"Quiero gente sincera, sé detectar a los pelotas" ÁLVARO MILANS DEL BOSCH Consejero delegado y presidente de Marsh España

. "El puesto del directivo es muy solitario. Puedes estar asesorado, y buscar la opinión del equipo, pero, al final, la decisión es tuya" ¿Cuántas veces ha visto a su jefe solo? Los directivos siempre están rodeados de gente, ya sea en las reuniones o por el trasiego de personas que desfilan por sus despachos. Aunque ya se sabe que estar ante una multitud no diluye la soledad. A Álvaro Milans del Bosch, consejero delegado y ayer nombrado presidente en España y Portugal de la consultoría de riesgos y bróker de seguros Marsh, le pasa algo similar. "A pesar de tener un equipo grande, tu puesto es muy solitario. Puedes estar asesorado, y de hecho busco la opinión del equipo, pero, al final, la decisión es tuya". A Milans del Bosch no le asusta esa responsabilidad ni el estrés, que gestiona con paciencia y frialdad. Será que ya está acostumbrado tras su paso por diferentes áreas dentro de Marsh. De hecho, fue el consejero delegado más joven que tuvo la compañía en Europa. "Me nombraron cuando tenía 49 años. Supuso una carga en cuanto a responsabilidad porque en 2009 estábamos entrando de pleno en la crisis". ¿Qué tenía él que no tuvieran el resto de candidatos? "Sabían que había estado expuesto a diferentes responsabilidades durante toda mi carrera y, además, yo era un candidato de consenso con buena relación con el comité de dirección de la compañía". Tras su llegada, puso en marcha un sistema para favorecer la movilidad interna en una empresa en la que la gente permanecía en el mismo puesto durante años. "Propuse una medida que llamé 15x15 y que consistía en rotar a 15 personas en 15 días, aunque nació con voluntad utópica; era más bien una acción simbólica". Para Milans del Bosch, parte del éxito de un directivo es poder transmitir cómo está la situación y pelear por su equipo: "Si crece la compañía, se generan oportunidades para los trabajadores". En ellos valora la confianza, la sinceridad y, avisa: "Me gusta la gente que es capaz de decirte las cosas como son. Sé detectar a los pelotas". El directivo defiende que en España existe una comunidad empresarial valiosa y competitiva, pero le preocupa que nos analicen desde un punto de vista de riesgo país y no desde la gestión de las compañías. "Otros consejeros delegados me cuentan que cuando se reúnen en el extranjero con inversores y les cuentan la solvencia de su empresa, los interlocutores les preguntan: ¿Y qué pasará cuando España salga del euro?". El directivo tiene a muchos bancos como clientes y no prevé, en ningún caso, un corralito. "El sistema financiero y empresarial no está a esos niveles. Estamos en la UE y hay mecanismos de protección distintos". También aboga por una agencia de calificación europea propia. "Sería útil, porque está claro que las existentes no han tenido la precisión deseable". Este madrileño se incorporó a Marsh España en 1987 proveniente de Marsh Londres. Reconoce que ha recibido varias ofertas a lo largo de estos años, pero que seguramente se jubile aquí. "Es una empresa que da mucha importancia a la meritocracia. Además, te permite estar en contacto con varias compañías de distintos sectores".

La música es un motor más en su vida. "Si volviera a nacer sería músico", dice. Su padre siempre le decía que fuera lo que quisiera, pero que lo primero era hacer una carrera y aprender idiomas. De Bruce Springsteen, uno de sus ídolos, le fascina su música, pero también su capacidad de transmitir y comunicar, siempre en positivo. "Me gustan las personas genuinas en todos los aspectos. Los políticos podrían aprender a trasladar esa energía positiva". Publicado en Expansión de 25 Septiembre 2012, pagina 43