Sabatino, Malena (Laboratorio Ecotono, INIBIOMA (Conicet-UNComa) Sánchez García, Victoria Paz (IdHICS, FaHCE-UNLP/Conicet

) Seoane, Nicolas (Laboratorio Ecotono - UNComa) El debate Pasteur-Pouchet: hacia una redefinición de racionalidad en ciencia. La categoría de "extra-científico" en el análisis de Farley y Geison Título alternativo: Reflexiones en torno al Pasteur-Pouchet: la categoría de "extra-científico" en el análisis de Farley y Geison Introducción Entre 1859 y 1864, Louis Pasteur se vio implicado en un famoso debate acerca de la generación espontánea con Félix Pouchet, miembro de la Academia de Ciencias francesa. En su artículo Ciencia, política y generación espontánea en la Francia del siglo diecinueve: el debate Pasteur-Pouchet (1994, publicado originalmente en 1974) John Farley y Gerald Geison retoman este debate y presentan una versión alternativa a la que tradicionalmente se ha hecho del mismo. Señalan que las interpretaciones clásicas se centraron únicamente en los aspectos experimentales que dividían a los contrincantes y que el éxito de Pasteur se atribuyó enteramente a su devoción por los principios del “método experimental”, mientras que se le acusó a Pouchet de derivar su creencia en la generación espontánea de sus creencias filosóficas y políticas. Según estos autores, este enfoque clásico de la controversia ignora por completo un conjunto de supuestos que habrían jugado un rol fundamental a la hora de dirimir el debate en favor de Pasteur.
“Desde nuestro punto de vista dicho enfoque ignora el significado real de los aspectos extracientíficos,
políticos, del debate, e ilegítimamente sugiere que éste era resoluble únicamente en el terreno del hecho experimental y que el triunfo final de Pasteur se puede atribuir enteramente a su pericia como experimentador y a su devoción hacia los verdaderos principios del ‘método experimental`” (Farley y Geison, 1994: 219)

Los autores muestran que los aspectos sociales están incluidos en la argumentación de los científicos pero, paradójicamente, utilizan el término "extra-científico" para hablar de los mismos. Como

3 Aproximadamente desde 1802. y. ya sea a partir de materia inorgánica (abiogénesis1) o de materia orgánica (heterogénesis2). .XVII) para identificar a los organismos que provenían de progenitores distintos a ellos (por ejemplo las larvas que nacen dentro de las agallas de las plantas). En primer lugar. En este sentido. en la segunda mitad del s. que restringía la variación a ciertos límites y permitía reconstruir organismos extintos a partir de pocos fragmentos conservados. entre Cuvier y Lamark. contextualizan el debate en torno a la doctrina de la generación espontánea presentando un análisis minucioso del trasfondo científico.objetivo de nuestro trabajo nos planteamos utilizar el análisis de Farley y Geison (1994) como una base para reflexionar y desde donde discutir la distinción entre científico y extra-científico. es la generación de vida a partir de materia no viviente. en la que se reconozcan e integren los aspectos sociales dentro del proceso de producción del conocimiento. Aludiremos brevemente a esta reconstrucción. larvas en la carne o ratones en granos almacenados) 2 Heterogénesis es un término que se utilizó para hablar de la generación espontánea a partir de sustancias en descomposición. la discusión entre Pasteur y Pouchet.XIX la acepción del término remitía. En ese momento la mayor parte de la comunidad científica otorgó la victoria a Cuvier. De esta manera. como en el posterior análisis y evaluación de la discusión. a la generación de organismos pequeños (desde unicelulares hasta ratones) a partir de sustancias en descomposición (por ejemplo. y la “correlación de las partes”.y los ponen en evidencia para mostrar cómo han influido tanto en la configuración de la postura de cada uno de los contendientes. en la cual un organismo viviente sólo puede provenir de otro igual. en un sentido amplio. debemos decir que la doctrina de la generación espontánea descansa en la idea de que los organismos vivos pueden surgir independientemente de un progenitor. a la generación de moléculas orgánicas con potencialidad para la vida a partir de cristales inorgánicos. se pretende aportar a una concepción de racionalidad más amplia. el legado de Cuvier era todavía fuerte y la mayoría de los biólogos y geólogos no podían explicar la aparición de nuevas y distintas especies fósiles. por lo que atribuían el fenómeno a la voluntad divina o a una causa natural desconocida. se inscribe -una generación más tarde-. su esquema taxonómico exitoso. que estructuró sus pruebas en tres puntos centrales: las discontinuidades del registro fósil. político y religioso en el que tuvo lugar. Pero en todo caso. Surgió como una propuesta del naturalista Francesco Redi (s. Esta teoría fue aceptada durante las primeras décadas del siglo XIX aunque pronto se la consideró herética y carente de base científica. en sentido estricto. Cuvier lanzó una campaña contra las teorías de Lamarck y Geoffroy que impulsaban el transformismo asociado a la generación espontánea. Actualmente se acepta que este proceso tuvo que ocurrir en el origen de la vida. sobre todo a partir de un debate anterior del que fue objeto durante la década de 1820. Sin embargo. en oposición a la homogénesis. en su sentido más general. para no perder el sentido de los argumentos que respaldan la propuesta de los autores. la posibilidad de que hubieran surgido 1 La abiogénesis. En lo que respecta al ámbito científico.3 En una situación científica y política muy similar a la de este primer debate. El análisis de Farley y Geison del debate Pasteur-Pouchet Los autores analizan supuestos históricos y políticos -visibles sólo en apartados históricos que concedieron hacer algunos manuales.

También desarrolló tempranamente métodos para producir sustancias con actividad óptica en el laboratorio que. este trasfondo supuso implicaciones de enorme importancia para la configuración del debate Pasteur-Pouchet. compartía. Los autores hacen hincapié en la influencia de los factores sociales al haber omitido repetir o refutar directamente. Napoleón se autonombró emperador y la Iglesia y el Estado embistieron juntos contra el republicanismo y el ateísmo. En lo que concierne a las influencias socio-políticas en Pouchet. por lo que se asociaban con “fuerzas asimétricas”. Francia había entrado de nuevo en una etapa conservadora. durante varios años no dio a conocer sus trabajos en cristalografía4. por lo que su adhesión a la doctrina heterogenista podía representar una amenaza para las ideas religiosas y políticas vigentes que. mientras que limitó su trabajo experimental publicado a aquellas áreas y medios que desacreditaban dicha doctrina.e.espontáneamente a partir de sustancias inanimadas era considerada absurda. . sin embargo. Pasteur definió el concepto de “actividad óptica” (si bien el fenómeno había sido observado ya por Auguste Laurent) al mostrar que algunos compuestos desvían la luz polarizada (i. Asimismo. ya que Luis Napoleón (sobrino de Napoleón Bonaparte) había sido elegido presidente de la República en 1848 e impulsó una serie de medidas que dieron nuevamente poder a la Iglesia Católica al punto tal que los asuntos religiosos terminaron siendo también políticos. En su tesis doctoral y en trabajos posteriores con el ácido tartárico. se pone en duda su imagen como exponente representativo del “método experimental”. Según Farley y Geison (1994). Los compuestos con esta propiedad (azúcares y aminoácidos son ejemplos de este tipo de sustancias) poseen estructura asimétrica y están presentes en organismos vivos.: un arco iris es luz polarizada y un haz de luz polarizada vendría a ser cada uno de sus colores). sólo los hace públicos en un contexto socio-político que él mismo declara 4 La cristalografía estudia la estructura geométrica de sustancias en estado sólido. los experimentos de Pouchet a favor de la generación espontánea. mantuvo hasta el final el contenido esencial de sus ideas científicas. El cambio operado en la postura pública de Pasteur sobre el tema de la generación espontánea en relación a los prejuicios del “partido de orden” se hace evidente en las notas y escritos publicados sobre las fuerzas asimétricas en los años 1870 y 1880. Pasteur asociaba acertadamente estas sustancias a la vida. dada la complejidad que presentaba. ya que violó el precepto fundamental de falsear los experimentos de los oponentes. ante la comisión evaluadora. Luego de treinta años de haber realizado sus primeros experimentos en el tema. A pesar de ello. se destaca la tenacidad con que sostuvo la ortodoxia de su versión de la generación espontánea. los cuales lo condujeron a considerar la posibilidad de la abiogénesis. De esta manera. el contenido y la publicación de sus trabajos experimentales sobre el tema de la generación espontánea parecen haber estado en estrecha relación con las ortodoxias sociopolíticas dominantes. no obstante. no publicó hasta finales de su vida. se exponen un conjunto de pruebas que demuestran que su trabajo experimental estaba influenciado por factores socio-políticos. Estos experimentos para crear “fuerzas asimétricas” son a los cuales hace referencia el artículo. gracias a lo cual describió la fermentación como un proceso producido por organismos vivos. En cuanto a Pasteur. En efecto. Pouchet provenía de una familia protestante y tenía una visión vitalista y catastrofista de la naturaleza. En lo tocante al terreno político.

además de aclamar acríticamente los experimentos de Pasteur. Estamos persuadidos de que los factores externos influyeron en la investigación y el juicio científico de Pasteur de manera más poderosa de lo que lo hicieron sobre el derrotado Pouchet. Por otro lado. a través de experimentos. Farley y Geison (1994) llaman la atención acerca de la parcialidad de las comisiones reunidas para examinar el asunto en cuestión. por lo que la generación espontánea pasó a ser un tema íntimamente ligado en la conciencia pública a los asuntos políticos y religiosos. y estaba conformada por una lista unánimemente en contra de la doctrina de la generación espontánea. la comunidad científica francesa tomaba como aliado a Pasteur en la derrota a la generación espontánea como base para la refutación del darwinismo. sino que hubo factores “externos” que tuvieron mucho más peso y que afectaron de un modo notable el trabajo experimental y las posiciones teóricas de Pasteur. La composición de la segunda comisión fue igualmente sesgada. al parecer. mantuvo su posición con sorprendente consistencia pese a que presuntamente constituía una amenaza para las creencias ortodoxas religiosas y políticas que él compartía plenamente. En otras palabras.amigable y confiable. “Es muy notable que hayamos llegado precisamente a la conclusión contraria a la que usualmente se extrae del debate entre Pasteur y Pouchet. Éste. que había formulado su versión de la generación espontánea antes de que estallara en Francia la controversia darwiniana. 1994: 261-2) Si bien los autores se muestran plenamente de acuerdo en que Pasteur era un experimentalista más cuidadoso y un mejor defensor de sus puntos de vista. políticamente relevante. la postura pública de Pasteur sobre el tema parece revelar un alto índice de sensibilidad a las ortodoxias sociopolíticas dominantes” (Farley y Geison. Por el contrario. Las ideas evolucionistas representaban un peligro. Análisis de la categoría “extra-científico” en Farley y Geison A partir de este análisis. “arroje nueva luz sobre la cuestión de la denominada generación espontánea”. la cuestión se . Farley y Geison (1994) argumentan que no fueron criterios experimentales los que saldaron la cuestión. Al mismo tiempo. ponen de manifiesto la influencia de factores tradicionalmente considerados externos a la ciencia en un debate donde. insisten en señalar el impacto que tuvieron los factores sociales sobre su trabajo científico. La primera comisión nombrada tenía por objeto conceder un premio para quien. a la vez que una falta de interpretación objetiva de los resultados experimentales. lo cual deja en evidencia una inconsistencia en su postura en relación a la generación espontánea.

Young era un expositor considerado mediocre y confuso. la interpretación de Farley y Geison (1994) constituye un punto de partida interesante que habilita un conjunto de reflexiones más complejas. Lo “externo” a la ciencia: una breve reseña Tanto para Lakatos como para Kuhn (Klimovsky. considerado un héroe nacional. por lo que continuaremos el análisis de nuestro trabajo a partir de estas conclusiones. quien en su época había rechazado la explicación ondulatoria de la luz. A nuestro modo de ver. ofrece ciertas dificultades al momento de decidir quiénes y en base a qué criterios se separan los factores externos de los internos. . en general. nada tienen que ver las modas. La “historia externa” de una disciplina o teoría científica incluye aquellos factores que no provienen del mundo específico de la ciencia. además de que tenía muchos enemigos personales. Lakatos propone una distinción entre lo que llama historia interna e historia externa de la ciencia. De esta manera. tal como la propuso Thomas Young a principio del siglo XIX. Mientras que a la “historia interna” sólo incumben aquellas variables que se consideran pertinentes para el análisis metodológico de una teoría. Esta distinción tradicional entre ambos tipos de historia. Por otro lado. A este ámbito pertenecerían las ideologías. la historia de la ciencia es una suerte de base empírica que nos permite analizar el modo de proceder de los grupos científicos. prejuicios o visiones del mundo. de acuerdo a nuestro propio punto de vista. que dirigieron una campaña difamatoria a través de un periódico basada en cuestiones vinculadas a su vida privada. ciertos factores culturales. Comenzaremos haciendo una referencia muy breve en relación a la concepción de ciencia implicada. 1995). Un ejemplo interesante al respecto. es necesario destacar la idolatría del ambiente académico hacia Newton. Según Lakatos. pero que pueden impedir o promover la aceptación de una teoría. con las consideraciones epistemológicas a favor o en contra de sus cualidades o defectos. principalmente por los físicos franceses Arago y Fresnel. además del planteo válido de si es posible realizar tal empresa. Finalmente revisaremos la distinción categórica entre “científico-extracientífico”.dirimía con elementos meramente experimentales. La obra de Young sólo fue aceptada fuera de Inglaterra. lo constituye las dificultades que encontró la teoría ondulatoria de la luz. económicos y sociales. las ideologías. citado por Newton-Smith (1982). aunque pueda parecer simple e interesante. cuando se trata de impedir la aceptación de una nueva teoría en cierto momento histórico. prejuicios y. para ser aceptada. para seguir con una interpretación de corte sociológico acerca de cómo se establece un enunciado científico.

normalmente. como pertenecientes a la ciencia. afirman que su establecimiento y aceptación depende de los mecanismos sociales que los actores despliegan para convencer a otros. uno de los más conocidos investigadores de las controversias científicas afirma que: “El conocimiento que emerge de un core set [núcleo duro compuesto por quienes participan de una controversia] es el producto de un argumento que puede haber tomado muchas formas no percibidas. 1989: 145 y ss. también se invocó a Dios. Algunas tácticas ‘no científicas’ deben ser empleadas porque los recursos que provienen sólo del experimento no alcanzan. ¿Qué aliados movilizó Pouchet? Igual que Pasteur.El mecanismo social detrás del establecimiento de un enunciado En gran parte de los trabajos de lo que se ha dado en llamar “la nueva sociología de la ciencia” 5. he sugerido. Hay quienes prefieren la denominación “corrientes post-mertonianas”. y rechaza las comisiones.). y se rechazó el materialismo y el evolucionismo. Todas estas ‘tácticas de negociación’. árbitros. Es conocimiento replicable.” (Collins. Véase Kreimer 1999. el conocimiento certificado. Desde esta perspectiva. La mayoría de los nuevos sociólogos de la ciencia descartan el hecho de que un enunciado o teoría científica se imponga como consecuencia de su racionalidad o de su valor de verdad. es en todo sentido ‘conocimiento científico correcto’. organismos financiadores. el concepto de negociación se enmarca en una concepción de la ciencia que entiende al conocimiento como una construcción social en la cual el consenso de la comunidad juega un papel fundamental. autoridades. vemos que no fueron sólo los microbios los aliados convocados. Desde este punto de vista. al Emperador y a los integrantes de la Comisión Académica. […] Sin embargo. esto es. de los propios enunciados. Véase Bunge (1993) y (1992) y Boudon (1995). etcétera (Latour. 1985: 143) En esta misma línea –aunque con algunas diferencias notables-. a los soberanos. La pregunta entonces. es: ¿Qué aliados convocó Pasteur en la controversia? Si retomamos el análisis del artículo de Farley y Geison (1994). Desafiar una posición en ciencia supone responder no sólo al científico o los científicos que sostienen aquella postura. Por el contrario. el producto de estas negociaciones. . Harry Collins. sino también a todos los aliados que ese científico ha convocado: editores. son intentos por romper las replicaciones de los experimentadores. Bruno Latour presenta su ya famosa teoría de los aliados según la cual no resulta vencedor el enunciado más verdadero sino aquel que sea defendido por aliados más poderosos. encontramos que se hace uso de una noción central para abordar controversias científicas como la de Pasteur-Pouchet: el concepto de negociación. las controversias 5 Se alude así a las nuevas corrientes en sociología de la ciencia surgidas alrededor de 1970. Pouchet convoca a la teología.

una vez que la controversia está resuelta. ya no resulten apropiadas para una perspectiva epistemológica que se pretenda orientada a dar cuenta de cómo funciona la ciencia. políticos. por lo menos. si estamos dispuestos a aceptar que estos otros elementos también cumplen un rol relevante en decisiones epistémicas de importancia dentro del ámbito de la ciencia. es decir. es decir. si las decisiones epistémicas se remiten sólo a criterios lógicos o experimentales. No obstante. A nuestro modo de ver. de tal manera que una decisión sólo será estrictamente científica si dicha autonomía no ha sido violada. según el autor: […] Mientras que la controversia dura. sino que también llama la atención acerca del uso de determinadas categorías que. quizás. . Por el contrario. entonces la distinción entre elementos internos y externos a la ciencia. puesto que nadie sabe lo que ella es... entonces estamos asumiendo un concepto de ciencia diferente que ya reconoce e incluye estos otros elementos dentro del ámbito de lo científico. una vez que las controversias están resueltas. nos interesa atender particularmente al rol que tienen en el ámbito de la ciencia estos elementos que Farley y Geison (1994) denominan “externos” o “extracientíficos”. En otras palabras.se van resolviendo a través de largos procesos de negociación. ni lo que afirma. si estamos dispuestos a reconocer que las decisiones que se toman dentro del campo científico no sólo involucran criterios experimentales. si consideramos que en el proceso de toma de decisiones los científicos de hecho no discriminan entre tales factores y que una distinción tal tampoco resulta necesaria para que algo sea calificado como científico. Revisión de la categoría de “extra-científico”: hacia una concepción de ciencia ampliada Ahora bien. una vez que la controversia ha sido resuelta. Pero. la naturaleza no es jamás utilizada como el árbitro final. como elementos científicos y extracientíficos es. cuestionable. consideramos que. En este sentido. sino también criterios emotivos. Dichas categorías requieren ser sometidas a revisión.. lógicos y metodológicos. Continuar hablando de elementos externos o extracientíficos supone que la ciencia se reserva cierta autonomía frente a ellos. el poner de manifiesto dichos elementos no sólo permite reclamar un análisis de la historia de la ciencia más completo. etc. (Latour 1989: 237.] La Naturaleza es la causa final de la solución de todas las controversias. ya no hay un adentro y un afuera. una vez que se ha llegado a un consenso fuerte en torno a la cuestión. entonces el campo científico que se veía afectado se estabiliza y todos estos factores sociales quedan ocultos (Kreimer 1999: 46). religiosos. la Naturaleza constituye el árbitro último [. las cursivas son del autor) El punto clave que señalan estos sociólogos es que.

enriquecida. constantemente se desdibujan y se redibujan en el laboratorio. Sin embargo.está atravesada por un conjunto de valores y situada en un contexto material e histórico determinado.). la socióloga Karen Knorr Cetina. identificada por un sistema de valores propios. Materias no científicas se ‘cientifizan’. op cit. Algunas reflexiones en torno a la racionalidad y la objetividad En primer lugar. aquí el concepto de autonomía carece de sentido y de fuerza explicativa. Knorr Cetina acuña el concepto de “arenas transepistémicas” para dar cuenta de todas las dimensiones que están más allá de lo puramente epistémico o cognitivo. Además. sino también dentro del laboratorio. magos o curanderos-. 1995). admitir que la ciencia -como cualquier otra institución que congrega a seres humanos. no solamente en áreas de políticas. y que se ponen en juego a la hora de comprender el conocimiento científico producido (Knorr Cetina 1996). no garantizan. en la medida en que está dispuesta a tomar en consideración todos los elementos que cumplen un papel importante en lo que respecta a sus decisiones. una práctica y una forma de insertarse en la sociedad (Feyerabend en Klimovsky. lo científico y lo no científico. El privilegio que la sociedad otorga a la comunidad científica es a partir de la suposición de que ella produce un tipo de conocimiento que las demás comunidades -como las de los astrólogos. (Knorr Cetina 1981: 20) Como se ve. el tráfico entre las áreas sociales y las técnicas o científicas es en sí mismo un tema de negociación científica: el conocimiento socialmente producido de hoy puede ser el hallazgo técnico científico de mañana. en sus reflexiones en torno a complejas investigaciones realizadas en laboratorios. no conduce necesariamente a afirmar que sus procedimientos y resultados son irracionales y . además de atribuir a los científicos haber desarrollado el propósito oculto de conservar beneficios económicos ligados a su prestigio (Feyerabend. lo cual le permite. y esto es lo que Feyerabend pone en duda. Con el fin de llevar a la práctica nuestro interés en las preocupaciones ‘cognitivas’ (más que en las relaciones sociales) debemos ver las actividades reales del laboratorio indiscriminadamente”. estamos frente a una concepción de ciencia ampliada y. y viceversa. asimismo. afirma que: “Las distinciones entre lo cognitivo y lo social. Desde esta perspectiva. lo técnico y lo referido a la carrera.Al respecto. ya hemos señalado que la comunidad científica es sólo “una más” de las tantas. si se quiere. racionalizarlos y asumirlos de manera responsable y crítica.

la que permite dar cuenta de la conservación de las teorías científicas a través de comunidades y momentos históricos diferentes. también es cierto -y ampliamente aceptado. aunque no exclusivo. dicha objetividad guarda estrecha relación con ciertos valores que. entonces. así como creemos que la ciencia no se vuelve irracional por admitir la influencia de elementos de otro orden (además del experimental) en la toma de decisiones. . dicha interpretación terminará siendo reemplazada por otra que no sólo resulte funcional a los intereses más generales de la comunidad. En este sentido. creemos. Eventualmente. Por otro lado. continúan operando como ideales que regulan la actividad del científico. se hace evidente que una explicación científica que se base únicamente en fundamentos políticos. con el rol fundamental que tiene la experiencia en la confrontación de las teorías en tanto juez último. el que ha permitido a epistemólogos e historiadores de la ciencia distinguir entre hechos experimentales y condiciones externas: Dios o el Emperador pueden condicionar la disputa. justamente. Y dicho marco teórico. la idea de progreso acumulativo. según creemos. se inscribe en un complejo de relaciones que hacen jugar elementos y criterios de distinto orden. guarda estrecha relación con el método lógico y experimental. Al mismo tiempo. más objetiva o más neutral. religiosos o económicos que resultan convenientes. también creemos que no se vuelve meramente arbitraria o subjetiva. Tanto Pasteur como Pouchet coincidían en que el único medio de poner fin a la controversia era la práctica en el laboratorio. según creemos. sino que requiere siempre de un marco teórico a partir del cual definirla. de manera responsable. negar la existencia e influencia de otros factores que no sean los lógico-experimentales no hace a la ciencia más racional. Ahora bien. en la medida en que la ciencia se reconoce como una actividad orientada a construir conocimiento acerca del mundo. Por el contrario. pero no pueden alterar los resultados del laboratorio. a la hora de establecer la validez de nuestras interpretaciones del mundo. Es este punto. la objetividad sigue siendo una característica que le es inherente y un valor que todavía necesita conservar. que deben ser analizados y sopesados cuidadosa y responsablemente. a saber: la pretensión de universalidad. Esta objetividad. Es esa objetividad. En otras palabras. el compromiso con una noción fuerte de verdad y de realidad.que la experiencia no puede decidir nunca íntegramente.poco confiables. estamos convencidos de que la ciencia gana racionalidad en la medida en que puede dar cuenta de todos los elementos intervinientes. nos vemos conducidos a repensar y redefinir la racionalidad que caracteriza a la ciencia. desconociendo el rol que juega la dimensión experimental. etc. A nuestro modo de ver. interpretarla y eventualmente manipularla. es una teoría que no puede prosperar. Asimismo. aunque hayan sido desmitificados. justificada y argumentada. sino que también responda adecuadamente al entorno y tenga un respaldo argumental capaz de convencer y lograr aceptación en distintas comunidades a lo largo del tiempo.

consideramos que vale la pena recoger por lo menos alguna de estas reflexiones para continuar avanzando en la revisión y redefinición del concepto de ciencia y de racionalidad. a modo de conclusión final. Estamos convencidos de que dichos conceptos deben incluir elementos teóricos que permitan comprender más cabalmente los dispositivos y estructuras que están en la base de la producción de conocimiento científico en las hoy llamadas sociedades del conocimiento. en las que nos encontramos inmersos. .Por último.

W. La historia de la ciencia después de Kuhn.. -Z editora.(1991). III. Paidós. (1962). Universidad Nacional de Quilmes. (Carlos Solís comp. KUHN T. De probetas. España. (1996). (1996). No. pp. • • • KLIMOVSKY G. LATOUR B. . 477-502. H. en Historia de las ciencias. Paidós. La Découverte.S. Pasteur y Pouchet: heterogénesis de la historia de las ciencias.. Changing order: replication and induction in scientific practice. Una introducción al conocimiento científico. Argentina. La racionalidad de la ciencia. Las desventuras del conocimiento científico. Paris. FARLEY J. Barcelona. (1995). y CICOUREL (1981). Boston. política y generación espontánea en la Francia del siglo diecinueve: el debate Pasteur-Pouchet. KNORR CETINA K. computadoras y ratones: la construccion de una mirada sociológica de la ciencia.. por Michel Serres) pp. . Y GEISON G. septiembre de 1996. (1994). Advances in social theory and methodology. NEWTON-SMITH. Londres et Heley. Toward an integration of micro and macro-sociologies. 7.BIBLIOGRAFÍA • • COLLINS H. . USA. Ciencia. 129-160. KNORR CETINA K. (1985). University of Chicago Press. The Structure of Scientific Revolutions. (coord. Londres. ------------. (1999). • • • • • KREIMER P.). Sage. Rotledge & Keagan Paul. L. (1989) La science en action. ¿Comunidades científicas o arenas transepistémicas de investigación? Una crítica de los modelos cuasi-económicos de la ciencia. en Razones e Intereses.

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