Complejo Petrolero Jose, una amenaza latente Nelson Hernandez Una constante de la gestión socialista (últimos 14 años) en la industria

de los hidrocarburos venezolana ha sido la ausencia de una política de mantenimiento de su infraestructura, convirtiéndola en inseguras para el entorno en la cual están instaladas. Lógicamente el Complejo Petrolero de Jose, en el estado Anzoátegui, no escapa de esto. El 22 del noviembre de 1985 fue inaugurado el Complejo Criogénico de Oriente, (hoy Complejo Industrial G/D. José Antonio Anzoátegui) para fraccionar los líquidos del gas natural (LGN), extraídos mediante proceso criogénico en la población de San Joaquín. Las instalaciones originales de fraccionamiento están en un área de seguridad de 47000 hectáreas. El complejo posee 3 tanques de almacenamiento de propanos, butanos y gasolina natural con capacidad de 500 mil barriles cada uno. Adicionalmente posee un terminal marítimo, con un muelle de 1800 metros largo y una profundidad de 13.6 metros. El complejo ha crecido en el tiempo, y hoy consta de plantas productoras de oxigenados y de los 4 mejoradores del crudo Faja Petrolífera del Orinoco. En los últimos 2 meses han ocurrido accidentes en las refinerías venezolanas (Amuay, El Palito y Bajo Grande), siendo el de mayor proporción el de Amuay. En todos ellos aflora como causa del accidente la ausencia de mantenimiento, y en todos se han visto involucrado tanques de almacenamiento de hidrocarburos. Los recipientes o tanques de almacenamiento, por falta de mantenimiento pueden debilitarse por corrosión severa, ausencia de reparaciones de daños mecánicos como impactos, raspaduras, etc., y por exposición a altas temperaturas. Este debilitamiento bajo un incendio, puede originar un BLEVE (Boiling Liquid Expanding

Vapor Explosion), que es la explosión causada por la ruptura de un recipiente que contiene un líquido presurizado por encima de su punto de ebullición. En un BLEVE, existen cuatro peligros inminentes: fuego, radiación térmica del fuego, ondas expansivas y el lanzamiento de material, generalmente metálico, a grandes distancias (proyectiles). El peligro de éstos, decrece en la medida que uno se va alejando del centro del BLEVE. Los que más lejos llegan son los proyectiles. En un tanque de LGN, si la liberación de este liquido se enciende inmediatamente, entonces se forma una bola de fuego. El tamaño de ésta depende de la masa de líquido contenido en el tanque en el momento en que éste falla. La forma de la bola de fuego dependerá de cómo falla el tanque y de la temperatura del líquido. Si consideramos una bola de fuego esférica, podemos determinar con bastante aproximación su radio máximo, mediante la ecuación:

R = 3 * (m) 0.333
Donde, R bola de fuego = radio de bola de fuego en metros m = masa del propano en Kg. Sin embargo, recuerde que las bolas de fuego no son siempre esféricas. En algunos casos, cuando el tanque falla, puede resultar que exista una deformación de la figura esférica, lo que origina un “radio” más grande que el calculado por la formula arriba indicada. Ya mencionamos las ondas expansivas como uno de los principales peligros. Estas pueden provocar roturas de ventanas de vidrio y daños menores en la estructura de un edificio. Si el BLEVE sucede cerca de otros objetos o estructuras, la ráfaga u ola expansiva podría causar el colapso de edificios o propagar objetos a distancias considerables (proyectiles). Cuando un tanque falla, parte de éste u objetos cercanos pueden ser lanzados a grandes distancias. Estos fragmentos pueden ser pequeños pedacitos o grandes porciones del tanque. En ambos casos, esos fragmentos pueden y han sido mortales.

Los proyectiles son las amenazas más inmediatas de una BLEVE. La mayoría de los proyectiles caen a una distancia comprendida entre 4 a 6 radios de la bola de fuego, dependiendo del tamaño del tanque, el nivel de llenado, la temperatura del líquido y la posición relativa al eje principal del tanque. Los proyectiles más severos, tipo cohete, llegan a unas 15 veces el radio de la bola de fuego. Sin embargo, se han presentado casos de proyectiles a 30 veces el radio de la bola de fuego. En el caso que nos ocupa, el Complejo Petrolero de Jose, y aplicando la ecuación indicada para determinar el máximo radio posible en el caso de un BLEVE en el tanque de propano tenemos: m = 500000 B * 159 lit/B * 0.5 Kg/lit = 39750000 Kg = 39.75 MMKg R = 3 * (39.75) 0.333 = 3* 339.3 = 1018 metros Radio máximo de impacto de proyectiles = 15 *1018 = 15270 metros = 15.27 Km Radio máximo de seguridad = 30 * 1018 = 30540 metros = 30.54 Km

La grafica muestra un esquemático del área teórica de afectación en el caso de BLEVE en Jose. El círculo amarillo es de un radio de 15 Km. La población afectada directamente es Puerto Piritu, con una población de 11000 personas. El círculo rojo con un radio de 30 Km, incluye la población de Puerto Piritu, Barcelona y parte de Puerto La Cruz, con poblaciones de 11000, 621000 y 525000 personas, respectivamente. Lógicamente, a mayor distancia del centro del BLEVE menor será el daño ocasionado. Visto el impacto de la ocurrencia de un BLEVE en el complejo de Jose, se exhorta a PDVSA a maximar esfuerzos que conlleven a un análisis detallado y profundo que permita determinar el estado físico de la infraestructura e instalaciones que conforman el referido complejo. Tal exhortación se extiende a la refinería de Puerto La Cruz, la cual esta “incrustada” en el área metropolitana Barcelona – Puerto La Cruz.

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