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DISCIPLINAR ES AMAR

Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:12
Me anime a hablar sobre este tema ya que hace poco comprando unos materiales para hacer accesorios escuche una conversación entre dos madres que me dejo preocupada, una era la dueña del establecimiento y la otra una vendedora. La dueña decía que ella disciplinaba su niña de dos años dándole dos nalgadas cuando hacia las cosas incorrectas y la otra alarmada decía que como se le ocurría hacer eso, que a su hija ella la corregiría así cuando cumpliera 15 años. Me quede pasmada y pensé… a esa edad ya ni falta que la corrija le hace, pues la niña habrá tomado el mando y es muy tarde para ponerle frenos a un caballo desbocado.

Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se apresure tu alma para destruirlo. Proverbios 19:18
Qué pena escuchar ese tipo de conversación y saber que hay padres que no corrigen a sus hijos como Dios manda. Una de las razones por la cual debemos corregir nuestros hijos es porque nacen siendo pecaminosos y necios.

La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él. Proverbios 22:15
Este versículo nos hace ver que hay algo malo en el corazón del niño que requiere corrección y el remedio es enfrentar el corazón del muchacho. La Biblia nos enseña que el hombre peca porque es pecador y nuestros hijos no son neutrales, aun cuando están en el vientre. Cuando nuestros hijos hacen rabieta y se portan mal queremos corregirlos en base a lo que vemos exteriormente por la desobediencia del niño, sin embargo esa reacción exterior viene por lo que hay en su interior dentro de su corazón lo cual le hace comportase así y es lo que realmente debe preocuparnos. ¿Qué está pasando en el corazón de mi hijo que reacciona de esa manera?

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. Proverbios 4:23

El corazón de su hijo no es neutral La vida fluye del corazón, como padres debemos pastorear, cuidar el corazón de nuestros hijos, la vida se desborda del corazón. Debemos orientar el corazón de nuestros hijos hacia Dios lo cual determinara su respuesta hacia la vida. En sus corazones no hay lugar a la neutralidad ellos se volcaran a adorar a Dios o adorar o a los ídolos que no son estatuas necesariamente, sino ídolos sutiles, la Biblia usa términos como el miedo a los hombres, los malos deseos, la lujuria y el orgullo. La manera pecaminosa de actuar de los hijos hacia la autoridad como es el egoísmo y la rebelión no se debe a que son inmaduros, ya que no desaparecerá con la edad, se debe a la idolatría del corazón del muchacho.

Los azotes que hieren son medicina para el malo, Y el castigo purifica el corazón. Proverbios 20:30
Es vital orientar el corazón de su hijo hacia Dios En una ocasión mi hijo subió enojado y con lágrimas en los ojos del barqueo donde estaba jugando con unos amigos y le pregunte que le había pasado, me comento que los niños lo estaban molestando quitándole la pelota y no dejándolo jugar, le pregunte que le ¿dijiste?, ¿qué hiciste? me dijo…mami yo pensé decirle tantas cosas y darles dos trompadas, pero me contuve porque no quiero dañar mi corazón guardando rencor y raíz de amargura por ellos. Wao eso me conmovió tanto y me sentí muy feliz de ver como el enseñarle a amar a Dios habían dado resultados tan sabios en un niño de 12 años.

Es muy importante que Dios reine en el corazón de sus hijos, pues ello determinara la conducta de ellos frente a los demás y la vida misma. Vemos el ejemplo de José en la Biblia su situación daba para que fuera un hombre amargado, cínico, resentido y airado después de pasar por las situaciones que paso con sus hermanos que lo vendieron y después con la mujer de Potifar que lo difamo y envió a la cárcel, pero sin embargo vemos a un José que se encomendó a Dios, él amaba a Dios y encontró su orientación en El. Cuando sus hermanos le imploraron misericordia José les dijo:

José les respondió: “No teman. ¿Acaso podría ponerme yo en lugar de Dios?” Ustedes quisieron hacerme daño, pero Dios quiso convertirlo en bien para que se realizara lo que hoy ven: conservar la vida de un pueblo numeroso. Génesis 50:19-20

Tu responsabilidad es tomar el mando Estoy en total desacuerdo con los padres que por comodidad e irresponsabilidad dejan que sus hijos hagan lo que quieran, le llaman la atención una vez o dos y si el niño no hace caso se hacen los locos y se olvidan de él y lo dejan tranquilo dándole la espalda, esto es sumamente peligroso debido a que ese niño se convertirá en melaganario y manipulador de sus padres para obtener sus caprichos, convirtiéndose en un niño malcriado que avergonzara a sus padres frente a los demás y es justo delante de la gente cuando por sentirnos avergonzados por el comportamiento del muchacho lo corregimos de manera airada y muchas veces grosera , pero la corrección debió haberse dado en el hogar para que él no lo hiciera en público causándoles semejante vergüenza principalmente a la madre.

Los azotes y las correcciones llevan a la sabiduría, el niño que lo dejan hacer todo será la vergüenza de su madre. Proverbios 29:15 Lo castigarás con vara, Y librarás su alma del Seol. Proverbios 23:14

La necedad está ligada al corazón del muchacho, pero la vara de la corrección la alejará de él. Proverbios 22:15
El Amor es el eje central de la disciplina Tenga siempre en cuenta que corrige a su hijo porque le ama, por lo tanto debe hacerlo siempre con amor por sobre todas las cosas, si está muy enojado espere unos momentos a que se le pase el enojo antes de corregirlo porque de lo contrario lo hará con ira y el mensaje que le enviara es otro, el niño lo verá como una descarga de su enojo y no como una disciplina porque lo ama. Recuerde siempre explicarle al niño antes de castigarle el motivo de su corrección.

Un buen termómetro para saber si nuestra disciplina está surtiendo el efecto correcto, es pedirles después de corregirlo que le dé un abrazo, si lo hace y no se niega has ganado la batalla, porque el niño entendió que lo sigues amando aunque lo disciplines.

Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:12
Dios les de sabiduría para educar a sus hijos,

Cristina Soriano de Toledo.