La conducta humana ha sido objeto de estudio desde los inicios de la humanidad, con el propósito de conocer las reacciones de los

individuos ante ciertos eventos así como el comportamiento anormal que pudiera desarrollar los mismos, igualmente el Estado ha establecido mecanismos y acciones con el propósito de controlarla. Es así como, en los casos en que el individuo ha contravenido los controles sociales impuestos y luego de haber investigado, procesado, juzgado y haber determinado la responsabilidad del mismo, corresponde la aplicación de una sanción, aspecto que corresponde vigilar y ejecutar al sistema penitenciario por parte de los funcionarios que lo conforman. Salcedo (2008), define el sistema penitenciario como: “La organización creada por el Estado para la ejecución de las sanciones penas (penas o medidas de seguridad) que importan privación o restricción de la libertad individual como condición sin la cual no es posible para su efectividad” (p. 2) Entonces, a juicio del mencionado autor, al tener atribuido el Estado el derecho de castigar, este debe cumplirlo para lo cual garantizara el trabajo, la

capacitación para el mismo y la educación como medios de readaptación social del delincuente, por lo que tiene carácter progresivo y técnico; todo ello por medio de una política con fundamentos psicológicos y criminológicos que permitan hacerle frente a la inadaptación social del delincuente.

Al respecto, el artículo 272 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela dispone:

El Estado garantizará un sistema penitenciario que asegure la rehabilitación del interno o interna y el respeto a sus derechos humanos. Para ello, los establecimientos penitenciarios contarán con espacios para el trabajo, el estudio, el deporte y la recreación, funcionarán bajo la dirección de penitenciaristas profesionales con credenciales académicas universitarias, y se regirán por una administración descentralizada, a cargo de los gobiernos estadales o municipales, pudiendo ser sometidos a modalidades de privatización. En general, se preferirá en ellos el régimen abierto y el carácter de colonias agrícolas penitenciarias. En todo caso las fórmulas de cumplimiento de penas no privativas de la libertad se aplicarán con preferencia a las medidas de naturaleza reclusoria. El Estado creará las instituciones indispensables para la asistencia postpenitenciaria que posibilite la reinserción social del exinterno o exinterna y proporcionará la creación de un ente penitenciario con carácter autónomo y con personal exclusivamente técnico.(p 58) Como puede observarse, dentro del ordenamiento jurídico venezolano, se

dispone en el Texto Fundamental las premisas que deben tomarse en cuenta dentro del sistema penitenciario así como la ejecución de políticas llevadas a cabo para el trato del penado. En este sentido, García (2010), afirma que: El tratamiento al hombre que ha infringido la Ley y por ello ha sido objeto de represión penal y encarcelado, como necesidad para proteger la sociedad es naturalmente una tarea prolongada y compleja. Según la criminología moderna el hombre es una totalidad sistémica, socio-sicológica, ecológica y cultural, categorías que es preciso conocer a profundidad para poder desarrollar un trabajo con posibilidades reales de éxito en este campo, tanto en el período de reclusión como al reingresar al seno social.(p 15) Por lo tanto, es de vital importancia el tratamiento que brinde el Estado a las personas con condición de privadas de libertad por la comisión de algún hecho punible para que luego de haber purgado la condena respectiva pueda incorporarse a la sociedad y a un centro laboral,por medio de acciones multidisciplinarias y coordinadas entre los organismos, instituciones y entidades implicadas en la incorporación de los sancionados o beneficiados a un centro de trabajo, así como lograr un efectivo seguimiento de la conducta, desarrollando charlas que permitan además mejorar la formación político, social y laboral de aquellos que una vez cometieron un error pero que desean rectificar su conducta, siendo los pilares fundamentales en la readaptación social la familia y la sociedad