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LA ALIANZA TERAPÉUTICA, CUESTIÓN DE DOS

Henry Flores
Resumen
El presente ensayo trata de de la Alianza Terapéutica existente entre paciente y psicoanalista, revisando brevemente la teoría al respecto, desde aquella que plantea la cooperación del paciente desde el lado más saludable que posee el Yo, hasta las conclusiones de algunas teorías intersubjetivistas que plantean encontrar las diferencias del self y las metacomunicaciones entre Terapeuta y paciente, como propósito terapéutico y cómo resolución de las rupturas de la alianza terapéutica. En todo momento se hace hincapié en el darse cuenta de que el analista, consciente o inconscientemente participa activamente en el acontecer de la alianza terapéutica, reconociendo que el encuentro analítico es bidireccional y no unidireccional. Se hace mención a temas como la neurosis de transferencia, la alianza de trabajo, la abstinencia, la satisfacción de deseos y el silencio.

Un alumno de Psicología me comenta que fue a una actividad académica sobre Psicoterapia, en especial le agradó uno de los expositores, a quien durante su conferencia le habían preguntado, ¿Qué opinión tenía sobre el Psicoanálisis?, al responder, se refirió acerca del mismo con reconocimiento y admiración, pero añadió que a su modo de entender, pensaba que al psicoanálisis le faltaba algo, le faltaba “espiritualidad”. ¿Qué fue lo que quiso decir nuestro anónimo conferencista?, este hecho me lleva a pensar en la construcción – ó desarrollode mi identidad psicoanalítica, que por cierto, estando en la condición de candidato, ésta se encuentra en proceso, pienso en lo difícil que es integrar quien es uno mismo y lo que es ser un Psicoanalista, sino es que viene a ser lo mismo, pero con algunas variantes. ¿Este expositor se refirió a la neutralidad?, ¿a la abstinencia del analista?, ¿a los afectos?, ¿los honorarios?, ¿el encuadre?,....es probable que nunca sepamos qué quiso decir con ello. Por ahora nos queda recurrir a nuestro diccionario, haber si nos brinda un camino para seguir adelante. En su Tercera acepción Espiritualidad vendría a ser: “Conjunto de creencias y actitudes que caracterizan la vida espiritual de una persona o de un grupo de ellas”. Y sobre espiritual para precisar mejor nuestro concepto, en su segunda acepción: “… que prefiere la sensibilidad y los sentimientos con abandono de lo material”. Estas acepciones fueron tomadas siguiendo como criterio que las anteriores eran todavía, imprecisas para aclararnos mejor lo que significaban. Bueno, Psicoanalistas material”, sino de…”. Se está creo que el Expositor nos estaba queriendo decir, que “Los no prefieren la sensibilidad y los sentimientos y no abandonan lo es que pretendió decir, “es eso lo que más les importa, antes refiriendo acaso, ¿a qué nuestro interés es material y no humano?

De ser esto así, vaya falacia. En cada sesión con nuestros pacientes, vamos priorizando los sentimientos, en la escucha de una supervisión de caso, en nuestros propios análisis didácticos, etc. De no ser así, la labor terapéutica sería

para luego poder pasar a una mayor frecuencia y acostados en el diván. Aquella persona que se acerca a un especialista en busca de ayuda. es una persona que cuenta antes de todo. asistiendo pocas veces a la semana. ¿sin el registro mental de una relación con un otro. ¿si esto está únicamente determinado por lo incorporado anteriormente en el paciente. Acaso. y que además en los casos menos afectados. con alguna confianza interna acerca de la relación con un “otro”. Esto se convierte en indispensable antes de empezar el proceso analítico en sí. que lo ocurrido en el encuentro? .unidimensional. Esta sería una breve introducción. aparecer como una insuficiente confianza básica. . 1950) Entonces. que concluiría en ver con mayor atención los aspectos psicopatológicos del paciente antes. Es extraño. como partícipe de la ausencia de algún rastro de alianza terapéutica. una alianza. (Erickson. o que probablemente se encuentre en una situación en donde exista poco investimento de libido alrededor de este tipo de huella? En muchas ocasiones. que pueda sentir ser aceptado y recibido. con lo que trae o lo que no trae. o que tanto puede deberse a la dupla paciente-analista?. alianza terapéutica va de la mano con la capacidad de poder confiar en alguien. que pretende dejar en reflexión que tanto aún en las patologías más graves podría tenerse en cuenta la dupla terapéutica. ¿o nos quedamos en el Psicoanálisis insensatamente rígido. estaría dada no por lo que signifique éste a partir de la transferencia. ¿qué no se puede trabajar así con un paciente?. al respecto?. Estos podrían tratarse de aquellos casos que empiezan el proceso analítico cara a cara. a pesar de que el paciente no cuenta con algún registro al respecto. imaginarse que una alianza terapéutica desde la cuota del analista. me pregunto. es imposible pensar en el logro de una alianza?… ¿qué podemos hacer entonces.. ¿Podremos construir entonces. en estas circunstancias. solicitándole sus servicios y con la expectativa de que su tratamiento pueda aliviarlo. es necesario primero afianzar los insumos internos del paciente. “Se considera que la ausencia de la cualidad de la "confianza básica" es responsable de la ausencia de una alianza terapéutica cabal en el tratamiento de ciertos psicóticos y de otros sujetos que han sido sometidos a una severa privación emocional durante su infancia”.concluiremos acaso. sólo participaría el paciente en la resolución de sus conflictos y el terapeuta quedaría fuera.. eso implica acompañar a nuestro paciente en cada sentimiento y eso no es posible si no hay un auténtico interés por el otro. sino es que desarrollarlos o incorporarlos vendría a ser de repente lo más indicado. sino a partir de lo que el paciente sienta en ese encuentro real y humano. en estas condiciones ¿cuál sería la cuota del psicoanalista?. Esta labor es cuestión de dos. Es imposible escuchar al otro sin presencia del deseo.

que del analista. En la Alianza Terapéutica hay un cese de la asociación libre. Desde Freud. consciente o inconscientemente lleva a cabo movimientos que aportan a la alianza terapéutica. En una breve revisión teórica. Zetzel. prevalece el uso de la razón. sin necesidad de contar con alguna patología tan severa y que hacen pensar en el manejo y adecuación de la técnica. encontramos que la alianza Terapéutica según Zetzel (1956). Es interés de este ensayo caer en cuenta al respecto. es conocida también como. tomarán en cuenta la participación mutua. sino por un no darse cuenta de estos intercambios intersubjetivos naturales y únicos que juegan un papel importante en dicha situación. Durante un proceso terapéutico tan profundo como lo es el psicoanálisis. No es tema de discusión para este ensayo si tal alianza es con la parte más sana del sujeto o si al fin y al cabo se trata de neurosis de transferencia. estas ideas están planteadas. pero que sin saberlo nos ha sido punto de partida para este ensayo. antes de iniciar un proceso Psicoterapéutico. con algunas variantes. 2001) Freud da recomendaciones.Se trataría del desconocimiento de un lado de la Personalidad del sujeto. no por la ineficiencia o por la ausencia. Sandler. lo que sí es pertinente es aceptar la idea de que el analista está más presente de lo que él cree. Transferencia Madura según Stone (1961). “…En cambio si adoptamos desde un principio una actitud que no sea de cariñoso interés y simpatía. además de hacer explícita la consigna de la asociación libre sin censura. Vinculo Realista según Kohut (1971). en el logro del análisis. en Estudios sobre la Histeria (1895) dice que “convertimos al paciente en nuestro colaborador” (citado por Sandler. El analista. más no de la actitud analítica. destruiremos toda posibilidad de semejante resultado positivo” (citado por Greenson. Transferencia Racional según Fenichel (1941). en el establecimiento de la alianza terapéutica Freud hacía mención de un serio interés de parte del analista. Greenson. habrá momentos en donde estos aspectos potenciales pueden brillar por su ausencia. ya que algunas denominaciones dadas sugieren aparentemente que depende más del paciente. como medio facilitador para apartar cuidadosamente las primeras resistencias del paciente. Transferencia Básica según Greenacre (1968). También existe un cese de la interpretación de parte del analista. la Alianza de Trabajo según Greenson (1969). lo racional entendiendo lo irracional. hasta autores contemporáneos como Muran. Sandler rastrea algo acerca de la alianza terapéutica en Freud y si bien es cierto nunca mencionó tal denominación. 2004). Más allá de que Zetzel y Stone podrían tener en claro que una cosa era la neurosis de . de manera directa e indirecta. Encuentro humano que aparentemente aún no ha sido visible dentro del Psicoanálisis. para nuestro conferencista anónimo por ejemplo.

o menos claridad. es cierto que de nada va a servir que el terapeuta o analista le entregue la mejor interpretación del mundo. No solo bastaría aquel lado racional de parte del paciente como lo llamó Fenichel al denominarlo “transferencia racional”.toman en cuenta la participación de la dupla analítica para su comprensión. En estos últimos tiempos algunos de los conceptos psicoanalíticospor no decir de repente casi todos. que diera la impresión de algo determinante. Gitelson. como del analista.. Al referirse Greenson “mi personalidad “de analista”. “hablaba de la armonía en que se basa el comienzo del análisis y que da por resultado la transferencia. etc. no deja de lado la participación del analista a pesar de que su definición al respecto resalta cierta capacidad por parte del paciente: “Pero la designación de alianza de trabajo presenta la ventaja de poner de relieve el elemento más importante: la capacidad que tiene el paciente de laborar con un fin determinado en la situación del tratamiento” (Greenson. la clínica. estamos hablando de la participación mínima de dos personas y es necesario tomar en cuenta esto para comprender la alianza terapéutica. puede también suscitar reacciones realistas y de transferencia” está implícitamente haciendo mención de la importancia de nuestra forma de conducirnos ante la formación de la alianza. va quedando atrás así de ese modo el concepto unidimensional. “los hechos clínicos se . con más. 2001) Pero aún se haga mención la obvia y necesaria participación del paciente en su proceso. Juan Carlos Tutté al hablar del proceso psicoanalítico menciona que. “Es dable considerar que la alianza terapéutica se basa en el deseo consciente o inconsciente del paciente de cooperar y en su disposición a aceptar la ayuda del terapeuta para superar sus dificultades internas”. (Sandler. 2004). al preferir llamar alianza de trabajo y no alianza terapéutica como lo hizo Zetzel. estaban esbozando la idea de que el éxito del tratamiento psicoterapéutico. diversos autores a través del tiempo. el mismo Greenson. 2004). que éste es un trabajo de ambas partes y que no dependía únicamente del paciente. de algún modo. por ejemplo la Resistencia. Al hablar de alianza.Estoy tratando de comprender que en el desarrollo teórico acerca del tema. El paciente tiene su cuota de participación en el proceso terapéutico. si es que no existe un mínimo de compromiso y disposición de parte del paciente. depende de la participación “activa” tanto del paciente. que de la participación activa también del analista. tal y como se manifieste en las primeras entrevistas. Subrayaba la necesidad de que el analista se presente como un buen objeto y un yo auxiliar” (citado por Greenson. ambos podían reconocer. en términos de que estaría en las manos más de los recursos del yo del paciente.transferencia y otra era la alianza terapéutica. o de aquella parte del yo que se encuentra fuera de conflicto como lo decía Hartmann.

pero a través de la alianza terapéutica. es aquella que se logra mediante la satisfacción que experimenta el paciente. 1984) De este modo. la abstinencia. Brenner menciona a Stone: “Stone era cauto y circunspecto en sus recomendaciones técnicas que pueden compendiarse de la siguiente manera: las reglas. . la intención de encontrar la mejor forma para poder ayudar realmente al otro. al conseguir un avance en su proceso terapéutico.. su tolerancia ante tales aspectos de los esfuerzos inconscientes del paciente contra los que éste se defiende. un circuito afectivo emocional natural y necesario. de un modo significativo desde el punto de vista emocional. por ejemplo la regla de abstinencia. Sandler y Sandler involucra a la pareja analítica para su éxito: “…no es sólo función del paciente: la habilidad del analista desempeña un papel vital en su establecimiento. Existe una gratificación que está siempre presente y que es útil para el éxito del análisis. son recomendaciones que conllevan un propósito. no son órdenes a seguir ciegamente y sin excepción. 1983). de igual modo ha sido la relación con el Psicoanálisis. desde pasar por una idealización a sus patrones técnicos.manifiestan en forma de realidades psicológicas inmediatas entre ambos participantes de la dupla”. Cuanto más transmita el analista. cierta rigidez podría ser perjudicial para la instalación de la alianza en el trabajo compartido.lado adulto si podemos llamarla así. con respecto a la gratificación de los deseos infantiles del paciente. proyectados en la neurosis de transferencia empieza a tener un cambio.” (Brenner. sino que la teoría pueda ser utilizada con la suficiente flexibilidad para aproximarnos a la comprensión de un determinado paciente. 2004) Durante mi formación como Psicoanalista he escuchado en más de una ocasión. producto de su cuota en la alianza terapéutica Toda relación objetal pasa por un determinado proceso. recomendaciones que van dirigidas a entender que no se trata de que el paciente sea comprendido de manera forzada. (sandler y sandler. teniendo la máxima conciencia posible que aquello ocurre por el propósito casi único y fundamental que es la comprensión de la persona. más propugnará una buena alianza terapéutica”. Así mismo. 2006) La alianza terapéutica no tendría por qué ser la excepción. desde una determinada postura teórica. y cuanto más respete estas actitudes defensivas.hallan un tipo de satisfacción. (Tutté. “yo he visto analistas rígidos que preconizan la más estricta adhesión a la “regla de abstinencia” y que al mismo tiempo tratan de aplicar un tipo de psicoterapia de “experiencia emocional correctora”. Es cierto que no se está satisfaciendo los deseos infantiles directamente. satisfactora y manipulativa de lo más torpe” (Greenson. hasta poder re pensarlos y adecuarlos.

1983). 2004). pero no significa que hayan de frustrarse todos los deseos del paciente. 1964. también sería responsable. La abstinencia está presente en cada proceso Psicoanalítico. Sin embargo W. a su modo de ver. en el aquí y en el ahora con el paciente. cuestiona sus ideas. A veces uno puede satisfacer un deseo neurótico temporalmente.“la regla de abstinencia alude a la importancia que tiene el no satisfacer los deseos infantiles y neuróticos del paciente. no presentan evidencia clínica y que tanto la alianza terapéutica y la alianza de trabajo. Pareciera que reconocen su necesidad de ayuda "exceptuando" al terapeuta de sospechas. Bion. sin embargo autores como Greenson plantearían que aún no está consolidado el trabajo terapéutico sino hasta que haya sido interpretada la transferencia como resistencia. miembro de la escuela kleiniana. quizás radical. tienden a ser conceptualizados e interpretados como la transferencia de actitudes y sentimientos postulados como infantiles. reconocer como analistas. “Es importante comprender por qué un paciente está estrechamente “aliado” con su analista en el trabajo analítico. son simplemente transferencia. tremendamente "desconfiados". se ha referido a la "relación con la tarea". porque sus artículos. y tienden a aplicar la misma técnica en todos los casos. que esta abstinencia en ocasiones no es tan rígida como teóricamente podría ser entendida. Esta sería una clara muestra. . Ahora. de la no pérdida de la actitud analítica. en el mejor de los casos la colaboración del paciente. Debe notarse también de que existe gente con marcados aspectos paranoides en su personalidad. tendría como una de sus finalidades. necesaria para la corrección de muchos patrones infantiles nocivos. quienes sin embargo son capaces de establecer una cierta alianza de tratamiento con el terapeuta. así como comprender por qué parece no haber “alianza” ninguna” (Brenner. Y la frustración misma de los deseos neuróticos ha de llevarse a cabo de modo que el paciente no quede humillado ni traumatizado” (Greenson. en la cual todas las comunicaciones y comportamientos del paciente en tratamiento. trayendo consigo. parte de esta abstinencia la encontramos en el silencio. facilitar la regresión del paciente y al cabo de un tiempo estaría identificado con el analista. 1967). Un ejemplo de esto es la técnica desarrollada por Melanie Klein y sus continuadores (Segal. Hay que señalar que algunos autores psicoanalíticos no aceptan la necesidad de una alianza terapéutica como prerrequisito para la terapia. al hablar de grupos (1961). Meltzer. Brenner es un representante crítico de las posiciones de Zetzel y Greenson. en muchas ocasiones no se da de manera sostenida y resulta siendo terapéutico esta medida.

etc. “Desde una perspectiva de múltiples selfs. (Corbella y Botella. pero no son lo suficiente. Muchos especialistas. luego de hablarse de ello por ambas partes. Que un paciente se exprese de un modo u otro. 2009). debiera ser una tarea fundamental de la psicoterapia. homosexual y de etnia mixta. su confianza se incrementó y dio más crédito a lo que se le decía. 1999) coinciden que la empatía y la calidez del terapeuta son relevantes para una buena alianza terapéutica. estaríamos fuera de la atmosfera de la conciencia que necesita un proceso Psicoanalítico. mientras que la baja valoración perjudicaba a la alianza”. “Definir las diferencias entre el sí mismo y el otro. es como si lo vivenciado en la contratransferencia tendría que ser hablado abiertamente. como él la llamó. menciona a un paciente que era analista financiero de 37 años. las experiencias de traición en sus relaciones. claro está que para algunos autores como Brenner. 2009) Muran está brindando un enfoque distinto. sino que también cuenta frente a quien estás. toda manifestación es transferencia y merece ser interpretada.Este comportamiento de cooperación podría provenir de la alianza terapéutica o de la neurosis de transferencia. pasar por los inconvenientes que esto generará para la dupla terapéutica. así como algunas experiencias infantiles habían hecho de que sea así. tales interacciones no deberían ser entendidas como unidireccionales” (Muran. 2003). no estaría determinado únicamente por el tipo de Personalidad. la Psicoterapia comprende un proceso de descubrir quien está hablando dentro del cliente…pese a que este ejemplo describe el impacto del estado del self de un cliente en el terapeuta. así como investigadores (Bachelor y Horvath. independientemente de la correspondencia cultural o de género que se dé entre cliente y terapeuta. Henry y Strupp (1994) encontraron que comportamientos de exploración y valoración por parte del terapeuta facilitaban la alianza con el paciente. sucedió una experiencia transformadora. dada la naturaleza única de las personalidades involucradas en cada encuentro terapéutico” (Muran. y traer los prejuicios respectivos a la conciencia. transferencia. . Muran en su artículo “un giro relacional en descripción densa”. patrón de relación. Estamos en tiempos en donde si no existe el reconocimiento de la participación natural y explícita del analista en la relación con su paciente. las expectativas puestas en la heterosexualidad y en la raza blanca del terapeuta habían jugado un papel importante para su actitud en el trabajo terapéutico. Estaba convencido de estar condenado a ser eternamente desconfiado e hipervigilante. para luego pasar a una situación diferente de confianza.

tanto de parte del analista como del paciente. al encontrarse con un paciente altamente inteligente y culto. y viceversa? (Muran. En ocasiones nos suele pasar que entendemos mucho mejor a algunos pacientes a diferencia de otros.Encontrándonos en el aquí y en el ahora de una sesión es pertinente preguntarnos “ ¿Qué self del cliente se está comunicando con qué self del terapeuta? ¿Quién dentro del cliente está hablando y quién dentro del terapeuta está escuchando. un paciente de 34 años de edad. de si reconocerlo o vernos en la . con quien Muran. Estoy recordando que en uno de los seminarios de mi formación. Henry y Strupp (1994) “encontraron que las representaciones internas de las relaciones pasadas del terapeuta tenían un fuerte impacto en la calidad de la alianza terapéutica con algunos pacientes. Esto lo entendí. Un analista trigueño podrá activar ciertos aspectos del self de su paciente. alguna vez al menos nos hemos encontrado en el apuro de si aceptar alguna “falla” o si cabe decir “error” frente a nuestros pacientes. 2003) Estoy casi seguro de que todos tenemos experiencias al respecto. un analista hizo mención de que mientras un proceso termina con un terapeuta. de como las características físicas y psíquicas de un terapeuta. lo dialogan y esto abre un espacio para comenzar a definir lo que el paciente deseaba realmente para sí mismo. (Corbella y Botella. y de igual modo podría suceder ello al terapeuta. Según Muran. Michael. 2009). dialoga abiertamente acerca de su simpatía y de sus pensamientos para con él. diferentes a los que activaría un analista de raza negra. y se basa en la idea de que nos comunicamos constantemente. Safran. 2009). Muran y Samstag (1994) encontraron que se favorecía a la alianza terapéutica cuando el terapeuta tenía la capacidad de aceptar parte de la responsabilidad por sus rupturas relacionales en terapia y cuando se metacomunicaba con el paciente en relación a posibles malentendidos”. se da cuenta de lo negligente que estaba siendo con él. están comprendiendo las metacomunicaciones que existen en ese espacio intersubjetivo. que toda conducta en una situación interpersonal tiene el valor de un mensaje…está íntimamente ligada al enorme problema de tener conciencia del self y de los otros” (Muran. logra mediante esta comunicación tomar conciencia de que los designios que quería para Michael. Lo mismo podríamos decir del analista que experimenta su sentir y percibir desde una determinada cara de su self. podrían estimular ciertas áreas de nuestra personalidad estando uno como paciente. reconoce el prejuicio. “…la metacomunicación es comunicar acerca de la comunicación. se trataría de una diferenciación de los selfs. también puede empezar otro proceso con otro terapeuta. a diferencia de estar con un sujeto que posee una precaria cultura y educación. Por otro lado. tenían que ver con aspiraciones personales.

Debo aclarar que esta experiencia me sucedió antes de revisar la literatura que fue necesaria para este ensayo. . añadió luego: “para mi papá. el cual se fue con el interés de seguir explorando al respecto. 2009). “identificado yo con el padre ideal bueno para ti. te puedo destruir por no aceptar la desilusión que me genera todo esto?” pensaría el paciente…al hacerme recordar la frase olvidada.posibilidad de autoanalizarnos en lo que concierne al encuentro del aquí y el ahora. que salen por ver cómo te las arreglas en el momento y que ahora mientras escribía lo asocie. me doy cuenta que le es menos amenazante nuestro vínculo. que acababa de decir que el otro vio a su padre diferente. pensé que lo iba a recordar con facilidad. y que al no ocurrir así podría estar circulando lo siguiente. Mientras avanzaba en mi intervención.esto lo entendí como que no podía creerlo que yo haya “fallado”. acaso no me tocaba mantenerme en el lugar de que “todo lo puedo”. no me quedo otra cosa que reconocerlo ante mi paciente y pedirle por favor que me repita lo último que me dijo. accedió con mucha amabilidad pero previamente expresó con asombro: “ qué loco!!”. fue una de esas salidas que no están previstas. recordé inmediatamente lo que le iba a decir. que yo también puedo cometer errores. en donde la dupla analista – paciente. “ ¿acaso no te imaginas a lo que te atienes. de no ser como yo quería y creía que seas. tenía que ver con su mirada endiosada hacía su padre. algo cambio a partir de ese día. debe considerar que lo acontecido en ese encuentro es más complicado de lo que uno cree y que lo más claro según entiendo a Muran es aquella interpretación que surge en el aquí y en el ahora. lo loco era que yo estaba loco por reconocerlo ante él. hacerlo sería negarte y este padre no quiere eso para ti”…esto dejó sorprendido a mi paciente. pero fue imposible. sin embargo preferí decirle el porqué de mi olvido en función al aquí y al ahora. Estamos en tiempos. Dios es todo para él…” . “que todo lo sé”. Los esfuerzos metacomunicacionales apuntan a disminuir el grado de inferencia. “basándose lo más posible en la experiencia inmediata del terapeuta sobre algún aspecto de la relación terapéutica (sean los propios sentimientos del terapeuta o la percepción inmediata de algún aspecto de las acciones del cliente)” (Muran. pero de pronto esto quedo reprimido y me olvidé lo que iba a decir. no quería que pienses que soy un Dios. que se quedo observándolo y que cruzó por su mente por primera vez que le gustaría ser como él. así como mejoró la confianza a mis interpretaciones. estaba relacionado con lo último que dijo. Si tenía la seguridad que la parte de mi intervención que faltaba. Yo le iba diciendo que se estaba encontrando con sus aspectos ideales de su padre relegados por el resentimiento ante su partida cuando era niño…lo que venía luego de mi intervención. me estaba quedando callado con la frase inconclusa. Mientras efectuaba mi intervención verbal hacía mi paciente.

2003. Moisés. 1982. Vol. Madrid. Bibliografía: 1. 1981 7. interpretación e intersubjetividad. Tutté. Diez años de psicoanálisis en EE. El paciente y el analista. Revista anales de Psicología.scribd. Sandler. Corbella Sergi y Botella Luis. Técnica: la alianza Terapéutica. es aquella en donde uno se involucra hasta con el espíritu. 8. Rabih. 1989. tomo V. 3. J. Mahler. Universidad de Murcia. Juan Carlos. 2009 6.(1973 – 1982). 2004 4. Helen. Revista Internacional de Psicoanálisis: Proceso analítico. http://www. Joseph y otros. Muran. Deutsch.UU. 26. 5. Greenson.com/doc/7279561/5-Alianza-Terapeutica . España. Siglo XXI. M y otros. 2006. Paidós. Buenos Aires. Libro anual de psicoanálisis. 2001. 2. 9. Técnica y práctica del psicoanálisis.Darse cuenta que nuestra participación es más activa de lo que se cree y que una verdadera alianza terapéutica. Ralph. Revista de psicoanálisis. México. Revista Chilena de Psicoanálisis: Un giro relacional en descripción densa. Cristopher. La seudoalianza Terapéutica. a mi modo de entender. Buenos Aires.