Como pueden entrar los tóxicos a nuestro organismo, y más si somos mujeres.

El error de otorgar una patología guiándose por el sexo

Robert Cabré 10/10/2012

Como pueden entrar los tóxicos a nuestro organismo…, y más si somos mujeres.
La entrada de tóxicos en nuestro organismo se puede realizar mediante múltiples vías, unas más conocidas como puede ser mediante el aire, el agua, los alimentos etc., otras más sutiles como puede ser mediante la piel. Se han incorporado hábitos en nuestra forma de vida a los que no le damos importancia, como pueden ser el empleo de aerosoles, cremas de belleza, conservantes alimenticios, productos de limpieza, aromatizadores etc., elementos que por su normalidad en el uso, nos puede extrañar que se desprestigien o se hagan observaciones. Percibimos un nivel de seguridad, que nos otorga una supuesta vigilancia, mediante los organismos estatales e internacionales que velan por un estado de la salud global, estado de seguridad potenciado por las campañas publicitarias que incluso nos molesta que alguien los desprestigie y haga alguna observación sobre los mismos. Vivimos en la época químico-industrial, en el que se valora la higiene por el buen olor y el brillo, sin recaer en las consecuencias o si es todo tan cierto como nos pretenden vender, simplemente confiamos, por el mero hecho de que se autorice la venta. Es una práctica social y doméstica la utilización de insecticidas de un modo indiscriminado, bien mediante espráis o mediante permanentes difusores que instalamos en los enchufes de electricidad tanto en los domicilios, como en los lugares de trabajo, atribuyéndoles inocuidad. No obstante, como dice el proverbio popular “no todo es oro lo que brilla”. Pese a los estudios realizados por organismos oficiales, que cifran unos valores mínimos de toxicidad de los productos químicos-domésticos, muchos de estos valores no reflejan la realidad de lo que ocurre con los efectos acumulativos, dando a pensar que pudieran estar de algún modo realizados bajo una presunción de maleabilidad para su autorización. El estudio realizado en 2008 por Komori y col. “A long-term user of cosmetic cream containing estrogen developed breast cancer and endometrial hiperplasia” Valora la posibilidad de que los productos de belleza que contienen etinilestradiol pueda relacionarse con el desarrollo de cáncer de mama y/o hiperplasia endometrial después de ser utilizados durante años. En esta misma línea de investigación encontramos el estudio realizado por Philippa A. Darbae y col. “Estrógenos Ambientales y Cáncer de mama: evidencia de la participación combinada de xenoestrógenos dietética, Hogar y Cosmética” en el que concluyen que Si la exposición a mezclas complejas de productos químicos estrogénicos en productos de consumo es un factor en el desarrollo del cáncer de mama, una estrategia para la prevención del cáncer de mama podría ser posible mediante el control y eliminación de los mismos. La misma autora Philippa A. Darbae y col. En su trabajo realizado en 2009 “Antitranspirantes / desodorantes axilas y el cáncer de mama” concluye que pese a que los productos de belleza ya se vienen utilizando desde el año 3.500 a.c. , las últimas décadas mediante la aplicación abusiva de productos cosméticos con propiedades estrogénicas y / o genotóxico proporciona una hipótesis basada en la evidencia capaz de relacionarse con cáncer de mama.

Los estrógenos, son unas de las hormonas más importantes para la mujer y que influyen en su vida tanto en la pubertad, como en la madurez y en la senectud, en múltiples campos de su vida manteniendo los equilibrios orgánicos, fisiológicos y reproductivos. El aporte gratuito e incontrolado de estas sustancias, puede generar un desequilibrio orgánico en el mismo, favoreciendo y/o acelerando episodios de desequilibrio de la salud, tanto en el sistema circulatorio como indica ME. Mendelshon en 2010 “Efectos de los estrógenos en el S Cardiovascular”, como de reproducción celular pudiendo provocar procesos cancerígenos. El Dr. ML Pall, reconocido investigador de las enfermedades de SSC, entre ellas la EM/SFC, realizo 12 observaciones que le ayudaron a generar una hipótesis sobre dicha enfermedad, “The NO/ONOO- Vicious Cycle Mechanism as the Cause of Chronic Fatigue Syndrome/Myalgic Encephalomyelitis”, basada en los procesos inflamatorios y las respuestas orgánicas. Dichas observaciones en las que basa su teoría son: 1. Los niveles de neopterina, son un marcador para la inducción de la óxido nítrico sintasa inducible, pudiéndose valorar su presencia en valores elevados (1). 2. Se observa una disfunción mitocondrial por afectación del aumento de peroxinitrito y también por el óxido nítrico (1). 3. Aparecen altos niveles de cis-aconitato y succinato en los afectados por EN/SFC, causado por el aumento de peroxinitrito que provoca la inactivación de los enzimas que metabolizan estos dos compuestos (1). 4. Los cuatro citoquinas inflamatorias implicadas han mostrado elevadas en 10 estudios diferentes de EM/SFC (1,2). 5. Estas citoquinas inflamatorias mismos se han aportado exitosamente para inducir la fatiga cuando se inyecta en seres humanos (1). 6. En experimentación animal (ratón) al que se la inducido un modelo de EM/SFC mediante la aportación de un extracto bacteriano, puede inducir tanto a las citocinas inflamatorias como también la sintasa de óxido nítrico inducible. 7. Los acúmulos de ácidos grasos poliinsaturados son conocidos por ser oxidado por oxidantes tales como peroxinitrito. 8. La evidencia anecdótica ha sugerido que los antioxidantes como la coenzima Q10, flavonoides y precursores de glutatión pueden ser útiles en el tratamiento del síndrome de fatiga crónica, consistente con un papel para un oxidante tal como el peroxinitrito. 9. Las mujeres suelen producir más óxido nítrico que los hombres, lo que posiblemente explique el sesgo de género se ve. Un sesgo de género similar se observa en las enfermedades autoinmunes caracterizadas por peroxinitrito excesiva (por ejemplo, lupus, artritis reumatoide). 10. Los casos de síndrome de fatiga crónica se asocian con niveles elevados de ADN suprimido las mitocondrias, lo que sugiere, pero no demuestra que la disfunción mitocondrial puede producir los síntomas de SFC (1). 11. Similitudes bioquímicas reducen el almacenamiento de - glutamina y cistina – como se ha obeservado en los pacientes de EM/SFC y varias enfermedades

caracterizadas por niveles elevados de peroxinitrito, lo que sugiere una base similar bioquímica para todas estas condiciones (1). 12. Debido a que el peroxinitrito es un oxidante potente, esta teoría predice que el estrés oxidativo se eleva en los afectados de EM/SFC. Pese a que no hubiera evidencia directa de ello cuando la teoría se publicó, tres documentos posteriores han reportado evidencia sustancial para el estrés oxidativo en tal CFS (5-7A). Estos resultados, por lo tanto, podrá ser considerado para confirmar las predicciones importantes de la teoría, aunque los autores no tenían conocimiento de esta teoría cuando iniciaron estos estudios.
1. Pall ML. Elevada, los niveles sostenidos peroxinitrito como la causa del síndrome de fatiga chronnic. Medical Hypotheses 2000; 54:115-125. 2. Pall ML. Peroxinitrito elevada como la causa del síndrome de fatiga crónica: Otros inductores y los mecanismos de generación síntoma. Diario del Síndrome de Fatiga Crónica, 2000;. 7:45-58

Dicho Dr. ML. Pall en su trabajo “The vanilloid receptor as a putative target of diverse chemicals in multiple chemical sensitivity”, indica que los receptores vanilloides pueden ser activados por múltiples productos industriales por microtoxinas, como es en el caso del síndrome del edificio enfermo, los cuales mediante su capacidad de ser disolventes orgánicos volátiles, sin que sean pesticidas, pueden enmascarar los síntomas de EM/SFC al serles atribuidos los de SSQM. La exposición cada vez más habitual de productos químicos en lugares públicos, es un reto para la sanidad, por causa del incremento exponencial de afectados de SSC y que se pretenden ocultar. Pese a que solo se realicen trabajos de investigación, bajo la subvenciones de las propias industrias, que pretenden justificar la inocuidad de los mismos mediante valores de “Inocuidad” que otorgarían unos márgenes a la toxicidad de los mismos para que les sean favorables a sus intereses. No existe la posibilidad de que los estudios independientes puedan ser realizados y/o publicados. Actualmente es bajo el escudo de la crisis económica, no obstante en épocas de mayor capacidad económica, tampoco se facilitaron los mismos, pese a las evidencias, es más, ante determinadas conclusiones, se les retiraban las subvenciones para realizarlos, como ocurrio con la vinculación de los CD4 y CD8 en la EM/SFC. La mujer, por sus características bioquímicas es la más afectada y perjudicada, ya que la asociación de xenoestrógenos con metales pesados, les es altamente dañina al incidir no solo en los ciclos menstruales si no también en la capacidad reproductiva. “MODULADORES HORMONALES AMBIENTALES Y SALUD HUMANA” Los metales pesados como puede ser el plomo y el mercurio pueden tener efectos antiestrogénicos, así como el cadmio se ha podido asociar a un incremento de la endometriosis. En Canadá Perry Hystad y col., un estudio realizado en 2012 “Spatiotemporal air pollution exposure assessment for a Canadian population-based lung cancercase-control study” en el que se relaciona la contaminación, con la aparición del cáncer de pulmón. Este no es un estudio aislado, otro anterior, realizado en 2009 por J. Argo “Diseases and early exposure to

airborne mixtures: Part III. Potential origin of premenopausal breast cancers” relaciona la presencia de las dioxinas ambientales y del dimetilsulfato con el cáncer de mama. También podríamos hablar de la acción del DDT, pese a la prohibición de su utilización. Los productos organoclorados, mantienen una vida media en el cuerpo humano superior a 40 años. Este insecticida sintético utilizado sin ningún tipo de control desde 1939 en que se invento, sin tener en cuenta que su capacidad tóxica tiene un amplio poder residual. Un campo tratado con DDT, a los diez años mantiene aún más de un 50% de toxicidad que se dispersa mediante el agua, las tierras y los organismos. En los seres humanos, las acumulaciones bajas de DDT pueden incidir con trastornos gastrointestinales, trastornos neurológicos, afectaciones musculares etc. y en dosis elevadas pueden producir un paro respiratorio. Un estudio realizado en Nicaragua por Zapata Moran y col. En 1996 “Residuos de plaguicidas organoclorados en leche vacuna, Nicaragua / Organochlorine pesticide residues in cowá milk in Nicaragua” ya determinaba la contaminación de la leche de Vaca con diez plaguicidas, leche que posteriormente revertía al consumo humano. Otro estudio de México realizado por el Dr. M.C. Terrones y col. “DDT y plaguicidas relacionados presentes en la leche materna y otros tejidos de mujeres sanas con embarazos de término” , publicado en el año 2000, alerta de los riesgos de este producto, que pese a no ser declarado su consumo, los datos obtenidos presuponen que se sigue utilizando de un modo clandestino. “No es de extrañar que se pretendan ocultar las enfermedades de SSC, como afectaciones psicosociales”. Desde la invención del DDT, se han vertido en el planeta más de un millón de toneladas, cuya toxicidad, al ser acumulativa, va más allá de los insectos que se pretendieron eliminar. Existen estudios que determinan que en peces vivos, analizados, se les ha detectado una presencia de DDT 10.000 veces superior al DDT presencial del agua en el medio que vivían. Es el resultado del poder acumulativo que tiene. Actualmente se sigue encontrando altas dosis de DDT y otros insecticidas, presentes en placentas humanas, como se extrae del estudio de Nicolas Olea y col. “Exposición maternoinfantil a disruptores endocrinos” del hospital universitario San Cecilio de Granada. También hay que tenerse en cuenta la capacidad mutante del ADN cuando un organismo crea resistencia al mismo y no lo consigue eliminar al no saturarse bajo el nivel de efectividad. Por sus características, la mujer es más lábil en acumular substancias bio-orgánicas en su tejido adiposo, incluso que sean de diseño industrial como los derivados del 4-hidroxibenzoato, “los Parabenes”. Dichos productos altamente utilizados como conservante alimenticio, en productos cosméticos y en preparados farmacéuticos, son altamente discutidos por su toxicidad y repercusiones orgánicas. Pese a los estudios que indican su inocuidad, ya en 1998, aparecieron otros estudios que mediante ensayos in vivo, observaron la capacidad estrogénica del metil-, etil-, propil-, y

butilparaben, al serles administrados oralmente y a nivel cutáneo en ratas. La observación del estudio demostró que mientras dichos productos a nivel oral no presentaban afectaciones notables a las mismas, si que mediante la absorción cutánea, las hembras presentaban hipertrófias uterinas y la proliferación de células cancerosas en las mamas, causado por estimulación específica de los receptores estrogenicos, aunque las dosis de Parabenes hubieran sido bajas. En nuestra estructura social, la exposición de las mujeres a los productos de limpieza, por su Rol social y laboral, es muchísimo más elevado que los varones. Pese a que ya existen sentencias judiciales que relacionan enfermedades de SSQM con la exposición de elementos industriales de limpieza de trabajadoras y trabajadores aún se persiste en menospreciar dichos diagnósticos y patologías por parte de la mayoría de los profesionales de la salud. Es sabido que no toda la materia viva responde del mismo modo y con la misma intensidad ante un estímulo, por este motivo, existen personas que ante la misma exposición no muestren inicialmente manifestaciones homogéneas. Ello es debido a lo que se denomina “efecto TONEL”, ya que al ser acumulativas hace que ante a un determinado estímulo de estos productos, la respuesta no sea homogénea, como pudiera ocurrir ante otros productos tóxicos. Por este motivo existen superposiciones entre las patologías de SSC, entre las más significativas como pueden ser la fibromialgia, La síndrome de fatiga crónica y la sensibilidad química múltiple, ya descritas reiteradamente por los trabajos de Bell en 1998-2004, de Pall 2004, C. Valls LLobet 2008, entre otros. Existen suficientes argumentos, para recapacitar sobre las posibles causas bioquímicas en las que inciden la relación Mujer + bioquímica + exposición medio ambiental. Es preciso abandonar la actual y perversa relación de enfermedad psicosocial y reordenar el esfuerzo humano y económico hacia estudios más sensatos que la visión psicopatógena de las afectaciones de SSC. Las causas bioquímicas. Seguir postulando con las teorías psicógenas y psicosociales ante los cuadros de enfermedades desconocidos como pueden ser las SSC, es mantener una visión de la realidad distorsionada y perversa que no solo perjudica a la población afectada, si no que a TODOS, pues de un modo u otro estamos inmersos en el mismo problema, puesto que vivimos inmersos en el mismo medioambiente y pese a nos creamos a salvo por cohabitar en distintos continentes y/o hemisferios, realmente no lo estamos.