FUNDAMENTOS DE LA PSICOTERAPIA

EDMUND GUSTAV ALBRECHT HUSSERL I. LA EIDETICA

Es aquello relativo al conocimiento. Se trata de un término de origen griego (que proviene de eidos, o sea “forma”) utilizado por la filosofía para referirse a lo relacionado con la esencia. Por lo tanto, lo eidético se opone a lo fáctico y a lo sensible. El término eidético fue acuñado por Platón para referirse a las cosas en su contemplación pura, mientras que Aristóteles lo utilizó para indicar lo que hay en la sustancia. El filósofo alemán Edmund Husserl, por su parte, aprovechó el concepto para designar lo que concierne a la esencia de las cosas, y no a su existencia o presencia. Cabe mencionar que la reducción eidética es una operación que consiste en la eliminación de toda toma de posición acerca de la realidad de una vivencia y de su objeto, así como de la existencia del sujeto. Esta operación está relacionada a la creencia de que la mente humana es como una tabla rasa, que no tiene ningún contenido de conciencia previo a su adquisición por medio de la experiencia. 2. LAS ESCENCIAS La esencia, no se funda en la realidad en cuanto tal, sino en algo independiente de toda realidad fáctica. Muy por el contrario, toda realidad está fundada en una esencia: su ser es tan sólo relativo a la esencia. La esencia es el correlato de la conciencia: el objeto aprehendido, en tanto que aprehendido, y la conciencia aprehensora en cuanto tal conciencia, no pueden darse el uno sin el otro: la conciencia no es sino conciencia "de" lo aprehendido; lo aprehendido no es sino lo intentum: el correlato intencional de la conciencia: es el "sentido" de la intención de la conciencia.

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Este intentum es un objeto tan nuevo, que es irreductible a toda realidad de hecho, y está inafectado por las vicisitudes de la realidad; inclusive lo aprehendido puede ser, no una realidad, sino una alucinación. De tal manera, este nuevo objeto, que es el sentido, no es un objeto real, sino puro "eidos". La esencia viene a ser la unidad eidética de un sentido. En cuanto a la conciencia: queda reducida a "sentido intendente": es un acto de "dar" sentido. Por lo tanto, la conciencia, por ser el soporte esencial de todas las esencias, es la esencia de las esencias. La esencia es pues según Husserl, la unidad eidética de sentido; en cuanto tal, es un objeto de nueva índole, independiente de la realidad de hecho. Esencia y realidad, son dos ámbitos distintos. Además, la esencia es fundante de la realidad: todo lo individual y contingente remite a una esencia de la que es realización fáctica; es que la máxima condición de toda realidad es que lo que en ella se realiza, tenga sentido. Por su parte, el hecho no está separado de la esencia, sino que remite a ella y se funda en ella. Así, la esencia es fundante de la posibilidad de lo real. La esencia no solamente es independiente de la realidad, sino que también es fundante de la realidad. 3. LAS CIENCIAS EIDETICAS Son las que no recurren a ningún contenido empírico, esto es, se contraponen a las ciencias empíricas. Éstas tienen sus fundamentos teóricos en aquellas. A su vez la ciencias de esencias o eidéticas se dividen en disciplinas ontológico-formales (lógica formal, aritmética,etc.) y disciplinas ontológico-materiales (por ejemplo, la geometría). 4. FENOMENOLOGIA TRASCENDENTAL

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Nació en las Investigaciones lógicas como una refutación del psicologismo. El psicologismo pretendía ser un modo de solucionar algunos problemas que planteaban la teoría del conocimiento y de la ciencia, sin salir de los estrechos márgenes de un positivismo de "hechos". La idea del psicologismo consistía en hacerse una cierta composición de lugar, sin despegarse del suelo del sentido común de su época para conseguir de ese modo la ventaja de una apariencia de inteligibilidad inmediata. Acto seguido, se ventilaba la teoría del conocimiento, pretendiéndose que las paradojas que descubría no eran más que el resultado de obscuros filosofemas. La composición de lugar que antes he mencionado es esta: empecemos por aceptar la realidad de un mundo de objetos como algo comprensible de suyo, como un horizonte infranqueable más allá del cual no tiene sentido ninguna pregunta. Dentro de ese mundo de objetos colocamos al ser humano como un objeto entre objetos; ahora bien, el ser humano nos resulta un objeto muy peculiar. El psicologismo cedía a la tentación cartesiana de concebir la conciencia o vida anímica como una cosa, una realidad sustancial. En las últimas décadas del siglo XIX la psicología se había constituido como ciencia, al probarse que era posible aplicar el método experimental para el estudio de la vida anímica de animales y seres humanos. Y desde su nacimiento hasta mucho tiempo después, la psicología pretendía convertirse en una auténtica "física del alma", pretensión que será duramente criticada por Husserl: según nuestro autor, nunca podría llegarse a esta concepción justa del sujeto -en tanto que sujeto cognoscente- mientras se le siguiese tratando de agotar en todos sus matices por medio de una ciencia empírica, intento bajo el cual subyacía la visión sesgada de él como objeto entre objetos. Era totalmente absurda la supuesta fundamentación definitiva del conocimiento por parte de la psicología, alegándose que el conocimiento debía verse como un evento psicológico, y que su misterio será finalmente iluminado por la razón científica.

Tras la epojé o reducción fenomenológica

viene la reducción eidética. Husserl se

aparta del empirismo al defender que hay una verdadera intuición de esencias. "Una

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intuición empírica e individual puede convertirse en intuición esencial (ideación) -posibilidad que por su parte no debe considerarse como empírica, sino como esencial. Lo intuído en este caso es la correspondiente esencia pura o eidos, sea la suma categoría, sea una división de la misma hasta descender a la plena concreción". La fenomenología queda ahora definida más estrictamente como la descripción eidética de la vida trascendental del yo. Por vida trascendental del yo entenderemos el con junto de vivencias o fenómenos originarios que, como datos absolutos a toda posición de trascendencia, hacen posible la apertura de la conciencia a un mundo.

5. INTENCIONALIDAD Es la peculiaridad de las vivencias de "ser conciencia de algo", a la que retrotraen todos los enigmas de la teoría de la razón y de la metafísica, en el cogito explícito: Una percepción es percepción de algo, digamos de una cosa; un juzgar es un juzgar de una relación objetiva; una valoración, de una relación de valor; un desear, de un objeto deseado. El obrar se refiere a la obra, el hacer a lo hecho, el amar a lo amado, el regocijarse a lo regocijante, etcétera. En todo cogito actual, una "mirada" que irradia del yo puro se dirige al "objeto" que es el respectivo correlato de la conciencia a la cosa, la relación objetiva, y lleva a cabo la muy diversa conciencia de él. La expresión "ser conciencia de algo" es básicamente la definición de lo que debemos entender por intencionalidad. Definición que describe cómo es que conocemos y cómo es aquello que conocemos. "Ser conciencia de algo" significa tener presente ante la conciencia un fenómeno. Por fenómenos hay que entender todo contenido visto o experimentado, sin que deba pensarse en una contraposición con un ente no dado. En éste sentido, se llama fenómeno al dato captado esencialmente, en

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contraposición a la diferencia clásica, entre el mero fenómeno, como lo aprehendido de manera solo sensible, y la esencia. La intencionalidad no es tanto una propiedad de los actos psíquicos sino la estructura misma de la conciencia. En efecto, el Cogito (yo pienso) se transforma en el punto de partida de todo filosofar desde el cual se intenta alcanzar el mundo real. La filosofía de Husserl es pues también una filosofía de la conciencia, pero de la conciencia intencional. Esto significa que la conciencia, lejos de ser una cosa o un ámbito vacío es una relación a un objeto. Se trata, de un conjunto de vivencias en la que se distingue una estructura bipolar: 1. El acto intencional (noesis) 2. El objeto intencional (noema) En síntesis, entenderá a la conciencia como 'conciencia pura' cuando esta se halla reducida por reducción fenomenológica y llamará luego 'trascendental' a todo aquello que se refiere al ámbito de la conciencia pura por oposición al ámbito del mundo empírico.