EL JARDÍN DE EPICURO: UNA VÍA HACIA LA ATARAXIA Por: Moisés Garrido

“Gocemos; sólo los días que consagramos al placer nos pertenecen. Muy pronto no serás más que un puñado de ceniza, una sombra, una ficción” (Persio, Sátiras, V, 151)

Religiones como el cristianismo nos enseñan que a través del sufrimiento se logra la evolución espiritual. La aflicción, la penitencia, el sacrificio, el ascetismo, la mortificación de la carne, la renuncia al placer… Cuestiones sacralizadas por Pablo de Tarso para convencernos de que cuanto mayor es el sufrimiento mayor será la recompensa eterna. La vida como una preparación para la muerte. “El camino de la perfección pasa por la cruz. No hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual. El progreso espiritual implica la ascesis y la mortificación”, señala aún hoy el Catecismo de la Iglesia católica1. El cristiano ha de participar, de algún modo, en los padecimientos de Cristo si quiere salvar su alma. Debe huir de los placeres del mundo y aspirar únicamente a los placeres espirituales que le aguardan tras la muerte, y para conseguirlo tendrá que soportar estoicamente los tormentos de su particular vía crucis en este valle de lágrimas. De hecho, el mártir -según la Iglesia, el martirio es “el supremo testimonio de la verdad de la fe”-, entra directamente en el Reino de los Cielos. “Dejadme sed pasto de las fieras. Por ellas me será dado llegar a Dios”2, escribió Ignacio de Antioquía, ilustre Padre de la Iglesia. Mientras que Basilio el Grande, obispo y Doctor de la Iglesia, afirmó: “Nosotros [los cristianos] presuponemos que no vale nada esta vida temporal y todo lo dirigimos a la consecución de una vida ulterior […] Lejos de nosotros servir al cuerpo, fuera de lo estrictamente necesario; antes demos siempre al alma la mejor parte, procurando redimirla de esa cárcel en que la tiene prisionera la compañía del cuerpo y de sus bajos apetitos”3… ¡Cuánto daño han producido estas funestas ideas religiosas a lo largo de los siglos! ¡Cuántas mentes neurotizadas y vidas aniquiladas en pos de una quimera celestial!... Es en el idealismo platónico donde descubrimos la fábula del alma inmortal que sirvió de inspiración a todos estos esquizoides postulados que tienen como fin atormentar el cuerpo, despreciar los placeres y vendernos la falacia de que la verdadera vida no es sino la vida post mortem. En Platón -que ya se le vio su vena fanática al intentar quemar las obras del atomista Demócrito, algo que evitaron los pitagóricos Amiclas y Clinias- encontramos el rechazo al mundo material e inmanente, que consideraba una ficción, mientras que al mundo intangible lo ensalzaba y lo consideraba real4. Esa tendencia idealista -presente en Pablo, Agustín de Hipona, Descartes, Kant, Hegel, etc.- se impuso sobre todas las filosofías materialistas, como la epicúrea, que quedaron sepultadas de forma miserable. Observamos cómo los manuales al uso de filosofía actúan como instrumentos ideológicos, imponiendo la línea idealista y silenciando la materialista, pese a la relevancia que tuvo en la antigua Grecia (recordemos nombres como Leucipo, Antístenes, Antifón, Protágoras, Aristipo de Cirene, Epicuro, Filodemo de Gadara, etc.). “El pensamiento mágico adultera la historiografía clásica de la filosofía. Por alguna extraña razón, los apóstoles de la razón pura y de la deducción trascendental comulgan con la mitología que crean, y luego la reproducen a la fuerza cuando enseñan, redactan artículos, transmitiendo, escribiendo y publicando las fábulas que, de tanto repetirlas, se vuelven verdades y palabras sagradas”, denuncia el filósofo francés Michel Onfray en su obra La fuerza de existir (Manifiesto hedonista)5. Próximamente haré un merecido homenaje a este genial pensador que ha puesto en jaque a la historiografía dominante, al rescatar del olvido a los
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Párrafo 2015, pág. 545. Epístola a los Romanos. 3 Exhortación a los jóvenes sobre la manera de aprovechar los escritos de los autores paganos. 4 Es, sobre todo, en su obra Fedón, donde Platón expone claramente su idea sobre la inmortalidad del alma a través de un diálogo mantenido entre Sócrates, a punto de morir, y sus afligidos amigos. 5 Editado en 2008 por Anagrama.

que dio una importancia capital a la búsqueda de la verdad racional. vivir gozosamente el presente. que enseñan que los dioses son indiferentes y que los hombres no tienen alma. 10 Lo mismo puede decirse de su discípulo Aristóteles.grandes filósofos ateos. se han publicado en castellano los siguientes volúmenes: Las sabidurías de la antigüedad. que no imponía normas. Estudio preliminar. no participaba de la vida política8 y permitía la entrada a mujeres y esclavos (la primera escuela filosófica que introdujo esa novedad). que promovían la autarquía del sabio -el gobierno de uno mismo. que tanto odio mostró hacia lo terrenal. cuya filosofía estaba muy vinculada a la vida de la pólis)10. Tecnos. consideradas casi como elementos de una terapia conducente a sanar los males del alma y a lograr la tranquilidad y el equilibrio inherentes al objetivo de alcanzar una vida feliz”9. y en una atmósfera de libertad. . además. y Los ultras de las Luces. fue una de las muchas corrientes filosóficas enterradas indignamente. cuyo pensamiento político -negando la autosuficiencia del individuo. Todos formaban una única familia. El cristianismo hedonista. que proclamó la libertad humana. Ahí tenemos el amor al prójimo que tanto predican… En fin. hablemos del epicureísmo. no jugaba al secretismo esotérico. que niega toda trascendencia y nos propone gozar de esta vida. El epicureísmo. desechando todas esas ficciones sobre un pretendido más allá que tanto temor despiertan en el vulgo. Todos editados en Anagrama. “Las relaciones entre el sabio y sus discípulos se desenvolvían en un ambiente de amistad y confianza. 7 Ciertos conocimientos que se transmitían a través de la cultura helénica eran considerados superfluos por Epicuro. y propugnando que la filosofía debe estar al servicio de la comunidad cívica. que despreció el sufrimiento y apreció el apego a la vida. al que considera “animal cívico”. El epicureísmo fue. manifestó Epicuro. aplicable a la vida cotidiana.se encargó de apagar de forma fulminante las luces de la filosofía materialista. con cuyos principios filosóficos me siento tan identificado. no tras la muerte. Epicuro (Edit. apunta Montserrat Jufresa. compartiendo las enseñanzas filosóficas en plena naturaleza. obviamente. sobraba toda filosofía naturalista y antiplatónica.y la no participación en las tareas comunitarias. que luchó contra las supersticiones religiosas. una filosofía realista. Da fe de ello su extraordinaria Contrahistoria de la filosofía6. 8 “El sabio no hará política”. el placer frente al ideal ascético y la pulsión de vida frente a la pulsión de muerte. qué magnífica escena! ¡Cómo reiré y me sentiré contento y exultante cuando vea a esos sabios filósofos. 6 Hasta el momento. por tanto. “¡Ah. asándose y quemándose ante sus propios discípulos en el infierno!”. en un ambiente afectuoso muy alejado de los problemas políticos y sociales que se respiraban en la capital (a diferencia de Platón. elitista y cerrada Academia fundada por Platón compitió con el Jardín de Epicuro. que reivindicó la pasión y el deseo. Después de Pablo. no enseñaba Matemáticas ni Lógica7.era. el trato entre Epicuro y sus discípulos se fundamentaba en la amistad (philía) y no en la obediencia y en la subordinación. combatiente apologista cristiano. 9 Obras. exclamó Tertuliano. Cualquiera podía acceder al Jardín con total libertad y. 2008). esencialmente vital y moral. El cristianismo -que siempre quiso convencernos de la imposibilidad de encontrar en este mundo la felicidad ya que sólo sería alcanzable en un imaginario más allá. Se impuso así la teocracia cristiana. materialistas y hedonistas. la única existente. que negó la intervención en nuestro mundo de dioses que premian o castigan. de obligada lectura. JARDÍN VS. ACADEMIA La rígida. pues no conducían a la felicidad individual a diferencia de otros saberes. práctica y saludable. como otras escuelas intelectuales. con su cultura intolerante y mortífera. que quiso erradicar todo temor a la muerte. con el fin de reivindicar el cuerpo frente al alma. doctora en Filosofía Clásica. El propósito del epicureísmo. Los libertinos barrocos. traducción y notas de Montserrat Jufresa. era alcanzar la felicidad (eudaimonía) aquí y ahora. contrario a las enseñanzas epicúreas.

compartiendo ratos agradables de conversación.y del buen uso de la razón. . afirmaba Epicuro. escribe Epicuro. destacaba Acerca de la naturaleza. Sangre. Si existía algún anhelo en los epicúreos no era otro que comprender los fenómenos naturales desde lo racional. y de él partimos en toda elección y rechazo. y a él nos referimos al juzgar cualquier bien con la regla de la sensación”. Un placer que nada tenía que ver con supuestas orgías y banquetes. incendios. Ni un libro del casi medio centenar de tratados [más de 300 rollos de papiro] que escribió Epicuro. pillaje: es el tiempo de Epicuro”. -en pleno período convulso del mundo helenístico11-. Diógenes Laercio. fundando allí su escuela filosófica12. el gobierno cambia siete veces de manos. “Decimos que el placer es principio y fin de la vida feliz. El placer epicúreo se centraba principalmente en el rechazo del dolor y en el goce que produce filosofar con los amigos. los partidos se disputan el poder. no nos queda casi nada. pues. Al placer. 12 “El sabio amará la campiña”. 14 “De los bienes que la sabiduría procura para la felicidad de una vida entera. nuestro propósito es encontrar el placer”13. Y eso es posible. preservadas por un azar feliz. el mayor con mucho es la adquisición de la amistad”. de Epicuro -fiel heredero de la mecánica atomística de Demócrito. describe a la perfección la situación que atravesaba Atenas en la época de Epicuro: “Entre el año 307 y el 261 se suceden cuarenta y seis años de guerras y alborotos. y la política exterior de Atenas se altera una y otra vez. Esos enemigos ideológicos fueron los platónicos.han sobrevivido escasas obras y algunas de ellas incompletas. 1974). 15 Carta a Meneceo. uno de los filósofos antiguos de mayor producción literaria. Tan sólo breves fragmentos. de intercambio de ideas y de reflexiones profundas14. compuesta nada menos que por treinta y siete libros17. 11 Paul Nizan. como rumoreaban las malas lenguas (debido a la presencia de mujeres). compró una finca denominada El Jardín en las afueras de Atenas. Con esas sólidas certezas sobre la realidad. originario de la isla de Samos. La inclusión de éstas en la obra de un erudito historiador de la filosofía. Entre esas obras perdidas. declara Epicuro en sus Máximas capitales. Según sostienen los filólogos Carlos García Gual y Eduardo Acosta Méndez: “De los numerosos escritos de su fundador [del epicureísmo]. decían. Lo mismo sucede con ciertos textos de Séneca. las ha salvado del naufragio casi total de sus textos. el filósofo Epicuro (342-270 a. Atenas sufre cuatro asedios. algunas sentencias escogidas. He aquí una de las grandes contribuciones de la epistemología epicúrea. y que no son más que una serie de citas y de fórmulas de carácter ético. Sexto Empírico y Filodemo. “cuando decimos que el placer es la única finalidad. ya que en su extenso poema De rerum natura ofrece claves fundamentales sobre el epicureísmo. únicamente nos han llegado tres cartas -dirigidas a Herodoto. En cuatro ocasiones un príncipe extranjero establece su mandato y modifica las instituciones. los estoicos y los cristianos. Tres movimientos de insurrección son sofocados sangrientamente. que daría paso a la ciencia empírica. La filosofía usada como medicina para el alma. Según Epicuro. 17 De Epicuro.). a través de los sentidos -que nos proporcionan una información veraz. pero en buena parte también resultado de la censura implacable de sus enemigos ideológicos”16. La desaparición de la obra escrita de Epicuro ha sido en parte efecto de la desidia aniquiladora de los siglos. En la entrada. aquí permanecerás feliz. se podía leer la siguiente inscripción: “Amigo. Por otro lado. fue como estos filósofos construyeron su ética materialista. y tres cartas o epítomes. C. reconocemos como nuestro bien primero y connatural. 13 En la búsqueda del placer (hedoné) hallamos la regla de oro de la ética epicúrea. las Máximas capitales y las Sentencias vaticanas. a más de cinco siglos de distancia de Epicuro. no nos referimos a los placeres de los disolutos y crápulas […] sino al hecho de no sentir dolor en el cuerpo ni turbación en el alma”15. que se componen de 81 fragmentos encontrados en 1887 en un códice del Vaticano. en su obra Los materialistas de la Antigüedad (1938). 16 Ética de Epicuro (Barral Editores. sin recurrir a artificios metafísicos que angustien al hombre. Pitocles y Meneceo-.C. pese a haber sido uno de los filósofos más prolíficos de la antigüedad clásica. Desgraciadamente. muertes. debemos mucho al poeta y filósofo romano Lucrecio. Buscar una explicación lógica del cosmos.En el año 306 a.

Antes de fallecer. pero no necesario. conoceremos sin duda el motivo de nuestra turbación y nuestro miedo”. que es a la vez el último de mi vida.ATARAXIA La base de la doctrina epicúrea estaba en la búsqueda del placer. no existe ningún lazo de causalidad entre los astros y los seres humanos. para así garantizar el buen juicio y la salud del alma. mitiga el dolor y conduce a la felicidad. La conciencia queda así liberada de los miedos supersticiosos y logra la serenidad. en su Carta a Herodoto. pues todo exceso acarrea turbación. existen cuatro causas que provocan angustia: el temor de los dioses. pero siempre evitando el displacer. fragmento reproducido por Diógenes Laercio: “Mientras transcurre este día feliz. mientras que la Iglesia cristiana adquirió la supremacía. El desenfreno no conduce a la calma interior. Los temores engendrados por la ignorancia son erradicados cuando buscamos. pues su filosofía hedonista -que se propagó por el mundo romano a través de Lucrecio y Filodemo. 19 El Edicto de Tesalónica fue promulgado en el año 380. las causas reales de los fenómenos de la naturaleza. despidiéndose de sus amigos. Tener hijos requiere preocuparse excesivamente de ellos. el filósofo explica cómo se ocasionan los rayos y otros fenómenos celestes.termine dominándonos. convirtiéndose el cristianismo en la religión oficial del Imperio romano. desde su primer sucesor. como en la evidencia inmediata de cada uno de los criterios. Para Epicuro. Los dolores de mi estómago y vejiga prosiguen su curso. Sus lugares de reunión no recibirán el nombre de iglesias y serán objeto. Pedro. Así de sencillas eran las reglas filosóficas de Epicuro: nada que nos perturbe. hemos de atenernos a lo que está presente tanto en las sensaciones […]. Por tanto. Es un compromiso absoluto. no sin antes recordarles que no olvidaran sus enseñanzas18. anulando toda interpretación mítica. como creían los platónicos. Es evidente que para Epicuro. pues consideraba que a la larga producen turbación en vez de placer. hombre de santidad apostólica. Si respetamos estos principios. También rechaza la teología astral. pese a los fuertes dolores que padeció durante dos semanas a causa de una afección en la vesícula. Se debe gozar de ese regalo de la vida. el conocimiento racional condiciona positivamente la moral humana. y que es evidente que profesan el pontífice Dámaso y el obispo de Alejandría. Hermarco de Mitilene -autor de las obras Contra Platón y Contra Aristóteles-. cuando el emperador Teodosio decretó el Edicto de Tesalónica19. quedando abolidas todas las filosofías paganas. pero ¡ojo!: evitando siempre que el deseo sexual -que según Epicuro es natural. que hasta hoy se ha predicado como la predicó él mismo. En su Carta a Pitocles. según la doctrina apostólica y la doctrina evangélica creemos en la divinidad única del Padre. Ya advertía Epicuro que no se persiguiera un placer que más tarde pudiese ocasionar un resultado fastidioso. que no era muy partidario del matrimonio y de la paternidad. el filósofo -considerado el último exponente materialista del mundo antiguo. de la muerte. del Hijo y del Espíritu Santo bajo el concepto de igual majestad y de la piadosa Trinidad. concretamente hasta finales del siglo IV. por medio de la razón. siendo un obstáculo para lograr la felicidad. del dolor y las ideas falsas. sin admitir ya incremento su extrema condición.duró casi siete siglos. Y lo cierto es que. te escribo estas líneas. impuso su 18 De este modo se despide en su Carta a Idomeneo. o astrología. que murió a los 72 años con la misma serenidad con la que vivió. sólo aquello que nos proporcione serenidad. procurar el bienestar. por tanto el sabio debería librarse de ese tipo de responsabilidades cotidianas. Para este filósofo.se bañó en agua caliente y se tomó una copa de vino. evitar el dolor -o soportarlo con serenidad cuando no queda más remedio. . El texto rezaba así: “Queremos que todos los pueblos que son gobernados por la administración de nuestra clemencia profesen la religión que el divino apóstol Pedro dio a los romanos. ¿Los placeres sensuales?: Por supuesto. y después serán castigados por nuestra propia iniciativa que adoptaremos siguiendo la voluntad celestial”. Esto es. afirmó Epicuro. Pero a todo ello se opone el gozo del alma por el recuerdo de nuestras pasadas conversaciones filosóficas”.y aproximarse a la enseñanza filosófica. Hasta tal punto. “La tranquilidad del espíritu nace del liberarse de todos estos temores y del rememorar de forma continuada los principios generales y los preceptos fundamentales. Ordenamos que tengan el nombre de cristianos católicos quienes sigan esta norma. ¿Su remedio o phármakon?: desterrar todo temor a los dioses y a la muerte. mientras que los demás los juzgamos dementes y locos sobre los que pesará la infamia de la herejía. supieron demostrar lealtad al sabio. primero de la venganza divina.

. el alma es una sustancia corpórea compuesta por finas partículas y extendida por todo el organismo. de un excelente estudio preliminar por parte del eminente filólogo Eduardo Acosta Méndez. Nada de sobrecargar el estómago. ni los rayos ni los truenos pudieron apartarle de su deseo de abrir las puertas del arcano de la naturaleza. colisionan entre sí. penetrando en él. También el alma. nos llama la atención la posible conexión que pudiera existir entre esa aleatoria desviación atómica que transforma la materia. ¿Existe algo más espiritual que eso?. hiciera una notable apología del filósofo griego en su obra Defensa de Epicuro. Constantes campañas de acoso y derribo contra la filosofía epicúrea. Estaba regida por la austeridad. y capaz de compartir los escasos recursos del huerto del famoso jardín durante una hambruna en Atenas”25. Un universo eterno. “Más allá del universo no existe nada que.. ni el sexo. “Era amable con sus servidores. Por otro lado. erradica de un plumazo la idea de un destino implacable que dirige nuestras vidas). como nos aclara el historiador 20 Es curioso que mucho antes del Siglo de las Luces. Epicuro se atrevió el primero a levantar los ojos al cielo sin asustarse de su aspecto. Pretender deconstruir mitos religiosos y fábulas metafísicas conlleva esas reacciones viscerales… Pero la verdad es que Epicuro llevó una vida ejemplar. la paz interior. Sin embargo. ni la comida. ya que deja margen a la libertad humana en un universo en apariencia mecanicista (a su vez. Si todo queda reducido a la materia -constituida únicamente por átomos y vacío. propuesta por Epicuro. 22 Carta a Herodoto. y el indeterminismo defendido por la física moderna. caen en el vacío. agua. El propio Epicuro lo dejó bien claro: “No es la bebida.. el atomismo se carga de raíz toda ficción teológica. sino que siempre ha existido y seguirá existiendo sin necesidad de un agente externo. Un movimiento libre y azaroso (el clinamen descrito por Lucrecio) que permite hallar una correlación entre la física y la ética. buscaba auxilio en el Olimpo. lo que es cada cosa y de dónde no puede pasar”. Paradójicamente. el universo no tuvo un principio. autosuficiente y poblado de infinidad de mundos23. Con saciar el apetito y la sed le bastaba. Se alimentaba únicamente con un mendrugo de pan y un trozo de queso. publicada en Madrid en 1635.. No hay lugar a lo sobrenatural. Y de beber. sea capaz de producir un cambio”22. Por tanto. ¿Qué hizo frente a estas ideas la Iglesia cristiana una vez instalada en el poder?. saboreando cada segundo de esta existencia al saber con certeza que no nos espera otra. Recomiendo la lectura de dicha obra que goza. afirma el filósofo. de una humanidad sin límites. pero resucita gloriosamente catorce siglos más tarde gracias a los filósofos de la Ilustración)20. no quedan opciones a realidades metafísicas. Su alma atravesó los confines del mundo. en sus trayectorias. 23 Lucrecio escribió lo siguiente: “Cuando la humanidad atemorizada bajo el peso de la religión. Todo se disgrega en componentes elementales: los átomos21. cuanto no persecuciones contra aquellos que la defendían. gratificado con numerosos amigos. 25 Historia de las filosofías materialistas (Biblioteca Buridán. un enamorado de la cultura clásica. que no es sino la serenidad mental absoluta. .verdad absoluta y convirtió en herético todo conocimiento contrario a su ortodoxia doctrinal (el materialismo perece en ese momento. Ni la historia de los dioses. imperturbabilidad). fornicadores. ἀταραξία. la completa ausencia de dolor. el gran poeta satírico y prosista Francisco de Quevedo (1580-1645). como propuso Demócrito-. buscando puntos de conexión entre su modo de vivir austero y el estoicismo.. inmorales. afirma el historiador Pascal Charbonnat. Según Epicuro. Sólo existe lo inmanente. pretendía ver en el impulsor del materialismo atomista y hedonista a un filósofo cristiano. sino el razonamiento juicioso lo que nos conducirá a una vida feliz”. Destruir las obras de los filósofos materialistas y calumniarlos: son viciosos. y con la mente y el espíritu examinó el Universo para decirnos lo que puede ser y lo que nunca será. A Epicuro se le consideró un puerco y sus enseñanzas no debían figurar en ningún sitio (“Epicuri de grege porcum”24).. He ahí la ataraxia (del gr. 24 “Epicuro. la tradición idealista se encargó de desvirtuar la filosofía epicúrea presentándola como una obscenidad. en su edición de Tecnos (2008). El epicureísmo fue. cerdo entre los griegos”.. Según Epicuro. ¡Esas eran sus comilonas! No necesitaba más para vivir. serena. 21 Epicuro explicó que los átomos. 2010). Al parecer. desvergonzados. se desvían. La vida en el Jardín era sencilla y frugal. borrachos.. La materia es indestructible. ni a teleologías cósmicas y mucho menos a la existencia de un más allá poblado de tenebrosos espectros. comilones. carecían de mejores argumentos para rebatir las sólidas concepciones inmanentes.

Por consiguiente. sino porque le angustia esperarla. EL EPICUREÍSMO. están perfectamente integrados en los principios inmanentistas de la filosofía natural. el materialista. el virtuoso Epicuro. y a modo de insulto. pues también se ubican en un mundo trascendente. sino quien atribuye a los dioses las opiniones de esa mayoría. “uno de los mensajes más creadores del pensamiento filosófico que. Al contrario. Porque no le abruma el vivir. en cambio. asesinaban y seguían una doctrina que orbitaba en torno a la muerte. ni considera que sea algún mal el no vivir”. En su Carta a Meneceo. mientras nosotros somos. 2003). que defendía la vida. Así que el más espantoso de los males nada es para nosotros. pues. En nada afecta. el placer. el enemigo de la religión y del Estado”27. mientras se aguarda. que Epicuro fue el “iniciador del ateísmo”. sin el menor temor. Así es la condición humana… Es interesante advertir que Epicuro no era ateo28. y cuando la muerte se presenta. “No es impío quien suprime a los dioses de la mayoría. sino porque elimina el ansia de la inmortalidad. puesto que. los dioses epicúreos no tienen nada que ver con los dioses tradicionales de las religiones ni tampoco con el demiurgo y los dioses que expone Platón en su Timeo. como los dioses. la libertad y la solidaridad. se ha dicho que ningún otro filósofo de la antigüedad ha sido tan calumniado como Epicuro. creo. pero no se inmiscuyen en los asuntos humanos ni pertenecen a un mundo trascendente (“Si hay dioses. HOY Es evidente que la filosofía epicúrea no está caduca. en el vivir para quien ha comprendido rectamente que nada temible hay en el no vivir. no porque le angustiará al presentarse. ni a los vivos ni a los muertos. vilipendiado por aquellos que torturaban. y la muerte es privación del sentir. 28 Aunque Clemente de Alejandría escribiera en su obra Stromata. Aseguraba que los dioses existen y habitan los espacios intercósmicos (intermundia). sencillamente no creyendo en ellos o negando la providencia divina. por tanto. la paz. Y triunfaron éstos. . por razones no muy difíciles de entender. ni rehúsa la vida ni teme el no vivir. ha sido manipulado y tergiversado por los que sintieron amenazada la mentira e hipocresía de la que se alimentan”26. más perfecto. y. máxime en la turbulenta época actual -muy similar a la que vio 26 27 El epicureísmo (Taurus. Por eso. Por tanto. el negador de la inmortalidad del alma y de la providencia divina. felices e incorruptibles. el recto conocimiento de que nada es para nosotros la muerte hace dichosa la condición mortal de nuestra vida. leemos el siguiente consejo filosófico: “Acostúmbrate a pensar que la muerte nada es para nosotros. 29 Carta a Meneceo.sevillano Emilio Lledó. Porque todo bien y mal reside en la sensación. Por su parte. Epicuro recomienda que nos enfrentemos a ella con total naturalidad. el hedonista. pues. sentencia Epicuro). Nada hay. Epicuro (Alianza Editorial. la muerte no está presente. 1981). De ahí que los más grandes daños y provechos vengan de los dioses”29. De modo que es necio quien dice que teme a la muerte. entonces no existimos. pero a un nivel más sutil. Por lo tanto. Pues lo que al presentarse no causa perturbación vanamente afligirá. sino falsas suposiciones los juicios de la mayoría de los dioses. García Gual afirma: “Con razón. Participan de nuestra misma naturaleza. éstos no se ocupan de nosotros”. también produce enorme desesperación en el hombre. Los dioses sí podemos evitarlos. sigue siendo muy válida para llevar a la práctica. no porque le añada una duración ilimitada. pero la muerte es una ley natural inexorable. escribe el sabio. porque para aquéllos no está y éstos ya no son… El sabio. La muerte. Porque no son prenociones. Los dioses epicúreos.

la más nítida seguridad. crítica. nunca se es demasiado viejo ni demasiado joven. pueda mantenerse joven en su felicidad gracias a los recuerdos del pasado. Debemos meditar. muy alejado del materialismo nimio y ridículo que la historiografía dominante -prostituida por intereses ideológicos. 31 Según Epicuro: “Muchos que obtuvieron riquezas no encontraron en ellas la liberación de sus males. disipar las vanas presunciones y protegernos del opresor y hostil mundo externo32. cimentada en esta posición y en la buena provisión de recursos. hacemos todo lo posible para obtenerla”. sacerdotes y demás “traficantes de almas”. Ese es el materialismo que propugnaba Epicuro. una vez tergiversado y desacreditado. mientras sea joven. 32 “Cuando ya se tiene en cierta medida la seguridad frente a la gente. Emilio Lledó manifiesta: “La sociedad de consumo que. lo poseemos todo y. si nos falta. practiquen la filosofía tanto el joven como el viejo. que han sido propagadas como excelsas (aunque sirvieron más bien para constituir una visión mitológica del mundo). preferentemente cristianos. para alcanzar la salud del alma. pues. histórica. Quien afirma que aún no le ha llegado la hora o que ya le pasó la edad. . aduce el filósofo en sus Máximas Capitales. infelices y persuadidas por vanas supersticiones. el otro. Se trata de una filosofía liberadora. pero la filosofía es siempre producto de una crisis”. nuestro propio jardín epicúreo para labrar nuestra libertad de pensamiento. Una filosofía que nos enseña a vivir plenamente el presente a través del noble uso de la razón. Y para que sea el propio Epicuro quien ponga el broche de oro a este merecido tributo que he querido rendirle. Garantizaremos así nuestro bienestar mental y corporal. huir de la turbación y abrazar la ataraxia. que proviene de la tranquilidad y del apartamiento de la muchedumbre”. O sea. ha creado el vacío disfrute de lo que no es ni natural ni necesario. y que ha establecido. uno. 30 “Es innegable que las filosofías de la época helenística surgen de una terrible crisis social. o que ya lo dejó atrás. Reivindiquemos una ética individualista y desechemos la doxa popular. en nuestro tiempo. de entender. afirma Epicuro. como hizo el filósofo griego. Es un recorrido al alcance de cualquiera. leamos otro de sus sabios consejos: “Que nadie. la ideología del tener. ni. sino un cambio de éstos por otros mayores”. fundamentada en el saber científico y en la desmitificación de las creencias supersticiosas que enturbian nuestro pensamiento. porque. Romper de una vez con el fatídico hechizo del dualismo platónico y liberarnos de los ilusorios fantasmas que suscita. Epicuro proponía un sendero nada tortuoso para alcanzar el bienestar. se obtiene. se muestre remiso en filosofar. iluminados. buscando respuestas existenciales en lugares equivocados y dejándose guiar todavía por gurús. al llegar a viejo. sobre las cosas que nos reportan felicidad. videntes.nos ha presentado a modo de vulgar competidor frente a las propuestas platónicas y aristotélicas. 33 “Todo placer es un bien en la medida en que tiene por compañera a la naturaleza”. en pleno siglo XXI. aun envejeciendo. vivir con el placer que produce investigar y cultivar la sabiduría -bios theoretikós-. donde hay tantas personas desorientadas. puntualiza Carlos García Gual. si disfrutamos de ella. cuando no. para que pueda ser joven y viejo a la vez mostrando su serenidad frente al porvenir. está completamente alejada del epicureísmo entendido como una teoría del ser […] La filosofía epicúrea fue revolucionaria porque intuyó el exceso y la enorme miseria a que tal exceso conducía: una atrofia creciente para los ideales de una democracia verdadera. Así pues. de idear”. Porque. el pensamiento epicúreo. Un combate desigual y tramposo cuyo fin no era otro que demoler totalmente. como una melancólica meta de la insatisfacción. es como si dijera que para la felicidad no le ha llegado aún el momento.nacer el epicureísmo30-. y un amenazante empobrecimiento de la capacidad de reflexionar. Tener como guía a la propia naturaleza33 y no dejarnos tentar por los placeres artificiales y efímeros que nos brinda la envilecida sociedad que nos rodea. se vuelven esclavas del consumismo y creen encontrar la felicidad obteniendo riquezas31. Con razón. de filosofar se canse. Atravesarlo no requiere demasiado esfuerzo. por tanto. Construyamos. para que.

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