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AUTONOMÍA SIN DEMOCRACIA: LA PARADOJA DE LA UN EXIGENCIAS ANTE LA COLEGIATURA INTERSEDES

Apostamos, reconociéndonos como comunidad, a construir colectivamente. Entendemos la diversidad de opiniones, de apuestas y expectativas de todas las personas que componen el ser colectivo que constituye la UN. Entendemos que la construcción colectiva no es un proceso simple, la práctica nos lo demuestra a diario; pero no es ello razón de peso para no apostar por el debate, la sana polémica, la discusión y el consenso. No es una razón que justifique negar el debate, imponer decisiones o desconocer posiciones contrarias. (Del Manifiesto por la Autonomía y la Democracia en la UN. 2012.)

Preocupación, e incluso indignación, nos ha generado el proceso de Claustros y Colegiaturas convocado por la Rectoría acerca del Plan Global de Desarrollo de la Universidad Nacional. Los mecanismos propuestos para el desarrollo de dichos claustros –resolución que convoca: 915 de 2012, Rectoría -, no fueron siquiera desarrollados, o al menos de un modo precario, a un punto tal que la comunidad universitaria desconoce del desarrollo de los talleres y entrevistas que se plantearon en la metodología de dicho proceso. La dilación en los tiempos de entrega, sumada a la mínima difusión de los documentos de trabajo; demuestran que la metodología propuesta por las directivas universitarias no fue cumplida a cabalidad, y por tanto, limita el desarrollo y participación en el proceso. La encuesta desarrollada de manera virtual deja mucho que desear, profundamente sesgada en lo que refiere a su formulación y criterios de evaluación, generó fuertes críticas por parte de investigadores, docentes, tesistas y estudiantes de la UN, que como académicos investigadores, no entendemos cómo puede formularse un instrumento así en la Universidad. Aún más desconcertante, es el hecho de que al día de hoy, se desconozca la propuesta de las directivas universitarias de Plan de Desarrollo más allá de las líneas estratégicas. Hecho mínimo de cara a discutir la cuestión de fondo en el Plan de Desarrollo, las visiones de Universidad Nacional a mediano y largo Plazo; máxime cuando se habla, pese a omitir este punto en el documento socializado por correos a la comunidad universitaria – estaba incluido en el índice presentado a Consejo Académico – de un plan estratégico a 2030. Estos hechos se suman a la discusión acerca del carácter, incidencia y alcance del proceso de claustros. Hemos insistido en el carácter vinculante que deben tener estos ejercicios de discusión al interior de la UN, esto no es otra cosa sino exigir ser escuchados, exigir debate, y ser tenidos en cuenta, triste realidad, pero mantenemos dicha exigencia. En conclusión el proceso de Claustros y Colegiaturas ha sido profundamente limitado. Hecho que se expresa en la no ejecución de todos los mecanismos propuestos por las directivas; la ausencia de un documento de propuesta por parte de estas alrededor del cuál debatir y proponer; los incumplimientos en los tiempos; fechas de convocatoria – semana universitaria – y el carácter consultivo de los mismos. Ante ello, como se pronunciase la Colegiatura de la sede Manizales y

“Entendiendo la autonomía universitaria como un principio para la existencia de la universidad y como el derecho que tiene la Comunidad Universitaria (entendida esta como trabajadores, estudiantes y profesores) de determinar democráticamente el rumbo de sí misma en todos los aspectos y permite establecer una interacción crítica entre el Estado y la sociedad para determinar los lineamientos que le rigen” (Pp. 10) Espacios como el CNRE, mesas locales, colectivos de trabajo han venido desarrollando y proyectando iniciativas de cara a la construcción de un modelo de Universidad que atienda las necesidades de la UN, en clara proyección a reivindicarse como la conciencia crítica de la Nación, en palabras del maestro Garcia Nossa. Ello demuestra el ánimo de parte de la comunidad universitaria de discutir, proponer, construir y debatir acerca del futuro de la Universidad Nacional de Colombia. Consideramos que ni los mecanismos, ni el carácter de este espacio, y mucho menos el documento presentado por las directivas, reflejan una disposición de las mismas en ese sentido, por tanto cuestionamos este proceso, y reclamamos espacios reales de participación, diálogo y debate, con garantías de ser tenidos en cuenta. Esa es, en realidad, la base de un ejercicio de autonomía, el construirse desde la democracia universitaria. La discusión de la Universidad que queremos, es un debate que por sus implicaciones y magnitud, debe darse de una manera seria, rigurosa, amplia y franca. Consideramos, por ejemplo, es una gran oportunidad para abrir la Universidad a las comunidades en dónde hace presencia, hecho imprescindible en la construcción Nacional de la Universidad, de un modo que se compadezca de las necesidades regionales, con un énfasis especial en zonas como el Caribe, la Amazonía y Orinoquía. Es ese tipo de perspectivas, de prácticas, en las que reside nuestra idea de democracia: debate abierto, franco y constante; reconocimiento de todos los actores; incidencia real del sujeto colectivo que construye y habita la UN: la comunidad universitaria, estudiantes, trabajadores y docentes. Desde luego, que ese sujeto colectivo debe dialogar constantemente con la sociedad, con las regiones y comunidades, pues ello es inherente al carácter público de la Universidad, y a su papel en el País. Nuestras banderas se expresan en la Exposición de Motivos de la MANE, entendemos que deben ser conquistadas en la Universidad, y ello pasa por llevarlas a la práctica construyendo un modelo de UN para un País con Soberanía, Democracia y Paz. Ese hecho, y el formidable papel de los universitarios en la defensa de la U. Pública, nos asisten al exigir democracia. Estas consideraciones nos llevan a establecer las siguientes exigencias, de cara a construir colectivamente, de una manera democrática, la Universidad Nacional de Colombia: 1. Cancelación de las Sesiones de Consejo Académico y Consejo Superior Universitario para aprobación del Plan Global de Desarrollo, hasta tanto se garanticen espacios democráticos de debate y construcción colectiva. 2. Presentación del Documento concreto de Plan Global de Desarrollo que piensan las directivas, insumo central de cara al debate franco y transparente con la comunidad universitaria. Los hechos demuestran que dicho documento o conjunto de políticas no solo existen sino que están en ejecución, por tanto establecemos como fecha para difundir

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ese documento el 7 de noviembre, en el marco del Foro Situación de la UN ha realizarse en la sede Bogotá. Garantías para el desarrollo de espacios de discusión de las sedes de la UN – de Presencia Nacional y Andinas – conforme a la definición de éstas, para construir una nueva metodología de construcción, con tiempos, mecanismos y escenarios precisos. Difusión del Documento de Plan Global de Desarrollo de las Directivas y del de la comunidad universitaria, del cuál continuaremos en proceso de sistematización con base en los resultados de claustros y colegiaturas, así como alimentado con los espacios que hemos construido y construiremos – presentaremos dicho documento el 7 de Noviembre. Dicha difusión debe darse en pie de igualdad, mediante los medios institucionales. Concertación con la comunidad universitaria de la metodología a seguir para la construcción del Plan Global de Desarrollo, para lo cuál construiremos una comisión de interlocución. No desarrollo de la Colegiatura Intersedes. Aprovechando el espacio para iniciar la construcción de una metodología democrática, incluyente, seria académicamente y que incentive el debate. Desarrollo de una rueda de prensa conjunta, de directivas y comunidad universitaria, para presentar los acuerdos logrados a partir de la discusión acerca de estas exigencias.

Exigimos, por tanto democracia, debate, diálogo. Exigimos que la construcción de Universidad sea a la altura de su carácter, de su hacer, la construcción crítica de alternativas, conocimiento y futuro: Creemos, y a diario demostramos que es posible y necesaria la democracia al interior de la UN. Exigimos (…) mecanismos, disposición y garantías reales, institucionales y políticas, para la participación democrática de la Comunidad Universitaria en las decisiones de la UN. Exigimos ser reconocidos como comunidad por parte de ustedes, que sean revisados los precarios mecanismos de participación y decisión para con la comunidad universitaria. Mecanismos que hemos dicho, son excluyentes y la fuente real de la ingobernabilidad de las directivas universitarias y las medidas que han pretendido implementar. Exhortamos sean tenidas en cuenta estas exigencias, que consideramos sean entendidas además como garantías de un ejercicio responsable y real de autonomía universitaria, un ejercicio de autonomía que dignifique a la UN y a los actores que la componen, y que en su práctica, en su ejercicio, sea una Universidad para la democracia real, para el pensamiento riguroso, el debate y la transformación de Colombia. (Del Manifiesto por la Autonomía y la Democracia en la UN. 2012.)