Barrio Heroico

Dulces Labios, Mayagüez
noviembre 2010   ∙   Educando para una nueva patria   ∙   Año III, Tirada Especial LaNuevaEscuela.Oeste@gmail.com

Por una juventud heroica

Dulces Labios siempre ha sido un barrio joven en espíritu, lleno de energía y fuerza. Ha sido un barrio con una juventud heroica. De aquí han salido grandes figuras en la historia y cultura de Puerto Rico como los patriotas Rafael Cancel Miranda y Dominga Cruz de Becerril o el músico Roberto Roena. Siempre hay un festival, hay música, hay deporte. Hay esfuerzos que salen de diferentes sitios para crear mentes con un pensamiento crítico, resolver problemas que el gobierno no hace suficiente para resolver, romper con la dependencia económica, política y social, mejorar nuestra calidad de vida colectiva o sencillamente alegrar la vida del barrio. Sin embargo, como jóvenes tenemos que preguntarnos, ¿nosotros estamos ayudando en ese

proceso? ¿Estamos aportando con nuestros talentos, nuestras manos, nuestro tiempo o nuestra inteligencia? ¿Estamos haciendo todo lo posible para que otros y otras también puedan aportar? En un discurso en la Universidad de Guadalajara el 2 de diciembre de 1972, un expresidente de Chile, Salvador Allende, quien fue asesinado en un golpe de estado el 11 de septiembre del 1973, dijo que «ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica pero ir avanzando en los caminos de la vida y mantenerse como revolucionario en una sociedad [capitalista y antidemocrática como la que vivimos] es difícil.» Se entiende que a veces no participemos en la construcción de una mejor comunidad o un nuevo país. ¡Nuestra sociedad está construida para que el poder económico y político le pertenezca a poquitas personas! ¡Nuestro sistema político y económico limita nuestra participación a votar cada cuatro años y a comprar y trabajar para que otros se hagan ricos! ¡Las oportunidades siempre son para otros y otras! Políticos vienen a nuestros barrios cada cuatro años a buscar votos, pero mientras tanto están desaparecidos en banquetes o negociando con grandes empresarios. No conocen nuestras realidades de primera mano, pero tampoco nos dan las herramientas necesarias para que nosotros y nosotras mismas podamos resolver nuestros problemas por nuestra cuenta. Por eso es importante la juventud: Tenemos las energías y ganas necesarias para integrarnos a nuestra comunidad y luchar por ella sin miedo, donde sea que vivamos o trabajemos. Nosotros y nosotras que vivimos las realidades del país somos los que tenemos que ser la voz cantante en la política; no podemos permitir que nos gobiernen los millonarios ni políticos que viven en sus mansiones a cientas de millas de aquí en San Juan o Washington D.C, la capital del país que nos mantiene como colonia. Hay muchas formas de convertirnos, como pueblo y jóvenes, en la voz cantante de la política. Tenemos que ser creativos y creativas buscando espacios donde podamos crear, construir y mejorar. A veces tendremos que exigir y protestar, pues nada viene gratis. Otras veces tocaremos música, bailaremos y celebraremos. Pero el primer y más importante paso es organizarnos, unirnos con nuestras amistades y nuestros vecinos y poner nuestro primer granito para transformar nuestra realidad en una más justa, democrática y libre.

La juventud aprovecha su tiempo
Organizarse o movilizarse para enfrentar cualquier reto o impulsar cualquier idea o visión es sumamente trabajoso, y más aún cuando ésta no es bien acogida debido a mentiras que se han popularizado a través de los años. Por esto debemos ser firmes y decididos en eso que creemos y atacar esas pequeñeces que limitan nuestro potencial de luchar por eso en que creemos. Algunas de las trabas que enfrentamos en el diario son: Ocio: ¿Cuánto tiempo invertimos metidos en Facebook o viendo programas de televisión que ni siquiera representan la realidad de nuestro diario vivir? Debemos reducir este tiempo de no hacer “nada” e invertirlo en cosas que ayuden a nosotros u otros crecer física e intelectualmente. Falta de oportunidades: El no tener mucho que hacer puede ser la raíz de otros problemas, pero muchas veces no es culpa nuestra. Muchas veces el entretenimiento sano no es económicamente accesible. Muchas veces no hay trabajos disponibles o se encuentran muy lejos. Nos toca exigir las oportunidades. Drogas y alcohol: El uso de sustancias que son extrañas al cuerpo humano le hace daño al mismo y más aún cuando se abusa de ellas. Las drogas y el alcohol nos afectan física y mentalmente, reduciendo nuestra capacidad para desempeñarnos en deportes, estudios y cualquier área de la vida. Deserción escolar: La educación es fundamental para nuestra formación. Nos prepara para que en el futuro podamos tomar las riendas de nuestras vidas, tener una vida de calidad aportar positivamente a la sociedad. Tenemos que esforzarnos por no darnos por vencidos y lograr graduarnos con un oficio o una profesión productiva. ¡No nos venzamos! Consumerismo: Esta es una de las cosas que hemos importado de la metrópolis a la que estamos atados, donde cuánto podemos comprar nos hace más o nos hace menos que las demás personas, fomentando una competencia entre hermanos y compatriotas. La obsesión con tener más y más cosas materiales nos apartan del sentir de pueblo donde todos y todas nos ayudamos mutuamente para así juntos echar pa’lante sin importar diferencias o capacidad económica.

25 de noviembre: El día internacional de la No violencia contra la mujer
El día internacional de la No violencia contra la mujer se conmemora el 25 de noviembre mundialmente. Esta fecha data del 25 de noviembre de 1960 cuando tres hermanas que luchaban contra el régimen dictatorial de Leónidas Trujillo en la Republica Dominicana fueron asesinadas por ser fieles a sus ideales políticos. Estas eran Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, conocidas como las mariposas. Hoy día las mujeres en Puerto Rico y en otras partes del mundo siguen sufriendo violencia a causa de la sociedad patriarcal y machista en la que vivimos. Hoy, particularmente en Puerto Rico, vemos un retroceso al nivel de la política del gobierno actual que intenta recortar instancias y garantías que las mujeres habían luchado para lograr más justicia y equidad, resultando en más desempleo y violencia contra las mujeres. Las mujeres siguen siendo asesinadas por sus parejas o ex parejas; hasta este mes, 18 han sido asesinadas y miles han sufrido maltratos físicos, sicológicos y sexuales. Opresión y desigualdad en la vida de las mujeres es, por ejemplo, que: • Las mujeres, cuando trabajamos por un salario, recibimos una paga menor al de los hombres por el mismo o mayor trabajo realizado. • Las mujeres asumimos gratuitamente la carga del trabajo doméstico y el cuidado de la familia. • A las mujeres se nos hace más difícil disfrutar de tiempo de ocio, ascender en los trabajos y continuar estudios o formación profesional, particularmente cuando tenemos familia. • El gobierno despide y reduce los empleos gubernamentales a sabiendas de que son mujeres las que constituyen el grueso de esos empleos asalariados y desmantela la Oficina de la Procuradora de las Mujeres dejando a tantas desprovistas de los programas que esta oficina proveía. La cultura nos socializa a las mujeres para que nosotras también aceptemos como si fuera natural esa división entre hombres y mujeres, así como los deberes y prerrogativas de ambos grupos. En la medida en que, como mujeres, nos reafirmemos en la importancia de nuestro trabajo como productoras de economía, como cuidadoras del planeta y de su gente, pero sobre todo, como humanas soberanas y diversas, dueñas de nuestros cuerpos y de nuestras vidas, estamos combatiendo el patriarcado y el machismo que tanto daño ha hecho a nuestro proceso de vernos y sentirnos en equidad en esta sociedad. El Conmemorar el 25 de noviembre cada año se convierte en un acto de denuncia y lucha en contra de las múltiples formas de violencia, opresión y desigualdad ejercidas contra la mujer en cualquier lugar del mundo.