1 INTRODUCCIÓN Una de las zonas poco exploradas y conocidas a nivel arqueológico en Tabasco, es la franja costera que abarca desde

el río San Pedro y San Pablo al este del estado y en la frontera con Campeche, hasta el río Seco al norte, cerca de la barra de Tupílco. La modernización de las vías de comunicación en esta región ha facilitado la destrucción de los sitios, dejando pocas perspectivas para la recuperación de los materiales arqueológicos, y contribuyendo con la pérdida cada vez mayor de información. Paradójicamente, son estas mismas condiciones las que obligan al INAH a realizar diversas obras de rescate arqueológico, obteniendo como resultado una alternativa viable para el registro y la recuperación de los distintos contextos arqueológicos, que debido al desarrollo acelerado de obras de infraestructura moderna habrán de perderse irremediablemente. En septiembre de 2002, con motivo de las obras de ampliación del sistema carretero del estado de Tabasco, se realizó un rescate arqueológico llamado “Rescate Arqueológico Carretera Villahermosa-Ciudad del Carmen”, en el tramo que comprende del Km. 69+500 hasta el Km. 72+200, frente a la ciudad de Frontera; cabecera municipal de Centla, Tabasco. La excavación de este rescate fue dirigida por el arqueólogo José Luís Romero Rivera del INAH-Tabasco, en un trabajo que tomó aproximadamente 2 meses. Como resultado de esta intervención se realizaron excavaciones en el sitio arqueológico de San Román, y los ejidos de Carrillo Puerto Centro, Carrillo Puerto Sur y Carrillo Galileo, de los cuales se recuperó una muestra considerable de material prehispánico e histórico (cerámica, lítica, concha, hueso, metal, vidrio y fragmentos de mampostería). Las investigaciones llevadas al cabo en la región por Berlin (1956), Müller (1967), y Fernández (et al. 1988: 33-38), así como el acervo de materiales recuperados, despertó mi interés en el estudio de las distintas etapas de ocupación que se sucedieron en la zona. Posteriormente, con la autorización, y gracias al titular del proyecto, el arqueólogo José Luís Romero Rivera, y del INAH-Tabasco, pude acercarme a la colección para comenzar su análisis, y utilizar la información para la elaboración de esta tesis de licenciatura. Esta tesis hace especial énfasis en el sitio de San Román; se centró además, específicamente en el análisis de toda la cerámica excavada y de recolectada en superficie recuperada durante el rescate (18,014 tepalcates en total). La secuencia cerámica se basó en el análisis de la cerámica del sitio arqueológico de San Román (15,821 tepalcates), identificado en el Atlas Arqueológico Nacional con la clave E15B62227001. San Román presentó tanto la mayor cantidad de cerámica, como toda la variedad en tipos cerámicos identificados. Las secciones1 de Carrillo Puerto Sur, Carrillo
1

Desconozco si San Román, y las secciones antes mencionadas pudieron estar integradas dentro de un mismo asentamiento, o son asentamientos diferentes. Sin embargo me inclino a pensar que, dada la

2 Puerto Galileo, y Carrillo Puerto Centro, fueron incluidos como material cuantitativo incluido en la muestra del total del material analizado (de estos sitios se obtuvo en conjunto una muestra total de 2,193 tepalcates). De esta manera, el análisis de la cerámica de toda la excavación, se decidió integrar en un conjunto, de cuyo resultado se obtuvo el establecimiento de la secuencia cerámica de San Román, Tabasco. Dicha secuencia cerámica servirá como punto de referencia para la cerámica de toda el área de San Román, que comprende el territorio abarcado por la región costera del actual municipio de Centla, Tabasco, y que se relacionaría estrechamente con el material cerámico “Cintla”, de Berlin2.

cercanía de las otras secciones con San Román (menos de 2.5 km.); la disminución de material conforme se llega al extremo del área total intervenida, se hace evidente, por lo que considero a San Román y las secciones de C.P.S, C.P.G, y C.P. C, como parte de un mismo asentamiento continuo. Sin embargo, trabajo arqueológico debe ser realizado en el área, para clarificar este punto. 2 De acuerdo a Heinrich Berlin (1956: 102, 103), el material Cintla por él excavado, pertenece a la región que comprende la costa de Tabasco, desde la boca del río González, hasta laguna de Términos. Basado en sus argumentos de que toda esta región compartió tanto una unidad lingüística y cultural, sugiero utilizar el termino “Área de Frontera”, para demarcar el territorio referido por el Dr. Berlin, al menos para el área que ocupa el delta del río Grijalva.

3

CAPÍTULO 1 ANTECEDENTES GEOGRÁFICOS, HISTÓRICOS Y ARQUEOLÓGICOS DE LA REGION. 1.1. UBICACIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO.
1.1.1. FISIOGRAFÍA

Toda luna, todo año, todo viento, camina y pasa también. También toda sangre llega al lugar de su quietud. Chilam Balam.

El área donde se realizó el proyecto “Rescate Arqueológico Carretera VillahermosaCiudad del Carmen” se ubica en el delta del río Grijalva, y pertenece a la Provincia Fisiográfica V (INEGI 2000: 4-11), conocida como Llanura Costera del Golfo Sur, en la Subprovincia 76; Llanuras y Pantanos Tabasqueños. Cuenta con un sistema de topoformas esencialmente de Llanuras (90.13% de la superficie de todo el Estado de Tabasco) y Llanuras con Dunas (9.87%). Comprende además, la zona de pastizales desde el ejido y sitio arqueológico de San Román sobre la margen izquierda del río Grijalva; próximo al arroyo el Trapiche, extendiéndose hacia el área del ejido Felipe Carrillo Puerto y Felipe Carrillo Puerto Sur a menos de 5 km. aproximadamente hacia el Oeste. Las coordenadas UTM de San Román son: 20 47 035 N, 5 35 480 (Mapa 1). El clima del área es Cálido Húmedo con Abundantes Lluvias en Verano Am (f), y se distribuye desde la zona costera hasta las estribaciones de la Sierra Norte de Chiapas hacia el sur. La temperatura media más alta del año se registra en mayo, con 32,5 oC; en tanto que la temperatura mínima se registra en enero con 24,1oC. El mes de septiembre es el más lluvioso, mientras que el mes de abril presenta la menor cantidad de precipitación con un valor medio anual de 50 mm. El volumen de precipitación promedio anual en el área es de 1,636.8 mm. (INEGI 2000:5). 1.1.2. GEOLOGÍA Y EDAFOLOGÍA. La conformación geológica actual de la región del Delta del Usumacinta, donde San Román esta localizado, data del Periodo Cuaternario (INEGI 1986:13). Esta se caracteriza por un amplio y complejo sistema de cuerpos lacustres que son generados por la dispersión de las corrientes hidrológicas superficiales al interactuar con las zonas de muy bajo relieve de la llanura costera (INEGI 2000: Carta Geológica 1:50,000).San Román pertenece a la región hidrográfica RH 30 Grijalva-Usumacinta, dentro de las cuencas y subcuencas hidrográficas del río

Usumacinta y el río Grijalva-Mezcalapa. El sistema de drenaje está plenamente desarrollado con una red que va de grande a mediana densidad (el cual se mide en términos de qué tan permeable es el suelo. La permeabilidad de los suelos del área es muy baja, lo que deriva en numerosos estancamientos de grandes cuerpos de agua). El drenaje presenta patrones principalmente anastomosados y en menor proporción dendríticos, y paralelos; relacionados estrechamente con las características de

4 composición de las rocas y los suelos de la región, así como sus

características fisiográficas. El delta del Grijalva se caracteriza por un relieve escaso, casi plano, con altitudes no superiores a los 10 msnm; esta altura se mantiene sobre extensas planicies de inundación y lagunas costeras muy amplias, gracias a su cercanía con el litoral. La línea de costa baja arenosa se distingue por la formación de islas de barrera, establecidas por el apilamiento continuo de barras costeras de carácter N regresivo, favorecidas por un aporte constante de sedimentos que han sido arrastrados por las corrientes de deriva costera durante largos periodos de tiempo. El clima, la precipitación pluvial y las corrientes fluviales, combinadas con el arreglo geoecológico facilitan el desarrollo de amplios ambientes lacustres, marismas y lagunas costeras de barrera. La zona se encuentra cubierta por 1,890 km 2 de manglares mientras que las superficies de marisma con halófitas cubren 3,000 km 2 y la
Mapa 1. Fotografía aérea del delta del Grijalva, en el circulo se incluye el área del Rescate arqueológico, donde se localiza el sitio de San Román. INEGI 2000: E1:15, 000.

superficie potencial de los pantanos (aquella donde la costa le ha ganado tierra

al mar) cubre una extensión de 2,580 km2. (Ortíz et al. 2000:44-52). En el área de Frontera los diferentes tipos de suelos (INEGI 2000: Carta de Suelos 1, 50,000) son:

Para la isla El Buey y desde el arroyo El Trapiche (limitando con la laguna de El Coco al poniente) hasta Tres Brazos: Zolonchak Oleico y Gleysol Éutrico, con un alto contenido de sodio y una clase textural del tipo 1, fina.

Para la cabecera de Frontera y hasta 5 kilómetros antes de la desembocadura del Grijalva: Gleysol Éutrico y Zolonchak Oleico, de textura media. Y para la porción de ambas márgenes del río a la altura de su desembocadura: Gleysol Éutrico y Regosol Éutrico de textura fina.

5 Los sedimentos superficiales de esta provincia fisiográfica están constituidos principalmente por arcillas, limos y arenas finas con abundancia de materia orgánica. La baja permeabilidad es una de las características principales de estos materiales aunque ellos posean excelentes porcentajes de porosidad, lo que permite que el manto freático sea en extremo somero, incluso en época de estiaje (Chávez Valois Comunicación Personal: 2006). Estos tipos de suelos; y en conjunto con el clima cálido y húmedo, permiten el desarrollo de una vegetación predominantemente de tular-popal-mucal, -vegetación propia de áreas anegadas y los terrenos secos próximos a estas- (Santamaría 1988: 311, 511); distribuida en forma de manchones abundantes, y paralelos a la línea de costa. Se desarrollan también plantas herbáceas de 1 a 3 metros de altura que sobresalen del agua y constituyen una masa densa sobre los pantanos, apenas visibles. Otro factor influyente en la formación de estos pantanos y zonas anegadas, es la presencia de materiales (suelos y sedimentos) no consolidados (INEGI 2000: Carta Hidrológica de Aguas Subterráneas 1:50,000), donde el manto freático alcanza niveles superficiales, como en el área al sur de Carrillo Puerto, en la laguna de El Coco. 1.1.3. FLORA Y FAUNA. La fauna de la región es en su mayoría de sistema palustre y marino; abundan peces como el robálo, mojarra, acamaya, jurel, tilapia, pejelagarto, carpa herbívora son en su mayoría los peces cuya presencia dominan en el río Grijalva y los sistemas lagunares circunvecinos. Del mar (cerca a la línea de costa) se obtiene tiburón, jaiba, camarón de altamar, mero, lisa, cazón y sierra. La fauna autóctona ha sido disminuida debido a la introducción de la ganadería (desde el siglo XVI a la fecha), la cual redujo el número de especies por el cambio del ecosistema. De acuerdo a Diego de Landa la fauna típica de Tabasco consistía en “tanta diversidad de aves marinas que es cosa de admiración y hermosura; y que también hay infinita caza de venados, conejos, puercos de los de aquella tierra y monos…” (Landa 2003: 46). Hoy día se cuenta con la presencia en su mayoría de roedores como los mamíferos autóctonos dominantes (como ratón de campo y tlacuache), sin embargo, es en los reptiles donde aún se cuenta con una cantidad considerable de especies locales, con especies de serpientes y víboras, como la nauyaca, la víbora ratonera, etc.
1.2. HIDROGRAFÍA. 1.2.1. EL DELTA DEL GRIJALVA. Las acumulaciones de los deltas son el resultado de la interacción de diferentes procesos dinámicos tales como la energía del oleaje, la acción de las mareas, el clima, etc., los cuales modifican y dispersan los sedimentos acarreados por los ríos. El término delta fue empleado por

6
primera vez por Herodoto en el año 450 a. C. para referirse a la geoforma burdamente triangular de la desembocadura del río Nilo. Un delta es definido como la acumulación, tanto subaérea como
subacuosa, de los sedimentos transportados por los ríos cuando estos se unen a la línea de costa (Coleman 1982:124). El proceso es simple: el río contribuye con sedimentos clásticos a la plataforma continental, de manera aun más rápida de lo que pueden ser removidos por los procesos de corrientes marinas. Estos depósitos sedimentarios continuamente se ven moldeados por diferentes procesos marinos como el oleaje, las corrientes y las mareas presentes en la planicie deltaica, los cuales al variar de intensidad pueden construir un amplio espectro de formas costeras entre las que se incluyen canales distributarios, barras de desembocadura, bahías interdistributarias, planicies de marea, playas, dunas, pantanos, marismas, etc. (Reading 1986:198). Dichos sistemas requieren una gran cuenca con un drenaje deficiente y abundantes precipitaciones anuales, como sucede a lo largo de la cuenca del río Grijalva. El complejo deltaico Grijalva-Mezcalapa-Usumacinta comprende el sistema estuarino de la costa mexicana del Golfo, en el que influye de manera determinante el importe-aporte de agua y sedimentos continentales, y representa una fuente importante de nutrientes y sedimentos para los suelos al interior del continente (Vélez 1990:12-15). El sistema hidrológico Mezcalapa-Grijalva-Usumacinta ha sufrido transformaciones sustanciales en su conformación geomorfológica a lo largo del tiempo. Es importante aclarar que dicho sistema en la actualidad, dista mucho del sistema hidrológico conformado durante el siglo XVI. En el siglo XVI había tres sistemas hidrológicos perfectamente diferenciados: el del Grijalva, el del Usumacinta, y el del río Grande de Chiapas (o Mazapa actualmente Mezcalapa - también Dos Bocas-, hoy río Seco). El río Grijalva nacía y todavía nace en la Sierra Norte de Chiapas, donde parte de su curso corresponde con el curso de los ríos Tacotalpa y de La Sierra, y baja hacia Tabasco por el actual municipio de Tacotalpa. El río Mezcalapa era en el siglo XVI un tributario del Grijalva, proveniente del río Pantepec en el noroeste de Chiapas. El Mazapa nacía y aun nace en Guatemala (en la provincia de Huehuetenango), atravesando el estado de
Mapa 2. Mayores sistemas deltaicos, formados de las recientes planicies costeras de Tabasco y Campeche. Tomado de Psuty y West. 1969.

Chiapas de oriente a poniente; cambiando su curso en dirección norte, hacia las llanuras aluviales de Tabasco. En el siglo XVI su cauce principal corría por el hoy llamado río Seco. En el siglo XVII el Mazapa, río grande de Chiapas o Dos Bocas fue desviado hacia el oriente, de manera que su caudal

7
alimentó al del Grijalva por medio del río Acachapan, al hacerlo el río Grijalva se conectó también al original río Mezcalapa3 (Salazar 2003a: 524-547).

En la actualidad se entiende que dichos sistemas hidrológicos no corresponden con aquellos
del siglo XVI, y son considerados como un solo sistema fluvial, llamado Mezcalapa-Grijalva (Mapa 2), el cual cambia varias veces de nombre en el amplio circuito de su corriente. Actualmente se acepta que dicho sistema fluvial, conformado como unidad, tiene su origen en Guatemala, baja por la sierra de los Cuchumatanes, atravesando los estados de Chiapas y Tabasco, y pasa por las poblaciones de Chiapa de Corzo, Chicoacen y Huimanguillo, antes de entrar a las planicies aluviales de Tabasco, a su paso hasta la costa. Este sistema fluvial cubre un área total de 36,566 Km2. El cauce principal y el de sus tributarios se han modificado a lo largo del tiempo por la formación de diques naturales, productos del asolvamiento y la sedimentación de arrastre en el

N cauce del río (West et al. 1969:99), así como por obras de infraestructura humana temprana hacia
mediados del siglo XVII (Rovirosa 1946: 15-20). Estas obras comprenden la desviación hacia el oriente del cauce principal del río Mazapa (el hoy río Mezcalapa) o Dos bocas (hoy río Seco) a la altura del ingenio Nueva Zelandia en el actual municipio de Huimanguillo. 84 kilómetros al norte de Villahermosa está la gran confluencia de “Tres Brazos”, del cual se desprende uno de los brazos del Usumacinta hacia Grijalva. Antes de su desembocadura el Grijalva se alimenta del río Los Ídolos, el cual proviene de las lagunas que comunican el gran brazo occidental del río Usumacinta. En este punto el sistema Mezcalapa-Grijalva se une con otro de los sistemas fluviales más importantes de la región: el del Usumacinta, integrando la corriente Mezcalapa-Grijalva-Usumacinta, que pasa 12 kilómetros arriba de su cauce por el puerto de Frontera, y desemboca siete kilómetros más adelante en el Golfo de México, por la Barra Principal de Frontera (González 1981:48-73). Este sistema deltaico controla casi en su totalidad la red hidrográfica de las llanuras fluviales de Tabasco (West et al.1969: 101-102). Dentro del sistema Mezcalapa-Grijalva, el Mezcalapa ha sido el mayor tributario del río Grijalva. Buena parte de su aporte sedimentario y de corriente afecta el cauce y la corriente del río Grijalva. Se ha calculado que en las regiones con “rápidos” (Krynine 1939: 6) que la velocidad de su corriente es superior a los 81 Km/h, éste transporta sedimentos semiconsolidados desde la Sierra entre Chiapas y Tabasco, donde el grado de erosión es de 20 metros3 por hora durante la temporada de lluvias (Krynine 1939: 7). Más al norte, el río Mezcalapa erosiona varios metros3 de roca arenisca de alta compactación durante aproximadamente 3 meses al año, otorgando un aporte aun mayor al cauce

3

Es importante recalcar que la hidrología de Tabasco en la actualidad no es la misma hidrología que en el siglo XVI. Para un mejor acercamiento a la evolución de la hidrología de Tabasco, con excelentes conclusiones generales, estudiar el articulo de la antropóloga Flora Salazar Ledezma (2003a) sobre el cambio en los sistemas fluviales, y el problema relacionado con su nomenclatura.

8
del Grijalva previo a su desembocadura. Ya en ésta, se origina una fricción entre la corriente del río sobre la corriente marina, produciéndose canales bifurcados con barras continuas. La constante depositación lateral de sedimentos es relativamente lenta, pero como la profundidad del agua cerca a la desembocadura es baja, la potencia en la turbulencia de la corriente se restringe, convirtiéndose la fricción de las corrientes del fondo sobre la superficie en el factor causante de la desaceleración y expansión amplia de los sedimentos, y aumentando la velocidad de la acumulación de los sedimentos arrastrados. Este es otro factor importante en el desarrollo de nueva línea costera. En algunas épocas el río Grijalva ha servido como tributario principal dentro de los llanos de Tabasco (West et al. 1969:99-100), los cuales se componen en su totalidad de características costeras de barra. En el delta, la gran cantidad de sedimentos transportados hacia la costa, la poca pendiente del terreno y la disminución de la energía de las corrientes, permiten la formación de islas barrera, establecidas por la sucesión continua de cordones de playa de carácter regresivo, y favorecidas por una fuente constante de sedimento acumulado por corrientes de deriva costera. Tal dinámica de ambiente transicional facilitó la presencia de amplios ambientes lacustres, formados por las marismas y lagunas costeras de barrera. En el delta del Grijalva proliferan los pantanos, mientras que más allá de sus márgenes, colindando con los llanos y los confluentes levemente elevados, se abren paso las sabanas abiertas, donde crecen pastos y juncos, matorrales y palmas (Ruz 2000: 3031). En la actualidad, la zona presenta una cobertura de manglares de 1,890 km2, mientras que las superficies de marisma con halófitas se extienden sobre 3,000 km 2, y la superficie potencial de los pantanos (aquella donde la costa le gana tierra al mar) sobre 2,580 km 2. Debido al impacto de ascenso y descenso en el nivel de mar y el acarreo constante de sedimentos, la barra principal de Frontera se ha modificado sustancialmente. En la actualidad, el sistema deltaico del río Grijalva cercano a su desembocadura presenta canales distributarios como los arroyos El Trapiche, Polo, Tabasquillo; barras en la desembocadura como la Isla El Buey y la a veces isla, a veces península Punta del Buey; bahías interdistributarias como la bahía de la isla Punta del Buey y playa El Bosque; planicies costeras como las llanuras de Centla (Cintla); pantanos como los de Centla; y cordones de litoral, como los aquellos presentes a lo largo de la costa del golfo entre Campeche y Tabasco, en Laguna de Términos y Laguna de Mecoacán. Hacia su desembocadura, el depósito de los sedimentos arrastrados por la corriente depende del tamaño de las diversas partículas que los componen. Las arenas se depositan rápidamente a una corta distancia de la desembocadura, mientras que las arcillas y los limos penetran mar adentro depositándose en el área denominada “pro delta”, la cual se ubica sobre el área que comprende el flujo del río penetrando en mar abierto. Con el tiempo las arenas depositadas en el área inmediata a la desembocadura tienden a invertir su depositación, debido al peso y el

9
tamaño de las partículas, alternándose por partículas más finas y de menor tamaño (Chávez Valois Comunicación Personal: 2005). La rápida expansión de sedimentos que conforman este tipo de deltas, producen inicialmente un tipo de barra muy abierta y de forma radial. Sin embargo, conforme la depositación de sedimento en la barra continúa, en el fondo, capas de acumulación de sedimento se desarrollan bajo los extremos laterales de los afluentes del delta, donde la velocidad es mayor. El desarrollo de estas capas de sedimento tiende a inhibir un desarrollo posterior en la expansión de los afluentes, acelerando el crecimiento en el sistema de barra del río. Conforme la porción central de la barra crece, el desarrollo de canales a lo largo de su cauce tiende a seguir el curso entre las capas de acumulación de sedimento. Este proceso deriva en la formación de canales bifurcados triangulares, que la acción de la brisa costera se ocupa de mantener claramente definidos (mapa 7). Con el paso del tiempo estos canales se azolvan, produciéndose la unión de estos con tierra firme, e incrementando la línea de playa (Chávez Valois Comunicación Personal: 2005). Como consecuencia de la suma de todos estos factores el sistema hidrológico de las costas en Tabasco es un sistema muy dinámico. A veces las corrientes de los ríos son más fuertes que la presión ejercida por el Golfo de México, derivando en el asolvamiento de sedimentos y en la consolidación de tierra firme sobre el mar por medio de los sistemas de barras. Es interesante observar que con un sistema tan dinámico de acumulación de sedimento, el sistema GrijalvaMezcalapa-Usumacinta en su porción costera presenta modificaciones no observables a simple vista en la actualidad, por ejemplo, la formación de lagunas costeras por acumulación sedimentaria en lenguas de tierra, así como la aparición-desaparición de islas y lagunas, infiriéndose históricamente por el constante retroceso y avance de la isla El Buey en Frontera. Así, el sistema hidrológico en el delta del río Grijalva se compone de procesos naturales dinámicos y constantes, cuyo mayor desarrollo se ha efectuado en los últimos 3 siglos, sin jamás haber cesado. Cabe mencionar que este tipo de eventos no es raro en el mundo (Gallico 2000: 3, 19, 20). En Tabasco por ejemplo, han existido siempre, donde en época de temporales la cantidad de agua y sedimentos arrastrados por los ríos, así como la fuerza de la corriente marina tienden a deformar el paisaje, haciendo emerger o desaparecer porciones grandes de tierra. En 1999 los fenómenos de inundaciones en Tabasco confirmaron lo que la gente común en la región ha sabido desde siempre y jamás se ha molestado en escribir o cientifízar: respecto al río, su delta y la historia, el agua tiene memoria. 1.2.2. IMPLICACIONES HIDROGRÁFICO-GEOMORFOLÓGICAS EN EL CONTEXTO ARQUEOLÓGICO DEL DELTA DEL GRIJALVA. Pertinente para esta tesis, es mencionar que para el estudio sistemático e integral de un sitio arqueológico es necesario entender y manejar la información referente a la formación no solo en

10
el contexto arqueológico, sino geomorfológico de la región a estudiar para una mejor interpretación de la información obtenida. A este respecto en la costa de Tabasco, específicamente San Román, el mayor de los fenómenos naturales que dificultan la localización y la excavación de sitios arqueológicos, es el proceso de modificación de los rasgos fisiográficos en el delta del Grijalva. El entendimiento de las variaciones geomorfológicas que ha sufrido el área de la barra principal de Frontera, es uno de los factores clave que ayudarán a establecer una mejor relación entre los fenómenos naturales y su participación en la formación de los contextos arqueológicos. El abordar el problema geomorfológico planteado para el área del delta del Grijalva como parte de los antecedentes geográficos, contribuye con un mejor plano geográfico donde se puedan aplicar modelos de cartografía histórica, de la mano de estudios geológicos y geomorfológicos en el área. El desconocimiento en la evolución del sistema deltaico no lleva sino a incrementar la incertidumbre para la identificación de sitios arqueológicos en el terreno. Si se entiende que las características geomorfológicas del delta del Grijalva contribuyen a su constante transformación espacial, se puede hacer una parcial reconstrucción de la línea costera existente para 1519 y hasta el año 2000. Las características del sistema deltaico Mezcalapa-GrijalvaUsumacinta, generan que la línea costera del área de Frontera se modifique principalmente por el impacto del ascenso en el nivel de mar y el acarreo constante de sedimentos. El resultado es que a lo largo de los años y en un relativo corto periodo de tiempo (tal vez mucho menor a 400 años), el mar ha perdido terreno frente a las costas debido al asolvamiento de sedimentos, que al ser muy ricos en nutrientes, derivan en zonas sostenes de ecosistemas completos, convirtiéndose en pantanos y posteriormente en tierra firme de pastizales o bosques tropicales perennifolios. Al hacer una revisión histórica de la cartografía de la época, desde el siglo XVI, y hasta el siglo XX, se puede observar una sustancial modificación en el delta del Grijalva. Desgraciadamente la manera de atender el crecimiento de dicho delta con una mayor precisión, sólo podría ser adecuadamente abordado desde la interdisciplinariedad en estudios geológicos y geomorfológicos que den cuenta de una manera más precisa de este crecimiento, por lo que las reflexiones aquí expuestas no son de ninguna manera concluyentes. Lo que si queda claro es que dicho proceso ha reconfigurado el delta y el sistema de barras, y cambiado el paisaje de la zona a un punto en que no concuerdan las descripciones histórico-geográficas con la cartografía actual en el delta del Grijalva. No hay que dejar escapar que la fuerza con la que penetraba para el siglo XVI el Grijalva era “cosa de seis millas mar adentro” (Juan Díaz 1972: 66). Efectuado el rompido del siglo XVII próximo al ingenio Nueva Zelandia, toda la corriente que alimentaba al Mazapa cambió su curso y pasó a alimentar directamente el cauce del Grijalva, aumentando también la cantidad de sedimentos que después se habrían de acumular en su desembocadura, y azolvando ciertos ramales del mismo hasta convertirlo en un sistema de dunas y planicies costeras. El error más grave en el

11
desconocimiento de los procesos geomorfológicos al realizar excavaciones arqueológicas en el área, es que al realizar la búsqueda y excavación de cualquier sitio arqueológico supuesto como asentamiento costero durante el siglo XVI y hasta mediados del siglo XVIII en el delta del río Grijalva, en realidad habría de realizarse tierra adentro en la actualidad, debido a que la línea costera moderna no coincide en lo absoluto con la costa de Tabasco hacia el periodo de contacto y hasta bien entrado el periodo colonial en México. La línea costera actual no existía cuando Cortés conquistó Tabasco, ni cuando los piratas destruyeron la primera capital hispana de la provincia. Cualquier búsqueda en la línea costera moderna en la Barra Principal de Frontera es literalmente, como buscar en mar abierto. Esto significa también que cualquier sitio arqueológico tierra adentro, en el delta del Grijalva, pudo ser en su momento de mayor ocupación, un sitio arqueológico costero, en contraste con su ubicación geográfica en la actualidad. Si realizamos un seguimiento histórico de la evolución del delta del Grijalva, a partir de mapas cartográficos existentes para el área desde 1570 y hasta el año 2000, podemos sugerir la evolución del delta del río Grijalva, proponiendo a su vez la delimitación de ésta región costera de Tabasco para el siglo XVI. Los mapas del 3 al 9 han sido tomados del Atlas Histórico de Tabasco (Guzmán: 1982), el mapa 10 pertenece al INEGI, Año 2000, escala 1: 15,000. El mapa 11 es una propuesta de modelo geomorfológico sobre la evolución del delta del Grijalva, y el área de terreno ganado al mar desde 1519 a la fecha, elaborado por el autor a partir del uso y la intepretación de la cartografía histórica4.

4

Quiero aclarar que no tengo elementos geomorfológicos concretos para asegurar dicho crecimiento deltaico, como está expresado en el mapa 11. Sin embargo, considero útil su inclusión ya que permite formular un referente para dicho fenómeno. En el futuro, un acercamiento a éste fenómeno deberá ser estrictamente desde la geología.

12

Mapa 3. Mapa de la Provincia de Tabasco, por Melchor Alfaro de Santacruz, 1570. Paleografíado y editado por F.J. Santamaría en 1917. Sin Escala. Dibujo de Emilio Pérez Siliceo. Detalle de la Barra de Frontera. En el mapa, no aparece referencia alguna a la Isla El Buey.

13

N

Mapa 4. Detalle de un mapa que comprende desde Villahermosa hasta la Barra Principal de Tabasco. Dibujado por Antonio Ballester, posiblemente hacia 1675. La escala gráfica está dada en leguas españolas.

N

14
Mapa 5. Plano de la Isla de Tris y Laguna de Términos, donde se aprecia en detalle la Barra Principal de Frontera. Anónimo. Dibujado probablemente hacia 1750. Escala Gráfica en leguas castellanas.

Mapa 6. Plano topográfico de la descripción de la barra principal de la Provincia de Tabasco, con su pueblo nuevo de San Fernando de la Victoria. Sin Fecha (Probablemente de 1805, principios del siglo XIX). Levantado por orden de Don Francisco de Heredia y Vergara, y trabajado por Don Tomás Avedaño, primer piloto del comercio. Escala métrica en varas castellanas.

Arroyo El Trapiche

N

15
Mapa 7. Plano de la Barra de Tabasco, por José Dolores Payan. Marzo de 1861. Donde se muestra la dirección y la dinámica de la corriente marina en la Barra y el interior del río Grijalva. También se pueden apreciar las áreas de arenales y las costas bajas. Se cuenta además con la numeración de sondeo en pies ingleses, donde A significa fondo de Arena, y F fondo de Fango.

Mapa 8. Plano levantado por el Ingeniero Cayetano Camiña y dibujado por F. Navarro, 1879. El mapa tiene marcado el rompiente de la corriente cuando se cruza la Barra.

Mapa 9. Elaborado por George Foot en 1886 por orden de M.C. Castro. Donde 8.8 cm. equivalen a 19 km. En el plano se aprecia la punta del Buey como un par de islas en el margen entre la boca del río y la costa. Sus nombres son Buey Chico, y Buey Grande. Con el paso de los años, estas porciones de tierra se habrían de seguir asolvando, hasta formar ambas, un solo cuerpo de tierra.

16

N

Mapa 10. INEGI. Fotografía aérea del área próxima a la desembocadura del río Grijalva, desde donde se aprecia la isla del buey, y la Barra Principal de Frontera, escala 1: 50,000. Año 2000.

N

17
Mapa 11. Propuesta de modelo geomorfológico sobre la evolución del delta del Grijalva, y el área de terreno ganado a mar desde 1519 a la fecha. Elaborado por el autor5.

1.2.3. IMPLICACIONES GEOECOLÓGICAS EN EL DESARROLLO DE UNIDADES SOCIALES EN EL DELTA DEL GRIJALVA. La manera en como el ambiente determina a las sociedades, influye directamente en como las sociedades aprovechan los recursos disponibles para la satisfacción de sus necesidades. Si bien ya se dijo que la hidrografía y la geografía de la región de Frontera ha cambiado mucho desde 1519 a la fecha. La actividad económica humana también ha experimentado un cambio constante e irreversible desde esa época hasta el día de hoy. Tan solo en menos de 100 años, el área de Frontera experimentó cambios drásticos en su ecología, al ser convertida, de un área de Selva Baja Tropical (Seler 1915; Blom 1926; Berlin 1956), a zona de llanuras de pastizales, para su uso en la ganadería (Fernández et al. 1988); la cual ha sido la actividad dominante de la región desde el siglo XVI, y se ha visto incrementada para consumo nacional desde mediados del siglo XX a la fecha. Si bien la evidencia arqueológica que sustenta esta tesis sugiere que San Román fue un sitio capaz de controlar hasta cierto grado, el comercio marítimo y fluvial de muchas regiones, la economía regional también debió de verse afectada por la ecología del área, y los diversos estratos sociales que mantenían su economía de actividades aparte a las comerciales. Es posible que la región de Frontera luciera completamente diferente a como se puede observar en la actualidad. El sitio de San Román pudo entonces mantener su economía, además del comercio; de la producción agrícola. De acuerdo a Bernal Díaz (1970:56), los españoles pelearon en los llanos de Cintla , los cuales pudieron fungir como las tierras de labranza para toda la región de Frontera, de donde se abastecían de maíz los diversos poblados sujetos al mismo Potonchán. De la misma manera, el medio les proporcionó además la producción de cacao, tan importante en la economía de toda el área maya y Mesoámerica en general (Scholes y Roys 1996). A nivel artesanal, la producción de bienes suntuarios y rituales también pudo ser elevada, como lo muestra el hecho de que Tabasco también comerciaba con grandes cantidades
6

5

Hago presente mi agradecimiento al arqueólogo Tomas Pérez Suárez por la sugerencia hecha para la elaboración de este mapa. Su interés por esta tesis, y sus observaciones a partir del modelo geomorfológico aplicado en el sitio de Hostia, en Italia, fueron muy útiles. 6 Muchos trabajos hasta la fecha han dado por sentado que Cintla era un área ocupada con una población demográfica muy densa (Izquierdo 2004, 1995; Granados 2004; del Águila 1980; López 1980). Sin embargo, existe la posibilidad de que Cintla, o los llanos de Centla, hayan sido grandes áreas abiertas utilizadas para la labranza (Salazar y Chávez 2005: 81). Lo más probable es que las “llanuras” hallan sido identificadas como tales, a partir de que fue en marzo cuando los españoles combatieron en Tabasco, época en la cual, las tierras de labranza en general, se encuentran en reposo, y próxima a entrar en el sistema agrícola de tumba-roza-quema.

18 de plumas exóticas (Scholes y Roys 1996). También la producción artesanal en San Román pudo haber logrado una maestría en la talla de madera (con maderas como la Ceiba, Pochote, Zapote de agua, Guayacán, Pitahaya, Guacimo), como el ejemplo de la caja de madera reportada por Anaya (Anaya y Mathews 2003: 4-5) en Panhalé, en la región de los Ríos, Tabasco; la madera también fue utilizada para su uso en las construcciones, hornos, y fines domésticos. Otro ramo de la producción en San Román pudo haber sido la producción de cerámica anaranjada fina, tan popular en el área maya, y de la cual, la costa de Tabasco era productora para el periodo protohistórico (Berlin 1956). Esta cerámica era producida a partir del aprovechamiento de las arcillas de las zonas anegadas, tan finas y sin impurezas, generadas por el flujo en las corrientes de agua que participan en el sistema deltaico del Grijalva. Junto con esta cerámica, también eran producidos ladrillos para la construcción arquitectónica de los edificios, al estilo por ejemplo, de Comalcalco (Berlin 1956), (las cuales necesitaban de albañiles especializados en la producción de ladrillos para las estructuras, a partir de la explotación de bancos de arcilla en el área). Esta área también proveía de concha para su utilización en estuco. De acuerdo a las actividades de Caza-Pesca-Recolección, la costa de Tabasco a principios del siglo XVI, presentaba lo siguientes recursos usados por las poblaciones indígenas (del Águila 1980): mono, mapache, perro de agua (nutria), tepezcuincle, conejo, tapir, danta, jabalí, venado, manatí, jueche (armadillo); aves como el tordo, la calandria, pijuy, guajolote, pijijé; reptiles como tortuga de mar, hicotea, guao, chiquiguao, mojina, pochitoque, talmana, taimane, lagarto, iguana verde, garrobo, ixpoque, nauyaca, cola de hueso, sapo; peces como el róbalo, tenguayaca, mulula, topén, pejelagarto, raya, tiburón, jaiba, camarón, pigua, langosta, anguilas de arroyo, pulpo, ostión de río, almeja. También pudieron explotar la miel de comején (un tipo termita), como sustito de la miel de abeja. Se pudieron recolectar plantas como el chipilín, bledos, chirimoya, quequesque y yuca (tubérculos) achiote, tuna, nopal, tabaco, chile, tomate, chilpate, culantro, zapote, chicozapote, epazote, momo, calabaza, aguacate, matalí, camote. Se puede apreciar que Tabasco tenia (y aún tiene) una cantidad de plantas y animales endémicos muy grande, incluso más allá de lo que los censos modernos pueden estimar (INEGI). Estas plantas y animales fueron junto con otras actividades productivas, la base del sustento económico de la región, además del control y la explotación de otros recursos con miras al comercio tanto local, como a larga distancia. En conjunto, todas estas actividades permitieron un tipo de asentamiento autosuficiente, con una gran capacidad de producción para consumo local, y comercial. San Román pudo ser entonces un tipo de asentamiento aún más complejo de lo que hemos supuesto, en comparación de otros asentamientos costeros durante el Posclásico.

19
1.3. ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA REGIÓN. Bien puede considerarse que el Golfo de México y las tierras adyacentes a lo largo de la costa de la Península de Yucatán y del Mar Caribe formaban una unidad económica en la época de la conquista. Aunque toda esta área contenía un gran número de pequeños estados independientes, se unían en su totalidad por medio de relaciones comerciales que constituían el vínculo de interés común. La economía comercial durante el Posclásico incluía una vasta red de transporte, mercados, comerciantes y mercaderes, los cuales en su conjunto mantenían relaciones económicas vigorosas, vinculadas por medio de las relaciones políticas, con diversas regiones a través de Mesoámerica (Berdan et al. 2003: 100-101).

Las relaciones políticas a su vez, se veían favorecidas por alianzas o relaciones de parentesco entre diversos caciques. Incluso, las incursiones bélicas podían verse suscitadas por el control de áreas de recursos o rutas comerciales; por ejemplo, el cacique de Potonchán en Tabasco, era hermano del cacique de Champotón en Campeche (Díaz del Castillo 1970: 59). Potonchán y Champotón, junto con Xicalango y Tabasquillo habían declarado la guerra a Tixel, el cual se despobló para fundar Mactun “que llaman Acalan” (Scholes y Roys 1996: 315). Dicho fenómeno de alianzas y batallas entre estados pudo haberles traído ventajas económicas a todos los participantes en estas guerras, pero en el caso de Champotón y Potonchán, su ganancia en los conflictos bélicos pudo traducirse en el control de las áreas de distribución de productos específicos comerciados hacia diversas regiones. De ésta manera, Tabasco exportaba por todo Mesoámerica plumas de aves exóticas de la región. Junto con Honduras, Tabasco también mantenía el control en la producción de cacao en el área maya (Scholes y Roys 1996: 15). Una de las rutas de control pudo librarse a través tal vez, del camino del río Grijalva a la depresión central de Chiapas hasta Quechula, de donde partían dos caminos: uno hacia Tecpatan al oeste, y otro hacia el Soconusco y Anahuac Ayotlan al este (Ortiz 1988: 31). Ya en el Soconusco esta ruta se podía entroncar con la ruta transítsmica a Centroamérica, especialmente hacia la provincia Pipil de Cuscatlan en El Salvador (Fowler 1989: 275). Chikinchel, en Yucatán, tenía la cuasi-equivalencia a un monopolio en la producción “industrial” de sal (Masson 2001: 353), especializándose también en exportar a sus vecinos ropa de algodón y esclavos. Comerciantes de Xicalango y Potonchán en Tabasco, y de Champotón y Campeche, al sudoeste de Yucatán, tenían depósitos y factorías en Honduras, en las márgenes del río Ulúa (Scholes y Roys 1996: 16). A nivel histórico, el sitio más importante durante el Posclásico en las costas de Tabasco era Potonchán. Esta ciudad fue la capital de la provincia de Tabasco, y se localizaba sobre la margen Oeste del río Grijalva. Fue descrita por Hernán Cortés (1963: 12) y Bernal Díaz del Castillo (1970: 50) como un gran puerto marítimo que comerciaba con productos provenientes de muchísimos lugares a lo largo y ancho de Mesoámerica (Mapa 12). Al parecer, la prosperidad de Tabasco se debió a su gran
capacidad comercial sobre un vasto territorio geográfico (Cabrera y Vargas 1985:10-13), y a la gran

20
producción anual de cacao, cuyo fruto crece durante todo el año (Scholes y Roys 1996:32). Potonchán también importaba productos como el oro y chalchihuites desde el lugar “donde se pone el sol, y decían Culúa y México” (Bernal 1970: 59), así como obsidiana verde proveniente de Sierra de las Navajas en Hidalgo, o de Pico de Orizaba en Veracruz (Martos 2006 Comunicación Personal), cuyos productos elaborados como navajillas de obsidiana han sido recuperados arqueológicamente en San Román. El comercio entre los chontales era tal, que la isla de Cozumel, siendo famosa en la época de la conquista por el adoratorio de Ix Chel, la diosa de la luna, era visitado entonces por peregrinos que venían desde Potonchán y Xicalango (Scholes y Roys 1996: 71).

Thompson (2004: 22), afirmaba que los grupos putunes (o chontales) provenientes de Potonchán, hubieron de controlar el área donde el río de la Pasión y el Chixoy se unen para formar el río Usumacinta, manteniendo una base comercial en el sitio de Altar de Sacrificios, para su Fase Terminal, y controlando todo el comercio para el Posclásico Tardío por todo el Usumacinta (Thompson 2004: 25). Se sabe además que los chontales de Tabasco habían sido afectados por “la cultura mexicana” (Scholes y Roys 1996: 28), en un área donde por lo menos había ocho o quizá más ciudades de habla nahuat. Andrews (1998: 16), citando a Thompson, consideró a los mayas como los “fenicios de Mesoámerica”, afirmación que tiene mucho de cierta, respecto a que las investigaciones realizadas en los últimos 20 años han revelado una compleja estructura asociada al comercio y la navegación, tanto marítima como fluvial.

21

Mapa 12. Mapa de las rutas de comercio marítimo en el área maya para la época de la Conquista. Tomado y modificado de Andrews, 1998.

Potonchán, de acuerdo a los criterios de este autor, debió de ser tanto 1: un puerto comercial, como 2: un puerto de paso para el comercio de larga distancia. Ambas categorías están relacionadas con la función que Potonchán tuvo como puerto costero importante, en relación con las rutas comerciales con otros puertos costeros de la Península; y con la referencia de Potonchán como puerto que vinculaba las rutas comerciales marítimas, y las rutas comerciales fluviales a larga distancia tierra adentro, con otros sitios en tierras altas. Andrews (1998: 20) afirma que el río Grijalva debió de ser uno de los ríos más importantes sobre el cual se transportaba gran parte del volumen del comercio maya. Debido a esto, es natural pensar que la importancia del área de Frontera como puerto y enclave comercial, debió de haber sido crucial y vital para toda la red de comercio marítimo y fluvial que se distribuía a lo largo del área maya. En 1519, en uno de los fenómenos sociales más dramáticos que habrían de suceder en el área, Hernán Cortés bordeaba la costa desde la Península de Yucatán, siguiendo las rutas comerciales marítimas mayas, y llegando a Tabasco frente a la boca del río Grijalva, donde atracaría para tiempo después internarse en la ciudad de Potonchán el día 12 de marzo de 15197 (Gil y Sáenz 1979: 37-40). Según las fuentes históricas, el poderío de Potonchán en la región era tal, que pudo

7

Existe un problema cronológico en el que varios autores pasan el día de la llegada del 12 hasta el 21 de marzo, esto supongo es causado por el cambio y adopción real a fines de la década de 1590 del calendario juliano por el calendario gregoriano, que desfasaría el año en aproximadamente 10 días.

22
convocar grandes cantidades de soldados para defender la capital chontal de los invasores hispanos. Díaz del Castillo dice que fueron aproximadamente 12,000 guerreros venidos de varias provincias lejanas, y llamados a la batalla por el cacique de Potonchán, Taabs Coob (Díaz del Castillo 1970: 5456). En la actualidad, varios autores estiman cantidades de 10,000 hasta 13,000 guerreros (Izquierdo 1997: 178), estirándose incluso hasta los 40,000 guerreros (López 1979: 19). Una vez ganada la batalla en Potonchán y las llanuras de Centla, los españoles recogieron a sus muertos y heridos y se dirigieron a su Real, liberando a todos los cautivos indígenas y dándoles la orden de mandar traer a sus principales, pues querían entrar en pláticas con los caciques para que se hiciera la paz en la región. Un día después llegaron representantes de Potonchán y otras entidades para entrar en pláticas y dar presentes, Cortés aceptó los presentes en especie así como 20 mujeres entre las que iba la Malinche, su posterior mejor arma de conquista. Y después de apeados y debajo de unos árboles y unas casas que ahí estaban, dimos muchas gracias a Dios por habernos dado aquella victoria tan cumplida; y como era una día de Nuestra Señora de Marzo llamóse una Villa que se pobló, el tiempo andado, Santa María de la Victoria (Bernal Díaz 1970: 55) El sistema comercial marítimo maya fue entonces reutilizado por los españoles para transportarse hacia todas las nuevas Colonias fundadas a lo largo del Golfo de México, la Península de Yucatán y El Caribe. Tabasco tuvo además, una importancia estratégica dadas las diversas campañas de conquista hacia la península de Yucatán y Guatemala (por los caminos de tierra adentro), desde 1525 hacia mediados de 1550 (Jones 1998: 41); (Mapa 13). En enero de 1524 llegó a Tabasco Juan de Vallecillo como capitán general de la provincia de Tabasco con 60 soldados españoles (Relaciones Histórico Geográficas... 1981: 425), y 200 indígenas aztecas y tlaxcaltecas, estableciéndose en lugar donde Cortés había dictaminado la creación de una Villa 5 años atrás, con la intención de fomentar un comercio marítimo entre Veracruz y Campeche, y fundando la Villa de Santa María de la Victoria. En dicha ruta portuaria, los barcos debían de salir desde Veracruz y pasar por Tabasco hacia la Península de Yucatán, y luego España. Santa María de la Victoria se convirtió con el tiempo en un asentamiento de desarrollo urbano complejo (Salazar y Chávez 2005: 84), adquiriendo así una importancia económica producto del comercio, como en cualquier otra Villa española de las costas del Golfo y Yucatán.

23
Santa María de la Victoria fue una villa que por su ubicación tan “penosa” hubo de sufrir el asedio pirata ya desde principios de 15708. En 1557 comenzaron a registrarse las incursiones de corsarios y piratas ingleses en las costas de Tabasco tras su apoderamiento de la isla del Carmen. Esto orilló a un grupo de españoles acaudalados e indígenas de Santa María de la Victoria, a dirigirse río arriba del Grijalva, asentándose en Villa Carmona (la que posteriormente habría de convertirse en San Juan Bautista), y provocando una fragmentación en los intereses de los distintos sectores involucrados. Estos intereses era básicamente la propiedad de encomiendas cerca de la costa donde se mantenían grandes zonas ganaderas y agrícolas. Los ataques piratas fueron tan concisos y fuertes que en 1597 casi se apoderan de Campeche, siendo repelidos por los soldados españoles. Ese mismo año los piratas por primera vez lograron tomar Santa María de la Victoria, quemándola por completo y secuestrando además a mucha gente. El gobierno respondió trasladando los poderes a Tacotalpa (López 1979: 64-67; Rovirosa 1946: 10) ya que los piratas habían incluso atacado San Juan Bautista, destruyendo la primera edificación de ladrillo; El fortín de la Loma, el cual resguardaba los intereses reales. Por esta época el pueblo de Atasta y Tamulte de la Barranca se trasladaron tierra adentro. Tras la huida de los piratas, los pobladores reconstruyeron su iglesia y nombraron un nuevo cabildo y oficiales reales para perpetuar el nombre del primer poblado fundado en México. No paso mucho tiempo hasta que el alcalde abandona la Victoria y se dirige a la Villa Hermosa de San Juan Bautista juntando a toda la población para poner a voto la petición del traslado de los poderes a dicha ciudad y comenzar el proceso para abandonar el asentamiento costero: "y por faltarles las comodidades de vivir hicieron una casa en el campo, muy lejos de la dicha villa (la Victoria) el río arriba, donde se registran las mercaderías a voluntad de los dueños... Seria bien mudar y pasar la dicha villa junto a la dicha casa, por ser parte acomodada para la vivienda y contratación de los dichos vecinos, entrando y saliendo por tierra y con esto vendrianse a excusar el peligro en que siempre habían estado, de ser robados y saqueados de corsarios enemigos que allá suelen llegar. (Izquierdo 1995: 35)

El Cabildo de la Villa de Santa María de la Victoria, escribió en 1579 que: “habrá ocho o nueve años estuvo en este río (Grijalva) un navío de ingleses corsarios” (Relaciones... 1981:423). Donde los piratas sondearon los puertos de la costa, tomando leña y agua; tiempo durante el cual, los habitantes de la victoria vivieron una época de “mucho aprieto”, por custodiar la villa y playa, sin ninguna fuerza para resistir algún embate.
8

24

Desde 1570 y hasta finales de 1619 las cosas en la Victoria y en terrenos cercanos habrían de empeorar al haber una baja demográfica significativa en los alrededores del río Grijalva, abandonándose 3 pueblos cercanos a la Victoria, y comenzándose el poblamiento de otras áreas más seguras En 1603 el alcalde Mayor de Tabasco pidió al virrey el traslado de la capital de los poderes en Tabasco de la Victoria a San Juan Bautista (Izquierdo 1995: 26). Finalmente no fue sino hasta 1641 cuando se hizo el traslado oficial de la capital de Tabasco tierra adentro, a San Juan Bautista. El área del delta de Grijalva sufrió entonces, un proceso de abandono gradual que bien pudo tomar varios años en suscitarse completamente (Jiménez Abollado 2005: 137). 1.4. ANTECEDENTES ARQUEOLÓGICOS DE LA REGIÓN.

Mapa 13. Mapa que señala las rutas españolas en los siglos XVI y XVII. Tomado de Prager 2001: 375.

25
El desarrollo de investigaciones arqueológicas en la región costera de Tabasco fue durante la década de los 50´s, bastante prolífico. Desgraciadamente en tiempos más recientes, éste se ha visto casi nulo. Si bien el interés de los especialistas en la región es grande, ya que en esta área se localizan los restos arqueológicos de la primera población indígena mencionada por los españoles en el siglo XVI, y la primera capital en Tabasco, los trabajos que dan cuenta de una secuencia arqueológica para la región costera de Centla, en Frontera, es prácticamente inexistente. En 1876 Richard Berendt excavó en la región de Frontera9 (Berendt citado por Brinton: 1896) cerca de la desembocadura del Grijalva. Y fue su trabajo una referencia obligada por todos aquellos interesados en estudiar la arqueología de la región costera de Tabasco. El trabajo de Berendt fue

publicado parcialmente por Brinton, en 1896 tras la muerte de Berendt. En su trabajo, Brinton comenzó por analizar las fuentes históricas disponibles para plantear la posible localización de Potonchan, y la etnicidad a la cual pertenecieron los indigenas que pelearon contra Cortés. Describió Cintla como una gran planicie cubierta por amplios maizales, templos y casas (Brinton 1896: 4). Afirmó que la palabra “Cintla” también pudo provenir del maya “Tzent-Tah”, que tradujo como “lugar fortificado” o “lugar lleno de provisiones” (Brinton op cit: 5). También Brinton estudió el trabajo hecho por Charnay en Comalcalco, como paralelo al trabajo hecho por Berendt en Cintla; finalmente afirmó que Santa María de la Victoria fue fundada sobre la Potonchan de Cortés (Brinton ibidem: 7). Brinton visitó la localidad de “Pedrito”, a 15 millas de la boca de río Tabasco, y describió “grandes monticulos con mucha cerámica en superficie”, y evidencia de “un pueblo antigüo”. Describió además una piedra circular a manera de “mesa redonda”, con figuras en relieve y grabadas a los lados. Sobre las ruinas de Cintla, utilizó para su descripción, los apuntes dejados por Berendt después de su muerte. Berendt afirmó que el descubrimiento de Cintla fue un mero accidente en 1876; enterrada en el denso bosque tropical y desconocida hasta por los propios indígenas de la región. Brinton también citó el hallazgo de Berendt, de un vaso con asas antropomorfas en forma de “europeos, barbados y con polainas” (Brinton ibidem: 10). Describió también una línea costera entre la barra de Chiltepec y el río Grijalva, con una selva tropical densamente poblada por sitios arqueológicos con vestigios en superficie. Describió el sitio de La Bellota, llamado también “del cajete”. Reportó cerámica anaranjado fino, perteneciente al grupo Cunduacan, y soportes pertenecientes a cerámica del grupo Matillas. También describió lo que pudo ser cerámica del grupo Altar (Cedro acanalado?). Este trabajo Brinton lo concluyó con una

9

Esta región puede también entenderse como la totalidad del área que comprende el delta de

Grijalva.

26
disculpa sobre lo pobre del análisis por el hecho, dada la escasa evidencia dejada por el Dr. Berend después de muerto; apuntó además en la necesidad de los lectores en contribuir con este trabajo10. En 1911 Eduard Seler11 realizó un viaje donde: Por causa de buena suerte tuve la posibilidad de ver y estudiar la Sábana de Cintla, el otro lugar en que Cortés obtuvo su primera gran victoria: la toma de Potonchan... Describió también la geografía: Las aguas del Río de la Bellota van a una laguna grande, de la cual sale un canal que lo conecta con el Río de Grijalva enfrente de Frontera. La ciudad de Frontera es una fundación reciente. La antigua ciudad de Santa María de la Victoria se encontraba en la misma orilla como el antiguo Rancho La Bellota, que le dio al río su nombre, un poco abajo del canal que conecta la laguna con el Rió Grijalva. Pero la antigua ciudad fue abandonada por sus habitantes debido a asaltos y cazas de esclavos, y nunca fue reconstruida. El terreno en el cual se encuentran hoy las ruinas del Cintla antiguo forman parte de la Hacienda del Coco, cuyo propietario es la sociedad de plantajes Graves & Graves de Boston. El administrador de la hacienda es el señor Albert R. Morrell y últimamente ha dejado excavar varios edificios antiguos y fue tan amable para guiar nuestro pequeño grupo al lugar donde se encuentran las ruinas principales y mostrarnos las piezas encontradas durante los trabajos de excavación, que tenia en su casa.
Una particularidad de los edificios de Cintla, que ya fue mencionada por Berendt, es que fueron construidos completamente con tierra ligera de la selva y mantenidos en su forma por una capa de mezcla que cubría la superficie, los muros y las escaleras. Esta forma de construir los edificios era una necesidad ya que en esa tierra no se encuentran piedras. Y fue posible por la calidad de la mezcla que se hacia con arena de cuarzo y caracoles quemados. A las escaleras se les daba una rigidez especial poniendo de manera alternante mezcla, ladrillos y tierra y cubiertas todas con mezcla... también encontró “piezas de figuras y de vasijas que se parecen a las que se encontraron en las zonas arqueológicas bien conocidas de Jonuta en el Usumacinta, de El Carmen, Campeche y de la Isla de Jaina, lo cual es prueba de que los habitantes de la Cintla antigua tenían relaciones con los maya de los lugares mencionados.” (Seler 1915: 149-151).

Uno de los primeros trabajos de orden histórico, pero cuya mención hace énfasis en la necesidad de intervenir arqueológicamente, es el trabajo de Don José Ugalde (1916), quien le presenta a Don Manuel Gamio un “Informe de la Localización de la Zona Arqueológica de Cintla, Tabasco”. Este trabajo forma parte de una serie de informes que sirvieron para dar cuenta de los sitios arqueológicos mencionados por Hernán Cortés y Bernal Díaz del Castillo. Menciona las excavaciones hechas en 1869 por Berendt pero no ahonda en sus resultados. Básicamente este trabajo se dirigió a hacer una descripción histórica de la problemática arqueológica. Ofrece además
10

El texto original de The Battle and Ruins of Cintla, de Daniel Brinton, fue originalmente imposible de conseguir en México, en las bibliotecas de temática antropológica más consultadas, incluso en la biblioteca del Museo Nacional de Antropológia e Historia. Quiero agradecer infinitamente a Julia Averhoff por haberse tomado la molestia de conseguir este trabajo en la Biblioteca Central de Berlin. 11 Nuevamente agradezco a Julia Averhoff, quién me hizo el favor de buscar y traducir este texto del Alemán, de la biblioteca Universitäts- und Landesbibliothek Münster, en Nordrhein-Westfalen, Alemania.

27
una justificación sobre la importancia de los trabajos hechos por Berendt, y la continuidad de su validez científica. En 1919 Ugalde presenta otro informe sobre la historia de “Tabasco desde el periodo prehispánico, colonial y del México independiente”. En su apartado sobre monumentos históricos menciona varios lugares en Villahermosa, y comienza a cuestionarse sobre la posible localización de Santa María de la Victoria. En 1925 Franz Blom realizó su expedición a la “América Media”, a través de la universidad de Tulane en Louisiana, navegando por toda la costa del Golfo de México, hasta Tabasco, donde pasa por la Barra de Tupilco, Dos Bocas, y se mete por la Boca del río Grijalva, desembarcando en Frontera (Blom 1926: 97, 98) (Mapa 14). Aunque Blom no hizo ningún tipo de trabajo de campo, si hizo un recuento del trabajo hecho por Berendt, citado por Brinton. También menciona los trabajos hechos por Charnay, quien visitó varios sitios cerca a La Bellota, al sur del rancho El Coco, y describió pirámides con acabados en mampostería a base de ladrillo cocido, a la manera de Comalcalco. Visitó a quien en ese momento fue el guardabosques del área, quien le mostró una gran
cantidad de objetos recolectados, entre los que destacaron los cascabeles de cobre, los cuales dada su abundancia, hicieron suponer a Blom, que pudieron venir por comercio con grupos nahuas o toltecas.
Mapa 14. Ruta seguida por Blom en su viaje desde Veracru z, por Fronter a Tabasc

o y hasta Chiapas, en 1925.

En 1956 Heinrich Berlin excavó en diversos lugares en Tabasco. Uno de ellos es el sitio que llamó Juárez (Mapa 15), y que identificó como el Cuyo Grande, sitio excavado por Berendt en 1869. Describe arquitectura de ladrillo observada desde la superficie, y cerca del montículo principal. Reporta además ladrillos como muro de contención de una terraza. El grosor del muro lo estima en 1 metro aproximadamente.

28
El piso estaba constituido por una capa de sascab, cuyo grosor no pudo determinar. Al

parecer, dicha estructura y su terraza corresponden a una etapa constructiva posterior al resto de sitio.
Afirma que aunque Tabasco ha sido poco explorado arqueológicamente, las construcciones de ladrillo y mortero que aparentemente son indicadores de etnícidad entre los chontales, aparecen a lo largo de la costa del estado. Identifica el Horizonte “Cintla”, definido por cerámica proveniente de Tamulté, Juárez y Atasta. El horizonte “Cintla” es un periodo protohistórico, cubriendo 200 años previos a la llegada de los españoles. Describió los sistemas constructivos de las estructuras a base de ladrillo, apisonados de tierra y sascab. Reportó también cerámica del horizonte Cintla, en su mayoría anaranjado fino de los tipo V (Matillas) y U (Cunduacan). Afirmó que la arqueología de la región del bajo Grijalva se mantiene más o menos uniforme en cuanto indicadores arqueológicos se refiere (sistemas constructivos, materiales cerámicos, líticos, etc.).
Mapa 15. Sitio de Juárez, identificado por Berlin como el Cuyo Grande de Berendt. Tomado de Berlin, 1956.

No localizó ocupaciones anteriores, del Preclásico

o Clásico

Temprano. Esto lo llevó a afirmar que la ocupación de toda el área debió de llevarse a cabo en su mayoría durante el Posclásico Tardío. Sin embargo,

estudia por analogía con otros sitios de la región costera, la posibilidad de contener ocupaciones tempranas (Laguna de Términos, La Venta, y cerca de Comalcalco. Todas estas ocupaciones están ligadas al Preclásico olmeca). Menciona además, que Edward Seler en 1912, excavó un basurero cercano al sitio de Juárez en Tabasco, localizado materiales del horizonte denominado Jonuta, que abarca el Preclásico y parte de Clásico Temprano. Parte de su trabajo también la dedica a revisar el trabajo Berendt, citado por Brinton en 1896. Estudia el caso de la Cintla donde Cortés entabla su primera batalla en territorio tabasqueño, y de la identificación arqueológica del sitio histórico que realiza Berendt. Difiere de la opinión de Berendt, a partir del supuesto de que cualquier sitio con arquitectura localizado sobre el margen oeste, cercano a la desembocadura del Grijalva, es potencialmente la Cintla e incluso el Potonchán que mencionan las fuentes históricas. Berlin critica que después del trabajo de Berendt toda la comunidad académica de la época estuvo de acuerdo en las conclusiones a las que llegó. Sin embargo, enfatiza que pocos estudiosos pusieron atención al hecho de que Berendt nombra a toda la cerámica obtenida de la región, como cerámica proveniente de Centla; Centla como región fisiográfica y no como sitio arqueológico específico, por lo que la cerámica obtenida durante su intervención no puede ser tomada como proveniente de un sitio arqueológico, sino de muchos sitios cercanos (Mapa 16).

29

Mapa 16. Sitios Arqueológicos en el área de Frontera, tomado y modificado de Berlin, 1956.

Esto permite a Berlin abrir la polémica en torno a la localización de Cintla y Potonchán de nuevo, al negar la identificación hecha por Berendt. Su estudio lo concluye argumentando que incluso la Villa de Tabasco (Santa María de la Victoria), que tuvo materiales aun más diagnósticos en términos de etnícidad y temporalidad; los cuales pueden ayudar más fácilmente a su identificación, no había podido ser localizada hasta esa fecha. Por otro lado, Florencia Müller, durante la década de los años 60´s realizó el Atlas Arqueológico de Tabasco (Müller, 1967). En el se mencionan de nuevo los trabajos de Berendt en la región costera del Tabasco, pero no los de Berlin. Propone que la filiación étnica de la región debió de ser Maya-Nahua, utilizando la periodificación dada por Berlin aunque añade a la fase Cintla un periodo denominado Cocom Xiu, donde hay una fuerte penetración de grupos nahuas a la región. Describe además los mismos sistemas constructivos a base de montículos de tierra aplanada y terrazas recubiertas con sascab. Accesos y esquinas a base de ladrillo cocido. Spinden (1975: 195, 196), refirió al estudio de Brinton y Berendt para hablar de materiales arqueológicos recuperados en “las ya muy llamadas ruinas de Cintla”, correspondientes en figurillas antropomorfas de guerreros. Además sugiere que la tradición de incensarios de pasta burda y antropomorfos, tan comunes en todo el Golfo de México y Yucatán, pudieron tener un origen tabasqueño, asociado al área que cubrieron las ruinas de Cintla (Spinden 1975: 196).

30
Gaxiola y Ramírez (Fernández et al. 1988:34), al trabajar en el Atlas Arqueológico de Tabasco, retomaron el trabajo de Ugalde (1916), ilustrando la descripción de Cintla, con imágenes obtenidas del trabajo de Chavero (1940: 166, 167), refiriéndose a la Cintla tabasqueña. Sin embargo Chavero en su libro se refiere más bien a una Cintla ubicada cerca de Cofre de Perote y del Pico de Orizaba, en Veracruz; por lo que su identificación entre las imágenes utilizadas y la descripción de Cintla por Ugalde, no corresponden con su informe presentado. Ernesto Vargas (2001:44-45) sugirió que uno de dos sitios cercanos al Grijalva por su margen oeste podrían corresponder con el Potonchán histórico, estos son el Sitio de El Pájaro y Allende, ubicados tierra adentro. Su argumento principal descansa en los trabajos de reconocimiento por él hechos, donde ningún otro sitio cercano a la desembocadura del Grijalva corresponde en tamaño e importancia por los restos arqueológicos, con el sitio descrito por las fuentes, a excepción tal vez de estos dos sitios. Pienso que el sitio arqueológico de El Pájaro (Vargas 2001: 45: Fig. 1), no es sino el sitio de Juarez excavado por Berlin (Berlin 1956), y el del Cuyo Grande de Berendt (Brinton 1896: 10, Fig. 2). Vargas también hace referencia a Los Ídolos y San Román como sitios alguna vez identificados por Thompson como el Potonchán histórico, pero por cuyo tamaño fueron descartados como dicho sitio histórico (Vargas 2001: 45), el primero de estos sitios está localizado en lo que actualmente es la cabecera municipal del Centla, Frontera; y el segundo localizado frente a ésta, y de donde proviene el material cerámico analizado en esta tesis. En otras ocasiones (Chávez 2002; 2005), he venido sugiriendo que la arqueología del delta de Grijalva no podría ser entendida de no ser explicada en relación con la transformación gradual y constante del terreno, en un proceso donde la tierra le ha venido ganando terreno al mar, transformando por completo la geografía del área, y difiriendo del terreno hacia el siglo XVI. Lo que se traduce en la no correspondencia entre fuentes cartográficas históricas, y la geografía actual. Un análisis de las fuentes históricas, tomando en cuenta el fenómeno geomorfológico de transformación del terreno en el delta del Grijalva, me llevó a sugerir que el sitio San Román (del cual el área excavada forma tan solo una pequeña parte) y el sitio de Frontera, conforman una misma unidad socio-política, que podría corresponder con el Potonchán Histórico. En el caso de la Villa de la Victoria, esta se podría encontrar localizada en parte del mismo asentamiento de Potonchán, sobre el cauce del arroyo El Trapiche, antes de entrar a la laguna El Coco, en un área donde de acuerdo con los lugareños, como ellos la nombran, se encuentra la “Isla de los Tepalcates 12” (Chávez 2005), la cual no esta compuesta por tepalcates pertenecientes a piezas cerámicas; sino a ladrillos de arcilla, los cuales parecen conformar un muro, tal vez de contención en un área, donde en estas
12

En 2003 la Antropóloga Flora Salazar Ledezma y el autor, realizamos un reconocimiento del área del arroyo El Trapiche hasta la laguna El Coco. Dicho reconocimiento trajo como resultado la identificación de lo que fue muro de ladrillos, ahora colapsado, sobre la margen del arroyo, que pudo ser a mi criterio, de manufactura temprana en área, en tiempos históricos.

31
fechas no se registra ninguna actividad humana, capaz de explicar su posición en la actualidad. Dichos ladrillos, en una observación personal distan mucho del típico ladrillo prehispánico descrito por Berlin, como: ladrillos relativamente delgados, cuyo color va del rojo, café al gris, los cuales aparecieron en las estructuras del Clásico en Comalcalco, y Bellote, y fueron utilizados hasta los tiempos de la conquista (Berlin 1956: 102 -la traducción es del autor-); en cambio, los ladrillos de la “Isla de los Tepalcates” son rectangulares con un grosor muy proporcional a su largo y altura, haciéndolos casi cuandragulares, y distintos además de los ladrillos rectangulares actuales. De cualquier manera, solo una serie de excavaciones arqueológicas en este lugar, podrán esclarecer su origen temporal. Después de los últimos trabajos de Berlin, la región de Frontera ha sido estudiada por arqueólogos e historiadores desde los libros, lo que ha originado una prolífica discusión con respecto a la arqueología del área, pero que no ha contribuido con ninguna evidencia arqueológica a la discusión (Izquierdo 1997, 2005). Existen además, análisis históricos que emiten hipótesis para la localización de los sitios históricos en la geografía del área de Frontera en la actualidad (Salazar y Chávez 2005: 61-90; Chávez: 2002, 2005; Izquierdo 1997: 171-182; 2005: 91-116). Sin embargo, todos los trabajos hasta la fecha han sido de carácter especulativo; que aunque válida y necesaria, la especulación por si misma se ve rebasada por los primeros resultados arqueológicos concretos en casi 50 años. El estudio realizado en esta tesis aporta la secuencia cerámica del área, necesaria para abordar cualquier problemática arqueológica que sea propuesta y realizada para la región. De esta manera, el estudio y análisis cerámico que esta tesis presenta, contribuye con evidencia sólida que servirá como punto de partida para la continuación del quehacer arqueológico en San Román y la arqueología de la región de Frontera.

CAPÍTULO 2

32
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. OBJETIVOS E HIPOTESIS PRINCIPALES. LA EXCAVACIÓN. METODO DE ANÁLISIS. ANÁLISIS ESTADISTICO DE LA CERÁMICA DE SAN ROMÁN. PRESENTACIÓN DE LOS TIPOS-VARIEDADES CERÁMICAS EN EL CATÁLOGO CERÁMICO DE SAN ROMÁN. FUNDAMENTOS CRONOLÓGICOS EN LOS CUALES SE BASA LA SECUENCIA CERÁMICA DE SAN ROMÁN. 2.1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.

El área inmediata al puerto de Frontera Tabasco, no cuenta con información arqueológica reciente desde los últimos reportes de las investigaciones arqueológicas realizadas por Heinrich Berlin en 1956. El propósito de esta tesis es el de aportar información relevante en cuanto al desarrollo arqueológico en el área. Las fuentes históricas (Cortés 1963:44, 52, 58; Díaz del Castillo 1970: 50-61. Juan Díaz 1972: 67; Relaciones histórico geográficas de la Provincia de Tabasco 1981: 416), dan cuenta de que en esta región se estableció una de las más grandes capitales chontales, Potonchán; capital de la provincia de Tabasco. De acuerdo con algunos expertos (Scholes y Roys 1996:16; Thompson 2004: 40) los chontales fueron un pueblo de comerciantes y expertos navegantes tanto de ríos como de mares, que debían su poder a la gran movilidad de productos así como al control de enclaves comerciales. Bajo este argumento, el control de un enclave situado estratégicamente en la desembocadura de un río que conecta con el mar es tan importante, que la idea de una sola ocupación en el área es muy difícil de sostener, debido a que su ubicación obedece a intereses tanto económicos como políticos. El área próxima a la desembocadura del río Grijalva pudo ser un puerto comercial importante de Tabasco en tiempos prehispánicos, su control y dominio por parte de Mayas Chontales durante el Posclásico Tardío, significó el control de recursos provenientes de diversos lugares a lo largo y ancho de Mesoámerica, gracias a su gran capacidad como navegantes sobre los ríos desde las tierras altas de Chiapas y Guatemala; y en el mar, por el Golfo de México desde Tabasco hasta Yucatán (Landa 2003:46). Una vez consumada la conquista de México, el control del área fue ostentado por los españoles que fundaron la primera capital española de la provincia de Tabasco (Rodríguez y Santa Cruz 1981: 367) cerca de la desembocadura del río Grijalva, desde la cual, mercaron e intercambiaron productos provenientes desde diferentes lugares de la Nueva España y España misma (Relaciones histórico geográficas de la Provincia de Tabasco 1981: 429, 430). La cerámica, dada su abundancia y resistencia al paso del tiempo, puede ser estudiada bajo diferentes perspectivas, de tal manera que su utilidad también conlleva a ser empleada como una herramienta para medir el paso del tiempo; es decir, como un indicador cronológico. De todos los materiales obtenidos en excavación, la presente tesis se limitó solamente al análisis y estudio de la misma. El estudio de la cerámica está enfocado a resolver en un nivel temporal la ocupación humana de San Román, bajo el uso del sistema tipo-variedad en la cerámica prehispánica de filiación maya.

33
Esto permitirá crear una clara demarcación temporal entre dos momentos muy específicos en la arqueología de la región: el primero; consistente en el estudio del periodo anterior a 1519, el cual incluiría diversos momentos de ocupación reflejados en los materiales excavados, como parte de la arqueología prehispánica. Y el segundo, centrado en el periodo Colonial posterior a 1519, cuando las fuentes históricas registran la llegada de españoles al área, y de la cual debe existir evidencia arqueológica que de cuenta de lo escrito en los textos. La suma de ambos momentos, darán como resultado la secuencia cerámica de San Román, y en general, de la región de Frontera. 2.2. OBJETIVOS PRINCIPALES DE LA TESIS. Con base a los argumentos antes señalados, el interés de esta tesis tiene como objetivos principales: 1. Establecer la secuencia cerámica y los posibles contactos culturales del sitio de San Román Tabasco, con otros sitios del Área Maya y Mesoámerica. Estas relaciones a grandes distancias debieron de ser fundamentales, ya que fueron alentadas por el mismo sistema costero del Golfo de México, así como por el sistema fluvial Mezcalapa-GrijalvaUsumancinta; lo que se traduce en fuertes vínculos comerciales en distintos momentos con lugares de gran importancia económica de diversas partes de Mesoámerica. 2. Conocer que tan temprana fue la ocupación de San Román durante el Periodo Histórico con base a los indicadores cerámicos históricos. Así también para reforzar este segundo objetivo, se pretende realizar una revisión de los documentos históricos del área que nos permitan ubicar a San Román con respecto a la geografía histórica del siglo XVI y por otra parte conocer la identidad del sitio que se esta estudiando con relación a los sitios de la zona mencionados en la conquista y durante la colonización del área. 2.3. HIPÓTESIS DE TRABAJO. 1.- Existen varias ocupaciones arqueológicas en la región a lo largo de cientos de años, que se manifiesta en la presencia de los materiales cerámicos.

Estas ocupaciones están dadas en los mismos términos en que se dieron las ocupaciones humanas de toda el área que comprende las tierras bajas mayas. Esto podría significar que ciertos tipos-variedades cerámicas pudieran estar poco representados en cierto periodo de tiempo como en el caso del lapso comprendido en el Periodo Clásico Temprano (200 d.C. 600 d.C.) lo cual podría corroborar las interpretaciones de Forsyth y Jordan (2003: 59) acerca de la escasa ocupación escasa en la zona costera de Tabasco y de Campeche. Estos autores argumentan que durante este tiempo existió una mayor concentración demográfica en torno a las grandes capitales de las tierras bajas noroccidentales, como por ejemplo, el caso de Comalcalco frente al resto de la Chontalpa. Sin embargo esta

34
concentración demográfica podría ser apreciable en términos de futuras investigaciones en la región de estudio. San Román y las secciones de Carrillo Puerto Centro, Carrillo Puerto Sur y Carillo Puerto Galileo, podrían estar representando una muestra muy pequeña de tipos cerámicos del Clásico Temprano, en comparación con el material que se pueda identificar para el Preclásico Tardío, Clásico Tardío, Posclásico Temprano y Posclásico Tardío. 2.- Existe evidencia que data del periodo histórico en que españoles y mayas cohabitaron en la región (Relaciones histórico geográficas de la Provincia de Tabasco 1981: 367-378, 415-432). Evidencia material de este contacto se ha localizado específicamente en San Román. El proceso de colonización española puede ser estudiado a partir de la cerámica recuperada en el rescate. De esta cerámica se puede conocer con base en el estudio de los materiales históricos, información pertinente sobre el momento, y los posibles lugares de donde fueron traídos los materiales utilizados en la zona de estudio, desde la fundación de los asentamientos españoles, hasta su destrucción y abandono. No cabe duda de que en San Román existieron momentos de ocupación arqueológica durante la época de contacto entre españoles e indígenas en el siglo XVI. De dicho contacto, debe existir evidencia arqueológica, que manifieste la convergencia temporal de los materiales prehispánicos del Postclásico Tardío con los Coloniales del Periodo Histórico Temprano. 2.4. LA EXCAVACIÓN. A raíz de la modernización de las vías de comunicación y transporte que recientemente se han llevado a cabo en el estado de Tabasco, se realizó un rescate arqueológico cercano al puerto de Frontera, con motivo de la ampliación y arreglo de la carretera Villahermosa-Ciudad del Carmen. Así, se intervino el sitio de San Román, y las secciones de Carrillo Puerto Centro, Carrillo Puerto Sur y Carrillo Puerto-Galileo (Mapa 17). De esta manera, se excavaron 23 pozos estratigráficos de 2 X 2 metros. El material fue registrado en bolsas numeradas, asignadas a los diferentes niveles de los pozos, produciéndose 401 bolsas de material cerámico en total. En algunos casos, donde las condiciones ambientales lo permitieron, la profundidad de las unidades excavadas fue de 1.80 mts., deteniéndose su excavación hasta después de 30 cm. de que se dejó de obtener material. La presencia de un manto freático superficial, dada la cercanía al río y la costa, dificultó el proceso de excavación, ya que el agua comenzaba a aparecer después de los 50 cm. de profundidad. Los contextos arqueológicos mejor representados en la excavación pertenecen a los 8 pozos del sitio de San Román, de donde se obtuvieron todos los tipos cerámicos identificados, mientras que los otros sitios arqueológicos solo contribuyeron con aspectos cuantitativos a la muestra de San Román (Mapa 18). Puesto que las circunstancias bajo las cuales se realizó la excavación fueron de rescate, otra fuente de materiales fue aquel recuperado en superficie debido a la explotación de bancos de material y al trazo de la línea carretera por maquinaria pesada de excavación y nivelación; este

35
material fue registrado como de superficie, y la identificación del mismo, permitirá reforzar cuantitativamente, la identificación de los materiales recuperados en excavación. El estudio y análisis de los materiales cerámicos ayudará a esclarecer como se presentó la ocupación humana en Frontera. Además ayudará a establecer una secuencia cronológica para la arqueología del área, que contribuirá a los resultados obtenidos en 1956 del Dr. Heinrich Berlin, permitiendo conocer el nivel de desarrollo alcanzado a lo largo del tiempo por las personas que habitaron el área.

N

Mapa 17. Área donde se realizó la excavación de San Román. Foto cortesía del Geólogo

Víctor M. Chávez Valois.

36
Mapa 18. Donde se muestran los pozos excavados en el sitio de San Román. La imagen fue cortesía del geólogo Víctor M. Chávez Valois. Las modificaciones del trazo e ilustración de las áreas de la excavación son del autor, con base a las notas de campo y croquis del arqlgo José Luís Romero Rivera.

2.4.1. GEOLOGÍA DE LOS POZOS ESTRATIGRÁFICOS. La excavación de los pozos se llevo al cabo en condiciones ambientales adversas. Al existir un manto friático muy alto en aquellos pozos cercanos a la desembocadura del río, la inundación de las unidades de excavación fue inminente. Por ejemplo, en el caso del pozo 1, este comenzó a inundarse a los 20 cm. de profundidad, mientras que la concentración de material aumentaba conforme se iba excavando. Esto mismo sucedió con todos los pozos de San Román, aunque a diferentes niveles métricos. Por otra parte el agua contribuía a desmoronar los muros, lo que constituyó un problema durante la excavación en los niveles más profundos. Sin embargo, se tuvo la fortuna de que la misma conformación de los sedimentos de tierras areniscas de textura poco compacta, permitió la fácil excavación de los materiales. Se registraron 2 capas naturales de sedimentos en todos los pozos (Fig. 1, 2, 3, 4). 1. Capa I.- Tierra humítica de color verde olivo oscuro (2.5/2 5Y) y de textura arenosa. 2. Capa II.-Arena de color olivo 5/6 5Y que se degrada a un tono verde claro Gley1 6/2 conforme se desciende en profundidad. Debido a la conformación geológica del área, se pudo establecer que la presencia de contextos arqueológicos “sellados” puede ser posible. Esto se logra gracias a que los sedimentos arrastrados por el cauce del río inundan las planicies laterales del río, que conforme se secan, o el nivel del agua desciende, los sedimentos se acumulan horizontalmente cubriendo las ocupaciones culturales, y sellándolas bajo sedimentos arrastrados por la corriente del río, en un evento constante que se persiste durante siglos. Esto generó grandes capas de material a lo largo de todos los pozos que fueron muy claras en cuanto a la distribución de tipos cerámicos específicos en la estratigrafía. En aquellos niveles donde no existía concentración cerámica, se excavaron restos de otros materiales como coral o hueso.

37
Fig. 1 Corte estratigráfico del Pozo 1 de San Román. Tomado y redibujado de Romero (diario de campo).

Fig. 2 Corte estratigráfico del Pozo 2 de San Román. Tomado y redibujado de Romero (diario de campo).

Fig. 3 Corte estratigráfico del Pozo 6 de San Román. Tomado y redibujado de Romero (diario de campo).

38

Fig. 4 Corte estratigráfico del Pozo 7 de San Román. Tomado y redibujado de Romero (diario de campo).

Este tipo de condiciones medioambientales en el terreno también fueron experimentadas por Berlin (1956), quien notó molesto como las concentraciones cerámicas continuaban incluso por debajo del manto friático, por lo que sugería el uso de equipo especial para la excavación. De acuerdo con este mismo autor, en su trabajo “Late Pottery Horizons of Tabasco, Mexico”, solo le dedica 5 renglones a toda la estratigrafía de la costa de Tabasco. Lo cual no muestra ninguna falta de atención o interés en este aspecto, sino todo lo contrario; una regularidad muy constante en toda el área del delta, donde las condiciones geoambientales son fueron, y aun son las mismas: Since the archaeologist is not luder by fascinating architecture, Tabasco is a good region for dirt archaeology. In stratigraphic test pits, however, ground water is struck at very shallow depth even during the dry season. At time, more over, the excavator is facer with the unpleasant surprise of finding that deposits of pottery continue below water level; in such cases special equipment would be needed to obtain the whole sherd column (Berlin 1956: 102).

39 El material cerámico fue estudiado bajo tres diferentes perspectivas y empleando diferentes herramientas analíticas. La primera perspectiva en el estudio corresponde a los materiales de filiación maya, en los que se empleó el sistema tipo-variedad combinado con la técnica de secuencia estratigráfica cuantitativa, con el fin de establecer la cronología relativa cerámica de San Román y sus secciones aledañas, para tratar de indagar de manera diacrónica los nexos que tuvo la alfarería estudiada con respecto a otros sitios o regiones mesoamericanas. La segunda fue el caso del estudio de la cerámica española en la que se empleó el concepto de clasificación de Loza o Vajilla, el cual nos permite ahondar mas en aspectos de índole espaciotemporal con cuestiones de tecnología, específicamente técnicas de manufactura empleadas. Este último análisis tuvo como objetivo conocer la temporalidad y función de dicha cerámica, como indicador de procesos sociales descritos en las fuentes y como auxiliar en el caso de que la información arqueológica se pudiera equiparar con la información histórica. Por último en el capitulo de análisis de distribución estadística se trato de destacar el comportamiento espacial de las concentraciones de los materiales cerámicos con el fin de conocer si algunos tiposvariedades agrupados por complejos cerámicos se localizaban en áreas específicas, esto con el fin de aislar ocupaciones particulares en el espacio y en el tiempo del sitio de San Román. 2.5. METODO DE ANÁLISIS. 2.5.1. EL SISTEMA CLASIFICATORIO TIPO-VARIEDAD El sistema clasificatorio de Tipo-Variedad es una herramienta analítica en la que se emplean unidades taxonómicas que facilitan un doble objetivo, 1) establecer la secuencia cerámica de un sitio o región en particular, y 2) indagar los contactos interculturales de la alfarería arqueológica entre varios sitios o regiones (Ball 1979; Gifford 1976; Smith et al. 1960). De tal manera que al mismo tiempo que el empleo de este sistema facilita la comunicación entre los analistas de cerámica, permite una práctica identificación del ordenamiento de las unidades analíticas identificadas (Ball 1979). De acuerdo con Gifford (1960: 341), los fenómenos culturales pueden ser conocidos o inferidos mediante la identificación de tipos y variedades, dentro de la cerámica arqueológica. En este sentido los tipos cerámicos se presentan como la combinación de un número de rasgos cerámicos (atributos), que fueron aceptados por los ceramistas y por el grueso de una población en un área, y en un periodo determinado13, como manifestaciones materiales de las

13

Entiéndase por determinado a la acción que sucede a lo largo del tiempo y espacio (Bate 1998: 57-62). Dicho “determinismo” es flexible en el ámbito espacio-tiempo, por ejemplo, la cerámica de un tipo especifico e tiene una distribución cambiante durante diversos periodos y lugares, no será la misma

40 regularidades de la conducta humana. Donde las variedades funcionan como indicadores que reflejan diferencias entre los individuos y pequeños grupos sociales, a partir de variaciones o similitudes en algunas conductas sociales, más entre casos reducidos, comparados con la totalidad de los fenómenos culturales (Sánchez 1979:46). El sistema tipo-variedad funciona además, como un recurso para ordenar los datos cerámicos en torno de la producción de información concreta, respecto a los procesos culturales de cambio; como las cronologías, distribuciones cerámicas, interrelaciones culturales, la naturaleza de las tradiciones cerámicas indígenas, etcétera. El sistema tipo-variedad funciona con la premisa de que todo utensilio cerámico, ya sea entero o fragmentado, contiene un sinnúmero de atributos latentes, los cuales pueden ser estudiados según los intereses del investigador (Smith, Willey y Gifford 1960; Ball 1979; Robles 1990) Este sistema presenta dos niveles de integración; el primero toma a cada tepalcate como unidad mínima de observación, estableciendo los tipos y las variedades cerámicas, al ordenar, sistematizar y estudiar los atributos físicos de la cerámica. El segundo, se ocupa de las construcciones teóricas que surgen a partir del análisis formal y funcional de la cerámica, desprendiéndose conceptos tales como complejo cerámico, horizontes cerámicos, esferas cerámicas, etc. permitiendo establecer hipótesis y teorías, así como un conocimiento más amplio de las relaciones cerámicas entre varios sitios a nivel regional (Robles 1990:25). En cuanto a la primera categoría, tenemos que los atributos en la cerámica, son las propiedades observables en un artefacto, un atributo por si solo no es más que un rasgo distinto a una serie de ellos (Smith, Willey, Gifford 1959: 7). Los atributos, cuando son tomados como un todo, son indicadores de una cerámica particular producida durante un intervalo de tiempo determinado, dentro de una región específica (Smith, Willey, Gifford 1960: 330; Sabloff, Smith Gifforfd 1969: 278). Estas propiedades se identifican a través del estudio de: 1. Pasta: Textura de la pasta, dureza, color de la pasta, tipo de desgrasantes. 2. Acabado de superficie: Alisado, pulido, bruñido. 3. Técnica de manufactura: moldeado, modelado. 4. Técnica decorativa: Punzonado, perforado, esgrafiado, inciso, grabado, relieve, ranurado, estriado, punteado, calado, gubiado, raspado. 5. Formas: Platos, vasos, cajetes, ollas, tecomates, etc. Del estudio de todas estas categorías, se desprenden los siguientes conceptos:
en todos los sitios en que llegára a presentarse por los factores sociales que intervienen directamente en el subconsciente de cada individuo, y de las sociedades.

41 Tipo. Unidad cerámica reconociblemente distinta sobre la base de ciertas características visuales-palpables. Representa la combinación de un número de atributos dentro de concepciones abstractas, así como de fenómenos culturales (Gifford 1960: 341). Los tipos son distinguibles unos de otros por la combinación cualitativa de diversos atributos físicos que los componen. Variedad. La categoría de variedad es en realidad más importante que la categoría de tipo. Ésta se considera como la unidad básica de la clasificación cerámica. La variedad se conforma a partir de los cambios mínimos en los atributos físicos al interior de un mimo tipo cerámico. Funcionan como indicadores de manifestaciones cerámicas originales debido a la variación de un individuo o un pequeño grupo social. Cuando una variedad se identifica por primera vez como la más numerosa, y es reportada por primera vez, la variedad se convierte en el tipo (Sabloff y Smith 1969: 278). La diferencia entre variedades dentro de un mismo tipo cerámico, depende de pequeños cambios cuantitativos poco perceptibles, dentro de los atributos que conforman a dicho tipo. Grupo Cerámico. Conjunto de tipos cerámicos que están relacionados por la apariencia de ciertos atributos. Los tipos que forman un grupo cerámico demuestran homogeneidad distintiva en el rango de variación concerniente a la forma, el color, tecnología y otros atributos (Smith y Gifford 1965: 501). El grupo es también usado algunas veces, para describir materiales que no ameritan una separación en tipos, debido a que los tiestos están tan fragmentados o erosionados que imposibilitan una clara identificación de sus atributos (especialmente de los de la decoración) (Robles 1990: 26). Vajilla: Robles (1990: 27) refiere que el concepto de Vajilla es uno de los más confusos de este sistema. Es un conjunto de tipos cerámicos que presentan similares atributos tecnológicos o similar método de manufactura. Se trata de una categoría que Incluye cualquier unidad analítica de primer orden como los tipos, variedades, o grupos cerámicos. La Vajilla esta conformada por una consistencia entre atributos tecnológicos, como la pasta y el acabado de superficie (Smith, Willey y Gifford 1960: 330). Es un conjunto de tipos cerámicos que presentan similares atributos tecnológicos o similar método de manufactura. Incluye cualquier número de tipos, variedades, o grupos cerámicos que pueden ser descritos de acuerdo a su composición de la pasta. En este estudio, la mención de la Vajilla sólo hace referencia a la relación a nivel de grupo y tipos/variedades como referente básico, para la identificación de los grupos cerámicos. El segundo nivel de integración es una consecuencia del primero. Consiste en conceptos de una mayor abstracción, tales como complejos cerámicos, horizontes cerámicos, esferas

42 cerámicas (Robles 1990). Estos permiten un conocimiento más amplio de las relaciones cerámicas entre varios sitios a escala regional. Complejo Cerámico. Concebido como una unidad analítica, Es la suma total del contenido cerámico de una unidad arqueológica o fase (Smith, Willey y Gifford 1960: 331). Son colecciones cerámicas delimitadas temporalmente, espacialmente, e integradas culturalmente a una fase arqueológica. Fase Arqueológica. Siguiendo la precaución dada por Robles (1990:27), la mención de Fase Arqueología en este estudio no es sino para diferenciarla del concepto de Complejo Arqueológico. La Fase Arqueológica es una unidad compuesta por una serie de rasgos arqueológicos suficientes, limitados espacial y temporalmente entre si por un relativo corto tiempo (Willey y Philips1958: 22). La fase arqueológica se compone de la combinación de diversos complejos de artefactos, como arquitectura, herramientas líticas, complejos cerámicos, etc. (Robles 1990: 29). Horizonte Cerámico. Se compone de varios marcadores de horizontes como indicadores de contactos culturas entre uno o más complejos. Son tipos cerámicos muy fáciles de reconocer y que aparecen a lo largo del tiempo. El horizonte cerámico permite establecer el orden temporal de los complejos (Robles 1990:28). Esfera Cerámica. Es un concepto abstracto de índole regional y se emplea para enfatizar el grado estrecho de similitudes entre el repertorio cerámico de varios complejos. Una Esfera Cerámica se determina cuando dos o más complejos cerámicos comparten un alto porcentaje de los mismos grupos y tipos-variedades. Su diferencia con el horizonte es que la esfera cerámica conlleva un alto grado de similitud tipológica y de desarrollo cultural entre los sitios de la región que abarca, en tanto que el horizonte no implica más que una simple correlación temporal (Ball 1979; Willey, Culbert y Adams 1967). 2.5.2. LAS SECUENCIAS ESTRATIGRAFICAS CON RESPECTO AL METODO CLASIFICATORIO TIPO-VARIEDAD. El principio básico del sistema Tipo-Variedad, supone que toda la cerámica pasa por un periodo de uso para luego ser desechada en función de diversos cambios sociales y funcionales, como lo son a grandes rasgos los estilos y la moda misma, reflejada por la forma específica de un artículo en particular. Su uso y colocación en lo que posteriormente se transforma en contextos sellados es básico para que se pueda establecer una secuencia cerámica, ya que un contexto sellado permite contener la expresión social en un momento particular.

43 Esta operación realizada una y otra vez en un mismo sitio, y centenares de veces en sitios diferentes durante un periodo de tiempo que se expresa hasta en cientos de años, permiten hacer un seguimiento de las tendencias de estilos y materiales, en forma de secuencia cronológica o estratigrafía cultural. Que dependiendo las condiciones contextuales en que las secuencias sean establecidas, se obtendrá un excelente medio de correlacionar tiempo y espacio entre diversos materiales cerámicos. En el caso del análisis cerámico aquí realizado, las difíciles condiciones de excavación sobre suelos arenosos de gran profundidad y poco consolidados, anegados bajo un altísimo manto freático, arrojaron materiales en una estratigrafía muy homogénea que casi no presentó cambios entre capas y texturas. Por lo que haber realizado el análisis con los principios del sistema tipo-variedad, permitió establecer una secuencia cerámica confiable, donde la estratigrafía natural por si misma no permitió vincular directamente hechos sociales –reflejados en los materiales- con procesos naturales, los cuales derivaron en la formación de un contexto arqueológico. En la arqueología, la correlación entre estratigrafía natural y cultural es de vital importancia para poder relacionar eventos culturales en el tiempo. El uso del sistema TipoVariedad en la cerámica del área maya, fue desarrollado debido a que la estratigrafía natural, es en general de suelos delgados que contienen cientos de años de estratigrafía cultural (Robles 1990:23). Esto significaba que los materiales algunas veces se hallaban entremezclados, y era imposible hacer una secuencia cultural a partir de la correlación con la estratigrafía natural.
2.6. MÉTODO DE CLASIFICACIÓN DE LA CERÁMICA HISTÓRICA. En el caso de la cerámica española será necesaria la identificación por medio del sistema de Vajilla o Loza, de los tipos y las descripciones de formas obtenidas. Este sistema intenta mantener la coherencia entre las variables de: Pasta, Acabado de Superficie, Forma y Decoración. El Concepto de Vajilla en este sistema es parecido al concepto de Grupo Cerámico en el sistema Tipo-Variedad, en el sentido de que ambos se dividen en tipos, y éstos son el conjunto de atributos, pero el sistema de Vajilla intenta ejercer control sobre las cuatro variables, mientras que el sistema Tipo-Variedad solo lo hace con las variables de decoración y acabado de superficie (Rodas 2003:580). El sistema Vajilla busca definir los tepalcates por acabado de superficie, para luego mantener una uniformidad en la pasta. Su siguiente paso es definir el inventario de formas para luego hacer una división por decoración, ya que la decoración varía de acuerdo a las formas (Rodas 2003: 580). El análisis tendrá como objetivo conocer la temporalidad de dicha cerámica, como indicador de procesos sociales de cambio descritos en las fuentes, y como auxiliar en el caso de que la información arqueológica contraste con la información histórica.

44
2.7. ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA CERÁMICA DE SAN ROMÁN. Una vez que el material estuvo separado por tipos-variedades conforme a los atributos observados, y una vez hechos los dibujos correspondientes de la cerámica, el material fue separado por número de bolsa, y cuantificado para su inclusión en la tabla general de materiales. En ella se registró cada tipo cerámico, así como aspectos formales de las piezas identificadas. Después, el material fue embolsado, incluyendo una etiqueta con el tipo, la variedad, la forma genérica y la forma especifica. No se tomó en cuenta ni el pozo ni los niveles en la etiqueta, pues la hoja de registro contaba con ellos, y cada tepalcate especificaba el número de bolsa al que pertenece. Para efecto también de registro interno, se elabora una tabla que contiene el nombre del sitio, el número del pozo, los niveles excavados por pozo, y el número de las bolsas de material excavado por niveles. Después, se incluyeron los resultados cuantitativos del análisis en una base de datos de Exell. Dicha base de datos está conformada para dar un ordenamiento más preciso a las cantidades de tepalcates por pozo excavado, y a los tipos y variedades identificados. Posteriormente esta información puede contribuir a un análisis de distribución espacial de los materiales. La base arroja datos que pueden contribuir con información de tipo contextual, la cual puede desembocar en una hipótesis con respecto al rol de los materiales y como puede interpretarse su comportamiento como parte de un proceso social. 2.8. PRESENTACIÓN DE LOS TIPOS Y VARIEDADES CERÁMICAS, EN EL CATALOGO

CERÁMICO DE SAN ROMÁN.

La presentación de la información obtenida en el análisis cerámico fue presentada de acuerdo a lo propuesto por Sabloff y Smith (1969: 282). Solo se omitió la categoría de Afiliación a Esfera Cerámica, y se cambió el orden de algunas numeraciones para hacer más sencillo la disposición de la información. Estos son los siguientes:        Tipo-Variedad. Aquí se suscribe el nombre del tipo y de la variedad a describir. Grupo Cerámico. Asignación al grupo cerámico del cual el tipo y la variedad forman parte. Vajilla: Nombre del ware donde se incluyen los grupos cerámicos, tipos y variedades. Complejo Cerámico. Nombre del complejo cerámico asignado para San Román. Establecido por: la cita del autor quien identifica el nombre del tipo y la variedad por primera vez. Frecuencia. Numero total de tiestos presentes para este tipo-variedad. Descripción: Aquí se incluyen los principales atributos del tipo-variedad, tales como:

45  Color de la pasta. Textura de la pasta. Dureza de la pasta. Tipo de desgrasante utilizado. Condiciones de cocción a las que la cerámica fue expuesta. Aquí se incluye si la cerámica presenta cocción irregular, si es de atmósfera oxidante o reductora, el color del núcleo de cocción en caso de presentarse. Acabado de superficie. Donde se menciona si incluye engobe o no, el tipo de acabado de superficie, de decoración.  Formas (Se incluye le dibujo del formato para descripción de formas cerámicas, tomado y modificado de Sabloff 1975: 23-26, Fig. 2). Descripción de las formas genéricas y específicas localizadas en la muestra de San Román. Sobre este apartado, se integró el número de figura correspondiente al tipo cerámico, en el anexo correspondiente a las figuras de los materiales.  Figura (Ilustración). Se ha decidido incluir la ilustración que hace referencia a las formas de los tipos cerámicos, en un apéndice al final de la tesis, esta será numerada y seriada conforme al catalogo. Esto para facilitar la comprensión de la secuencia en las descripciones de los materiales. La ilustración de una forma especifica, viene a continuación de la descripción de dicha forma.  Discusión. Este apartado servirá para mencionar las observaciones pertinentes en torno a aspectos particulares de un tipo/variedad cerámica. Además de hacer mención de la correspondencia entre varios tipos con nombres diferentes, ya sea del tipo/variedad, el Grupo o la Vajilla en diferentes sitios arqueológicos. Concentrando la información sobre un mismo tipo cerámico, y aminorando un poco la confusión que existe cuando un mismo tipo cerámico tiene asignado diferentes nombres en diversos lugares.   Distribución Local. Incluye el número de pozo, y el nombre del sitio en que dicho material fue localizado. Reportado en. Presenta una serie de sitios donde dicho tipo ha sido localizado, la mención del sitio incluye la cita del autor y la pagina, así como el complejo cerámico en que el tipo cerámico se localiza.

46

Fig. 5. Catalogo de descripción de formas cerámicas, utilizado para este estudio. Tomado y modificado de Sabloff 1975: 23-26.

47

2.9. FUNDAMENTOS CRONOLOGICOS EN LOS CUALES SE BASA LA SECUENCIA CERAMICA DE SAN ROMÁN. El desarrollo de una secuencia cerámica está fundamentado a partir de una serie da excavaciones controladas, cuya estratigrafía está bien definida y registrada, y cuya relación entre estratigrafía cultural y natural se encuentra bien establecida. Esto se ha logrado a partir de la excavación de contextos arqueológicos sellados por toda el área maya, bajo condiciones controladas del registro. El análisis de los atributos contenidos en la cerámica permite a su vez el desarrollo de una tipología cerámica, la cual ubica en el los tipos cerámicos identificados por el especialista, siempre dentro de un margen temporal no absoluto, sin embargo, necesario para la investigación arqueológica. Técnicas de fechamiento absoluto como el uso del radiocarbono y el de termoluminicencia, permiten refinar los primeros resultados, obteniendo así, una secuencia cerámica mejor fundamentada. La secuencia cerámica permite fechar la cerámica en términos de temporalidad entre tipos; si el tipo A es superior en estratigrafía al tipo B, entonces el tipo B es más temprano que el A, y así sucesivamente entre diversos tipos. El refinamiento de la tipología a partir del fechamiento absoluto de las muestras obtenidas, permite la ubicación temporal de la cerámica en términos ya no de relación entre tipos, sino de una relación temporal/espacial entre la cerámica, y los momentos específicos en la historia del hombre. Desafortunadamente, para esta tesis, no se obtuvieron fechamientos absolutos de ningún tipo, por lo que los resultados de la misma deben de ser considerados como preliminares para la región, y siempre abiertos a la discusión y al enriquecimiento de la misma. Para San Román, en la región de Frontera, se contó con una estratigrafía bien definida en términos de obtención del material, aunque las condiciones de excavación fueron precarias debido al altísimo manto freático, que contribuía a destruir los muros de las unidades de excavación, y por lo mismo a no obtener la mayor información respecto a su ubicación estratigráfica. De este modo se obtuvieron miles de tepalcates en toda la excavación, cuyo análisis dentro del sistema Tipo-Variedad, permitió definir un estudio comparativo entre varios sitios costeros del Golfo de México, así como de la Península de Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas. De esta manera se logró un primer acercamiento a la cerámica de San Román, en lo que es, repito, un estudio preliminar del área, y cuyo refinamiento será a partir de una serie de excavaciones dirigidas específicamente al estudio del área, y no como sucedió en un principio,

48 debido a un rescate arqueológico, cuyo objetivo es la máxima recuperación de material arqueológico. La propuesta para la elaboración de la secuencia cerámica de San Román proviene del análisis comparativo con respecto a las cerámicas que han sido halladas en varios sitios, que se localizan en las llanuras costeras de Tabasco, Jonuta, Villahermosa; en la costa del Golfo tales como Ciudad del Carmen y Campeche; sitios aledaños en la cuenca del río Candelaria, Laguna de Términos, Xicalango; y sitios mas lejanos en Yucatán, como Chichén Itzá, Coba, Mayapán; sitios localizados en Tierras Altas y en El Peten; en el área de río San Pedro Mártir, el Usumacinta Medio, el Grijalva Medio, etc. El estudio de la cerámica arqueológica de estas diversas regiones permitió la clasificación de la cerámica arqueológica de San Román, y la formación de los complejos cerámicos propios de la región. Los nombres de los complejos cerámicos de San Román se establecieron con los nombres de diversos momentos históricos en el área. Estos Complejos Cerámicos son: 1) Preclásico Tardío: Grijalva. Quien fuera el descubridor del río que lleva su apellido, en 1518. 2) Clásico Temprano: Frontera. Nombre del área del rescate arqueológico desde mediados del siglo XIX. 3) Clásico Tardío: Centla. Nombre de los pantanos aledaños al área del rescate. A su vez, es el nombre del municipio, y el nombre de las tierras de labranza descritas por Bernal Díaz del Castillo en su descripción de la conquista de Tabasco. 4) Posclásico Temprano: Potonchán. Nombre de la provincia y capital política de Tabasco durante época prehispánica. Ciudad invadida por los españoles. Fue ahí, donde Cortes habría de encontrar su mejor arma de conquista contra los aztecas: Malitzín. 5) Posclásico Tardío: Tabscoob. Nombre del último cacique de la provincia de Potonchán, durante el periodo del contacto, y quien estableciera la primera batalla contra los españoles en territorio tabasqueño y mexicano, durante la campaña de conquista.
6) Colonial Temprano: Santa Maria. Nombre de la primera capital hispana de la provincia de Tabasco durante el siglo XVI y hasta mediados del siglo XVII. Villa española destruida por los piratas a mediados del siglo XVII.

49

CAPITULO 3. DESCRIPCIÓN DE LA SECUENCIA CERÁMICA. 3.1. DESCRIPCIÓN DE LA SECUENCIA CERÁMICA. 3.1.1. PRECLÁSICO TARDÍO (400 a.C.-250 d.C.) Tipo-Variedad: Sierra rojo: no especificada. Grupo Cerámico: Sierra. Vajilla: Paso Caballo Ceroso. Complejo Cerámico: Grijalva. Establecido por: Smith y Gifford 1966:163. Frecuencia: 131 tepalcates. Descripción basada en: Forsyth 1989: 21-23. Descripción: Pasta mediana de textura arenosa y de dureza compacta. Se pueden observar partículas de calcita triturada como desgrasante. Estas partículas por lo general son pequeñas, no mayores a 0.5 mm., aunque algunas sobrepasan 1 mm. de grosor. La cocción es incompleta, algunos tepalcates muestran la pasta de color café-amarillento (10YR 5/6) con un núcleo de color negro (2.5Y 2.5/1). El acabado de superficie es pulido, con un acabado ceroso y lustroso debido a un pulimento intenso. El color del engobe varia del rojo (10R 5/8) al rojo-café (7.5YR 4/6). Algunos tepalcates muestran sobre el engobe zonas de color negro o gris debido a la cocción. Formas (Fig. 6): Cajete curvo ligeramente divergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 26 cm. Espesor de pared oscila entre 0.7 mm. y 1 cm. (a) Cajete curvo ligeramente convergente, borde redondeado al interior, labio redondeado. Diámetro de espesor de 40 cm. Espesor de pared es de 1 cm. (b) Cajete de paredes ligeramente divergentes, borde engrosado hacia el exterior, labio redondeado. Diámetro de abertura no determinado. El espesor de pared oscila entre los 5mm. y 1.2 cm. en el borde. (c) Cajete de paredes ligeramente divergentes, borde directo, labio redondeado, presenta moldura medial. Diámetro de abertura de 24 cm. Espesor de pared de 1.2 cm. (d) Cajete de paredes ligeramente curvo-convergentes, borde directo y ligeramente redondeado al interior, labio redondeado. Diámetro de abertura de 26 cm. Espesor de pared oscila entre 7 mm. y 1.2 cm. (e) Cajete de paredes ligeramente divergentes, borde saliente redondeado al exterior, labio biselado al interior. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared oscila entre 1.2 y 1.9 cm. (f)

50
Cajete curvo divergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura no determinado, espesor de pared de 8 mm. (g) Cajete curvo convergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de pared de 8mm. (h) Cajete curvo divergente, borde saliente curvo divergente y ligeramente reforzado, labio redondeado. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared 8mm. y 1.5 cm. (i) Plato de silueta compuesta, la parte inferior es de paredes curvo convergentes, en tanto que la parte superior tiene las paredes curvo-divergentes, borde directo, labio redondeado y fondo plano. Diámetro de abertura de 26 cm. Espesor de pared oscila entre 8 mm. a 1.2 cm. (j) Fondos anulares y fondos planos pertenecientes quizás a cajetes, así como soportes cónicos. No se pudo identificar el tipo de piezas al que corresponden los soportes. (k-n) Observaciones: El tipo Sierra rojo es el tipo diagnóstico clave para entender problemas fundamentales del sistema Tipo-Variedad. Si uno de los conceptos básicos de este sistema es el de Vajilla, y este ésta relacionado directamente con aspectos fundamentales de la manufactura de la pasta, existen al menos a nivel descriptivo 2 tipos de pasta para este tipo (una pasta semi-burda y una semi-fina), por lo que el factor decisivo en su identificación es el acabado de superficie. Si el problema en torno a la categoría de Vajilla radica en la composiciones de las pastas, no seria posible que un mismo tipo pudiera pertenecer entonces a una o varias vajillas, tomando en cuenta la composición de las pastas? Habría entonces que redefinir bajo que aspectos el concepto de Vajilla es esencial al momento de definir tipos cerámicos. El tipo Sierra rojo también ha sido utilizado como un marcador de temporalidad del Preclásico Tardío, sin embargo recientes trabajos (Brady et al. 1995 y 1998; Bachand 2002) han sugerido que por ser el tipo Sierra rojo un tipo cerámico de larga duración (aproximadamente 600 años), no podría funcionar como una cerámica diagnostica para una temporalidad más refinada. Reportado en: San Claudio, Tenosique Tabasco, por Ángela González (Comunicación personal 2005)14. Comalcalco, Tabasco, por Judith Gallegos (Armijo et al. 2005). En Uaxactún (Smith y Gifford 1966) y Mayapán (Smith 1971:25) para el Complejo y la Esfera Cerámica Chicanel. En Aguacatal para el Complejo Pinzón (Matheny 1970:36) con el nombre de Xicalango Rojo. En Altar de Sacrificios para el Complejo Plancha (Adams 1971:21). En Palenque, Chiapas para el Preclásico Tardío, de la Esfera Cerámica Chicanel (Rands 1974: 55). En Becán para el Complejo Pakluum (Ball 1977, 18). En el área de río San Pedro Mártir con el nombre Rojo Ceroso (Ochoa et al.1975:32), en la región del Bajo Usumacinta (Ochoa et al.1975: 96), y en la región del Medio Usumacinta para el Complejo
14

La información referente al sitio arqueológico de San Claudio fue obtenida por Comunicación personal de parte del titular del proyecto y Ángela González, encargada del análisis cerámico. En el futuro, cualquien anotación referente a la identificación de cerámica del sitio arqueológico de San Claudio, será abreviada al nombre del proyecto y de la persona a cargo del análisis cerámico.

51
Payol (Ochoa et al.1975:102). En la región de Isla del Carmen, la zona del drenaje del río Sabancuy y Laguna de Términos Campeche, la zona del Río Lagartos e Isla Cerritos (Ball 1978: 79, 89, 115). En Jonuta por Sánchez (1979: 51). En Chinkultik para el Complejo Cerámico Chanujabab del Preclásico Tardío y Protoclásico (Ball 1980: 15). En Edzná para el Complejo Baluartes (Forsyth 1983:30), y en El Mirador para el Complejo Cascabel (Forsyth 1989: 21). En la Península de Xicalango se reporta con el nombre de Rojo Boqueña –sin Complejo Cerámico-(Jiménez 1984: 50). En Cerro Najlem para el Complejo Cerámico Ech (Álvarez 1993: 106). En Calakmul para el Complejo Takán (Domínguez 1994: 29). En Ek Balam, para el Complejo Cerámico Manab (Bey et al. 1998: 105). El tipo Sierra aparece también en la Región de los Chenes para el Complejo Chunyaxnic (Williams-Beck 1999: 35). En El Tigre para el Complejo Pachimalays (Delgado 2002: 76). En Champotón Sihoplaya, Acapulquito, Haltunchén, Tixchel y Canachos, Campeche por Forsyth y Jordan –Sin Complejo Cerámico- (2003: 58). En Balamku, Campeche para la Esfera Cerámica Chicanel (Pierrebourg 2003: 336). Tipo-Variedad: Laguna verde inciso: no especificada. Grupo Cerámico: Sierra. Vajilla: Paso Caballo Ceroso. Complejo Cerámico: Grijalva. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 159. Frecuencia: 7 tepalcates. Descripción: Todos los atributos que componen la pasta, el color, la textura y cocción, son igual al del tipo Sierra rojo: no especificada. El acabado de superficie también es ceroso, sólo que ha diferencia del tipo Sierra rojo, tiene una decoración incisa pre-engobe a modo de círculos en las paredes exteriores en tanto que en otras ocasiones, la decoración es de líneas verticales u horizontales que decoran las paredes del borde interno. Formas (Fig. 7). Cajete curvo ligeramente convergente, borde saliente redondeado al interior, labio redondeado. El diámetro de abertura no se logró determinar. El espesor de pared oscila entre 5 mm. y 1 cm. (a). Cajete curvo ligeramente Divergente, borde saliente recto divergente, labio redondeado. Diámetro de abertura de 44 cm. Espesor de pared de 1cm. (b) Reportado en: San Claudio, Tenosique Tabasco, por Ángela González (Comunicación personal 2005). Ha sido reportado en Uaxactún (Smith y Gifford 1966:159) y en Mayapán (Smith 1971: 139) para el Complejo Chicanel. En Altar de Sacrificios pertenece al Complejo Plancha (Adams 1971:43). En Becán forma parte del Complejo Pakluum (Ball 1977: 83). En el área del río San Pedro Mártir se ha reportado con el nombre de Rojo Nuboso con líneas Incisas y Aplicadas (Ochoa et al. 1975: 32), en el área del Medio Usumacinta para el Complejo Payol (Ochoa et al. 1975: 102). En Edzná

52
(Forsyth 1983:37) ha sido reportado para el Complejo Baluartes y en El Mirador se trata de una cerámica abundante del Complejo Cascabel ( Forsyth 1989:27). En Calakmul se reporta para el Complejo Takán (Domínguez 1994:36). En El Tigre, se le ha reportado para el Complejo Pachimalays (Delgado 2002: 82). Tipo-Variedad: Altamira acanalado: no especificada. Grupo Cerámico: Sierra. Vajilla: Paso Caballo Ceroso. Complejo Cerámico: Grijalva. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 170. Frecuencia: 1 Tepalcate. Descripción basada en: Forsyth 1989: 31. Descripción: La pasta, la cocción, el desgrasante, al igual que el acabado de superficie tienen características similares a la variedad no especificada del tipo Sierra rojo. La decoración consiste en una serie de acanaladuras horizontales de aproximadamente 2 mm. de profundidad en las paredes exteriores, y con una anchura de aproximadamente 4 a 5 mm. Estas acanaladuras finalizan cerca del borde, y asemejan a las acanaladuras presentes en el tipo Cedro acanalado: Cedro, de la vajilla Anaranjado fino, muy común para el Clásico Tardío. Formas (Fig. 8): Posiblemente parte de un cajete de paredes verticales. Reportado en: Uaxactún para en el Complejo Chicanel ( Smith y Gifford 1966). En Aguacatal para el Complejo Pinzón, con el nombre de Pesca inciso (Matheny 1970: 47). En Edzná para el Complejo Baluartes de (Forsyth 1983: 39) y en El Mirador para el Complejo El Cascabel (Forsyth 1989: 31). Ha sido reportado en Calakmul para el Complejo Takán (Domínguez 1994:38). También ha sido reportado en El Tigre para el Complejo Pachimalays (Delgado 2002: 77). Tipo-Variedad: Repasto negro sobre rojo: no especificada. Grupo Cerámico: Sierra. Vajilla: Paso Caballo Ceroso. Complejo Cerámico: Grijalva. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 161. Frecuencia: 4 Tepalcates. Descripción basada en: Forsyth 1989: 33. Descripción: Color de la pasta, desgrasantes y cocción igual al tipo Sierra. El acabado de superficie es muy similar al del tipo Sierra. La decoración consiste en la aplicación de líneas hechas con pintura de color negro (7.5YR 2/0), sobre el engobe rojo exterior. Formas (Fig. 9): No se tienen bordes diagnósticos.

53
Reportado en: Uaxactún para el Complejo Chicanel (Smith y Gifford 1966: 161). En Altar de Sacrificios para el Complejo Plancha (Adams 1971:28). En Becán para el Complejo Pakluum (Ball (1977:50). En Edzná para el Complejo Baluartes y en El Mirador para el Complejo Cascabel (Forsyth 1983:41-43, 1989: 34). Tipo-Variedad: Polvero negro: no especificada. Grupo Cerámico: Polvero. Vajilla: Paso Caballo Ceroso. Complejo Cerámico: Grijalva. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 161. Frecuencia. 12 tepalcates. Descripción Basada en: Forsyth 1989: 38. Descripción: Pasta de textura arenosa a media, y de dureza de mediana a compacta. Con desgrasantes de cuarcita y en algunos casos de calcita. La cocción es oxidante, aunque algunos tepalcates muestran la pasta de un tono café-amarillento (10YR 5/6) con un núcleo de color negro (2.5Y 2.5/1) debido a una cocción incompleta. El acabado de superficie es pulido, con engobe ceroso de color negro (2.5YR 2.5/0) que ocasionalmente presenta una coloración gris oscuro (2.5 YR 3/0). Formas (Fig. 10): Cajete curvo ligeramente convergente, borde ligeramente biselado al interior, labio redondeado. Su diámetro de abertura es de 28 cm. Su espesor de pared es de 1 cm. (a). Cajete curvo-divergente, borde directo, labio redondeado. Su diámetro de abertura es de 34 cm. Su espesor de pared oscila entre 6 y 8 mm. (b) Reportado en: San Claudio, Tenosique Tabasco, por Ángela González (Comunicación personal 2005). En Uaxactún para en el Complejo Chicanel (Smith y Gifford 1966:161). En Altar de Sacrificios para el Complejo Plancha (Adams 1971:24). En Seibal, para el Complejo Cantutse (Sabloff 1975:87) cuya filiación es cercana a la Esfera Cerámica Chicanel. En Becán, para el Complejo Pakluum (Ball 1977, 30). En el área del Medio Usumacinta se reporta para el Complejo Payol (Ochoa et al. 1975: 102). En la región de Isla del Carmen, la zona del drenaje del río Sabancuy y Laguna de Términos Campeche (Ball 1978: 84, 90). En la Península de Xicalango aparece bajo el nombre de Tordo Negro, y sus atributos corresponden completamente con el Polvero Negro, -Sin Complejo Cerámico(Jiménez 1984: 49). En Edzná es un componente mayoritario del Complejo Baluarte (Fosrsyth 1983:45-48) y en El Mirador fue reportado para el Complejo Cascabel (Forsyth 1989:38). Forsyth (1989:38) hizo notar la presencia de este tipo ceroso con engobe negro en el sitio de Santa Rosa Xtampak, Campeche. En Calakmul se reporta para el Complejo Takán (Domínguez 1994:42). En Ek Balam, para el Complejo Cerámico Manab (Bey et al. 1998: 105). En la Región de los Chenes para el Complejo Chunyaxnic (Williams-Beck, 1999: 33). En El Tigre se reporta para el Complejo Pachimalays (Delgado 2002: 79). En Champotón, Sihoplaya, Acapulquito, Haltunchén, Tixchel y

54
Canachos, Campeche por Forsyth y Jordan –Sin Complejo Cerámico- (2003: 58). En Balamku, Campeche dentro la Esfera Cerámica Chicanel (Pierrebourg 2003: 336). En el barrio de los comerciantes enTeotihuacan (Clayton 2005: 427-228), quien identificó esta cerámica mediante por medio de análisis de activación neutrónica. Tipo-Variedad: Flor crema: no especificada. Grupo Cerámico: Flor. Vajilla: Paso Caballo Ceroso. Complejo Cerámico: Grijalva. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 158. Frecuencia: 2 Tepalcates. Descripción basada en: Forsyth 1989: 39. Descripción: Pasta mediana de textura arenosa, de dureza mediana, con desgrasantes de calcita y cuarcita. El color de la pasta varia del café-grisáceo (10YR5/2) al café-amarillento claro (7.5YR6/6). El acabado de superficie fue primeramente alisado de manera cuidadosa para después aplicar un engobe que varia de tonalidad del blanco (10YR8/2) al gris claro (2.5Y7/2) o al café-amarillento (10YR6/3). Después de la aplicación, la superficie fue intensamente pulida. El engobe raramente tiene un matiz uniforme ya que en algunas ocasiones tiene zonas de cocción de color oscuro. Formas (Fig. 11): Plato, de fondo ligeramente cóncavo, con moldura basal entre la base del plato y el comienzo de las paredes del mismo. De paredes curvo divergentes, borde saliente curvo divergente, y labio redondeado. Diámetro de abertura es de 20 cm. El espesor de pared es constante -de 3 mm.- a excepción de la moldura basal que es de 1 cm. Reportado en: San Claudio, Tenosique Tabasco, por Ángela González (Comunicación personal 2005 (Comunicación personal 2005). Así también se le ha reportado en Uaxactún para el Complejo Chicanel (Smith y Gifford 1966:159), y en Mayapán (Smith1971: 139). En Altar de Sacrificios para el Complejo Plancha (Adams 1971:43). En Becán para el Complejo Pakluum (Ball 1977: 83). En la región de Isla del Carmen, la zona del drenaje del río Sabancuy y Laguna de Términos Campeche (Ball 1978: 84, 90). En Chinkultik para el Complejo Cerámico Chanujabab del Preclásico Tardío y Protoclásico (Ball 1980: 29). En Edzná para el Complejo Baluartes (Forsyth 1983:37); y en El Mirador para el Complejo Cascabel (Forsyth 1989:27). Reportado en Calakmul para el Complejo Takán (Domínguez 1994:36). En Ek Balam, para el Complejo Cerámico Manab (Bey et al. 1998: 105). En El Tigre para el Complejo Pachimalays (Delgado 2002: 82). En Champotón Sihoplaya, Acapulquito, Haltunchén, Tixchel y Canachos, Campeche por Forsyth y Jordan –Sin Complejo Cerámico- (2003: 58). En Balamku, Campeche para la Esfera Cerámica Chicanel (Pierrebourg 2003: 336). Tipo-Variedad: Mateo rojo sobre crema: no especificada.

55
Grupo Cerámico. Flor Vajilla: Paso Caballo Ceroso. Complejo Cerámico: Grijalva. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 170. Frecuencia: 4 Tepalcates. Descripción basada en: Forsyth 1989: 41. Descripción: La pasta, el desgrasante y la cocción son como el del tipo Sierra rojo y Flor Crema, lo que sugiere que este tipo-variedad fue manufacturado de igual manera que estos tipos cerámicos. El tipo Mateo Rojo sobre Creman tiene como característica principal la presencia simultánea el engobe del tipo Flor Crema con el engobe del tipo Sierra rojo (Forsyth 1989: 41). El acabado de superficie exterior es de color idéntico al del engobe utilizado en el Sierra rojo, en tanto que en la superficie interior tiene una tonalidad similar a la empleada en el tipo Flor Crema. Sin embargo esto no es una regla, los engobes pueden intercalarse en el interior o el exterior. Por lo general, el punto en donde ambos engobes pueden ser diferenciados, es cerca del labio. Formas (Fig. 12): Posiblemente un cajete de paredes ligeramente divergentes, borde directo, labio redondeado. Su diámetro de abertura no fue determinado. Espesor de pared es de 4mm. (a) Cajete curvo ligeramente convergente, borde directo, labio redondeado. El diámetro de abertura es de 16 cm. El espesor de pared es de 5 mm. (b) Cajete curvo divergente, borde directo, labio redondeado. Su diámetro de abertura no fue determinado. Su espesor de pared es de 8 mm. (c) Cajete curvo divergente, borde saliente curvo divergente, labio plano. Su diámetro de abertura no fue determinado. Su espesor de pared oscila entre 5 y 8 mm. (d) Reportado en: A pesar de no haber sido ilustrado ni descrito, este tipo cerámico ha sido citado en la lista de material cerámico de Uaxactún por Smith y Gifford (1966:170). En Altar de Sacrificios Adams (1971:28) lo describió en sus materiales formativos. En el área del río San Pedro Mártir se le reporta con el nombre de Engobe Rojo sobre Crema –sin Complejo Cerámico- (Ochoa et al.1975: 102). En Chinkultik, con el nombre de Lechería Milky Rojo: Variedad Lechería, para el Complejo Cerámico Chanujabab del Preclásico Tardío y Protoclásico (Ball 1980: 17). En Edzná para el Complejo Baluartes (Forsyth 1983:52), y en El Mirador para el Complejo Cascabel (Forsyth 1989:42). Tipo-Variedad: Sapote estriado: no especificada. Grupo Cerámico: Sapote Vajilla: Uaxactún sin engobe. Complejo Cerámico: Grijalva. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 157. Frecuencia: 10 Tepalcates.

56
Descripción basada en: Forsyth 1989: 46. Descripción: Pasta de textura burda y dureza mediana a compacta, con desgrasantes de calcita. La cocción es oxidante no completa, observándose en algunos de los tepalcates cambios en la coloración de tonos anaranjados a negros. El color de la pasta varia de rojo (2.5YR 5/6) a gris (5YR 5/1). El acabado de superficie es alisado y no tiene engobe. Sobre la superficie exterior alisada, se exhibe un patrón decorativo consistente en finas estrías (con una profundidad menor a 0.2 mm. y a intervalos aproximadamente de 1 mm.) horizontales y verticales en tanto que el cuello se halla exento de éstas. Formas (Fig. 13): Olla de cuerpo posiblemente globular, cuello corto menor a los 2 cm., curvodivergente, labio redondeado. Diámetro de abertura de 20 cm. El espesor de pared es de 1.2 cm. (a) Olla de cuello corto, de paredes curvo ligeramente divergentes, borde engrosado al exterior, labio redondeado. Su diámetro de abertura no logró determinarse. El espesor de pared oscila entre 8 mm. y 1.2 cm. (b) Reportado en: San Claudio, Tenosique Tabasco, por Ángela González (Comunicación personal 2005). En Uaxactún para el Complejo Chicanel (Smith y Gifford 1966: 162,170). En Aguacatal con el nombre de Isla Aguada estriado, para el Complejo Pinzón (Matheny 1970:47). En Altar de Sacrificios para los Complejos San Félix, Plancha, y Salinas (Adams 1971:19). En Seibal para el Complejo Cantutse (Sabloff 1975: 77). En Becán para el Complejo Pakluum (Ball 1977: 13). En el área del Medio Usumacinta se le ha reportado para el Complejo Payol (Ochoa et al. 1975: 102). En Los Guarixés, Isla del Carmen, Laguna de Términos Campeche –sin Complejo Cerámico- por Ball (1978: 79). En Edzná para el Complejo Baluartes (Forsyth 183:60-61). En El Mirador para el Complejo Cascabel (Fortsyth 1989: 46). En la Península de Xicalango aparece con el nombre de Isla Aguada Estriada –sin Complejo Cerámico- (Jiménez 1984: 52). En Uaxactún para el Complejo Takán (Domínguez 1994:47). En El Tigre para el Complejo Pachimalays (Delgado 2002:80). En Balamku, Campeche para la Esfera Cerámica Chicanel (Pierrebourg 2003: 336). Tipo-Variedad: Achiote sin engobe: no especificada. Grupo Cerámico: Achiote. Vajilla: Uaxactún sin engobe. Complejo Cerámico: Grijalva. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 154. Frecuencia: 79 Tepalcates. Descripción basada en: Forsyth 1989: 49. Descripción: Pasta de textura mediana a burda, dureza mediana, con desgrasantes de calcita. La cocción es oxidante no completa, se observan en algunos tepalcates cambios en la coloración de tonos anaranjados a negros. El color de la pasta varia de color rojo (2.5YR 5/6) al gris (5YR 5.5/1). El

57
acabado de superficie es igual al del tipo Sapote estriado, con la excepción de que el Achiote sin engobe carece de la decoración estriada. Formas (Fig. 14): Tecomate, borde engrosado al interior, labio redondeado. No se determinó su diámetro de abertura. Espesor de pared oscila entre 1 y 1.5 cm. (a) Olla, de posible cuerpo globular, de cuello mediano (mayor a los 3 cm.) curvo ligeramente divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado. Su diámetro de abertura es de 22 cm. Su espesor de pared oscila entre 7 mm. y 1.2 cm. (b) Reportado en: Uaxactún para los Complejos Chicanel y Mamóm (Smith y Gifford 1966: 162,171). En Altar de Sacrificios para los Complejos San Félix y Plancha (Adams 1971:18). En Seibal para los Complejos Real y Escoba (Sabloff 1975: 46). En Becán para el Complejo Agachen (Ball 1977: 8). En El Mirador para el Complejo Cascabel (Forsyth 1989: 49). Tipo-Variedad: Bellote burdo: Bellote. Grupo: Bellote. Vajilla: no especificada. Complejo Cerámico: Grijalva. Establecido por: Ensor 2004. Frecuencia: 1 Tepalcate. Descripción: Pasta de textura mediana a burda, de dureza mediana a compacta, porosidad mediabaja, con desgrasantes muy finos de cuarcita y mica. El color de la pasta es café claro (7.5YR 6/3). El acabado de superficie es alisado, no presenta engobe a simple vista, sin embargo esto podría ser debido a la erosión. Formas (Fig. 15): No hay tepalcates diagnósticos para conocer las formas, sin embargo, el fragmento en cuestión pudo de ser parte de una olla de paredes gruesas (8 mm.) Observaciones: Bellote burdo: Bellote parece ser el antecedente Preclásico (Tardío) del tipo Centla corriente: Centla (el cual fue establecido para Comalcalco), ya que comparten atributos similares en cuanto a la pasta y en el acabado de superficie, a excepción de que Bellote burdo: Bellote de San Román presenta paredes más gruesas (6 mm.-1 cm.), mientras que uno de los rasgos distintivos de Centla corriente: Centla, es precisamente sus paredes delgadas (2-6 mm.). Socorro Jiménez ha hecho la observación de que el tipo cerámico Bellote es de paredes delgadas para Laguna de Mecoacan, en tanto que la cerámica del tipo Centla de Mecoacan es de paredes más gruesas con respecto a la cerámica Centla de Comalcalco y su periferia. Parece ser que esto podría ser una característica del periodo protohistórico, donde se encontró que la cerámica del grupo Centla es de paredes más delgadas (Jiménez Comunicación personal: 2006). La cerámica de este tipo recuerda mucho, a lo que para el Posclásico se convertiría en lo que se ha denominado por los arqueólogos como “Centla corriente” (Boucher, 1981: 53). De ser así, lo más probable es que esta cerámica burda

58
fue de uso doméstico y local en la región; la cual podría ser equiparable durante el periodo Preclásico Tardío a la cerámica de la vajilla Uaxactún sin engobe de Smith y Gifford (1966: 154). Reportado en: Laguna de Mecoacan, aun sin Complejo Cerámico (Ensor 2004), material clasificado por Socorro Jiménez (2006a). 3.1.2. CLÁSICO TEMPRANO (250 d.C.-650 d.C.) Tipo-Variedad: Aguila anaranjado: no especificada. Grupo cerámico: Aguila. Vajilla: Petén Lustroso. Complejo Cerámico: Frontera. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 154, 161. Frecuencia: 1 Tepalcate. Descripción basada en: Forsyth 1983: 63. Descripción: Pasta de textura media, de dureza compacta. Sin desgrasantes. El color de la pasta es rojo claro (10R 6/8 y 2.5YR 7/8). El acabado de superficie es pulido, presenta un doble engobe. En el exterior lleva un engobe base de color blanco (10RY 8/1), y sobre este un engobe amarillo-rojizo (5YR 6/7). En el interior presenta un engobe rojo (2.5YR 5/8). Formas (Fig. 16): Sólo se cuenta con un tepalcate de este tipo y es de un tamaño muy pequeño, sin embargo al juzgar por el ángulo de la pared puede pertenecer a un vaso. No se determinó el diámetro de abertura, el espesor de pared es de 4 mm. Reportado en: San Claudio, Tenosique Tabasco, por Ángela González (Comunicación personal 2005). En Uaxactún para el Complejo Tzakol 1 y 2 (Smith y Gifford 1966:154). En isla de Jaina Piña Chan la incluye dentro de su “Cerámica Policroma” (Piña Chan 1969: 50). En Uxmal, Kabah, Chichén Itzá y Mayapán por Smith (1971: 140, 141). En Altar de Sacrificios para los Complejos Salinas y Ayn (Adams 1971:26). En Becán para los Complejos Pakluum en su Faceta Terminal; y Chacsik, Faceta Temprana y Tardía (Ball 1977:41). En Edzná para el Complejo Poderes (Forsyth 1983:65); y en El Mirador para el Complejo Acrópolis (Forsyth 1989:61-64). En la cueva de San Pablo y El Cayo, en el Usumacinta, para el Complejo Cerámico Tzakol (Lee y Hayden 1988:31). En Cobá para el Complejo Blanco (Robles 1990:95-97). En Calakmul para el Complejo Kaynikte (Domínguez 1994: 49). En Ek Balam, para el Complejo Cerámico Alux (Bey et al. 1998: 105). En El Tigre para el Complejo Champel (Delgado 2002: 88). En Palenque para la fase Motiepá (San Román 2005: 7). Tipo-Variedad: Dos Arroyos anaranjado policromo: no especificada. Grupo Cerámico: Aguila. Vajilla: Petén Lustroso. Complejo Cerámico: Frontera.

59
Establecido por: Por Smith y Gifford 1966: 171. Frecuencia: 3 Tepalcates. Descripción: La pasta y los desgrasantes son los mismos que en el tipo Aguila anaranjado. El acabado de superficie es pulido tanto en el interior como en el exterior de la pieza. Al igual que el tipo Aguila hay una alternancia de un engobe blanco, y sobre éste uno anaranjado o rojo, que por medio del pulido, adquiere su apariencia lustrosa. La decoración consiste en diseños pintados de color rojo (7.5R 4/8) y negro (7.5YR 2/0) que fueron trazados a modo de líneas horizontales, sobre la superficie exterior. Formas (Fig. 17): No se pudo reconocer ninguna. Reportado en: En Uaxactún para el Complejo Tzakol 1 y 2 (Smith y Gifford 1966: 171). En isla de Jaina como Cerámica Policroma (Piña Chan 1969: 50). En Uxmal, Kabah, Chichén Itzá y Mayapán por Smith (1971:141). En Altar de Sacrificios (Adams 1971:37) para los Complejos Salinas y Ayn. En Becán para los Complejos Pakluum y Chacsik (Ball 1977:67). En el área del río San Pedro Mártir se le reportado con el nombre de policromo Rojo y Negro sobre Anaranjado (Ochoa et al.1975: 39). El grupo Dos Arroyos fue reportado para Isla Piedras, Costa de Campeche (Ball 1978: 97). En Edzná para el Complejo Poderes (Forsyth 1983:71) y en El Mirador para el Complejo Acrópolis (Forsyth 1989:68). En la cueva de San Pablo y El Cayo, en el Usumacinta, para el Complejo Cerámico Tzakol (Lee y Hayden 1988:35). En Ek Balam, para el Complejo Cerámico Alux (Bey et al. 1998: 105). En el barrio de los comerciantes enTeotihuacan, para la fase Tlamimilolpan Temprano (Clayton 2005: 427228), quien identificó esta cerámica mediante por medio de análisis de activación neutrónica. Tipo-Variedad: Jilón Antonio: no especificada Grupo Cerámico: Jilón. Vajilla: Golfo Desgrasante de Concha. Complejo Cerámico: Frontera. Establecido por: La vajilla por Matheny (1970: 52). El tipo cerámico por Jiménez (1984: 58). Frecuencia: 30 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura mediana a burda. De dureza mediana a compacta, difícil de quebrar con la mano, con desgrasante de concha molida en cantidades de 9/16, de grano grueso. El color de la pasta es café amarillento claro (10YR6/4), rojo (2.5YR 4/8) y rojo claro (10R 6/8). La pasta muestra además nubes no de cocción, sino de exposición prolongada al fuego, de un color negrorojizo (10YR 2.1/1). El acabado de superficie es alisado, con engobe café (7.5YR 5/4) y rojo (2.5YR 5/6). Formas (Fig. 18): Cajete ligeramente divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio acanalado. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared de 6 mm. (a)

60
Cajete curvo convergente, borde directo, labio acanalado. Diámetro de abertura de 30 cm. Espesor de pared de 6 mm. (b) Ollas: No se lograron determinar formas específicas, sin embargo existen tepalcates de gran tamaño que muestran evidencias de una prolongada exposición al fuego, ya que la pasta se encuentra quemada. Esto podría significar su uso, como ollas para la preparación de alimentos. Reportado en: La Península de Xicalango –Sin Complejo Cerámico-, (Jiménez 1984: 58). Sin embargo Ochoa (1997: 104, 108) lo ubica para el Clásico Temprano. Tipo-Variedad: Jilón de la playa: no especificada. Grupo Cerámico: Jilón. Vajilla: Golfo Desgrasante de Concha. Complejo Cerámico: Frontera. Establecido por: La vajilla por Matheny (1970: 52). El tipo cerámico por Jiménez (1984: 60). Frecuencia: 4 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura y de dureza frágil (puede quebrarse con la mano y sin mucho esfuerzo), muy porosa, con desgrasante de concha molida e inclusiones de un color rojo que podrían ser de origen volcánico, tal vez piedra pómez, o tezontle, ya que la cerámica en sí es de un peso muy liviano. El color de la pasta y de la superficie es rosa (5YR 7/3, 8/4). El acabado de superficie es pulido y tiene un engobe exterior de color rojo (10R 5/8) fácil de desprender, que al tacto deja una sensación jabonosa cuando se encuentra mojado. La superficie erosionada muestra pequeños “hoyos” como producto del desprendimiento de los desgrasantes que la componen. Formas (Fig. 19): No se cuenta con tepalcates diagnósticos de forma. Por la ausencia de un engobe interior, bien puede ser que los tepalcates puedan provenir de una olla. Reportado en: La Península de Xicalango –Sin Complejo Cerámico-, (Jiménez, 1984: 60). Ochoa (1997: 108) lo ubica para el Clásico Temprano. Tipo-Variedad: Jilón limonar: no especificada. Grupo Cerámico: Jilón. Vajilla: Golfo Desgrasante de Concha. Complejo Cerámico: Frontera. Establecido por: La vajilla por Matheny (1970: 52). El tipo cerámico por Jiménez (1984: 59). Frecuencia: 14 tepalcates. Descripción: Pasta de textura mediana y dureza frágil, con desgrasantes de concha finamente molida. La cocción es reductora no completa. El color de la pasta es gris-rosáceo (7.5YR 6/2) y gris claro (7.5YR 7/6). Las manchas de cocción presentes en la pasta son de color rojo claro (2.5YR 7/6). El acabado de superficie es alisado con un engobe de color amarillo-rojizo (7.5YR 6/6 y 7/6). Este

61
último se aplicó por lo general en el interior de la pieza, aunque en algunos tepalcates probablemente pertenecientes a cajetes, el engobe se encuentra presente en ambos lados. El engobe, así como la pasta, se desprenden fácilmente dejando una sensación “gredosa” al tacto y manchas de engobe o pasta, de modo similar a lo que sucede con la cerámica anaranjada fina. No presenta decoración alguna, aunque un tepalcate conserva una incisión horizontal próxima al borde que corre a lo largo de este sobre toda la pieza. Formas (Fig. 20): Cajete curvo-divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio acanalado. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared de 6 mm. (a) Tecomate, borde saliente redondeado al exterior, labio acanalado. Diámetro de abertura de 32 cm. Espesor de pared oscila entre 3 y 8 mm. (b) Reportado en: La Península de Xicalango –Sin Complejo Cerámico-, (Jiménez 1984: 59). Ochoa (1997: 103, 108) lo ubica para el Clásico Temprano. 3.1.3. CLÁSICO TARDÍO (650 d.C.-900 d.C.) Tipo-Variedad: Chablekal gris fino: Chablekal. Grupo Cerámico: Chablekal. Vajilla: Gris fino. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Smith 1971: 18, 71. Frecuencia: 149 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina y de dureza compacta de color gris (5YR 5/1, 5YR 6/1), aunque existen algunas variaciones en el color de la pasta y en el acabado de superficie, ya que se pueden observar tonos amarillos, anaranjados, e incluso rosas-grisáceas (7.5YR 6/2) y gris-café claro (10YR 6/2). No tiene desgrasantes aunque se pueden observar partículas menores a los 0.5 mm. El acabado de superficie es pulido de color gris oscuro (2.5Y 3/1). Existe la discusión previa (ver Smith 1971; Sabloff 1975; Adams 1971) sobre la posibilidad de que algunas piezas pertenecientes a la Vajilla gris fino en realidad se traten de piezas de la Vajilla Anaranjado fino mal cocidas. La Vajilla Gris fino se asocia temporalmente con el Grupo Cerámico Altar. De acuerdo a Smith (1971: 18) esta Vajilla parece ser una mezcla entre formas y ciertos tipos del Clásico Tardío del Periodo denominado “Proto-Posclásico”. Formas (Fig.21): Plato curvo convergente, borde saliente redondeando al exterior, labio ligeramente biselado al exterior. El diámetro de abertura es de 32 cm., el espesor de pared es de 3mm. (a). Cajete de silueta compuesta, curvo divergente-curvo ligeramente convergente, borde directo, labio redondeado. El diámetro de abertura es de 12 cm., y el espesor de pared es de 4 mm. (b) Cajete curvo ligeramente convergente, borde saliente redondeado al exterior, labio biselado al interior. El diámetro de abertura es de 18 cm., el espesor de pare es de 5 mm. (c).

62
Cajete de silueta compuesta, curvo convergente-recto vertical, borde directo y labio redondeado. El diámetro de abertura es de 14 cm., es espesor de pared oscila entre los 2 y los 5 mm. (d) y (f). Cajete curvo convergente, borde directo labio redondeado. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de paredes de 5 mm. (e) Los diversos cajetes pueden presentar un fondo plano (g), fondo anular escalonado (h), o fondo anular plano (i). Los platos puedes presentar soportes globulares (k), cónicos (l), o en forma de “hueso” (j) según sea el caso. En el presente estudio no se logró determinar a que tipo de cajete o plato, corresponden los soportes o las bases. También algunas piezas pueden presentar moldura basal (m). Observaciones: Este tipo-variedad fue originalmente descrito por Smith (1971:18), sin embargo, a la fecha no solo se le conoce con el nombre de Chablekal gris fino, sino con el nombre que Adams (1971: 26) le asignó para Altar de Sacrificios: Tres Naciones gris fino. Por su parte Robles (1990: 157) apunta que la discusión en torno al nombre de Chablekal gris fino, o Tres Naciones gris fino, se debe básicamente a que los tipos cerámicos del grupo Chablekal se originan durante el Clásico Tardío, mientras que el grupo Tres Naciones es posterior y copian algunas formas del grupo Altar durante el Clásico Terminal. Sin embargo, Robles apunta que no existen elementos suficientes para hacer dichas atribuciones, por lo que decide mantener el nombre del Chablekal gris fino dentro de su cerámica de pasta Gris Fina. Es también Robles (1990: 157) quien afirma que la cerámica Gris Fina puede ser de comercio, originada probablemente en la región de la Chontalpa en Tabasco, ya que dice es clara la ausencia de ésta vajilla Gris Fina en la costa oriental de la Península de Yucatán, hasta Belice. Thompson (2004:47) afirma que la gran cantidad de cerámica de esta vajilla junto con la cerámica del Grupo Altar, señalan la ocupación final de Altar de Sacrificios, lo que podría indicar influencias u ocupaciones putunes o chontales hacia la cuenca alta del Usumacinta. A la fecha, la discusión sobre la vajilla gris fino y el Chablekal gris fino o Tres Naciones gris fino, apunta a que son cerámicas de Vajillas diferentes, en cuanto a que el Tres Naciones de Adams (1971:26) parece provenir del área del Alto Usumacinta (Adams 1971:26 menciona que Yaxilan posee material Tres Naciones), el Chablekal gris fino es la cerámica Gris Fina que aparece a lo largo del área maya, con excepción del área de la Cuenca Alta del río Usumacinta. La diferencia es que ambas cerámicas fueron elaboradas a partir de bancos de arcilla con composiciones químicas y petrográficas diferentes (Bishop 2006: 21). En términos estrictamente teóricos y descriptivos referentes al sistema Tipo-Variedad, estas dos cerámicas pertenecerían a una misma Vajilla, en tanto que sí el enfoque se realiza desde la perspectiva de la composición de la pasta, formas de las vasijas y estilos decorativos entonces pueden ser consideradas como dos Vajillas completamente distintas (Ancona y S. Jiménez 2005, Bishop et al. 2005, S. Jiménez et al. 2006). Para efecto de este análisis en el área

63
de Frontera, al no pertenecer a la región de la Cuenca Baja del Petén, el material gris fino quedó clasificado dentro de los tipos correspondientes al grupo cerámico Chablekal. Reportado en: Barrancas-Amate en Tabasco (2005, observación personal en el INAH-Tabasco del material perteneciente al proyecto a cargo de Judith Gallegos). En Tecolpan y Jonuta por Berlin para el Complejo Cintla (1956: Figs. 4, s, w, x; 5, n, pp). En isla de Jaina, como Cerámica Gris (Piña Chan 1968: 41). En Champotón, Tixchel y Xicalango por Alberto Ruz (1969:190). En Chilib, Edzná, Huaymil en Campeche (Smith 1971:18). Canceh, Aké, Calcetok, Chichén Itzá, Dzebtún, Dzibilchaltun, Holactún, Kabah, Labná, Mayapán, Sayil, Sotuta y Uxmal en Yucatán (Smith 1971: 71). En Los Guarixés en Isla del Carmen, en Sabancuy cerca del drenaje del río Sabancuy con el nombre de Tres Naciones gris fino –sin Complejo Cerámico- (Ball 1978: 82), Ball (1978:96) también lo reporta para Jaina, Isla Cerritos, y la zona del Río Lagartos. En Jonuta para el Complejo Cerámico Cintla, bajo el nombre de Tres Naciones (Álvarez y Casasola 1985: 19). En la región de Palenque para el Complejo Cerámico Balunte (Rands y Bishop 1980: 37, fig. 15). Se reporta la presencia de cerámica Gris Fina para la región de la Chontalpa Central (Jiménez 1987: 32). En la Península de Xicalango aparece reportado como Tres Naciones –Sin Complejo Cerámico- (Jiménez 1984: 70). En El Meco, Quinta Roo para el Complejo Cerámico Hocaba-Sotuta (Andrews y Robles 1986: 114). En Cobá por Robles para el Complejo Palmas (1990: 157). En Champotón, Campeche por Forsyth y Jordan –Sin Complejo Cerámico- (2003: 60). Tipo-Variedad: Chicxulub inciso: Chicxulub. Grupo Cerámico: Chablekal. Vajilla: Gris fino. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Smith: 1971, 18. Frecuencia: 5 Tepalcates. Descripción basada en: Robles 1990: 158. Descripción: Pasta, desgrasantes y acabado de superficie igual al tipo Chablekal gris finoChablekal. La decoración es a partir de incisiones precocción al exterior de la pieza. Estas incisiones varían de los 0.5 mm. hasta los 2 mm., formando motivos geométricos. Formas (Fig. 22): Cajete curvo convergente, borde directo y labio redondeado. Su diámetro de abertura es de 20 cm. Su espesor de pared oscila entre los 3 y 5 mm. (a). Observaciones: Este tipo aparece reportado en la región del Río de la Pasión como Poité inciso, perteneciente al grupo Tres Naciones, del cual se desprende como tipo dominante el Tres Naciones gris fino. Dadas las condiciones de la discusión sobre este Vajilla por Adams (1971) y Smith (1971) y Robles (1990: 157), en esta tesis se le denomina como Chicxulub inciso: Chicxulub.

64
Reportado en: Tecolpan y Jonuta por Berlin (1956: Figs. 4, h, m, r, f, v; 5, o, ff, mm. qq, ss). Dzibilchaltun, Isla Uaymil e Isla Jaina –sin Complejo Cerámico- (Ball 1978: 109). Se reporta la presencia de cerámica Gris Fina con decoración de motivos geométricos para la región de la Chontalpa Central (Jiménez 1987: 32). En Cobá por Robles para el Complejo Palmas (1990: 157). En Champotón, Campeche por Forsyth y Jordan –Sin Complejo Cerámico- (2003: 60). Tipo-Variedad: Tancachacal pizarra: no especificada. Grupo Cerámico: Tancachacal. Vajilla: Ixpuhil pizarra. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Ball (1977:37). Frecuencia: 53 Tepalcates. Descripción basada en: Ball 1977:37. Descripción: Pasta burda de textura mediana a poco compacta, con desgrasantes de calcita en una proporción de 6/16. El resto del desgrasante, a juzgar por la textura de la pasta y su peso, fue de origen vegetal; se aprecian lo que fueron burbujas de aire por toda la cerámica, además del peso tan ligero que ésta tiene. El color de la pasta oscila entre café pálido (10YR 7/3), gris claro (10YR 7/2) y amarillo rojizo (5YR 6/6). El acabado de superficie es alisado, presenta rastros de engobe café pulido (10YR 6/3), café (10YR 5/3), y café-amarillento (10YR 5/4). Formas (Fig. 23): No se obtuvieron bordes para determinar formas, pero la presencia de asas sugiere la forma de ollas. La relación que guarda la forma de ollas, con la pasta y el acabado de superficie, señalan el uso doméstico de esta cerámica, posiblemente para almacenamiento. Ball (1977:37) reporta como forma más popular, los cuencos de paredes curvo-convergentes, los cuales hasta la fecha no se han reportado en San Román. Observaciones: En términos estrictamente formales, no todos los atributos del Tancachacal descrito por Ball están presentes en los materiales de San Román. La presencia de un desgrasante vegetal en la composición de la pasta hizo necesario un cambio en la variedad. La falta de una mayor cantidad de material no permite sin embargo, asignarle un mejor nombre a la variedad, o su establecimiento como variedad local, por lo tanto se consideró adecuado no especificar la variedad. Reportado en: En Becán para el Complejo Chintok (Ball 1977:37). La variedad podría ser local para San Román. Tipo-Variedad: Encanto estriado: no especificada. Grupo Cerámico: Encanto. Vajilla: Uaxactún sin engobe. Complejo Cerámico: Centla.

65
Establecido por: Smith y Gifford 1966: 163. Frecuencia: 38 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura burda y dureza compacta, con desgrasantes de calcita visibles a simple vista. El color de la pasta oscila entre café-amarillento (10YR 5/3) al rojo (2.5YR 5/8). El acabado de superficie es alisado sin engobe, de color café claro o similar al color de la pasta, con decoración a manera de estrías profundas, de entre 1 y 2 mm. de grosor; con patrones horizontales y paralelas en lo que va aproximadamente de la parte mediana de la olla hasta casi la base, mientras que en el hombro presenta estrías verticales poco profundas, de 2 mm. de grosor. Formas (Fig. 24): Olla de cuerpo posiblemente globular, y fondo plano, de cuello posiblemente mediano de hasta 5 cm. de largo, curvo ligeramente divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado. El diámetro de abertura no pudo ser determinado. El espesor de pared oscila entre 1 y 1.5 cm. (a y b). Reportado en: Uaxactún para el Complejo Tepeu 3 (Smith y Gifford 1966:157). En Altar de Sacrificios para los Complejos Pasión, Boca y Jimba (Adams 1971:19). En Seibal, por (Sabloff 1975:155), para los Complejos Tepejilote y Bayal. En Becán para el Complejo Sabucan (Ball 1977:15-18). En la región del Bajo Usumacinta (Ochoa et al. 1975: 97), y en la región del Medio Usumacinta para el Complejo Bab y Tzihib (Ochoa et al. 1975:103) En El Mirador para el Complejo Lac Na (Forsyth 1989:117). En Cobá para el Complejo Oro (Robles 1990: 181). Tipo-Variedad: Cambio sin engobe: Cambio. Grupo Cerámico: Cambio. Vajilla: Uaxactún sin engobe. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 155. Frecuencia: 1 tepalcate. Descripción: Pasta burda de textura gruesa, dureza de mediana a compacta, con desgrasantes a base de calcita de un tamaño aproximado de 1 mm. La pasta presenta un color rosa (5YR 7/4), mientras que la superficie presenta un color gris-rosado (5YR 6/2). El acabado de superficie es alisado sin engobe. Formas (Fig. 25): Olla, aunque sólo se cuenta con un asa en forma de ave, posiblemente un guajolote. Reportado en: Uaxactún para el Complejo Tepeu 1-3 (Smith y Gifford 1966). En Palenque para los Complejos Motiepá a Huipalé (Rands 1967:119). En Altar de Sacrificios para el Complejo Boca, (Adams 1971:18). En Seibal para los Complejos Tepejilote y Bayal (Sabloff 1975:155). En el área del Bajo Usumacinta (Ochoa et al. 1975: 98), y en el área del Medio Usumacinta para el Complejo Bab y

66
Tzihib (Ochoa et al. 1975: 104). En Jonuta para los Complejos Jonuta y Cintla (Sánchez 1979: 5255). En El Tigre para el Complejo Cerámico Paxua (Delgado 2002:114). Tipo-Variedad: Muna pizarra: Muna. Grupo Cerámico: Muna. Vajilla: Puuc pizarra. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Smith 1971: 28. Frecuencia: 14 tepalcates. Descripción: Pasta burda de textura mediana y de dureza compacta. Desgrasantes de calcita y otras partículas de color oscuro que Robles (1990:184), ha identificado como ceniza volcánica, con tamaño de partículas de 1 mm. o menores. La pasta es de un color café-rojizo claro (5YR 6/3), pero presenta nubes de cocción de color gris (5YR 6/1). El color de la pasta en el exterior es de un color rosa (5YR 7/3). El acabado de superficie es alisado, pero pudo ser pulido aunque el alto grado de erosión no permite asegurarlo. Presenta también vetas o “marcas de raíz” sobre la superficie, además de los restos de lo que fue un engobe de color café claro (7.5YR 6/4). Este se encuentra bien adherido a la superficie, por lo cual las condiciones bajo las cuales el engobe se degradó debieron ser de un interperismo severo. Formas (Fig. 26): Olla de cuerpo globular, con asas circulares, de cuello alto (mayor a los 8 cm.), recto ligeramente divergente, de borde directo y labio plano. Presenta un diámetro de abertura de 20 cm. y un espesor de pared de 1 cm. Reportado en: Mayapán por Smith (1971: 134). En Becán para el Complejo Xcocom faceta temprana (Ball, 1977: 38). En Cobá para el Complejo Oro (Robles, 1990:182-183). En Ek Balam, para el Complejo Cerámico Yumcab Temprano y Tardío (Bey et al. 1998: 105). Tipo-Variedad: Cedro acanalado: Cedro. Grupo Cerámico: Altar. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Smith y Gifford en Uaxactún, 1966: 156. Frecuencia: 45 Tepalcates. Descripción: Pasta fina, compacta y de dureza mediana a compacta. Aparentemente sin desgrasantes; Adams (1971:46) afirma que contiene desgrasantes de mica en pequeñas cantidades. El tamaño de las partículas es menor a los 0.5 mm., aunque hay partículas de arena mayores a 1 mm. visibles a simple vista. El color de la pasta varia del rojo (10R 5/6), rojo amarillento (5YR 5/6), al amarillento rojizo (7/6 5YR). El acabado de superficie es pulido, con engobe rojo (5/6 2.5YR) o rojo

67
claro (2.5 YR 6/6). La decoración consiste en acanaladuras hechas a pre-cocción, con bandas horizontales paralelas (a veces sólo una, a veces dos, e incluso tres), y bandas verticales también acanaladas. En algunos de los tiestos se pudo observar únicamente bandas horizontales. Formas (Fig. 27): cajetes curvo convergentes, borde directo, labio redondeando (a, b). El diámetro de abertura oscila entre los 16 y los 18 cm. El espesor de paredes varía entre los 4 y los 6mm. Cajetes de paredes verticales, borde directo, labio redondeado (c, d). El diámetro de abertura oscila entre los 16 y los 22 cm. El espesor de paredes varía entre los 4 y los 5 mm. Tecomate borde directo, labio plano. El diámetro de abertura es de 22 cm. El espesor de paredes es de 7 mm. (e) Reportado en: San Claudio, Tenosique Tabasco, por José Luís Romero -aun sin Complejo Cerámico- (Comunicación personal 2005). En la Costa de Campeche (Champotón) por Ruz (1969: 131, Fig. XXXVII, 37-41), y en Jaina (Fig. LIII, 27-29). En Uaxactún por Smith y Gifford (1966: 156). En Altar de Sacrificios para el Complejo Jimba (Adams 1971). En Seibal para el Complejo Bayal (Sabloff 1975:202). En Becán para el Complejo Xcocom Faceta Temprana (Ball 1977: 91). Para el área del Bajo Usumacinta –Sin Complejo Cerámico- (Ochoa et al.1975:99). En Jonuta, Tabasco para el Complejo Jonuta (Sánchez 1979:66). En Chinkultik para el Complejo Cerámico Yobnajab Faceta Tardía y Tepancuapan Faceta Temprana, del Clásico Tardío y Posclásico Temprano (Ball 1980: 57). En la cueva de San Pablo y El Cayo en el Usumacinta, para el Complejo Cerámico Tepeu 3 (Lee y Hayden 1988:38). En Calakmul para el Complejo Halibe (Domínguez, 1994:266). En El Tigre para el Complejo Paxua (Delgado 2002: 118). Tipo-Variedad: Islas excavado inciso: Islas. Grupo Cerámico: Altar. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Sabloff 1975: 198. Frecuencia: 7 Tepalcates. Descripción basada en: Sabloff 1975: 198. Descripción: Pasta de textura fina de dureza mediana a compacta. No contiene desgrasantes. El tamaño de las partículas es menor a los 0.5 mm., aunque hay partículas de arena mayores a 1 mm. y visibles a simple vista. El color de la pasta es rojo (5/6 10R), y amarillo-rojizo (7/6 5YR). El acabado de superficie presenta un doble engobe de color café-rojizo (5/4 2.5YR) que se desvanece sobre un engobe gris oscuro (4/1 5YR) cubriendo toda la superficie. La decoración incisa fue hecha a precocción, mientras que la excavada lo fue a postcocción, la cual se nota por las marcas del “raspado” por encima del engobe, que no desaparece en su totalidad. La decoración presenta

68
motivos antropomorfos delimitados por paneles, así como de flores. Cercanas al borde dos bandas horizontales y paralelas decoran las paredes exteriores. Formas (Fig. 28): Aunque no se localizó ningún borde, los cuerpos parecen corresponder a cajetes. También la forma de cajetes parece ser muy representativa de este tipo. Reportado en: Seibal para el Complejo Bayal (Sabloff 1975:370). En Jonuta Tabasco, para el Complejo Jonuta (Sánchez 1979:67-68). En el área del Bajo Usumacinta –Sin Complejo Cerámico(Ochoa et al. 1975: 99). En El Tigre por Delgado (2002:118), para el Complejo Paxua, para el Clásico Tardío. Tipo-Variedad: Trapiche inciso: Trapiche. Grupo Cerámico: Altar. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Smith 1971: 19. Frecuencia: 6 Tepalcates. Descripción basada de: Delgado 2002: 116. Descripción: Pasta de textura fina y compacta, sin desgrasantes. El color de la pasta oscila entre rojo-amarillento (5/6 5YR), al amarillo-rojizo (7/65YR). El acabado de superficie tiene un engobe por lo general de color rojo (5/610R); lleva además una decoración incisa poco profunda, en forma de líneas paralelas horizontales, verticales, y líneas quebradas entre líneas verticales. Los motivos son muy similares a los presentes en el tipo Villahermosa inciso: Villahermosa, perteneciente al grupo Matillas. La diferencia entre Trapiche inciso y Villahermosa inciso es que el tipo Trapiche lleva la decoración al exterior de la pieza (en su mayoría cajetes), mientras que el tipo Villahermosa inciso lleva la decoración al interior de la pieza (en su mayoría platos trípodes). Formas (Fig. 29): Cajete curvo convergente, borde directo, labio redondeado. El diámetro de abertura es de 28 cm. El espesor de paredes es de 6mm. Reportado en: Tecolpan, Juárez en Tabasco por Berlin (1956). En la costa de Campeche por Ruz (1969). En Tierra Nueva, Tabasco (Piña y Navarrete 1967: 28). En Altar de Sacrificios para el Complejo Jimba (Adams 1971: 192). En el área del río San Pedro Mártir –Sin Complejo Cerámico(Ochoa et al. 1975: 36), y para el área del Bajo Usumacinta –Sin Complejo Cerámico- (Ochoa et al. 1975: 100). En Isla del Carmen y Los Guarixés –sin Complejo Cerámico (Ball 1978: 88) En Jonuta para los Complejos Jonuta y Cintla (Sánchez 1979:56-59). En el área del río San Pedro Mártir con el nombre de Tipo Pasta Fina –Sin Complejo Cerámico- (Ochoa et al. 1975: 36). En Chinkultik para el Complejo Cerámico Yobnajab Faceta Tardía y Tepancuapan Faceta Temprana, del Clásico Tardío y Posclásico Temprano (Ball 1980: 49). En la Península de Xicalango –Sin Complejo Cerámico(Jiménez 1984: 66). En la cueva de San Pablo y El Cayo, en el Usumacinta, para el Complejo

69
Cerámico Tepeu 3 (Lee y Hayden 1988:38). En El Tigre por Delgado (2002: 116) para el Complejo Paxua, del Clásico Tardío. Soportes Grupo Altar. Grupo Cerámico: Altar. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: El grupo por Smith (1971: 19). Frecuencia: 40 Soportes. Descripción: Pasta, desgrasantes y acabado de superficie, de color anaranjado similares a los del grupo Altar. Los tipos cerámicos que pueden presentar dichos soportes son: Cedro acanalado-Cedro, Islas excavado-Islas. Los soportes son mamiformes cortos, de ranura rectangular o circular de aproximadamente 5 mm. de grosor. No se contó con mayor información para poder atribuirles algún tipo o variedad específicos. Aunque sólo se identificaron 3 tipos de soportes del grupo Altar, bien pudieron pertenecer a alguno de estos tipos cerámicos (Fig. 30). Reportado en: Tabasco por Berlin (1956: Fig. 4 a-(g). En la Costa de Campeche (Champotón) por Ruz (1969: 131, Fig. XXXVII, 42, 43). En Mayapán por Smith (1971:19). En Altar de Sacrificios para el Complejo Jimba (Adams 1971:45). En Seibal para el Complejo Bayal (Sabloff 1975: 189). En Becán para el Complejo Xcocom faceta temprana (Ball 1977: 45). En la región del Bajo Usumacinta – sin Complejo Cerámico- (Ochoa et al. 1975: 100) En Jonuta Tabasco, para los Complejos Jonuta y Cintla (Sánchez 1979: 56-69). En la Península de Xicalango –Sin Complejo Cerámico- (Jiménez 1984: 67). En la Región de los Chenes para el Complejo Pich como cerámica Altar-Balancan, donde al parecer esta describiendo todo el grupo cerámico Altar (Williams-Beck 1999: 79)En El Tigre para el Complejo Paxua (Delgado 2002:114). Tipo-Variedad: Balancan anaranjado: Balancan. Grupo Cerámico: Balancan. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Smith 1971:19. Frecuencia: 6 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina y compacta sin desgrasantes. El color de la pasta oscila entre rojo-amarillento (5/6 5YR), al amarillo-rojizo (7/65YR). El acabado de superficie es pulido, con un engobe blanco de consistencia calcárea (este se desprende en forma de fragmentos y laminas muy pequeñas) de color blanco (10Y 8/1).

70
Formas (Fig. 31): Plato curvo convergente, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado (a); cajete de silueta compuesta curvo convergente-ligeramente recto vertical, borde directo y labio redondeado (b); cajete curvo divergente, borde reforzado, labio plano (c). El diámetro de abertura en los cajetes oscila entre los 20 y los 22 cm., el espesor de paredes varía entre los 5 y los 6 mm. En el plato, el diámetro de abertura es de 20 cm., el espesor de paredes es de 6 mm. Reportado en: Jonuta por Berlin (1956: fig. 3. n, aa, ff). En isla de Jaina con el nombre “Anaranjado con baño crema” (Piña Chan 1969: 54). En Aguacatal para el Complejo Mangle (Matheny 1970:8687). En Comalcalco para el Complejo Río Mezcalapa I (Peniche 1973: 122). En los Guarixés, Campeche por Ruz (1969: Fig. XXXI, 20-23, 25-28, 33-37, 39-40). Mayapán por Smith (1971:19). En Palenque para el Complejo Cerámico Balunte (Rands 1974: 68). En Seibal para el Complejo Bayal (Sabloff 1975: 206). En el área del Bajo Usumacinta –Sin Complejo Cerámico- (Ochoa et al. 1975: 98), y en el área del Medio Usumacinta para el Complejo Tzihib (Ochoa et al. 1975: 98). En La Chontalpa –Sin Complejo Cerámico- (Sissons 1976: 447). En Becán para el Complejo Xcocom (Ball 1977: 45). En Jonuta por Sánchez para el Complejo Jonuta (1979:69). En El Tigre para el Complejo Paxua (Delgado 2002: 102). Tipo-Variedad: Centla corriente: Centla. Grupo Cerámico: Centla. Vajilla: Comalcalco burda. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Peniche 1973: 53. Boucher (1981:161), establece un estudio detallado de este tipo. Frecuencia: 7,753 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura burda y dureza mediana a compacta. El color de la pasta presenta un rango variado en cuanto a tonalidades de la misma, entre pieza y pieza. Los colores son negro (2.5YR N2.4/0), gris oscuro (2.5YR N4/0), rojo-amarillento (5YR 5/8), café fuerte (7.5YR 5/8), y rojo (2.5YR 5/8). En general la cocción y la composición de la pasta es muy homogénea, y son pocos los tepalcates que presentan dos tonalidades en un mismo fragmento, aunque por lo general cuando sucede el caso, existe una sucesión de colores gris-negro en el borde y el cuello; a un cambio de color rojizo-anaranjado-café sobre el cuerpo. Los desgrasantes son de partículas de arena y cuarcita, algunos tepalcates presentan escasas partículas de pirita o mica. Se distinguen partículas blancas menores a los 0.05 mm. las cuales no reaccionan con ácido clorhídrico, descartándose su posible origen a base de carbonatos de calcio. En lo que es la cara interior de algunos tepalcates de ollas, se ha localizado una capa gruesa de chapopote, no como un recubrimiento originado por la tecnología de manufactura, sino como evidencia del contenido último que pudieron tener las piezas. El acabo de superficie es alisado, con engobes de color café pálido (10YR 6/3), amarillo- rojizo (7.5 YR 6/6), rosa (7.5YR 7/4), gris oscuro (7.5YR 4/6). La superficie presenta a veces manchones

71
oscuros, pero estos fueron producidos postcocción como parte de la vida útil de la pieza expuesta al fuego. En algunos casos tanto el exterior como el interior de la pieza fueron cubiertos con un baño calcáreo de color blanco, como es el caso de los comales que en su mayoría presentan este atributo. Formas (Fig. 32); Ollas: Olla cuello curvo divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio biselado al exterior. Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de paredes de 9 mm. (a) Olla cuello curvo divergente, borde directo labio biselado al interior. Diámetro de abertura de 22 cm. Espesor de paredes oscila ente los 7 y los 3 mm. (b) Olla cuello curvo divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de paredes oscila entre 7 y 4 mm. (c) Olla cuello recto divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio biselado al exterior. Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de paredes oscila ente 7 y 4 mm. (d) Olla de cuello curvo ligeramente divergente, borde directo, labio biselado al exterior. Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de paredes oscila entre 7 y 4 mm. (e) Olla de cuello recto ligeramente divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de paredes oscila entre los 9 y los 4 mm. (f) Olla cuello recto ligeramente divergente borde saliente redondeado al exterior, labio biselado al interior. Diámetro de abertura de 24 cm. espesor de paredes oscila ente los 4 y los 6 mm. (g) Olla de cuello largo, curvo ligeramente divergente, borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 26 cm. Espesor de paredes de 7 mm. (h) Olla cuello curvo ligeramente divergente, borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de pared oscila entre los 6 y los 4 mm. (i) Olla cuello curvo divergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared 6 mm. (j) Olla cuello vertical, borde engrosado al exterior, labio plano. Presenta una acanaladura entre el cuello y el hombro de la pieza. El diámetro de abertura es de 18 cm. Espesor de pared oscila entre los 5 y los 7 mm. (k) Olla de cuerpo globular, cuello corto vertical, borde directo y labio plano. El diámetro de abertura es de 14 cm. Espesor de pared oscila entre 6 y 4 cm. (l) Olla de cuello vertical con doble acanaladura cerca del borde, presente tanto al exterior como al interior de la pieza. Borde directo y labio plano. Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de pared de 8 mm. (m) Olla de cuello escalonado, borde saliente, escalonado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared oscila entre 4 mm. y 1 cm. (n) Olla cuello vertical, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeando. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de pared oscila entre los 4 y los 6 mm. (o)

72
Olla cuello vertical, borde saliente redondeado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura de 22 cm. Espesor de pared oscila ente 7 y 4 mm. (p) Olla cuello vertical, borde directo labio redondeado. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de pared oscila ente 3 y 8 mm. (q) Olla cuello vertical, borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 24 cm. Espesor de paredes oscila entre los 8 y los 3 mm. (r) Olla de cuello escalonado, borde saliente, escalonado al exterior, labio plano. Su diámetro de abertura es de 20 cm. Su espesor de pared oscila entre los 4 y los 9 mm. (s) Olla cuello ondulado, curvo ligeramente convergente de borde directo y labio plano. Su diámetro de abertura es de 18 cm. Su espesor de pared oscila entre los 8 y los 5 mm. (t) Olla cuello ondulado, curvo ligeramente divergente, borde saliente redondeado al exterior, y labio plano. Su diámetro de abertura es de 12 cm. y el espesor de pared oscila entre 1.1 cm. y 4 mm. (u) Olla cuello ondulado, curvo convergente. De borde directo y labio redondeando. Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de pared de 4 mm. (v) Olla de cuello ondulado, curvo ligeramente divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado. Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de pared oscila entre los 8 y los 4 mm. (w) Olla de cuello ondulado, curvo ligeramente convergente, borde reforzado, labio plano. Diámetro de abertura de 16 cm. Espesor de pared oscila entre 8 y 4 mm. (x) Olla de cuello ondulado, curvo ligeramente divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura es de 20 cm. Espesor de pared oscila entre 1 cm. y 4 mm. (y) Olla de cuello corto, ondulado, curvo ligeramente divergente, borde saliente recto divergente, labio redondeado. Diámetro de abertura de 14 cm. Espesor de paredes de 5 mm. (z) Olla cuello curvo ligeramente escalonado, borde reforzado, labio acanalado. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared oscila entre los 8 y los 3 mm. (aa) Olla cuello curvo ligeramente divergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura no determinado, espesor de pared oscila entre los 7 y los 3 mm. (bb) Olla de cuello vertical, borde saliente redondeado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura de 16 cm. Espesor de pared de 4 mm. (cc) Olla de cuello vertical, borde directo, labio biselado al interior. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de pared oscila entre los 7 y 3 mm. (dd) De manera aislada, se han podido identificar fondos planos, y soportes huecos posiblemente cónicos, pertenecientes a ollas (Boucher. 1980, 170). Comales: Comal curvo divergente, borde engrosado al exterior, labio redondeando. Diámetro de abertura de 34 cm. Espesor de pared oscila entre 3 y 8 mm. (a)

73
Comal curvo ligeramente convergente, borde saliente al redondeado al interior, labio biselado al interior. Diámetro de abertura de 40 cm. Espesor de pared de 6 mm. (b) Comal curvo ligeramente convergente, borde reforzado, labio acanalado. Espesor diámetro de abertura de 50 cm. Espesor de pared 7 mm. (c) Comal curvo convergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 28 cm. Espesor de pared de 7 mm. (d) Cajetes: Cajete curvo divergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 16 cm. Espesor de pared oscila entre los 5 y los 7 mm. (a) Cajete curvo convergente, borde engrosado al interior, labio biselado al interior. Diámetro de abertura de 16 cm. Espesor de pared de 4 mm. (b) Cajete curvo convergente, borde engrosado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared oscila entre los 3 y 7 mm. (c) Cajete curvo convergente, borde saliente redondeado al interior, labio redondeado. Diámetro de abertura de 22 cm. Espesor de pared de 8 mm. (d) Cajete curvo convergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 12 cm. Espesor de pared de 5 mm. (e) Cajete curvo convergente, borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de pared oscila entre 4 y 6 mm. (f) Cajete curvo convergente, borde saliente redondeado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura de 26 cm. Espesor de pared de 5 mm. (g) Cajete de silueta compuesta curvo convergente/ligeramente vertical, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de pared de 4 mm. (h) Cajete curvo convergente, borde saliente recto convergente, labio redondeado. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared de 4 mm. (i) Cajete de paredes casi verticales, borde directo, labio acanalado. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared de 4 mm. (j) Sahumadores: Sólo se recuperaron varios ejemplares de mangos huecos de sahumador. Boucher específica que esta forma corresponde al tipo Ortices Corriente variedad no especificada (Boucher 1981:161). La forma común de esta antigua variedad, que decidió integrarse como Centla corrienteCentla, son sahumadores en forma de cajetes con paredes divergente, fondo plano y mango hueco. El grosor de las paredes varía desde los 8 mm. hasta poco más de 1 cm. El diámetro de la cavidad en los mangos varía entre 2 y los 3 cm. Discusión: El tipo Centla corriente variedad Corriente, es el tipo cerámico más numeroso en la muestra perteneciente a San Román. Fue por esto que su identificación llevó consigo un gran trabajo. Puesto que la cerámica de pasta burda es una de la más numerosa en área maya, no fue

74
sencillo determinar los tipos. El tipo Centla corriente es uno de los materiales también más numerosos en la costa de Tabasco y Campeche, por lo que se esperaría una buena documentación en torno a éste tipo cerámico. Una documentación adecuada requeriría además una uniformidad no sólo en las descripciones de los tipos y variedades, sino un acuerdo “unánime” donde los diversos autores coincidan en los nombres asignados para esta cerámica, así como en su nomenclatura tipológica. Solamente para Tabasco, existen tres nombres más para la cerámica del tipo Centla corriente variedad Centla: Actope Burdo: Actope (Von Nagy 2003: 737); Hornos Alisado-Pasta Fina (Matheny 1970: 70); Bellote burdo (Ensor 2004: 23). Boucher identifica como rasgo distintivo de este tipo cerámico, pastas de paredes delgadas. Si el sistema Tipo-Variedad surge como respuesta a la necesidad de integrar la información en torno a la cerámica maya por aquellos quienes la estudian, la integración de tipos y variedades cada vez más numerosos, y de nombres diferentes entre sitios y sitios, no hace más que contribuir a la confusión que hace difícil la identificación de la cerámica. Debido a que no existe un en muchos casos un buen registro grafico de los materiales, el proceso de identificación de tipos cerámicos es bastante difícil. Reportado en: Tecolpan, Juárez en Tabasco por Berlin (1956 fig. 5 fff). En El Fénix, Boca Nueva y San Miguel, Tabasco (Piña Chan y Navarrete 1967: pp. 10, 12, 16).A lo largo de la costa de Campeche por Ruz como “cerámica de pasta burda” (1969: fig. XXVIII-55 y 56, XXVIII-I,18-26). Comalcalco para el Complejo Río Mezcalapa II (Peniche 1973: 53). Müller también lo identifica en Comalcalco, pero sólo como parte de la “vajilla de pasta áspera” (1974 a: 2, 3 y 1964 b: 1). Müller ubica el origen de la cerámica Centla corriente para el Complejo Río Mezcalapa I del Clásico Terminal. En Comalcalco dentro del proyecto arqueológico en curso de Ricardo Armijo (Comunicación personal de Jiménez Álvarez: 2005. La secuencia cerámica está en estos momentos siendo refinada). Por Von Nagy como Actope Burdo-Actope (Von Nagy 2003: 737) para el Complejo Ahualulcos Cintla Temprano, durante el comienzo del Posclásico Temprano. En Aguacatal por Matheny con el nombre de Hornos Alisado-Pasta Fina (Matheny 1970: 70); quien lo ubica para el Complejo Conchada, que abarca en sus dos facetas, desde el Clásico Medio hasta el Clásico Terminal ( c. 500-1000 d.C.). Posiblemente el tipo cerámico Centla corriente fue identificado en la vicaría de Oxolotán, Tabasco, con el nombre de cerámica doméstica sin engobe, durante el Posclásico Tardío (Ledesma 1992: 82) Tipo-Variedad: San Román impreso: San Román. Grupo Cerámico: Centla. Vajilla: Comalcalco burda. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: El presente estudio.

75
Frecuencia: 10 Tepalcates. Descripción: Pasta igual que la pasta del tipo Centla corriente, variedad Centla. La decisión para designarlo como tipo cerámico nuevo fue la presencia de una decoración a base de “impresiones de carrizo”. Estas se presentan alrededor de la pieza próximas al cuello, en forma de pequeños círculos impresos a partir del uso de un carrizo, presionando el tallo de éste contra la pasta aun fresca, y dejando marcas circulares sobre la pieza. Las impresiones están a intervalos que oscilan entre 1 y 1.5 cm. entre sí. El grosor de las impresiones de aproximadamente 6 mm., y su profundidad es de 2 a 3 mm. Formas (Fig. 33): Olla de cuello ligeramente curvo divergente, borde directo, labio redondeado. Presenta por encima de la decoración impresa, una leve depresión, dando la impresión de ser una olla abultada en el cuerpo, en relación con el borde. Su diámetro de abertura es de 14 cm. Su espesor de pared oscila entre los 6 y 8 mm. Discusión: Originalmente este tipo se pensaba no incluirlo como tipo nuevo dentro de los materiales analizados en San Román. Sin embargo, aunque solo se contó con 10 tepalcates con la decoración de carrizo (rasgo muy diagnóstico de este tipo), el tipo pertenece al grupo cerámico Centla. Lo que significa que cualquier tepalcate sin decoración que posea los atributos del grupo cerámico, y que se haya excavado en asociación con los materiales San Román impreso, pudiera pertenecer a dicho tipo; la ausencia de material con la decoración impresa (su rasgo distintivo) lo pondría dentro del tipo cerámico Centla corriente: Centla. El material San Román impreso a pesar de ser escaso, se excavo de por lo menos 4 pozos distintos, y los tepalcates a pesar de corresponder a una misma forma específica (ollas), pertenecen por lo menos a 3 piezas distintas, esto lo evidencia el grosor de las paredes de varios tepalcates. Razón por la cual se decidió incluirlo como un tipo cerámico nuevo en San Román. Una cerámica con decoración similar fue reportada como “Coarse Brownish Pottery” en el sitio de El Fénix, Tabasco, aunque no se detalló más información, esta cerámica está asociada con cerámica A En Chinkultik para el Complejo Cerámico Yobnajab Faceta Tardía y Tepancuapan Faceta Temprana, del Clásico Tardío y Posclásico Temprano (Ball 1980: 15). Tipo-Variedad: Cintla con adorno al pastillaje: Cintla. Grupo Cerámico: Centla. Vajilla: Comalcalco burda. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: El tipo y la variedad por Peniche: (1973, 119 lam. 14). En el presente estudio se le ubicó como parte del grupo cerámico Centla, ya que los atributos de la pasta y acabado de superficie son los mismos que los presentes en los tipos cerámicos de grupo Centla, como el tipo Centla corriente variedad Centla, y el tipo Guaytalpa estriado variedad Guaytalpa. Frecuencia: 44 Tepalcates.

76
Descripción: pasta, cocción, desgrasantes, y acabado de superficie iguales al de la cerámica del grupo Centla. La decoración es al pastillaje, de “botón” y de conos adheridos cerca del borde, lleva además bandas con decoración de impresión de uña cerca de la “cintura” de la pieza, y posiblemente cerca del borde en algunos otros ejemplares. Formas (Fig. 34): De todos los tepalcates recuperados, se puede hablar sólo de fragmentos de braseros, posiblemente con forma de reloj de arena. La muestra cuenta con aplicaciones en forma de conos, que pudieron estar aplicados cerca del borde, ya que parte del borde recuperado muestra una marca circular de una aplicación, que bien pudo estar adherida. El borde es saliente recto horizontal, labio acanalado. El diámetro de abertura es de 48 cm. El espesor de pared oscila entre 0.9 y 1.6 cm. No se cuentan con elementos para definir su altura. También se cuenta con aplicaciones de bandas modeladas por impresión de uña, “botones”, o conos de diferentes grosores. Reportado en: Von Nagy (2003: 259-260) hace la observación de que varios tipos de la Vajilla Comalcalco burda comparten muchas similitudes con la Vajilla Corcho sin engobe de Matheny (1970: 70). Esta Vajilla se caracteriza por una superficie sin engobe, de color café en varios tonos. De todas las pastas burdas, es la menos burda, de dureza mediana, con desgrasantes finos de arena, en un porcentaje de 9/16 de arena por arcilla, y una cocción de atmósfera controlada que produce como resultado superficies oxidantes, con un núcleo de cocción reductivo. En el presente estudio considero que la Vajilla Corcho sin engobe de Matheny puede equipararse tecnológicamente a la Vajilla Comalcalco burda de Peniche y Boucher, ya que las descripciones de las autoras coinciden con los atributos descritos por Matheny. Boucher (1981) no describe entre el material analizado en Comalcalco, braseros en este tipo-variedad. Matheny reporta el tipo cerámico Faro Burdo variedad Faro, consistente en incensarios con forma de reloj de arena, y atributos muy similares a los descritos para el tipo cerámico Centla con Adornos al Pastillaje (Matheny: 1970: 69, fig. aa). A su vez, Berlin reporta formas similares de su “Vajilla Burda” para Atasta (Berlin: 1956, fig. jj), la decoración es de agregados de conos a lo largo de toda la porción superior del cuerpo de la pieza, en la cintura y cercano al borde lleva bandas con decoración de impresión de uña. Ruz Lhuillier (1969: 85. fig. XXVI, 16 y 17; fig. XXVII, 12) reporta braseros de formas muy similares para Xicalango. Asegura que todos los fragmentos recuperados correspondían a braseros, calculando la altura en un aproximado de 50 cm. Las decoraciones se presentan en forma de pequeños agregados en forma de conos, y bandas a la altura de la “cintura” de la pieza con impresión de uña. Discusión: Smith (1971: 23-24) describe los grupos cerámicos Navulá sin engobe y Panabá sin engobe del Vajilla Chichen sin engobe. Estos grupos son muy similares entre sí en cuanto a tecnología de la pasta y acabado de superficie. La diferencia entre grupo y grupo está dada por los cambios entre las formas de los tipos, lo cual los sitúa también en diferentes Complejos cerámicos. El grupo Navulá se ubica para el Complejo Cerámico Hocaba (1200-1300 d.C.), y el grupo Panabá para

77
el Complejo Cerámico Tasés (1300-1450 d.C.). Smith los define como cerámica de pasta de textura burda, y porosidad media. El color de la pasta tiene un amplio rango de colores que abarcan desde gris (10YR 7/2-2.5YR 7/2), crema (10YR 8/4), café muy pálido (10YR 7/4), gris-rojizo (7.5YR 6/2). Lleva desgrasantes de calcita. El acabado de superficie es alisado pero no lleva engobe alguno. Por lo general se usa un baño calcáreo blanco. El color de la superficie es por lo general el mismo color de la pasta, a excepción de las piezas que llevan este baño blanco. Las formas son ollas de cuello recto y curvo divergentes, casi verticales, incensarios de reloj, incensarios trípodes, braseros, cajetes curvo divergentes curvo convergentes, cajetes, comales. Es también Smith quien hace notar que estos dos grupos cerámicos aparecen a lo largo de toda la costa de Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Tabasco, (la referencia en Tabasco la obtiene del trabajo de Berlin en Cintla, pero nunca explica de qué manera se llegó a la conclusión de que estos mismos tipos cerámicos son constantes en toda la costa del Golfo). Robles (1990:247-249) identificó este grupo como perteneciente al Complejo Seco. En el caso de los braseros (Espita Apliqué) pertenecientes al grupo Sisal sin engobe, estos funcionan para Cobá como marcadores cronológicos de importancia. También Robles (1990:47-248) sugiere que estos braseros están relacionados con grupos foráneos, de filiación posiblemente Chontal, hacia finales del Clásico Tardío o principios del Posclásico Temprano. En ningún momento menciona porque hace esta sugerencia, ni cómo llegó a tal conclusión. La cerámica excavada en San Román es en su mayoría de desgrasantes de arena, mientras que las pastas descritas por Smith y Robles son sus desgrasantes mayoritariamente de calcita. Tipo-Variedad: Guaytalpa estriado: Guaytalpa. Grupo Cerámico: Centla. Vajilla: Comalcalco burda. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Tipo por Boucher (1981: 160); la variedad en el presente estudio. Frecuencia: 314 Tepalcates. Descripción: Pasta, desgrasante y cocción iguales al tipo Centla corriente. En cuanto al acabado de superficie, presenta decoración estriada al exterior de la pieza, fina y poco profunda. El estriado se presenta aproximadamente a 1 cm. por debajo del cuello, a intervalos de menos de .05 mm. El estriado más que una decoración intencional de este tipo, parece producto del cepillado de la pieza como detalle final del acabado de superficie. Formas (Fig. 35): Olla cuello curvo ligeramente divergente, al interior de la pieza el cuello parece escalonarse; borde saliente redondeado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura es de 26 cm. Espesor de pared oscila entre 3 y 5 mm. (a)

78
Olla cuello curvo divergente, borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de pared oscila ente 3 y 7 mm. (b) Olla de cuello escalonado, curvo divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio biselado al interior. Diámetro de abertura de 22 cm. Espesor de pared oscila entre 2 y 7 mm. (c) Olla de cuello largo, vertical, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de pared oscila ente 2 y 5 mm. (d) Olla de cuello corto, vertical, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 16 cm. Espesor de pared oscila entre 2 y 5 mm. (e) Olla de cuello corto, vertical, borde directo, labio plano. Diámetro de abertura es de 14 cm. Espesor de pared oscila entre los 2 y 6 mm. (f) Olla cuello vertical, borde saliente redondeado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de pared oscila ente 2 y 6 mm. (g) Olla cuello vertical, borde saliente redondeado al exterior, labio biselado al interior. Diámetro de abertura de 14 cm. Espesor de pared oscila entre 2 y 7 mm. (h) Olla cuello largo, vertical, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado. Diámetro de abertura de 16 cm. Espesor de pared oscila entre 3 y 9 mm. (i) Reportado en: Este tipo aparece reportado por primera vez en Boucher (1981: 160), quien utilizó solo 4 tepalcates provenientes de cuerpos. La autora no definió formas. Por su parte Gloria Jiménez (1987: 39) la identifica con el nombre de Cerámica Rastrillada Doméstica, y remite directamente a la cerámica proveniente de Huimango de Berlin (1956: fig. 5: fff-lll). El tipo cerámico Guaytalpa estriado fue identificado en la vicaría de Oxolotán, Tabasco, con el nombre de cerámica doméstica estriada sin engobe, durante el Posclásico Tardío (Ledesma 1992: 82) Discusión: El problema identificado en el análisis del tipo Guaytalpa estriado, es el mismo problema del tipo Centla corriente, esto es, que ha servido como punto de identificación para otras cerámicas de pasta burda y estriada a lo largo la península. Tan solo Smith a identificado el tipo cerámico Yacman estriado, el cual afirma fue distribuido a lo largo de la costa. En el tipo Yacman estriado, los desgrasante son de calcita. En el caso del material de San Román, el desgrasante es de arena. Al parecer el atributo que permitió a Smith atribuir el mismo nombre del tipo (Yacman estriado) a lo largo de la costa de Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, fueron los atributos del acabado de superficie. Bien puede ser que el cambio tecnológico del desgrasante entre el material de Smith y reportado por Berlin, con el material proveniente de San Román, es que el medio geográfico de la península de Yucatán propició el uso de desgrasantes calcáreos. Mientras que en San Román, el medio geográfico proporcionó arenas finas producto del arrastre de sedimentos de los ríos. Por otra parte, hay que mencionar que los materiales Yacman reportados por Smith (1971: 24) que al parecer fueron distribuidos a lo largo de la costa de Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo,

79
no deberían ser equiparados con la cerámica Guaytalpa estriado de Tabasco, ya que la primera se constituye de calcita y la segunda de barro arenoso, además de que aunque las ollas de ambos tipos tienen el cuello bajo, modalmente son diferentes, sobre todo en el ángulo de proyección del borde. Una de las características de la cerámica del grupo Centla, al cual el tipo Guaytalpa está asociado, es que se trata de ollas de paredes delgadas, esto tal vez para permitir una mejor conductividad de calor, debido a lo relativamente compacto de la pasta. En una cerámica más burda de grano grueso, la conductividad de calor se produce a partir de la relación que guarda la porosidad de la pasta con el grosor de las partículas que componen sus desgrasantes. Una pasta burda de grano grueso y textura media, presenta una mejor conductividad de calor, pero no así, una buena permeabilidad, esto se solventa con paredes más gruesas, justo como es el caso de algunos tipos del grupo Cimatán. En el caso de todo esta Vajilla, las piezas son de almacenamiento y preparación de alimentos. En el caso del material de San Román, el medio geográfico proporciono arenas finas producto del arrastre de sedimentos de los ríos. En cualquier caso, los sedimentos precipitados por los arrastres fluviales son de textura muy fina. Tipo-Variedad: Cimatán burdo: Cimatán. Grupo Cerámico: Cimatán burdo. Vajilla: Comalcalco burda. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Peniche 1973: 49. Descripción basada en: Boucher (1981: 4, 5). Frecuencia: 401Tepalcates. Descripción: Pasta de textura burda, dureza mediana a frágil. El color de la pasta presenta un rango variado en colores; negro (2.5YR N2.4/0); gris oscuro (2.5YR N4/0); rojo-amarillento (5YR 5/8); café fuerte (7.5YR 5/8); café olivo oscuro (2.5Y 3/3); rojo (2.5YR 5/8). La cocción es pobre. En general la cocción y la composición de la pasta es muy homogénea, la mayoría de los tepalcates presentan dos tonalidades en una misma pieza quizás debido a una mala cocción. Los desgrasantes son de partículas de arena y cuarcita, algunos tepalcates presentan escasas partículas de lo que podría ser pirita o quizás mica dorada (diorita). Se distinguen partículas blancas mayores a los 0.05 mm. hasta 1 mm. Esta pasta es de una calidad muy por debajo de pastas como las del grupo Centla corriente, perteneciente a la misma Vajilla. El acabo de superficie es un alisado “sin cuidado” de manera burda (Boucher 1981: 4). Como resultado de este alisado también burdo, se notan marcas regulares a manera de “estrías”, sin llegar a serlo o formar parte de la decoración en esta cerámica. Estas estrías son producto del cepillado de la pieza y no como motivo decorativo. La cerámica presenta un engobe de color amarillo-rojizo (7.5 YR 6/6) y gris oscuro (7.5YR 4/6). La superficie presenta a veces manchones oscuros, pero estos

80
fueron producidos postcocción como parte de la vida útil de la pieza, expuesta al fuego. En algunos casos tanto el exterior como el interior de la pieza fueron cubiertos con un baño calcáreo de color blanco. Algunas veces, el interior de las ollas tiene restos de chapopote. Este tipo no presenta decoración alguna. Formas (Fig. 36): Comal, curvo ligeramente convergente, borde directo, labio redondeado al interior. Diámetro de abertura de 32 cm. Espesor de pared de 7 mm. (a) Olla de cuello corto, curvo ligeramente divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado. Diámetro de abertura de 24 cm. Espesor de pared de 4 mm. (b) Olla de cuello corto (menor a 3 cm.), curvo divergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 24 cm. Espesor de pared de 6 mm. (c) Olla de cuello corto, curvo divergente, borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 24 cm. Espesor de pared de 6 mm. (d) Olla de cuello escalonado, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de pared de 6 mm. (e) Olla de cuello alto mayor a los 5 cm., curvo ligeramente divergente, borde saliente recto divergente, labio redondeando. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de pared de 5 cm. (f) Olla de cuello mediano de 4 cm. aproximadamente, vertical, borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 24 cm. Espesor de pared de 5 mm. (g) Olla de cuello alto vertical, borde directo, labio biselado al interior. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared oscila entre 4 y 6 mm. (h) Olla de cuello alto vertical, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 22 cm. Espesor de pared de 6 mm. (i) Reportado en: Tecolpan por Berlin (1956 fig. 5: p, q, s, t, u). En la costa de Campeche por Ruz, quien la reporta como parte de su “cerámica de pasta burda” (1969). Para Comalcalco también lo reporta Müller (1974a:3) para el Complejo Río Mezcalápa II, y Peniche en los Complejos Río Mezcalapa y Cintla I de Peniche (1973:50). El tipo cerámico Cimatán burdo fue identificado en la vicaría de Oxolotán, Tabasco, con el nombre de cerámica doméstica sin engobe: variedad B, durante el Posclásico Tardío (Ledesma 1992: 82) Tipo-Variedad: Caobal estriado: El caobal. Grupo Cerámico: Cimatán burdo. Vajilla: Comalcalco burda. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: El tipo originalmente establecido por Boucher (1981:46), quien lo nombra Trinidad compuesto: El Caobal. Jiménez (Socorro Jiménez, Comunicación personal 2005) establece la variedad en tipo.

81
Descripción basada en: Boucher (1981: 46). Frecuencia: 52 Tepalcates. Descripción: Pasta y acabado de superficies, con las mismas características presentes en el tipo Cimatán burdo, variedad Cimatán. La decoración consiste en un diseño de estrías hechas a partir del uso de un palillo o una fibra gruesa, este se logra cepillando la pieza en direcciones constantes que a veces tienden a cruzarse entre si, traslapándose las estrías. Dichas estrías comienzan aproximadamente 1 cm. debajo del cuello y se prolongan tal vez hasta la base de la pieza. Formas (Fig. 37): no se identificaron bordes de ninguna clase, sin embargo la presencia de cuellos de olla, y cuerpos de paredes más o menos gruesas (5 a 8 mm.), indican que pertenecían efectivamente a ollas. Reportado en: Comalcalco para el Complejo Río Mezcalapa I y II, y Cintla II, (Boucher, 1981: 46). Tipo-Variedad: Jalpa negro: Jalpa. Grupo Cerámico: Jalpa. Vajilla: Comalcalco negro. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Peniche (1973: 63). Frecuencia: 101 Tepalcates. Descripción: Pasta fina a media, de textura compacta sin desgrasantes, aunque a simple vista son visibles partículas de color blanco, menores a 0.5 mm. El color de la pasta es negro (2.5YR 2.5/0) y negro (7.5 YR 3/0). El acabado de superficie es pulido, con un engobe que además de ser del mismo color que el de la pasta, también puede ser gris oscuro (2.5Y 4/0, 10YR 4/1) con un acabado lustroso. El engobe se puede disolver fácilmente en agua. Peniche (1973, 65) hace notar que la pasta de este material es muy dura, pero su fractura, y el sonido que esta cerámica produce, no son como los producidos por las pastas de la Vajilla Anaranjado fino, o Gris fino. Formas (Fig. 38): Cajete de silueta compuesta, curvo convergente, curvo ligeramente vertical, borde directo, labio redondeado. El diámetro de abertura es de 12 cm. El espesor de pared es de 4 mm. (a). Cajete curvo convergente, borde directo, labio redondeado. El diámetro de abertura es de 34 cm. El espesor de pared es de 5 mm. (b). Cajete curvo convergente, borde directo, labio redondeado. El diámetro de abertura no logró determinarse. El espesor de pared es de 5 mm. (c). Olla, de posible cuerpo globular, cuello recto/curvo-divergente ligeramente convergente, borde directo y labio redondeado (d). Posible base plana (e), y asas en forma de “oreja” (f). El diámetro de abertura es de 16 cm. El espesor de pared es de 3 mm.

82
Observaciones: Peniche (1973: 67) menciona que la introducción de cerámica negra en Tabasco pudo provenir desde La Venta y Tres Zapotes, a través de sitios localizados en el área del Bajo Grijalva. Esta cerámica se localiza además en la costa de Tabasco y Campeche, donde al parecer tuvo un hondo arraigo, hasta el área de Jaina (Peniche 1973: 67, Jiménez 2002). Podría este tipo corresponder con el tipo Coyoc Negro-Coyoc de Matheny (1970: 80), aunque este autor reporta que este tipo es de cocción tanto reductora como oxidante, aunque en ninguno de los ejemplos de San Román se detectó dicha característica. Aunque Socorro Jiménez (2001) aclara que los tonos rojos son más del Grijalva medio en tanto los tonos grises son más de la región de Comalcalco. Reportado en: Posiblemente en la isla de Jaina, con el nombre de “Cerámica Negra” (Piña Chan 1968: 45), aunque los atributos tecnológicos son los mismo, algunos aspectos formales no son similares. Comalcalco para los Complejos Río Mezcalapa I y II y Cintla I (Peniche 1973: 67). En los sitios de Tierra Nueva y Bellote (reportados también por Peniche 1973:66). Huimango por Berlin (1956, fig. 4: nn). En el sitio de Roma, en la Chontalpa Central –Sin Complejo Cerámico- y con el nombre de Cerámica Negra (Jiménez 1987:37). El tipo cerámico Jalpa negro fue identificado en la vicaría de Oxolotán, Tabasco, con el nombre de cerámica Tapijulapa negro, durante el Posclásico Tardío (Ledesma 1992: 83) Tipo-Variedad: San Miguel inciso: San Miguel. Grupo Cerámico: Jalpa. Vajilla: Comalcalco negro. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Peniche (1973: 66). Frecuencia: 13 tiestos. Descripción: Pasta, desgrasantes y acabado de superficie son iguales al del tipo Jalpa Negro: Jalpa. La decoración se presenta en forma de incisiones pequeñas; a modo de bandas horizontales a lo largo del la pieza. En las ollas presentan dos bandas entre el hombro de la pieza, y antes de comenzar el cuello. Un ejemplar muestra motivos semicirculares uno dentro del otro, y encima de éstos, líneas verticales. Formas (Fig. 39): Olla de cuerpo globular, cuello curvo ligeramente pared es de 5 mm. (a). Cajete de silueta compuesta, curvo convergente, casi vertical, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura 14 cm. Espesor de pared de 4 mm. (b). Reportado en: Comalcalco para los Complejos Río Mezcalapa I y II y Cintla I. (Boucher 1981: 67). En los sitios de Tierra Nueva y Bellote (reportados por Peniche 1973: 66). Por Berlin (1956: 120) en Huimango. De corresponder esta Vajilla con la Vajilla Veleta Negro de Matheny, entonces el tipo San divergente, ligeramente convergente, borde directo, labio redondeado. El diámetro de abertura es de 12 cm. El espesor de

83
Miguel inciso-San Miguel podría equipararse también con el tipo Pilas inciso de Matheny (1970: 81). El tipo cerámico San Miguel inciso fue identificado en la vicaría de Oxolotán, Tabasco, con el nombre de cerámica Tapijulapa inciso negro, durante el Posclásico Tardío (Ledesma 1992: 83) Tipo-Variedad: Chaquiste impreso: Chaquiste. Grupo Cerámico: Tinaja. Vajilla: Petén Lustroso. Complejo Cerámico: Centla. Establecido por: Smith y Gifford 1966: 163. Frecuencia: 1 Tepalcate. Descripción: Pasta de textura mediana y dureza mediana. De color café-rojizo (2.5YR4/4) o café pálido (10YR6/3), con desgrasantes consistentes de partículas blancas y mica. El acabado de superficie es alisado, con un engobe de color rojo (10R3/6). La decoración consiste en una banda aplicada al pastillaje, ornamentada con impresiones de uña, y localizada cerca del borde sobre toda la vasija. Formas (Fig. 40): El único tepalcate reconocido de este tipo cerámico, no es un borde y por lo mismo no funciona como diagnóstico para la identificación de formas. Pero dado el grosor de pared (de 8mm.), éste podría pertenecer a una cazuela Reportado en: Altar de Sacrificios para el Complejo Boca (Adams 1971:23). En el área del Río San Pedro Mártir –Sin Complejo Cerámico- (Ochoa et al. 1975: 36). Para el área del Bajo Usumacinta – sin Complejo Cerámico- (Ochoa, et al. 1975: 96). Para el área del Medio Usumacinta durante el Complejo Bab (Ochoa, et al. 1975: 102). En Becán para el Complejo Xcocom (Ball 1977:23). En Calakmul para el Complejo Halibe por Domínguez (1994:205). En El Tigre para el Complejo PaxuaPaxbolon Acha (Delgado 2002:125). 3.1.4. POSCLÁSICO TEMPRANO. (900 d.C.-1250 d.C.) Tipo-Variedad: Mama rojo: Mama. Grupo Cerámico: Mama. Vajilla: Mayapán rojo Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: Smith 1971: 23. Descripción basada en: Robles 1990: 230. Frecuencia: 1 Tepalcate. Descripción: Pasta de textura burda y dureza mediana, con desgrasantes de calcita. El color de la pasta es amarillo-rojizo (5YR6/6) o rosa (5YR7/6). El acabado de superficie es alisado pero pudo ser pulido. El color de engobe es rojo (10R 5/6) con un acabado ligeramente brillante.

84
Formas (Fig. 41): El único tepalcate no presenta elementos diagnósticos sobre la forma, sin embargo, por el grosor de las paredes (1.5 cm.) bien pudo pertenecer a una olla. Reportado en: Champotón por Ruz (1968: lam. XLI, 33-36, 78-84), como cerámica Roja Tosca Lisa. Mayapán por Smith (1971: fig. 38, a, 1, 3-9, 11, 12), y en Acanceh, Chichén Itzá, Techoh y Ucú (Smith: 1971: 23). En Isla del Carmen y Champotón y cerca de Escárcega –sin Complejo Cerámico(Ball 1978: 81). En El Meco, Quinta Roo para el Complejo Cerámico Tases (Andrews y Robles 1986: 120). En Cobá para el Complejo Seco, que abarca todo el Posclásico, desde el 1100, hasta el 1550 d.C. (Robles 1990:230). En Ek Balam, para el Complejo Cerámico Xtabay (Bey et al. 1998: 105). Observaciones: Robles (1990:230) afirma que el Mama Rojo: Mama, fue el tipo cerámico más abundante y representativo desde el Posclásico Temprano hasta finales del siglo XVI. Originario del NW de la península de Yucatán se sabe que su distribución comercial abarcó la Costa del Golfo de México, y es a través del comercio como la cerámica Mama pudo haber sido transportada hasta San Román. Tipo-Variedad: Taciste café: no especificada. Grupo Cerámico: Café. Vajilla: no especificada. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: Jiménez 1984: 72. Frecuencia: 4 tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina. Su dureza oscila entre mediana y compacta. La pasta es de color amarillo-rojizo (7.5YR 6/8) con un núcleo de color gris oscuro (7.5YR 4/0), ésta se desprende en láminas. El acabado de superficie es pulido, la superficie es de un color café pálido (10YR 6/3), sobre la cual presenta un engobe de color rojo claro (2.5YR 6/6). Formas (Fig. 42): Cajete curvo convergente, borde directo (a excepción que próximo al borde exterior se presenta una leve acanaladura sobre toda la pieza). El labio es plano. El diámetro de abertura es de 34 cm. El espesor de pared es de 9 mm. (a) Plato curvo convergente, borde ligeramente engrosado al interior, labio redondeando. Diámetro de abertura de 32 cm. Espesor de pared de 6 mm. (b) Reportado en: En Península de Xicalango, por Jiménez (1984:72). No le asignó Complejo Cerámico. Observaciones: Un tepalcate muestra que las piezas pueden presentar un fondo plano y/o una base trípode. La forma de los soportes no pudo ser determinada. Estratigráficamente esta la cerámica estuvo asociada con cerámica del Posclásico Temprano, como Aguacatal anaranjado fino: Aguacatal; Estrecho compuesto: Estrecho; Torres policromo. Por tal motivo, se le adscribió la misma temporalidad relativa.

85

Tipo-Variedad: Aguacatal anaranjado fino: Aguacatal. Grupo Cerámico: Aguacatal. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: Matheny 1970:89-90. Frecuencia: 221 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina y dureza compacta, la cocción es oxidante/reductiva; el color de la pasta es amarillo-rojizo (6/8 5Y), amarillo-rojizo (7/8 7.5Y), rojo-amarillento (5/8 5YR), rojo claro (6/8 2.5YR). Mientras que el color de la pasta con cocción reductora abarca desde el gris (6/1 10Y), gris (5/0 2.5Y) y gris-rosado (6/2 5YR), presenta una cocción oxidante completa por un lado, y por el otro la cocción es de atmósfera reductora, con tendencia a una oxidación muy tenue. El engobe es de color café-rojizo (5/4 2.5YR), rojo (5/6 2.5YR), rojo (5/6 10R). Matheny (1970: 90) reporta que la cocción oxidante es exclusiva del exterior, y la reductora del interior, en San Román se localizó cerámica que presenta cocción indistinta del interior o exterior de la pieza. Reportado por primera vez para Aguacatal, fue identificado por su interior de color gris, y su exterior de color anaranjado. Al parecer esta es su característica distintiva ya que fuera de este atributo es exactamente igual al tipo cerámico Matillas. Formas (Fig. 43): Cajetes de paredes verticales; borde directo, labio redondeado (a); borde reforzado, labio plano (b); borde saliente redondeando al exterior, labio plano (c). Cajetes curvo convergentes; borde directo, labio plano (a); borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado (b); borde directo labio redondeado (c); borde reforzado, labio plano (d); borde engrosado al interior, labio redondeado (e). El diámetro de abertura oscila ente los 14 y los 22 cm., el espesor de pared varía entre los 3 y los 7 mm. Platos curvo-convergentes, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado (a); borde directo y labio redondeado (b); borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado (c). El diámetro de abertura va de los 18 a los 22 cm., y el rango del espesor de paredes varia de .4 a .5 mm. Tecomates: borde engrosado al interior, labio redondeado (a); borde saliente redondeado al exterior, labio plano (b); borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado (c); borde saliente redondeado al interior, labio plano (d). Reportado en: En sitios de la costa de Campeche como Xicalango, Tixchel y Champotón por Ruz (1969: fig. XXVI-45). En Aguacatal para el Complejo Mangle (Matheny 1970:90). Tipo-Variedad: Estrecho compuesto negro: Estrecho. Grupo Cerámico: Aguacatal.

86
Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: Matheny 1970: 91. Frecuencia: 6 Tepalcates. Descripción: Este tipo es igual al Aguacatal Anaranjado, a excepción de la presencia de bases anulares, y la ausencia de tecomates dentro de las formas. El acabado de superficie tiene engobe rojo (5/8 10R) en el exterior de la pieza, y hasta 3 cm. al interior de la misma. Por debajo del engobe, en el interior de la pieza, la cocción reductora de la pieza tiene un color gris-rojizo oscuro (10R 3/1). Matheny (1970:91) advierte el sometimiento de las piezas a dos atmósferas de cocción, resultando en un patrón decorativo a partir de una característica tecnológica de la producción de la pieza. Formas (Fig. 44): Olla de cuello recto vertical, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeando. Diámetro de abertura de 14 cm. Espesor de pared de 5 mm. (a). Olla de cuello ligeramente recto-divergente, borde engrosado al exterior, labio redondeado. Diámetro de abertura de 12 cm. Espesor de pared oscila entre los 4 y los 7 mm. (b). Las ollas pudieron ser de fondo plano (2). Se logró identificar fondos de cajetes, los cuales son descritos por Matheny para Aguacatal. (Matheny 1970: 91). También se identificaron soportes; del tipo anular corto (1). Reportado en: Aguacatal para el Complejo Mangle (Matheny 1970:91). Tipo-Variedad: Luna natural (sin variedad conocida). Grupo: Luna. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: Daneels 1996: 63-64. Frecuencia: 8 Tepalcates. Descripción: Cerámica de textura fina a media, de dureza compacta y sonora. La pasta es de color blanco (7.5YR 8/1) con un núcleo de cocción color gris (7.5YR 5/1), El acabado de superficie es alisado y tiene un engobe de color blanco (7.5YR 8/1) (igual al de la pasta). No presenta decoración alguna. Formas (Fig. 45): Plato curvo convergente, borde directo, labio redondeado. Conforme la forma de la pieza perfila el borde, esta comienza a ensancharse. Diámetro de abertura 26 cm. Espesor de pared oscila entre los 3 y 6 mm. (a). Plato curvo divergente, borde saliente curvo divergente, labio redondeado. Diámetro de abertura de 30 cm. Espesor de pared de 4 mm. (b). Cajete curvo divergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 24 cm. Espesor de pared de 5 mm. (c)

87
Reportado en: Atoyaquillo, en el Valle Bajo de Córdoba para el Complejo Paraje (Daneels 1996: 6364) que abarca el Posclásico Temprano y Medio. En este estudio se considera como un tipo de importación en San Román. Tipo-Variedad: Torres policromo: no especificada Grupo: No Determinado. Vajilla: Torres policromo. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: el tipo por Drucker y Heizer (1959, Fig. 75-77).Sissons (1976: 451) le asigna la Vajilla. Frecuencia: 228 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina y compacta hecha a base de arcilla caolinítica. La pasta es de color blanco (10YR 8/1) con un núcleo de color gris oscuro (7.5YR 4/2). El acabado de superficie es pulido con un engobe de color blanco (5YR 8/1). La decoración es policroma con motivos pintados en colores rojo (2.5YR 4/6) negro (2.5Y 2.5/1) café oscuro (7.5 YR 4/2) y amarillo-rojizo (10YR 7/6). Los motivos que conforman la decoración exterior son bandas horizontales, pintadas en colores naranja, café o rojo, que delimitan paneles dentro de los cuales fueron dibujados elementos geométricos tales como grecas escalonadas, círculos, líneas transversales, inclinadas, onduladas, o simples puntos de color rojo. También se incluyen motivos fitomorfos como flores, o en algunos casos motivos zoomorfos, así como algunos motivos que han sido reconocidos como “ojos y lenguas” en algunos de los tepalcates. Algunos de los bordes tanto en su interior como en su exterior muestran una banda pintada de color rojo (hasta 1.5 cm. de anchura). El color café y el negro fueron empleados para delinear los paneles en tanto que el color naranja fue empleado para rellenar dichos paneles. Algunos de los tepalcates presentan el interior decorado con motivos de puntos pintados en colores rojos y líneas pintadas en colores anaranjadas o cafés. Formas (Fig. 46): Todas las formas (a-g) se tratan de cajetes de silueta compuesta; curvoconvergente, de paredes casi verticales (c,d); o de cuerpo curvo-convergente, curvo- divergente, de base cóncava. Los bordes son directos y los labios redondeados. Diámetro de abertura tiene un rango entre los 12 y los 22 cm. El espesor de las paredes los es de 3 a 6 mm. Reportado en: El sitio de Torres, cerca de La Venta; aunque Drucker (et al. 1959: 240-243) no le asignan una temporalidad, piensan que fue una intrusión tardía en el área de La Venta. La Chontalpa por Sissons (1976: 451), quien no le atribuye un Complejo Cerámico definido. En La Venta por Judith Gallegos, para la estructura D-7, como parte de una intrusión Posclásica en el sitio (Gallegos 1990: 21, Foto 1). Probablemente la cerámica Torres policromo ha sido identificada en la vicaría de Oxolotán, Tabasco, con el nombre de cerámica Witt policromo, sin temporalidad atribuida (Ledesma 1992: 88). Se ha reportado cerámica policroma “de fondos convexos y decoración geométrica pintada, aun mas complicada, en colores negro sobre blanco, así como decoración roja y negro

88
sobre crema”, vinculada con cerámica “Policroma Olmeca” al sur de Veracruz y hasta Plan Chontalpa, en Huimanguillo Tabasco (Padilla 1995: 8-9). Torres policromo parecer ser una cerámica de comercio, debido a la poca cantidad localizada en San Román. Sissons (1976: 455) afirma que el tipo Torres policromo parece tener toda la tradición de la cerámica proveniente de Cholula en el Altiplano Central, perteneciente a la familia de la Cerámica Laca Polícroma del Posclásico Tardío, todavía en uso poco antes de la llegada de los españoles (McCafferty, Comunicación personal 2005). Al parecer existe una cerámica equiparable en Zempoala (Brüggemann et al. 1991: 340), la cual es reportada como “Cerámicas con afinidad al complejo Mixteco/Puebla, atribuyéndole el nombre de “Tipo 3a. Policroma Totonaca (Cholulteca III.), y el Tipo 3b. policromo Mate (Cholulteca II)”, y la relaciona ya fuera con la cerámica policroma laca, o policroma totonaca de Medellín Zenil, la cual según su estudio esta muy difundida para todo el Posclásico. Visiblemente la cerámica muestra la policromía que caracteriza al menos para Altiplano Central, al estilo Mixteca/Puebla, y que tuvo una gran aceptación en la región de la Mixtequilla en Veracruz, donde Torres policromo pudo estar vinculado con cerámicas del grupo policromo “Cerro Montoso, policromo complicado o policromo Tres Picos (Stark 1995: 24-30). Torres policromo es muy similar a la cerámica reportada para Vega de la Peña, en la región Centro-Norte de Veracruz (Lagunes 1995: 82), como parte de la cerámica que también denomina “policromo Laca” y asocia con “Cerámica de Tradición Mixteco-Poblana”, donde las formas dominantes son cajetes con silueta compuesta y soportes trípodes y pequeños cuencos. McCafferty (2001: 64) describe para el complejo doméstico UA-1 en Cholula, Puebla, el tipo Ocotlán (con 5 variedades), que visualmente puede corresponder o estar fuertemente relacionado con el tipo Torres policromo en todos los atributos visibles en la decoración. En especial con la variedad Ocotlán Bandeado Elegante. En esta variedad las formas predominantes son platos, con complicadas escenas dibujadas al interior de la pieza, pero el exterior de la pieza mantiene la constante de la decoración en colores rojo, negro, café y naranja sobre el engobe blanco de la pieza, en forma de complicados motivos y diseños tipo códice (McCafferty 2001: 64) (Suárez 2006: Comunicación personal). Noguera incluye este tipo de decoración en la cerámica del tipo Policroma Firme (Noguera 1957: 122), la cual tiene un acabo pulido y lustroso que perdura en la cerámica, ya que la decoración esta fijada sobre el barro natural de la pasta, y no sobre un baño previo de cal, el cual se desprende muy fácilmente. Algo que es interesante de señalar es que todas las formas reportadas para San Román (cajetes de silueta compuesta), no concuerdan con las formas reportadas para la cerámica Ocotlán de McCafferty, Policroma Firme de Noguera. Si efectivamente la cerámica Torres policromo funcionó como una cerámica de comercio en San Román, y al mismo tiempo se correlacionase con el tipo Ocotlán, existe una probabilidad de que el origen de la cerámica Torres policromo pueda ser de filiación Olmeca-Xicallanca (McCafferty,

89
Comunicación personal 2005). El tipo Ocotlán pertenece al periodo Tlachihualtepetl Tardío (c. 10501200 d.C.) en Cholula. Por otro lado, hacia la región del Matacapan la cerámica Tuxtla policromo (Pool 1995, citado por Daneels 2001b: 65), es una cerámica caolinítica de pasta fina que va del anaranjado al blanco, cuyo acabado de superficie consiste en un pulimento a veces sin engobe (dejando el acabado de superficie en un pulimento sobre el color de la pasta), y a veces con un engobe blanco, y decoración a base de pintura roja, negra, naranja y café; los motivos pueden ser geométricos, zoomorfos, o antropomorfos. De alguna forma, esta cerámica se relaciona con Torres policromo, al presentar varios de los atributos distintivos de este tipo. De no ser el mismo tipo cerámico, entonces estamos frente a una tradición cerámica bastante amplia, y difundida a lo largo de la región costera del Golfo de México. En las cercanías de Zempoala, el Complejo Cerámico Mixteca-Puebla tardío se vio asimilado por el Complejo Cerámico de Pastas Finas Totonacas (Daneels 2001a: 1184), produciéndose cerámica de pastas finas caoliníticas, con policromía propia del estilo Mixteca-Puebla, tal como le es él tipo Torres policromo de Sissons (1976: 451). Es también factible que esta cerámica haya sido de manufactura Totonaca-Nahuatlaca, producida cerca del área entre Veracruz, Puebla y Tlaxcala. Probablemente el desarrollo de la cerámica Torres policromo sea de una tradición costera de Veracruz, presente a lo largo del Golfo de México, e influenciada en su origen por la policromía cholulteca. Tipo-Variedad: Matillas anaranjado fino: Matillas. Grupo Cerámico: Matillas. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: Smith (1971: 20). Frecuencia: 7097 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina y compacta. El color de la pasta puede ser amarillo-rojizo (6/8 5YR) rojo claro (6/8 2.5YR) o café oscuro (5/6 7.5YR). Presenta desgrasantes de arena muy fina; también son visibles algunas inclusiones de color blancuzco y de tonalidad opaca, se observan además partículas de color oscuro y tonalidad lustrosa brillosa (que algunos autores identifican con mica). Todos estos desgrasantes a excepción de la arena fina se presentan en pequeñas cantidades, el tamaño de las partículas es menor a 0.5 mm. El tipo de cocción es oxidante no completa, y oxidante completa. La cocción oxidante no completa presenta un núcleo de cocción no siempre visible en una misma pieza. El color de este núcleo varia entre gris oscuro (2.5 YR3/1) gris oscuro (4/1 10YR) café (5/2 7.5YR) gris (5/1 10YR) y el café muy pálido (7/3 10YR). La cocción oxidante completa presenta tonalidades en la pasta que van del amarillo-rojizo (6/6 7.5YR) rojo (5/8 2.5YR) al rojo claro (6.8 2.5YR). El acabado de superficie en el material no erosionado muestra estar alisado y

90
pulido en el engobe. El engobe tiene tonalidades café-rojizo (5/4 2.5YR) y rojo (5/6-5/4 10R). La decoración es monocroma, algunas veces alrededor de toda la pieza, otras, en forma de una banda que corre desde el borde del plato hasta la parte media, para dejar una banda del color de la pasta y de nuevo pintar con engobe rojo el resto del plato hasta el fondo. La técnica decorativa es modelada por enrollado, deshaciendo las marcas entre rollos por medio de un cepillado (visible en unas piezas) que posteriormente se alisa o pule (como parte del acabado de superficie). Son visibles además en algunas piezas, las marcas de los dedos que el ceramista le imprimió durante el modelado de la misma. Cabe resaltar que muchas de las formas sufrieron durante el proceso de modelado una modificación sustancial respecto a los bordes, como resultado de esto, algunos de los fragmentos de bordes parece que pertenecen a piezas distintas, y por tanto tienden a ser agrupados de manera diferente. Formas (Fig. 47): Platos trípodes curvo convergentes, borde reforzado, labio plano (a); borde directo, labio plano (b); borde directo, labio redondeado (c); borde saliente corto, labio biselado al interior (d); borde directo, labio biselado al exterior (e), borde directo, labio biselado al interior (f); borde saliente redondeado al interior, labio redondeado (g); borde saliente redondeado al interior, labio plano (h); saliente redondeado al exterior, labio redondeado (i); borde saliente redondeando al exterior, labio plano (j); borde engrosado al exterior, labio redondeado (k); borde reforzado, labio acanalado (l); borde reforzado, labio redondeado (m); borde saliente recto divergente, labio plano(n); borde directo, labio redondeado (ñ).Plato de silueta compuesta, cuerpo curvo convergente, recto curvo divergente, borde saliente redondeado al interior, labio redondeado (o). Plato Trípode, con huella de suportes hueco-cónicos; curvo convergentes y moldura medial, borde saliente redondeado al exterior, labio plano (A). Otras tepalcates poseen la misma forma genérica, la diferencia formal se encuentra en el tipo de borde y labio; plato curvo convergente, con moldura medial, borde recto divergente, labio plano (a); borde recto divergente, labio redondeado (b); borde reforzado, labio redondeado (c); borde directo, labio redondeado (d); borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado (e); borde saliente redondeado al interior, labio redondeado (f). Plato de silueta compuesta, curvo convergente-curvo divergente y moldura medial, borde saliente redondeado al interior, labio redondeado (g). Plato de paredes curvo convergentes y moldura basal, borde directo, labio plano (h). El diámetro de abertura oscila entre los 22 y 43 cm. mientras que el espesor de paredes varía entre los 4 y los 8 mm. Plato curvo convergente, con agarradera; borde directo, labio redondeado. El diámetro de abertura es de 12cm. el espesor de paredes es de 6mm. Tecomate borde directo, labio redondeado (a); borde saliente redondeado al exterior, labio plano (b); borde reforzado, labio plano (c); borde saliente redondeado al interior, labio plano (d). El diámetro de abertura varía entre los 14 y los 26 cm.; el espesor de paredes oscila entre los 6 y los 8 mm.

91
Olla de cuerpo globular y cuello curvo divergente, borde reforzado, labio acanalado (a); borde saliente redondeado al interior, labio plano (b); borde reforzado, labio redondeado (c); borde reforzado, labio plano (d); borde directo, labio redondeado (e); borde directo, labio plano (f y (g). El diámetro de abertura varía entre los 12 y los 26 cm., el espesor de paredes oscila entre los 6 y 8 mm. Olla cuello vertical, borde directo, labio redondeado (a); borde directo, labio biselado al interior (b); borde engrosado al exterior, labio biselado al interior (c), borde directo, labio plano (d). El diámetro de abertura varía entre los 12 y los 26 cm., el espesor de paredes oscila entre los 5mm. y 1 cm. Asas, motivos decorativos y otros elementos en ollas Matillas-Matillas. Las asas son de dos formas en general; planas horizontales (A) y de efigie, zoomorfos en forma de ave (B). La decoración de algunas ollas es a base de incisiones en forma de motivos geométricos sobre el cuello, y modelados en pastillaje con formas de flores (a). Algunos elementos se han tomado como asas, pero su ubicación generalmente se localiza a un costado de las asas, y su inclusión parece tener más motivos decorativos que funcionales. Estos elementos son zoomorfos en su mayoría, en forma de roedor, posiblemente tejón (b), primate, posible mono saraguato (c), y de felino posible jaguar (d). Matheny (1970; 97) reporta una de estas piezas para Aguacatal. En Tabasco, se localizó una pieza entera en la laguna Polo, en Frontera; custodiada ahora por el Museo Regional de Antropología Carlos Pellicer Cámara, en la ciudad de Villahermosa. La función de estas piezas parece haber sido la de tambores. Robles (1990; 180) sugiere también para las mismas formas, pero de otros tipos (tipo Vista Alegre, variedad no especificada) la función de tambores. Ángela González (2004) ha sugerido una función similar para este tipo de ollas Matillas-Matillas, de acuerdo a sus observaciones personales, en las colecciones de las piezas del Museo Regional de Antropología Carlos Pellicer Cámara. Cajetes curvo convergentes, borde saliente redondeando al exterior, labio plano (a); borde directo, labio redondeado (b); borde saliente redondeando al interior, labio plano (c); borde reforzado, labio biselado al exterior (d); borde reforzado, labio plano (e); borde directo, labio plano (f); borde directo, labio redondeando (g). El diámetro de abertura varía entre los 14 y los 28 cm. Mientras que el espesor de paredes oscila entre los 4 y los 9 mm. Cajetes curvo divergentes, borde saliente redondeado al exterior, labio plano (a); borde saliente redondeado al interior, labio redondeando (b); borde directo, labio plano (c). El diámetro de abertura oscila ente los 16 y los 18 cm. El espesor de pared varía entre los 6 y los 7 mm. Cajete de silueta compuesta, curvo convergente, recto vertical, borde directo y labio redondeado (a); borde directo, labio biselado al interior (b). El diámetro de abertura en todos los ejemplares oscila ente los 14 y los 22 cm., el espesor de pared varia ente los 4 y los 5 mm.

92
Reportado en: Chichen Itza, como cerámica anaranjada fina; Vaillant juzgó que dada sus pocas cantidades en Chichen, esta tuvo que ser de importación en la península (Vaillant 1927: 115). Atasta, Juárez, Tecolpan, El Coco; Tabasco, como Anaranjado fino “V” para el Complejo Cintla por Berlin (1956: Fig. 5 fff-mmm, ooo-rrr; Fig. 6 a, b-f). Después Smith lo habría de renombrar como Matillas (en Gifford y Gifford, 1961: 14). En San Miguel, San Fernando, Tierra Nueva y Cigero en el sur Tabasco y Chintul al noroeste de Chiapas (Piña Chan y Navarrete 1967: pp. 10, 13, 27, 42). En isla de Jaina; con dos variantes: “Anaranjada lisa” y “Anaranjada con banda roja” (Piña Chan 1968: 54). En Aguacatal, Guarixés, Tixchel (Ruz, 1969:109, 121), quien lo denomina al igual que Berlin, como “Anaranjado fino V”. En Aguacatal para el Complejo Plantación (Matheny, 1970:93). En Dzibilchaltun y Mayapán, para los Complejos Cerámicos Hocaba y Tases por (Smith, 1971:20). En Comalcalco, para el Complejo Río Mezcalapa II, en la transición del Posclásico Temprano al Posclásico Tardío (Peniche 1973: 108, Boucher 1981: 178). En Jonuta para el Complejo Cintla (Sánchez 1979:83-84). En el área del Bajo Usumacinta –Sin Complejo Cerámico- (Ochoa, et al., 1975: 100). En el área del Medio Usumacinta para el Complejo Hucub (Ochoa, et al., 1975: 100). En Becán para el Complejo Cerámico Lobo (Ball 1977: 166). En Isla del Carmen y cerca de Escárcega –sin Complejo Cerámico (Ball 1978: 91). En Haltunchén, -Sin Complejo Cerámico- (Rivera et al. 1982: 26, Figuras 10-22). En Tapotzingo en la Chontalpa Central –Sin Complejo Cerámico- (Jiménez, 1984: 30, fig. 11). En El Meco, Quinta Roo para el Complejo Cerámico Tases (Andrews y Robles 1986: 120). El tipo cerámico Matillas anaranjado fino fue identificado en la vicaría de Oxolotán, Tabasco, como cerámica Naranja fina, aunque Ledesma (1992: 86), le da una temporalidad bastante larga, desde el Clásico Tardío hasta el Posclásico Tardío, lo que no permite diferenciar los grupos Matillas y Altar, sin embargo, por asociación con cerámicas más tardías, muy probablemente esta cerámica fue Matillas. En Champotón, Campeche por Forsyth y Jordan –Sin Complejo Cerámico- (2003: 61). Y más recientemente por Miriam Judith Gallegos (2004: 67-69, figs. 35-55, 63-64, 66 y 67) en el sitio Rancho Ismate -del municipio del Centro en Tabasco-. Observaciones: Uno de los problemas a nivel de clasificación en el tipo cerámico Matillas anaranjado fino, es que muchas ollas con decoración incisa son clasificadas como parte del tipo Matillas anaranjado fino, debido a que estas formas no están reportadas por ejemplo, para el tipo Villahermosa inciso, con el cual estas ollas comparten todos los atributos. En este estudio se respetó la manera en como se clasifican las ollas anaranjado fino con decoración incisa, ya que con la poca cantidad de tepalcates de ollas incisas y modeladas (1 tepalcate de San Román) no seria prudente determinar la posible filiación de esta cerámica. De acuerdo a Ball (1978: 91), el tipo Matillas anaranjado fino: Matillas pudo seguir produciéndose en varios sitios del área maya incluso durante el periodo Colonial Temprano, y no como se afirma, sustituido completamente por la cerámica de Grupo Cerámico Cunduacán. Estoy de acuerdo con dicha afirmación, ya que en San Román, el tipo

93
Matillas anaranjado fino se encuentra en los mismos niveles que el tipo Cunduacán y la cerámica del periodo Colonial. Tipo-Variedad: Grijalva inciso policromo: Grijalva. Grupo Cerámico: Matillas. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: Smith 1971: 20. Frecuencia: 18 Tepalcates. Descripción: Presenta los mismos atributos que el tipo Matillas anaranjado fino en pasta, textura, cocción, y técnica de manufactura. En cuanto al acabado de superficie, presenta policromía con la aplicación de varios engobes al interior de la pieza. El fondo lleva un engobe rojo (5/8 10R) que abarca la mitad de las vasijas. Encima de ésta aparece una banda de engobe color gris-rojizo (5/1 2.5YR) de aproximadamente 3 cm. de espesor. Desde esta banda y hasta el borde, presenta otra banda formada con paneles a intervalos de aproximadamente 11 cm., consistentes en rectángulos incisos que fueron pintados con un engobe de color café-rojizo (4/4 2.5YR) rojo (5/8 10R) y blanco (8/1 5Y). La decoración incisa se compone de 2 líneas horizontales separadas entre si a 4 cm. aproximadamente. A veces la línea horizontal superior cercana al borde desaparece, o se torna en un juego doble de líneas paralelas. Otras veces es la línea horizontal inferior la que desaparece. Dentro de este panel, existen arreglos compuestos de líneas paralelas inclinadas formando diseños de “V” invertida, que delimitan figuras geométricas como círculos y triángulos. En ocasiones el diseño de la línea inclinada se convierte en un diseño también inclinado en zigzag flanqueado por líneas horizontales (A). Formas (Fig. 48): Platos curvo convergentes, borde reforzado, labio redondeado (a). Borde saliente redondeado al exterior, borde plano (b). Borde directo, labio plano (c). Borde saliente redondeado al interior, labio redondeado (d). Borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado (e). Borde reforzado, labio plano (f). Borde engrosado al exterior, labio redondeado (g). El diámetro de abertura entre estas piezas oscila entre los 27 y 40 cm. Mientras que el espesor de paredes los 5 y 8 mm. Plato curvo convergente y moldura basal, borde saliente redondeado al interior, labio redondeado (a). Borde saliente redondeado al exterior, borde redondeado (b). Diámetro de abertura oscila entre 32 y 34 cm. Espesor de paredes entre 7 y 5 mm. Reportado en: En Mayapán para los Complejos Cerámicos Hocaba y Tases (Smith 1971:20). En El Meco, Quinta Roo para el Complejo Cerámico Tases (Andrews y Robles 1986: 125). Tipo-Variedad: Villahermosa inciso: Villahermosa. Grupo Cerámico: Matillas.

94
Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: Smith 1971: 22. Frecuencia: 391Tepalcates. Descripción: La pasta y el acabado de superficie son iguales al del tipo Matillas anaranjado fino variedad Matillas, con un engobe monocromo de color café-rojizo (5/4 2.5YR), rojo (5/6 2.5YR), rojo (5/6 10R), rojo (5/4 10R), café-rojizo (4/4 2.5YR), y rojo (5/3 2.5YR). La decoración es incisa al interior de la pieza. Dos líneas horizontales que forman paneles rectangulares. Dentro de estas líneas, existen arreglos de líneas paralelas inclinadas formando diseños de “V” invertida, encerrando figuras geométricas como círculos y triángulos. En ocasiones el diseño de la línea inclinada se convierte en un diseño también inclinado en zigzag flanqueada por líneas horizontales, muy semejantes al del tipo Grijalva inciso policromo: Grijalva. También hay diseños en forma de espiral. También se suceden diseños de líneas transversales paralelas, encerradas por dos líneas verticales, aislando diseños de triángulos invertidos. Formas (Fig. 49): plato curvo convergente, borde reforzado y labio plano, diámetro de abertura de 32 cm. y espesor de paredes de 8 mm. (a). Borde directo y labio interior al exterior, diámetro de abertura de 36 cm y espesor de pared de 9 mm. (b). Plato curvo ligeramente Divergente, borde directo, labio biselado al exterior. Diámetro de abertura de 36 cm. Espesor de pared 8 mm. (c). Plato curvo convergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 28 cm. Espesor de pared de 8 mm. (d). Borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado. Diámetro de abertura de 16 cm. Espesor de pared de 9 mm. (e). Borde saliente redondeado al interior, labio redondeado. Diámetro de abertura de 26 cm. Espesor de pared de 9 mm. (f). Borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 38 cm. Espesor de pared de 9 mm. (g). Borde saliente corto, con una variante de la saliente hacia el exterior de la pieza, labio redondeado. Diámetro de abertura de 32 cm. Espesor de pared de 8 mm. (h). Borde saliente redondeado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura de 28 cm. Espesor de pared de 1 cm. (i). Borde saliente corto, labio redondeado. Diámetro de abertura de 30 cm. Espesor de pared oscila entre 6 y 9 mm. (j). Plato curvo convergente con moldura basal, borde engrosado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura de 44 cm. Espesor de pare de 6-8 mm. (k). Borde saliente redondeado al interior, labio ligeramente redondeado. Espesor de pared de 8 mm.-1 cm. (l). Plato de silueta compuesta, curvo convergente-curvo divergente, borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 41 cm. Espesor de pared oscila entre 7-9 mm. (m). Borde reforzado, labio plano. Diámetro de abertura de 25 cm. Espesor de pared de 8 mm. (n). Reportado en: En Mayapán para los complejos cerámicos Hocaba y Tases (Smith: 1971:20). En Los Guarines (Ruz 1969: fig. XXXIV. pp. 67-68). En Champotón –sin Complejo Cerámico- (Ball 1978: 92).

95
En la vicaría de Oxolotán, Tabasco, con el nombre de cerámica Naranja fino inciso, durante el Posclásico Tardío (Ledesma 1992: 86) Tipo-Variedad: Chilapa gubiado inciso: Chilapa. Grupo Cerámico: Matillas Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: Smith 1971: 82. Frecuencia: 169 Tepalcates. Descripción: La dureza de la pasta, su textura, cocción y acabado de superficie, son igual al del tipo Matillas anaranjado fino: Matillas. La decoración se presenta incisa y gubiada tanto al interior, como al exterior de la pieza en platos, y al exterior de las ollas. El grosor y profundidad de las incisiones varía desde 1mm. hasta 3mm. de profundidad, los motivos decorativos son volutas encerradas por paneles compuestos por dos líneas verticales y dos horizontales por debajo del borde. Por debajo de estos paneles, hay otro panel formado por dos líneas verticales muy delgadas; los motivos se denominan de “brackets” o apuntalados. Otros diseños decorativos son los motivos trenzadas cerca del borde. Algunos tiestos muestran motivos antropomorfos de lo que parecen ser serpientes estilizadas que guardan un estilo similar al que se ha reportado en el Altiplano Central. Algunas piezas llevan el interior decorado con los mismos motivos Formas (Fig. 50): Plato curvo convergente con moldura medial, borde saliente recto divergente, labio redondeado, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado (a, b). El diámetro de abertura oscila entre los 24 y 26 cm. El espesor de paredes varía entre los 5 y los 6 mm (Esta pieza fue restaurada en el INAH-Tabasco, y fue incluida dentro de las fotografías correspondientes a la figura 48). Plato curvo convergente; borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado (c); borde directo labio plano (d); borde saliente redondeado al interior labio redondeado (e). Plato de silueta compuesta; curvo convergente, divergente vertical, borde directo y labio aplanado, cercano al borde interior y exterior, presenta una incisión que corre a lo largo de toda la pieza; moldura medial con muescas en forma de almena, y soporte de pedestal. El diámetro de abertura es de 24 cm. y el espesor de paredes es de 6 mm. El interior esta decorado con los paneles arriba descritos, y lo que parece ser una figura antropomorfa-zoomorfa, tal vez es la representación de un armadillo. Por el exterior presenta motivos zoomorfos estilizados de lo que puede ser un reptil, también dentro de los paneles, aparece un motivo similar al glifo de “ollin”. El soporte de pedestal, aunque no esta presente en ésta pieza en particular, esta representado en otros tepalcates y muestra motivos de “brackets” por encima de la moldura basal.

96
Cajetes curvo convergentes; borde directo, labio redondeado (a, b, c, d, f); borde directo, labio plano (g, h, i, j, k). El diámetro de abertura oscila entre los 14 y los 16 cm. El espesor de paredes oscila entre los 4 y los 8 mm. Cajete curvo convergente, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado. Diámetro de abertura de 12 cm. Espesor de paredes de 5 mm. Cajete de silueta compuesta curvo convergente, recto vertical, borde directo, labio redondeado. El diámetro de abertura es de 16 cm., el espesor de paredes es de 4 mm. Olla cuello curvo divergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 16 cm. Espesor de paredes 8 mm. Olla miniatura, de cuello vertical. Presenta los mismos motivos de “bracket” pero esta vez pocos milímetros debajo del borde, y no por debajo de este panel, como ocurre en otras piezas. El panel inferior, lleva el arreglo que se presenta en el panel superior, también de otras formas. Estas ollas son de pequeño formato, el diámetro de abertura tiene un rango entre los 6 y los 8 cm. El espesor de las paredes tiene un rango promedio de los 8 mm. (una de estas piezas fue restaurada en el INAHTabasco, y fue incluida dentro de las fotografías correspondientes a la figura 50 B). Tenamaztes. Bases de pedestal. Diámetro de abertura oscila entre los 12 y los 16 cm. Espesor de pared oscila entre los5 y los 8 mm. Reportado en: Atasta y El Coco en Tabasco para el Complejo cerámico Cintla (Berlin, 1956: fig 6. a, d-(f). En Xicalango (Ruz, 1969: fig. XXVII 1-4, 6-8) y Tixchel (Ruz, 1969: fig. XXXIV. 65, 74, 77) en la costa de Campeche. En Aguacatal para el Complejo Cerámico Plantación (Matheny 1970: fig. 49, a, b y f). En Mayapán para los complejos Tases y Hocaba (Smith 1971, fig. 55, c, 2-4, 7, 8, 11, 12, 14, 18, 19; 75, q). Esta cerámica se encuentra reportada en el sitio de Moxviquil, en el valle de Jovél, San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Un ejemplar de esta cerámica se encuentra localizado en el museo “Franz Blom” en San Cristóbal de las Casas, quien excavó el sitio de Moxviquil en la década de los 50’s. La pieza fue identificada de acuerdo a mis observaciones personales, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas (Fig. 50 A). Observaciones: Thompson (2004: 47) señala que ésta cerámica es pertinente atribuirle su fabricación y distribución a grupos chontales con fuerte influencia de grupos “mexicanos”. Los argumentos del autor se basan en la gran cantidad de cerámica anaranjada fina que ha sido recuperada en muchos de los sitios costeros de Campeche, los cuales presentaban motivos decorativos incisos con “fuerte influencia mexicana”. En San Román, el tipo Chilapa gubiado inciso variedad Chilapa, presenta motivos decorativos con estas características, como se evidencia en la presencia del glifo Ollin, además de que algunos tiestos también exhiben motivos similares a Atl y Coatl. Tipo-Variedad: Salto compuesto: Salto.

97
Grupo Cerámico: Matillas. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Potonchán. Reportado por: Smith 1971: 82. Descripción basada en: Smith 1971: 82. Frecuencia: 10 Tepalcates. Descripción: La pasta, y acabado de superficie es igual al del tipo Matillas anaranjado fino: Matillas. El acabado de superficie es pulido. La decoración es incisa, y consta de líneas paralelas horizontales desde el borde, y verticales por debajo de estas, formando paneles que contienen motivos geométricos; líneas inclinadas perpendiculares que forman una “cuadrícula”, flanqueada por dos círculos; uno dentro del otro. En el borde, al exterior por lo general lleva 2 bandas horizontales, presenta decoración policroma a base de un engobe café o gris oscuro que se desvanece sobre un engobe rojo, como en el tipo cerámico Islas excavado: Islas, del grupo Altar. El interior es monocromo; en tanto que en el exterior el engobe que domina es el rojo por sobre el café. El interior presenta un engobe de color gris oscuro (10 YR 4/1). Cuando el interior es gris oscuro, el exterior es por lo general rojo (2.5 YR 5/8), aunque se tiene la evidencia de tiestos que pueden presentar el engobe gris por ambos lados. A veces presenta una línea de color blanco (2.5Y 8/1), al interior de la pieza, a manera de una banda por debajo del borde. Formas (Fig. 51): Cajetes curvo convergentes, borde directo y labio redondeado. El diámetro de abertura oscila entre los 12 y los 14 cm. El espesor de paredes oscila entre los 3 y los 6 mm. Reportado en: El Coco en Tabasco para el Complejo Cintla, (Berlin 1956: fig. 6, f). En Xicalango (Ruz, 1969: fig. XXVII 5) y Tixchel (Ruz, 1969: fig. XXXIV. 75) en la costa de Campeche. En Mayapán para los complejos Tases y Hocaba (Smith 1971: fig. 55, b, 3, 4, 6; c, 1, 5, 6, 9, 10, 13, 1517). También en Champotón –sin Complejo Cerámico- (Ball 1978: 93). Tapotzingo en la Chontalpa Central –sin Complejo Cerámico- (Jiménez 1987: 30, fig. 12). Soportes Grupo Matillas. Grupo Cerámico: Matillas. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: El grupo por Smith (1971: 20). Frecuencia: 82 Soportes. Descripción: Soportes efigie antropomorfos y soportes efigie zoomorfos, pertenecientes a platos trípodes, posiblemente de los tipos Villahermosa inciso: Villahermosa, Grijalva policromo inciso: Grijalva, Matillas anaranjado fino: Matillas. Su manufactura es moldeada, las ranuras en la parte trasera de los soportes son de formas circular, ovoidal y rectangular. En los soportes antropomorfos,

98
la presencia de colmillos largos en algunas de las representaciones podría estarnos sugiriendo representaciones de deidades (A). En los soportes zoomorfos, se advierte la presencia de reptiles tales como serpientes, iguanas; y felinos, como jaguares (B). Todos los soportes presentan engobe de color rojo (5/6-5/4 10R) café-rojizo (4/4 2.5YR) (Fig. 52). Tipo-Variedad: Pizarrín café: no especificada. Grupo Cerámico: Café. Vajilla: no especificada. Complejo Cerámico: Potonchán. Establecido por: Jiménez 1984: 72. Frecuencia: 7 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina, dureza compacta, aparentemente sin desgrasantes, aunque se reconocen partículas muy pequeñas (de tamaño menor a los 0.5mm.) de cuarcita. La pasta presenta un núcleo de cocción de color gris oscuro (7.5YR 4/0), mientras que su color cercano a la superficie de la pieza es de amarillo-anaranjado (7.5YR 7/6). El acabado de superficie es pulido, con un engobe de color café-amarillento (5YR 5/4). Este fue aplicado de manera homogénea, aunque existen ejemplos donde al parecer el engobe se aplicó bajo la técnica de “a palillo”, notándose las marcas de aplicación de engobe sobre la pieza. Formas (Fig. 53): Olla de cuerpo globular, cuello corto casi vertical, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de pared oscila entre los 2 y los 5 mm. (a). Cajete curvo convergente, borde directo y labio redondeado. Diámetro de abertura de 14 cm. Espesor de pared oscila entre los 2 y los 5 mm. (b). Plato curvo convergente, borde saliente recto divergente, labio redondeado. Diámetro de abertura 22 cm. Espesor de pared oscila entre los 5 y los 7 mm. (c). Cajete curvo convergente, las paredes se van engrosando desde la base hasta el borde. El borde es directo y de labio acanalado. El diámetro de abertura es de 24 cm. El espesor de pared oscila entre los 2 mm. y los 9 mm. (d). Reportado en: La isla de Jaina con el nombre de “Café Rojizo Liso (Piña Chan 1969: 55). La Península de Xicalango (Jiménez 1984: 72). Observaciones: Este tipo cerámico se encuentra localizado estratigráficamente en los mismos niveles que los tipos cerámicos del Posclásico Temprano-Posclásico Tardío: Salto compuesto: Salto; Chilapa gubiado inciso: Chilapa; Villahermosa inciso: Villahermosa; Grijalva inciso policromo: Grijalva; Matillas anaranjado fino: Matillas; Torres policromo; Luna natural; Estrecho compuesto negro: Estrecho; Aguacatal anaranjado fino: Aguacatal. Está por encima de la cerámica Taciste café, que Jiménez Valdez (1984: 72) ubica dentro del mismo Grupo Cerámico Café: los cuales no tienen complejo cerámico, sin embargo, en este trabajo podría corresponder al mismo complejo, (faceta

99
temprana -Taciste café- y tardía -Pizarrín café-), correspondiente a la transición entre el Posclásico Temprano y Posclásico Tardío dentro del mismo Complejo Cerámico, en San Román. 3.1.5. POSCLÁSICO TARDÍO-PERIODO DEL CONTACTO. (1250 d.C.-1521 d.C.) Tipo-Variedad: Cunduacan: Cunduacan. Grupo Cerámico: Cunduacán. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Tabscoob. Descrito por: El grupo por Berlin (1956: pp. 136-138. Fig. 6), el tipo por Smith (1971:20). Frecuencia: 25 Tepalcates. Descripción: Cerámica de pasta de textura fina y de dureza compacta. El color de pasta es igual al del grupo Matillas, aunque algunos tepalcates no intemperizados muestran un color más opaco y oscuro que tiende a café ligeramente amarillento (2.5Y 4/6). El engobe es del mismo color rojo que el tipo Matillas anaranjado fino cuando los tiestos no están intemperizados. La asignación de Cunduacan: Cunduacan por Smith (1971:20) como un tipo y grupo cerámico nuevo, se debe a las formas de las piezas, completamente diferentes a las del grupo Matillas, además de que al parecer de Berlin, esta cerámica es la más tardía, del periodo protohistórico. Formas (Fig. 54): Plato trípode curvo convergente, con moldura medial y soportes planos sólidos, borde directo, labio plano (a). El diámetro de abertura es de 24 cm. El espesor de paredes es de 6 mm. Platos trípodes curvo convergentes, con moldura medial y soportes de almena: borde saliente redondeando al exterior, labio biselado al exterior (b); borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado (c). El diámetro de abertura oscila entre los 28 y los 40 cm. El espesor de paredes varía entre los 6 y los 8 mm. Las formas de los soportes también fueron ilustrados (d, e, f). Vasos miniatura con soporte de pedestal, curvo convergentes, borde saliente recto divergente, labio redondeado. El diámetro de abertura oscila entre los 2 y los 3 cm. el espesor de paredes entre los 5 y los 9 mm. La relación de el diámetro de abertura entre el borde y el soporte de pedestal es de 2/3, 3/4. Brasero, con tapa, de cuerpo curvo convergente, de mango hueco (a). El borde de las tapas es curvo convergente, el labio es redondeado o plano. El fondo es plano por el exterior; a veces plano, a veces rugoso por el interior (b). El diámetro de abertura de las tapas oscila ente los 28 y los 30 cm., y su espesor de paredes varía entre los 8 y los 9 mm. Reportado en: Atasta, Juárez y Tamulte en Tabasco para el Complejo Cintla y el Protohistórico (Berlin 1956: Fig. 6, g-s). En Aguacatal para el Complejo Cerámico Plantación (Matheny 1970: 19). En Mayapán se ha reportado para el Complejo Cerámico Chikinchel (Smith, 1971: 20). En el Rancho

100
San Francisco, al suroeste de Campeche (Ball 1980: 91-92, fig. 5 m). En la región del bajo Grijalva, cerámica de color crema-anaranjado, ha sido reportada para el Posclásico Tardío, con formas muy similares al del tipo Cunduacan: Cunduacan (Piña Chan y Navarrete 1967: Figs. 34 y 37). Discusión. Ball (1980: 91), cuestiona la temporalidad del tipo Cunduacán, así como del tipo Matillas, afirmando que aunque los tipos Matillas y Cunduacán se pueden encontrar juntos en algunos sitios Posclásicos tardíos de Tabasco como Atasta (Berlin 1956: 136), en los sitios costeros de El Coco y Juárez, (también Posclásicos tardíos) el tipo Cunduacán es localizado exclusivamente en los contextos arqueológicos. Ball (1978: 91) afirma que en Mayapán y Cobá el tipo Matillas es el material dominante, y se encuentra exclusivamente en vez del tipo Cunduacán. Esto orilló a pensar a Ball (1978:92) que aunque el tipo Matillas parece ser primero temporalmente que el tipo Cunduacán, esta primicia en el tiempo pudiera no ser tan amplia como se había llegado a pensar, sugiriendo que la producción de un tipo sobre otro pudiera ser incluso simultánea. En lo personal, pienso que Cunduacán efectivamente puede ser un tipo muy tardío como lo afirma Berlin (1956: 136), y aunque el tipo Matillas es su antecedente inmediato, eso no significa que Cunduacán sustituyó por completo a Matillas, ni que el Matillas dejó de producirse y estar en uso en la costa oriental para cuando Cunduacán estaba siendo producido en las costas de Tabasco. Pudiéramos estar evidenciando la transición hacia una nueva moda cerámica, cuyo foco de producción se localizó nuevamente en Tabasco, desde donde la producción de la cerámica Anaranjada Fina había sido desarrollada y distribuida hacia el resto del Área Maya por lo menos desde el Clásico Tardío. El grupo Cunduacán fue originalmente descrito en Atasta y Juárez como vajilla naranja fina “U” (Berlin 1956), el cual es más tardío que el V (Matillas); donde los soportes de almena del Cunduacan sustituyen los soportes antropo-zoomorfos del Matillas (Noguera 1975: 362). Posteriormente Smith (1971) fue quien denominó el grupo y definió a los tipos-variedades componentes. La distinción entre los dos tipos cerámicos del grupo Cunduacán (Cunduacán: Cunduacán, Buey modelado: Buey) es al parecer de tipo formal y por supuesto decorativo. De toda la cerámica clasificada por Berlin (1956) la cerámica de uso doméstico (y la más numerosa) es aquella que Smith (1971) nombró como Cunduacán: Cunduacán, mientras que la cerámica de uso ritual (incensarios todos) fue conjuntada en el tipo Buey modelado: Buey. Es interesante esta observación, ya que objetos como los incensarios han sido designados dentro de la Vajilla Anaranjado fino, o en el mejor de los casos dentro del grupo Matillas (Sánchez: 1979). Toda la cerámica perteneciente al grupo Cunduacán fue localizada en la mayoría de los niveles superiores de San Román. Para efecto de este análisis, todos los tepalcates (como son las aplicaciones) provenientes de incensarios Anaranjado fino en los niveles estratigráficos superiores, fueron asignados a este grupo, específicamente al tipo Buey modelado-Buey, esto con el fin de evitar la frecuente inclusión de aquella cerámica no identificada, dentro del apartado de los “misceláneos”.

101
Tipo-Variedad: Buey modelado: Buey. Grupo Cerámico: Cunduacán. Vajilla: Anaranjado fino. Complejo Cerámico: Tabscoob. Establecido por: El grupo por Berlin (1956: pp. 136-138. Fig. 6), el Tipo por Smith (1971:20). Frecuencia: 12 Tepalcates. Descripción: El tipo Buey modelado: Buey presenta en la pasta y el acabado de superficie, las mismas características que Cunduacán: Cunduacán. La diferenciación entre tipos se debe a aspectos formales en la cerámica, mientras que en Cunduacán: Cunduacán las formas típicas son de una vajilla doméstica, en Buey modelado: Buey, las formas son de incensarios antropomorfos exclusivamente. Si bien las formas de este tipo no cuentan con una descripción muy detallada ni en Berlin (1956) ni en Smith (1971), la descripción dada por Smith para establecer éste tipo es suficiente para continuar usándolo al menos para la costa de Tabasco, por lo que el tipo Buey modelado: Buey consiste en incensarios antropomorfos. Esto incluye también las aplicaciones pertenecientes a éstos. Formas (Fig. 55): Aunque no se localizaron fragmentos de incensarios en sí, si se localizaron pedazos de aplicaciones como orejeras, manos, brazos, fragmentos de rostros. Reportado en: Tamulte, en Tabasco para el Complejo Cintla (Berlin 1956: Fig. 6, t-w). En Mayapán para el Complejo Cerámico Chikinchel (Smith 1971: 20). Tipo-Variedad: Quiahuiztlan II: (sin variedad). Grupo Cerámico: ----Vajilla: ----Complejo Cerámico: Tabscoob. Establecido por: Medellín (1960: 153). Frecuencia: 1 Tepalcate. Descripción: Cerámica de pasta fina y compacta, la pasta es de color blanco (10YR 8/1), con un núcleo de cocción de color gris oscuro (7.5YR 4/2). El acabado de superficie es alisado con un engobe de color blanco (5YR 8/1). La decoración es a modo de motivos de bandas trenzadas, enmarcadas por dos líneas horizontales, (la inferior por debajo de los 2 centímetros del borde, y la superior, sobre el borde) que fueron pintados en color café oscuro (7.5 YR 4/2). Medellín (1960: 153) refiere que esta cerámica posee en el fondo de los platos, una decoración que consiste en motivos que representan “flores o algún símbolo siempre geometrizado”. Formas (Fig. 56): Plato curvo ligeramente convergente, borde directo, labio redondeado. Diámetro de abertura de 26 cm. Espesor de pared oscila entre los 3 y 6 mm. Uno de los atributos diagnósticos capaces de definir el tipo cerámico, es el fondo con decoración pintada. Desgraciadamente no se contó con dicho elemento diagnóstico en San Román.

102
Reportado en: Quauhtochco y Cuetlaxtlan para el Horizonte Histórico en la región del Totonacapan (Medellín Zenil, 1960: 153-154), que comprende desde el Posclásico Tardío hasta el Colonial Temprano. En Zempoala (Brüggemann et al.1991: 344), la cual es reportada como “Cerámicas de Tradición Costeña” (op cit.), atribuyéndole el nombre de “Tipo 3a. Café Oscura sobre Crema, y la identifica con la cerámica “Quiahuiztlan” de Medellín Zenil, la cual según su estudio esta muy difundida (al igual que la cerámica Policroma Totonaca (Cholulteca III)”, por toda la Costa de Veracruz para lo que es el Periodo Posclásico. En Serafín, región del Tajín, Veracruz (Jiménez 1995: 74-75), para el Posclásico Temprano. En Vega de Peña, en la región Centro-Norte de Veracruz, municipio de Atzalan (Lagunes 1995: 80). Observaciones: En San Román sólo se contó con un tepalcate, cuyos atributos le permitieron relacionarlo a este tipo. La decoración en bandas trenzadas al estilo propio del Altiplano Central, y la pasta blanca, característica de la región de Veracruz, similares a las de este tipo, lo hacen corresponder. No es raro que dicha cerámica pudiera haber aparecido tan al sur de su región de producción; en Tabasco, los mayas putunes a quienes se les atribuye haber vivido en la costa de la provincia de Tabasco, en lo que fue su capital Potonchán, fueron grupos con “una fuerte influencia” o apropiación de elementos iconográficos conocidos como “mexicanos” (Thompson 1994: 47), producto de su gran capacidad como navegantes (Scholes y Roys 1996:16. Berdan 1978). La aparición en compañía de esta cerámica, de cerámicas como Torres policromo, y Luna Natural, provenientes tanto de la región del Golfo como posiblemente de la región colindante entre el Altiplano Poblano-Tlaxcalteco, hacen suponer que el comercio entre la costa de Veracruz, Altiplano Central y el resto de área maya, fue tan fluido como los autores en las fuentes históricas lo refieren. De acuerdo a Jiménez (1995: 75), esta cerámica es de manufactura costera, pero su distribución en diferentes sitios de Veracruz sugiere un comercio muy fluido de esta cerámica tanto en la costa como tierra adentro de la zona Centro de Veracruz, y del Golfo de México. Lagunes (1995: 81), incluye esta cerámica dentro del Grupo Cerámica Tradición Costera, como las cerámicas que han sido muy bien identificadas como marcadores estilísticos y temporales en la costa del Golfo, para el periodo Posclásico. 3.1.6. COLONIAL TEMPRANO (1521 d.C.-1650 d.C.)15 Tipo: Sevilla azul sobre azul. Complejo Cerámico: Santa María. Descrito por: Goggin 1968 pp.134-136. Este autor lo denomina Ichtucknee Azul sobre Azul. Lister y Lister (1982: 62), le han asignado el nombre actual de, Sevilla azul sobre azul.
15

Para la descripción de los materiales pertenecientes a este Complejo, se decidió utilizar la tabla de colores establecida por Goggin (1968), los cuales no son equiparables de comparación con los colores de la tabla de colores Munsell. Respecto a la textura y la dureza, se utilizaron las nomenclaturas que se han utilizado para los análisis de la cerámica maya.

103
Descripción basada en: Lister y Lister 1982:64, y Goggin 1968:134-136. Frecuencia: 30 Tepalcates. Descripción: Pasta de color crema de textura fina y dureza frágil a mediana, sin desgrasantes. La técnica de manufactura es por torneado. El acabado de superficie está compuesto por un grueso recubrimiento de barniz, que cuando se rompe se desprende en forma de hojuelas. La decoración es a partir de un azul oscuro para los motivos decorativos sobre un azul claro como fondo y recubrimiento de toda la pieza. Los motivos pueden ser fitomorfos, o líneas transversales entre cruzadas en el exterior de la pieza. Formas (Fig. 57): Platos. Curvo ligeramente convergentes, borde saliente recto divergente. Con acanaladura doble sobre la parte medial del borde, y labio redondeado, diámetro de abertura de 22 cm., espesor de pared de 1 cm. (a). Borde saliente recto divergente, labio redondeado, diámetro de abertura de 28 cm., espesor de pared de 8mm. (b). Borde saliente recto divergente, labio redondeado, diámetro de abertura de 24 cm., espesor de pared de 8 mm. (c). Tazón. Se desconocen las medidas y la forma del borde, sin embargo, la base es anular con un fondo plano (d). Observaciones Este tipo fue según Goggin (1968: 139) de posible manufactura en Sevilla, España, aunque Ball (1978: 109) reportó que estudios petrográficos de este tipo cerámico, ubican su centro de producción en Puebla. Se asocia con los tipos Columbia liso, Santo Domingo Azul sobre Crema, y Yayal azul sobre blanco, Sevilla azul sobre azul al parecer desaparece para cuando la industria cerámica en Puebla comienza a definir las formas que los expertos en cerámica colonial denominaron “clásicas” (para mediados del siglo XVII). Su distribución ocurre por todo el Caribe, su presencia abarca las capitales coloniales del Altiplano Central de México, también se le ha reportado en la península de Yucatán. (Goggin 1968: 136). Ball (1978:106) lo reporta para Puerto Sisal y Laguna Progreso, al igual que el tipo Columbia liso. Tipo: Caparra azul. Complejo Cerámico: Santa María. Descrito por: Hostos 1938: 82. Descripción basada en: Goggin 1968:134. Frecuencia: 2 Tepalcates. Descripción: Pasta de color crema a terra-cotta claro, de textura compacta a deleznable. El color más común de la pasta parece ser Oso Polar (9:B2). Sin desgrasantes. El acabado de superficie tiene un recubrimiento vidriado, de un color azul oscuro. Su técnica de manufactura es por torneado. Formas (Fig. 58): Plato curvo ligeramente divergente, borde directo, labio redondeado. Su diámetro de abertura es de 26 cm., y su espesor de paredes de 8 mm.

104
Observaciones: Al parece este tipo cerámico se manufacturó en España (Goggin 1968:135), su distribución ocurre a lo largo de todo el Caribe y la costa norte de Suramérica, aunque el tipo fue nombrado por el sitio de Caparra en Puerto Rico, donde se reportó por primera vez en grandes cantidades. Su posición cronológica se ubica para principios del siglo XVI, y posiblemente hacia el tercer cuarto de 1500. El tipo se asocia con materiales diagnósticos de la primera mitad del siglo XVI, como Columbia liso, Isabela policromo, Yayal azul sobre blanco (Goggin 1968:135). Tipo: Ciudad de México verde sobre crema. Complejo Cerámico: Santa María. Descrito por: Lister y Lister 1982:134. Descripción basada en: Lister y Lister 1982:28. Frecuencia: 1 Tepalcate. Descripción: Pasta de textura fina y de dureza de deleznable a compacta, de color crema. El acabado de superficie es vidriado, con decoración bicroma a modo de puntos que fueron pintados sobre el borde en tonos de color verde sobre la base de color blanco del caolín. Su técnica de manufactura es por torneado. Formas (Fig. 59): Plato curvo ligeramente divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado. Su diámetro de abertura es de 32 cm. Su espesor de pared oscila entre 6 mm. y 1 cm. Observaciones: Este tipo esta fechado para comienzos y mediados del siglo XVII, aunque en algunos lugares llegó a extenderse hasta principios del siglo XVIII. De acuerdo a Lister y Lister (1982: 134) fue usado por las clases más bajas de la sociedad novohispana. En términos tecnológicos, este tipo cerámico se encuentra sólo por encima en la fabricación de la cerámica burda vidriada (Lister y Lister 1982:29). Puede ser probable que en San Román se dio el uso de esta cerámica porque simplemente la distancia y el difícil acceso al asentamiento, no permitieron en un primero periodo el acceso a bienes de consumo de mayor prestigio entre la sociedad española radicada en Tabasco, aunque esto tendría como consecuencia inmediata una mayor cantidad de material perteneciente a este tipo. Tipo: Santo Domingo azul sobre blanco. Complejo Cerámico: Santa María. Descrito por: Goggin 1968: 131-133. Descripción basada en: Goggin 1968: 131-133. Frecuencia: 7 Tepalcates. Descripción: Pasta fina sin desgrasantes, de color crema más o menos homogénea entre tonalidades Oso Polar (9:B2) y Durazno (9:B5), de paredes gruesas (de 1.3 a 1.5 cm. aproximadamente). La superficie esta cubierta con un delgado esmalte de color crema, que por lo

105
general tiene un acabado mate o lustroso. El esmalte se erosiona fácilmente. La decoración consiste en una pintura de color azul, con motivos concéntricos en el interior, en tanto que líneas y motivos fitomorfos decoran el fondo de la pieza; en el exterior, los motivos cubren casi por completo a la pieza, con la forma de motivos concéntricos. Su técnica de manufactura es por torneado. Formas (Fig. 60): No se detectaron bordes para definir formas, sin embargo, una base anular apunta que esta era de un tazón o escudilla. De paredes gruesas (de 1.3 a 1.5 cm. aproximadamente). Observaciones: Esta cerámica fue de manufactura española, probablemente hecha en Sevilla. En los contextos arqueológicos se le halló asociada con el tipo Columbia liso o con el Ichtumknee Azul sobre Azul, que en la terminología de Lister (1981) es el tipo Sevilla azul sobre azul. Cronológicamente se ubica en la segunda mitad del siglo XVI y el primer tercio del XVII, entre. (1550 y 1630). El tipo cerámico Santo Domingo azul sobre blanco fue identificado en la vicaría de Oxolotán, Tabasco, con el nombre Vidrio Blanco (Ledesma 1992: 91). Tipo: Columbia liso. Complejo Cerámico: Santa María. Descrito por: Goggin 1950: 24. Descripción basada en: Goggin 1968: 124. Frecuencia: 43 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina a deleznable-compacta de color crema, Su acabado de superficie es vidriado, con un esmalte de color blanco o crema debido a la técnica de cocción, los fondos y los bordes a veces presentan craquelados por la ausencia del esmalte, que habiéndose cocido, quedó adherido en el punto de contacto entre la pieza y el horno. El esmalte es un baño muy delgado, que se rompe y desprende fácilmente. El color de la superficie suele ser de color crema, aunque algunas veces es rosáceo, y en otros casos poco comunes, de color terra-cota. No presenta decoración alguna, aunque a veces puede presentar manchas de color producidas de manera accidental. Su técnica de manufactura es por torneado.
Formas (Fig. 61): Escudilla curvo ligeramente convergente, borde saliente redondeado al exterior y labio biselado al exterior, su diámetro de abertura es de 24 cm., su espesor de pared de 1.2 cm. (a). Escudilla de silueta compuesta, curvo divergente-curvo ligeramente convergente borde saliente redondeado al exterior y labio redondeado, de fondo cóncavo, y base anular. Su diámetro de abertura oscila entre 18 y 24 cm. Su espesor de pared entre 8 mm. y 1.3 cm.

Cuenco de silueta compuesta, curvo divergente-curvo ligeramente convergente, borde directo, labio redondeado, base anular (c y d). Diámetro de abertura de 18 cm. Espesor de pared oscila entre 4mm. y 1 cm. Observaciones: Durante muchos años se pensó que este tipo fue fabricado en España, probablemente en la región de Triana, Sevilla, hacia 1620 (Goggin 1968: 124), sin embargo, Ball

106
(1978: 104) afirma que estudios realizados en laboratorios de Nuevo México EE. UU., arrojaron resultados sobre el lugar de su manufactura, que sitúa la producción de este tipo cerámico en algún lugar del Nuevo Mundo, probablemente Oaxaca. Se asocia con la cerámica Yayal azul sobre blanco. La temporalidad de este tipo abarca desde 1493 hasta 1650, periodo en que dicha cerámica funciona como un buen indicador temporal. En algunos sitios su presencia cubre desde finales del siglo XV hasta 1620 (Goggin 1968: 124). Se le reportó en El Olimpo, Mérida, Yucatán. (Burgos 1995: 96). Ball (1978: 103) lo reporta para Isla Sisal en la costa Noroeste de Yucatán. Goggin también lo reporta para Dzibilchaltun, Maní en Yucatán, Yanhuitlan en Oaxaca, y Culhuacán en México D.F. (Goggin 1968: 124). En la vicaría de Oxolotán con el nombre Casa Crema (Ledesma 1992: 89). Tipo: Yayal azul sobre blanco. Complejo Cerámico: Santa María. Descrito por: Morales Patiño y Pérez Acevedo: 1946 (En: Goggin 1968: 128). Descripción basada en: Goggin 1968: 128. Frecuencia. 12 Tepalcates. Descripción: Pasta, acabado de superficie y técnica de manufactura, similar a los del Columbia liso. La superficie rara vez es lustrosa. La decoración es pintada y ocurre sólo en el interior, a manera de dos o tres líneas horizontes que fueron pintadas de color azul Cobalto sobre el esmalte de color crema próximo al borde y el fondo. Formas (Fig. 62): Escudilla de silueta compuesta, curvo ligeramente convergente-recto ligeramente divergente, borde directo, labio redondeado. Su diámetro de abertura es de 18 cm. Su espesor de pared oscila entre los 6 mm. y 1.5 cm. Observaciones: Este tipo se encuentra asociado por lo general con los tipos Columbia liso y Caparra azul. Su temporalidad abarcó desde comienzos del siglo XVI hasta el periodo que abarca los años 1550-1565, dependiendo la región. Este tipo va disminuyendo en popularidad con el tiempo, pero probablemente su presencia se extendió hasta comienzos del siglo XVII en algunos lugares (Goggin 1968: 128). Tipo: Porcelana China Complejo Cerámico: Santa María. Descripción basada en: Fournier (1990: 130, 131), y Kuwayama (1997: pp. 14-17). Frecuencia: 6 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina y dureza compacta, compuesta de caolín y de otros elementos como feldespatos, cuarzo y arena cristalina. Esta cerámica fue cocida en una temperatura aproximada a los 1350oC. El acabado de superficie se produce por medio de una inmersión o del rociado de la pieza pre-cocción en un barniz a partir de petuntse y ceniza de helecho y de cal. La decoración consiste en una pintura por lo general de color azul cobalto, por debajo de la aplicación

107
de barniz; decoración característica de la porcelana oriental, son los motivos fitomórfos de flores y plantas dentro de un medallón al interior de la pieza, y escenas florares en paneles al exterior de la pieza. La cerámica de color azul sobre blanco o azul muy claro es denominada Kraak, muy común durante finales del siglo XVI y mediados del siglo XVII Formas (Fig. 63): Tazón silueta compuesta, curvo convergente, recto vertical, borde saliente recto divergente, labio redondeado, de fondo plano y base anular. Su diámetro de abertura es de 12 cm. Su espesor de pared es de 2 a 3 mm. Observaciones: Durante la segunda mitad del siglo XVI el comercio en Nueva España estuvo orientado primeramente a los vínculos directos con España. A comienzos del siglo XVII, el comercio en Nueva España se re-orientó hacia la costa del Pacífico, para comenzar a importar bienes desde China. De hecho, la presencia de porcelana china en México se hace presente incluso desde tiempos previos a la construcción de la Catedral Metropolitana en la Ciudad de México (Lister y Lister 1982:78). Mucha de la porcelana llegada a México desde el Occidente, fue transportada vía terrestre hasta el puerto de Veracruz, para luego ser embarcada a España, aunque al parecer la gran mayoría de los embarques provenientes de Oriente permanecían en México y en las diferentes colonias de América (Lister y Lister 1982: 79). Este tipo de cerámica además ha podido ser identificada en Puebla de los Ángeles (Kuwayama 1997: 30, fig. 2). El comercio con Oriente se inició en la segunda mitad del siglo XVI, cuando se instituyó la ruta mercantil entre Acapulco y Manila. Cabe recordar que las islas Filipinas formaban parte también del Virreinato de la Nueva España. En 1593, la Real Cédula de Felipe II ordenó restringir el volumen de la carga comercial para limitar las mercancías no filipinas, los llamados "productos de la China", procurando así evitar daños al comercio español. Dado que en el puerto de Manila no se efectuaba ningún control de los embarques, la revisión aduanal se realizaba en Acapulco (Fuente:

http://www.aduanas.sat.gob.mx/webadunet/aga.aspx?Q=HISTORIA_1500).
El ejemplar excavado en San Román bien pudo venir en un cargamento desde Occidente a través del Altiplano Central (de acuerdo a Kuwayama, lo más probable Puebla), para luego ser embarcado desde Veracruz hasta Santa María de la Victoria, Campeche y Mérida. Por la tonalidad del azul sobre el blanco, además de atributos como el borde ondulado, la temporalidad de la pieza abarcó desde 1590 hasta 1640 (Kuwayama 1997:30). También, de acuerdo con el catálogo de marcas identificadas en porcelana oriental de Fournier (1990:115-116) el matasellos al fondo de la pieza de San Román puede corresponder con las marcas de número de registro 01 y 03, identificadas para la porcelana de Ch’eng Hua, o Chia Ching, del periodo Wanli (Kuwayama 1997: 17). Tipo: Botijuela olivera. Complejo Cerámico: Santa María.

108
Descrito por: Goggin 1970: 8 Descripción basada en: Goggin 1970: 8-22 Frecuencia: 244 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura burda y dureza mediana a compacta, con desgrasantes compuestos de partículas minerales presentes de manera abundante en la pasta. El color de la pasta es amarillo pálido (5Y 8/3) en su superficie, mientras al centro algunos tepalcates pueden presentar un color gris (7.5YR 5/1), como resultado de su cocción en una atmósfera semireductiva. Su técnica de manufactura es por torneado. El acabado de superficie es un alisado pobre, tomando en cuenta que mucho del desgrasante queda expuesto en la superficie de la pieza. Presenta además un engobe de color blanco (7.5YR 8/1), y sobre este, un vidriado muy delgado al interior de la pieza, para garantizar la contención de líquidos. Este vidriado no se localiza por debajo del borde exterior de la pieza, ni en el exterior de la pieza en sí. No presenta decoración alguna. Formas (Fig. 64): No se cuentan con elementos que permitan reconstruir una pieza entera, sin embargo las formas predominantes pueden ser: formas globulares, casi semiesféricas y alargadas en forma de “huevo”. Las formas específicas para el borde y el cuello de este tipo son: Botijuela tal vez semiesférica, que pudo presentar asas (Goggin 1970: 8), de cuello escalonado al exterior, borde reforzado, labio plano. Su diámetro de abertura es de 8 cm. Su espesor de pared oscila entre 9 mm. y 1.5 cm. (a) Botijuela de cuello en forma de garfio, borde redondeado. La parte exterior del borde presenta un reborde. Esto da la impresión de que el borde exterior es curvo convergente con una moldura terminal, mientras el borde interior es vertical, dicho borde pudo funcionar como asa para su mejor transportación, ya que a diferencia de la forma anterior, esta no presenta asas. Su diámetro de abertura es de 7 cm. Su espesor de pared oscila entre los 8mm. en la terminación del cuerpo de la pieza y el borde, y de 2.1 cm. en la parte más ancha del borde. (b) Observaciones: Este tipo fue ampliamente estudiado por Goggin (1970: 4-10), quién específica su uso para el almacenaje de alimentos o bebidas (productos en salmuera como alcaparras, aceitunas, garbanzos, habas) provenientes de España y traídas a América, hacia todas las Colonias hispanas desde principios del siglo VXI (Fig. 84) hasta mediados del siglo XIX; elaboradas en Andalucía y llenadas y distribuidas posiblemente desde la región de Cádiz o Sevilla. Sin embargo, el nombre que le atribuye, como Botijuela olivera, se lo da a partir de que en su mayoría, las relaciones comerciales que dan cuenta de uso, mencionan que este era para contener en su mayoría, aceite de oliva. Goggin (1970:5, 28-29), define 3 épocas de producción de esta cerámica. La primera presenta formas globulares de cuellos y bordes curvo-divergentes de grosores homogéneos y asas (no localizadas en San Román) (Goggin 1970: 80 fig. 10a), ésta época abarca desde periodo del descubrimiento de América hasta 1575, cuando son remplazadas por la segunda forma más

109
dominante de esta vajilla, compuesta por botijuelas de forma de “huevo” con bordes compuestos y anchos, que pudieron servir a la vez como asas para la transportación de las mismas, ya que no contaban con éstas. Dichos cuellos son muy particulares y fáciles de identificar, además de servir como marcadores de temporalidad, desde 1580 hasta 1780. La presencia de esta cerámica está establecida para todos los lugares donde existían colonias españolas (desde Venezuela hasta puerto Rico, y de Florida hasta México). Ball (1978: 119) lo reporta para Isla Cerritos y Emal. Bey (Bey et al. 1998) lo reporta en Ek Balam para el Complejo Cerámico Cizin. Se le ha identificado dentro de la colección perteneciente al museo regional del INAH en la ciudad de Puebla de los Ángeles (Observación personal). Su presencia estuvo determinada por la necesidad española de transportar productos de primera necesidad que por cuya distancia aun no eran producidos en las colonias. Los restos excavados en San Román pertenecen entonces a la Época Temprana (a) y mediana (b) establecida por Goggin (1970: 7) para esta cerámica, y definida a partir de la forma en los cuellos. La presencia en San Román de dicho material está determinada temporalmente, por el abandono de la región por los españoles debido a los ataques corsarios, hacia la segunda mitad del siglo XVII. Este tipo cerámico aparece mencionado en las fuentes históricas para 1601, empleándoseles como contenedores de vino, aceite y viandas que les eran traídas de España y Nueva España a los “vecinos de la Villa de la Victoria”, en Tabasco (González 1976: 135). Este tipo cerámico fue identificado en la vicaría de Oxolotán, Tabasco, con el nombre de Botija Acanalado (Ledesma 1992: 91). Tipo: Vidriada verde. Complejo Cerámico: Santa María. Descrito por: López 1976: 28 Descripción basada en: López 1976: 28 Frecuencia: 4 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina a mediana y dureza compacta, dependiendo de la pieza. El color de la pasta es café oscuro (7.5YR 5/8). En general la cocción y la composición de la pasta son muy homogéneas. Los desgrasantes son de partículas de arena y cuarcita, así como de plagioclasas finamente molidas. La técnica de manufactura es por torneado. El acabo de superficie es vitrificado parcial. En una de las piezas el vitrificado es al interior de la misma, aunque ésta se encuentra muy erosionada, en la otra, el vitrificado es al exterior, lo mismo que el color base, mientras que el interior es del mismo color que la pasta en general. Como única decoración presenta un baño de color verde que va del verde claro al verde oscuro. Los componentes químicos que permiten dichas coloraciones son a base de manganeso y plomo, así como manganeso y fierro (López 1976: 28). Una de las piezas presenta una decoración incisa sobre el borde exterior, en forma de una línea horizontal a 8mm. del labio y alrededor de todo el borde.

110
Formas (Fig. 65): Cazuela, curvo ligeramente Convergente, borde directo, labio redondeado, con la presencia de asas en los lados, a partir de bandas de arcilla colocadas por pastillaje. No se determinó diámetro de abertura, su espesor de pared es de 9mm. (a) Forma desconocida, similar a una jarra en forma “arriñonada”, cuyo cuerpo es abultado, mientras que su borde puede ser directo, y su labio es redondeado. Su diámetro de abertura es de 12 cm. Su espesor de pared es de 4 mm. (b) Observaciones: Esta cerámica fue de uso doméstico para la preparación y el servicio de alimentos, así como para la contención de deyecciones (López 1976: 28). Su temporalidad ha sido establecida para mediados del siglo XVI hasta el siglo XIX (op. cit.), sin embargo para el área San Román, el antecedente histórico que da cuenta del abandono por parte de españoles hacia la segunda mitad del siglo XVII de la región, hace especular que dicho tipo cerámico no puede tener una temporalidad mayor al la del año 1650 d.C. Ball (1978: 104) lo reporta para la Isla Sisal en la costa Noroeste de Yucatán, también lo reporta para Isla Progreso, y el sitio de Holkotun en río Lagartos. También se reporta en Ek Balam, para el Complejo Cerámico Cizin (Bey et al. 1998: 105). Tipo: Vidriada café. Complejo Cerámico: Santa María. Descrito por: López 1976: 30 Descripción basada en: López 1976: 28 Frecuencia: 27 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura burda y dureza mediana a compacta. El color de la pasta varia del café olivo oscuro (2.5Y 3/3) al café claro (10YR 6/3), amarillo- rojizo (7.5 YR 6/6), o al rosa (7.5YR 7/4). La cocción y la composición de la pasta son homogéneas. Los desgrasantes son de partículas de arena y cuarcita, así como de plagioclasas finamente molidas, la cocción es buena. La técnica de manufactura es por torneado. El acabo de superficie es vitrificado parcial o total. No presenta decoración alguna, ni tampoco ningún baño fue aplicado, a excepción del vitrificado por encima de la pasta al “natural” de las piezas. Formas (Fig. 66): Cazuela, de paredes verticales, borde saliente redondeado al exterior, labio plano. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared de 5 mm. Observaciones: Este tipo, al igual que la cerámica vidriada verde, fue de uso doméstico para la preparación y el servicio de alimentos, para la contención de deyecciones, así como para juguetes (López 1976: 30). Su temporalidad ha sido establecida para principios del siglo XVI hasta el siglo XIX. Se reporta en Ek Balam, para el Complejo Cerámico Cizin (Bey et al. 1998: 105). 3.1.7. TIPOS CERÁMICOS MISCELÁNEOS (NO IDENTIFICADOS EN LA BIBLIOGRAFÍA ARQUEOLÓGICA).

111
Tipo 1. Pasta fina con engobe café rojizo. Frecuencia: 3 tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina y dureza compacta, arcillosa, de fractura laminar, sin desgrasantes. La atmósfera de cocción es reductora con la presencia tal vez en algún momento de su cocción de oxigeno ya que la superficie de la pasta es del color blanco (2.5Y 8/2), el color de la pasta es negro (5Y 2.5/1). El acabado de superficie es pulido, con engobe rojo (10R 4/6) o café-rojizo (2.5 YR 5/4). El engobe es difícil de desprender y tiene una gran resistencia al agua entre los tepalcates mejor conservados (además de que su color es café rojizo), mientras que el más erosionado se desprende con una mayor facilidad, adquiriendo un color rojo. Formas (Fig. 67): No se reconocieron formas ya que sólo se cuentan con cuerpos como únicos tepalcates, pero el diámetro de espesor oscila entre los 5 y los 6 mm. Observaciones: Este tipo pudiera ser una cerámica de comercio en San Román. Anteriormente ha sido identificado en otros sitios como El Tigre en Campeche, formando también parte de la cerámica no identificado en el sitio (Vargas Comunicación personal: 2005). Tipo 2. Pasta burda con alisado de fibras naturales. Frecuencia: 4 tepalcates. Descripción: Pasta de textura burda de dureza compacta, y con desgrasantes de cuarcita, aunque presenta inclusiones de un color rojo que podrían ser de origen volcánico (piedra pómez, o tezontle). El color de la pasta es gris oscuro (7.5YR 2/0) o gris (10YR 6/1). La cocción es irregular en lo que fue una atmósfera reductora poco controlada, debido a que algunos tepalcates muestran manchas de cocción de color café rojizo claro (2.5YR 6/4). El acabado de superficie es alisado, y en un tepalcate se puede apreciar que fue alisado con fibras naturales, las cuales dejaron marcas muy pequeñas a manera de estrías. Los tepalcates se hallan erosionados por lo que no se puede saber si tuvieron engobe o no. Formas (Fig. 68): Cajete curvo convergente, borde saliente redondeado al exterior, labio redondeado. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared de 4 mm. (a). Tipo 3. De pasta burda, desgrasantes de calcita y engobe rojo. Frecuencia: 1 Tepalcate. Descripción: Pasta burda de textura mediana y dureza compacta, con desgrasantes a base de carbonatos de calcio (posiblemente calcita, posiblemente concha molida), cuyas partículas son de un tamaño aproximado de 0.5 mm. De cocción oxidante, la pasta presenta un color uniforme rojo (10R 5/6), sin manchas o nubes de cocción. El acabado de superficie se presenta alisado, con un engobe de color rojo claro (2.5 YR 6/6). Presenta decoración incisa, a manera de 2 acanaladuras horizontales por debajo del borde y a intervalos de aproximadamente 2 cm. entre incisión e incisión.

112
Estas fueron hechas precocción dado que se pueden observar las rebabas dejadas por el empuje del objeto con que se elaboraron sobre lo que fue la arcilla fresca. Formas (Fig. 69): Borde de olla con cuello de reloj de arena. La pieza esta quebrada por la parte medial. El cuello es curvo convergente, borde saliente redondeado al exterior, labio biselado al exterior y acanalado. Diámetro de abertura de 14 cm. Espesor de pared de 8 mm. Observaciones: Este tipo cerámico no identificado procede del material recuperado de la limpieza de los muros por lo que no registra un contexto con una estratigrafía precisa. el uso de desgrasantes a base de carbonatos de calcio es un buen indicador de que dicha cerámica pueda ser también de manufactura prehispánica, ya que este material no es precisamente un material proveniente de la región, o de uso común entre los ceramistas del área. Daneels (2001b: 90, fig. 7), menciona para la Huasteca Veracruzana el tipo Heavy Plain with Crude Red Slip, descrito por Sanders (1978: Fig. 32: 1, 14; Fig. 36: 10; Fig. 38: 7, Fig. 39: 13). Daneels (2001b: 16), lo describe como una cerámica “con desgrasantes de color claro, de grosor medio y con un engobe rojo-anaranjado burdo”, cuyas formas diagnosticas son “ollas de cuello alto de paredes cóncavas divergentes”, burdas y toscas. Lamentablemente no se logró una ubicación estratigráfica de éste tipo misceláneo en San Román, sin embargo, dada la presencia de diferentes tipos cerámicos alóctonos provenientes de diversas regiones, es posible que él Tipo 3 Misceláneo pueda provenir de la región Norte de Veracruz, después de todo, fue de esta misma región de donde durante el Posclásico habrían de producirse las cerámicas de pasta blanca, con una amplia distribución a lo largo de toda la costa del Golfo de México y la Península de Yucatán. Tipo 4. Con decoración policroma. Frecuencia: 5 tepalcates. Descripción: Pasta de textura fina, de dureza compacta, sin desgrasantes. El color de la pasta es amarillo-rojizo (7.5YR 7/6) con un núcleo que varia del color gris (10YR 6/1) al Gris oscuro (7.5YR 4/2). El acabado de superficie es pulido y exhibe un engobe de color amarillo-rojizo (5YR 6/8). La decoración es similar al tipo Torres policromo, consiste en bandas horizontales, alternadas en colores naranja, café, o rojo, cerrando paneles dentro de los cuales son dibujados elementos geométricos como grecas escalonadas, círculos, líneas transversales, inclinadas, onduladas. También se incluyen motivos zoomorfos, y figuras geométricas que recuerdan el símbolo de “ollin”. El borde interior tiene un engobe rojo hasta 2.5 cm. dentro de la pieza, mientras que el labio de la pieza lleva un engobe café. El café y negro funcionan para delinear paneles y como división entre panel y panel, mientras que el color naranja sirve como relleno para dichos paneles. Formas (Fig. 70): La forma dominante consta de cajetes de silueta compuesta; curvo-convergente, casi vertical; o de cuerpo curvo convergente, con una leve acanaladura en la parte mediana de la

113
pieza, de base cóncava. De bordes directos y labios redondeados. Diámetro de abertura no pudo ser determinado. Espesor de pared oscila entre los 3 y 5 mm. Observaciones: Dicho tipo cerámico recuerda en casi todos sus atributos al Torres policromo descrito por Sissons (1976:451), a excepción del cambio en el engobe de la pieza de blanco a rojo (el color natural del barro). De la misma manera, hacia la región del Matacapan, la cerámica Tuxtla policromo (Pool 1995, citado por Daneels 2001b: 65), podría estar relacionado con Torres policromo, y podría corresponder con este tipo misceláneo. De no se así, entonces estamos frente a una tradición cerámica bastante amplia, y difundida a lo largo de la región costera del Golfo de México, consistente en cerámicas de pastas finas caolinítcas, con policromía estilo Mixteca-Puebla, que se distribuyó no solo a lo largo de la costa de Tabasco y Campeche, sino sitios tierra adentro, ya que Williams-Beck (1999: 192) lo identificó dentro de su cerámica miscelánea como “Cerámica Policroma con Pared Delgada” para el sitio de Chenchán, en la región de los Chenes. Ella analizó lo que fue parte del fondo de una pieza de paredes verticales y de base cóncava (Williams-Beck 1999: figura 24c). En general todos los atributos estudiados para este tipo fueron identificados por Williams-Beck, aunque debido a lo reducido de su muestra (1 tepalcate), se desconoce el horizonte cultural al cual pertenece. Judith Gallegos y Ricardo Armijo describieron este mismo material para un rescate realizado en el sitio Francisco J. Mújica, en la periferia de Comalcalco, anexándola a su lista de materiales misceláneos (Judith Gallegos Comunicación personal 2005). Además, el museo de sitio de Comalcalco, dentro de su colección en exposición, muestra una pieza de este tipo cerámico, que en las fichas museográficas aparece identificado como “cerámica de intercambio” (Fig. 71). Tipo 5. Con abultamientos de sonaja. Frecuencia: 9 tepalcates. Descripción: Pasta fina de textura arcillosa y dureza compacta. No presenta desgrasantes, aunque se pueden apreciar partículas pequeñas de un color oscuro y sin ningún brillo. La cocción de la pasta se realizó en una atmósfera reductora no completa, pues el núcleo de cocción de la pieza es de un color gris oscuro (2.5 YR), para luego adquirir un tono gris oscuro (7.5YR 5/1) cerca del exterior. En el exterior, el color de la pasta es café (10 YR 5/3). La pasta presenta burbujas de aire, pudiendo significar esto una mala cocción, o una mala preparación de la pasta al no dejársele secar el tiempo suficiente. El acabado de superficie es alisado (donde en algunos tepalcates aun es apreciable las marcas dejadas por fibras con las que se realizó el alisado), con un engobe de color rojo-amarillento (5YR 5/6). No presenta decoración, sin embargo en el proceso de manufactura la pasta se preparó para que a ciertos intervalos, cerca del borde, se presentaran abultamientos circulares, huecos, con piedras o bolitas de cerámica, a modo de sonajas. Por el tipo de pieza, se puede sugerir que la técnica de manufactura requirió ser ensamblada en dos partes, por lo menos en la sección que

114
compone estos abultamientos huecos. Marcas del punto de contacto entre las pastas, son apreciables cerca de los mismos. Formas (Fig. 72): Posiblemente pertenecientes a braseros en forma de reloj, el borde es directo y el labio en forma de bulbo. Diámetro de abertura 36 cm. El espesor de pared oscila entre los 7 mm. y los 2. 5 cm. Observaciones: Uno de los atributos particulares por lo cual esta cerámica puede ser reconocida, es por la serie de abultamientos, que al parecer no sólo son exclusivos del área cercana al borde, sino posiblemente del cuerpo en general. Los tamaños de estos abultamientos son variados, desde 1 cm., hasta los 4.5 cm. En los cuerpos que presentan estos abultamientos se pueden distinguir las marcas dentro de la pasta en las uniones que conforman dichos abultamientos.
Tipo 6 Pasta semifina, polvosa y desgrasantes de calcita. Frecuencia. 13 tepalcates. Descripción: Pasta semifína, de textura arenosa, dureza mediana a compacta. Presenta desgrasantes de calcita finamente molidos, aunque aun son perceptibles partículas con un tamaño de 0.5 mm. La proporción del desgrasante sobe la arcilla es 40/60, calcita/arcilla. Es una pasta muy polvosa. El desgaste de la pasta puede ser comparado al de la pasta de la cerámica anaranjada fina, pero de una manera menos severa. El polvo que desprende la pasta deja un color blanco (2.5Y 8/2). Presenta un núcleo de cocción donde el color de la pasta es gris claro (5Y 7/1), mientras que en la superficie la pasta adquiere un color blanco (10YR 8/1). El acabado de superficie es alisado, con un engobe de color amarillo rojizo (7.5YR 7/8), el cual se desprende fácilmente. No presenta decoración, sin embargo, debajo del borde, aproximadamente a 1.5 o 2.0 cm., se presenta 1 o 2 líneas horizontales incisas alrededor de la pieza. Formas (Fig. 73): Olla de cuello largo curvo divergente, borde saliente redondeado al exterior, labio acanalado. Diámetro de abertura de 14 cm. Espesor de pared oscila entre 8 mm. y 1 cm. Tipo 7 De pasta altamente erosionable y color amarillo-rojizo. Frecuencia. 19 tepalcates. Descripción: Pasta de textura burda y dureza que va de mediana a compacta, Presenta desgrasantes de calcita, con partículas visibles de hasta 1 mm. de tamaño. Ésta saturación sucede en proporción de 60/40 calcita/arcilla. La pasta es de color amarillo-rojizo (5YR 6/8) y tiene un núcleo de cocción de color gris (10YR 6/1). Una de las características particulares de este tipo, es que la cerámica es altamente erosionable, ya que el exterior de la pieza no conserva en lo absoluto rastros del acabado de superficie, mientras que en el interior se puede aun notar que fue alisada. El cuello de lo que fue una olla aun presenta evidencia del alisado, y el color de la pasta interior tiene un color amarillo-rojizo, en tanto que el exterior no muestra evidencia de acabado de superficie. No se pudo determinar si tuvo engobe o no.

Formas (Fig. 74): Olla, de cuerpo globular, con asas, y posiblemente cuello curvo divergente. No se
cuenta con evidencia para proporcionar más datos concernientes a la forma.

115
Tipo 8 Con superficie de corcho. Frecuencia. 34 Tepalcates. Descripción: Pasta burda de textura media, y dureza compacta. Presenta desgrasantes a base de carbonato de calcio y arena en una proporción 10/90, con partículas visibles de hasta 1 mm. de tamaño. La pasta presenta pequeños “huecos” a manera de burbujas de aire, por lo que se puede inferir que tuvo además inclusiones vegetales como desgrasante, se reconocen además granos pequeños (de menos de 5 mm.) de arena en la composición de la pasta, y otras partículas de color negro. La pasta es de color café-amarillento (10YR 5/8). El acabado de superficie es alisado. El color de la pasta varia entre el café claro (2.5Y 6/3) y el amarillo-rojizo (7.5YR 6/8). La superficie se encuentra erosionada. Debido a la composición de la pasta y sus desgrasantes, la superficie se observa un alto nivel de porosidad. Formas (Fig. 75): Plato trípode curvo convergente, presenta una moldura medial almenada, y soportes también de almena; borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 16 cm. Espesor de pared oscila entre 4 mm. y 1 cm. (a) Olla, de cuello vertical, borde biselado al interior, labio redondeado. Diámetro de abertura de 12 cm. Espesor de pared oscila entre los 4 y los 7 mm. (b) Cajete, curvo convergente, borde directo, labio plano. Diámetro de abertura de 32 cm. Espesor de pared de 8 mm. (c) Cajete, de paredes casi verticales, borde saliente redondeado al exterior, labio acanalado. Diámetro de abertura no determinado. Espesor de pared de 6 mm. (d) Cajete, curvo convergente, borde directo, labio acanalado. Diámetro de abertura de 32 cm. Espesor de pared oscila entre 6 mm. y 1 cm. (e) Olla, de cuello curvo divergente, borde directo, labio plano. Su diámetro de abertura es de 18 cm. Si espesor de pared oscila entre 6 mm. y 1 cm. (f). Las ollas de este tipo pudieron tener asas con forma de agarradera (i), las cuales no serían exclusivas, ya que algunos cajetes cuentan con asas de este tipo. Cajete, curvo convergente, con asas de agarradera, borde reforzado, labio plano. Si diámetro de abertura es de 26 cm. Su espesor de pared es de 6 mm. (g) Cajete, curvo convergente, borde saliente corto, labio redondeado. Diámetro de abertura de 20 cm. Espesor de pared de 5 mm. (h) Tipo 916. Preclásico Pasta Burda.

16

A continuación, los siguientes tipos cerámicos han sido identificados por Socorro Jiménez, a cargo del análisis de la cerámica de Laguna de los Cerros en la Chontalpa, para el proyecto Laguna de los Cerros. La investigación fue dirigida por Bradley Ensor. Estos tipos cerámicos aún no figuran en la bibliografía disponible debido a que la clasificación de los mismos aún está en proceso. Jiménez autorizó retomar el nombre dado

116
Frecuencia: 25 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura mediana a burda, dureza compacta, con desgrasantes a base de arena, aunque se aprecian pequeñas (y mínimas) inclusiones a base de carbonato de calcio. El color de la pasta varia del café-amarillento (2.5Y 6/3), al gris oscuro (10YR 2/1), algunos tepalcates muestran un núcleo de cocción de color gris oscuro. El acabado de superficie es alisado de color amarillo claro (2.5Y 7/3) (no se pudo determinar si lleva engobe o no). Formas (Fig. 76): No se identificaron formas. Tipo 10 Preclásico Pasta Blanca. Frecuencia: 1 Tepalcate. Descripción: Pasta de textura burda y dureza frágil. Con desgrasantes de calcita y arena, el tamaño de las partículas es menor a los 0.5 mm., aunque se pueden presentar inclusiones mayores a 1, e incluso 2 mm. El color de la pasta es color café claro (10YR 7/3). El acabado de superficie es alisado, posiblemente pulido (aunque lo erosionado del material no permite observarlo con precisión), se puede además observar un engobe gris claro (2.5Y 7/2.) Formas (Fig. 77): No se identificaron formas.
Tipo 11. Preclásico Desgrasante de Concha. Frecuencia: 4 Tepalcates. Descripción: Pasta burda de textura burda y dureza frágil, con desgrasantes de concha molida en cantidades de 9/16 en proporción con la arcilla, las partículas de concha son de gran tamaño, mayores a 1mm. y en ocasiones incluso mayores a 2 mm. La pasta es de color gris oscuro (7.5YR 3/1), variando a un tono café oscuro (7.5YR 5/6). El acabado de superficie alisado, no presenta engobe, el color de base de la superficie es de color amarillo-cafetoso (10YR 6/6). El grosor de la pasta es superior a 1 cm. Formas (Fig. 78): No se identificaron formas. Tipo 12 Preclásico Pasta Pulida. Frecuencia: 6 Tepalcates. Descripción: Pasta de textura burda de textura y dureza mediana. Presenta desgrasantes de cuarcita, así como partículas blancas. El color de la pasta es café claro (2.5Y 6/3). El acabado de superficie es pulido, con una capa delgada de engobe de color gris (2.5Y 5/1). No se pudieron determinaron formas, sin embargo, por el grosor de las paredes mayor a 1 cm., estas pudieron ser en su mayoría ollas de uso doméstico. Formas (Fig. 79): No se identificaron formas.

para estos tipos en San Román. La inclusión de la cerámica descrita aquí como materiales misceláneos, se debe a la falta de información sobre dicha cerámica en la literatura arqueológica.

117

CAPITULO 4. ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE SAN ROMÁN. 4.1. LA SECUENCIA ESTRATIGRÁFICA COMO MÉTODO ARQUEOLÓGICO. Una de las necesidades básicas después de terminado el análisis cerámico, fue la agrupación de la información cuantitativa y su ordenamiento mediante el método estratigráfico, el cual por medio de una base de datos numéricos le permite al investigador, realizar la distribución específica de los tipos y variedades cerámicas por niveles arbitrarios de pozos específicos (Ford 1957; 1962). Los resultados obtenidos fueron contrastados con otros pozos excavados, cuyos materiales fueron los más representativos en cuanto a la cantidad de tipos-variedades hallados durante las excavaciones. Esta comparación permitió el ordenamiento temporal y relativo de las unidades analíticas en los distintos Complejos Cerámicos que fueron establecidos para San Román. En total se excavaron 18,014 tepalcates de 23 pozos excavados en el rescate arqueológico. 8 de los pozos se excavaron en el sitio de San Román; en las secciones de Carrillo Puerto Centro, 4; Carrillo Puerto Sur, 7; y Carrillo Galileo, 4. Del total de estos 23 pozos excavados, se lograron identificar 59 tipos cerámicos en la bibliografía existente. De estos 59 tipos, 49 son de filiación maya y pertenecen a 11 Vajillas Cerámicas. 10 tipos fueron identificados como material histórico, del Periodo Colonial Temprano y de filiación hispana. 12 tipos cerámicos no lograron ser identificados en la bibliografía arqueológica, o cualquier referencia a ellos fue indirecta y por lo tanto muy ambigua, por lo que se decidió incluirlos como material misceláneo. En un futuro cercano, excavaciones en la región podrían arrojar información concerniente a la identificación adecuada de todos estos materiales aun no identificados en el sitio de San Román. Para la elaboración de la secuencia cerámica de San Román, se utilizaron los 8 pozos excavados por el arqueólogo José Luís Romero, del sitio de San Román, ya que estos pozos fueron los que presentan la mayor cantidad representativa de tipos cerámicos identificados. El resto de los pozos (15 en total) que representan además las secciones de Carrillo Puerto Sur, Carrillo Puerto Centro y Carrillo Galileo; sirvieron para efecto cuantitativo, sumándose a las cantidades de los tipos ya integrados y definidos en la secuencia cerámica del asentamiento. La arqueología es una ciencia cuyo objetivo es la reconstrucción de los acontecimientos del pasado de una manera lo más cercana posible. Esta reconstrucción se realiza a través de la organización sistemática del registro arqueológico. El estudio de la cerámica como parte de este registro es importante para poder establecer en este caso, periodos cronológicos y un análisis

118 comparativo con los materiales que fueron producidos por otros grupos contemporáneos (Rodas 2003: 579). Para su estudio es necesario tener un manejo cuantitativo y estadístico práctico y adecuado de la muestra cerámica analizada. Para llevar a cabo la búsqueda de los patrones cronológicos en los tipos, se ha seleccionado en este estudio el método llamado secuencia estratigráfica. El uso de las curvas de popularidad medida en porcentajes de los tipos cerámicos y la construcción de cronologías basadas en el descubrimiento de los factores de frecuencia formados por ellos, se inicio en 1930 y actualmente ha alcanzado notable popularidad, especialmente en los trabajos de los arqueólogos americanos, y a diferencia de la seriación es un método útil para revisar sitios en que se han obtenido colecciones procedentes de excavaciones que se hallan relacionadas de manera estratigráfica (Ford 1957, 1962). Desde el punto de vista del método de secuencia estratigráfica, la clasificación de la cerámica tiene un propósito: el de revelar un cambio evolutivo y gradual a través del tiempo. Esto significa que no existe propiamente una clasificación “correcta” o “incorrecta” de la cerámica de un sitio, sino que una clasificación podría ser considerada como un mejor indicador del cambio producido a través del tiempo con respecto a las otras clasificaciones (Meggers y Evans 1969:20). De este modo, se decidió ordenar el material por los 8 pozos del sitio de San Román, y después agregar cuantitativamente el material procedente de las secciones de Carrillo Puerto Sur, Carrillo Puerto Centro, Carrillo Puerto Galileo, así como por los tipos identificados a partir del material recolectado en superficie (Cuadro 1).
Tipos Cerámicos Vidriada café Vidriada verde Botijuela olivera Porcelana China Yayal azul/blanco Santo Domingo azul/blanco Columbia liso Ciudad de México verde/crema Caparra azul Sevilla azul sobre azul Quiahuiztlan II Buey modelado Cunduacán Pizarrín café Salto compuesto Chilapa gubiado inciso Villahermosa inciso Grijalva inciso policromo Matillas anaranjado fino Torres policromo Luna natural Estrecho compuesto negro Aguacatal anaranjado fino Taciste café San Román 27 4 244 6 11 7 43 1 2 30 1 12 25 7 7 158 369 18 6431 221 8 6 221 4 Carrillo P. Carrillo Sur P. Centro 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 2 0 158 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 345 3 0 0 0 0 Carrillo Galileo 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 7 0 0 0 0 0 0 0 Sin contexto 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 3 10 13 0 163 4 0 0 0 0 Totales 27 4 244 6 12 7 43 1 2 30 1 12 25 7 10 169 391 18 7097 228 8 6 221 4

119
Mama rojo Chaquiste impreso San Miguel inciso Jalpa negro Caobal estriado Cimatán burdo Guaytalpa estriado Cintla con adorno al pastillaje San Román impreso Centla corriente Balancan Trapiche inciso Islas excavado inciso Cedro acanalado inciso Muna pizarra Cambio sin engobe Encanto estriado Tancachacal pizarra Chicxulub inciso Chablekal gris fino Jilón limonar Jilón de la playa Jilón Antonio Dos arroyos policromo Aguila anaranjado Sierra rojo Laguna verde inciso Altamira acanalado Repasto negro sobre rojo Polvero negro Flor crema Mateo rojo sobre crema Sapote estriado Achiote sin engobe Bellote burdo Tipo 9. Preclásico pasta burda. Tipo 10 Preclásico Pasta Blanca. Tipo 11. Preclásico Desgrasante de Concha. Tipo 12 Preclásico Pasta Pulida. Tipo 1. Pasta fina resistente con engobe café rojizo. Tipo 2. Pasta burda con alisado de fibras naturales. Tipo 3. De pasta burda, desgrasantes de
calcita y engobe rojo.

1 1 13 101 51 354 278 44 10 6364 6 6 7 45 14 1 38 53 5 143 14 4 30 3 1 131 7 1 4 12 2 4 10 79 1 25 1 4 6 3 4 1 5 5 13 19 34

0 0 0 0 0 7 1 0 0 218 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0

0 0 0 0 0 2 10 0 0 360 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0

0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 4 0 0 0

0 0 0 0 1 38 25 0 0 810 0 0 0 0 0 0 0 0 0 5 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0

1 1 13 101 52 401 314 44 10 7753 6 6 7 45 14 1 38 53 5 149 14 4 30 3 1 131 7 1 4 12 2 4 10 79 1 25 1 4 6 3 4 1 5 9 13 19 34

Tipo 4. Con decoración policroma. Tipo 4. Con abultamientos de sonaja.
Tipo 6 Pasta semifina, polvosa y desgrasantes de calcita. Tipo 7 De pasta altamente erosionable y color amarillo-rojizo. Tipo 8 Con superficie de corcho

120
Totales 15821 387 721 13 1072 18014

Cuadro 1. Lista de los Tipos-Variedad identificados en todos los sitios intervenidos del rescate arqueológico.

Con esta relación entre tipos, y por medio del método de la secuencia estratigráfica, se lograron establecer los diferentes complejos arqueológicos que conforman específicamente la secuencia cerámica de San Román, en Tabasco. Estos Complejos fueron establecidos a partir de la información obtenida de 4 pozos estratigráficos considerados diagnósticos por el hecho de que de estos 4 pozos se obtuvieron la mayoría de los tipos cerámicos identificados en la secuencia cerámica. Estos pozos además tuvieron una estratigrafía natural clara, así como una estratigrafía cultural mejor definida, debido a las condiciones geomorfológicas que permitieron la acumulación constante de bloques de sedimento que sellaron las capas culturales entre sí. Estos pozos fueron los pozos 1, 2, 6 y 7 del sitio de San Román. La manera en como se llevó a cabo la elaboración de la secuencia estratigráfica, y el establecimiento de los complejos cerámicos, fue por medio de la obtención de los porcentajes de cada tipo cerámico por nivel de pozo (Gráfica 1, 2, 3 y 4). Los marcadores cerámicos diagnósticos en los distintos niveles fueron aquellos tipos cerámicos que por cuya manufactura sabemos fueron cerámica muy específica de un tiempo y una época determinada, lo que ayudó en gran parte a determinar los complejos. Para el complejo Grijalva del Preclásico Tardío, los marcadores diagnósticos temporales fueron los tipos cerámicos del grupo Sierra de la Vajilla Paso Caballo Ceroso. Para el Complejo Frontera del Periodo Clásico Temprano fueron los tipos Aguila anaranjado, y Dos arroyos anaranjado policromo, de la Vajilla Petén Lustroso. Para el Complejo Centla del Clásico Tardío fueron los tipos Chablekal gris fino, de la Vajilla Gris fino; Centla corriente y Cimatán burdo de la Vajilla Comalcalco burdo; los tipos Balancan anaranjado, Trapiche inciso, Islas excavadoinciso y Cedro acanalado, de la Vajilla Anaranjado fino, Grupo Cerámico Altar. Para el Complejo Cerámico Potonchán del Posclásico Temprano los marcadores diagnósticos temporales fueron los tipos Salto compuesto, Chilapa gubiado-inciso, Villahermosa inciso, Estrecho compuesto negro, Aguacatal anaranjado fino, Grijalva inciso policromo y Matillas anaranjado fino, de la Vajilla Anaranjado fino, Grupos Cerámicos Aguacatal y Matillas. Torres policromo, el cual además funcionó como marcador de posible sub-complejo de comercio a larga distancia con el Altiplano Central; de la Vajilla Torres policromo. Luna natural fue un tipo identificado para la parte del centro-sur de Veracruz; El tipo Mama rojo perteneciente a la Vajilla Mayapán rojo, es considerado como indicador temporal y espacial, y se trata de una cerámica diagnostica que fue manufacturada desde el periodo Posclásico Temprano en el norte de la Península de de Yucatán (Smith 1971).

121
Para el Complejo Tabscoob del Posclásico Tardío, solo se identificaron 3 tipos17, los cuales funcionan como excelentes marcadores temporales. Dichos tipos cerámicos son: Cunduacán anaranjado y Buey modelado de la Vajilla Anaranjado fino; por otra parte, entre los tipos cerámicos diagnósticos del periodo Protohistórico, podemos citar a los materiales Quiahuiztlan II, cerámica proveniente de la región Totonaca y que en este estudio ha sido definido como el tipo cerámico diagnóstico del Posclásico Tardío y el Protohistórico. Para el Complejo Santa María del Colonial Temprano, los indicadores temporales fueron por si mismos la cerámica hispana que define al periodo posterior a 1521, y de acuerdo con el contenido de las fuentes históricas, hasta 1642, cuando se registra el abandono del área de Frontera por grupos españoles (Izquierdo 1995) debido al intenso ataque de pirata en el área. Las Gráficas de distribución de los complejos cerámicos por niveles estratigráficos de 4 unidades de excavación, muestran como los complejos Centla y Potonchán, pudieron tener una trascendencia temporal, reflejada en los niveles arbitrarios. Lo que puede hacer referencia a tipos cerámicos cuya manufactura y uso trascendieron épocas del tiempo reflejadas en los cambios cerámicos que definieron los complejos. De esta manera existen tipos cerámicos de uso prolongado, que por cuya efectividad tecnológica o gusto estético trascendieron temporalmente a otros tipos cerámicos (como por ejemplo los tipos Matillas anaranjado fino y Centla corriente; dichos tipos cerámicos existen durante todo el periodo Posclásico y llegan hasta el Colonial Temprano) Dichos tipos cerámicos pertenecen a la Vajilla Comalcalco burdo y Anaranjado fino. De la Vajilla Comalcalco burdo tenemos los tipos Centla corriente: Centla y Cimatán burdo: Cimatán. Los cuales comenzaron a hacer su aparición en los niveles que definen la transición del Clásico Temprano al Clásico Tardío, y no dejan de aparecer hasta los niveles más tardíos, en asociación conjunta, incluso con los tipos del Colonial Temprano.

17

Cabe aclarar, que todos los tipos cerámicos del Posclásico Temprano en San Román, siguieron en uso hasta el Posclásico Tardío, en casi toda el área maya, por lo que el Complejo cerámico Tabscoob se caracteriza por la inclusión de nuevos tipos cerámicos, no por su irrupción, aunque muchos de ellos estaban dejando de ser producidos para finales del Posclásico Tardío, dicho sea el ejemplo, de la cerámica Matillas frente a la cerámica Cunduacan, por lo menos para la costa de Tabasco (Berlin 1956; Ball 1978)

122

Gráfica 1. Distribución de los Complejos Cerámicos en los niveles del pozo 1, de San Román.

Gráfica 2. Distribución de los Complejos Cerámicos en los niveles del pozo 2, de San Román.

123

Gráfica 3. Distribución de los Complejos Cerámicos en los niveles del pozo 6, de San Román.

Gráfica 4. Distribución de los Complejos Cerámicos en los niveles del pozo 7, de San Román.

124

Las gráficas de distribución de los complejos cerámicos por niveles estratigráficos de 4 unidades de excavación, muestran como los complejos Centla y Potonchán, pueden tener una trascendencia temporal, reflejada en los niveles arbitrarios. Lo puede hacer referencia a tipos cerámicos cuya manufactura y uso trascendieron épocas del tiempo reflejadas en los cambios cerámicos que definieron los complejos. De esta manera existen tipos cerámicos de uso prolongado, por cuya efectividad tecnológica o gusto estético trascendieron a otros tipos cerámicos. Se puede entonces observar en las Gráficas como pudo existir en el área de Frontera una mayor ocupación durante los Complejos Cerámicos Centla y Potonchán, del Clásico Tardío y Posclásico Temprano sucesivamente, lo que se puede inferir a partir de una mayor densidad en el material cerámico proveniente de ambos Complejos en todas las unidades de excavación del sitio de San Román (Gráfica 5). En términos de densidad en la ocupación del área por complejos, se obtuvieron los porcentajes del total de tepalcates para los pozos del sitio de San Román. Como ya se dijo antes, la mayor cantidad de cerámica proveniente del rescate carretero la aportaron los 8 pozos del sitio de San Román, con 15,821 tepalcates, mientras que las secciones de Carrillo Puerto Sur, Carrillo Puerto Centro y Carrillo Galileo, aportaron a la muestra un total de 2,193 tepalcates en total. En la tabla 5 se aprecia el porcentaje del material por Complejo Cerámico, por pozo de excavación del sitio de San Román.

Gráfica 5. Porcentaje por Complejo Cerámico por pozo, en los 8 pozos del sitio de San Román.

De esta manera la seriación en arqueología proporciona un arreglo formal de unidades, cuyo significado debe de ser inferido para proporcionar información relacionada con la temporalidad de los datos obtenidos (Dunnell 1969: 305). Así, los complejos cerámicos de San Román como ya dijimos son los siguientes (Gráfica 6):

125
   Preclásico Tardío (Gráfica 7): Grijalva. Quien fuera el descubridor del río que lleva su apellido, en 1518. Clásico Temprano (Gráfica 8): Frontera. Nombre del área del rescate arqueológico desde mediados del siglo XIX. Clásico Tardío (Gráfica 9): Centla. Nombre de los pantanos aledaños al área del rescate. A su vez, es el nombre del municipio, y el nombre de las tierras de labranza descritas por Bernal Díaz del Castillo en su descripción de la conquista de Tabasco.  Posclásico Temprano (Gráfica 10): Potonchán. Nombre de la provincia y capital política de Tabasco durante época prehispánica. Ciudad invadida por los españoles. Fue ahí, donde Cortés habría de encontrar su mejor arma de conquista contra los aztecas: Malitzín.

Posclásico Tardío (Gráfica 11): Tabscoob. Nombre del último cacique de la provincia de Potonchán, durante el periodo del contacto, y quien estableciera la primera batalla contra los españoles en territorio tabasqueño y mexicano, durante la campaña de conquista.

Colonial Temprano (Gráfica 12): Santa María. Nombre de la primera capital hispana de la provincia de Tabasco durante el siglo XVI y hasta mediados del siglo XVII. Villa

Complejos Cerámicos 10000 9000 8000 7000 6000 5000 4000 3000 2000 1000 0
POSCLÁSICO TEMPRANO COLONIAL TEMPRANO CLÁSICO TEMPRANO MISCELÁNEOS CLÁSICO TARDÍO POSCLÁSICO TARDÍO PRECLÁSICO TARDÍO

española destruida por los piratas a mediados del siglo XVII.
Gráfica 6. Complejos Cerámicos establecidos para San Román

COMPLEJO CERÁMICO GRIJALVA. Preclásico Tardío (400 a.C.-250 d.C.) (Gráfica 7). Sierra rojo, Laguna verde inciso, Altamira acanalado, Repasto negro sobre rojo, Polvero negro, Flor crema, Mateo rojo sobre crema, Sapote estriado, Achiote sin engobe, Bellote burdo, Tipo 9. Preclásico

126
pasta burda, Tipo 10 Preclásico Pasta Blanca, Tipo 11. Preclásico Desgrasante de Concha, Tipo 12 Preclásico Pasta Pulida.
Preclásico Tardío 140

120

100

80

60

40

20

0
Polvero Negro Alta Mira Acanalado Bellote Burdo Achiote sin Engobe Sapote Estriado Mateo Rojo sobre Crema Tipo 12 Preclásico Pasta Pulida. Tipo 10 Preclásico Pasta Blanca. Tipo 9. Preclásico Pasta Burda. Repasto Negro sobre Rojo Tipo 11. Preclásico Desgrasante de Concha. Laguna Verde Inciso Flor Crema Sierra Rojo

COMPLEJO CERÁMICO FRONTERA Clásico Temprano (250 d.C.-650 d.C.) (Gráfica 8).

Gráfica 7. Tipos Cerámicos identificados para el Complejo Grijalva, del Preclásico Tardío.

Clásico Temprano 35

30

25

20

15

10

5

0
Águila Anaranjado Dos Arroyos Policromo Jilón de la Playa Jilón Antonio Jilón Limonar

Jilón limonar, Jilón de la playa, Jilón Antonio, Dos arroyos policromo, Aguila anaranjado.
Gráfica 8. Tipos Cerámicos identificados para el Complejo Frontera, del Clásico Temprano.

127
COMPLEJO CERÁMICO CENTLA Clásico Tardío (650 d.C.-900 d.C.) (Gráfica 9). Chaquiste impreso, San Miguel inciso, Jalpa negro, Caobal estriado, Cimatán burdo, Guaytalpa estriado, Cintla con adorno al pastillaje, San Román impreso, Centla corriente, Balancan anaranjado, Trapiche inciso, Islas excavado inciso, Cedro acanalado inciso, Muna pizarra, Cambio sin engobe, Encanto

Clásico Tardío 9000

8000

7000

6000

5000

4000

3000

2000

1000

0
Islas Excavado Inciso Chicxulub Inciso Muna Pizarra Guaytalpa Estriado Tancachacal Pizarra Chablekal Gris Fino Cedro Acanalado Inciso Cintla con Adorno al Pastillaje Cambio sin Engobe San Miguel Inciso Balancán Centla Corriente Encanto Estriado Caobal Estriado Trapiche Inciso Cimatán Burdo San Román Impreso Chaquiste Impreso Jalpa Negro

estriado, Tancachacal pizarra, Chicxulub inciso, Chablekal gris fino.
Gráfica 9. Tipos Cerámicos identificados para el Complejo Centla, del Clásico Tardío.

COMPLEJO CERÁMICO POTONCHÁN Posclásico Temprano. (900 d.C.-1250 d.C.) (Gráfica 10). Pizarrín café, Salto compuesto, Chilapa gubiado inciso, Villahermosa inciso, Grijalva inciso policromo, Matillas anaranjado fino, Torres policromo, Luna natural, Estrecho compuesto negro, Aguacatal anaranjado fino, Taciste café, Mama rojo.

128

Posclásico Temprano 8000

7000

6000

5000

4000

3000

2000

1000

0

Chilapa Gubiado Inciso

Aguacatal Anaranjado Fino

Grijalva Inciso Policromo

Estrecho Compuesto Negro

Gráfica 10. Tipos Cerámicos identificados para el Complejo Potonchán, del Posclásico Temprano.

COMPLEJO CERÁMICO TABSCOOB Posclásico Tardío (1250d.C-1521 d.C.) (Gráfica 11)

Posclásico Tardío 30

Villahermosa Inciso

Salto Compuesto

Torres Policromo

Luna Natural

25

20

15

10

5

0
Buey Modelado Cunduacán Quiahuiztlan II

Quiahuiztlan II, Buey modelado, Cunduacán.

COMPLEJO CERÁMICO SANTA MARÍA Colonial Temprano. (1521-1650 d.C.) (Gráfica 12).

Pizarrín Café

Taciste Café

Mama Rojo

Matillas

129
Vidriada café, Vidriada verde, Botijuela olivera, Porcelana China, Yayal azul/blanco, Columbia liso,

Colonial Temprano 300

250

200

150

100

50

0
Sevilla Azul sobre Azul Ciudad de México Verde/Crema Yayal Azul/Blanco Caparra Azul Porcelana China Santo Domingo Azul/Blanco Botijuela Olivera Vidriada Verde Columbia Liso Vidriada Café

Santo Domingo azul/blanco, Ciudad de México verde/crema, Caparra azul, Sevilla azul sobre azul.
Gráfica 12. Tipos Cerámicos identificados para el Complejo Santa María, del Colonial Temprano.

Posteriormente, y una vez conocidos los diferentes complejos cerámicos que conforman el sitio de San Román, se comparó su posición en el tiempo, con relación a otros sitios arqueológicos en otras áreas del área maya. Se hizo mayor énfasis en los sitios que fueron utilizados de referencia para el estudio de su cerámica, en orden de relacionarlos temporalmente con San Román (gráfica 13).
4.2. DISTRIBUCIÓN ESPACIAL DE LOS MATERIALES POR COMPLEJO CERÁMICO EN SAN ROMÁN. La elaboración de mapas de distribución de materiales cerámicos en San Román utilizando el software SURFER, se debió a la necesidad propia por entender de qué manera se comportaban dichos materiales en el espacio, conocer si uno o varios tipos cerámicos se encontraban agrupados dentro de áreas específicas, y de ser así, suponer si esto se debía a algún comportamiento social específico. Los mapas de distribución espacial de materiales fueron elaborados para destacar las concentraciones por Complejo Cerámico y no por Tipo-Variedad Cerámica; esto debido a que los mapas por tipo cerámico presentarían una gran variabilidad temporal en el espacio, difícil de seguir o aislar, mientras que por Complejo Cerámico, fue posible aislar concentraciones particulares que han sido interpretadas como ocupaciones particulares en tiempo y espacio, dentro del territorio donde se realizaron las excavaciones arqueológicas. A continuación, se presentan los mapas de distribución espacial, de acuerdo a las concentraciones identificadas para los seis Complejos Cerámicos que conforman la Secuencia Cerámica de San Román (Mapa 19-25).

130

Gráfica 13. Cuadro Cronológico de San Román.

131

Mapa 19. Imagen del Sitio de San Román, donde se llevó a cabo la excavación de los 8 pozos de San Román, de los cuales, se logró elaborar mapas de distribución de material cerámico, por Complejo Cerámico.

Mapa 20. Distribución espacial de los materiales cerámicos identificados para el Complejo Cerámico Grijalva, del Preclásico Tardío.

Mapa 21. Distribución espacial de los materiales cerámicos identificados para el Complejo Cerámico Frontera, del Clásico Temprano.

Mapa 22. Distribución espacial de los materiales cerámicos identificados para el Complejo Cerámico Centla, del Clásico Tardío.

132

Mapa 23. Distribución espacial de los materiales cerámicos identificados para el Complejo Cerámico Potonchán, del Posclásico Temprano.

Mapa 24. Distribución espacial de los materiales cerámicos identificados para el Complejo Cerámico Tabscoob, del Posclásico Tardío.

Mapa 25. Distribución espacial de los materiales cerámicos identificados para el Complejo Cerámico Santa María, del Colonial Temprano.

4.3 SÍNTESIS. El uso de la secuencia estratigráfica mediante las curvas de popularidad de los tipos cerámicos identificados en San Román Tabasco, sirvió para diferenciar los periodos de ocupación en el sitio. Dichas ocupaciones estuvieron determinadas tanto por relaciones interculturales locales, regionales e interregionales entre los diversos grupos procedentes de sitios tanto del Área Maya como de Mesoamérica. A su vez, dichas ocupaciones que aquí hemos entendido y aislado en la forma de Complejos Cerámicos, no se sucedieron con la misma magnitud a lo largo de todos los sitios excavados, debido a la desigualdad en la cantidad y a la variedad de material cerámico

133
identificado en las excavaciones. Esto trajo como consecuencia inmediata el asumir que en dichos periodos de tiempo (Complejos Cerámicos), las ocupaciones fueron desiguales en términos demográficos, visto a través de la concentración de las cantidades del material, así como a la diversidad de los tipos cerámicos identificados. Aunque las relaciones interregionales no se pueden precisar en términos de conocer exactamente la proveniencia de un tipo específico de cerámica, si es posible establecer vínculos económicos entre regiones a través de la presencia de materiales alógenos en San Román.
La distribución espacial de los materiales cerámicos en San Román, permite suponer un acercamiento a las áreas específicas de ocupación, que aunque no permitieron ser identificadas como áreas de actividad, al menos si puede dejar entrever la distribución de las ocupaciones. Si bien el área destinada para el estudio de la distribución de materiales no abarca más de 50 mts. de este a oeste, ni más de 10 mts. de norte a sur, las concentraciones de material por complejo cerámico son muy particulares entre sí. Se observa que durante el Complejo Cerámico Grijalva (Mapa 18), el material se encuentra concentrado hacia el suroeste de San Román, lo que no podría significar más que una concentración aislada, tal vez debido a que en ningún otro pozo se excavó a los niveles identificados para este periodo. Durante el Clásico Temprano (Mapa 19) se observa no solo un descenso en la cantidad del material, pero una distribución del material hacia el suroeste hacia el sureste de San Román, implicando una amplitud en la ocupación del sitio. Para el Clásico Tardío (Mapa 20) todo el sitio se encuentra cubierto por los materiales cerámicos en toda el área; también se observa un gran aumento en las concentraciones y en el grado de dispersión. Claramente es el Complejo Cerámico Centla el de mayor auge en el sitio, lo que no significa que posteriormente el sitio sufra un estado de decadencia, sino tal vez una dispersión espacial del asentamiento. Durante el Posclásico Temprano (Mapa 21), el Complejo Cerámico Potonchán presenta una tendencia de ocupación centrada hacia el noroeste del sitio, observándose una continuidad durante el Complejo Cerámico Tabscoob (Mapa 22), en el Posclásico Tardío. Para el Colonial Temprano o Complejo Cerámico Santa María (Mapa 23), la tendencia en la distribución del material está orientada de nuevo hacia el sureste del sitio, cerca del arroyo El Trapiche. De acuerdo a las fuentes históricas, este arroyo fue el acceso hacia la Villa de Santa María de la Victoria, la cual contaba con un muelle, por donde se embarcaban y desembarcaban materiales productos provenientes de diversas Colonias españolas. La concentración de material histórico cercana al cauce de este arroyo, puede significar un punto de ascenso y descenso de productos, o del paso de los mismos hacia el área donde quiera que esta Villa pudiera estar localizada. El porqué la distribución de los materiales es a partir de concentraciones muy dispersas a lo largo de terreno explorado, podría estar determinado a su vez por las crecientes del río Grijalva y la consecuente inundación de canales laterales, durante diversos momentos específicos en la ocupación del área, lo que podría significar también una necesidad de adaptación de los asentamientos por sobre los accidentes geográficos, adecuándose a las épocas del año y a las circunstancias geográficas del área.

134

CAPÍTULO 5 CONCLUSIONES. UNA INTERPRETACIÓN DIACRÓNICA DE SAN ROMÁN Y LA ZONA CENTRO-NORESTE DE TABASCO. La cultura construye la realidad. Las manifestaciones culturales que el arqueólogo estudia son manifestaciones de esa realidad. El arqueólogo debe interpretar los cambios acaecidos en la representación de la realidad y explicarlos (Rivera 2001: 129). San Román, como sitio arqueológico se encuentra localizado en la confluencia de tres importantes sistemas fluviales y deltaicos; estos sistemas convergen en la región costera de Tabasco, en el área de Frontera, desarrollándose lo que se conoce como sistema Mezcalapa-Grijalva-Usumacinta, cuya trayectoria de sus cauces, localizados a lo largo de distintas áreas, permitieron a San Román distribuir e importar productos de muchas regiones. El actual río Mezcalapa (Conocido en el siglo XVI como Río Mazapa; Rovirosa 1980: 57; Gutiérrez 1987: 19), pasa cerca de la hidroeléctrica Raudales de Mal Paso, o Netzahualcoyotl, y conecta las Tierras Bajas de Tabasco con la sierra de los Cimatanes, en las estribaciones de la Sierra Norte de Chiapas. Este sistema hidrológico de rutas fluviales colocaba a la región sur de la Chontalpa de la Sierra, muy cerca de los límites de la provincia de Tochtepec, provincia que durante el Posclásico Tardío fue controlada por los aztecas, sirviendo como una ruta de comercio entre la región actual de Tuxtepec y el Golfo de México. El mismo cauce del actual río Mezcalapa, se convierte en su trayecto en el río Dos Bocas o Río Seco, atravesando de sur a norte toda la región de la Chontalpa, desde Huimanguillo hasta Paraíso y desembocando en el Golfo de México en la Barra de Chiltepec, pasando por sitios como Comalcalco próximo también a la Laguna de Mecoacan. En palabras de Jiménez (1993: 369), la importancia sociocultural de toda esta gran corriente es indiscutible, al haber permitido a sus habitantes controlar diversas corrientes, y haber logrado su permanencia comercial en torno al aprovechamiento de las corrientes fluviales, a lo largo del tiempo. Otro sistema fluvial de gran importancia es el río Usumacinta. En su curso desde las tierras altas de Guatemala se conecta con el río Chacamax próximo a Palenque. También con el río San Pedro a 40 km. de Tikal, y con el río San Antonio, el cual desemboca en la Laguna de Términos, cerca del sitio de Aguacatal (Matheny 1970: 115). El río Usumacinta posee el mayor drenaje de las Tierras Altas de Guatemala, comunicándose con muchos sitios tanto de Tabasco, como de Campeche, hasta su unión con el río Grijalva en Tres Brazos, a menos de 15 km. de la desembocadura del río Grijalva en el Golfo de México. Esto significa que el río Usumacinta sirvió como una gran ruta de transporte y

135 comercio desde las tierras altas de Guatemala y a su paso por el Petén, por la región de los Ríos en Tabasco; mientras que el Grijalva hacia lo mismo por la Sierra Norte de Chiapas, y por Tabasco, hacia la región del Centro, cerca de la actual Villahermosa, de la misma manera en que el río Dos Bocas lo hacia con toda la región de la Chontalpa. Una vez en su desembocadura, la ruta de transporte es marítima, llegando hasta la Península de Yucatán y la costa Centro-Norte de Veracruz (Chapman 1957: 140). Como consecuencia inmediata de dicha localización privilegiada, el sitio de San Román es un sitio con una larga ocupación humana, presentando evidencia material que data desde al menos el Preclásico Tardío hasta el Colonial Temprano. Como en la mayoría de los sitios de las Tierras Bajas Mayas, en San Román se registra una relativa disminución cerámica –interpretada como una disminución demográfica- durante el Clásico Temprano en comparación con el Preclásico Tardío, el Clásico Tardío y todo el Posclásico, sugiriendo una disminución en la ocupación humana de San Román para el Clásico Temprano. En contraste, el Clásico Tardío es un periodo en que San Román experimenta un desarrollo tanto en la variedad, como en la cantidad de tipos cerámicos, interpretado como un nuevo aumento demográfico, como consecuencia inmediata de los fenómenos sociales causantes del abandono de muchos sitios en el área del Petén y la cuenca del Motagua. Al parecer San Román y las Tierras Noroccidentales Mayas se beneficiaron con esta situación, y experimentaron un aumento tanto en la producción como en el consumo de las diversas nuevas cerámicas, distribuidas a lo largo de diversas áreas y enclaves comerciales, con una creciente demanda para el consumo cerámico y de otros bienes económicos, lo que impulsó un desarrollo y un control de rutas comerciales a lo largo de la costa del Golfo de México, desde Veracruz, hasta la Península de Yucatán y el Caribe. Dichas relaciones comerciales se ven mejor definidas durante el Posclásico Temprano al expandirse hacia nuevos territorios fuera del área maya, donde nuevos sistemas de información y bienes de consumo viajaban a través de diversos medios, por diversos lugares, donde nuevas formas culturales son introducidas, experimentándose en diversos sitios, y presentando a nivel arqueológico símbolos propios de otras regiones no mayas. Esto significó una diversificación en el comercio y sus productos. Durante el Posclásico Tardío, las rutas de comercio garantizaron el flujo continuo de productos. San Román pudo compartir parte del control de varias de estas rutas comerciales: ya fuera por toda la línea costera de Veracruz y hasta Honduras; tierra adentro desde la provincia de Tochtepec (controlada por los aztecas) y a través de la Chontalpa de la Sierra, por medio del actual río Mezcalapa; desde las Tierras Altas de Guatemala y por el Petén a través del río

136 Usumacinta; y desde la Sierra Norte de Chiapas a través del Grijalva, desde donde San Román mantuvo una ocupación a veces moderada, a veces considerable, pero siempre continua, en el área próximo a la desembocadura de este río. 5.1. Preclásico Tardío. Para el 200 a.C. la semejanza en el estilo de producción cerámica es uno de tantos indicadores de la aparente uniformidad cultural, atribuible a una comunidad lingüística y con prácticas culturales afines, como lo fueron los mayas (Clark et al. 2000: 459). De acuerdo con este argumento, durante el Preclásico Tardío (Complejo Grijalva) puede observarse una proliferación en las ocupaciones costeras tempranas en el Golfo de México (Ruz 1969, Matheny 1970), vinculadas con la ocupación y el desarrollo de grandes asentamientos tierra adentro, específicamente en las Tierras Bajas Centrales (Sabloff 1975; Adams 1971; Smith 1955). San Román, Mecoacán (Ensor et al. 2006), Los Ahualulcos y El Bellote (Berlin 1953) en Tabasco; Xicalango (Jiménez 1984), Aguacatal (Matheny 1970), Los Guarixés e Isla del Carmen (Ball 1978) en Campeche, así como la península de Yucatán (Smith 1971) presentan materiales procedentes de tradiciones cerámicas vinculadas con el área del Petén y afiliadas a la Esfera Cerámica Chicanel. Sitios Tabasqueños tierra adentro como Jonuta y Tecolpan (Berlin 1953) y San Claudio (González 2005: Comunicación Personal), poseen materiales de la Esfera Cerámica Chicanel, pertenecientes su mayoría a las vajillas cerámicas Paso Caballo Ceroso y Uaxactún sin Engobe. Esto sugiere que dicha inclusión de las costas tabasqueñas y campechanas a la Esfera Cerámica Chicanel pudo producirse a través del río Usumacinta desde el Petén en Guatemala, y hasta el río Grijalva por Tres Brazos, o Laguna de Términos a través del río San Antonio (Matheny 1970). Sin embargo, también se puede apreciar el incipiente surgimiento de una tradición cerámica local, reflejada en materiales de pasta burda y con desgrasantes de arena que podrían estar más asociados a grupos de la costa Centro-Sur de Tabasco (Jiménez 2006), específicamente en la Chontalpa, en lo que son los antecedentes Preclásicos de la Vajilla Cerámica conocida para el Clásico Tardío y todo el periodo Posclásico como Comalcalco Burdo, y representada en el Complejo Grijalva de San Román, con el tipo Bellote Burdo. Es también en la Chontalpa donde Peniche (1973: 91) de acuerdo a sus investigaciones en Comalcalco, afirma que Tabasco pudo tener una relación más directa con el Petén, lo que pudo observar a través de los materiales de su Complejo Cerámico Los Pinos, el cual abarca todo el Preclásico. De este modo, grupos provenientes de la región Sur-Centro de las Tierras Bajas Mayas pudieron asentarse hacia el Golfo de México, reflejándose en la distribución de cerámica Chicanel y Tzakol sobre la costa del Golfo desde Tabasco hasta la Península de Yucatán, como

137 antecedente inmediato a lo que Ball (1978: 125) llamó “la era de tráfico circumpeninsular”. Ball (1978: 81) afirma que la presencia del tipo Sierra Rojo en la costa de Campeche y la Península de Yucatán, no es sino un indicador de la expansión de la Esfera Cerámica Chicanel, hacia los límites físicos de las Tierras Bajas Mayas. Su presencia en la costa de Tabasco, podría ser un indicador de la importancia del río Grijalva como ruta comercial y de transporte desde el Preclásico Tardío entre las costas del Golfo de México y las llanuras de Tabasco. Berlin (1953: 107) afirmó haber excavado cerámica Chicanel para los sitios de El Bellote y Los Ahualulcos, ubicados dentro del sistema lacustre-costero de la Chontalpa. En sus excavaciones del sitio El Bellote descubrió evidencias de que la cerámica Chicanel se encontraba sobre los restos, y en los mismos niveles que presentaron arquitectura monumental; sugiriendo que el área debió de estar ocupada al menos desde el Preclásico Tardío. De existir dicha relación entre cerámica y arquitectura, esta podría datar desde al menos la época transicional entre el Preclásico Tardío y el Clásico Temprano, aproximadamente en el primer siglo de nuestra era. Respecto a la producción cerámica en la región costera de Tabasco, pueden distinguirse 2 líneas tecnológicas distintas entre la cerámica local en Tabasco y aquella proveniente del Petén. La presencia de cerámica Chicanel en San Román podría ser, posterior al siglo 1 d. C., y la manifestación más tardía de la presencia de esta Esfera Cerámica podría presentarse tanto en San Román, como en otros sitios de las costas de Tabasco y Campeche, en una transición casi imperceptible entre el Preclásico Tardío y el Clásico Temprano o el llamado periodo Protoclásico, ya en los primeros siglos de nuestra era. Sobre la discusión del Protoclásico (Brady et al. 1995: 463-467; Bachand 2002: 599-613); el cual se encuentra inmerso dentro de lo que es la época final de Preclásico Tardío, y continuando un poco dentro del Clásico Temprano. Este periodo se caracteriza por la presencia de cerámicas de Vajillas Cerosas Chicanel, así como Tzakol. Dichas cerámicas podrían pertenecer a las vajillas Paso Caballo Ceroso y Petén lustroso, representadas en San Román por lo tipos Sierra y Dos Arroyos Anaranjado Policromo (Bachand 2002: 599). La prolongada distribución temporal en general, de la cerámica Chicanel por toda el área maya (cerca de 600 años) la hace un indicador cronológico poco preciso (Bachand 2002: 603) cuando se trata de aislar y definir lapsos cortos, y muy específicos de tiempo. Sin embargo, como ya se mencionó, su presencia a lo largo de la costa de Tabasco pudiera estar limitada al siglo 1 a.C., o bien aún, al primer siglo de nuestra era, lo que considero más factible, dado que dichos sitios costeros alejados de las tierras centrales mayas, pudieron adoptar las tradiciones cerámicas más tardíamente (Matheny 1970; Ball 1978). A nivel arqueológico se ha considerado el uso de cerámicas con engobes blancos por debajo de otro

138 engobe (rojo o naranja), como diagnóstico del Protoclásico (Brady et al. 1995: 464), entonces tipos cerámicos de la Vajilla Caballo Paso Ceroso; como el tipo Mateo rojo sobre crema, del Grupo Cerámico Flor Crema, pudiera ser indicador de este periodo de transición. Sir Eric Thompson pudo tener razón, que de existir un horizonte Protoclásico, Chicanel debiera ser elevado a dicho rango (Thompson 1965: 340), o al menos, unirse en un solo bloque Chicanel– Protoclásico. Desgraciadamente no se contó con fechamientos absolutos que permitieran ubicar en el tiempo los materiales atribuidos al Preclásico y al Clásico Temprano, para conocer su precisa ubicación temporal. Investigaciones posteriores en el área podrían ayudar a refinar la cronología de San Román, permitiendo el reconocimiento de un posible momento transicional entre el Preclásico Tardío y el advenimiento de las tradiciones del Clásico Temprano en el área, que permita sugerir con más certeza que San Román si participó como un sitio productor y consumidor de la alfarería cerosa Terminal, que se sabe tuvo una larga tradición histórica en otras comunidades alfareras de la zona maya. Tal vez, la presencia de cerámica Chicanel en San Román nos este indicando una producción local del estilo petenero más arraigada; cuyo arraigado significó un prestigio inherente a la pertenencia de toda una moda cerámica, por sobre una tendencia de crear elementos propios para definir un estilo cerámico local. 5.2. Clásico Temprano. El Clásico Temprano, a diferencia del Preclásico Tardío o del Clásico Tardío y Posclásico en general, es un periodo que a nivel de área maya se caracteriza por un vacío en la ocupación humana para la cuenca del río Grijalva, así como del suroeste del área maya en general, “la región fue sumamente relevante durante los varios momentos del Preclásico , pero después parece haberse despoblado o haber existido muy pobres asentamientos durante los años 250 al 700 de nuestra era” (Benavides 2001a: 112). Esta afirmación se ve respaldada en cuanto la información obtenida para el Complejo Cerámico Frontera, del Clásico Temprano en San Román. Sin embargo, la ocupación en menor escala en la región caracteriza a este periodo por una sustitución entre lo local sobre lo alógeno, representado por cerámica de las Vajillas Golfo Desgrasante de Concha (Matheny 1970: 58) y Petén Lustroso (Smith y Gifford 1966: 163), incluyendo a San Román dentro de las Esferas Cerámicas Península (Ball 1978:128) propia de la región de Laguna de Términos; y Tzakol (Smith y Gifford 1966:154), esta última Esfera propia de la región del Petén guatemalteco. La Vajilla Golfo Desgrasante de Concha está representada por los tipos Jilón Limonar, Jilón de la Playa, y Jilón Antonio (Jiménez 1984: 78), los cuales caracterizan a la cerámica burda del Golfo, cuya característica principal es su manufactura a partir de un desgrasante a base de concha molida, de uso posible como enseres domésticos en

139 la preparación y el contenido de alimentos, cuya manufactura se halla vinculada con el sitio de Aguacatal, en la Península de Xicalango. La Vajilla Petén Lustroso se ve representada por los tipos Águila Anaranjado y Dos Arroyos Policromo, cuya producción y distribución esta relacionada con el Petén guatemalteco, y que pudo haber llegado a San Román por la misma ruta por donde llegó la cerámica Chicanel. Esto podría significar que la inclusión de Tabasco en la Esfera Cerámica Tzakol se debió posiblemente a vínculos económicos con el Petén, donde San Román se influenció o consumió los estilos cerámicos propios de esta área, mientras que una producción local cercana, vista a través de los materiales Jilón, pudiera sugerir la producción local y masiva de cerámica desde Laguna de Términos. Esta cerámica burda tuvo una amplia distribución en los sitios localizados a lo largo de la franja costera del Golfo de México. Se le ha reportado en Aguacatal (Matheny 1970) y la península de Xicalango (Jiménez 1984), también se le ha reportado en Campeche, en los sitios de Tichel, Sabancuy, Chenkan, Champoton (Ball 1978). Esto también podría sugerir que es la cerámica doméstica de manufactura regional en la costa de Tabasco y Campeche, mientras que la cerámica perteneciente a la Vajilla Peten Lustroso (de acceso posiblemente más restringido en San Román), se muestra como una cerámica de de presencia contínua en el área, pero cuya distribución fue escasa para este periodo en la región costera tanto de Tabasco como de Campeche. 5.3. Clásico Tardío. El Clásico Tardío es considerado como un momento donde la interacción social a lo largo del área maya se redirecciona hacia nuevos lugares. Sitios en el Petén se ven abandonados, mientras que la Cuenca del Usumacinta (ocupada desde hacia cientos de años) comienza a presentar un desarrollo importante, interpretado como la llegada de nuevos grupos étnicos dentro del área maya, con nuevas tradiciones estéticas y cerámicas (Benavides 2001a: 98-99). Durante el Clásico Tardío se observa lo que se ha interpretado como un crecimiento demográfico a través del aumento tanto en la densidad como en la variedad de los tipos cerámicos identificados en San Román. Se puede identificar su inclusión dentro de las Esferas Cerámicas Jonuta y Cintla (Berlin 1956) y, Mezcalapa (Boucher 1981; Jiménez 2001; Armijo et al. 2005), las cuales se caracterizan por materiales de Pasta Burda (Vajilla Comalcalco Burdo, de la Esfera Cerámica Cintla) y Pasta Fina (Vajillas Cerámica Gris y Anaranjado Fino, de la Esfera Cerámica Jonuta, y también Cintla y Mezcalapa), ambas presentes en San Román, pero en general propias de toda la región de la Chontalpa Central y Costera, durante el periodo Posclásico; así como de la región de los Ríos, a la que Jonuta pertenece, durante el Clásico Tardío. Esto podría significar que la cerámica Comalcalco Burdo, podría tener una producción

140 completamente local; su distribución costera pudo haber sido muy limitada a lo largo de la línea de playa entre Tabasco y Campeche, su distribución tierra adentro pudo haber sido aun mayor, debido a la red fluvial de la Chontalpa, que comunica tanto con la sierra de los Cimatanes, como con la sierra norte de Chiapas, así como a través del río Mazapa con el Grijalva, y este con el Usumacinta. De ser esto cierto, habría que prestar atención hacia la región de Palenque, especialmente las ocupaciones arqueológicas tanto en la cuenca del Río Tulijá, así como del Mezcalapa en la porción donde cambia de nombre a Río Seco (Berlin reportó cerámica del tipo Caobal Estriado en Huimango, cerca de Cunduacan -Berlin 1956: Fig. 5 jjj-kkk). Por lo que la presencia de material cerámico producido en la Chontalpa, hacia la región de Palenque podría ser posible. Bishop et al. (2006: 21) dedujo mediante el empleo del análisis de activación neutrónica en las cerámicas de pasta fina, tanto del grupo cerámico Chablekal y la Vajilla Anaranjado Fino así como Negro Fino, que él foco de producción de estas cerámicas debe de localizarse en algún lugar al norte de Palenque, próximo al área de los sitios arqueológicos de Jonuta, Tecolpan y Calatraba en Tabasco, alrededor de los años 750-810 d.C. Los autores afirman que las arcillas explotadas en Jonuta para producir cerámica Gris Fino, son las mismas arcillas para producir cerámica Anaranjado Fino (Bishop et al. 2006: 30), lo cual se logró definir muy bien para el área de Jonuta. Durante el Clásico Tardío se incrementa la producción tabasqueña de las cerámicas de pasta fina. Respecto a la cerámica de pasta fina se observa material proveniente de dos vajillas, Gris Fino y Anaranjado Fino, los cuales pudieron llegan como influencia en la manera de producir cerámica local, en San Román, desde el área de Jonuta por el Río Usumacinta, y hasta San Román por el cruce del Usumacinta con el Grijalva y su desembocadura. Bishop (et al. 2006: 36) afirma que la producción de cerámica Gris Fino en el área de Jonuta, tuvo durante el Clásico Tardío una distribución mayoritariamente hacia el área del Petexbatun, mientras que para esta época, la presencia de cerámica Anaranjado y Gris Fino en San Román, esta pobremente representada en cuanto a los distintos tipos localizados en el sitio, no habiéndose por ejemplo, localizado mucho material proveniente del grupo cerámico Balancan, o del mismo tipo cerámico Altar. De acuerdo a Smith et al (2003: 106-108) los centros productores y distribuidores de bienes en Mesoamérica mantenían sus rutas comerciales, que al sufrir cambios en la conformación política de una región conllevaba a cambios y a la redirección en dichas líneas de producción y en las rutas comerciales de las mismas. Esto significa que Jonuta producía la cerámica que se distribuía a lo largo del Petexbatun durante el Clásico Tardío; una vez que la dinámica social en el Petexbatun cambió, y dejó la cerámica Anaranjado Fino de distribuirse en

141 esa área, Jonuta pudo seguir la producción de esta cerámica para luego distribuirla con dirección hacia Tabasco y Yucatán; lo que explicaría la poca presencia de cerámica del grupo Altar en San Román para el Clásico Tardío. La presencia del Grupo Altar es considerablemente baja en comparación con la de otros grupos de la cerámica Anaranjado Fino en San Román. La producción y comercio de las cerámicas de pasta fina se hizo popular a lo largo de toda el área maya para el Clásico Tardío. Su presencia en varios sitios del Valle del Usumacinta, ha hecho pensar que entre los años 900 y 950, se suscitó una venida de gente procedente del Golfo de México, a quienes e les atribuye una filiación Chontal o Putún, quienes a su vez, traían un gran bagaje cultural proveniente de Altiplano Central y la Costa del Golfo, reconocido a través de símbolos e iconografía típicamente “mexicana”. Benavides (2001b: 108) sugiere una posible fusión de elementos totonacas entre los chontales, así como un vínculo cercano entre los chontales con sitios del Altiplano como Xochicalco, Cacaxtla y Cholula, los cuales se reflejan en sitios costeros como Champotón, Jaina, Canbalam e Isla Cerritos, a partir de símbolos denominados como “no mayas” (Benavides 2001b: 126). Evidencia del impacto comercial existente en las redes comerciales mayas, es la posible presencia de cerámica perteneciente al grupo Altar, al tipo Pabellón Modelado (Fig. 78. MNA-Sala Teotihuacana), o de cerámica Polvero Negro, Dos Arroyos y Balanza Negro, en el mismo Teotihuacan (Clayton 2005). Peniche (1973: 91) afirma que la presencia de cerámica Altar y Balancan en Comalcalco sugiere un vinculo entre ésta y Jonuta, aunque la vía de distribución entre la primera y la segunda no queda clara –ya que esta pudo ser por vía marítima desde la desembocadura del río Grijalva-, existe la posibilidad de llegar a Comalcalco por el arroyo Trapiche, próximo a San Román, el cual conduce hasta Taxugual, conectado con la laguna de Mecoacán, y llegando a Comalcalco por uno de los muchos afluentes que se desprenden del Río Seco y desembocan en la laguna de Mecoacán, por supuesto, dada la naturaleza de la evidencia arqueológica analizada, dicho comentario no sino especulativo. Actualmente Taxagual es un sistema de pantanos, pero recordemos que esta área se localiza en la cuenca hidrológica del Mezcalapa, la cual ha sufrido una fuerte desecación en los últimos 500 años, producto del cambio de curso del Mezcalapa hacia la cuenca hidrológica del Grijalva, en lo que solía producir la irrigación constante de toda la Chontalpa, y que gradualmente a la fecha se ha desecado junto con toda la cuenca hidrológica del Mezcalapa. La presencia de cerámica de las vajillas Anaranjado Fino y Gris Fino en San Román durante el Clásico Tardío, relaciona a San Román con Jonuta. A la fecha, me queda claro que el consumo de material Anaranjado Fino con Comalcalco Burdo, fue más que paralelo en San Román, parece que estas dos vajillas van de la mano en cuanto a una posible producción cerámica del sitio, y su posible distribución desde ahí, hacia otros lugares.

142 En San Román, no vemos una transición en la evolución de la estética en la cerámica Matillas sobre la cerámica Altar, como posible evidencia de que San Román fuera un sitio productor de ambas cerámicas. De hecho, la presencia del Grupo Altar es escasa en comparación con la de otros grupos de la cerámica Anaranjado fino. Por lo que San Román pudo no producir material Altar; si no más bien fungió como un asentamiento consumidor de los materiales de pasta fina procedentes de la cuenca del río la Pasión. Sin embargo, la presencia abundante de material Matillas indica que pudo ser productor de esta cerámica y que por estar localizado en un punto estratégico como un enclave comercial, no solo produjo y distribuyó productos locales hacia otras regiones, sino que también pudo opacar a otros centros productores alejados de las rutas comerciales, acaparando la producción al restringir el acceso comercial desde finales del Clásico Terminal, y durante todo el Posclásico. 5.4. Posclásico Temprano. El Grupo Cerámico Café (Jiménez 1984: 72), parece ser un grupo muy particular de la región de Laguna de Términos, en especial de la península de Xicalango, donde Jiménez lo describe como cerámica de pasta de textura fina, de un aspecto cafetoso, cuyas formas predominantes son cajetes y ollas (de los cuales fueron cajetes las formas predominantes en San Román). Esta cerámica también es la más numerosa (y de producción local) en isla de Jaina, Campeche (Piña Chan 1968: 62), y fue utilizada para fines tanto rituales, como domésticos. Su acabado de superficie es a base de un pulimento semifino y un engobe casi del mismo color que el de la pasta. Sus desgrasantes se componen de arenas finas. Los tipos de este grupo cerámico son Tacíste Café y Pizarrín Café, y aunque Jiménez no puede atribuirles una temporalidad debido a que esta cerámica fue identificada en superficie, en San Román se ubicaron en los niveles estratigráficos asociados al Posclásico Temprano (Complejo Cerámico Potonchán). El tipo Taciste Café bien podría definirse dentro del comienzo del Complejo Cerámico, mientras que el tipo Pizarrín Café, pudiera estar definiendo el final del Posclásico Temprano, e incluso ser transitorio hacia el Posclásico Tardío, y pertenecer por tanto a la Esfera Cerámica de Pastas Finas, descrita por Ball (1978: 155) para la Península de Xicalango y sus alrededores inmediatos. Extrañamente, no se identificó cerámica del grupo Silhó en San Román, a pesar de ser un tipo cerámico diagnóstico del Posclásico Temprano, su importancia y papel dentro de la dinámica comercial mesoamericana puede observarse a partir de que su presencia ha sido establecida en Isla de Sacrificios en Veracruz (Fig. 79, MNA-Sala del Golfo). Al parecer el gusto por la cerámica Anaranjado Fino en Isla de Sacrificios fue tal, que no solo importaron piezas cerámicas desde el área maya, sino que copiaron sus formas para la cerámica local

143 (Figs. 80, 81). A ciencia cierta no podría explicar la razón de por que no se localiza cerámica Silhó en San Román; esta cerámica está estrechamente asociada con la cerámica Plumbate (de la cual tampoco se tiene evidencia en San Román), en conjunto, estas dos cerámicas han sido utilizadas como marcadores para definir la presencia “Tolteca” en el área Maya (Coe 1999: 179). La cerámica de los Grupos Matillas y Centla Corriente es la más numerosa del sitio, ocupan juntas, más del 80% del material excavado en los pozos estratigráficos. Esta bien aceptado que la temporalidad de la cerámica del Grupo Matillas data del Posclásico Temprano, siendo en ésta época donde dicho grupo alcanza su mayor variedad de tipos, así como una densidad considerable por sobre el de cualquier otra cerámica, con casi un 40% de la muestra total de San Román. El Grupo Cerámico Centla también se vuelve muy popular y ocupa casi el 50% de la totalidad de toda la cerámica excavada. Es en los niveles identificados para este periodo donde se registró la presencia de comales así como el aumento en el consumo de ollas, lo que podría indicar un incremento en las actividades productivas del área, así como la introducción de nuevas pautas culturales que llevaron a cambios tecnológicos en la producción de bienes cerámicos. Cambios en atributos formales de las piezas cerámicas (cuellos más largos en las ollas), indican una reorientación en el uso específico que se le daba a esta cerámica. Un aumento en la producción de esta cerámica, indica una producción local que pudo satisfacer también necesidades no locales. Esto convertiría a la cerámica del grupo Centla, en una cerámica de filiación Chontal, pudiéndose convertir en un indicador arqueológico de etnicidad; lo mismo que en el caso de la cerámica Matillas. En el caso de la cerámica Matillas, esta comienza a experimentar una distribución a lo largo de la costa hasta la Península de Yucatán y posiblemente hasta la porción costera del Sur-Centro de Veracruz. Parte de la posible influencia “mexicana” entre los mayas chontales de San Román, la cual ha sido ampliamente discutida por muchos autores (Berlin 1956, Adams 1971; Scholes y Roys 1996; Thompson 2004; Coe 1999: 168), se ve reflejada en la iconografía presente en la cerámica Salto Compuesto y Chilapa Inciso Gubiado, ambos tipos pertenecientes al grupo Matillas, y con iconografía que podría considerarse de cierto estilo “mexicanizado”, al presentar claros motivos con la representación del glifo “Ollin” o Movimiento, así como serpientes emplumadas, o lo que pareciera corresponder también con plumas, con los llamados motivos de “Brackets”. La producción de ambos tipos cerámicos comienza durante el Posclásico Temprano pero no es exclusiva de este periodo; es probable que la producción de toda la cerámica perteneciente al Grupo Matillas haya estado en producción hasta el periodo Protohistórico. Un ejemplar de la cerámica Chilapa Inciso Gubiado ha sido identificado en Moxviquil, sitio localizado en el Valle de San Cristóbal de las Casas,

144 Chiapas, cuya presencia pudo haberse logrado a través del río Grijalva en el área del Cañón del sumidero De acuerdo con Robert Barlow (1992: 135-137), Tochtepec era una rica y extendida provincia situada en el noroeste de Oaxaca, sur de Veracruz y Tabasco. Esta provincia controlada por los aztecas servia como puerta de acceso al Soconosco, tributaba con grandes cantidades de productos al imperio Mexica, de los cuales algunos debieron de haber sido comerciados con grupos mayas de Tabasco, como cargas de cacao, pelotas de hule, plumas preciosas, etc. En su porción tabasqueña, Tochtepec debió de incluir el actual municipio de Huimanguillo, perteneciente a la región de la Chontalpa, cerca de la actual presa de Malpaso en Chiapas, para luego dirigirse a la costa por medio de los ríos Mezcalapa-Acachapa-Grijalva, hasta San Román. San Román pudo funcionar como un punto de control entre las rutas fluviales tierra adentro, y la ruta marítima que conectaba a todo el Golfo de México con la Península de Yucatán, permitiéndole a los chontales desde San Román, controlar el comercio con las sierra de los Cimatanes, en lo que se piensa fue todo un corredor comercial desde tierras zoques, en Tecominoacán, Mecatepec, Ocuapan, Huimanguillo y Pichucalco (Jiménez: 1987:40). Evidencia de un corredor comercial por tierra adentro desde un área cercana a la provincia de Tochtepec, pudiera verse influenciada en los vasos miniatura localizados en San Fernando Tabasco, en la Chontalpa de la Sierra por Piña Chan y Navarrete (1967: 13), y que asemejan en todos sus atributos a los vasos miniaturas característicos del tipo cerámico Cunduacan: Cunduacan, con excepción de que estos vasos están elaborados en una pasta de color crema, lo que podría ser una influencia costera, de manufactura local. Fue también en el sitio de El Fénix, en la región del Bajo Grijalva donde se registró cerámica muy similar a la del tipo Centla Corriente, y fue reportada como cerámica “Coarse Redish-Brownish Pottery” (Piña Chan y Navarrete 1967: 17), es en esta cerámica de Piña Chan y Navarrete, donde también se reporto decoración impresa como en la cerámica San Román Impreso (1967: 16, fig. 34), con la que también pudiera estar relacionada. Sin embargo, en la región del Bajo Grijalva toda esta cerámica se asoció con cerámica Anaranjado Fino del Grupo Cerámico Matillas, lo que ubicaría la temporalidad de algunos sitios en esta área durante el Posclásico Temprano; indicando tal vez que la presencia de cerámica en el Bajo Grijalva, similar a la cerámica de la Costa de Tabasco, podría ser más tardía que en la costa misma, y por consecuente de posible origen costero. La cerámica Luna Natural ha sido reportada en la región del Valle de Córdoba en Veracruz, la cual a su vez es de importación en esa área, y fue identificada en San Román en pequeñas cantidades. Luna Natural, al igual que la cerámica Torres Policromo, pudo llegar a San Román desde algún punto de Altiplano Central próximo a la frontera entre Puebla y Veracruz, y a través

145 de la Costa del Golfo. Al respecto de las cerámicas de pasta blanca, estas fueron una cerámica de importación en el área de San Román y en general, en el área maya. De acuerdo a muchos autores, los centros producción podrían ubicarse en la región Centro-Norte y Centro-Sur de Veracruz, atribuidos, dependiendo la temporalidad, a grupos Zoqueanos, Totonacos o Huastecos. Daneels (Comunicación Personal: 2006), afirma que las arcillas utilizadas en la manufactura de las cerámicas de pasta blanca del Posclásico en Veracruz, fueron explotadas de bancos caoliníticos de la región de Huayacocotla, en la frontera entre Puebla y Veracruz, entre el Totonicapan y la Huasteca. De acuerdo con esta autora (Daneels 2001a: 1183), existe la presencia de Totonacas en el Centro-Norte de Veracruz, a partir de indicadores como el Complejo Cerámico de pastas caoliníticas conocido como “Isla de Sacrificios” (con los tipos Tres Picos, Quiahuiztlan y Cerro Montoso), así como grupos nahuas provenientes del Centro-Sur, vistos a través de la cerámica tipo Mixteca-Puebla (Cholulteca Laca); ambos grupos provienen de tierras altas: los totonacas de la Sierra de Puebla, y los nahuas del altiplano PoblanoTlaxcalteca. Es probable que los tipos cerámicos de pasta fina caolinítica excavados en San Román (Quiahuiztlan II y Luna Natural), hayan sido fabricados a partir de arcillas provenientes del área de Huayacocotla, y distribuidos a lo largo de Veracruz por los ríos Panuco, Cazones o Tuxpan hasta la Costa, de donde fueron distribuidos a través del Golfo de México por las costas de Tabasco, Campeche y la Península de Yucatán. En la frontera entre los totonacas de la Sierra de Puebla, y los nahuas del altiplano PoblanoTlaxcalteca, en el área del río la Antigua, próximo a Zempoala, el Complejo Cerámico MixtecaPuebla Tardío, se vio asimilado por el Complejo Cerámico de Pastas Finas Totonacas (Daneels 2001a: 1184), produciéndose cerámica de pastas finas caoliníticas, con policromía propia del estilo Mixteca-Puebla como el tipo Torres Policromo reportado en la Chontalpa por Sissons (1976: 451), el cual pudo haber sido de manufactura Totonaca-Nahuatlaca, próximo al área entre Veracruz, Puebla y Tlaxcala. De la Península de Yucatán se cuenta con la presencia del tipo cerámico Mama Rojo, tipo muy popular para toda la costa oriental de Yucatán, así como para la costa del Golfo (Robles 1990: 230), desde el Posclásico Temprano hasta el Colonial Temprano. 5.5. Posclásico Tardío. Hablar de los mayas de las Tierras Bajas es hablar de la necesidad por conectar el Clásico y Posclásico a través de dos fenómenos fácilmente perceptibles en el contexto arqueológico: la relativamente brusca interrupción del desarrollo de las ciudades meridionales, y la aparición de nuevos rasgos, atribuidos a la llegada de gente procedente de la Costa del Golfo

146 y del México Central (Rivera 2001: 129). Respecto al segundo punto, el mecanismo para explicar la llegada de estos rasgos “no mayas” ha sido el desarrollo de un intercambio extensivo, y de rutas de comercio a gran escala por toda área maya, y con otros sitios de Mesoamérica. De acuerdo con Berdan y Smith (2003: 3), toda Mesoamérica era una sola unidad económica y cultural integrada por el intercambio comercial. Los Chontales fueron grupos de mayas Putunes integrados a esta unidad económica, y establecidos en las afluentes de las zonas productoras de cacao, plumas y hule en Tabasco, así como de cerámica Anaranjado Fino; tuvieron sus capitales tanto en Potonchán, Xicalango e Itzamkanak; San Román, se localiza muy cerca del área donde las fuentes históricas suelen ubicar a Potonchán, cerca de la desembocadura del río Grijalva. Estos sitios fueron denominados por Gasco y Berdan (2003: 111) como centros de comercio internacional, donde Mesoamérica es una unidad mundial. Los elementos usados por Gasco y Berdan (2003: 110) para la definición de puertos de comercio internacional son tres: 1) El ser un asentamiento de comercio entre mercaderes de muy diversas y lejanas áreas, 2) El tener una gran variedad de bienes de consumo, y 3) el de tener un alto volumen de bienes de consumo. De acuerdo con la información contenida en las fuentes históricas (Relación de la Villa de Santa María de la Victoria 1972: 14; Santa Cruz y Rodríguez 1983: 371; Scholes y Roys 1996: 16-17, Díaz 1970: 59; Cortés 1988: 224) y la evidencia arqueológica analizada; El sitio de San Román por su ubicación geográfica y la naturaleza de los materiales excavados, cumple con los tres puntos, por lo que hasta el momento, la naturaleza comercial del sitio de San Román puede ser considerada como la de un lugar de transito entre rutas comerciales en donde se intercambiaron variadas y cuantiosas mercancías procedentes de puntos muy lejanos. A este respecto, las relaciones económicas entre sitios pudieran haber sido incluso aun más importantes que las relaciones políticas, al crear un sistema de interacción más amplio entre regiones distantes y culturas diferentes, dicho sistema se ve preservado y unido gracias a las diversas actividades económicas que crean una dependencia mutua entre todas las partes que interactúan (Hirt 2001: 112). Esta observación se ve reflejada en la capacidad que tenían algunas regiones para semi monopolizar ciertos productos, como la sal en el caso de Yucatán, y el cacao en el caso de Honduras y Tabasco (Landa 2003: 86). La economía con base en la producción cerámica, no monopoliza ese mercado en términos del control de la producción cerámica en general, sino en la producción y distribución de cerámica específica que se distribuye en diversas regiones, y que por ser de uso cotidiano entre toda la población, se diferencia de la cerámica de exportación; convirtiéndose en un bien de prestigio de acceso restringido entre la sociedad. Por lo que poseer cerámica alóctona es no solo un indicador de relaciones comerciales a distancia entre diferentes centros productores, sino también un indicador económico importante para diferenciar diversos

147 estratos sociales, entre una misma sociedad. La presencia de cerámica Anaranjada Fino en Yucatán, así como la presencia de cerámicas como Mama Rojo, Tancachacal Pizarra en San Román, podrían ser un indicador económico de una mutua necesidad por mantener un prestigio local entre regiones tan distantes. Durante el Posclásico Tardío los sitios costeros entre la Chontalpa y Laguna de Términos (Berdan y Gasco 2003: 30), pertenecían a un amplio circuito comercial que abarcaba toda el área maya, y que se vinculaban por diversas regiones con las áreas de mayor influencia comercial en Mesoamérica. De este comercio se esperaría tener indicadores arqueológicos, presentes con las cerámicas Torres Policromo, cerámica proveniente de Altiplano Central, en un área próxima tal vez entre Puebla y Veracruz. La cerámica Luna Natural, proveniente tal vez de las áreas donde se explotaban las arcillas caoliníticas, en la Huasteca, Quiahuiztlan II, proveniente tal vez de la región del Totonacapan o desde Zempoala también en Veracruz. Interesante es que la tradición de pastas finas caoliníticas, a pesar de haber tenido su auge temporal durante el Posclásico Temprano; su producción es continua en el Posclásico Tardío. De acuerdo con algunos autores (Lorenzo 2001: 79), la región Norte-Centro-Sur de Veracruz se vuelve un centro económico importante durante el Posclásico, lo cual explicaría la presencia cerámica de pastas finas caoliníticas en casi toda la región costera del Golfo de México, así como la Península de Yucatán, así como la presencia de otros rasgos culturales propios de Veracruz, como hachas votivas tan lejos como Comalcalco. Otra manera de observar la “influencia comercial” de otras áreas en San Román, es a través de rasgos atribuidos como “foráneos”, y presentes en productos locales, como ciertos elementos estéticos “no mayas” en cerámicas locales. Ya hablamos de las cerámicas con iconografía “mexicana” durante el Posclásico Temprano. Para el Posclásico Tardío se han identificado elementos estéticos, más que iconográficos, presentes en la cerámica de San Román, como los soportes almenados de la cerámica Cunduacán: Cunduacán, que de acuerdo a Berlin, y citando a Ignacio Bernal (Berlin 1956: 140), afirma que estos están influenciados por la cerámica Azteca III y IV de Altiplano Central. Este Complejo Cerámico se ve definido por la intrusión de nuevos materiales cerámicos, no por la irrupción de ellos, ya que toda la cerámica presente para el Posclásico Temprano, bien pudo seguir en producción y uso en San Román para el Posclásico Tardío. Al menos la cerámica de los grupos Matillas y Centla sigue siendo producida, lo mismo que materiales de intercambio como la cerámica Torres Policromo. Bien puede ser que un nuevo elemento comercial proveniente desde altiplano central haya hecho su aparición durante el Posclásico Tardío; junto con la cerámica, otros productos circularon a través de dichos corredores comerciales, tal es el

148 caso de obsidiana verde, proveniente de Hidalgo y de la cual se tiene evidencia en pequeñas cantidades en San Román, a pesar de no haber sido analizada en el presente estudio. De acuerdo a algunas fuentes históricas, (Landa 2003: 59) los reyes de México tenían en Tabasco y Xicalango guarniciones militares que aseguraban el control del tráfico comercial en el área. La presencia de grupos mexicanos en la costa de Tabasco pudo ser entonces inminente para principios del siglo XVI en San Román, y de la cual, la presencia de ciertos productos “mexicanos” no sería sino una consecuencia inmediata. El hallazgo temporal de una cerámica en cierto periodo no la convierte como exclusiva de ese periodo. Debido a su belleza e importancia, lo por la tradición tecnológica, la manufactura de ciertos bienes cerámicos prevalecía a través del tiempo. Para el Posclásico Tardío y desde el Posclásico temprano viene la producción de cerámica del grupo Matillas, cuyo uno de los centros productores pudo localizarse en algún punto en la costa de Tabasco. Ya para el Posclásico Tardío y el periodo protohistórico, estoy de acuerdo con las ideas de Ball (1978: 92) acerca de que la manufactura de Matillas y Cunduacán pudo ser incluso paralela. Pienso en lo personal que la producción de Matillas se vio interrumpida por la producción de Cunduacán en la región costera de Tabasco. La lenta sustitución de la cerámica Cunduacán sobre la Matillas en la costa de Tabasco, no influyó en la manufactura de ambas cerámicas en tierra adentro tanto en Tabasco; en sitios como Atasta, y en la tardía presencia de Cunduacán en sitios tardíos de la costa oriental de la Península donde Matillas aun seguía en uso (Mayapán por ejemplo, era un sitio consumidor). Si la conquista española hubiera llegado en épocas posteriores a 1524 18, estoy seguro que arqueológicamente nos encontraríamos en el registro arqueológico frente a una sustitución total de Cunduacán sobre Matillas. 5.6. Colonial Temprano. Los datos utilizados en este estudio para definir el Complejo Cerámico Santa María, del periodo Colonial Temprano, han sido obtenidos por medio del análisis de aquellos materiales generados durante el periodo histórico, entendido como el periodo posterior a la llegada de los españoles a México. “La arqueología Histórica”, como su nombre lo indica, utiliza ambos estudios, los arqueológicos y los históricos. El uso de este término se refiere solo a la base de
18

Fue en esta fecha cuando se estableció la primera colonia hispana en Tabasco, con la fundación de la villa de la Victoria o villa Tabasco, y del cambio en los regimenes politicos y sociales en el área. Otros autores (Navarrete 2001: 285), utilizan la fecha de 1527 (con el advenimiento de la conquista de Yucatan) como indicador en el cambio de la dinámica económica de la peninsula de Yucatan, y en la desarticulación e irrupción de las redes comerciales; el abandono de enclaves económicos a otras regiones (como el caso de Atasta y Xicalango), y el cese en la producción de bienes comerciales a lo largo del área maya. La presencia hispana en el área maya fue determinante para el desarrollo (o cese del mismo) de las rutas y enclaves comerciales mayas.

149 los datos, y no a una clase diferente de arqueología (Besso-Oberto 1977: 4). El proceso que envuelve la formulación de este Complejo Cerámico está relacionado con los métodos arqueológicos que se han utilizado en la recuperación de evidencia cerámica perteneciente al periodo histórico. El sitio de San Román presenta ocupación del periodo Colonial Temprano en los mismos niveles métricos que donde se localizó además material prehispánico tardío, lo que significa que existió una ocupación hispana sobre un asentamiento prehispánico. Incluso, la presencia de cerámica maya pudo haber estado en uso por los primeros grupos hispanos en el área. Puede ser que la presencia indígena haya diezmado y la producción cerámica cesado de manera paulatina, ya que existe la presencia de materiales de ambas culturas en los mismos niveles métricos en varias de las unidades excavadas. La presencia de la cerámica de pasta burda, así como la cerámica anaranjada fina en el área de frontera se definió desde el Clásico Tardío, y no deja de producirse y consumirse sino hasta bien entrado posiblemente el Colonial Temprano, o complejo Santa María, debido tal vez a que el consumo español de productos locales, se vio como una prioridad necesaria previo a la producción, transporte y comercio de material de manufactura hispana, proveniente de sus colonias en América, o Europa. Pienso que el uso de la cerámica local fue adoptado en un principio más por necesidad que por gusto entre los españoles. Respecto a la cerámica de manufactura hispana, durante años se pensó que muchas de las vajillas de mayólica en México fueron producidas en España y transportadas durante la época temprana de colonización en América (Goggin 1968: 139). Ahora se sabe muchas de ellas pudieron de hecho, contar con sus centros productores en Puebla o incluso Oaxaca (Ball 1978: 109). De acuerdo con asociación de productos respecto a todo un corpus hispano de producción, importación y consumo de bienes hispanos en México, se cuenta con una serie de indicadores arqueológicos, los cuales, no todos fueron identificados en San Román. Dichos indicadores podrían ser, botellas de vidrio para contener vino; cerámica colonial tal como mayólicas del tipo Columbia Liso, Yayal Azul sobre blanco, Santo Domingo Azul sobre blanco, quizá Caparra Azul, Ichtucknee Azul sobre blanco, San Luís Azul sobre blanco, Aucilla polícromo, San Luís Polícromo y Abó Polícromo, todos según la clasificación de John Goggin (1968). De este complejo, se pudo identificar claramente material procedente de diez vajillas cerámicas hispanas, varias de las cuales han sido mencionadas más arriba como indicadores de clara presencia hispana en el área. Estas Vajillas Cerámicas son Vidriada Café, Vidriada Verde, Botijuela Olivera, Porcelana China, Yayal Azul/Blanco, Columbia Liso, Santo Domingo Azul/Blanco, Ciudad de México Verde sobre Crema, Caparra Azul y Sevilla Azul sobre Azul.

150 Además de estos materiales, se lograron identificar fragmentos de metal, pertenecientes posiblemente a materiales de uso cotidiano en la época. El comercio entre Europa y las Colonias españolas en América significaba un flujo muy diverso de productos y materiales del Viejo, al Nuevo Mundo y viceversa. Cerámicas como Botijuela Olivera era utilizada para transportar conservas, vino o aceite de oliva desde España hacia toda la Nueva España. La ausencia en los primeros años de la Colonia de productos hispanos en México, hizo necesaria la transportación de bienes desde Europa. La presencia en San Román de cerámica del tipo Botijuela Olivera (Fig. 62 y 82), es un reflejo de las necesidades hispanas no solo en la región costera de Tabasco, sino en todas las colonias españolas en América; esto evidencía además una ausencia en la producción (pero no en el consumo) de artículos hispanos en el área, y una necesidad por consumir lo propio. De todos los bienes hispanos o de consumo hispano en América, probablemente fue la cerámica la que inicialmente comenzó a producirse en sus colonias. Sin embargo en San Román, la presencia de cerámica prehispánica en los mismos niveles donde se detecto la cerámica hispana, refleja en un primer momento- como ya se dijo- la necesidad española por consumir lo local (más que por gusto, por una necesidad)19. Como ya se ha mencionado, obras de infraestructura hidráulica en la región de la Chontalpa en Tabasco, trajeron como consecuencia una reconformación del desarrollo social en toda la provincia, provocando como secuela el abandono de grandes porciones de terreno, y el poblamiento de otras tantas. San Román, sufrió los efectos de este proceso, y aunque una ocupación hispana se impuso sobre una larga ocupación prehispánica, el abandono del sitio no significó la falta de una importancia estratégica comercial de la Barra Principal de Frontera. Por el contrario, la presencia en la actualidad de un puerto marítimo como lo es el Puerto de Frontera, pone en sobredicho la importancia del área, y la necesidad de diversos grupos étnicos a lo largo de cientos de años, por controlar el acceso y el paso de bienes, personas e ideas desde este punto y hacia muchos otros lugares, más allá de los linderos del agua, más allá de los lenguajes, más allá de la imaginación misma de los hombres.

19

Esto sucede al asentarse en San Román para la etapa inicial de la Colonia en Tabasco una villa hispana hacia el año de 1524, que es cuando se registra en las fuentes históricas la presencia hispana en el área de Frontera, con fines de colonización.

151 RERENCIAS CITADAS. Adams, Richard. 1971 The Ceramics of Altar de Sacrificios. Peabody Museum of Cambridge, Massachusetts U.S.A. Andrews, Anthony. 1998 “El Comercio Marítimo de los Mayas del Posclásico”. En: La Navegación entre los Mayas. Arqueología Mexicana. Vol. VI. No. 33. Ed. Raíces-CONACULTA. México. Andrews, Anthony y Fernando Robles. 1986 Excavaciones Arqueológicas en El Meco, Quintana Roo. Colección Científica No. 158. INAH.-SEP. México. Ancona, Iliana y Socorro Jiménez 2005 “Las cerámicas gris y negra fina como marcadores de interacción en el litoral campechano”. Los investigadores de la Cultura Maya. Vol. 13, Tomo I: 209-217 Álvarez, Carlos. 1993 “La Ocupación Prehispánica del Cerro Najlem”. En: Antropología, Historia e imaginativa. En Homenaje a Eduardo Martínez Espinosa. Editores Carlos Navarrete y Carlos Álvarez. Gobierno del Estado de Chiapas. Consejo Estatal de Fomento a la Investigación y Difusión de la Cultura. DIF-CHIAPAS/Instituto Chiapaneco de Cultura. pp. 149-167. Álvarez, Carlos y Luís Casasola. 1985 Las Figurillas de Jonuta, Tabasco. IIF-CEM UNAM. México. Anaya, Armando y Peter Mathews. 2003 “Hallazgo de una caja de madera con inscripciones en Tabasco”. En Arqueología Mexicana: Los Mayas de Tabasco. Vol. 11. Num. 61. Editorial Raíces. Armijo, Ricardo, Miriam J. Gallegos y Socorro Jiménez 2005 “La cerámica de Pasta fina de Comalcalco, Tabasco y su periferia: Temporalidad y Relaciones Culturales”. Los investigadores de la Cultura Maya. Vol. 13, Tomo I: 189-208. UACAM. México. Bachand, Bruce R. 2002 “Ampliando nuestra comprensión sobre el periodo Protoclásico en las Tierras Bajas Mayas”. En: XVI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala. Vol. 2. Museo Nacional de Arqueología y Etnología. Guatemala. pp. 599-614
Ball, Joseph W. 1977 The Archaeological Ceramics of Becán, Campeche, México. Middle American Research Institute, Tulane University, Publication 43. New Orleans. 1978 “Archaeological Pottery of the Yucatan-Campeche Coast” In Studies in the Archaeology of the Coastal Yucatan and Campeche Mexico. Middle American Research Institute, Tulane University, Publication 46. New Orleans. 1979 “On Data. Methods, results and Review: A Reply Michael Smyth”. En: American Antiquity Vol 44. N.4: 828-831 1980 The Archaeological Ceramics of Chinkultic, Chiapas, México. New World Archaeologycal Foundation. Brigham Young University, Provo, UTAH.

Barlow, Robert. 1992 La Extensión del Imperio de los Culhua Mexica. Colección “Obras de Robert Barlow. Vol. 4.” Editores: Jesús Monjarás, Ana Limón y María de la Cruz Paillés. INAH-UDLA. Puebla.

152 Bate, Luís Felipe. 1998 El Proceso de Investigación en Arqueología. Ed. Crítica. España. Berdan, Frances. 1978 “Ports of Trade in Mesoamerica: A Reappraisal”. En: Cultural Continuity in Mesoamerica. David L. Browman, ed. pp. 179-200. Mouton Publishers, The Hague. Berdan Frances et al. 2003 “An International Economy”. En: The Posclassic Mesoamerican World. Editores: Michael Smith y Frances Berdan. The University of UTAH PRESS. Salt Lake City. pp. 96-109. Berlin, Heinrich. 1953 Current Report: Archaeological Reconnaissance in Tabasco. Carnegie Institution of Washington, Publication No. 7 1956 Late Pottery Horizons of Tabasco, México. Carnegie Institution of Washington, Publication 606. May. Benavides Castillo, Antonio. 2001a “El Sur y Centro de Zona Maya en el Clásico”. En: Historia Antigua de México. Vol.II. El Horizonte Clásico”. Coordinadores: Linda Manzanilla y Leonardo López Lujan. INAHIIAUNAM-PORRUA. pp. 79-118. 2001b “El Norte de la Zona Maya en el Clásico”. En: Historia Antigua de México. Vol.II. El Horizonte Clásico”. Coordinadores: Linda Manzanilla y Leonardo López Lujan. INAHIIAUNAM-PORRUA. pp. 119-160. Besso-Oberto, Humberto. 1977 Arqueología Histórica, Un Paradigma de Investigación. Tesis de licenciatura para obtener el grado de licenciado en Arqueología. ENAH.
Bey III, George. Tara Bond, William Ringle, Craing Hanson, Charles Houck, y Carlos Peraza. 1998 “The Ceramic Chronology of Ek Balam, Yucatan, Mexico”. En: Ancient Mesoamerica. Vol. 9. No. 1. Cambridge University Press. pp. 101-120. Bishop, Ronald, Erin Sears y James Blackman. 2005 “Jonuta una ventana a la producción y distribución de pasta fina del Maya Clásico”. En: Los Investigadores de la Cultura Maya Vol. 13, Tomo I: 173-188. UACAM. México. 2006 “A Través del Río del Cambio”. En: Estudios de Cultura Maya. Vol. XXVI, No. 26. pp. 17-40. UNAM-CEM-IIFL. Blom, Franz. 1926 Tribes and Temples: A Record of the Expedition to Middle America conducted by The Tulane University of Louisiana in 1925. Published by the Tulane University of Louisiana New Orleans, La. 2 Vol. Brady, James. Patrick Culbert, Héctor Escobedo, Donald Fosyth, Richard Hansen y Prudence Rice. 1995 “El Protoclásico en las Tierras Bajas Mayas: Algunos Apuntes sobre los Resultados del Taller de Cerámica”. En: VIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala. Editado por Juan Pedro Laporte y Héctor Escobedo. Museo Nacional de Arqueología y Etnología. Guatemala. Brady, James. Joseph Ball, Ronald Bishop, Duncan Pring, Norman Hammond y Ruppert Housley. 1998 “The Lowland Maya Protoclassic: A Reconsideration of its Nature and Significance.” En: Ancient Mesoamerica. Vol. 9 Fall. Cambridge University Press. USA. pp. 17-38.

Brinton, Daniel. 1896 The Battle and the Ruins of Cintla. American Archaeology and Linguistics in the University of Pensilvania. Reprinted from: Latinamerican Antiquarian. Chicago.

153
Brüggemann, Jurgen. et al. 1991 Zempoala: El Estudio de una Ciudad Prehispánica. Colección Científica No. 232. INAH.SEP. México.

Boucher, Sylviane. 1981 Análisis y Clasificación de la Cerámica Burda del lado Sur, Templo III, Plaza Norte, Comalcalco. Catálogo del Archivo Técnico del INAH-Tabasco. Burgos Villanueva, Rafael. 1995 El Olimpo: Un Predio Colonial en el lado Poniente de la Plaza Mayor de Merida, Yucata, y Análisis Cerámico Comparativo. Colección Científica No. 261. INAH.-SEP. México. Cabrera, Bernat, Ciprian Aurelio. 1987 Viajeros en Tabasco: Textos. Gobierno del Estado de Tabasco, México. Cabrera, Maria del Refugio y Jesús Vargas Ramirez. 1985 Acercamiento a los Chontales de Tabasco. Manuscrito entregado al CIESAS-Golfo y a la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia del INAH. México. Chapman, Anne. 1957 “Port of trade enclaves in Aztec and Maya civilizations”. En: Trade and Market in the Early Empires. Karl Polanyi, ed. pp. 114-153 Aldine, Chicago.
Chavero, Alfredo. 1940 México a través de los Siglos. Historia general y completa del desemvolvimiento social, político, religioso, militar, artístico, científico y literario de México, desde la antigüedad más remota hasta la época actual. Publicada bajo la dirección del Genera D. Vicente Riva Palacio. Gustavo S. López, Editor. Chávez Jiménez, Ulises. 2002 “Santa María de la Victoria: 361 años de historia olvidada en Tabasco”. Trabajo presentado en el: Primer Premio a la Excelencia Académica: Carlos Navarrete Cáceres. 10 de Junio. ENAH, Ciudad de México. 2005 Potonchán y Santa María de la Victoria. Una propuesta arqueológica a un problema histórico. Ponencia presentada en el XV Encuentro Internacional “Los Investigadores de la Cultura Maya”, el 9 de noviembre. Campeche: UACAM.

Cibeira Taboada, Miguel. 1970 Historia de Tabasco; Relación de la Villa de Santa María de la Victoria. Boletín Bibliográfico Rubin de la Borbolla, México. Clark, John. Richard Hansen y Tomás Pérez Suárez. 2000 “La Zona Maya en el Preclásico”. En: Historia Antigua de México. Vol.I. El México Antiguo. Sus áreas Culturales. Sus Origenes y el Horizonte Preclásico”. Coordinadores: Linda Manzanilla y Leonardo López Lujan. INAH-IIAUNAM-PORRUA. pp. 437-510. Clayton, Sarah. 2005 “Interregional Relationship in Mesoamerica: Interpreting Maya Ceramics at Teotihuacan”. En: Latin America Antiquity. Vol. 16. No. 4. pp. 227-248. Coleman, James. 1982 Deltas Processes of deposition and models for exploration. International Human Resources Development Corporation, Boston. Second Edition. Coe, Michael D. 1999 The Maya. Thimes and Hudson. Sexta Edición. Nueva Cork. Cortés, Hernán. 1963 Cartas de Relación. 7ª. Ed. Porrúa, México.

154 1988 Cartas de Relación. Ed. Porrua. En: “Sepan cuentos…” 15va edición. México.

Daneels, Annick. 1996 Proyecto Atoyaquillo, Informe de Cerámica. Rescate Centro INAH-Veracruz, Paraje Nuevo, Veracruz, Primavera de 1995. Informe entregado al Consejo de Arqueología. 2001a “La Relación entre la Costa del Golfo y la costa Pacífica Centroamericana, vista desde Veracruz. En: XIV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2000. Editado por Juan Pedro Laporte, Ana Claudia Suásnavar y Barbara Arroyo: 1174-1190. Museo Nacional de Arqueología y Etnología. Ciudad de Guatemala. 2001b “La Cerámica del Clásico en Veracruz”. CAPÍTULO del libro: La Producción Alfarera en el México Antiguo” (En Prensa) INAH.

Del Águila Figueroa, Bernardo. 1980 Tabasco (En la Geografía y en la Historia). Consejo Editorial del Gobierno de Tabasco. Villahermosa, Mexico. Delgado, Angélica. 2002 Itzamkanac en el Tiempo. La Secuencia Cerámica de El Tigre, Campeche. Tesis de licenciatura para obtener el grado de licenciado en arqueología-ENAH. México. Díaz, Juan. 1972 Intinerario de la Armada de el rey católico a la isla de Yucatán en las Indias, en el año 1518 en la que fue por comandante y capitán general Juan de Grijalva Escrito para su Alteza por el Capellán de la dicha Armada. Comentarios de Jorge Gurria Lacroix. Ed. Juan Pablos. México. Díaz del Castillo, Bernal. 1970 Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España. Porrua, México. Domínguez Carrasco, María. 1994 Calakmul Campeche, un análisis de la cerámica. Universidad Autónoma de Campeche. México. Drucker, Phillip. Robert Heizer y Robert Squier. 1959 Excavations at La Venta Tabasco, 1955.Smithsonian Institution. Bureau of Amercian Ethnology. Bolletin 170. Dunnell, Robert C. 1970 “Seriation Method and its Evaluation”. En: American Antiquity. Vol. 35. No. 3. Ensor, Bradley. 2004 Proyecto Arqueológico Islas de los Cerros. Informe Técnico para el Consejo de Arqueología del INAH. México. Ensor, Bradley. Socorro Jimenez, Concepción Herrera y Keiko Teranishi. 2006 Proyecto Arqueologico Isla de los Cerros 2005. Informe Técnico Presentado al Consejo de Arqueológia. INAH, México. Fajardo, Erendira. 1987 Atlas Arqueológico de Tabasco. Anexos A, B, C, D. 9 Mapas, 6 dibujos, 295 pags. Índice 3, 26-9. Archivo Técnico del INAH. México. Fernández Tejedo, Isabel. et al. 1988 Zonas Arqueológicas de Tabasco. INAH-Gobierno del Estado de Tabasco. Ford, James. 1957 “El Método cuantitativo para determinar la cronología arqueológica”. En: Divulgaciones Etnológicas. Instituto de Investigaciones Etnológicas, Universidad del Atlántico, Vol. 6. Barranquilla, Colombia.

155 1960 El método Cuantitativo para establecer cronologías culturales. Unión Panamericana Secretaría general, Organización de los Estados Americanos, Washington D.C.

Forsyth, Donald. 1983 Investigations at Edzná Campeche, México. Vol 2. Ceramics. New World Archaeologycal Foundation. Brigham Young University, Provo, UTAH. 1989 The Ceramics of El Mirador, Petén, Guatemala. El Mirador Series, Part 4. New World Archaeologycal Foundation. Brigham Young University, Provo, UTAH. Forsyth, Donald. Aaron Jordan. 2003 “La Secuencia Cerámica de Champotón, Campeche: Un Ensayo Preliminar”. En: Los Investigadores de la Cultura Maya. Vol. 11, tomo I. pp. 49-71. UACAM, México. Fournier, Patricia. 1990 Evidencias Arqueológicas de la Importación de Cerámica en México, con base en los Materiales del Ex-Convento de San Gerónimo.Colección Científica No. 213. México. Fowler Jr. William R. 1989 The Cultural Evolution of Ancient Nahua Civilization: The Pipil-Nicarao of Central America. University of Oklahoma Press. Norman, Oklahoman. Gallegos Gómora, Miriam Judith. 1990 “Excavaciones en la Estructura D-7 en La Venta, Tabasco”. En: Arqueología. Revista de la Dirección de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia Vol. 3. Segunda Época. pp. 17-24. México. 2004 Las Barrancas de Amate: patrón de asentamiento en la región suroccidental de la Laguna Ismate Chilapilla. Informe técnico parcial de la temporada 2004. Consejo Técnico. Gallico, Sonia. 2000 Guia Arqueologica de Ostia Antica. ATS Italia Editioce. Roma. Gasco, Janine y Frances Berdan. 2003 “International Trade Centers” En: The Posclassic Mesoamerican World. Editores: Michael Smith y Frances Berdan. The University of UTAH PRESS. Salt Lake City. pp. 110-116. Gifford, James. 1960 The Type-Variety of Ceramic Classification as an Indicator of Cultural Phenomena. American Antiquity, Vol. 25, No. 3. Gil y Saenz, Manuel. 1979 Compendio Histórico, Geográfico y Estadístico del Estado de Tabasco. Consejo Editorial del Estado de Tabasco. México. Gobierno del Estado de Tabasco. 1993 Economía y Desarrollo. Gobierno del Estado de Tabasco-Porrua. México. 1993 TABASCO: Realidad y Perspectivas. Gobierno del Estado de Tabasco-Porrua. México. Goggin, John. M. 1968 Spanish Majolica in the New World: Types of the Sixteenth to the Eighteenth Centuries. Yale University Publications in Anthropology, number 72. New Haven. 1970 “The Spanish Olive Jar. A Preliminary Study”. Yale University Publications in Anthropology, number 62. En: Papers in Caribbean Anthropology. Compiled by Sydney W. Mints. Numbers 57 to 64. pp. 8-22, Reprinted by: Human Relations Area Files Press, New Haven.

156 González Calzada, Manuel. 1976 “Información, Inventario y Almoneda de los Bienes de Joanes de Ugarte, Difunto Abintestato en esta Provincia. Juez, el Licenciado Gerónimo Franco” En: Documentos para la Historia de Tabasco. Recopilados y Ordenados por Manuel González Calzada. Tomos I y II, Siglos XVI y XVII. Comisión del Grijalva. México. González, Pedro. 1981 Los Ríos de Tabasco. Consejo Editorial del Estado de Tabasco, México. Granados Salinas, Luis Fernando. 2004 “Santiago y la Yegua: La Batalla de Cintla”. En: Grandes Culturas de Tabasco. Olmecas, Mayas, Zoques.Número especial de Arqueología Mexicana para el Gobierno del Estado de Tabasco. Editorial Raices. México.
Gutiérrez Eskildsen, Rosario María. 1987 Vocabulario de Nahuatlismos. Verificación etimologica de más de un millar de vocablos fundamentales de la lengua náhuatl, su génesis y equivalencia en el idioma español. Secretaria de Educación, Cultura y ria de Educación, Cultura y Recreación del Estado de Tabasco. Gobierno del Estado. México.

Guzmán V. Raquel 1982 Atlas histórico de Tabasco. 1570-1981. México: Consejo editorial del gobierno del estado de Tabasco. INEGI. 1986 Síntesis Geográfica, Nomenclátor y Anexo Cartográfico del Estado de Tabasco. México. 2000 Cuaderno Estadístico Municipal. Centra, Tabasco. Gobierno del Estado de Tabasco, H. Ayuntamiento de Constitucional de Centla, México. 2000 Carta Geológica 1:50,000. Frontera, Tabasco E15-5. México. 2000 Carta de Hidrológica de Aguas Subterráneas. 1:50,000. Frontera, Tabasco E15-5. México. 2000 Carta de Suelos. 1:50,000. Frontera, Tabasco E15-5. México. Izquierdo, Ana Luisa. 1995 El abandono de Santa María de la Victoria y la fundación de San Juan Bautista de la Villahermosa. UNAM, México. 1997 Acalán y la Chontalpa en el siglo XVI, su Geografía Política. Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Estudios Mayas. UNAM, México. 2004 “Tabasco: Parteaguas del Descubrimiento y Conquista de México”. En: Grandes Culturas de Tabasco. Olmecas, Mayas, Zoques.Número especial de Arqueología Mexicana para el Gobierno del Estado de Tabasco. Editorial Raices. México. Jiménez Álvarez, Socorro del Pilar 2001 Las regiones costeras del bajo grijalva y de la Laguna de Términos y sus respectivas esferas cerámicas en el Clásico Tardío. Ponencia presentada en el V Congreso Internacional de Mayistas, Xalapa, Veracruz. 2002 La secuencia cerámica de Xcambo Yucatán. Tesis para optar por el titulo en licenciado en arqueología. UADY. México. 2006a Informe Técnico de la tipología de las cerámicas de Isla de Los Cerros. En preparación Jiménez, Socorro, Thelma Sierra, Heajoo Chung y Roberto Belmar 2006 Estudio tecnológico de la cerámica de pasta fina “Chablekal Temprano e Isla fina” del sitio costero de Xcambo, Yucatan. En. XV Encuentro Internacional Los Investigadores de la Cultura Maya, UACAM. En prensa.

157 Jiménez Lara, Pedro. 1995 “La Cerámica Arqueológica de Serafín, Veracruz”. En: Arqueología. Revista de la Coordinación de Nacional de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Segunda Época. No. 13-14. Enero-Diciembre. pp. 59-77. Jiménez Valdez, Gloria Matha. 1984 La Arqueología de Península de Xicalango. Tesis de Licenciatura, ENAH. México. 1987 Informe de los pueblos de la Chontalpa Central. Un reconocimiento preliminar. Consejo de Arqueología, carpeta 3, Vol. 26-13. INAH, México. 1993 “Medios de Comunicación y Centros de Intercabio en la Chontalpa y Costa de Tabasco”. En: II Coloquio Pedro Bosch-Gimpera. Comp. Maria Teresa Cabrero. IIA-UNAM. pp. 366275. Jones, Grant D. 1998 “Itza-Spanish Encounters, 1526-1690”. En: The Conquest of the last Maya Kingdom.Stanford University Press. Stanford, California. pp. 29-59. Kuwayama, George. 1997 Chinese Ceramics in Colonial Mexico. Los Ángeles County Museum of Art, University of Hawaii Press. EE. UU. Krynine, Paul. 1939 Depósitos de Arcosas en el Trópico Húmedo. Yale University. Informe de la Standard Oil Company of California. Lagunes Gushiken, Concepción. 1995 “La Cerámica Arqueológica de Vega de la Peña, Veracruz.” En: Arqueología. Revista de la Coordinación de Nacional de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Segunda Época. No. 13-14. Enero-Diciembre. pp. 79-84. Landa, Fray Diego de. 2003 Relación de las Cosas de Yucatán. Edición y comentarios de Miguel Rivera Dorado. Promo Libro. Colección “Crónicas de América”. España. Ledesma Gallegos, Laura. 1992 La Vicaria de Oxolotán, Tabasco. Colección Científica No. 257, seríe Arqueológia. INAH, México. Lee Jr. Thomas A. y Brian Hayden. 1988 San Pablo Cave and El Cayo on the Usumacinta River, Chiapas, México. New World Archaeological Foundation. Brigham Young University, Provo, UTAH. Lister, Florence y Robert Lister. 1982 Sixteenth Century Majolica Pottery in the Valley of México. University of Arizona Press. Tucson. López Cervantes, Gonzalo. 1976 Cerámica Colonial de la Ciudad de México. INAH-SEP. Departamento de prehistoria, Colección Científica No. 38, Arqueología. México. López Reyes, Diógenes. 1979 Historia de Tabasco. Consejo Editorial del Estado de Tabasco, México.
Lorenzo, Carmen. 2001 “La Circulación”. En Historia Antigua de México Vol. IV: Aspectos Fundamentales de la Tradición Cultural Mesoamericana. Coordinadores: Linda Manzanilla, Leonardo López Lujan. NAH-IIAUNAM-PORRUA. pp. 69-95.

158
Masson, Marilyn. 2001 “La Dinámica del Proceso de Maduración de la Organización del Estado en la Sociedad Posclásica”. En: Los Mayas, una civilización milenaria. Editado por Nikolai Grube. KÖNEMANN. Bonn. pp. 341-353.

Matheny, Ray. 1970 The Ceramics of Aguacatal, Campeche, México. New World Archaeological Foundation. Brigham Young University. Provo, Utah.
McCafferty, Geoffrey. 2001 Ceramics of Postclassic Cholula, Mexico: Typology and Seriation of Pottery from the UA-1 Domestic Compound. Monograph 43. The Cotsen Institute of Archaeology, University of California, Los Angeles, CA.

Medellín Zenil, Alfonso. 1960 Cerámicas del Totonacapan. Universidad Veracruzana, Xalapa. Meggers, Betty y Clifford Evans. 1969 Como interpretar el lenguaje de los tiestos, Manual para Arqueólogos. Smithsonian Institution. Washington D.C.
González, Ángela. 2004 El caso particular de dos vasijas con representación de jaguar procedentes del río Usumacinta. XXVII Mesa Redonda de la sociedad de Antropología. El Mediterráneo americano: población e historia. Xalapa, Veracruz. 1 al 6 de agosto 2004.

Müller, Florencia. 1967 Atlas Arqueológico de Tabasco. Archivo Técnico. Índice 3, 26-34. Informe.
Muños Ortiz, Humberto. 1975 Tabasco Colonial. Biografía de una ciudad (su tiempo y sus hombres). Santa María de la victoria-la Villahermosa de San Juan Bautista. Gobierno del Estado de Tabasco, México. Ortiz Ortiz,Martín. 1988 Las Vías de Comunicación Terrestre y la Historia de Tabasco, desde la época Prehispánica hasta 1850. Gobierno del Estado de Tabasco, Secretaria de Educación, Cultura y Recreación, Dirección de Educación Superior e Investigación Científica. México. Munsell Color Macbeth, Kollmorgen Corporation. 1976 Munsell soil color charts. 2441 North Calvert Street Baltimore, Maryland 21218. Navarrete Linanes, Federico. 2001 “La Conquista Europea y el Régimen Colonial”. En: Historia Antigua de México. Vol III: El Horizonte Posclásico. Coordinadores: Linda Manzanilla, Leonardo López Luján. INAHIIA-PORRUA. 3 Vol. México.

Noguera, Eduardo. 1957 La Cerámica Arqueológica de Cholula. Editorial Guaranda. México. 1975 La Cerámica Arqueológica de Mesoamerica. UNAM 2da. Edición. México.
Ochoa, Lorenzo. 1997 Renunciar al Paraíso, Paisaje y Arqueología en las Tierras Bajas Pantanosas de la Cuenca de San Pedro y San Pablo, y Xicalango, Campeche. Gobierno del Estado de Campeche, Instituto de cultura de Campeche. México. Ochoa, Lorenzo. Martha Ivonne Hernández. 1975 Informe preliminar de los trabajos arqueológicos en las tierras bajas del área maya. Archivo Técnico del INAH, Carpeta 3, Vol. 26-27. INAH, México. 1983 Informe de los materiales cerámicos de las tierras bajas noroccidentales. Archivo Técnico del INAH. Carpeta 3, Vol. 26-31. Informe en Fotocopia. INAH, México.

159 Ortiz Pérez, Mario Arturo. Ana Patricia Méndez Linares. 1999 Componentes naturales y de uso del suelo vulnerables a las variaciones del nivel del mar en la costa Atlántica de México. Investigaciones Geográficas 41, Boletín del Instituto de Geografía de la UNAM, México. Padilla Yedra, Judith. 1995 “Áreas Culturares de la Costa del Golfo durante el Posclásico”. En: Arqueología. Revista de la Coordinación de Nacional de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Segunda Época. No. 13-14. Enero-Diciembre. pp. 5-16. Peniche Rivero, Piedad. 1973 Comalcalco Tabasco: Su Cerámica, Artefactos y Enterramientos. Tesis de licenciatura para obtener el grado en licenciado en arqueología. Universidad de Yucatán. México. Piña Chan, Román. 1968 Jaina. La Casa en el Agua. INAH, México. Piña Chan, Román y Carlos Navarrete. 1967 Archaeological Research in the Lower Grijalva River Region, Tabasco and Chiapas. New World Archaeologycal Foundation. Brigham Young University, Provo, UTAH. Pierrebourg, Fabienne de. 2003 “La Cerámica de Balamku desde el Preclásico hasta el Clásico Temprano” En: Los Investigadores de la Cultura Maya. Vol. 11, tomo II. UACAM, México. pp. 363-380
Prager, Christian. 2001 “La Conquista Española de Yucatán y Guatemala en los Siglos XVI y XVII”. En: Los Mayas, una civilización milenaria. Editado por Nikolai Grube. KÖNEMANN. Bonn. pp. 373-381. Psuty, Norbert. 1967 The Geomorphology of Beach Ridges in Tabasco, México. Louisiana State University Press, Baton-Rouge. Rands, Robert. 1974 “The Ceramic Sequence at Palenque, Chiapas”. En: Mesoamerican Archaeology: New Approaches. Editado por Norman Hammond. University of Texas Press. Austin. pp. 51-75. Rands, Robert y Ronald Bishop. 1980 “Resource procurement zones and patterns of ceramic exchange in the Palenque region, Mexico” In Models and Methods in Regional Exchange. Robert E. Fry, ed. pp. 19-46 SAA Papers,1Society for American Archaeology,Washington, DC. Rands, Robert, Ronald Bishop y Jeremy A. Sabloff 1982 Maya Fine Paste Ceramic: Archaeological Perspective. En Excavations at Seibal, department of peten, Guatemala. Memoirs of the Peabody Museum of Archaeolgical and Ethnology, Vol. 1 Harvard University, pp. 315-343.

Reading, H.G. 1986 Sedimentary Environments and Facies. Blackwell Scientific Publications. Oxford.
“Relaciones histórico geográficas de la Provincia de Tabasco”, en: 1972 Boletín Bibliográfico, Rubín de la Borbolla. Análisis y Comentarios por Miguel Civeira Taboada. Gobierno del Estado de Tabasco. México. pp. 10-16. 1981 Relaciones histórico geográficas de la gobernación de Yucatán (Mérida, Valladolid y Tabasco. pp. 346-432, II.Mercedes de la Garza (coord). México: UNAM. Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Estudios Mayas, (Fuentes para el estudio de la cultura maya 1).

160 Rivera Dorado Miguel. 2001 “Las Tierras Bajas de la Zona Maya en el Posclásico”. En: Historia Antigua de México. Vol.III. El Horizonte Posclásico. Coordinadores: Linda Manzanilla y Leonardo López Lujan. INAH-IIAUNAM-PORRUA. pp. 127-159. Rivera Dorado Miguel, José Luís de Rojas y Ema Sánchez. 1982 “Exploraciones arqueológicas en Haltunchén, Campeche” En: Revista Española de Antropología Americana Vol XII. Ediciones Facultad de Geografía e Historia. Universidad Complutense de Madrid. pp. 47-74 Robles Castellanos, José Fernando. 1990 La Secuencia Cerámica de la Región de Cobá, Quintana Roo. Colección Científica No. 184. INAH. México. Rodas, Juan Pablo. 2003 “Clasificación Cerámica: Una Variante”. En: XVI simposio de investigaciones arqueológicas en Guatemala. Museo Nacional de Arqueología y Etnología. Vol. 2. pp. 579-584
Rodríguez, Vasco y Melchor Alfaro de Santa Cruz. 1981 “Relación de la provincia de Tabasco”.En: Relaciones Histórico Geográficas de la Gobernación de Yucatán. Editado por Mercedes de la Garza. Instituto de Investigaciones Filológicas. Centro de Estudios Mayas. Fuentes para el Estudio de la Cultura Maya num. I. UNAM, México.

Rovirosa, José. 1946 Ensayo histórico sobre el río Grijalva. Gobierno Constitucional de Tabasco, México. (Contribución de Tabasco a la Cultura Nacional, 7). 1980 Nombres Geográficos del Estado de Tabasco. Consejo Editorial del Estado de Tabasco. México. Ruz Lhuillier, Alberto. 1969 La Costa de Campeche en los Tiempos Prehispánicos: Prospección Cerámica y bosquejo Histórico. INAH, México. Ruz, Mario Humberto, et al. 2000 El magnifico señor Alonso López, Alcalde de Santa María de la Victoria y aperreador de indios, Tabasco 1541. UNAM-Plaza y Valdez, México. Sabloff, Jeremy y Robert E. Smith. 1969 The Importance of Both Analytic and Taxonomic Classification in the Type-Variety System. American Antiquity. Vol. 34, No. 3. pp. 278-285 Sánchez Caero, Oscar. 1979 Excavaciones Arqueológicas en la zona de Jonuta, Tabasco. Tesis de licenciaturaENAH. México. San Román Martín, Elena. 2005 “El Clásico Temprano a través de su Cerámica”. En: Lakamha´ Palenque: Datos recientes, nuevas interpretaciones. Boletín informativo del museo de sitio y la zona arqueológica de Palenque. Año. 4. Segunda Época. No. 16. Julio-Septiembre 2005. pp. 5-14 Santa Anna, Justo Cecilio. 1979 Notas para la Historia de la Agricultura en Tabasco. Consejo Editorial del Gobierno del Estado de Tabasco. México.

161 Santamaría, Francisco. 1988 Diccionario General de Americanismos. Gobierno del Estado de Tabasco. Segunda Edicion de III Tomos. Tomo II. Villahermosa. Salazar Ledesma, Flora Leticia. 2003a “Los ríos perdidos. Río Grijalva-Mezcalapa, problemática de su nomenclatura”. En: Los Investigadores de la Cultura Maya 11 Vol. II: 524-547. Universidad Autónoma de Campeche. Campeche. 2003b “Rasgos significativos de la hidrografía y del proceso de poblamiento español en la cuenca baja del Mazapa en Tabasco en 1579”. Ponencia presentada en el XIII Encuentro Internacional “Los Investigadores de la Cultura Maya”, el 13 de noviembre. Campeche: UACAM. Salazar Ledesma, Flora Leticia y Ulises Chávez Jiménez. 2005 “Santa María de la Victoria: Primer Asentamiento Español del Siglo XVI”. En: Tabasco: Antiguas letras, nuevas voces. Editado por: Mario Humberto Ruz. UNAM-IIFL-CEM. México. pp. 61-90. Scholes, Frances V. y Ralph Roys. 1996 Los Chontales de Acalán-Tichel. Edición al español de Mario Humberto Ruz. Traducción de Mario Humberto Ruz y Rosario Vega. IIF-CEM-UNAM/CIESAS. México. Seler, Eduard. 1915 Archäologische Reise in Süd-und Mittelamerica 1910/1911, in: Gesammelte Abhandlungen zur amerikanischen Sprach- und Alterthumskunde, Band 5, Berlin. Sissons, Robert. 1976 Survey and Excavation in the Northwestern Chontalpa, Tabasco, Mexico. Harvard University. Cambridge Massachusetts. Smith, Michael H. y Frances Berdan. 2003 “Posclassic Mesoamerica”. En: The Posclassic Mesoamerican World. Editores: Michael Smith y Frances Berdan. The University of UTAH PRESS. Salt Lake City. pp. 3-13. Smith, Robert Eliot. 1955 Ceramic Sequence at Uaxactun, Guatemala. 2 vols. Middle American Research Institute, Tulane University, Publication No. 20. New Orleans. 1958 The Place of the Fine Orange Pottery in Mesoamerican Archaeology. American Antiquity, Vol. 25, No. 3, pp. 33-40. Salt Lake City. 1971 The Pottery of Mayapán. Including Studies of Ceramic Material from Uxmal, Kabah, and Chichen Itza. Papers of the Peabody Museum of Archaeology and Ethnology 66. Harvard University, Cambridge. 2 Vol. Smith Robert, Gordon Willey y James Gifford.
1959 Ceramic Types and Varieties in Maya Pottery. Harvard University. 25 leaves, Cambridge, MA.

1960

“The Type Variety Concept as a Basis for the Analysis of Maya Pottery.” American Antiquity. Vol. 25, No. 3: 330-340

Smith, Robert y James Gifford. 1965 “Pottery of the Maya Lowlands”. Hand Book of Middle American Indians, Vol. 2, pp. 498504. University of Texas Press, Austin.

162 1966 “Maya Ceramic Varieties, Types, and Wares at Uaxactún: Supplement to Ceramic sequence at Uaxactún, Guatemala”. En: Middle American Research Records. v. 3, pp. 125- 174 Publication, 28.Tulane University, Middle American Research Institute, New Orleans.

Spinden, Herbert. 1975 A Study of Maya Art. It Subject Matterial and Historical Development. Introduction by Eric Thompson. Dover Publications Inc. New York. Solís, Antonio de. 1999 “De como inicia Cortés la conquista de México”, Historiadores de las Indias, varios autores. Estudio Preliminar de Germán Arciniegas. pp. 159-161. México: CONACULTA. Stark, Barbara. 1995 “Introduccion a la Alfareria del Posclasico en La Mixtequilla, Sur-Centro de Veracruz.” En: Arqueología. Revista de la Dirección de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Segunda Época.Vol. 13-14. pp. 17-36. México. Thompson, J. Eric S. 1965 “Archaeological Synthesis of the Southern Maya Lowlands”. En: Handbook of Middle American Indians: Archaeology of Southern Mesoamerica. Ed. por Gordon Willey. pp. 331-359. Vol. 2. University of Texas Press. Austin. 2004 Historia y Religión de los Mayas. Siglo XIX. México. Ugalde, José. 1916 Informe de la Localización de la Zona Arqueológica de Cintla, Tabasco. Archivo Técnico, INAH. Clasificación 826-2. 1919 Informe Sobre la Historia de Tabasco. Desde la Época Prehispánica, Colonial y la Independencia. Archivo Técnico, INAH. Clasificación 832-8. Vargas, Ernesto. 1979 Informe de los Trabajos de Campo Realizados en el Área del Río San Pedro Mártir, Balancán, Tabasco. Informe de Fotocopia. Carpeta 3, 26-54. Archivo Técnico del INAH, México. 2001 Itzamkanac y Acalan. Tiempo de Crisis Anticipando el Futuro. UNAM-IIA. México. 2003 Informe de los Avances en la Exploración y Consolidación de las Estructuras 4 y Plataforma 1E, Temporada 2003. Informe para el Consejo de Arqueología. UNAM. Veles, S. D. 1990 Un modelo transcurrente en la evolución tectónico-sedimentaria de México. Boletín de la Asociación Mexicana de Geólogos Petroleros, Vol. XL, num. 2. México. Vaillant, George. 1927 The Chronological Significance of Maya Ceramics. Thesis submitted in partial fulfilling of the requirements for the degree of Doctor in Philosophy at Harvard University. Harvard, Cambridge. Von Nagy, Christopher Lynn. 2003 Of Meandering Rivers and Shifting Towns; Landscape Evolution and Community within the Grijalva Delta. Tesis Doctoral. Tulane University. West, Robert. N., P. Psuty, B. G. Thom.

163 1969 The Tabasco Lowlands of Southeastern Mexico. Louisiana State University Press, Baton Rouge

West, Robert. 1986 Las tierras bajas de Tabasco. Gobierno del Estado de Tabasco. México. Willey, Gordon y Jeremy Sabloff. 1975 Excavations at Seibal. Memoirs of the Peabody Museum of Archaeology and Ethnology. Harvard University. Volume 12, No. 1 y 2. Harvard. Willey, Gordon y Philip Philips. 1958 Method and Theory in American Archaeology. University of Chicago Press. Chicago. Willey,Gordon. Patrick Culbert,T.y Richard Adams. 1967 “Maya lowlands ceramics: a report from the 1965 Guatemala City Conference.” American Antiquity 32(3):289-315 Washington, DC Williams-Beck, Lorraine. 1999 Tiempo en Trozos: Cerámica de la Región de los Chenes, Campeche, México. CONACULTA-ICC-UACAM-FECA. México.

Master your semester with Scribd & The New York Times

Special offer for students: Only $4.99/month.

Master your semester with Scribd & The New York Times

Cancel anytime.