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Bienvenidos al primer número de la revista de estudiantes de Psicología, Musicoterapia y Terapia Ocupacional, que hemos denominado “Lac & Pop”.

Este primer número es el producto del esfuerzo de muchas personas, de las cuales se destaca la pluralidad y heterogeneidad de ideologías, orígenes, pertenencias sociales, políticas y teóricas. Sin embargo todos los que hacemos Lac & Pop consideramos que la posibilidad de encontrar intereses compartidos es la condición fundante de todo espacio colectivo sin el cual ningún proyecto político puede concretarse. Porque esta revista también pretende ser política en tanto es parte de lo que consideramos necesario y falta para la profundización de un proyecto de país más democrático, justo e inclusivo. En este momento te estarás preguntando: ¿Qué es eso de Lac & Pop? ¿Lacional y Popular? ¿Son chinos y populistas? ¿Lacanianos y populares? ¿Nacionales y populares? No te desesperes, ¡es sólo un juego de palabras! Lo que nos interesa transmitir es que nos identificamos con el pensamiento nacional y popular, una corriente política que tiene fuentes en el peronismo, el marxismo, el socialismo, la izquierda nacional, etc. Esta revista tampoco es una revista de Psicoanálisis. No nos casamos con ninguna teoría, muchos menos cuando ellas son utilizadas como un saber total que obtura la posibilidad de leer las dimensiones propias de su tiempo histórico y de enfrentar los desafíos que su época les presenta. Esta es una publicación que busca, mediante la producción colectiva, dar respuesta a una pregunta que tiene que ver con qué formación debería ofrecer nuestra facultad. Todos los que formamos parte

de este espacio creemos que nuestra facultad, en tanto Publica debe producir teorías y prácticas que den respuesta a las problemáticas sociales. Para ello una teoría no basta, consideramos que la pluralidad y diversidad de paradigmas, enfoques, escuelas es la única manera de abordar la complejidad de la realidad humana. Sobre esa realidad humana, que Lacan señala que no hay nada más disparatado que ella, nosotros decimos que nunca es individual, siempre es social, histórica, situada en un contexto político determinado y determinante. Si reconocemos esta condición de la realidad no podemos dejar de hacernos responsables del rol que nos compete, que tiene que ver con facilitar los cambios y transformaciones que den lugar a una subjetividad menos sufriente y más libre. Muchos otros antes que nosotros, han escrito, teorizado y trabajado bajo la influencia de los procesos sociales, políticos e históricos de nuestra tierra. La importancia está, entonces, en poder reconocer en ellos un espíritu de relevancia y miramiento hacia la realidad propia para la creación de saberes nuevos, originales. Para ir terminando queremos explicitar que esperamos que esta publicación sea un medio que dé lugar a que podamos pensar, cuestionar, elegir, y enriquecer lo que se enseña en las aulas. ¡Te invitamos a ser parte! Para que se pueda cambiar la historia no basta con la voluntad de un Loco o una Loca, hace falta la voluntad de 40 millones de Locos. CFK

Lacan es uno de los referentes en lo que respecta al psicoanálisis; por eso lo elegimos para dar comienzo a esta sección, para que conozcas aquellas cosas que no sabías de donde vienen, para que conozcamos un poco de la persona de la que tanto oíste hablar. Jaques Lacan enfrentó a una de las grandes corrientes del Freudismo, la psicología del yo, de la cual su ex analista (Rudolph Loewenstein) se había convertido en uno de los representantes, y que para él era una versión edulcorada y adaptativa del mensaje Freudiano. Solía llamarla "psicoanálisis norteamericano", y le opuso una visión subversiva de la teoría Freudiana, centrada en la primacía del inconsciente. A lo largo de su vida, escribió aproximadamente unos cincuenta artículos, provenientes en general de conferencias: de ellos, treinta y cuatro (los más importantes) fueron reunidos en 1966 en los Escritos. También hay dos entrevistas, una realizada para la radio-televisión belga ("Radiophonie"), y la otra por Jacques-Alain Miller para una película (Télévision). Escribió un solo libro, su tesis de medicina de 1932, publicada con el título De la psicosis paranoica en sus relaciones con la personalidad. Si lo leíste, seguro que algo sospechabas…Lacan padecía inhibiciones de escritura, necesitó ayuda para publicar sus textos y transcribir el famoso seminario que dio en público entre 1953 y 1979. Nueve seminarios sobre veinticinco han sido "establecidos" y publicados por su yerno, Jacques-Alain Miller, entre 1973 y 1995. A comienzos de 2012 salió el Seminario 19 “O…peor”. El seminario vigésimo sexto, de 1978-1979, es "silencioso", ya que Lacan ya no podía hablar. Gran parte de su obra estuvo dedicada a reinterpretar casi todos los conceptos Freudianos, así como los grandes casos (Herbert Graf, Ida Bauer, Serguei Constantinovich Pankejeff, Ernst Lanzer, Daniel Paul Schreber), agregando sus propias conceptualizaciones al corpus psicoanalítico. Se comenta que la imposibilidad de transmitir su apellido a una hija nacida de una relación extra matrimonial con Sylvia Maklès-Bataille sería una de las determinaciones de la elaboración del concepto lacaniano del nombre-del-padre. En el primer congreso de la SFP (luego de la primera escisión francesa, cuando se separan de la SPP) Lacan presentó "Función y campo de la palabra y el lenguaje en psicoanálisis", en el que expuso los principales elementos de su sistema de pensamiento, derivado de la lingüística estructural y de influencias filosóficas y científicas. Allí elaboró varios conceptos (sujeto, imaginario, simbólico, real, signifi-

cante) que iba a desarrollar a lo largo de los años, enriqueciéndolos con nuevas formulaciones clínicas, y después lógico-matemáticas: forclusión, nombre-del-padre, matema, nudo borromeo, sexuación. Al abandonar la SPP, los fundadores de la SFP habían perdido, sin saberlo, su afiliación a la IPA. A partir de 1953 se iniciaron negociaciones con el ejecutivo central para que ese segundo grupo francés fuera también incorporado. Desde la IPA le reprochaban a Lacan la transgresión de las reglas técnicas, en particular las que determinaban la duración de las sesiones. La segunda escisión (una "excomunión" según Lacan) del movimiento psicoanalítico se produjo en el invierno de 1963. En 1964 se disolvió la SFP y Lacan fundó la École Freudienne de Paris (EFP), mientras que la mayoría de sus mejores alumnos se volvían a encontrar junto a Lagache en la Association psychanalytique de France (APF) reconocida por la IPA. Obligado a mudar su seminario, Lacan, gracias a la intervención de Louis Althusser, fue acogido en una sala de la Escuela Normal Superior (ENS) de la rue d'Ulm, donde pudo continuar su enseñanza. En la ENS, Lacan conquistó un nuevo auditorio, allí se encontraba Jacques-Alain Miller, que en 1966 se casó con su hija Judith. Él se convertiría en el redactor de los seminarios de su suegro, su ejecutor testamentario e iniciador, en 1975, de una corriente neolacaniana en el interior mismo de la EFP. En 1965, fundó la colección "Campo Freudiano" y, al año siguiente, publicó sus Éscritos. Se vendieron más de ciento veinte mil ejemplares del primer volumen, más de cincuenta mil del segundo. En adelante, Lacan fue reconocido, celebrado, odiado o admirado como un pensador de envergadura, y no sólo como un maestro del psicoanálisis. Su obra fue leída y comentada por numerosos filósofos, entre ellos Michel Foucault (1926-1984) y Gilles Deleuze (19251995). Lacan trató de resolver los problemas de formación introduciendo el pase, nuevo procedimiento de acceso al análisis didáctico. Aplicado en 1969, provocó la salida de un grupo de analistas que se oponían a él, quienes formaron una nueva escuela. Esta escisión, la tercera en la historia del movimiento francés, marcó la entrada de la EFP en una crisis institucional que desembocó en su disolución el 5 de enero de 1980, y después llevó a la dispersión del movimiento lacaniano en una veintena de asociaciones. Afectado de trastornos cerebrales y una afasia parcial, Lacan murió el 9 de septiembre de 1981 después de la extirpación de un tumor maligno de colon.

En el marco de un proyecto nacional, popular e inclusivo, el ejercicio y la garantía de los derechos fundamentales es materia sustantiva e indivisible de la construcción de una democracia plena. Concebir a los Derechos Humanos como una Política de Estado, y no como una serie de políticas disociadas y oportunistas, implica construir ejes que articulen todas las áreas estatales, mediante una participación activa en el diálogo con la sociedad civil y la mediación para la búsqueda de soluciones a distintas problemáticas sociales. Las demandas sociales surgidas durante la crisis de 2001 exigían grandes transformaciones de las instituciones y las prácticas políticas. La exclusión social, la corrupción y las prácticas autoritarias llevaron a que el Estado se percibiera no como garantía de los derechos, sino como una amenaza a las libertades fundamentales. Es por ello que, se planteó un abordaje de la problemática de los Derechos Humanos enfocado en cuestiones de importancia estratégica para la gobernabilidad democrática que recuperara los fundamentos éticos del Estado y que fuera capaz de erradicar la impunidad y sus efectos perversos. Fue así que el gobierno nacional decidió convertir en Políticas de Estado las reivindicaciones de los Organismos de Derechos Humanos, sabiendo que el país no podía avanzar como Nación sin responder a la demanda de Memoria, Verdad y Justicia, con relación a los

crímenes de lesa humanidad acometidos por la dictadura cívico- militar que asaltó el poder el 24 de marzo de 1976. La reapertura de los procesos judiciales sobre violaciones a los Derechos Humanos durante el terrorismo de Estado, posibilitado por la nulidad e inconstitucionalidad de las leyes de impunidad, resulta sin duda el hecho más significativo y fundamental. Junto a estos juicios se desarrollaron un conjunto de acciones vinculadas, la preservación de la memoria y la búsqueda de la verdad sobre lo sucedido durante la última dictadura militar. Ejemplos de ello son la creación del Archivo Nacional de la Memoria; o la creación del Espacio para la Memoria y para la promoción y defensa de los Derechos Humanos, en el predio de la ex ESMA, entre otros. Por otro lado, ese estado de cosas trajo consigo el quebrantamiento de todo el plexo de los derechos económicos, sociales y culturales. La acción del gobierno nacional priorizó fuertemente a partir del año 2003 la inclusión social, e impulsó reformas políticas que se fundan en la redistribución del ingreso y la restauración de los derechos económicos, sociales y culturales, los derechos del niño, de grupos en situación de vulnerabilidad, los derechos de la mujer, los derechos de incidencia colectiva y los derechos comunitarios de los pueblos indígenas, entre otros. Dichas políticas públicas obedecen a principios básicos que el Estado regula y transmite, convirtiéndose en cursos de acción. Sin embargo, no son simplemente una agenda de gestión. Ellas deben responder a principios irrenunciables del Estado que no tienen que estar sometidos a discusiones sobre su existencia u obligación. El impulso de estas acciones procura seguir construyendo una democracia social que se sustente en la promoción y protección de los Derechos Humanos, garantizando la calidad de vida de la población en el marco de una Nación más justa, equitativa e igualitaria que priorice aquellos derechos que son los derechos de todos. Psicología y Derechos Humanos La subjetividad de cada individuo se construye en la infancia y adolescencia, para consolidarse como personalidad más o menos estable en la adultez. Sin embargo, la identidad de una persona no se conforma solamente de sus individualidades, sino que implica un gran abanico de cuestiones: la sociedad, el grupo familiar, y las múltiples circunstancias de estos factores. Podemos decir que, mucho antes de que una persona

nazca, su identidad se va delineando en su grupo familiar y social, para conformar un marco en el que la persona va a ir desarrollando su subjetividad. Reflexionando sobre estas cuestiones, podemos pensar la importancia de la libertad en la construcción identitaria, tanto de una persona como de una sociedad. Los individuos y las sociedades construyen identidades, que pueden verse obstruidas por procesos político-sociales, como fue en Argentina y en muchos otros países de América latina, las dictaduras cívico-militares. La desaparición de personas y el propósito, llevado a cabo, del cambio de identidad de los hijos de esas personas, es una herida imborrable de la identidad de las sociedades víctimas de estos procesos. Por esta razón, la anulación de las leyes de obediencia debida y puto final, y el comienzo de los juicios a los genocidas de la dictadura, es el principio de la transformación identitaria de nuestra sociedad, pudiendo duelar esas perdidas y las heridas que ha dejado. A su vez, el gran trabajo de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, con la recuperación de nietos de desaparecidos, es parte del camino de restitución de la identidad, tanto para cada uno de los nietos, como para la sociedad entera. La psicología, como ciencia que estudia el psiquismo y el desarrollo de la subjetividad, tiene mucho que aportar a los pueblos en esta construcción, conjuntamente con la política de defensa de los Derechos Humanos. Es responsabilidad de nosotros los estudiantes, formarnos para seguir construyendo y defendiendo la memoria, la verdad y la justicia, pilares de la identidad de nuestra sociedad, popular, democrática y latinoamericanista.

El Senado y la Cámara de Diputados de la Nación Argentina sancionaron en noviembre del 2010, la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, la cual fue promulgada el 2 de Diciembre del mismo año. ¿Por qué es importante entender y conocer en profundidad esta ley, sobre todo para nosotros, futuros psicólogos? Porque esta ley no sólo se propone y se dedica al derecho a la salud mental sino que acoge y esclarece el ejercicio de otros derechos humanos fundamentales de las personas que atraviesan una situación de especial de vulnerabilidad como una internación. Asimismo, la ley reconoce y regula el ejercicio del derecho a la salud en general, a la dignidad y a la autonomía, a la capacidad jurídica, a la libertad, a la integridad personal, a la igualdad y no discriminación, al acceso a la información, a la intimidad, a la identidad y a la integración comunitaria. El principal cambio de a ley 26.657 es propender externar a los pacientes de la internación psiquiátrica, existe un cambio sustancial en la concepción del paciente de salud mental, y adopta modificaciones sumamente importantes respecto a la manera en la que se le debe proponer y realizar el tratamiento: La ley postula en uno de sus artículos más importantes que “El proceso de atención (del paciente psiquiátrico) debe realizarse preferentemente fuera del ámbito de internación hospitalario y en el marco de un abordaje interdisciplinario e intersectorial, basado en los principios de la atención primaria de la salud. Se orientará al reforzamiento, restitución o promoción de los lazos sociales”. Bajo estos preceptos, se intentará reformular la contención de las personas que sufran patologías que demanden internación psiquiátrica, y un paulatino cierre o transformación de los centros que actualmente funcionan como centros de internación permanente de pacientes psiquiátricos. En este sentido la internación de los pacientes es considerada como un recurso terapéutico de carácter restrictivo, y sólo puede llevarse a cabo cuando aporte mayores beneficios terapéuticos que el resto de las intervenciones realizables en su entorno familiar, comunitario o social. Debe promoverse el mantenimiento de vínculos, contactos y comunicación de las personas inter-

nadas con sus familiares, allegados y con el entorno laboral. También, se destaca que “la internación debe ser lo más breve posible, en función de criterios terapéuticos interdisciplinarios”. Justamente en los artículos de la norma se indica que los centros de salud deberán contar con equipos conformados para realizar la contención de los pacientes, y de ninguna manera sólo un profesional podrá decidir sobre la internación o no de una persona en un ambiente psiquiátrico. Este cambio de visión acerca de cómo debe tratarse a los pacientes le otorga una mayor participación a psicólogos y responsables técnicos, que intervienen en la contención de las personas con padecimiento mental. Otro punto importante en la nueva legislación se refiere a cómo deben tratarse las adicciones. Se expresa en el artículo Nº 4 que “las adicciones deben ser abordadas como parte integrante de las políticas de salud mental. Las personas con uso problemático de drogas, legales e ilegales, tienen todos los derechos y garantías que se establecen en la presente ley en su relación con los servicios de salud”. De esta forma, los recursos estatales deberán reorganizarse para aplicar la normativa respecto de los pacientes que sufren por las adicciones. En conclusión, los capítulos y el articulado de la ley 26.657 establecen derechos y garantías que específicamente reconoce a la salud mental, como un proceso determinado por componentes históricos, socio-económicos, culturales, biológicos y psicológicos, cuya preservación tiende a un mejoramiento y a la concreción de los derechos humanos y sociales de toda persona. Efectivamente se trata de una de reforma del sistema de salud mental y constituye una herramienta más de transformación del sistema, que respalda y respaldará nuestro trabajo y nos interpelará como operadores del sistema de administración de justicia y de la Defensa Pública. Por supuesto, el cumplimiento de la ley y la defensa de este paradigma también dependen de la labor y dedicación diaria de todos y todas. Sandra Lorena Tejeda Estudiante de Psicología, UBA DNI: 23.376.544

Tomamos a Marx en una de sus frases célebres para decir y entender que el sistema, tal como lo conocemos actualmente y como ha sido siempre sin contar sus particularidades históricas, no es solo lo que nos rodea, es lo que nos condiciona, lo que nos da forma y nos sostiene como individuos, impulsándonos a reproducirlo en todos sus sentidos, incluso y más aún en nuestra propia subjetividad. Hoy en día el sistema capitalista se sostiene en el libre mercado, la producción desmedida y el consumismo. En esta línea es importante rescatar para nuestra reflexión como futuros psicólogos, que los mecanismos que ha implementado la sociedad de consumo sobre las subjetividades y los cuerpos para sostener su propia reproducción ha convertido a los mismos en un objeto más dentro de la oferta desmedida del mercado. Ubicamos su inicio en la Argentina, en las décadas de neoliberalismo implementado desde la última dictadura militar, donde se plantea a nivel mundial una sociedad de consumo que hace creer que todo es posible lograr en tanto todo es mercancía. Proceso que a su vez se puede definir en lo psico-social, por la desvalorización de la palabra, el predominio de la imagen y por la imposibilidad de proyección del sujeto en el objeto, ya que, inserto en el mercado, el sujeto se convierte en objeto. En este discurso, que llamamos discurso capitalista, sostiene el mandato insensato de gozar que se

tramita por la exigencia de consumir los objetos que produce la sociedad de consumo. Sin embargo, la incapacidad de esta sociedad a encontrarse con la realidad de que ningún objeto puede completar al sujeto, genera una prevalencia de la imagen frívola y vacía, dejando al sujeto desvalido y empujando a actuar como modo de tramitar la angustia que no es posible de ser tramitada mediante la palabra. Creemos que como futuros profesionales de la salud debemos apostar a la construcción de una respuesta colectiva a la pregunta sobre qué modelo de psicología necesitamos para abarcar la complejidad que presenta esta problemática hoy en día, que pega más fuerte sin lugar a dudas sobre nuestros adolescentes, con el fin principal de atender a las “patologías del acto” que son las patologías actuales más vistas en nuestros jovenes tales como drogadicción, intentos de suicidio, violencia, conductas de riesgo, trastornos alimenticios (bulimia, anorexia) que ponen en riesgo sus cuerpos y sus vidas. Nuestra respuesta parte de entender que la adolescencia es el momento de mayor vulnerabilidad del sujeto, ya que se encuentra en un período de transición donde debe tramitar que su cuerpo ya no es el mismo y por lo tanto su imagen, su identidad y su Yo deben ser resignificados; y en este sentido, pensamos la palabra como acto fundamental de canalización de estos cambios y de elaboración de nuevos

ideales propicios para la conformación de un proyecto de vida. En este sentido, desde el 2003 una nueva perspectiva se abre en nuestro país. La recomposición del mercado laboral, con la incorporación de millones de trabajadores, viene acompañada con la reconstrucción de los ideales, como los de la política, y de un proyecto de vida para los argentinos. Sabemos que los cambios culturales requieren mucho más tiempo que determinados cambios sociales, económicos y políticos, ya que implican la transformación profunda de modos de concebir la realidad, porque, como dijo la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, aún “debemos despojar de nuestras cabezas las cadenas culturales que durante tanto tiempo nos han atado”. Por eso, como jóvenes universitarios, cuando nos preguntamos por la Universidad y la formación que necesitamos para hacer frente a las problemáticas actuales de nuestra sociedad, no lo hacemos sin un proyecto de país que enmarque y estructure nuevos paradigmas economicos-politicos y sociales capaces de afianzar los cambios necesarios para reestablecer nuestra propia subjetividad, nuestros lazos sociales, nuestra posición frente al otro y al gran Otro, nuestro compromiso con nosotros mismos y con todos los que somos parte de la misma historia.