El acceso a la educación superior es un factor que incide en el desarrollo social.

Colombia, a diferencia de otros países de la región, todavía presenta indicadores que hacen de la educación superior, una oportunidad a la que todavía no llegan amplios sectores de jóvenes. A esta situación se agrega que muchos de quienes ingresan a la universidad se desvinculan de ella, lo cual va en desmedro de la calidad de vida de estos jóvenes, sus familias, las mismas instituciones universitarias y el país.1 La educación es un derecho fundamental sustentado en la Declaración de los Derechos Humanos y así lo explicita la Constitución colombiana. Es por ello que en la actualidad se llevan a cabo grandes esfuerzos en las políticas educativas para aumentar la cobertura y garantizar el acceso de un mayor número de personas a las Instituciones de Educación Superior (IES). No obstante, el simple acceso no certifica que los estudiantes lleven a buen término sus metas académicas y profesionales, razón por la cual se hace necesario proveer programas de acompañamiento a los discentes con el objeto de que incrementen sus posibilidades de éxito en la trayectoria escolar y obtengan la graduación.2

Si se lograra la situación ideal de eliminar la deserción, con este solo hecho se duplicaría la cobertura de la educación superior en el país, teniendo en cuenta que el índice de abandono escolar gira en torno al 45% de la población que se matricula en el primer semestre.3 “una mayor toma de conciencia de la importancia fundamental que este tipo de educación reviste para el desarrollo sociocultural y económico y para la construcción del futuro”4
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Universidad de La Sabana, Clelia Pineda Báez. (2010). La Voz Del Estudiante: El éxito de programas de retención universitaria. Página 7. 2 Universidad de La Sabana, Clelia Pineda Báez y Alexandra Pedraza Ortiz. (2011).
Persistencia y graduación. Hacia un modelo de retención estudiantil para Instituciones de Educación Superior. Página 11. 3 Universidad de La Sabana, Clelia Pineda Báez y Alexandra Pedraza Ortiz. (2011). Persistencia y graduación. Hacia un modelo de retención estudiantil para Instituciones de Educación Superior. Página 9.
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Unesco. (1998). Declaración mundial sobre la Educación Superior en el siglo XXI

(2011).6 Dicha participación involucra. estado de cosas que conduce a perpetuar las condiciones de miseria. Hacia un modelo de retención estudiantil para Instituciones de Educación Superior. Persistencia y graduación.La inserción a la educación y la posibilidad de competir en los mercados globales están determinadas por los niveles educativos de los ciudadanos. exclusión y rezago de sus habitantes. en mayor preparación del talento humano y en cambios positivos en la economía de las naciones. De lo contrario se deduce que niveles de educación superior reducidos desencadenan desarrollos limitados en el empleo de las tecnologías y en el avance en conocimientos en general. Rivera et ál. Como consecuencia de esto se asume que a mayores tasas de escolaridad habrá mayores oportunidades de desarrollo económico. . la inclusión en las corrientes actuales que propenden por el uso de las tecnologías y por la producción de conocimiento que conlleve a la resolución de las problemáticas que aquejan a los países. entre otros aspectos. Apostarle al incremento en las tasas de titulación en educación superior redunda. La educación juega un papel central en proveer a los individuos con el conocimiento. Página 15. Página 26.5 Una población bien educada y bien capacitada es esencial para el bienestar social y económico de los países y los individuos. (2005) señalan que el individuo que deserta de sus estudios experimenta frustración en razón a que sus aspiraciones profesionales y 5 Universidad de La Sabana. por lo tanto. crece la pobreza y disminuye el aporte intelectual y profesional que podrían brindar los titulados a la sociedad. habilidades y competencias necesarias para participar efectivamente en la sociedad y en la economía. con lo que aumenta el subempleo. El fenómeno del abandono escolar o deserción no solo acarrea consecuencias económicas negativas para el Estado y desajustes en la vida social y familiar de los estudiantes. 6 Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). 2007. Clelia Pineda Báez y Alexandra Pedraza Ortiz.

Pero lo que resulta más grave aún es el hecho de que se ponen en tela de juicio la calidad de los pro-gramas de las instituciones y su eficiencia para responder a las necesidades de los estudiantes. Alviar (2010) señala que en Colombia. La renitencia y la deserción no significan apenas un grave desperdicio económico: son un fracaso personal temprano y cuya marca dura para toda la vida. ingresan estudiantes cada vez más jóvenes a la universidad. 13). Reverón y Rodríguez (2007) añaden que el prestigio y el posicionamiento social que se asocian con el título universitario se ven afectados cuando éste no se consigue. El primer caso tiene que ver con desligarse del programa académico por uno o varios periodos. Hernando Gómez Buendía . y que al mismo tiempo se reduce la vinculación con algunos grupos sociales a los que se adscribe el alumno. lo cual repercute en condiciones de rezago. Pérez. lo que a su vez podría incidir negativamente en su probabilidad de ascenso social.salariales se ven desfavorecidas. Pinto. En este sentido. ya que con el abandono se reducen los ingresos por matrícula. A lo anterior se suma que la pérdida de estudiantes afecta también las partidas presupuestales de las Instituciones de Educación Superior. de manera creciente. y el segundo se refiere al abandono absoluto. desprovistos de una apropiada orientación vocacional y presas fáciles del fracaso “cuando sus expectativas sobre determinado campo de conocimiento no se cumplen” (p. Durán.

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