Universidad de la salle Filosofía medieval Juan Camilo Reina Libro: la consolación de la filosofía, Boecio.

La consolación de la filosofía.

Boecio Comienza el texto exponiendo los motivos de su aflicción, añorando su felicidad pasada y quejándose de su desgracia actual. Es cuando la Filosofía se le aparece en forma de mujer de porte y presencia majestuosa, “En tanto que en silencio me agitaban estos sombríos pensamientos y con aguzado estilo escribía en blandas tablillas mi lamento quejumbroso, parecióme que sobre mi cabeza se erguía la figura de una mujer de sereno y majestuoso rostro, de ojos de fuego, penetrantes como jamás los viera en ser humano, de color sonrosado, llena de vida, de inagotadas energías, a pesar de que sus muchos años podían hacer creer que no pertenecía a nuestra generación”1. Luego, la filosofía emprende una charla para sanar a Boecio, pues el ya la conocía, y de haber conservado su herramientas no habría caído en la enfermedad de los desengañados y los terrenales, así la filosofía limpia los ojos de Boecio y le deja ver, ya que hasta ese momento él ni siquiera se da cuenta quien es la “mujer” que lo acompaña, pues está en la oscuridad, cegado de estas “enfermedades”, pero entonces logra darse cuenta que es la filosofía “Por semejante manera, ahuyentadas las nubes que me ensombrecían de tristeza, miré con avidez la luz del cielo; y recobrados mis sentidos, pude reconocer el rostro de aquella que me curaba”2. Cuando la filosofía entra en Boecio desaparece esa oscuridad y vibra la luminosidad, la divinidad de la luz.

Así pues, Boecio comienza un diálogo con la filosofía, a la cual le pregunta que si le ha abandonado, y ella contesta que no, pues no puede dejarlo solo ya que es su hijo, por lo que no puede quedar sin participar en sus dolores, sin ayudarle a llevar la carga que la envidia por odio de su nombre ha acumulado sobre sus débiles hombros. La Filosofía no podía consentir que quedara solo en su camino él inocente; pues no temía ser acusada ni aun sentir algún espanto. Y le recuerda que ya ha vivido eso con Sócrates, “¿Crees que sea ésta la primera vez que una sociedad depravada pone a prueba la sabiduría? ¿Acaso entre los antiguos, anteriores a la época de mi discípulo Platón, no he tenido que
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La consolación de la filosofía, Boecio. Libro 1, pagina 11. La consolación de la filosofía, Boecio. Libro 1, pagina 14.

Así sigue comentando esa lucha a lo largo de la historia entre la sabiduría y la ignorancia. Libro 1. satisfacción y consolación de la filosofía. ya que él nunca se separó de ella y siguió todos sus pasos. Boecio se dedica a comentar todas las cosas que ha hecho bajo la influencia de la filosofía para que ella se lo tenga en cuenta. Se queja de la garantía de seguridad que no ha obtenido al haber luchado por los demás y por el amor a al justicia. Boecio. El autor en este diálogo con la filosofía le reprocha a ésta su desgracia actual. Boecio se encuentra en este peligro y empieza un dialogo con la filosofía a la cual le pregunta que porque ha caído en semejante desgracia si él nunca se apartó de su lado “¿Acaso necesita alguna aclaración. y así continua Boecio contándole todo lo que ha pasado y la desilusión que siente por 3 4 La consolación de la filosofía. y sucesivamente las demás escuelas y sectas. No entiende porque lo han querido destruir de esa forma si el no ha hecho mal alguno. Al contrario Continua del ignorante que no sabe apreciar el valor real de las cosas. la fortuna y los tiranos. Continua Boecio diciendo que quien no se deja guiar por la sabiduría caerá en los peligros del destino. gracias a mi asistencia. cada cual según sus medios. ya que la filosofía es nuestro ángel protector. página 17. los estoicos después. Boecio. habían intentado asaltar sus dominios. Sigue con el planteamiento de que todo filósofo debe luchar contra la ignorancia y reírse de todos los ignorantes que intentan apoderarse de cosa que no tiene valor alguno y no reconocen la importancia. no destaca bastante por sí mismo el rigor encarnizado de mi dura fortuna? ¿No es suficiente para moverte a compasión el solo aspecto de este lugar?”4. Ni siquiera lo han dejado hablar ni defenderse. pagina 15. Pero la ignorancia los alcanzo y juzgo haciéndoles caer en error”3. Boecio continúa en esto y comenta el delito que se le impuso. y llevándose jirones habían abandonado la lucha. La consolación de la filosofía. por querer la libertad de Roma. e incluso se pregunta que porque los senadores se han portado de igual manera con él. creyendo que la habían obtenido. ¿no triunfó su maestro Sócrates. de una muerte injusta? Así también le tocó con los epicúreos primero. sino que más bien fue humillado. . y se queja de nuevo por esa acusación injusta sólo por haber querido salvar al senado. si sólo trató de defender a las personas más honestas y al Senado. El sabio es elogiado por la filosofía ya que es éste desprecia todos los peligros del mundo.sostener duros combates contra los desatinados ataques de los necios? Y viviendo Platón. Libro 1.

pues. que él ha dejado de saber qué es lo que el mismo era. página 24. La primera pregunta que le hace la filosofía es que si él cree que los actos del mundo son puramente accidentales o si están guiados por una fuerza racional. y éste es a consecuencia de sus emociones. La enfermedad es grave pero no incurable porque él sabe que el mundo está regido por Dios. con lo cual posee una esperanza de curación que la filosofía debe llevar a cabo. A lo cual responde Boecio que si hay una fuerza racional que es Dios como creador de todo. que es Dios. así que continua haciéndole un examen más profundo y le formula una segunda pregunta: ¿ eres capaz de decirme con que medios dirige Dios el mundo?. así que le dice: lamentas ser desterrado y despojado de tus bienes porque te ha turbado el olvido de ti mismo. Ella le dice que ha encontrado el origen de su mal y el medio para devolverle la salud. Y ella vuelve a interrogarle: ¿estás seguro de que no eres ninguna otra cosa? Y él dice: sí. Boecio le contesta que claro que lo es y ella le pide que le explique que es el hombre. por ahora me valdré de otros más suaves.estar ahí. en ese estado de ánimo los remedios fuertes no te convienen todavía. Así que la filosofía ha averiguado otra causa de su enfermedad. Libro 1. la filosofía le pregunta ahora que si recuerda cual es la finalidad de las cosas. Así. ignore el destino de éstas. la principal. él le dice que si se lo pregunta para saber si es un animal racional y mortal si que lo es. La filosofía no entiende que si sabe el principio de las cosas. ella quiere examinar con exactitud la gran enfermedad de Boecio y establecer un diagnóstico sobre su estado anímico. a fin de que el absceso exacerbado por tu indignación pueda tolerar un tratamiento más enérgico después de ablandarlo con mis caricias” 5. el pesar y la ira. y él le responde que lo sabía pero que lo ha olvidado a causa de tanto dolor. Así que le formula la pregunta que si recuerda que es hombre. Boecio no entiende la pregunta. Boecio. La filosofía lo escucha y aconseja “Pero como tu espíritu está agitado por semejante tumulto de afectos y pasiones. La filosofía trata de calmar a 5 La consolación de la filosofía. Entonces la filosofía concluye que si teniendo esos sanos pensamientos no sabe como puede estar enfermo. y así descubre la filosofía que dentro de él se ha infiltrado un gran vacío. y se ve descarriado en mil maneras por el dolor. Así. la filosofía trata ahora de examinar por medio de breves preguntas el estado mental de Boecio para saber que remedio le conviene. . Ahora bien.

El conflicto de las pasiones se enfrenta entre sí como los elementos de la naturaleza. prever un acontecimiento no es producirlo ni forzar su producción. no pueden ser ineficaces. permanece inviolada para los mortales la libertad de albedrío. les da ella misma su propia ley. Así que. abrazando todas las cosas. elevad al cielo humildes plegarias. sin necesitar los hechos. Libro 5. Pero cuando el conocimiento. Dios presiente de todos los acontecimientos.Boecio diciéndole que aún la naturaleza no lo ha abandonado. ya que obráis ante los ojos de un juez que lo ve todo. grande es para vosotros la necesidad de ser buenos. ya que cree que está sometido a la razón divina y no a los accidentes del azar. no condiciona en absoluto lo que conoce. cultivad las virtudes. en lugar de anterior. Asimismo. pues. Y ella le dice que a partir de saber esta pequeña diferencia logrará poco a poco su salvación. es contemporáneo. con todo." 6 6 La consolación de la filosofía. ni la debilidad de la imaginación la negación del razonamiento. y que cree que lo más importante para su salvación es saber como está regido el mundo. y la eternidad. por el hecho de que nuestra inteligencia sea débil no tenemos derecho a negar a Dios una inteligencia más alta. y él debe dejarlas de lado para conocer la verdad. A la nueva objeción de Boecio de que se disminuye la presciencia divina haciendo causa de ella las futuras acciones humanas. ahora bien. si son rectas. es un signo de esta necesidad. se concierta con la futura cualidad de nuestros actos dispensando recompensas a los buenos y castigos a los malvados. la Filosofía opone que la facultad precognoscitiva de la sabiduría divina. "Por encima de todo está. Boecio. en nosotros mismos la debilidad de los sentidos no justifica la negación de la imaginación. y cuando reinan estas pasiones el espíritu está atado y ciego. Cuales quiera que sean éstas. el conocimiento de Dios es atemporal: Dios ve en un presente eterno. pero sin estar totalmente ligada a las cosas futuras. el conocimiento anterior. siempre presente en su visión. que. a las culpas. del mismo modo. . como espectador. página 119. ni la debilidad del razonamiento la negación de la inteligencia. levantad el ánimo a las rectas esperanzas. No en vano se le dirigen esperanzas y plegarias. Oponeos.

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