You are on page 1of 10

28

viva 07.10 2012

Cultura

29
viva 07.10 2012

Historias. La restauración mal hecha de una pintura religiosa terminó en un hit global. VIVA reconstruyó en Borja, Zaragoza, la trama y personajes de este equívoco que tiene en la anciana Cecilia Giménez a su... ¿artista?

El divino rostro no tiene cara

El óleo sobre muro de Elías García Martínez

El original

Así estaba cuando tentó a los pinceles de Cecilia...

PEligro: humEdad

¿O cómo decirle? Cecilia lo hizo. Así.

la rEstauracion

30
viva 07.10 2012

B
La banda del Ecce Homo

TexTo: Leonardo Torresi (ltorresi@clarin.com), enviado especial a Zaragoza. foTos: Javier Cebollada

orja vive del campo y de un fábrica de césped artificial. Ahí atrás del alambrado vemos los rollos que salen para todo el mundo. Así que puro campo, tampoco. Ni pueblo. Tiene rango de ciudad y así nos recomiendan que la llamemos. Es cierto: es un ciudad chica. Apenas pasa de los cinco mil habitantes. Por eso José María Aznar no encontraba dónde comprar el cuentaganado que necesitaba para su nueva ocupación. Al final consiguió uno prestado en el ayuntamiento. Es el que está usando en este momento para contarnos a nosotros. Ahora, ahora mismo hay que aclarar que José María Aznar no es aquel, sino éste: el cuidador del santuario de la Virgen de Misericordia, en la colina Muela Alta. Este Aznar, que un día escuchó la

alarma que retuvo palabra por palabra: -No puedo hacerme con la cara. El instante que fundó la “chapuza de la anciana”, como escribieron los diarios. El chandrío, en lengua popular. Es algo que empieza sin mala intención, pero se complica. Y ya no hay vuelta atrás. Pero, ¿quién quiere?

El cuidador dEl santuario no sabE si Es para rEirsE o llorar “todos viEnEn En plan dE cachondEo”.

El portero de Cristo ¿Es preferible reír que llorar?

El santero, debemos decir. Un santero cuida un santuario. El de Misericordia, subiendo cinco kilómetros desde Borja, no le daba tanto trabajo a José María Aznar. Tenía tiempo de sacarle fotos y escribir para los folletos que les

dan a los turistas. Un portero calificado. Así sabemos que estamos a 672,5 metros de altura, en una zona de chalés de veraneo celebrada por sus pinares y sus fuentes de agua; que en los años 1.400 ya había una ermita y más de cien años después apareció escondida una imagen de la virgen que al parecer habían enterrado porque iban a llegar los moros. Desde 1539 hasta 1940 la virgen del santuario fue retocada. “La modernizaron y desfiguraron. Hasta le metieron mano en la cara”. En fin, muchos siglos. Pero ya está tranquila. Ahora el problema es con Cristo. El chandrío que disparó una pasión global y puso al portero calificado a numerar visitantes. No sabe si reirse o amargarse. Una cantidad de gestos empiezan a combatir en su cara cuando intenta responderlo. En sus contabilizados es norma: “Todos vienen por la foto en plan de cachondeo”. No somos menos. Una mañana tan linda del fin de verano aragonés, somos número en el cuentaganado de José María Aznar. Y tenemos foto con el celebérrimo Ecce Homo de doña Cecilia Giménez.

La artista
Casi una sonrisa de la artista en su casa frente al santuario. Fama a los 81.

EL GUarDiaN
Custodio del patrimonio de Borja, sigue amargado por lo que pasó.

EL aL
Francisco miguEl arilla

cEcilia giménEz

manuEl gracia rivas

El entusiasmo va por dentro. “Esto ha sido bueno para la ciudad”.

“Dicen que por los ojos se parece a Paquirri”, se resigna el hombre que cuenta. Enseguida aprenderemos que se trata del hijo de la Pantoja.

La artista ¿Que más me quieren hacer?

El guardián El coronel hizo lo que debía

-¿Quién es el malo? ¿Yo? Manuel Gracia Rivas quiere que conozcamos todo lo que Borja tiene para darle al mundo. Tres museos y uno por inaugurarse; el castillo de piedra como una joroba sobre el casco urbano; los palacios, los paisajes. Al menos quiere compensar con semejante oferta. Es un coronel médico y el presidente del Centro de Estudios Borjanos. Cara de la preservación patrimonial e histórica de la ciudad. Si esto fuera narrativa, sería el antagonista. Estos días no sabe cómo sentirse. “Todo fue la consecuencia indeseada de un trabajo bien hecho. Si no hubiéramos registrado lo que hay abajo de la ‘intervención’ de la señora, nadie se habría enterado. Luego fue nuestra obligación denunciarlo. Es una acción irregular que no debe ser celebrada con la simpatía de todo el mundo. Pero pareciera que todos están con ella”.

Las manuscritas de herrería llaman a la casa María Cristina. Pero vive Cecilia. Hay que cruzar una calle desde el santuario, nada más.Una terraza, una mesita, sillones con almohadones lavables y una preciosa panorámica. Una puerta sin llave, se entra sin llamar, da a un pasillo; una de las dos puertas de adentro es la de Cecilia.

cEcilia Esta agobiada “¿ustEd quE mE quiErE hacEr?”, dicE cuando nos abrE la puErta.
“¿Qué más me quieren hacer?” Abre, de ruleros. Que esperemos. “Es que estoy cambiando al chico. Ahora salimos”. El hijo es discapacitado, tiene 53 años. Cecilia sale con él, lo acaricia con amor. “¿Usted qué me quiere hacer?”. A lo mejor preguntarle qué le gusta pintar. “La naturaleza, flores, paisajes”. “Otoñales, le gustan los oto-

ñales”. Primero es Cecilia, después el cuñado, que interviene de atrás. Sólo para darnos un mínimo gusto de escuchar algo. Lo que viene a decirnos es que Cecilia no va a decir nada porque en eso quedaron, o él quedó, con “los abogados”. La artista acata.“Es lo que él dice”. Pero hace un esfuerzo por no ser descortés. No la conocemos pero debe ser una buena señora. “He expuesto y he regalado cuadros. En la Argentina hay algunos. Y esto... bueno, lo he hecho... y hecho está.” ¿No le gustaría terminarlo si la dejaran? No, basta. Que hagan lo que deseen.

31
viva 07.10 2012

El alcalde No se puede con todo

Francisco Miguel Arilla nos encuentra en el Museo de la Colegiata, escala especial de nuestra recorrida guiada con el guardián. Está en un edificio terminado alrededor de 1560 y tiene una gran colección de arte religioso. Hay cantorales, pinturas y esculturas muy valiosas. Verdad: Borja es mucho más que el Ecce Homo de Cecilia Giménez. Todos tienen razón cuando

CaLDE
EL POrtErO
El santero mucho más no pude hacer. Salvo contar los visitantes.

La rEstaUraDO
mErcEdEs núñEz

ra

José maria aznar

Ya dijo que el original se puede recuperar. Si es la idea...

32
viva 07.10 2012

lo dicen. Pero el alcalde no duda: “Lo que pasó fue una buena noticia para nuestra ciudad, absolutamente”. Es el “todo” del político. “La cantidad de plazas hoteleras no es grande, pero se ha notado la diferencia. Hay más gente, más movimiento en los bares, en los restoranes, en las panaderías. Esto fue muy positivo. Fue un atentado contra el patrimonio, no lo discuto. Pero de eso hay siempre en lugares como este. Es muy difícil controlar todo”

que a buena velocidad pintó, un verano de 1930, Elías García Martínez, artista vacacionante en Borja. “El resultado de dos horas de devoción por la Virgen de Misericordia”, como mencionó una vez. Restauradoras sin comillas, Mercedes Núñez y Encarnación Ripollés consideran que el Cristo tapado tiene un valor. “Es una pintura académica digna, correctísima”, apunta Núñez. ¿Y la pintura que la tapó? “Una inter-

románica que está arriba de una de las mesas. Tiene siete capas de pintura de distintas épocas. ¿De cuándo es la última? De hace treinta años. Siempre pasan esta cosas.

El portero de Cristo Todo por una gotera

Las restauradoras Pasan estas cosas

En el distrito de Torrero, Zaragoza es más como cualquier otro lugar. Miren qué bien: vaqueros a 6 euros en una caja, botellitas de garnacha con gas, un cafecito en el bar que en el cartel de adentro se llama El fútbol y en el de la calle Fútbol. Pura vida diaria, y además queda el cementerio. En su taller, las dueñas de la empresa de restauración Albarium muestran los “esquemas de tratamiento” y los “mapas de alteraciones” de los dos Ecce Homo. El nuevo emoticón mundial de la “restauradora” Cecilia Giménez. Y el que quedó abajo, un óleo sobre muro de 65 por 45

El EccE homo rEcauda: cobran un Euro para vErlo y sacarsE la foto. hay trEs mil visitantEs por sEmana.
vención que nunca ha dejado de ser un repinte mediocre –repinte y no restauración- y nunca ha sido una obra original”, redactaron en el informe que hicieron a pedido de las autoridades de Borja. Como fuera, el caso merece un trabajo serio. Como el que están haciendo con una imagen de una virgen

José María Aznar y la ciudad: “Borja siempre fue un zona turística muy codiciada. Los ricos venían acá, no se iban a la playa”. En la iglesia tardo gótica sin cura permanente –las misas son en verano–, el Ecce Homo de Elías García Martínez era una obra entre otras. Estaba (¿está?) en el pilar del primer tramo de los pies del lado de la epístola de la iglesia. Traducido: en una columna (con humedad) de la pared derecha. En en diálogo de simetría con un San Francisco de Borja, pintado por Julio García Condoy, uno de los dos hijos pintores de García Martínez. Ahí está ese santo pelado y con calavera, colándose en algún encuadre, en estos días en que hasta la virgen con niño en brazos es foto de compromiso. Todos vienen por el Ecce Homo de Cecilia. Este Aznar antes los anotaba a

Todos somos Cecilia

Es twittear y hacer cristos. El ‘Cecilia Prize’ desató el ingenio global. Hay de todo e irreconocible. Hasta la cara de la artista en su criatura.

mano, pero se perdía en su plan de guía y entonces consiguió prestado el cuentaganado. Diego y Estela, de Tarazona, son el 9 y el 10 de un día que recién empieza. Martes. El último domingo habían pasado 1685 personas. A nuestra llegada, la contabilidad total daba 30.000. Todo por una gotera que hizo que el agua bajara como un río por la escalera que va hacia el coro de la iglesia y pasa por detrás de la obra. A la humedad de cimientos, se sumó este percance. Y el daño generalizado fue la tentación irresistible de la artista.

jano Baltasar González, como se creía. El artículo está ilustrado con la foto de la obra. La primera de la serie. La segunda foto conocida –el Ecce Homo ya muy dañado– es de julio de este año. La sacó un colaborador del centro borjano para una colección de libros sobre Patrimonio Religioso. Unos días después, actuó Cecilia. El concejal de Cultura del ayuntamiento, Juan María de Ojeda, se enteró de

pusieron un vigilante y la concurrencia se disparó. “Nos llamaron desde 160 países. No podíamos salir de la oficina. Muchos preguntaban por qué la obra no se había restaurado antes, si le dábamos tanta importancia.” ¿Y por qué? En estos últimos años trabajamos en más de 100 restauraciones de monumentos, obras de arte y piezas de arqueología. Hay prioridades.

33
viva 07.10 2012

El guardián Hay prioridades

“Era mi obligación, yo lo denuncié. Pero no he ido a verlo”, se planta Manuel Gracia Rivas. Gran archivador y estadígrafo, es el organizador de la cronología de sucesos que hay que retrotraer dos años. En su boletín del segundo y tercer trimestre de 2010, el Centro de Estudios Borjanos confirmó que el Cristo coronado de espinas del santuario de Misericordia era de Elías García Martínez, nacido en Requena, muerto en Utiel, y no del bor-

cEcilia rEclamara dErEchos. sEran para apoyar la lucha contra la EnfErmEdad quE padEcE su hijo.
la “intervención” y el presidente del Centro de Estudios Borjanos comunicó la novedad en el blog de la institución. Fue el 7 de agosto. Un facebook llamado Gentes de Borja la puso a circular y el 21 de agosto el tema fue tapa de El Heraldo de Aragón: “Los retoques en una pintura del Ecce Homo en Borja acaban en chapuza” En el santuario

La artista La chapuza de la anciana

Muchos en Borja tienen casa en la Muela Alta y suben en verano, porque es más fresco.Cecilia Giménez también. Su casa de abajo está a metros de las Franciscanas Clarisas, uno de los dos conventos de clausura que subsisten en Borja. Ahí también “intervino” en una pintura, que incluso mencionó como una prueba de su pericia. Apenas fue un arreglo con una franja oscura en la base. Lo de Misericordia fue demasiado. La cara de Dios es otro reto. Otras veces había retocado el manto. Cuatro o cinco. Esta vez fue más lejos. “Me he puesto a pintar el rostro y me ha quedado fatal”, le escucharon decir

34
viva 07.10 2012

Famoso por quince minutos
rEcordando tu EXPrEsion

Remerita en el corazón histórico de Zaragoza y una aparición en un grafitti de Banksy. El Ecce Homo llegó a EE.UU. -ese mundo apartecon una aparición de carne y hueso en el show de Conan O’Brien.

sus cercanos. No es que no sepa nada de nada. Estudió pintura con una monja en el colegio. Después, la vida. Dura desde lo familiar, más tranquila en lo material. La familia tuvo un restorán, ayuda en la casa, nunca privaciones. “Yo le dije: ‘Cecilia, es un milagro de la Virgen. Todo el mundo se ha volcado a favor tuyo’”, nos cuenta una amiga del santuario. “No sé si ella querrá hablarte. Es allí. Tú ve”. No quiere. O sólo un poco. “Sí: los vecinos me han apoyado.Y mucha gente también. Saben que lo he hecho con buena intención”.

El santuario, ahora llamado del Ecce Homo, pertenece a la fundación benéfica Hospital Sancti Spiritus, a car-

El alcalde La historia material

go de un patronato integrado por los concejales y presidido por el alcalde. De ahí saldrá la decisión. Arilla piensa: “Borja es un sitio de paso entre Bilbao y Valencia, entre San Sebastián y Valencia... creíamos que después del auge inicial el interés iba a bajar, pero el flujo de visitantes sigue firme”. Entonces: “Vamos a intentar colocar la imagen actual en otro sector del santuario y organizar un pequeño museo con información sobre lo que sucedió” ¿Decisión tomada? Si necesitaba respaldo “técnico” este punto del Decálogo de la Restauración le viene perfecto: “Evitar la eliminación sistemática de adiciones históricas. Respeto a la historia material. Los posibles añadidos o repintes serán valorados antes de su eliminación”. “De las tres posibilidades que nos

plantearon, una lleva un mes, la segunda dos meses y la tercera, dos semanas” ¿Ansiedad de nuevo folleto turístico? “No creo que vaya a estar en el próximo. Todo esto tiene un componente.... ¿cuál sería la palabra? ¿Controversial? ¡Eso!

Las restauradoras No hubiera pasado (pero pasó)

Desde que las llamaron hasta que las dueñas de Albarium se pusieron a trabajar pasaron tres semanas. Eran las vacaciones. Eso dio tiempo para que se desatara el enamoramiento mundial por la chapuza de la anciana. “En otro momento del año, íbamos enseguida. y nadie o muy pocos se enteraban”. Lo primero fue ver a la artista. “Nos enseñó los óleos y los pinceles. Nos dijo que

41
viva 26.02 2012

36
viva 07.10 2012

oPinion

Por Fernando García

Doña Marcela Duchamp
La calumnia plástica de Doña Cecilia ya tiene status canónico: no podía ser otro (no) lugar que Wikipedia su panteón. La entrada “Ecce Homo”, que rastrea orígenes y desarrollo de ese motivo cristiano en el arte occidental, termina en una galería de imágenes. El remix de Cecilia es la última en una sucesión que arranca con El Bosco y pasa por Mantegna, Tintoretto, Caravaggio (acaso la más célebre de todas) y Rembrandt. En esa cadena, pobre Cecilia, su “intervención” (¡Qué sabe ella del argot tardo-modernista!) es como el estertor de la pintura utilizada como publicidad de la fe. De tantos esfuerzos por embellecer la cara que guía o promete el más allá a este gesto borroso, bufo. En la galería de Wikipedia la obra se firma Elías García Martínez/Cecilia Giménez, una colaboración tan insólita como extemporánea que, como en la autoría del software, debería agregar miles de co-autores anónimos. “Ecce Homo 2012” se consumó, pues, entre la forma más anquilosada de práctica artística y la viralización web con su floración inmanejable de remezclas, citas y microparodias creciendo al extremo de hacer de la especie salvaje, bárbara, que fue la intervención de Cecilia, un jardín botánico de gastada ironía posmoderna (¿O será este el comienzo del arte poscontemporáneo?). Pero si bien no hay shock mediático que pueda poner a Doña Cecilia a la altura de los clásicos, están los cañonazos de la vanguardia para celebrar su involuntario perfil iconoclasta. Wikipedia miente. La tradición del “Ecce Homo 2012” es otra. Acaso la de la Mona Lisa con bigotes de Marcel Duchamp... Aunque Duchamp sabía lo que quería y Doña Marcela Duchamp no: le sobrevino un monstruo. Diamante en “brut” (arte bruto: el de los locos, los niños, los que no cuentan en la cultura normativa) es la profecía de Jean Dubuffet hecha realidad. Y atenti a la última página del “Ecce Homo” de Nietzsche: ¿No será este el paradojal Cristo-Dionisio?

El Cristo de Doña Cecilia en una columna de la iglesia del Santuario de Misericordia. El pergamino en la base es un agregado de la nueva versión.

-AltAr-

usó un cepillo para sacar el salitre. Se notaban los retoques anteriores.” Les contó que lo había hecho “con prisa” y no lo terminó porque se iba de vacaciones. Viajó a Albarracín, que quizá sea el pueblo más lindo de España. Su obra, con el sombrero de esquimal y esa boca desbocada, salió al mundo. A las restauradoras de Zaragoza les quedó cerrar esto. Ya está el informe que elaboraron con el aporte del Instituto Valenciano de Restauración de Bienes Culturales. Valoraron que la pintura original está ubicada en un lugar de culto y el autor la pintó con ese fin. Pero reconocieron que “hay un colectivo que parece darle un valor al repinte”. Opción uno: elimi-

nar la pintura de Cecilia –“facilmente reversible”– y restaurar con técnicas de relleno. Descartada por el cliente. Dos: al strappo. Una técnica para despegar la película pictórica y trasladarla a otro soporte. Abajo debería asomar la obra original. Difícil. “No hay cien por cien de seguridad y existe un riesgo de sacrificar el repinte”. Tres: al stacco, un recurso “extremo pero factible”. Sacar como un bocado el pedazo de pared y llevarlo a otra parte. Y después, en el lugar vacío, homenajear a don Elías con una esmerada copia de su Cristo. A nuestra despedida ya había ofrecimientos para ser parte de esta gran, gran historia.

_

43
viva 25.02 2011