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1.4.1.3.

El Romancero gitano PERSONAJES Aunque para el propio Lorca, el único personaje real de esta obra es “la pena que se filtra”, resulta evidente la recreación de un mundo que surge de figuras antropomórficas caracterizadas física, sicológica, sociológica y espiritualmente. Cada figura se sitúa en un entorno organizado en círculos concéntricos: el cosmos, la naturaleza próxima, el ámbito rural y el urbano. I. Los personajes del Romancero estructurante de todo el poemario: gitano tienen importancia como factor

1. Existe un primer bloque de romances en los que Lorca crea tipos y mitos gitano-andaluces propios: A. La primera parte de la obra consta de siete poemas con protagonista femenina: la luna del romance prólogo, Preciosa, la mujer anónima que quizá desencadena la pelea de “Reyerta”, la suicida de “Romance sonámbulo”, la monja, la casada infiel y Soledad Montoya. B. Los tres poemas siguientes están dedicados a las tres grandes ciudades que definen el territorio de la Andalucía lorquiana (Granada, Córdoba y Sevilla), simbolizadas en las figuras de los arcángeles S. Miguel, S. Rafael y S. Gabriel, respectivamente, caracterizados a través de su relación con el mundo gitano-andaluz. C. A continuación hay cuatro romances con protagonista masculino: Antoñito el Camborio, apresado en el número 11 y asesinado en el 12, el anónimo muerto de amor y el Amargo. D. El “Romance de la Guardia Civil española” sirve de epílogo en el que se muestra la destrucción del mundo mítico-gitano contemporáneo. 2. Los “Tres romances históricos” conforman un segundo bloque donde el autor parte de una figura religiosa y dos literarias del pasado remoto (la época paleocristiana, la Edad Media, la época del rey David bíblico) para convertirlas en mitos gitanos. II. El adjetivo “gitano” del título alude, en primer lugar una aportación que el autor hace a la clasificación tradicional de los romances por su asunto. De hecho, las primeras ediciones de la obra llevaron el título de Primer romancero gitano, donde el ordinal aludía a esa originalidad temática. La crítica desorbitó el gitanismo del libro con interpretaciones folclóricas, por lo que Lorca aseguró que lo gitano debe entenderse como una esencia de lo andaluz general e incluso de lo universal. El gitano del Romancero –ya más urbano que rural- vive cerca de las fuerzas de la historia y del progreso, pero unido hondamente a una cultura primitiva y natural, con unas leyes y código propio, que no son las del mundo occidental. Como tal es un marginado de la civilización y de la historia, que lo aprisionan y procuran asimilarlo, como sucede con el negro en Poeta en N. York. Salvando las distancias geográficas y sociales, el gitano y el negro son equivalentes, ya que son el elemento que permite presentar una dialéctica entre naturaleza e historia, entre una cultura primitiva marginada y una civilización triunfante. El conflicto entre el afán del gitano por vivir sin trabas y su forzoso sedentarismo simboliza, en un ámbito reducido, el conflicto entre el primitivismo y la civilización. El elemento gitano representa la libertad, la fantasía y la ensoñación; lo transgresor, lo que está fuera de la ley desde una valoración positiva, por lo que Lorca defiende una postura antisocial: desprecio a la autoridad, instinto sexual desatado, ruptura de las reglas, violencia y muerte.

.El gitano se rige por creencias enraizadas en lo primitivo y natural y también por el código de su etnia. aparecen fugazmente en cinco romances. lo que desemboca en sangre derramada. ya que él debe actuar según su código de leyes tradicionales. empezando por su nombre y apellido. En “La casada infiel” se mitifica el sexo mediante imágenes explícitas. También la mujer del “Romance sonámbulo” personifica la frustración por amor y la muerte. El mito de la luna personificada en una mujer que baila una danza ritual de muerte se superpone a la anécdota de un niño que muere en una fragua. viste bien. en una atmósfera gitana sugerida por el bronce. donde Juan Antonio el de Montilla muere por los navajazos de sus antagonistas. persiguen al compadre del “Romance sonámbulo”. En “Preciosa y el aire” se crea. de una gitana que borda las flores de un mantel y se evade con su fantasía por un momento del enclaustramiento en que vive. como su amante. mítico –del que nace una nueva realidad. La mayoría de los romances tienen un componente idealizado. trabaja en la fragua) está encerrado en sus creencias y en sus leyes. a partir de la figura mitológica griega de Boreas. anecdótico: . la civilización paya que los margina y oprime. al tiempo que los compadres evocan el tema social de los gitanos perseguidos por la sociedad dominante. en la ribera del río. . Si la casada infiel es gitana. la superstición. . están borrachos. puede acabar castigada según el código de su raza. los gritos. luna” dijo Lorca que expresaba el “mito de la luna sobre tierras de danza dramática. que desemboca con frecuencia en el sexo. por lo que sufre por la nostalgia de amor y libertad. y en la asunción de su “fatum” (ese destino trágico que late en toda la obra lorquiana) reside buena parte de la admiración con que son tratados en el libro. las fuerzas oscuras las que traen el fatal desenlace. Choca con dos realidades inmediatas: el amor. aparecen con el juez tras la reyerta. al tiempo que la anécdota nos sitúa en la noche de Santiago. en un encuentro placentero desde la perspectiva del gitano. los agresores. La Anunciación de “San Gabriel” simboliza el gozo por la maternidad y el sentido familiar de los gitanos al recibir la noticia de su embarazo de un arcángel que es . presentando un asunto nuevo en la poesía culta española: la épica del gitano frente al opresor. los llantos. quien pide en el romance siguiente a Lorca que los avise. por ejemplo con su brazo armado (la Guardia Civil). el mito del viento sexual y violento que desea a la inocente y atractiva Preciosa. EL gitano nómada. y externamente está aprisionado por la sociedad dominante. asociada al amor y a la maternidad. son las creencias. Los “otros”. . hecho sedentario e incluso urbano (va a los toros. los collares y los anillos. especialmente. caracterizados de modo antiheroico: se llevan al Camborio al calabozo. pueden ser gentes de su propia raza y. La monja gitana es prisionera de creencias ajenas a su cultura. que encarna la frustración individual y colectiva del pueblo gitano. El código gitano –con sus arreglos de cuentas personales. la fragua. recuerdo del personaje cervantino. personaje colectivo. los caballos. En cualquier circunstancia los personajes se dirigen sin miedo hacia un destino adverso. en los dos romances del Camborio.y otro real. su “pena negra”. En el “Romance del emplazado”. el yunque. . Del “Romance de la luna. y “los otros”. Si la monja sufre un cautiverio personal. o su prestigio. vigilan las casas de los ingleses. Los guardias civiles. Andalucía interior concentrad y religiosa”. Soledad Montoya es en “Romance de la pena negra” un personaje simbólico. donde Antonio Torres Heredia es vituperado en el primero por no seguir ese código y muere en el segundo romance en pelea contra sus cuatro primos. que invaden lo que el gitano cree su derecho.se observa en “Reyerta”. La monja gitana simboliza el ansia no asumida de libertad. El extenso y duro “Romance de la Guardia Civil española” actúa de cierre del mundo gitano. . cuyo brazo armado en la Guardia Civil. todo el pueblo gitano sufre el cautiverio de la marginación.

con el de “Muerto de amor”. Es un territorio real que comprende tierras situadas en el triángulo delimitado por las ciudades de Córdoba. descrito como un gitano atractivo. quienes le envidian. simboliza la soledad ante un destino trágico que asume estoicamente. . El arcángel San Miguel. En los cuatro romances posteriores aparecen tres personajes masculinos que demuestran la veracidad de la premonición: Antoñito el Camborio. se presenta ante la gitana Anunciación. como Soledad Montoya. por donde deambula Soledad Montoya). con el mocito del “Romance sonámbulo” o con el Amargo la fatalidad de llegar tarde al encuentro amoroso y de encontrar la muerte. emblema del gitano auténtico. En “Reyerta” se simboliza el tema de la defensa del honor a través del derramamiento necesario de la sangre contraria. San Rafael se refleja con un pez en la mano en las aguas del Guadalquivir. Benamejí. está descrito según la imagen del siglo XVII de la iglesia del Albaicín. atractivo. sus primos de Benamejí. que sucumbe a manos de “los otros”. IV: Los tres romances históricos son un conjunto nacido de los conocimientos culturales de Lorca. los barrancos (donde muere Juan Antonio el de Montilla y otros compadres suyos) el mar (que se frunce por efecto del viento . III. aunque siglos antes. que muestran las tres andalucías clásicas: Granada. El caballero de Olmedo y La venganza de Thamar). además.paradigma de la belleza del hombre gitano. En “Burla de don Pedro a caballo” el personaje comparte. Juan Antonio el de Montilla muere al atardecer con evocaciones de la muerte de Cristo. “Thamar y Amnón” nos sitúa cronológicamente en el momento más remoto de la historia gitano-andaluza a través de un argumento equivalente por la sexualidad explícita y desbordante al de “La casada infiel”. Existen. los tres romances de los arcángeles. donde lloran dos viejas mujeres y por donde viene el juez con la guardia civil en “Reyerta” ). en este caso de su propia raza. desde donde viene sangrando el gitano contrabandista de “Romance sonámbulo” y un poco más al sur. En el centro de ese triángulo están los puertos de Cabra. ESPACIO A. sierras (donde viven los ingleses de “Preciosa y el aire”. situados en el centro del libro. El Emplazado. que comparte con éste la demostración de los mecanismos represivos y de exterminio contra la minoría. Por este territorio transitan los protagonistas del libro en escenarios diversos: olivares (por donde cabalgan los gitanos del primer romance. rey del aire. el pueblo de los primos Heredia que matan a el Camborio. señorial. orgullo de la raza. incapaz e hacer el mal. En el primero se presenta agitanada la figura del martirologio cristiano del siglo IV. las luchas seculares en el mundo gitano. Granada y Sevilla. mostrando el detalle de la tortura que se avanza en la mutilación de Rosa en el “Romance de la Guardia Civil española”. Tras esa alegría aparece la mirada triste de la madre por el aviso de que el niño será el primero de una estirpe condenada a un destino adverso y de que morirá violentamente. Es un cierre circular del libro por la presencia maléfica y vivificante de la luna en un mundo espacial y temporalmente remoto de la Andalucía gitana (el lejano oriente). El espacio en la obra tiene un significado doble: 1º. San Gabriel. que se amplía en el vértice occidental hasta Jerez de la Frontera en el “Romance de la Guardia Civil española” y hacia el mar en alguna otra referencia. Córdoba y Sevilla. al igual que la ciudad de pasado romano y árabe. adonde peregrinan los gitanos el 29 de septiembre. aunque tal vez reforzados por la tradaición oral (la leyenda de Santa Olalla. El muerto de amor es un hombre joven que se corresponde en su frustración con la gitana del “Romance sonámbulo”.

acude la pareja de “La casada infiel”. emblema de “Andalucía la baja”. a la conformación primitiva de la memoria ancestral. la judía (“Thamar y Amnón”) y la islámica (“San Rafael”). 2º. las tierras que la rodean en un “locus amoenus” expresión del mundo andaluz. que hace brotar en el recuerdo la pena de Soledad Montoya) bosques de pinos. luna”). Se trata de una atmósfera cargada de dramatismo. la iglesia de S. El gitano. refleja en sus aguas su culto pasado árabe y su poderío romano en “San Rafael”. zarzamoras y espinos. y en sus alrededores pueden ubicarse la mayor parte de las situaciones del libro. que no se fundamenta en relaciones de semejanza o de contigüidad entre la realidad que significa y el signo. de lo antisocial y. de un paisaje que se impregna de las emociones y las creencias de los personajes. Algunos admiten varias interpretaciones. es la ciudad a la que se dirige y a la que no llega Antoñito el Camborio. quien muere en el siguiente romance cerca del Guadalquivir. aparece en el último verso de la primera parte . sirve de marco a la Anunciación porque es la ciudad del amor que hiere. ríos (a cuya orilla. allí sueña la monja gitana. Córdoba. emblema de “Andalucía la alta” en “San Miguel” (ciudad de montañas y torrentes). donde los gitanos tienen protagonismo sólo al principio y sirven de estribillo para un personaje esencial: Granada. entre juncos. SÍMBOLOS Un símbolo es la representación perceptible de una idea referente a lo cultural. entre primitivismo y civilización. Encarna el conflicto entre instinto y sociedad. puede considerarse como símbolo del hombre primitivo. B. mítico. 2. En otras ocasiones los elementos se desentienden de los problemas del protagonista o les son claramente hostiles: Así ocurre en el “Romance de la Guardia Civil” cuando “el alba meció sus hombros / en largo de perfil de piedra”. es el más importante. Hasta su Albaicín (“altas barandas”) llega sangrando el mocito del “Romance sonámbulo”. de donde parece venir el contrabandista. Sevilla. reflejo del alma del poeta. ya que quiere vivir sin trabas y está forzado al sedentarismo y a las normas de la sociedad dominante. Así convierte la ciudad de su infancia y de su primera juventud. provoca nostalgia del pasado y de sus tradiciones. Fracasa en los intentos de adaptación y sucumbe a su “fatum”. sin necesidad de referencias descriptivas exactas. que suena cuando amanece en el “Romance de la pena negra”) Granada. En el Romancero los símbolos remiten al mundo del mito. en consecuencia. símbolo de la muerte. de las fuerzas elementales de la naturaleza. 1. Los personajes conviven en un mundo de constantes transformaciones donde lo natural y lo sobrenatural coexisten y se metamorfosean creando imágenes sorprendentes en las que se funden imaginación y realidad. Son varios los romances en los que escenarios concretos remiten al pasado de ricas y distintas influencias en Andalucía: la romana (con ampliación del territorio andaluz hasta los límites del siglo IV en “Martirio de Santa Olalla”). lo espiritual o lo trascendental. a orillas del Guadalquivir. Es un territorio irreal. símbolo del destino trágico. Inicia el libro (“Romance de la luna. quien afirmó que el libro es un retablo de todo el andalucismo. Miguel en el Sacro Monte a donde acuden los gitanos de romería. además de asunto y personaje. objetividad y subjetividad: Así en “Preciosa y el aire” “los olivos palidecen” al enseñar el envés de las hojas movidas por el viento y en sintonía con el miedo que la persecución de la protagonista provoca. La luna.en “Preciosa y el aire”.

aluden a la muerte: de metales están hechas las navajas. la violencia y la muerte. Los colores: a. 4.La luna es el gran espejo sobre el que se refleja el mundo (Amnón ve los pechos de su hermana reflejados en la luna). el puente que une las dos imágenes de Córdoba 6. /caballo sin freno” que encuentran muerto entre los azafranes. como en “Muerto de amor”. Además en otros romances manifiesta el ambiente de tragedia. como se aprecia en el primer romance. “por los ojos de la monja/galopan dos caballistas”. la frustración y la muerte. el deseo prohibido que conduce a la frustración y a la esterilidad. de las alondras). en la alberca. El rojo. fríos. donde los gitanos cabalgan “bronce y sueño” y la luna tiene “senos de duro estaño”. c. el Camborio echa limones en agua que no corre). la revelación y la transfiguración (“Martirio De Santa Olalla”). El espejo es polivalente: significa el hogar y la vida sedentaria y recoge valores cromáticos y sensoriales. El verde significa el erotismo. El caballo es el elemento móvil y trágico en un país estático.(“Romance de la guardia civil española”: “juego de luna y arena”) y preside el último romance (“Thamar y Amnón”: “La luna gira en el cielo”). “áridos lucen los ojos (De Anunciación)/paisajes de caballista”. la tragedia. d. antes del martirio de Olalla. Además aluden a la piel oscura y tersa de los gitanos. El blanco es el color de la pureza. la carne de Soledad “huele a caballo y a sombra” y ella está equiparada a un caballo que se desboca y que encontrará un destino fatal. 3. seres abocados a la muerte. fertiliza y da vida. “los cien caballos del rey/en el patio relinchaban” antes de la violación. 5. se asocia al principio de la vida. En “Martirio de Santa Olalla” domina en la primera parte. También el agua es un espejo natural en el que se refleja el cosmos (la luna. Si está detenida en el estanque. Los metales. tanto por ser enviada de la muerte como por estar caracterizada antropomórficamente como una bailarina gitana. color del fuego y de la sangre. 7. El negro y la sombra se asocian a la muerte. El jinete se acerca a la fragua donde actúa la muerte “tocando el tambor del llano”. Los ojos aparecen en ocasiones como representaciones metafóricas de los espejos (“en mis ojos sin querer/relumbran cuatro faroles” dice el muerto de amor. la sexualidad (El viento verde que persigue a Preciosa). b. medio de purificación (ase exhorta a Soledad Montoya a que se lave con agua del amanecer. 8. la gitana del aljibe tiene “ojos de fría plata”. También toma la realidad objetiva para trascenderla después a través de la imaginación o la intuición (“Por los espejos sollozan/bailarinas sin caderas” en Jerez y en “Muerto de amor” “quebraron opacas lunas/en los oscuros salones” en el momento de la muerte). en el pozo se asocia con la muerte o la fatalidad (allí flota la mujer del “Romance sonámbulo”. . las estrellas que “clavan rejones”. Si el agua fluye. el instinto desenfrenado que conduce al jinete gitano hacia la muerte. los ángeles de “Reyerta” son negros. a la pasión. pues nunca alcanza el destino que añora. El agua es fuente de vida. “Los caballos negros son/Las herraduras son negras” en el “Romance de la Guardia Civil”. por la calle va desbocado un caballo de larga cola. El caballo representa la pasión. don Pedro va “ montado en un ágil. El viento es el erotismo masculino (el viento hombrón que persigue a Preciosa). la angustia y el mal.. ni los ojos de el Amargo ni los de su caballo pueden cerrarse de noche.

el cambio de la asonancia señala el paso de una a otra. La rima dominante es llana. asonante. hay versos con un primer acento rítmico en la sílaba inicial para crear un ritmo dactílico. Es también un símbolo manriqueño de la muerte que acabará con Soledad Montoya por su pasión desatada. Sólo “La monja gitana” no está subdividido. se da en 14 romances. al origen fragmentario del romance. secundariamente de cuatro: “La luna gira en el cielo/sobre las tierras sin agua/mientras el verano siembra/rumores de tigre y llama”. Pedro” (heptasílabos. En algunos romances divididos en secuencias. de la que resultan octosílabos con rima asonante en los pares. 10. la rosa se refiere a la pasión en “Muerto de amor”. Además del acento fijo de la sílaba séptima. Estas variedades convenientemente combinadas crean una suerte de estrofas en las que en vez de rima se emplean los ritmos. La fórmula básica oracional es de dos versos y. surgido de la fragmentación de versos monorrimos de 16 sílabas.9.puede relacionarse con el tema de la violencia (como “Puñal” de Poema del cante jondo). Una rima única. su color de sangre se visualiza el las “rosas morenas” en la camisa del mocito contrabandista. sirve para subrayar el carácter teatral de los poemas y obedece a cambios de espacio. de personaje o de perspectiva. LA MÉTRICA Los 1103 versos se reparten en romances de extensión variable. La modalidad trocaica (Óo). elemento femenino. decasílabos. La mayoría de los pocos versos oxítonos están en “Muerte de Antoñito el Camborio”. son el “Martirio de Santa Olalla” (74 versos). La variedad rítmica se aprecia esencialmente en la recitación oral. “Thamar y Amnon” (100) y el “Romance de la Guardia Civil” (124). momento en que se valora mejor el significado simbólico que aquella aporta. “La monja gitana”. endecasílabos). quizá porque la situación final es idéntica a la inicial ya que las imágenes se han producido en la mente de la protagonista. Las flores se asocian a la sexualidad femenina (“la rosa azul” del vientre de Preciosa). Como excepciones frente al uso del octosílabo. Tal binarismo versal remite a la tradición y. en “San Gabriel” el lirio se asocia a pureza de Anunciación. Son excepciones por su número impar de versos “El Romance con lagunas” (69). Los más breves son de la primera época de redacción (“Romance de la luna”. por ejemplo en “Thamar y Amnón”. eneasílabos. cuya rima en –í –tan rara en la tradición. apropiada para la expresión de equilibrio y serenidad. en último término. como corresponde a la norma clásica del romance. en los que existe una prenotación al inicio del poema. posteriores. concretamente de frustración erótica. El mar es símbolo de la fecundidad y también sexual. Esta división. temporales. se indica en ocasiones con asteriscos o espacios en blanco. se observa también en versos como “Verde que te quiero verde” o “Brama el toro de los yunques”.”La casa infiel” (55: tres versos en forma de copla inicial que se corresponden con la inversión del desenlace) y el “Romance del emplazado” (57: hay un verso inicial asonantado con una réplica en el v. que era el primitivo verso final). los más extensos. el adecuado para el dramatismo (“Voces de muerte sonaron”)(Óoo Óoo). La tierra. 53. . El número par de versos en las composiciones es dominante. de 36 versos). La variedad mixta aparece en pasajes dinámicos. es la fuerza y la fertilidad (se abre en “Thamar y Amnón” en “heridas cicatrizadas”) 11. destacan el decasílabo/eneasílabo inicial de “La casada infiel” y algunos de “Burla de D.

En este nivel abundan unidades oracionales monoversales y medioversales. comentarios a los sucesos. que trata de involucrar al receptor en momentos de fuerte intensidad emocional o quiere subrayar algún detalle importante de la acción o de la descripción (“Preciosa y el aire”. monte”). escultura. donde una historia de amor y sangre se desarrolla en un ambiente lírico que lo envuelve todo. Fórmulas paralelísticas (“Ya la coge del cabello / ya la camisa le rasga”). sobre una base derivada del romancero tradicional. sin “verba dicendi” introductorios. “Que” ilativo “Y que yo me la llevé al río”). El narrador implicado llega a dialogar con los protagonistas (“Romance de la pena negra”. Sólo “La casada infiel” tiene narrador en 1ª persona. En nivel básico de la composición es una narración en tercera persona cuyos elementos básicos están sólo sugeridos. El nivel dramático se sustenta esencialmente en el diálogo y el monólogo. en el Romancero se funden lirismo y narración. o con el verbo “ver” (“Se ven desde las barandas”). se relacionan con el coro trágico griego. admonestaciones o interpelaciones a los protagonistas. sin eco de anécdota.EL ESTILO En la rotura de géneros que el siglo XX realizó. marcadas con asteriscos o espacios en blanco. La historia del romance se actualiza ante los ojos del receptor con los diálogos. “Por el monte. en las técnicas de repetición (paralelismos. la fusión de lo narrativo. cuando se hacía lírico. “Muerte de A. Lorca afirmó: “El romance típico había sido siempre una narración y era lo narrativo lo que daba encanto a su fisonomía porque. creacionismo. el cante jondo. “Prendimiento de A. que en algunas ocasiones también se pueden interpretar como prolongación de la voz de la colectividad gitana. anáfora (“Voces de muerte sonaron. baile…) y especialmente en el uso de rasgos propios del romancero tradicional. Y manifestó su voluntad de unir ambas modalidades: “Yo quise fundir el romance narrativo con el lírico sin que perdieran ninguna calidad”. que por esos años estaba estudiándose a fondo en el ambiente filológico español. el “Romance sonámbulo”. El C. se convertía en canción”. . del presente al pretérito (“La luna vino a la fragua”. voces de muerte cesaron”). mira”. discretos estribillos). La estética de la obra se consigue con un original mezcla de neopopularismo y modernidad. Así pues. “El aire la vela. Lorca cuidó de no prodigar los rasgos tradicionales y de no usarlos de forma mecánica: La vocación oral del romancero antiguo está presente en los muchos recitales que Lorca convocó para dar a conocer el poemario antes de imprimirlo.”). dejando así lugar al misterio y a la sugestión. Inicio “in media res” (muerte de Antoñito el Camborio. Cambios de tiempos verbales. donde el narrador participa como personaje (“¡Ay Federico García!¡Llama a la Guaria Civil!”). en la relaciones con otras formas artísticas neoprimitivas (música. Los cambios espaciales. Todas las fuentes están adaptadas a nuevas situaciones narrativas y a personajes y escenarios mítico-históricos actuales. incluidos los dos compadres que dialogan. Las intervenciones expresivas del narrador. temporales y los movimientos de personajes se señalan con distintas secuencias. premonitorio y agorero. en las fuentes populares (coplas. “Reyerta”). El neopopularismo se observa en el tema mítico-gitano. impensables sin las vanguardias (ultraísmo. repeticiones (“El niño la mira. surrealismo). el C. vela”. los romances). pero también dramatismo. monte.”. El lenguaje contiene brillantes imágenes. “mueve los brazos”). según el ejemplo que el propio autor adujo de esta fusión. Así se evidencia la implicación del narrador. lo lírico y lo dramático en el romancero lorquiano es un fenómeno importante por el perfecto ensamblaje de los tres géneros. El nivel lírico-expresivo se exterioriza en breves intervenciones exclamativas o interrogativas.

la que debe interpretar esas imágenes: son saltos de los peces las “glorietas de caracolas” de “Preciosa y el aire”. En otras ocasiones estas expresiones sintéticas van ligadas a la consecución de brillantes metáforas. como “¡Míralo por dónde viene!” de “Preciosa y el aire”. En una conferencia titulada La imagen poética en don Luis de Góngora. Así tenemos “desplazamiento calificativo”. “Reyerta”) y finales truncados (“Prendimiento de Antoñito el Camborio”). llegó a una escritura y expresión tan originales que el libro es para muchos uno de los grandes productos estéticos de la literatura española del siglo XX. negro pelo” que recuerda la belleza de la mujer cuando estaba viva. cierto hermetismo. Hay calcos directos de expresiones tomadas del Romancero medieval.El fragmentarismo. es la imaginación del lector. la vivencia andaluza domina la mecánica vanguardista (“la noche se puso íntima / como una pequeña plaza”). Así. Imágenes surrealistas (“el insomnio del caballo”. Lorca tiene una extraordinaria capacidad para encerrar en escasas palabras una enorme cantidad de sugerencias y apreciaciones. Recurre en estos y otros muchos casos la nominalización (ausencia de verbos) y a la yuxtaposición. el coñac de las botellas / se disfrazó de noviembre”). En las mejores imágenes. por ejemplo en la “oración decapitada” de Santa Olalla. las metáforas aparecen frecuentemente en la más audaz de sus formulaciones. temas y formas tradicionales. inspirada en el verso de Mio Cid “Apriessa cantan los gallos e quieren crebar albores”. como Antoñito el Camborio dando “saltos / jabonados de delfín”. apoyándose en el contexto y en su conocimiento de los recursos expresivos de Lorca. portazos los “truenos” de “Muerto de amor”. FIN . como en el “Romance sonámbulo” “el barco sobre la mar / el caballo en la montaña” que sugiere la actividad de contrabando a que se dedica el amado. a partir de fuentes. con inicios “in media res” (“Muerte de Antoñito el Camborio”. la presencia de elementos mitológicos (antiguos y nuevos) o la calidad y dificultad de ciertas metáforas. “las piquetas de los gallos/ cavan buscando la aurora”. o “cara fresca. o peces los “gitanos del agua” del mismo poema. existen rasgos en Lorca y en su generación que remiten al maestro Góngora: el esmero estilístico. y gracias a modelos de transformación tanto generales (el neogongorismo y las vanguardias) como más estrictamente personales (una formación musical avanzada. que consisten en el traslado de una cualidad desde su soporte natural a los alrededores físicos del mismo. El vanguardismo influye en las imágenes del romancero: La prosopopeya parece originaria del ultraísmo-creacionismo (“El mar baila por la playa / un poema de balcones”. “la noche busca llanuras / porque quiere arrodillarse”). “pon telegramas azules”). Dentro de la renovación poética de los años 20. o como la metáfora del “Romance de la pena negra”. el Romancero gitano constituye un punto culminante de una etapa estética que. con sustitución plena del objeto real. una nube rasgada en el amanecer el “pez de sombra” del “Romance sonámbulo” Dentro de la producción lírica lorquiana. Ecos futuristas (“el liso gong de la nieve”. También se consigue esta condensación mediante los “desplazamientos calificativos”. Lorca recoge una serie de reflexiones estéticas que se sitúan entre los movimientos de renovación de los años veinte y que explican la influencia de Góngora en sus metáforas así como en cierto grado de hermetismo en muchos romances. una lectura original del fenómeno gitano-andaluz). El intento de explicar estas expresiones hace necesario recurrir a largas frases para recoger todo el contenido. Su estilo se caracteriza por la densidad verbal que le lleva a crear expresiones enormemente sintéticas. Por su parte. es decir.