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Hª de España 2012/2013. Resumen epígrafes. 3.2 Al- Ándalus: la crisis del siglo XI. Reinos de taifas e imperios norteafricanos.

REINOS DE TAIFAS (1031) La desaparición del Califato de Córdoba dio lugar en el 1031 a la formación en Al- Ándalus de un mosaico de pequeños reinos denominados taifas, sumisos con los cristianos. Las taifas estaban dirigidas por oligarquías militares de diferentes orígenes: árabes, bereberes y eslavos. Las disputas entre los diferentes reinos de taifas provocó su debilitamiento. Llegaban a contratar mercenarios cristianos para luchar contra sus vecinos o para oponerse a los reinos cristianos del norte. El propio Cid Campeador, sirvió a reyes musulmanes. Su debilidad les condenó a depender de los cristianos y pagar tributos periódicos llamados “parias”. A pesar de su impotencia política, las Taifas seguían siendo territorios ricos y prósperos, y muchas cortes de estos reinos destacaron por su pujanza cultural. IMPERIO ALMORÁVIDE (1085) La caída de la Taifa de Toledo en 1085 por Alfonso VI provocó una conmoción tremenda en el resto de pequeños reinos. Los reyes de taifas comprendieron el peligro y pidieron ayuda a los almorávides, musulmanes ultraortodoxos que habían creado un imperio en el Norte de África. Estos desembarcaron en la Península y lograron derrotar a los cristianos en la batalla de Sagrajas (1086) frenando así el avance cristiano hacia el sur. La unificación de Al- Andalus bajo el mando almorávide fue muy efímera (1090- 1145), entre otras cosas por la pérdida de territorios como Zaragoza, la incapacidad para recuperar Toledo y el malestar ocasionado entre la población por su integrismo religioso. A mediados del S.XII el poder almorávide desaparece y de nuevo el Islam se fragmenta en los Segundos Reinos de Taifas, que tendrían cierta autonomía entre 1145 y 1172. IMPERIO ALMOHADE (FINALES SIGLO XII HASTA 1212) Los almohades fueron protagonistas de una segunda reunificación de las taifas en Al- Andalus. Establecieron su capital en Sevilla e hicieron frente a los cristianos con victorias como Alarcos (1195). Pero no lograron consolidar sus éxitos y en 1212 sufrieron una aplastante derrota a manos cristianas en la Navas de Tolosa, cerca del paso de Despeñaperrros, en la provincia de Jaén. Esta derrota hundió el imperio y abrió la ansiada puerta a la conquista de Andalucía deseada por los reyes cristianos. A partir de ese momento el avance cristiano es imparable por todo el valle del Guadalquivir, cayendo Córdoba, Sevilla, Jaén, y por el Levante peninsular, con la conquista de Valencia y Murcia. Tras el siglo XIII la presencia musulmana en la Península queda reducida al reino taifa de Granada, que gracias a su ubicación geográfica y a la crisis del Siglo XIV que afectó a Castilla, pudo subsistir como vasallo del Rey castellano con el nombre de Reino Nazarí de Granada hasta 1492.