE

OCIOSA

a la verdad en aquella etapa cultural que hemos denominado estadio industrial «casi pacífico». En ese estadio el servicio personal se eleva por primera vez a la categoría de institución económica, y es en ese estadio donde ocupa un mayor lugar en el esquema general de vida de la comunidad. En la secuencia cultural, el estadio casi pacífico sigue al estadio depredador y los dos son fases sucesivas de la vida bárbara. Su rasgo característico es una observancia formal de la paz y el orden, pero la vida tiene todavía en él mucho de coacción y antagonismo de clase para que se la pueda llamar pacífica, en el pleno sentido de la palabra. Para muchos propósitos, y desde puntos de vista distintos del económico, podría denominársele también etapa del status. Este término resume bien el método de relación humana durante esa etapa y la actitud espiritual de los hombres en ese nivel de cultura. Pero como término descriptivo que caracterice los métodos dominantes en la industria, a la vez que para indicar la tendencia del desarrollo industrial en ese punto de la evolución humana, parece preferible el término casi pacífico. Por lo que hace a las comunidades de la cultura occidental, esta fase del desarrollo económico pertenece probablemente al pasado; salvo para una fracción numéricamente pequeña, aunque muy notoria, de la comunidad, en la cual los hábitos de pensamiento peculiares a la cultura bárbara no han sufrido más que una pequeña desintegración. El servicio personal sigue siendo un elemento de gran importancia económica, especialmente por lo que se refiere a la distribución y consumo de bienes, pero su relativa importancia, incluso en esta dirección, es, sin duda, menor de lo
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el tiempo y esfuerzo de los miembros de tal familia han de 70 . Tanto es así que los servidores personales. usos y hábitos mentales que pertenecen a un plano cultural más arcaico. sin incomodidad. Pero tales servidores entran más bien en el epígrafe de enfermos especiales que en el de servidores domésticos y son. serían muy poco empleados a no ser por la base del canon de respetabilidad arrastrado por la tradición del uso anterior. por lo tanto. en la casa medianamente acomodada de hoy día.THORSTEIN VEBLEN que fue antaño. el trabajo que es necesario en esa institución moderna. y 2) que el trabajo que es necesario realizar es demasiado duro y abundante. La única excepción serían los sirvientes empleados para cuidar inválidos y débiles mentales. o incluso los domésticos de cualquier clase. es (ostensiblemente) la de que los miembros de la familia no pueden realizar. La razón próxima de tener servidores domésticos. y su mejor expresión actual ha de encontrarse en el esquema general de vida de la clase ociosa superior. La cultura moderna debe mucho a esta clase en lo que respecta a la conservación de tradiciones. Y la razón de no poderlo realizar es: 1) que tienen demasiados «deberes sociales». por ejemplo. Estas dos razones pueden expresarse también en otra forma: 1) bajo un código imperativo de conveniencias. por lo que hace a su más amplia aceptación y a su desarrollo más efectivo. una excepción más aparente que real a la regla. El mejor momento de esta ociosidad vicaria pertenece al pasado y no al presente. En la comunidad industrial moderna se han desarrollado mucho las invenciones mecánicas de que se puede disponer para la utilidad y comodidad de la vida cotidiana.

antigüedades. El contacto personal con los individuos contratados para que ayuden a cumplir con la rutina impuesta por el decoro es considerado. organizaciones de caridad y demás funciones sociales análogas. que los consumidores de tales cosas no pueden utilizarlas del modo requerido sin ayuda de otras personas. deportes. Con la 71 . clubes. Estos deberes se están convirtiendo rápidamente en una clase de servicios realizados. el aparato de la vida se ha hecho tan complicado y engorroso. La presencia de los servidores doméstico y. Aquellas personas cuyo tiempo y energía se emplean en estas tareas confiesan en privado que todas estas prácticas. por lo que se refiere a habitaciones. muebles. cuanto en pro de la reputación de la familia como unidad corporativa -grupo del que la esposa es miembro en un pie de igualdad ostensible-. círculos de costura.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA emplearse ostensiblemente en la práctica de la ociosidad notoria. sobre todo. así como la atención incidental que hay que dedicar al vestido y otros gastos ostensibles. paseos. como desagradable para los ocupantes de la casa. pero se tolera y se paga su presencia para delegarles una parte de este consumo oneroso de bienes de la familia. son muy pesados pero totalmente inevitables. 2) bajo la necesidad del consumo ostensible de bienes. por lo general. guardarropa y comida. en forma de visitas. de la clase especial de servidores personales es una concesión que hace la comodidad física a la necesidad moral del decoro pecuniario. no tanto en beneficio personal del cabeza de familia. La manifestación más amplia del ocio vicario en la vida moderna está formada por los denominados deberes domésticos.

aunque en un sentido ligeramente modificado. Es un ocio practicado en interés de la familia tomada corporativamente.THORSTEIN VEBLEN misma velocidad con que la familia para la cual se realiza se aleja de su base arcaica de matrimonio-propiedad. realizado para mantener la reputación familiar. 72 . excepto en cuanto son realizados por servidores pagados para ello. en beneficio del cabeza y propietario de la comunidad familiar. Pero hay que añadir. incluso con una doble cabeza. Es decir. como antes. que como la ociosidad vicaria es posible únicamente a base de status o servicio pagado. esa clase de trabajo no productivo. en vez de serlo. estos deberes domésticos tienden naturalmente a salir de la categoría de ocio vicario en el sentido original de esta fórmula. tiene que seguir siendo clasificado como ociosidad vicaria. como cualificación de este aserto. que mientras subsista la familia. la desaparición de la relación de status en el trato humano lleva consigo la desaparición de la ociosidad vicaria en la misma proporción en que se va produciendo aquélla.

de modo más o menos sistemático. La forma más patente de realizar este consumo se ve en el uso de libreas y la de espaciosas habitaciones destinadas a los criados. habitación y mobiliario hecho por la dama y el resto del personal que compone la comunidad doméstica. especialmente aquellas personas cuya ocupación es la ociosidad vicaria.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA IV. Una parte de la clase sirviente. se ha hecho referencia a una ulterior división del trabajo -la que hay entre las diversas clases serviles-. Otra forma apenas menos visible o eficaz de consumo vicario y mucho más extendida que la anterior es el consumo de alimentos. el consumo especializado de bienes como prueba de fortaleza pecuniaria. asume nuevas obligaciones subsidiarias -el consumo vicario de bienes-. El comienzo de una diferenciación en el consumo antecede 73 . vestidos. Pero ya en un punto de la evolución muy anterior al momento en que aparece la dama había empezado a producirse. y su diferenciación del conjunto de las clases ociosas en general. Consumo ostensible En lo dicho acerca de la evolución de la clase ociosa vicaria.

y con frecuencia también el de artículos raros de adorno. al revés que la última. por otra. y. de modo secundario llega a ser honorable en sí. en especial por lo que se refiere a las cosas más deseadas. como signo de proeza y prenda de la dignidad humana. es un medio para que continúen en el mismo y no un consumo encaminado a su propia comodidad y la plenitud de su vida. por una parte. De acuerdo con el esquema ideal de vida en rigor en esa época. pero. de una clase inferior baja. La diferencia más primitiva en el consumo de bienes se parece a la diferenciación posterior que nos es familiar en que es en gran parte de carácter ceremonial. primordialmente. compuesta de los hombres cabales. corresponde a los hombres consumir lo que las mujeres producen. Se encuentra ya en la fase inicial de la cultura depredadora y hasta hay indicios de que se encuentra una incipiente diferenciación en este sentido antes de los comienzos de la vida depredadora. El consumo que corresponde a las mujeres es meramente incidental en relación cor su trabajo. La utilidad del consumo como demostración de riqueza ha de clasificarse como proceso derivado. En las primeras fases de la cultura depredadora la única diferencia económica es una distinción tosca entre una clase superior honorable. compuesta de mujeres trabajadoras. El consumo de artículos alimenticios escogidos. Es una adaptación a un nuevo fin.THORSTEIN VEBLEN incluso a la aparición de todo lo que pueda ser denominado propiamente fortaleza pecuniaria. se con74 . por un proceso selectivo de una distinción ya existente y bien cimentada en los hábitos mentales humanos. El consumo improductivo de bienes es honorable. no descansa en una diferencia de riqueza acumulada.

TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA vierte en tabú para las mujeres y los niños. el principio general mas o menos rigurosamente aplicado es el de que la clase industrial baja debe consumir únicamente lo necesario para su subsistencia. Cuando se llega al estadio industrial casi pacífico. y de modo primordial las mujeres. ha sido tarea de las mujeres preparar y administrar esos artículos de lujo y. salvo en los países donde es posible conseguirlos a bajo costo. Por ello las clases bajas. la embriaguez y demás consecuencias patológicas del uso inmoderado de estimulantes tienden. a convertirse en honoríficos. tanto si es tabú o una convención más amplia. a su vez. el lujo y las comodidades de la vida pertenecen a la clase ociosa. con su institución fundamental de la esclavitud que considera a los siervos como cosas. Desde la época arcaica. privilegio de los hombres de buena cuna y educación. La diferenciación ceremonial en materia de alimentos se ve con más claridad en el uso de bebidas embriagantes y narcóticas. Con un avance cultural ulterior ese tabú puede convertirse en una simple costumbre de carácter más o menos riguroso. y a lo largo de toda la época patriarcal. ciertas vituallas y de modo más especial ciertas bebidas. de haber una clase baja (servil) de hombres. las características del esquema convencional de consumo no cambian fácilmente. para el uso de la clase superior. 75 . practican una continencia forzosa por lo que se refiere a esos estimulantes. consumirlos. Por ello. pero cualquiera que sea la base teórica de la distinción mantenida. Por la naturaleza de las cosas. el tabú rige también para los incluidos en ella. Si esos artículos de consumo son costosos se consideran como nobles y honoríficos. El tabú reserva muy estrictamente.

Sólo en un estadio cultural relativamente primitivo se aceptan los síntomas del vicio caro. los inferiores. La misma distinción valorativa añade fuerza a la desaprobación corriente de todo exceso de este tipo por parte de las mujeres. haya pasado a ser en el lenguaje cotidiano sinónimo de «noble» o «hidalgo». puede parecer un refinamiento lógico excesivo realizado a expensas del sentido común. Allí donde el ejemplo dado por la clase ociosa conserva su fuerza imperativa en la regulación de las convenciones.THORSTEIN VEBLEN como signo en segunda instancia del status superior de quienes pueden costearse ese placer. Ha llegado incluso a ocurrir que el nombre de ciertas enfermedades corporales derivadas de tal origen. pero la reputación que va unida a ciertos vicios costosos conserva durante mucho tiempo tanta fuerza que disminuye de modo apreciable la desaprobación suscitada por el abuso de placeres por parte de los hombres de la clase noble acaudalada. los menores y. En esos pueblos las enfermedades que son consecuencia de tales excesos son reconocidas francamente como atributos viriles. Esta distinción valorativa tradicional no ha perdido su fuerza ni siquiera en los pueblos contemporáneos más avanzados. Esta caracterización de la mayor continencia en el uso de estimulantes practicada por las mujeres de las clases bien reputadas. como signo convencional de un status superior y tienden así a convertirse en virtudes y a merecer la deferencia de la comunidad. Pero hechos que están al alcance de quien quiera tomarse la molestia de ob76 . se observa que las mujeres siguen practicando en gran parte la misma continencia tradicional en lo que se refiere al uso de estimulantes. en general.

Todo consumo semejante hecho por otras personas no puede producirse más que por tolerancia de aquél. En las comunidades donde la tradición patriarcal ha modelado profundamente los hábitos mentales populares. cuyo uso por las clases dependientes privaría a sus amos de comodidad o placer.COM) .ha conservado su influencia con mayor vigor. un signo distintivo del amo. allí donde la tradición patriarcal -la tradición de que la mujer es una cosa. el uso de esos diversos estimulantes es perjudicial. a un convencionalismo imperativo. esa tradición dice que como la mujer es una cosa. podemos encontrar supervivencias del tabú sobre los artículos de lujo.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA servarlos nos dicen que la mayor abstinencia practicada por las mujeres se debe en parte. A juicio de la gran clase media conservadora de la civilización occidental. pero que no ha perdido en manera alguna su significado ni siquiera hoy. de modo general. En cierto sentido. sí no para los dos. de esos objetivos. por tanto. más fuerte. y el hecho de que sea precisamente entre las clases medias de cultura germánica donde 77 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. en particular. Esto es verdad. al menos para uno. o que son considerados como de dudosa legitimidad por cualquier otro motivo. por lo que se refiere a ciertos artículos de lujo. y ese convencionalismo es.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY.LUGOS@HOTMAIL. El consumo de cosas lujosas en el verdadero sentido de la palabra es un consumo encaminado a la comodidad del propio consumidor y es. debe consumir únicamente lo necesario para su sustento -excepto en la medida en que su consumo ulterior contribuye a la comodidad o la buena reputación de su amo-. al menos en una condena convencional de su uso por las clases serviles y dependientes. que ha sido muy atenuado en alcance y rigor.

una vez que se ha llegado al estadio pacífico posterior de propiedad privada de los bienes y de un sistema industrial basado en el trabajo asalariado o en la economía de la comunidad doméstica pequeña.corresponde de modo normal a la clase ociosa. es demasiado significativo para pasarlo por alto. tal excepción es mucho más visible que fundamental.se considera como buena y obligatoria la regla de que las mujeres sólo deben consumir en beneficio de sus amos. Durante las primeras etapas del desarrollo económico.ese principio ha tenido la fuerza de una norma convencional. naturalmente. en especial de los bienes de mejores calidades -idealmente todo consumo que exceda del mínimo de subsistencia. pero como se verá por lo que sigue. el consumo ilimitado de bienes. al menos formalmente. Pero durante el estadio cuasi pacífico anterior -en el que estaban tomando fuerza y consistencia tantas de las tradiciones a través de las cuales ha afectado a la vida económica de las épocas posteriores la institución de la clase ociosa. la objeción de que el gasto de los vestidos femeninos y los accesorios domésticos es una evidente excepción a esta regla. donde las mujeres están sometidas en mayor escala a un tabú calificado respecto a los narcóticos y bebidas alcohólicas. Se presenta. Esa restricción tiende a desaparecer. Ha servido de norma con la que tendía a conformarse el consumo y toda desviación apreciable de ella se consideraba como una forma de aberra- 78 .THORSTEIN VEBLEN sobrevive un fuerte sentido de las conveniencias de la época patriarcal. Con muchas reservas -tantas más cuanto más se ha ido debilitando la tradición patriarcal.

amuletos e ídolos o divinidades. con toda seguridad. la imposibilidad de consumir en cantidad y calidad debidas se convierte en signo de inferioridad y demérito. ornamentos. narcóticos. la mayor eficiencia de los productos mejores y más elaborados para la comodidad y bienestar personales. atuendo. tiene que cultivar sus gustos. Dado que el consumo de esos bienes de mayor excelencia supone una muestra de riqueza. afecta no sólo el modo de vida. Gasta sin limitaciones bienes de la mejor calidad en alimentos. bebidas. pues. que el desarrollo ulterior había de eliminar. Está presente aquí el canon de reputación y se apodera de las innovaciones que con arreglo al patrón por él establecido son aptas para sobrevivir. habitación. sin duda. Pero no es ése el único propósito de su consumo. Para evitar el embrutecimiento. el beber. armas y equipo. del comer. e inversamente. El desarrollo de esta discriminación puntillosa respecto a la excelencia cualitativa. En el proceso de mejora gradual que se produce en los artículos de consumo. se hace honorífico. sino también la educación y la actividad intelectual del caballero ocioso. el principio motivador y la finalidad próxima a la innovación es. Así. diversiones. más pronto o más tarde. Ya no es sólo el macho agresivo y afortunado -el hombre que posee fuerza. pues le corresponde distinguir con 79 .TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA ción. el caballero ocioso del estadio casi pacífico no sólo consume las cosas de la vida por encima del mínimo exigido para la subsistencia y la eficiencia física. recursos e intrepidez-. etcétera. sino que su consumo sufre también una especialización por lo que se refiere a la calidad de los bienes consumidos. servicios.

Recurre. Los modales y modos de vida educados son casos de conformidad con la norma del ocio y el consumo ostensibles. danza y narcóticos. que su utilidad a este respecto ha sido durante mucho tiempo la base en que se apoyan tales usos. pero adquirieron muy pronto utilidad para este propósito y han conservado este carácter hasta el presente. a la ayuda de amigos y competidores ofreciéndoles regalos valiosos. caza.THORSTEIN VEBLEN alguna finura entre los bienes consumibles y los no consumibles. a cambiar su vida de ociosidad en una aplicación más o menos ardua a la tarea de aprender a vivir una vida de ocio ostensible de modo que favorezca a su reputación. de tal modo. de armas. de adornos y arquitectura agradables. Este cultivo de la facultad estética exige tiempo y aplicación y las demandas a que tiene que hacer frente el caballero en este aspecto tienden. de bebidas y brebajes masculinos. Íntimamente relacionada con la exigencia de que el caballero consuma sin trabas y consuma bienes de la mejor calidad. Su vida de ocio debe ser llevada del modo debido. por tanto. El consumo ostensible de bienes valiosos es un medio de aumentar la reputación del caballero ocioso. Los regalos y las fiestas tuvieron probablemente un origen distinto de la ostentación ingenua. Por ello surgen los buenos modales. en consecuencia. su propio esfuerzo no bastaría para poner de relieve por este método su opulencia. Al acumularse en sus manos la riqueza. fiestas y diversiones caras. 80 . en la forma señalada en un capítulo anterior. Se convierte en connaisseur de viandas de diverso grado de mérito. está la exigencia de que sepa consumirlos en la forma conveniente.

so pena de perder prestigio. que la costumbre obliga a devolver duplicadas en fecha posterior.] 3 81 . desde luego. [T. en un grado muy ligero. Las fiestas y diversiones de la clase ociosa de fecha posterior pueden seguir sirviendo. otros motivos de tipo más cordial. y en un grado mayor a las de recreo y sociabilidad. La costumbre de las reuniones festivas se originó probablemente por motivos sociables y religiosas. A veces toma la forma de fiesta en la que un hombre trata de superar a sus rivales. pero ya no son los únicos motivos. Con este método se obliga al competidor con quien el anfitrión desea establecer una comparación a servir de medio para el fin propuesto. la desenvoltura de aquél en materia de etiqueta. a la vez que es testigo del consumo del exceso de cosas buenas que el anfitrión no puede despachar por sí solo. a la necesidad religiosa. En el ofrecimiento de diversiones costosas hay. pero sirven también a un propósito valorativo. Pero el efecto económico de esas diversiones sociales no se disminuye con ello. bandejas de cobre). además. en ocasiones se llega a la destrucción deliberada de propiedad (mantas. y no lo sirven con menor eficacia por el hecho de que tengan una base no valorativa en esos móviles más confesables.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA Las diversiones costosas tales como el potlach3 y el baile están especialmente adaptadas para servir a este fin. ni por lo que respecta al consumo vicario ni en lo relativo a la exhibición de habilidades de adquisición difícil y costosa en materia de etiqueta. esas razones siguen estando presentes en el desarrollo ulterior. Se conoce por potlach una ceremonia practicada por los kwakiutl con la que un hombre trata de adquirir nombradía haciendo grandes dádivas. canoas. El competidor realiza un consumo vicario en beneficio de su huésped. y se le hace ver.

consiguen un incremento en su reputación o en los medios de llevar una vida ociosa. Al hacerlo así. Hay un sistema más o menos complicado de rango y grados. a la que nos hemos referido ya de modo incidental. Se convierten en cortesanos o miembros de su séquito –servidores. de hidalguía. Esos caballeros ociosos de media casta entran en un sistema de gradaciones jerárquicas.THORSTEIN VEBLEN Conforme se acumula riqueza. La sangre hidalga puede trasmitirse sin trasmitir a la vez bienes suficientes para permitir un consumo sin restricciones en una escala que sirva para mantener la reputación.y al ser alimentados y sostenidos por su patrón. derivado de su patrón. y en especial los caballeros ociosos carentes de riquezas -o marginales. Los que están más cerca de los grados superiores de la clase ociosa rica -en punto a cuna. Resulta de ahí una clase de caballeros ociosos que no poseen riqueza. Esos grados inferiores.se afilian a los más grandes mediante un sistema de dependencia o feudalidad. Muchos de 82 .tienen rango superior a los más alejados de ellas por su origen y a los económicamente más débiles. Con la herencia de la hidalguía va unida la herencia de la ociosidad obligatoria. se va desarrollando cada vez más la clase ociosa por lo que se refiere a su estructura y funciones y surge una diferenciación dentro de ella. consiguiente a ella. pero puede heredarse una hidalguía suficientemente fuerte para comportar una vida de ocio y que no vaya acompañada de la herencia de riqueza necesaria para mantener un ocio dignificado. son índices del rango de éste y consumidores vicarios de su riqueza superflua. a riqueza o a ambas cosas. Esa diferenciación se fomenta por la herencia de riquezas y la herencia.

en consecuencia. y la atribución al huésped o patrono de la reputación resultante se realiza aquí de modo inmediato. El consumo y el ocio practicados por esas personas para su amo o patrono representan. y también muchos otros de los aristócratas de grado inferior. una inversión hecha con vistas a aumentar su buena fama.por derecho propio.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA esos caballeros ociosos afiliados a un patrón son a la vez hombres importantes -de grado menor. por parte de éste. Dentro de todo este esquema graduado de ociosidad y consumo vicarios. en modo alguno. etcétera. la imputación al patrono de la reputación resultante se produce por el hecho de que esos consumidores viven cerca de su persona de tal modo que es indudable para todos la fuente de la ociosi83 . y otros solo en parte caben dentro de esa categoría. A su vez muchos de éstos. tienen unido a sus personas un grupo más o menos numeroso de consumidores vicarios en las personas de sus esposas e hijos. como consumidores vicarios. Allí donde vasallos y gente del séquito practican el ocio y el consumo vicarios. el incremento de buena reputación resultante de aquellos. de tal modo que algunos de ellos no pueden ser considerados. Ello es evidente en el caso de las fiestas y larguezas. impera la regla de que esos oficios han de desempeñarse de tal manera o en tales circunstancias o con tales símbolos. criados. a base de la notoriedad del hecho. que indiquen claramente quién sea el amo al que deba imputarse ese ocio o consumo a quien corresponde de derecho. Pero los que forman el séquito y los dependientes del patrono pueden ser clasificados como consumidores vicarios sin ninguna clase de atenuaciones.

THORSTEIN VEBLEN dad y el consumo. los servicios de los cria84 . los servicios por ellos prestados son también divisibles en nobles e innobles. aquellos que pueden clasificarse como ocupaciones ostensiblemente depredadoras-. el cuidado de armas y equipos -en una palabra. tales el artesanado o cualquier otro trabajo productivo. cierto que la distinción no se observa en la práctica con estricto rigor. los servicios menos humillantes de los incluidos en el grupo de innobles y las menos honoríficas de las funciones nobles se reúnen con frecuencia en la misma persona. Lo que puede producir alguna perplejidad es el hecho de que esta distinción fundamental entre noble e innoble que descansa en la naturaleza del servicio ostensible realizado choca con una distinción secundarla entre lo honorífico y. El uso de uniformes y libreas implica un grado considerable de dependencia. la caza. Es. Por el contrario. Pero no debe por ello pasarse por alto la distinción general. aquellas tareas que caen dentro del terreno propio de la clase industriosa son innobles. real u ostensible. tales el gobierno. o nobles y villanos. se necesitan medios más patentes para indicar la imputación del mérito correspondiente al ocio disfrutado y a esta finalidad se debe la boga de uniformes. De modo análogo. Los portadores de los uniformes o libreas pueden dividirse grosso modo en dos clases: libres y serviles. y hasta puede decirse que es un signo de servidumbre. basada en el rango de la persona para quien se realiza el servicio o cuya librea se usa. distintivos y libreas. humillante. desde luego. Al hacerse más amplio el grupo cuya buena estimación se trata de asegurar de este modo. Así aquellos servicios que son por derecho propio la ocupación adecuada de la clase ociosa son nobles. la lucha.

La antipatía se produce incluso cuando se trata de las libreas o uniformes que algunas corporaciones y sociedades prescriben como traje distintivo de sus empleados. De tal modo puede llegar a atribuirse gran honor a un empleo que por su propia naturaleza pertenece a la especie inferior. se reduce a un cuerpo deservidores de librea. Cuando.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA dos. o más bien. Los dos últimos oficios citados sugieren un principio que tiene un alcance de una cierta generalidad. el cargo de doncella de honor o dama de compañía de la reina. La librea se convierte en denigrante para casi todos aquellos a quienes se obliga a llevarla. La librea del servidor armado tenía un cierto carácter honorífico. etc. En los Estados Unidos. El consumo vicario hecho por gente que depende de un patrono o señor. pero ese carácter desapareció cuando la librea pasó a ser distintivo exclusivo delos servidores domésticos. por ejemplo. la 85 . decae gradualmente la costumbre de emplear un cuerpo ocioso de hombres de armas uniformados. Estamos aún tan poco alejados de un estadio de esclavitud efectiva. Pero un servicio bajo prestado a una persona de grado muy alto puede convertirse en un oficio muy honorífico. de la condición servil. la tarea servil de que se trata tiene directamente algo que ver en las ocupaciones primarias de la clase ociosa -lucha y caza. como ocurre en esos casos. o el de caballerizo o montero mayor del rey. la librea viene a ser prenda de servidumbre. En un grado posterior. En el desarrollo ulterior de la industria pacífica. que somos plenamente sensibles a lo que tenga el más tenue olor de su imputación de servilismo. cuyas insignias llevan.adquiere fácilmente carácter honorífico reflejo.

la esposa es la última en desaparecer de esa categoría. La persona dependiente del señor en quien primero se delegaron esos deberes fue la esposa o la esposa principal y. en la clase media inferior. Y aquí se produce una inversión curiosa. ambos grupos coinciden. tanto militares como civiles. en conjunto. Es un hecho de observación corriente que en esta clase media el cabeza de familia no finge vivir ocioso.THORSTEIN VEBLEN aversión llega hasta desacreditar -de modo tenue e incierto.a aquellos empleos oficiales. aunque no total ni consistente. Pero la esposa sigue practicando.del número de personas de él dependientes que llevan en su nombre una vida de ocio vicario. como sería lógico esperar. cuando en el desarrollo ulterior de la institución se reduce de modo gradual el número de personas que tienen consuetudinariamente esas obligaciones. en la actualidad. para el buen nombre de cabeza de familia. Pero conforme descendemos en la escala social se llega a un punto en el que las obligaciones del ocio y el consumo vicario recaen sólo sobre la esposa. Por la fuerza de las circunstancias esa ficción ha caído en desuso. la esposa se ve ayudada aún en su tarea por un cuerpo más o menos numeroso de sirvientes. el ocio vicario. Con la desaparición de la servidumbre tiende. que exigen el uso de una librea o uniforme. Lo mismo puede decirse -y acaso en mayor grado. a decrecer el número de consumidores vicarios unidos a cada caballero. En las comunidades de la cultura occidental este punto se encuentra. De modo general. Conforme descendemos en la escala social de 86 . En las clases más elevadas de la sociedad se necesita una proporción amplía de ambas clases de servicios.

Como ya se ha notado al tratar de los modales. aquel grado de ociosidad vicaría que exige el sentir común de la época. Se presenta casi invariablemente disfrazado de trabajo o deberes domésticos o entretenimientos sociales que.desaparece en un peldaño relativamente alto de aquélla. un espectáculo desusado encontrar un hombre que se dedica al trabajo con la máxima asiduidad.sigue en vigor.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA cualquier comunidad industrial moderna.LUGOS@HOTMAIL. y el ocio vicario auxiliar de los sirvientes. tienen ese carácter. Ello no quiere decir que los resultados de su atención a los asuntos de carácter decorativo y mundano no sean agradables a los ojos de los 87 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. como convencionalismo que las exigencias de la reputación no permiten que se disminuya. resultan tener poca o ninguna finalidad aparte de mostrar que aquélla no se ocupa ni tiene que ocuparse de nada lucrativo ni de nada que tenga una utilidad importante o sustancial. el hecho primario el ocio ostensible de cabeza de familia. el cabeza de familia de clase media se ha visto obligado por las circunstancias económicas a emplear sus manos para ganarse la vida en ocupaciones que con frecuencia tienen en gran parte carácter industrial. una simple manifestación de vagancia o indolencia. Pero el hecho derivado -el ocio y el consumo vicarios a los que dedica su tiempo y esfuerzo la esposa.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. con objeto de que su esposa pueda mantener. Como ocurre con el tipo corriente de hombre de negocios actual. No es. desde luego. en modo alguno. El ocio a que dedica su tiempo la esposa en tales casos no es.COM) . debidamente analizados. en beneficio de él. la mayor parte de los cuidados domésticos rutinarios a los que la esposa de clase media dedica su tiempo y esfuerzo.

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hombres educados en los criterios de la clase media. Pero el gusto al que tratan de agradar esos efectos de adorno y limpieza domésticos se ha formado bajo la guía selectiva de unas conveniencias que exigen precisamente esas pruebas de esfuerzo derrochado en ellos. En gran parte los efectos nos son agradables porque se nos ha enseñado a encontrarlos agradables. En esos deberes domésticos se presta un gran cuidado a la combinación adecuada de forma y color y otras finalidades que deben clasificarse como estéticas en el sentido estricto del término; y no se niega que a veces se logran efectos que tienen valor estético real. En lo que se insiste aquí especialmente es en que, por lo que se refiere a las cosas agradables de la vida, los esfuerzos de la mujer de su casa están guiados por tradiciones que han sido modeladas por la ley del gasto notoriamente derrochador de tiempo y materia. Si se logra la belleza o la comodidad -y el hecho de que se consiga se debe a circunstancias más o menos fortuitas- ha de lograrse por métodos conformes a la gran ley económica del esfuerzo derrochado. La parte de más alta reputación -la de más «presentación»- de los adornos domésticos de la clase media está constituida, por una parte, por cosas de consumo ostensible y, por otra, por artificios que pongan en evidencia el ocio vicario vivido por el ama de casa. La exigencia del consumo vicario por parte de la esposa continúa vigente incluso en un punto inferior de la escala pecuniaria de aquél a donde llega la exigencia del ocio vicario. En un punto por debajo del cual se observan pocas o ninguna apariencias de esfuerzo gastado inútilmente, limpieza ceremonial y cosas análogas, la reputación de la familia y
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de su jefe sigue exigiendo a la esposa que consuma ostensiblemente algunos bienes. De manera que, como último resultado de esta evolución de una institución arcaica, la esposa que en un principio tenía, tanto en derecho como en teoría, trato de bestia de carga, de propiedad del hombre productora de bienes que él consumía-, se ha convertido en consumidora ceremonial de los bienes que produce el varón. Pero en teoría sigue siendo, de modo inequívoco, su propiedad, ya que el dedicarse de modo habitual al ocio y el consumo vicarios es la marca permanente del sirviente no libre. Este consumo vicario hecho por la familia de las clases media y baja no puede ser considerado como expresión directa del esquema general de vida de la clase ociosa, ya que la comunidad familiar de este grado pecuniario no pertenece a la clase ociosa. Lo que ocurre más bien es que el esquema de vida de la clase ociosa toma una expresión de segundo grado. La clase ociosa ocupa la cabeza de la estructura social en punto a reputación; y su manera de vida y sus pautas de valor proporcionan, por tanto, la norma que sirve a toda la comunidad para medir la reputación. Las clases más bajas de la escala se ven obligadas a observar esos patrones de conducta con un cierto grado de aproximación. En las comunidades civilizadas modernas, las líneas de demarcación entre las clases sociales se han hecho vagas e inestables y, dondequiera que esto ocurre, la norma que gradúa la reputación, impuesta por la clase superior, extiende su influencia coactiva a lo largo de la estructura social hasta los estratos más bajos, sin tener que salvar para ello sino obstáculos muy ligeros. El resultado es que los miembros de cada estrato acep89

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tan como ideal de decoro el esquema general de la vida que está en boga en el estrato superior mas próximo y dedican sus energías a vivir con arreglo a ese ideal. Tienen que conformarse, al menos en apariencia, con el código aceptado, so pena de perder su buen nombre. La base sobre la que descansa en último término la buena reputación en toda comunidad industrial altamente organizada es la fortaleza pecuniaria. Y los medios de mostrar esa fortaleza y *de conseguir un buen nombre son el ocio y un consumo ostensible de bienes. Por consiguiente, ambos métodos están en boga hasta el punto más bajo de la escala donde es posible que lo estén; y en los estratos inferiores en los que se emplean ambos métodos, ambas tareas se delegan en gran parte a la esposa y los hijos. En peldaños todavía más bajos de la escala, allí donde resulte impracticable para la esposa un grado cualquiera de ocio, perdura el consumo ostensible de bienes realizado por la esposa y los hijos. El cabeza de familia puede hacer también algo en esa dirección y, por lo general, lo hace, pero si descendemos aún más en la escala, hasta el nivel de la indigencia -en las márgenes de los barrios insalubres y sobre poblados de las ciudades- el varón y los hijos dejan virtualmente de consumir bienes valiosos para mantener las apariencias y queda la mujer como único exponente del decoro pecuniario de la familia. Ninguna clase social, ni siquiera la más miserablemente pobre, abandona todo consumo ostensible consuetudinario. Los últimos artículos de esta categoría de consumo no se abandonan, sino bajo el imperio de la necesidad más extrema. Se soportan muchas miserias e in90

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comodidades antes de abandonar la última bagatela o la última apariencia de decoro pecuniario. No hay clase ni país que se haya inclinado ante la presión de la necesidad física de modo tan abyecto que haya llegado a negarse a sí misma la satisfacción de esa necesidad superior o espiritual. De la precedente ojeada sobre el desarrollo del ocio y el consumo notorios, resulta que la utilidad de ambos para el fin de conseguir y mantener una reputación consiste en el elemento de derroche que es común a los dos. En un caso es el derroche de tiempo y esfuerzo, en el otro el de cosas útiles. Ambos son métodos de demostrar la posesión de riqueza y ambos se aceptan convencionalmente como equivalentes. La elección entre ambos es sólo problema de su conveniencia publicitaria, excepto en cuanto puedan estar afectados por otras normas de conveniencia surgidas de fuente distinta. En diferentes etapas del desarrollo económico puede darse preferencia a uno o a otro por motivos de utilidad. El problema consiste en cuál de los métodos influirá más eficazmente en las personas cuyas convicciones se desea afectar. El uso ha resuelto el problema en distinta forma según las circunstancias. Mientras la comunidad o grupo social es lo suficientemente pequeña y compacta para que le pueda influir eficazmente la notoriedad común por sí sola -es decir, en tanto que el medio humano al que tiene que adaptarse el individuo en materia de reputación está comprendido en la esfera de sus conocimientos personales y la murmuración de sus vecinos- un método es igualmente eficaz que el otro. Ambos sirven igualmente bien durante las primeras etapas del desa91

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rrollo social. Pero hoy día, los medios de comunicación y la movilidad de la población exponen al individuo a la observación de muchas personas que no tienen otros medios de juzgar su reputación, sino por la exhibición de bienes (y acaso de educación) que pueda hacer aquél mientras está bajo la observación directa de esas personas. La organización moderna de la industria opera en la misma dirección, pero por otro camino. Las exigencias del moderno sistema industrial colocan con frecuencia a individuos v familias en una yuxtaposición en la que hay muy poco contacto aparte de esa yuxtaposición. Los vecinos -dando a esta palabra un sentido puramente mecánico- no son, con frecuencia, vecinos en sentido social, ni siquiera conocidos; sin embargo, su buena opinión, por marginal que sea, tiene un alto grado de utilidad. El único medio posible de hacer notoria la propia capacidad pecuniaria a los ojos de esos observadores que no tienen ninguna simpatía por el observado, es una demostración constante de capacidad de pago. En la comunidad moderna se asiste con mayor frecuencia a sitios donde se congrega una gran cantidad de personas que son desconocidas unas de otras en la vida cotidiana -lugares tales como iglesias, teatros, salones de baile, hoteles, parques, tiendas, etc...-. Para impresionar a esos observadores transitorios y conservar la propia estima, mientras se está sometido a su observación, debe escribirse la firma de la fortaleza pecuniaria propia en caracteres que todo transeúnte pueda leer. Es, pues, evidente que la vida actual se orienta en dirección a ensalzar la utilidad del consumo ostensible de preferencia al ocio ostensible.
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Es de notar también que la utilidad del consumo como medio de conseguir reputación, así como la insistencia en aquél como elemento de decoro, se manifiesta con mayor plenitud en aquellas partes de la comunidad donde es mayor el contacto humano del individuo y más amplia la movilidad de la población. En relación con la población rural, la urbana emplea una parte relativamente mayor de sus ingresos en el consumo ostensible, y la necesidad de hacerlo así es más imperativa. El resultado es que, para mantener una apariencia decorosa, la población urbana vive al día en una proporción mucho mayor que la rural. Así ocurre, por ejemplo, que el granjero norteamericano y su mujer e hijas visten mucho menos a la moda y son menos urbanos en sus modales que la familia del artesano de la ciudad que tiene iguales ingresos. Ello no significa que la población urbana sea mucho más aficionada al placer especial que deriva del consumo ostensible ni que la población rural dé menos importancia al decoro pecuniario. Pero en la ciudad son más fuertes el atractivo de esta línea publicitaria y su eficacia transitoria. Por tanto, se recurre con más facilidad a este método y, en la lucha para superarse unos a otros, la población urbana lleva su patrón normal de consumo ostensible a un punto más elevado, con el resultado de que se requiere un gasto relativamente mayor en esta dirección para indicar un grado determinado de decoro pecuniario en la vida urbana. La exigencia de conformidad a este patrón convencional superior se convierte en imperativa. La pauta del decoro es más elevada, clase por clase, y hay que hacer frente a esta exigencia de una apariencia decorosa so pena de perder casta.
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El consumo es un elemento más importante en el patrón de vida de la ciudad que en el del campo. Entre la población rural, su lugar lo ocupan, en cierta medida, los ahorros y las comodidades hogareñas, que, gracias al comadreo de la vecindad, son suficientemente conocidos para que puedan servir al propósito igualmente general de la reputación pecuniaria. Estas comunidades hogareñas y el ocio que se disfruta -cuando se disfruta efectivamente- han de ser clasificados también, en gran parte, como formas de consumo ostensible; y lo mismo puede decirse de los ahorros. El hecho de que sean menores los ahorros guardados por los artesanos se debe, en alguna parte, a que para los artesanos el ahorro es una forma de publicidad menos eficaz, con respecto al medio en que viven, que para las personas que viven en granjas y aldeas pequeñas. En éstos todo el mundo conoce los negocios de todo el mundo, especialmente el status pecuniario. Considerado sólo en sí mismo -tomado en su primer grado- este nuevo incentivo a que están expuestos el artesano y las clases trabajadoras urbanas puede no constituir un motivo suficientemente poderoso para disminuir en mucho el monto de los ahorros; pero en su acción constante, que eleva el patrón de gastos decorosos, su efecto contrario a la tendencia al ahorro no puede menos de ser muy grande. Un buen ejemplo del modo de operar de este canon de reputación puede verse en la práctica del copeo, el«alternar» y el fumar en lugares públicos, cosas a las que acostumbran los trabajadores y artesanos de la población urbana. Puede citarse como clase en la que esta forma de consumo ostensible tiene una gran boga a los oficiales impresores, y entre
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ellos tiene ciertas consecuencias que se censuran con gran frecuencia. Los peculiares hábitos que en esta materia tiene la clase se consideran, por lo general, como una cierta forma de deficiencia moral mal definida que se atribuye a esa clase, o a la influencia moralmente deletérea que se supone ejerce de modo que no se puede explicar- la profesión sobre los hombres ocupados en ella. El estado de la cuestión relativa a los hombres que trabajan en la composición y en las prensas corrientes de las imprentas, puede resumirse como sigue. La habilidad adquirida en cualquier imprenta o ciudad puede aprovecharse con facilidad en casi cualquier otra empresa o localidad; es decir, la inercia debida a la profesión es pequeña. Además, esta ocupación requiere una inteligencia y una información general superiores a las normales, y por ello los hombres dedicados a ella están, de ordinario, más dispuestos que muchos otros a aprovecharse de la ligera variación que pueda haber en la demanda de su trabajo de un lugar a otro. A la vez, los salarios que se pagan en la profesión son lo suficientemente altos para hacer que el movimiento de un lugar a otro pueda realizarse con relativa facilidad. El resultado es una gran movilidad de la mano de obra empleada en la imprenta; acaso mayor que en cualquier otro grupo importante y bien definido de trabajadores. Esos hombres están siendo lanzados de modo constante al contacto con nuevos grupos de conocidos, y las relaciones que establecen con ellos son transitorias o efímeras, no obstante lo cual se valora su buena opinión por el momento. La proclividad humana a la ostentación, reforzada por sentimientos de camaradería, los lleva a gastar liberalmente en aquellas direc95

sería lógicamente imposible todo ahorro para una población situada como lo están hoy los artesanos y las clases trabajadoras de las ciudades. Si el canon del consumo ostensible no se viese contrapesado en gran parte por otras características de la naturaleza humana distintas de él. hospitales y museos. Por lo tanto. sino la misma propensión a manifestar el dominio y el decoro pecuniario que hace parsimonioso y frugal al campesinopropietario francés y que induce al millonario norteamericano a fundar colegios. aparte de la riqueza y su exhibición. Pero la base fundamental de que se exija la disipación en tan alto grado no es. por altos que fueran sus salarios o sus ingresos. Aquí. Pero.THORSTEIN VEBLEN ciones que mejor sirvan a esas necesidades. la prescripción se apodera de la costumbre en cuanto ésta alcanza alguna boga y la incorpora a la pauta acreditada de decoro. como en todas partes. al menos en cierta medida. en último análisis. hay otros patrones de reputación y otros cánones de conducta más o menos imperativos. y algunos de ellos operan en el sentido 96 . a la mayor facilidad de movimiento y al carácter más transitorio de los conocimientos y los contactos humanos en esta profesión. el hecho de que la disipación predomine entre los impresores en mayor medida que en el resto de las profesiones. El siguiente paso consiste en hacer de esta pauta de decoro el punto de partida de un nuevo avance en la misma dirección -pues no hay mérito en una simple conformidad externa a una pauta de disipación que se vive como valor entendido por todos los que pertenecen a la profesión. se puede atribuir.

sin dejar aparte nada sino lo suficiente para las meras necesidades de la vida. el ocio es honorable y llega a ser imperativo porque muestra una exención de todo trabajo innoble. deberíamos esperar encontrarnos con que el ocio y el consumo ostensible de bienes se dividían en un comienzo el campo de la emulación pecuniaria en partes bastante proporcionadas. Podría esperarse entonces que el ocio fuera cediendo terreno de modo gradual y tendiera a desaparecer en la medida en que avanza el desarrollo económico y aumenta el tamaño de la comunidad. El ocio ocupaba el primer lugar en un comienzo y durante la cultura casi pacífica llegó a tener un rango muy superior al derroche de bienes en el consumo.LUGOS@HOTMAIL. En parte.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA de acentuar o calificar el canon amplio y fundamental del derroche ostensible. el consumo ha ganado terreno. tanto como exponente directo de riquezas como en calidad de elemento integrante del patrón de decoro. hasta que hoy tiene indiscutiblemente la primacía. Desde ese momento. tanto desde el punto de vista absoluto. hasta que hubiese absorbido todo el producto disponible.COM) . también por grados. aunque está muy lejos aún de haber absorbido todo el margen de producción por encima del mínimo de subsistencia. Pero el desarrollo real de los hechos se ha separado un tanto de este esquema ideal. El ascendiente primero del ocio como medio de conseguir reputación. en tanto que el consumo ostensible de bienes debería ir ganando importancia. deriva de la distinción arcaica entre empleos nobles e innobles.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. Si no hubiera otro que la eficacia publicitaria. como desde el relativo. La arcaica diferenciación entre clases nobles y villa97 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH.

Se robustece su ascendiente por el hecho de que. en cuanto demostración de riqueza. que divide a éstas en honoríficas y degradantes. La relativa decadencia subsiguiente que sufre el uso del ocio ostensible como base de la reputación se debe. se ve obligado a producir más de lo que exige el mínimo necesario para la subsistencia de la clase trabajadora. Este factor es el instinto del trabajo eficaz. y durante los primeros tiempos del estadio casi pacífico esta distinción tradicional se desarrolla hasta convertirse en un canon imperativo de decoro. en parte. deriva de otra fuerza. Es tan eficaz en el medio humano relativamente pequeño y estable en el que vive el individuo en esa etapa cultural que. a una eficacia relativa cada vez mayor del consumo como demostración de riqueza. con ayuda de la tradición arcaica que degrada todo trabajo productivo. El instinto del trabajo eficaz se encuentra presente en todos los hombres y se reafirma 98 . el ocio sigue teniendo aún tanta eficacia como el consumo.al uso del derroche ostensible. pero. ese instinto inclina a los hombres a mirar con favor la eficacia productiva y todo lo que sirva de utilidad a los seres humanos. Los inclina a menospreciar el derroche de cosas o de esfuerzo. ajena -y en cierto grado antagónica. en parte también.THORSTEIN VEBLEN nas se basa en una distinción valorativa entre las ocupaciones. De permitirlo las circunstancias. Esta extremada inhibición de la industria se evita porque el esclavo que trabaja bajo una coacción más rigurosa que la impuesta por la reputación. da origen a una gran clase ociosa carente de dinero y tiende incluso a limitar la producción industrial de la comunidad al mínimo necesario para la subsistencia.

en determinadas circunstancias. Comienza entonces a modelar en forma agresiva las opiniones de los hombres acerca de lo que es meritorio y se afirma al menos como canon auxiliar de la consideración de sí mismo. sino también en el sentido permanente de la odiosidad y la imposibilidad estética delo que es a todas luces fútil. Llega con menos rapidez y con fuerza mucho menos exigente a las violaciones sustanciales de sus exigencias que sólo se aprecian tras un proceso de reflexión. Mientras todo trabajo continúa realizándose de modo exclusivo o general por esclavos. Por ello cualquier gasto. debe tener. De99 . el instinto del trabajo eficaz se expresa no sólo en la exigencia de una utilidad sustancial. Pero cuando se pasa del estadio industrial casi pacífico (de esclavitud y status) el estadio pacífico (de asalariados y pago al contado) el instinto del trabajo eficaz juega con mayor eficacia. por lo menos. En la medida en que choca con la ley del derroche ostensible. su guía afecta de modo especial e inmediato a las violaciones notorias y ostensibles de sus exigencias. alguna excusa aceptable en forma de finalidad ostensible.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA hasta en circunstancias muy adversas. ese instinto da como resultado un gusto por la hazaña y una discriminación valorativa entre los nobles y villanos. la bajeza de todo esfuerzo productivo se encuentra también presente de modo tan constante en la mente de los hombres que impide que el instinto del trabajo eficaz influya en gran medida para imponer la dirección hacia la utilidad industrial. por derrochador que pueda ser en realidad. Ya hemos estudiado en un capítulo anterior la manera como. Como es por naturaleza una afección instintiva.

así ocurre.THORSTEIN VEBLEN jando aparte toda consideración extraña. que inclina a un ocio que es vehículo de reputación y a evitar la utilidad indecorosa puede. en el estadio anterior la institución omnidominante de la esclavitud y el status actuaron sin resistencia en el sentido de degradar todo esfuerzo dirigido a fines que no fueran ingenuamente depredadores. expresarse sólo en forma de apariencias. o en el destacarse por la elegancia. casi artísticos o casi eruditos. el golf y otros deportes. no son hoy sino una minoría que está desapareciendo. superar esa propensión. la cual puede. pueda dar por resultado vacuidades. la habilidad en los juegos de cartas. la navegación deportiva. hecho o relación. por ende. con los«deberes sociales» y los conocimientos. bajo el imperio de las circunstancias. en gran medida. no refuta la aseveración dela presencia del instinto en mayor medida de lo que refuta la realidad del instinto de la procreación el hecho deque se pueda hacer que una gallina empolle una nidada de huevos de porcelana. por ejemplo. señala una diferencia de actitud entre la clase ociosa moderna y la del estadio casi pacífico. de fuerza coactiva más inmediata. las personas (adultas) que no tienen hoy inclinación a realizar algún fin o que no se ven impelidas por su propio impulso o modelar algún objeto. Como se ha dicho arriba. El incentivo. Pero el hecho de que. Era todavía posible en100 . para usos humanos. Esta búsqueda desagradable que se hace en nuestros días de alguna forma de actividad finalista que no sea a la vez indecorosamente productiva de ganancias individuales o colectivas. que se emplean en el cuidado y en el decorado de la casa. en la actividad de los círculos de costura o en la reforma del traje.

en especial por lo que se refiere a esa gran parte de la clase ociosa cuyo origen plebeyo opera para colocarlo en desacuerdo con la tradición del otium cum dignitate. y la energía que antaño encontraba canalización en la actividad depredadora toma hoy. la presión de la energía encaminada a una actividad finalista tuvo que buscarse un desagüe en alguna otra dirección. Cuando la comunidad se convirtió en una organización industrial pacífica y cuando una ocupación más completa de la tierra hubo reducido las oportunidades de dedicarse a la caza a un residuo sin importancia.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA contrar algún empleo habitual para la tendencia a la acción en forma de agresión o represión violentas dirigidas contra grupos hostiles o contra las clases sometidas en el interior del grupo. Pero queda aún ese canon de reputación que desestima toda tarea que constituye por naturaleza un esfuerzo productivo. sin recurrir a actividades real o aparentemente útiles. La ignominia unida al esfuerzo útil entró también en una fase menos aguda con la desaparición del trabajo obligatorio. y entonces el instinto del trabajo eficaz se afirmó con mayor persistencia. y ese canon no permitirá más que una boga muy pasajera a cualquier trabajo que sea sustancialmente útil o productivo. Ha pasado a ser despreciado el ocio que carece de finalidad ostensible. la dirección de alguna finalidad notoriamente útil. La consecuencia es que se ha producido un cambio en el ocio ostensible a que dedica su 101 . en parte. y esto servía para disminuir la presión y encontrar un desagüe a la energía de la clase ociosa. Ha cambiado en cierta medida la línea de menor resistencia. La practica de la caza servía también en cierto grado a la misma finalidad.

tiene que ser de cosas superfluas. si no siempre.THORSTEIN VEBLEN tiempo la clase ociosa. es alguna clase de mejora social. Las características salientes de este desarrollo del servicio doméstico se han indicado ya. Hay mucho ir y venir y mucha charla. se da el supuesto obvio de que para que un consumo pueda mejorar de modo eficaz la buena fama del consumidor. y ligado de modo inextricable con su trama. Se ha logrado una reconciliación entre las dos exigencias contrapuestas recurriendo a ficciones. En vez de pasar simplemente el tiempo en ociosidad visible. el ama de casa del estadio pacífico avanzado se aplica con asiduidad a los cuidados domésticos. Y junto con la apariencia de tarea encaminada a alguna finalidad. más limitada. con el fin de que los conversadores no puedan tener ocasión de reflexionar acerca del valor económico efectivo de su tráfico. hay. un elemento más o menos apreciable de esfuerzo encaminado a algún propósito serio. del ocio vicario se ha producido un cambio semejante. cambio no tanto de sustancia como de forma. tanto de bienes como de servicios o de vida humana. se fundan muchas organizaciones cuya finalidad visible. Para producir buena reputación. En la esfera. a no ser en comparación con quienes son tan pobres 102 . Durante toda la evolución del gasto ostensible. ese consumo tiene que ser derrochador. No puede derivar ningún mérito del consumo de lo estrictamente necesario para la vida. Se desarrollan muchas e intrincadas observancias corteses y deberes sociales de naturaleza ceremonial. como en los mejores días del régimen patriarcal. fijada por su título y denominación oficiales.

considerado desde el punto de vista del consumidor 103 . tan inextricablemente ligadas con la comparación pecuniaria. tanto que interpretamos con frecuencia como estética o intelectual una diferencia que en sustancia no es más que pecuniaria. Sería aún posible un nivel de vida que admitiera una comparación valorativa en otros aspectos que el de la opulencia. Esto es cierto de modo especial por lo que se refiere a la valoración corriente de las expresiones de vigor o eficacia intelectual y estética. que es muy difícil distinguirlas de la última. tal. En el lenguaje de la vida cotidiana la palabra lleva consigo una resonancia condenatoria. El uso del término «derroche» es desafortunado en un aspecto. una comparación en diversas direcciones de las manifestaciones de fuerza moral. pero esas comparaciones están. no porque sea un derroche o una desviación del esfuerzo o el gasto. A la luz de la teoría económica el gasto en cuestión no es más ni menos legítimo que ningún otro. Hoy están de moda las comparaciones de estos tipos. Lo utilizamos aquí a falta de una expresión mejor que describiera adecuadamente el mismo grupo de móviles y fenómenos.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA que no llegan a poder gastar ni siquiera lo exigido por ese mínimo necesario para la subsistencia. salvo en el nivel de decoro más prosaico y menos atractivo. física. de tal gasto no podría producirse ninguna pauta que sirviera para la comparación. Se lo llama aquí «derroche» porque ese gasto no sirve a la vida humana ni al bienestar humano en conjunto. intelectual o estética. por lo común. como si implicase un gasto ilegítimo de productos o de vida humanos. pero no se lo debe tomar en mal sentido. por ejemplo.

es útil para él por virtud de su preferencia. una excrescencia del instinto del trabajo eficaz. Este significado implícito que le atribuye el sentido común es. merece la pena de notar que el término «derroche» en el lenguaje de la vida cotidiana implica una condena de lo que se caracteriza como tal. Desde el punto de vista del consumidor individual.THORSTEIN VEBLEN individual que lo escoge. La ventaja relativa o lograda por un individuo en comparación o competencia con otro. no satisface a la conciencia económica. presenta para él. el hombre corriente tiene que poder encontrar en todos y cada uno de los esfuerzos y goces humanos un aumento de la vida y bienestar. -es decir. la utilidad contemplada desde el punto de vista de lo genéricamente humano-. ahí acaba el problema de la utilidad relativa que. el uso de la palabra «derroche». desde otros puntos de vista. la cuestión del derroche no entra dentro del ámbito de la teoría económica propiamente dicha. La reprobación popular del derroche se basa en que para estar en paz consigo mismo. y 104 . Cualquiera que sea la forma de gasto que escoja el consumidor o cualquiera que sea la finalidad que persiga al hacer esa elección. como término técnico. en comparación con las otras formas de consumo a las que no se suele censurar por el hecho de ser inútiles. en sí. todo hecho económico tiene que conseguir aprobación con arreglo al canon de la utilidad impersonal. Pero. Por tanto. Si lo escoge. Para encontrar una aprobación sin reservas. no implica ninguna condena de los motivos o de los fines perseguidos por el consumidor bajo este canon de gasto ostensible.

pues ésta es la base de avalúo establecida por el instinto del trabajo eficaz y ese instinto es el tribunal de apelación de última instancia para toda cuestión de verdad o conveniencia 105 . Pero para incluir cualquier elemento bajo este epígrafe no es necesario que se lo reconozca como derroche.las alfombras y tapicerías. Puede citarse como artículos que caben a veces en este epígrafe -y sirven. por ende. es el de si sirve directamente para elevar. a juicio del consumidor. tiene poco que ver en la clasificación de los gastos como derroche o no derroche en el sentido técnico de la palabra. convertirse en algo tan indispensable como cualquier otro artículo de los gastos habituales del consumidor. los sombreros de copa. El carácter de indispensable que esas cosas llegan a tener una vez que se forma el hábito y la convención. El patrón con el que hay que medir todo gasto. de este modo. por ende. los servicios de los camareros. la aprobación de esa conciencia. y puede. de ejemplos de la forma en que se aplica este principio. por la persona que realiza el gasto. Para ser estrictamente exactos. los cubiertos de plata. Ocurre con frecuencia que un elemento del nivel de vida que comenzó como forma de derroche. en este sentido. si se quiere decidir la cuestión. la vida humana -el de si fomenta los procesos vitales tomados en forma impersonal-. en algo necesario para la vida. acaba por convertirse. en conjunto. no deberíamos incluir bajo el epígrafe de derroche ostensible más que aquellos gastos realizados a base de una comparación pecuniaria hecha con propósito valorativo.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA el gasto hecho en la competencia no tiene. la ropa interior bordada y muchos artículos de joyería y vestido.

Es un problema del juicio pronunciado por un sentido común desapasionado. aunque. por lo general.THORSTEIN VEBLEN económica. como constitutivos de su utilidad. sino el de si -dejando aparte los gustos adquiridos y los cánones de decoro convencional y de la costumbre. Por tanto. un determinado gasto conduce a la satisfacción o a la paz espiritual de un consumidor particular. El gasto consuetudinario debe clasificarse bajo el epígrafe de derroche en la medida en que la costumbre en que se basa derive del hábito de realizar una comparación pecuniaria valorativa -en la medida en que se conciba que no podría haber llegado a ser consuetudinario y prescriptivo sin el respaldo de ese principio de la reputación pecuniaria o el éxito económico relativo. para incluir un determinado objeto de gasto en la categoría de derroche ostensible. Hasta en artículos que a primera vista parecen servir sólo a fines de ostentación. al menos en apariencia. es posible encontrar siempre la presencia de alguna finalidad útil. Los bienes consumibles e incluso los de producción muestran. el elemento de derroche tiende a predominar en los artículos de consumo. y su utilidad para el consumidor puede estar compuesta de uso y derroche en las proporciones más diversas. dos elementos combinados.su resultado es una ganancia neta en lo que se refiere a las comunidades o a la plenitud de vida. no es necesario que sea exclusivamente derrochador. Un artículo puede ser a la vez útil y constituir un derroche. de modo general. en tanto que ocurre lo contrario por lo que respecta a los artículos destinados al uso productivo. el problema no es el de si en las circunstancias dadas de hábito individual y costumbre social. Y. 106 . Es evidente que.

así como en las actividades más rudas de la industria humana son. 107 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. por evidente que sea el hecho de que su propósito primario y su elemento fundamental están constituidos por el derroche ostensible.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY.COM) . incluso en una maquinaria y unas herramientas especiales ideadas por algún proceso industrial particular.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA por otra parte. por lo general evidentes. rastros de un derroche ostensible o. Sería aventurado afirmar que falte siempre una finalidad provechosa en la utilidad de todo artículo o servicio.LUGOS@HOTMAIL. del hábito de ostentación. y no sería mucho menos aventurado afirmar de cualquier producto primordialmente útil que el elemento de derroche no tenga conexión inmediata o remota con su valor. por lo menos. cuando se las examina de cerca.

puro derroche y son. que ampliar la escala acostumbrada como respuesta a un aumento de riqueza. únicamente honoríficos. sobre todo. pero una vez que se han incorporado a la escala del consumo decoro108 .THORSTEIN VEBLEN V. siempre que se dé tiempo a habituarse a cualquier aumento de capacidad pecuniaria y para adquirir facilidad en la nueva y mayor escala de gastos que sigue a cada uno. La pauta es flexible y. Ese deseo no está guiado por un patrón rígidamente invariable al que haya que conformarse y más allá del cual no haya ningún incentivo. Muchos de los artículos de consumo consuetudinario resultan. Es mucho más difícil retroceder de una escala de gastos una vez adoptada. el fundamento próximo del gasto realizado por encima de lo que se necesita para la comodidad física no es tanto un esfuerzo consciente por destacarse en lo costoso de su consumo ostensible como un deseo de vivir en el nivel convencional de decoro establecido por la cantidad y grado de los bienes consumidos. El nivel pecuniario de vida Para la gran mayoría del pueblo de toda comunidad moderna. tiene una posibilidad indefinida de extensión. por ende. al ser analizados.

El motivo -es la emulación el estímulo de una comparación valorativa que nos empuja a superar a aquellos con los cuales tenemos 109 . ocurre como cosa natural. es relativamente fácil un nuevo avance en el gasto ostensible. más aún. aunque en el primer caso la dificultad es moral y en el último puede implicar una disminución material de la satisfacción de las necesidades físicas de la vida. puede llegar a ser más indispensable que buena parte de ese gasto que sirve a las necesidades «inferiores» del bienestar físico o del sustento. o que exige algún esfuerzo para poderlo alcanzar.a quienes no se ponen al nivel esperado. es un ideal de consumo que está fuera de nuestro alcance. se acepta como efecto normal una rápida respuesta al estímulo. Por el contrario. Es decir. ostensiblemente derrochador.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA so y han llegado. Pero aunque es difícil la retrogradación. que el gasto honorífico. aunque no muy lejos de él. el sentir popular considera que ello exige una explicación e imputa motivos indignos –tacañería. Esto sugiere que el patrón de gastos que guía generalmente nuestros esfuerzos no es el gasto medio ordinario ya alcanzado. Es a todas luces tan difícil bajar de un nivel «elevado» de vida como rebajar un nivel que ya es relativamente bajo. es tan difícil prescindir de ellos como de muchos artículos que conducen directamente a la comodidad física o incluso que puedan ser necesarios para la vida y la salud. En los raros casos en que no se produce un aumento en el consumo visible de una persona cuando ésta dispone de los medios para ese aumento. a convertirse en parte integrante del esquema general de vida de una persona. por ello. que confiere el bienestar espiritual.

de este modo. en línea generales. se expresa la misma proposición con la observación corriente de que toda clase envidia y trata de emular a la clase situada por encima de ella en la escala social. este esquema de salvación social en su forma más elevada. lo establece el uso de quienes se encuentran inmediatamente por encima de nosotros en punto a reputación. especialmente si se trata de cambiar los hábitos de aquellas clases que están socialmente más remotas del cuerpo de 110 . como en los demás aspectos donde interviene la emulación. de los usos y hábitos mentales de la clase social y pecuniaria más elevada -la clase ociosa rica. todos los cánones de reputación y decoro y todos los patrones de consumo derivan. ello quiere decir que nuestro patrón de decoro en materia de gastos. y en especial en toda comunidad en la cual las distinciones de clase son un tanto vagas. La clase no puede efectuar a capricho una revolución o inversión repentina de los hábitos mentales populares relativos a cualquiera de esas exigencias ceremoniales.THORSTEIN VEBLEN la costumbre de clasificarnos-. hasta que. Es esta case la que determina. ideal. y le corresponde también implantar. por gradaciones insensibles. Sustancialmente. que esquema general de vida ha de aceptar como decoroso u honorífico la comunidad. Para que cualquier cambio llegue a empapar a la masa y cambiar la actitud habitual del pueblo. por precepto y ejemplo. En otras palabras. se requiere tiempo. en tanto que rara vez se compara con las que están por debajo de ella ni con las que se encuentran en una posición mucho más alta que la suya. Pero la clase ociosa superior sólo puede ejercer este oficio casi sacerdotal con ciertas limitaciones materiales.

el ámbito del arbitrio de la clase ociosa por lo que se refiere a los problemas de forma y detalle del esquema general de la vida de la comunidad es muy grande. A esas normas hay que añadir otro principio amplio de la naturaleza humana el ánimo depredador. Queda aún por discutir el efecto del último en la modelación del esquema de vida aceptado. tiene que adaptarse a las circunstancias económicas. los cambios que puede efectuar se encuentran dentro de un margen estrecho de tolerancia. Su ejemplo y su precepto tienen fuerza prescriptiva para todas las clases situadas por debajo de ella. en tanto que en lo relativo a los principios sociales que regulan la reputación. templado en un grado variable por el instinto del trabajo eficaz. El proceso es más lento allí donde es menor la movilidad de la población o donde los intervalos entre las diversas clases son más anchos y abruptos. pero para elaborar los preceptos que se trasmiten a esas clases inferiores con objeto de gobernar la forma y el método de alcanzar y mantener una reputación -para modelar los usos y las actitudes espirituales de las clases inferiores-. que por lo que respecta a la generalidad y al contenido psicológico se encuentra entre los dos que acaban de citarse. Hay que notar especialmente que. Pero si hay tiempo para ello. esa prescripción autoritaria opera constantemente bajo la guía selectiva del canon del derroche ostensible. el canon que sirve para medir la reputación. las tradiciones y el grado de madurez espiritual de la clase determinada cuyo esquema de vida trata de regular. por alta que haya llegado a ser en un principio su autoridad y por fiel a las exigencias fundamen111 . Así.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA donde irradian los cambios. pues.

Pero. La relativa facilidad con la que se realiza un avance en el nivel de vida significa que el proceso vital es un proceso de despliegue de actividad y que ese despliegue se realiza con facilidad en una dirección nueva. influirá. Un nivel de vida es un hábito. a su vez. A este respecto el control ejercido por el nivel de vida aceptado es. si. Es evidente que esos cánones de gasto tienen mucha influencia en la determinación del nivel de vida de cualquier comunidad y cualquier clase social. una observancia formal específica no puede mantenerse en vigor en ninguna circunstancia. resulta ser contraria al fundamento último del decoro entre los pueblos civilizados. una vez que se ha formado el hábito de expresión siguiendo una línea 112 . de carácter negativo. en gran parte. con el trascurso del tiempo o con su trasmisión a una clase pecuniaria inferior. actúa casi exclusivamente para impedir el retroceso desde una escala de gasto ostensible que ha llegado en cualquier momento a ser habitual. La dificultad en descender desde un patrón acostumbrado es la dificultad de romper un hábito una vez que se ha formado. No es menos evidente que el nivel de vida que prevalece en determinado momento o en determinada altitud social. en las formas que adopte el gasto honorífico y en el grado en que esa necesidad «superior» domine el consumo de un pueblo. siempre y cuando disminuya la resistencia a la expresión de la personalidad. Es una escala y método habituales de responder a unos estímulos dados. a saber. en gran medida. su utilidad para fines de comparación valorativa en punto a éxito pecuniario.THORSTEIN VEBLEN tales de la reputación que haya podido ser el canon.

se muestran más remisos a efectuar esas disminuciones en unas direcciones que en otras. la descarga buscará el desagüe acostumbrado. por lo común. Es decir. definida e invariable en especie y cantidad. ese mínimo necesario para la subsistencia no es una cantidad de bienes rígidamente determinada. puede eliminar una Parte considerable de la resistencia ofrecida por las circunstancias externas al desarrollo de la vida en esa dirección. hay ciertas líneas de consumo que se abandonan con una repugnancia relativamente extrema. Del mismo modo que entre los diversos hábitos o modos y direcciones de expresión habituales que contribuyen a formar el nivel de vida del individuo. Esa mayor facilidad de expresión en una dirección determinada a la que se denomina hábito. pero para nuestro propósito actual puede considerarse que comprende un consumo total. Desde luego. hay una diferencia apreciable por lo que se refiere a la persistencia ante circunstancias que lo contrarrestan y en punto al grado de imperatividad con el que la descarga busca una dirección dada.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA dada de menor resistencia. que aunque los hombres se muestran remisos a reducir sus gastos en cualquier dirección. aunque se abandona a regañadientes todo consumo acostumbrado. las denominadas cosas necesarias para la vida. empleando el lenguaje de la teoría económica corriente. o sea el mínimo necesario para la subsistencia. de modo que. más o me113 . aun después de haberse producido en el medio un cambio por virtud del cual se haya elevado de modo apreciable la resistencia exterior. Los artículos o formas de consumo a los que con más tenacidad se aferra el consumidor son.

tanto más persistentemente se aferrará el hábito de que se trata. la necesidad de salvación (en sentido escatológico). El hábito será más fuerte si los rasgos particulares que encuentran en él el modo de ejercerse. Es decir. Los diversos grados de facilidad con la que las distintas personas se forman los diferentes hábitos. por lo general. Algunas de esas necesidades superiores como. En general.THORSTEIN VEBLEN nos definido. en último extremo y en caso de una progresiva disminución de los gastos. en términos generales. Hay que suponer que ese mínimo sólo se abandona. pueden preceder en algunos casos a las necesidades inferiores o más elementales. los hábitos más persistentes e imperativos son los más antiguos y arraigados de los que gobiernan la vida del individuo -aquellos hábitos que afectan a su existencia como organismo-. el uso habitual de ciertos estimulantes. necesario para mantener la vida. o la necesidad de mantener la buena reputación. Vienen tras ellos las necesidades superiores -hábitos formados posteriormente por el individuo o la raza.en una gradación un tanto irregular y en modo alguno invariable. demuestran que la formación de hábitos específicos no es sólo cuestión del tiempo que dure la habituación. así como los diversos grados de repugnancia con que abandonan éstos. Cuando se trata de decidir qué serie de hábitos han de dominar en el 114 . son rasgos o aptitudes que han influido ya de modo amplio y profundo en el proceso vital o que están íntimamente ligados con la experiencia vital de la estirpe racial de que se trate. cuanto mayor es la habituación y el hábito más interrumpido y coincidente con formas habituales previas del proceso vital. por ejemplo.

TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA esquema general de la vida de cada individuo. y los hábitos que coinciden con una aptitud específica relativamente fuerte o con una facilidad de expresión específica relativamente grande o derivan de ellas. en gran parte. Este es. Los hombres difieren con respecto a las aptitudes trasmitidas y con respecto a la relativa facilidad con que despliegan su actividad vital en determinadas direcciones. Hasta qué punto pueden influir las actitudes idiosincrásicas trasmitidas en la formación rápida y definitiva de los hábitos en los individuos. o en la facilidad semejante y en la formación igualmente inevitable de un hábito de observancias devotas en el caso de personas dotadas de una especial aptitud en esa dirección. en otros términos. el significado de esa peculiar facilidad de habituación a un medio humano específico a la que se denomina amor romántico. explica la extrema repugnancia con la que abandonan los hombres todo gasto habitual que entre en la 115 . las aptitudes heredadas y los rasgos temperamentales cuentan tanto como el tiempo que haya durado la habituación. llegan a tener gran importancia en el bienestar del hombre. es cosa que se pone de manifiesto con la extremada facilidad con la que se forma a veces un hábito alcohólico omnidominante. influirá mucho para decidir cuál ha de ser el ámbito y forma de expresión del proceso vital habitual de la comunidad. El papel desempeñado por este elemento de aptitud en la determinación de la tenacidad relativa de los diversos hábitos que constituyen el tipo de vida. el tipo de temperamento que corresponde al elemento étnico dominante en cualquier comunidad. Y el tipo dominante de aptitudes trasmitidas o.

Y. Las aptitudes o propensiones a las que hay que referir un hábito de este tipo para explicar su fundamento. por otra parte. y la propensión a la emulación -a la comparación valorativa. Y aquellas propensiones que operan ya en el campo de que se trate. y para el ejercicio del cual se encuentran con facilidad los medios y oportunidades materiales. Una vez que el individuo ha formado el hábito de buscar expresión dentro de una línea determinada de gasto honorífico -cuando un grupo determinado de estímulos ha llegado a tener una respuesta habitual en forma de actividad de una clase y dirección dadas bajo la guía de esas propensiones siempre alerta y muy profundas a la emulación-. determinando la dirección que haya de tomar ese nuevo despliegue de la vida. y que estén ayudadas por las sugestiones ofrecidas por un esquema general de la vida acreditado. tendrán especial importancia en el modelado de la forma y dirección en las que se expresará el nuevo aumento de la fuerza poseída por el indi116 .THORSTEIN VEBLEN categoría de consumo ostensible. siempre que un aumento de fuerza pecuniaria coloque al individuo en situación de desplegar sus procesos vitales en un ámbito mayor y de alcance adicional. se afirmarán las antiguas propensiones de la raza. son aquellas aptitudes cuyo ejercicio se comprende dentro del epígrafe de emulación. en alguna forma de expresión con ellas relacionadas.es muy antigua y constituye un rasgo omnipenetrante de la naturaleza humana. Entra fácilmente en vigorosa actividad en cualquier forma nueva y se afirma con gran insistencia en cualquier forma bajo la cual haya encontrado alguna expresión habitual. no abandona tal gasto habitual sino con la máxima repugnancia.

no se sigue este resultado. en el hecho de que la velocidad del aumento de las riquezas del individuo ha sido demasiado rápida para que el hábito de gastar haya podido mantenerse a su nivel. en las condiciones de la vida moderna. La necesidad de derroche ostensible está.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA viduo. por lo que se refiere a las comunidades civilizadas occidentales de hoy día. Con la excepción del instinto de la propia conservación. la razón de la discrepancia ha de buscarse. persistente y alerta de los motivos económicos propiamente dichos. las energías de los miembros industriosos de la 117 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. por lo general. o puede ocurrir que el individuo en cuestión aplace el consumo ostensible del incremento hasta una fecha posterior -de ordinario.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. con vistas a aumentar el efecto espectacular del gasto que espera realizar-. En la medida en que la eficiencia industrial hace posible procurarse los medios de vida con menos esfuerzo. por tanto. En una comunidad industrial esa propensión a la emulación se expresa en forma de emulación pecuniaria y. dicho en términos concretos: que en cualquier comunidad de la que el consumo ostensible sea uno de los elementos del esquema general de la vida. una vez que se haya provisto a las necesidades físicas más elementales. es probable que cualquier aumento en la capacidad de pagar de un individuo tome la forma de un gasto realizado en alguna de las líneas acreditadas de consumo ostensible. dispuesta a absorber todo aumento de la eficiencia industrial o de la producción de bienes de la comunidad.LUGOS@HOTMAIL. la propensión emulativa es probablemente el más fuerte. ello equivale virtualmente a decir que se expresa en alguna forma de derroche ostensible. Allí donde. O.COM) .

a la presencia de este elemento en el nivel de vida. cuya capacidad de expansión no tiene límites. La tensión no se debilita al aumentar la eficiencia industrial y hacer posible una tensión más ligera. ello se debió. Aceptar y practicar el nivel de vida que está en boga. encomendándose a su sentido común de lo que es bueno y conveniente. el nivel de vida de cualquier clase es. bajo pena de la desestimación y el ostracismo. por lo general. El efecto 118 . pero lo hace también de modo indirecto mediante la insistencia popular en la necesidad de conformarse a la escala aceptada de gastos como canon de regularidad. en vez de retardarse adoptando un ritmo más cómodo. Lo hace así de modo directo. S. lo es hasta el punto de ser indispensable para la comodidad personal y el éxito en la vida. sino que el incremento del producto se emplea para hacer frente a esa necesidad. por lo general tan alto como lo permita la capacidad de ganancia de la clase -con una tendencia constante a elevarse-. El tipo de gastos aceptado en la comunidad o en la clase a que pertenece una persona determina en gran parte cuál ha de ser su nivel de vida. es a la vez agradable y útil. a través de su contemplación y asimilación habitual del esquema general de la vida en el que está inserto. Si J.THORSTEIN VEBLEN comunidad se van ligando a la consecución de un resultado superior en punto a gasto ostensible. Mill pudo decir que «por ahora es discutible que todas las invenciones mecánicas realizadas hasta nuestros días hayan aligerado la tarea cotidiana de ningún ser humano». sobre todo. del modo comúnmente imputado en la teoría económica a las necesidades superiores o espirituales. En lo relativo al elemento del ocio ostensible.

su efecto sobre el consumo consiste en hacer que éste se concentre en las direcciones que son más visibles para los observadores cuya buena opinión se busca. de modo habitual.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA sobre las actividades serias del hombre consiste. en la mayor parte de las comunidades industrialmente desarrolladas. su vida privada contra la observación. Por lo que hace a aquella parte de su consumo que puede realizarse en secreto sin incurrir en la censura del prójimo. de modo análogo. por ulterior derivación. Como consecuencia secundaria de la misma discriminación. La baja cifra del índice de natalidad de las clases sobre las que recae con mayor imperio la exigencia de los gastos encaminados a mantener su reputación. en dirigirlas con gran unicidad de propósito a la mayor adquisición posible de riqueza y a desalentar el trabajo que no produce una ganancia pecuniaria. y de ahí. de las exigencias de un nivel de vida basado en el 119 . se retiran de todo contacto con sus vecinos. tienden a caer en el olvido como consecuencia del desuso. ha llegado a ocurrir que la vida doméstica de la mayor parte de las clases sea relativamente mezquina comparada con el brillo de aquella parte de su vida que se realiza ante los ojos de los observadores. en tanto que las inclinaciones y aptitudes cuyo ejercicio no implica un gasto honorífico de tiempo o materia. pues. el hábito de reserva y discreción que constituye un rasgo tan importante del código de conveniencias de las clases mejores en todas las comunidades. De ahí la actitud exclusivista de la gente por lo que hace a su vida doméstica. deriva. la gente protege. Mediante esta discriminación en favor del consumo visible. A la vez.

con muy poca limitación de su rigor. las personas dedicadas a tareas académicas están. Por la fuerza de las circunstancias. en comparación con las clases no eruditas de las que son nominalmente iguales los miembros de aquélla-. A causa de una presunta superioridad y escasez de los dones que caracterizan su vida y de los resultados conseguidos por ellos. En consecuencia. El efecto de este factor del nivel de vida. como respecto a la escasez y ausencia de hijos. la escala del gasto decoroso se eleva en la misma proporción y deja. así como las esperanzas de la comunidad por lo que se refiere al decoro pecuniario de esa clase. En toda comunidad moderna en la que no hay monopolio sacerdotal de esas ocupaciones. en contacto con clases que pecuniariamente son superiores a ellas. tanto por lo que se refiere a la reducción de los elementos más oscuros del consumo que sirve para la comodidad y el mantenimiento físicos. su sentido habitual de lo bueno y lo correcto en estas materias. por tanto. como consecuencia. un margen excepcionalmente estrecho para los otros fines de la vida. esas clases están convencionalmente subsumidas en un grado social más alto que el correspondiente a su grado pecuniario. se ve acaso de modo más claro en las clases dedicadas a tareas académicas. de modo inevitable. ninguna otra clase de la comunidad 120 . son excesivamente altos -si se los mide con arreglo al grado de opulencia y a la capacidad de ganar que prevalecen en ella. y. El alto nivel de decoro pecuniario que está en vigor en esas clases superiores se trasfunde a las clases académicas.THORSTEIN VEBLEN derroche ostensible. Es probablemente el más eficaz de los frenos prudenciales malthusianos.

121 .TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA dedica al derroche ostensible una proporción mayor de sus bienes.

De ordinario. así como en materia de empleo decoroso de su tiempo y esfuerzo. Pero se puede observar también un elemento considerable de gasto prescriptivo en consumos que no llegan a ser conocidos en grado apreciable a los extraños -como. cantidad y grado de bienes consumidos.THORSTEIN VEBLEN VI. por ejemplo. Por lo común. algunos artículos alimenticios. el motivo que lo impulsa es un deseo de conformarse a los usos establecidos. de evitar observaciones y comentarios desfavorables. aunque la norma que regula el consumo es en gran parte exigencia del derroche ostensible. Cánones pecuniarios de gusto Se ha repetido ya más de una vez la advertencia de que. no hay que creer que el motivo basándose en el cual actúa el consumidor en cada caso concreto sea ese principio en su forma pura y no modificada. en artículos de ropa interior. este sentido del uso prescriptivo figura entre los motivos que impulsan la conducta del consumidor y ejerce una fuerza coactiva directa. especialmente por lo que se refiere al consumo realizado a la vista de los espectadores. utensilios de 122 . de vivir de acuerdo con los cánones de decoro aceptados en relación con la clase.

El principio del gasto ostensible guía la formación de los hábitos mentales que definen qué es lo decoroso y loable en la vida y en las mercancías. destinados más bien al servicio que a la apariencia.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA cocina y otros aparatos de uso casero. directa o indirectamente. inevitablemente. al criterio habitual acerca de lo que es bueno y correcto en la vida en otras direcciones. pero tiene también otro indirecto y más remoto sobre la conducta en otros aspectos. ese principio se contrapone a otras normas de conducta que no tienen en principio nada que ver con el código del honor pecuniario. ciertas características que se añaden al costo y realzan el valor comercial de los bienes en cuestión. pero que. Este desarrollo del uso prescriptivo tiene un efecto inmediato sobre la vida económica. Al hacerlo así. el interés económico no es algo aislado y aparte de los demás intereses. Una observación profunda descubriría. cuyo efecto es obligar al consumidor a conformarse a un patrón de gastos y derroche en su consumo de bienes y su empleo del tiempo y el esfuerzo. pero que no aumentan de modo proporcional la utilidad de esos artículos para los fines materiales únicos a los que ostensiblemente están destinados a servir. tienen un significado 123 . Los hábitos mentales relativos a la expresión de la vida en cualquier dirección dada afectan también. en tales artículos útiles. Bajo la vigilancia selectiva de la ley derroche ostensible se produce un código de cánones generalmente aceptados de consumo. se ha dicho ya algo de su relación con los cánones que regulan la reputación. En el complejo orgánico de hábitos mentales que constituyen el núcleo sustancial de la vida consciente de un individuo. Por ejemplo.

el de la conveniencia devota o ritual y el sentido científico de la verdad. de modo inmediato o de modo remoto. En las comunidades modernas donde el rasgo económico y jurídico dominante de la vida de la comunidad es la institución de la propiedad privada. una de las características salientes del código moral es el carácter sagrado de la propiedad. por otra parte.THORSTEIN VEBLEN económico de alguna magnitud. le corresponde cierta buena reputación por el hecho del aumento de su riqueza y el de gastar las posesiones irregular124 . el de la belleza. El ladrón o estafador que ha ganado una gran riqueza con sus delitos tiene mayores posibilidades que el raterillo de eludir el castigo riguroso de la ley. por lo general. el canon del gasto honorífico puede influir. Así. para hacer que se acepte la proposición de que el hábito de mantener inviolada la propiedad privada se contrapone al otro hábito de buscar la riqueza en gracia a la buena reputación que puede ganarse mediante el consumo ostensible de ella. Es también un hecho proverbial y de observación común el de que en delitos que producen al delincuente una gran afluencia de propiedad. el de la utilidad. No merece la pena entrar a discutir aquí los diversos puntos o el modo particular en que el canon del gasto honorífico se contrapone habitualmente a los cánones de la conducta moral. en la pena máxima ni la censura extremada que debería recaer sobre su delito sí se aplicase sólo el código moral ingenuo. ni dar ejemplos. La mayor parte de los delitos contra la propiedad. en el sentido del deber. especialmente los delitos de magnitud apreciable. no incurre aquél. caen dentro de este epígrafe. pues. No se necesita insistir.

Cuando se añade a esto que la mujer ha sido «criada en el regazo del lujo». el hábito de aprobar el grado usual de gasto notorio se contrapone al de condenar las violaciones de la propiedad. un precipitado psicológico del carácter meritorio atribuido tradicionalmente a la riqueza. En tal caso. Es decir.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA mente adquiridas de un modo adecuado. Ello es particularmente cierto cuando la sustracción implica un elemento depredador o pirático. hasta tal punto. Apenas merece la pena continuar tratando aquí este tema. en sí mismo. Un gasto bien considerado de su botín agrada extraordinariamente a personas que tienen un sentido cultivado de las conveniencias y contribuye mucho a mitigar el sentido de depravación moral con que se consideran las infracciones cometidas. Y debe añadirse que esa riqueza a 125 . Hay que notar también -y ello se acerca más al punto que tratamos.que todos nos inclinamos a condonar un delito contra la propiedad cometido por un hombre cuando el motivo que lo impulsó a cometer aquél fue el móvil digno de conseguir los medios para proporcionar a su mujer y a sus hijos una manera «decente» de vida. que a veces llega a ser inseguro si la infracción debe ser considerada como merecedora de encomio o de censura. pero puede no estar desplazada la observación de que todo ese cuerpo considerable de normas morales que rodea el concepto de la propiedad inviolable es. esa circunstancia se acepta como un atenuante adicional. que nos inclinamos a perdonar tal delito cuando su finalidad es la aspiración honorífica de permitir a la esposa del delincuente practicar para él aquella cantidad de consumo vicario de tiempo y materia requerido por el patrón de decoro pecuniario.

para asegurarnos de que el esplendor costoso de la casa de adoración tiene un apreciable efecto elevador y dulcificador en la estructura mental del creyente. Tampoco es necesario decir mucho aquí respecto al sentido del mérito y conveniencia devotos o rituales. Hasta en esos cultos modernos a cuyas divinidades se importa una predilección por templos no construidos por la mano del hombre. como. el canon del derroche ostensible es responsable de gran parte de lo que se puede denominar consumo devoto. Empero. vestiduras y otros bienes sagrados. Evidentemente. La influencia del decoro pecuniario sobre el espíritu científico o el ansia de conocimientos se ha de tratar con algún detalle en un capítulo posterior. Y no se necesita sino un poco de observación o introspección y cualquiera de las dos puede servir a este objeto. este uso del gasto honorífico influye mucho en la modelación de los gustos populares acerca de lo correcto y meritorio en materias sagradas y por ello es necesario señalar la influencia del principio del derroche ostensible en algunas de las observancias y creencias devotas vulgares. los edificios sagrados y otros instrumentos necesarios para el culto se construyen y decoran dando alguna consideración a un grado de gasto excesivo que pueda servir de acicate a la reputación. La reflexión sobre el sentido de vergüenza abyecta que invade a todos los creyentes ante 126 . el de edificios.THORSTEIN VEBLEN la que se considera sagrada. se valora de modo primordial pensando en la buena reputación que se consigue mediante su consumo ostensible. por ejemplo. pues también ha de tratarse ese tema en un capítulo posterior.

tanto cristianos como paganos.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. hay que ocultarlo y enmascararlo escrupulosamente bajo una austeridad ostensible. la estructura sagrada no sólo no sirve al bienestar físico de los miembros. Cualquiera que sea la latitud que se permita a esos accesorios desde el punto de vista estético o el de cualquier otra utilidad que puedan presentar.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA cualquier demostración de indigencia o miseria de los lugares sagrados. el principio de austeridad se lleva al extremo de hacer que los accesorios del lugar sean. sino que todos los hombres que tienen un sentido adecuado de la verdad. Esto es cierto de casi todas las sectas y cultos. Puede también ser oportuno notar aquí que en todas las comunidades. En realidad. En las iglesias mejor reputadas de nuestros días. piden que en todos los gastos del santuario falte de modo ostensible todo lo que pudiera servir a la comodidad de los fieles. Los accesorios de toda observancia devota deben ser absolutamente irreprochables desde el punto de vista pecuniario. sobre 127 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. en las que no se ahorra ningún gasto. el santuario local está más adornado y su arquitectura y decoración son mucho más ostensiblemente costosas que las moradas de los miembros de la congregación. más que en grado muy ligero en comparación con sus más humildes moradas. la belleza y el bien. Si se admite algún elemento de comodidad entre los accesorios del santuario. pero lo es en grado especial de los cultos más antiguos y maduros. el santuario contribuye poco o nada a la comodidad de los feligreses.LUGOS@HOTMAIL. A la vez. especialmente en aquellas en que no es muy elevado el patrón de decoro pecuniario en materia de habitación. sirve para reforzar la misma apreciación.COM) . esa exigencia es imperativa. por lo general.

el santuario y sus accesorios adoptan más elementos de la forma dada a los bienes destinados al consumo de un señor o propietario temporal. En este último caso. el santuario y el aparato sagrado están dispuestos de modo que no aumente la comodidad o pleni128 . El carácter de los accesorios sagrados es a este respecto un tanto diferente en aquellos cultos en los cuales los hábitos de vida imputados a la divinidad se aproximan más a los de un potentado patriarcal terrenal -en los que se concibe que utiliza personalmente esos bienes consumibles-. Por otra parte. el santuario y sus accesorios tienen algo de esa austeridad. cuando el aparato sagrado se emplea sólo en el servicio de la divinidad. allí donde se consume en forma vicaria y en nombre de ella por sus servidores. las propiedades sagradas toman el carácter adecuado a los bienes destinados únicamente al consumo vicario. es decir. Hay pocas personas de gusto delicado por lo que se refiere al consumo devoto a quienes esta incomodidad austeramente derrochadora no parezca algo intrínsecamente bueno y adecuado al lugar. un medio de mortificar la carne. El consumo devoto entra dentro del consumo vicario. El canon de austeridad devota se basa en la buena reputación pecuniaria del consumo ostensiblemente derrochador. En el último caso. respaldado por el principio de que el consumo vicario no debe llevar de modo ostensible a la comodidad del consumidor vicario. En todos aquellos cultos en los cuales no se concibe que el santo o divinidad bajo cuya advocación está el santuario se halle presente y haga uso personal de la propiedad para satisfacer los gustos lujosos que se le imputan.THORSTEIN VEBLEN todo en apariencia.

El principio del derroche no sólo invade el dominio de los cánones de los servicios rituales estableciendo un patrón devoto de gastos decorosos. sino que afecta también a los métodos tanto como a los medios y se apoya tanto en el ocio vicario como en el consumo vicario. y en los cultos en los que no se concibe que el servidor sacerdotal de la divinidad sirva a ésta en calidad de consorte. son de un tipo austero e incómodo. ociosa. y se siente que deben ser así. La conducta exterior de los sacerdotes se presenta en su mejor forma como distanciada. las vestiduras sacerdotales son notoriamente costosas.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA tud de vida del consumidor vicario. en los detalles exteriores de las observancias devotas y basta con señalarlo para que todos los observadores puedan darse cuenta de que existe. que tienen a la vez una vida y porte sacerdotales más austeros. perfunctoria y sin contaminación con nada que sugiera un placer sensual. Pues el fin del consumo vicario no es realzar la plenitud de vida del consumidor. Este desarrollo de fórmulas es más visible en los cultos maduros. de modo visible. Por ende. sino la reputación pecuniaria del amo en cuyo nombre se produce el consumo. El mismo canon penetrante del ocio vicario se encuentra también presente. Todo ritual presenta una notable tendencia a reducirse a una simple repetición de fórmulas. pero en la vida sacerdotal de todos los cultos antropomórficos son visibles los signos de un consumo vicario de tiempo. adornadas e incómodas. adornados 129 . Desde luego que esto es cierto en diferentes grados para los diferentes cultos y sectas. o por lo menos que no dé la impresión de que la finalidad de su consumo sea la comodidad de ese consumidor.

pero es también perceptible en las formas y métodos de adoración de las sectas más nuevas y recientes. cuyos gustos en lo que se refiere a sacerdotes. reconocer en el carácter notoriamente perfunctorio del servicio que se trata de una ejecución únicamente pro forma. La repetición del servicio (el término «servicio» lleva anexa una sugestión que es significativa a este respecto) se hace más perfunctoria conforme va ganando el culto en antigüedad y consistencia y ese carácter perfunctorio de la repetición es muy agradable para el gusto devoto correcto. santuarios y vestiduras son menos exigentes. Es agradable para nuestro sentido de lo correcto en estas materias. al llevar a cabo las tareas propias del oficio sacerdotal. Evidentemente. Son servidores que no rinden ningún provecho y ello supone una consecuencia honorífica implícita para su señor. en cualquier caso. gustos. No debe mostrarse. pues el carácter perfunctorio sirve para subrayar el hecho de que el señor en cuyo honor se realiza está situado en una posición que lo exalta por encima de la necesidad vulgar de un servicio proficuo por parte de sus servidores. Y con razón. Es innecesario señalar la íntima analogía existente a este respecto entre el oficio sacerdotal y el de lacayo. Al penetrar profundamente los hábitos mentales de los hombres. en todo lo anterior está implícito el supuesto del temperamento. el principio del derroche ostensible ha tenido las 130 . ninguna agilidad o manipulación que exija destreza que pudieran sugerir. propensiones y hábitos de vida imputados a la divinidad por los adoradores que viven bajo la tradición de esos cánones pecuniarios de reputación.THORSTEIN VEBLEN y severos. una capacidad de cambiar de profesión. en ningún sentido.

Este ideal popularmente aceptado de la conducta y accesorios adecuados a tales ocasiones de comunión está modelado. imputándole habitualmente aquellos rasgos que constituyen su ideal de hombre digno. Todos los pueblos. desde luego. en buena parte. Y al buscar la comunión con la divinidad los medios y procedimientos de aproximarse a ella se asimilan en lo posible al ideal divino existente en las concepciones humanas de la época. se inclinan a contentarse con un grado sensiblemente escaso de información auténtica acerca de la personalidad y circunstancias habituales de sus divinidades. por el sentir popular acerca de lo que es intrínsecamente digno y bello en el porte y circunstancias humanos en todas las ocasiones de trato social solemne. Desde luego que esta difusión de belleza pecuniaria es más patente en los cultos más ingenuos.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA nociones de la divinidad que tienen los fieles. pero es visible en todas Partes. sería equivocado tratar de analizar la conducta devota externa refiriendo directa y audazmente todas las pruebas de la presencia de un patrón pecuniario y de reputación a la norma subyacente de la 131 . Acuden para ello a la fantasía con objeto de enriquecer y llenar la imagen que tienen de la presencia y modo de vida de la divinidad. Se siente que se llega con mejor gracia y mayor efecto a la presencia divina con arreglo a ciertos métodos aceptados y con el acompañamiento de ciertas circunstancias materiales que en el concepto popular son peculiarmente conformes a la naturaleza divina. así como el concepto de la relación en que se encuentra respecto a aquélla el ser humano. cualquiera que sea el estadio cultural o grado de ilustración en que se encuentren. A este respecto.

sin embargo. Se siente que la divinidad tiene que ostentar un hábito de vida especialmente sereno y ocioso. de modo material a nuestras nociones acerca de los atributos de la divinidad.de las características y hazañas meritorias de la divinidad. Y dondequiera que la imaginaría poética pinta la morada de la divinidad con la intención de edificar o atraerse a la fantasía devota. una vez que se han hecho todas esas reservas. resulta que los cánones que regulan la reputación pecuniaria afectan. pues su tiempo y esfuerzo se emplean en gran medida en una repetición -improductiva desde el punto de vista industrial. una preocupación celosa por su situación pecuniaria y un hábito de evitar y condenar las situaciones y circunstancias de escasez por el solo hecho de que en el aspecto pecuniario ocupen un grado inferior. así como a nuestras nociones respecto a cuáles sean la manera y circunstancias adecuadas y correctas para la comunión divina. La forma corriente de tales representaciones de las moradas celestes coloca las funciones de este cuerpo de sirvientes en una situación de ocio vicario.THORSTEIN VEBLEN emulación pecuniaria. Y. en tanto que el trasfondo de la representación se llena con el brillo de los metales preciosos y de las variedades más caras de piedras preciosas. Por ello sería también equivocado atribuir a la divinidad. Sólo en las expresiones más groseras de la fantasía devota llega a tal extremo la intrusión de los cánones pecuniarios en los idea132 . directa o indirectamente. tal como se la concibe popularmente. el devoto pintor verbal coloca ante la imaginación de sus oyentes un trono con profusión de insignias de opulencia y poder y lo rodea de un gran número de servidores.

probablemente no existe ningún culto en el que no se hayan utilizado los ideales del mérito pecuniario para completar los ideales de conveniencia ceremonial que guían la concepción de los hombres acerca de lo correcto en materia de aparato sagrado. nadie debe realizar ningún trabajo que tenga utilidad desde el punto de vista humano. De modo semejante se siente -y se actúa a base de ese sentimiento. que el trabajo de cualquier especie que sea -toda ocupación que sea de utilidad tangible desde el punto de vista humanono se debe realizar en presencia divina ni dentro del recinto del santuario. Sus pintores verbales son incapaces de descender a nada más barato que el oro. de toda característica industrial profana y que debe vestirse con ornamentos de un costo mayor que el empleado en las ocupaciones cotidianas. Se presenta un caso extremo en la imaginería devota de la población negra del sur de los Estados Unidos.que los servidores sacerdotales de la divinidad no deben ocuparse de trabajos industrialmente productivos.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA les devotos. en su persona y en su apariencia. Hasta los seglares -súbditos más alejados de la divinidad. En todas estas manifestaciones del sentido ingenuo de los hombres acerca de lo que es adecuado y correcto en la 133 . de modo que en este caso la insistencia en la belleza pecuniaria da un efecto amarillo tan llamativo que sería intolerable para un gusto más sobrio.deben prestar un ocio vicario en la proporción de un día de cada siete. Sin embargo. que todo lo que llegue a esa presencia debe estar limpio. que en los días consagrados en honor de la divinidad o dedicados a la comunión con ella.

Una cuchara de plata labrada a mano. Inmediatamente se aduce la objeción de que. tanto si esos cánones producen efecto sobre el juicio devoto de modo inmediato como si sólo lo producen indirectamente. pero de mucho mayor alcance y determinable de un modo mucho más específico.que una cuchara del mismo material hecha a máquina. si no el principal. de modo muy apreciable. menos eficaz para su finalidad ostensible que el segundo. de un valor comercial que oscila entre diez y veinte dólares. de la 134 . no es de ordinario más útil -en el primer sentido de la palabra. Por lo general. La utilidad de los artículos valorados por su belleza tiene una dependencia muy íntima de su carácter costoso. sobre el sentido popular de la belleza y la utilidad existentes en los bienes consumibles. tal como el aluminio. Esos cánones reguladores de la reputación han tenido un efecto semejante. Puede incluso no ser más útil que una cuchara fabricada a máquina de algún metal «bajo». Un ejemplo vulgar pondrá de manifiesto esa dependencia. el primero de esos utensilios es. en el sentido de la belleza y la utilidad de los artículos de uso por el hecho de ser ostensiblemente costosos. considerando la cuestión desde este punto de vista. se siente que sirven en la proporción en que son costosos y están mal adaptados a su uso ostensible. no se toma en cuenta uno de los usos principales. Las exigencias del decoro pecuniario han influido. en realidad.THORSTEIN VEBLEN observancia devota y en las relaciones con la divinidad se ve claramente la presencia eficaz de los cánones pecuniarios que regulan la reputación. el valor de la cual no pueda ser mayor de diez a veinte centavos de dólar.

ciertos. 2) que si un examen detallado mostrase que la supuesta cuchara labrada a mano no era en realidad sino una imitación habilísima de los artículos labrados a mano. sin superar en gran medida al último por su belleza intrínseca de textura o color y sin ser superior en grado apreciable por lo que se refiere a su utilidad mecánica. en tanto que la hecha a máquina y de un metal bajo no tiene ninguna función útil aparte de su eficacia bruta. bajaría inmediatamente en un 80 ó 90 por ciento y acaso más. a nuestro sentido de lo bello. Los hechos alegados en la objeción son. pero si se reflexiona. 135 . la utilidad del artículo. la cuchara labrada a mano agrada a nuestro gusto. el material de la cuchara labrada a mano tiene un valor superior unas cien veces al del metal bajo. esa identidad de forma y color apenas añadirá al valor de la cuchara hecha a máquina ni realzará de modo apreciable la satisfacción del «sentimiento de belleza» del usuario al contemplarla. incluyendo el grado que deriva el usuario de su contemplación como objeto de belleza. será evidente que la objeción es más aparente que real.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA cuchara más costosa. 3) si las dos cucharas son para un observador relativamente atento. sin duda. salvo en el caso de un examen minucioso realizado por un ojo experto. mientras la cuchara más barata no sea una novedad y mientras pueda conseguirse a bajo costo. Resulta: 1) que en tanto que los diferentes materiales de que están hechas las dos cucharas poseen belleza y utilidad para el fin a que se destinan. de apariencia casi idéntica que sólo el menor peso del artículo espurio denuncia su falta de autenticidad. pero una imitación tan bien hecha que diera la misma impresión de línea y superficie.

Ocurre con frecuencia que un artículo que sirve a la finalidad honorífica del derroche ostensible es. pero. por ejemplo. a pesar de ello. Por lo general. La exigencia de que las cosas sean ostensiblemente caras no figura. a la vez. el oro tiene un alto grado de belleza sensual. en gran parte. de las obras de arte que tienen una alta 136 . que se disfraza bajo el nombre de belleza. Es en este punto donde se encuentran y funden lo bello y lo honorífico. por lo común. si no la mayor parte. una satisfacción de nuestro sentido de lo caro. un objeto bello. El problema se complica más por el hecho de que muchos objetos como. Nuestro mayor aprecio del artículo superior es con mucha mayor frecuencia un aprecio de su superior carácter honorífico que una apreciación ingenua de su belleza. y la misma aplicación de trabajo a la que debe su utilidad para la primera de esas finalidades puede contribuir -y a menudo lo hace. Por ejemplo. las piedras y metales preciosos y algunos otros materiales empleados para adorno y decoración.THORSTEIN VEBLEN El ejemplo de las cucharas es típico. de modo consciente en nuestros cánones de gusto. no deja de estar presente como norma coactiva que modela en forma selectiva y sostiene nuestro sentido de lo bello y guía nuestra discriminación acerca de lo que puede y lo que no puede ser legítimamente aprobado como bello. la superior satisfacción que deriva del uso y contemplación de productos costosos y a los que se supone bellos es. muchas. deben su utilidad como artículo de gasto ostensible a una utilidad antecedente como objetos de belleza.a dar belleza de forma y color al artículo. donde más difícil resulta hacer una discriminación entre utilidad y derroche en cada caso concreto.

la utilidad de estas cosas para el poseedor se debe menos a su belleza intrínseca que al honor que confieren o a la censura que evitan su posesión y consumo. pero. a la vez que su contemplación satisface su sentido de la belleza. esos objetos son bellos y tienen en cuanto tales una utilidad. de algunos paisajes y. por lo común. su rareza y precio les añade una distinción que no tendrían nunca si fuesen baratas». en realidad. lo mismo puede decirse de algunos de los materiales empleados en el vestido. que los monopolizan. en consecuencia. son. servirían igualmente 137 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH.COM) . de muchas otras cosas. Pero la belleza de esos objetos en el sentido ingenuo de la palabra es más bien la ocasión que el fundamento de su monopolización o su valor comercial. aunque con frecuencia esto no pueda afirmarse sin alguna salvedad importante. salvo por lo que se refiere a su carácter honorífico en cuanto artículos de gasto ostensible. sería difícil que hubieran llegado a ser tan codiciados como lo son. En la mayoría de los casos que entran en este epígrafe hay. La mayor parte de los objetos de esta clase general. codiciados como bienes valiosos y su goce exclusivo satisface el sentimiento de superioridad pecuniaria del poseedor. grande la belleza sensual de las gemas.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. o a ser objetos de orgullo para sus poseedores y usuarios.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA valoración son intrínsecamente bellas. en menor grado. «Siendo. como es. con la excepción parcial de los artículos de adorno personal. A no ser por la belleza intrínseca que poseen esos objetos.LUGOS@HOTMAIL. son valiosos en ese aspecto y sí son susceptibles de aprobación o monopolio. relativamente pocos incentivos para la posesión y uso exclusivos de esas cosas bellas. Dejando aparte su utilidad en otros aspectos.

acaso. La generalización que nos permite hacer lo hasta ahora dicho es la de que todo objeto valioso tiene que conformarse. para atraer nuestro sentido de la belleza. La utilidad estética de los objetos de belleza no se ve realzada en gran medida ni universalmente por la posesión. e incluso por lo que se refiere a los adornos personales.THORSTEIN VEBLEN bien a cualquier otra finalidad distinta de la honorífica. Son agradables en cuanto signos distintivos de su carácter costoso y honorífico y el placer que proporcionan por este motivo se funde con el que proporcionan la belleza de forma y color del objeto. el canon de lo costoso afecta también a nuestros gustos. su mejor ejemplo en los artículos de 138 . tanto si las poseyera la persona que las contempla como en caso contrarío. hay que añadir que su propósito fundamental es dar brillo a la persona de su portador (o dueño) en comparación con otras personas que se ven obligadas a pasarse sin ellos. a las exigencias de la belleza y a las del costo elevado. Esta mezcla y confusión de los elementos del costo y la belleza tienen. Pero esto no es todo. en ocasiones en que un análisis del valor estético del artículo casi no daría motivos para afirmar sino que es honorífico desde el punto de vista pecuniario. Por encima de ello. de tal modo que mezcla inextricablemente en nuestra estimación las marcas distintivas del costo elevado con las características bellas del objeto y subsume el efecto resultante bajo el epígrafe simple de apreciación de la belleza. de tal modo que decidimos a veces de un artículo de adorno que es «verdaderamente encantador». Los signos de lo costoso pasan a ser aceptados como características bellas de los artículos caros.

Hay que notar también que. sin embargo. sería dificilísimo dar a una u otra de tales estructuras la palma de la belleza intrínseca. Por ejemplo. materiales y efectos generales del adorno humano son aceptables por el momento en materia de vestido. considerada simplemente en su yuxtaposición física con la forma humana. Estamos dispuestos con facilidad. El código que regula la reputación decide qué formas. el brillo perfecto de un sombrero de copa o un zapato de charol no tiene mayor belleza intrínseca que un brillo equivalente en una manga gastada por el uso y. Es extremadamente dudoso que se pudiese inducir a 139 . Un sombrero de fantasía modelo de este ano atrae nuestra sensibilidad de hoy con mucho más vigor que un sombrero. y las infracciones del código ofenden nuestro gusto y se las supone desviaciones de la verdad estética. consideramos ofensivas para el buen gusto las telas vistosas y los efectos de color demasiado pronunciados. en momentos en que la moda consiste en artículos bien acabados y de colores poco vivos. la buena presentación. colores. y casi siempre con sinceridad total. La aprobación con que consideramos el vestir a la moda no puede explicarse de modo alguno como pura ficción. no se discute que todas las personas bien educadas (en las comunidades pertenecientes a la civilización occidental) se aferran de modo instintivo al uno como fenómeno de gran belleza y repudian el otro como ofensivo para cualquiera de los sentidos a los que pueda intentar agradar.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA vestir y de mobiliario doméstico. aunque creo que visto con la perspectiva de un cuarto de siglo. también de fantasía. a considerar agradables las cosas que están de moda. de un modelo del año pasado.

THORSTEIN VEBLEN nadie a utilizar un artefacto tal como el sombrero de copa usado en la sociedad civilizada. con los muebles. se cultivan a elevado costo y suscitan mucha admiración de los amantes de las plantas. en tanto que otras flores. No es una diferencia constitucional de dotes estéticas. que no tienen una belleza intrínseca mayor que éstas. Esa diversidad de conceptos respecto a lo que sea bello en esas distintas clases de bienes no es una diversidad de la norma con arreglo a la cual opera el sentido ingenuo de la belleza. Mediante la ulterior habituación a una percepción favorable de los signos de elevado costo que presentan las mercancías y la identificación habitual de la belleza con lo conducente a la reputación se llega al hecho de que un artículo bello que no es costoso no se considera como bello. que algunas flores bellas han pasado convencionalmente por hierbas parásitas. como ocurre. pero esas variedades son rechazadas como vulgares por quienes son más capaces de pagar flores costosas y han sido educados para apreciar una tabla superior de belleza pecuniaria en productos de floricultura. otras que pueden ser cultivadas con relativa facilidad son aceptadas y admiradas por la clase media inferior. Así ha ocurrido. como no fuera por algún motivo poderoso fundado en motivos no estéticos. sino 140 . por ejemplo. casas. que no puede permitirse lujos más costosos de este tipo. por ejemplo. La misma variación en cuestión de gusto de una clase social a otra se ve también por lo que se refiere a otras muchas clases de bienes de consumo. cuyos gustos han madurado bajo la guía crítica de un medio educado. parques y jardines.

así como del modo en que el sentido convencional de la belleza se aparta del sentido no guiado por las exigencias de la reputación pecuniaria. Es una diferencia en las tradiciones convencionales relativas a las clases de cosas que pueden consumirse. esas tradiciones están determinadas con mayor o menor rigidez por el plan pecuniario de vida de la clase. pero es. Parece agradar especialmente a los gustos de las clases acomodadas en aquellas comunidades en las que predomina en grado apreciable discutiblemente un elemento de belleza sensual en cuan el elemento dólico-rubio.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA una diferencia en el código de reputación la que especifica qué objetos caben adecuadamente dentro del ámbito del consumo honorífico para la clase a que pertenece el crítico. El césped tiene indiscutiblemente un elemento de belleza sensual en cuanto objeto de apercepción y como tal agrada sin duda. en calidad de objetos de gusto y arte. Tal. Haciendo cierta salvedad para las variaciones que pueden explicarse por otros motivos. La vida cotidiana aporta muchos ejemplos curiosos de la forma en que varía de clase a clase el código de belleza pecuniaria de los artículos de uso. El hecho de que ese elemento étnico tenga un mayor aprecio que los demás elementos de la población por una franja de césped. por ejemplo. coincide con otras características 141 . el césped o el tupido jardín o parque que atrae de modo tan natural el gusto de los pueblos occidentales. sin descrédito para el consumidor. a los ojos de casi todas las razas y clases. más indiscutiblemente bello a los ojos de los dólico-rubios que a los de la mayor parte de las demás variedades de hombres. acaso. de modo muy directo.

Aunque a los ojos pastoriles del hombre occidental esos sustitutos son menos bellos que la vaca. el césped es pasto de vacas y hoy día en algunos casos -cuando lo costoso de las circunstancias que la acompañan excluye toda imputación de industria. tal como un ciervo. aumentan más la reputación. de una raza cara. en consecuencia. desde luego. durante largo tiempo. Los parques públicos entran. por ello hay que evitar el uso de la vaca como objeto de gusto en todos los casos. también son imitaciones del pasto. Allí donde es demasiado fuerte para que se pueda suprimir la predilección por algún animal herbívoro. En tales casos la vaca empleada es.se rehabilita el idilio de los dólíco-rubios con la introducción de una vaca en un prado o parque privado. 142 . salvo en aquellos en que unos alrededores lujosos niegan esa sugestión. se los prefiere en tales casos a causa de que son más costosos o fútiles y. por lo general. La sugestión vulgar de baratura que es casi inseparable de la vaca. en la misma categoría que el césped.THORSTEIN VEBLEN del temperamento dólico-rubio que indican que ese elemento racial fue antaño. se da con frecuencia el puesto de la vaca a algún sustituto más o menos inadecuado. para crear la sugestión del prado. El césped tupido es bello a los ojos de un pueblo cuya tendencia heredada lo inclina fácilmente a encontrar placer en la contemplación de un prado bien cuidado. es una objeción permanente que impide el empleo de este animal con fines decorativos. Desde el punto de vista estético. No son vulgarmente lucrativos ni en la realidad ni por sugestión. un pueblo pastor que habitaba una región de clima húmedo. un antílope o algún animal exótico.

Del mismo tenor general es otra característica de los parques públicos. Pero en la apreciación popular media. un rebaño sugiere de modo tan directo economía y utilidad que su presencia en el parque público sería considerada como intolerablemente barata. de un prado. como sabe. Hay en ellos una estudiada exhibición de lo costoso de su mantenimiento. Dondequiera que los parques privados están administrados o poseídos por personas cuyos gustos se han formado bajo la influencia de hábitos de vida correspondientes a la clase media o de tradiciones de la clase alta no posteriores a la infancia de la generación que hoy se está extinguiendo. bajo la vigilancia de un jardinero competente. tener animales que pasten en él y el ganado sobre la hierba constituye de por sí una adición importante a la belleza de la cosa. sin necesidad de insistir en ello. muestran también la misma fisonomía Los parques que se conforman a los gustos educados de la clase alta actual no muestran ya esas características en un grado tan notorio. Lo más que hacen trabajadores expertos. Pero merece la pena notar. cualquiera que haya visto alguna vez un prado bien cuidado. La razón de esa diferencia de gustos 143 . pero el resultado es siempre un tanto inferior al efecto artístico del prado. es una imitación. Este método de conservar los parques es relativamente poco costoso y como tal se lo considera indecoroso. que rara vez se recurre a tal método para conservar los parque públicos. junto con una ficción de simplicidad y de utilidad franca. como expresión del elemento pecuniario en el gusto popular.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA La mejor manera de mantener tal parque es. más o menos cercana. desde luego.

por consiguiente. Debido a los imperfectos medios de comunicación. No había base para que se formase un gusto que no tuviera en cuenta lo costoso de los medios de satisfacerlo. y. como en la mayor parte de los otros países de Occidente. No había. Dondequiera que se pudiera mostrar esporádicamente el sentido ingenuo de la belleza aprobando unos alrededores baratos o económicos. una opinión eficaz de la clase superior capaz de dar de lado las muestras de posible baratura en el mantenimiento de los parques. En los Estados Unidos. del mismo modo que lo es en los ideales aceptados de parques y jardines. La rebelión del gusto de los bien educados contra la economía vulgar no tenía frenos. no había una divergencia apreciable entre el ideal de la clase ociosa y el de la clase media inferior. Hoy está comenzando a aparecer una divergencia de ideales. Ambas clases construían igualmente sus ideales teniendo ante sus ojos el miedo a la pérdida de reputación pecuniaria. por ende. esa pequeña parte estaba diseminada y sus componentes no tenían contacto efectivo entre sí. le faltaba la «confirmación social» que sólo puede dar un grupo considerable de personas de mentalidad análoga. respecto a la fisonomía de los jardines. Una diferencia semejante es perceptible en otros aspectos. La parte de la clase ociosa que ha estado exenta del trabajo y los cuidados pecuniarios durante una generación o más es hoy suficientemente grande para poder formar y 144 . hasta hace medio siglo sólo una pequeña proporción de la población tenía la riqueza que la pudiera eximir de la economía.THORSTEIN VEBLEN entre la generación pasada de la clase educada y la que se está formando reside en el cambio de la situación económica.

una predilección por lo rústico y lo «natural» en parques y jardines. Dentro de esta clase selecta la exención de la economía es algo que se da por hecho. pabellones y otros elementos decorativos-. Todavía en los gustos de la clase medía se da alguna inclinación hacia ciertas invenciones descarnadamente útiles que sugieren de modo destacado un uso inmediato y derrochador. pero se mantiene bien enfrenado bajo el dominio inquebrantable del canon que impone la futilidad exigida por la buena reputación. puentes. El aumento de movilidad de sus miembros ha aumentado también la facilidad con que puede lograrse una «confirmación social» dentro de la clase. Por tanto. Esa predilección es en gran parte excrecencia del instinto del trabajo eficaz y elabora sus resultados con grados muy diversos de firmeza. en esos niveles sociales e intelectuales superiores.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA sostener una opinión en materia de gusto. Así aparece. trazados sobre 145 . y a veces se transforma por matices imperceptibles. los cánones de gusto de la clase superior en los tiempos recientes no subrayan de modo tan sistemático la necesidad de hacer una constante demostración de un costo elevado y de excluir de modo estricto toda apariencia de economía. En consecuencia. elabora una serie de procedimientos y medios de enmascarar la utilidad -artificios tales como vallas rústicas. produciendo algo no muy distinto de las apariencias de rusticidad a las que nos hemos referido más arriba. Rara vez deja por entero de ser afectada. La verja de fundición rústica y la escalera o los senderos llenos de revueltas. en tal grado que ha perdido gran parte de su utilidad como base del decoro pecuniario. cenadores.

La clase ociosa selecta ha superado. su mayor alejamiento de los impulsos primeros del sentido de belleza económica. acaso. Los efectos artísticos conseguidos en ese trabajo de reconstrucción difieren mucho de los que habría podido conseguir en los mismos terrenos una persona no guiada por cánones de gusto de carácter pecuniario. Y aún la clase mejor de la población de la ciudad contempla el progreso de los trabajos con una aprobación sin reservas. Podemos ver el gusto popular en esas materias en el alto aprecio de que goza el trabajo de jardinería y los macizos de flores de los jardines públicos. necesita aún una belleza pecuniaria que sirva de complemento a la estética. Pero el gusto de los recién llegados a la clase ociosa propiamente dicha y el de las clases media e inferior. incluso en aquellos objetos que son admirados de modo primordial por la belleza que les corresponde en cuanto productos naturales. 146 . expresan esta afectación de utilidad en lo que constituye. incluso allí donde se evita todo derroche ostensible. el uso de estas variantes seudo-útiles de belleza pecuniaria. Los datos de que disponemos muestran que la exigencia de que una cosa sea costosa para proporcionar reputación está aún en pleno vigor. al menos en algunos puntos.THORSTEIN VEBLEN un terreno nivelado. que hace pensar que en este caso es muy poca o ninguna la discrepancia entre los gustos de la clase superior y los de las clases media e inferior de la ciudad. Acaso sea un ejemplo igualmente bueno de este predominio que tiene la belleza pecuniaria sobre la estética en los gustos de la clase media la reconstrucción de los terrenos ocupados últimamente por la Exposición Colombina.

un trozo de bosque de robles. Por ejemplo.COM) .COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. de tal modo que no es en modo alguno desusado que un pueblo o un granjero del área forestal tale los árboles originarios y los reemplace inmediatamente en el patio de la granja o las calles del pueblo por estacas de ciertas variedades exógenas. Se cree que lo barato de dejar en pie los árboles del bosque rebajaría la dignidad de que debe estar investido un artículo que intenta servir para un fin decorativo y honorífico. en formas inesperadas y conduce a resultados que pueden parecer incongruentes a un espectador poco reflexivo. Ya se ha hablado del papel desempeñado por este canon de gusto en la atribución a la vaca de su lugar en la escala estética Popular. para hacer sitio donde plantar estacas de arces.LUGOS@HOTMAIL. hayas. tomado acaso de un código de gustos de la clase superior. la tan difundida práctica de plantar árboles en las áreas despobladas de los Estados Unidos se ha trasladado a las áreas forestales como forma de gasto honorífico. El amor a la naturaleza. en la medida en que tienen 147 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. álamos y sauces. El mismo hecho de que el gusto se guía con gran frecuencia por criterios de reputación pecuniaria puede observarse en los cánones que predominan para juzgar la belleza de los animales. se expresa a veces. Algo parecido puede decirse de los demás animales domésticos. por ejemplo. tilos americanos o abedules. abetos.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA El sentido de la belleza en la población de esta ciudad representativa de la cultura pecuniaria avanzada pone gran cuidado en no desviarse de su gran principio cultural del derroche ostensible. Se tala. nogales blancos. olmos. bajo la guía de ese canon de belleza pecuniaria.

las aves de corral. gatos. en tanto que las clases pecuniariamente inferiores –y la minoría selecta de la clase ociosa para la que el canon de apartamiento riguroso de la economía está. no se les imputa fácilmente la característica de bellos. Por lo común. son por naturaleza honoríficos y pueden ser considerados legítimamente como bellos. en cierta medida. las ovejas. Las clases altas admiran convencionalmente esta clase de animales. por ello. los animales que merecen especial atención son los gatos. perros y caballos veloces. por lo general. Son por naturaleza bienes productivos que sirven a una finalidad útil y a veces lucrativa. sin trazar una línea tajante de demarcación pecuniaria entre lo bello y lo feo. No ocurre lo mismo con aquellos animales domésticos que no sirven. el ganado mayor. porque es menos costoso. A la vez.encuentran belleza tanto en una como en otra clase de animales. hasta puede servir para una finalidad útil. El gato da menos reputación que los otros dos. tal como las palomas. por ejemplo. loros y otros pájaros a los que se tiene enjaulados. hay una base subsidiaria de mérito de la que debe hablarse. Aparte de los pájaros que pertenecen a la clase honorífica de los animales domésticos y que deben el lugar que ocupan en esta clase únicamente a su carácter no lucrativo.THORSTEIN VEBLEN alguna utilidad industrial apreciable para la comunidad como. en consecuencia. en desuso. cabras y caballos de tiro-. a ningún fin industrial. perros y caballos veloces. los cerdos. el modo de ser del gato no lo hace apto 148 . son artículos de consumo ostensible y. Por lo que se refiere a aquellos animales domésticos que son honoríficos y a los que se considera como bellos.

TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA para la finalidad honorífica. como es también un artículo costoso elevado y no sirve por lo común a ninguna finalidad industrial. A la 149 . Ello significa que el perro es servidor del hombre. alguna pretensión de belleza basada en criterios pecuniarios. honor y reputación y no se presta fácilmente a una comparación valorativa entre su dueño y los vecinos de éste. Así. El perro tiene ventajas por lo que respecta a su falta de utilidad y a sus dotes especiales de temperamento. que tiene el don de un sometimiento sin titubeos y una rapidez de esclavo para adivinar el estado de ánimo de su dueño junto con estos rasgos que lo capacitan para la relación de status -y que por el momento vamos a calificar. La excepción a esta última regla se presenta en el caso de productos raros y de fantasía como los gatos de Angora. no conoce nada de esa relación de status que constituye la base antigua de todas las distinciones de valor. Se habla con frecuencia de él como del amigo del hombre por antonomasia y se elogia su inteligencia y su fidelidad. en consecuencia. y a los que corresponde. Compensa esto con una actitud servil y aduladora hacia su amo y una gran inclinación a dañar y molestar al resto del mundo. el perro se recomienda a nuestro favor porque nos permite ejercitar nuestra inclinación al dominio y. ocupa en el concepto del hombre un lugar firme en cuanto objeto de buena reputación. para nuestro propósito actual. que tienen un ligero valor honorífico motivado por lo costosos que son.el perro tiene características de un valor estético más equívoco. Es el más sucio y el de peores costumbres de todos los animales domésticos. pues. de rasgos útiles. Vive con el hombre en plan de igualdad.

También sirve para aumentar la reputación del dueño cualquier cuidado que se dé a esos animales que no son. Para la finalidad de que nos ocupamos. Hasta cierto punto. Se les imputa. El valor comercial de las monstruosidades caninas.son consideradas y graduadas como de valor estético en proporción al grado de inestabilidad que presentan y a lo grotesco del modo particular que haya tomado en cada caso la deformidad. en su utilidad como artículo de consumo ostensible. llegan a ser admirados y considerados como bellos. sobre todo. Situado en esta posición ventajosa. esas variedades de perros -y lo mismo vale de otros animales de fantasía. y así. Y hasta aquellas variedades de perro que han sido resultado de esfuerzos por producir una deformidad grotesca. y como el hábito de 150 . en ningún sentido. cualquier belleza de forma y movimiento y cualesquiera rasgos mentales encomiables que pueda poseer son convencionalmente reconocidos y engrandecidos. se consideran por muchas personas como bellas y ese juicio se formula con entera buena fe.THORSTEIN VEBLEN vez. y el valor que ofrecen para sus propietarios consiste. esa utilidad diferencial a base de lo grotesco e inestable de la estructura es reducible a términos de una mayor escasez y el gasto consiguiente. el perro está asociado en nuestra imaginación con la caza -empleo meritorio y expresión del impulso depredador honorable. indirectamente. un valor social como reflejo de su costo honorífico. tales como los estilos dominantes de perros favoritos tanto para el caballero como para la dama. útiles ni provechosos. se basa en su alto costo de producción. mediante una fácil sustitución de palabras e ideas.

el canon de lo costoso. de grado superior o inferior. en forma más o menos remota. por 151 . Lo mismo vale. Cualquier uso productivo que pueda tener. toma la forma de exhibiciones de fuerza y facilidad de movimiento que agradan el sentido estético popular. pero sirve eficazmente al impulso de su amo de convertir las fuerzas «animadas» del medio en cosas que emplea a discreción. como se notará enseguida. como tal.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA cuidarlos no se considera censurable. Lo que ocurre con los caballos veloces se parece mucho a lo que ocurre con los perros. con respecto al afecto tributado a las personas. ésta es una utilidad importante. claramente derrochador y. por lo menos de modo potencial. o supone un derroche que para fines industriales es inútil. un caballo de carreras. en el afecto tributado a los animales favoritos se encuentra presente. en general. Desde luego. pues. en el sentido de elevar el bienestar de la comunidad o hacer más fácil el modo de vida de los hombres. es especialmente útil a su dueño. Así. El caballo es costoso. expresando con ello su propia individualidad dominante. ver que el propio caballo supera al del vecino satisface el sentido de agresión y dominio del dueño. puede llegar a convertirse en un afecto habitual de gran tenacidad y del más benévolo carácter. en conjunto. El caballo no está dotado en la misma medida que el perro de la actitud mental de dependencia servil. Este uso no es lucrativo sino. como norma que guía y modela el sentimiento y la selección del objeto. El caballo veloz es. aunque la forma como actúa en este caso la norma es algo distinta. La utilidad del caballo veloz consiste en gran parte en su eficacia como medio de emulación.

con fines retóricos un ejemplo de la gracia y utilidad de los animales. como medio de juego y apuesta. recurre. al caballo y también. Para quienes tienen ese gusto ingenuo. por tanto. honorífico de modo ostensible y da. tal como la que encon152 . ni a la clase cuyo sentido de la belleza no está sometido a la coacción moral del aprecio de los aficionados a los caballos de carreras. Aparte de esto. El caballo es. Sin embargo. Sus pretensiones tienen la sanción del principio de derroche ostensible y el apoyo de la actitud depredadora del dominio y la emulación. generalmente. ya que el canon de la buena reputación pecuniaria hace legítimo el libre aprecio de cualquier belleza o utilidad que pueda poseer.quiere dar. afortunado desde el punto de vista estético. pero honorífica.THORSTEIN VEBLEN ello. además. un animal bello. afirma de modo que no deja lugar a dudas que en lo que está pensando es en el caballo de carreras. Hay que hacer notar que en la apreciación graduada de las variedades de caballos y perros. la variedad más bella de caballo parece ser una forma que ha sufrido alteraciones menos radicales que las experimentadas por el caballo de carreras bajo la selección hecha por los criadores. cuando un escritor u orador -especialmente aquellos cuya elocuencia está más llena de lugares comunes. El caballo veloz es. aunque el caballo de carreras no lo sea en grado especial para el gusto ingenuo de las personas que no pertenecen a la clase de los aficionados a los caballos de carreras. por lo general. el caballo de carreras propiamente dicho tiene también una utilidad no industrial. pues. al caballo veloz una fuerte presunción de que su posesión hace merecer una buena reputación.

o considerados como bellos porque sirven a la buena reputación. y de modo más especial en los de silla -que son los que sirven mejor a la finalidad de la exhibición costosa simple-. Incluye también los arreos y la equitación. el ejemplo por el que se guían los grados inferiores.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA tramos entre personas de gustos moderadamente cultivados en estas materias. En los caballos. no tiene que producir necesariamente una predilección espuria. la clase ociosa superior de los Estados Unidos y. La predilección es un juicio de gusto tan serio y tan importante cuando descansa en esta base. Esto es menos cierto de los perros que de los caballos. la diferencia es que este gusto es un gusto por lo que se considera como correcto con arreglo a las normas que regulan la reputación. se considera en términos generales que un caballo es más bello en la proporción en que es más inglés. la silla de montar y el paso correctos. Podría decirse que el mimetismo se extiende más allá del simple sentido de la belleza en la carne de caballo. como cuando se apoya en cualquier otra. ya que la clase ociosa inglesa es. se puede percibir también otra influencia más directa de los cánones reguladores de la reputación propios de la clase ociosa. se 153 . o por lo menos una predilección hipócrita o afectada. de tal modo que la postura ecuestre. no por lo estéticamente bello. en los Estados Unidos los gustos de la clase ociosa están formados en cierta medida sobre los usos y hábitos que prevalecen o que se cree que prevalecen en la clase ociosa de Gran Bretaña. respecto a los usos bien reputados. Por ejemplo. Este mimetismo de los métodos de la apercepción de belleza y la formación de juicios de gusto. por ende.

se han teñido los cánones de gusto por los cánones que regulan la reputación pecuniaria. Puede decirse algo parecido por lo que se refiere a la belleza de las personas. en los hombres maduros. cabalga un caballote gordo. a este respecto. Esos rasgos son aceptados. porque los caminos ingleses eran durante gran parte del siglo XVIII intransitables para un caballo que anduviese con un paso más natural o para un animal hecho para moverse con facilidad en el suelo firme y abierto donde el caballo es indígena. de cola recortada. ningún peso a la predilección popular que puede haber por la presencia solemne y el porte dignificado (ocioso) que la tradición vulgar asocia. Pero no sólo en relación con los bienes consumibles incluyendo los animales domésticos. como elementos de belleza femenina que caen dentro de este epígrafe y que tienen un carácter tan concreto y específico 154 . que resultaban virtualmente intransitables para un caballo que anduviese con un paso más cómodo. no voy a dar. en cierta medida. con la opulencia. Para mostrar cuán fortuitas pueden ser a veces las circunstancias que decidan qué sea lo decoroso y conveniente bajo el canon pecuniario de belleza y qué lo reprobable. en postura incómoda y con un paso penoso.THORSTEIN VEBLEN deciden también por el uso inglés. Para evitar todo lo que pueda ser motivo de controversia. hay que notar que esa silla inglesa y el paso peculiarmente penoso que ha hecho necesario una silla incómoda son una supervivencia de la época en que las carreteras inglesas eran tan malas y tan llenas de cieno y barro. de tal modo que una persona que tenga en lo que se refiere a la equitación los gustos considerados hoy como decorosos.

El ideal de belleza caballeresco o romántico que de ello resulta se preocupa de modo especial de la cara y concentra su atención en su delicadeza y en la delicadeza de manos y pies. en las comunidades que se encuentran en el estadio de desarrollo económico en el que la clase superior valora a las mujeres en relación con sus servicios. Ese mismo ideal perdura aún en una parte considerable de la población de las comunida155 . Es casi una regla que. en tanto que se da un valor secundario a la conformación de la cara. Ese ideal sufre un cambio en el desarrollo posterior. la esbeltez de la figura y en especial la del talle. El ideal incluye entonces las características que se supone resultan de una vida de ocio impuesta con toda firmeza. cuando en el esquema convencional la ocupación de la esposa en la clase alta pasa a ser simplemente el ocio vicario. El ideal aceptado en estas circunstancias es el que podemos deducir de las descripciones de mujeres hermosas hechas por poetas y escritores de la época caballeresca. el ideal de belleza femenina es una mujer robusta y membruda. En las representaciones pictóricas de las mujeres de la época y en los imitadores románticos modernos del pensamiento y los sentimientos caballerescos se atenúa el talle en un grado que supone una debilidad extrema. Las doncellas de los poemas homéricos constituyen un ejemplo bien conocido de ese ideal de la cultura depredadora temprana. La base de apreciación es la estructura corporal.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA que admiten un estudio detallado. En el esquema convencional de esos días se concebía a las damas de alto coturno en perpetuo estado de tutela y se las obligaba a observar escrupulosamente la abstención de todo trabajo útil.

las exigencias de la emulación requirieron en un momento esclavas sensuales. una patente 156 . y las instituciones depredadoras. En las comunidades modernas que han alcanzado los niveles superiores de desarrollo industrial.THORSTEIN VEBLEN des industriales modernas. la práctica ostensible del ocio vicario y. está comenzando a cambiar el ideal de belleza femenina. traslúcida y delgada en extremo. en consecuencia. Las supervivencias de ese ideal romántico o sentimental son muy frecuentes en los gustos de las clases acomodadas de los países del continente europeo. pero hay que decir que ha conservado su influencia de modo más firme en aquellas comunidades modernas menos avanzadas en punto a desarrollo económico y civil y que muestran supervivencias más considerables del status. El status de consumidoras vicarias que ocupan las mujeres ha comenzado a perder su atractivo para la masa del pueblo y. todo ello obedeciendo a las condiciones cambiantes de la emulación pecuniaria. al tipo arcaico de la mujer que no repudia sus manos y sus pies ni los otros aspectos materiales característicos de su persona. el ideal de belleza femenina de los pueblos de cultura occidental ha pasado de la mujer físicamente vigorosa a la dama y está comenzando a volver a la mujer. que está volviendo del tipo de la mujer patológicamente delicada. En el curso del desarrollo económico. que el ideal caballeresco se conserva mejor en las comunidades contemporáneas que son. en esencia. en otro. la clase ociosa superior ha acumulado una masa tan grande de riqueza que ha colocado a sus mujeres por encima de toda imputación de trabajo vulgarmente productivo. Es decir. como consecuencia. menos modernas.

TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA incapacidad. que ser mantenida en la ociosidad por su propietario. los hombres encuentran atractivas las características patológicas artificialmente conseguidas que resultan de ello. Esos rasgos. el talle comprimido que ha sido una moda tan extendida y persistente en las comunidades de la cultura 157 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. por tanto. dado el grado de alta eficacia de la industria moderna. pero la situación está comenzando a superar hoy esa exigencia. Así. por ejemplo. y valiosa en consecuencia. y guiados por el canon del decoro pecuniario. Resulta que en ese estadio cultural las mujeres se esfuerzan por alterar sus personas para conformarlas. el ideal de belleza exige manos y pies delicados y diminutos y un talle muy delgado. en el mayor grado que sea posible. junto con los defectos de estructura que van por lo común unidos a ellos.LUGOS@HOTMAIL. Esa mujer es inútil y costosa. ya que. hay uno o dos detalles que merecen mención específica. Aparte de este control general ejercido por la norma del derroche ostensible sobre el ideal de belleza femenina. como demostración de fuerza pecuniaria. sirven para mostrar que la persona que los tiene es incapaz de un esfuerzo útil y tiene. ya que muestran cómo puede ejercer una extrema coacción sobre los detalles del sentido de la belleza femenina que tengan los hombres. en los estadios de la evolución económica en los que se considera el ocio ostensible como el medio más importante de adquirir buena reputación. a las exigencias del gusto aceptado de la época. el ocio es hoy posible hasta para las mujeres que se encuentran en un grado tan bajo de la escala de reputación pecuniaria que ya no puede servir como marca definitiva del grado pecuniario supremo.COM) . Ya se ha notado que.

sin ningún género de dudas. ese juicio no es un juicio estético bona fide y no entra en consideración para nuestro propósito. morales.acerca de los objetos con los que está en contacto y la actitud de encomio de un objeto determinado. una persona se da cuenta clara de que el objeto de belleza que está considerando supone un derroche y sirve para afirmar la reputación y ha de ser. no es posible discutir el hecho de que resultan atractivas para los hombres a cuyo esquema general de la vida se adaptan como cosa honoríficas. afectará el grado de su apreciación del objeto cuando 158 . Tiene el hábito de formar juicios de valor de diversa especie -económicos. La conexión. Sin embargo. Para llegar a reconciliarse con ellas se requiere un proceso de habituación. estéticos o relativos a la reputación. La conexión que hemos indicado aquí entre el valor estético y el valor que tienen las cosas a fines de comparación pecuniaria no está presente en la conciencia de quien valora.THORSTEIN VEBLEN occidental y así también los pies deformados de la cultura china. para sentidos no acostumbrados a ellas. estimado legítimamente como bello. sancionadas por las exigencias de la reputación pecuniaria. En la medida en que al formular un juicio estético. por ende. en la que insistimos aquí. entre la belleza de los objetos y la reputación que proporcionan reside en el hecho del efecto que produce la preocupación por la reputación en los hábitos mentales del valorador. Son características de belleza pecuniaria y cultural que han llegado a desempeñar un papel importante como elemento del ideal de feminidad. Ambas mutilaciones son repulsivas. que adopte basándose en cualquier otro fundamento.

porque en el lenguaje habitual no se suele distinguir. en consecuencia. Las exigencias de la reputación se alían en la apreciación popular con las demandas del sentido de la belleza. Esto es cierto de modo más especial por lo que se refiere a la valoración realizada sobre bases tan íntimamente ligadas a la estética. y la belleza que no va acompañada por los signos distintivos y acreditados de la buena reputación. La eliminación de nuestros alrededores de lo no apto pecuniariamente produce. como consecuencia fácil. El resultado es que se aplican para designar este elemento innominado del mérito pecuniario los términos de uso familiar empleados para designar categorías o elementos de belleza y. no están tan separadas como debieran estar. La valoración con fines estéticos y la formulada con el fin de servir a su buena reputación. a la confusión de nombres sigue la confusión de ideas correspondientes. probablemente. una eliminación más completa de esa serie considerable de elementos de belleza que no se conforman con la exigencia pecuniaria. Es especialmente fácil que surjan confusiones entre esas dos especies de valoración. no es aceptada como tal belleza. Re159 . Pero las exigencias de la reputación pecuniaria y las de la belleza en sentido ingenuo no coinciden en grado apreciable. como ocurre con la reputación. anteriores a la aparición de las instituciones pecuniarias que estamos estudiando aquí. el valor de los objetos como medios de conseguir mantener la reputación. mediante el uso de un término descriptivo especial. Las normas de gusto que hay bajo todo esto son muy antiguas y.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA trata de valorarlo desde el punto de vista estético.

la belleza percibida en cualquier objeto significa que la menta despliega fácilmente su actividad aperceptiva en las direcciones que brinda el objeto en cuestión. esa habituación es una habituación tan vigorosa y tan larga que no sólo ha producido una proclividad a la forma perceptiva de que se trata. sino también una adaptación de estructura y función fisiológicas. en la mayor parte de los casos. La belleza de forma parece ser cuestión de facilidad de apercepción. de modo directo. Esta expresión de facilidad o utilidad económica de cualquier objeto lo que podría denominarse la belleza económica del objeto está mejor ser- 160 . entra como sugestión o expresión de adecuación a una finalidad -subordinación manifiesta y fácilmente inferible al proceso vital-. son las direcciones a las que se inclina la mente como resultado de un proceso de habituación largo y vigoroso. la sugestión y la «expresión» clasificadas como elementos de belleza percibida. las exigencias de belleza se satisfacen mejor. que por la fuerza misma de la pasada adaptación selectiva de los hábitos mentales de los hombres. Pero esas direcciones en las que se expresa o se desarrolla fácilmente la actividad. Acaso pudiese expresarse esta proposición en términos más amplios. tanto el oficio que deben realizar como el método mediante el cual sirven a su fin. Por lo que respecta a los elementos esenciales de la belleza. Si dejamos aparte la asociación. En la medida en que el interés económico entra en la constitución de la belleza. en consecuencia.THORSTEIN VEBLEN sulta. Puede ser oportuno recordar aquí la posición psicológica moderna. mediante estructuras y artificios no costosos que sugieren.

hay que buscar la satisfacción de nuestro deseo de cosas bellas por medio de un compromiso. y este último se ve ayudado para sustituir a aquél por la curiosidad con la que consideran los hombres los artificios ingeniosos y asombrosos. Pero. Uno de esos sentidos auxiliares de gusto es el sentido de la novedad. a la vez que muestran que se ha empleado un trabajo superior al necesario para darles plena eficacia para el fin económico que ostensiblemente les corresponde. el mejor de los objetos de uso es el artículo simple y no adornado. como el canon pecuniario que regula la reputación repudia en los artículos apropiados para el consumo individual lo que no sea costoso. al menos. desde el punto de vista estético. Se eluden los cánones de belleza mediante algún arbitrio que dé pruebas de un gasto derrochador que realce la reputación. Así considerado. a las de algún hábito que ha llegado a ocupar el lugar de ese sentido. Resulta de ello que la mayor parte de los objetos a los que se considera como bellos y que sirven de tales presentan rasgos de haberse empleado en su creación considerable ingenio y están calculados para dejar perplejo a quien los contempla -para asombrarse con inaplicables sugestiones e indicios de lo improbable-. a la vez que se hace frente a las demandas de nuestro sentido crítico de lo útil y lo bello o. Tales son los notables mantos de plumas de Hawai o los conocidos mangos tallados de las azuelas 161 . Puede demostrarse esto con un ejemplo sacado de fuera de nuestros hábitos y contactos cotidianos y por ello de nuestros prejuicios.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA vida por una sugestión clara e inequívoca de su oficio y eficiencia para los fines materiales de la vida.

llegan a ser tales que no se les podría tolerar. Pero la evolución de los artificios ingeniosos y asombrosos bajo la guía del canon del derroche de esfuerzo no tiene siempre. los objetos de fantasía y diversos artículos de vestir. respaldadas por una notoria inutilidad. como en el de que demuestran una gran habilidad e ingenio en su dibujo y construcción. a no ser bajo el imperio de una tradición prescriptiva. El canon de belleza exige la expresión de lo genérico. 162 . un resultado tan feliz. las artes domésticas. en especial los atavíos femeninos y sacerdotales. Ejemplos de esta sustitución de la belleza y la utilidad por el ingenio y el gasto se encuentran en la arquitectura doméstica. e incluso muchos artículos del vestido y adorno cotidianos. líneas y color. Son innegablemente bellos. además. como consecuencia.THORSTEIN VEBLEN ceremoniales de varias islas polinesias. tanto en el sentido de que nos ofrecen una agradable composición de forma. y esos detalles están. dando por resultado el que la fisonomía de nuestros objetos de gusto sea un amasijo de detalles caprichosos. hasta que muchos de los objetos de que nos rodeamos en la vida cotidiana. son artículos que están manifiestamente mal adaptados para servir a cualquier otra finalidad económica. La «novedad» debida a las demandas del derroche ostensible se contrapone a este canon de belleza. Con la misma frecuencia se produce una supresión virtualmente completa de todos los elementos que pudieran ser considerados como expresiones de belleza o de utilidad y su sustitución por pruebas de ingenio y trabajo malgastados. A la vez. bajo la vigilancia selectiva del canon de lo costoso.

su utilidad consiste. Pero la proclividad humana a la emulación se ha apoderado del consumo de cosas convirtiéndolo en medio para establecer una comparación valorativa y ha investido.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA Este proceso de adaptación selectiva de los planes a las finalidades del derroche ostensible y la sustitución de la belleza estética por la pecuniaria. en su eficacia en cuanto medios para conseguir ese fin. vale. la plenitud de la vida del individuo. en primer término. Las cosas se producen y consumen como medios de conseguir un desarrollo más completo de la vida humana. con un ligero cambio de términos. ha sido especialmente eficaz en el desarrollo de la arquitectura. Sería extremadamente difícil encontrar una residencia civilizada o un edificio público modernos que pudieran pretender un calificativo mejor que el de relativamente inofensivos. La inacabable variedad de fachadas que nos presentan las mejores viviendas privadas y casas de pisos de nuestras ciudades es una inacabable variedad de calamidades arquitectónicas y de sugestiones de incomodidad costosa. a los bienes de consumo de una utilidad secundaria en cuanto demostración de una relativa capacidad 163 . en consecuencia. las características mejores del edificio suelen ser las paredes laterales y traseras de esas estructuras a las que no ha tocado la mano del artista. Consideradas como objetos de belleza. Lo que se ha dicho de la influencia de la ley del derroche ostensible sobre los cánones del gusto. El fin es. para la vista de quienquiera que disocie los elementos de belleza de los del derroche honorífico. respecto de su influencia sobre nuestras nociones de la utilidad de las cosas para fines distintos del estético. a primera vista. tomada en términos absolutos.

y fortificado aún más el canon tradicional regulador de la reputación pecuniaria de los bienes consumidos. a su vez. como intrínsecamente deshonrosas o indignas por el hecho de ser baratas. acaban por caer en el hábito de desaprobar las cosas baratas. de una falta de éxito pecuniario. en consecuencia. cada generación sucesiva ha recibido esa tradición del gasto meritorio transmitida por la generación que la antecede y ha elaborado. Con el transcurso del tiempo. por ende. Para poder apelar al sentido educado de utilidad. Esta utilidad indirecta da una gran parte de su valor a las «mejores» clases de cosas. signos de valor -de alta eficacia para el fin indirecto y valorativo al que sirven mediante su consumo-. hasta que hemos acabado por llegar a un grado tal de seguridad en la convicción de la indignidad de 164 . por ser indicio de incapacidad de gastar mucho y. las cosas que muestran una adaptación demasiado económica al fin mecánico perseguido y no incluyen un margen de gasto en el que apoyar una comparación valorativa agradable son humillantes y. El consumo de bienes costosos es meritorio y los bienes que contienen un elemento apreciable de costo superior a lo necesario para conseguir su utilidad para sus fines mecánicos ostensibles son honoríficos. un artículo tiene que contener algo que sirva a esta utilidad indirecta. Ese uso indirecto o secundario de los bienes consumibles da un carácter honorario al consumo y a la vez a los bienes que sirven mejor a este fin emulativo del consumo. Los signos de costo superfluo que presentan las cosas son. y recíprocamente. en consecuencia. Aunque los hombres puedan haber comenzado por desaprobar un modo de vida no costoso.THORSTEIN VEBLEN de pago. no atractivas.

la luz de las velas es ahora más suave y menos molesta que ninguna otra -preferible a la del petróleo. las velas han sido una fuente de luz más agradable que ninguna otra para una cena. que nos hemos realzado espiritualmente por haber comido. En los últimos doce años. que instintivamente necesitamos en todo nuestro consumo. aun en el caso de bienes consumidos en la más estricta intimidad y en los que no existe la más ligera idea de ostentación. ha resumido la conclusión de todo esto en la frase «un traje barato hace a un hombre 165 . la del gas o la eléctrica-. Un sabio político. cuando las velas eran o habían sido hasta muy recientemente la luz más barata de que podía disponerse para usos domésticos. nuestros manjares diarios en una vajilla de porcelana pintada a mano (a menudo de dudoso valor artístico). al menos. Difícilmente se hubiese podido decir lo mismo hace treinta años. Sentimos cualquier descenso del nivel de vida que estamos acostumbrados a considerar como digno a este respecto como una dolorosa violación de nuestra dignidad humana. Tampoco se considera hoy que las velas sean una luz aceptable o eficaz para ningún otro propósito que no sea la iluminación ceremonial. un cierto grado. de gasto derrochador. puesta sobre una mantelería de alto precio y con ayuda de cubiertos de plata labrada a mano. que ya no tenemos ningún empacho en formular la máxima «barato y malo». sinceramente y sin la más ligera duda. aunque sea en la intimidad de nuestro hogar. aún vivo. Sentimos todos. Para unos ojos bien educados.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA todas las cosas baratas. Tan vigorosamente se ha engranado en nuestro pensamiento este hábito de aprobar lo costoso y desaprobar lo barato.

lleva a un cambio en los patrones con arreglo a los cuales se estima la utilidad de los bienes. Lo harán con tanta mayor satisfacción y eficacia dado que también ellos están dominados por el mismo patrón de valor de los bienes y se sentirán sinceramente agraviados a la vista de mercancías que no tuvieran el acabado honorífico conveniente. tiene que mostrar también el elemento honorífico. y probablemente no hay quien no sienta la fuerza convincente de la máxima. En la apreciación de las mercancías que hace el consumidor no se separa el elemento honorífico del elemento de eficacia bruta. Resulta de ello que los productores de artículos de consumo dirigen sus esfuerzos a la producción de mercancías que satisfagan esta demanda del elemento honorífico. eliminar de su cabeza los hábitos mentales 166 . y la utilidad de las mercancías se forma mediante la unión de ambos. ningún artículo puede pasar sólo a base de su suficiencia material. Para que el consumidor pueda aceptarlo de modo completo y total. Resulta de ello que no hay en la actualidad mercancía alguna que no contenga en grado mayor o menor ese elemento honorífico. Cualquier consumidor que -moderno Diógenes.se empeñase en eliminar de lo que consume todo elemento honorífico o de derroche. se encontraría en la imposibilidad de satisfacer sus necesidades más nimias en el mercado moderno. El hábito de buscar en los bienes el costo superfluo y de exigir que todos los bienes presenten alguna utilidad de tipo indirecto o valorativo.THORSTEIN VEBLEN barato». Bajo el patrón resultante de utilidad. encontraría difícil. si no imposible. Más aún. si recurriese al procedimiento de subvenir directamente a sus necesidades por su propio esfuerzo.

tienen que ostentar signos visibles de que se ha empleado alguna cantidad apreciable de trabajo en darles los signos del gasto decoroso.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA corrientes. para poder venderse. el consumidor hace un esfuerzo perseverante para obtener cosas de la utilidad requerida al precio más ventajoso que pueda lograr. pero la exigencia convencional de un costo evidente. Las mercancías. Por lo general. identificando en cierta medida el mérito con el costo. como vocero y elemento constitutivo de la utilidad de las mercancías.LUGOS@HOTMAIL. los compradores se guían más por el acabado y la presentación de las mercancías. Por lo común. lo lleva a rechazar como de grado inferior aquellas mercancías que no contienen un gran elemento de derroche ostensible. además de la necesaria para darles eficacia para el uso material a que deben servir.COM) . atraen al consumidor por otros motivos que el de ser costosas. desde luego. Hay que añadir que una gran parte de esas características de los artículos de consumo que figuran en el sentir popular como signos de utilidad. Este hábito de convertir la evidencia de su carácter costoso en canon de utilidad contribuye. presentan pruebas de que los artículos 167 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. a aumentar el importe conjunto de los artículos de consumo. Nos pone en guardia contra la baratura. y a las que se ha hecho referencia aquí como elementos de derroche ostensible. que por cualquier marca sustancial de utilidad. de tal modo que difícilmente podría conseguir lo necesario para el consumo de un día sin incorporar instintivamente al producto por él hecho en casa algo de este elemento honorífico y casi decorativo del trabajo derrochado. Es evidente que en su selección de mercancías útiles en el mercado al por menor.

ya que no llenan los requisitos impuestos por el derroche honorífico. La contemplación de un trabajo bien hecho satisface el sentido artístico. aun en el caso de que esto no contribuya a la utilidad sustancial de las mercancías. incluso cuando su resultado más remoto. y sin duda es. sí examinamos el lugar asignado en la economía del consumo a los productos elaborados a máquina. La posición aquí adoptada se refuerza de una manera muy apropiada. de ahí que las mercancías elaboradas por este procedimiento sean más útiles para conseguir o aumentar una 168 . como elemento constitutivo normal del valor de un artículo. después. y por el momento no tomado en cuenta. Pero hay que añadir también que ninguna demostración de elaboración hábil ni de adaptación ingeniosa y eficaz de medios a la finalidad perseguida puede. en que aquéllas son más adecuadas a su finalidad primordial. a menos que tenga la sanción del canon del derroche ostensible. primero alcanzar boga y mantenerse. sea fútil. en gran parte. Son un producto más perfecto -muestran una adaptación más perfecta de medios a fines-.THORSTEIN VEBLEN han sido realizados por una mano de obra buena y hábil. Una presentación que demuestre una buena mano de obra es agradable simplemente por este hecho. a la larga. a causa de alguna de esas razones por lo que cualquier signo particular de utilidad honorífica logra. de ordinario. La diferencia importante entre las mercancías elaboradas a máquina y las hechas a mano que sirven para la misma finalidad consiste. gozar de la aprobación del consumidor civilizado moderno. El trabajo a mano es un método de producción más costoso. Ello no las salva de la poca estima y la depreciación.

de ahí también que los signos de trabajo a mano pasen a ser honoríficos y que las mercancías que los exhiben adquieran un rango superior al producto elaborado a máquina correspondiente. es materia de una discriminación minuciosa. El fundamento de la superioridad de las mercancías hechas a mano es. no basta por sí sola para conseguir que se acepten y gocen de un 169 . ya que eso sería también de un costo bajo. admiran y prefieren con frecuencia las mercancías hechas a máquina y de uso diario. los signos honoríficos del trabajo hecho a mano son ciertas imperfecciones e irregularidades observables en las líneas del artículo elaborado. si no invariablemente. que no han reflexionado lo debido acerca de los puntillos que regulan el consumo elegante. La apreciación de esas marcas de tosquedad honorífica a las que las mercancías elaboradas a mano deben -a los ojos de la gente bien educada. pues. cierto margen de tosquedad.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA buena reputación pecuniaria. las cuales muestran las fallas del artesano en la ejecución de su obra. La inferioridad ceremonial de los productos elaborados a máquina viene a mostrar que la perfección de habilidad y eficacia que suponen cualesquiera innovaciones costosas en el acabado de las mercancías. Las personas vulgares y de inferior educación. precisamente por su excesiva perfección. ni tan estrecho que sugiera la precisión ideal que sólo alcanza mediante la acción de la máquina.su valor y encanto superiores. Por lo común. Ese margen no puede ser nunca tan amplio que indique un trabajo descuidado. ya que ello sería prueba de un costo bajo. Exige una educación y la formación de hábitos mentales correctos acerca de lo que podemos denominar la fisonomía de las mercancías.

que resulta en extremo desagradable y deprimente para una persona sensible. De ahí que el consumo. La objeción contra los productos elaborados a máquina se presenta a menudo como objeción a la vulgaridad de tales bienes. y aun la vista de tales bienes. Por tanto. de corresponder a los niveles inferiores de la vida humana. a su bajo costo de producción es cosa que han tomado muy en serio muchas personas. sea inseparable de una sugestión. según que la tendencia el interés del 170 . bajo el impulso de un penetrante sentido de mezquindad. La innovación debe tener el apoyo del canon del derroche ostensible. En gentes cuyos gustos se afirman imperiosamente. por agradable que sea en sí misma. y que carecen del don. su consumo no es honorífico. La inferioridad ceremonial de los bienes consumibles debida a la «vulgaridad» o. la valoración compuesta resultante sirve como juicio sobre la belleza o la utilidad del objeto. No se tolerará ninguna característica de la fisonomía de las mercancías. Lo vulgar está dentro del alcance (pecuniario) de mucha gente. ya que no sirve para la finalidad de una favorable comparación valorativa con otros consumidores.THORSTEIN VEBLEN favor permanente. si resulta contraria a esta norma reguladora de la reputación pecuniaria. y por aceptable que pueda ser para el gusto por el trabajo eficaz. en otras palabras. los hábitos o los incentivos necesarios para poder hacer discriminaciones acerca de las bases de sus varios juicios estéticos las expresiones del sentido de lo honorífico se mezclan con las del sentido de la belleza y las del sentido de la utilidad -del modo que ya hemos expuesto-. y de ahí también la tendencia a apartarse de su contemplación. que resulta intolerable.

se las considera como signo de superioridad desde el punto de vista de la belleza. de la tosquedad v el esfuerzo derrochado. por lo general. John Ruskin y William Morris. De ahí viene también la propaganda a favor de una vuelta al artesanado y la industria casera. y otro de características abominables. de la utilidad o de ambos. La parte de la obra y especulaciones de ese grupo de autores que entra dentro de la caracterización aquí señalada habría sido imposible en una época en que las mercancías visiblemente más perfectas no fueran las más baratas. en comparación con la de los artículos elaborados a mano. y continuada desde entonces. productos hechos a máquina. Se sigue con frecuencia de ahí que los signos de baratura o vulgaridad se consideran como signos definitivos de ineptitud artística. por tanto. siendo honoríficas las imperfecciones visibles de las mercancías elaboradas a mano. indecorosos.del consumo diario de las comunidades industriales modernas son. y que sobre esta base se construyan.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA valorador lo incline a aprehender el objeto en uno o en otro de esos aspectos. en su época. es su mayor perfección en punto a eficacia y su mayor exactitud en la ejecución de los detalles planeados. y la característica genérica de la fisonomía de las mercancías hechas a máquina. dos códigos o tablas: uno de características estéticas apropiadas. como guía en cuestiones de gusto. 171 . los artículos baratos -y. De aquí ha surgido esa exaltación de lo defectuoso de que fueron entusiastas portavoces. Como ya se ha señalado. De ahí resulta que. y sobre esta liase se ha fundado y practicado la propaganda por ellos iniciada.

como caracterización de la tendencia de esta enseñanza. constituyen una demostración de la capacidad del comprador para gastar sin tasa. tratar aquí -ni puedo hacerlode nada que se refiera al valor económico de esta escuela de enseñanza estética. con fuerza ligeramente atenuada. en lo que se refiere a su efecto sobre el consumo y sobre la producción de bienes consumibles. Lo que se dice no debe tomarse en sentido despectivo sino. pero lo que puede decirse de la obra de la Kelmscott Press en grado eminente vale también. en el grado de su aproximación a la tosquedad de la época en que el trabajo del productor de libros era una lucha enconada con materiales poco apropiados y trabajados con instrumentos insuficientes para la tarea. si se afirma de modo general de los libros artísticos de fecha posterior -por lo que se refiere a la tirada. ilustraciones y los materiales y el trabajo de encuadernación-. a la vez que para derrochar tiempo y esfuerzo. Como esos productos requieren el trabajo a mano. Por eso es por lo que los impresores contemporáneos están volviendo al «viejo estilo». son más costosos. por consiguiente.THORSTEIN VEBLEN No intento. Las pretensiones de excelencia atribuidas a los últimos productos de la industria librera se basan. papel. sobre todo. son también de uso menos cómodo que los libros elaborados con vistas únicamente a su utilidad. desde luego. y a tipos más o menos 172 . en cierto modo. Acaso sea ejemplo más vigoroso de la forma como ha influido en la producción la tendencia representada por esa forma de gusto. lo ocurrido en la manufactura de libros de la que se ocupó William Morris durante los últimos años de su vida.

desde luego. costoso. al menos ostensiblemente. Hasta una revista científica. al imprimir libros para uso moderno editados con ortografía anticuada. Pero los libros que no tienen ostensiblemente la finalidad única de presentar eficazmente su contenido van. Nos presentan un tipo algo más tosco. concede tanto a las exigencias de esa belleza pecuniaria. tenemos el hecho de que. esos libros más elegantes sólo se imprimen en ediciones limitadas. que publica sus trabajos científicos en tipo viejo estilo. que no tiene. impresos en letra gótica y encuadernados en vitela cosida con correas. una edición limitada es una garantía -un tanto tosca. es cierto. Como característica ulterior que determina el papel económico de los libros artísticos. en papel de hilo y con bordes sin cortar. El atractivo especial que para el bibliófilo de gustos cultivados presentan esos productos de la industria librera. desde luego. como en el caso paralelo de la superioridad de los artículos 173 . otra finalidad que la presentación más eficaz posible de los problemas que conciernen a la ciencia. por ende. La Kelmscott Press redujo la cuestión al absurdo -mirada sólo desde el punto de vista de la utilidad bruta-.de que ese libro es escaso y.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA en desuso que son menos legibles y dan a la página un aspecto más tosco que los «modernos». en un reconocimiento consciente e ingenuo de su carácter costoso y su superior tosquedad. impreso en papel de barba. Aquí. con márgenes excesivos y hojas sin cortar y encuadernados con una tosquedad difícil de conseguir y una cuidada ineptitud. en su mejor forma. no reside. elaborado a mano. mucho más lejos en esa dirección. una distinción pecuniaria a su consumidor. Así.

que aunque el libro decadente pueda ser bello. tiene que ser a la vez costoso y poco apropiado a su uso ostensible. Por lo que se refiere al superior valor estético del libro decadente. es el hecho de que el canon de gusto bajo cuya influencia trabajan los editores de estos libros es un canon formado bajo el imperio de la ley del derroche ostensible y que esa ley actúa de modo selectivo para eliminar todo canon de gusto que no se conforme a sus demandas. el canon se modela. los límites dentro de los cuales puede trabajar quien lo planea. de acuerdo con esa expresión secundaria del temperamento depredador -la veneración por lo arcaico o 174 . Es decir. El libro se concibe pensando únicamente en su belleza y normalmente el resultado de esa forma de concebirlo es un cierto éxito de quien lo planea. este canon imperativo de gusto para el que planea los libros no está modelado enteramente por la ley del derroche en su primera forma. Si el producto es bello.THORSTEIN VEBLEN elaborados a mano sobre los hechos a máquina. hay posibilidades de que la afirmación del bibliófilo tenga algún fundamento. en cierta medida. la razón consciente de la preferencia es una excelencia intrínseca imputada al artículo Más costoso y más barato. Sin embargo. pero no es raro encontrar a un bibliófilo enterado que sostenga que el producto más tosco es también más útil como vehículo del lenguaje impreso. Pero lo que queremos subrayar aquí. se fijan por exigencias que no tienen carácter estético. La superior excelencia imputada al libro que imita los resultados de procedimientos antiguos y ya en desuso se concibe como una utilidad superior en el aspecto estético.

La posición de los productos hechos a máquina en el esquema de consumo de la gente civilizada sirve para señalar la naturaleza de la relación que subsiste entre el canon del derroche ostensible y el código de lo que es decoroso consumir. En teoría estética podría ser extremadamente difícil. Es más bien un principio regulador que un principio creador. El principio en cuestión es. actúa este canon como principio de innovación o iniciativa. si no impracticable por entero. no es necesario plantearse el problema de su legitimación. Muy rara vez inicia u origina directamente un uso o 175 .que en uno de sus desarrollos especiales se denomina clasicismo.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA absoluto. ni por lo que se refiere al sentido corriente de la utilidad de las mercancías. Para fines estéticos apenas es necesario trazar esa distinción y en realidad no tiene por que existir. No penetra en el futuro como principio creador que haga innovaciones y a nada nuevos artículos de consumo y nuevos elementos de costo. y cuál es su significado para la distribución y consumo de bienes-no puede afirmarse igualmente que la distinción esté fuera de lugar. trazar una línea divisoria entre el canon de clasicismo o aprecio de lo arcaico y el canon de belleza. en cierto sentido. Ni en materia de arte y gusto propiamente dichos. Pero para nuestro propósito actual -para el propósito de determinar qué bases económicas hay en los cánones aceptados de gusto. En una teoría del gusto acaso pueda considerarse como elemento de belleza la expresión de un ideal aceptado de arcaísmo –cualesquiera que sean las bases que hayan motivado su aceptación-. más bien una norma negativa que positiva.

De cualquier modo que surjan los usos y costumbres y los métodos de gasto.THORSTEIN VEBLEN costumbre. pero no para motivar su aceptación. pero la conformidad con sus exigencias es una condición para la supervivencia de las innovaciones que puedan hacerse por otros motivos. Su misión es probar todas las cosas y aferrarse a las que son adecuadas para sus fines. La ley del derroche ostensible no explica el origen de las variaciones. Su acción no es más que selectiva. bajo el imperio de esta ley. y el grado en el que se conforman a sus exigencias es una prueba de su aptitud para sobrevivir. En igualdad de circunstancias. sino sólo la persistencia de aquellas formas aptas para sobrevivir bajo su dominio. están todos ellos sujetos a la acción selectiva de esta norma reguladora de la reputación. en la lucha con otros usos y costumbres semejantes. 176 . El derroche ostensible no ofrece directamente bases para la variación y el desarrollo. Actúa para conservar lo que encaja en ella. tiene mayor oportunidad de sobrevivir el uso o el método notoriamente derrochador.

Es también cierto que el gasto admitido en materia de ostentación es una característica que se encuentra presente de modo más notorio y acaso universal 177 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. aunque los demás principios reguladores de la reputación pecuniaria relacionados con ella encuentran también aquí buena ocasión de manifestarse. El vestido como expresión de la cultura pecuniaria Será oportuno mostrar con algún detalle.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. por vía de ejemplo. en alguna de las direcciones del proceso vital. pero el gasto en el vestir tiene.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA VII. Otros medios de poner en evidencia la situación pecuniaria del individuo sirven eficazmente a este fin. ninguna especie de consumo presenta un ejemplo mejor que el gasto realizado en materia de vestido. la ventaja de que nuestro atavío está siempre de manifiesto y ofrece al observador una indicación de nuestra situación pecuniaria que puede apreciarse a primera vista.COM) . A este fin.LUGOS@HOTMAIL. cómo se aplican los principios económicos hasta ahora expuestos a los hechos cotidianos. La regla que encuentra expresión especial en el vestido es la del derroche ostensible de bienes. sobre la mayor parte de los demás métodos. y siempre y en todas partes están en boga otros métodos.

en ningún otro punto se siente con tanta agudeza la sensación de mezquindad. esto es cierto del vestido en grado aún mayor que de los demás artículos de consumo. Esta necesidad espiritual del vestido no es. al hecho de que esté de moda y al aumento de reputación que proporcionan las mercancías. con objeto de poderse permitir lo que se considera como una cantidad decorosa de consumo derrochador. una ocurrencia rara encontrar en un clima inclemente personas que van mal abrigadas para aparecer como bien vestidas. al modelar los cánones de gusto y decoro. Y. Y el valor comercial de las mercancías empleadas en el vestido en cualquier comunidad moderna se debe. La necesidad del vestido es una necesidad eminentemente espiritual o «superior». en modo alguno. principalmente de segunda intención. de tal manera que no es. que al no llegar al patrón fijado por el uso social en materia de vestidos. La ley del derroche ostensible guía el consumo en lo que se refiere al atavío -como en lo relativo a las demás cosas-. que al servicio mecánico que prestan para vestir a la persona que las use. En la mayor parte de 178 .THORSTEIN VEBLEN en lo que se refiere al vestido que en ninguna otra especie de consumo. una propensión ingenua a la exhibición del gasto. probablemente. en una extensión mucho mayor. por entero ni siquiera de modo fundamental. Las personas sufren un grado considerable de privaciones de las comodidades o de las cosas necesarias para la vida. Nadie discute el lugar común de que la mayor parte del gasto realizado por todas las clases en lo que se refiere a su atavío se realiza pensando en conseguir una apariencia respetable y no en la protección de la persona.

sin embargo. además.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA los casos. para evitarse la mortificación que resulta de los comentarios y observaciones desfavorables. Sobre la base del gusto y la utilidad. y lo que ofende a nuestra sensibilidad en el artículo espurio no es que sea defectuoso de forma o color. «Un traje barato hace a un hombre barato» En materia de vestido se siente la verdad de la expresión «barato y malo» aun con menos atenuaciones que en otras direcciones de consumo. Con pocas y no importantes excepciones. es que. No es sólo que. todos encontramos que -tanto por lo que se refiere a la belleza como en lo relativo a la utilidad. deba uno guiarse por el código de las conveniencias relativas al vestido. la exigencia del costo elevado está tan profundamente engranada en nuestros hábitos mentales en materia de vestido que cualquier cosa que no sea un atavío costoso nos resulta instintivamente odiosa. encontramos que las cosas son bellas -y útiles. El artículo ofensivo puede ser una imitación tan buena que desafíe todo examen que no sea muy minucioso. y. por bien que el artículo espurio pueda imitar el original costoso. o en cualquier otro efecto visual. Sin reflexión o análisis sentimos que lo barato es indigno. en el momento en que 179 .en proporción a su costo. aunque ese motivo cuenta bastante por sí solo.es preferible un artículo de vestido costoso y hecho a mano a una imitación menos costosa de él. el motivo consciente del comprador o portador de atavíos ostensiblemente costosos es la necesidad de conformarse al uso establecido y de vivir con arreglo a los patrones acreditados de gasto y reputación. un artículo de vestir que no sea costoso se considera como inferior con arreglo a la máxima «barato y malo» Hasta cierto punto.

admirablemente perfecta. declinan rápidamente. además de mostrar que el usuario puede permitirse consumir sin trabas y en forma antieconómica.THORSTEIN VEBLEN se descubre la falsificación. puede también mostrarse a la vez que no se encuentra obligado (u obligada) a ganarse la vida. El simple derroche ostensible de mercancías es eficaz y satisfactorio en la medida en que se practica. a su finalidad. sino demostrar a la vez. Por ende. Si. a todos los observadores que el usuario no se dedica a ninguna especie de trabajo productivo. No es sólo eso. Pierde casta desde el punto de vista estético porque cae a un grado pecuniario inferior. Pero la función del vestido como demostración de la capacidad de pagar no acaba con mostrar simplemente que el usuario consume mercancías valiosas en una cantidad que excede a la necesaria para su comodidad física. sin lugar a dudas. Pero el vestido tiene posibilidades más útiles y de mucho mayor alcance que esa prueba tosca y de primera mano del mero derroche ostensible. se ha dado la debida atención a esa línea subsidiaria de prueba. el valor estético de una falsificación descubierta declina aproximadamente en la misma proporción en que el artículo falsificado es más barato que su original. debe no sólo ser caro. en materia de vestido. nuestro vestido. es una buena presunción del valor social. Un examen detallado de lo que se estima en el juicio po180 . la prueba de su valor social se realza de modo muy considerable. En el proceso evolutivo que ha llevado nuestro sistema de vestido hasta su actual adaptación. así como su valor comercial. sino que puede afirmarse con poco riesgo de contradicción que. para servir eficazmente a su finalidad. su valor estético.

No sólo muestran que el usuario es capaz de consumir un valor relativamente grande. así vestido. ya sea por su suciedad o por su uso. al sombrero de copa brillante y al bastón. deriva del hecho de que sugieren sin ningún género de dudas que el usuario no puede. la impresión de que el usuario no realiza habitualmente ningún esfuerzo útil. en lo que se refiere a demostrar que quien lo usa se abstiene de toda tarea productiva. Gran parte del encanto atribuido al zapato de charol. a la ropa blanca impoluta. sino también porque constituyen los símbolos del ocio. echar mano a ninguna tarea que sirva de modo directo e inmediato a ninguna actividad humana útil. No hay que decir que ningún atavío puede considerarse elegante. No se necesitan argumentos para imponer el convencimiento de que los estilos más elegantes de los sombreros femeninos llegan aún más lejos que el sombrero de copa de los hombres. que realzan en tan gran medida la dignidad natural de un caballero. si muestra los efectos del trabajo manual sobre el usuario. El efecto agradable de unas vestiduras limpias y sin manchas se debe principal. en punto a hacer imposible el trabajo. en todo momento. a que llevan consigo la sugestión del ocio de la exención de todo contacto personal con procesos industriales de cualquier clase que sean-. sino que indican a la vez que consume sin producir.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA pular como apariencia elegante demostrará que tiende a dar. si no enteramente. ni siquiera decoroso. Los vestidos elegantes sirven a su finalidad de elegancia no sólo por ser caros. El zapato de la mujer añade el denominado tacón Luis XV a la demostración de ociosidad 181 . El vestido de las mujeres llega más lejos aún que el de los hombres.

182 . el corsé es. incapacitándola para todo trabajo útil. sustancialmente. Lo mismo vale. La razón sustancial de nuestro tenaz aferramiento a la falda es precisamente ésta: es cara y dificulta a su usuaria todo movimiento. Podría decirse en términos generales que. en lo que se refiere al grado en que demuestra su exención del trabajo. Esa diferencia entre el vestido masculino y el femenino no se señala aquí sólo como un rasgo característico. Lo mismo puede afirmarse de la costumbre femenina de llevar el cabello excesivamente largo. sino que añade un rasgo peculiar y extremadamente característico que difiere en su esencia de todo lo que los hombres practican habitualmente. provocada con el propósito de rebajar la vitalidad de su usuaria y hacerla incapaz para el trabajo de modo permanente e indudable. Pero el vestido femenino no sólo va más allá que el del hombre moderno. ganancia derivada de su costo e invalidez visiblemente aumentados. la feminidad de los vestidos de la mujer se resuelve en la eficacia de los obstáculos a cualquier esfuerzo útil que presentan los ornamentos peculiares de las damas. y aun en mayor grado. pero la pérdida que se sufre por ese lado se compensa con creces con lo que se gana en reputación. Esa característica la aportan la clase de artificios de que es ejemplo típico el corsé. para la falda y el resto de las ropas que caracterizan el vestido femenino. una mutilación. Su base se estudiará a continuación. porque ese tacón alto hace indudablemente en extremo difícil aún el trabajo manual más simple y necesario.THORSTEIN VEBLEN forzosa que presenta su brillo. en lo fundamental. En teoría económica. Es cierto que el corsé perjudica los atractivos personales de su portadora.

desde luego. En la creación de los vestidos esa norma se presenta en forma de diversos arbitrios que tratan de mostrar que el usuario. Podemos decir. Como subsidiario de este principio y corolario suyo encontramos una segunda norma. pero no es más que negativo. hasta el punto en que se puede probar sin dificultad. que ese principio de la novedad es otro corolario de la ley del derroche ostensible. el principio del ocio ostensible. de tal 183 . con perfecta lógica y verdad. es un hecho suficientemente familiar para todos. no se ocupa. La exigencia imperativa de vestirse conforme a la última moda acreditada. que se le ocurrirá a cualquiera que reflexione un poco sobre el problema. ni puede ocuparse. Casi todo lo que esta consideración nos permite afirmar es que la norma del derroche ostensible ejerce una vigilancia reguladora en todo lo relativo al vestido. Más allá de esos dos principios hay un tercero de fuerza coactiva apenas menor. y si nada de lo empleado en vestir en la temporada anterior se lleva ni se usa durante la actual. de ninguna tarea productiva. pero la teoría de ese flujo y cambio no ha sido elaborada todavía. El vestido tiene que ser no sólo ostensiblemente caro e inconveniente. así como el hecho de que esa moda acreditada cambia constantemente de temporada en temporada. pues. Hasta ahora no se ha dado ninguna explicación satisfactoria del fenómeno de cambio de modas. aumenta mucho el dinero derrochado en los vestidos. Es evidente que si sólo se permite que cada prenda sirva durante un plazo breve. Dicho así. hasta ahora tenemos como norma fundamental y dominante del vestido el principio del derroche ostensible. esto es cierto.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA Así. sino a la vez de última moda.

sino que tiene que alcanzar también el patrón aceptado en materia de costo. puede afirmarse. El cambio incesante de estilos es expresión de una búsqueda inquieta de algo que sea agradable a nuestro sentido estético. acaso con más frecuencia. la conformidad a un estilo determinado en un momento dado. La innovación no sólo tiene que ser más bella -o. Sin entrar en un estudio a fondo de cómo y por qué se afirma ese motivo bajo la guía de la ley de lo costoso. la innovación en materia de modas.THORSTEIN VEBLEN modo que cualquier cambio de moda tiene que conformarse a la exigencia de derroche. pero como toda innovación está sujeta a la acción selectiva de la norma del derroche ostensible. tendremos que recurrir al motivo primitivo y no económico en el que se originó el atavío: el motivo del adorno. que todas y cada una de las sucesivas innovaciones en materia de modas constituyen un esfuerzo para lograr alguna forma de exhibición. Si queremos encontrar un principio creador. pero deja sin respuesta el problema de cuál sea el motivo para hacer y aceptar un cambio de los estilos predominantes y deja también de explicar por qué es tan imperativamente necesaria como nos consta que lo es. capaz de servir como móvil para la invención y. en términos generales. el ámbito dentro del cual pueden producirse tales innovaciones es un tanto restringido. que pueda ser más aceptable para nuestro sentido de la forma y el color o de la eficacia que aquella a la que desplaza. menos ofensiva al gusto.que aquella a la que desplaza. A primera vista podría parecer que el resultado de esa lucha incesante para conseguir la belleza en el vestir debería 184 .

en la mayor parte de los casos. al menos de modo general. chinos y otros países orientales. entre los campesinos de casi todos los países de Europa. La explicación de las modas que se acaba de ofrecer no expresa. pues.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA ser una aproximación gradual a la perfección artística. Podríamos esperar naturalmente que las modas mostrasen una tendencia notoria en dirección hacia uno o varios tipos de atavío eminentemente adecuados a la forma humana. con mayor facilidad se 185 . todo lo que es necesario aclarar y tenemos que ir más lejos. después de todo el ingenio y esfuerzo empleados en el vestido a lo largo de tantos años. Es bien sabido que en diversas partes del mundo se han creado estilos y tipos de vestidos relativamente estables. es decir. los romanos y algunos pueblos orientales de la Antigüedad. de modo análogo ocurrió entre los griegos. lo mismo. esos vestidos nacionales o populares como más adecuados y más artísticos que los estilos fluctuantes del moderno vestido civilizado. Críticos competentes consideran. Sería muy aventurado afirmar que los estilos actuales sean intrínsecamente más adecuados que los de hace diez. y hasta podríamos sentir que tenemos bases fundadas para esperar que hoy. las modas deberían haber encontrado una relativa estabilidad. veinte. que se aproximase bastante a un ideal artístico que se pudiera sostener de modo permanente. entre los japoneses. Pero no ocurre así. A la vez son. por ejemplo. en épocas más recientes. Por otra parte. así ocurre. circula sin contradicción el aserto de que los estilos en boga hace dos mil años son más aceptables que las construcciones más complicadas y laboriosas de hoy. cincuenta o cien años. menos ostensiblemente costosos.

la norma del derroche ostensible es incompatible con la exigencia de que el vestido sea bello o conveniente. son elaborados en circunstancias en las que la forma del derroche ostensible se afirma de modo menos imperativo que en las grandes ciudades civilizadas modernas. capaces de soportar la prueba del tiempo y la perspectiva. en términos generales. Es decir. como ocurre entre nosotros. cuya población relativamente móvil y rica marca hoy día el ritmo en materia de modas. pues. Desde el punto de vista práctico.THORSTEIN VEBLEN ven en su estructura elementos distintos del que supone la ostentación del gasto. Y ese antagonismo ofrece una explicación de 186 . Han sido elaborados en todos los casos por pueblos o clases más pobres que nosotros y en especial pertenecen a países. localidades y épocas en los cuales la población a la que pertenece el vestido de que se trate es relativamente homogénea e inmóvil. localizados de modo estricto en comarcas pequeñas y varían de lugar en lugar con gradaciones ligeras y sistemáticas. que las modas son menos estables y adecuadas en aquellas comunidades en las que. los vestidos estables. Los países y clases que han elaborado de esta forma vestidos estables y artísticos se han encontrado en una situación en la cual la emulación pecuniaria ha tomado el sesgo de una competencia en ocio ostensible y no en consumo ostensible de bienes. Esos vestidos relativamente estables están. Así. se afirma de modo más imperativo el principio de un derroche ostensible de bienes. puede sostenerse. Todo esto señala un antagonismo entre el atavío artístico y lo costoso del vestido. por lo general.

que aquélla llega a ser insoportable y hemos de refugiarnos en un nuevo estilo. Por ello encontramos que.COM) .COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. intrínsecamente fea. Su futilidad se hace enseguida tan odiosa como la de su predecesor y el único reme187 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. a la vez. Pero el nuevo estilo tiene que conformarse a las exigencias de un derroche y una futilidad susceptibles de contribuir a realzar la reputación.con la misma intensidad con que se decía antaño que la Naturaleza tenía horror al vacío.a pasar de la simulación de una utilidad ostensible. Hemos señalado ya la ley psicológica que hace que todos los hombres -y acaso en un grado mayor las mujeres. en todas las innovaciones en materia de vestido. cada uno de los detalles añadidos o alterados lucha por evitar la condena sumaria mostrando al una finalidad ostensible. Aun en sus expresiones más libres de trabas.LUGOS@HOTMAIL. Sin embargo. Pero el principio del derroche ostensible requiere un gasto a todas luces fútil. por ende.aborrezcan lo fútil -tanto por lo que se refiere al esfuerzo como en lo relativo al gasto. El patrón que regula la reputación exige que el vestido muestre un gasto derrochador. la moda llega pocas veces -o ninguna. la exigencia del derroche ostensible impide que la finalidad de esas innovaciones pase de ser algo más que una apariencia. que no pueden explicar por sí solos el canon de lo costoso ni el de la belleza. y la apariencia ostensiblemente costosa del vestido que resulta de lo dicho es.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA ese cambio incesante de la moda. pero todo derroche es ofensivo para el gusto ingenuo. la finalidad ostensible de los detalles de la moda en el vestir es siempre una ficción tan transparente y su futilidad sustancial se muestran a nuestra atención en forma tan audaz. en cierto sentido transparente.

Como ya se indicó en el capítulo anterior. Entre esos hechos de la vida cotidiana figura la inclinación bien conocida que tienen todos los hombres por los estilos que están de moda en un momento dado. hasta que la novedad deja de ser tal novedad o hasta que la garantía de reputación se transfiere a una estructura nueva que sirve a la misma finalidad general. Que la supuesta belleza -o «lo encantador». en parte. por lo general. el canon que regula la reputación modela en cierta medida nuestros gustos. de tal modo que. la mejor de nuestras modas nos sorprende por lo grotesca. al hecho de que contribuye a la reputación. Contemplada con la perspectiva de media docena de años o más. el nuevo estilo. la tarea inmediata es transportar la explicación de los hechos de la vida cotidiana. Se considera bella la moda dominante. Habiendo explicado así el fenómeno del cambio de las modas.de los estilos en boga. puede aceptarse como conveniente cualquier cosa. Esto se debe. al alivio que proporciona por el hecho de ser diferente de lo que se usaba antes de ella y. no es sino transitoria y espuria se pone de manifiesto por el hecho de que ninguna de las múltiples y cambiantes modas resiste la prueba del tiempo. Un nuevo estilo alcanza boga y conserva el favor popular durante una temporada y.THORSTEIN VEBLEN dio que la ley del derroche nos permite es tratar de encontrar consuelo en alguna construcción nueva. las personas encuentran atractivo. igualmente fútil e igualmente insostenible. en parte. bajo su guía. Nuestra afección transitoria 188 . al menos en la medida en que es una novedad. De ahí la fealdad esencial y el cambio incesante de los atavíos de moda. en cualquier momento dado. si no por lo desagradable.

tanto más ofensivos son para un gusto firme y sólido.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA por cualquier cosa que sea el último grito de la moda se basa en fundamentos de carácter no estético y dura sólo hasta que el sentido estético permanente puede reafirmarse y repudiar ese último artificio imposible de tolerar. tanto más rápidamente cambian y desaparecen las modas y tanto más grotescos e intolerables resultan los diversos estilos que pasan a estar sucesivamente en boga. con tanto más vigor se asienta la ley del derroche ostensible en materia de vestir. la presunción aplicable es la de que cuanto más lejos llega la comunidad -y en especial las clases acomodadas. El proceso de producir una náusea estética requiere más o menos tiempo. Pero hay un punto en el cual el vestido de la mujer difiere sustancialmente del masculino. aunque en la época moderna se aplica en casi todos los puntos con mayor fuerza al atavío de la mujer. Esa relación de tiempo entre la odiosidad y la inestabilidad de las modas nos ofrece un fundamento para la inferencia de que cuanto más rápidamente se suceden y se desplazan los estilos. En el vestido de la mujer se insiste de modo más evidente en aquellos rasgos que atestiguan que su usuaria está 189 . Por ende. Queda aún por estudiar al menos un aspecto de esta teoría del vestido. el lapso requerido en cada caso dado es inversamente proporcional al grado de odiosidad intrínseca del estilo de que se trate. y tanto más tiende a caer en desuso o a ser superado por el canon de la reputación pecuniaria el sentido de la belleza.en punto a riqueza y movilidad y a ámbito de contacto humano. La mayor parte de lo que se ha dicho se aplica tanto al atuendo masculino como al femenino.

Esta característica. su atuendo está imaginado teniendo a la vista esa finalidad. que se ve obligada a ganarse la vida mediante el trabajo útil. tomada en conexión con el hecho de que las conveniencias requieren una atención más constante a la 190 . y. Como ya se ha visto al estudiar el status de la mujer en los epígrafes del Ocio Vicario y el Consumo Vicario. Las conveniencias exigen de las mujeres respetables que se abstengan de todo esfuerzo útil con mayor firmeza que los hombres de las mismas clases sociales. se han tomado cuidados especiales en la apariencia del vestido de las mujeres.THORSTEIN VEBLEN exenta o es incapaz de todo empleo vulgarmente productivo. sino también porque confirma lo que se ha dicho del status económico de las mujeres tanto en el pasado como en el presente. por ende. Esta característica del atavío femenino es interesante no sólo porque completa la teoría del vestido. Del cabeza masculino de la familia no se habla. en ningún trabajo útil. en grado mucho mayor que éstos. con objeto de dar a entender al observador el hecho (con frecuencia ficticio) de que la usuaria no se ocupa. en el curso del desarrollo económico ha llegado a ser tarea de la mujer consumir en forma vicaria para el cabeza de la comunidad doméstica. No es la «esfera de la mujer». Esta se encuentra en la casa que la mujer debe «embellecer» y de la que debe ser el «principal adorno». su ociosidad. como de un adorno. Nos produce una impresión penosa el contemplar la necesidad de cualquier mujer bien nacida. Hemos notado que el trabajo ostensiblemente productivo perjudica de modo peculiar a la reputación de las mujeres respetables y. y que exhiban. ni puede ocuparse habitualmente. por lo común.

tal como tiende a realizarse en la vida de las clases pecuniarias superiores. No siendo las mujeres dueñas de sí mismas. la mujer debe cuidar de modo especial el buen nombre de la familia a que pertenece. contribuye a reforzar la concepción implícita en lo anterior. En el esquema ideal. Con arreglo al sistema de vida de la civilización moderna. el ocio y el consumo ostensibles pasaron a ser parte de los servicios que se exigían de aquéllas. sino incluso que se incapaciten para toda actividad útil. Tanto es así que se ha exigido a las mujeres no sólo que presenten pruebas de una vida de ocio. Como resultado de su pasado patriarcal. tanto más enaltecedora y más eficaz para mantener la reputación de la comunidad doméstica o de su jefe había de ser su vida. la esfera de la mujer. por consiguiente. nuestro sistema social hace que la función de la mujer sea en un grado muy importante la de demostrar la capacidad de pago de la familia a que pertenece. esa atención al gasto ostensible de materias y esfuerzos debe normalmente ser la única función económica de la mujer. en consecuencia. cuanto más costosas y más notoriamente improductivas fueran las mujeres de la comunidad domésticas. y. el gasto ostensible por ellas practicado y el ocio de que disfrutaban habían de redundar en crédito de su amo y no en el de ellas. 191 . En la etapa de desarrollo económico en la que las mujeres eran aún propiedad de los hombres en el pleno sentido de la palabra.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA exhibición costosa en los vestidos y otros adornos empleados por las mujeres. y el sistema de gasto honorífico y ocio ostensible mediante el cual se sostiene principalmente el buen nombre es.

el corsé y. dondequiera que el gasto que suponga derroche y la abstención ostensible de todo esfuerzo útil se lleven normalmente o por regla general. pues. Así. no puede lógicamente tomar tal forma o alcanzar una altura tal que implique incapacidad o notoria incomodidad por su parte. el sombrero absurdo. contribuye a la buena reputación o es honorífica. ésta. sino en nombre de alguna otra persona de la que depende económicamente y con la que se encuentra en una relación de dependencia económica.THORSTEIN VEBLEN Es aquí donde el traje de los hombres se encuentra en situación de inferioridad con respecto al atavío femenino. relación que. la exhibición no mostraría superioridad.hasta el extremo de mostrar una incomodidad patente o una incapacidad física voluntariamente producida. rasgos todos 192 . porque. en último término. Apliquemos esta generalización a los vestidos femeninos y expresémosla de modo concreto. tiene que reducirse. el no tomar en cuenta la comodidad de la usuaria. en último término. la demostración del derroche realizado y el ocio disfrutado por cualquier individuo por cuenta propia. sino inferioridad de fuerza. y ello con motivo. en términos generales. demuestra éxito y fuerza superiores. el tacón alto. la inferencia inmediata es la de que el individuo en cuestión no realiza ese gasto derrochador ni sufre esa incapacidad en beneficio de su reputación pecuniaria personal. la falda. El gasto ostensible y el ocio ostensible fortalecen la buena reputación en cuanto que constituyen pruebas de fortaleza pecuniaria. en tal caso. a su vez. contradiciendo así su finalidad propia. por ende. en teoría económica a una relación de servidumbre.

otra clase de personas cuya apariencia exterior las asimila a la clase de los criados y que presenta muchas de las características que constituyen la feminidad de los vestidos de la mujer. dependiente económicamente del hombre -de que. con la diferenciación de funciones económicas. en teoría. con arreglo al esquema ideal de la cultura pecuniaria.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA que constituyen características indudables del traje de todas las mujeres civilizadas. acaso en un sentido altamente idealizado. en teoría. se le ha delegado el cargo de mostrar la capacidad de pago de su señor. todas las características que. hay. sigue siendo propiedad del hombre-. constituyen una demostración de un status servil y una vida 193 . especialmente los criados de librea. Además de los criados a los que se reconoce corrientemente como tales. Hay una semejanza marcada en estos aspectos entre el traje femenino y el de los servidores domésticos. al menos. Y así debe ser ya que. son otras tantas pruebas de que en la concepción de la vida civilizada moderna la mujer es aún. Pero el atavío de la dama subraya aún más que los vestidos del criado la ociosidad y hasta la incapacidad física de la portadora. de modo acentuado. una servidora a la que. Se trata de la clase sacerdotal. según hemos visto. La razón vulgar con que se explica todo este ocio y lujo ostensible por parte de la mujer reside en el hecho de que sigue siendo servidora del hombre. Los vestidos sacerdotales muestran. la señora de la casa es el sirviente principal de la comunidad doméstica. En ambos casos hay una exhibición complicada de gasto innecesario. así como una notable falta de consideración por la comodidad física de quien usa los vestidos.

al menos en apariencia. por una parte. los sacerdotes y los criados. pero está ideada ex profeso para mostrar que el hecho de usarla contribuye poco o nada a la comodidad física del portador. y los vestidos de los hombres. en lo que se refiere a su apariencia y vestidura.THORSTEIN VEBLEN vicaria. también hombres libres. Aún más notable en este sentido que los vestidos cotidianos del sacerdote. Su librea es de carácter muy costoso. grotescas. pero de modo riguroso es difícil negar que está presente siempre de modo más o menos definido en los hábitos mentales populares. y no pocos. Se espera del sacerdote que se abstenga de todo esfuerzo útil y que. las vestiduras sacerdotales propiamente dichas son adornadas. inconvenientes y. incómodas hasta un grado máximo. En teoría económica. como debe ser para poner de manifiesto de modo decoroso la divinidad de su exaltado señor. El hecho de que vaya afeitado es un argumento más en el mismo sentido. en forma muy análoga a la de un criado conocedor de su oficio. el sacerdote es un servidor personal cuya misión se interpreta en el sentido de que sirve a la persona de la divinidad cuya librea lleva. presente un aspecto de impasibilidad melancólica. ya que es un artículo de consumo vicario. La línea de separación entre los vestidos de las mujeres. y el aumento de reputación que deriva de su consumo ha de imputarse al señor ausente y no al servidor. se debe a la semejanza de las dos clases por lo que hace a su función económica. Esta asimilación de la clase sacerdotal a la de los servidores corporales. que en su celo ferviente por una representación 194 . Hay. no se observa siempre en la práctica. por otra. cuando esté a la vista del público. sin duda.

Por encima de este bajo nivel de indigencia y 195 . Merece la pena examinar con mayor detalle ciertas aparentes discrepancias que ofrece esta teoría del vestido. Las mujeres de las clases más pobres. hasta el extremo de presentarse en un atuendo destinado en forma patente a molestar la constitución de los mortales. una comprobación de la regla de que la boga de cualquier elemento o característica determinados del vestido descansa en su utilidad en cuanto demostración de una situación pecuniaria. y oímos a veces la observación de que tal o cual caballero exquisitamente ataviado está tan bien vestido como un lacayo. ya que señalan una tendencia más o menos evidente en el desarrollo posterior y más maduro del vestido. especialmente en la población rural. en realidad.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA impecable trasponen la línea teórica existente entre el vestido del hombre y el de la mujer. La boga del corsé ofrece una aparente excepción a la regla que hemos citado y de la que constituye un ejemplo. pero todo el mundo reconoce sin dudar un momento que tal atuendo masculino se aparta de lo normal. un examen más a fondo de esa moda mostrará que esta aparente excepción es. salvo como lujo de días de fiesta. sino dentro de ciertos estratos sociales bastante bien definidos. En esas clases las mujeres tienen que trabajar duramente y no les sirve de gran cosa fingir el ocio crucificando su carne en la vida cotidiana. Sin embargo. Tenemos la costumbre de decir que tal vestido es «afeminado». El uso del corsé en los días de fiesta se debe a la imitación de los cánones de decoro de una clase superior. no lo emplean habitualmente. Es bien sabido que en las comunidades industriales más avanzados no se usa el corsé.

para formar un cuerpo social aislado que se bastase a sí mismo y la masa del cual pudiese servir de cimiento a unas reglas de conducta especiales para esa clase. puede 196 . el corsé ha caído en gran medida en desuso dentro de esa clase. Son las clases ricas de países que tienen una estructura industrial inferior más cerca del tipo arcaico casi industrial. Esta regla se mantuvo en vigor mientras no hubo una clase suficientemente rica como para estar por encima de la imputación de la necesidad del trabajo manual y suficientemente grande. y su exigencia obligada a todas las mujeres. que toda imputación de practicar un trabajo manual obligado sería una calumnia vana e inocua. casi indispensable para mantener una posición socialmente impecable. Las excepciones relativas a estas reglas de exención del uso del corsé son más aparentes que reales. Estas últimas personas no han tenido aún tiempo de desembarazarse de los cánones plebeyos de gusto y reputación que arrastran de su antiguo grado pecuniario inferior. hasta hace una o dos generaciones. incluso las más ricas y de mayor reputación pecuniaria. cuya sanción consistiera sólo en la opinión corriente de la clase.junto con las personas últimamente llegadas a las clases ricas en las comunidades industriales más avanzadas. a la vez. Por ejemplo.THORSTEIN VEBLEN trabajo manual el corsé era. Si empleamos la palabra como término técnico y sin ninguna resonancia peyorativa. Pero ahora que ha llegado a haber una clase ociosa suficientemente grande y poseedora de tal cantidad de riqueza. es frecuente esa supervivencia del corsé entre las clases sociales superiores de las ciudades norteamericanas que han ascendido a la opulencia reciente y rápidamente.

aunque hayan perdido servir a una finalidad útil en un momento determinado. éste continúa en uso siempre y cuando sirve a su finalidad de demostrar el ocio honorífico al sugerir la incapacidad física de la portadora. Durante los cien años pasados ha habido una tendencia claramente perceptible. En los últimos años se ha recrudecido ligeramente el uso del afeitado en la buena sociedad. en especial las que implican una incomodidad o apariencia de incomodidad para quien lo lleva. pero la continuación de los cuales en las clases superiores de hoy día habría de ser supererogatoria. el uso de pelucas empolvadas y de encaje de hilo de oro y la práctica de afeitarse continuamente la cara.LUGOS@HOTMAIL. Es decir. a dar de lado métodos de gasto y símbolos del ocio que tengan que ser molestos. con razón. pero se trata probablemente de una transitoria e inconsciente imitación de la moda impuesta a las ayudas de cámara y se puede esperar que siga el camino de la peluca empolvada de nuestros abuelos. Algo semejante puede decirse. respecto a diversos artículos de consumo ostensible y algo parecido puede afirmarse. sin duda. la misma regla se aplica a todas las mutilaciones y artificios inventados para disminuir la eficacia visible del individuo. 197 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. que en todos los países que han heredado el corsé.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA decirse que el corsé persiste en gran medida durante el período de esnobismo -el intervalo de incertidumbre y de transición de un nivel de cultura pecuniaria inferior a uno superior-. aunque en grado menor. Naturalmente. de diversas características del vestido. por ejemplo.COM) . en especial en el desarrollo de los trajes de los hombres.

ya que ponen de manifiesto un deseo indebido de impresionar la sensibilidad no educada de vulgo. Para el individuo de alto linaje sólo tiene importancia material la estima más honorífica que le da el sentido culto de los miembros de su propia clase. han sido reemplazados por otros métodos más delicados de expresar el mismo hecho.THORSTEIN VEBLEN Estos índices. El resultado de todo esto es un 198 . Los vestidos «chillones» resultan ofensivos para el buen gusto de la gente que lo tiene. El método de publicidad sufre un refinamiento. son no menos evidentes que aquellos. métodos que. para los ojos habituados de ese círculo menor y selecto cuya buena opinión se busca de modo principal. aun como meros espectadores cuyo aplauso o censura haya de buscarse. cuando se ha desarrollado una clase opulenta suficientemente grande y que tiene tiempo disponible para poder interpretar hábilmente signos de gasto más sutiles. y otros que se les parecen en punto a la audacia con la que señalan a todos los observadores la inutilidad habitual de las personas que los emplean. surge una tendencia a excluir de ese esquema a los elementos inferiores de la población. Cuando la clase ociosa opulenta ha llegado a ser tan grande y el contacto del individuo de la clase ociosa con los miembros de su propia clase tan amplio que se ha llegado a constituir un medio humano suficientemente grande para la finalidad honorífica. Los métodos anteriores y más toscos de publicidad pudieron mantenerse mientras el público cuya atención se trataba de atraer comprendía grandes sectores de la comunidad que no estaban adecuadamente educados para captar matices delicados en las variaciones de los medios de demostrar la riqueza y el ocio.

un recurso o artificios más sutiles y una espiritualización del esquema simbólico del vestido. Esa discriminación más fina de los medios de publicidad constituye un elemento muy importante de la cultura pecuniaria superior. 199 . la capacidad de pago se demuestra por medios que exigen en el observador una discriminación progresivamente más fina.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA refinamiento de métodos. Al mejorar la comunidad en riqueza y cultura. Y como esta clase ociosa superior marca la pauta en todas las cuestiones de decoro. el resultado para el resto de la sociedad es también una mejora gradual del esquema del vestido.

por tanto. es una lucha por la existencia y. La evolución de la estructura social ha sido un proceso de selección natural de instituciones. en términos generales.THORSTEIN VEBLEN VIII. por ende. El progreso que se ha hecho y se está haciendo en las instituciones humanas y en el carácter humano puede atribuirse. son a la vez métodos especiales de vida y de relaciones humanas y. a una ulterior selección de individuos 200 . a su vez factores eficaces de selección. a una selección natural de los hábitos mentales más convenientes y a un proceso de adaptación forzosa de los individuos a un medio que ha cambiado progresivamente con el desarrollo de la comunidad y con las cambiantes instituciones bajo las que han vívido los hombres. Las instituciones no son sólo resultado de un proceso de selección y adaptación que modela los tipos predominantes o más difundidos de actitud y aptitudes espirituales. al igual que la vida de las demás especies animales. De tal modo que las instituciones variables contribuyen. por su parte. un proceso de adaptación selectiva. La exención de tareas industriales y el conservadurismo. La vida del hombre en sociedad.

Las fuerzas que han guiado el desarrollo de la vida humana y de la estructura social son. favorece la supervivencia y el predominio de un tipo de carácter de preferencia a otro. en grado considerable. En conjunto. pero. incluyendo las instituciones en vigor en cualquier momento determinado. acaso en gran medida. de modo principal. sin duda. un proceso de adaptación selectiva de hábitos menta201 . La situación.y un sujeto humano con una constitución física e intelectual más o menos definida. no necesitamos ir tan lejos y es posible expresar esas fuerzas en términos de un medio -en parte humano y en parte no humano. esas instituciones a su propia imagen y semejanza. para los fines que aquí nos ocupan. a la vez. reductibles en último extremo a términos de tejido vivo y medio material. este sujeto humano es más o menos variable. sin duda. uno u otro de los diversos tipos persistentes y relativamente estables de cuerpo y de temperamento se eleva a una posición de dominio en determinado momento. y el tipo de hombre así seleccionado para continuar y elaborar ulteriormente las instituciones trasmitidas por el pasado modelará. por obra de una regla de conservación selectiva de variaciones favorables. una conservación selectiva de tipos étnicos. Pero aparte de la selección de tipos de carácter y hábitos mentales relativamente estables se produce. En la historia de cualquier comunidad cuya población se componga de una mezcla de elementos étnicos diversos.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA dotados del temperamento más adecuado y a una ulterior adaptación de los temperamentos y hábitos individuales al medio. cambiante por la formación de instituciones nuevas. sin duda. La selección de variaciones favorables es.

como si es de modo fundamental una adaptación de los hábitos mentales de los hombres a las circunstancias cambiantes. para nuestro actual propósito. Por lo que se refiere a sus características genéricas. dentro del cuadro general de aptitudes que caracterizan al tipo o los tipos étnicos dominantes. puede caracterizarse. hábitos mentales predominantes con respecto a relaciones y funciones particulares del individuo y de la comunidad. Sin embargo. las instituciones cambian y se desarrollan.tiene menos importancia que el hecho de que.THORSTEIN VEBLEN les. y el esquema general de la vida. dentro del cuadro general del tipo. una variación debida a la adaptación en detalle y a la selección hecha entre concepciones habituales específicas acerca de cualquier relación social o grupo de relaciones dados. por uno u otro método. esa actitud espiritual o 202 . ya que por naturaleza son un método habitual de responder a los estímulos ofrecidos por esas circunstancias cambiantes. Las instituciones tienen que cambiar al variar las circunstancias. El desarrollo de esas instituciones es el desarrollo de la sociedad. el problema de la naturaleza del proceso de adaptación -tanto si se trata sobre todo de una selección hecha entre tipos estables de temperamento y carácter. Puede haber variación en el carácter fundamental de un pueblo como consecuencia de la selección hecha entre tipos relativamente estables. desde el punto de vista psicológico. pero hay también. Las instituciones son en sustancia. como una actitud de espíritu o teoría de la vida predominante. que está compuesto por el conjunto de instituciones en vigor en un momento o en un punto determinados del desarrollo de cualquier sociedad. en términos generales.

los actuales hábitos 203 .bajo la guía de los cuales viven los hombres. pues. Las instituciones son producto de los procesos pasados. a su vez. a términos de un tipo predominante de carácter. y cada situación sucesiva de la comunidad tiende. pero en cualquier caso han sido elaboradas y trasmitidas por el pasado. Las instituciones -es decir. trasmitidas desde un pasado remoto. aunque pueda ser una perogrullada monótona. a quedar en desuso tan pronto como se ha producido. Por su propia naturaleza este proceso de adaptación selectiva no puede alcanzar nunca a la situación progresivamente cambiante en que se encuentra la comunidad en cualquier momento dado.no se adaptan enteramente a la situación de hoy.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA teoría de la vida es reductible. ya que el medio. Hay que notar también. ese paso constituye por sí mismo un cambio de situación que exige una nueva adaptación. se convierte en punto de partida de un nuevo paso en el ajuste. Cuando se ha dado un paso en el desarrollo. A la vez. más o menos remoto. en último análisis. que las instituciones de hoy -el esquema general de vida aceptado en el presente. la situación. se reciben. cambian de día en día. las exigencias de la vida que imponen la adaptación y realizan la selección. por tanto. y así sucesivamente. que actúa sobre la concepción habitual que los hombres tienen de las cosas y altera o refuerza con ello un punto de vista o una actitud mental trasmitida por el pasado. no están de pleno acuerdo con las exigencias del presente. La situación de hoy modela las instituciones de mañana mediante un proceso coactivo de selección. están adaptadas a las circunstancias pasadas y. los hábitos mentales.

Para nuestro propósito inmediato.THORSTEIN VEBLEN mentales de los hombres tienden a persistir indefinidamente. el conservadorismo. mediante un cambio en los hábitos mentales de los individuos que constituyen la comunidad. son. etc. bajo la presión de las circunstancias. Este es el factor de la inercia social. necesariamente. El avance. la inercia psicológica. a menos que las circunstancias impongan un cambio. Pero el grado de aproximación 204 . una cuestión de gran importancia. actitudes y aptitudes mentales. La estructura social sólo cambia. que no toleran por más tiempo hábitos mentales formados en el pasado. Esas instituciones así trasmitidas. puntos de vista. La evolución de la sociedad es sustancialmente un proceso de adaptación mental de los individuos. ya que «las relaciones externas» están sujetas a un cambio constante. mediante un cambio en los hábitos mentales de las diversas clases de la comunidad. en último análisis. como consecuencia del cambio progresivo que se produce en «las relaciones internas». bajo un conjunto de circunstancias diferentes y que concuerdan con éstas. en sí mismas. pues. esos hábitos mentales. el problema de si este proceso de adaptación es un proceso de selección y supervivencia de tipos étnicos persistentes o un proceso de adaptación individual y una herencia de caracteres adquiridos no es. un factor conservador. se desarrolla y se adapta a una situación modificada. sobre todo considerado desde el punto de vista de la teoría económica. o. consiste en un acercamiento progresivo a un ajuste aproximadamente exacto «de las relaciones internas a las externas». pero ese ajuste no llega nunca a establecerse de modo definitivo. social..

TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA puede ser mayor o menor. Así. de naturaleza económica. La clase ociosa opulenta se halla en tal situación protegida con respecto a las fuerzas económicas que favorecen el cambio y el reajuste. es una respuesta a un estímulo. tenderá a retrasar el proceso de transformación social. y sólo bajo la coacción ejercida por una situación que ha hecho insostenibles las opiniones establecidas. pues. Se puede considerar a toda comunidad como un mecanismo industrial o económico. especialmente en la comunidad industrial moderna. la capacidad de crecimiento de la estructura social. Si un sector o clase de la sociedad se encuentra protegido contra la acción del medio en cualquier aspecto esencial. en la misma medida en que ello ocurra. en último análisis. según sea la facilidad con la que se hace un ajuste. es decir. son. un reajuste de los hábitos mentales de los hombres para conformarse a las exigencias de una situación modificada sólo se produce de modo tardío y a regañadientes. las fuerzas que favorecen un reajuste de instituciones. esa porción de la comunidad o esa clase adaptará sus concepciones y su esquema general de la vida a la nueva situación general más tarde que el resto del grupo. El reajuste de las instituciones y las opiniones habituales a un medio modificado se hace como respuesta a una presión exterior. En cualquier caso. depende en gran medida del grado de libertad con el que la situación actúa en cualquier momento dado sobre cada uno de los miembros de la comunidad: el grado de exposición de cada uno de los miembros a las fuerzas coactivas del medio. y. casi por entero. Y puede decirse que. la libertad y la facilidad de reajuste. la estructura del cual está 205 .

En las nuevas condiciones de población. a medida que aumenta la población. la facilidad de la vida con arreglo al esquema tradicional acaso no sea inferior a lo que era en las condiciones antiguas. habilidad y conocimiento. y conforme aumentan el conocimiento y la habilidad de los hombres en la dirección de las fuerzas naturales. Pero. una vez alteradas las condiciones. La comunidad utilizará las fuerzas del medio para los fines de su vida con arreglo a métodos aprendidos del pasado y encarnados en esas instituciones. no produciría.THORSTEIN VEBLEN compuesta por lo que se denomina sus instituciones económicas. de no modificarse ese mismo esquema general. y las condiciones de vida resultantes no se distribuyen ni reparten entre los diversos miembros del mismo modo ni con el mismo efecto que antes. pero todas las probabilidades son de que sea inferior a lo que pu206 . la vida de la comunidad se expresa con alguna faciliad en esas direcciones habituales.en lo referente a eficiencia o facilidad del proceso vital del grupo. Si el esquema general de vida con arreglo al cual se desarrollaba el proceso vital del grupo bajo las condiciones antiguas daba el resultado más alto que se podía alcanzar -dentro de las circunstancias. el resultado más alto que se pueda conseguir. Esas instituciones son métodos habituales de continuar el proceso vital de la comunidad en contacto con el medio material en el que aquélla vive. Cuando se han elaborado de este modo determinados métodos de desplegar la actividad humana en ese medio determinado. los métodos habituales de relación entre los miembros del grupo y el método habitual de continuar el proceso vital del grupo como un todo dejan de dar el mismo resultado de antaño.

y al hacerlo así no podrán seguir viviendo con arreglo a las nociones por ellos recibidas acerca de cuáles sean los hábitos de vida adecuados y bellos. una disminución de la facilidad o la plenitud de la vida de algunos miembros del grupo. Las nuevas condiciones pueden aumentar la facilidad de la vida del grupo en su conjunto. pero la redistribución producirá. caso de haberse alterado el esquema general para adaptarlo a las nuevas condiciones.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. justo.COM) . algunos de los miembros de la comunidad cambien sus hábitos de vida para poder adaptarse con facilidad y eficacia a los nuevos métodos industriales. En la redistribución de las condiciones de la vida que resulta del nuevo método de enfrentarse con el medio. Un avance en los métodos técnicos. El esquema general de la vida aceptado por el grupo es el consenso de las opiniones. por lo menos aparente. de los demás.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA diera ser. Cualquier persona a quien se le exija que cambie sus hábitos de vida y sus relaciones habituales con sus semejantes sentirá la discrepancia entre el método de vida que le imponen las exigencias recién surgidas y el tradicional esquema general de vida a que está acostumbrado. por lo común. Son los individuos colocados en esta situación quienes tienen el incentivo más 207 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. un aumento en la cifra de población o en la organización industrial requerirá que. por lo menos. el resultado no es un cambio igual en la facilidad de la vida del grupo.LUGOS@HOTMAIL. El grupo se compone de individuos y la vida del grupo es la vida de los individuos vivida en separación. sostenidas por el cuerpo general de esos individuos respecto a qué sea lo bueno. conveniente y bello en la vida humana.

La presión ejercida por el medio sobre el grupo. o más específicamente. que esas fuerzas adoptan la forma de presión pecuniaria. sino en época tardía. la presión de las exigencias pecuniarias. actúa sobre sus miembros en forma de exigencias pecuniarias. la vuelta a un punto al que la especie ha estado habituada 208 . en dirección contraria a la situación arcaica: la situación que puede ser considerada como punto de partida de cualquier paso que se dé en la evolución social de la comunidad. Esto es cierto de modo especial de cualquier cambio en dirección de lo que se denomina progreso. en el mejor de los casos. es decir. y por la necesidad de conseguir los medios de vida indispensables. que opera en favor de un reajuste del esquema general de la vida de éste. los hombres se encuentran en tal situación. en gran parte. El retroceso. Un cambio cualquiera en las opiniones de los hombres respecto a lo que es bueno y justo en la vida humana no se abre camino.podemos ver que las fuerzas que favorecen el reajuste de instituciones en cualquier comunidad industrial moderna son principalmente fuerzas económicas. Un reajuste como el que aquí estamos considerando es.THORSTEIN VEBLEN vívido para reconstruir el esquema general de la vida que ha recibido y quienes se convencen con más facilidad de lo imprescindible que es aceptar nuevos patrones. y debido a este hecho -debido a que las fuerzas externas se convierten en gran parte en exigencias pecuniarias o económicas. un cambio en las opiniones de los hombres acerca de qué sea bueno y justo y el medio de que se produzca un cambio en los conceptos que tienen los hombres de lo bueno y de lo justo es. en sustancia.

En ese estadio casi pacífico la característica dominante en el esquema general de la vida es la ley del status. en consecuencia. una persistencia tal. Los estadios depredador y casi pacífico de la evolución económica parecen haber sido de larga duración en la historia de todos y cada uno de los principales elementos étnicos que constituyen las poblaciones de la cultura occidental.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA en el pasado durante mucho tiempo. En la historia de la civilización occidental. es más fácil. Ello es cierto. sobre todo. No hay necesidad de señalar hasta qué punto se inclinan los hombres de hoy a volver a la actitud espiritual de señorío y subordinación que caracteriza a aquella etapa. que hace inevitable una rápida reversión a las características generales de la constitución psicológica correspondiente. cuando el desarrollo a partir de ese punto no se ha debido de modo principal a una sustitución de un tipo étnico cuyo temperamento es ajeno al punto de partida. la etapa cultural inmediatamente anterior a la actual es la que hemos denominado estadio casi pacífico. Acaso pudiera decirse más bien que se encuentra en un desuso inseguro por las exigencias económicas de hoy y no que haya sido definitivamente suplantada por un hábito mental que esté de pleno acuerdo con esas exigencias posteriores. El temperamento y las propensiones propios de esos estadios culturales han alcanzado. Es un hecho notorio que cuando los individuos e incluso grupos considerables de hombres se segregan de una cultura industrial elevada y quedan expuestos a un medio 209 . en el caso de que una clase o comunidad esté alejada de la acción de las fuerzas que favorecen el mantenimiento de los hábitos mentales últimamente desarrollados.

teóricamente. a una situación económica de carácter más primitivo. Las exigencias de la lucha por los medios de vida son menos fuertes para esta clase que para cualquier otra. y la presencia del cual es a menudo el signo más destacado de reversión que se observa en las comunidades modernas. pues la presentan en una escala desusadamente grande. y parece probable que el tipo de europeo dólico-rubio posea una mayor facilidad de reversión a la barbarie que los otros elementos étnicos con los que está asociado en la cultura occidental. aunque no fue una reversión de gran alcance. que aquélla fuese una de las clases sociales que menos respondiesen a las demandas de un desarrollo ulterior de las instituciones y reajuste a una situación industrial modificada. No se les exige 210 . presentadas por la situación. dan enseguida muestras de reversión a las características espirituales que distinguen el tipo depredador.THORSTEIN VEBLEN cultural inferior. podría citarse como ejemplo de tal reversión el caso de las colonias norteamericanas. en gran medida. A no ser por miedo a ofender ese patrioterismo que constituye un rasgo tan característico de la cultura depredadora. Las exigencias de la situación económica general de la comunidad no actúan de modo directo ni sin dificultades sobre los miembros de esa clase. La clase ociosa es la clase conservadora. protegida contra la presión de aquellas exigencias económicas que prevalecen en toda comunidad industrial moderna y altamente organizada. En la historia reciente de la migración y la colonización abundan ejemplos en pequeña escala de tal reversión. y como consecuencia de esta posición privilegiada deberíamos esperar. La clase ociosa está.

esas exigencias no producen con facilidad en los miembros de la clase ociosa aquel grado de inconformidad con el orden existente que puede llevar a cualquier grupo de hombres a abandonar las concepciones y métodos de vida que han llegado a ser habituales para ellos. nueva. Cuando se da una explicación de ese conservadorismo de clase es. La oposición de la clase ociosa a los cambios en el esquema cultural es instintiva y no se basta primordialmente en un cálculo interesado de las ventajas materiales. de naturaleza indigna. conservadora ha tenido aceptación general. La convicción predominante de que la clase rica es. la explicación peyorativa de que ocurre así porque los ricos tienen un interés creado. es una revulsión instintiva ante cualquier apartamiento del modo aceptado de hacer o considerarlas cosas. por naturaleza. Por ende. en el mantenimiento de las condiciones actuales. ya que no constituyen parte orgánica de la comunidad industrial en el pleno sentido de la palabra. sin necesidad de mucha ayuda por parte de ninguna concepción teórica acerca del lugar y relación de esa clase en el desarrollo cultural. revulsión común a todos los hombres y que sólo puede ser superada por la 211 . La función de la clase ociosa en la evolución social consiste en retrasar el movimiento y en conservar lo anticuado. en modo alguno.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA que cambien sus hábitos de vida y sus concepciones teóricas del mundo externo para adaptarse a las demandas de una nueva técnica industrial so pena de perder sus propiedades. Esta proposición no es. por lo general. ha sido durante mucho tiempo uno de los lugares comunes de la opinión de la gente. La explicación dada aquí no imputa ningún motivo indigno.

Ha llegado a ser prescriptivo en tal forma que en nuestras nociones de respetabilidad va comprendida. aun en los casos en que se reconocen las razones sustanciales que abonan la posición de que es portavoz el innovador como puede ocurrir con facilidad cuando los males que trata 212 .de la comunidad. la innovación como lo es de la clase inferior. Como el conservadorismo es una característica de la parte más rica -y.THORSTEIN VEBLEN fuerza de las circunstancias. De tal modo que. por el contrario. El conservadorismo es decoroso porque es una característica de la clase superior y. Este conservadorismo de la clase adinerada es una característica tan patente que ha llegado incluso a ser considerado como signo de respetabilidad. Los miembros de la clase adinerada no ceden a la demanda de innovación con la misma facilidad que otros hombres. El primer y más instintivo elemento en esa revulsión y reprobación instintivas con las que reaccionamos ante toda innovación social es ese sentimiento del carácter esencialmente vulgar de ésta. porque no se ven obligados a hacerlo así. mentales es penoso. es vulgar. La diferencia a este respecto entre la parte acaudalada de la humanidad y el resto de la misma no estriba tanto en el motivo que impulsa al conservadorismo. y se impone de modo imperativo a todos los que quieren llevar una vida impecable desde el punto de vista de la reputación social. de mejor reputación. Todo cambio en los hábitos de vida y. ha adquirido cierto valor honorífico o decorativo. por ende. como algo que se da por hecho. como en el grado de exposición a las fuerzas económicas que provocan el cambio. la adhesión a las opiniones conservadoras.

para el resto de la sociedad. por lo menos. desagradable estar asociado y cuyo contacto social debe evitarse. el carácter de canon prescriptivo de conducta añade peso y alcance a la influencia conservadora de esa clase. La innovación está mal vista. por virtud de su posición elevada en cuanto encarnación de las buenas formas. 213 . en gran medida. la influencia de la clase ociosa opera también en la misma dirección en otra forma. El hecho de que los usos. la clase adinerada viene a ejercer en el desarrollo social una influencia retardataria mucho mayor de la que correspondería a su simple fuerza numérica. pero podemos muy bien tratar de él aquí. En lo referente a los impedimentos opuestos a la adopción de un sistema convencional de la vida más acorde con las exigencias de la época. en el espacio o en el contacto personal-. no puede menos de apreciarse el hecho de que el innovador es una persona con la que resulta.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA de remediar estén suficientemente alejados en el tiempo. ya que. Su ejemplo prescriptivo opera en el sentido de robustecer. Con un criterio lógico estricto. actos y opiniones de la clase ociosa acomodada adquieran. la resistencia de todas las demás clases contra cualquier innovación y de fijar los efectos de los hombres en las buenas instituciones que les han sido trasmitidas por una generación anterior. Así ocurre que. Obliga a todas las personas que cuidan de su reputación a seguir su ejemplo. este segundo método de guía de la clase superior no debería colocarse en la misma categoría que el conservadorismo instintivo y la aversión también instintiva a los nuevos modos de pensamiento de que acabamos de hablar.

se percibe inmediatamente que tiene que producirse una perturbación seria en todo el esquema. o suponer lo que sería la supresión del culto de los antepasados en China. El código de convencionalismos y usos decorosos en boga en un pueblo y una época determinados tiene. del sistema de castas en la India. Cuando el cambio que se hace no afecta inmediatamente sino a un punto poco importante del esquema general. de tal modo que cualquier cambio apreciable en un punto del esquema general implica cierto cambio o reajuste en otros puntos del mismo y aun una reorganización en toda la línea de aquél. el carácter de un todo orgánico. en mayor o menor grado. la perturbación consiguiente de la estructura convencional puede ser imperceptible. puede asegurarse que se ha de seguir alguna perturbación de mayor o menor alcance en el esquema general. se percibe que un reajuste de la estructura a la nueva forma tomada por uno de sus principales elementos tiene que ser doloroso y molesto. Para darse cuenta de la dificultad que habría de implicar tal cambio radical en cualquiera de las características del esquema convencional de la vida. pero aun en ese caso. tiene en común con el hábito conservador el hecho de que actúa para retrasar la innovación v el desarrollo de la estructura social.THORSTEIN VEBLEN por lo menos. cuando un intento de reforma implica la supresión o la remodelación total de una institución de primera importancia en el esquema convencional. en cualquier país perteneciente a la civilización occidental. de la esclavitud en África o 214 . la propiedad privada o la fe teísta. Por otra parte. sí no dudoso. basta con sugerir la supresión de la familia monogámica o el sistema agnaticio de parentesco.

la adopción del sufragio femenino. «reducir la sociedad al caos». expresarse vigorosamente en contra de los efectos perniciosos y de gran alcance que habría de experimentar aquélla. el aumento de la facilidad del divorcio. No se necesita hacer ninguna argumentación para demostrar que la perturbación producida en cualquiera de esos casos en el sistema general de convencionalismos habría de ser muy fuerte. etc. «subvertir los fundamentos de la moral». Tales expresiones tienen. como consecuencia de cambios relativamente poco importantes. la prohibición de la fabricación y venta de bebidas alcohólicas. No es raro oír a las personas que dispensan a la comunidad consejos y amonestaciones saludables. carácter hiperbólico. sin duda. «hacer intolerable la vida». también.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA el establecimiento de la igualdad de los sexos en los países mahometanos. en otros puntos del esquema general distintos del inmediatamente afectado por el cambio. Se nos dice que cualquiera de estas innovaciones habría de «quebrantar la estructura social de arriba hacia abajo». demuestran la existencia de un vívido sentido de la gravedad de las consecuencias que tratan de des215 . pero a la vez como toda exageración. alteraciones de gran alcance en los hábitos mentales de los hombres. la abolición o la restricción de la herencia. «perturbar el orden natural». Tales innovaciones implicarían. La aversión a tal innovación equivale a repudiar un esquema de vida esencialmente extraño al propio. etc. La revulsión que experimentan personas pacíficas ante toda propuesta de modificaciones de los métodos de vida aceptados es un hecho familiar en la experiencia cotidiana. tales como la separación de la Iglesia y el Estado.

y darles el debido cumplimiento. aversión a la molestia que implica el reajuste exigido por cualquier cambio y esta solidaridad del sistema de instituciones de cualquier cultura o pueblo determinados robustece la resistencia instintiva que encuentra todo cambio en los hábitos mentales de los hombres. por ende. Se considera que el efecto producido por estas innovaciones y otras semejantes al perturbar el esquema general de vida aceptado sería mucho más grave que la simple alteración de cualquiera de los artificios ideados en ventaja del hombre en sociedad. el proceso de reajuste de la teoría de la vida aceptada implica cierto grado de esfuerzo mental. en menor escala. además. Ese proceso exige cierto gasto de energía y. superior al empleado en la lucha cotidiana por la existencia. exige también para su realización algún exceso de energía. en gran parte. son de menor importancia. En consecuencia. aun en cuestiones que. de los cambios que tienen una importancia inmediata más reducida. el progreso se ve estor216 . en sí mismas consideradas. No es sólo que todo cambio en los hábitos mentales establecidos sea desagradable. Es que.THORSTEIN VEBLEN cribir. Consecuencia de esa repugnancia cada vez mayor. es el hecho de que el reajuste provocado por toda innovación exige un gasto de energía nerviosa mayor del que sería necesario hacer en otro caso. un esfuerzo más o menos prolongado y laborioso para descubrir las obligaciones que a cada uno incumben en las nuevas circunstancias. La aversión al cambio es. Lo que es cierto en un grado tan patente de las innovaciones de primera importancia lo es también. debida a la solidaridad de las instituciones humanas.

TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA bado por la mala alimentación y el exceso de trabajo físico.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. dondequiera que se presente un grado considerable de privaciones en la masa del pueblo. Se sigue de este aserto que la institución de una clase ociosa opera en el sentido de hacer conservadoras a las clases inferiores al privarlas. ello constituye un obstáculo importante a toda innovación. de la energía de que pueden disponer. del mismo modo que las que llevan una vida muy próspera son conservadoras porque tienen pocas oportunidades de descontento con la situación hoy existente.LUGOS@HOTMAIL. Las personas desesperadamente pobres. en grado no menor que por una vida tan lujosa que excluya la posibilidad de descontento. La acumulación de riqueza en el extremo superior de la escala pecuniaria implica privaciones en el extremo inferior. al eliminar todo motivo susceptible de provocarlo. y todas aquellas personas cuyas energías están absorbidas por entero por la lucha cotidiana por la existencia. que tiende al mismo resultado. El mantenimiento del consumo ostensible 217 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. Es un lugar común decir que. reduciendo así su consumo y. Como ya hemos visto. son conservadoras porque no pueden permitirse el esfuerzo de pensar en pasado mañana. el ejemplo imperativo establecido por la clase superior al fijar los cánones que regulan la reputación. fomenta la práctica del consumo ostensible. Este efecto inhibitorio directo de la desigual distribución de la riqueza está secundado por otro.COM) . indirecto. por ende. hasta donde es posible. de los medios de subsistencia. hasta el punto de hacerlas incapaces del esfuerzo exigido para el aprendizaje y adopción de nuevos hábitos mentales.

THORSTEIN VEBLEN como uno de los elementos principales del patrón que mide el decoro en todas las clases. es probable que el excedente de energía de que se pueda disponer se emplee también en la adquisición de bienes destinados al consumo ostensible o a la acumulación también ostensible. 2) por su ejemplo prescriptivo de gasto ostensible y conservadorismo. se desvía con frecuencia hacia finalidades inspiradas por el decoro ostensible. y 2) a absorber todo excedente de que se pueda disponer una vez que se haya provisto a las meras necesidades físicas de la vida. no es. para fines que no sean el consumo ostensible. desde luego. aun en aquellas clases cuya posición pecuniaria es suficientemente fuerte para permitir un consumo de bienes muy por encima del mínimo necesario para la subsistencia. El resultado es que las exigencias de la reputación pecuniaria tienden: 1) a no dejar disponible. El resultado de todo ello es robustecer la actitud conservadora general de la comunidad. sino apenas el mínimo necesario para la subsistencia. y 3) indirectamente. el excedente disponible. por la inercia propia de esa clase. Además. La institución de una clase ociosa pone obstáculos al desarrollo cultural: 1) de modo inmediato. Las exigencias del decoro en esta materia son considerables e imperativas en grado sumo. una vez satisfechas las necesidades físicas más imperativas. sin duda. en vez de contribuir a aumentar la comodidad física y la plenitud de la vida de los individuos. por medio del sistema de desigual 218 . atribuible por entero al ejemplo de la clase ociosa adinerada. por el ejemplo de la clase ociosa. de tal modo que. pero la práctica y la importancia que se le da se robustecen.

Ese motivo interesado viene a servir de complemento a la vigorosa tendencia instintiva de la clase y a hacerla.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA distribución de la riqueza y los medios de subsistencia en que se basa esa institución. la innovación y la experimentación sociales llevarían apresuradamente a la comunidad a una situación insostenible e intolerable. La inhibición que provoca puede ser saludable o nociva. sino de casuística. así. Que en cualquier caso determinado sea una u otra cosa no es problema de teoría general. puede ser cierta la opinión. aún más conservadora de lo que sería en otro caso. En consecuencia. todo esto no quiere decir nada que suponga elogio o censura del papel de la clase ociosa como exponente y vehículo del conservadorismo y el retroceso en la estructura social. Pero todo esto se sale del objeto de nuestro estudio. habría de ser la de dejar las cosas como están. considerándola únicamente en cuanto influida por su interés de clase. de que sin esa resistencia importante y coherente ofrecida por las clases conservadoras acomodadas. esa clase se encuentra en una posición privilegiada y es de presumir que cualquier desviación del orden existente actúe en detrimento de la clase y no en su ventaja. 219 . expresada con tanta frecuencia por los portavoces del elemento conservador. Naturalmente. Desde un punto de vista táctico. En las circunstancias que predominan en cualquier momento determinado. la actitud de la clase. Hay que añadir a esto que la clase ociosa tiene también un interés material en dejar las cosas como están. el único resultado posible de la cual sería el descontento y una reacción desastrosa.

sino que son. 220 . naturalmente. «Bueno» y «malo» se emplean aquí. incluso. trasmitido por el pasado inmediato.THORSTEIN VEBLEN Aparte de toda censura y de toda cuestión acerca del carácter indispensable de tal freno a la innovación exagerada. Se utilizan sólo desde el punto de vista de la evolución (moralmente incoloro) y con la intención de designar la compatibilidad o incompatibilidad con el proceso evolutivo real. aplicada a las instituciones humanas. sin ninguna resonancia acerca de lo que deba o no deba ser. nos da el axioma «todo lo que existe está mal». en tanto que la ley de selección natural. La institución de una clase ociosa -favorece por la fuerza del interés de clase y el instinto de clase. y por precepto y ejemplo prescriptivo. y son. la clase ociosa. una reversión a un esquema general de la vida algo más arcaico. por la naturaleza misma de las cosas. por ende. Son resultado de un ajuste más o menos inadecuado de los métodos de vida a una situación que prevaleció en algún momento del desarrollo anterior. No es que las instituciones de hoy sean enteramente malas para las finalidades de la vida de hoy.la perpetuación del desajuste de instituciones que hoy existe e. esquema que estaría aún más lejos de ser adecuado a las exigencias de la vida en la situación existente que el esquema acreditado y anticuado. La actitud característica de la clase puede resumirse en la máxima «todo lo que existe está bien». actúa siempre en el sentido de retardar ese ajuste al medio al que se denomina avance o desarrollo social. malas por algo más que por el mero hecho del intervalo que separa la. malas en cierta medida. situación actual de la pasada. siempre y por la naturaleza misma de las cosas.

pero poco puede decirse aquí acerca de su relación con el desarrollo institucional. tomando esta palabra en sentido mecánico.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA Pero. son instituciones pecuniarias o industriales. Cuando se les dedica alguna atención. si volvemos a los términos ya empleados en relación con otros problemas en capítulos anteriores. son instituciones adquisitivas o productivas. según que sirvan a uno u otro de los dos propósitos divergentes que guían la vida económica. así como a su retardo. p. excepto en la medida que toca a las instituciones que son. en consecuencia. Hay que decir algo sobre el papel de la clase ociosa en lo que se refiere a la dirección de este desarrollo. sigue siendo cierto que las instituciones cambian y se desarrollan. en una tercera terminología. pese a todo lo dicho acerca de la conservación de los procedimientos antiguos. de modo primario e inmediato. La primera categoría se refiere a los «negocios». son instituciones que sirven al interés económico valorativo (invidious) o al no valorativo4. en gran parte porque no se refieren de modo inmediato a la clase gobernante y. Las instituciones de esta última clase no suelen ser reconocidas como tales. Esas instituciones -la estructura económica. la segunda a la industria.pueden ser divididas en dos clases o categorías. se las suele enfocar desde el punto de vista pecuniario o de los negocios.] 221 . Hay un desarrollo acumulativo de costumbres y hábitos mentales y una adaptación selectiva de convenciones y métodos de vida. Empleando la terminología clásica. [T. 16. pues éste es el 4 Véase la nota. de carácter económico. rara vez son objeto de legislación o de convención deliberada.

de la antigua cultura depredadora. ni siquiera desde el punto de vista de su 222 . no de utilidad. que difería en algo de la presente. ya que se han desarrollado en una situación pasada. Son convenciones relativas a la propiedad. de explotación. La relación de la clase ociosa (es decir. Indirectamente. de modo primordial. no productiva. no son tan adecuadas como podrían ser. de la clase no industrial acaudalada) con el proceso económico es una relación pecuniaria: una relación adquisitiva. depreciar la función económica de la clase acaudalada o de los capitanes de industria. Nuestra finalidad se reduce a señalar cuál es la naturaleza de la relación de esas clases con el proceso industrial y las instituciones económicas.THORSTEIN VEBLEN aspecto o fase de la vida económica que ocupa de modo principal las deliberaciones de los hombres de nuestro tiempo. sin duda. su papel económico puede. derivadas. sobre todo los pertenecientes a las clases superiores. y no se intenta aquí. a la vez es sobre ellas sobre quienes recae. Pero esas instituciones pecuniarias no son enteramente adecuadas a la situación actual. Su función tiene carácter parasitario y su interés las impulsa a dedicar cualquier sustancia de que puedan disponer a su propio uso y conservar todo lo que se encuentre en sus manos. Por tanto. ser de la mayor importancia para el proceso de la vida económica. de ningún modo. Las convenciones del mundo de los negocios se han desarrollado bajo la guía selectiva de este principio depredador o parasitario. por procedimientos más o menos remotos. Esas clases tienen en las cosas económicas poco masque el interés derivado puramente de los negocios. la tarea de deliberar acerca de los asuntos de la comunidad.

Pero de modo indirecto esas convenciones de la vida de los negocios tienen la máxima importancia para el proceso industrial y para la vida de la comunidad. los bancos y la moneda. encaminadas a proteger la seguridad de la propiedad y el cumplimiento de los contratos. no sólo 223 . que responde a los fines pecuniarios que modelan la vida económica de la clase ociosa. De ese tipo son los cambios que afectan a la quiebra y la administración judicial. la facilidad de las transacciones pecuniarias y los intereses creados. y las clases pecuniarias tienen algún interés en adoptar las instituciones pecuniarias. por ende.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA eficacia en materia pecuniaria. La nueva vida industrial exige métodos adquisitivos distintos. El hecho de que la comunidad provea institucionalmente a esas necesidades sólo tiene importancia inmediata para las clases acomodadas y en la proporción en que lo son. Y al guiar a este respecto el desarrollo institucional. la responsabilidad limitada. en la medida en que ello sea compatible con la continuación del proceso industrial del que surge esta ganancia. De ahí que en la dirección que imprime la clase ociosa al desarrollo institucional haya una tendencia más o menos firme. es decir. a una finalidad de la más alta importancia para la comunidad. de tal modo que éstas sean todo lo eficaces que se pueda para el logro de ganancias privadas. los strusts y los pools. las clases pecuniarias sirven. en la medida en que están incluidas dentro de la clase ociosa. las coaliciones de trabajadores o patronos. El efecto del interés pecuniario y los hábitos mentales pecuniarios sobre el desarrollo de las instituciones puede observarse en leyes y convenciones.

224 . sino también en la modelación del proceso industrial propiamente dicho. y que exigiría en otro caso el ejercicio de una astuta discriminación en los asuntos de la vida cotidiana. Las mejoras hechas en favor de los propietarios de dinero en las instituciones modernas tienden. así. en otro campo. indirectamente. Este resultado. opera en el sentido de hacer superflua a la clase ociosa. No es sólo que la mayor facilidad en la dirección de los negocios permita que la vida industrial y extra industrial siga sus procesos con menos perturbaciones.THORSTEIN VEBLEN en la conservación del esquema social aceptado. una gran importancia industrial. En la medida en que las transacciones pecuniarias se reducen a rutina. se puede prescindir del capitán de industria. pertenece todavía a un futuro indefinido. innecesario es decirlo. sino también que la eliminación de perturbaciones y complicaciones que de ella resulta. la dirección dada al desarrollo de las instituciones económicas por la influencia de la clase ociosa tiene. pero sus efectos más remotos sobrepasan con mucho ese objeto inmediato. Por tanto. El fin inmediato de esa estructura institucional pecuniaria y de su mejora es la mayor facilidad de la explotación pacífica y ordenada. a sustituir a la «desalmada» sociedad anónima por el capitán de industria y favorecen. la posibilidad de prescindir de la gran función de propiedad que corresponde a la clase ociosa.

La institución de una clase ociosa produce efectos no sólo sobre la estructura social. de los hábitos de todos los individuos y. La conservación de rasgos arcaicos. en mayor o menor proporción. en parte. sino también sobre el carácter de cada uno de los miembros de la sociedad. reaccionará sobre el carácter de los miembros de la sociedad que lo han aceptado como norma.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA IX. educativa. en parte. Modelará en cierta medida sus hábitos mentales y ejercerá una vigilancia selectiva sobre el desarrollo de las aptitudes e inclinaciones de los hombres. los principios de la emulación pecuniaria y la exención industrial se han erigido en cánones de vida y se han convertido en factores coacti- 225 . Ese efecto se produce. En cuanto una determinada proclividad o punto de vista haya conseguido ser aceptado como patrón o norma de vida autoritario. una eliminación así como una represión. El material humano que no se presta a los métodos de vida impuestos por el esquema general aceptado sufre. por una eliminación selectiva de los individuos y linajes no aptos. De este modo. por una adaptación coactiva.

No sólo han cambiado los hábitos de los hombres con las cambiantes 226 . En lo fundamental. Esos dos grandes principios del gasto ostensible y la exención de tareas industriales afectan al desarrollo cultural. Sus efectos sobre la disposición de ánimo de una comunidad producen un retraso del desarrollo espiritual. pero es posible que en la aplicación que aquí hacemos de ella tenga para muchos apariencia de novedad. en conjunto. de cierta importancia en la situación a que tienen que adaptarse los hombres. Por tanto. aun a riesgo de alguna repetición tediosa y de formular algunos lugares comunes. una tendencia conservadora. puede no estar de más un examen sumario de sus fundamentos lógicos. que conducen a la facilidad de la vida bajo el esquema general de la clase ociosa y controlan. como porque conservan con criterio selectivo ciertos rasgos de la naturaleza humana. de este modo. La adaptación de los hábitos mentales constituye el desarrollo de las instituciones.THORSTEIN VEBLEN vos. Pero junto con el desarrollo de las instituciones se ha producido un cambio de carácter más sustancial. la institución ha tenido. la disposición real de ánimo de la comunidad. esta proposición es bastante conocida. bajo la presión de las circunstancias de la vida en común. La evolución social es un proceso de adaptación selectiva de temperamento y hábitos mentales. tanto porque guían los hábitos mentales de los hombres y controlan así el desarrollo de las instituciones. La tendencia próxima de la institución de la clase ociosa en lo que se refiere a la modelación del carácter humano actúa en la dirección de la supervivencia y la reversión espirituales. Especialmente en la cultura reciente.

Nuestra argumentación va a ocuparse aquí de las dos principales variantes divergentes de la naturaleza humana. sino que esas exigencias han producido también un cambio correlativo en la naturaleza humana. durante el desarrollo prehistórico e histórico de la cultura. en sus características principales. no ha sido estudiada de modo suficiente por los autores que se han ocupado de la supervivencia étnica. sino en forma de un número mayor o menor de variantes. uno u otro de determinados tipos de naturaleza humana que. Alguna variación de los tipos étnicos ha sido resultado del prolongado proceso selectivo a que. relativamente estables y persistentes. no como moldes rígidos e invariables. Esos tipos étnicos sobreviven en la herencia racial de hoy. el 227 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY.COM) .LUGOS@HOTMAIL. El material humano de la sociedad varía con el cambio de condiciones de la vida. En los pueblos pertenecientes a la cultura occidental. están comprendidos varios de esos tipos étnicos humanos relativamente estables. han estado sujetos varios tipos y sus híbridos. Esa necesaria variación de los tipos mismos. Los hombres tienden a retornar o a reproducir. con mayor o menor exactitud. han sido fijados de conformidad aproximada a una situación del pasado diferente de la actual. debida a un proceso selectivo de considerable duración y tendencia constante. Los etnólogos más modernos consideran esta variación de la naturaleza humana como un proceso de selección entre varios tipos o elementos étnicos. cada uno de los cuales tiene una sola pauta precisa y específica.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA exigencias de la situación. que resultan de esta adaptación selectiva relativamente tardía de los tipos étnicos comprendidos en la cultura occidental.

principales direcciones de variación: la variante pacífica o ante-depredadora y la variante depredadora. ya que constituye la representante retrógrada de su tipo. el régimen de status y el desarrollo de la emulación pecuniaria. Se supone que esa variante representa a los antepasados del hombre civilizado actual.de los tipos en cuestión se considera como supervivencia de una modificación más reciente de los tipos étnicos principales y de sus híbridos: de esos tipos tal como 228 . La segunda variante – depredadora. El hombre de nuestras comunidades industriales tiende a reproducirse según uno de tres tipos étnicos principales: el dolicocéfalo-rubio. Pero dentro de cada uno de esos principales tipos étnicos. el cuadro de tipos y variantes y el esquema de reversión y supervivencia que les concierne se presentarán con una sencillez y simplicidad de diagrama. el braquicéfalo-moreno y el mediterráneo.THORSTEIN VEBLEN punto de interés va a ser el efecto probable de la situación de hoy día en el estímulo de la variación. tanto arqueológicas como psicológicas. según las pruebas de que disponemos. Podemos resumir brevemente la posición etnológica. tal como existía en la primera etapa de la vida en común. que no sería admisible para ninguna otra finalidad. en la fase pacífica y salvaje de la vida que precedió a la cultura depredadora. la reversión tiende a tomar una u otra de dos -al menos. y para evitar los detalles que no sean estrictamente indispensables. con arreglo a una u otra de estas dos líneas divergentes. La primera de esas dos variantes características se acerca más al tipo genérico en todos los casos. dejando aparte otros elementos de menos importancia y marginales de nuestra cultura.

pero las salvedades necesarias no son. Bajo las leyes reconocidas de la herencia puede haber una supervivencia de una fase pasada más o menos remota.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA fueron modificados. Esta proposición requiere algunas salvedades por lo que se refiere a los descendientes de las clases serviles u oprimidas de la época bárbara. emulativa. este presente hereditario está representado por la cultura depredadora tardía y la cultura casi pacífica. desde el punto de vista de las finalidades de las últimas exigen229 . existe aún. bajo la disciplina de la cultura depredadora y la posterior cultura emulativa del estadio casi pacífico. al que podemos llamar el presente hereditario. por lo que respecta al ámbito o a la fuerza relativa de las diversas aptitudes y propensiones que contribuyen a formarla. En el caso ordinario. probablemente. tan grandes como podría parecer a primera vista. medio o normal. si ha variado el tipo. no parece haber alcanzado un grado muy alto de consistencia o estabilidad. desde el punto de vista de la herencia. Tomando la población en su conjunto. El hombre del presente hereditario es ligeramente arcaico. En la mayoría de los casos el hombre civilizado moderno tiende a reproducirse con arreglo a la variante de la naturaleza humana característica de esta cultura depredadora o casi depredadora reciente que. que la naturaleza humana heredada por el hombre occidental moderno no se aproxima a la uniformidad. esa variante depredadora. sus rasgos se trasmiten aproximadamente en la forma en que se daban en el pasado reciente. principalmente por una adaptación selectiva. o la cultura pecuniaria propiamente dicha. Para los fines que aquí perseguimos. Es decir.

Cuando el desarrollo de las instituciones o del sentimiento real de una comunidad dada difieren de la naturaleza humana depredadora. Y el tipo al que el hombre moderno tiende principalmente a revertir. diferencia entre una variante anterior o posterior del tipo étnico con arreglo al cual tienden a reproducirse los individuos. Esta divergencia de naturaleza humana heredada. está contrarrestada y oscurecida por una divergencia similar entre los otros dos principales tipos étnicos que contribuyen a formar las poblaciones occidentales. es una naturaleza humana algo más arcaica. virtualmente en todos los casos. a juzgar por los rasgos reversivos que aparecen en los individuos.que el tipo braquicéfalo-moreno y especialmente más que el mediterráneo. Y que varían desde el estilo de temperamento predominantemente depredador. Como híbridos de los elementos étnicos predominantes. con el resultado de que tienden a retrotraerse a uno u otro de los tipos étnicos componentes. la variante antedepredadora parece tener una mayor estabilidad y simetría en la distribución o fuerza relativa de sus elementos temperamentales. conforme a la ley de la variación. es imposible decir con seguridad que tal divergencia indique una 230 . Esos tipos étnicos presentan una diferencia de temperamento algo semejante a la que existe entre las variantes depredadora y ante-depredadora de los tipos. el tipo dólico-rubio presenta más características del temperamento depredador -o al menos más de la violenta disposición de éste.THORSTEIN VEBLEN cias de la vida en común. Por otra parte. combinados en las proporciones más variadas. Se concibe a los individuos de esas comunidades.

a juicio de los etnólogos. Los tipos étnicos de hoy son. servil o aristocrática. Dadas las circunstancias. Parece ser en grado apreciable una selección hecha entre las variantes depredadora y pacífica de los diversos tipos. variantes de los tipos raciales primitivos. Dondequiera que parece esencial para nuestro estudio una discriminación mayor. será evidente por el contexto el esfuerzo realizado para hacerla. Esa concepción de la evolución humana contemporánea no es indispensable en este estudio. de los elementos étnicos que lo constituyen.sustancialmente ciertas aun empleando los términos y conceptos anteriores. darwinistas y spencerianos. Pero esa variante bárbara no ha alcanzado el máximo grado posible de homoge231 . El hombre del presente hereditario es la variante bárbara. hay indicios de que las variaciones del temperamento real de las comunidades modernas no se deben por completo a una selección de tipos étnicos estables.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA reversión a la variante ante-depredadora. Las conclusiones generales a las que se llega mediante el uso de estos conceptos de adaptación selectiva seguirían siendo . a pesar de que no hay pruebas todo lo concluyentes que sería de desear. La palabra «tipo» se emplea con cierta vaguedad para denotar variaciones de temperamento que. pues. acaso no sean más que variantes triviales del tipo y no tipos étnicos distintos. Han sufrido alguna alteración y han alcanzado cierto grado de fijeza en esa forma alterada. Puede deberse a un dominio mayor de uno u otro de los elementos étnicos «inferiores» de la población. bajo la disciplina de la cultura bárbara. Aún más. puede ser admisible una cierta latitud en el empleo de los términos.

modelaron la naturaleza humana y. no ha tardado lo suficiente ni ha sido lo bastante invariable para dar al tipo una fijeza extrema. por no decir indolente. en el caso de producirse variaciones de la naturaleza humana del presente hereditario. por lo que respecta a determinados rasgos fundamentales. parecen haber sido de tipo pacífico. Esa variante anterior está representada por el temperamento que caracteriza a la fase primitiva del salvajismo pacífico.THORSTEIN VEBLEN neidad ni de estabilidad. el temperamento y la actitud espiritual de los hombres en esas condiciones de medio e instituciones primitivos. y el carácter. de la industria moderna. Las condiciones en que vivían los hombres en las etapas más primitivas de la vida en común. Aunque la cultura bárbara -los estadios depredador y casi pacífico. a las que se puede denominar propiamente humanas. más especialmente.ha tenido una gran duración absoluta. Las circunstancias de la vida y las finalidades de los esfuerzos que predominaban antes del advenimiento de la cultura bárbara. parece haber sido de tipo pacífico y no agresivo. Las desviaciones de la naturaleza humana del presente hereditario son casi siempre reversiones a una variante anterior del tipo. Se presentan con frecuencia variaciones de la naturaleza humana bárbara y esos casos de variación se están haciendo más perceptibles hoy día. Y es a esas características antiguas y genéricas a las que se inclina a volver el hombre moderno. la fijaron. porque las condiciones de la vida moderna no actúan ya de modo consistente para reprimir las desviaciones del tipo bárbaro normal. El temperamento depredador no se presta a todas las finalidades de la vida moderna y. Para la finalidad inme232 .

provocada por toda inhibición o futilidad de vida conocidas. Por lo que se refiere a nuestra argumentación actual. Y aquellos elementos de la población o grupos 233 . acaso. Los rasgos adecuados a los hábitos iniciales de la vida se hicieron entonces relativamente inútiles para la lucha individual por la existencia. hacia todo lo que facilita la vida humana y una revulsión desagradable. ese estadio cultural pacífico puede ser considerado como el punto que señala la fase inicial del desarrollo social. parece haber sido una fuerza coactiva apreciable en la vida y la forma de los contactos habituales de aquél con los otros miembros del grupo. pero en modo alguno vehemente. este sentido penetrante.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA diata que aquí nos ocupa. Los rastros de esa fase pacífica inicial e indiferenciada de la cultura parecen borrosos y dudosos. en un grado especial entre aquellos elementos étnicos que estuvieron aglomerados en segundo término durante la cultura depredadora. pero no vehemente. como en las que no lo están. tal como las presentan los usos y opiniones en boga en el presente histórico. Esos rasgos sobreviven. en forma de rasgos persistentes y profundos del carácter humano. tanto en las comunidades civilizadas. la característica espiritual dominante de esa presunta fase inicial de la cultura parece haber sido un sentido espontáneo y no explícito de solidaridad del grupo. que se expresaba en gran parte en una simpatía complaciente. pero es menos dudosa la prueba que de su existencia encontramos en las supervivencias psicológicas. si consideramos sólo las pruebas categóricas de su existencia. Dada su presencia ubicua en los hábitos mentales del salvaje ante-depredador. de lo genéricamente útil.

el carácter de la lucha por la existencia cambió en cierto grado.THORSTEIN VEBLEN étnicos menos aptos por temperamento para la vida depredadora fueron oprimidos y lanzados a segundo plano. Esos hábitos de vida tienen un carácter muy profundo. así como las condiciones necesarias para la supervivencia del grupo. La facilidad con que los eclipsan temporalmente las exigencias especiales de la vida reciente y moderna demues234 . Las condiciones necesarias para triunfar dentro del grupo. y en esa nueva exposición parece ser éste el único lugar y base que se puede atribuir a esos rasgos. pasando de lucha del grupo contra un medio no humano a lucha del grupo contra un medio humano. Este cambio fue acompañado de un creciente antagonismo entre los diversos miembros del grupo y una conciencia cada vez mayor de ese antagonismo. A la luz de la ciencia biológica y psicológica moderna. y la actitud espiritual dominante en el grupo cambió gradualmente y llevó a una posición de legítimo dominio en el esquema general de vida aceptado a un grupo distinto de aptitudes y propensiones. la naturaleza humana tendrá que explicarse en términos de hábito. Con la transición a la cultura depredadora. se encuentran ese instinto de solidaridad racial al que denominamos conciencia -que incluye él sentido de fidelidad y equidad.y el instinto de trabajo eficaz en su expresión ingenua y no valorativa. Entre esos rasgos arcaicos a los que hay que considerar como supervivientes de la fase cultural pacífica. para que se los pueda atribuir a la influencia de una disciplina posterior y breve. cambiaron en cierta medida.

casi ubicuo. fueran distintas de las antiguas. Parecen haber persistido por la fuerza de la tenacidad 235 . en situación de desuso incipiente. que abarca todo el intervalo entre el comienzo de la cultura depredadora y el momento actual. o de un proceso de adaptación selectiva de la raza. hombres se han visto obligados a apartarse con frecuencia en materia de detalle en las nuevas circunstancias de una época posterior. como se afirman dondequiera que disminuye la presión de las exigencias especiales nos dice que el proceso mediante el cual se fijaron y se incorporaron esos rasgos a la constitución espiritual del tipo tiene que haber durado un tiempo relativamente largo y sin haber sufrido interrupciones importantes. Parecen ser características hereditarias de la raza y haber persistido a pesar de que las condiciones requeridas para triunfar. y el modo. disciplina de las enseñanzas. La cuestión no está afectada seriamente por ningún problema relativo a si se trató de un proceso habituación. en el estadio cultural depredador y en los posteriores. indican que es difícil que pudieran haber surgido y adquirido fijeza durante aquel intervalo los rasgos temperamentales aquí estudiados. bajo el régimen de status y de antítesis entre individuos y clases. de la cual los. y no que hayan sido aportados y fijados por esa última cultura.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA tra que esos hábitos son los efectos que sobreviven de una disciplina de fecha extremadamente antigua. Es muy probable que esos rasgos hayan sido trasmitidos desde un método de vida anterior y hayan sobrevivido a lo largo del intervalo de las culturas depredadora y casi pacífica. en el viejo sentido de la palabra. o al menos inminente. El carácter y las exigencias de la vida.

Tal característica genérica no se elimina con facilidad. en consecuencia. se produce al menos una represión mas o menos firme de los individuos y linajes disconformes. en gran parte. tiende a eliminar esos rasgos y. ajenos a los métodos y al espíritu de la vida bárbara. En cualquier fase cultural conocida. Esos rasgos pacíficos son. equidad y compasión indiscriminada no favorecen de modo apreciable la vida del individuo. los dones de bondad de carácter. descansa en una amplia base de continuidad racial. Incluso cuando la disconformidad con el tipo de temperamento bárbaro no se paga con una penalidad extrema. posterior o distinta de la presunta fase inicial de que aquí hemos hablado. En consecuencia. pero aparte de su efecto indirecto y 236 . Su posesión puede servir para proteger al individuo. La característica sobresaliente de la cultura bárbara es una emulación y un antagonismo incesante entre las clases y los individuos.THORSTEIN VEBLEN de trasmisión que corresponde a un rasgo hereditario. Esa disciplina basada en la emulación favorece a aquellos individuos y linajes que sólo poseen las características del salvaje pacífico en un grado relativamente ligero. aparentemente. presente en cierto grado en todo miembro de la especie. los ha debilitado en grado apreciable en las poblaciones que han estado sometidas a ella. y que. ni siquiera en un proceso de selección tan severo v continuado como aquél al que estuvieron sometidos durante los estadios depredador y casi pacífico los rasgos que aquí estamos estudiando. frente a los malos tratos de una mayoría que considera que cierta proporción de tales ingredientes forma parte de su ideal de hombre normal.

dentro de ciertos límites. como debe ser evidente para cualquiera cuyo sentido del problema no esté deformado por la lenidad basada en un sentimiento de solidaridad. es «una persona inteligente. por lo general. a fomentar el éxito del individuo en la cultura pecuniaria. pero incongruente junto con esos rasgos.COM) . ese hombre primitivo tiene tantos y tan notorios defectos económicos como virtudes económicas. de honestidad y de apego a la vida contribuye. van otros que tie237 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. la ineficacia. el individuo sale mucho mejor librado en el régimen de competencia cuanto menor sea la proporción en que posea esas dotes. el salvaje primitivo y ante-depredador cuyo carácter hemos tratado de bosquejar esquemáticamente. y aun así sólo en sentido pickwickiano. Desde el punto de vista de la vida en las condiciones de la civilización moderna en una comunidad ilustrada de la cultura occidental. con excepción de aquellos cuyo éxito no se ha medido en términos de riqueza ni de poder. Puede decirse que la carencia de escrúpulos. Los hombres que han tenido mayor éxito en todas las épocas han sido. que no sirve para nada». Aun para los fines de esa hipotética cultura a la que su tipo de naturaleza humana debe la estabilidad que tiene -los fines del grupo salvaje pacífico-. Sólo dentro de límites estrechos. es posible afirmar que la honestidad es la mejor conducta. no tuvo gran éxito. junto con un sentido animista vívido.LUGOS@HOTMAIL. Los defectos de ese tipo de carácter que suponemos primitivo son la debilidad. de conmiseración.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA negativo. la falta de iniciativa y de ingenio y una amabilidad indolente y que se inclina a ceder a todo. de este tipo. En el mejor de los casos.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY.

La situación anterior se caracterizaba por una relativa ausencia de antagonismo o diferenciación de intereses. la buena voluntad. en un nuevo grupo de respuestas habituales a unos estímulos que se han modificado. la selección de tipos étnicos ha actuado en el sentido de dar un predominio marcado a esos rasgos de ca238 . son (en su expresión primaria) la ferocidad. El mismo despliegue de energía que había encontrado expresión en los rasgos de la vida salvaje. la situación posterior. el abuso de la fuerza y el fraude. por una emulación que aumenta constantemente su intensidad. se produce un cambio en las condiciones de carácter requeridas para triunfar. en el sentido de que fomentan la facilidad de la vida del grupo. Los métodos que. necesita ahora encontrarla siguiendo una nueva línea de acción. el espíritu de clan y la falta de sinceridad. Bajo la disciplina severa y prolongada del régimen de competencia. Esos rasgos son el carácter pacífico. respondían relativamente bien a las condiciones antiguas dejan de ser adecuados a las nuevas. Cuando llega el estadio depredador de la vida. el egoísmo. a la vez que se reduce su ámbito. la honestidad y un interés no emulativo y no valorativo en los hombres y en las cosas. Los rasgos que caracterizan el estadio cultural depredador y los subsiguientes y que indican los tipos de hombre más aptos para sobrevivir bajo el régimen de status. medidos en términos de facilidad de vida. Los hábitos de vida de los hombres tienen que adaptarse a las nuevas exigencias bajo un nuevo esquema de relaciones humanas. a que nos hemos referido arriba.THORSTEIN VEBLEN nen algún valor para el proceso de la vida colectiva.

actúan de modo principal para colocara todo elemento étnico en la posición de clase ociosa dominadora. El triunfo de una clase o partido presupone un fuerte elemento de lealtad a un jefe o de adhesión a un dogma. iniciativa. para los fines de la vida de la colectividad y no han caído nunca enteramente en un desuso definitivo. En el régimen de competencia. egoísmo y carácter artero del bárbaro. con la falta de lealtad o de espíritu de clan del salvaje. las condiciones requeridas para el triunfo del individuo no son necesariamente las mismas que se requieren para el de una clase. Puede observarse de pasada que los hombres que han tenido un éxito brillante (napoleónico).TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA rácter. Esto no quiere decir que precisamente el mismo conjunto de aptitudes en cualquier individuo haya de asegurarle. los hábitos adquiridos más antiguos y más genéricos de la raza no han dejado nunca de tener alguna utilidad. especialmente durante las primeras fases del desarrollo de la institución de una clase ociosa. al hecho de poseer en grado excepcional las características del hombre depredador. A la vez. junto con grandes dotes de energía física -resultado. a base de un egoísmo imparcial y una carencia 239 . un éxito personal destacado. por necesidad. Puede merecer la pena señalar que el tipo de europeo dólico-rubio parece deber mucha parte de su influencia dominante. favoreciendo la supervivencia de aquellos elementos étnicos más ricamente dotados a estos respectos. y su posición de señorío en la cultura reciente. probablemente de una selección entre grupos y entre linajes-. en tanto que el individuo que compite puede conseguir mejor sus fines si combina la energía. Esos rasgos espirituales.

Esas comunidades han dejado de ser hostiles entre sí por la fuerza de circunstancias distintas de las que integran la tradición y el temperamento. sin embargo. han presentado con frecuencia más características físicas del tipo braquicéfalo-moreno que del dólico-rubio. de modo predominante. pero el éxito de cualquiera de las comunidades favorece indiscutiblemente -por ahora y por un tiempo futuro incalculable. una vida de competencia hostil con otros grupos. Pero la evolución de la vida económica de las comunidades. excepto en la medida en que las propensiones depredadoras de sus clases gobernantes siguen manteniendo la tradición de guerra y rapiña. al último elemento étnico mencionado. a la vez favorece la supervivencia v el éxito del grupo si la vida del grupo en cuanto colectividad es también. que los intereses de la comunidad no coinciden ya con los intereses emulativos del individuo. Ninguna de 240 . esas comunidades industriales avanzadas están de ando de ser competidoras.THORSTEIN VEBLEN total de escrúpulos.han dejado de ser incompatibles. a tomar una dirección tal. El temperamento producido por el hábito de vida depredador favorece la supervivencia y plenitud de vida del individuo en régimen de emulación. para conseguir los medios de vida necesarios o hacer respetar el derecho a vivir. La mayor proporción de individuos que consiguen un relativo éxito de tipo egoísta parece pertenecer. En cuanto grupos. Sus intereses materiales poniendo acaso aparte los intereses de la buena fama colectiva. por lo que respecta a su físico. industrialmente más maduras ha comenzado. a su vez.la plenitud de vida de cualquiera otra comunidad del grupo.

amplio. No se puede decir mucho de la belleza. El mecanismo complejo. esencialmente pacífico y altamente organizado de la comunidad industrial moderna funciona con mayor rendimiento cuando esos rasgos. de los individuos y sus relaciones mutuas. la buena voluntad. la mansedumbre. ejerciendo un dominio incondicionado. están presentes en el grado máxi241 . sin mezcla de creencias animistas y sin sentido de dependencia de ninguna especie de intervención preternatural en el curso de los acontecimientos. se requiere su presencia para conseguir un ajuste adecuado a las circunstancias de la situación industrial moderna.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA ellas sigue teniendo ningún interés material en sobrepasar a las demás. o la mayoría de ellos. Los intereses colectivos de cualquier comunidad moderna se centran en la eficacia industrial. Y hay pocos motivos que permitan entusiasmarse por la forma de vida colectiva que se produciría en el caso de que esos rasgos prevalecieran. la ausencia de egoísmo y un reconocimiento y aprehensión habituales de la secuencia causal. En cierta medida. Pero esto no nos interesa por el momento. la diligencia. Ese interés colectivo está mejor servido por la honestidad. en igual grado. No puede afirmarse lo mismo. El buen funcionamiento de una comunidad industrial moderna se consigue mejor allí donde se dan estos rasgos y se llega a alcanzar en el grado en el que el material humano se caracteriza por su posesión. El individuo es útil para los fines de la comunidad en proporción a su eficiencia en lo que vulgarmente se denominan las tareas productivas. excelencia moral o dignidad o reputación generales de una naturaleza humana tan prosaica como la que implican estos rasgos.

Esos rasgos se dan en el hombre de tipo depredador en un grado marcadamente inferior de lo que es útil para las finalidades de la vida colectiva moderna.THORSTEIN VEBLEN mo que es posible concebir. puede superar y dañar a sus semejantes cuando tiene oportunidad de hacerlo. y tienden también a llevarlo a buscar la ganancia por los canales indirectos e ineficaces de la industria y no embarcándose en una carrera franca y decidida de una práctica poco escrupulosa. en términos generales. Bajo el primer epígrafe se agrupan las tareas que tienen algo que ver con la propiedad o la adquisición. La presencia de esas aptitudes en la constitución mental de ésta canaliza sus energías hacia fines distintos de la ventaja pecuniaria. el interés inmediato del individuo está mejor servido por un comercio astuto y una administración carente de escrúpulos. En el régimen de emulación. Lo mismo que veíamos al estudiar el desarrollo de las instituciones. gracias a una carencia excepcional de escrúpulos. Ya se ha notado que las instituciones económicas modernas caen. Lo mismo puede decirse de las tareas. Por otra parte. Las aptitudes industriales constituyen un obstáculo bastante importante para el individuo. Los intereses 242 . las relacionadas con el trabajo o la producción. bajo el segundo. Las características arriba mencionadas como útiles para los intereses de la comunidad son perjudiciales para el individuo y no al revés. los miembros de una comunidad industrial moderna son rivales y cada uno de ellos consigue mejor su ventaja individual e inmediata si. en el régimen de competencia. dentro de dos categorías distintas: la pecuniaria y la industrial. vemos al ocuparnos de las tareas.

las tareas pecuniarias permiten perfeccionarse en la línea general de prácticas comprendida bajo la denominación de fraude y no en las que corresponden al método más arcaico de captura violenta. La entrada a la clase ociosa se encuentra en las tareas pecuniarias. de modo semejante. tanto al educar a aquellos individuos y clases empleados en estas ocupaciones. En la medida en que el proceso competitivo de adquisición y tenencia modela los hábitos mentales de los hombres y en la medida en que sus funciones económicas están comprendidas dentro del ámbito de la propiedad de riqueza. dos líneas divergentes. concebida en términos de valor en cambio y de su administración y financiamiento mediante la permutación de sus valores. Lo hace así. los de las clases trabajadoras en ambos tipos de tareas. sobre todo. 243 . los hábitos y aptitudes depredadores que pueden desarrollarse pacíficamente.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA económicos de la clase ociosa se encuentran en las tareas pecuniarias. pero sobre todo en las industriales. La disciplina de las ocupaciones pecuniarias opera en el sentido de conservar y cultivar algunas de las aptitudes depredadoras y el ánimo depredador. su experiencia de la vida económica favorece la supervivencia y acentuación del temperamento y hábitos mentales depredadores. Es decir. Bajo el sistema pacífico moderno. una vida de adquisición favorece. como al reprimir y eliminar selectivamente a aquellos individuos y linajes ineptos a este respecto. Esas dos clases de ocupaciones difieren materialmente en lo relativo a las aptitudes requeridas para cada una de ellas y la educación que resulta de ellas sigue.

la mayor parte de las tareas no económicas deben clasificarse con las pecuniarias. Comprenden éstas aquella clase de personas y serie de deberes del proceso económico relacionados con la propiedad de empresas ocupadas en la industria basada en la competencia.y con las funciones subsidiarias relativas a su adquisición y acumulación. De este modo los patrones reguladores de la buena reputación propios de la 244 . Hay que añadir a éstas la mayoría de los empleos comerciales. en especial. por lo general. La administración industrial que practica es. En lo que se refiere a su tendencia a modelar la naturaleza humana mediante la educación y la selección.THORSTEIN VEBLEN Esas tareas pecuniarias que tienden a conservar el temperamento depredador son las relacionadas con la propiedad -función inmediata de la clase ociosa propiamente dicha. En su mejor y más claro desarrollo esas obligaciones constituyen la función económica del «capitán de industria». Los detalles relativos ala eficacia mecánica de la producción y de la organización industrial se delegan a subordinados que tienen una mentalidad menos «práctica»: hombres mejor dotados para el trabajo eficaz que para las tareas administrativas. Tales son la política y las tareas eclesiásticas y militares. aquellas operaciones fundamentales de administración económica que se clasifican como operaciones financieras. Las tareas pecuniarias tienen también la sanción que supone el hecho de que contribuyen a la reputación en un grado mucho mayor que las industriales. El capitán de industria es más bien un hombre astuto que ingenioso y su capitanía tiene un carácter más pecuniario que industrial. de tipo permisivo.

sin duda.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA clase ociosa vienen a apoyar el prestigio de aquellas aptitudes que sirven a la finalidad valorativa. tal como la entiende la clase ociosa. por tanto. las que mayor reputación proporcionan son las que tienen relación inmediata con la propiedad en gran escala. El abogado se ocupa exclusivamente de los detalles del fraude depredador. como signo de grandes dotes de esa astucia bárbara que ha suscitado siempre entre los hombres respeto y temor. el esquema general de lo que es una vida decorosa. pero como el trabajo del abogado no posee ningún tinte de utilidad. estimula también la supervivencia y el cultivo de los rasgos depredadores. El grado que ocupen en la escala varía hasta cierto punto. tanto por lo que se refiere a conseguir como a frustrar el éxito de las argucias. Las tareas bancarias comportan también la sugestión de una gran propiedad y este hecho. de tal modo que. tiene un grado elevado en el esquema convencional. a menos que impliquen la tenencia de mucha propiedad y un elemento de utilidad muy reducido. tales como las bancarias y jurídicas. Las tareas tienen una gradación jerárquica. salvo para fines de competencia. Dentro de las tareas económicas propiamente dichas. al vender al por menor cosas necesarias para la satisfacción de las necesidades más vulgares de la vida. en consecuencia. tiene importancia en el prestigio que da al negocio. des245 . y el triunfo en la profesión se acepta. y. Les siguen aquellas tareas que están subordinadas inmediatamente a la propiedad y a las finanzas. Las tareas mercantiles sólo a medias proporcionan reputación. según que sirvan a las necesidades superiores o a las inferiores. La profesión jurídica no implica la tenencia de mucha propiedad.

y aun el trabajo de dirigir procesos mecánicos está. En lo que se refiere a esta parte de la población. Tienen que aferrarse a la aprehensión y coordinación de los hechos y secuencias mecánicas y a su apreciación y utilización para las finalidades de la vida humana. con el que están inmediatamente en contacto. El trabajo manual. un proceso de habituación a los motivos y maniobras emulativos y valorativos del aspecto pecuniario de la industria. para una proporción cada vez mayor de las personas que están en contacto con este aspecto de la vida económica. Es necesario hacer una salvedad por lo que se refiere a la disciplina dada por las tareas pecuniarias. en el mismo grado que la de aquellos. No ocurre lo mismo en lo que respecta a aquellos individuos o clases ocupados inmediatamente en la técnica y en las operaciones manuales de producción. en una situación precaria en punto a respetabilidad. la acción selectiva y educadora del proceso industrial. Es decir. el negocio se reduce a una rutina en la que la sugestión de superar o explotar a un competidor es menos inmediata. desde luego. la administración pecuniaria comienza a perder el carácter de marrullería y competencia astuta en cosas de detalle. opera en el sentido de adaptar sus hábitos mentales a 246 . a los subordinados que están empleados en el negocio. Su vida cotidiana no constituye. Los deberes que imponen la propiedad y la administración no están virtualmente afectados por esta salvedad. Al aumentar la escala de la empresa industrial.THORSTEIN VEBLEN ciende al nivel de las manufacturas y el trabajo en las fábricas. La exención consiguiente de hábitos depredadores se extiende. sobre todo.

hay que notar que casi todas las personas empleadas en ellas se relacionan también en cierta medida con problemas de la competencia pecuniaria. una distinción rígida y tajante entre clases de personas. La serie de actividades económicas relacionadas inmediatamente con la competencia pecuniaria tiene tendencia a conservar ciertos rasgos depredadores. con respecto a la última de estas clases de tareas. Para ellos. la compra de bienes de consumo.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. en tanto que aquellas tareas industriales que mantienen relación inmediata con la producción de bienes tienen. etc. se apresura el desuso de las aptitudes y propensiones notoriamente depredadoras trasmitidas por la herencia y la tradición desde el pasado bárbaro de la raza. por tanto. Pero. en modo alguno. La acción educativa de la vida económica de la comunidad no es. su actividad tiende a conservar en ellos el temperamento bárbaro. por ejemplo. por lo general. Pero hay algo que decir en contrario. con la fijación de sueldos y salarios mediante la competencia. por ende. de tipo uniforme en todas sus manifestaciones. Los individuos así colocados en una posición que los exime de esa tensión pueden sobrevivir y trasmitir sus características.LUGOS@HOTMAIL. como. Las ocupaciones de las clases ociosas en la industria moderna son de tal tipo que mantienen vivos algunos de los hábitos y aptitudes depredadores. En la medida en que los miembros de esas clases toman parte en el proceso industrial. Por tanto. aunque difieran mucho del promedio de la especie en punto 247 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. la distinción hecha aquí entre clases de tareas no es.COM) . la tendencia contraria.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA las finalidades no valorativas de la vida colectiva.

Y. va que esas clases carecen de los medios. que apoya los esfuerzos encaminados a la reforma y el mejoramiento sociales. el tiempo y la energía necesarios para dar eficacia a sus inclinaciones en este respecto. Las posibilidades de supervivencia y trasmisión de rasgos atávicos son mayores en aquellas clases que están más protegidas contra la presión de las circunstancias. Pero puede dudarse aún de si esos hechos son prueba de una mayor proporción de reversiones en los estratos superiores que en los inferiores. Aunque en las clases no adineradas se dieran las mismas inclinaciones. gran parte de ese esfuerzo filantrópico y reformador lleva los signos distintivos de aquella «inteligencia» y aquella incoherencia amables que son características del salvaje primitivo. además. hay una proporción bastante grande de miembros de las clases elevadas cuyas inclinaciones los llevan a ocuparse de tareas filantrópicas y un sentimiento considerable en esa clase. Los individuos que discrepan del común de sus compañeros. Es difícil discutir las presunciones que aportan los hechos. 248 . Por ejemplo. en consecuencia. sin sufrir una represión o eliminación tan rápida como la que se da en los niveles inferiores de la vida. o que tienen tendencias atávicas. no sería fácil que encontrasen expresión. dar una proporción extraordinariamente grande de reversiones al temperamento pacífico o salvaje. pueden desplegar sus actividades vitales siguiendo líneas ante-depredadoras. Algo de eso parece ser cierto en la realidad. La clase ociosa está protegida en cierto grado contra la tensión de la situación industrial y debe.THORSTEIN VEBLEN a constitución física y espiritual.

es de presumir que estén dota os e una proporción mas que suficiente de rasgos depredadores. Salvo accidente. Este proceso de admisión selectiva ha estado operando siempre. el 249 . lo que equivale a decir desde que se implantó la institución de la clase ociosa. arrojándoselo a los niveles pecuniarios inferiores. un linaje ha de tener temperamento pecuniario. el aspirante no sólo ha de tener las aptitudes pecuniarias en una proporción bastante elevada. Para conservar su puesto en la clase. sino en un grado tan eminente que pueda superar dificultades muy importantes que se oponen a su ascenso. por selección y adaptación. La entrada en la clase ociosa se logra por medio de las tareas pecuniarias y esas tareas. por virtud del cual se extrae de las clases inferiores a los individuos y linajes eminentemente aptos para la competencia pecuniaria agresiva. desde que se implantó la forma de emulación pecuniaria. Para llegar a los niveles superiores. los nouveaux arrivés son un grupo escogido. y que. Pero el fundamento preciso de la selección no ha sido siempre el mismo y. Y en cuanto se produce en esos niveles superiores un caso de reversión a la naturaleza humana no depredadora.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA Hay que hacer otra salvedad: la de que la clase ociosa de hoy día se compone de quienes han tenido éxito en sentido pecuniario. operan en el sentido de no admitir a los grados superiores sino aquellos linajes aptos pecuniariamente para sobrevivir a la prueba depredadora. por tanto. La admisión a la clase ociosa se produce mediante un proceso selectivo continuo. Hay suficientes ejemplos de esto. lo corriente es que se expulse a quien lo presenta. en consecuencia. en otro caso su fortuna se disiparía y perdería su casta.

La agresión arbitraria y la robustez que la acompaña. Para conseguir entrar en la clase. La simple agresión y la violencia ilimitada cedieron. pero los métodos de acumular riqueza y las dotes requeridas para poseerla han cambiado bastante. Los miembros de la clase ociosa mantenían su puesto en ella mediante la proeza. hubieron de seguir contando entre los rasgos más espléndidos de la clase. Estos rasgos han continuado en nuestras tradiciones como típicas 250 . desde los primeros tiempos de la cultura depredadora. ferocidad. la prueba de aptitud era la proeza en el sentido ingenuo de la palabra. A consecuencia del proceso selectivo. la posesión de riqueza. los rasgos dominantes de la clase ociosa de los primeros tiempos bárbaros eran una agresividad audaz. la clase ociosa hubo de conservar unas aptitudes y propensiones diferentes. el candidato había de estar dotado de espíritu de clan. un sentido siempre alerta del status y falta de escrúpulos para recurrir al fraude cuando éste fuera conveniente. en gran parte. Éstas eran las cualidades que contaban para conseguir acumular y mantener la posesión de riqueza.THORSTEIN VEBLEN proceso selectivo no ha dado siempre los mismos resultados. En la cultura bárbara posterior. En la primera parte de la época bárbara o estadio depredador propiamente dicho. robustez. como ha sido posteriormente. falta de escrúpulos y tenacidad en la consecución de sus propósitos. La base económica de la clase ociosa era entonces. la sociedad alcanzó unos métodos estables de adquisición y posesión. su lugar como método más acertado de acumular riqueza a las prácticas astutas y la marrullería. bajo el régimen casi pacífico del status. junto con un sentido despiadadamente lógico del status. En consecuencia.

TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA «virtudes aristocráticas». Puede decirse que la tenacidad en la consecución de los propósitos distingue a estas dos clases de otras dos: el inútil desafortunado y el delincuente de baja estofa. primero. Lo que queda de los rasgos bárbaros depredadores es la tenacidad en la consecución de los propósitos y la continuidad de las aspiraciones que distinguen al bárbaro depredador afortunado del salvaje pacífico a quien suplantó aquél. la prudencia y la marrullería. las aptitudes y hábitos últimamente mencionados han ganado en eficacia relativa para los fines pecuniarios y han contado relativamente más en el proceso selectivo mediante el cual se consigue. tales como la previsión. La preparación y selección a que éstos se encuentran sometidos en la vida industrial moderna dan a este rasgo un peso igualmente decisivo. El motivo en que se basa la selección ha ido cambiando hasta que. el hombre adinerado puede compararse con el delincuente. la admisión a la clase ociosa y se conserva. destacado por el éxito pecuniario. Por lo que respecta a dotes naturales. el lugar obtenido. de modo análogo a como puede al compararse al industrial con el subordinado bonachón y desafortunado. Al avanzar el tiempo y acercarse al estadio pacífico moderno de la cultura pecuniaria. las aptitudes que califican para la admisión en la clase son sólo las pecuniarias. El tipo ideal de hombre adinerado se asemeja 251 . Pero no puede decirse que este rasgo distinga de modo característico al hombre de la clase superior. en la actualidad. después. de los miembros de las clases industriales. Pero se asociaron con ellas. en proporción cada vez mayor y sirviéndoles de complemento otras virtudes pecuniarias de las menos agresivas.

esa propensión se suele expresar en cierto fervor devoto servil y en una atención puntillosa a las prácticas devotas.actúa en el sentido de producir. Este proceso selectivo no es una 252 . cree firmemente en la suerte. en una de las variaciones concomitantes de la naturaleza humana depredadora. El tipo ideal de hombre adinerado muestra también un parentesco curioso con el delincuente. en la cultura pecuniaria. Cuando las circunstancias son favorables. acaso sea mejor caracterizarla como devoción que como religión. además.THORSTEIN VEBLEN al tipo ideal de delincuente por su utilización sin escrúpulos de cosas y personas para sus propios fines y por su desprecio duro de los sentimientos y deseos de los demás y carencia de preocupaciones por los efectos remotos de sus actos. En este punto. el temperamento del delincuente tiene más en común con las clases pecuniaria y ociosa. junto con un deseo de emulación sin objeto. El parentesco de los dos tipos de temperamento se muestra. dicho con otras palabras. que con el industrial o con la clase de los dependientes sin aspiraciones. los encantamientos. mediante un proceso de selección el desarrollo y la conservación de una determinada serie de aptitudes y propensiones. por una proclividad «deportiva» y una inclinación a los juegos de azar. El delincuente es con mucha frecuencia supersticioso. contemplado en virtud de una visión de mayor alcance. pero se diferencia de él porque posee un sentido más agudo del status y porque trabaja de modo más consistente en persecución de un fin más remoto. La vida en una comunidad industrial moderna –o. la adivinación y el destino y en los augurios y las ceremonias chamanistas.

muy empleadas ambas en la sociología de lengua inglesa. Ward explica en su Compendio de sociología (trad. En lo relativo a la conservación de propensiones. Por lo que se refiere a la tendencia intelectual o cognoscitiva de las dos direcciones de ese desarrollo. de considerable importancia. de D. 3ª ed. 299-301) que 5 253 . en conjunto y en esta medida. Pero aparte de esta tendencia general.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA simple tendencia a revertir a un tipo étnico dado. que se desvían de esta línea de desarrollo. esp. de cualquiera de los tipos o variantes trasmitidos por el pasado. la línea del desarrollo no es única. El temperamento que la evolución tiende a establecer como normal difiere de todas y cada una de las variantes arcaicas de la naturaleza humana en su mayor estabilidad de aspiraciones: mayor unicidad de fines y mayor persistencia en el esfuerzo. en algunos respectos. Por lo que respecta a la teoría económica.. ensayar. a partir de Ward. aunque hay tendencias menores. puede denominarse a esas dos líneas valorativa o egoísta y no valorativa o económica. el desarrollo sigue en otros aspectos dos líneas divergentes. castellanizando las inglesas conation y conative. empresa) y ésta de conari (emprender. intentar. inmutable. aptitud espiritual o ánimo. En lo que respecta a la conservación selectiva de capacidades o aptitudes de los individuos. Madrid. puede caracterizarse a la primera como el punto de vista personal de la conación5. Adolfo Posada. único. esas dos líneas pueden ser denominadas pecuniaria e industrial. la relación cualitatiEmpleo aquí la palabra «conación» y más adelante «conativo». El objetivo de la evolución no es único. intento. esforzarse. pp. 1929. Por lo que se refiere a la teoría económica el objetivo del proceso selectivo es. sino más bien a una modificación de la naturaleza humana que difiere. Etimológicamente derivan de conatio (esfuerzo. procurar).

la de conservar el temperamento bárbaro. las tareas industriales ejercitan de modo principal las de la segunda serie y operan en el sentido de conservarlas. En las tareas pecuniarias. en términos generales. por el fraude y la prudencia o la capacidad administrativa. la relación cuantitativa. fuera de la competencia que tiene por fue Sir William Hamilton quien resucitó la palabra «para indicar el motivo humano». Esa sustitución de la devastación por la estratagema se produce sólo en un grado incierto. Por otra parte. La tendencia de la vida pecuniaria es. Ambas pueden ser concebidas como direcciones alternativas de la vida humana de tal forma. Lo mismo puede afirmarse de la segunda serie.THORSTEIN VEBLEN va. que un determinado individuo se inclina de un modo más o menos consistente a la una o a la otra. el ánimo y los intereses comprendidos en la serie primeramente mencionada son expresiones conjuntas de una determinada variante de la naturaleza humana. Por la fuerza de la unidad o unicidad del individuo. y actúan selectivamente para conservarlas en la población. Ward la hace también equivalente a «buscar la satisfacción del deseo». que caracteriza al bárbaro primitivo. [T] 254 . la eficiencia mecánica o el uso. o el valor. la acción selectiva actúa de modo permanente en esa dirección. Un análisis psicológico exhaustivo mostraría que cada una de esas dos series de aptitudes y propensiones no es sino la expresión multiforme de cierta inclinación temperamental. pero sustituyendo la predilección por el daño físico. las aptitudes. pero. el status. y a la segunda. Las tareas pecuniarias estimulan de modo principal la primera de esas dos series de aptitudes y propensiones.

En cierta medida. Resulta de lo que se ha dicho que la vida de la clase ociosa y el esquema general de vida propio de ella deben fomentar la conservación del temperamento bárbaro. sobre todo de su variante casi pacífica o burguesa. y las virtudes industriales -es decir. en ausencia de factores perturbadores. El esquema convencional de lo que se considera como vida decorosa exige un empleo considerable de los rasgos bárbaros de la primera época. los rasgos destructivos y los pecuniarios. debe ser posible exponer una diferencia de temperamento entre las diversas clases de la sociedad.sobretodo en las clases dedicadas a la industria mecánica. hemos notado algunos detalles de ese esquema tradicional de la vida que tienen importancia para este punto. pero el término de comparación no se aplica con tanta facilidad ni da resultados tan concluyentes como sería de desear. todas las clases se encuentran enzarzadas en una lucha pecuniaria y en todas las clases la posesión de 255 . y bajo el epígrafe de ocio. la disciplina de la vida pecuniaria no opera de modo constante en el mismo sentido. -es decir.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA finalidad el lucro. en capítulos posteriores se mostrarán otros. Por tanto. Hay varias razones a las que se puede atribuir su fracaso parcial. De modo general e indeterminado esto es así. Las virtudes aristocráticas y las burguesas. La disciplina de la vida moderna en lo referido a consumo de tiempo y bienes no actúa inequívocamente para eliminar las virtudes aristocráticas o fomentar las burguesas. pero también en cierto grado de la variante depredadora.se deben encontrar principalmente en las clases superiores. los rasgos pacíficos. En capítulos anteriores.

la eliminación selectiva de los rasgos pecuniarios es un proceso incierto y que. es inútil para las finalidades de la industria moderna. se produce una selección calificada que. no hubieran sido concebidos nunca. dentro de una determinada serie de ocupaciones. a no ser por el hecho de que la eficiencia pecuniaria es. Dondequiera que prevalece la cultura pecuniaria. en la actuali256 . en conjunto. de hecho. en consecuencia.THORSTEIN VEBLEN rasgos pecuniarios favorece el éxito y la supervivencia del individuo. cuyo interés es el egoísta y cuyo único rasgo humano es la prudencia. Pero el «hombre económico». favorece la aptitud espiritual de trabajo. En consecuencia. que aun dentro de las ocupaciones industriales. la acción selectiva de todas las ocupaciones tendería al predominio ilimitado del temperamento pecuniario. Hay que conceder. del capitán de industria. A este respecto no existe. El resultado sería que lo que se ha denominado «hombre económico» se convertiría en tipo normal y definitivo de la naturaleza humana. el proceso selectivo mediante el cual se modelan los hábitos mentales de los hombres y se decide la supervivencia de los linajes rivales se produce de modo próximo sobre la base de la aptitud adquisitiva. incompatible con la eficiencia industrial. por otra. aun en esas ocupaciones hay una supervivencia apreciable del temperamento bárbaro. Como para que continúe la vida de la comunidad hay que realizar el trabajo. sin embargo. por una parte del criminal y. Este interés en el trabajo diferencia al trabajador. La industria moderna requiere un interés no valorativo e impersonal en el trabajo que se realiza. Sin ello serían imposibles los complicados procesos industriales que.

El dicho «a tal señor. y los criados llevan los prejuicios así adquiridos a sus iguales de baja cuna y diseminan. tal criado». Por este motivo. de los rasgos de carácter más o menos arcaicos. de tono aristocrático. ninguna distinción amplia entre el carácter de la clase ociosa y el de la generalidad de la población. como tipo que posee las condiciones que determinan la buena reputación. los ideales de la clase superior por toda la comunidad sin la pérdida de tiempo que podría sufrir en otro caso esa diseminación. El problema de una distinción de clases con respecto a su constitución espiritual está oscurecido también por la presencia. de este modo. ha impuesto en las clases inferiores muchas características de la teoría de la vida de la clase ociosa.LUGOS@HOTMAIL. en todas las clases sociales. tiene 257 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. La posición prescriptiva de la clase ociosa. tales rasgos tienen también una mayor posibilidad de supervivencia en el cuerpo del pueblo de la que tendrían si no se diera el precepto y el ejemplo de la clase ociosa.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA dad.COM) . por lo común. se produce siempre un cultivo más o menos persistente de esos rasgos aristocráticos. Las nociones de lo bueno y de lo bello que tienen las personas de la clase en cuestión están modeladas por su contacto con los señores. Esos hábitos adquiridos o rasgos de carácter asumidos son.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. de hábitos adquiridos de vida que estimulan en gran medida rasgos heredados y contribuyen. en consecuencia. a desarrollar en toda la población los rasgos que estimulan. con el resultado de que. Puede mencionarse a la clase de los servidores domésticos como un conducto -y un conducto importante.mediante el cual se produce esa transfusión de las concepciones aristocráticas de la vida y. en toda la sociedad. a la vez.

La lucha pecuniaria produce una clase subalimentada de grandes proporciones. Esa subalimentación consiste en una deficiencia de las cosas necesarias para la vida o de las cosas necesarias para mantener un gasto decoroso. Hay también otra serie ulterior de hechos que contribuyen a disminuir la diferencia de clase. al imponer un esquema de decoro pecuniario y al privar a las clases inferiores de todo lo que es posible privarlas en lo que respecta a medios de vida. la institución de una clase ociosa. El resultado es una asimilación de las clases inferiores al tipo de naturaleza humana que. Resulta. el resultado es una lucha dura por los medios de hacer frente a las necesidades cotidianas. tanto por lo que se refiere a las necesidades físicas como a las superiores. en principio. En cualquier caso. en consecuencia. actúa indirectamente en el sentido de conservaren la masa de la población los rasgos pecuniarios. corresponde únicamente a las clases superiores. La tensión exigida por la autoafirmación contra las circunstancias desfavorables absorbe toda la energía de los individuos. De este modo los rasgos industriales tienden a quedar anticuados por el desuso. por lo que se refiere a la supervivencia de las virtudes pecuniarias. que no hay entre las clases superiores y las inferiores una gran diferencia de tempera258 . Por tanto. éstos inclinan sus esfuerzos en la dirección que les impone la necesidad de no atender sino a sus finalidades valorativas propias y se hacen cada vez más estrechamente egoístas.THORSTEIN VEBLEN una importancia mayor de lo que se cree comúnmente para la rápida aceptación popular de muchos elementos de la cultura de la clase superior.

sino con mucha dificultad. mediante la herencia dentro de la clase y dondequiera que la sangre de la clase ociosa se trasfunde fuera de ella. pero resulta también que la falta de tal diferencia se debe. parece necesario hacerlo para dejar completa la argumentación. La institución opera en el sentido de rebajar la eficiencia industrial de la comunidad y retrasar la adaptación de la naturaleza humana a las exigencias de la vida industrial moderna. al ejemplo prescriptivo de la clase ociosa y a la aceptación popular de esos grandes principios del derroche ostensible y la emulación pecuniaria en que se basa la institución de una clase ociosa. Influye en la naturaleza humana predominantemente o efectiva en dirección conservadora: 1) por la transmisión directa de rasgos arcaicos. es muy poco lo que se puede ofrecer como apoyo de la opinión aquí expuesta. aparte de resumir y examinar una serie de hechos de la vida cotidiana que se encuentran a nuestro alcance. 2) conservando y fortificando las tradiciones del régimen arcaico y haciendo así que las posibilidades de supervivencia de los rasgos bárbaros sean también mayores que el ámbito de transfusión de la sangre de la clase ociosa. Ese resumen no puede evitar los lugares comunes y el tedio de los lectores. siquiera sea el esquema desnudo que aquí se intenta. Por todo ello. pero.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA mento. 259 . ya que ofrecen un estudio fragmentario de esa especie. puede pedirse para los capítulos que siguen cierto grado de indulgencia. pese a ello. Pero poco o nada se ha hecho para recoger. datos que tienen significación especial para el problema de la eliminación o supervivencia de rasgos en las poblaciones modernas. Por ende. en buena parte. o resumir.

THORSTEIN VEBLEN X. de las convenciones. Supervivencias modernas de la proeza La clase ociosa vive más bien por la comunidad industrial que en la comunidad industrial. aptitudes adquisitivas y no aptitudes útiles. Pero el esquema general de la vida de la clase es. opera selectivamente y por educación para modelar el material humano. una continua criba selectiva del material humano que constituye la clase ociosa y esa selección se hace sobre la base de la aptitud para las empresas pecuniarias. hábitos e ideales que pertenecen a la primera parte de la época bárbara: la era de la proeza y la vida depredadora. el esquema general de la vida. Hay. y su acción se ejerce. por tanto. en forma más o menos mitigada. Ese esquema general bárbaro y arcaico de la vida se impone también a los estratos inferiores. en el sentido de conservar rasgos. 260 . La admisión a la clase ociosa se consigue mediante el ejercicio de las aptitudes pecuniarias. una herencia del pasado y encarna en un grado muy alto los hábitos e ideales de la primera parte del período bárbaro. en gran parte. sobre todo. A su vez. Sus relaciones con la industria tienen carácter pecuniario y no industrial.

No se requiere mucha insistencia para lograr que se acepte la proposición de que. En épocas normales. la gran mayoría de las clases industriales siente una relativa apatía en cuanto a los intereses bélicos. en épocas posteriores. es más bien adversa a toda lucha 261 . en los países de la Europa civilizada. esta masa del pueblo vulgar. patriotismo. Además. por lo que se refiere a su origen y al contenido de su desarrollo. que constituye la fuerza efectiva de la comunidad industrial. y esta admiración de las proezas bélicas constituye. que caracteriza al hombre en el estadio depredador. prevalecen en mayor medida en las clases superiores. De no estar excitada. El entusiasmo por la guerra y el temperamento depredador de que es índice. la clase ociosa proclama esta distinción como un motivo de orgullo y ello. la clase ociosa hereditaria posee ese espíritu marcial en un grado superior que la clase media. es también una ocupación depredadora. sin duda. es la propensión combativa propiamente dicha. La guerra es honorable y las proezas bélicas son eminentemente honoríficas a los ojos de la generalidad de los hombres. En los casos en que la actividad depredadora es una actividad colectiva esa propensión se denomina con frecuencia espíritu marcial o. Más aún. por sí sola. la mejor prueba de un temperamento depredador en los admiradores de la guerra.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA La expresión más inmediata e inequívoca de esa naturaleza humana arcaica. la ocupación seria ostensible de la clase superior es la del gobierno. La única clase capaz de disputar a la clase ociosa hereditaria el honor de una mentalidad belicosa habitual es la de los delincuentes de la clase inferior. con algún fundamento. sobre todo en la clase ociosa hereditaria. que.

Esa diferencia de temperamento entre las clases puede deberse. responde un poco tardíamente incluso a una provocación que motiva una actitud de defensa. en más de uno de los países de Europa y momentáneamente en Norteamérica. a una diferencia en la herencia de caracteres adquiridos por las distintas clases. puede decirse que el espíritu de agresión bélica está desapareciendo en la generalidad del pueblo. a una diferencia étnica. salvo en caso de invasión del territorio. en las comunidades que han alcanzado un desarrollo industrial avanzado. Esto no quiere decir que no haya en las clases industriales un número apreciable de individuos en los que ese espíritu marcial se afirma decididamente. la inercia de la masa de cualquier comunidad civilizadora moderna a este respecto es probablemente tan grande como para hacer impracticable la guerra. más aún. pero al parecer corresponde también.THORSTEIN VEBLEN que no sea defensiva. junto con los individuos de las clases superior e ínfima que tienen dotes análogas. Pero salvo en estas temporadas de exaltación y salvo para aquellos individuos dotados del temperamento arcaico de tipo depredador. Los hábitos y aptitudes de la generalidad de los hombres favorecen el despliegue de actividad en direcciones menos pintorescas que la bélica. En las comunidades más civilizadas o. mejor dicho. ni tampoco que la masa del pueblo no pueda encenderse de ardor marcial bajo el estímulo de alguna provocación especial. La diferencia de clases es menos visible a este respecto en aquellos países cuya población es relativamente homogénea desde el punto de vista étnico. en parte. tal como las que se ven operar. en cierta medida. hoy día. que en los países en los que hay una 262 .

Sólo el caballero de alta cuna y el camorrista recurren normalmente a los golpes como disolvente universal de las diferencias de opinión. por herencia. educación o ambas cosas. En sustancia. en términos generales. sino cuando una irritación momentánea excesiva o una gran exaltación alcohólica provoquen en él la inhi263 . encontramos en la institución del duelo una expresión de la misma disposición superior para el combate. Estos nouveaux arrivés han salido hace poco tiempo de la masa general de la población y deben su ascenso a la clase ociosa al ejercicio de rasgos y propensiones que no han de clasificarse como proezas en el sentido antiguo de la palabra. El hombre corriente no luchará.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA divergencia más amplia entre los elementos étnicos que constituyen las diversas clases de la comunidad. En las comunidades civilizadas prevalece como fenómeno normal únicamente allí donde existe una clase ociosa hereditaria y casi exclusivamente en ella. de ordinario. y 2) los delincuentes de clase inferior. Las excepciones son: 1) los oficiales militares y navales que ordinariamente son miembros de la clase ociosa y a la vez están educados especialmente para que se formen en ellos hábitos mentales depredadores-. Aparte de la actividad bélica propiamente dicha. el duelo es un recurso más o menos deliberado a la lucha como arreglo final de una diferencia de opinión. A este respecto puede notarse en estos últimos países que las personas recién llegadas a la clase ociosa muestran. tienen una disposición y unos hábitos depredadores análogos. que. menos espíritu marcial que los representantes contemporáneos de la aristocracia de tiempos pasados. y el duelo es una institución de la clase ociosa.

tenemos un ejemplo especial de uso de este tipo propio de la clase ociosa. y en la comunidad de los muchachos no hay. no quiera o no pueda luchar cuando a ello se lo invita. como obligación social.THORSTEIN VEBLEN bición de los hábitos más complejos de respuesta a los estímulos que favorecen la provocación. que fuerza al camorrista a afirmar su virilidad mediante un combate no provocado con sus semejantes. aunque menos definida. ninguna base segura de reputación para nadie que. por variación insensible. que prevalece entre los muchachos. de madurez. en lucha privada no provocada y obligatoria. La institución del duelo como modo de zanjar definitivamente las disputas y las cuestiones de precedencia se convierte. con toda minuciosidad. revierte temporalmente y sin reflexionar a un hábito mental arcaico. Y se extiende a todos los grados de la sociedad un uso semejante. por lo común. Todo esto se aplica de modo especial a los muchachos que se encuentran por encima de cierto límite. En la pintoresca supervivencia de la caballería belicosa que supone el duelo estudiantil alemán. por lo general. El temperamento del niño no responde. a la descripción que acabamos de hacer durante la 264 . En la clase ociosa inferior o espuria de los delincuentes hay en todos los países una obligación social semejante. El muchacho conoce. es decir. para mantener la buena reputación propia. cuál es la gradación en que se encuentran él y sus compañeros en lo que respecta a su relativa capacidad combativa. Se ve arrojado entonces a las formas más simples v menos diferenciadas del instinto de autoafirmación. un tanto vago. por excepción. por lo general.

En la generalidad de los casos. así como menos inclinación a aislar su persona y sus intereses de los del grupo doméstico en que vive. La transición de esa manera de ser pacífica a la depredadora y. En tales casos la transición de la infancia a la adolescencia y a la madurez es un proceso gradual e interrumpido de desviación del interés. maligna o malvada del muchacho es gradual y se realiza de modo más completo. cubriendo un campo mayor de las aptitudes del individuo en unos casos que en otros. En el estadio temprano de su desarrollo. cualquiera que sea su sexo. Durante ese período temprano de la existencia. y muestra mayor sensibilidad a la reprensión y mayores apocamiento. que pasa de las finalidades y aptitudes infantiles a las finalidades. mediante una pérdida gradual aunque relativamente rápida de las características infantiles. funciones y 265 . al temperamento del muchacho propiamente dicho. hay poca agresión y poca propensión al antagonismo. en que el niño busca aún de modo habitual el contacto con su madre en todas las incidencias de su vida cotidiana. muestra menos iniciativa y menos autoafirmación agresiva. el niño. aparecen sólo en un grado ligero y oscuro. timidez y necesidad del contacto humano amistoso. ese temperamento temprano pasa. en casos extremos. y en una proporción relativamente grande de los casos no se realiza en absoluto.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA infancia y los años en que está vigilado muy de cerca. todo lo más. En las muchachas la transición al estadio depredador rara vez se realiza de modo tan completo como en los muchachos. aunque se dan también casos en que las características depredadoras de la vida del muchacho no surgen en absoluto o.

por lo general. o se realiza sólo de modo parcial. La composición étnica de los pueblos europeos es variada. aun las clases inferiores comprenden una gran proporción del elemento dólico-rubio enemigo de la paz. esta generalización acerca 266 . en modo alguno. y. sobre todo. ofrecen alguna utilidad para los fines del proceso de la vida colectiva y de los que puede decirse. en la vida industrial moderna. menos acentuada. cuando el muchacho alcanza la madurez. que entre los muchachos de las clases superiores o entre los de los pueblos mencionados en primer término. bien marcado y dura algún tiempo. en la clase ociosa hereditaria. por lo general. No son. en los casos en que ocurre.THORSTEIN VEBLEN relaciones de la vida adulta. raros los casos en que la transición del adulto no se realiza. mediante un estudio más amplio y más a fondo que el actual. por lo común (si es que concluye en absoluto). que constituyen el promedio real de la comunidad industrial. en tanto que en otros ese elemento étnico se encuentra. En algunos casos. Esta última afirmación puede requerir ciertas salvedades de mucha importancia. en consecuencia. entendiendo por temperamento de «adulto» el temperamento medio de los individuos adultos que. En las muchachas el intervalo depredador es menos importante y frecuente. Si se pudiese comprobar. El hábito combativo parece prevalecer en menor escala entre los muchachos de la clase trabajadora de las últimas clases de pueblos citados. En el niño (varón) el intervalo depredador está. la actitud depredadora y aisladora es. pero concluye.

A menos que la diferencia se deba por entero a una diferencia fundamental entre tipos étnicos persistentes. que constituyen la masa de la población de las mismas comunidades. Puede parecer que el caso del muchacho no tiene gran importancia en relación con la relativa proporción del elemento proeza que tienen las diversas clases de la sociedad. parece entrar en mayor proporción en la constitución del tipo étnico dominante de la clase superior -el dólicorubio. en un grado apreciable. los rasgos que distinguen al 267 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. de las clases inferiores. como en otros muchos rasgos de la vida infantil. En este aspecto. algún valor como demostración de que ese impulso combativo corresponde a un temperamento más arcaico que el que posee el hombre adulto medio de las clases industriosas. pero tiene. en la vida adulta. el niño reproduce. al menos.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA del temperamento del muchacho perteneciente a la clase trabajadora añadiría fuerza a la opinión de que el temperamento belicoso es. En esto. como en muchos otros.de los países europeos. característica racial. algunas de las fases anteriores del desarrollo del adulto. el carácter de la clase ociosa y de la clase delincuente muestran.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY.LUGOS@HOTMAIL.COM) . la predilección que siente el muchacho por la hazaña y por el aislamiento de su propio interés debe considerarse como una reversión transitoria a la naturaleza humana que es normal en la cultura de los primeros tiempos de barbarie: la cultura depredadora propiamente dicha. Según esta interpretación. y que son igualmente normales o habituales en los estadios culturales anteriores. temporalmente y en miniatura. una persistencia de rasgos que son normales en la infancia y en la juventud. que en la de los tipos de hombre subordinado.

En la mayor parte de los casos. el temperamento combativo persiste durante toda la vida. que lleva una vida ociosa. la secuencia mediante la cual ha pasado el grupo del hábito de vida depredador a otro más pacífico. distintos de esa proclividad a la hazaña feroz y al aislamiento. de la generalidad de las personas son. Y se verá que la constitución espiritual pueril de esos representantes de los estratos sociales superiores e ínfimos se muestra. en la presencia de otros rasgos arcaicos.THORSTEIN VEBLEN delincuente bravucón y al caballero puntilloso. pero más o menos sistemáticos y complicados. los desórdenes sin objeto y hechos por puro juego. cubriendo el intervalo entre la mocedad auténtica y la virilidad adulta. en comparación con el grado de desarrollo alcanzado por la generalidad de los adultos en la moderna comunidad industrial. conforme el joven se va fundiendo con la vida adulta. en tales casos. por una fase arcaica temporal correspondiente al nivel espiritual permanente de los 268 . En un número bastante grande de casos. que producen los escolares de una edad ligeramente superior. el desarrollo espiritual llega a su término cuando el individuo se acerca al final de esa fase pueril. Reaparecen con frecuencia y agudeza cada vez menores. Como para no dejar duda respecto a la esencial falta de madurez del temperamento combativo tenemos. y reproducen así. de modo general. en la vida del individuo. esos desórdenes se limitan al período de la adolescencia. Aquellos individuos que llegan a alcanzar en su desarrollo espiritual la posición de hombre adulto pasan. en cierta medida. también. rasgos de un desarrollo espiritual retrasado. pues. de ordinario. Señalan una fase inmadura.

Este es. que pueden persistir en la vida posterior de la generación que se está desarrollando. Desde luego. sino también indirectamente ayudando y fomentando los desórdenes de ese tipo cometidos por los más jóvenes. y otras cosas análogas en las instituciones docentes superiores. y quienes no consiguen llegar al promedio quedan como residuo no resuelto de una forma más tosca de humanidad. Estimula. el significado de la atención con que en los últimos tiempos han fomentado muchos clérigos y otros pilares de la sociedad las «brigadas de muchachos» y otras organizaciones seudomilitares. Sí una persona así dotada de una proclividad hacia las hazañas se encuentra en una situación que le permita guiar el desarrollo de los hábitos de los miembros adolescentes de la comunidad. y retarda así cualquier movimiento dirigido hacía un temperamento más pacíficamente eficaz en toda la comunidad. la influencia conservadora y retrógrada que ejerce puede ser considerable. por ende. que favorece una eficiencia industrial elevada y la plenitud de vida de la colectividad. el atletismo escolar. por ejemplo. 269 . la formación de hábitos de ferocidad. Ese desarrollo espiritual retrasado puede expresarse no sólo en una participación directa de los adultos en hazañas juveniles caracterizadas por la ferocidad.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA hombres combativos y deportivos. subsistente en la comunidad industrial moderna. Lo mismo puede decirse del estímulo dado al desarrollo del «espíritu de colegio». y como un fuerte obstáculo a ese proceso selectivo de adaptación. los diferentes individuos alcanzan esa madurez y sobriedad intelectuales en distinto grado.

se pone inmediatamente de manifiesto cuando se presta atención a la gran importancia que tiene el elemento de ficción. en relación con los deportes. que el temperamento que inclina a los hombres a practicarlos es un temperamento moceril. sin que sea posible trazar en ningún punto la línea divisoria. pues. el atletismo. Acaso sea más cierto. La afición a los deportes señala. Ese temperamento moceril. la navegación deportiva y los juegos de habilidad y destreza. La base de la afición al deporte es una constitución espiritual arcaica: la posesión de la propensión emulativa depredadora en un grado relativamente alto. Igual carácter tienen los deportes de toda clase. El deporte tiene muchos matices que van desde el combate hostil hasta la astucia y la marrullería. incluyendo el boxeo. que con respecto a otras expresiones de la emulación depredadora de las que ya hemos hablado. se denominan. incluso cuando el elemento de eficacia destructora no es un rasgo sobresaliente. peculiar a los deportistas. en parte. En parte. pasando por la habilidad. en un grado especial. de modo específico. la pesca con caña. presente en toda actividad de270 .THORSTEIN VEBLEN Esas manifestaciones del temperamento depredador deben clasificarse bajo el epígrafe de hazaña. el tiro. Una fuerte proclividad hacia la hazaña aventurera y a infligir daños es especialmente pronunciada en aquellas ocupaciones que en el lenguaje corriente. el toreo. actividades deliberadamente emprendidas con la intención de conseguir una reputación mediante la proeza. un desarrollo retrasado de la naturaleza moral del hombre. o al menos más evidente. deportivas. no son sino expresiones simples e irreflexivas de una actitud de ferocidad emulativa y.

tanto de astucia como de matanza. Es notable. Salvo cuando se adopta como medio necesario de comunicación secreta. que incluso muchos hombres prosaicos y bonachones que van de caza suelen llevar un exceso de armas y bagajes. y de otros desórdenes semejantes. en gran medida en el deportivismo propiamente dicho y en los concursos atléticos. De modo semejante. Desde luego que en todo esto se ve bastante claro el remanente de la ficción moceril. rasgo que señalan la naturaleza histriónica de esas ocupaciones. por ejemplo. que implican sus hazañas. es la peculiaridad de que 271 . Por ejemplo. mucho más que en los juegos de habilidad de carácter más sedentario. la jerga del atletismo se compone. Los deportes comparten ese carácter de ficción con los juegos y hazañas a los que se inclinan habitualmente los muchachos (especialmente varones). con toda probabilidad. una prueba de que la ocupación de que se trata es sustancialmente ficción. pero sí se da en todos ellos en grado muy apreciable. fanfarronería y mixtificación ostensible. de locuciones extremadamente sanguinarias tomadas de la terminología bélica. Está presente.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA portiva. con objeto de impresionar su propia imaginación con la idea de la seriedad de su empresa. el uso de una jerga especial en cualquier ocupación es. en los deportes atléticos se da casi siempre una buena parte de exageración. pero esta regla no se aplica con gran uniformidad. de modo visible. Estos cazadores son también propensos a un porte fanfarrón e histriónico y a una complicada exageración de los movimientos. Otro rasgo en el que difieren los deportes del duelo. en gran parte. La ficción no entra en la misma proporción en todos los deportes.

pero no pueden ser los incentivos principales.tienen con más o menos extensión el hábito de atribuir al amor a la naturaleza. se han conservado por el uso de los representantes contemporáneos de esa clase. hay algún fundamento en abono de la pretensión del deportista de que. su necesidad de recreo y de contacto con la naturaleza puede satisfacerse mejor siguiendo el camino tomado por él. dados los convencionalismos existentes. de modo subsidiario. Los deportistas cazadores y pescadores. Sin embargo. sin duda. Esos motivos. se encuentran presentes con mucha frecuencia y constituyen parte de los atractivos de la vida deportiva. y esos cá272 . la necesidad de recreo y otras cosas semejantes el carácter de incentivos de su pasatiempo favorito. Esas necesidades ostensibles podrían satisfacerse. En realidad. Probablemente es poco lo que en cada caso determinado pueda haber de otros motivos. Ciertos cánones de buena educación.THORSTEIN VEBLEN admiten la atribución a motivos distintos de los impulsos de hazaña y ferocidad. otros motivos. sin el acompañamiento de un esfuerzo sistemático para privar de la vida a aquellas criaturas que constituyen una característica esencial de esa «naturaleza» amada por el deportista. con más facilidad y de modo más completo. a otras razones para explicar la práctica de los deportes indica que a veces se dan. con frecuencia. pero el hecho de que se acuda. el efecto más perceptible de la actividad del deportista es mantener la naturaleza en ese estado crónico de desolación al matar a todos los seres vivos cuya destrucción puede lograr. impuestos por el ejemplo prescriptivo de una clase ociosa depredadora en el pasado.

pues. del esquema de la vida de la comunidad en general. Como ya se ha notado al tratar de otro problema.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA nones no permiten al deportista buscar el contacto con la naturaleza en otras condiciones sin incurrir en censuras. A la vez. por prescripción. en tales 273 . Los juegos atléticos son el mejor ejemplo de ello. Algo semejante es lo que ocurre con otras clases de deporte. ejercicio v recreo son permisibles. Y el uso prescriptivo refuerza esta pretensión. Desde luego. La causa más remota que impone la necesidad de buscar ambas cosas en forma de matanza sistemática es una prescripción que no puede violarse. excluyen del esquema general de la vida de la clase ociosa toda actividad que no pueda ser clasificada como ocio ostensible. sin el riesgo de perder la reputación y de la consiguiente lesión sufrida por el propio respeto. Los cánones que marcan lo que es una vida decorosa. en consecuencia. contarse la necesidad de recreo y de vida al aire libre. Y. el ejercicio físico sin objeto es aburrido y desagradable. se da también aquí el uso prescriptivo respecto a qué formas de actividad. los deportes han pasado a ser la única forma de actividad al aire libre sancionada plenamente como decorosa. Los adictos a los deportes atléticos y quienes los admiran exponen la pretensión de que tales deportes proporcionan el mejor medio de recreo y de «cultura física» que se puede encontrar. por encima del grado en que es posible soportar ambas cosas. Entre los incentivos próximos de la caza y la pesca puede. De tarea honorable trasmitida por la cultura depredadora como forma superior del ocio cotidiano. tienden a excluirla también. con arreglo al código de una vida respetable.

el instinto de trabajo eficaz actúa en forma impulsiva y puede satisfacerse. dan un campo donde puede funcionar la emulación y son también atractivos por ese motivo. dentro de ese complejo orgánico. para poder persistir hasta llegar a hacerse expresión habitual. se produce su efecto inquietante y desalentador en la conciencia del agente. con una finalidad próxima. a la vez. con criterio selectivo. Cuando se intenta asimilar el derroche o la futilidad sistemáticos como fin de la vida. Los hábitos mentales del individuo forman un complejo orgánico. Sólo cuando la futilidad ulteriormente aprehendida de un tipo determinado de acción entra en el complejo reflexivo de la conciencia. como elemento ajeno en esencia a la tendencia normalmente finalista del proceso vital. Pero esa revulsión del organismo puede evitarse. tiene que conformarse al canon de eficiencia genéricamente humano de alguna finalidad objetiva útil. cuando es posible confinar la 274 . El canon de la clase ociosa actúa de modo lento y penetrante eliminando. aunque se le asigne esa finalidad únicamente con esta intención ficticia. Los deportes satisfacen esas exigencias de futilidad sustancial. de vida. Además de esto.THORSTEIN VEBLEN casos se recurre a alguna forma de actividad que pueda presentar una apariencia aceptable de finalidad. toda actividad. junto con una ficción aceptable de finalidad. de modo provisional. del esquema general acreditado de vida todos los modos de acción sustancialmente útiles o tendientes a una finalidad. se produce una revulsión. que tiende necesariamente a la utilidad del proceso vital. aunque sólo sea parcial. Para ser decorosa una ocupación tiene que conformarse al canon de derroche ostensible propio de la clase ociosa.

permiten ejercitar la destreza y la ferocidad y astucia emulativas. por lo común. haciendo frente a esas dos exigencias de derroche ulterior y finalidad próxima. Una ocupación cualquiera mantiene su lugar como modo tradicional y habitual de recreo decoroso.. juegos atléticos. la finalidad inmediata e irreflexiva de los deportes satisfará aceptablemente su instinto de trabajo eficaz. En la medida en que el individuo sólo está dotado de reflexión o de sentido de la tendencia ulterior de sus acciones en proporción ligera. se añade por lo general. etc.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA atención a la finalidad próxima y no reflexiva del ejercicio de la destreza o la emulación. pesca. características de la vida depredadora. En la medida en que otras formas de recreo y ejercicio son moralmente imposibles para las personas bien nacidas y de sensibilidad delicada. fomentan también un espíritu viril. su actitud a este respecto -ante sí mismos y ante su prójimobasándose en que tales juegos sirven como medio inestimable de desarrollo. si sus impulsos dominantes son las propensiones emulativas irreflexivas del temperamento depredador. de modo especial. Los deportes -caza. dadas las circunstancias. No sólo mejoran la contextura física de quien participa en ellos. Esto es cierto. tanto en los deportistas 275 . Pero esos miembros de la sociedad respetable que defienden los juegos atléticos justifican. en la medida en que su vida es sustancialmente una vida de acción impulsiva e ingenua. A la vez los cánones de lo decoroso le recomendarán los deportes como expresiones de una vida pecuniariamente impecable. sino que. en forma de expresión de dominación. los deportes son los mejores medios de recreo que pueden encontrarse.

Se ha dicho. para el desarrollo del carácter y el cuerpo de quien los practica. con objeto de asegurar y acentuar ciertas aptitudes y propensiones. La aptitud para estas instituciones lúdicas requiere una preparación o entrenamiento cuidadoso. tanto animal como humano. una rehabilitación completa y acabada de los hábitos mentales y corporales salvajes o bárbaros. Es una rehabilitación del temperamento de los primeros tiempos 276 .THORSTEIN VEBLEN como en los espectadores. En consecuencia. ya que esta forma de deporte es. Ello no quiere decir que el resultado sea en todos los casos. en la actualidad la que ocupa un lugar más destacado en la mente de quienes arguyen en favor. o en contra. El resultado es más bien un retorno unilateral a la barbarie o a la ferae natura. La cultura aplicada en el fútbol da un producto de ferocidad y astucia exóticas. una rehabilitación y acentuación de aquellos rasgos ferinos que favorecen el daño y la desolación. sin un desarrollo correspondiente de los rasgos que pueden servir a la conservación del individuo y a la plenitud de su vida en un medio ferino. de los juegos deportivos como medio de salvación física o moral. este deporte atlético típico puede servir de ejemplo que aclare la importancia de tales juegos. se somete a una selección y disciplina cuidadosas. características del estado ferino y que tienden a caer en desuso con la domesticación. En los Estados Unidos es el fútbol americano el juego que se le ocurrirá probablemente a cualquier persona. El material empleado. no sin razón. que la relación del fútbol americano con la cultura física es muy parecida a la existente entre las corridas de toros y la agricultura. en cuanto se plantee la cuestión de la utilidad de los juegos atléticos.

en gran parte. Esto vale para toda comunidad donde esos rasgos estén presentes en la población en cierto grado. en el medio humano a que está expuesto. desde el punto de vista económico. salvo en las relaciones hostiles con otras comunidades.COM) . junto con una represión de aquellos detalles temperamentales que. En la forma adulterada en que entran en la emulación pacífica moderna. lleva a una utilidad económica. La ferocidad y la astucia no son útiles para la comunidad. indirectamente.es ventajoso. pero no para los intereses de la colectividad. aunque son indispensables para el individuo que tiene que participar en la competencia. la posesión de cierta medida de esos rasgos es algo que casi puede calificarse de necesario para la vida del hombre civilizado.LUGOS@HOTMAIL. ventajosos para el individuo. los cuales actúan vigorosa277 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. en todo caso. Por lo que se refiere a la utilidad del individuo para las finalidades de la vida colectiva. hay una proporción muy grande de los mismos rasgos.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. Pero. tanto para el individuo como para la comunidad. no son directamente útiles para la comunidad. y sólo son útiles para el individuo porque. la eficiencia emulativa sólo es útil. constituyen las características salvadoras del carácter salvaje. ya que. La competencia moderna es. El vigor físico adquirido mediante la preparación para los juegos atléticos -en la medida en que puede decirse que el entrenamiento produce ese efecto. De modo semejante los rasgos espirituales asociados con los deportes atléticos son. en igualdad de circunstancias.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA bárbaros. desde el punto de vista de las exigencias sociales y económicas. un proceso de autoafirmación basado en esos rasgos de la naturaleza humana depredadora.

que su utilidad ética o estética contrapesa probablemente cualquier inconveniencia económica que puedan producir. ni de su valor para fines que no sean los económicos. se encuentra en una situación de desventaja. sin estar debidamente dotado de esos rasgos.THORSTEIN VEBLEN mente. análoga a la de un toro sin cuernos en una torada en que todos sus congéneres los tuvieran. hay muchas cosas admirables en el tipo de hombre que trata de fomentar la vida deportiva. Desde un punto de vista diferente. Hay confianza en sí mismo y camaradería. no decimos aquí nada acerca de la deseabilidad o conveniencia de los deportes en conjunto. La posesión y cultivo de los rasgos de carácter depredadores pueden. y los rasgos en cuestión sirven de modo tan eficaz a esa predilección. La razón de la aprobación y admiración que suscitan. esas cualidades viriles. ser deseables por motivos distintos de los económicos. están dotados de esa serie de propensiones. Por tanto. en grado suficiente para hacer que la falta de ellas en los demás se considere 278 . Los miembros de la comunidad. así como la de que sean denominadas viriles. y en especial de aquella clase de la comunidad que tiene la iniciativa en el establecimiento de los cánones de gusto. Predomina una predilección ética o estética por las aptitudes bárbaras. por lo general. Con arreglo al criterio popular. las cualidades caracterizadas con esas palabras en el lenguaje cotidiano podrían ser denominadas truculencia y espíritu de clan. Pero para los fines que aquí nos interesan. Todo individuo que entra en la competencia. dando a esta palabra el uso que tiene en el lenguaje corriente. desde luego. esta cuestión está fuera de lugar. es su utilidad para el individuo.

La generalidad de la población de cualquier comunidad industrial sólo está emancipada de estas propensiones.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA como un defecto y para hacer que su posesión en un grado excepcional sea estimada como atributo de mérito superior. siguen estando en situación de ser utilizadas para la modelación agresiva de las acciones y sentimientos de los hombres. han pasado a estar situadas en el trasfondo de los motivos subconscientes. a menos que esa apelación choque con las actividades específicas que constituyen nuestras ocupaciones habituales y que comprenden el campo general de nuestros intereses cotidianos. De ahí la facilidad con que se dedican a los deportes las personas recién ingresadas en la clase ociosa y de ahí el rápido desarrollo de los deportes y del sentimiento deportivo en toda comunidad industrial. en desuso en la generalidad de los pueblos modernos. en modo alguno. Con diversos grados de potencia en los diferentes individuos. en la que se haya acumulado la riqueza en forma suficiente. en el sentido de que. Y en cualquier cosa en que ninguna ocupación ajena a la cultura depredadora haya usurpado el campo de interés y sentimiento ordinarios del individuo. Los rasgos del hombre depredador no están. se afirman vigorosamente. por un desuso parcial y temporal. Eso es lo que ocurre en la clase ociosa y en ciertos sectores de la población que constituyen apéndices de esa clase a la que están subordinados. inconvenientes desde el punto de vista económico. para 279 . Están presentes y pueden salir a la luz con todo relieve en cualquier momento mediante cualquier apelación a los sentimientos en que se expresan. siempre que llegue hasta ellos un estímulo de intensidad mayor que la cotidiana.

y puede notarse. todo lo más. No puede afirmarse lo mismo de la mayor parte de los hombres ocupados en la industria. Pero es también un arma y satisface por ello una necesidad sentida por el hombre bárbaro. por ende. Las clases en las que más predomina ese hábito -las clases con las que está asociado el bastón en la imaginación popular. de ferocidad. de pasada. un uso elegante. los deportistas y los delincuentes de la clase inferior. Un hecho conocido y familiar puede servir para mostrar que el impulso depredador no prevalece con el mismo grado de intensidad en todas las clases.THORSTEIN VEBLEN poder eximir del trabajo a una parte considerable de la población. Desde luego. Podrían. la práctica es. El manejo de un medio ofensivo tan primitivo y tangible es muy agradable para cualquiera que esté dotado. acaso. Tomado simplemente como rasgo de la vida moderna. salvo en los casos de invalidez. en gran medida.son la clase ociosa propiamente dicha. que las mujeres no llevan bastón. aunque sólo sea en un grado moderado. añadirse a ellos los hombres ocupados en las tareas pecuniarias. un detalle trivial. pero la base de los usos elegantes está constituida por las proclividades de la clase que establece las pautas de los usos elegantes. el hábito de llevar bastón puede parecer. El bastón tiene la finalidad de demostrar que las manos de su portador se emplean para una finalidad distinta del esfuerzo útil y. 280 . pero el uso tiene algún significado para el punto de que tratamos. tiene utilidad como demostración del ocio de quien lo lleva. en los cuales tiene una utilidad de tipo distinto.

aquí. no se trata de dar ningún sentido laudatorio o condenatorio a ninguno de estos aspectos del carácter humano o del proceso vital. los rasgos trasmitidos desde la cultura depredadora son menos útiles de lo que pudieran ser. Los diversos elementos de la naturaleza humana predominante se consideran desde el punto de vista de la teoría económica y los rasgos estudiados se avalúan y ordenan teniendo en cuenta su importancia económica inmediata para la facilidad del proceso de la vida colectiva. desde el punto de vista económico y se valoran con respecto a su acción directa. Se pasa muchas veces por alto el valor económico con alguna consideración también del valor social en el más estricto sentido.de esas aptitudes y propensiones. propensiones y expresiones de vida que aquí se estudian. Es decir. A esos fines. requerida por la situación económica de la colectividad en el presente y en el futuro inmediato.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA Las exigencias del lenguaje hacen imposible evitar una apariencia de desaprobación de las aptitudes. en cuanto favorecen o perturban un ajuste más perfecto de la colectividad humana al medio y a la estructura institucional. Sin embargo. esos fenómenos se consideran. sin reflexionar en su valor desde otro punto de vista. y más especialmente con arreglo a las pautas estéticas y poéticas. Cuando se contrasta con la mediocridad prosaica del esquema general de vida de la comunidad industrial moderna y se juzga con arreglo a los patrones de moralidad acreditados. aunque tampoco en relación con esto deba dejarse de lado el hecho de que la agresividad enérgica y pertinaz del hombre depredador es un herencia de valor no escaso. esas supervivencias de un tipo de hombre más primitivo pueden 281 .

Lo dicho aquí acerca de la propensión deportiva es igualmente adecuado a diversas reflexiones que se harán ahora. la misma mentalidad defensiva. en el estudio de esta clase de aptitudes y actividades. sin darle implícitamente un sentido de elogio o censura. Entre esas instituciones arcaicas que se considera necesario defender figura. Todo lo que es posible hacer es advertir que esos patrones de excelencia. expresar cualquier opinión sobre esta materia estaría totalmente fuera de lugar. que se encuentra en todas las numerosas disertaciones en defensa o elogio de los deportes atléticos. Está comenzando.THORSTEIN VEBLEN tener un valor muy distinto del que aquí se les asigna. al menos. Y acaso sea adecuado este lugar para examinar esa resonancia peyorativa. Esto se aplica tanto a las personas que participan activamente en los deportes. El hecho es significativo. a ser observable en los portavoces de la mayoría de las otras instituciones que nos han sido trasmitidas desde la fase bárbara de la vida. junto con otras. no deben influir en nuestra apreciación económica de esos rasgos de carácter humano o de las actividades que favorecen su desarrollo. respecto a lo que se conoce corrientemente como vida religiosa. todo el sistema 282 . Pero. ajenos a nuestro actual propósito. ya que muestra la actitud habitual del hombre corriente desapasionado acerca de las propensiones que se expresan en los deportes y las hazañas. como todo esto es ajeno a nuestro actual propósito. así como de otras actividades de carácter predominantemente depredador. El último párrafo toca de modo incidental el hecho de que es difícil emplear el lenguaje de la vida cotidiana. como a aquellas cuya experiencia deportiva es sólo contemplativa.

Hay un sentimiento -por lo general vago y no confesado de modo explícito por el propio defensor. con un cambio de fraseología adecuado. pero perceptible de ordinario por el tono de su discurso. así como las disminuciones clasistas de status que resultan de él. en especial las expresiones exotéricas del credo y la aprehensión ingenua de las prácticas recibidas del pasado. lo que haya de decirse a este respecto en relación con la actitud defensiva tomada al recomendar los deportes y el carácter deportivo.de que esos deportes. no son. desde luego.» Este aforismo ofrece una valoración del temperamento depredador y de los efectos disciplinarios de su expresión y ejercicio francos. así como el conjunto de los impulsos y hábitos mentales depredadores subyacentes en el carácter deportivo. no merecen en conjunto la aprobación del sentido común. será aplicable. a las defensas que se han hecho de esos otros elementos de nuestra herencia social con ellos relacionados.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA existente de distribución de la riqueza. unos caballeros. Se considera que la presunción está contra toda actividad que implique habituación a la actitud depredadora y que la carga de la prueba 283 . todas o casi todas las formas de consumo que entran en el epígrafe de derroche ostensible: el status de las mujeres en el sistema patriarcal y muchos rasgos distintivos de los credos y prácticas devotas tradicionales. ofrece una indicación de lo que es la opinión sensata de los hombres maduros. respecto al grado de utilidad de los hábitos mentales depredadores para los fines de la vida colectiva. considerados desde el punto de vista del moralista. En cuanto tal. Por consiguiente. «Por lo que respecta a la mayoría de los asesinos.

excepto en la medida que permite mostrar que los deportes fomentan las «virtudes viriles» de que hemos hablado. se elude astutamente el traicionero terreno de la inferencia de causa a efecto. por lo general. 284 . desintegrador. Pero.THORSTEIN VEBLEN pesa sobre quienes hablan en favor de la rehabilitación del temperamento depredador y de las prácticas que lo robustecen. que aunque los deportes son en esencia hazañas valorativas. indirecta y remotamente -mediante algún proceso de inducción polar o acaso de contra irritación difícil de comprender-. La legitimación requerida se busca. producen el desarrollo de un temperamento que favorece tareas de tipo no valorativo. que debe ser evidente para quienquiera que se interese por el problema. y aunque su efecto próximo fomenta la reversión a propensiones perjudiciales desde el punto de vista industrial. los deportes fomentan un hábito mental útil para fines sociales o industriales. la cadena de la prueba se quiebra donde debería comenzar. aunque los deportes tienen sustancialmente un efecto depredador y. como son precisamente esas virtudes viriles las que (desde el punto de vista de la economía) necesitan justificación. se presume que. o más bien se supone que esto es una generalización empírica. demostrando que. como consecuencia remota y oscura de algo desconocido. Es decir. desde el punto de vista social. Por lo común. Hay un gran caudal de sentimiento popular que favorece las diversiones y la iniciativa del tipo de que aquí se trata. Al practicar la prueba de esta tesis. se cree que. se intenta demostrar todo esto empíricamente. pero a la vez está presente en la comunidad un sentido muy penetrante de que tal base sentimental carece de legitimidad.

Pero. Mientras no haya conseguido convencerse a sí mismo ni persuadir a los demás de que ése es el efecto de los deportes. puede denominarse instinto de trabajo eficaz. esas defensas son un intento de demostrar que. de prescripción más antigua. a pesar de su gran antigüedad absoluta. grosso modo. no lo está. ¿por qué se necesitan esas defensas? ¿No es suficiente legitimación el hecho de que exista un gran sentimiento popular en favor de los deportes? La prolongada disciplina de la proeza. Esta no es sino un desarrollo especial del instinto del trabajo eficaz. incluyendo la tendencia hereditaria a la proeza? La norma ulterior a la que se apela es el instinto del trabajo eficaz. que la propensión a la emulación depredadora. a pesar de la lógica misma de la cosa. que es un instinto más fundamental. Así. Su insatisfacción con la defensa por él hecha de las prácticas de que se trata se demuestra de ordinario por el tono truculento y el celo con que amontona aseveraciones en apoyo de su posición. una variante relativamente tardía y efímera. y hay que admitir que. por lo común. a que ha estado sometida a la raza en la cultura depredadora y la casi pacífica. los deportes fomentan lo que. ¿por qué no aceptar estos deportes como expresiones legítimas de una naturaleza humana normal y plena? ¿Qué otra norma obligatoria hay. El impulso depredador emula285 . ha trasmitido a los hombres de hoy día un temperamento que encuentra satisfacción en esas expresiones de ferocidad y astucia.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA Hablando en términos económicos muy generales. el sesudo apologista de éstos no podrá estar satisfecho. pues. sino la que se da en el conjunto de propensiones que se expresan en los sentimientos de esta generación.

Contrastada con esta norma ulterior de vida. Dadas las pruebas ya citadas. Pero es. como por ejemplo el boxeo. y esto es cierto incluso en relación con aquellas variantes de la vida deportiva proscritas por el código de decoro de la clase ociosa superior.THORSTEIN VEBLEN tivo -o. como se le puede denominar. en relación con la vida deportiva. que la emulación y el derroche son buenos y sus contrarios perjudican la reputa286 . como la institución tiene la influencia que ejerce sobre el sentimiento dominante. Algo semejante parece ser cierto en relación con los deportes. El modo y medida en que la institución de una clase ociosa conduce a la conservación de los deportes y la hazaña realizada con propósito valorativo no pueden. por lo que respecta a sentimientos e inclinaciones. los cánones acreditados de decencia sancionados por la institución establecen. y por ende la vida deportiva. Ese efecto indirecto actúa. desde luego. mediante sus efectos indirectos. diga lo que quiera el último esquema protocolizado de lo decoroso. las peleas de gallos y otras expresiones igualmente vulgares de la actitud deportiva. sobre todo. el instinto deportivoes esencialmente inestable. ser expuestos en forma sucinta. de modo casi inequívoco. la clase ociosa es más propensa que las clases industriales a una actitud y un ánimo belicosos. la emulación depredadora. en comparación con el instinto primordial del trabajo eficaz del que deriva y del que se ha diferenciado. de modo inequívoco. no están justificadas. resulta que. producidos por intermedio de los cánones que regulan lo que constituye una vida decorosa. Pero. en el sentido de favorecer una supervivencia del temperamento y los hábitos depredadores.

COM) . Aunque no está totalmente en desuso de la generalidad de ellos. no una característica seria de la vida. Pocos individuos pertenecientes a los países civilizados de Occidente carecen del instinto depredador. con poca discusión respecto al ámbito de su competencia y a las excepciones. no sólo en lo que respecta a la participación directa en ellos. En esas clases. en grado más o menos pronunciado. como interés ocasional. La afición a los deportes atléticos. y esos amplios cánones latentes de decoro se aplican de modo un tanto irreflexivo. A la luz crepuscular que reina en los sectores sociales inferiores. pero no constituye un interés vital y permanente. existentes en el cuerpo de la comunidad y dotado de una tendencia depredadora dominante. la predilección por los deportes en las clases industriales corrientes tiene carácter de reminiscencia.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. característica de la clase ociosa. No puede.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA ción. es. decirse que la generalidad del pueblo cultive la propensión deportiva. los detalles del código no son captados con toda la facilidad que podría desearse. y es un rasgo que esa clase comparte con los delincuentes de la clase inferior y con elementos atávicos.LUGOS@HOTMAIL. ni siquiera en un grupo apreciable de individuos. sino también en forma de sentimiento y apoyo moral. hasta el extremo de no encontrar diversión en los deportes y juegos atléticos. más o menos divertida. que figure como factor dominante en la modelación 287 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. los deportes son una diversión ocasional. pero en la generalidad de los individuos de las clases industriales la inclinación a los deportes no es tan fuerte que se la pueda denominar hábito deportivo. que han sido sancionados en detalle. pues.

es cuestión de alguna importancia. Tal como se manifiesta en la vida deportiva de hoy. Puede decirse algo análogo de otros rasgos que contribuyen a formar el carácter bárbaro. el hecho de que haya prevalecido y se haya desarrollado el tipo de naturaleza humana del que esta propensión es un rasgo característico. no puede menos de afectar en gran medida el alcance. el hecho de que los hábitos mentales populares estén dominados en cualquier grado por este tipo de carácter. las pautas y los ideales de la vida colectiva dentro del medio. la dirección. Para los fines de la teoría económica. Por ende. En sí misma considerada. Sirven para indicar la etapa de evolución económica a que está adaptado el individuo que las posee. de gran importancia. pero. tienen importancia en cuanto pruebas exteriores del grado de adaptación del carácter en el que están comprendidas a las exigencias económicas de hoy. esos otros rasgos bárbaros pueden considerarse como variaciones concomitantes de ese espíritu depredador del que la proeza es una expresión. En gran parte no tienen primordialmente carácter económico. ni mucha importancia económica directa.THORSTEIN VEBLEN del complejo orgánico de hábitos mentales de que forma parte. Para bien o para mal. pero son tam288 . Afecta a la vida económica de la colectividad. no cuenta mucho por lo que se refiere a sus efectos directos sobre la eficiencia industrial o sobre el consumo de un determinado individuo. tanto por lo que respecta al ritmo de desarrollo económico como en lo relativo al carácter de los resultados conseguidos por ese desarrollo. esa propensión puede no aparecer como factor económico.

y el hecho de que prevalezca en la comunidad ese temperamento depredador. en cualquier forma y 289 . tanto individual como colectivamente. en cierta medida. así como en las empresas guerreras y en la caza. la falsedad y la arrogancia ocupan un lugar bien seguro con respecto al método de proceder de toda contienda atlética y de los juegos en general. tal como encuentra expresión en la vida del bárbaro. y las minuciosas reglas técnicas que rigen los límites y detalles de fraude y ventaja estratégica permisibles. lleva consigo la indicación de que prevalece una práctica feroz y una total falta de consideración de los intereses de los demás. Por la naturaleza de las cosas. La habilidad. En todas esas tareas la energía tiende a convertirse en habilidad y marrullería. La proeza. Esas dos formas de expresión se encuentran presentes también en la guerra moderna. en cuanto aptitudes que contribuyen a aumentar o a disminuir la utilidad económica del individuo. la habituación a los deportes debería conducir a un desarrollo más amplio de la aptitud para el fraude. que inclina a los nombres a los deportes. se manifiesta en dos direcciones principales: la fuerza y el fraude. Ambas series de aptitudes se cultivan y robustecen con la vida deportiva. en las ocupaciones pecuniarias y en los juegos y deportes. atestiguan de modo suficiente el hecho de que las prácticas fraudulentas y los intentos de superar por tales medios a los adversarios no son características adventicias del juego. así como con las formas más serias de vida emulativa.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA bién importantes. El empleo habitual de un árbitro. El recurso al fraude. La estrategia o la astucia son elementos invariablemente presentes en los juegos.

como rasgo decorativo. por lo común. por lo general en un grado marcado. Es innecesario detenerse a explicar el valor económico de ese rasgo del carácter deportivo. que los miembros de la clase delincuente inferior muestran. con gran frecuencia. el primer paso de esa asimilación al deportista profesional que sufre un joven después de matricularse en cualquier escuela bien reputada. Hay que notar a este respecto que la característica más patente de la fisonomía afectada por los atletas y otros deportistas es una extremada astucia. como en lo relativo al brillo que dan al deportista astuto entre sus asociados. como no sea en los tratos con otras comunidades en los que se necesita habili290 . Las dotes y hazañas de Ulises son apenas inferiores a las de Aquiles. Puede señalarse como ulterior indicación de su parentesco espiritual. la misma exageración histriónica de esa fisonomía. ésta es la marca más legible de lo que se llama vulgarmente «matonismo» de los jóvenes aspirantes a una mala reputación. La pantomima de la astucia es. tanto por lo que respecta al fomento sustancial del juego. no deja nunca de recibir la atención reflexiva de los hombres que tienen interés serio en los juegos atléticos. las carreras u otras pruebas de naturaleza emulativa semejante. Dicho sea de paso. esta fisonomía astuta y que muestran. que se observa a menudo en el joven aspirante a premios atléticos. es expresión de un hábito mental estrechamente egoísta. Hay que notar que el hombre astuto no tiene para la comunidad ningún valor económico.THORSTEIN VEBLEN bajo cualquier legitimación legal o consuetudinaria con que se practique. ya sea de enseñanza secundaria o de enseñanza superior. Y la fisonomía astuta.

Son expresiones de un hábito mental estrechamente egoísta. ferocidad y astucia. Los dos rasgos bárbaros. Su actuación no sirve para fomentar el proceso vital genérico. Ambos son altamente útiles para la conveniencia individual. Ambos son fomentados por la cultura pecuniaria. que se utiliza para cosas ajenas al proceso de la vida colectiva: algo muy parecido a lo que se llamaría en medicina un tumor benigno. con cierta tendencia a transgredir la línea insegura que separa las excrecencias benignas de las malignas. su influencia económica directa es una conversión de la sustancia económica de la colectividad. Ambos tienen también un alto valor estético. constituyen el ánimo o actitud espiritual depredador. en una vida orientada hacia el éxito valorativo. En el mejor de los casos. 291 .TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA dad. Pero ambos son igualmente inútiles para las finalidades de la vida colectiva.

Es una variación concomitante de carácter que prevalece. La creencia en la suerte La inclinación a los juegos de azar es otro rasgo subsidiario del temperamento bárbaro. como principal elemento de la inclinación a los juegos de azar en el temperamento deporti292 . esta creencia se origina al menos por lo que respecta a sus elementos.THORSTEIN VEBLEN XI. en toda comunidad donde predomina en un grado apreciable. Es dudoso que se pueda clasificar la proclividad hacia los juegos de azar corno característica que corresponde de modo exclusivo al tipo de naturaleza humana depredadora. Este rasgo tiene también un valor económico directo. El factor principal en el hábito de los juegos de azar es la creencia en la suerte. entre los deportistas y entre los hombres dedicados en general a las actividades bélicas y emulativas. y. al parecer. hasta adoptar la forma que hoy presenta. Puede muy bien haber sido durante la cultura depredadora cuando la creencia en la suerte se desarrollará. en una etapa de la evolución humana anterior a la cultura depredadora. Se reconoce que. es un obstáculo a la máxima eficiencia industrial. de modo casi universal.

heredado de un pasado más o menos remoto. Pero la creencia en la suerte es. bajo una forma específica impuesta por la disciplina depredadora. Es probable que la forma específica en la que se presenta en la cultura moderna se deba a la disciplina depredadora. o del partidario del presunto ganador. Pero en cualquier caso ha de considerarse como un rasgo arcaico. Es una forma de la aprehensión animista de las cosas. La creencia parece ser un rasgo que. La apuesta sobre el resultado de las contiendas deportivas basadas en la fuerza y en la habilidad se funda en otro móvil distinto. más o menos incompatible con las exigencias del proceso industrial moderno y que constituye un obstáculo. no es el único elemento que entra en el hábito de apostar. en sustancia. pasó a la cultura bárbara desde una fase anterior y se trasmutó y trasmitió a través de esa cultura a un estadio ulterior del desarrollo humano. No es sólo que la victoria del bando más fuerte sea más señalada y la derrota del perdedor más penosa y humillante. mayor o menor. en sustancia. sin el cual la creencia en la suerte difícilmente podría ser una característica prominente de la vida deportiva. aunque esto constituye por sí solo una consideración de cierto peso. un hábito de fecha más antigua que la cultura depredadora. de aumentar el ascendiente de su bando a costa del perdedor. Aunque la creencia en la suerte es la base del hábito de los juegos de azar. Es que la 293 . para la plena eficiencia de la vida económica colectiva del presente. en la proporción en que mayores son la ganancia y la pérdida pecuniarias que resultan de la apuesta. Este otro motivo es el deseo del presunto ganador.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA vo.

para el lado en favor del cual se ha apropiado y fortificado. corresponde a la naturaleza humana primitiva e indiferenciada. inequívocamente. Aquí se da una manifestación especial del instinto del trabajo eficaz. respaldado por un sentido aún más manifiesto de que la congruencia animista de las cosas tiene que decidir el resultado en sentido victorioso. 245.THORSTEIN VEBLEN apuesta se hace. con la intención no expresa verbalmente ni siquiera reconocida in petto. La creencia en la suerte es un sentido de la existencia de una necesidad fortuita en la secuencia de los fenómenos. por lo general. Pero cuando esta creencia se ve apoyada por el impulso emulativo depredador y se diferencia por ello. debe clasificarse. la propensión inherente a estas pruebas. adoptando la forma específica del hábito de los juegos de azar. en la medida en que la creencia en la suerte se expresa en forma de apuesta. en esta forma específica y altamente desarrollada. Por lo que se refiere a sus elementos. con tanto trabajo conativo6 y cinético. Este incentivo de la apuesta se expresa en forma de respaldar al favorito propio en cualquier prueba y es. de hacer mayores las probabilidades de éxito del bando por quien se apuesta. En 6 Véase la nota de la p. De tal modo que puede afirmarse que. la creencia es un hábito arcaico que.] 294 . ha de considerarse corno elemento integrante del tipo de carácter depredador. Se siente que la solicitud y las cosas materiales empleadas a este fin no pueden menos de influir en el resultado. La creencia en la suerte se expresa en una apuesta como forma subordinada del impulso depredador propiamente dicho. un rasgo depredador. sustancial mente. como rasgo del carácter bárbaro. [T.

Los concibe como dotados de volición o. todos los objetos y hechos notables y evidentemente seguidos de consecuencias que se producen en su medio tienen una individualidad casi personal. La forma más primitiva (o la fase más arcaica) es una incipiente creencia animista o un sentido animista de las relaciones y las cosas. más bien. En la forma desarrollada e integrada. diferenciación y persistencia. que ello justifica un estudio más detallado de su origen y contenido y de la importancia de sus diversas ramificaciones para la estructura y función económica. tiene gran importancia en relación con la eficiencia económica de cualquier comunidad.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA sus diversas mutaciones y expresiones. la creencia comprende por lo menos dos elementos que es posible distinguir y que han de considerarse como dos aspectos del mismo hábito mental fundamental. que tiene el deportista es un animismo inarticulado o incipiente. en la que se dé en grado apreciable. Hasta tal punto es cierto lo anterior. que imputa a los hechos un carácter casi personal. o de la necesidad fortuita. así como un estudio de la relación de la clase ociosa con su desarrollo. El sentido de la suerte y el azar. El hecho de que esos dos elementos sean fases sucesivas de la misma línea general del desarrollo de la creencia no impide que coexistan en los hábitos mentales de cualquier individuo determinado. Para el hombre arcaico. o como el mismo factor psicológico en dos fases sucesivas de su evolución. de propensiones que entran en el complejo de las causas y afectan a los acontecimientos en forma inescrutable. en que es más fácil observarla en el bárbaro de la cultura depredadora o en el deportista de las comunidades modernas. Se aplica a 295 .

se cree. El uso de 296 . Hay pocos deportistas que no tengan la costumbre de llevar amuletos o talismanes a los que. tanto si se concibe que ese fin o punto objetivo de la secuencia se da de modo fortuito. o para quienes la «mascota» que cuidan significa algo más que una broma. por gradaciones insensibles. llega a concretarse en el sentido de implicar la posibilidad de propiciar. la creencia en la suerte es ese sentido instintivo de la existencia de una propensión teleológica inescrutable en los objetos o situaciones. El agente preternatural opera por medio de los objetos visibles con los que está asociado. Los objetos o acontecimientos tienen cierta propensión a producir un fin determinado. o los medios materiales empleados en cualquier prueba en la que hacen una apuesta. por lo general. Y no es mucho menor la proporción de quienes temen instintivamente las maniobras encaminadas a darles mala suerte. como si se busca deliberadamente. con frecuencia de modo muy vago. corresponde una eficacia mayor o menor. la creencia va pasando. o de perturbar de otro modo el de engañar o engatusar.THORSTEIN VEBLEN los objetos y a las situaciones. pero. o que sienten que el hecho de apostar a un atleta o bando participante en un robustece y debe robustecer a ese bando. a la segunda forma o fase derivada. a que nos hemos referido más arriba y que es una creencia más o menos articulada en un inescrutable agente preternatural. pero su individualidad no se identifica con esos objetos. realizadas por los adversarios. En su forma simple. o pliegue de las propensiones residentes en los objetos y que constituyen los medios materiales y accesorios de cualquier juego de habilidad o suerte. Partiendo de este animismo simple.

de modo un tanto arbitrario.COM) . en el pleno sentido de la palabra. un sentido análogo de una tendencia inescru297 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. Un ejemplo conocido y destacado de la creencia -en un estado relativamente avanzado de diferenciación y que implica una personificación antropomórfica del agente preternatural al que se apela. Este es sólo un desarrollo posterior de la creencia animista. En esta expresión o forma de la creencia. de modo oscuro. la propensión apenas está personificada. cuando se le pedía. y se concibe a veces esta propensión individuada que cede a las circunstancias.LUGOS@HOTMAIL. y modelaba el resultado de la lucha con arreglo a algún criterio estipulado. En la creencia popular corriente se muestra todavía. sino como un instrumento que participa de los atributos de personalidad en la medida de poder influir. aunque se le imputa en grado variable cierta individualidad. En este caso. en el resultado de cualquier empresa y especialmente de cualquier prueba deportiva. por lo común a circunstancias de carácter espiritual o preternatural. que da tanto color a las primeras leyendas germánicas en general y a las sagas islandesas en particular. El agente preternatural no se concibe necesariamente como un agente personal. audna). La difundida creencia en los hamingla o gipta (gaefa. tal como la equidad o la legalidad de las pretensiones respectivas de los contendientes.nos lo ofrece el juicio de Dios. es un ejemplo de ese sentido de una propensión extra física en el desarrollo de los acontecimientos.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA la rúbrica «agente preternatural» no prejuzga aquí nada respecto a cuál sea la naturaleza del agente al que se califica de preternatural. se concebía que el agente preternatural actuaba como árbitro.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY.

Tienen significado económico en cuanto hábitos mentales que afectan la concepción habitual que posee el individuo de los hechos y secuencias con los que tiene contacto y que afectan. o en la guía de una mano invisible. que es posible descubrir en la aceptación de esta máxima. la conocida máxima «el que sabe que su causa es justa está triplemente armado». dejando 298 .THORSTEIN VEBLEN table. por ende. en cualquier caso. o en una tendencia o propensión extra-causal existente en las cosas. parece estar mezclada con otros momentos psicológicos que no tienen un carácter claramente animista. tienen sustancialmente el mismo carácter. aun en las comunidades civilizadas actuales. es tenue y acaso incierta. a la utilidad del individuo para fines industriales. Por lo que se refiere a la teoría económica. Se hace aquí referencia a estos problemas con el solo propósito de señalar que el interés de nuestro actual estudio no se encuentra en esa dirección. de los acontecimientos. Para fa finalidad aquí perseguida no es necesario investigar más a fondo el proceso psicológico ni la genealogía etnológica. esos dos elementos o fases de la creencia en la suerte. Por tanto. Este problema puede tener la máxima importancia para la psicología de los pueblos o la teoría de la evolución de los credos y cultos. de si ambas están relacionadas como fases sucesivas de una secuencia de desarrollo. pero espiritualmente necesaria. así lo prueba. Lo mismo vale para el problema. máxima que para el tipo corriente de persona irreflexiva conserva mucho de su significado. más fundamental. por ejemplo. mediante la cual la última de las aprehensiones animísticas de la propensión deriva de la primera. La reminiscencia moderna de la creencia en los hamingia.

Lo que falta en los trabajadores torpes es la facilidad de captación y adaptación y lo que se busca con su educación -en cuanto su educación aspira a aumentar su eficiencia industrial. debida a una inclinación hacía los métodos animistas de captar los hechos. Las desventajas eco299 . valor o carácter benéfico de toda creencia animista. es poco mayor de la que representa cierto grado de facilidad para captar y adaptar unos hechos a una secuencia causal cuantitativamente determinada.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA aparte toda cuestión relativa a la belleza. rebajan su eficiencia productiva o su utilidad industrial. el individuo tiene que estar dotado de la aptitud y el hábito de captar y relacionar fácilmente los hechos en términos de secuencia causal. que tiene tendencia animista. como tal conjunto. Esta rebaja de eficiencia. para poder presentar la máxima utilidad en los complejos procesos industriales de hoy día. en relación con la utilidad del individuo como factor económico y.es el desarrollo de esa facilidad. el proceso industrial es un proceso de causalidad cuantitativa. La «inteligencia» que se exige al trabajador. En la medida en que las aptitudes heredadas o la educación recibida por el individuo lo inclinan a explicar los hechos y secuencias en términos distintos de la causalidad o realidad. en especial. Ya se ha notado al tratar de otro problema que. Tanto en conjunto como en sus detalles. como agente industrial. cuando se considera en conjunto a una determinada población. hay lugar a discutir su importancia económica. así como al director de un proceso industrial. es especialmente visible si se toma la masa y no el individuo.

En las comunidades industriales modernas. puede compensar en un grado muy amplio tal inclinación tendenciosa de los hábitos mentales de los trabajadores. muy parecida al artesanado por lo que se refiere a las demandas que se hacen al trabajador. diligencia. la industria está siendo organizada. en estas formas de industria se deja una parte relativamente pequeña del proceso industrial a la oscilación fatal de una secuencia mecánica amplia. la ausencia de toda inclinación tendenciosa en la aprehensión causal de los fenómenos se hace. En ambas. es el trabajador el motor primero del que se depende de modo principal y las fuerzas naturales utilizadas se conciben en gran parte como agentes inescrutables y fortuitos. una ventaja en destreza. y. como compensación de 300 . fuerza muscular o resistencia. también. En la apreciación popular. En un sistema de artesanado. en consecuencia. que tiene que ser comprendida en términos de causalidad y a la que tienen que adaptarse las operaciones industriales y los movimientos de los trabajadores. Conforme se desarrollan los métodos industriales. las virtudes del artesano van contando cada vez menos.en el sistema moderno de la gran industria más que en cualquier otro.THORSTEIN VEBLEN nómicas del animismo son patentes -y sus consecuencias de mucho mayor alcance. cuya acción está fuera del alcance del control o la discreción del trabajador. en una extensión cada vez mayor. Algo muy semejante ocurre en la industria agrícola de tipo tradicional. como un sistema amplio de órganos y funciones que se condicionan recíprocamente. cada vez más necesaria como requisito para la eficiencia de los hombres ocupados en la industria.

por ligera y poco notoria que sea. aumenta proporcionalmente su importancia como elemento perturbador que rebaja su utilidad industrial. y cualquier elemento del complejo de sus hábitos mentales. en que corresponde al hombre discriminar y seleccionar qué fuerzas naturales han de producir sus efectos en servicio de aquél. es. Por lo que se refiere a la utilidad industrial del indivi301 . Aumenta la relativa importancia económica de la facultad de una captación rápida y una apreciación no tendenciosa de las causas que encuentra en su medio. Por el efecto acumulativo que produce sobre la actitud habitual de la población una inclinación tendenciosa. El hábito mental animista puede presentarse en la forma arcaica e indiferenciada de creencia animista incipiente o en la fase. a explicar los hechos de la vida cotidiana recurriendo a base distinta de la causalidad cuantitativa puede originar una disminución apreciable de la eficiencia industrial colectiva de una comunidad. pasa a ser una persona que discrimina y valora secuencias cuantitativas y hechos mecánicos. La organización industrial toma cada vez más el carácter de un mecanismo. en la que hay una personificación antropomórfica de la propensión imputada a los hechos. muy parecido en todos los casos. posterior y más integrada. desde luego. o a la guía de una mano invisible.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA la poca inteligencia o de la poca inclinación a aceptar la secuencia de causa y efecto. que introduzca una inclinación tendenciosa contraria e esta rápida apreciación de las secuencias reales. El valor industrial de un sentido animista tan vívido o de tal recurso a un agente preternatural. El papel que corresponde al trabajador en la industria cambia: de motor primero.

cuando su aplicación se ha visto limitada de modo relativamente consistente a lo remoto y lo invisible.THORSTEIN VEBLEN duo. en todo lo que tenga que ver con los medios materiales de vida. Un agente preternatural altamente integrado y personificado no es un medio conveniente de resolver las ocurrencias triviales de la vida y. de la misma especie. El hábito animista opera en todos los casos en el sentido de embrollar la apreciación de la secuencia causal. se produce el hecho de que una cantidad cada vez mayor de hechos de la vida cotidiana se explican provisionalmente sin recurrir al instrumento preternatural. en el que se expresa un animismo desarrollado. intensidad o exclusividad con que el individuo aplique habitualmente las fórmulas animistas o antropomórficas a los hechos de su medio. por tanto. 302 . En consecuencia. el efecto es. La explicación provisional a que así se llega queda. En el desarrollo posterior y más maduro del animismo. una vez definido éste mediante el proceso de elaboración antropomórfica. pero el sentido animista más arcaico. en cualquier caso. pero la extensión en que ese hábito mental domina o modela el complejo de sus hábitos mentales varía con el grado de proximidad. menos reflexivo y menos definido de la propensión suele afectar a los procesos intelectuales del individuo de modo más profundo que las formas superiores de antropomorfismo. su ámbito y campo de aplicación no están definidos ni limitados. Dondequiera que se presenta el hábito animista en su forma ingenua. se forma con facilidad el hábito de explicar muchos fenómenos triviales o vulgares en términos de secuencia causal. afectará de modo palpable al pensamiento del individuo en todos los momentos de su vida.

lo militar o la política social. hasta que una provocación o perplejidad especial hace que el individuo la abandone. aun basadas en hechos que no son el de proporcionar al individuo perplejo un medio de eludir la dificultad de explicar los fenómenos en términos de secuencia causal. más estrecho. o incluso desde el punto de vista más remoto de lo político. Pero. menos pintoresco e importante. Esta propensión o agente extra-causal tiene una grandísima utilidad como recurso en los casos en que el individuo se encuentra perplejo. Difícilmente podría justificarse el que nos detuviéramos aquí en las ventajas evidentes y reconocidas de una divinidad antropomorfa desde el punte de vista del interés estético. pero su utilidad no tiene en absoluto carácter económico.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA por negligencia. como definitiva para las cosas triviales. Tiene en su favor muchas cosas. considerada como hábito mental que afecta a la utilidad industrial del creyente. es de modo especial un refugio y una fuente de consuelo. de la creencia en tal agente preternatural. moral o espiritual. cuando surgen exigencias especiales. recurre por lo general al agente preternatural como solución universal. la investigación está forzosamente limitada a la importancia inmediata de este hábito mental en relación con la utilidad del 303 . Y aun dentro de este ámbito económico. Allí donde ha alcanzado el grado de consistencia y especialización que corresponde a una divinidad antropomórfica. es decir. si el individuo posee una creencia antropomórfica. cuando se produce una peculiar necesidad de recurrir de modo más pleno y franco a la ley de causa y efecto. La cuestión que aquí nos ocupa es el valor económico.

de los cultos antropomórficos más desarrollados que atraen al hombre civilizado devoto. por los prejuicios corrientes acerca del grado en que se eleva la vida como consecuencia del contacto espiritual con tal divinidad. por el momento. consecuencia de una adhesión popular a cualquiera de los cultos antropomórficos más elevados. que todo intento de averiguar su valor económico tiene que ser. Hay que considerar también que lo mismo puede afirmarse -aunque no sea fácil decir cuál es su grado relativo de certeza. Su investigación encuentra tantos obstáculos. por lo general. tanto si el agente o propensión preternatural en que se cree es de casta superior. Esos efectos más remotos son muy difíciles de descubrir. y algo análogo puede decirse de la creencia algo más desarrollada en una divinidad antropomórfica. Esto vale igualmente con relación al sentido de la suerte y la propensión que tiene el bárbaro como con relación al que tiene el deportista. puede ser relativamente ligera. El efecto inmediato y directo del hábito mental animista sobre la estructura mental general del creyente actúa en el sentido de rebajar su inteligencia eficaz. y no se extiende al estudio de sus efectos económicos más remotos. la misma clase. en el aspecto en que esa inteligencia tiene mayor importancia para la industria moderna. El efecto se produce. pero no se la debe pasar por alto.THORSTEIN VEBLEN creyente en cuanto trabajador. en grado variable. forzosamente infecundo. La incapacidad industrial. como si es de casta inferior. tal como la que posee. Y aun esos cultos de clase elevada de la cultura occidental no representan la última fase de disolución de ese sentido humano de la propensión extra cau304 .

de otros rasgos arcaicos que lo acompañan y que son de importancia económica sustancial. son importantes en dos sentidos: a) como ya hemos indicado en un capítulo anterior. Esta explicación animista de los fenómenos es una forma de la falacia que los lógicos conocen con el nombre de ignava ratio. el hábito animista tiene cierta significación para la teoría económica por otros motivos: 1) Es un indicio bastante seguro de la presencia. Aparte de sus consecuencias industriales directas. Una variación notable en una dirección determinada. y su representante moderno. tales como la apelación setecentista al orden de la naturaleza y a los derechos naturales. y b) en cuanto induce a cierto reconocimiento habitual de la relación con un superior y la conserva. y hasta cierto punto incluso del grado de potencia. un todo orgánico. En relación con la industria y con la ciencia. equivale a un error en la aprehensión y valoración de los hechos.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA sal. en cuanto afectan al consumo de bienes que hace la comunidad y a los cánones de gusto que prevalecen en ella. fortaleciendo así el sentido corriente del status y la fidelidad. el concepto notoriamente posdarwinista de una tendencia meliorativa en el proceso de la evolución. El mismo sentido animista se muestra también en atenuaciones del antropomorfismo. Por lo que se refiere al último extremo mencionado (b). 305 . a que da origen el hábito animista en el desarrollo de un culto antropomórfico. en cierto sentido. ese conjunto de hábitos mentales que constituye el carácter de cualquier individuo es. y 2) las consecuencias materiales de ese código de conveniencias devotas.

En este aspecto. en conjunto. Por otra parte. tienen su fundamento esas variaciones concomitantes que se producen entre los diferentes rasgos de la naturaleza humana. o salvajismo. en la vida de los pueblos que se encuentran en los estadios culturales que preceden y siguen a la barbarie. al carácter de la respuesta que se dé a otros estímulos. por lo común. Una modificación de la naturaleza humana en cualquier punto es una modificación de la naturaleza humana en su conjunto. 306 . Hay que notar que en la mayoría. de modo mucho menos notorio. poseen. si no en todos los pueblos que viven en el estadio cultural ante-depredador. en consecuencia. más débil en las comunidades específicas. todos ellos. también un fuerte hábito animista. fases de la secuencia vital única del individuo.THORSTEIN VEBLEN producida en cualquier punto. los pueblos bárbaros que tienen un esquema general de la vida de carácter depredador bien desarrollado. Esos diversos hábitos mentales o expresiones habituales de la vida son. necesariamente. un hábito formado en respuesta a un estímulo determinado afectará. por ejemplo. se encuentra una creencia animista vívida. pero muy poco especializada. en la expresión habitual de la vida en otras direcciones y otros grupos de actividades. El sentido del status es también. y acaso en mayor grado sobre bases más oscuras que no podemos estudiar aquí. un culto antropomórfico bien conformado y un vívido sentido del status. comporta una variación concomitante. correlativa de la primera. el antropomorfismo y el sentido que percibe una propensión animista en las cosas materiales se presentan. Así.

LUGOS@HOTMAIL. Los miembros de ella adheridos a algún credo muestran. hábitos mentales favorables a un régimen de status. por lo general. Por lo que se refiere a este punto. cuando menos tienen un fuerte sentido de una propensión animista de las cosas. tales como los de las confesiones unitaria o universalista. Es corriente observar variaciones concomitantes. el temperamento depredador. y cuando 307 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. cuando no de iniciar. hay pocos deportistas que busquen consuelo espiritual en los cultos menos antropomórficos. corresponden a la cultura bárbara. es totalmente imposible decir dónde acaba el efecto disciplinario del culto y dónde comienza la evidencia de unas variaciones concomitantes en los rasgos heredados. el sentido del status y el culto antropomórfico. que las impulsa a los juegos de azar. personas que creen en la suerte. Estos representantes modernos de la disposición de ánimo depredadora bárbara que constituyen el elemento deportivo son. Íntimamente ligado con esta correlación de antropomorfismo y proeza está el hecho de que los cultos antropomórficos actúan en el sentido de conservar.COM) . La cultura bárbara presenta deportividad.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. status y antropomorfismo. adhesión a uno de los credos ingenua y consistentemente antropomórficos. Algo análogo puede afirmarse en relación con el antropomorfismo. El animismo desemboca para él en una fantástica creación de mitos. pero no en una superstición coactiva. en los mismos aspectos. por lo común. En su forma mejor desarrollada. de esa clase.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA El salvaje primitivo tomó su animismo mucho menos en serio que el bárbaro o el salvaje degenerado. en el temperamento individual de los hombres que viven en las comunidades civilizadas de hoy día.

son. el cual no es sino la variante bárbara del instinto 308 . una expresión más desarrollada de la actitud depredadora. por lo que se refiere a los hechos externos de su genealogía. puede considerarse el culto como una excrecencia de ese sentido animista que penetra tan profundamente al hombre arcaico. Por lo que hace a su genealogía. subsiste entre ellos algo de una relación causal mutua. definida y transformada en cierto grado por el hábito de vida depredador. depredador. de todos los hábitos mentales que caracterizan al hombre de la cultura depredadora. Los rasgos psicológicos más generales del caso. esa relación es. que aquí denominamos proeza. basado en el concepto de una propensión preternatural inescrutable de las cosas materiales. el hábito mental emulativo. un culto antropomórfico es un código de relaciones de status muy detalladas. el resultado de todo ello es un agente preternatural personificado. en lo fundamental. han de ser tomados en cuenta aquí. Ya hemos visto en un punto anterior del presente estudio que la relación de status. considerados como rasgos o hábitos del individuo. en consecuencia. Por otra parte. es una consecuencia del hábito mental depredador. que tienen importancia inmediata para la teoría económica y que. pues.THORSTEIN VEBLEN los tres fenómenos aparecen en comunidades de otro nivel cultural. mediante un proceso de imputación. Así. La forma en que vuelven a presentarse correlacionados los hábitos y aptitudes de los individuos y clases actuales indica una semejante relación causal u orgánica entre los mismos fenómenos psicológicos. pues: a) como ya se ha visto en un capítulo anterior. al que se dota. en cuanto característica de la estructura social.

b) la relación de status. el culto antropomórfico y el hábito de las observaciones devotas son una expresión del sentido animista que tiene el hombre de una propensión existente en las cosas materiales. en la forma que éste adopta como consecuencia de una costumbre de comparación valorativa. Teniendo esto presente. Las dos categorías -el hábito de vida emulativo y el hábito de las observancias devotas. elaboradas como respuesta a diferentes grupos de estímulos.han de ser consideradas.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA genéricamente humano del trabajo eficaz.es una institución. c) un culto antropomórfico. el elemento característico de la cual está constituido por una relación de status entre el sujeto humano considerado como inferior y el agente preternatural personificado. Son expresiones de la misma serie general de aptitudes. como elementos complementarios del tipo bárbaro de naturaleza humana y de sus modernas variantes bárbaras. que -al menos en los días de su vigor primitivo. no debe haber dificultad para reconocer la íntima relación que subsiste entre esos tres fenómenos de la naturaleza humana y de la vida humana. el sistema de status y el hábito de vida depredador son una expresión del instinto del trabajo eficaz. por lo tanto. que ha adoptado esa forma específica guiado por un hábito de comparación valorativa de las personas. que es una expresión formal de tal comparación valorativa debidamente medida y graduada con arreglo a una tabla sancionada. al que se estima como superior. elaborada bajo la guía del mismo hábito general de comparación valorativa. por otra. 309 . la relación equivale a una identidad de algunos de sus elementos sustanciales. Por otra parte.

Naturalmente. ni los rasgos espirituales e intelectuales de los que esas observancias son expresión. queda fuera del ámbito de nuestra investigación actual. de las observancias devotas. podemos considerar los fenómenos cotidianos de los cultos antropomórficos corrientes desde el punto de vista del interés que presentan para la teoría económica. Sin intención de defender ni atacar las prácticas de que vamos a hablar bajo el epígrafe de observancias devotas. no se plantea aquí ningún problema relativo a la belleza o verdad de los credos de donde derivan 310 . así como el devoto de la vida de la fe. Servirá también para mostrar de qué modo están relacionados la supervivencia y eficacia de los cultos y el predominio de su tabla de prácticas devotas. De lo que se puede hablar adecuadamente aquí es de los rasgos tangibles. El valor moral. Observancias devotas Un examen rápido de ciertos incidentes de la vida moderna habrá de mostrar la relación orgánica que existe entre los cultos antropomórficos y la cultura y el temperamento bárbaros.THORSTEIN VEBLEN XII. con la institución de una clase ociosa y las fuentes de acción implícitas en esa institución. externos.

este sentido de la propensión es sustancialmente el mismo elemento psicológi311 . En el estudio del temperamento deportivo nos hemos encontrado con lo que proporciona la base material del hábito de los juegos de azar del deportista: es el sentido de una propensión animista de las cosas y acontecimientos materiales Para los fines que estudia la economía. para nuestro propósito actual. en cierta medida. hay que dedicar algún empeñe. extraños a la teoría económica. por la presencia dominante de esos intereses más prominentes. a su vez. Los patrones y cánones de valoración económicos se ven. llevado a cabo sobre bases no relacionadas con el interés pecuniario.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA los cultos. Nuestros juicios acerca de la importancia económica que presentan los hechos están modelados. a la tarea de aislar el interés económico o la importancia económica de esos fenómenos de los cultos antropomórficos. que tenga la menor caridad posible de inclinación tendenciosa motivada por intereses superiores. influidos por patrones de valor extraeconómicos. Por tanto. demasiado grave para poder encontrar lugar adecuado en un esbozo tan superficial como el nuestro. Y ni siquiera podemos ocuparnos de su importancia. En un capítulo anterior se ha dicho algo acerca de la influencia que los patrones pecuniarios de valor ejercen sobre el proceso de valoración. Se requiere algún esfuerzo para despojarse de] punto de vista más serio y llegar a una apreciación económica de esos hechos. Hay incluso un punto de vista desde el cual el interés económico sólo tiene peso en cuanto dependiente de esos intereses no económicos superiores. La relación no es por entero unilateral.

por lo general. algunos de los elementos psicológicos sustanciales que contribuyen a hacer un creyente en dogmas y un observante de las formas devotas establecidas. sí no por lo que respecta a su derivación histórica. apostador se ve ayudado por una tradición relativamente desarrollada. Donde el sentido animista del. Evidentemente hay una continuidad inquebrantada que va pasando gradualmente.THORSTEIN VEBLEN co que se expresa. a los juegos de azar comprende. pues. por gradaciones insensibles. Donde así ocurre hay. El temperamento deportivo o propicie. Por lo que se refiere a los rasgos psicológicos tangibles de los que tiene que ocuparse la teoría económica. y afirma así su parentesco con los cultos antropomórficos más toscos. el punto 312 . una inclinación claramente perceptible a llegar a una acomodación con el agente preternatural. Este elemento de propiciación y de engatusamiento tiene mucho en común con las formas más toscas de adoración. hasta lo que se reconoce como práctica y creencia supersticiosas. que tiene cierto contenido antropomórfico. bajo una gran variedad de formas. en las creencias animistas y los cultos antropomórficos. Considerado desde el punto de vista de la teoría económica. mediante algún método aprobado de contacto y conciliación. sí al menos en lo relativo a su contenido psicológico real. a la estructura mental que encuentra satisfacción en las observancias devotas. pasa. el carácter deportivo se convierte gradualmente en el carácter devoto. produce una creencia más o menos articulada en un agente preternatural o híperfisico. el espíritu de juego de azar que penetra de modo tan profundo al elemento deportivo.

Esa cadena de concepciones animistas comprende. con frecuencia. en lo relativo a su carácter moral y sus finalidades al intervenir en los acontecimientos. la serie completa de las fases sucesivas de la creencia animista se encuentra presente. especialmente en cuanto a los hábitos mentales y el esquema general de vida imputado al agente preternatural o. aspectos separables del animismo. y es de ordinario. adepto fervoroso de algunos de los credos aceptados Se inclina de modo especial a aceptar la Parte de credo relativa al poder inescrutable y los hábitos arbitrarios de la divinidad que ha conseguido su confianza. a la vez. en otras palabras. sino un sentido instintivo de la presencia en las cosas o situaciones de una penetrante fuerza o propensión extrafísica y arbitraria. En tal caso.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA principal de coincidencia es la creencia en una propensión inescrutable o una interposición preternatural en la secuencia de los acontecimientos. sus opiniones son también menos específicas. en uno de los extremos de la serie. y a veces por más de dos. azar 313 . azar. menos integradas y menos diferenciadas. Por lo referido a la práctica del juego de azar. la creencia en el agente preternatural puede ser. sin solución de continuidad. La base de su actividad en el juego de azar no es. y a la que no se suele reconocer como agente personal. Con respecto a la individualidad o personalidad del agente cuya presencia –en forma de suerte. menos articulada. creyente en la suerte en su sentido ingenuo y. maleficio o mascota. El apostador es. en el equipo espiritual de toda comunidad deportiva. ya veces teme y trata de eludir el deportista.siente. la forma más elemental de un sentido instintivo de suerte. en gran medida. Más aún. está poseído por dos.

en el otro. la divinidad antropomórfica perfectamente desarrollada. lo reconocen los defensores de los deportes. el hecho de que quienes participan de modo habitual en los juegos atléticos son peculiarmente afectos a las prácticas devotas. Tanto el delincuente como el deportista tienen. entre ambos se encuentran todos los estadios intermedios de integración junto con esas creencias en un agente preternatural. Es de notar también que los miembros descreídos de esas clases muestran una tendencia mayor que la generalidad de los incrédulos a convertirse en prosélitos de alguna fe acreditada. la tendencia a adherirse a alguno de los credos acreditados y a dedicarse a la práctica de las observancias devotas. comprobado por la observación. Más aún. y una sumisión más o menos devota a los decretos inescrutables de la divinidad. se proclama con cierta insistencia. o los cultos a los que se adhieren por lo común prosélitos procedentes de esas clases. generalmente. Este hecho. va una modelación instintiva de la conducta conforme a las supuestas exigencias de la suerte o el azar. no son. por lo común en mayor grado que el promedio general de la comunidad. en especial al defender los deportes atléticos más ingenuamente depredadores. Y puede observarse que los cultos a los que están adheridos los deportistas y las clases delincuentes depredadoras. como rasgo meritorio de la vida deportiva. por otra. y ambos están relacionados con el temperamento que inclina a un culto antropomórfico. por una parte. ninguna de las denominadas fes supe314 .THORSTEIN VEBLEN y necesidad fortuita y. Hay a este respecto una relación entre el temperamento deportivo y el de las clases delincuentes.

que desde cierto punto de vista se piensa que esto da prestigio a la vida deportiva del colegio. Los defensores del elemento devoto en la vida de los colegios sostienen -y no parece haber razón para discutir su aserto. una proporción mucho mayor de hombres con historial deportivo. por matices que varían de modo imperceptible. Se recluta éste. tal como la que imputan los credos especulativos y esotéricos del cristianismo a la Causa Primera. el Alma del Mundo o el Aspecto Espiritual. La naturaleza humana arcaica y depredadora no se satisface con concepciones abstrusas de una personalidad que se va disolviendo y que llega gradualmente. la Inteligencia Universal. sino cultos relacionados con una divinidad totalmente antropomórfica. dicho sea de paso. a los juegos atléticos y a las per315 . al menos. Puede notarse. Esto es lo que cabría esperar en teoría. entre los delincuentes de la clase inferior. sobre todo por lo que respecta a los oficiales. hasta el concepto de secuencia causal cuantitativa. hasta cierto punto. puede citarse la rama de la Iglesia militante a la que se conoce como Ejército de Salvación.que el material atlético deseable que proporciona cualquier grupo estudiantil de los Estados Unidos es a la vez predominantemente religioso o. Como ejemplo de un culto del tipo que requieren los hábitos mentales del atleta y el delincuente. y parece comprender también. que la proporción en que tales hombres se encuentran con respecto a la población de la comunidad. más dado a las observancias devotas que el promedio de los estudiantes cuyo interés en los juegos atléticos y otros deportes colegiales es menor. El atletismo practicado en los colegios presenta un ejemplo que viene al caso aquí.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA riores.

cuando esto ocurre. incluso. En consecuencia. trata de afiliarse sobre todo a alguna de esas organizaciones religiosas seculares que se ocupan de difundir las formas exotéricas de la fe. Esa íntima relación entre el atletismo y las prácticas devotas que se observa entre los colegiales es un hecho bastante notorio. tiene una tendencia especial a expresarse en forma de una devoción ciega y una sumisión ingenua y complaciente a una providencia inescrutable. como sí tratasen de reforzar la argumentación y de demostrar de modo irrefutable la íntima relación que existe entre el temperamento deportivo y la devoción arcaica. esas organizaciones religiosas seculares dedican.THORSTEIN VEBLEN sonas que se ocupan de estas cosas. pero tiene un rasgo especial al que no se ha prestado atención. Podría. hay grandes probabilidades de que se conviertan en propagandistas de alguno de los cultos más antropomórficos. Esas organizaciones seculares están creadas para fomentar la religión «práctica». El celo religioso. No es raro que los deportistas de los colegios se dediquen a la propaganda religiosa. que penetra a gran parte de los elementos deportivos de los colegios. y. a pesar de que es muy claro. Se inclinan a subrayar. 316 . una parte importante de sus energías al fomento de las competencias atléticas y otros juegos de habilidad y suerte. sobre todo. como por ejemplo. la Asociación de Jóvenes Cristianos (YMCA) o la Sociedad Juvenil ProConducta Cristiana (YPSCE). por lo general. como profesión o como ocupación subsidiaria. y puede observarse que. la relación personal de status que subsiste entre una divinidad antropomorfa y el sujeto humano. en sus enseñanzas.

que actúan en el sentido de desarrollar la inclinación emulativa y el sentido del status en los miembros más jóvenes de la congregación. por lo que se refiere a la importancia que atribuyen a la religión práctica. por ello la facilidad innata de discernir y aprobar la relación de dominio y subordinación 317 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. la dirección indicada por las organizaciones seculares parece excluir toda posibilidad de discusión. respecto al aserto de que el ejercicio de las inclinaciones animistas emulativas e inferiores es sustancialmente útil para las finalidades devotas. una vez que han llegado a serlo. Es decir. en conexión con las tradicionales observancias devotas. El hecho de que el clero de muchas iglesias esté siguiendo. son útiles como medio de hacer prosélitos y de mantener en los conversos. aquellas organizaciones eclesiásticas que están cerca de las organizaciones seculares. Estas organizaciones pseudomilitares tienden a elaborar y acentuar la proclividad a la emulación y la comparación valorativa y robustecen.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY.COM) . Al parecer. en este aspecto. Así hay «brigadas de muchachos» y otras organizaciones sancionadas por el clero. se han inclinado hasta cierto punto a adoptar éstas y otras prácticas. De ahí esas actividades religiosas seculares. la función de un noviciado o un medio de ingreso a ese desarrollo más pleno de la vida del status espiritual que es privilegio exclusivo de quien se halla en estado de gracia. los juegos que permiten que se ejercite el sentido animista y la propensión emulativa ayudan a formar y conservar el habito mental más acorde con los cultos más esotéricos. la actitud devota. De modo especial.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA decirse que se considera que los deportes de esta especie tienen alguna eficacia como medios de gracia.LUGOS@HOTMAIL.

Sustancialmente. por otra. una persona que sabe obedecer y aceptar de buen grado las reprensiones. Todo esto parece argüir. resulta también que la habituación a esas observancias favorece el desarrollo de una proclividad a los deportes atléticos. sobre todo. y a todos los juegos que permiten desplegar el hábito de la comparación valorativa y la apelación a la suerte. Y un creyente es. Pero los hábitos mentales que estas prácticas fomentan y conservan no forman sino la mitad del contenido sustancial de los cultos antropomórficos.se suscita y conserva mediante una segunda serie de prácticas. complementario de la vida devota -el hábito mental animista. que el mismo temperamento que inclina a la gente al deporte la inclina también a los cultos antropomórficos y. y acaso especialmente a los deportes atléticos. 318 . hay que notar que esas loterías y otras oportunidades análogas de intervención del azar parecen atraer en mayor medida a la generalidad de los miembros de las organizaciones religiosas que a personas de hábitos mentales menos devotos. organizadas con aprobación del clero. recíprocamente. opera en el sentido de desarrollar las propensiones que encuentran satisfacción en las observancias devotas. en ambas direcciones de la vida espiritual encuentra expresión la misma serie de propensiones. por una parte. Y. Son éstas las prácticas de juegos de azar de las que puede tomarse como tipo la tómbola o lotería organizada por la Iglesia. en relación con las observancias devotas propiamente dichas. que la habituación a los deportes.THORSTEIN VEBLEN personales. El otro elemento. Para indicar el grado de legitimidad de estas prácticas.

La norma más importante en el esquema general de vida de la comunidad depredadora es la relación de personas y clases superiores e inferiores. Los cultos antropomórficos han derivado de ese estadio del desarrollo industrial y han sido modelados por el mismo esquema de diferenciación económica -diferenciación en consumidor y productor. amos y esclavos. que caracterizan a aquellas fases culturales que se han dado entre el estadio depredador primero y la actualidad. El hábito mental depredador implica un sentido acentuado de la dignidad personal y la posición relativa de los individuos. La concepción bárbara de la divinidad como caudillo bélico inclinado a una forma de gobierno autocrática. en la modelación de las instituciones. por lo general. ha sido el hábito depredador es una estructura basada en el status. Pero aun después de este refinamiento de la imaginación devota y la mitigación consiguiente de los rasgos más duros de conducta y carácter. continúa existiendo en la concepción popular de la naturaleza y temperamento divinos un residuo muy importante de la concepción bárbara. Los cultos imputan a la divinidad los hábitos mentales que corresponden al estadio de diferenciación económica en el que se modelaron aquellos. gracias a los modales más amables y los hábitos de vida más moderados. a la divinidad. Así resulta.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA Aquel tipo de la naturaleza humana bárbara en el que predominan el instinto depredador y el punto de vista animista se inclina normalmente a ambas.y están penetrados por el mismo principio dominante de señorío y servidumbre. se ha suavizado mucho. por ejem319 . dominantes y subordinados. La estructura social en la que el factor dominante. nobles y villanos. que se imputan.

y arguye también que hay cierto grado de congruencia entre la actitud devota y el hábito mental depredador. Los hábitos mentales que guían a una persona devota se mueven en el plano de un esquema general de vida arcaico. está pisando en el lugar donde se encuentran las uvas del rencor. Se utilizan con buen éxito figuras de lenguaje de este tipo. Mis ojos han visto la gloria del advenimiento del Señor. ha desencadenado el rayo final de su terrible espada: su verdad está en marcha. que las sugestiones que comportan estos epítetos son muy aceptables para nuestra aprehensión irreflexiva. con eficacia. Es decir. 320 . símiles tomados del vocabulario bélico y. que al caracterizar a la divinidad y sus relaciones con el proceso de la vida humana. Es cuestión fácil de observar el hecho de que. oradores y escritores pueden emplear aún. así como locuciones que implican una valoración comparativa. el modo de vida depredador.THORSTEIN VEBLEN plo. los epítetos sanguinarios aplicados a la divinidad tienen un valor estético y honorífico. Este uso eficaz de epítetos y términos de comparación bárbaros a que recurren oradores populares. compuestos por adeptos a las variantes más suaves del credo. incluso para dirigirse a los auditorios modernos menos belicistas. nos sugiere la idea de que la generación moderna ha conservado un vívido aprecio de la dignidad y mérito de las virtudes bárbaras. en la apreciación popular. Sólo de segunda intención se revuelve -caso de que lo haga en alguna ocasiónla imaginación devota de los adoradores modernos contra la imputación al objeto de su adoración de emociones y actos feroces y vengativos.

Desde el punto de vista de esas exigencias económicas modernas. Por lo que se refiere a la eficiencia económica de la comunidad. tal vez en todos los casos. que reconoce sólo el valor de los hechos materiales como miembros opacos de la secuencia mecánica. ni recurre a la intervención preternatural como explicación de fenómenos difíciles de comprender. Para hacer frente a las exigencias necesarias para lograr la máxima eficiencia económica en las condiciones modernas. que se acumulan sobre el terreno c impiden un adecuado ajuste de las instituciones humanas a la situación existente.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA que ha perdido gran parte de su utilidad para las exigencias económicas de la vida colectiva presente. como supervivencia de una fase anterior de la vida en común -un signo de desarrollo espiritual detenido-. En la medida en que la organización económica está adaptada a las exigencias de la vida colectiva de) presente. sigue siendo cierto que en una comunidad. El hábito mental que mejor se presta a las finalidades de una comunidad industrial pacífica es esa actitud espiritual realista. la devoción ha de ser considerada. el régimen de status ha perdido su utilidad y no hay en aquélla lugar ni uso para una relación de servidumbre. hay que aprehender habitualmente el proceso universal en términos de fuerza y secuencia cuantitativas y desapasionadas. en 321 . Naturalmente. ni se tunda en una mano invisible que adapta el curso de los acontecimientos a los usos humanos. personal. el sentimiento de fidelidad personal y el hábito mental general de que ese sentimiento es expresión son supervivencias. Es esa estructura mental que no imputa instintivamente a las cosas una propensión animista.

por cualquier otra razón -de tradición o de aptitudes heredadas-. en el individuo que lo tenga. es igualmente legítimo considerar esos fenómenos desde un punto de vista distinto. Hablando desde el punto de vista del interés devoto. Pueden ser apreciados para una finalidad diferente y entonces cabe invertir la caracterización hecha aquí. a la eliminación de la 322 . o en la que. al desarrollo reciente de los procesos industriales que su disciplina tiende al «materialismo». Visto a esta luz. con igual rigor.THORSTEIN VEBLEN la cual la estructura económica sigue siendo en lo sustancial un sistema de status. un rasgo atávico. o del interés del gusto devoto. puede considerarse con seguridad que una devoción excepcional -un celo devoto que se eleva de modo claramente perceptible por encima del grado medio de devoción corriente en la comunidad. la actitud de la generalidad de las personas que pertenecen a ella se modela adaptándose a la relación de dominio y servidumbre personales. en la que. simplemente como manifestación del hábito de vida que prevalece en esa comunidad. en su conjunto. no puede pensarse que un individuo devoto en una comunidad devota constituya un caso de reversión. Desde luego. en todos los casos. se inclina de modo muy acusado a las observancias devotas. que la actitud espiritual producida en los hombres por la vida industrial moderna es desfavorable al desarrollo libre de la vida de la fe. con razón. podría decirse. la población. ya que está acorde con el promedio de la comunidad.es. un hábito mental devoto que no exceda al del promedio de la comunidad debe considerarse. en consecuencia. Pero desde el punto de vista de la situación industrial moderna. Podría objetarse.

que se ocupa exclusivamente de la valoración de estos fenómenos desde el punto de vista económico. excusa el que sigamos hablando de un tema. etc. sacramentos. La importancia económica más patente de esas observancias la vemos en el consumo devoto de bienes y servicios. sacrificios. por legítimas y válidas que fines puedan ser estas reflexiones y otras separa semejantes. todo este aparato material puede caracterizarse. Pero. en especial por lo que se refiere a la distribución y consumo de los bienes. por ende. si lo consideramos como fenómeno económico. templos. no sirve a ningún fin material. Indican ciertamente la presencia de una actitud mental que tiene cierto valor económico propio.. no caben dentro de nuestra presente investigación. la discusión del cual no puede menos de ser desagradable en una comunidad tan devota como la nuestra. vestidos de fiesta. Desde el punto de vista estético podría decirse algo paralelo. El consumo de los accesorios ceremoniales exigidos por todo culto en forma de relicarios. iglesias. por virtud de su influencia sobre la utilidad industrial del individuo. y la inclinación a las prácticas devotas. ya que modifican las actividades económicas de la comunidad. la presencia de rasgos industrialmente perjudiciales. vestiduras. Pero tienen también importancia de modo más directo. sin dar a esta calificación 323 . que acompaña a los hábitos mentales depredadores e indica. Las observancias devotas tienen importancia económica en cuanto índice de una variación concomitante de temperamento. La gran importancia económica del hábito mental antropomórfico. Por consiguiente.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA piedad filial.

las peregrinaciones. las observancias en ejecución de las cuales se produce este consumo sirven para extender y prolongar la boga de esos hábitos mentales en los que se basa el culto antropomórfico. obstruyen el camino hacia una organización más eficaz de la industria en las circunstancias de la vida moderna y son. fomentan los hábitos mentales característicos del régimen de status. el consumo de cosas y esfuerzos en el servicio de una divinidad antropomorfa implica una disminución de la vitalidad de la comunidad. Un estudio. siquiera sea somero. tales como la educación y los servicios sacerdotales. en primer lugar. además. Para la finalidad que tenemos a la vista aquí. Así. ayunos. es oportuno señalar el carácter económico general del consumo devoto. devociones domésticas. nos ayudará a apreciar el valor de ese consumo y el 324 . de la serie de motivos y fines de donde deriva el consumo devoto de cosas. en comparación con el consumo para otros fines. tanto los efectos indirectos de este consumo como los directos constituyen una rebaja de la eficiencia económica de la comunidad. A la vez. antagónicas del desarrollo de las instituciones económicas en la dirección exigida por la situación actual. festividades. pues. Lo mismo puede decirse en términos generales de los servicios personales consumidos en estas mismas prácticas. un problema que no podemos estudiar aquí. Cuáles pueden ser los efectos morales indirectos y mas remotos de esta clase de consumo es cosa que no admite una respuesta sucinta y es. En la medida en que lo hacen.THORSTEIN VEBLEN ningún sentido peyorativo. etcétera. como artículos de derroche ostensible. Sin embargo. Es decir. en teoría económica y considerado en sus consecuencias próximas.

así como las cosas que los complementan en la práctica del servicio. muestran siempre un elemento grande de derroche ostensible. en cierto grado. En este aspecto se requiere cierta «limpieza» ceremonial de atavío. También aquí es muy marcado el paralelismo entre el uso de la sala de audiencia del caudillo y el del santuario. no pueden ser vulgares por lo que se refiere a su clase ni en lo relativo a su grado. hay costosos edificios destinados únicamente a la persona servida. El rasgo económico que distingue a esas vestiduras es un derroche ostensible acentuado en forma muy superior a la normal. También los vestidos usados por los miembros seglares de la comunidad. junto con la característica secundaria -más acentuada en el caso de los servidores sacerdotales que en el de los servidores o cortesanos del potentado bárbaro. También los servidores.de que esos vestidos de corte tienen que ser siempre. deben ser de un tipo más costoso que su atavío cotidiano. cuando aparecen en la presencia divina. tienen que aparecer en presencia de la persona a la que sirven ataviados con vestiduras de carácter especial y adornado. entre las clases sociales superiores durante la cultura bárbara. arcaizantes. Tanto en el caso del caudillo como en el de la divinidad. la caracterís325 . tanto del caudillo como de la divinidad. Puede notarse también que los edificios devotos tienen siempre una forma arcaica en su estructura y sus accesorios. Esos edificios.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA del hábito mental general con el que concuerda. Hay un paralelismo muy visible -por no decir una identidad sustancialde motivos entre el consumo que se realiza al servicio de una divinidad antropomorfa y el que se lleva a cabo al servicio de un caballero ocioso -caudillo o patriarca-.

a la divinidad o a algún miembro de los rangos inferiores de la clase ociosa preternatural. las festividades sagradas deben interpretarse como un lapso dedicado a un ocio vicario. El rasgo característico de tales días de ocio vicario devoto es un tabú más o menos rígido. Puede observarse. que las festividades seculares son del mismo origen y se han producido por una derivación ligeramente más remota. que pasa por una clase intermedia de aniversarios 326 . consiste en que las vestiduras utilizadas en esas ocasiones deben tener los menores indicios posibles de cualquier ocupación industrial o dedicación habitual a tareas que presenten alguna utilidad material. entre paréntesis. en cuyo nombre se impone el tabú y cuya buena reputación se supone realzada. impuesto a toda actividad quesea útil para los fines humanos. y en menor grado a los alimentos que se consumen en las festividades sagradas. Se diferencian de los días auténticamente sagrados mediante una gradación de matices. En teoría económica. es decir. Esta exigencia de derroche ostensible y limpieza ceremonial de todo rastro de industria se extiende también a los atavíos. por la abstención de todo esfuerzo útil en esos días. la abstención ostensible de toda clase de ocupaciones lucrativas y de todas las actividades que fomentan (materialmente) la vida humana. en el aspecto económico. se acentúa aún más con la abstinencia obligatoria de todo consumo que pudiera ir encaminado a la comodidad o la plenitud de vida del consumidor. practicado en nombre o en honor de la divinidad o santo.THORSTEIN VEBLEN tica esencial de la cual. en los días dedicados – tabú. En el caso de los días de ayuno.

constituyen un tributo impuesto al cuerpo del pueblo.cuyo tiempo se dedica enteramente a un servicio semejante. como medio de mejorar la consideración dada a un fenómeno o dato.COM) . Además de este diezmo de ocio vicario que se cobra a los seglares. El tributo se paga en ocio vicario y el efecto honorífico que de él deriva se imputa a la persona o al hecho en honor e a buena reputación de los cuales se ha instituido la festividad. hay también clases especiales de personas -los diversos grados de sacerdotes y hieródulas.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA semi sagrados de reyes y grandes hombres que han sido en cierto modo canonizados. hasta la festividad inventada deliberadamente para realzar algún acontecimiento notable o hecho destacado. Un saint qu’on ne chôme pas es un santo desprestigiado. La clase sacer327 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. Este refinamiento más remoto en el empleo del ocio vicario. al que se intenta honrar. En algunas comunidades se ha establecido un día de ocio vicario al que se denomina Día del Trabajo. puesto de manifiesto al abstenerse del trabajo. Las festividades sagradas.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. Esta observancia está destinada a aumentar el prestigio del hecho del trabajo mediante el método arcaico y depredador de una abstención obligatoria de todo esfuerzo útil. y las festividades todas en general. o la buena fama del cual se conceptúa como necesitada de reparación. Se imputa a este dato del trabajo en general la buena reputación atribuible al vigor pecuniario. se ve en su mejor forma en la última de sus aplicaciones. Tal diezmo de ocio vicario es una exigencia de todos los miembros de la clase ociosa preternatural y es indispensable para su buena ama.LUGOS@HOTMAIL.

Estas órdenes marginales de la clase sacerdotal no constituyen un elemento sacerdotal. Se considera como indigno de servidor de la divinidad que busque una ganancia material o piense en cosas temporales. además. Lo que cae dentro del epígrafe de economía es inferior al nivel adecuado de solicitud del sacerdocio en su mejor condición. Pero.THORSTEIN VEBLEN dotal está obligada a abstenerse de todo trabajo vulgar. que un gusto cultivado en materias de observancia devota puede trazar con muy poca dificultad. entre aquellas acciones y conducta encaminadas a la plenitud de la vida humana y las conducentes a la buena fama de la divinidad antropomorfa. aun en el caso de que puedan hacerlo sin dedicarse a la industria. «De todas las cosas despreciables que existen. por ejemplo. en el caso dela clase sacerdotal. Lo que sucedió fue que esas órdenes de dudoso carácter sacerdotal. la más despreciable es un hombre que aparece como sacerdote de Dios y es sacerdote de su propia comodidad y ambiciones» Hay una línea discriminatoria. especialmente en cuanto es lucrativo o en cuanto se concibe que contribuye al bienestar temporal de la humanidad. algunas de las órdenes monásticas medievales (los miembros de las cuales trabajan con vistas a alguna finalidad útil) apenas quebrantan la regla. el tabú va aún más lejos y añade un refinamiento en forma de prohibición a los clérigos de buscar ganancias mundanas. caen por entero más allá de esa línea. la actividad dela clase sacerdotal cae por entero del lado de allá de esa línea. se desprestigiaron por ofender 328 . rebajándose con ello en su dignidad. y en el esquema ideal de la vida bárbara. Las aparentes excepciones a esta regla que presentan. que permitían a sus miembros ganarse la vida.

Y aún en aquellas sectas modernas que se han organizado siguiendo las últimas formulaciones de] credo en una comunidad industrial moderna. llega a ordenar la mortificación de la carne. su señor no necesita ganancias materiales. en cuanto siervos de un señor muy exaltado ocupan. con frecuencia. la prohibición de un consumo que no sea vicario por parte de la clase sacerdotal va tan lejos que. por virtud de esa luz refleja. su ocupación es ocio vicario en el 329 . Todo lo que sugiera que esos servidores de un señor invisible llevan una vida de dedicación a sus propios fines y no de devoción a la buena fama de su señor. en lo que se refiere a su consumo. debe conformarse a las reglas que rigen el consumo vicario. en los cultos avanzados. es de notar que. pero debe consumir en gran escala. Ordinariamente. no se considera adecuado a la dignidad de la clase sacerdotal el que sus miembros aparezcan bien alimentados o den muestras de hilaridad. se siente que toda ligereza y expresión de gusto en el goce de las cosas buenas de este mundo es ajena al verdadero decoro del clero. El sacerdote no debe poner sus manos en ningún trabajo mecánico productivo. un rango elevado en la escala social. Más aún. debe adoptar formas que no conduzcan evidentemente a su propia comodidad o plenitud de vida. y como. en muchos de los cultos más desarrollados. Constituyen una clase servidora.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA el sentido de las conveniencias vigentes en las comunidades en donde aquéllas existieron. Más aún. tal como se explicó en un capítulo anterior así titulado. hiere duramente nuestra sensibilidad como algo fundamental y eternamente malo. Su consumo es consumo vicario. aunque.

en muchos aspectos.THORSTEIN VEBLEN pleno sentido de la palabra. El ámbito de aplicación (le este corolario es bastante amplio y abarca especialmente movimientos en favor de la reforma o rehabilitación de la vida religiosa de carácter ascético. Puede dudarse de que sea plenamente legítima esta caracterización del esquema general de la vida sacerdotal. por cuanto se los concibe como servidores de la divinidad. basándose en que una proporción considerable delos sacerdotes modernos se aparta. se concibe que los laicos se encuentran en una relación de servidumbre inmediata de la divinidad y se interpreta su vida como práctica de un ocio vicario. coméis o bebéis. «Si. pues. por ende. El esquema no es válido por lo que se refiere al 330 . o hacéis otra cosa. En tales casos de reversión hay una vuelta a la relación de servidumbre inmediata. pietista y austero: movimientos en los cuales se concibe que el sujeto humano posee su vida mediante un vínculo servil directo que lo une a su soberano espiritual. ese carácter vicario imputado al sacerdote corresponde también a la vida del seglar. perdiendo importancia como medio de gracia. el consumo ostensible. Es decir. o dondequiera que hay un sentido excepcionalmente vívido de la presencia inmediata y señorial de la divinidad en los asuntos terrenales. Se subraya. dondequiera que desaparece o decae la institución del sacerdocio. dirigido al enaltecimiento de la reputación de su señor. en cambio. hacedIo todo a gloria de Dios» Puede añadirse que en la medida en que los seglares son asimilados a los sacerdotes. de ese esquema. como factor dominante de la actitud devota. un ocio vicario austero e incómodo.

en público. sino una conformidad imperfecta con el esquema general de esa vida. por parte de ese sector del clero. o al sentido do331 . Esto vale en muy mayor medida para aquellas confesiones que han lejos por este camino. que posea un sentido discriminador y cultivado de lo que es conveniente que haga un sacerdote. en las finalidades de las organizaciones a que pertenece esta fracción disidente del sacerdocio. aparecen factores distintos del animismo y el status cuya presencia es perturbadora. no sólo en la intimidad de su propio hogar. en cierta medida. Estas confesiones dan importancia. sino mezcladas y oscurecidas con motivos y tradiciones extraños debido a que. Su modo de vida. al bienestar temporal de los seglares. con frecuencia.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA clero de aquellas confesiones que se han separado. Puede apelarse directamente al gusto de cualquier persona. en forma auténtica y completa. ni lo que se refiere a austeridad ostensible. al menos de modo aparente o por permisión. no difiere en grado extremo de la forma de existencia de aquellas personas que piensan con criterio secular. de la antigua tabla de creencias y observancias. El clero de las sectas e iglesias de este tipo puede caracterizarse como un sacerdocio a medias. sino incluso. Hay que responder a esta objeción que lo que tenemos aquí no es una discrepancia con la teoría de la vida sacerdotal. ni en lo relativo al arcaísmo de sus vestiduras. Ese sector representa al sacerdocio de una manera parcial e imperfecta y no puede considerarse que muestre el esquema general de la vida sacerdotal. así como al del clero. No cabe esperar que tal clero presente las características del oficio sacerdotal. o un sacerdocio en proceso de devenir o de reconstitución.

el sentido dominante en la comunidad acerca de estas materias se afirmará de modo tan vigoroso que lo obligará a conformarse a él o a apartarse del oficio sacerdotal. si un clérigo afirmase tal cosa. se apartan también del ideal del decoro que corresponde a los sacerdotes. Aun en las confesiones más secularizadas hay cierto sentido de que debe observarse una distinción entre el esquema general de vida del sacerdote y el del seglar. deja de sentirse agraviado interiormente ante una broma pronunciada desde el púlpito. en dirección a una conducta y porte menos austero o arcaico. sino los burlones y gente muy cerrada de mollera. más estrictos para los encargados del oficio sacerdotal que para los seglares. Sí el propio sentido que de la dignidad sacerdotal tiene el clérigo no basta para imponerle un límite eficaz. se consideraría su pretensión incompatible con el sentimiento del decoro dominante en su congregación. de modo patente. Puede también notarse a este respecto que nadie. Puede añadirse que muy pocos o ninguno de los miembros de ningún clero serían capaces de buscar un aumento de sus emolumentos por móviles puramente lucrativos.THORSTEIN VEBLEN minante acerca de qué es lo que constituye el decoro sacerdotal en cualquier comunidad acostumbrada a pensar o a criticar lo que puede o no puede hacer un clérigo sin incurrir en censuras legítimas. no hay en la cultura occidental ninguna comunidad ni secta en la que los límites de indulgencia permisible no sean. y que no hay nadie cuyo respeto por 332 . No hay persona de sensibilidad que deje de sentir que. allí donde los miembros de ese clero confesional o sectario se apartan del uso tradicional. Probablemente.

Hay que notar. De modo semejante. De modo general. encontraremos que la divergencia en este aspecto es mayor por lo que se refiere a las confesiones relativamente jóvenes y. el sentido que cada uno tiene de lo decoroso se ve ofendido ante una intervención demasiado detallada e íntima del clero en las cuestiones industriales y otros problemas puramente mundanos. y no debe utilizar el vocabulario del comercio o la industria modernos. en especial. que tienen importancia únicamente desde el punto de vista humano y secular. salvo de una flaqueza de índole palpablemente histórica: una obligada relajación de dignidad. además. a aquellas confesiones nuevas cuyos fieles se reclutan principalmente entre la baja clase media. deben tratarse con un grado tal de generalidad y despego. Hay cierto nivel de generalidad por debajo del cual un sentido educado de lo que es correcto en la oratoria sagrada no permite descender a un clérigo bien preparado.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA su pastor no sufra ante cualquier signo de flaqueza por parte de éste. La oratoria propia del santuario y del oficio sacerdotal debe comportar poco o nada que sugiera algo relacionado con la vida cotidiana real. que pueda hacer suponer que el orador representa a un señor cuyo interés en los asuntos seculares no llega sino a una benévola tolerancia. cuando trata de intereses temporales. Esas cuestiones. Tales confesiones presentan una gran mezcla de móviles humanitarios. que no puede clasificarse 333 . que las sectas y variantes no conformistas de cuyo clero nos estamos ocupando aquí. filantrópicos y de otra especie. en cualquier coyuntura de la vida. difieren entre sí con respecto al grado de su conformidad con el esquema ideal de la vida sacerdotal.

en la transición. por lo general. Por encima de la clase sacerdotal y ordenada en una jerarquía ascendente hay.THORSTEIN VEBLEN como expresiones de la actitud devota. tales como el deseo de aprender o de contacto social que entra. más bien servidor y representante de la organización que miembro de una clase sacerdotal especial. con plena investidura de la autoridad sacerdotal y el modo de vida vicario. algunos de los cuales son opuestos a ese sentido del status en que se basa el oficio sacerdotal. y con mayor o menor variación de detalle. sólo se restauran Y de modo gradual e insensible. la posición sacerdotal. El oficio el esquema general dela vida sacerdotal y la rabia de observancias devotas. puede añadirse. una parte mayor del punto de vista y los hábitos mentales de una clase ociosa. por lo general. El porta voz de tal organización es. una clase ociosa vica334 . en el interés real que presentan los miembros de esas organizaciones. arcaico y austero que la acompaña. Incluso a veces el motivo ha sido en buena parte una reacción contra un sistema de status. al menos parcialmente. en principio. la institución del sacerdocio ha perecido. en gran medida. portavoz de un señor divino. en las generaciones posteriores. a la vez. en la medida en que el sentido humano de lo que conviene a las prácticas reafirma su primacía en cuestiones que afectan al interés en lo preternatural –y. Los movimientos no conformistas o sectarios han derivado. en la medida en que la organización aumenta en riqueza y adquiere. de una mezcla de motivos. Donde así ocurre. Lo mismo vale para la quiebra y restauración del ritual devoto después de esa reacción. Y sólo mediante un proceso de especialización gradual vuelve ese portavoz a reconquista.

En muchos casos se han dedicado a su servicio subórdenes de servidores o dependientes que practican.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA ria sobrehumana de santos. Los miembros de estas categorías están colocados en una escala gradual con arreglo a un complicado sistema de status. En consecuencia. Será útil a este propósito un resumen breve de ciertos hechos que tienen importancia con respecto a esa relación. por lo común. de modo muy análogo al que encontramos en un capítulo anterior que practicaba la clase ociosa subordinada. selectivamente. y en especial por lo que se refiere a la eficiencia industrial de la comunidad moderna. en el esquema moderno de la vida. un ocio vicario. Resultaba de un pasaje anterior de este estudio que para los fines de la vida colectiva actual. El principio de status opera a lo largo de todo el sistema jerárquico. en representación de ellos. o el consumo de' cosas y servicios comprendidos en el culto. etc. ángeles. o su equivalentes en los cultos étnicos. los rasgos característicos del temperamento devoto constituyen más bien un obstáculo que una ayuda.. tanto visible como invisible. cierto tributo de consumo vicario y ocio vicario. Sin cierta reflexión no puede apreciarse la forma en que esas observancias devotas y la peculiaridad del temperamento que implican. deberíamos encontrar que la vida industrial moderna tiende a eliminar. en e sistema patriarcal. de la constitución espiritual de las 335 . La buena fama de esos diversos órdenes de la jerarquía sobrenatural exige también. están relacionados con la clase ociosa de una comunidad moderna o con los motivos económicos de los que. es exponente esa clase.

La tendencia del proceso selectivo sigue en ambos casos la misma dirección. y 2) las clases indigentes. en términos generales. contra las tensiones de la situación económica. Ya se ha señalado que estas últimas clases. de modo primordial o inmediato. entre los miembros de lo que se puede denominar la comunidad industrial efectiva. los fenómenos de subsumen habitualmente en la 336 . junto con una falta de oportunidades de adquirir el punto de vista moderno y habituarse a él. Desde el punto de vista que inculca la vida industrial moderna. Por lo que se refiere a la primera. la razón de que no ajuste sus hábitos mentales a las nuevas exigencias de la eficiencia industrial consiste en la falta de nutrición y en la ausencia del exceso de energía. necesario para realizar con facilidad el ajuste. persiste en ella un hábito mental arcaico. debería ser cierto que los hábitos devotos están en decadencia. o tienden a desaparecer. incluyendo a los delincuentes de la clase inferior que están excesivamente expuestos a esa tensión. porque ninguna presión económica efectiva obliga a esa clase a adaptar sus hábitos mentales a la nueva situación. En términos generales. debería ser cierto que esa aptitud o hábito' sobrevive con bastante mayor vigor en aquellas clases que no entran. protegida.THORSTEIN VEBLEN clases ocupadas directamente en el proceso industrial esos rasgos de la naturaleza humana. en dos categorías: 1) la clase ociosa propiamente dicha. que viven más bien por el proceso industrial que en el proceso industrial. en tanto que. por lo que respecta a la segunda. A la vez. caen. como factor industrial en el proceso vital de la comunidad.

no debe interpretarse lo anterior en el sentido de que esas comunidades.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA relación cuantitativa de la secuencia mecánica. las dos categorías de humanidad conservadora arriba mencionadas comprenden virtualmente a toda la población. es más dada a las prácticas devotas que el promedio de la clase media industriosa dondequiera que existe una clase considerable de este tipo. e impone a toda la comunidad una actitud devota. la cual carece de importancia.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. a las especificaciones de ningún código moral que podamos estar 337 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. se encuentran por lo general en una relación tal de dependencia o subordinación personal a sus superiores pecuniarios que retrasa en grado importante su emancipación de los hábitos mentales del régimen de status. o clases excepcionalmente inclinadas a las observancias devotas. Las clases indigentes no sólo no llegan al mínimo de ocio necesario para poder apropiarse y asimilar las generalizaciones científicas más recientes que ese punto de vista implica. en algunos de esos países. tiendan a conformarse en su conducta. la clase ociosa hereditaria.LUGOS@HOTMAIL. en un grado también excepcional. el hábito mental que encuentra su principal expresión en un fuerte sentido del status personal y del que es un rasgo la devoción. El resultado es que esas clases conservan. Desde luego.COM) . además. su tendencia general modela el sentimiento popular en tal medida. que hace doblegarse a toda posible tendencia divergente que pueda producirse en la clase media. en cierta medida. junto con la masa de la población indigente. Allí donde esas dos clases tienen una gran preponderancia. En las más viejas comunidades de la cultura europea. sino que. Pero.

está resultando un lugar común para los estudiosos de la vida criminal de las comunidades europeas el hecho de que las clases criminales y disolutas se distinguen por ser. esas distinciones extra económicas y extra psicológicas. Pero para nuestro actual propósito. en todo caso. por válidas y decisivas que puedan ser en relación con el propósito con vistas al cual se formulan. Quienes aprecian más los méritos de los credos y observancias superiores podrán objetar a esto que la y devoción de los delincuentes de la clase inferior es una devoción espuria o. con respecto a la emancipación de ciertas clases del hábito de las observancias devotas. necesariamente. Donde se encuentra una relativa ausencia de la actitud devota es en quienes constituyen la clase media pecuniaria y la masa de ciudadanos respetuosos de la ley. e indudablemente la objeción es certera y va en derechura y con vigor a la finalidad deseada por quienes la formulan. más devotas. en el sentido de que las iglesias pierden la simpatía de las clases artesanas y la influencia que sobre ellas ejercían. lo muestran las quejas formuladas modernamente por el clero. tienen que quedar necesariamente fuera de esta investigación. Más aún. que está decayendo también la cordialidad del apoyo prestado a la Iglesia por 338 . una observancia estricta de los mandamientos del decálogo o de las normas jurídicas. Lo que ha ocurrido.THORSTEIN VEBLEN acostumbrados a asociar con este o aquel credo. supersticiosa. en realidad. que la generalidad de la población. por lo general. y devotas de modo más ingenuo. A la vez se cree. Un hábito mental muy devoto no comporta. en el mejor de los casos.

A este respecto. gran parte de la población rural. son especialmente devotas las clases inferiores en eficiencia económica o en inteligencia o en ambas cosas. Lo mismo ocurre con los fragmentos que poseemos de 339 . la población negra del sur. Pero conviene detallar algo más el curso de los acontecimientos y las fuerzas que han producido este cambio en la actitud espiritual de las comunidades industriales más avanzadas de la actualidad. sobre todo en aquellos sectores más atrasados en materia de educación. desarrollo de su industria o contacto industrial con el resto de la comunidad. Una apelación a los fenómenos generales de la asistencia popular a la iglesia y la pertenencia a la Iglesia podría bastar para convencer de la verdad de la proporción aquí sostenida. como. Estos son fenómenos reconocidos por todos y podría parecer que una simple referencia a tales hechos bastaba para probar suficientemente la posición general aquí bosquejada. podemos resumir con la mayor brevedad la situación actual en los Estados Unidos diciendo que. ha sido ésta la menos influida por circunstancias externas. gran parte de la población extranjera de clase inferior. de todas las comunidades industriales de igual importancia.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA parte de lo que comúnmente se denomina clase media. por ejemplo. en especial por lo que se refiere a la porción masculina adulta de esa clase. Tomando debidamente en cuenta las excepciones y desviaciones esporádicas de lo normal. Ello servirá para poner de manifiesto el modo como operan las causas económicas hacia una secularización de los hábitos mentales de los hombres. por regla general. la comunidad norteamericana nos ofrece un ejemplo convincente en grado excepcional ya que.

en estas últimas. esa clase no está subalimentada ni trabaja de modo excesivo. con frecuencia aun mayor que la forma de una adhesión declarada a cualquier credo aceptado. en tal grado que no le quede margen de energía para la tarea de adaptación. de modo especial. pero difiere más bien en grado y en método que en sustancia. A la vez. aunque 340 . la clase artesana se está apartando de modo ostensible de los credos antropomórficos generalmente aceptados y de todas las observancias devotas. a convertirse en congregación de mujeres y menores. El caso de la clase ociosa inferior o dudosa en Norteamérica la denominada por lo común clase medía presenta algunas peculiaridades. a las tensiones intelectuales y espirituales de la industria organizada moderna. el hábito mental devoto adopta la forma de la ingenua creencia animista en la suerte y en la eficacia de las prácticas del chamanismo. A la vez la congregación de la clase media tiende. aunque los credos a los que se adhiere con mayor facilidad son relativamente pobres en contenido antropomórfico. en muchos casos. aunque. Hay una apreciable falta de fervor devoto entre los varones adultos de la clase medía. Por el contrario.THORSTEIN VEBLEN una clase indigente especializada o hereditaria o de una clase criminal o disoluta segregada del resto de la comunidad. tal vez de modo un tanto remoto. Difiere de su equivalente europea por lo que se refiere a su vida devota. Esta clase se halla expuesta. que requiere un reconocimiento constante de los fenómenos de secuencia real impersonal y una conformidad sin reseñas con la ley de causa y efecto. Las iglesias siguen teniendo el apoyo pecuniario de esta clase.

Para el hombre moderno la relación patriarcal del status no es. y en especial para las mujeres de la clase media superior confinadas por prescripción y por las circunstancias económicas a su «esfera doméstica». para las mujeres. por lo común. una estructura mental y unos hábitos mentales que las inclinan. que pudiera hacerlas inclinarse de modo decidido a romper esos hábitos mentales que. Su vida cotidiana se realiza en contacto más o menos íntimo con el proceso industrial. a su posición económica. el rasgo dominante de la vida. esa relación es el factor vital más real y formativo. en gran medida. una clase ociosa (vicaria). al hecho de que las mujeres de clase media constituyen. en consecuencia. De ahí que tengan un hábito mental favorable a las observancias devotas y a la interpretación de los hechos de la vida en términos de status 341 . por el contrario. han perdido su utilidad. Esta peculiar diferenciación sexual. al menos en parte. en gran parte. Lo mismo vale en menor grado para las mujeres de las clases inferiores artesanas. no se encuentran en una relación orgánica directa con el proceso industrial general. A la vez. Es decir. Viven en un régimen de status que procede de una etapa anterior del desarrollo industrial y conservan. que tiende a delegar las observancias devotas a las mujeres y los niños.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA sobrevive entre ellos un grado considerable de asentimiento benévolo y bien visto a las líneas generales del credo en el que han sido educados. en modo alguno. se debe. para las finalidades industriales modernas. la peculiar devoción de las mujeres es una expresión particular de ese conservadorismo que las mujeres de las comunidades civilizadas deben. a una concepción arcaica de las cosas.

en el proceso de secularización que están sufriendo sus hábitos mentales. aunque hay que observar también de pasada. aunque no sean. con un motivo semejante. por lo general. De ordinario. Sin embargo. puede también operar en el sentido de conservar un hábito mental arcaico y ejercer una influencia retardataria. en 342 . y la relación patriarcal de status. ajenas e imbéciles. respecto de los hombres. son las ocupaciones pecuniarias de las que se ha hablado. los hombres de la clase media superior adoptan. La lógica y los procesos lógicos de su vida doméstica cotidiana son transportados al reino de lo sobrenatural y la mujer se encuentra a gusto y satisfecha en un cuadro general de ideas que para el hombre son. en parte. Estos constituyen. en gran medida. que su actividad económica comparte a menudo en cierto grado el carácter patriarcal o casi depredador. en grado bastante marcado. una actitud más complaciente que los hombres de la clase artesana.THORSTEIN VEBLEN personal. diciendo que lo que es cierto de las mujeres de esta clase lo es también. Sin embargo. los hombres de esa clase no están desprovistos de sentimientos piadosos. Las ocupaciones bien vistas en esa clase y que más influencia tienen en la modelación de sus hábitos mentales. las relaciones del hombre de clase media norteamericano con la comunidad económica son. por lo general. una clase protegida de los riesgos de la vida económica. respecto a las observancias devotas. de una piedad de tipo agresivo o exuberante. en menor grado. y como atenuación de lo anterior. Acaso pueda explicarse esto. bastante íntimas y exigentes. que persiste aún en su vida conyugal y en el empleo habitual de criados.

presenta una correlación con un esquema general de vida que. La organización industrial del sur tiene en la actualidad -y.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA un capítulo anterior. ha tenido hasta hace muy poco. las observancias devotas convienen también a esta clase. y no poco de práctica astuta. recuerda los estadios bárbaros del desa343 .un carácter más primitivo que el del conjunto de la comunidad norteamericana. Todo esto corresponde al plano de vida del bárbaro depredador en quien es habitual una actitud devota. y el elemento de señoría y servidumbre ocupa en ella un lugar más importante. Puede notarse también que. Corresponde a esta vida devota más arcaica del sur un inferior desarrollo industrial en esa parte del país. Y. debido a las circunstancias económicas peculiares de esta parte del país. además de esto. Salvo en el usr. remotamente afín al fraude depredador. Se aproxima más al artesanado por la escasez y tosquedad de sus instrumentos mecánicos. Pero este último incentivo de la piedad merece ser tratado aparte y vamos a ocuparnos de él inmediatamente. en cuanto favorecen su buena reputación. no hay en la comunidad norteamericana ninguna clase ociosa hereditaria importante. la mayor devoción de la población del sur. tanto blanca como negra. Esta clase ociosa del sur es un tanto dada a las observaciones devotas. Es bien sabido también que los credos dominantes en el sur son de un tipo más anticuado que sus contrapartidas del norte. en mayor grado que cualquier clase de una posición pecuniaria equivalente de los demás sitios del país. sobre todo. Hay mucho de la relación de mandato arbitrario y sumisión. en muchos aspectos.

que es la clase ociosa americana en el mejor sentido de la rúbrica. los funerales. Es imposible decir hasta qué punto esa adhesión a un credo supone una reversión de buena fe a un hábito mental devoto y hasta qué punto debe clasificarse como un caso de mimetismo protector. los acontecimientos honoríficos semejantes de esa clase se solemnizan. puede notarse de pasada que hay en esa clase una tendencia perceptible a adherirse -por lo menos en forma nominal. peleas de gallos.THORSTEIN VEBLEN rrollo industrial. Parece haber alguna propensión devota sustancial. por lo que se refiere a la clase más rica del norte. con relativa uniformidad. embriaguez. Hay también un sentido más vivo del honor -expresión del espíritu. las bodas. por ejemplo. carreras de caballos. enemistades familiares. y al parecer en cierta medida de modo real. empleado con el fin de lograr una asimilación externa a cánones de buena reputación. Esta clase se ha desarrollado hace demasiado poco tiempo para que pueda tener. un hábito trasmitido plenamente desarrollado. incontinencia sexual masculina (puesta de manifiesto por el considerable número de mulatos).deportivo. a este respecto. Sin embargo. ni siquiera una especial tradición doméstica. pendencias. que deriva de la vida depredadora. Así. como. En primer lugar. juegos de azar. por ejemplo. También son y han sido relativamente más frecuentes y menos condenados que en otras partes del país las infracciones y vicios de carácter más arcaico. con un grado especial de ceremonias religiosas.a alguno de los credos aceptados. tomados de ideales extranjeros. apenas es posible hablar de una actitud devota hereditaria. especialmente a juzgar por el grado bastante marcado de observancias ritua344 . los duelos.

que se está desarrollando en los cultos de la clase superior. En la medida en que es cierto esto último. de un estadio cultural relativamente primitivo y escaso desarrollo intelectual. utilizando todas las avenidas de los sentidos. sea indicio de cuál es la actitud devota de los fieles. entre los creyentes de la clase superior. sin duda. a una predilección por los espectáculos ostensiblemente derrochadores. indica una forma relativamente arcaica del hábito devoto. Y en las iglesias de la clase superior contemporánea. hay una tendencia inequívoca a volver a esa forma ingenua y sensorial de atracción. a la vez. pero es probable que. En todas las comunidades devotas. una tendencia claramente perceptible a afiliarse a aquellos cultos que subrayan. Es menos perceptible en los cultos que pretenden conseguir la fidelidad de la clase ociosa inferior v de la clase media. Este desarrollo peculiar del elemento ritual se debe. Ello es. con bastante uniformidad. una apelación directa a las emociones. también en parte. Hay. una tendencia a acentuar los rasgos rituales del servicio y del aparato de las observancias devotas. Hay una reversión al uso de las luces de colores y los espectáculos 345 . en perjuicio de los rasgos intelectuales. el ceremonial y los accesorios espectaculares de la adoración. Esto es cierto aun en los casos en que la Iglesia de que se trate pertenezca a una confesión con un desarrollo relativamente escaso del ritual y los elementos exteriores del culto. y en las iglesias en que predominan los feligreses de clase superior hay. puede observarse el predominio de los efectos espectaculares en las observancias devotas. en mayor grado. en parte. Hay en sus observancias devotas.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA les. sobre todo. característico de la cultura bárbara.

esas confesiones han adoptado. En los primeros días de la comunidad norteamericana. 346 . un mayor empleo de símbolos. y de variadas evoluciones y genuflexiones: una incipiente reversión a un accesorio tan antiguo del culto como es la danza sagrada. en grado variable. el simbolismo y los efectos espectaculares. el predominio del ritual y el antropomorfismo no es tanto una reversión. pero todo el mundo sabe que. aunque encuentra su mejor ejemplo y su mayor acentuación en las cumbres pecuniarias y sociales de mayor altitud. es lo que cabría esperar de los antecedentes y el nivel cultural de esas clases. Desde luego los cultos de la parte devota de la clase inferior de la comunidad. de la música orquestal y del incienso. muchos de los elementos espectaculares a los que antaño renunciaron. en punto a riqueza y reputación. ese proceso ha seguido el mismo ritmo que el desarrollo de la riqueza y la facilidad de la vida de los fieles y ha alcanzado su máxima expresión en aquellas clases que ocupan un grado superior. como un desarrollo continuo del pasado.THORSTEIN VEBLEN brillantes. En esas clases. con el transcurso del tiempo. y podría incluso decirse de lo «procesional» y lo «recesional». tal como los negros del sur y los elementos extranjeros más atrasados de la población. Pero el uso del ritual y de los rasgos devotos con él relacionados se está extendiendo también en otras direcciones. presentan también una fuerte inclinación al ritual. De modo general. Esta reversión a las observancias espectaculares no se limita a los cultos de la clase superior. las confesiones predominantes partían de un ritual y unos accesorios caracterizados por una simplicidad austera.

La laxitud de las prácticas religiosas de la clase media inferior. que trabajaban para una finalidad industrial de carácter similar a la que hoy sirve el mecánico. De modo general. Las diferencias de clase en materia de devoción no son sino una expresión especial de un hecho genérico.LUGOS@HOTMAIL. Desde que se han producido los procesos industriales modernos. Mientras el individuo es el primer motor principal y típico del proceso y mientras el 347 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. La familiaridad con los procesos industriales altamente organizados e impersonales del presente opera en el sentido de perturbar los hábitos mentales animistas. por lo que respecta a su disciplina intelectual. Esos empleos mecánicos son.COM) . La ocupación del trabajador está siendo de modo cada vez más exclusivo la supervisión de un proceso de secuencias mecánicas desapasionadas. en términos generales. o lo que puede denominarse en términos generales la decadencia de la piedad filial en esas clases.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. la actividad habitual de los hombres ocupados en esa rama de la industria ha cambiado mucho. no eran igualmente refractarios a la disciplina de la devoción. un hecho moderno. y la disciplina a la que está expuesto el mecánico en su tarea cotidiana afecta también a los métodos y pautas de su pensamiento. sobre todo. en las poblaciones urbanas ocupadas en las industrias mecánicas. en materias extrañas a su trabajo cotidiano. en cierto grado. Los artesanos de épocas anteriores.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA Las causas a las que se debe esa estratificación pecuniaria de la devoción han sido indicadas ya. al hablar de las diferencias de hábitos mentales entre las clases. no se encuentra en la actualidad una piedad filiar impecable en aquellas clases cuya tarea se aproxima a la del ingeniero y el mecánico. se percibe.

que hábito mental devoto alcanza su mejor desarrollo en una cultura relativamente arcaica. sólo en su sentido antropológico. por el contacto con los hechos reales. es una inclinación al escepticismo. asimismo. pues. las bases de generalización presentes habitualmente en el ánimo del trabajador. fuera del hecho de una inclinación a las observancias devotas. Se desprende. encaja dentro del esquema general industrial de la cultura depredadora y casi pacífica. pero no con el esquema industrial del presente. y el punto de vista desde el cual aprehende éste habitualmente los fenómenos. En gran medida es expresión del sentido arcaico habitual del status personal -la relación del señorío y subordinación. en que los motores primeros y los artificios por intermedio de los cuales operan tienen carácter impersonal y no individual. más en consonancia con el modo de vida depredador que con el proceso de vida de la comunidad. más consistente y orgánicamente industrial. son un conocimiento forzoso de la secuencia real. por consiguiente. naturalmente. el hábito de interpretar los fenómenos en términos de los motivos y propensiones personales no sufre. el término «devoto» se usa aquí. que pueda llevar a su eliminación. Se desprende también que esa actitud devota señala un tipo de naturaleza humana. El resultado.y. por lo que respecta a la vida de la fe del trabajador. que ese 348 . de lo dicho. sin implicar nada respecto a la actitud espiritual así caracterizada. Resulta. una perturbación tan considerable y continua. desarrollado más tarde. Pero en los procesos industriales últimamente desarrollados.THORSTEIN VEBLEN rasgo característico del proceso industrial es la destreza y fuerza del artesano.

en alcance y complicación. 349 . comunidades modernas que disponen en mayor grado de riqueza y de ocio. expuestos a la fuerza coactiva de las necesidades tecnológicas. En ésta como en otras relaciones. la vida cotidiana de las cuales está más alejada de los procesos mecánicos de la industria. y los hábitos mentales de cuyos miembros están. en aquellas clases que se encuentran habitualmente en contacto inmediato con los procesos industriales modernos. en sus etapas más recientes. en otros aspectos. en tanto que. y que son también. las más conservadoras. e incluso rehabilitar. tiende a eliminar. la institución de una clase ociosa opera tendiendo a conservar. que el hábito devoto gana en cierta medida. Y resulta. por otra parte -y ello tiene especial importancia para el punto que estamos debatiendo-. en aquellas clases de la. esa interpretación animista de los fenómenos y esa inclinación tendenciosa que sirven de base a las observancias devotas están en proceso de desaparición. en consecuencia.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA hábito persiste con mayor tenacidad en aquellas clases de las comunidades industriales modernas. aquel tipo arcaico de naturaleza humana y aquellos elementos de la cultura arcaica que la evolución industrial de la sociedad.

No todos esos impulsos subsidiarios. son enteramente congruentes con la actitud devota ni con la aprehensión antropomórfica de la secuencia de fenómenos. que es la base sustancial de la que derivan el código de observancias devotas y las instituciones eclesiásticas y sacerdotales. Conforme avanza el tiempo. sufre. A medida que avanza esa desintegración. Supervivencias del interés no valorativo. en proporción cada vez mayor. vienen a asociarse y fundirse con la actitud devota ciertos otros motivos e impulsos. debida a la presión de las exigencias económicas y a la decadencia del sistema de status. No siendo el mismo su origen.THORSTEIN VEBLEN XIII. junto con su código de observancias devotas. que se mezclan con el hábito devoto en la vida de devoción posterior. Debido a la presencia de esos motivos extra350 . que no siempre son de origen antropomórfico ni derivados del hábito de subordinación personal. una desintegración progresiva. Se entrecruzan de muchos modos con la norma subyacente de la subordinación o vida vicaria. el culto antropomórfico. su influjo sobre el esquema general de la vida devota no se ejerce tampoco en la misma dirección.

el régimen de status social e industrial se desintegra gradualmente y el canon de la subordinación personal pierde el apoyo que deriva de una tradición inquebrantada. Hábitos e inclinaciones extraños invaden el campo de acción ocupado por este canon hasta que las estructuras eclesiástica y sacerdotal se destinan parcialmente a otros usos ajenos en cierta medida a las finalidades del esquema general de la vida devota. pueden mencionarse los motivos de la caridad y de la buena compañía o trato social. figura un elemento aún más característico y penetrante: ese sentido no reverente de congruencia estética con el medio. aun entre personas que pueden estar dispuestas a abandonar lo sustancial de aquélla. o. las diversas expresiones del sentido de la solidaridad humana y la simpatía. por lo que respecta al nombre y a la forma. que queda como residuo del acto de adoración moderno después de eliminar su contenido antropomórfico. en términos más generales. Entre esos motivos extraños que afectan el esquema general de la vida devota en su desarrollo ulterior. Esto ha servido bien al mantenimiento de la institución sacerdotal al fundirla con el motivo de la subordinación. Este sentido o impulso de congruencia estética no tiene primordialmente carácter económico. pero tiene un efecto indirecto considerable. Entre los motivos que han contribuido a sostener formalmente el esquema de la vida devota. en lo que se refiere a la modelación del hábito mental del indivi351 .TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA ños. Puede añadirse que esos usos extraños a la estructura eclesiástica contribuyen materialmente a su supervivencia. tal como ésta se presentaba en los días del desarrollo más vigoroso y característico del sacerdocio.

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duo para fines económicos, en las etapas posteriores del desarrollo industrial; su efecto más perceptible a este respecto se produce en el sentido de mitigar la tendencia egoísta bastante pronunciada, trasmitida por tradición desde las fases anteriores y más completas del régimen de status. La importancia económica de este impulso se contrapone, pues, con la de la actitud devota; aquélla tiende a calificar, sí no a eliminar, la tendencia egoísta, sofocando la antítesis o antagonismo entre el yo y el no yo; en tanto que siendo la última una expresión del sentido de subordinación y señorío personales, tiende a acentuar esa antítesis y a subrayar la divergencia entre el interés egoísta y los intereses del proceso vital genéricamente humano. Ese residuo no valorativo de la vida religiosa -el sentido de comunión con el medio o con el proceso vital genérico-, así como el impulso de caridad o de sociabilidad, actúan de modo muy intenso en la modelación de los hábitos mentales de los hombres para finalidades económicas. Pero la acción de roda esta clase de proclividades es un tanto vaga y es difícil averiguar detalladamente de dónde proceden. Sin embargo, parece claro que la acción de toda esta clase de motivos o aptitudes actúa en un sentido contrario a los principios en que se basa la institución de la clase ociosa, que hemos formulado ya. La base de esa institución, así como de los cultos antropomórficos con ella asociados en el desarrollo cultural, es el hábito de la comparación valorativa; y ese hábito es incongruente con el ejercicio de las aptitudes de que ahora se trata. Los cánones fundamentales del esquema general de la vida de la clase ociosa son un derroche ostensible de tiempo
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y bienes y una ausencia de contacto con el proceso industrial; en tanto, las aptitudes de que aquí se trata se expresan, en el aspecto económico, mediante un odio al derroche y a toda forma de vida fútil, y mediante un impulso de participación en el proceso vital o de identificación con él, ya sea en su aspecto económico o en cualquier otra de sus fases o caras. Es evidente que esas aptitudes y los hábitos mentales a que dan origen, cuando las circunstancias favorecen su expresión, o cuando se afirman en forma dominante, son contrarios al esquema general de la clase ociosa; pero no lo es que, bajo el esquema general de la clase ociosa tal como se presenta en las etapas posteriores de su desarrollo, la vida tienda de modo consistente a reprimir esas aptitudes o a impedir la formación y ejercicio de los hábitos mentales en los que se expresan. La disciplina positiva del esquema general de la vida de la clase ociosa actúa, en gran parte, en sentido contrario. El esquema general de vida de la clase ociosa, con su disciplina positiva, impuesta por prescripción y por eliminación selectiva, favorece la primacía omni-penetrante y omni-dominadora de los cánones del derroche ostensible y la comparación valorativa en todas las coyunturas de la vida. Pero por lo que se refiere a sus efectos negativos, la tendencia de la disciplina de la clase ociosa no se fiel a los cánones fundamentales del esquema de un modo tan inequívoco. En la medida en que regulan la actividad humana en materia de decoro pecuniario, los cánones propios de la clase ociosa exigen la ausencia de contacto con el proceso industrial. Es decir, inhiben toda actividad orientada en las mismas direc353

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ciones en que ejercen sus esfuerzos, habitualmente, los miembros de la comunidad que carecen de dinero. Especialmente por lo que se refiere a las mujeres, de modo más particular a las mujeres de la clase superior y la clase media superior de las comunidades industriales avanzadas, esa llega a exigir la abstención, aun del proceso emulativo de acumulación por los métodos casi depredadores de las ocupaciones pecuniarias. En su desarrollo último, la cultura pecuniaria o de la clase ociosa, surgida como variante emulativa del impulso del trabajo eficaz, está comenzando a neutralizar su propia base, al eliminar el hábito de comparación valorativa en materia de eficacia y aun de posición pecuniaria. Además, el hecho de que los miembros de la clase ociosa, tanto hombres como mujeres, se encuentren, en cierta medida, exentos dela necesidad de, ganarse la, vida en tina competencia con sus semejantes, permite a los miembros de esa clase no sólo sobrevivir, sino hasta dentro de ciertos límites, seguir sus inclinaciones en el caso de que no estén dotados de las aptitudes que favorecen el éxito en la pugna basada en la competencia. Es decir, que en el último y más pleno desarrollo de la institución, la vida de los miembros de esa clase no depende de la posesión y del ejercicio constante de las que caracterizan al hombre depredador afortunado. Las posibilidades de supervivencia de individuos no dotados de esas aptitudes son, pues, mayores en los grados superiores de la clase ociosa, que en el promedio general de una población que vive con arreglo al sistema de competencia. Hemos visto en un capítulo anterior, al estudiar las condiciones de supervivencia de los rasgos arcaicos, que la pe354

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culiar posición de la clase ociosa presenta oportunidades excepcionalmente favorables de supervivencia de rasgos que caracterizan los tipos de naturaleza humana, propios de un estadio cultural anterior y ya obsoleto. Esa clase está protegida contra la tensión de las exigencias económicas y, en este sentido, no recibe el choque rudo de las fuerzas que favorecen la adaptación a la situación económica. Ya hemos estudiado la supervivencia en la clase ociosa y la supervivencia bajo el sistema general de vida propio de la clase ociosa, de rasgos y tipos que suponen una reminiscencia de la cultura depredadora. Esas aptitudes y hábitos tienen una oportunidad excepcionalmente favorable de supervivencia dentro del régimen de clase ociosa. La posición pecuniaria protegida, que ocupa la clase ociosa, no sólo ofrece una situación favorable para la supervivencia de aquellos de sus miembros que no están dotados del conjunto de aptitudes requeridas para ser útiles en el proceso industrial moderno sino que, además, los cánones exigidos en la clase ociosa para mantener una reputación obligan, a la vez, al ejercicio ostensible de determinadas aptitudes depredadoras. Las tareas en que encuentran ejercicio las aptitudes depredadoras sirven como demostración de riqueza, linaje y ausencia de contacto con el proceso industrial. La supervivencia de rasgos depredadores en la cultura de la clase ociosa se ve fomentada, en forma negativa, por la exención de tareas industriales de que goza esa clase y, de modo positivo, por la sanción de los cánones de decoro propios de ella. Con respecto a la supervivencia de rasgos característicos de la cultura salvaje ante-depredadora, la situación difiere en
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cierto grado. La posición protegida que ocupa la clase ociosa favorece también la supervivencia de esos rasgos; pero el ejercicio de las aptitudes favorables a la paz y la buena voluntad no tiene la sanción afirmativa del código de lo decoroso. Los individuos dotados de un temperamento en el que hay grandes reminiscencias de la cultura ante-depredadora se encuentran, en cierto modo, en una posición ventajosa con respecto a la clase ociosa, en comparación con individuos de fuera de la clase y dotados de modo semejante, pues no están sujetos a la necesidad pecuniaria de contrarrestar esas aptitudes que favorecen una vida no basada en la competencia; pero tales individuos se encuentran expuestos a una especie de coacción moral, que los obliga a no tomar en consideración esas inclinaciones, ya que el código de lo decoroso los obliga a adoptar los hábitos de vida basados en las aptitudes depredadoras. Mientras el sistema de status permanece intacto, y mientras la clase ociosa puede emprender otros caminos de actividad no industrial que no sean los de matar el tiempo de un modo derrochador y carente de objeto, no cabe esperar ninguna desviación considerable del esquema general, establecido por la clase ociosa, de lo que es una vida merecedora de buena reputación. La presencia, dentro de la clase y en ese estadio, de un temperamento no depredador ha de considerarse como un caso de reversión esporádica. Pero los canales de desagüe no industriales y conducentes a una buena reputación, que puede encontrar la propensión humana a la acción, se ciegan debido al avance del desarrollo económico, la desaparición de la caza mayor, el declinar de la guerra, la descomposición del gobierno de
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los propietarios y la decadencia del oficio sacerdotal. Cuando esto ocurre, la situación comienza a cambiar. La vida humana tiene que encontrar expresión en una dirección si no puede hallarla en otra; y donde falla el canal depredador, se recurre a otra cosa. Como se ha indicado más arriba, la exención de las tensiones pecuniarias se ha llevado más lejos en el caso de las mujeres de clase ociosa de las comunidades industriales avanzadas, que en el de cualquier otro grupo considerable de personas. En consecuencia, puede esperarse que las mujeres presenten una reversión más acusada que los hombres a un temperamento no valorativo. Pero hay también, en los hombres de la clase ociosa, un aumento perceptible del alcance y ámbito de actividades que derivan de aptitudes que no deben clasificarse como egoístas y que no tienen, como fin, una distinción valorativa. Así, por ejemplo, la mayor parte de los hombres que tienen relación con la industria, en forma de dirección pecuniaria de una empresa, toman algún interés en que el trabajo se realice bien y sea industrialmente eficaz, y aun se enorgullecen de ello; esto, aparte del provecho que pueda derivar para ellos de cualquier mejora de esta clase. Son también conocidos los esfuerzos realizados en esta dirección de progreso no valorativo de la eficiencia industrial por parte de clubes comerciales y organizaciones de fabricantes. La tendencia a fines distintos de los valorativos ha creado una multitud de organizaciones, el propósito de las cuales es alguna obra de caridad o de mejora social. Tales organizaciones tienen, con frecuencia, carácter casi religioso o seudo357
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THORSTEIN

VEBLEN

religioso, y participan en ellas tanto hombres como mujeres. Reflexionando un poco se presentarían multitud de ejemplos, pero para la finalidad de indicar y caracterizar las propensiones de que aquí se trata y su alcance, basta con citar algunos de los casos más patentes y conocerlos. Tales son, por ejemplo, la agitación en pro de la abstención de bebidas alcohólicas y de otras reformas sociales semejantes, de la reforma carcelaria, de la extensión de la educación, de la supresión del vicio y de la evitación de la guerra mediante el arbitraje, el desarme y otros medios; tales, en cierta medida, los settlements7, universitarios, las denominadas guildas de vecindad, las diversas organizaciones de que son ejemplo la Asociación de jóvenes Cristianos (YMCA) y la Sociedad Juvenil Pro Conducta Cristiana (YPSCE), los círculos de costura, los clubes sociales y de arte, y aun los comerciales; tales son también, en menor medida, las fundaciones pecuniarias de establecimientos semipúblicos de caridad, educación o diversión, tanto si están dotados de recursos por individuos adinerados, como si tienen su base financiera en contribuciones aportadas por personas de menores medios de fortuna, en la medida en que tales establecimientos no tienen carácter religioso. Desde luego, no se intenta decir aquí que tales esfuerzos deriven enteramente de motivos de tipo no egoísta. Lo que
Organizaciones iniciadas en Inglaterra y los Estados Unidos, a fines del siglo XIX, por clérigos protestantes y estudiantes universitarios, con la intención de ampliar la labor caritativa, haciéndola más eficaz mediante una convivencia efectiva y directa de personas acomodadas y cultas con los pobres ineducados. De los settlements deriva en gran parte todo lo que hoy se conoce como «trabajo social» [T]
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TEORÍA

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CLASE

OCIOSA

se afirma es que, en la generalidad de los casos, se dan motivos no egoístas y que la mayor importancia, hoy claramente perceptible, que tienen esfuerzos de este tipo en las circunstancias de la vida industrial moderna, en comparación con la que tenían bajo el régimen inquebrantado del principio de status, indica la presencia, en la vida moderna, de un escepticismo eficaz con respecto a la plena legitimidad de un esquema general de vida de tipo emulativo. Es un hecho tan notorio que ha llegado a ser un lugar común el de que, por lo general, figuran entre los incentivos de esta clase de obras motivos extraños: motivos de carácter egoísta, y especialmente el motivo de una distinción valorativa. Hasta tal punto es esto cierto, que muchas obras inspiradas ostensiblemente por un espíritu altruista y desinteresado se inician y se llevan a cabo, primordialmente, con vistas a realzar la reputación, y aun la ganancia pecuniaria, de sus promotores. Por lo que respecta algunos grupos considerables de organizaciones o establecimientos de esta clase, el motivo valorativo es en apariencia dominante, tanto por lo que se refiere a los iniciadores de la obra como a quienes la apoyan. Esta última observación sería especialmente cierta con respecto a aquellas obras que dan distinción a su realizador, como consecuencia del gasto grande y ostensible que exigen; como por ejemplo, la fundación de una universidad o una biblioteca o museo públicos; pero también, y acaso en la misma medida, es cierto de la obra más corriente de participación en organizaciones y movimientos que son, de modo señalado, de la clase superior. Sirven tales organizaciones y movimientos para dar fe de la buena reputación pecuniaria de sus miem359

por este método es prueba de que prevalece un sentido de la legitimidad y de la supuesta presencia real de un interés no emulativo. queda una serie de motivos que no tienen carácter emulativo. Esto concuerda con lo que cabría esperar en teoría. las mujeres participan con mayor actividad y persistencia que los hombres. También en otras relaciones económicas se encuentra situado el clero. El hecho mismo de que se busque la distinción. los miembros del sacerdocio o clero de las sectas menos ingenuamente devotas. así como para recordarles en forma grata su superioridad de status mediante el contraste entre ellos y la humanidad inferior. por lo que se refiere a aquellas obras que requieren un gran gasto. por ejemplo. La posición pecuniaria subordinada que ocupan las mujeres las incapacita para obras que requieren grandes gastos. o la buena fama. Por lo que se refiere a las obras encaminadas a la mejora social. como factor constitutivo de los hábitos mentales de las comunidades modernas.THORSTEIN VEBLEN bros. en una posición un tanto equívoca. a la tarea de cuyo mejoramiento se dedican. se asocian con la clase de las mujeres. como. salvo. que se realizan a base de un interés no valorativo y no religioso. tanto el clero como las mujeres de las clases acomoda360 . entre la clase de las mujeres y la de los hombres ocupados en empresas económicas. Por tradición y por el sentido dominante de las conveniencias. no valorativo. o de las confesiones secularizadas. Pero aun haciendo todas las concesiones y deducciones necesarias. naturalmente. Es de notar que. en toda esta serie de actividades de la clase ociosa actualmente en vigor. el settIement universitario que ahora está en boga.

TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA das se encuentran colocados en la situación de una clase ociosa vicaria. la vida cotidiana de las mujeres acomodadas y del clero contiene un elemento de status mayor que el existente en la vida de la mayoría de los hombres. El resultado de esta exclusión ceremonial de todo esfuerzo productivo de carácter vulgar consiste en desviar una parte relativamente amplia de las energías de las modernas clases femenina y sacerdotal al servicio de intereses distintos del egoísta. De ahí que la actitud devota sobreviva en esas clases en mejor estado de conservación que en la 361 . una relación económica concebida en términos personales-. puede percibirse vigorosamente una especial inclinación a interpretar los fenómenos en términos de relación personal y no de secuencia causal. en ambas clases. de los procesos ceremonialmente sucios de las ocupaciones lucrativas o productivas. en especial de los hombres ocupados en tareas industriales propiamente dichas. Como ya se ha notado. que hacen que la participación en los procesos de la vida industrial contemporánea sea para ellos una imposibilidad moral. -es decir. Entre las mujeres de la clase ociosa. el efecto de una inhibición constante de toda actividad industrialmente útil se muestra en una afirmación incesante del impulso del trabajo eficaz. en obediencia a los cánones de decoro. la relación característica que más influye en la formación de los hábitos mentales de la clase es una relación de subordinación. ambas clases se apartan. El código no deja ninguna alternativa en la que pueda encontrar expresión el impulso encaminado a una acción dotada de finalidad. en direcciones distintas de la actividad de los negocios. en ambas clases.

cuyos intereses aspiran a beneficiar.THORSTEIN VEBLEN generalidad de los hombres de las comunidades modernas. Podría igualmente decirse. que la eficiencia inmediata de esas obras de mejora motivadas por la finalidad devota podría ser mayor caso de que no se vieran estorbadas por los motivos y aspiraciones seculares que generalmente coexisten con aquellos. De ahí que pueda esperarse que una parte importante de la energía que busca expresión en tareas no lucrativas. ese tinte devoto rebaja la eficiencia inmediata de las organizaciones para cualquier fin económico al que puedan dirigirse sus esfuerzos. como consecuencia de la intrusión del interés devoto. De ahí también. se convierta en observancias devotas y obras piadosas. Hay que hacer alguna deducción del valor económico de esa clase de empresa no valorativa. Pero hay que hacer también deducciones motivadas por la presencia de otros motivos 362 . Dondequiera que se encuentra presente. sí fuera este el lugar adecuado para ello. desempeñadas por esos miembros de las clases ociosas vicarias. en parte. el valor económico inmediato de su obra sería bastante mayor de lo que es. Muchas organizaciones caritativas y de mejora social dividen su atención entre las actividades devotas y el bienestar secular de la gente. la mayor proclividad devota de las mujeres de que se ha hablado en el capítulo anterior. Apenas puede dudarse de que si se dedicara una atención y esfuerzo igualmente serios a los intereses seculares de esa gente. Pero aquí interesa más notar el efecto de esta proclividad en lo que se refiere a la modelación y el color que da a los fines de los movimientos y organizaciones no lucrativos que estamos estudiando aquí.

TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA que con mayor o menor amplitud se contraponen a la tendencia económica de esa expresión no emulativa del instinto de trabajo eficaz. se trata de acelerar el ritmo con el que determinados elementos de la cultura de la clase superior encuentran aceptación en el esquema de la vida cotidiana de las clases inferiores. a cuya mejora se dirige la empresa. puede incluso resultar que esa clase general de empresas tiene un valor económico dudoso. Esas buenas personas que salen de sus casas con el propósito de humanizar a los pobres son por lo común. y con plena conciencia. con no menos vigor. personas de vida ejemplar. mediante el precepto y el ejemplo.en cuestiones relativas a decoro y modales. de carácter cultural. escrupulosos en extremo y muy exigentes aunque no lo manifiesten de modo explícito. muchos de los esfuerzos hoy en boga encaminados a la mejora de la población indigente de las grandes ciudades son. por lo general. por lo común. una vez tomado en cuenta todo. en un derroche ostensible de tiempo y de cosas. Examinando a fondo la cuestión se vería que la sustancia económica de esos puntillos consiste. ciertos puntillos que la clase superior considera correctos en materia de modales y costumbres. a inculcar. los settlements dirigen en parte su solicitud a aumentar la eficiencia industrial de los pobres y a enseñarles una utilización más adecuada de los medios de que pueden disponer. se ve que lo anterior es cierto en tal medida que. Si se examina detenidamente esta cuestión. sí lo medimos en términos de la plenitud o facilidad de vida de los individuos o clases. Por este medio. pero la dirigen. Son. dotadas de una tenaz insistencia en la lim363 . en gran parte. Por ejemplo. Por ejemplo.

y esa tabla intrusa difícilmente puede ser adecuada a las exigencias de la vida de esas clases inferiores en mayor medida que la tabla en boga entre ellas y. la reputación -y en consecuencia el éxito. que han sido adaptados al esquema general de la vida de la clase superior. más bien. en relaciones en las que el hecho que tiene valor económico sustancial es el resultado material. Pero en lo relativo a la importancia económica ulterior de esa enseñanza de métodos de vida más dignos. bajo la guía de la formulación hecha por la clase ociosa de los principios de status y decoro pecuniario. tampoco carece de importancia su valor económico para el individuo que adquiere esos ideales más elevados y de mejor reputación. relativos al consumo de tiempo y mercancías.del individuo. en especial. En las circunstancias de la cultura pecuniaria hoy existente. más costosos o menos eficaces. que la tabla 364 . en gran parte. depende en gran medida de lo bien que conozca y utilice los modales y métodos de consumo que sugieren un gasto habitual de tiempo y de cosas. Esa nueva tabla de conveniencias pasa al esquema general de la vida de la clase inferior. no puede ser fácilmente sobrestimada. hay que decir que el efecto producido consiste.THORSTEIN VEBLEN pieza ceremonial de los diversos artículos de su consumo diario. una nueva tabla de conveniencias sociales. en sustituir los métodos de conseguir los mismos resultados materiales por otros procedimientos. La propaganda de la cultura consiste en gran parte en inculcar nuevos gustos o. procedente del código elaborado por un elemento de la población cuya vida se encuentra fuera del proceso industrial. La eficacia cultural o civilizadora de esa inculcación de hábitos mentales correctos.

ni siquiera cuando la finalidad de la empresa es primordialmente económica y el interés fundamental no es. Naturalmente. La reforma económica producida es. La duda que se ofrece aquí es simplemente una duda acerca de la utilidad económica de esa obra de regeneración -es decir. todo esto no intenta poner en tela de juicio el hecho de que las conveniencias de la tabla sustituta sean más decorosas que aquellas a las que desplaza. en ningún sentido. Resulta de ello no sólo un hábito de rebajar las ocupaciones útiles. como signo de una vida pecuniariamente impecable. egoísta ni valorativo. en gran parte. y ese examen ulterior puede llevar a otra calificación de las consecuencias a que hemos llegado. bajo la cultura pecuniaria. que esté afectada por los hábitos mentales característicos de la cultura pecuniaria. Pero hay que decir algo más con respecto al carácter de los motivos desinteresados y los cánones de procedimiento que hay en toda obra de esta clase. la utilidad económica en ese sentido es inmediato y material en el que pueden comprobarse con cierto grado de confianza los efectos del cambio. sino también algo que tiene 365 . sino la facilidad de vida de la colectividad-. Para apreciar la utilidad económica de esas empresas de mejora social no hay que considerar las apariencias de su trabajo efectivo.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA elaborada por ellas bajo la tensión de la vida industrial moderna. y considerada desde el punto de vista no del individuo. Como se ha visto en un capítulo anterior. una permutación de los métodos de derroche ostensible. los cánones de lo decoroso y lo conducente a una buena reputación exige la futilidad habitual del esfuerzo.

que pudiera dirigir eficazmente los esfuerzos de esas organizaciones a una finalidad materialmente útil. en cualquier organización del tipo que aquí estamos tratando se da en un grado suficiente para influir. profundamente.a dar de lado los motivos iniciales de la empresa.aún mostrar solicitud de modo general y en detalle por el bienestar cultural del vulgo. por lo general. Esa repugnancia a confesar un conocimiento indebidamente íntimo de los detalles de las condiciones de vida de la clase inferior prevalece. por medio de suscripciones o trabajando en comités y otras organizaciones semejantes. Se puede mostrar -y ello tiene carácter meritorio.THORSTEIN VEBLEN una importancia más decisiva en punto a guiar la acción de cualquier grupo organizado de gente. Se puede -y ello es acaso más meritorio. en favor de ciertos principios guías aconsejados por la buena reputación y reductibles. Pero no debe mostrarse un conocimiento íntimo de las circunstancias materiales de la vida del vulgo. en último 366 . en forma de medidas destinadas a elevar sus gustos y a darle oportunidades de mejora espiritual. ni de los hábitos mentales de las clases que lo constituyen. pero. en el curso de la acción que tales organizaciones ejercen. Ese temor a toda imputación de familiaridad inconveniente con la vida vulgar tiende -como consecuencia de su acción constante al modelar el uso y los precedentes de tal organización. que pretende conseguir una buena reputación social. Hay una tradición que exige que no se tenga una familiaridad vulgar con ninguno de los procesos o detalles que tienen que ver con las necesidades materiales de la vida.un interés cuantitativo en el bienestar del vulgo. en grados muy diversos entre los distintos individuos. desde luego.

lo es también en lo que se refiere a la obra de individuos motivada por las mismas consideraciones. Ejemplo de ello es la administración de donaciones hechas por personas de espíritu filantrópico. a ser sólo el motivo ostensible y la obra vulgarmente eficaz de la organización tiende a quedar relegada al olvido.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. con la única finalidad (al menos ostensible) de mejorar las condiciones de vida humana en algún aspecto particular. El hábito de atribuir mérito aplicando los cánones de gasto derrochador y falta de familiaridad con la vida vulgar. a cuestiones de mérito pecuniario. el mejoramiento de la vida humana en el aspecto particular mencionado en la donación. escuelas. en una organización de larga tradición. es necesariamente fuerte en los individuos que aspiran a realizar una obra de utilidad pública. aunque acaso haya que admitir mayores salvedades con respecto a los individuos que a las empresas organizadas. De tal modo que. tanto por lo que se refiere a la producción como en lo relativo al consumo.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA término. bibliotecas. el motivo inicial de fomentar la facilidad de la vida de esas clases pasa. Los objetos a que se dedican con mayor frecuencia donaciones de esta clase son. Y si el individuo olvida su posición y dedica sus esfuerzos a conseguir una eficacia vulgar. poco a poco.COM) .LUGOS@HOTMAIL.repudiaría inmediatamente su obra y lo volvería a su puesto. en esos casos. en la actualidad. Lo que es cierto a este respecto de la eficiencia de organizaciones encaminadas a una obra no valorativa. el sentido común de la comunidad -el sentido del decoro pecuniario. pero se encuentra invariablemente que en la ejecución de la 367 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. hospitales y asilos para inválidos y pobres. El propósito expreso del donante es. propios de la clase ociosa.

sus portones ostentosos y sus avenidas estratégicas. o que hubiera obrado de otro modo en el caso de haberse encargado per368 .THORSTEIN VEBLEN obra figuran otros muchos motivos. La diversión de gastos hacía el derroche ostensible en casos semejantes no es lo suficientemente rara como para producir sorpresa o provocar una sonrisa. Por ejemplo. y los detalles de la disposición interior se conforman lo mejor posible a esa exigencia ajena a la finalidad. Por ejemplo. que han de vivir en el edificio. pero costosa. sus torrecillas. que acusan la penetrante influencia de los cánones del derroche ostensible y la hazaña depredadora. a sugerir ciertos métodos bárbaros de guerra. las ventanas están colocadas con la intención de dar al observador casual la impresión de su excelencia pecuniaria. por no entrar en mayores detalles. y no con vistas a la eficacia en relación con su finalidad ostensible de la conveniencia o comodidad de los beneficiarios. en la fachada del cual se emplea alguna piedra estéticamente objetable. El interior de la estructura presenta los mismos rasgos. como sus muros almenados. pero imperiosa de la belleza pecuniaria. pueden haberse destinado ciertos fondos a la fundación de un asilo de expósitos o de una casa de retiro para inválidos. Naturalmente que en todo esto no hay que presumir que el donante lo habría encontrado mal. los cuales determinan que se disponga de buena parte de los medios destinados a la finalidad ostensible. destinados. incompatibles con frecuencia con el móvil inicial. y que se cubre con detalles grotescos e incongruentes. Una parte considerable de los fondos destinados a esa obra se gasta en la construcción de un edificio.

como medio de realzar la buena reputación del donante. La presencia eficaz de móviles de origen emulativo o valorativo en obras no emulativas de esta especie es algo que se puede demostrar. pues ello no impide que sea el interés valorativo el que guíe los gastos. en general y en detalle. que se dispusiera de los fondos en forma distinta. tanto si su interés es inmediato y egoísta como si es sólo contemplativo. Todos los interesados. Puede ocurrir incluso que la empresa deba su virtud honorífica. Pero esto no quiere decir sino que los cánones de reputación emulativa y pecuniaria penetran hasta tal punto el sentido común de la comunidad. a cuya comodidad o vanidad no afecta inmediatamente. concuerdan en que una parte considerable de los gastos debe destinarse a las necesidades superiores o espirituales. ni siquiera en el caso de una empresa basada ostensiblemente y por entero en un interés no valorativo. las finalidades y los modos de administración no son diferentes a este respecto. en cualquiera de las clases de empresa de que se ha hablado más 369 . que no permiten escape ni evasión. Y tampoco agradaría a los beneficiarlos ni a los observadores exteriores. a la supuesta presencia de ese motivo no valorativo. derivadas del hábito de una comparación valorativa de hazañas depredadoras y derroche pecuniario. en los casos en que se ejerce esa dirección personal -en que la empresa se realiza por administración y bajo la vigilancia del donante y no por quienes administran los bienes donados-.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA sonalmente de la obra. A nadie le gustaría que la empresa se dirigiera con vistas al uso más económico y eficaz de los medios disponibles para la finalidad material inicial de la fundación. resulta que.

Pero en el esquema moderno de la vida. En las circunstancias determinadas por la posición protegida que frente a las circunstancias económicas ocupa la clase ociosa parece. haber cierta reversión a aquellos impulsos no valorativos que caracterizan la cultura salvaje ante-depredadora. y la presencia dominante de esos cánones de con370 . La reversión comprende tanto el sentido del trabajo eficaz como la proclividad a la indolencia y a la amabilidad. Esos motivos especiales. Dondequiera que en tales casos se presentan esos detalles honoríficos. o sin presentar visiblemente a su conciencia la futilidad sustancial de su obra. ético o económico. pues. actúan subrepticiamente para desviar un esfuerzo de tipo no valorativo. encubren por lo común su propósito bajo designaciones que corresponden al campo del interés estético. sin perturbar el sentido que tiene el agente de su buena intención. los cánones de conducta basados en razones pecuniarias o valorativas son un obstáculo para el libre ejercicio de esos impulsos. teniendo en cuenta que se dedicará detallada atención a una de esas clases de empresa los establecimientos de enseñanza superior en otro lugar.THORSTEIN VEBLEN arriba. Pero su importancia teórica es tal vez suficientemente clara como para no necesitar más aclaraciones. sobre todo. Puede descubrirse el efecto de esos motivos a través de toda la tabla de empresas no valorativas y encaminadas a mejorar la vida de las clases inferiores que constituyen un rasgo tan importante y sobre todo tan ostensible del esquema público de la vida de las personas acomodadas. derivados de las pautas y cánones de la cultura pecuniaria. apartándolo de un servicio eficaz.

comparadas con las de naturaleza industrial o productiva. la exigencia de abstenerse de participar en los procesos industriales para evitar el desprecio social se lleva tan lejos que comprende. En ese estadio avanzado. ni la reaparición continua de un impulso que encuentra expresión en ellas. desapasionado. los cánones de decoro pecuniario son reductibles a los principios de derroche. Para nuestro propósito actual. El principio omni-penetrante.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA ducta desvía. Como se notó más arriba. la abstención de todo empleo emulativo. la cultura pecuniaria favorece de modo negativo la afirmación de las propensiones no valorativas. y ejercen una vigilancia selectiva sobre los detalles de dirección y administración de cualquier empresa. esos cánones de decoro tienen una gran eficacia para anular toda aspiración o esfuerzo no valorativo. En el desarrollo ulterior y posterior de la cultura pecuniaria. pero su presencia no impide la trasmisión de esas aptitudes. futilidad y ferocidad. impersonal. de la futilidad actúa cotidianamente y opera en el sentido de impedir la expresión eficaz de aquella parte de las aptitudes ante-depredadoras que sobreviven y que se clasifican bajo el epígrafe de instinto del trabajo eficaz. Las exigencias del decoro están presentes de modo tan imperioso en las empresas de mejora social como en las líneas de conducta. incluso. Como guían y adaptan el método en sus detalles. en gran medida. depredadoras o pecuniarias. los esfuerzos hechos a base del interés no valorativo al servicio de ese interés valorativo en el que se basa la cultura pecuniaria. al rebajar la importancia atribuida al mérito de las ocupaciones emulativas. la exigencia de esa 371 .

Esta observación es acaso más cierta por lo que se refiere al estadio de desarrollo económico.es la posición que en ella ocupan las mujeres. La razón de que sea más extremada la insistencia en exigir una vida fútil a esa clase de mujeres que a los hombres del mismo grado pecuniario y social consiste en que no sólo son una clase ociosa de grado superior. podría añadirse. Por lo que a ellas se refiere. en el curso de este estudio del desarrollo de las instituciones 372 . con la excepción. A la vez. han dicho repetidas veces. sino que constituyen a la vez una clase ociosa vicaria. sólo de modo parcial. en grado muy grande. por cualquier clase determinada de la comunidad. acerca de la estructura y función sociales. de modo general. la abstención de todo esfuerzo útil tiene un doble fundamento. Ya se ha notado incidentalmente. o a las exigencias del temperamento y los hábitos mentales que rigen la conducta de las mujeres en esa situación económica. se han adaptado a las circunstancias económicas existentes. expresión de tradiciones modeladas por las circunstancias de una fase de desarrollo anterior y que. la posición que se asigna a la mujer en el esquema aceptado de vida de cualquier comunidad o cultura es. a las mujeres de la clase superior. Escritores y oradores que reflejan el sentido común de la gente inteligente. que el índice más seguro del nivel de cultura alcanzado por cualquier comunidad -y. de modo más riguroso que a otra clase cualquiera. que en lo relativo al desarrollo a que se ha llegado en cualquier otro aspecto.THORSTEIN VEBLEN abstención de toda tarea que tenga utilidad para los seres humanos se aplica. acaso más aparente que real. y con razón. del clero de ciertos cultos.

la vida de la mujer es esencial y normalmente una vida vicaria. se siente que cualquier acción realizada por una mujer. por ello. No es. se refleja de modo inmediato en el honor del hombre a quien pertenece aquélla. con res373 . a los impulsos provocados por el instinto del trabajo eficaz. de modo inteligible. Así. el mérito o demérito de la cual debe imputarse. económico y social. y en particular al hablar del ocio vicario y del vestido. el instinto que aprueba la paz y reprueba la futilidad. el grado en que la vida de las mujeres está regulada en la sociedad moderna. a algún otro individuo que se encuentra con respecto a ella en cierta relación de propiedad o tutela. que contraríe a una de las disposiciones del código convencional aceptado. desde luego. formulado bajo las circunstancias económicas de una fase anterior de desarrollo. el hecho de que la posición de las mujeres en el esquema económico moderno se contrapone. por un código de sentido común. por lo que se refiere a sus aspectos civil. y en especial en sus círculos educados. fortuito que las mujeres de las comunidades industriales modernas den muestras de un sentido más vívido de la discrepancia existente entre el esquema generalmente aceptado de vida y las exigencias de la situación económica. cierto sentido de incongruencia en la mente de quienquiera que emite una opinión de esta clase. en mayor proporción. Puede haber. por ejemplo. de modo más amplío y consistente que la posición de los hombres de las mismas clases. Los diversos aspectos del «problema de la mujer» han puesto de manifiesto. por la naturaleza misma de las cosas. También es aparentemente cierto que el temperamento femenino incluye.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA económicas. Se siente aún que.

y se siente que toda desviación de las tradiciones que le imponen los deberes a ella asignados es antifemenina. empleando en sentido inverso el castizo y expresivo lenguaje de Elizabeth Cady Stanton. pues. y pocos hombres dudarían de la legitimidad de su sentido de una tutela lesionada. Si lo que se discute son los derechos políticos o el sufragio. tal como se han formado bajo la guía de las tradiciones de la cultura pecuniaria. "pura estupidez". Las relaciones sociales de 374 . la consecuencia lógica de nuestro esquema general de vida. el juicio del sentido común de la comunidad en tales materias se pronuncia sin muchas dudas. Por el contrario. pero. sino a través del cabeza de la comunidad doméstica a que pertenece.asigna a la mujer una «esfera» subordinada a la actividad del hombre. Es antifemenino que aspire a una vida dirigida por ella misma y centrada en torno a ella misma. y nuestro sentido común nos dice que su participación directa en los asuntos cívicos o industriales de la comunidad es una amenaza a ese orden social que expresa nuestros hábitos mentales. reflejado sobre el punto de que se trata.dice que la mujer debe estar representada en el cuerpo político y ante la ley. el esquema general de la vida buena y bella -es decir. en cualquier caso que pudiera surgir. después de todo.THORSTEIN VEBLEN pecto a la fragilidad o perversidad de la mujer. nuestro sentido común acerca de la materia -es decir. Así. no de modo inmediato y por sí misma. las malas acciones de un hombre arrojan poco descrédito sobre las mujeres cuya vida está asociada con él. el esquema a que estamos habituados. «Todo este ir y venir relacionado con la "emancipación de la mujer de la esclavitud" y demás expresiones análogas es.

Las mujeres tienen un sentido muy vivo de lo que exige el esquema convencional y.se basa en el hogar. es la dominante acerca del status de la mujer. con arreglo a su propio sentido de lo bueno y de lo bello. El «hogar» es la comunidad doméstica con un cabeza de familia masculino. y a pesar de su evidente valor estético. no sólo entre la generalidad de los hombres de las comunidades civilizadas. pero expresada por lo común de modo más vigoroso.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA los sexos están determinadas por la naturaleza. se puede percibir ya un incipiente desarrollo del sentimiento de que todo este sistema de tutela. En último análisis. a pesar de este sentido profundo acerca de cuál sea el puesto adecuado y natural de la mujer. Aun ese grande e importante grupo de mujeres bien educadas de las clases alta y medía. y debe ser. Toda nuestra civilización -es decir. en teoría. por lo menos. a cuyo sentido desapasionado y matronal de las conveniencias tradicio375 . O. Esta opinión. vida vicaria e imputación de méritos y deméritos también vicaria. es equivocado. la vida de la mujer es. de la idea de que aunque puede ser un desarrollo natural y una buena solución en su tiempo y lugar adecuados. Pero. expresión de segundo grado de la vida del hombre. en una posición subordinada al hombre. no sirve adecuadamente a las finalidades cotidianas de la vida en una comunidad industrial moderna. sino también entre las mujeres. aunque es cierto que muchas de ellas no se encuentran a gusto en las condiciones impuestas por los detalles que exige el código. por necesidad y por el derecho divino de la prescripción. todo lo que hay de bueno en ella. hay pocas que no reconozcan que el orden moral existente coloca a la mujer.

de emancipación de toda relación de status. una indebida reversión al impulso de auto-expresión y al instinto de trabajo eficaz. y en las cuales hay. la educación o el temperamento. Esos dos elementos o motivos se expresan por la doble consigna de «Emancipación» y «Trabajo». tras376 . Pero ese grupo de mujeres modernas menos sumisas que. ambos de carácter económico. y la reacción se afirma con mayor vigor en la clase de mujeres a las que el esquema general de vida. tutela o vida vicaria. están apartadas en cierto grado de las tradiciones de status trasmitidas por la cultura bárbara. pueden distinguirse al menos dos elementos. Son las mujeres de las clases acomodadas de las comunidades en las que el desarrollo industrial ha avanzado más. encuentran por lo común alguna ligera discrepancia de detalle entre las cosas tal como son y tal como creen que deben ser a este respecto.THORSTEIN VEBLEN nales esta relación de status se presenta como fundamental y eternamente justa -incluso esas mujeres cuya actitud es conservadora-. Que ese sentimiento prevalece. las que más vivo tienen y con mayor frecuencia expresan ese sentimiento de una injusticia que exige reparación. tiene un sentido de la injusticia de la situación demasiado vívido para poder conformarse con ella. hay una demanda más o menos seria. En otras palabras. es algo que reconoce incluso gente que no cree que tenga base real en la situación de hoy día. Se reconoce que ambas palabras representan un sentido de injusticia muy extendido. acaso. por la fuerza de la juventud. En este movimiento de la «Nueva Mujer» -que así se han denominado esos esfuerzos ciegos e incoherentes para rehabilitar la situación preglacial de la mujer-.

Un observador popular de los fenómenos sociales ha resumido hace poco tiempo.LUGOS@HOTMAIL. La demanda proviene de aquella porción del sexo femenino a la que los cánones reguladores de la buena reputación excluyen de todo trabajo útil. impone con menos atenuaciones una vida vicaría.contenida en ese presentimiento. el resumen no añade sino oscuridad al problema femenino. Está mimada y se le permite.. Está rodeada de las atenciones más numerosas y delicadas.COM) . con cierto calor. o descalifi377 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. El sentimiento de injusticia que tiene la mujer moderna se compone de aquellas cosas que esa típica caracterización del movimiento presenta como razones por las que debía estar contenta.. Sin embargo. Es superior a su esposo en lo tocante a educación y en casi todos los aspectos. para la buena reputación de su marido u otro guardián. y en aquellas comunidades cuyo desarrollo económico se ha apartado más de las circunstancias a las que está adaptado ese esquema tradicional.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. Más de uno de los críticos de este movimiento de la «Nueva Mujer» ha sido incapaz de interpretar sus móviles. que consuma en grandes cantidades y ostensiblemente.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA mitido desde la época del régimen de status.. no está satisfecha. y aun se le exige. la posición de la «Nueva Mujer» norteamericana: «Se ve mimada por su esposo. en forma vicaria. Está exenta de toda tarea vulgarmente útil.. que es el más devoto y trabajador de los esposos del mundo entero. La "Nueva Mujer" anglosajona es el producto más ridículo de la época moderna y está destinada a ser el más lamentable fracaso del siglo» Aparte de la desaprobación -acaso justificada. reservándola para una vida de ocio y de consumo ostensible.

sino que carece de tiempo y de posibilidades de pensar. en la mayoría de los casos.THORSTEIN VEBLEN cada para ella. Y una vez que ha pasado ese estadio en que todas las mujeres tienen que dedicarse al trabajo rutinario y penoso. Pero la mujer está dotada de cierta cantidad de instinto del trabajo eficaz -y hay razones para creer que la porción que le corresponde es mayor que la que tiene el hombre-. No sólo tiene algo tangible y útil que hacer. y son incompatibles. que exige por su parte la observancia de la futilidad ceremonial. de modo más próximo que en segunda instancia. es acaso más fuerte en la mujer que en el hombre. para dedicarse a una afirmación rebelde de la propensión humana a dirigirse por sí misma que ha heredado. y la futilidad de la vida o de los gastos es contraria a ese instinto. con objeto de que dedique su tiempo al ocio vicario. la mujer está. bastante contenta con su suerte. Mientras el lugar ocupado por el sexo femenino en la sociedad la obliga a un tráfago incesante. en honor de la buena reputación de su guardián natural (pecuniario). con el impulso humano que lleva a la actividad encaminada a algún fin. y cuando para las mujeres de las clases acomodadas la ocupación acreditada ha pasado a ser un ocio vicario que no exige un trabajo duro. El impulso de vivir su propia vida a su modo y de penetrar en los procesos industriales de la comunidad. Esos oficios son los signos convencionales de la persona que no es libre. impide durante mu378 . La mujer tiene que desarrollar su actividad vital en respuesta a los estímulos directos e inmediatos del medio económico con el que está en contacto. además. la fuerza prescriptiva del canon de decoro pecuniario.

afirmación activa de dominio. que varía según cuál sea la vivacidad del sentido de status y la debilidad del impulso del trabajo eficaz que este dotado el individuo. en que el ocio de la clase ociosa es aún. en gran parte.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA cho tiempo a las mujeres de mentalidad elevada toda inclinación sentimental a dirigirse por si mismas y a una «esfera de utilidad». Los hábitos derivados de la cultura depredadora y casi pacífica son variantes. en la que hay suficiente finalidad tangible de carácter valorativo para permitir que se tome en serio. Continúa teniendo una influencia. en cierto sentido el movimiento de la «Nueva Mujer» señala una reversión a un tipo más genérico de ca379 . Ello es especialmente cierto durante las primeras fases de la cultura pecuniaria. desarrollada en contacto con un ambiente material relativamente simple e invariable. ante las características espirituales más antiguas y más profundas de la especie. como tarea a la que puede uno dedicarse sin sentirse avergonzado por ello. pues. Así. actividad depredadora. en cierta medida. se inicia un proceso de desintegración por virtud del cual los hábitos mentales de desarrollo más reciente y carácter menos genérico ceden terreno. ésta los debe a la disciplina prolongada del anterior estadio cultural –proto-antropoidede vida económica pacífica y relativamente indiferenciada. Esta condición de las cosas ha durado indudablemente en algunas comunidades hasta el momento actual. Cuando los hábitos impuestos por el método de vida emulativo han dejado de gozar de la sanción de las exigencias económicas existentes. el grado de la cual es diferente en los distintos individuos. relativamente efímeras y de características mentales subyacentes en la especie.

a la buena voluntad y la eficiencia 380 . El movimiento o rasgo evolutivo en cuestión comparte. en las comunidades industriales modernas. en detrimento material de la comunidad o del individuo que las juzga. lo mismo ocurre con el perceptible retorno a una desaprobación de lo fútil en la vida humana y de aquellas actividades que sirven únicamente al beneficio del individuo. así como a desacreditar todas las empresas de tipo merodeador. aunque no son plena ni indiscutiblemente convincentes. Hay una perceptible tendencia a condenar todo lo que suponga infligir dolor. La decadencia general del sentido del status en las comunidades industriales modernas es.THORSTEIN VEBLEN rácter humano. corresponde a un estadio cultural que puede calificarse de posiblemente subhumano. No faltan por entero tales pruebas de una tendencia general a la reversión contraria al predominio del interés valorativo. incluso cuando esas expresiones del interés valorativo no operan. el sentido desapasionado de la generalidad de los hombres señala como carácter humano ideal el que se inclina a la paz. desde luego. por lo que se refiere a la sustancia. Puede incluso decirse que. prueba de esa evolución. esa caracterización con el resto del desarrollo social reciente. a costa de la colectividad o de otros grupos sociales. o a una expresión menos diferenciada de la naturaleza humana. si no a la forma de sus rasgos dominantes. Es un tipo de naturaleza que hay que caracterizar como proto-antropoide y. de modo tangible. en cierto modo. en la medida en que este desarrollo social da muestras de una reversión a la actitud espiritual que caracteriza el estadio indiferenciado anterior de evolución económica.

en el cuerpo general de la población. Los efectos espirituales más remotos y menos tangibles de la disciplina impuesta por el decoro actúan en la misma dirección y operan. acaso. pero. en consecuencia. fuerza. la posición protegida que ocupa esa clase favorece a sus miembros de modo directo al retirarlos de la lucha pecuniaria. indirectamente.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA económica. con mayor eficacia en igual sentido. y no a una vida de egoísmo. operan en el sentido de inhibir todo esfuerzo no valorativo y de inculcar la actitud egoísta. Las exigencias de derroche impuestas por el decoro absorben la energía sobrante de la población en una competencia valorativa y no dejan margen para ninguna expresión de la vida que no tenga carácter valorativo. Los cánones del decoro son resultado de una elaboración del principio de comparación valorativa y. Por lo que se refiere a las posibilidades de supervivencia de individuos dotados de una cantidad excepcionalmente grande de esos rasgos primitivos. debido a los cánones de derroche ostensible de cosas y esfuerzo propios de la clase ociosa. la institución de tal clase disminuye las posibilidades de supervivencia de los individuos de ese tipo. fraude y dominación. 381 . La influencia de la clase ociosa no se ejerce de modo decidido en pro o en contra de la rehabilitación de esta naturaleza humana proto-antropoide.

THORSTEIN VEBLEN XIV. Por tanto. deben ser puestas en la cuenta de esa institución. no menos real que el valor económico similar de los hábitos mentales formados. que deriven de las predilecciones de la clase ociosa o de la guía de los cánones de mérito pecuniario. es oportuno señalar cualesquiera características peculiares del sistema educativo que sean atribuibles al esquema general de 382 . El saber superior como expresión de la cultura pecuniaria Con el fin de que se puedan conservar en la generación venidera determinados hábitos mentales convenientes a ciertos fines. y cualquier valor económico que puedan presentar esos rasgos del esquema educativo es expresión en detalle del valor de esa institución. Los hábitos mentales formados de este modo bajo la guía de profesores y tradiciones académicas tienen un valor económico -un valor por lo que afecta a la utilidad del individuo-. sin esa guía. el sentido común de la comunidad da su sanción a una disciplina y la incorpora dentro del esquema general aceptado de la vida. bajo la disciplina de la vida cotidiana. Cualesquiera características del esquema y la disciplina académicos aceptados.

En gran parte. con los que se llevan a cabo negociaciones y cuya buena voluntad se cree conseguir mediante el servicio y las profesiones de subordinación. el saber está relacionado de modo más íntimo con la función devota de la comunidad. y como el propósito que aquí nos guía no es el de presentar una exhaustiva recolección de datos que muestre el efecto producido en la educación por la cultura pecuniaria. era de carácter muy análogo a la preparación exigida por el 383 . practicado en honor de los poderes sobrenaturales. sino el de poner de manifiesto el método y tendencia de la influencia ejercida por esa clase ociosa sobre la educación. todo lo que vamos a intentar hacer es un examen general de las características más salientes del saber superior. y de modo más particular en el saber superior. En consecuencia. hay que clasificarlo en gran parte como ocio vicario. como en lo relativo al ámbito y carácter del cuerpo de conocimientos inculcado. donde más patente resulta la influencia de los ideales de la clase ociosa. El servicio mediante el cual trata de granjearse la voluntad de los agentes sobrenaturales en los cultos primitivos. Es en el saber. el saber primitivo consistía en un conocimiento de lo necesario para el servicio de un agente sobrenatural y la facilidad en su práctica. en especial con el conjunto de observancias en que se expresa el servicio prestado a la clase ociosa sobrenatural. no es un empleo industrialmente provechoso del tiempo y el esfuerzo de la comunidad. tanto por lo que se refiere a la finalidad y método de la disciplina. En cuanto al origen y comienzos del desarrollo. Por ende. que puedan servir a esta finalidad.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA vida de la clase ociosa.

y esa finalidad se buscaba en gran parte adquiriendo facilidad en el servicio.THORSTEIN VEBLEN servicio doméstico de un señor temporal. su intercesión en el curso de los acontecimientos o su abstención de intervenir en una determinada empresa. Y como ocurre por lo común con los mediadores entre el vulgo y sus señores. eficaz o aceptable de acercarse o de servir a los agentes preternaturales. distintos del servicio eficiente al señor. en situación de pedir. tanto si los señores son naturales como si son preternaturales. un conocimiento del modo más adecuado. le pareció conveniente tener a mano medios de impresionar de modo tangible al vulgo con el hecho de que esos poderes inescrutables habían de hacer lo que él les pidiera. junto con cierta 384 . permitiéndole a la presencia de aquellos. o aun de exigir. La finalidad era la propiciación. El servidor sacerdotal de los poderes inescrutables que se mueven en el mundo externo vino a quedar colocado en la posición de mediador entre esos poderes y la generalidad de la humanidad no instruida. Al parecer. Lo que se aprendía era la manera de hacerse indispensable a esas potencias y de ponerse. es decir. sólo de modo gradual llegaron a abrirse paso hasta el conjunto de la instrucción sacerdotal o chamanista otros elementos. por tanto. De ahí que llegase a ser parte integrante de la tradición sacerdotal un conocimiento de ciertos procesos naturales que podían emplearse para fines espectaculares. En gran medida el conocimiento adquirido a través de los sacerdotes-maestros de la comunidad primitiva era un conocimiento del ritual o ceremonial. ya que poseía un conocimiento de la etiqueta sobrenatural que le abría las puertas.

Más cerca de nosotros hay un hecho paralelo que muestra. fue de esta fuente de donde surgió el saber como institución. junto con una lista muy amplia de celebridades menores. ni siquiera en los más avanzados de los altos seminarios del saber. Estos. de modo semejante. en forma un tanto tosca. en gran parte. por ejemplo. El conocimiento de este tipo pasa por ser conocimiento de lo «incognoscible» y debe su utilidad para los fines de los sacerdotes a su carácter recóndito. y a los ojos del analfabeto total la posición del sabio se valora. Así. para explicar la inclinación que da al interés cognosci385 . los campesinos noruegos han formulado instintivamente su sentido de la superior erudición de teólogos como Lutero. que ha sido lenta y tediosa y que apenas se ha completado aún. la íntima relación que existe en la opinión popular entre la erudición y lo incognoscible. y el mismo origen tiene su diferenciación de la estirpe paterna de ritual mágico y fraude chamanista. Peder Dass y aun de un teólogo tan moderno como Grundtvig. El elemento recóndito del saber es aún. y sirve a la vez de ejemplo. Al parecer. tanto vivas como muertas. han sido considerados como maestros de todas las artes mágicas.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA habilidad manual. un elemento muy atractivo y eficaz para la finalidad de impresionar y aun de engañar a los ignorantes. en términos de su familiaridad con las fuerzas ocultas. Melanchthon. y ha sido en todo tiempo. en términos de magia. y esas buenas personas han pensado que toda posición elevada en la jerarquía eclesiástica comportaba una profunda familiaridad con la práctica mágica y las ciencias ocultas. y por no citar más que un caso típico en época tan tardía como mediados del siglo XIX.

en algún sentido. en modo alguno. el primero -en la medida en que hay una diferencia sustancial entre los dos.comprende aquel conocimiento que no tiene relación primordial con la economía o la industria. cuyo origen en la historia de la educación es muy antiguo.THORSTEIN VEBLEN tivo la vida de la clase ociosa. Es significativo. en gran parte. confinada a la clase ociosa. Esta línea de demarcación se ha convertido con el tiempo. al menos hasta fecha muy reciente. sino también en cuanto indica que su actividad cae. esa clase comprende hoy un número desproporcionadamente grande de creyentes en las ciencias ocultas de todas clases y matices. A medida que aumentó el cuerpo de conocimientos sistematizados. pues. al menos en el concepto popular. Así. en la línea normal de separación entre el saber superior y el inferior. un subproducto de la clase ociosa vicaria de los sacerdotes. Y. si no el único verdadero. entre el conocimiento esotérico y el exotérico. un subproducto u ocupación subsidiaria de las clases sacerdotales. Aunque la creencia no está. y el segundo abarca principalmente el conocimiento de los procesos industriales y de los fenómenos naturales utilizados de modo habitual para los fines materiales de la vida. Aquellas personas cuyos hábitos mentales no han sido modelados por el contacto con la industria moderna consideran aún que el conocimiento de lo incognoscible es el último. el saber comenzó por ser. dentro de aquella categoría del ocio ostensible a la que se conoce como 386 . no sólo como muestra de su íntima asociación con la profesión sacerdotal. en un sentido. fue surgiendo una distinción. el saber superior ha continuado siendo.

en la clase erudita de la comunidad primitiva. La misma gran tenacidad con que persisten esos accesorios rituales en las fases últimas de su desarrollo. Por lo que respecta a su origen. ritual. Pero. una ocupación de la clase ociosa sobrenatural. de modo más específico. como cosa natural. por lo que yo sé. así como el oficio sacerdotal.COM) . y ese aparato mágico de forma y ritual encuentra su sitio. el saber. Este sentido de la eficacia del ritual simbólico y del efecto simpático que puede producirse mediante la práctica diestra de los accesorios tradicionales del acto o finalidad en cuestión está. desde luego. ello era de esperar y nos indica que. Naturalmente. Pero esa predilección por las cosas accesorias del saber indica también otro punto de contacto o de continuidad entre el oficio sacerdotal y el de sabio. aun de las ocultas. de modo que su presencia como factor integrante de las primeras fases del desarrollo de la magia y la ciencia es cuestión de utilidad.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. El ritual y las cosas accesorias tienen una finalidad oculta de carácter mágico. hay pocas personas que tengan un sentido educado del mérito académico para quienes los accesorios rituales de la ciencia sean cosa baladí. tanto como de afección al simbolismo. es en gran parte excrecencia de la magia simpática. presente de modo más claro y en mayor medida en la práctica mágica que en la disciplina de las ciencias. que las clases eruditas de todas las comunidades primitivas son muy puntillosas en lo que se refiere a formas.LUGOS@HOTMAIL. precedentes. gradaciones de rango. vestiduras ceremoniales y cosas accesorias del saber en general.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA modales y buena educación. el saber superior es una ocupación de la clase ociosa y. en su fase incipiente. 387 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH.

Aun en nuestros días la comunidad erudita conserva usos como el de la toga y el birrete. en la fuente de donde los recibió la clase sacerdotal especializada propiamente dicha. es. del servidor o criado de un amo temporal. por una parte. en el curso de la diferenciación por la cual el sacerdote vino a distinguirse. así como del sistema educativo superior. del sistema. y por otra. tecnológicos o prácticos. Tanto por lo que se refiere a su origen como en lo relativo a su contenido psicológico. dignidades y prerrogativas académicas en una forma que sugiere una especie de sucesión apostólica universitaria. o el hacedor de lluvia. La fuente próxima de todos esos rasgos del ritual. la matrícula. y no en los grados y ramas inferiores. Puede afirmarse con seguridad que esas características rituales del sistema educativo del presente y del pasado reciente tienen su lugar primordial en las instituciones y grados del saber superior. Su lugar en las fases recientes de las observancias devotas. es el de una supervivencia de una fase animista muy antigua del desarrollo de la naturaleza humana. liberal y clásico. sin duda. el uso de las órdenes sacerdotales. las ceremonias de iniciación y graduación y la colación de grados. la trasmisión de dignidades y virtudes peculiares por el hecho de la imposición de manos y cosas semejantes utilizadas en la vida académica. los vestidos.THORSTEIN VEBLEN es algo evidente para quienquiera que reflexione sobre lo que ha sido la historia del saber en nuestra civilización. pero es posible descubrir su origen en un punto más remoto. esos usos y las concepciones en que se apoyan corresponden a un estadio de desarrollo cultural no más moderno que el del angekok. En la 388 . del hechicero. la iniciación sacramental.

TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA medida en que los poseen. La finalidad inicial de esas escuelas y la tarea que les corresponde. en el primero de esos dos 389 . dondequiera que las escuelas fundadas para la enseñanza de las clases inferiores. la adopción y cultivo de tales usos es un caso de mimetismo. de no tener la sanción del ejemplo continuo de los grados superiores y clásicos. por derecho de sucesión directa. en las que se difunde el conocimiento de las cosas Inmediatamente útiles. resultase -y resulta con bastante claridad. de modo principal. las ramas inferiores y menos reputadas del esquema educativo los han tomado evidentemente de los grados superiores y su persistencia en las escuelas prácticas seria altamente improbable. Por lo que se refiere a las escuelas inferiores y prácticas y a quienes en ellas actúan. a las pautas reguladoras de la reputación académica mantenidas por los grados y clases superiores. el desarrollo del ceremonial y los accesorios rituales y de las «funciones» académicas complicadas marcha al mismo compás que la transición de las referidas escuelas del campo de lo vulgarmente práctico a la esfera superior y clásica. por no decir más. Este análisis podría llevarse con seguridad un paso más allá. debido a un deseo de conformarse. Las supervivencias y reversiones rituales se producen con mayor vigor y con más aire de espontaneidad en aquellos seminarios del saber que se ocupan. de modo primordial. de un examen general del desarrollo reciente de la vida de los colegios y universidades. En consecuencia. se convierten en instituciones de saber superior. deberíamos esperar que. de la educación de las clases sacerdotal y ociosa.que. hasta donde sea posible. que han heredado legítimamente esos rasgos accesorios.

Puede haber muchas excepciones a la regla. por lo que se refiere a los colegios fundados durante el siglo XIX en las comunidades norteamericanas más modernas. ha sido la de que. comenzaron en el plano conservador y clásico.THORSTEIN VEBLEN estadios de su evolución ha sido preparar para el trabajo a los miembros jóvenes de las clases industriosas. por lo común. el feliz desenlace que ha tenido el destino de las escuelas fundadas por «amigos del pueblo» para ayudar a jóvenes luchadores y. acaso más claramente que en ninguna otra parte. En la vida académica de hoy. y mientras la población de la que han sacado sus alumnos los colegios ha estado dominada por hábitos de industria y ahorro. en especial en aquellas escuelas que han sido fundadas por las iglesias de mejor reputación y más complicado ritual y que. por lo general. por lo general. mientras la comunidad ha seguido siendo pobre. pero la regla general. En el plano del saber clásico y superior al que tienden por lo común. un cambio paralelo hacía una vida escolar más ritual. en consecuencia. el ritual es. más completo en las escuelas cuyo fin principal es el cultivo de las «humanidades». las reminiscencias del hechicero primitivo 390 . Esa correlación se muestra. Este ha sido. donde esa transición se produce en buena forma hay. su aspiración dominante pasa a ser la preparación de los miembros jóvenes de las clases sacerdotal y ociosa o de una clase incipiente para el consumo de cosas materiales e inmateriales con arreglo a un método convencionalmente aceptado y que goza de buena reputación. en la historia de los colegios y universidades norteamericanos de corta existencia. sí no invariablemente. o llegaron a la posición clásica por un atajo.

Puede notarse que este detalle del ritual académico no sólo coincide con el sentido de la adecuación de las cosas propio de la clase ociosa. como indumento académico adecuado a las ocasiones solemnes de la vida colegial. por ejemplo.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA no han encontrado sino una aceptación escasa y precaria en el esquema general de la vida del colegio. Lo mismo puede afirmarse del uso del birrete y la toga. sería bastante fácil demostrar esta correlación. se produce también un aumento perceptible de ritual académico y de conformidad con las formas antiguas. o a las reuniones de diversión social dentro del círculo del colegio.del vestido de etiqueta para los hombres y el descotado para las mujeres. Así. ha habido una coincidencia aproximada entre el aumento de riqueza en la clientela de cualquier colegio del Medio Oeste y la fecha de aceptación -primero como tolerancia y luego como moda imperativa. y puede decirse con seguridad que difícilmente hubiera podido ocurrir esto en fecha muy anterior. y en cuanto una determinada escuela comienza a inclinarse hacia una clientela de clase ociosa. Pero en cuanto la riqueza comienza a acumularse de modo apreciable en la comunidad. o antes de haberse desarrollado un sentimiento de clase ociosa de suficiente volumen para apoyar un fuerte movimiento de reversión hacia una concepción arcaica del fin propio de la educación. en materia de vestiduras y solemnidades sociales y académicas. Muchos colegios de esa parte del país han adoptado en los años recientes el birrete y la toga como insignias académicas. por cuanto que apela a la 391 . Dejando aparte la dificultad mecánica de llevar a cabo una tarea de tal envergadura.

Puede no ser enteramente inoportuno notar que. Como resultado de la acción conjunta de esos factores. desde el momento que implica un elemento notable de derroche ostensible. sino que. La ola de reversión parece haber recibido su impulso inicial de los efectos psicológicamente desintegradores de la Guerra Civil. la generación siguiente a una guerra tiene probabilidades de contemplar una rehabilitación del elemento de status.THORSTEIN VEBLEN propensión arcaica hacia los efectos espectaculares y la predilección por el simbolismo antiguo. en la anterior. a una ola de sentimiento atávico de conformidad y de preocupación por la reputación que llegó a la comunidad en ese período. y un sentido de distinción valorativa suplanta el impulso encaminado a la utilidad equitativa corriente. En la década que se inicia en el año ochenta y. a la vez. esa curiosa reversión parece coincidir con la culminación de cierta boga del sentimiento atávico y la tradición en otras direcciones. cronológicamente. encaja perfectamente dentro del esquema general de la vida de la clase ociosa. tanto en su vida social como en el esquema de observancias devotas y en otras formas simbólicas o ceremoniales. La fecha exacta en que se produjo la reversión al birrete y la toga. La habituación a la guerra lleva consigo una serie de hábitos mentales depredadores. así como el hecho de que afectó casi al mismo tiempo a un número tan grande de instituciones académicas. parece haberse debido. por obra de los cuales el espíritu de clan reemplaza en cierta medida el sentido de solidaridad. se pudo percibir que iba avanzando gradualmente una ola de sentimiento que favorecía 392 . en cierta medida. en forma menos visible.

A no ser por el nuevo ímpetu dado a una nueva experiencia bélica y por el apoyo que el desarrollo de una clase rica presta a todo ritual -en especial cuando su ceremonial es derrochador y sugiere de modo muy marcado gradaciones de status-. el conservadorismo. y llegaron a su expresión más amplia en fecha aun posterior. hasta que la acumulación de riqueza en manos de una clase pro393 . en términos generales. el antropomorfismo y. Las expresiones más directas e inmediatas del temperamento bárbaro. y la observancia más estricta de las reglas de decoro académico que vinieron con ellos fueron traídos por esa oleada posbélica de reversión a la barbarie. hechas por ciertos «capitanes de industria». no alcanzaron la misma boga y desarrollo sino más lentamente. es probable que las mejoras y aumentos posteriores de los símbolos y ceremoniales académicos hubiesen de declinar gradualmente.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA hábitos de negocios de tipo casi depredador. comenzaron antes y estaban en decadencia a fines de la octava década del siglo. El recrudecimiento del sentimiento antropomórfico parece haber alcanzado su momento más agudo antes de acabar la penúltima década. constituyen una expresión aún más recóndita y remota del sentimiento animista bárbaro y. tampoco hay duda de que esa reversión ritualista no podría haberse introducido en el esquema general de la vida de los colegios. Pero. Hay razones para creer que la culminación de ese proceso ha pasado ya. tales como el recrudecimiento de la proscripción y las espectaculares carreras de fraude casi depredador. la importancia del status. en consecuencia. Pero el ritual y los accesorios de la vida académica de que aquí se trata. aunque puede ser cierto que el birrete y la toga.

o aspiran a convertirse. y señala a la vez el hecho de que esos colegios se han convertido de modo definitivo. Tienen mayor aceptación como directores de esas instituciones quienes combinan el oficio sacerdotal con un alto grado de eficiencia pecuniaria. para proporcionar la base pecuniaria requerida por un movimiento que hubiera de llevar a los colegios del país hasta las exigencias que. en particular. La situación no es. Como calificaciones para la tarea docente. en punto a saber superior. pero menos pronunciada. la capacidad administrativa y la habilidad publicitaria cuentan bastante más de lo que contaban antaño.THORSTEIN VEBLEN pietaria hubiera llegado a ser suficientemente grande. a confiar la tarea de instruir en el saber superior a hombres que tienen una cierta calificación pecuniaria. puede notarse que en los últimos tiempos hay cierta tendencia. Esta sustitución parcial de la eficiencia sacerdotal por la pecuniaria es concomitante de la moderna transición del ocio ostensible al 394 . completa o inequívoca. en la dirección de los seminarios del saber superior. en establecimientos para la clase ociosa. tiene la clase ociosa. a sustituir al sacerdote por el capitán de industria. Hay una tendencia semejante. La adopción del birrete y la toga es uno de los rasgos atávicos más destacados de la vida colegial moderna. Esto se aplica de modo especial a aquellas ciencias que tienen mayor relación con los hechos de la vida cotidiana y es cierto. de las escuelas de aquellas comunidades orientadas de modo casi exclusivo por motivos económicos. Como ulterior evidencia de la íntima relación existente entre el sistema educativo y las pautas culturales de la comunidad. en modo alguno.

Por consiguiente.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA consumo ostensible. propia de las clases sacerdotal y ociosa. a la educación de las clases sacerdotal y ociosa. en cierta medida. se han abierto a las mujeres los grados académicos superiores. hasta hace poco. han permanecido hasta el presente en esa misma situación. y casi de modo exclusivo en las comunidades industrialmente más avanzadas. y en gran medida han continuado estándolo. Ha predominado un fuerte sentido de que la admisión de las mujeres a los privilegios del saber superior (como a los misterios eleusinos) sería contraria a la dignidad del gremio erudito. Las instituciones académicas superiores y las profesionales eruditas eran. Como se ha puesto de manifiesto en otro sitio. económico o industrial. las mujeres constituyeron la clase sierva originaria y. Y aun en las circunstancias apremiantes que prevalecen en las comunidades industriales modernas. en especial por lo que se refiere a su posición nominal o ceremonial. como medio más importante de conseguir y mantener una buena reputación. Aquellos establecimientos estaban dedicados desde el principio. La correlación de ambos hechos es probablemente clara sin necesidad de insistir más en este punto. e indica también hasta qué punto se ha aproximado a ser auténticamente saber desde el punto de vista realista moderno. tabú para las mujeres. las universidades de más categoría y mejor repu395 . La actitud de los centros docentes y de las clases académicas con respecto a la educación de las mujeres sirve para mostrar de qué modo y en qué medida se ha apartado el saber de su antigua posición de prerrogativa. sólo en época muy reciente.

sobrevive de modo muy vigoroso en esas corporaciones de la aristocracia del saber. y 2) aquellas habilidades y destrezas casi académicas y casi artísticas que caben.THORSTEIN VEBLEN tación muestran una extrema repugnancia a hacer tal cosa. de una diferenciación honorífica entre los sexos conforme a una distinción entre dignidad intelectual superior e interior. los fenómenos a los que acabamos de pasar revista tienen importancia más bien como indicaciones de una actitud general. tampoco puede ser considerado como femenino ningún conocimiento útil como demostración de un ocio que no sea vicario. del status. y la adquisición del cual es consecuencia del interés cognoscitivo de quien lo adquiere. Se siente que es antifemenino el conocimiento que expresa el desarrollo de la propia vida del conocedor. bajo la denominación de ocio vicario. que como hechos de primera importancia desde el punto de vista económico. es decir. Se siente que las mujeres no deberían propiamente adquirir más que aquellos conocimientos a los que se puede clasificar en uno de estos dos epígrafes: 1) en conocimientos que conducen de modo inmediato a una mejor realización de los servicios domésticos -la esfera doméstica-. Sirven para demostrar cuáles son la actitud instintiva y el ánimo de la clase erudita en relación 396 . Para apreciar la relación existente entre esos seminarios superiores del saber y la vida económica de la comunidad. De igual modo. cuya comodidad o buena reputación hayan de realzarse con su empleo o exhibición. El sentido de la dignidad de clase. cuando no está impulsado a adquirirlo por los cánones de las conveniencias y cuando no hace referencia a un señor. sin ningún género de dudas.

en gran parte.COM) . Sirven como exponente del estadio de desarrollo que. Su putativa familiaridad con los métodos y con el punto de vista científicos deberían. La gran mayoría de los colegios y universidades norteamericanos están afiliados a una confesión religiosa y se inclinan. al parecer. a los efectos industriales. pero no puede dudar de 397 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. en grado bastante apreciable. y proporcionan de este modo una indicación de lo que debe esperarse de esa clase. en aquellos puntos en que el saber y la vida de la clase tienen una relación más inmediata con la vida y la eficiencia económicas de la comunidad y con el ajuste de su esquema general de la vida a las exigencias de la época. pero hay aún una considerable proporción de ese personal que profesa creencias antropomórficas y se inclina a las observancias del mismo carácter propias de una cultura anterior. Hay que añadir a esos indicios de una actitud conservadora otra característica.LUGOS@HOTMAIL.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. pero que es un síntoma de mayor importancia que esa inclinación lúdica a las trivialidades de forma y ritual. Lo que esas supervivencias rituales indican es que no prevale el conservadurismo. sino el sentimiento reaccionario. en especial en las escuelas superiores. eximir al personal docente de esas escuelas de todo hábito mental animista.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA con el proceso vital de una comunidad industrial. donde se cultiva el saber convencional. sin duda. han alcanzado el saber superior y la clase académica. tanto por parte de las escuelas en cuanto corporaciones. como por parte de los miembros de su cuerpo docente. a la práctica de las observancias devotas. a consideraciones de utilidad y comodidad. Esas profesiones de celo devoto son debidas. que sigue la misma dirección.

Ese hábito mental tiene que influir en cierta medida en la instrucción dada en esos centros académicos y. Los últimos son. Puede decirse de las asociaciones estudiantiles (fraternities) lo mismo que de los deportes colegiales.THORSTEIN VEBLEN que. hay un elemento muy apreciable de sentimiento antropomórfico presente aun en las escuelas superiores. y los deportes tienen mucho en común con la actitud devota de los colegios. En la medida en que así ocurre. de modo más específico expresión de aquella herencia de espíritu de clan que constituye una característica tan marcada del temperamento propio del bárbaro depredador. su influencia contribuye a modelar los hábitos mentales del estudiante en sentido conservador y favorable a la reversión. al cuerpo estudiantil y no a la actitud de las escuelas.el desarrollo de los deportes. excepto en la medida en que los colegios o sus elementos directores patrocinan y estimulan activamente -como ocurre a veces. tanto por lo que se refiere a su base psicológica. opera como un factor obstruccionista del avance hacia el conocimiento realista que mejor sirve a los fines de la industria. hay que considerarlo como expresión de un hábito mental arcaico. de modo primordial. primordialmente tina expresión del impulso depredador. También es notable que subsiste una relación íntima entre las asociaciones estu398 . poseen una tendencia semejante. Pero esta expresión del temperamento bárbaro debe atribuirse. animista. como en lo relativo a su efecto disciplinario. después de todo. Los deportes escolares. pero con una diferencia. las primeras son. en la misma medida. que tan gran boga tienen en los seminarios del saber superior de hoy día.

Pero todos esos rasgos del esquema general de la vida de las clases académicas y de los establecimientos dedicados a la conservación del saber superior no son. Las consideraciones anteriormente hechas sugieren la presunción de que las escuelas superiores deben adoptar en su trabajo. Pero esas inclinaciones sintomáticas sirven para establecer una presunción respecto al carácter del trabajo realizado. Es difícil considerarlos como elementos orgánicos de la obra de investigación e instrucción que constituye la finalidad ostensible de la existencia de las escuelas. Han adoptado una actitud contraria a todas las innovaciones. Después de lo que se ha dicho en un capítulo anterior con respecto al hábito deportivo y la inclinación a los juegos de azar. hasta fecha reciente. sino incidentales.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA diantiles y las actividades deportivas escolares. en gran parte. una posición conservadora. una posición conservadora. Por regla general. y respecto a la tendencia que el trabajo serio realizado bajo sus auspicios da a la juventud que acude a las escuelas. considerado desde el punto de vista económico. un nuevo punto de vista o una nueva formulación del conocimiento no han 399 . siquiera sea superficial. pero hay que contrastar esa presunción con la realidad. del saber cuya conservación se confía a las escuelas superiores. Es bien sabido a este respecto que los más acreditados seminarios del saber han tenido. apenas es necesario decir nada más acerca del valor económico de ese entrenamiento deportivo y de esa preparación para la organización y la actividad de grupo. mediante una comparación del carácter económico de la labor realizada y un examen. del mismo modo que adoptan en su ceremonial.

y los hombres que han hecho esos esfuerzos encaminados a ampliar el ámbito del conocimiento humano no han sido. sino después de que tales cosas nuevas se han abierto camino fuera de ellas. La mayor parte de las excepciones poco importantes y desviaciones no influyen de modo tangible en el punto de vista convencional o en el esquema convencional de la vida. Esto 400 . tales como minucias en el campo de las ciencias fisicomatemáticas y nuevas interpretaciones de los clásicos.THORSTEIN VEBLEN logrado ser admitidos y acogidos en las escuelas. Las escuelas superiores no han dado. su aprobación a ningún avance serio de los métodos o del contenido del conocimiento. por lo general. y cuyos hábitos mentales han sido modelados por ellos. la clase erudita reconocida y los seminarios del saber superior han visto. Las nuevas concepciones y nuevos descubrimientos en materia de teoría científica. bien recibidos por sus contemporáneos eruditos. hasta que tales innovaciones han perdido su juventud y buena parte de su utilidad: hasta después de haberse convertido en lugares comunes del equipo intelectual de ese nuevo cuerpo de conocimientos extra académicos y de ese nuevo punto de vista. en especial las que sólo tienen importancia filológica o literaria. Con excepción del dominio de las «humanidades» en sentido estricto y salvo en la medida en que los innovadores han dejado intacto el punto de vista tradicional de las humanidades. por lo común. y en especial los que afectan en cualquier punto a la teoría de las relaciones humanas. no han encontrado puesto en el esquema universitario. con malos ojos cualquier innovación. de ordinario. sino tardíamente y por una otorgada a regañadientes más que por una bienvenida cordial.

es una relación de status. con frecuencia. Considerada desde esta última perspectiva y valorada con vistas a la utilidad industrial. desde el punto de vista externo. en términos afectuosos y eficaces. Para caracterizar la relación de mecenazgo hay que notar que. ya que es imposible contemplar los hechos actuales desde una perspectiva que nos ayude a.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA es cierto por lo que respecta al pasado reciente. Hasta ahora no se ha dicho nada del mecenazgo de las personas acomodadas. esos oradores han presentado el problema desde el punto de vista del interés cultural o del interés de la adquisición y mantenimiento de una buena reputación. considerada sólo como relación económica o industrial. Oradores cuya familiaridad con el tema les permite presentar a sus oyentes el profundo significado de ese factor cultural. Sería arriesgado decir hasta qué punto puede serlo también del presente inmediato. más bien que desde el punto de vista del interés económico. tema tratado habitualmente con cierta extensión por los escritores y oradores que se refieren al desarrollo de la cultura y la estructura social. Esta función de la clase ociosa no deja de tener una influencia importante sobre el saber superior y la difusión del conocimiento y la cultura. merece cierta atención y es posible presentar ejemplos de ella. esa función de las personas acomodadas. El hombre de ciencia que trabaja bajo la protección de un patrono practica en honor 401 . Sin embargo. así como la actitud intelectual de los miembros de la clase acomodada. formar un concepto justo de sus proporciones relativas. Son suficientemente conocidos la forma y el grado en que esa clase fomenta el saber mediante el patrono de ese tipo. lo han hecho.

por lo que se refiere a la participación directa de los miembros de la clase ociosa en el fomento del conocimiento. desde el punto de vista histórico. en las ciencias administrativas. y refluye sobre el patrono cierta reputación. simplemente un interés intelectual o cognoscitivo. en lo sustancial. Es. hay que notar que los cánones que regulan el modo de vida que hace a quien lo lleva merecedor de una buena reputación actúan en el sentido de llevar el interés intelectual. por lo común. Este conocimiento tiende más bien a rebajar la eficiencia industrial de la comunidad que a elevarla. el interés práctico de las exigencias de esa relación de dominio en que están colocados los miembros de la clase. Por lo que res402 . El interés con que se estudia esta disciplina no es. hacia la erudición clásica y formal y no hacia las ciencias que tienen alguna relación con la vida industrial de la comunidad. más especialmente. Estas soidisant ciencias son. que busca expresión en esa clase. por lo común. pues. en gran parte. Las incursiones más frecuentes realizadas por miembros de la clase ociosa en campos de conocimiento distintos del clásico se han hecho en las disciplinas jurídicas y políticas y. un fomento del conocimiento de las tradiciones clásicas o las humanidades. realizada sobre la base de defender la propiedad. cuerpos de máximas útiles para guiar a la clase ociosa en su tarea gubernamental. Hay que notar también que.THORSTEIN VEBLEN de éste los deberes de una vida científica vicaria. el fomento del saber o el mantenimiento de la actividad académica a través de la relación de mecenazgo ha sido. del mismo modo que se imputa la buena reputación a un señor en honor de quien se practica alguna forma de ocio vicario. Además.

sino en lo que respecta a la totalidad de la dirección de la cultura pecuniaria. hombres de ciencia y sabios proceden403 . el ejercicio de la facultad de comprensión sin ulterior propósito. en consecuencia. material o formalmente. la cuestión se presenta de modo distinto. Esa disciplina. en las que el gobierno de los propietarios.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA pecta a su origen. como creen confiadamente muchos autores. una gran proporción de eruditos. así como las incidencias prácticas que le dan su contenido. de la que saca esa clase sus medios de subsistencia. y es cierto también más allá de ese límite. Todo esto es cierto en tanto en cuanto los cargos gubernamentales siguen siendo. Debería esperarse que el saber por el saber. Consisten en el ejercicio del control y la coacción sobre la población. las tareas de gobierno constituyen una función depredadora. tienen para esa clase algún atractivo independiente de toda cuestión de conocimiento. En el campo del saber en que predomina el interés cognoscitivo o intelectual -las ciencias propiamente dichas-. en la medida en que la tradición de la fase más arcaica de la evolución gubernamental ha durado hasta la vida reciente de esas comunidades modernas. no sólo en lo relativo a la actitud de la clase ociosa. cargos desempeñados por propietarios. pertenecientes a una clase ociosa está comenzando ahora a desaparecer. deberíamos tener. fuese preocupación de hombres a quienes ningún interés material desvía de tal investigación. que corresponde íntegramente al esquema general arcaico de la vida de la clase ociosa. La posición protegida de la clase ociosa debería permitir el libre juego del interés cognoscitivo entre los miembros de esa clase y.

por lo común. mientras no se ha abierto paso hasta la disciplina académica un cuerpo considerable de conocimientos sistematizados de origen extra académico. en punto a mérito pecuniario o de otro tipo honorífico. el valor. la historia del saber sacerdotal y de la clase ociosa. acerca de las cuales ya hemos dicho lo suficiente. ese resultado. Por tanto. Tampoco aumenta la buena reputación el conocimiento de hechos vulgarmente útiles. que hacía el conocimiento científico. Hay que esperar. Pero desde que la relación de señorío y subordinación ha comenzado a dejar de ser el factor dominante y formativo del proceso vital de la comunidad. el mérito. Los hábitos mentales que caracterizan la vida de la clase son los determinados por la relación personal de dominio y por los conceptos derivados y valorativos del honor. La secuencia causal que constituye el contenido de las ciencias no es visible desde ese punto de vista.THORSTEIN VEBLEN tes de esa clase y cuyo incentivo para dedicarse a la investigación científica y la especulación fuese resultado de la disciplina de una vida de ocio. es probable que el interés de la comparación valorativa. en cierta medida. Tal ha sido. que fomentan la buena reputación y son fútiles. hay otros rasgos del pro404 . que desvían el interés intelectual de esa clase hacia temas distintos de la secuencia causal de los fenómenos que constituyen el contenido de las ciencias. más bien hacia campos de especulación o investigación. y que allí donde se forma este último interés se desvíe. ocupe la atención de la clase ociosa. pero hay características del esquema general de la vida de la clase ociosa. el carácter y otros semejantes. en realidad. en perjuicio del interés cognoscitivo.

hacia el ejercicio de las aptitudes cognoscitivas son. aun fuera de esos últimos reclutas de la clase ociosa. en la medida en que es heredero de todo el conjunto de las virtudes de la clase superior. de modo especial en los linajes en los que sólo una o dos de las últimas generaciones han estado influidas por la disciplina de la clase ociosa. tiene que tratar de sistematizar los fenómenos sobre esa base. La trasmisión de los hábitos mentales característicos del señor depredador es un tanto precaria. hay un número suficientemente dominante para modelar sus concepciones teóricas y en los que la proclividad hacia la teoría es sufi405 . mayores en aquellos miembros de la clase ociosa que tienen antecedentes de la clase inferior o de la clase media. en la medida en que logra alcanzar expresión en él. y que deben su puesto en las clases ociosas a la posesión de cualidades que tienen más importancia hoy. al parecer. los que han heredado el conjunto de aptitudes propias de las clases industriosas. congénita o adquirida. de la que tenían en la época en que se modeló el esquema general de la vida de la clase ociosa. Pero los caminos de la herencia son múltiples y no todo hijo de un caballero presenta esas características. y esa misma es la actitud de su descendiente actual. en quien los ideales de la clase ociosa no han sufrido ninguna desintegración.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA ceso vital y otros puntos de vista que se están imponiendo a los eruditos. El caballero ocioso verdaderamente bien educado debe ver y ve el mundo desde el punto de vista de la relación personal. Las posibilidades de que se presente una fuerte inclinación. y el interés cognoscitivo. es decir. Pero. Así ocurre con el caballero de la vieja escuela.

THORSTEIN VEBLEN cientemente fuerte para encaminarlos a la investigación científica. Pero también en parte y en mayor grado. La ciencia -en el sentido de un reconocimiento articulado de la secuencia causal que hay en los fenómenos. que se han encontrado en circunstancias suficientemente buenas para poder dedicar su atención a intereses distintos de la búsqueda del sustento diario. tanto físicos como sociales. la intrusión de las ciencias a aquellos vástagos disidentes de la clase ociosa. que han caído bajo la influencia dominante de la tradición reciente de las relaciones impersonales y que han heredado un conjunto de aptitudes humanas que difieren. bajo las exigencias de la vida social y de las industrias mecánicas modernas. parece ser cierto que no son tanto la fuente como el vehículo. del temperamento característico del régimen de status. debe la presencia de este cuerpo extraño de conocimiento científico a los miembros de las clases industriosas. en el sentido de que sus procesos intelectuales no están dominados por el punto de vista valorativo y antropomórfico. que comprenden aproximadamente toda la fuerza efectiva del progreso científico.no ha sido un rasgo característico de la 406 . son utilizados por el conocimiento teórico. y cuyas aptitudes heredadas derivan de una época anterior al régimen de status. Y con respecto a ambos. o que todo lo más constituyen el instrumento de conmutación. es el último el que ha aportado una contribución mayor. en ciertos rasgos importantes. De estos dos grupos. por intermedio del cual los hábitos mentales impuestos a la comunidad por el contacto con su medio. El saber superior debe. en parte.

sucesivamente. o. sino desde que el proceso industrial de las comunidades occidentales ha llegado a ser sustancialmente un proceso de artificios mecánicos. puede decirse que la ciencia moderna es un subproducto del proceso industrial. y la ciencia.LUGOS@HOTMAIL. en la proporción en que cada uno de ellos se ha ido evadiendo sucesivamente del dominio de las concepciones de relación personal o status y de los cánones subordinados a ella: el de la adaptación a fines antropomórficos y el del valor honorífico. han llegado los hombres a sistematizar los fenómenos de ese medio y los hechos de su contacto con él en términos de secuencia causal. De tal modo que. así como el saber superior en su forma más desarrollada como flor perfecta del escolasticismo y el clasicismo ha sido un subproducto del oficio sacerdotal y la vida del ocio. en el cual la tarea del hombre es simplemente la de discriminar y evaluar las fuerzas materiales. Así.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. La ciencia ha florecido. acaso sea más cierto decir. en el contacto práctico de la humanidad con su medio. a tomar un contacto más íntimo con el proceso industrial y el interés económico. Sólo en la medida en que las exigencias de la vida industrial moderna han impuesto el reconocimiento de la secuencia causal. en el mismo grado en que la vida industrial de la comunidad se ha conformado a esta pauta y en el mismo grado en que el interés industrial ha dominado la vida de la comunidad.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA cultura occidental. aproximadamente. pues. los hábitos mentales impuestos por la vida industrial moderna han encontrado expresión y 407 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH.COM) . ha avanzado en los diversos sectores de la vida y el conocimiento humanos en la proporción en que cada uno de esos diversos sectores ha llegado. y en especial la teoría científica.

inventores. Es cierto que. de tiempo en tiempo. En relación con esto. por lo que se refiere al carácter inmediatamente práctico de las enseñanzas dadas y de los conocimientos adquiridos en ellas. originadas cuando la educación primaria era de modo predominante una mer408 . que se ocupa de la secuencia causal de los fenómenos. a través de esos grupos de hombres investigadores. por otra. Y en este campo extra académico de la especulación científica se han originado. y en los seminarios superiores del saber. por una parte. por lo que se refiere a la forma más reciente de la educación primaria en las comunidades industriales avanzadas. En ellas la instrucción se encamina de modo principal a la eficacia o destreza. bajo el imperio de las tradiciones antiguas. tenga alguna importancia y merezca la atención que ha recibido de tiempo en tiempo. hay que notar que existe una diferencia claramente perceptible de materia y finalidad entre la instrucción dada en las escuelas primarias y secundarias. hombres de ciencia. intelectual y manual. pero hay una diferencia sustancial en la inclinación mental y en la espiritual que favorece una y otra disciplina. Puede que la diferencia existente entre ambas. La divergencia que existe entre el saber superior y el inferior es especialmente notable.THORSTEIN VEBLEN elaboración coherentes como cuerpo de conocimientos científicos teóricos. la mayor parte de los cuales ha realizado su obra más importante fuera del abrigo de las instituciones académicas. en la aprehensión y empleo de hechos impersonales en su relación causal y no en la honorífica. los cambios de método y de finalidad que han pasado a la disciplina académica. especuladores-. sabios.

que establece las condiciones necesarias para que la vida sea merecedora de una 409 . bajo la influencia desintegradora de la vida industrial y la ausencia de un cuerpo coherente de tradiciones militares y eclesiásticas. en las comunidades industriales avanzadas. pero incluso ese uso de la emulación como expediente está decayendo a todas luces en los grados primarios de la instrucción. está más alejada de los antiguos ideales patriarcales y pedagógicos-. La tendencia peculiarmente no valorativa de la disciplina del Kindergarten y el carácter similar de la influencia del Kindergarten en la educación primaria fuera de los límites propios de aquél. donde hay un número considerable de mujeres inteligentes y ociosas. en su mejor forma -o en otros términos. La disciplina del Kindergarten se presenta. Su apoyo moral lo encuentra en esas mujeres de buena posición. y en las que el sistema de status ha perdido cierta parte de su rigor. en aquellas comunidades en las que la educación primaria no está guiada por la tradición eclesiástica o militar. debe ser considerada en relación con lo ya dicho de la actitud peculiar de las mujeres de la clase ociosa. en la generalidad de las escuelas primarias se hace un uso liberal de la emulación para espolear la diligencia.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA cancía consumida por la clase ociosa. de aquellas porciones del sistema educativo que han sufrido inmediatamente la influencia de los métodos e ideales del Kindergarten. Las aspiraciones y métodos del Kindergarten son esencialmente atractivos para esa clase de mujeres que se encuentran a disgusto en las condiciones impuestas por el código pecuniario. Todo esto es cierto de modo especial. en las circunstancias de la situación económica moderna. sobre todo en el lado espiritual.

indirectamente. el desarrollo de una actitud no valorativa que puede. las escuelas superiores se han encontrado. por lo común. cada paso que han dado hacia delante ha tenido hasta cierto punto ca410 . Esos cambios han consistido de modo principal en un desplazamiento parcial de las humanidades -las ramas del saber que se concibe que favorecen a la cultura. Así. Para expresar la misma cosa en otras palabras. resultar ser una amenaza para la estabilidad de la propia institución e incluso para la estabilidad de la propia institución de la propiedad privada en que aquélla se basa. o una inferior eficiencia industrial. y un tipo de carácter adecuado al régimen de status. junto con el movimiento de la «Nueva Mujer». En el pasado reciente se han producido algunos cambios tangibles en el campo de la enseñanza de los colegios y universidades. el Kindergarten y todo lo que representa el espíritu del Kindergarten en la educación moderna debe atribuirse. En esta adaptación del esquema instructivo. pues. del lado conservador. a esa revulsión contra la futilidad y la comparación valorativa que. los gustos y los ideales tradicionales. provoca la vida de la clase ociosa en las mujeres más inmediatamente expuestas a su disciplina. el carácter. esas ramas del conocimiento que favorecen la eficiencia (en último término la eficiencia productiva) han ido ganando gradualmente terreno sobre aquellas ramas que favorecen un mayor consumo.por esas otras ramas del conocimiento que favorecen la eficiencia cívica e industrial. a la larga. en las circunstancias de la vida moderna. Resulta de este modo que la institución de una clase ociosa favorece también aquí.THORSTEIN VEBLEN buena reputación.

otium cum dignitate.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA rácter de concesión. el goce y la tendencia derivada de la contemplación habitual de la vida. que a los que resultan a este respecto de una familiaridad análoga con la vida cotidiana y el conocimiento y aspiraciones de la humanidad corriente de una comunidad moderna. que han cedido tan a regañadientes terreno a las ciencias. especulaciones y métodos de consumir tiempo y cosas en boga en la clase ociosa de la Antigüedad clásica. es. esa actitud no debe resultar sorprendente. «más dignos». Por ejemplo. por no decir desde abajo. hasta donde es posible. En las escuelas que han sido modeladas por una cultura de clase ociosa y se basan en ella. Ese saber. la belleza y el bien con arreglo a una pauta convencional de propiedad y excelencia. ideales. la característica saliente de la cual es el ocio. en un lenguaje velado por su propia habituación al punto de vista arcaico decoroso. el ideal encarnado en la máxima fruges consumere nati. el contenido del cual es un conocimiento profundo de los hombres y las cosas actuales. en comparación con el clá411 . Es notable que las humanidades. de mantener intactas las pautas y métodos de cultura recibidos por tradición. se considera «superiores». abriéndose paso a la fuerza desde fuera. son igualmente característicos del temperamento arcaico y de la teoría de la vida propios de la clase ociosa. Los fundamentos expresos. Las ciencias han entrado en la disciplina del erudito. basándose en los cuales se ha tratado. están uniformemente adaptadas para modelar el carácter del estudiante con arreglo a un esquema de consumo tradicional y egocéntrico: un esquema de contemplación y goce de la verdad. Los defensores de las humanidades han sostenido. «más nobles».

del espíritu de clan y la complacencia en sí mismo del caballero de antaño.THORSTEIN VEBLEN sico. Desde el punto de vista estético. en consecuencia. que es la base resultante de la comparación. o de una familiaridad con las supersticiones animistas y la truculencia exuberante de los héroes homéricos. «inferior». «bajo». en gran parte de lo que concierne a los problemas de gusto en la actualidad. y el hecho de que un prolongado dominio de un esquema general de la vida depredador y propio de una clase ociosa haya modelado profundamente los hábitos mentales. a veces se llega a aplicar a este conocimiento realista de la humanidad y la vida cotidiana el epíteto de «subhumano» Esta afirmación de los defensores de las humanidades que pertenecen a la clase ociosa parece ser fundamentalmente certera. No puede haber gran discusión respecto a que los hábitos primeramente mencionados son superiores en punto a valor estético u honorífico y.resultantes de una contemplación habitual del antropomorfismo. es una base suficiente para un dominio genéticamente legítimo de tal esquema general de la vida. por ejemplo. El contenido de los cánones de gusto. una resultante de la vida anterior y de las circunstancias pasadas de la raza. Para nues412 . es más legítima que los resultados correspondientes derivados de un conocimiento realista de las cosas y de una contemplación de la eficiencia cívica o industriosa contemporánea. por la naturaleza de las cosas. y el punto de vista de la raza en el pasado. es. en punto a la «dignidad». y más particularmente de los cánones de honor. trasmitidas a la generación posterior por herencia o por tradición. el goce y la cultura -o la actitud espiritual o hábito mental. «innoble».

«inferior». sólo desde este punto de vista. La cuestión es económica. etc. no tiene nada que ver con el problema que nos ocupa. «bajo». los cánones que regulan el gusto son hábitos raciales. «superior». De lo que se trata ahora es de saber hasta qué punto son o no favorables esas ramas del saber y el punto de vista que representan en el sistema educativo con respecto a una vida colectiva eficiente en las circunstancias industriales modernas: en qué medida favorecen una adaptación más fácil a la situación económica actual. tanto si defienden la dignidad de 413 . Todo esto parece ser aún más cierto de los juicios relativos a la valía o al honor. que encuentran expresión en la actitud despectiva de las escuelas superiores hacia el conocimiento realista. En igualdad de circunstancias.. para nuestro propósito actual. no estética. cuanto más larga e interrumpida sea la habituación.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA tro propósito actual. y los patrones del saber de la clase ociosa. en opinión de los defensores de las humanidades. deben valorarse. el uso de epítetos tales como «noble». adquiridos por una habituación más o menos prolongada a aprobar o desaprobar el tipo de cosas sobre las que se emite un juicio de gusto favorable o desfavorable. y por reales que puedan ser los méritos de la afirmación de que la tradición clásica es más digna y produce un carácter y una cultura más verdaderamente humanos. Pero cualquiera que sea la legitimidad estética del juicio desfavorable recaído sobre la enseñanza moderna. que de los juicios relativos al gusto. A este propósito. más legítimo es el canon regulador del gusto de que se trate. sólo tiene importancia en cuanto que muestra el ánimo y el punto de vista de los contendientes.

sino también inculcando la discriminación entre el conocimiento cuya posesión realza la buena reputación y el que la rebaja. entran en la categoría de lo que contribuye a dar y mantener una buena reputación o a quitarla. en último análisis. haciéndole sentir complacidos sus gustos única. son. en aquel ejercicio intelectual que no produce. como si son partidarios de la dignidad de lo viejo. que pueden ser adecuados al estadio depredador de cultura y de organización económica del que derivan. expresión del hábito mental depredador y animista. Todos esos epítetos son honoríficos o humillantes. son términos de comparación valorativa que. y 2) empleando el tiempo y el esfuerzo del es414 . es decir. en el sentido más amplio de la palabra. Los clásicos y la posición de privilegio que ocupan en el esquema general de la educación al que se aferran con tan fuerte predilección los seminarios superiores del saber. y modelando así los gustos del novicio de buena fe. ninguna ganancia industrial o social. Esto lo hacen no sólo sosteniendo un ideal humano arcaico. sirven para modelar la actitud intelectual y rebajar la eficiencia económica de la nueva generación erudita. es decir. corresponden al conjunto de ideas que caracteriza el esquema general de la vida del régimen de status. son anacronismos contraproducentes. de modo normal. es decir. en sustancia. expresión deportiva. indican un punto de vista y una teoría de la vida arcaicos. desde el punto de vista de la eficiencia económica.THORSTEIN VEBLEN lo nuevo. Este resultado se consigue por dos procedimientos: 1) inspirando una aversión habitual hacia todo saber meramente útil frente al que no es más que honorífico. o casi únicamente. pero que. es decir.

[N. la paz.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA tudiante en adquirir un conocimiento que no tiene utilidad. Naturalmente. ni hay aquí ninguna intención de menospreciar la disciplina de los clásicos o la tendencia que su conocimiento da al estudiante. Salvo por lo que se refiere a esta dificultad terminológica -que es en sí una consecuencia de la boga de los clásicos en el pasado-. de las lenguas antiguas no tendría importancia práctica para ningún hombre de ciencia o erudito no ocupado primordialmente en tareas de carácter lingüístico. todo esto no tiene nada que ver con el valor cultural de los clásicos. el honor y el pudor de los viejos tiempos y las cualidades morales antes rechazadas se atreven a volver. del E. Esa tendencia parece ser de carácter económicamente contraproducente. a la terminología y lenguaje empleados en las ramas útiles del conocimiento. Ya la buena fe. salvo en la medida en que ese saber se ha incorporado convencionalmente a la suma de saber necesitada por el erudito y ha afectado.] 8 415 .8 Horacio. El hecho de que el saber clásico opere en el sentido de contrariar las aptitudes de traba o de quien lo aprende. un conocimiento. 56 y ss.no tiene por que preocupar a quien tiene la suerte de encontrar consuelo y vigor en la tradición clásica. por ejemplo. pero este hecho -en realidad bastante notorio. en consecuencia. debe pesar poco en el juicio de quienes piensan que el trabajo eficaz tiene poca importancia comparado con el cultivo de ideales decorosos: Iam fides et pax et honor pudorque Priscus et neglecta redire virtus Audet. Carmen Saeculare.

tanto erudito como lego. La importancia atribuida convencionalmente a cierto derroche ostensible.THORSTEIN VEBLEN Debido a la circunstancia de que este conocimiento ha pasado a ser parte de las exigencias elementales de nuestro sistema de educación. en la apariencia costosa del acabado de aquellas partes y rasgos decorativos que no tienen relación inmediata con la utilidad intrínseca del artículo. Lo mismo ocurre con la compra de cualquier artículo de consumo por un comprador que no es juez experto de los materiales o del trabajo empleado en él. mal definida. La presunción de que. así como de carácter vulgarmente práctico. Se supone. entre el valor sustancial del artículo y el costo del adorno añadido para poderlo vender. por lo general. que se ha empleado cierto número de años en adquirir esa información sustancialmente inútil. como accesorio de toda formación que da a quien la 416 . se presume que subsiste cierta proporción. no puede haber una erudición sólida donde falta el conocimiento de los clásicos y las humanidades lleva a que el cuerpo estudiantil haga un ostensible derroche de tiempo y trabajo para adquirir ese conocimiento. y su falta crea una presunción de saber apresurado y precario. sobre todo. Hace su cálculo del valor del artículo basándose. igualmente perjudicial con arreglo a las pautas convencionales de erudición sólida y vigor intelectual. sino que la evidencia de tal conocimiento sirve a la vez de recomendación a todo sabio con respecto a su auditorio. la capacidad de usar y entender algunas de las lenguas muertas del sur de Europa no sólo es agradable para la persona que encuentra ocasión de exhibir sus aptitudes a este respecto. ordinariamente.

como prueba de haber gastado tiempo en adquirirlo. constituyen un medio muy eficaz para adquirir o mantener una buena reputación.COM) . En el continente europeo siguen 417 ESTE LIBRO FUE AUTORIZADO POR ELALEPH. lo que ha asegurado a los clásicos la posición preeminente que ocupan en el esquema general del saber superior y lo que ha llevado a que se les considere como el más honorífico de todos los saberes. Pero. de modo muy semejante a como el mismo principio ha influido en nuestro juicio acerca de la utilidad de los bienes manufacturados. los clásicos no han tenido apenas rival hasta muy recientemente. En realidad.COM PARA EL USO EXCLUSIVO DE ANDRES LUGOS (ANDY. Es cierto que.LUGOS@HOTMAIL. lo es también que los clásicos no han perdido apenas valor en cuanto prueba de respetabilidad erudita.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA posee una buena reputación. y los clásicos se prestan con gran facilidad a este uso. de la fortaleza pecuniaria requerida para poderse permitir este derroche. ya que para ese propósito basta con que el erudito pueda demostrar algún saber reconocido convencionalmente. por ende. Sirven a los fines decorativos del saber de la clase ociosa mejor que cualquier otro cuerpo de conocimiento y. A este respecto. aunque esto es cierto. por ende. la adquisición de las lenguas muertas ha ido dejando de ser una exigencia tan imperativa como lo era antaño y que su virtud talismánica como vocero de la erudición ha sufrido una rebaja concomitante. en la medida en que el consumo ostensible ha ganado más y más terreno sobre el ocio ostensible como medio de conseguir y mantener una buena reputación. caben pocas dudas de que ha sido su utilidad como prueba de haber derrochado tiempo y esfuerzo y. ha afectado a nuestros cánones de gusto y de utilidad en materia de erudición.

esta úl tima rama del saber -si el atletismo puede clasificarse como tal. Los deportes atléticos tienen una cuanto saber propio de la clase ociosa. La palabra «clásico» comporta siempre esta nota de d rroche y arcaísmo. pero la tenaz retención de los clásicos en las escuelas superiores y el alto grado de reputación unido a íntimo con las exigencias del arcaísmo y el derroche. el lugar ocupado en las nor teamericanas e inglesas por los deportes atléticos y las aso ciaciones estudiantiles (fraternities griegas en cuanto ocupación académica de la clase ociosa. lo han tenido en cierta medida una hábil y graduada capacidad Es difícil que la clase ociosa y sus pautas de virtud arcaísmo y derroche.VEBLEN atletismo escolar se ha abierto paso y ocupa un lugar reco nocido como esfera apropiada de brillo académico.hayan podido tener influencia directa del saber superior. como si se emplea para denotar 418 . ya que el éxito como atleta presume no sólo un derroche de tiempo. sino también sEn las universidades alemanas.se ha convertido en rival de los clásicos en punto a pr macía en la educación de la clase ociosa. en las escuelas no teamericanas e inglesas. tanto sí se usa para denotar las lenguas y dicción en el lenguaje vivo.

La dicción elegante. Es importante conocer con alguna precisión el grado de arcaísmo convencionalmente requerido al hablar sobre cualquier tema. este último. por ejemplo. que requiere el arcaísmo en el lenguaje en un grado suficiente para impedirles caer en semejante lapsus. admite el empleo de palabras y giros relativamente nuevos y eficaces. Desde luego que la forma moderna de la dicción inglesa no se escribe nunca. Así. no sólo porque induce a creer que se ha gastado tiempo en adquirir el hábito del lenguaje que tiende al desuso. se encuentra el lenguaje cotidiano empleado en la conversación y la literatura de la clase ociosa. se denomina inglés «clásico» al idioma arcaico de la lengua inglesa. El uso es bastante distinto en el púlpito y en el mercado. es un medio eficaz de conseguir y mantener una buena reputación. y la facilidad en su empleo dignifica hasta la charla más trivial y llena de lugares comunes. El evitar cuidadosamente los neologismos es honorífico.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA otras formas de actividad o aparato académico a los que se aplica con menor propiedad. Hasta los escritores menos literarios o más sensacionalistas tienen el sentido de esa conveniencia impuesta por la clase ociosa. sino también en cuanto demostración de que quien habla ha esta419 . Su uso es imperativo siempre que se hable y se escriba acerca de temas serios. A medio camino entre los dos extremos. tanto al hablar como al escribir. el estilo más elevado y convencional de dicción arcaica sólo es de uso apropiado -y ello es muy característico.en las comunicaciones entre una divinidad antropomórfica y sus súbditos. Por otra parte. aun por personas que cuidan en extremo su lenguaje. como podría esperarse en teoría.

es la primera y más fácil prueba de merecer o no una buena reputación en materia de saber. los antecedentes de la clase ociosa que tiene esa persona. Con respecto a esta pureza de lenguaje. por tanto. Sostienen.VEBLEN familiarizadas con ese tipo de lenguaje. mcaptar. pero esa presunción no es. y la una vida académica impecable. El mejor ejemplo del clasicismo fútil que puede enco trarse fuera del Lejano Oriente es la ortografía convencional xpersona a los ojos de quienes poseen un sentido bien desa rrollado de la verdad y la belleza. han dedicado varias vidas sucesivas a ocupaciones distintas de las vulgarmente útiles. En consecuencia. que un uso puntilloso de pensamiento de modo más adecuado y preciso de lo que lo haría el uso directo de la forma más reciente de inglés habl 420 . sobre todo. Es arcaica. en m do alg no. Muestra. como con re pecto a otros puntos en donde hay un uso convencional hablan en favor del uso adoptan instintivamente una actitud defensiva. una prueba concluyente. La ortografía inglesa satis face todas las exigencias de los cánones que regulan la buena reputación bajo la ley del derroche ostensible.

a pesar de ser evidente que las ideas de hoy se expresan eficazmente en la jerga de hoy. provoca atención y respeto porque es el método de comunicación acreditado dentro del esquema general de la vida de la clase ociosa. El lenguaje clásico tiene la virtud honorífica de la dignidad. La ventaja de las locuciones acreditadas consiste en que favorecen una buena reputación. 421 . y la favorecen porque son complicadas y anticuadas y sugieren. un derroche de tiempo y la exención del uso y de la necesidad de emplear un lenguaje directo y vigoroso. por ende. ya que comporta una clara sugestión de que quien lo emplea ha estado exento de toda ocupación industrial.TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA do.