Cali, Mayo 30 de 2012 Universidad del Valle Facultad de Humanidades Departamento de Historia Programa de Historia Asignatura: Modelos Historiográficos

II Profesora: Adriana Santos ref.: Segundo Parcial Elaborado por: Juan Manuel Echeverry Código: 1133374 Preguntas: 1. Elabore un texto – de mínimo una cuartilla – sobre los cuestionamientos que se hicieron a la historiográfica de la primera mitad del siglo XX – hasta la década de los sesenta – por parte de los historiadores que representaron la renovación disciplinar de las décadas de los sesenta y ochentas. El texto debe incluir por lo menos dos referencias bibliograficas distintas a las trabajadas por el curso. 2. Seleccione uno de los llamados giros – giro narrativo, lingüístico, cultural- que caracterizaron algunas de las practicas historiográficas de la segunda mitad del siglo XX y realice una consulta bibliográfica cuyos resultados deberá plasmar en un texto de por lo menos una cuartilla. 3. A partir de la bibliografía leída en el curso sobre la producción historiográfica de la historia cultural señale cuales serian sus objetos de investigación, referencias teóricas y perspectivas metodológicas. Además establezca el derrotero que ha seguido a la nueva historia cultural. 4. Señale el itinerario seguido por la microhistoria desde sus inicios hasta la actualidad referenciado elementos que la han caracterizado, los debates en los cuales ha participado, las perspectivas historiográficas que han defendido y sus contribuciones al desarrollo de la disciplina. 5. ¿Cuáles tendencias historiográficas se pueden ubicar como actuales? Defina rasgos para cada una de ellas en términos teóricos y metodológico.

Respuestas: 1. El siglo XX empieza desde una perspectiva historiográfica en 1929, para el caso Europeo con la creación de la revista Annales1 y finalizando en la década de 1980 aproximadamente. Esta primera mitad del siglo XX historiográfico se caracteriza por la consolidación de tres escuelas o corrientes como hegemónicas, asociadas a una nacionalidad en particular las cuales se imponen como referencia para la metodología del estudio de la historia, la primera como ya señalamos es la Escuela de los Annales la cual es de nacionalidad Francesa, la segunda el Marxismo principalmente el Marxismo Británico y la tercera la Cliometria o Nueva Historia Económica representando a EE.UU. Esta relación de la academia con el poder político nacional es una de sus características, al igual que manejar un lenguaje esquemático y cientificista buscando su legitimidad como ciencia, una análisis macro, demográfico, geográfico, una cuantificación de los datos y las fuentes de manera rigurosa y por tener en común el análisis estructuralista. En los años sesenta y setenta del siglo XX la situación mundial es coyuntural, convirtiéndose en el escenario de transición metodológica de la historiografía. Estas dos décadas podríamos brevemente contextualizarlas como un periodo de consolidación de las ideas liberales y democráticas en occidente, gracias en gran parte a la derrota de fascismo y al éxito de la reconstrucción de Europa, en un ambiente de alto crecimiento económico y científico para la región, pero teniendo como marco la Guerra Fría, que de una forma u otra marcarían el comportamiento digamos binario de una generación. Para la década de los setenta una nueva generación rechazaría las reglas y concepciones metodológicas a la cultura establecida y su racionalismo, considerándose tal vez este momento como el nacimiento del postmodernismo. En palabras de Jaume Aurell, el postmodernismo abandona el pensamiento único de la modernidad y el progreso y considera la historia desde el punto de vista poliédrico, con la intención de liberarla de los tradicionales moldes académicos o metodológicos. Lo mas complejo de este movimiento es, probablemente la dificultad de su fijación metodológica y epistemológica.2                                                                                                                 1  Annales  d'histoire  économique  et  sociale.   2  Jaume  Aurell,  La  Escritura  de  la  Memoria.  De  los  Positivismos  a  los  Postmodernismos.  Universitat  de  Valencia  2005,  Cap  V,  
Pág.  113-­‐114.  

 

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Tal vez Aurell cataloga el problema de la fijación metodológica y epistemológica como un problema y por lo tanto a la coyuntura historiográfica como una crisis. Pero la caída de las escuelas hegemónicas y sus paradigmas, se pueden ver como un proceso histórico mas, y la crisis entonces verla mejor como una oportunidad para la ciencia histórica propiamente para la historiografía. Una de las mayores criticas a los modelos hegemónicos es precisamente al uso del estructuralismo como metodología descriptiva. Dicha estructura social se presenta como estática y sin dinamismo para crear nuevas ideas, pues asigna a una sociedad un conjunto estable y homogéneo de ideas y creencias, donde el individuo no tiene participación ni representación, y los pensamientos y creencias del individuo son regulados por esa estructura mental única y homogénea. - lo que estaría en contra vía de las ideas liberales de la época por ejemplo- En su libro El Queso y los Gusanos3, el historiador Italiano Carlo Ginzburg expone tres razones principales para rechazar la noción de mentalidades: Primero la insistencia exclusiva en los elementos inertes obscuros e inconscientes de las visiones del mundo, lo que disminuyo las ideas racionales y conscientes, particularmente en las clases populares. Segundo, porque supone que todos los medios sociales comparten las mismas categorías y representaciones. Y tercero, por su alianza con la aproximación cuantitativa y serial que a su vez cosifica los contenidos del pensamiento, se apega a la formulación repetitiva e ignora las singularidades. La critica se extiende también al concepto de racionalidad histórica imperante y en su mecánica teleología y determinista donde se considera a la historia como un proceso seguro de avance, orientado hacia el cumplimiento de la voluntad del poder del hombre sobre el hombre y sobre la historia misma4. El análisis de gran escala, macro análisis o larga duración, que impide ver los cambios sociales y culturales, y la participación que tiene el sujeto en estos cambios, serán también revaluados, dando paso a una reducción de escala o microanálisis, y así al principio mismo de la variación de escalas5. La critica a la escritura cientificista de la historia social – mentalidades- y económica, con su lenguaje tecnicista que impedía el acercamiento de un lector general de las obras historiográficas fue cambiado por un estilo narrativo, o la vuelta a la escritura narrativa,                                                                                                                 3  C.  Ginzburg,  Il  Formaggio  e  i  verni.  Il  cosmo  de  un  mugnaio  del  ´500,  Turín,  Einaudi  editores,  1976,(trad.  Al  español:  El  
queso  y  los  gusano,  Barcelona,  Muchnik,1981).   4  L.  Álvarez.  Mas  allá  del  pensamiento  Débil  (1996)  Oviedo,  Nobel.   5  P.  Ricoeur.  La  Memoria,  la  historia,  el  olvido.  Cap.II    FCE  Buenos  Aires  (2000)    

 

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que permitiera el acercamiento a un publico lector general, que además como dice Giovanni Levi6 ese lector no es un receptor pasivo de mensajes definitivos, sino que es capaz de leer significados redundantes del cuadro narrado, confrontando incluso un sentido contrario a las propuestas presentadas. Tenemos así una pequeña síntesis de los cuestionamientos realizados por la nueva generación de historiadores a esos paradigmas hegemónicos. 2. La historiografía de la segunda mitad del siglo XX se caracterizara por su dialogo interdisciplinar con otras disciplinas, especialmente la antropología, la lingüística y la propia filosofía, dado que muchos aportes metodológicos vienen de filósofos, siendo el giro lingüístico que vamos a revisar y tratar de sintetizar, un análisis entre la filosofía y el lenguaje. Este dialogo con estas disciplinas influye en el cambio del énfasis de la estructura hacia el discurso, y la primacía del lenguaje, de los códigos y de los símbolos, pasando entonces a un concepto de cultura transmitido históricamente por medio de significaciones simbólicas , donde el hombre comunica y hereda su conocimiento y actitudes frente a la vida, y esto lo puede hacer y construir como individuo7, esa totalidad de lenguajes y acciones simbólicas de los individuos en su comunidad lo que constituirá su cultura, y donde se pueden entonces percibir mecanismo ocultos de dominación dado los saberes establecidos y la relación de poder, donde Foucault va mucho mas allá incluso no pretendiendo revelar que existe un discurso, o ni siquiera esa practica que el tanto describe, si no que dice que no existe racionalidad8. Dentro del conjunto de tendencias metodológicas y epistemológicas que influenciaron a la nueva historiografía, consolidada luego como Nueva Historia Cultural destacaríamos: El postestructuralismo Foucaultiano9, el deconstruccionismo derridano10, la nueva hermenéutica de Paúl Ricoeur y Michel de Certeau y las derivaciones del giro lingüístico, todas estas influenciando entonces la forma de escribir la historia11. Este giro lingüístico – Linguistic Turn- ha dado como consecuencia una tendencia hacia el                                                                                                                 6  G.  Levi.  Un  problema  de  Escala.  Colegio  de  Michoacán,  Zamora,  México  2003.   7  C.  Geertz.  The  interpretation  of  Culture,  New  York,  Basic  Books,  1973.   8  Paúl  Veyne.  Como  se  escribe  la  historia,  Foucault  revoluciona  la  historia.  1971.   9  Michael  Foucault.  Sus  obras  mas  influyentes:  Les  mots  et  les  choses.  Una  archeologie  des  sciences  humaines  (1966)  
L´archeologie  du  savoir  (1969)  entre  otras.   10  Jacques  Derrida,  La  Escritura  y  la  Diferencia  (1967)   11  Jaume  Aurell,  La  Escritura  de  la  Memoria.  De  los  Positivismos  a  los  Postmodernismos.  Universitat  de  Valencia  2005  

 

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relativismo, como vimos expone Foucault, pero también Hyden White y Dominick LaCapra, por ejemplo. El rompimiento con la objetividad histórica, da paso a pensar que el pasado subsiste solo a través de los signos lingüísticos , forja un objeto por medio de las reglas simbólicas que el historiador conoce con antelación y se materializa la historia a través del relato narrativo, dotando de materialidad a la retórica y se atribuye un contenido a la forma, siendo entonces las palabras (símbolos, lenguaje) las que realmente cuentan en la narración histórica, el modo de organizar esos signos pasa a ocupar un lugar privilegiado en la construcción de la obra histórica12. Se consolida entonces el discurso narrativo y es considerado como fundamental en la construcción historiográfica, lo que hace difuso el aparente carácter de rigor científico de la historia, e incluso se cuestiona el acceso a la realidad, pues la misma frontera de realidad se hace difusa igual13. Sin embargo este giro narrativo, que ha perfeccionado las técnicas del relato y la narración, ha permitido una mayor divulgación de las obras historiográficas y una interacción digamos mas honesta con el lector, al tenerlo en cuenta como parte de la construcción historiográfica. Y ha dado paso también a un giro cultural, al poder abarcar y estudiar nuevos temas de investigación y recuperando temas en desuso aportándoles una metodología renovada.

3. La Nueva Historia Cultural (NHC) – New Cultural History14- es la expresión historiográfica que se consolidara a partir de las transformaciones técnicas y metodológicas que hemos revisado en los puntos anteriores y que serán sus referencias teóricas inmediatas. -sin embargo se pueden recoger influencias metodologicas que se han venido desarrollando desde el siglo XIX15- Esta consolidación que será de carácter hegemónico se dará propiamente a partir de 1989, -en el contexto geopolítico tendremos, la caída de los regimenes socialistas y la consolidación del neoliberalismo en el mundo occidental- teniendo presente que esa hegemonía es académica y no nacional, y se internacionalizara el uso de esta metodología en el hacer historiográfico                                                                                                                 12  Ibíd.   13  Hayden  V.  White,  Metahistory.  The  Historical  Imagination  in  Nineteenth-­‐Century,  Baltimore  &  London.  1973.   14  Termino  acuñado  por  lynn  Hunt  en  1989.  The  New  Cultural  History,  Berkeley,  Los  Ángeles  y  Londres.  Univerity  of  
California  Press,  1989.   15  Como  señala  Peter  Burke,  en  su  libro  Que  es  la  Historia  Cultural  (2004).  Nombrando  autores  como:  Jacob  Burkhardt   (1860),  Johan  Huizinga  (1919),  Norbert  Elías  (1939),  Ernest  Gambrich  (1960)  y  Arnold  Hauser  (1951)  entre  otros.    

 

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de los historiadores de distintas escuelas y de distintas nacionalidades, definiendo un espacio global de intercambio y debate para la disciplina. Entre las características que consolida la NHC, esta la de centrar la atención en lo que hemos ya señalado como, los lenguajes, las representaciones y las practicas, y propone entonces comprender las relaciones entre esas formas simbólicas y la sociedad, esto bajo los aportes del dialogo interdisciplinar con otras ciencias sociales como la antropología y la critica literaria16, que permiten cambiar de leer solo documentos, a leer esas representaciones simbólicas y tratar de comprender las conductas individuales y los ritos colectivos que forman la cultura y permiten observar el cambio, donde el individuo es un actor ágil, representativo e influyente, se estudian pues los casos particulares, dándose paso a la reducción de escala, – aporte en gran medida de la microhistoria italiana- y la elección consciente de la determinación de la construcción narrativa para el análisis histórico, permitiendo así un dialogo con el lector y por lo tanto un aumento en la acogida de los trabajos presentados al publico. Y tomando las palabras textuales de Roger Chartier donde este señala como meta fundamental de la NHC: …comprender como las apropiaciones particulares e inventivas de los lectores singulares (o de los espectadores) dependen, en su conjunto, de los efectos de sentido construidos por las obras mismas; de los usos y de las significaciones impuestas por las formas de su publicación y circulación, y de las competencias, categorías y representaciones que rigen la relación que cada comunidad tiene con la cultura escrita.17 Sin embargo al NHC es tan amplia que no hay una forma de expresar concretamente sus objetos de estudio o sus pretensiones (trabajos en diversos campos, como, la historia intelectual, historia cultural, nueva historia política, historia oral, historia literaria, historia del arte, entre otras). Por ahora la historia cultural se presenta como la forma mas eficaz de historiar, precisamente por esa singularidad y aparente libertad, donde queda espacio para abarcarlo todo, dado los conceptos metodológicos con los que se aborda lo cultural, además de estar extendida en el mundo occidental y de que se ajusta a las intenciones de los ámbitos académicos y políticos, donde para algunos estos se presentan con intereses de fijación de poder. Esto hace parte de las criticas actuales a la historiografía cultural y evidencia, que su hegemonía no es tampoco fija. Las reglas de                                                                                                                 16  Roger  Chartier.  ¿Existe  una  nueva  historia  cultural?  Formas  de  Historia  cultural  2007,  editado  por  Marta  Madero  y  
Sandra  Gayol.  Universidad  Nacional  General  Sarmiento,  Buenos  Aires,  2007.   17  Ibíd.  Pagina  38.  

 

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juego de la disciplina se pueden observar tal vez incongruentes – Por ejemplo, no generalidades, pero si uso de generalidades, el sentido desechable de que nada vale o todo valga- donde la realidad es un constructo, fijando una relatividad intrínseca en todo, sin embargo no se trata de dudar de sus principios metodológicos, sino de cuestionar su pertinencia, o de cuestionar su eficacia en el no coaccionar las libertades, o el coaccionar la cultura en nombre de la libertad18.

4. Si bien la microhistoria italiana (Microstorie) se consolida alrededor de la revista Quaderni Storici en la décadas siguientes a 1970, no existe como una escuela o corriente como tal, debido a que no son un movimiento unitario y adoptan una diversidad metodológica entre sus principales representantes19, entre los que tendríamos a: Eduardo Grendi, Carlo Ginzburg20, Giovanni Levi. - también destacando el microanálisis del Frances Jean Jacques Revel- Sin embargo tendrían varios puntos en común como son el de la reducción de escala de observación para el análisis investigativo, los casos de excepción normal, la narrativa como técnica de escritura, y el manejo de nuevas fuentes tales como: las tomadas de documentos de procesos judiciales, la fotografía, las fuentes orales, las cartas, y para nuestra época, el video y la Internet. Cuentan con referentes metodológicos en por ejemplo E. P. Thompson y Antonio Gramsci –un antecedente entonces Marxista- y teóricos en por ejemplo, Clifford Gertz y todo el movimiento de simbolismo de representación, el lenguaje y de recuperación del sujeto. La propuesta va como respuesta a la historia social de Annales, donde la microhistoria permite dada su reducción de escala y su microanálisis, descubrir y observar cosas que a simple vista no se ven y donde la historia global solo permite ver lo general. Demostrando entonces la relevancia de los temas, a partir de un pequeño tema y como ayuda este pequeño tema a contribuir al debate y análisis de la relevancia general21. La problemática de la reducción de escala, la cual puede considerarse como el                                                                                                                 18  Tomado  esta  ultima  parte  de:  Alberto  Adsuara  Vehi.  Libelo:  de  la  Historia  Cultural  a  los  Estudios  Culturales.  Revista   Archipiélago,  volumen  47.  (junio-­‐agosto,  2001)   19  Justo  Serna  y  Anacleto  Pons.  Formas  de  Hacer  Microhistoria.  Agora  Revista  de  ciencias  Sociales,  Numero  7  (2002).   20  Su  libro  C.  Ginzburg,  Il  Formaggio  e  i  verni.  Il  cosmo  de  un  mugnaio  del  ´500,  Turín,  Einaudi  editores,  1976,(trad.  Al  
español:  El  queso  y  los  gusano,  Barcelona,  Muchnik,1981).  Será  el  principal  y  el  primer  referente  metodológico  de  la  nueva   propuesta  Italiana.     21  Muñoz  Arbelaez,  Santiago;  Pérez  Pérez,  María  Cristina.  Perspectivas  historiográficas:  entrevista  profesor  Giovanni  Levi.   Historia  Critica,  num.  40,  enero-­‐abril,  2010  

 

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gran aporte del microhistoria italiana a la historiografía occidental, la revisa y la contextualiza bien Giovanni Levi22, el cual manifiesta el problema de perder del análisis al sujeto real durante el estudio de grandes dimensiones, como también el caer en el problema biográfico que ignora las realidades globales que contextualizan a los sujetos, debiendo consolidar entonces no solo la reducción de escala si no la variación de escalas. Considerándose esta convergencia de dimensiones (micro y macro) lo que mantiene acaso la forma indefinida del estatuto científico del historiador23. Levi distingue y observa el tradicional punto de vista de algunos científicos sociales hacia la microhistoria , distinguiéndolos entre los que ven: Una investigación ideográfica, donde se establecen aceptables ciertas propuestas particulares y actuales. La investigación nomotética, donde se llega a proposiciones generales aceptables (caso de Radcliffe Brown, 1977) y otros que consideran la microhistoria (o el microanálisis) como incapaz de contener y explicar en si y de contar las vicisitudes individuales, dado que lo irrepetible no tendría leyes. Sin embargo de lo que se trata no es de la relevancia que tiene los objetos que se estudian sino, el modo en que estos objetos son insertados en su propio contexto. La fragilidad del análisis se encuentra ligada al hecho de iniciar las investigaciones, si en cada experimento las consecuencias ya están incluidas desde el punto de partida. La relaciones personales de los sujetos habían quedado por fuera de la historiografía. Pero son estas las que pueden contribuir en analizar y definir el conjunto de las llamadas estructuras, dejando a un lado el análisis mecánico y considerando al sujeto como un objeto activo de cambio y de poder. La reducción de escala aportaría pues un modo de captar el funcionamiento real de los mecanismos, que en un nivel macro dejan demasiadas cosas sin explicar y generalidades, y a creer que existe una relevancia entre los mecanismos que jerarquerizan las relaciones culturales, lo que acontece en debates sin salida. El problema claro no es solo esto, si no el conjunto de reglas existentes y vinculantes entre si, pero que son normas propiamente contradictorias entre si. Donde el microanálisis permite dada su libertad y elasticidad una mayor y mas abierta comprensibilidad de ese juego de reglas contradictorias y permite de cierta forma medir el peso y la amplitud de estas, que se dan por ejemplo, para el individuo, la familia, la religión, el grupo, la moral y los poderes políticos, entre mucha otras. Volviendo                                                                                                                 22  G.  Levi.  Un  problema  de  Escala.  Colegio  de  Michoacán,  Zamora,  México  2003.     23  Ibíd.     8  

entonces comprensible a partir de esos fragmentos de análisis los procesos de cambio, constantes que tiene la cultura social de los hombres., e introduciendo en la Historia no simplemente un reflejo de la explicación si no mas bien la simple una tautología24. 5. Para este ultimo punto abordaremos casi en su totalidad el recurso bibliográfico de Elena Hernández Sandoica, pues sintetiza muy bien las tendencias historiográficas actuales25, para las cuales ubicara a cinco corrientes principales: 1) La historia de Genero o de las mujeres, 2) Historia Ecológica o Ambiental, 3) Microhistoria e Historia Local, 4) Historia de la Vida Cotidiana, 5)Historia del Presente o Historia Vivida. El eclecticismo en la cantidad de enfoque teóricos y metodológicos de las investigaciones historiográficas, será el resultado mas contundente de la coyuntura – o crisis para algunos- de los años 80, donde la idea de una única racionalidad de la historia da paso a la concepción técnica de múltiples racionalidades y como estas pueden ser locales o individuales y se expresan en la multiplicidad del lenguajes simbólicos y de representaciones. Esa pluralidad y diversidad no solo en los conceptos si no también en los temas de investigación y la relación multidisciplinaridad darán resultado para la historiografía en estas y aun mas corrientes de investigación temática, las cuales además se cruzaran entre ellas y tomaran diversos elementos y ejes temáticos de otras corrientes en contexto. Para revisar los rasgos y principales características metodológicas y temáticas de estudio de estas diferentes corrientes empecemos revisándolas en el orden expuesto. 1. La historia de genero o historia de la mujer, surge en gran medida de la reivindicaciones política de la mujer, y del movimiento feminista. Donde se replantea el verdadero papel de la mujer en los proceso participativos y por lo tanto en la construcción histórica, al igual que su papel o su aporte a la historiografía, donde por lo tanto el papel de la mujer se conformara en un proceso de institucionalización, donde aparecen nombres como el de Joan Scott,26 la historia de genero tiene sus mayores implicaciones en el contexto Americano e Ingles. Se presenta entonces como una forma (plural y                                                                                                                 24  Ibíd.   25  Elena  Hernández  Sandoica.  Tendencias  Historiográficas  Actuales.  Escribir  historia  hoy.    Cap.  V  Cinco  tendencias  recientes  
en  historiografía.  Ediciones  Akal,  Madrid,  España.  2004.   26  Por  ejemplo  su  obra, Feminism  and  History  (A  volume  in  the  Oxford  series,  Readings  in  Feminism).  Oxford  University   Press,  1996.  

 

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heterogénea de rescatar un sujeto social (el femenino entendido como colectivo27. Como modelos teóricos muchas escritoras feministas parten del estructuralismo, el psicoanálisis y la semiológica, tratando de revindicar el papel de la mujer en la sociedad y la cultura, rescatándola de su marginalidad social, que implicaba para ella un limbo de realidad atemporal. 2. Historia Ecológica o Ambiental, La historia ambiental nació a partir de un propósito moral, asociado a fuertes compromisos políticos. Pero ha de decirse también que, a medida que maduraba, se convirtió en una empresa académica que no tiene una agenda exclusivamente moral o política que promover. Su objetivo principal pasó a ser la profundización de nuestra comprensión del modo en que los humanos se han visto afectados por su medio ambiente natural y, al mismo tiempo, del modo en que han afectado a ese medio, y de los resultados que se han derivado de ello. Uno de los centros más activos de la nueva historia han sido los Estados Unidos, lo que sin duda ha ocurrido a partir de la fuerza del liderazgo estadounidense en materia ambiental. El primer intento de definir el campo tuvo lugar en el ensayo The State of Environmental History, escrito por Roderick Nash28, donde se recomendaba observar el conjunto de nuestro entorno como a un documento histórico, donde el papel de la naturaleza en la vida

humana se da con el objetivo de identificar los procesos de las sucesivas y crecientes modificaciones resultantes de la interacción sociedad con la naturaleza, desde los orígenes de la humanidad hasta el presente.
3. Microhistoria e Historia Local. Si bien en el punto 4 ya reseñamos el proceso temático y metodológico de los aportes y características de la microhistoria, recalquemos algunas características: la vuelta al sujeto, la reducción de escala, la vuelta a la narrativa, el manejo de nuevas fuentes, entre otras variables metodológicas. 4. Historia de la Vida Cotidiana. Si bien esta no es una corriente exclusiva de Alemania, es en esta país donde mas se ha desarrollado y consolidado. Mantiene un dialogo abierto y continuo con la antropología cultural, la microhistoria con su reducción de escala y la historia de las mentalidades, hace énfasis en el sujeto                                                                                                                 27  Elena  Hernández  Sandoica.  Tendencias  Historiográficas  Actuales.  Escribir  historia  hoy.    Cap.  V  Cinco  tendencias  recientes  
en  historiografía.  Ediciones  Akal,  Madrid,  España.  2004.   28  Roderick  Nash.  The  State  of  Environmental  History  (1970)  

 

 

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y su interacción contextualizada en una clase social, una nación o un mercado. Sin referirse o caer en lo anecdótico o superficialmente descriptivos del sujeto, donde estos son los protagonistas de la historia, donde las formas de acercarse a lo cotidiano que adopta el historiador , se enmarcan en un contexto relacional y fuertemente constructivista, insistiendo en que esa construcción o reconstrucción parta de la verdad. 5. Historia del Presente o Historia Vivida. Inicialmente relacionada con el retorno de la historia política, por sus metodología y practica, auque no compartiendo sus fundamentos teóricos, indaga sobre cuestiones de la vida de pareja, el amor, la sexualidad, la niñez, el honor, el gusto, entre otras cuestiones. Esta historia se consolida como un verdadero campo historiográfico en expansión. En esta corriente se revindica el papel de la memoria como algo prioritario, llegando al concepto de memoria colectiva, para así entender la pluralidad de la realidad.29 Lo que puede derivarse del contexto liberal de la historia y el declive de idea de una sola y firme memoria o identidad nacional30 Así el concepto de memoria colectiva se expresa como el recuerdo colectivote recuerdos, construidos de manera consciente o inconsciente, pero de una experiencia viva, construida por una colectividad viva cuya identidad forma parte del sentimiento del pasado, donde caben el recuerdo de acontecimientos vividos de manera directa, o transmitidos por tradición oral y sobre todo escrita, siendo esto alimentado por las instituciones comunitarias, políticas y religiosas. Uno de los mayores soportes teóricos de la memoria colectiva seria el sociólogo Frances Maurice Halbwachs31 donde se establece una diferenciación pero a la vez relación entre la memoria colectiva ( que es siempre actual, afectiva, e incluso mágica y absoluta) y la memoria histórica (referente al pasado, es una operación intelectual, es de carácter laico y relativa). Esta historia actual o del presente, se perfila como una corriente que se consolida cada vez con mayor relevancia.

                                                                                                                29  J.  P.  Fusi.  La  Función  de  la  Historia  (1985).   30  Pierre  Nora.  Les  lieux  de  memorie.  Paris,  Gallimard  (1998)   31  M.  Halbwachs.  Les  cadres  sociaux  de  la  memoire.  Paris,  Alcan  1925.     11  

Bibliografía: • Jaume Aurell. La Escritura de la Memoria. De los Positivismos a los Postmodernismos. Universitat de Valencia 2005. • J. P. Fusi. La Función de la Historia (1985). • Pierre Nora. Les lieux de memorie. Paris, Gallimard (1998) • M. Halbwachs. Les cadres sociaux de la memoire. Paris, Alcan 1925. • Elena Hernández Sandoica. Tendencias Historiográficas Actuales. Escribir historia hoy. Cap. V Cinco tendencias recientes en historiografía. Ediciones Akal, Madrid, España. 2004. • Roderick Nash. The State of Environmental History (1970) • G. Levi. Un problema de Escala. Colegio de Michoacán, Zamora, México 2003. • Muñoz Arbelaez, Santiago; Pérez Pérez, María Cristina. Perspectivas historiográficas: entrevista profesor Giovanni Levi. Historia Critica, num. 40, enero-abril, 2010 • Alberto Adsuara Vehi. Libelo: de la Historia Cultural a los Estudios Culturales. Revista Archipiélago, volumen 47. (junio-agosto, 2001) • Justo Serna y Anacleto Pons. Formas de Hacer Microhistoria. Agora Revista de ciencias Sociales, Numero 7 (2002). • C. Ginzburg. Il Formaggio e i verni. Il cosmo de un mugnaio del ´500, Turín, Einaudi editores, 1976,(trad. Al español: El queso y los gusano, Barcelona, Muchnik,1981). Será el principal y el primer referente metodológico de la nueva propuesta Italiana. • Roger Chartier. ¿Existe una nueva historia cultural? Formas de Historia cultural 2007, editado por Marta Madero y Sandra Gayol. Universidad Nacional General Sarmiento, Buenos Aires, 2007. • C. Geertz. The interpretation of Culture, New York, Basic Books, 1973. • Paúl Veyne. Como se escribe la historia, Foucault revoluciona la historia. 1971. • Michael Foucault. Les mots et les choses. Una archeologie des sciences humaines (1966) L´archeologie du savoir (1969). • Jacques Derrida. La Escritura y la Diferencia (1967) • Hayden V. White, Metahistory. The Historical Imagination in NineteenthCentury, Baltimore & London. 1973.

 

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• Lynn Hunt. The New Cultural History, Berkeley, Los Ángeles y Londres. Univerity of California Press, 1989. • Peter Burke. ¿Que es la Historia Cultural? (2004). • Paul Ricoeur. La memoria, la historia, el olvido. Buenos Aires (2000). • L. Álvarez. Mas allá del pensamiento Débil (1996) Oviedo, Nobel.

 

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