Se encuentran “en este único lugar” varias historias y mitos reunidos en uno; mejor dicho, todas estas

culturas están metidas en la historia, todas nuestra “historia”, nuestra “galaxia”. Pero para que me entiendas bien, necesito mostrarte algo…

La idea es que al ver esta imagen de aves, veas que dentro de cada ave hay más aves o más formas

Estos son unos ejemplos

Ver cómo "hay cosas dentro de cosas"

… y cómo varios “mitos” se relacionan cuando uno no lee si no que mira

… en esta se pueden ver a dos (es más, a tres), "enemigos" hechos uno

… y en esta, animales dentro de animales … y así, de este modo, “con” el mundo “irreal y real” fui uniendo todo…

Toda esta historia es “metafórica”. En esta parte de la historia, el feto ahí en el vientre, es igual que el feto dentro de la misma galaxia… (volvemos al “principio”)

De esta imagen yo elegí a Dante; todas son iguales, pero elegí a Dante

El ser nace allá donde todo es “fuego”, el vientre, el núcleo… Y ahí pasa muchos años… …muchas "vidas”.

Por fin nota que hay grietas de agua en las paredes, pero para entonces ya ha pasado mucho tiempo… Él se aventura a lo desconocido y llega al fondo del mar, donde todo es muy frío y muy solitario. Digamos que pasa de un infierno caliente a uno frío… Y ahí dura otras muchas vidas, muchos años. De vez en cuando una medusa pasa, y como es tan profundo, la medusa brilla; ella pasa y se va, y después de mucho tiempo, el ser se da cuenta que el lugar donde está no va a cambiar, es él quien tiene que moverse de lugar, y la medusa se le presenta como una "pista”: “¿De dónde viene? ¿A dónde va?” - se pregunta el ser después de mucho tiempo Y un día se decide a seguirla… Llega entonces a una parte del mar más habitada. Hay muchos animales ahora, mucha variedad, pero igual él no es "feliz”: No entiende nada, salió de donde estaba antes, pero igual no le gusta este lugar pues nadie es como él. En este estadio, como en todos, este ser no se acuerda que alguna vez estuvo en un infierno caliente, y es más, odia al infierno caliente, y por supuesto puede verlo; lo detesta porque acaba de salir de él aunque no lo recuerda… y una vez llegue al mar no tan profundo, odiará al infierno frío también, y podrá ver a los seres que solían ser su “comunidad”, y los detestará pues le recordarán lo que solía ser (aquello que en el fondo aún cree que es), pero esto no lo sabe del todo aún, aunque una parte lo “presiente”. En esta parte, en el mar menos profundo, ve a una tortuga.

… por un tiempo se fija en ella, tal cual lo hizo alguna vez con una medusa… y así, eventualmente, decide montarse en ella. Desea ver a dónde lo conduce, porque él no tiene la más remota idea de cuál es su camino… Pero la tortuga no avanza. La tortuga está "brava”, así tal cual se ve en esta foto real; y durante mucho tiempo, mucho; muchas vidas; el ser no avanzará pues la tortuga no avanza. Hasta que un buen día aparece otra tortuga.

Esta es otra imagen real, en la cual, literalmente, se puede ver “la diferencia” entre estas tortugas; en verdad puedes apreciar “sonrisa de esta tortuga” (Hay tortugas marinas lentas y hay otras muy, muy rápidas). Entonces el ser se da cuenta de que está montado en una tortuga que no avanza y empieza a pensar por qué para tratar de arreglar la tortuga; y así, en vez de cambiarse de tortuga decide tratar de arreglarla…

Resulta que cada pata de la tortuga es como un ser independiente, cada una mirando a un lado diferente. La cabeza de la tortuga sabe a dónde ir, pero sus patas, con "cabezas y ojos" independientes, no le hacen caso; y cuando el motor y la cabeza no van para el mismo lado, la tortuga no avanza. Aquí podemos apreciar más fácilmente un símil entre nosotros y la sociedad, y al mismo tiempo, nuestro lado racional y emocional, y nuestro cuerpo y mente: Puede que la mente sea un súper psíquico, pero no puede moverse sin el cuerpo, como X-Xavier de X-Men, súper poderoso, pero en silla de ruedas. Después de otro millar de años, de vidas si es el caso. El ser deja de pretender cambiar la tortuga y simplemente se monta a la otra… Entonces la tortuga lo lleva a una isla.

Él, habituado a ver nada más que mar por tanto tiempo, lo que hace es mirar hacia el mar, como un naufrago que extraña una casa que no recuerda ya cómo es. Este ser ya no recuerda el infierno de calor ni el de frío, y sin saber por qué, mira al mar. Todo lo que está en la isla, “la montaña” de la isla, él lo ve en el agua reflejado al revés, de modo que empieza a entender "el mundo al revés”, y la lucha de opuestos se hace notable, entre aquellos “mirando el reflejo” y aquellos que creen “verlo al derecho”. En el fondo quienes “creen estarlo viendo al derecho” no quieren “subir solos la montaña”, y pueden durar otras incontables vidas en esta confrontación de opuestos. Hay mucha gente en esta parte de la historia … De nuevo te coloco la “guía”:

Aquí está la montaña al revés, y tal cual, el ser la va "subiendo”, pero durante un tiempo "subirá el reflejo de la montaña al revés”. Se aprecian todas escalas hasta el "limbo”. Cuando se llega allí, el ser se da cuenta que está mirando un reflejo en el agua y se voltea para ver la montaña al derecho

Hay muchos símiles de esta montaña, hasta una "torta de matrimonio" lo es, pues "femenino y masculino” se encuentran separados hasta reunirse en la cúspide. Según Dante, arriba está la cruz, Adán y Eva; según los hindúes, se encuentra el ser iluminado

El ser que ha dejado los "dos bandos", se sumerge en el "océano de leche" (galaxia significa "leche") y trasciende todo esto. Esta es la misma historia de Dante, y la misma de muchas otras historias: El ser llega al limbo, es muy inteligente; puede ver el infierno caliente, el frío, el agua, la montaña al revés… Puede ver a “Tortuga”, etc., pero está encerrado en un respectivo “ciclo” o “estado de transición”, llamado por Dante "El vestíbulo”, un lugar plácido, donde está bien, pero donde "algo" hace falta… La gente del vestíbulo rechaza a la gente de la montaña por la misma razón que el ser del infierno frío detestaba a los del caliente, lo acaban de vivir, pero no lo recuerdan. Los seres del vestíbulo son todos seres "racionales”, "morales”, reconocen el bien del mal, pero no han entendido que el bien y mal son “lo mismo”, no han entendido que "son tanto femeninos como masculinos”… Es esto lo que más hace que no puedan salir del limbo… Cuando por fin empiezan a salir es porque acceden a la otra montañita, la de los 7 pecados capitales…

Aquí se aprecia la lucha de opuestos de nuevo, un poco más “civilizada”, pero igualmente “ardua y larga”: La puritana que rechaza a la libertina; el trabajador que rechaza al perezoso, etc., los dos opuestos peleando a ver quien tiene razón… y aquí pueden pasar tanto tiempo, tantas vidas, que ya no se acuerdan de sus vidas “anteriores”, ni del agua ni de nada. Por ejemplo, el perezoso ya ha trabajado mucho, ya dejó "el infierno”, pero igual es juzgado como ”villano”, e igualmente él juzga a su opuesto igual de duramente. La última de las escalas del purgatorio, o de la montaña de los 7 pecados capitales, es la lujuria: Aquí se encuentra más o menos una persona que no roba, no mata, quiere a su familia, pero está sumergido en el loop del sexo, que es igual que cualquier otro loop, lo repetirá hasta que lo entienda; por ende, en esta parte de la historia es claro esto: Uno no le puede hablar de "dios" a alguien del infierno, él no puede “verlo”, es una escalera; y uno no debe sólo enfocarse en todo lo que les falta para llegar donde “estamos”, pues hay que mirar todo lo que ya han hecho, y saber que a nosotros también nos falta mucho… Entonces todo paso en la escalera adquiere sentido, ya nada es malo ni bueno. Para “salir” del purgatorio, la persona debe aceptarse tal cual es: Si es gordo, se acepta como gordo; si es avaricioso, se acepta como avaricioso; y entiende la "historia” y entonces llega al "paraíso”. Según la Divina Comedia, una mujer llamada Beatriz lleva a Dante al paraíso, pues Virgilio, aún con lo ilustrado que es, no puede “entrar”.

Sólo aquí, y no antes, femenino y masculino se empiezan a unir, y dan un fruto "verde”: “La tierra”. Cuando miras una cuchara, hay un lado que refleja al revés y otro al derecho; el lado que alimenta refleja al revés. Cuando dejas de tratar de "llenarte”, puedes ver al derecho. Por aquí pareciera que el "mundo humano" empieza a tener sentido, puedes VER la evolución de un único ser: Una célula que luego fue planta, que luego fue anfibio, que luego fue animal, que luego fue humano… pero que en cada paso fue olvidando "su vida pasada”. Dicho de otro modo, es como si todo ser fuera tu “reencarnación”… Pero tú no te encuentras con los 7 billones de personas del planeta, tú conoces algunos pocos, tus reencarnaciones más próximas (tu familia, tus amigos, “conocidos”), es como si literalmente hubieras o fueras a ser cada uno de ellos. Lo que ellos viven, está bien... no serías tú sin ellos. Entonces de pronto “sus errores” ya no te exasperan, súbitamente te das cuenta de que si un hombre mata a una vaca, él mismo es esa vaca, literalmente… aunque no lo recuerde. Por este lado entra toda teoría cuántica, hasta la teoría de súper cuerdas. La noción del tiempo “desaparece”, contemplas la posibilidad de que múltiples posibilidades ocurran al unísono, y de que la noción del tiempo puede ser tan ilusoria, que podrías morir en 10 años para ser un pocillo que te regalaron cuando tenias 12… Entonces puedes morir y ser una piedra, o ser tu mamá, o tu mascota; puedes morir y “renacer” en el pasado o en el futuro, y puedes ver a todos tus ancestros en todo lugar… Y no sólo “ver qué deberían aprender” sino ver que si tú lo sabes es porque de hecho ellos lo entendieron; que de hecho tu aquello que es “innato” en ti, se debe al arduo trabajo de todo otro ser. También contemplas que todo “esto” puede ser un mero producto de tu imaginación; y por otro lado contemplas que toda “ilusión” es válida. De modo que, volviendo a la historia, puedes estar constantemente encontrándote contigo mismo, siendo “otras versiones”, y salir y vivir “viendo esto”, resultará estremecedor. Entonces puedes entender que este “tú” es “temporal” y desapegarte de muchas cosas… … Por allá arriba de la montaña, se cruza la historia del fénix y el dragón…

A esta cúspide se asciende solo, y el fénix “vence” al dragón, aunque yo más bien lo veo como una rara metamorfosis, pues el dragón es “varios animales”. Primero puede tanto “nadar” como “andar por la tierra”, pero luego, al emprender el mismo camino ya narrado, “el animal” es capturado por una extraña ave (en verdad se deja capturar porque quiere saber qué se siente volar)… Como ejemplo, el águila tiene la extraña costumbre de cazar tortugas, elevarlas y dejarlas caer desde extremas alturas… Y sí, la tortuga muere… pero “renace”… vuelve y repite toda esta historia “hasta esta parte” incontables años, incontables vidas… una y otra vez ve “al ave que ya vuela” y se hace notable para ser capturada… Eventualmente el “animal” deja de hacer de esto… Comprende que esa ave es única, que cada ave es única; que su camino es igual pero diferente, y que debe “volar solo”. Pero no sabe volar, así que sólo puede imaginárselo y esperar que ocurra, y ya para entonces ni una ave podrá ver en el cielo, nada qué imitar, debe pues encontrar su propio camino. He escogido “un camino ejemplo” para seguir contando la historia, pero la verdad es que las posibilidades son infinitas. En la que he escogido, este animal enfrenta imparcialmente su “deseo” de conocer lo desconocido y su miedo al retroceso. Decide enfrentarse a su miedo, así que “baja” (como Dante), no se queda sólo mirando desde arriba, sino que baja a todos esos mundos que ya vivió; los vive, los recorre y los “deja” con la “facilidad de quien ya los vivió”. Al recorrer sus “historias personales” en una sola vida logra un sentido de cohesión, y su totalidad va poco a poco “recordando cómo realizar una metamorfosis”… Pero no es tan “sencillo” como pasar de ser célula a planta, a animal, a ave; el “proceso” se repite una y otra vez, y no hay ni una idéntica historia: Puede vivir un “gran ciclo” y terminar como una de estas pequeñas aves que parece que más que volar “nadaran en el cielo”; pero luego muere y reinicia el proceso, puede ser colibrí luego, puede ser cuervo o pelícano, o puede ser águila… tal como puede terminar siendo un pingüino o un hombre que inventa un avión; sea como sea, recuerden que en esta historia “todo ser forma una sola historia” al unísono. Al “final” el ser se da cuenta de aquello que es muy obvio: Para sufrir una metamorfosis, debe morir; el “ave” derrota al “dragón” y el fénix, que es tanto dragón como ave y como todo otro animal, nace.

En esta parte de la historia aprovecho para hablar de fecundación: Imagina que hay un solo "ser” imagina todo, y que todas las posibilidades de ser son “una eyaculación”. Cada espermatozoide, el mismo ser, pero representando una diferente posibilidad. Sólo uno llega, pero en realidad todos llegan, aunque parezca que algunos mueren al principio, o durante; igual no importa, a escala macro, todos somos espermatozoides (posibilidades) de una misma línea "genética”; desde las moscas hasta los renacuajos, desde las plantas hasta las nubes. El cuerpo humano entonces se puede observar como “un” símil de algo más grande, pero al mismo tiempo, no deja de ser un simple espermatozoide, mientras que la leche que amamanta, y la que es eyaculada, ambas se funden en el mito de Heracles de la Vía Láctea (Zeús, Hera y Heracles). Durante un tiempo este ser buscará "el óvulo”, pero si llega antes de tiempo morirá sin fecundar, tiene que ser en el exacto instante (lo bueno es que "todos hemos fecundado un óvulo”). El ser buscará y buscará el óvulo de todos modos. Cuando sea hora de buscarlo literalmente temblará, pues así ocurre en el cuerpo humano: Están todos allá "encerrados en los testículos” hasta que sucede la eyaculación, y cuando sucede ellos sienten que todo el mundo está temblando, y algo los lleva así no quieran… Luego su sentido de competencia innata los lleva a avanzar, luego la atracción por el óvulo los lleva a ir más y más allá. Cuando atraviesan la "frontera" viene un momento de calma y luego se reinicia el viaje, ese momento de calma puede leerse como la escala “calmada” del trayecto: No buscan… dejan de buscar el óvulo, se sienten “en casa”, y ahí estarán otro tiempo, muchas más vidas. Un buen día se darán cuenta que es hora de moverse, y solo ahí verán que hay mil caminos para llegar al óvulo, y ninguno en verdad es “el verdadero”, pues todos conducen al óvulo. (Esta es exactamente “la misma” historia). Sea como sea si el óvulo no está por ahí, no hay fecundación… y mientras el óvulo “llega” muchas opciones hay. Antes de hablar de una de estas opciones, quiero mencionar la lección de “la luz y la sombra”: La luz no es el objeto, la sombra no es el objeto, los adornos no son el objeto; si pules una piedra, la escultura no es la piedra, la piedra sigue siendo piedra; aunque puedas darle forma de mariposa, es una piedra, aún no ha habido una metamorfosis. La mente te ha llenado de "ilusiones” pero para entenderlo tuviste que recorrer todo el camino, y aún tu “cambio” era una gran ilusión, de todos modos sigues siendo un espermatozoide.

Mientras llega el “óvulo”; mientras el “animal recuerda cómo derrotar al dragón para ser fénix”, muchos recorren todo este camino. En medio de la “recapitulación” pueden pasar muchas cosas; una de estas cosas es “concentrarse tanto en enseñar a otros” que se pierda la total perspectiva de toda la historia, y otra es que no se pierda, pero parezca que así es.

“La caverna” es un buen símil, y más si lo unes a la carrera de los espermatozoides: La imagen casi habla por sí misma. Estas personas sosteniendo esas figuras que se proyectan en la pared, podrían o estar “enredando a quienes las ven”, como podrían estar “mostrándoles algo de lo que hay afuera”. Como sea, a veces alguien deja de ver esas proyecciones y llega al “centro” de la caverna, donde está la hoguera. Algunos se dedican a mirarla por tanto tiempo que se les olvida salir, algunos se dedican a cuidar la hoguera y otros fingen cuidarla… y también se puede simplemente salir de la cueva…

“La gente dedicada a esto” habita la “otra isla”, pero claro viajan a la “isla de la montaña”.

*Noten las otras galaxias “allá” en el cielo

N o s o n “ e n re a l i d a d ” n i “buenos ni malos”, aunque a lo largo del tiempo “parecen serlo”; tienen que serlo. Por supuesto este “esquema” es el de Dante; pero también se puede encontrar en otros lados.
Los egipcios, como mensaje múltiple, pueden mostrar la “grandeza” de una civilización (con sus escalafones “sociales”) y su posterior “ruina”. También las “3 islas” (una de ellas es “Tortuga” que parece aparecer y desaparecer) y su conocimiento; y una de mis predilectas, el paso de “no tener piernas a tenerlas”. Sin embargo quiero destacar, el paralelo entre el “martirio cristiano” y todo otro “martirio”: Morir para transmitir un mensaje, a pesar de que se sufra, o de que durante años te consideren “la peor cosa que haya existido en el mundo” (Ej. Hitler); aún supuestamente “comprometer tu propio progreso”. Teóricamente cualquier persona es de hecho un mártir.

Algunas otras personas escogen otros muchos caminos; unas se quedan en “tortuga”; unas “esperan sin esperar”. Otras muchas, están todavía en el pico de la montaña de isla pensando cómo volar; otras han creado cosas para poder volar; Otras se han quedado ahí en el pico sentadas llenas de éxtasis, otras han hecho islas pequeñitas para ellos mismos. Pero cuando el óvulo se aproxima y hay espermazotozoides “viables”, para algunos es tiempo de “regresar a la isla”; para otros cualquier lugar y cualquier destino es el mismo, pues la indivisibilidad hace que la “fecundación” sea “para todo”.

Sólo se “requiere” a uno solo… Sólo “uno” es

Y como siempre… hay más de “esa única cosa”

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