¿Medir para saber qué es?

Diferenciar entre el agua que obtenemos de la llave y una disolución de agua con azúcar puede resultar complicado si empleamos solamente nuestros sentidos. Generalmente, lo más indicado para diferenciar entre dos sustancias es medir alguna de sus propiedades. En este caso, podemos diferenciar estas dos disoluciones midiendo sus temperaturas de ebullición, ya que diferentes sustancias tienen distintas propiedades intensivas. Si sabemos que la temperatura de ebullición de una disolución es directamente proporcional a su concentración, podemos afirmar entonces que la disolución de agua con azúcar tendrá una mayor temperatura de ebullición. De la misma manera, la temperatura de ebullición del agua del Mar Muerto, donde la concentración de sales es alta, será mayor que la temperatura de ebullición del Océano Atlántico, donde la concentración de sales es menor. En la industria petroquímica, los ingenieros evalúan la calidad del petróleo obtenido de diferentes pozos, midiendo su densidad y viscosidad entre otras propiedades. El grado de alcohol de una bebida o porcentaje en volumen de alcohol en una disolución, también puede determinarse midiendo su densidad. La medición de propiedades de las sustancias no siempre fue cosa fácil. Por ejemplo, las culturas antiguas utilizaban unidades como la braza, la vara o el pie para medir longitudes; sin embargo, había un problema: los pies o las manos de las personas no eran iguales. Esta dificultad se superó cuando la Academia de Ciencias de París propuso, en 1791, establecer un sistema internacional de medidas cuyo patrón es el metro. En la actualidad, existen diferentes instrumentos y unidades para ampliar nuestra percepción y medir las propiedades de los materiales. La temperatura de fusión, por ejemplo, es difícil de determinar con un termómetro convencional. Actualmente se usa un instrumento, llamado Fisher-Johns, que ha permitido medir la temperatura de fusión de diferentes materiales usando una cantidad muy pequeña de estos. Con este instrumento, ahora se puede identificar la pureza de diferentes sustancias, de una manera rápida y confiable. El uso de instrumentos de medición es fundamental para comprender mejor la naturaleza de los materiales.

densidad y temperatura de fusión. se pueden utilizar para identificar de qué sustancia se trata o para diferenciar una de otra con diferente concentración y además menciona leyes y razones por las que los instrumentos.ESTRUCTURA GENERAL DEL TEXTO: Generalización. OTRAS ESTRUCTURAS IDENTIFICADAS: (se distinguen por un color o sombreado) Problema solución Contraste Causación Descripción Secuencia . como la temperatura de ebullición. La idea general sería la utilidad de medir las propiedades intensivas para diferenciar una sustancia de otra. porque aporta ejemplos sobre cómo las propiedades intensivas de la materia.