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S.A.

T (Test de apercepción para Edades Avanzadas)

Naturaleza y objetivos: El Test de Apercepción para Edades Avanzadas de Leopold Bellak es un derivado del Test de Apercepción Temática de Murray. Fue diseñado para el estudio de los conflictos en personas mayores de 65 años. Así como existe el C.A.T. para niños, el test de Symonds para adolescentes o el T.A.T. para adultos, el S.A.T es creado por Bellak apuntando a la senectud; apunta a temas centrales como la soledad, la pérdida del cuerpo joven, las enfermedades, y también a los vínculos, las situaciones felices e incluso la capacidad para proyectarse al futuro. El objetivo primordial del test es que mediante los estímulos no sólo el psicólogo sino también el médico pueda utilizarlo para llegar más fácilmente a los factores conflictivos. En el S.A.T., a diferencia del T.A.T., aparecen autorreferencias e historias que involucran directamente al autor. Son en cierta forma superficiales pero resultan útiles como guía para conocer qué es lo que el paciente no puede manejar, a qué le teme o qué es lo que padece. Los mecanismos utilizados en esta etapa son primitivos, como se explica anteriormente, los más comunes son la negación, la proyección, el aislamiento, la somatización. Muchas veces las defensas directamente caen, apareciendo la ansiedad sin ninguna modificación. Esto va a depender de las características del anciano, de la estructura y dinámica de la personalidad, de su cultura, de sus actividades. Muchas historias van a ser aptas para ser interpretadas con más profundidad, pero esta técnica fue ideada como guía, para investigar los temas emergentes y ocuparse de los conflictos, para mejorar, en lo posible, la calidad de vida del anciano en su entorno familiar o en la institución. Construcción del test Los dibujos estuvieron a cargo de Sonya Sorel Bellak. En principio fueron 44 láminas, administradas en ancianos de diferentes estratos y con diversas actividades y características. Luego de analizar los resultados, se obtienen 30 láminas como las más productivas, que finalmente van a decantar en las 16 que utilizamos actualmente. Las láminas descartadas no resultaron estímulos adecuados. Por ejemplo, se utilizó una lámina de duelo, con la familia y un féretro, que no obtuvo los resultados esperados; por otro lado, una lámina que remitía a un anciano con muletas en la inminencia de un accidente tampoco obtuvo las historias esperadas con relación a la pérdida de las capacidades Los dibujos de las láminas son ambiguos en cuanto al sexo; esto permite ampliar la proyección. Se utilizaron personajes que representan personas de edad avanzada. Bellak dice al respecto que era inevitable hacerlo a pesar de saber que esto traería ciertas resistencias para la identificación; para ilustrar sobre este tema se remite a la modificación del T.A.T hecha por Thompson para personas de raza negra. En este caso, la modificación fue menos aceptada por personas de esta raza que el T.A.T. clásico. Administración Si bien se recomienda para personas mayores de 65 años, puede tomarse en personas un poco menores, si el profesional cree que puede resultarle de utilidad. No tiene inconvenientes para ser administrado, salvo para personas con muchas dificultades en la visión. Antes de la toma, se recomienda, por supuesto, recabar datos mediante una anamnesis y establecer el rapport necesario. Para proceder a la administración, se debe tener en cuenta, por un lado, el lugar físico, y por otro las condiciones de trabajo. El ambiente debe estar muy bien iluminado. Debe ser confortable, incluso debemos asegurarnos de la comodidad del paciente antes de comenzar la toma. Como los ancianos generalmente usan anteojos, se le recordará con anterioridad que los traiga. De cualquier forma, ante la primera lámina nos aseguraremos que pueda verla con claridad.

La consigna general para la administración es: “Le voy a mostrar una serie de láminas. Quiero que me cuente qué ve en ellas y qué le pasa a los personajes”. Al finalizar con la lámina 16 se vuelve a la primera lámina para realizar la encuesta. Esta lámina, la última, tiene una consigna especial que se da a continuación. El lapso de atención es menor a esta altura de la vida que en etapas anteriores: cada entrevista o encuentro no debe durar más de media hora. Al iniciar la toma, las láminas deben estar boca abajo, y le iremos entregando de a una, con un promedio de cinco minutos para cada relato. En el caso que haya rechazado varias láminas, no queriendo relatar, este tiempo puede extenderse en las elegidas. Si llega a una lámina que parece interesarle pero que no puede relatar, le podemos decir que siga, y luego volver a intentarlo. No es necesario administrar las 16 láminas. Si se conoce la conflictiva básica, se puede optar por un grupo y administrarlas, respetando el orden numérico. Se recomienda, más allá de la temática elegida, que se finalice con la lámina N* 16; ésta tiene una consigna especial: “En esta lámina se ve una persona dormida que está soñando. Cuénteme acerca de qué puede tratarse el sueño”. Las láminas. Descripción y respuestas típicas En nuestro país, por las diferencias socioeconómicas y culturales, las respuestas en algunos casos varían con relación a los estudios realizados en otros países. Esto no le quita universalidad a la técnica; la idea fue realizar la administración a distintos grupos de ancianos, viviendo en familia, en instituciones de distintos niveles, con distintos grados de salud, para poder agregar a las respuestas típicas que teníamos, los resultados obtenidos. Lámina 1 Tres personas mayores, de apariencia ambigua. El del centro es visto generalmente como un hombre. Esta lámina se pone en primer lugar porque apunta solamente a las relaciones sociales. Aparecen temas referidos al consejo. Una viuda que acude a un matrimonio amigo, una hermana menor a sus hermanos, o a sus cuñados. Suscita pedidos en referencia a la salud. En varios casos aparece el nieto, la madre y la abuela, con esta última terciando para facilitar la comunicación entre los dos. Esto es común, refleja los celos madre-hija por el nieto. En los casos de convivencia, se presta para relatar sobre temas que son conflictivos para el paciente y que necesita hablar con un determinado familiar. Aparecen temas de rivalidad por el hombre entre las dos mujeres. Pueden aparecer temas de culpa por algún acontecimiento pasado. A pesar de ser anodina no es vista en la mayoría de los casos como una lámina agradable. Lámina 2 Dos ancianos frente a una vidriera o mostrador con alimentos. Están puestos los precios en forma notoria. Esta lámina despierta dos tipos de respuestas: una con relación a lo que pueden comer o no por razones de salud; otra por cuestiones económicas. En nuestro país está tan presente el tema de los problemas económicos de los jubilados que el tema de la salud queda de lado. La pareja se ve como dos desconocidos, un referente masculino y uno femenino, en muy pocos casos como un matrimonio. Se repite el tema de la imposibilidad de adquirir determinados alimentos por su precio, y el deseo que tienen las personas de consumirlos. Se repite el tema del esfuerzo de toda la vida y el desamparo en esta edad. Sólo en los casos en los que hay reclamo de atención hacia los hijos, se los culpa a éstos de las dificultades económicas. En los casos en que éstas no existen, las historias tienden a hablar de enfermedades que no le permiten elegir su dieta. En pocos casos aparece la fantasía de conocer y entablar una relación con una persona del otro sexo conocida en los lugares habituales.

Lámina 3 Dos personas mayores, a la derecha una mujer, a la izquierda un hombre. Los dos tienden los brazos hacia la figura central, un niño. Aparece el tema de la visita de los hijos, y con ellos, los nietos. Las historias son acerca de la frecuencia de estas visitas. Se repite el tema de la felicidad por la llegada de los nietos. En los casos de abuelos que cuidan a los nietos aparecen los temores por esta responsabilidad, y pueden ver al niño cayéndose y a las personas tratando de sostenerlo. Aparecen relatos sobre la rivalidad de la pareja por la atención del nieto, y pueden aparecer, como pasó en varios casos, la adición de los hijos. En todos, el niño elige abrazar a los abuelos, sin diferenciación, antes que a los padres adicionados. Pueden aparecer historias regresivas donde el hijo toma el lugar del nieto y remite a viejas rivalidades por su atención. En los ancianos internados remite con frecuencia a los grupos de voluntarios, chicos jóvenes que van a visitarlos y les llevan elementos que necesitan o regalos. En un alto porcentaje es una lámina agradable. Incluso en los que se refiere a problemas de rivalidad ya que se resuelve a favor del relator. Lámina 4 Escena familiar en una cocina. A la derecha, una mujer cocinando, a la que no se le ve la cara, de edad indefinida. Una mesa con tres sillas más una sillita alta. Una adolescente acostada en el suelo, hablando por teléfono. En primer plano, una figura de edad y sexo indefinidos con un bebé en brazos. A la izquierda, sentada, una mujer mayor. Los temas se refieren a las relaciones intrafamiliares. Pueden ser sobre rivalidad con el yerno o nuera, rivalidad por los nietos, o por los roles perdidos. Aparece la actitud frente a la juventud; el personaje de la izquierda, generalmente visto como hombre, puede ser el esposo o hijo, lo que permite que se amplíen las posibilidades proyectivas de acuerdo a la conflictiva. El lugar que ocupa la mujer que cocina ocasiona historias sobre la incapacidad de mantener roles antes cotidianos. Es común que aparezca la crítica en esta lámina. La adolescente es vista como símbolo de la juventud y la sensualidad; cuando hay conflictos con este tema o con el duelo por el cuerpo joven perdido, esta figura puede ser negada y los relatos se centran en el nieto, o en otro tema. Cuando ha habido una viudez reciente, y se necesita el apoyo familiar, aparecen relatos sobre la abuela que se va porque no se le presta atención, junto con la crítica a la lámina. Lámina 5 Situación de grupo. Hay ocho personajes, el lugar es visto generalmente como una institución. Frente a una ventana se encuentra sentada una anciana sola. Hay un grupo de cuatro personas alrededor de una mesa, aparte dos personas charlando y un hombre apartado leyendo el diario. Los relatos se centran en las relaciones sociales, necesidades de contacto con los pares, sobre todo dentro de las instituciones. Tanto para quienes están internados como para los que no, remite al temor al abandono por parte de la familia en los geriátricos. El anciano de la izquierda generalmente se ve descansando; las dos personas que hablan se ven como las “chismosas”, en la mayoría de los casos rechazadas ya que se asocian a parientes no queridos dentro del ámbito familiar. Incluso en varios casos fueron vistas como más jóvenes y relacionadas con las personas que los internaron o que tienen la idea de hacerlo. La anciana que está frente a la ventana es vista a la espera de la visita de la familia, muchas veces con una posición pesimista. En los casos que fue vista la escena como una reunión familiar, la anciana está excluída por problemas propios (auditivos, de movilidad)

Lámina 6 Una mujer anciana mirando un teléfono. Esta lámina es vista como desagradable. Es ansiógena, ya que se relaciona con malas noticias que se esperan o que se planean dar. Éstas se refieren a muertes, accidentes, pérdidas de trabajo, separaciones o mudanzas. En el 90% de los relatos de personas internadas en geriátricos los relatos se refieren a llamados de familiares que se esperan y no llegan. Aparecen algunos relatos sobre decisiones terminantes tomadas por el anciano, que probablemente brinden datos sobre su problemática actual. Lámina 7 Escena con cuatro personajes. Una persona anciana con una mujer joven llevando valijas. En la ventana de la casa una silueta, puede ser hombre o mujer. Un changador se encuentra frente a un camión de mudanzas levantando un sillón. Provoca historias de alejamientos, separaciones, mudanzas con otro familiar o a una institución. Puede aparecer como defensa el relato de la llegada a una casa nueva donde espera el cónyuge, pero es poco común. La persona junto a la ventana puede ser vista como un vecino, o un familiar lejano. En los casos que es visto como el cónyuge despierta angustia, ya que habla claramente de una separación, que puede ser por distintos motivos (económicos, enfermedad de uno de ellos, etc.) En la mayoría la mujer joven es vista como un personaje bueno, una hija que ayuda. Lo contrario pasa en algunos casos, en los que aparece como la encargada de una institución. Pueden surgir fantasías de robo y pérdida de las propiedades. También despierta temas que pueden ser muy preocupantes, como sucesiones, problemas legales por propiedades dentro de la familia. Hay historias felices donde los padres se mudan con los hijos para cuidar a los nietos pero no son frecuentes. En casos especiales surge la fantasía de divorcio, cuando el paciente tiene una pareja de larga data donde las relaciones no son buenas. En cinco protocolos femeninos donde el esposo ha sido golpeador o la mujer engañada, el relato es sobre una hija que va a buscar a la madre para que viva con ella y el hombre se queda solo en su casa. Como defensa pueden aparecer historias de viajes donde la separación es vista como algo transitorio y agradable. Lámina 8 Dos personas, un hombre y una mujer ancianos, en una cocina o comedor. La mujer se aproxima con un recipiente que se le cae. El hombre está sentado a la izquierda. Se ve una habitación, y en ella dos pares de pantuflas al borde de una cama. Esta lámina remite a los sentimientos frente a la pérdida del control del cuerpo, el envejecimiento con su pérdida de capacidades individuales. Despierta en algunos casos relatos sobre el miedo a lastimarse o a quemarse, enojo por la mirada del otro que no tiende a ayudar y critica, o angustia por la comida derramada, a causa de la “torpeza”. En personas entrevistadas que sufren mal de Parkinson, esta lámina es vista como algo natural, o como un accidente cotidiano. En las personas de menos edad aparece muy claro el miedo a la pérdida del control físico, ya que critican la lámina y les produce enojo la falta de colaboración del hombre. En varios casos, sobre todo en protocolos masculinos, el hombre aparece preocupado por la integridad física de la mujer. Alrededor de una tercera parte de los relatos se manejó con la negación, describiendo y haciendo un desenlace simple donde se vuelve a cocinar o se compra comida afuera.

Lámina 9 Dos personas de edad avanzada sentadas en un banco, una en cada extremo, mirando a una pareja joven que se abraza. Remite a la posición frente a la sexualidad, actual y pasada. Puede despertar sentimientos de añoranza por el cuerpo y la sexualidad de la juventud. En muchos casos aparece la crítica al desenfado de los jóvenes. Incluso pueden llegar a ver expresiones de molestia en las personas mayores. Otros relatos pueden ser sobre noviazgos, propios o de personas conocidas, o se cuentan historias de amor. En algunos casos de viudez o de personas solas, aparece la fantasía de conocer a alguien y comenzar una relación. En otros casos se le da al miembro del sexo opuesto la identidad de alguna persona por la cual sienten atracción. Lámina 10 Una persona acostada en una habitación. A su lado, una mesa de luz y sobre ella, una cuchara, un frasco, un vaso y un reloj. Remite a historias de enfermedad, abandono, incluso de suicidio. El personaje suele estar internado, solo, esperando que sea la hora de tomar el medicamento. Habla de soledad y desamparo en los momentos de más necesidad. Otras historias pueden referirse a problemas de sueño o pueden dar indicaciones acerca de la eficacia o no que tienen los medicamentos que toman para dolencias determinadas. En la gran mayoría de los casos esta lámina es vista como desagradable. En las que no fue así, suelen referirse a un trastorno de salud pasajero, del que ya están enterados los familiares y concurrirán a verlo. En las instituciones se ve como algo cotidiano, y los relatos giran alrededor de los hábitos antes de acostarse. Lámina 11 Un hombre sentado junto a la ventana, con la sección de clasificados de un diario en la mano. En el otro extremo se ve un almohadón y un gato durmiendo sobre él. A través de la ventana puede verse una pareja joven con patines, y un hombre subiendo a un automóvil. Esta lámina despierta temas acerca de la envidia a la juventud, por un lado, y por otro, a los problemas económicos y laborales en esta etapa. En todos los protocolos recogidos de personas solas, viviendo en familia, o internadas, el tema principal fue el de los problemas económicos a partir de la jubilación y la imposibilidad de conseguir alguna actividad lucrativa que los ayude. A partir de esto, los relatos se completan con reacciones de enojo por no poder disfrutar de bienestar luego de años de esfuerzo, de tristeza por el desamparo o de resignación frente a la realidad, de acuerdo a cada historia. La pareja fue vista con simpatía en muchos casos, considerando que están en la época de la despreocupación. El personaje que sube al auto resulta molesto. Incluso, en varios protocolos aparece como un delincuente, con mucho dinero. En unos pocos casos aparece como la figura de un político, y despierta risas, como defensa. La figura del gato, como mascota, sugiere historias de soledad ya que se lo relaciona con la única compañía del personaje central. Lámina12 Una mujer llorando. Se ve claramente un anillo en su dedo anular derecho. Detrás de ella un cuadro, con una pareja joven. Esta lámina sugiere relatos sobre pérdidas, muertes, engaños, accidentes, enfermedades. La pareja de atrás se relaciona generalmente con la mujer en su juventud, por eso se repite el tema de la viudez o el adulterio. El llanto puede ser también por problemas con los hijos, o económicos.

En los casos de personas que sufrieron la pérdida de un familiar cercano, esta lámina despierta mucha angustia, y es rechazada. En muy pocos casos aparece la mujer emocionada por un acontecimiento feliz. Esto suele surgir como defensa. Lámina 13 Una escena en el aeropuerto. Se ve la mesa de informaciones. Un hombre mayor, de espaldas, a la izquierda. A la derecha una mujer mayor, con una jaula y un changador con dos valijas. Esta lámina remite, por un lado, a historias de viajes placenteros, generalmente largos, para visitar familiares lejanos; por otro, a separaciones, decisiones definitivas, mudanzas. Pueden aparecer los temores a perderse, o a no poder valerse por ellos mismos en lugares desconocidos. Nos da información sobre la forma que tiene la persona de pedir ayuda. En pocos casos el personaje de la izquierda la va a recibir. La jaula remite a historias de soledad donde el pájaro es visto como único afecto; también es lo que colabora para que la escena del viaje sea vista como definitiva o al menos por un largo tiempo. Lámina 14 Una persona en el baño, frente al botiquín, de dónde saca un frasco. El personaje es ambiguo, puede ser hombre o mujer. Remite a historias de enfermedad, dolencias, puede hablar también de la pérdida del control del cuerpo y las capacidades (el frasco se le va a caer). Las historias se refieren a la forma de manejar sus dolencias y los medicamentos, si alguien lo controla o si lo hacen solos. Pueden aparecer datos acerca de los efectos de dichos remedios y su opinión acerca del médico que los trata. En algunos casos se relatan historias cotidianas, o sobre hábitos de limpieza personal. Es importante saber que esta lámina puede dar indicios sobre fantasías de suicidio o de intoxicaciones con sobredosis o alcohol. También puede hablar de secretos, de elementos que oculta frente a los familiares o asistentes. Lámina 15 Escena con seis personajes. Dos personas mayores observan bailar a dos parejas, una de ellas formada por una mujer joven y un hombre mayor, la otra por un hombre joven y una mujer mayor. Esta lámina es vista como agradable en la gran mayoría de los casos, sobre todo luego de lo ansiógenas que resultan las anteriores. Las historias son acerca de las relaciones con los más jóvenes, y con la familia en general. Pueden aparecer temas de rivalidad con los hijos por los nietos, o con la familia política. Muchas veces son los abuelos mirando a los hijos con los nietos, generalmente en una escena de fiesta familiar, como un aniversario. En las instituciones, se refieren a fiestas familiares, momentos en que retornan al hogar, o se asocia a la gente joven con los voluntarios que los visitan, para llevarle regalos o para festejar en alguna ocasión especial. Lámina 16 Una mujer, recostada en un sillón, dormida. Esta lámina tiene una consigna especial, que remite al sueño de la mujer. Tiene como finalidad descargar la tensión de la toma de la técnica, por un lado, y también de volver sobre algún tema sobre el que quiera seguir hablando. El sueño puede referirse también a proyectos que quedaron sin cumplir, viejos anhelos, reconciliaciones, o a reencuentros con personas desaparecidas. Si bien esta lámina tiene un espectro de proyección muy amplio y particular para cada caso, en un porcentaje muy alto los sueños son felices y se refieren a lo familiar.